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La odisea de Charlotte

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La odisea de Charlotte

Mensaje por Natlian McGowan el Sáb 22 Abr 2017, 7:43 am



Ficha de la serie


• Titulo: (La odisea de Charlotte)
• Autor: (Douglas Gonzalez)
• Adaptación: (no)
• Género: ( Fantasia)
• Contenido apto para todo publico 
• Advertencias:ninguna 
• Otras páginas:ninguna. 


Sinopsis.
Todo parecía ir bien, la vida de Charlotte parecía ir bien, tranquila y sin problemas mayores que decidir que hacer a sus veinte años, trabajar, estudiar o simplemente pasar los años vagando, sin embargo el día de su cumpleaños numero 20 todo cambiaría, una antigua herencia material la sacaría de su tranquilidad exponiéndola a seres que se ocultan en las sombras , seres que el ojo humano no ha visto durante siglos , seres a los que les tendrá que impedir el apoderarse de nuestro mundo. Con la ayuda de su mejor amigo la joven de 20 años emprenderá un fantástico viaje para impedir la extinción de su propia especia y así lograr preservar a la humanidad como una de las razas sobrevivientes a una nueva era que esta a punto de descubrir que no estamos solos.


Última edición por Natlian McGowan el Mar 25 Abr 2017, 1:00 am, editado 1 vez
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Re: La odisea de Charlotte

Mensaje por Natlian McGowan el Dom 23 Abr 2017, 7:54 pm

Capitulo 1 "la herencia" 
[size=96]-A[/size]yúdame!-
 Había exclamado la fantasmagórica voz en los oídos  de la mujer haciéndola sentir un estremecedor escalofríos, “quien eres” pensó ella dudosa de acceder a la petición, sin embargo no hubo respuesta alguna solo hubo un silencio ensordecedor que la dejo aún más confundida, entonces despertó.

Observo su habitación dando por sentado que había sido un sueño, uno bastante real pero un sueño al fin y al cabo. Miro el despertador para ver si podía dormir un poco más, pero la respuesta era un no, un total y completo no, a las 7:15 de la mañana ya estaba atrasada para asistir a sus clases de natación así que inclino su cuerpo y bajo de la cama, asegurándose de no tocar el suelo con su pie izquierdo primero, era bastante supersticiosa y necesitaba toda la buena suerte del mundo.

El miércoles era uno de esos días en los que anhelaba a su abuela, ella probablemente la hubiera despertado dos horas antes de la hora de su práctica de natación y ella le hubiera reclamado, alegando la exageración de ser despertada dos horas por delante de la hora de entreno, aun así, hubiera hecho todo con calma y no corriendo como en ese momento se encontraba.

Salió de la casa y tomo un Uber en forma inmediata, “san Uber”, pensó  mientras se dibujaba una sonrisa en su rostro, la aplicación para llamar automóviles a la puerta de tu casa había funcionado dando tan buenos  resultados que aún se encontraba vigente treinta y cinco años después.

De camino al gimnasio  donde se impartían las clases de  natación solo se dedicó a pensar en el extraño sueño que ya a esas alturas de la mañana recordaba solo vagamente, una mujer pidiéndole ayuda y una habitación tétrica, pero no mucho más que eso.
--Supongo que solo lo olvidare--
dijo para sí misma y se inclinó, aún quedaban cuarenta minutos de viaje y los aprovecharía durmiendo placenteramente en el asiento del copiloto, nadie la molestaría y se pondría los audífonos de su móvil para evitar cualquier duda que el conductor tuviera, los tipos de Uber  tenían la costumbre de querer entablar conversaciones con ella y ella detestaba esa costumbre tan invasiva.
Los cuarenta minutos pasaron rápidamente o eso sintió ella al abrir sus ojos, por alguna razón los minutos que había dormido en el Uber y las horas que había dormido por la noche en su casa no habían sido suficientes, seguía casada y solo quería volver a casa. Llego cinco minutos tarde a la clase lo que le valió que su entrenador la reprendiera, aun así le permitió ingresar a la clase e integrarse a sus compañeras y compañeros.
La clase de nado sincronizado no era su favorita pero era lo que le tocaba ese día y lo haría sin chistar, había tenido suficiente con correr toda la mañana como para no querer hacer la clase.
--Hola--
Levantando la mano en una seña Eliot Doherty la saludaba con su sonrisa perfecta de dientes parejos y estupendamente pulidos, el pelirrojo, saco la mitad de su torso del agua para que ella lo pudiera ver bien entre sus demás compañeros. –Ven aquí Charlotte, intégrate a nuestro grupo.--

Charlotte sonrío y con un gesto de la mano le indico que la esperara unos minutos, debía ir a cambiarse la ropa y después podría integrarse y así paso.
Al  finalizar la clase el profesor indico que debían mejorar en velocidad por lo que algunos alumnos se quedaron después de la misma y se dedicaron a entrenar. Charlotte y Eliot que eran amigos decidieron echar carreras para ver quién era el más veloz de los dos sin embargo en un torpe intento por ganar Charlotte sufrió un accidente, su cabeza se había estampado contra el borde de la piscina y pese a no haber sangrado, la chica había perdido el conocimiento.
……………………………………………………………………………………………………….
El desolado pasillo que parecía conectar con un gran salón de tonos azules, parecía ser cada vez más largo y no tener fin, el lugar frío y aterrador que la rubia adolecente estaba siguiendo en ese momento le parecía corresponder al más íntimo de sus miedos. El lugar le producía un escalofrió constante que iba desde su nuca hasta la parte inferior de su espalda. Las ventanas del pasillo se extendían por todo el perímetro que este alcanzaba por lo que podía notar su fantasmagórico reflejo a su lado durante todo el trayecto sin embargo la asustaba el hecho de que ese trayecto parecía no querer acabar nunca.

Observó bien el lugar dándose cuenta de que en algún momento ya había estado ahí, no podía recordar cuando ni como, pero sentía que ya conocía ese lugar, siguió caminando, no se detuvo hasta que finalmente llego al final que parecía ser un salón de clases, uno bastante particular ya que era es salón donde Charlotte había estudiado toda su infancia, paso la mano por el escritorio que correspondía al maestro y sus dedos se llenaron de polvo. “¿Cuánto tiempo hace que no se usa?” Pensó nostálgica y producto de la misma nostalgia  fue hasta el que solía ser su asiento y se sentó en él. Los años habían pasado, pero seguía siendo tan cómodo como siempre. Desvió la mirada y su nostalgia desapareció.
El terror invadió a Charlotte cuando al voltear su cara vio claramente como una mujer de largo cabello rubio con solo un ojo descubierto el cual parecía ser de un rojo carmesí la tomaba por los hombros y le gritaba.
--¡Ayúdame!-
Exclamo con voz distorsionada mientras le miraba con desesperación, por su parte Charlotte aterrada intento zafarse las manos de la extraña con fuerza pero un peso casi sobrenatural le impidió moverse , 3 minutos después se encontraba en la camilla de la enfermería del gimnasio.
--¿Qué ocurrió?—
Le estaba preguntando a Eliot que estaba frente a ella, sintió un fuerte dolor en la cabeza localizado en su mollera.
--¿pero qué?...--  Se quejó llevando su mano a la cabeza mal herida. — ¿Qué demonios paso?..--
--Que te adelantaste demasiado y estrellaste tu cabeza con el cemento bajo el agua--
Los recuerdos vinieron a la cabeza de Charlotte en forma inmediata recordando todo lo que había hecho antes de quedar inconsciente, se burló de sí misma por la torpeza de sus actos  y aprovecho de preguntar por la enfermera, creía que si estaba en una enfermería debía haber una enfermera a cargo, al menos un paramédico que le dijera si estaba o no en condiciones de ir  a casa en ese momento.
--Viene enseguida, dijo que iba por unos desinflamantes y volvía enseguida--
Explico el chico mirándola con sus ojos verdes felinados y finalmente la enfermera apareció indicándole que debía reposar el resto de la tarde , que no era un golpe serio pero que si no lo cuidaba adecuadamente podía causar mareos y nauseas en el futuro, también le sugirió que se hiciera un chequeo médico que obviamente ella no se haría , no tenía ni el tiempo ni las ganas de ir a un hospital público que era lo que su nivel socioeconómico le permitía.
Llego a la casa después de una hora
--Deberías marcharte, yo puedo quedarme sola.--
--No te voy a dejar sola.--
Aseguro el pelirrojo.
--además no te he dado algo aun.--
--¡¿Que me darás?--

El introdujo sus manos blancas de largos y finos dedos en el interior oscuro de su mochila donde solía tener su traje de natación junto a una que otra cosa inservible, pero ahora además de eso tenía un pequeño paquete con envoltura de regalo.
--No se me ha olvidado que hoy es tu cumpleaños. —
afirmó el con un tono ligero y le dio el paquete, --vamos ábrelo—Insistió con una sonrisa esbozada en su rostro. —No es la gran cosa, pero es con cariño. —
Charlotte abrió el paquete sonriéndole a su amigo y descubrió una dorada pulsera con las iniciales ·CH A· grabadas en ella.
Se alegró de recibir un regalo por parte de su amigo, aunque procuró no ser demasiado demostrativa al respecto, no quería parecer desesperada por un obsequio, se puso la pulsera enseguida y le sonrió con amabilidad al pelirrojo de ojos verdes regalándole un afectuoso abraso.
Tras esto a su mente vino el día en el que su abuela materna falleció, la mujer que la había criado sabía bien cuando iba a morir y por qué lo haría así que dejo un testamento en el que a Charlotte le tocaron varias de sus pertenencias , algo de dinero entre otras cosas sin embargo había algo especial. Una caja color negro que venía sellada con un candado color plata que no podría abrir hasta el día en el que cumpliera veinte años. El día había llegado.
--Quiero compartir algo contigo--
Articulo ella seriamente mirándolo con sus ojos azules, era importante para ella aunque no sabía de qué se trataba exactamente, si su abuela lo había dejado bajo llave aun por años después de su muerte era que no era cualquier cosa  y no quería tener que abrirlo en compañía de la más profunda de las soledades, prefería hacerlo junto al amigo que le había salvado la vida esa misma mañana. —¿Me acompañas?--. El solo asintió y ambos subieron al ático de la casa.
“Polvo” pensó el que sería la definición exacta para el ático de Charlotte ya que el lugar estaba inundado por partículas del mismo, a simple vista podía verse el poco cuidado que habían tenido con ese lugar en específico de la casa, estaba lleno de pelusas, polvo e incluso tierra en algunos rincones. Observo un poco más notando telarañas en las esquinas del techo, quiso salir de ahí, pero pese al escalofrió que  recorrió su espalada decidió quedarse.
La caja de madera pintada de negro había estado guardada entre los cajones de una vieja cómoda durante más de tres años y pese al tiempo tenía el aspecto de estar recién pintada. Eliot miro con curiosidad a Charlotte abrir la caja y la vio sacar de ahí dos libros de contenido basto, eran gruesos y pese a sus portadas de aspecto recién salido de una editorial sus páginas eran amarillentas y gastadas, como si se trataran de siglos de vida.

--¿Qué son?--
No se hizo esperar la curiosidad de Eliot
--No lo sé,… no estoy segura...— respondió ella sacando los libros de la caja para después Ojearlos  de atrás hacia adelante, esto dice que es un… Bestiario y este dice que es un Grimorio, pero no sé exactamente por qué mi abuela me los dejo. Eliot por su parte sin dejar de escuchar tomo la caja notando que una pequeña cuerda estaba en la base de la misma, lo jaló y una pequeña compuerta en el interior se abrió dejando salir a la luz lo que parecía ser un sobre con una carta.
--¡Mira!--
Exclamo el colorín alzando el sobre frente a la cara de su amiga y esta lo tomo abriéndolo a toda prisa.

“Hola abejita·” Se había formado una sonrisa en el rostro de Charlotte al leer eso, el apodo cariñoso que hace años no escuchaba. “Si estás leyendo esta carta es porque yo ya no estoy junto a ti y probablemente hace años que deje de estarlo, Una de las razones por las que escribo es para desearte un feliz cumpleaños número veinte y desearte de todo corazón de que cumplas muchos, muchos más, sin embargo ese es solo un fragmento del porque me dirijo a ti por este medio. Debo decirte que algo muy malo esta por pasar y que tú eres la única que puede ayudar. Cada cien páginas hay una pista en el bestiario, te llevara a la respuesta final, pero esa debes descubrirla por ti misma, buena suerte mi niña.”
Junto a Eliot bajo al primer piso sintiendo una angustia que se acrecentaba cada vez más y más sin dar lugar a la paz interior, pensar en que era eso tan terrible que estaba a punto de pasar y más aun sabiendo que era la única persona que podía evitarlo sentía como la presión se hacía más grande con cada segundo que esperaba.

Ingreso al baño queriendo estar un par de minutos a solas, Eliot no podía entrar ahí y tampoco la cuestionaría por entrar, se miró al espejo unos minutos y mojo su cara pensando que tras las gotas frías en su piel todo lo que había leído se borraría de su mente como si de una mancha de suciedad se tratase, pero no fue así.
-¡Help me!—Estaba exclamando la distorsionada voz de la figura fantasmagórica de sus sueños desde el reflejo del espejo.
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Re: La odisea de Charlotte

Mensaje por Natlian McGowan el Dom 23 Abr 2017, 7:56 pm

Capítulo 2 "Legado"

Ariane era una de las mejores amigas de la abuela de Charlotte, la mujer de largo cabello cano había vivido por lo menos unos setenta y cuatro años, pero parecía estar más sana que los jóvenes frente a ella, “las hierbas” pensó Charlotte, que su buena salud se debía al te de hierbas que siempre le había visto tomar, ahora mismo lo estaba tomando también mientras esperaba que ellos la bombardearan a preguntas.
La rubia había decidido visitar a cada uno de sus familiares vivos durante los últimos tres días, a ninguno le había revelado exactamente lo que quería saber y solo por medio de artimañas, verdades a medias y distorsión de lo que decía en la carta que había recibido, la chica concluyo que nadie sabía nada y que la única persona que quedaba en la lista era Ariane, no era familia, pero como parte de ella y su abuela probablemente hubiera matado a cualquiera que se atreviera a negarla como su hermana , la más cercana de sus hermanas.
--Juventud vendita seas. —exclamo la mujer dando  un trago a su agua de hierbas hirviendo para luego volver a revolver el contenido verdoso. —Que necesitas Charlie.--
Charlotte odiaba que la llamaran Charlie, Charlie era nombre de hombre y no le gustaba, ella prefería Lotte, como la llamaba su madre aun así no se esforzó siquiera en hacer un mal gesto con sus facciones faciales, sabía que la anciana la seguiría llamando Charlie hasta el día de su muerte.
Charlotte se inclinó acomodando su cabello tras su espalda recta y pregunto finalmente.
--¿Sabes algo de esto?--
Eliot se sobresaltó cuando vio a Charlotte tirar la carta de despedida de su abuela en la mesita de  centro de Ariane, sin embargo era demasiado tarde, la dueña de casa ya tenía la carta entre sus arrugados dedos y la estaba leyendo tan rápido como podía.
--¡por que se la diste!--
Cuestionaba Eliot el comportamiento de su amiga preguntándose a sí mismo porque lo había hecho, sabía que debía haber una razón lógica, Charlotte no era tonta, mucho menos confiada y no entregaría la carta si no supiera con certeza cuál sería el resultado de dicha acción tan impulsiva.
--Porque es ella, ella la única pista que tenemos, mi abuela siempre decía, guarda secretos con todo el mundo, excepto con tu mejor amiga, me lo decía por un razón, ella esperaba que yo lo recordara.—
La sonrisa afirmativa de Ariane confirmo lo que Charlotte había dicho entonces la rubia miro a su derecha guiñándole el ojo a su mejor amigo que ahora suspiraba tranquilo, él era una persona que se movía mucho por el  que dirán de quienes le rodeaban y saber que no lo tacharían de loco le aliviaba.
--hum… Es una larga historia.--La voz experimentada resonó. –Puedo explicarlo, estaba con tu abuela cuando escribió la carta… y bueno, cuando la terminó me pidió que no dijera nada a menos que tú te dieras cuenta de que yo tenía las respuestas.--

dicho esto Charlotte sonrió , era parte de la lógica de su abuela, si no puedes descubrirlo, no interfieras, solía decir ella, la fallecida anciana tenía un modo muy extraño de ver la vida y dar significado a las cosas así que la fallecida debió haber pensado … “si no puedes descubrirlo, no es tu destino”.
--Tengo tiempo… bueno, eso creo, como sea, cuéntame--
--Está bien. —Asintió la mayor. —primero que nada debes saber, que no provienes de una familia de un linaje humano…--
--¿Que soy entonces?--
--Una bruja, como tu abuela, y también como yo.--
--¡Un momento!--

Eliot pensó que los años habían hecho que la mujer perdiera el juicio y de pronto ya no le parecía la sobria y madura mujer confiable que le había parecido al principio, él sabía que habían mujeres y hombres a los que les gustaba practicar el esoterismo, conjurar espíritus y ese tipo de patrañas que en las ferias temáticas solían usarse para estafar a las personas que desesperadamente buscaban algún tipo de ayuda divina.
--No la interrumpas. —Ordeno Charlotte imponente. — ¿No ves que está hablando en serio?--
--Vamos, Charlotte, ¿dime que no crees que eres una bruja?--
--¿Van a querer que les siga contando?--
--Claro. —Asintió Charlotte dando una fulminante mirada a Eliot.-Así que guarda silencio.--

Eliot negó con la cabeza, de verdad la rubia había perdido el juicio, la anciana le había lavado el cerebro o realmente era egocéntrica como para creer que venía de un linaje sobrenatural todo poderoso como estaba relatando la anciana.

--Bueno, no tengo mucho más que decir. Tu abuela me dijo que te diera una dirección de nueva york. Ahí hay un brujo que te instruirá y te dará detalles de tu misión, debes ir cuanto antes, cumpliste veinte años y para que todos los males caigan sobre el mundo un año a partir de ahora debemos contar.--

Charlotte apretó los dientes, ¿era realmente una bruja? , no lo sabía y aun que lo fuera era una novata que no iba a detener nada, el sentimiento de abandono se apodero de ella queriendo escapar a su cuarto para esconderse bajo las tapas de su cama. ¿Por qué tenía que ser ella quien salvara a la humanidad de lo que fuese que viniera para destruirla?,¿Por qué ella si era solo una veinteañera?
--¿Por qué yo?--

Reclamó en tono de pregunta mientras sobaba su brazo señalando nerviosismo, quizás un poco de temor, pensó la anciana.
--Quien sabe, así es la vida.--
Extendió la mano dejándole la dirección que su abuela le había dado.
………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
--Se acerca—la sobria voz se alzó entre las filas de hombres a su cargo.—el día se acerca.--  continuo con un caminar lento hacia lo que parecía ser un pedestal que estaba cubierto por una alfombra roja. –Es hora de que empecemos a actuar respecto del asunto. – Declaró finalmente y tomo un pergamino dorado el cual desplego. El cuerpo del pergamino era corto y lo mostro de frente a los hombres y mujeres que estaban de pie en el gran salón oscuro. A su izquierda dos hombres encapuchados y una mujer con la misma ropa esperaban pacientes.

--Estos son los nombres de quienes harán el trabajo.--
Volvió a elevar la voz el hombre señalando a las cinco personas ,le gustaba hablar pausado  ya que sentía que así se veía imponente y sería más respetado por los pares que lo acompañaban y escuchaban calmos.
Ser el presidente de una asociación que trabajaba bajo las sombras de la ley siempre intentando ser tan sutiles como una sube briza de viento para no ser descubiertos tenía sus dificultades, en definitiva no era una tarea fácil, pero al final tenía sus ventajas. El respeto venía con el tiempo y el ya llevaba mucho tiempo en el cargo.
--Astrid Johns, Melody  west, Justin Argent, Anne Hart, kevin McMahon  y Andrew Gellar --
Eran los nombres escritos en el pergamino de letras doradas, los nombres de los seis miembros que se encargarían de completar la misión.
Quería pensar que había tomado la decisión correcta al elegir a los ya mencionados muchachos que pese a ser jóvenes eran aplicados y bastante competentes, capases de hacer cosas que él no hubiera podido hacer en su juventud pero no tan buenos como para superar su nivel actual.
--Bien… cuando empezamos.--
Escucho el presidente la melodiosa voz de Astrid Johns preguntando, La fría mirada de la joven lo inquietaba ya que sus fríos ojos azules como el acero parecían estar mirando dentro de su alma, él sabía que algún día, ella se haría cargo de todo lo que ellos habían comenzado.
--Ahora mismo.--

Mientras más rápido mejor, pensaba el presidente de la organización, aunque según los ancianos que tenía a la izquierda estaba pecando de imprudente al enviar a los seis jóvenes sin analizar primero.
--La chica ya cumplió veinte años, tiene su potencial.--
--Sin embargo, no sabe usar su magia.--
Supuso el presidente de la sexta, pero no podían dejarse llevar por un supuesto seguían insistiendo el trio de ancianos preocupados por la decisión.
--Si Charlotte es realmente la chica de la profecía hay que eliminarla.--  La anciana estaba diciendo con una muestra de autoridad que antes no había usado. —Esa chica puede suponer nuestra completa destrucción y hay que acabarla ahora. Pero antes hay que hacer un análisis de la situación.--

La orden dada por la más antigua de los ancianos de la sexta parecía ser definitiva y el presidente no tenía poder sobre el trio, la investigación sobre Charlotte comenzaría de forma inmediata y en cuanto acabaran con eso estarían listos para atacar a la joven mujer por la que tan amenazados se sentían. 
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Re: La odisea de Charlotte

Mensaje por Natlian McGowan el Lun 24 Abr 2017, 11:03 pm

Capítulo 3. "Destino" 

Eliot miro alrededor, pensando en el gran problema en el que ahora se había metido ¿Qué hacía un humano siguiendo a su mejor amiga bruja hasta Japón? Probablemente sus padres no le hubieran estado de acuerdo con el viaje si les hubiera dicho que iba a encontrarse con un japonés que supuestamente conocía las respuestas ocultas en la herencia que Charlotte había recibido por parte de su abuela.
--No debiste venir.--
Por enésima vez Charlotte estaba diciéndole a Eliot solo a pocos metros de llegar a la dirección que el papel indicaba. Tres días se había demorado la rubia en decidir si hacer caso a lo que la amiga de su abuela decía, el instinto había sido más fuerte que la cordura y había emprendido un viaje sin previo aviso a nadie que la rodeara, nadie excepto Eliot a quien se arrepentía de haberle dicho, la situación iba a ser peligrosa según lo que Ariane había dicho y no lo quería exponer.
--¿Por qué te morirías si me pasa algo?--
Completo el la frase que ella diría, era cierto, los niveles de preocupación de Charlotte habían aumentado gradualmente, desde que sabía que no era como el resto, ahora se sentía como uno de los mutantes de la vieja saga de películas y comics X-men ,y pensaba que sería un blanco de pruebas para la ciencia.
--A parte de eso, no sabemos cuánto tiempo me tomara yo no estoy estudiando o trabajando, puedo darme este lujo por la herencia que me dejo mi abuela, pero tu estudias, tienes una carrera que continuar, es bastante irresponsable de tu parte abandonar todo por acompañarme a mí.--

No sabía siquiera si su amigo se daba cuenta de lo tonto que era abandonar todo por seguirla a ella, ¿Por qué lo hacía? Habían sido amigos por un largo tiempo pero nunca tan cercanos como en ese entonces, lo consideraba su mejor amigo porque no tenía otro pero no se pasaba las tardes pegada a él como para que de pronto él se preocupara tanto.

Por otra parte Eliot guardo silencio haciendo como si no escuchara nada de lo que Charlotte decía, no había vuelta atrás y su decisión estaba tomada, iba contra sus principios el abandonar a un amigo y sabía perfectamente cuando Charlotte mentía, ahora lo estaba haciendo, decía estar tranquila con lo ocurrido, haber aceptado completamente lo que era, pero ella y el sabían que en realidad estaba aterrada y que más miedo le daba lo que podía venir.

Al llegar a la dirección se dieron cuenta de que se trataba de un dojo, era más grande que uno de los que habían visto ocasionalmente en las tardes que veían animación japonesa en casa de Eliot o quizás no y solo lo veían así porque estaban frente a él. Los ojos del colorín destellaron al ver el lugar, era un fanático de la cultura japonesa y un acercamiento de esa índole podría no ocurrir dos veces en la vida.

--¡Este viaje valió la pena!--
Broto la creciente emoción de entre las cuerdas vocales del colorín que rápidamente ingreso al espacio destinado a las artes marciales. Charlotte lo siguió rauda esperando que el dueño no se molestara por la invasiva manera de entrar de su amigo.
Al entrar vieron como un hombre de edad avanzada se encontraba en el centro del gran salón cerrado apoyando sus rodillas sobe la muy cuidada madera que parecía haber sido pulida recientemente, los rayos del sol entraban por las amplias ventanas de vidrio que estaban en las paredes. “rustico” Pensó Charlotte al sentir el aroma silvestre del recinto, no habían inciensos así que el aroma debía provenir de otro tipo de aromatizante, quizás uno natural.

--Estaba esperándolos-- Les hiso saber sin abrir los ojos y manteniendo su postura de meditación. —Aunque si mis cálculos no fallan Charlotte, tu cumpleaños fue hace tres días.-- 

Creyó estar en lo correcto y se levantó abriendo sus ojos en el acoto. Miró a los dos jóvenes y frunció la boca, esperaba a Charlotte por sí sola, no a un humano junto a ella, pero supuso que el sería un buen artefacto para ser utilizado como motivación, el vínculo entre los dos podía leerse a kilómetros de distancia y el anciano tenía experiencia en relaciones humanas.
--Lo lamento, no vine antes, estaba decidiendo que hacer.--
--Pensé que vendrías sola. —Saltándose la parte de “acepto sus disculpas” añadió el hombre. --¿Quién es él?--
--Soy Eliot--
Estaba chillando emocionado el pelirrojo quien tomo la mano del anciano emocionado,--Estoy muy encantado de conocerlo señor. —elogio al final.
--El gusto es todo mío.--
Estaba curioso, ¿Por qué el joven se encontraba tan emocionado?, no era una súper estrella  ni un deportista de elite. Le restó importancia.
Por su parte Charlotte negó con la cabeza un tanto avergonzada, el fanatismo de Eliot era evidente, pero al parecer el anciano no lograba percibirlo de la misma forma que ella, eso era un alivio, ya que no quería que el hombre que se suponía debía  orientarla, terminará  pensando que estaba frente a un par de locos fanáticos.
--¿Usted sabe porque mi abuela me envío aquí? --
Charlotte no quería esperar más y aun que odiaba arruinarle la fiesta a su amigo, ella había viajado para encontrar respuestas sobre su linaje, no sobre cultura japonesa, aunque creyó por un momento que si era enviada a Japón probablemente tenia sangre japonesa en su sistema, después de ver al hombre decidió que jamás podría ser descendiente de alguien con esas características físicas.

--Tu abuela te envió aquí para practicar--
--¿Practicar qué?—cuestiono Charlotte—Si se trataba de estudiar magia Ariane podría haberme enseñado.--

Curiosa, pensó el anciano con una sonrisa dibujada en el rostro, le agradaba pensar que la que se convertiría en su alumna era una mujer curiosa que no se quedaba con una respuesta simple cuando se trataba de un tema complejo, el hambre de conocimiento de Charlotte era algo que se podía ver a simple vista con tan solo observar la mirada de la rubia.

--Tienes razón, Ariane es buena y muy competente, pero no sabe artes marciales y tampoco practica la meditación, estas dos practicas acondicionaran tu cuerpo para poder manejar tu potencial a la perfección de la manera más rápida que se--

Todo parecía encajar perfectamente en el plan de su abuela y en como quería que ella fuera la causa de que la humanidad permaneciera viva, pero nadie se puso a pensar en que sentiría Charlotte cuando estuviera expuesta a los planes de terceros, planes que la involucraban directamente, la rubia negó con la cabeza atónita. Ella no quería practicar artes marciales o magia, incluso no quería practicar meditación, solo había viajado en busca de respuestas, quería saber quién era en realidad y por qué se lo habían ocultado durante veinte años.
--Hay solo un problema. —Dijo con calma. —No hare nada hasta que me cuentes quien soy en realidad, después de saberlo decidiré si ayudar o no --

--Está bien, te contare la historia, al menos lo que yo sé. —accedió finalmente. —Bueno como ya sabes, tú eres una bruja, tienes un potencial dormido pero aun así sigues siendo una bruja. La historia se remonta a unos 50 años atrás cuando una poderosa bruja fue encerrada en otra dimensión, el lugar para nosotros es conocidos como el plano astral. Lugar en el que nuestras almas vagan. --

--¿Qué tiene todo esto que ver con Charlotte?--
Quería saber Eliot con desesperación, el no entendía como eso podía involucrar a su amiga en forma directa, es decir el anciano relataba un suceso de cuando ni siquiera sus padres habían nacido, así que la relación entre la rubia y la historia eran altamente cuestionables
---Cuando la bruja estaba siendo encerrada tuvo una visión, en esa visión vio que alguien especial la liberaría del plano astral.--
--¿Suponen que ese alguien seré yo?--
Negó con la cabeza al escuchar la pregunta de la futura aprendiz.
--No lo suponemos. —Aclaró el. —Lo sabemos, ella lo dijo fuerte y claro. “La hija de la hija de mi hija me liberara y la humanidad prevalecerá” Esa bruja no es una bruja cualquiera, es tu bisabuela, la bruja más poderosa que ha habido en los últimos siglos. La única capaz de ponerse de igual a igual con el más temible de los demonios.--
--¿Si era tan poderosa, como es que fue encerrada?--
--Más importante, es ¿quién la encerró?--

Ninguno de los dos jóvenes quería creer que realmente lo que narraba el japonés era cierto, el hombre de ojos rasgados sin embargo parecía serio, algo le decía a Charlotte que nada era inventado y que efectivamente era parte de una profecía marcada incluso antes de su nacimiento. Esto no significaba que a ella le agradara la idea o que fuera a hacer algo por ayudar, sin embargo aún quería escuchar al experimentado hombre parado justo delante de ella.

--Demonios. Tanto en la cultura japonesa , como norteamericana e incluso en la latino americana hay diferentes seres sombríos que aterran a los niños, seres que los padres usan para asustar a las criaturas que apenas comienzan a descubrir el mundo, sin embargo presos de una ignorancia absoluta alimentan a estos seres con el miedo infundido en los pequeños. --

--¿Dónde están ahora?--
Atemorizado, Eliot se preguntó a si mismo donde se encontraría seres como los que el asiático describía y cómo es que habían pasado desapercibidos por tantos años, sin embargo le creía, a pesar de nunca haber visto uno de forma concreta sabia en su interior que lo que el anciano decía era cierto, no era una demencia producto de la edad, no era una enfermedad mental. La lucidez en el viejo era increíblemente genuina
--Están en todas partes. — respondía. —En cualquier lugar del mundo los hay, en diferentes formas, tamaños pero siempre con la misma intención. Se aprovechan del miedo de los humanos y así se hacen más poderosos, tu bis-abuela descubrió que todos estaban ligados vitalmente al primer demonio y es a ese al que hay que matar para extinguir la especie que tanto nos atormenta. Sin embargo desde hace años no se sabe nada de esta bestia mitológica. --

--Si no se ha sabido nada de el en años, ¿Por qué aún me necesitan?, mi bisabuela ya debe estar muerta--
--te necesitamos porque aún sigue vivo, no sabemos dónde está o que planea, pero algo es seguro, la humanidad peligra mientras este con vida.--

En ese momento, antes de que Charlotte o Eliot pudieran preguntar algo ,la puerta sonó, el ultimo se volteo y camino para explicarle a los visitantes que el dueño del dojo se encontraba en medio de alguien así que si querían retarlo tendrían que esperar sin embargo en cuanto asomó su cuerpo salió disparado por el medio del salón  a metros de altura chocando contra una de las paredes.

Al ver que su amigo se había estrellado Charlotte corrió hacia el para asegurarse de su bien estar, ahí se dio cuenta de que se había golpeado tan duro que había perdido el conocimiento, sin embargo no había sangre y la respiración parecía estar tranquila. No había riesgo de muerte.

Al voltear la cabeza hacia la entrada vio como la pelirroja mujer de ojos azules entraba en el dojo, la mirada sombría parecía estar mirando las almas desnudas, era sed de sangre sin duda. Junto a ella estaba un chico alto de tez morena que calzaba un abrigo negro

--Justin encárgate del viejo.--
Ordeno ella y miró a Charlotte pasando su lengua por el borde de sus labios humedeciéndolos, parecía saborear lo que estaba a punto hacer. Entonces comenzó a taconear con calma hacia a Charlotte haciendo el resonar de sus tacos por decir lo menos aterrador.

Fin.
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Re: La odisea de Charlotte

Mensaje por Natlian McGowan el Miér 26 Abr 2017, 3:08 pm

Capitulo 4 "Decisión"
Capitulo 4.

Astrid camino hacia Charlotte y el anciano corrió  rápidamente para intentar ayudar a la mujer sin embargo el moreno de altura media apareció delante de él, la forma de cambiar de lugar usada por el chico era característica de los demonios , la fluctuación era la forma de transporte que ellos solían usar.
--No iras a ninguna parte.--
Aseguro el Demonio sonriendo de forma burlona al anciano que probablemente le doblaba la edad
--En mis tiempos los niños respetaban a los adultos.--
Contesto el anciano exasperado.
--Los tiempos cambian.--
La inminente lucha finalmente comenzó después de la respuesta del joven demonio y ambos se enfrascaron en una demostración de fuerza. Para ser un anciano Hatori Haruno se movía bastante rápido esquivando todos y cada uno de los golpes dados por el muchacho, sin embargo el chico no lo hacía nada mal.

Por otra parte Charlotte retrocedió ante la presencia de Astrid que se acercaba cada vez más a ella con la clara intención de asesinarla. Cuando la pelirroja que cubría uno de sus ojos con un largo mechón de su cabello estuvo lo suficientemente cerca, la rubia intento gritar, pero con un gesto de la mano la mujer que tenía en frente cerro su garganta impidiéndole cualquier sonido gutural.
--No tengas miedo. —Sonrió. —dolerá solo un segundo, lo prometo.--

Lejos de ser un consuelo, esto era una clara sentencia de muerte, ¿Por qué?, maldijo a su bisabuela intentando encontrar una respuesta al porque estaba metida en todo esto, porque no la habían entrenado desde una niña ya que la mujer frente a ella tenía probablemente la misma edad que ella, pero evidentemente tenia años de ventaja en la experiencia y sabia usar todas las habilidades que la naturaleza le había brindado a la perfección.

Hatori llevaba ventaja en la pelea que estaba teniendo, el moreno estaba de rodillas en el piso y manteniendo sus manos a la altura de la cabeza del mismo, el anciano con los ojos cerrados susurraba palabras en francés. El hechizo propinado por el anciano japonés provocaba de manera efectiva que las venas del cerebro del demonio explotaran una y otra vez infligiendo un agudo dolor que tarde o temprano lo terminaría noqueando.
Astrid vio la situación y rápidamente saco un puñado de sal con el que formo una línea divisoria entre Charlotte, ella y el anciano, la pelirroja no quería ninguna interrupción más y  salvar la vida del incompetente Justin sería lo último que iba a hacer antes de asesinar a Charlotte.
El suave movimiento de la mano de la pelirroja genero la energía psíquica suficiente para lanzar por los aires al anciano japonés.
--¿Estás bien?—
pregunto aunque en realidad no le importaba, se sentía presionada por cumplir la misión sin tener bajas, no porque  le importara la vida de sus compañeros sino porque realmente cada uno de ellos contaba con la habilidad necesaria para ayudar a cumplir ciertas misiones, juntos los seis eran la promesa de la organización a la que pertenecían y no iba a permitir que una joven  inexperta, un humano entrometido y un anciano acabado les arruinara eso.
--- ¿Qué hay de Charlotte?--
--de nada por salvarte la vida.--
--Lo tenía controlado.--
--Claro eso parecía. —
El anciano aprovecho la discusión entre los demonios y usando sus habilidades mágicas conjuro una briza de viento para mover la sal que impedía que Charlotte pudiera caminar. Ella rápidamente corrió hacia el para ayudarlo a levantarse y cuando estuvo frente a él, le dijo.
--Debes salir de aquí, ella, ella es muy poderosa.--
Se refería a Astrid de quien ya había sentido lo que podía generar con su telekinesis.
--¿A dónde voy?, me encontrara en cualquier lugar.--
Sentía que no tenía sentido escapar, ¿para qué hacerlo si de todas formas seria cazada como un rato , tarde o temprano.
--ve a la parte trasera del Dojo, te encontraras con un terreno grande, lleno de árboles. Al norte hay un portal que te llevara de forma inmediata a la casa de Ariane. --
--Como es eso posible.--
--Solo ve, levanta a tu amigo y salgan de aquí.--

Charlotte miro al anciano, sentía que no podía abandonarlo con esos dos chicos, todo lo que habían dicho era cierto y ahora lo sabía, sabía que era verdad después de ver lo que Astrid y Justin eran capaces de hacer.
Tomo a Eliot y salió con el atontado muchacho que apenas despertaba abandonando el dojo por la puerta trasera que los llevaría a unas especie de terreno poblado de grandes y frondosos árboles que cubrían por completo un terreno tierroso en el que durante años había crecido lo que ahora se reconocía como un pasto verde y húmedo.
Charlotte camino no sin antes asegurarse de que Eliot estaba bien y junto al colorín se dirigió a la parte norte, debían llegar rápido si querían salir con vida de ese lugar. El miedo se acrecentaba  cada vez más y más ya que saber que estaban siendo cazados por una forma de vida superior a ellos no era para nada gratificador.
Corrió cargando en sus hombros a su amigo hasta llegar a un sector alejado del dojo, en el norte del terreno, ahí vio como un brillante portal azul la esperaba por ellos, lanzo primero a Eliot que estaba mal herido y después entro ella con un enorme sentimiento de culpa, no quería dejar al anciano solo, pero no tenía otra opción, en su situación actual sería mucho más un estorbo que una ayuda.
**************************************************
En su casa Ariane veía la televisión recostada en el sofá cuando sintió ruidos en su patio trasero. En forma inmediata salió a ver que estaba ocurriendo y se encontró con Charlotte y el maltratado Eliot, salió para ayudarlos a entrar y vio desaparecer el portal ante sus ojos.
Las lágrimas inconsolables comenzaron a caer por las mejillas de la anciana, sin embargo no dijo nada. Una vez a dentro la mujer tomo un ungüento y lo puso en las zonas doloridas del joven que pronto se dormiría exhausto.
Charlotte no emitía palabra alguna, su cabeza se encontraba en shock después de haber vivido lo reciente, le parecía un sueño, pero sabía que no lo era y no tenía la más remota idea de cómo afrontarlo todo. ¿Qué iba a hacer ahora?, su vida oficialmente había terminado y creía estar confinada a un mundo de sombras donde permanecería oculta por los siglos de los siglos hasta que alguien acabara con los demonios.
--Hatori ha muerto…--
Susurro Ariane en un sollozo ahogado y las lágrimas volvieron a brotar.
--¿Cómo lo sabes? --
--El portal desapareció. —Apunto a su patio trasero. —La única forma en
la que desaparecería es cuando uno de nosotros dos muriera, lo creamos para estar siempre en contacto y poder visitarnos sin descuidar nuestras casas, era también una forma de protección ya que solo personas con un corazón puro podían atravesarlo. Y ahora no está, eso quiere decir que uno de los dos murió, evidentemente no fui yo.
La explicación parecía irreal, pero a esas alturas Charlotte estaba dispuesta a creer cualquier cosa.
--¡Quiero aprender, quiero aprender todo!--
Exclamo decidida. –No quiero volver a sentirme como me sentí.--
Había sentido impotencia, se había sentido insignificante al lado de la otra mujer, había hecho parecer fácil la muerte de Hatori y Charlotte sospechaba que el viejo hechicero no era nada débil en realidad.
Ariane sonrió por lo bajo, la muerte de su viejo amigo no había sido en vano, había ayudado a que la profecía se encaminara en la vía correcta aunque el mentor no sería quien fue pensado inicialmente.
--A partir de hoy. —Articulo la vieja. —Estarás aquí, en este lugar  y aprenderás magia hasta que seas capaz de defenderte por ti misma. .—
Ambas se dieron las manos estrechándolas en señal del sellado de un pacto.
Después de eso la anciana explico que ese era el lugar más seguro para ella ya que su residencia contaba con amuletos que impedían a los demonios ingresar.
*********************************************************

--¡Dejaron que escaparan!--
Se podía palpar la molestia del presidente de la organización a la que Astrid y Justin pertenecían. El hombre camino de extremo a extremo ante los ojos de los seis elegidos para la misión de asesinato de Ashley. —La próxima vez. —Volvió a abrir la boca luego de un suspiro ahogado. —Irán los seis.--

Bufó molesto para después dar un golpe imponente en la mesa de su escritorio. Astrid ni se inmuto, él no la intimidaba para nada, pero a sus compañeros sí.
--Mientras pueda matarla, todo estará bien.--
Añadió la pelirroja con un tono burlón, de verdad deseaba el derramamiento de sangre.*
**********************************************************
Camino por el largo pasillo de tonos azulados una vez más, esta vez podía recordar el pasillo, había pertenecido a su escuela, sin embargo de pronto de torno diferente. Ya no estaba en su escuela y no era capaz de reconocer el lugar, varias enfermeras pasaron con camillas a su alrededor, la sangre de algunos accidentados fluía a través de las blancas sabanas así que la respuesta fue evidente.
Estaba en un hospital, lugar donde las almas de los muertos moraban por los siglos después de sus muertes.
--¡Ayúdame!--
Susurro una vez más la ya conocida voz que no dejaba de ser tétrica y Charlotte miro a su alrededor buscándola, Ahí estaba, la mujer rubia que había visto antes ahora vestía un traje de enfermera, su cabello seguía cubriendo la mitad de su rostro
A la velocidad de un relámpago la mujer se acercó a Charlotte y le toco el hombro gritándole a la cara una vez más que la ayudara para después hacerla despertar en la habitación que Ariane le había asignado.
Un grito ahogado salió de la garganta de Charlotte, entonces descubrió  que había sido víctima de un nuevo sueño que involucraba a la mujer que tanta curiosidad le causaba, se tocó el estómago palpando las gotas de sudor, estaba pegajoso y lo remediaría con una ducha de trasnoche.
Al llegar al baño comenzó a desnudarse para meterse a la ducha, su atención fue captada por el reflejo del espejo al notar los cinco dedos marcados en el hombro, no había sido ella mientras dormía pues el tamaño de la marca no coincidía con sus manos, por un momento no le dio importancia , sin embargo recordó. La mujer de su sueño le había pedido ayuda con más fuerza que nunca y antes de despertar su hombro había sido tomada por las manos de esta.

Fin.
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Re: La odisea de Charlotte

Mensaje por Carstairs el Jue 27 Abr 2017, 6:24 am

Hola! Como estas? Soy vicky tu nueva lectora. 
Tu novela me tiene super atrapada y fascinada. Eliot y charlotte me caen genial, y pobre hotaru que muera defendiendo a los chicos. 
Espero que sigas pronto!!
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Re: La odisea de Charlotte

Mensaje por Natlian McGowan el Jue 27 Abr 2017, 12:43 pm

Carstairs escribió:Hola! Como estas? Soy vicky tu nueva lectora. 
Tu novela me tiene super atrapada y fascinada. Eliot y charlotte me caen genial, y pobre hotaru que muera defendiendo a los chicos. 
Espero que sigas pronto!!

oh que genial, finalmente una lectora! soy feliz jaja , bien venida, el capitulo cinco esta muy pronto asi que no me pierdas la pista. besos :D
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Re: La odisea de Charlotte

Mensaje por Natlian McGowan el Sáb 29 Abr 2017, 4:52 am

Capitulo 5 "hechiceria"


La rubia mujer corría a toda velocidad en las profundidades de un bosque. Deseaba llegar a un punto en concreto donde los brujos pertenecientes a su círculo habían decidido ser enterrados y consagrados por ella y el resto de sus cercanos.

La mujer buscaba poder llamar a la naturaleza para aprovechar el poder de sus antepasados ya que por sí sola no contaba con la habilidad necesaria para lo que estaba enfrentando. Rápidamente la mujer de largo cabello liso trazo con la rama de uno de los árboles que habían plantados alrededor, un circulo con una estrella de seis puntas en el interior y se posiciono en el centro del hexagrama.
--Por favor les pido que me brinden su poder.--
Dijo a la divinidad con más fe de la que había hablado en toda su  vida.
--Date por vencida.--
Articulo uno de los seis hombres que repentinamente  aparecieron alrededor de la bruja. –deja de intentar ir en nuestra contra, por tu propio bien déjalo así.--

Sugirió el hombre con mucho tacto mientras mantenía su distancia, los ojos rojos sin embargo delataban sus verdaderas intenciones ya que no estaba ahí para dialogar de forma civilizada con la hechicera que permanecía dentro del hexagrama. Sin escucharlo ella siguió invocando en la divinidad y en su cuerpo repentinamente comenzaron a aparecer marcas tribales características de brujas caídas de su clan. Tatuajes e incluso marcas de nacimiento que ellas habían tenido. El poder había llegado.
En ese instante la rubia salió del hexagrama y con las manos les invito a tacarla. Ahora contaba con el poder de más de 3 siglos de brujas caídas  y creía que era suficiente poder como para acabar con sus enemigos.
--Es una lástima que las cosas tengan que terminar así para ustedes. —Reconoció la bruja. —Me duele que sean desertores. --
--No lo somos, estamos malditos y esta es nuestra única manera de sobrevivir. —
El demonio se enojó enormemente al darse cuenta de que la hechicera no entendía su posición, no la estaba a punto de asesinar por nada , era una bruja al igual que él y en otras circunstancias probablemente hubiera sido su aliada, pero no era la situación que él hubiera querido.
--El demonio que nos volvió híbridos de demonio/brujo— comenzó una de las mujeres perteneciente al grupo a explicarle a la mujer. –No solo nos dio de su sangre para convertirnos en mitad demonio, también los ligo al primero de su especie, ese que todos conocemos como Diablo y si tu planeas matarlo nos mataras a todos nosotros y eso no lo podemos permitir. –
Las palabras se habían perdido en el aire tan solo unos segundos después y la lucha había comenzado. La hechicera parecía estar dominando a los híbridos con enorme facilidad y tenía a tres de ellos de rodillas en el suelo, su poder era sin duda abrumador y estos infernales seres no podían siquiera defenderse.
El final parecía haber llegado , pero el exceso de confianza jugo una mala pasada, la bruja pronto vería como un vortex de energía invocado por el líder del aquelarre demoniaco la absorbía confinándola a un mundo de soledad donde sus poderes serían anulados por completo  dejándola completamente encarcelada por las siguientes décadas.
**********************************************************
La cuchara choco con los bordes de la tasa mientras generaba una especie de remolino creado por la fuerza centrífuga que Charlotte creo al revolver el azúcar cumulado al fondo. La historia que Ariane les acababa de contar tanto a ella como a Eliot hacia que todos los sueños de Charlotte cobraran sentido, ahora comprendía por que las marcas en sus hombres y por qué la mujer se repetía constantemente en sus sueños, había sido atrapada cuando intentaba acabar con la raza demoniaca y buscaba terminar lo que había empezado décadas atrás.
Charlotte se levantó de la  mesa y camino hacia la puerta trasera para salir al patio.
--¿A dónde vas?--
La voz de la anciana la alcanzo antes de que saliera al patio trasero.
--Debo practicar, una bruja me ha pedido ayuda—
La sonrisa se dibujó en los labios de Ariane, la chica finalmente había aceptado el destino que le había marcado su antepasado antes de que naciera y ahora solo hacía falta practicar.
--¿A dónde vas tú?--
--voy a anotarme a unas clases de artes marciales.--
Respondió Eliot.
El pelirrojo camino el resto de la mañana por las amplias calles de la ciudad intentando encontrar una academia de artes marciales, era un deportista innato ya que la natación le había dado por si sola el acondicionamiento físico necesario para soportar arduos entrenamientos sin embargo el recuerdo de Astrid iba y venía de su cabeza con bastante frecuencia, se sentía inútil y quería ser útil para poder ayudar a su amiga en lo que se le venía.
Por su parte Charlotte abrió el grimorio dejado por su abuela y comenzó a leerlo bajo  la sombra del árbol que estaba plantado en el jardín trasero de Ariane. El grimorio tenía con letras grandes escrito Anderson en la primera página. Señal de que el apellido familiar no había cambiado por lo menos en varias décadas. Charlotte se sumergió en las páginas absorbiendo conocimientos básicos de hechicería.
La primera rama en la que se enfoco fue en cómo controlar la energía psíquica, descubriendo así que su mente a diferencia de la mente de un humano contaba con el 100% de su capacidad  permitiéndole realizar hazañas que jamás hubiera pensado. La rubia se sentó en posición de meditación dejando 7 piedras a su alrededor y empezó el proceso de concentración para lograr que estas comenzaran a flotar.
Se pasó entrenando esto durante toda la tarde y finalmente al caer la noche logró que las piedras comenzaran a levitar, formando un circulo, un circulo de piedras a su alrededor.
--¡Lo lograste!—
Exclamo Ariane y corrío, corrío hacia Charlotte, estaba muy emocionada por ver como la alumna rápidamente avanzaba, había sido más rápida que ella cuando inicio .
--¿Que sigue ahora?--
--Por ahora solo encarguémonos de perfeccionar esto.—
 
 
 
 
**********************************************************
Eliot camino raudo por las calles frías, estaban tan heladas como un tempano de hielo y él sabía que no era una exageración de su mente, ya que el frio se hacía visible en su respiración, avanzo a toda velocidad girando en una de las esquinas, ahí noto que la calle estaba desierta, totalmente vacía sin un alma caminante.
El pelirrojo avanzo sintiendo calosfríos y finalmente noto que tras uno de los postes se encontraba de pie apoyando su espalda en el cemento, la pelirroja de largo cabello que había sido responsable de su herida en la cabeza, voltearse fue lo primero que hizo e intento escapar, sin embargo era inútil.
--¿A dónde vas con tanta prisa?--
La suave voz juguetona había resonado en los oídos del pálido muchacho, provocando que se detuviera, estaba completamente aterrado y producto de esto, no podía mover sus piernas.
La pelirroja fluctuó por delante de él tomándolo del cuello pronuncio con un tono bajo.
--Curioso el hecho de que tu amiguita de pronto haya desaparecido de nuestro radar. —El no respondió nada y simplemente trago saliva. —supongo que si tu desapareces ella aparecerá de nuevo. —
Y así sin más el pelirrojo había sido secuestrado, arrancado de la ciudad sin derecho a  ningún reclamo, era la ley del más fuerte.
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Re: La odisea de Charlotte

Mensaje por Carstairs el Miér 03 Mayo 2017, 6:37 pm

eyy yo de nuevo! como has estado?
bueno vamos a ver:
ahh me encanta eso de la maldición con sangre media demoníaca y de brujo, mas que todo sea ahora medio secta. es gracioso porque verdaderamente provienen del diablo y no solo lo veneran como las comunes. Y desde cazadores de sombras me encanta eso de los demonios   no se si lo habras leido.
Mencione que Eliot me cae genial? para ser amigos porque si como dice Charlotte, el es muy bueno...
 mmm bueno seguire esperando, besos.
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Re: La odisea de Charlotte

Mensaje por Natlian McGowan el Vie 05 Mayo 2017, 9:56 pm

Genial que te agrade eliot aksjaksj a mi me agrada mas Astrid akjsaksj ya se, soy raro, pero amo a los villanos, que estes bien.
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Re: La odisea de Charlotte

Mensaje por Natlian McGowan el Vie 05 Mayo 2017, 9:58 pm

Capitulo 6 "misión de rescate"

El suave taconeo no dejaba de resonar, estaba acercándose cada vez más y más, él no sabía cómo evitar el terror que sentía, respecto de lo que su sentido auditivo le dictaba. La oscuridad causada por la venda, hacía que el miedo se pronunciase, era víctima de un juego psicológico, del que no sabía cómo escapar, entonces sintió la voz, suave y delicada resonando en sus oídos.
--¿Cuánto tiempo más crees que esperara tu amiga?--
No sabía cuánto tiempo había pasado, pero quería pensar que solo habían sido un par de horas y no mucho más que eso. –7 días han pasado y a su amigo no ha rescatado. –
Una malísima pero cierta rima era la que había escapado de sus rojos labios, entonces se quedó en silencio por unos segundos y finalmente lanzo el chorro de agua directo a la boca de Eliot, y este bebió, sintió el líquido frio caer y rápidamente intento absorber todo lo que pudo, más de la mitad se había desperdiciado, pero al menos estaba hidratado de nuevo.
--¿Por qué me hacen esto?--
Quería saber el muchacho que estaba al borde de las lágrimas. Llevaba prácticamente 7 días durmiendo a saltos, comiendo restos, bebiendo escasas cantidades de aguas y sumido en un profundo miedo que cada momento se acrecentaba, sin dar pie al descanso espiritual.
--¿Y por qué no hacerlo?—
Articuló ella quitándole la venda de los ojos, las figuras se empezaron a formar poco a poco ya que los 7 días vendados no habían sido en vanos, la visión estaba borrosa y los ojos doloridos. Finalmente las formas y colores se aclararon y vio frente a el a la pelirroja que lo había secuestrado, estaba parada con los brazos cruzados a la altura del pecho, y la maquiavélica sonrisa no había desaparecido de su cara. Se preguntó por un instante por qué no lo habían matado, pero no tuvo las agallas, para dejar salir esas palabras, se ahogaron sin más y la pregunta se perdió en sus recuerdos.
--Charlotte vendrá a rescatarme. —
Advirtió el, estando plenamente seguro, confiaba en ella y no había fuerza sobrenatural que lo hiciera cambiar de parecer.
--Amistad, ¿así se llama verdad?—Se burló soltando una ligera carcajada, cubriendo su boca con sus delgadas manos de dedos alargados. —Eso que los humanos tienen unos con otros, patético. —Puntualizo al final y dio la vuelta volviéndolo a dejar solo.
En cuanto la mujer salió de la habitación ,el hombre empezó a sentir como su cuerpo generaba contracciones, causándole gran dolor en el abdomen, riñones, musculatura e incluso en su corazón, llegó a pensar que moriría debido al gran dolor que estaba sintiendo . Entonces sus pupilas se dilataron volviéndose rojos el iris de sus ojos y volvió a caer inconsciente.
********************************************************
--Está hecho--
Afirmó Astrid al resto de sus compañeros, Charlotte había hecho esperar demasiado y la paciencia tenía un límite, incluso la de un hibrido demoniaco.
--¿Cuánto crees que tarde en despertar?—
--No lo sé, uno o dos días como máximo, pero cuando lo haga, no será el mismo.—
Respondió la mujer sabiendo que lo que decía se cumpliría al pie de la letra.
En ese momento el presidente de la organización demoniaca se acercó a ellos, manteniendo una expresión seria en la mirada mientras respiraba, tranquilamente observándolos
--Los tres ancianos están intranquilos, quieren saber por qué ustedes seis no han hecho nada para traer a Charlotte aquí. --
--La anciana Ariane tiene su casa más protegida de lo que esperábamos, hechizos que incluso repelen nuestro lado de hechiceros, no podemos entrar.--
Se apresuró a responder Justin.
--No tenemos todo el tiempo que ustedes creen--
--¿según quién?--
--Según el oráculo.--
El oráculo era el nombre que ellos le habían dado al demonio que se encargaba de hacer las predicciones para el futuro, nunca fallaba y nunca hablaba si no estaba completamente seguro de las cosas, esto alarmó a los hechiceros demoniacos, y preguntaron qué era lo que el oráculo realmente había visto.
--Hace años una poderosa bruja estuvo a punto de destruirnos a todos, los demonios hechiceros a penas logramos deshacernos de ellos, casi nos asesina a todos, por suerte pude evocar un vortex que la confino a un mundo conocido como el plano astral, sin embargo, quiere volver y el oráculo vio como en su regreso, acabara con todos.—
Astrid  se relamió los labios, sintiendo, como un ligero escalofrió le recorrió la espalda, oficialmente se sentía excitada, y más allá de sentir temor o querer acelerar las cosas para evitar la vuelta de tan poderosa bruja que amenazaba con destruirlos, quiso que las cosas se pusiera más lentas, luchar contra una legendaria amenaza la excitaba de sobremanera.
--Pues bueno, ¿qué más podemos hacer?--
Melody preguntó.
--¡Destruyamos la casa!--
Anne estaba cantando salvajemente.
--¡No sean estúpidos!--
Había salido la voz de Astrid a flote en medio de los seis que la rodeaban. —Hay que incentivar más a la muchacha, simplemente eso.--

Astrid, mentía y simplemente quería retrasar las cosas para que en efecto Charlotte se hiciera más fuerte, y ganara el poder para traer de vuelta a la bruja que su líder había encerrado.

Charlotte se estiro sobre el césped cerrando sus ojos y tras varios ejercicios de concentración su espíritu abandono su cuerpo logrando desdoblarse.
--¿Qué tal lo hago?--
--Bastante bien.--
sonreía Ariane orgullosa. –Ahora que has dominado la magia blanca por completo, en solo 7 días, debemos ir dimensión por dimensión buscando las reliquias que aumentaran tanto tu poder como para romper el velo que separa este plano, del astral.
El alma de Charlotte volvió a su cuerpo y en cuanto esta se puso de pie, respondió
--Hace 5 días, cuando notamos que Eliot había desaparecido, quise rescatarlo y me lo prohibiste por que no estaba lista, desde entonces llevo durmiendo cuatro horas diarias y entrenando las restantes veinte del día. Iré a buscar los objetos mágicos que mi abuela marco en el bestiario, pero antes rescatare a mi amigo. —
Charlotte no le estaba preguntando, le estaba informando y en lo decididos que sus azules ojos claros como el cielo se veía, Ariane supo, que ella no cambiaría de opinión, así que lejos de ir en su contra decidió acompañar a la muchacha en su primera misión.



Las horas pasaron y Charlotte decidió no esperar más, al caer la tarde ese día junto a Ariane localizaron la ubicación de Eliot y creando un portal igual al que ella compartía con Hotaru, llegaron al lugar en el que tenían secuestrado a Eliot.
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Re: La odisea de Charlotte

Mensaje por Carstairs el Sáb 13 Mayo 2017, 5:58 pm

Natlian McGowan escribió:Genial que te agrade eliot aksjaksj a mi me agrada mas Astrid akjsaksj ya se, soy raro, pero amo a los villanos, que estes bien.

Es que los buenos villanos son la base de una buena historia, yo tambien amo a los villanos.
Astrid también es genial, pobre eliot lo torturo 7 días jajajaj. que le abra inyectado?
Me la imagino ahi a charlotte practicando sin descanso queriendo salvar a su amigo y la otra diciéndole que no.
Disculpa si no comento seguido, es que la facultad me consume y la semana pasada con parciales y entrega no tuve ni tiempo para leer algo.
Espero que subas pronto y que yo pueda leer
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Re: La odisea de Charlotte

Mensaje por Natlian McGowan el Dom 28 Mayo 2017, 12:21 pm

hola, no pienses que abandone , la novela, simplemente estoy diseñando unos capitulos, entre tanto, tengo una novela terminada, por si la quieres leer, dejare el link aqui, mas tarde.
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Re: La odisea de Charlotte

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