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Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por Invitado el Vie 11 Oct 2013, 10:55 pm

Samantha Moon

Zoey Deutch | Niall Horan | La coqueta y sarcástica.|

Me haces bien:
 
Prologo


“Un esquizofrénico es una persona que ya tiene una tendencia natural para ausentarse de este mundo, hasta que un hecho-grave o superficial, dependiendo de cada caso hace que  cree una realidad solo para el. El caso puede evolucionar hasta un punto en que el paciente te ausenta totalmente de la realidad, que llamamos catatota, o por el contrario puede ir mejorando y permitir que el paciente trabaje y desarrolle una vida prácticamente normal. Depende tan solo de un factor: el ambiente. ”- Verónica decide morir, Pablo Coelho.

“Veinticinco, veinticuatro, veintitrés, veintidós, veintiuno, veinte…”. La castaña contaba los minutos para marcharse de ese horrible lugar. Había pasado tres años de su vida concurriendo a esas monótonas sesiones con su psicólogo en aquella oficina gris que solo contaba con un gran ventanal, dos amplios sillones negros y una biblioteca repleta de libros, algo viejos y polvorientos.
Estaba aburrida. Nunca había logrado entender como el joven de no mas de veintiocho años podía llevar una vida tan organizada y meticulosamente planeada.
Se podía identificar que era un hombre estructurado de familia adinerada, seguramente casado, y con uno o dos hijos. Su psicólogo no era la persona mas divertida del mundo, al igual que sus sesiones no eran tan gratas como las de la Doctora Smith, su psiquiatra.
Pero la había ayudado, ese hombre que estaba sentado frente a ella, observándola, con una mano sobre su pierna, sujetando un anotador y una lapicera, y la otra alrededor de su barbilla, con su dedo índice cruzándole los labios, la había ayudado.

-Aun faltan un par de minutos Coraline… Entiendo que consideres que ya estas curada, es una patología muy común… Pero tu madre…-

-Mi madre cree que aun es conveniente que asista para afinar asperezas-lo interrumpió la castaña con voz suave y algo pausada- Se cual es su opinión, ella misma se encarga de dejarme bien en claro que mi locura ha afectado su vida hasta el punto de llegar a corromper su matrimonio, con mi padre…-continuo, fijando su vista en algún punto indeterminado en la pared.

-Ya hemos hablado acerca de eso Cora-dijo su psicólogo.- Creí que habíamos dejado en claro que lo que te paso debe quedar en el pasado…  Ni tu ni nadie podrá remediarlo-

-Lo se.-susurro Coraline mordiéndose el labio inferior para seguir conectada con esa realidad que todo el mundo compartía, pero que para ella solo era un pasatiempo, luego de su sesión, probablemente volvería a su realidad, esa donde se sentía segura.-Pero mi madre se encarga de recordármelo todos los días, ¿Usted no puede hablar con ella?-pregunto.

-¿Y que quieres que le diga, Cora?-pregunto el psicólogo escribiendo rápidamente cada palabra que salía por la boca de la castaña junto con alguna que otra observación que luego lo ayudarían a analizar su progreso.
Si algo estaba seguro era que su comportamiento era influenciado, en gran parte, por su madre.
Susan, no era no persona mal. Simplemente no había podido perdonar a su hija por cosas que, como bien sabia, no había hecho intencionalmente. Pero la odio y el rencor que sintió en ese momento la cegó, desquitándose con Coraline.

-No lo se… Que ya me ha dado el alta-respondió Coraline haciendo una mueca que bien podía interpretarse como sonrisa, pero que no lo era del todo, aun se podía ver el dolor detrás de sus ojos.

-No puedo hacer eso… Eres tu la que debe decirle cuando parar.-dijo el, observando como la castaña ponía los ojos en blanco.

-¿A usted le parece fácil?-soltó Coraline sin prestarle atención a la pequeña sonrisa que surcaba los labios de su psicólogo.

-¿Fácil?-repitió el- Debemos primero analizar su significado. Es una palabra muy amplia que debe ser usada con respeto… Depende de quien lo mire sera mas o menos fácil, Cora... Por ejemplo, para algunos amar es fácil, pero hay quienes, pasan su vida buscando a quien amar, a su alma gemela o a un gran amigo con quien compartir momentos y nunca lo consiguen... Y eso, no es por falta de sentimientos o por que no sean seres humanos... Ese "algo" llamado destino lo quiso así... Y ellos no tienen otra opción mas que aceptarlo.... Por eso, fácil, no es la palabra que yo usaría Coraline.-explico el hombre parándose de su asiento para servirse un poco de café que lo esperaba, caliente, sobre una pequeña mesa a la orilla de la puerta de entrada.

-Entonces… ¿Qué palabra usaría?-pregunto la castaña, volviendo a repasar lo minutos que le faltaban para salir corriendo de ese lugar.

-Preparado… Yo me preguntaría si ya estoy preparado-le respondió dando un sorbo a su café.

-¿Estoy preparada para ponerle un limite a mi madre?-dijo ella pensando seriamente en las palabras que el hombro le había dicho- No, no estoy preparada… Aun no.

-¿Entonces?-

-¿Entonces, que?-

-Entonces por que sigues quejándote de tus secciones semanales conmigo, si aun no eres capaz de enfrentar a tu propia madre…-le respondió el, quitándole las palabras de la boca a la castaña, que ya sabia de antemano cual seria su respuesta.
En esos tres años había llegado a analizar al joven hombre mas que a cualquier otra persona. No lo conocía… ¡Por supuesto que no lo conocía!, pero ella podía ver a través de sus ojos azules cuando el estaba alegre o triste, e incluso cual seria el rumbo de su conversación.

-¿Cree usted que seré capaz de encontrar a mi alma gemela?-pregunto la castaña cambiando de tema. Esa pregunta le había quedado rondado en su mente luego que el mencionara la palabra "amor", además, Cora ya estaba cansada del mismo discurso. No quería hablar de su madre, ni de su pasado.

-¿Es fácil para ti el amor?-respondió el psicólogo, aun de pie frente a la puerta. Cora advirtió que esas serian las ultimas palabras que cruzarían por esa semana. El reloj ya había marcado las cuatro en punto y sus sesión acababa de terminar.

-Yo amo a alguien-soltó la castaña, esta vez formando una verdadera sonrisa.

-Afortunada seas Coraline, no hay nada mas saludable en esta vida que al amor…-

-¿Pero usted cree que alguien pueda llegar a amarme? Soy una esquizofrenia en pleno proceso de rehabilitación… Es casi imposible-hablo Cora, recordando las palabras que su madre le había dicho en mas de una ocasión sobre amar y ser amada.

-Cualquier ser en este mundo que posea sentimiento es libre de amar Coraline… Y ya te he dicho que no me trates de usted, me haces sentir viejo, y solo tengo seis años mas que vos…-dijo el joven, revisando su reloj pulsera para asegurarse que aun le quedaban un par de minutos para llegar a la importante reunión planificada por su prometida desde, hacia ya, un mes.

-Lo siento, Niall. No volverá a pasar, lo prometo-dijo la castaña, poniéndose de pie para despedirse de su psicólogo hasta la siguiente semana.
El joven, rubio y de grandes ojos azules del color del cielo luego de una tormenta, le abrió la puerta a su ultima paciente. Coraline, la joven que había llegado hasta su consultorio un frió día de invierno, inmersa en su propia realidad intentando salir adelante luego de su traumática experiencia.
"Ayuda", fue lo primero que escucho salir de sus labios, y automáticamente, Niall Horan entendió que ella lo necesitaba.  

Me haces bien:
 
Capitulo 1


Deje mi alma presa en el pasado, mientras mi cuerpo vaga en este presente incierto en busca de un futuro mejor.


El frío viento de esa noche de verano entraba por la habitación de la pequeña Coraline interrumpiendo sus sueños.
Se sentía indefensa en ese gran cuarto de paredes rosas, cama con dosel, y millones de juguetes que su madre le compraba a diario para hacerla sentir mejor.
Pero lo que nadie entendía, era que la pequeña solo necesitaba el amor de su padre. Solo eso.
Como la noche anterior, la anterior a esa, y todas las noches desde hacia ya un año, su padres discutían en la planta baja, inconscientes de que su hija de apenas doce años los estaba escuchando, culpándose a si misma por ser la causante de todas sus discusiones.
“Eso es lo que dice mi padre”, se repitió una vez mas, cerrando sus ojos mientras se escurría una pequeña lagrima. “Es mi culpa, todo esto es mi culpa”. Presiono sus pequeñas manos sobre sus oídos tratando de callar a su propia mente, pero no tuvo suerte.
Ella tenia la culpa.
Coraline sintió como unos fuertes pasos subían las escaleras y se aproximaban hacia ella.
“Otra vez no”, sollozo la pequeña haciéndose un ovillo para protegerse de lo que iba a suceder.
La puerta blanca se abrió de par en par dejando ver a su progenitor. A su maldito y borracho progenitor.  

-Déjala  Norbert, te lo pido por favor… ¡Déjala!-grito su madre detrás de el mientras hacia fuerza para detener al hombre de casi cuarenta años.

-No te metas en esto, Susan-logro articular el hombre mirando a la  niña que se hacia mas y mas pequeña sobre su cama.

-Norbert, ¡es tu hija!-insistió la mujer intentado detenerlo. El hombre giro sobre si mismo tomando entre sus manos el cuello de su esposa. En un rápido y ágil movimiento la mujer colisiono contra la pared del pasillo y callo al suelo casi inconsciente.

-Es mi hija…-susurro entrando a la habitación para luego cerrar la puerta, que tenia detrás de el, con llave. Coraline ahogo un grito ante la acción de su padre. No quería enfrentase a eso nuevamente.

-No papá, no…-dijo casi en un susurro llevando sus rodilla hasta su pecho aun mas. Por mas que quisiera, no podía huir. Ya lo había intentado una vez, y su suerte empeoro aun mas.

-Shhh-la callo el hombre aproximándose hasta su cama- Te prometo que todo va a estar bien.


La castaña despertó agitada en esa gran cama con dosel y con lagrimas en su rostro. Otra vez había soñado con su progenitor, con ese hombre que la había llevado a aislarse del mundo y hasta de su propia familia.
Casi sin pensarlo, se levanto de su cama y corrió hasta las latas de pintura que había sobre lo que antes supo ser un escritorio.
Su cuarto había cambiado, y mucho. Las paredes ya no eran rosas, grande manchas de colores las cubrían dejándole a Coraline un recordatorio de todos su ataques de nervios, pero sobre todo, de cada pesadilla donde Norbert se hacia presente.
El único mobiliario que había en la habitación era la cama, un pequeño ropero, y el escritorio… tapado por potes de pintura, pinceles y las demás cosa que ella utilizaba a diario para plasmar su arte.
Cora tomo un pincel entre sus manos y lo unto en la pintura negra, para luego llevarlo hacia la pared mas cercana y perderse en cada trazo que iba dando a medida que una nueva figura se formaba. Se sentía sucia, desesperada… adolorida, al igual que todas esas noche en la que se enfrentaba a su padre.
Las lagrimas no dejaban de caer por sus mejillas a medida que avanzaba dejando rastros de su horrible pesadilla. Su mano viajaba por la pared que utilizaba como lienzo y a medida que de pintaba sentía como su peso se alivianaba y volvía a ser la misma Coraline… o lo que quedaba de ella.
La castaña se sobre salto al sentir un ruido seco en la puerta. Dejo caer el pincel volviendo a la realidad. Su madre la estaba llamando.

-Coraline… Ya es tarde. Debes estar a las nueve en el negocio… ¡Te quedan quince minutos!-grito Susan desde el otro lado de la puerta. Rápidamente Cora se limpio las lagrimas que humedecían sus mejillas y comenzó a juntar sus cosas para prepararse para su trabajo.
Louis Tomlinson había sido muy generoso en dejarla trabajar en su tienda de música. Casi la mitad de la cuidad la había rechazado solo por conocer su historia, sin mencionar sus antecedentes en la Clínica Psiquiátrica de New Porland. Coraline estaría eternamente agradecida con el.
Giro sobre sus talones y camino hacia su pequeño armario donde guardaba las pocas prendas que se había comprado después de salir de ese horrible lugar donde solo usaba batas y camisones blancos.  
Corrió los cuadros que obstruían el paso, deteniéndose a observarlos atentamente. Ninguno de ellos le gustaban. Aun no había alcanzado la perfección. Coraline sabia que aun le faltaba algo.
La simetría del rostro estaba perfecta al igual que el tono de piel. El cabello alborotado, pero a su vez refinado y profesional eran del color exacto, lo sabia. Pero los ojos… Aun no había conseguido encontrar ese color azul… Ese que solo se encuentra entre el limite de una tormenta y el arco iris. Esos ojos aun no eran nada parecidos a los de el.  

-¡Apúrate Coraline!-volvió a gritar su madre, esta vez desde la planta baja.

-Enseguida bajo-se limito de decir ella dejando de lado los cuadros.
Se puso una remera blanca y una camisa a cuadros junto con un par de jeans negro y algo desgastados. Acomodo un poco su cabello y se cepillo los dientes para luego bajar corriendo las escaleras para buscar sus converse negras que su madre había puesto a lavar.
Una vez lista, salio al patio trasero en busca de su vieja bicicleta que se madre le había comprado para que pudiera trasladarse hacia su trabajo.
Amaba sentir el sol sobre su rostro o como el viento jugaba con su cabello. Eso la hacia sentir viva, y que todavía había una esperanza.
Llego en un abrir y cerrar de ojos hasta Tomlinson’s, el negocio de música donde trabajaba y donde estaba su único y mejor amigo. Encadeno la bicicleta a uno de los árboles que estaban afuera del local y saludo desde afuera a su amigo que comenzaba a levantar la persiana de la ventana.
Soltó un largo y pesado suspiro levantando la mirada hacia el enorme edificio que estaba en frente donde asistía semanalmente a sus sesiones con Niall, su psicólogo… y salvador. Sonrío al darse cuenta que solo le quedaban dos días para volverlo a ver. A pesar que se aburría demasiado en ese lugar, el simple hecho de que el estuviese ahí escuchándola, le hacia bien.

-¡No piensas entrar?-dijo Louis abriéndole la puerta.

-En un segundo-le contesto ella terminando de asegurar su bicicleta.

-Este será un gran día-exclamo su amigo mientra acomodaba un par de cajas que obstruían el paso. El local no era muy gran, pero Louis se había encargado que luciera lo suficientemente bien para atraer a los clientes.

-¿Por qué lo dices?-pregunto Coraline colocándose la ridícula gorra que Louis le hacia usar como uniforme.

-Por que estamos en temporada de verano. Todos los chicos están de vacaciones y no tendrán nada que hacer mas que venir a comprar un par de discos…-explico el chico sonriente.

-Oh-soltó Coraline sin darle mucha importancia a sus palabras. Louis podía ser su amigo, pero muchas veces era mas inmaduro que ella misma.-Yo que pensaba no esforzarme tanto-comento haciendo reír al castaño.

-Pues… No tendrás suerte hoy… ¡Mira, ya llego el primer cliente!-soltó irónico dándole un empujoncito para que se acercara a la chica rubia que acaba de entrar. Coraline soltó un bufido y de mala gana camino hacia ella.

-¿En que te puedo ayudar?-pregunto la chica haciendo el intento de su mejor sonrisa.

-Estaba buscando el nuevo disco de Coldplay… No es para, se lo quiero regalar a alguien muy importante para mi, así que estoy desesperada… De verdad necesito encontrarlo…-dijo la rubia rápidamente y con una voz un tanto chillona para Coraline.

-Claro… Podrás encontrarlo en la sección de 12. Creo que llego un pedido el otro día-dijo Coraline de la mejor manera posible. Esa chica le producía nauseas.
Observo como la rubia contorneo sus cadera hacia el lugar atenta a cada numero que tenían escritos los estantes llenos de discos, hasta que finalmente llego. Paso el dedo entre ellos buscando el indicado y cuando lo encontró soltó un pequeño grito de victoria. Camino de vuelta hacia Coraline que se encontraba detrás de un pequeño mostrador y le sonrío con gratitud.

-Lo encontré-dijo feliz.

-Que bueno.. ¿Vas a llegarlo?-pregunto la castaña.

-Por supuesto que si no sabes hace cuanto lo estoy buscando…-

-Son veinte dólares- la interrumpió Coraline tecleando un par de números en la caja registradora. La rubia saco de su fina billetera el dinero y se lo dio a Coraline. La castaña lo acepto y luego metió el CD en una bolsa roja con el logo del lugar, para luego dárselo a ella. Quería deshacerse de ella lo mas rápido posible. Hasta su perfume la empalagaba.

-Gracias y que tengas un buen día, Coraline- dijo ella agarrando el paquete.
¿Quién era esa mujer, y como la conocía?, se pregunto la castaña observando atentamente como se marchaba del negocio moviendo sus caderas al copas de sus tacones negros.
Lo único que sabia era que no le agradaba, para nada.  

Prologo. NC.:
By 'Mily.♡

Prologo


El doctor Joseph Robertson, psicólogo reconocido, se encontraba devastado. Su hijo, su pequeño y único hijo.  
¿Qué iban a pensar de el ahora? Si no había sido capaz de rescatar a sus propio hijo ¿Cómo iba a poder rescatar a sus pacientes?
Se dejo caer en el sillón de cuero negro de la biblioteca, que también utilizaba como escritorio, con un vaso de whisky, a medio tomar, descansando en su mano.
Había pasado dos años desde que su hijo había entrado en el vicio de las drogas, y el, como padre y profesional se había encargado de devolverlo a la vida.
Lo llevo a los mejores especialistas, a las mejores instituciones. Pago terapias carísimas, y hasta el mismo intervino, todo por salvarlo.
Pensó que lo había hecho, que lo había logrado. Hasta hace un mes atrás…
Su hijo nunca había abandonado esa vida, el seguía no solo consumiendo, sino también cometiendo delitos para conseguir un par de píldoras.
A sus veintiún años había sido condenado a ocho años de prisión, luego que la policía lo arrestara por comenzar una pelea callejera, que termino sacando al descubierto la verdadera identidad de Matthew Robertson, su hijo.
Joseph se encontraba tan ensimismado en su pensamiento que no se percato de la presencia de su esposa en la habitación.
Molly lo miraba con el ceño fruncido apoyada en el lumbral de la puerta. Su esposo había estado así desde que la sentencia de su hijo, y la mujer no lo lograba entender.

-Dijiste que lo volverías a tomar, Joseph…-le reprocho su esposa. El hombre, cansado de su actitud, dejo el vaso sobre la pequeña mesita ratona que tenia enfrente.

-¿Y que quieres que haga? ¿Quieres que haga como si nada hubiese pasado? ¿Quieres que actúe como vos?-pregunto Joseph con exasperación.

-Yo no actúo como si nada hubiese pasado… También es mi hijo-respondió la mujer.

-Pues… No parece-
-Es lo mejor, Joseph…-

-¿Lo mejor? ¡Ahí adentro lo van a tratar de la peor manera! ¿Cuándo va a abrir los ojos?-soltó el hombre levantándose de golpe. Molly mantenía la misma postura tranquila, mientra el dolor se reflejaba en su rostro.

-Es mejor que lo castiguen ahí adentro antes que lo terminen matando acá afuera… O peor aun, que se muera por una sobredosis-dijo Molly mirando seriamente a su esposo, que parecía desorientado.

-Molly…-

-Ser cocientes de todo lo que perdimos o podemos perder incrementa nuestra ganas de salir adelante, Joe.. Y vos mas que nadie debería saberlo…-se limito a decir.

-¿Que?-

-Que prefiero que este en la cárcel, antes que termine en un cajón muerto Joseph... Es la única manera que tenemos para que el se de cuenta de lo que estaba haciendo... ¿No funciona así en la psicología? Es como hacer terapia...-dijo la mujer. El doctor Robertson miro sorprendió a su esposa. Nunca, en sus veinte años de casados, ella se había metido con su profesión o había hecho algún comentario que se le relacionara.... y aunque le costase admitirlo, tenia razón.
Sus palabras eran tan sabias que sintió admiración por ella. El, el psicólogo reconocido, no había sido capaz de entenderlo hasta ahora... O quizás su dolor lo había impedido.

-Como una terapia-repitió, caminando hacia su esposa que lo miraba como si fuera un loco. El hombre la tomo pos la cintura y le planto un apasionado beso en los labios-Eres un genio, ¿Lo sabias?-soltó, liberándola de sus brazos para luego caminar hasta su escritorio y sentarse tras el mismo en su silla de cuero.

-¿Acaso te volviste loco Joseph?-pregunto Molly sorprendida. Su esposo levanto la mirada y negó con la cabeza para luego volver a su tarea. Había comenzado a escribir teorías que podrían servirle como argumentos cuando lo presentara ante el Ministerio.-La comida estará en una hora-se limito a decir su esposa, aun sin entender que le pasaba. Salio de la habitación, dejándolo solo con sus pensamientos.

-Como una terapia-volvió a repetir.
Su objetivo en cada una de sus terapias era justamente esa: Hacerles ver a sus pacientes cual era su error, o hacia donde debían dirigirse. Eso debía hacer ahora.
No ganaría nada quedándose de brazos cruzados durante ocho largos años, tampoco podrida revertir el hecho de que su hijo se encontrara preso. Quizás podría hacer otra cosa... Ayudar.
Si era capaz de salvar a los adolescentes descarrilados que estaban tirando sus vidas a la basura, seria capaz de perdonarse a si mismo por no haber podido salvar a su propio hijo. Les demostraría que la vida no era como ellos creían.
La droga, el alcohol, y la violencia no eran el camino. Y la única forma era haciéndolos caer. Porque después de todo, uno nunca sabe lo que tiene, hasta que lo pierde.

-Buenas noches Peter, tengo algo importante que decirte...-dijo Joseph luego de haber marcado el numero de su amigo y colega. La terapia de shock seria su próximo experimento.

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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por Invitado el Vie 11 Oct 2013, 10:56 pm

Espero que les guste... idk.
Mi hija va a participar o sea
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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por • B r o o k ✌ el Vie 11 Oct 2013, 10:59 pm

Allizaesc escribió:kathy!!!!! Lin!! bellas hermosas de mi corazón!!! ustedes son malas, ¿sabían?
por que llego y digo, ok, no voy a audicionar en más novelas colectivas... y llegan ustedes con esta genialosisisisima y preciosa idea que no puedo simplemente ignorar y no audicionar!! así que dentro de un rato les mando mi audición!! besos!!
Yo estoy igual con sus novelas digo "no más colectivas" y aparecen ustedes y sus magníficas ideas
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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por Invitado el Vie 11 Oct 2013, 10:59 pm

Te acuerdas de Alli pero no de mi  
Menuda madrina tengo :meh: okno.
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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por Kida el Vie 11 Oct 2013, 11:02 pm

.Nicol. escribió:Te acuerdas de Alli pero no de mi  
Menuda madrina tengo :meh: okno.
nico no te pongas celosa!! soy su hija, manda si no se acuerda de mi!! jeje

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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por Kida el Vie 11 Oct 2013, 11:03 pm

Priscilla.- escribió:Espero que les guste... idk.
Mi hija va a participar o sea
hola mami!! ;)

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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por • B r o o k ✌ el Vie 11 Oct 2013, 11:04 pm

Allizaesc escribió:
Spoiler:
Anabel Moon

Nina Dobrev | Liam Payne | La rebelde y callada|
Adicts:

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Capítulo 10



This will be our secret

By: Allizaesc

Tomé un suspiro y miré nuevamente al gran espejo que se encontraba adornando la pared del baño. Apoyé nuevamente las manos en el lavamanos, tomé mi teléfono del bolso y marqué el número. Necesitaba escuchar su voz, solo eso me daría fuerzas para seguir adelante, solo su voz me ayudaría a seguir con esta farsa, solo ella podía formar una genuina sonrisa en mi rostro.

-Hola cariño- escuché su voz luego de tres tonos. Solo esas palabras hicieron que el fantasma de una sonrisa apareciera en mi rostro.
-Hola mamá. ¿Cómo estás?- intentaba que mi voz no se quebrara.
-Bien, ocupada con el trabajo, ¿sucede algo tesoro?- ahora su tono era preocupado.
-No mamá- hablé rápidamente, no quería preocuparla- estoy bien, solo extrañaba tu voz, te extrañaba a ti.
-Cariño, yo también te extraño, pero sabes que el trabajo me quita tiempo- sonaba culpable.
-Mamá- la interrumpí- lo sé, en serio, no te preocupes, tengo que cortar, ya sonó la campana para ir a clases, así que debo irme.- mentí
-Claro hija, no te atraso-
-Te amo mamá- esa era una de las únicas oraciones que podía decir sintiéndolo en serio, y olvidándome de toda la porquería que es mi vida.
-Yo también te amo cielo, cuídate- corté la llamada antes de que las lágrimas rogaran por salir de mis ojos, no me podía permitir llorar, no ahora.

Miré nuevamente mi teléfono y ya había pasado la primera clase, suspiré resignada y sabía que sería inútil intentar ir a clases ahora, el profesor me retaría y yo le respondería sarcásticamente provocando que todo el aula riera y que el profesor me mandara a detención o resignado nada más me pediría que me sentara, no me gustaba ser retada, pero mi imagen de fuerte y decidida, no permitiría que fuera humillada. Negué con la cabeza, retiré el seguro y tomé el pomo de la puerta, tomé una respiración profunda de nuevo, necesitaba volver a ser la Victoria que todos creían que era, al terminar el suspiro, un sollozo escapó de mi garganta, puse mi mano en mi boca para evitar el siguiente y apoyé mi frente contra la puerta, mi bolsa pesaba en mi antebrazo por lo que este cayo a mi lado, soltando el pomo de la puerta y envolviendo mis dedos alrededor de la correa antes de que el bolso cayera al suelo. Mi pulso aumentaba y mi sangre ardía, pidiendo, rogando y añorando el polvo blanquecino al cuál había estado tan acostumbrado en las vacaciones. Escuché un grito, como si estuvieran llamando a alguien, la voz resonó en mi cabeza y mis oídos se agudizaron, rápidas pisadas se escuchaban acercándose, me alejé de la puerta y me escondí en el  cubículo más cercano lo más rápido que mi cuerpo me permitía en este momento. Cerré en el momento en el que escuché como la puerta se abría para ser golpeada fuertemente, cerré los ojos como reflejo al dolor que se provocó en mi cabeza y me apoyé de espaldas  a la puerta colocando mis temblorosas manos en mis oídos. “Por favor para” le rogaba a mi cuerpo. Perdí mis fuerzas y caí de rodillas, las baldosas del baño se sentían frías contra la piel descubierta de mis rodillas.

Aumenté el apreté de mis manos hacia mis oídos y negué rápidamente con la cabeza, no quería, no podía, no me drogaría, al menos no en el colegio,  seguí negando, sin saber muy bien a quien, a mi misma supongo, las lágrimas se deslizaban por mis mejillas, sintiéndome ajena a todo lo demás. Mis manos cayeron a mis lados mientras mi pulso disminuía al igual que el sonido que retumbaba en mi cabeza. Limpié las lágrimas que resbalaban por mis mejillas con el dorso de mi mano y me levante del suelo con las pocas fuerzas que me quedaban, el temblor permanecía pero no tan marcado como antes, este lo podría ocultar. Recordando que no estaba sola en el baño, tomé mi bolso y saqué mi maquillaje junto al espejo, mis pupilas se encontraban dilatadas, pero lo ignoré, removí el maquillaje corrido y delineé nuevamente mis ojos con la línea negra, me puse un poco de rubor para ocultar la palidez de mis mejillas y coloqué nuevamente brillo en mis labios. Me miré al espejo pequeño, esto era lo mejor que podría hacer. Guardé todo, limpié mis rodillas con la palma de mi mano y erguí mi espalda tomando la actitud confiada que todos conocían. Abrí la puerta esperándome encontrar con alguien afuera, pero no había nadie, miré a mi alrededor y no, nada.

Caminé hacia el lavabo y lavé mis manos, debió ser solo mi imaginación. Cerré la llave para que el agua dejara de caer encima de mis manos. Tomé una toalla del dispensador y quité las gotas de agua que se deslizaban por mis manos. Tiré la toalla al basurero e iba a salir cuando escuché un sollozo, me volví extrañada, y escuché el mismo sonido de nuevo, extrañada y asustada comencé a caminar hacia donde provenía el sonido. Coloqué un mechón de cabello detrás de mi oreja mientras el casi inexistente tacón de mis zapatillas resonaban contra el piso.

Escuché el sollozo nuevamente y una línea roja que se encontraba en el piso llamó mi atención. ¿Sangre? Enfoqué mejor mi vista y lo detallé, si era sangre. Mi mano derecha viajó rápidamente a mi boca, tratando de evitar el grito. Con delicadeza y miedo apoyé mi mano en la grisácea puerta del cubículo para comenzar a abrirla. Esta vez no pude contener el grito que se escapó de lo más profundo de mi garganta. Las lágrimas se acumularon en mis ojos. Vanessa, estaba tirada en el piso, pálida, débil. Líneas rojas marcaban su ya irritada piel, quería moverme pero no podía, mi cuerpo estaba paralizado, no se quería mover.

Golpes fuertes y rápidos comenzaron a sonar del otro lado de la puerta o contra ella, no estaba segura, mis ojos no se podían apartar de los de Vanessa, esos que estaba comenzando a cerrarse, y que al cabo de unos segundos, lo hicieron.Reaccioné asustada y escuché con más atención los golpes.

-Vanessa. Ábreme por favor- escuché detrás de la puerta, reaccionando comencé a mover mis pies rápidamente en dirección a la puerta, tropezando con el bolso que había caído de mis manos, peri increíblemente logré mantenerme de pie. Mis manos temblaban mientras luchaba por quitar el seguro, al hacerlo abrí la puerta, un muchacho moreno, ojos miel y cabello color azabache se encontraba mirándome con una expresión extrañada y preocupada.
-Vanessa-pronuncié intentando que las palabras salieran de manera al menos entendible de mi boca.
-¿Qué pasó con ella?- preguntó aún más preocupado.
-En el baño, ven- lo tomé del brazo y lo jalé como pude a través del baño hacia llegar al último cubículo, ahora con la puerta abierta. Su expresión era de asombro, seguro igual que la mía al haberla visto por primera vez.

Sin perder tiempo, cubrió sus brazos de nuevo con la manga de la sudadera de la chica y la tomó fácilmente en sus brazos. Antes de darme cuenta de lo que estaba pasando salió corriendo del lugar, ¿Adónde? no estoy segura. ¿Debería seguirlo? Si. Mis pies no querían moverse nuevamente, se encontraban anclados a la cerámica del baño. Todo lo que pasó hoy es simplemente demasiado, los dolores y ansiedad ya estaba acostumbrada, me había estado sucediendo todo el verano, pero esto, lo que acaba de ocurrir en el baño, todas esas cortadas, sabía que no eran solo de ahora.

Miré al cubículo que unos pocos minutos antes se encontraba ocupado ahora estaba vacío, con los pisos llenos de sangre.  Evalué un momento la situación, ella ya era lo suficientemente burlada, no le ayudaría mucho si supieran lo que hace. El muchacho cubrió sus brazos por eso mismo, para evitar que la burlaran más de lo que ya lo hacen. Tomé papel y lo mojé muy poco y comencé a limpiar, tanto el piso como las paredes. Al estar limpio tomé el papel enrojecido y lo tiré al basurero, al ser el baño de mujeres no levantaría tantas sospechas. Lavé mis manos, tomé mi bolso del piso y salí del baño. No había nadie, todos deberían estar en clases. Tomé en dirección a la entrada principal, no me podía quedar aquí, me sería imposible ocultar mi preocupación por ella, y ahora, nadie lo puede saber, esto será un secreto entre Vanessa, el muchacho y yo, nadie más. Ella no merece sufrir más de lo que ya lo hace.

Encontré mi carro y entré en el. Con manos temblorosas inserté las llaves y arranqué el auto, saliendo del instituto, sabía que me regañaría por escapar del instituto, pero en este momento, no me importaba. Al llegar a mi casa, el ama de llaves me mira extrañada mientras se apartaba de la puerta para dejarme ingresar, le di una sonrisa y así lo hice. Subí rápidamente las escaleras y llegué a mi cuarto, cerrándolo al estar dentro. Mis manos estaban inquietas estaba en mi cuarto, sola. Miré el reloj y eran las 10:17a.m, muy temprano para todo lo que ha ocurrido hoy. Mi padre llega a las 3:30p.m y mi madre a las 9:45p.m. El efecto dura  lo máximo sesenta minutos por lo que tenía tiempo de sobra. Dejándome llevar por la tentación de mi cuerpo alcancé mi escondite y saqué el sobre que contenía el polvo blanquecino. Lo alisté con manos ágiles, como muchas veces lo había hecho antes. Tomé la pajilla e inhalé, permitiendo que el polvo atravesara mi cavidad nasal. El efecto fue inmediato, y consiguió el resultado que necesitaba, me alejó de todos los problemas de mí alrededor, de la mañana y de mi vida de porquería. Me sentía como la persona que aparentaba ser, confiada, fuerte, sin tener que pretender, sin sentirme mal por ser así. Mi cuerpo entero se relajó a medida de que la droga avanzaba por mi organismo, para al final, caer en el suelo y cerrar mis ojos, aceptando el placentero alivio y olvidándome de todo.
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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por Invitado el Vie 11 Oct 2013, 11:06 pm

Allizaesc escribió:
.Nicol. escribió:Te acuerdas de Alli pero no de mi  
Menuda madrina tengo :meh: okno.
nico no te pongas celosa!! soy su hija, manda si no se acuerda de mi!! jeje
Jajajaja nah, eso si seria maldad xd (?.
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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por • B r o o k ✌ el Vie 11 Oct 2013, 11:10 pm

.Nicol. escribió:
Spoiler:
Isabella Moon.

Zoella Sugg | Louis Tomlinson | La tierna y misteriosa.
Mi escrito.:
Música electrónica, cuerpos bailando y saltando, parejas besándose, droga por todos lados, y los mejores Dj mezclando.  Un sueño cumplido, miraba todo a mí alrededor y puede ver a Louis con una castaña, bailaban y disfrutaban de la música y del ambiente, a su lado estaba un pelinegro junto con una chica rubia, estos hablaban y bromeaban con Louis y la chica. Por otro lado pude ver a un chico castaño con una chica también castaña, estos bailaban, disfrutaban y de vez en cuando se besaban, como pareja se veían tiernos juntos. A su lado estaba un rubio con una chica semi-castaña y semi-rubia, se veían hermosos juntos, ellos bromean con la pareja de castaños. Sentí como unos brazos me rodeaban por la cintura, me di la vuelta y me encontré con unos ojos verdosos, una sonrisa hermosa con hoyuelos, y de cabellos castaño con rulos. Le sonreí y nos abrazamos, nos separamos y me volví a voltear, me abrazo por detrás, disfrutábamos de la música, nos movíamos a el ritmo de esta, todo era perfecto, no quería que acabara.  En eso llego Louis y con la chica, estaban bromeando con el ojiverde que me abrazaba, reía y sonreía con ellos, al rato se nos acercaron las demás pajeras, de las que había hablado. Entre todos disfrutábamos, bebíamos, bailábamos, hasta se podría decir que nos llegamos a drogar. Me encontraba con Harry, según había escuchado decirle de esa manera Louis a el ruloso, me sentía querida a su lado, nos gustábamos era obvio, a igual de las demás pareja. Tanta felicidad no podría durar tanto. Estábamos en el sector donde se encontraban las carpas para las personas que se quedaban para los tres días, conversábamos sobre todo cuando de repente la chica rubia estaba discutiendo con el pelinegro, ella le reclamaba sobre algo, el solo le decía que todo había sido con mal entendido, pero ella no le creyó, solo se fue llorando, se alejó de donde estábamos todo. El moreno se veía desesperado, se alejó de igual, creo que se había ido a buscar la rubia. No entendía del porque su discusión, según escuche de Louis, la chica había visto al moreno con otra chica y no precisamente charlando. De repente todo se volvió una discusión entre todos, Liam el chico castaño, le reclamaba sobre algo a la chica castaña, ella lloraba disculpándose, que las cosas no habían sucedido así. Por otro lado el chico rubio estaba ebrio, discutía con su chica pareja, el motivo no supe. Louis trataba de calmar a todos junto con su chica, no entendía que sucedía. Comencé a buscar a Harry, no lo encontraba, seguí caminando rogando que apareciera, piropos de los chicos podría escuchar al caminar, simplemente los ignore. Mientras caminaba llegue a una carpa, esta se encontraba cerrada, y tenía el presentimiento de que Harry se encontraba ahí, me acerque más, se comenzaron a escuchar gemidos y jadeos de hombre como de chica adentro, temía encontrarlo adentro haciendo lo que creía en ese momento. Con paso firme decidí entrar, la abrí y…




— ¡Arriba dormilona! —Me desperté exaltaba.
—Pero que mier… ¿Qué haces aquí Louis? —Mi gran amigo Louis fue quien me despertó de ese sueño, del cual se había vuelto una pesadilla.
—Vine para invitarte a salir, tu madre me dijo que estabas dormida todavía y me dijo que te despertara. Y eso es lo que acabo de hacer—Dijo y se acostó a mi lado.
— ¿Invitarme a salir? —Le pregunte extrañada
—Sí—Respondió.
—Y… ¿Cómo para qué? —Volví a preguntar.
—Te tengo una sorpresa—Se paró de mi cama—Anda y arréglate que saldremos, ¡Ahora! —Bufe y me levante hacia el baño para arreglarme—Buena niña—Lo escuche decir.
—Cállate Tomlinson—Grite desde el baño y lo escuche reírse.
Me bañe, me arregle y baje. Encontré a Louis jugueteando con mi hermano pequeño Diego en la sala, mi madre estaba en la cocina preparando el almuerzo.
—Hola mama—La salude al entrar en la cocina.
—Hasta que te paras, pensé que habías muerto—Dijo mi madre.
—Amm no, no morí, y venía a decirte que saldré con Louis—Le dije.
—Te quiero a las 9:00pm aquí—Me miró fijamente—Hoy y el resto de la semana no habrán fiestas ¿Entendido? 
—Si mama entendido—Le respondí—Ahora me voy, adiós.
—9:00pm ¿Okey? —repitió
—Aja
—Bien, dios te bendiga, Te quiero. —Me abrazo.
—Yo también te quiero—Le devolví el abrazo
—Sin hacer travesuras, pórtate bien—Dijo y se separó del abrazo.
—Sí, ya mama, no soy una niña. Ya soy mayor de edad y puedo cuidarme muy bien. Y con tu permiso me voy—Le dije y salí de allí. Camine hasta la sala y Louis seguía jugando con mi hermano.
—Louis—Lo llame.
—Dime—Volteó y me miro.
— ¿Vamos? 
—Vamos, Después seguimos jugando Diego—Le dijo a mi hermano.
—Adiós Louis—Se despidió mi hermano de Louis.
—Adiós Edward—Contesto—Adiós señora Lewis—Se despidió de mi madre.
—Adiós Louis y cuida a Nicki—Le respondió desde la cocina.
—Vamos Louis, apúrate—Ya estaba en la puerta de mi casa esperando a Louis.
—Cuidado y te quedas—Sarcasmo Louis aquí.
—Calla y apúrate—Le dije.
Salimos de mi casa y nos montamos en el auto.
—Ahora… ¿Me dirás a dónde iremos? —Le pregunte
—Primero iremos al cine, quiero ver rápidos y furiosos, me han dicho que es muy buena—Dijo mientras manejaba.
—Está bien, ¿y después? —Pregunte.
—Después… Después iremos a un lugar con una vista hermosa de todo Londres y te daré una sorpresa—Respondió.
—Si no me equivoco, ese “Después” iremos a London Eye ¿No? —Le dije.
—Que comes que adivinas, iremos al London Eye—Me dijo.
—Ya quiero ir al London Eye, me encanta—Dije emocionada, realmente amo el London Eye.
—Iremos pero después de ir a cine, de verdad quiero ver rápidos y furiosos—Comenzó hacer caras como si estuviera en una carrera.
—Y si… ¿Yo no quiero entrar? —Hice una mueca.
—Digamos que… Te obligare a entrar o no de doy la sorpresa y la disfruto yo solo—Respondió.
—Louis… ¿Por qué sorpresa? Las odio, y más si vienen de ti—Le dije.
—Tonta. Además, estoy segura que esta la amaras—Saco su ego—Y mis sorpresas no han sido tan malas así.
—No—Alargue con sarcasmo—Han sido tan buenos, como aquella vez que dijiste que me regalarías lo que siempre he querido, y termino siento un cupón de “abrazos de Louis” —Dije sarcástica.
—Un cupón de abrazos míos no se consiguen en cualquier parte, admite que te gusto—Dijo.
—No Louis, no me gusto. Sabes que odio las sorpresas. Nos emocionamos esperando que sea lo que deseamos y al final terminamos decepcionamos—Le dije.
—Si, eso suele pasar. Pero ya enserio, está la amaras, te prometo que la amaras—Me prometió.
—Eso  espero Boobear, eso espero—Susurre.
El camino fue entre bromas, chistes malos por parte de Louis, a veces discutía con otros conductores por que se le adelantaban o le tocaban corneta. Si, Louis puede llegar a perder la paciencia muy rápido. Llegamos al  Princes Charles Cinema, uno de los mejores y más amados cines de Londres, la cola para comprar las entradas no era normal, estaba celebrando porque Louis no encontrara las entradas, pero Louis las había comprado por internet. No me toco otra que entrar. Compramos las cotufas, todo tipo de dulce y las bebidas. Entramos a la sala y buscamos nuestros puestos, nos acomodamos y al poco tiempo comenzó la película. 


(…)


Ya habíamos salido del cine, la película es realmente buena. Eran aproximada mente las seis y media de la tarde, ya estamos en el auto y Louis todavía no superaba la película y a cada rato me repetía sus partes favoritas de la película.
—Es que—suspiro—Simplemente amo rápidos y furiosos—Finalizó de una vez por todas Louis.
—Si ya terminaste de hablar sobre toda la película, ¿podrías arrancar el auto de una buena vez? —Ya me estaba desesperando de Louis.
—Amargada—Gruño—Próxima parada: London Eye —Dijo y comenzó a manejar—Aleluya—Pensé.
Tener que aguantarme a un Louis repitiendo todo lo que había pasado en la película, es estresante, pero me toca. Tantas veces me aguanto el a mí que si lo cuento con los dedos me faltarían manos, pero que más. Para eso estamos los mejores amigos ¿No? Si… Amigos en las buenas, en las malas, en las locuras y… en todo momento y ya. Después escuchar todo el camino a Louis, finalmente llegamos a nuestro destino; El London Eye.
— ¿No es brillante? Que una de las películas de Rápidos y Furiosos haya sido grabada aquí, en Londres. —Dijo mirando al London Eye.
— ¡Mierda Louis! ¡Ya para de hablar de esa maldita película! Ya sé que te encanto y que la amas, pero… ¡Por el amor a dios! ¡Deja de hablar de ella! —Si… Definitivamente Louis ya me había estresado. Louis estaba sorprendido.
—Bien, lo hare—Contesto frío, se bajó del auto y azoto la puerta. Había hecho enojar a Louis.
— ¡Louis! —Baje corriendo del carro para alcanzarlo— ¡Louis espera! —Lo alcancé.
— ¿Qué quieres? —Contesto seco mientras caminaba hacia la entrada del London Eye.
—Louis, perdóname yo de verdad no quise…—Comencé a disculparme pero me interrumpió.
—Camina rápido, que me quiero montar de una buena vez—Había ignorando mis disculpas, pero cuando estemos adentro me tendría que escuchar si porque sí. Solo calle y camina unos pasos atrás que él, llegamos a la entrada y nos montamos en una de sus cápsulas o como se le pueda llamar. Esta comenzó a subir, poco a poco dándonos una vista hermosa de todo Londres, solo éramos Louis y yo, adentro de esa cosa. Decidí pedirle disculpas de una vez.
—Louis, discúlpame por haberte gritado, es solo que me estresas de hablar tanto de esa película y que cada cosa la relacionases con todas las películas de Rápidos y furiosos, y bueno… Discúlpame ¿Si? Sabes que no me gusta que estemos peleamos—Me disculpe. Vi como una sonrisa se formaba en su rostro y comenzó a reír.
— ¿De qué te ríes? No veo nada gracioso—No veo que unas disculpas sean graciosas—pensé.
—Me rió de que hayas caído, realmente no me enoje, bueno solo al principio pero después solo lo fingí. —Dijo con una sonrisita burlona.
—Eres un idiota—Le dije también con risa—Me engañaste.
—Solo un poco—Se encogió de hombros.
—Bueno… Ya que estamos aquí, con la mejor vista de un Londres de noche. Me puedes dar… ¿“Mi sorpresa”? —Le pregunte y con mis dedos hice comillas.
—Mmm… no te puedes aguantar—Sonrió—Okey, está bien te la daré. Pero antes cierra los ojos—Me dijo.
— ¿Que tramas Tommo? —Le pregunte.
— ¡Hey! Cierra los ojos o no tendrás tu sorpresa. —Hice los que me dijo—Buena chica, ahora entiende tu manos—Hice lo que me indico—Ahora si obtendrás tu regalo—Dijo y sentí como colocaba una especie de cajita en mis manos, de inmediato abrí mis ojos y me topé con una cajita de Animal Print con varios colores.
—Ábrelo—Dijo Louis con una sonrisa.
Sentía unas mariposas en el estómago mientras abría la cajita. Finalmente la abrí, en esta había una especie de bolsita, de una vez revise que contenía, encontrándome con mi felicidad.
—Oh Louis… Esto es lo que creo que es, ¿Es real? No estoy soñando cierto—Pregunte todavía asombrada, mis ojos poco a poco se aguaban.
—Esto es muy real, al igual que eso. Y si es lo que crees que es… ¡Nos iremos a Tomorrowland! —Grito lo último de felicidad y  me lancé a abrazarlo.
—Oh dios Louis, gracias, es el mejor regalo que me han dado en toda mi vida, de verdad muchas gracias—Le dije todavía abrazándolo y soltando lágrimas de alegría.
—De nada pequeña, este es nuestro sueño y por fin lo cumpliremos—Me dijo abrazándome igualmente.

La felicidad que sentía en este momento era enorme, por fin cumpliría mi sueño, por fin ira al majestuoso Tomorrowland. Nada ni nadie impediría que fuera, eso estaba dicho. Seguía abrazada a Louis, continuaba llorando de alegría, hasta que recordé el sueño que había tenido ese día. Montones de sentimientos corrieron por mi cuerpo. Iría a Tomorrowland y todo ese sueño sucedió allá ¿Pasaría lo que había soñado? ¿Solo fue un simple sueño y nada de eso ocurriría? ¿Quiénes eran los demás chicos con los que soñé? Y sobre todo ¿Quién era Harry?  

Millones de preguntas invadieron mi ser, pero sabía que las respuestas, solo las conseguiría a medida que pasara el tiempo.

Este capítulo lo escribí hace como uno o dos meses, es mi favorito, por eso te lo dejo:33

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¿Porque tiene que haber chicas que son tan buenas escritoras?
Me volveré loca a la hora de elegir
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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por Jockie. el Vie 11 Oct 2013, 11:14 pm


spo
Jocelyne Margaret Adams.

[center]Taylor Monsem. | Liam Payne. | La rebelde y callada. |[center]

[center]Taylor Monsem | Liam Payne | La rebelde y callada | Jocelyne Margaret Moom[ center] El capitulo u os debe ir en spoiler

Capítulo de Muestra:

PROLOGO
You don′t need have fear of your nightmares[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]





Someplace in the world.

Ella corría, como si no pudiera hacer otra cosa, como si se hubiera entrenado toda la vida para ello. Se escuchaba el deliberado sonido de sus suelas gastadas contra el resbaladizo suelo de las calles de Dark, el rumor de su respiración agitada y el terror que sentía al saber que aquello la perseguía. Hacía frío, ella podía sentir las gotas de la lluvía contra su cuerpo, haciéndola daño en la piel.

—Cassie —murmuró alguien, desde lo lejos.

Cassie miró sobre su hombro, con el corazón descontrolado y sintiendo la vejiga pequeña. Detrás de ella no se divisaba nada, salvo las chinescas sombras que proyectaban las sombras cercanas y la luz plateada de la luna que serpenteaba entre las nubes de tormenta. Ella chasqueó la lengua contra el paladar, una manía que tenía desde muy pequeña cuando se encontraba nerviosa, y desvió la vista, hacía el frente.

Podía sentir sus músculos pesados, sus piernas adormecidas por el dolor y las ampollas creciendo en sus pies velozmente, como si le hubiera regado una especie de líquido para el crecimiento. La piel le picaba, donde la fina camiseta negra se adhería a sus cuervas todavía indefinidas a sus pequeños pechos. Pronto giró a la derecha, y continuó corriendo, hasta detenerse frente a unas rendijas negras que la bloqueaban el paso, creciendo hasta el cielo. Cassie juraría que las puntas pinchaban los cielos, abriendo pequeños agujeros en las nubes donde la luz lunar se escabullía e iluminaba las calles de Dark.

—Cassie —la voz sonó más cercana, cosa que provocó un escalofrío en la espina dorsal de la chica y que las lágrimas de terror se agolparán de golpe en sus ojos, nublandole la visión y dejándola tan solo mareada.

La chica se colocó la mano en el pelo, y con rápidez se desenredo la parte derecha de la cabeza, arrancando algunos trozos de pelo negro. Ella percibir el ligero temblor en sus piernas, y pensó con tristeza, que no sería capaz de recorrer otros diez kilómetros corriendo.

—Cassie.

Cassie entrecerró los ojos, dudando de si misma y colocó la mano frente al candado, intentando ejercer algo de magía. El candado era grande, de metal color cobre, y cerraba molestamente los candados plateados que rodeaban las rendijas. Ella era una bruja, algo parecido a las viejas hechiceras de Inglaterra, cuando la Caza de Brujas existía. Cassie Free era una de las tres brujas de magía blanca vivas que vivían a sus anchas por el mundo, con su verdadera identidad al escondite. Ella no sabía como explicar que es lo que había pasado en aquel bar, cuando ella tomaba hace media hora una cerveza fría sentada en una mesa apartada, a la vez que le echaba las cartas a un pobre hombre acambio de unas modestas monedas. Algo había entrado, y aquello la había traído una sensación veroz de querer salir huyendo del local y emcerrarse en algún lugar seguro.

Se había sentido observada, y cuando no pudo más, se había marchado rápidamente, olvidando su bolso en la silla y dejando la triste cerveza a medias. Eso la había seguido y ella había huido, con la seguridad en si misma de que haría que aquello la perdiera de vista. No sabría como explicarse cómo había podido acabar en Dark, la desemparada ciudad de las pesadillas.

—Cassie.

El candando estalló, en una fina lluvía metálica y brillante que hizo ella cerrará los ojos, para no quedarse cegada. Con el corazón en la garganta, entró en el cementerio, hundiendo sus pies en barro húmedo y hierba quemada. Ella pudo escuchar como eso se habría paso hacía ella, pisándola los talones peligrosamente. Eso la hizo querer llorar, y acelerar su paso. No podía morir, se dijo con vehemencia, agitada por la adrenalina que embargaba sus venas. Miró hacía atrás, en cuanto escuchó el partirse de una rama a su espalda. No había nadie, se tranquilizó, menguando el paso y inquiriéndose a si misma si no había exagerado totalmente. Sonrío frágilmente, en cuanto la tonta idea de que algo la perseguía la seguía.

Que equivocada estaba. Algo cayó de los cielos, y clavó sus colmillos en su yugular, deleitándose del metálico sabor de la sangre caliente de bruja en su paladar.


Liam Payne:

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Ya ta′, la ficha corregida c′:
Espero que ahora sirva y la puedas entrar, me guztó mucho el tema


Delena♥
Delena Forevá
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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por • B r o o k ✌ el Vie 11 Oct 2013, 11:19 pm

Spoiler:
Priscilla.- escribió:
Samantha Moon

Zoey Deutch | Niall Horan | La coqueta y sarcástica.|

Me haces bien:
 
Prologo


“Un esquizofrénico es una persona que ya tiene una tendencia natural para ausentarse de este mundo, hasta que un hecho-grave o superficial, dependiendo de cada caso hace que  cree una realidad solo para el. El caso puede evolucionar hasta un punto en que el paciente te ausenta totalmente de la realidad, que llamamos catatota, o por el contrario puede ir mejorando y permitir que el paciente trabaje y desarrolle una vida prácticamente normal. Depende tan solo de un factor: el ambiente. ”- Verónica decide morir, Pablo Coelho.

“Veinticinco, veinticuatro, veintitrés, veintidós, veintiuno, veinte…”. La castaña contaba los minutos para marcharse de ese horrible lugar. Había pasado tres años de su vida concurriendo a esas monótonas sesiones con su psicólogo en aquella oficina gris que solo contaba con un gran ventanal, dos amplios sillones negros y una biblioteca repleta de libros, algo viejos y polvorientos.
Estaba aburrida. Nunca había logrado entender como el joven de no mas de veintiocho años podía llevar una vida tan organizada y meticulosamente planeada.
Se podía identificar que era un hombre estructurado de familia adinerada, seguramente casado, y con uno o dos hijos. Su psicólogo no era la persona mas divertida del mundo, al igual que sus sesiones no eran tan gratas como las de la Doctora Smith, su psiquiatra.
Pero la había ayudado, ese hombre que estaba sentado frente a ella, observándola, con una mano sobre su pierna, sujetando un anotador y una lapicera, y la otra alrededor de su barbilla, con su dedo índice cruzándole los labios, la había ayudado.

-Aun faltan un par de minutos Coraline… Entiendo que consideres que ya estas curada, es una patología muy común… Pero tu madre…-

-Mi madre cree que aun es conveniente que asista para afinar asperezas-lo interrumpió la castaña con voz suave y algo pausada- Se cual es su opinión, ella misma se encarga de dejarme bien en claro que mi locura ha afectado su vida hasta el punto de llegar a corromper su matrimonio, con mi padre…-continuo, fijando su vista en algún punto indeterminado en la pared.

-Ya hemos hablado acerca de eso Cora-dijo su psicólogo.- Creí que habíamos dejado en claro que lo que te paso debe quedar en el pasado…  Ni tu ni nadie podrá remediarlo-

-Lo se.-susurro Coraline mordiéndose el labio inferior para seguir conectada con esa realidad que todo el mundo compartía, pero que para ella solo era un pasatiempo, luego de su sesión, probablemente volvería a su realidad, esa donde se sentía segura.-Pero mi madre se encarga de recordármelo todos los días, ¿Usted no puede hablar con ella?-pregunto.

-¿Y que quieres que le diga, Cora?-pregunto el psicólogo escribiendo rápidamente cada palabra que salía por la boca de la castaña junto con alguna que otra observación que luego lo ayudarían a analizar su progreso.
Si algo estaba seguro era que su comportamiento era influenciado, en gran parte, por su madre.
Susan, no era no persona mal. Simplemente no había podido perdonar a su hija por cosas que, como bien sabia, no había hecho intencionalmente. Pero la odio y el rencor que sintió en ese momento la cegó, desquitándose con Coraline.

-No lo se… Que ya me ha dado el alta-respondió Coraline haciendo una mueca que bien podía interpretarse como sonrisa, pero que no lo era del todo, aun se podía ver el dolor detrás de sus ojos.

-No puedo hacer eso… Eres tu la que debe decirle cuando parar.-dijo el, observando como la castaña ponía los ojos en blanco.

-¿A usted le parece fácil?-soltó Coraline sin prestarle atención a la pequeña sonrisa que surcaba los labios de su psicólogo.

-¿Fácil?-repitió el- Debemos primero analizar su significado. Es una palabra muy amplia que debe ser usada con respeto… Depende de quien lo mire sera mas o menos fácil, Cora... Por ejemplo, para algunos amar es fácil, pero hay quienes, pasan su vida buscando a quien amar, a su alma gemela o a un gran amigo con quien compartir momentos y nunca lo consiguen... Y eso, no es por falta de sentimientos o por que no sean seres humanos... Ese "algo" llamado destino lo quiso así... Y ellos no tienen otra opción mas que aceptarlo.... Por eso, fácil, no es la palabra que yo usaría Coraline.-explico el hombre parándose de su asiento para servirse un poco de café que lo esperaba, caliente, sobre una pequeña mesa a la orilla de la puerta de entrada.

-Entonces… ¿Qué palabra usaría?-pregunto la castaña, volviendo a repasar lo minutos que le faltaban para salir corriendo de ese lugar.

-Preparado… Yo me preguntaría si ya estoy preparado-le respondió dando un sorbo a su café.

-¿Estoy preparada para ponerle un limite a mi madre?-dijo ella pensando seriamente en las palabras que el hombro le había dicho- No, no estoy preparada… Aun no.

-¿Entonces?-

-¿Entonces, que?-

-Entonces por que sigues quejándote de tus secciones semanales conmigo, si aun no eres capaz de enfrentar a tu propia madre…-le respondió el, quitándole las palabras de la boca a la castaña, que ya sabia de antemano cual seria su respuesta.
En esos tres años había llegado a analizar al joven hombre mas que a cualquier otra persona. No lo conocía… ¡Por supuesto que no lo conocía!, pero ella podía ver a través de sus ojos azules cuando el estaba alegre o triste, e incluso cual seria el rumbo de su conversación.

-¿Cree usted que seré capaz de encontrar a mi alma gemela?-pregunto la castaña cambiando de tema. Esa pregunta le había quedado rondado en su mente luego que el mencionara la palabra "amor", además, Cora ya estaba cansada del mismo discurso. No quería hablar de su madre, ni de su pasado.

-¿Es fácil para ti el amor?-respondió el psicólogo, aun de pie frente a la puerta. Cora advirtió que esas serian las ultimas palabras que cruzarían por esa semana. El reloj ya había marcado las cuatro en punto y sus sesión acababa de terminar.

-Yo amo a alguien-soltó la castaña, esta vez formando una verdadera sonrisa.

-Afortunada seas Coraline, no hay nada mas saludable en esta vida que al amor…-

-¿Pero usted cree que alguien pueda llegar a amarme? Soy una esquizofrenia en pleno proceso de rehabilitación… Es casi imposible-hablo Cora, recordando las palabras que su madre le había dicho en mas de una ocasión sobre amar y ser amada.

-Cualquier ser en este mundo que posea sentimiento es libre de amar Coraline… Y ya te he dicho que no me trates de usted, me haces sentir viejo, y solo tengo seis años mas que vos…-dijo el joven, revisando su reloj pulsera para asegurarse que aun le quedaban un par de minutos para llegar a la importante reunión planificada por su prometida desde, hacia ya, un mes.

-Lo siento, Niall. No volverá a pasar, lo prometo-dijo la castaña, poniéndose de pie para despedirse de su psicólogo hasta la siguiente semana.
El joven, rubio y de grandes ojos azules del color del cielo luego de una tormenta, le abrió la puerta a su ultima paciente. Coraline, la joven que había llegado hasta su consultorio un frió día de invierno, inmersa en su propia realidad intentando salir adelante luego de su traumática experiencia.
"Ayuda", fue lo primero que escucho salir de sus labios, y automáticamente, Niall Horan entendió que ella lo necesitaba.  

Me haces bien:
 
Capitulo 1


Deje mi alma presa en el pasado, mientras mi cuerpo vaga en este presente incierto en busca de un futuro mejor.


El frío viento de esa noche de verano entraba por la habitación de la pequeña Coraline interrumpiendo sus sueños.
Se sentía indefensa en ese gran cuarto de paredes rosas, cama con dosel, y millones de juguetes que su madre le compraba a diario para hacerla sentir mejor.
Pero lo que nadie entendía, era que la pequeña solo necesitaba el amor de su padre. Solo eso.
Como la noche anterior, la anterior a esa, y todas las noches desde hacia ya un año, su padres discutían en la planta baja, inconscientes de que su hija de apenas doce años los estaba escuchando, culpándose a si misma por ser la causante de todas sus discusiones.
“Eso es lo que dice mi padre”, se repitió una vez mas, cerrando sus ojos mientras se escurría una pequeña lagrima. “Es mi culpa, todo esto es mi culpa”. Presiono sus pequeñas manos sobre sus oídos tratando de callar a su propia mente, pero no tuvo suerte.
Ella tenia la culpa.
Coraline sintió como unos fuertes pasos subían las escaleras y se aproximaban hacia ella.
“Otra vez no”, sollozo la pequeña haciéndose un ovillo para protegerse de lo que iba a suceder.
La puerta blanca se abrió de par en par dejando ver a su progenitor. A su maldito y borracho progenitor.  

-Déjala  Norbert, te lo pido por favor… ¡Déjala!-grito su madre detrás de el mientras hacia fuerza para detener al hombre de casi cuarenta años.

-No te metas en esto, Susan-logro articular el hombre mirando a la  niña que se hacia mas y mas pequeña sobre su cama.

-Norbert, ¡es tu hija!-insistió la mujer intentado detenerlo. El hombre giro sobre si mismo tomando entre sus manos el cuello de su esposa. En un rápido y ágil movimiento la mujer colisiono contra la pared del pasillo y callo al suelo casi inconsciente.

-Es mi hija…-susurro entrando a la habitación para luego cerrar la puerta, que tenia detrás de el, con llave. Coraline ahogo un grito ante la acción de su padre. No quería enfrentase a eso nuevamente.

-No papá, no…-dijo casi en un susurro llevando sus rodilla hasta su pecho aun mas. Por mas que quisiera, no podía huir. Ya lo había intentado una vez, y su suerte empeoro aun mas.

-Shhh-la callo el hombre aproximándose hasta su cama- Te prometo que todo va a estar bien.


La castaña despertó agitada en esa gran cama con dosel y con lagrimas en su rostro. Otra vez había soñado con su progenitor, con ese hombre que la había llevado a aislarse del mundo y hasta de su propia familia.
Casi sin pensarlo, se levanto de su cama y corrió hasta las latas de pintura que había sobre lo que antes supo ser un escritorio.
Su cuarto había cambiado, y mucho. Las paredes ya no eran rosas, grande manchas de colores las cubrían dejándole a Coraline un recordatorio de todos su ataques de nervios, pero sobre todo, de cada pesadilla donde Norbert se hacia presente.
El único mobiliario que había en la habitación era la cama, un pequeño ropero, y el escritorio… tapado por potes de pintura, pinceles y las demás cosa que ella utilizaba a diario para plasmar su arte.
Cora tomo un pincel entre sus manos y lo unto en la pintura negra, para luego llevarlo hacia la pared mas cercana y perderse en cada trazo que iba dando a medida que una nueva figura se formaba. Se sentía sucia, desesperada… adolorida, al igual que todas esas noche en la que se enfrentaba a su padre.
Las lagrimas no dejaban de caer por sus mejillas a medida que avanzaba dejando rastros de su horrible pesadilla. Su mano viajaba por la pared que utilizaba como lienzo y a medida que de pintaba sentía como su peso se alivianaba y volvía a ser la misma Coraline… o lo que quedaba de ella.
La castaña se sobre salto al sentir un ruido seco en la puerta. Dejo caer el pincel volviendo a la realidad. Su madre la estaba llamando.

-Coraline… Ya es tarde. Debes estar a las nueve en el negocio… ¡Te quedan quince minutos!-grito Susan desde el otro lado de la puerta. Rápidamente Cora se limpio las lagrimas que humedecían sus mejillas y comenzó a juntar sus cosas para prepararse para su trabajo.
Louis Tomlinson había sido muy generoso en dejarla trabajar en su tienda de música. Casi la mitad de la cuidad la había rechazado solo por conocer su historia, sin mencionar sus antecedentes en la Clínica Psiquiátrica de New Porland. Coraline estaría eternamente agradecida con el.
Giro sobre sus talones y camino hacia su pequeño armario donde guardaba las pocas prendas que se había comprado después de salir de ese horrible lugar donde solo usaba batas y camisones blancos.  
Corrió los cuadros que obstruían el paso, deteniéndose a observarlos atentamente. Ninguno de ellos le gustaban. Aun no había alcanzado la perfección. Coraline sabia que aun le faltaba algo.
La simetría del rostro estaba perfecta al igual que el tono de piel. El cabello alborotado, pero a su vez refinado y profesional eran del color exacto, lo sabia. Pero los ojos… Aun no había conseguido encontrar ese color azul… Ese que solo se encuentra entre el limite de una tormenta y el arco iris. Esos ojos aun no eran nada parecidos a los de el.  

-¡Apúrate Coraline!-volvió a gritar su madre, esta vez desde la planta baja.

-Enseguida bajo-se limito de decir ella dejando de lado los cuadros.
Se puso una remera blanca y una camisa a cuadros junto con un par de jeans negro y algo desgastados. Acomodo un poco su cabello y se cepillo los dientes para luego bajar corriendo las escaleras para buscar sus converse negras que su madre había puesto a lavar.
Una vez lista, salio al patio trasero en busca de su vieja bicicleta que se madre le había comprado para que pudiera trasladarse hacia su trabajo.
Amaba sentir el sol sobre su rostro o como el viento jugaba con su cabello. Eso la hacia sentir viva, y que todavía había una esperanza.
Llego en un abrir y cerrar de ojos hasta Tomlinson’s, el negocio de música donde trabajaba y donde estaba su único y mejor amigo. Encadeno la bicicleta a uno de los árboles que estaban afuera del local y saludo desde afuera a su amigo que comenzaba a levantar la persiana de la ventana.
Soltó un largo y pesado suspiro levantando la mirada hacia el enorme edificio que estaba en frente donde asistía semanalmente a sus sesiones con Niall, su psicólogo… y salvador. Sonrío al darse cuenta que solo le quedaban dos días para volverlo a ver. A pesar que se aburría demasiado en ese lugar, el simple hecho de que el estuviese ahí escuchándola, le hacia bien.

-¡No piensas entrar?-dijo Louis abriéndole la puerta.

-En un segundo-le contesto ella terminando de asegurar su bicicleta.

-Este será un gran día-exclamo su amigo mientra acomodaba un par de cajas que obstruían el paso. El local no era muy gran, pero Louis se había encargado que luciera lo suficientemente bien para atraer a los clientes.

-¿Por qué lo dices?-pregunto Coraline colocándose la ridícula gorra que Louis le hacia usar como uniforme.

-Por que estamos en temporada de verano. Todos los chicos están de vacaciones y no tendrán nada que hacer mas que venir a comprar un par de discos…-explico el chico sonriente.

-Oh-soltó Coraline sin darle mucha importancia a sus palabras. Louis podía ser su amigo, pero muchas veces era mas inmaduro que ella misma.-Yo que pensaba no esforzarme tanto-comento haciendo reír al castaño.

-Pues… No tendrás suerte hoy… ¡Mira, ya llego el primer cliente!-soltó irónico dándole un empujoncito para que se acercara a la chica rubia que acaba de entrar. Coraline soltó un bufido y de mala gana camino hacia ella.

-¿En que te puedo ayudar?-pregunto la chica haciendo el intento de su mejor sonrisa.

-Estaba buscando el nuevo disco de Coldplay… No es para, se lo quiero regalar a alguien muy importante para mi, así que estoy desesperada… De verdad necesito encontrarlo…-dijo la rubia rápidamente y con una voz un tanto chillona para Coraline.

-Claro… Podrás encontrarlo en la sección de 12. Creo que llego un pedido el otro día-dijo Coraline de la mejor manera posible. Esa chica le producía nauseas.
Observo como la rubia contorneo sus cadera hacia el lugar atenta a cada numero que tenían escritos los estantes llenos de discos, hasta que finalmente llego. Paso el dedo entre ellos buscando el indicado y cuando lo encontró soltó un pequeño grito de victoria. Camino de vuelta hacia Coraline que se encontraba detrás de un pequeño mostrador y le sonrío con gratitud.

-Lo encontré-dijo feliz.

-Que bueno.. ¿Vas a llegarlo?-pregunto la castaña.

-Por supuesto que si no sabes hace cuanto lo estoy buscando…-

-Son veinte dólares- la interrumpió Coraline tecleando un par de números en la caja registradora. La rubia saco de su fina billetera el dinero y se lo dio a Coraline. La castaña lo acepto y luego metió el CD en una bolsa roja con el logo del lugar, para luego dárselo a ella. Quería deshacerse de ella lo mas rápido posible. Hasta su perfume la empalagaba.

-Gracias y que tengas un buen día, Coraline- dijo ella agarrando el paquete.
¿Quién era esa mujer, y como la conocía?, se pregunto la castaña observando atentamente como se marchaba del negocio moviendo sus caderas al copas de sus tacones negros.
Lo único que sabia era que no le agradaba, para nada.  

Prologo. NC.:
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Prologo


El doctor Joseph Robertson, psicólogo reconocido, se encontraba devastado. Su hijo, su pequeño y único hijo.  
¿Qué iban a pensar de el ahora? Si no había sido capaz de rescatar a sus propio hijo ¿Cómo iba a poder rescatar a sus pacientes?
Se dejo caer en el sillón de cuero negro de la biblioteca, que también utilizaba como escritorio, con un vaso de whisky, a medio tomar, descansando en su mano.
Había pasado dos años desde que su hijo había entrado en el vicio de las drogas, y el, como padre y profesional se había encargado de devolverlo a la vida.
Lo llevo a los mejores especialistas, a las mejores instituciones. Pago terapias carísimas, y hasta el mismo intervino, todo por salvarlo.
Pensó que lo había hecho, que lo había logrado. Hasta hace un mes atrás…
Su hijo nunca había abandonado esa vida, el seguía no solo consumiendo, sino también cometiendo delitos para conseguir un par de píldoras.
A sus veintiún años había sido condenado a ocho años de prisión, luego que la policía lo arrestara por comenzar una pelea callejera, que termino sacando al descubierto la verdadera identidad de Matthew Robertson, su hijo.
Joseph se encontraba tan ensimismado en su pensamiento que no se percato de la presencia de su esposa en la habitación.
Molly lo miraba con el ceño fruncido apoyada en el lumbral de la puerta. Su esposo había estado así desde que la sentencia de su hijo, y la mujer no lo lograba entender.

-Dijiste que lo volverías a tomar, Joseph…-le reprocho su esposa. El hombre, cansado de su actitud, dejo el vaso sobre la pequeña mesita ratona que tenia enfrente.

-¿Y que quieres que haga? ¿Quieres que haga como si nada hubiese pasado? ¿Quieres que actúe como vos?-pregunto Joseph con exasperación.

-Yo no actúo como si nada hubiese pasado… También es mi hijo-respondió la mujer.

-Pues… No parece-
-Es lo mejor, Joseph…-

-¿Lo mejor? ¡Ahí adentro lo van a tratar de la peor manera! ¿Cuándo va a abrir los ojos?-soltó el hombre levantándose de golpe. Molly mantenía la misma postura tranquila, mientra el dolor se reflejaba en su rostro.

-Es mejor que lo castiguen ahí adentro antes que lo terminen matando acá afuera… O peor aun, que se muera por una sobredosis-dijo Molly mirando seriamente a su esposo, que parecía desorientado.

-Molly…-

-Ser cocientes de todo lo que perdimos o podemos perder incrementa nuestra ganas de salir adelante, Joe.. Y vos mas que nadie debería saberlo…-se limito a decir.

-¿Que?-

-Que prefiero que este en la cárcel, antes que termine en un cajón muerto Joseph... Es la única manera que tenemos para que el se de cuenta de lo que estaba haciendo... ¿No funciona así en la psicología? Es como hacer terapia...-dijo la mujer. El doctor Robertson miro sorprendió a su esposa. Nunca, en sus veinte años de casados, ella se había metido con su profesión o había hecho algún comentario que se le relacionara.... y aunque le costase admitirlo, tenia razón.
Sus palabras eran tan sabias que sintió admiración por ella. El, el psicólogo reconocido, no había sido capaz de entenderlo hasta ahora... O quizás su dolor lo había impedido.

-Como una terapia-repitió, caminando hacia su esposa que lo miraba como si fuera un loco. El hombre la tomo pos la cintura y le planto un apasionado beso en los labios-Eres un genio, ¿Lo sabias?-soltó, liberándola de sus brazos para luego caminar hasta su escritorio y sentarse tras el mismo en su silla de cuero.

-¿Acaso te volviste loco Joseph?-pregunto Molly sorprendida. Su esposo levanto la mirada y negó con la cabeza para luego volver a su tarea. Había comenzado a escribir teorías que podrían servirle como argumentos cuando lo presentara ante el Ministerio.-La comida estará en una hora-se limito a decir su esposa, aun sin entender que le pasaba. Salio de la habitación, dejándolo solo con sus pensamientos.

-Como una terapia-volvió a repetir.
Su objetivo en cada una de sus terapias era justamente esa: Hacerles ver a sus pacientes cual era su error, o hacia donde debían dirigirse. Eso debía hacer ahora.
No ganaría nada quedándose de brazos cruzados durante ocho largos años, tampoco podrida revertir el hecho de que su hijo se encontrara preso. Quizás podría hacer otra cosa... Ayudar.
Si era capaz de salvar a los adolescentes descarrilados que estaban tirando sus vidas a la basura, seria capaz de perdonarse a si mismo por no haber podido salvar a su propio hijo. Les demostraría que la vida no era como ellos creían.
La droga, el alcohol, y la violencia no eran el camino. Y la única forma era haciéndolos caer. Porque después de todo, uno nunca sabe lo que tiene, hasta que lo pierde.

-Buenas noches Peter, tengo algo importante que decirte...-dijo Joseph luego de haber marcado el numero de su amigo y colega. La terapia de shock seria su próximo experimento.


Ficha Aceptada


Mi Pris sabes que amó como escribes bella! y lo haces hermoso :amor: además ame el capitulo es tan kgsmlgs en fin ya estás participando.
Suerte Bella!
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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por Invitado el Vie 11 Oct 2013, 11:22 pm

Allizaesc escribió:
Priscilla.- escribió:Espero que les guste... idk.
Mi hija va a participar o sea
hola mami!! ;)
Hola sersi hija o sea 

lñskdñlas El cosito nuevo... Lo voy a usar para todo ahora.
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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por Invitado el Vie 11 Oct 2013, 11:23 pm

Kathy'Crazy.vasHappenin? escribió:
.Nicol. escribió:
Spoiler:
Isabella Moon.

Zoella Sugg | Louis Tomlinson | La tierna y misteriosa.
Mi escrito.:
Música electrónica, cuerpos bailando y saltando, parejas besándose, droga por todos lados, y los mejores Dj mezclando.  Un sueño cumplido, miraba todo a mí alrededor y puede ver a Louis con una castaña, bailaban y disfrutaban de la música y del ambiente, a su lado estaba un pelinegro junto con una chica rubia, estos hablaban y bromeaban con Louis y la chica. Por otro lado pude ver a un chico castaño con una chica también castaña, estos bailaban, disfrutaban y de vez en cuando se besaban, como pareja se veían tiernos juntos. A su lado estaba un rubio con una chica semi-castaña y semi-rubia, se veían hermosos juntos, ellos bromean con la pareja de castaños. Sentí como unos brazos me rodeaban por la cintura, me di la vuelta y me encontré con unos ojos verdosos, una sonrisa hermosa con hoyuelos, y de cabellos castaño con rulos. Le sonreí y nos abrazamos, nos separamos y me volví a voltear, me abrazo por detrás, disfrutábamos de la música, nos movíamos a el ritmo de esta, todo era perfecto, no quería que acabara.  En eso llego Louis y con la chica, estaban bromeando con el ojiverde que me abrazaba, reía y sonreía con ellos, al rato se nos acercaron las demás pajeras, de las que había hablado. Entre todos disfrutábamos, bebíamos, bailábamos, hasta se podría decir que nos llegamos a drogar. Me encontraba con Harry, según había escuchado decirle de esa manera Louis a el ruloso, me sentía querida a su lado, nos gustábamos era obvio, a igual de las demás pareja. Tanta felicidad no podría durar tanto. Estábamos en el sector donde se encontraban las carpas para las personas que se quedaban para los tres días, conversábamos sobre todo cuando de repente la chica rubia estaba discutiendo con el pelinegro, ella le reclamaba sobre algo, el solo le decía que todo había sido con mal entendido, pero ella no le creyó, solo se fue llorando, se alejó de donde estábamos todo. El moreno se veía desesperado, se alejó de igual, creo que se había ido a buscar la rubia. No entendía del porque su discusión, según escuche de Louis, la chica había visto al moreno con otra chica y no precisamente charlando. De repente todo se volvió una discusión entre todos, Liam el chico castaño, le reclamaba sobre algo a la chica castaña, ella lloraba disculpándose, que las cosas no habían sucedido así. Por otro lado el chico rubio estaba ebrio, discutía con su chica pareja, el motivo no supe. Louis trataba de calmar a todos junto con su chica, no entendía que sucedía. Comencé a buscar a Harry, no lo encontraba, seguí caminando rogando que apareciera, piropos de los chicos podría escuchar al caminar, simplemente los ignore. Mientras caminaba llegue a una carpa, esta se encontraba cerrada, y tenía el presentimiento de que Harry se encontraba ahí, me acerque más, se comenzaron a escuchar gemidos y jadeos de hombre como de chica adentro, temía encontrarlo adentro haciendo lo que creía en ese momento. Con paso firme decidí entrar, la abrí y…




— ¡Arriba dormilona! —Me desperté exaltaba.
—Pero que mier… ¿Qué haces aquí Louis? —Mi gran amigo Louis fue quien me despertó de ese sueño, del cual se había vuelto una pesadilla.
—Vine para invitarte a salir, tu madre me dijo que estabas dormida todavía y me dijo que te despertara. Y eso es lo que acabo de hacer—Dijo y se acostó a mi lado.
— ¿Invitarme a salir? —Le pregunte extrañada
—Sí—Respondió.
—Y… ¿Cómo para qué? —Volví a preguntar.
—Te tengo una sorpresa—Se paró de mi cama—Anda y arréglate que saldremos, ¡Ahora! —Bufe y me levante hacia el baño para arreglarme—Buena niña—Lo escuche decir.
—Cállate Tomlinson—Grite desde el baño y lo escuche reírse.
Me bañe, me arregle y baje. Encontré a Louis jugueteando con mi hermano pequeño Diego en la sala, mi madre estaba en la cocina preparando el almuerzo.
—Hola mama—La salude al entrar en la cocina.
—Hasta que te paras, pensé que habías muerto—Dijo mi madre.
—Amm no, no morí, y venía a decirte que saldré con Louis—Le dije.
—Te quiero a las 9:00pm aquí—Me miró fijamente—Hoy y el resto de la semana no habrán fiestas ¿Entendido? 
—Si mama entendido—Le respondí—Ahora me voy, adiós.
—9:00pm ¿Okey? —repitió
—Aja
—Bien, dios te bendiga, Te quiero. —Me abrazo.
—Yo también te quiero—Le devolví el abrazo
—Sin hacer travesuras, pórtate bien—Dijo y se separó del abrazo.
—Sí, ya mama, no soy una niña. Ya soy mayor de edad y puedo cuidarme muy bien. Y con tu permiso me voy—Le dije y salí de allí. Camine hasta la sala y Louis seguía jugando con mi hermano.
—Louis—Lo llame.
—Dime—Volteó y me miro.
— ¿Vamos? 
—Vamos, Después seguimos jugando Diego—Le dijo a mi hermano.
—Adiós Louis—Se despidió mi hermano de Louis.
—Adiós Edward—Contesto—Adiós señora Lewis—Se despidió de mi madre.
—Adiós Louis y cuida a Nicki—Le respondió desde la cocina.
—Vamos Louis, apúrate—Ya estaba en la puerta de mi casa esperando a Louis.
—Cuidado y te quedas—Sarcasmo Louis aquí.
—Calla y apúrate—Le dije.
Salimos de mi casa y nos montamos en el auto.
—Ahora… ¿Me dirás a dónde iremos? —Le pregunte
—Primero iremos al cine, quiero ver rápidos y furiosos, me han dicho que es muy buena—Dijo mientras manejaba.
—Está bien, ¿y después? —Pregunte.
—Después… Después iremos a un lugar con una vista hermosa de todo Londres y te daré una sorpresa—Respondió.
—Si no me equivoco, ese “Después” iremos a London Eye ¿No? —Le dije.
—Que comes que adivinas, iremos al London Eye—Me dijo.
—Ya quiero ir al London Eye, me encanta—Dije emocionada, realmente amo el London Eye.
—Iremos pero después de ir a cine, de verdad quiero ver rápidos y furiosos—Comenzó hacer caras como si estuviera en una carrera.
—Y si… ¿Yo no quiero entrar? —Hice una mueca.
—Digamos que… Te obligare a entrar o no de doy la sorpresa y la disfruto yo solo—Respondió.
—Louis… ¿Por qué sorpresa? Las odio, y más si vienen de ti—Le dije.
—Tonta. Además, estoy segura que esta la amaras—Saco su ego—Y mis sorpresas no han sido tan malas así.
—No—Alargue con sarcasmo—Han sido tan buenos, como aquella vez que dijiste que me regalarías lo que siempre he querido, y termino siento un cupón de “abrazos de Louis” —Dije sarcástica.
—Un cupón de abrazos míos no se consiguen en cualquier parte, admite que te gusto—Dijo.
—No Louis, no me gusto. Sabes que odio las sorpresas. Nos emocionamos esperando que sea lo que deseamos y al final terminamos decepcionamos—Le dije.
—Si, eso suele pasar. Pero ya enserio, está la amaras, te prometo que la amaras—Me prometió.
—Eso  espero Boobear, eso espero—Susurre.
El camino fue entre bromas, chistes malos por parte de Louis, a veces discutía con otros conductores por que se le adelantaban o le tocaban corneta. Si, Louis puede llegar a perder la paciencia muy rápido. Llegamos al  Princes Charles Cinema, uno de los mejores y más amados cines de Londres, la cola para comprar las entradas no era normal, estaba celebrando porque Louis no encontrara las entradas, pero Louis las había comprado por internet. No me toco otra que entrar. Compramos las cotufas, todo tipo de dulce y las bebidas. Entramos a la sala y buscamos nuestros puestos, nos acomodamos y al poco tiempo comenzó la película. 


(…)


Ya habíamos salido del cine, la película es realmente buena. Eran aproximada mente las seis y media de la tarde, ya estamos en el auto y Louis todavía no superaba la película y a cada rato me repetía sus partes favoritas de la película.
—Es que—suspiro—Simplemente amo rápidos y furiosos—Finalizó de una vez por todas Louis.
—Si ya terminaste de hablar sobre toda la película, ¿podrías arrancar el auto de una buena vez? —Ya me estaba desesperando de Louis.
—Amargada—Gruño—Próxima parada: London Eye —Dijo y comenzó a manejar—Aleluya—Pensé.
Tener que aguantarme a un Louis repitiendo todo lo que había pasado en la película, es estresante, pero me toca. Tantas veces me aguanto el a mí que si lo cuento con los dedos me faltarían manos, pero que más. Para eso estamos los mejores amigos ¿No? Si… Amigos en las buenas, en las malas, en las locuras y… en todo momento y ya. Después escuchar todo el camino a Louis, finalmente llegamos a nuestro destino; El London Eye.
— ¿No es brillante? Que una de las películas de Rápidos y Furiosos haya sido grabada aquí, en Londres. —Dijo mirando al London Eye.
— ¡Mierda Louis! ¡Ya para de hablar de esa maldita película! Ya sé que te encanto y que la amas, pero… ¡Por el amor a dios! ¡Deja de hablar de ella! —Si… Definitivamente Louis ya me había estresado. Louis estaba sorprendido.
—Bien, lo hare—Contesto frío, se bajó del auto y azoto la puerta. Había hecho enojar a Louis.
— ¡Louis! —Baje corriendo del carro para alcanzarlo— ¡Louis espera! —Lo alcancé.
— ¿Qué quieres? —Contesto seco mientras caminaba hacia la entrada del London Eye.
—Louis, perdóname yo de verdad no quise…—Comencé a disculparme pero me interrumpió.
—Camina rápido, que me quiero montar de una buena vez—Había ignorando mis disculpas, pero cuando estemos adentro me tendría que escuchar si porque sí. Solo calle y camina unos pasos atrás que él, llegamos a la entrada y nos montamos en una de sus cápsulas o como se le pueda llamar. Esta comenzó a subir, poco a poco dándonos una vista hermosa de todo Londres, solo éramos Louis y yo, adentro de esa cosa. Decidí pedirle disculpas de una vez.
—Louis, discúlpame por haberte gritado, es solo que me estresas de hablar tanto de esa película y que cada cosa la relacionases con todas las películas de Rápidos y furiosos, y bueno… Discúlpame ¿Si? Sabes que no me gusta que estemos peleamos—Me disculpe. Vi como una sonrisa se formaba en su rostro y comenzó a reír.
— ¿De qué te ríes? No veo nada gracioso—No veo que unas disculpas sean graciosas—pensé.
—Me rió de que hayas caído, realmente no me enoje, bueno solo al principio pero después solo lo fingí. —Dijo con una sonrisita burlona.
—Eres un idiota—Le dije también con risa—Me engañaste.
—Solo un poco—Se encogió de hombros.
—Bueno… Ya que estamos aquí, con la mejor vista de un Londres de noche. Me puedes dar… ¿“Mi sorpresa”? —Le pregunte y con mis dedos hice comillas.
—Mmm… no te puedes aguantar—Sonrió—Okey, está bien te la daré. Pero antes cierra los ojos—Me dijo.
— ¿Que tramas Tommo? —Le pregunte.
— ¡Hey! Cierra los ojos o no tendrás tu sorpresa. —Hice los que me dijo—Buena chica, ahora entiende tu manos—Hice lo que me indico—Ahora si obtendrás tu regalo—Dijo y sentí como colocaba una especie de cajita en mis manos, de inmediato abrí mis ojos y me topé con una cajita de Animal Print con varios colores.
—Ábrelo—Dijo Louis con una sonrisa.
Sentía unas mariposas en el estómago mientras abría la cajita. Finalmente la abrí, en esta había una especie de bolsita, de una vez revise que contenía, encontrándome con mi felicidad.
—Oh Louis… Esto es lo que creo que es, ¿Es real? No estoy soñando cierto—Pregunte todavía asombrada, mis ojos poco a poco se aguaban.
—Esto es muy real, al igual que eso. Y si es lo que crees que es… ¡Nos iremos a Tomorrowland! —Grito lo último de felicidad y  me lancé a abrazarlo.
—Oh dios Louis, gracias, es el mejor regalo que me han dado en toda mi vida, de verdad muchas gracias—Le dije todavía abrazándolo y soltando lágrimas de alegría.
—De nada pequeña, este es nuestro sueño y por fin lo cumpliremos—Me dijo abrazándome igualmente.

La felicidad que sentía en este momento era enorme, por fin cumpliría mi sueño, por fin ira al majestuoso Tomorrowland. Nada ni nadie impediría que fuera, eso estaba dicho. Seguía abrazada a Louis, continuaba llorando de alegría, hasta que recordé el sueño que había tenido ese día. Montones de sentimientos corrieron por mi cuerpo. Iría a Tomorrowland y todo ese sueño sucedió allá ¿Pasaría lo que había soñado? ¿Solo fue un simple sueño y nada de eso ocurriría? ¿Quiénes eran los demás chicos con los que soñé? Y sobre todo ¿Quién era Harry?  

Millones de preguntas invadieron mi ser, pero sabía que las respuestas, solo las conseguiría a medida que pasara el tiempo.

Este capítulo lo escribí hace como uno o dos meses, es mi favorito, por eso te lo dejo:33

Violable gif:


Ficha Aceptada


¿Porque tiene que haber chicas que son tan buenas escritoras?
Me volveré loca a la hora de elegir
No me considero buena escritora :meh: pero bueno...
Gracias entonces  
Vuélvete loca, pero das resultados  (?.
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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por Invitado el Vie 11 Oct 2013, 11:23 pm

Kat, gracias por aceptarme kjdlaskd Ahora, a haccer spam...
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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

Mensaje por Kida el Vie 11 Oct 2013, 11:25 pm

Priscilla.- escribió:Kat, gracias por aceptarme kjdlaskd Ahora, a haccer spam...
Wiiii spam!!!
pensé que usarías el nuevo icono en todo... :suspect:

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Re: Need To Protect | N.C | Audiciones Cerradas!! | Resultados Puestos

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