O W N
¡Conéctate y ven a divertirte con nosotr@s! :)
Si no estás registrado, hazlo y forma parte de nuestra gran comunidad.
¡La administración ha modificado otra vez el foro, y los Invitados ya pueden ver todas las secciones! Aún así, para comentar y crear temas debes tener una cuenta.

Cualquier duda, queja o sugerencia que quieras darle al staff, éste es nuestro facebook: https://www.facebook.com/onlywebnovels

¡IMPORTANTE!, los Mensajes Privados de los Invitados no serán respondidos por la administración. Te esperamos en nuestro facebook (:

Atte: Staff OnlyWns.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» daydreamin'. ♡
Hoy a las 1:00 am por bwiyomi.

» Struck whit me ↯
Hoy a las 12:41 am por Stark.

» new rules ♡ muro interactivo
Ayer a las 11:11 pm por Stark.

» S E R E N D I P I T Y (Park Jimin) A.A
Ayer a las 10:48 pm por Andy Belmar.

» Cuenta hasta 10 y manda un beso. |4|
Ayer a las 10:46 pm por Andy Belmar.

» ¿Que estas comiendo?
Ayer a las 10:46 pm por Andy Belmar.

» ~Odio Cuando......
Ayer a las 10:45 pm por Andy Belmar.

» Crazy thoughts of a sinister mind
Ayer a las 10:41 pm por Andy Belmar.

» Who is Andrea?
Ayer a las 10:35 pm por Saeran

novedades

00 . 01 Anuncios del mes febrero.
00 . 02 Actualización del PROTOCOLO, nueva medida obligatoria de avatares.
00 . 03 Remodelación del foro febrero del 2017.
00 . 00 Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit.
administradora
Rumplestiltskin. ϟ Jenn.
miembros del staff
Beta readers
ϟ hypatia.
aka Kate.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ dépayser
aka Lea.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ youngjae
aka .
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Stark.
aka Cande.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Baneo
ϟ Ariel.
aka Dani.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ ceonella.
aka Cami.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Ayuda
ϟ Ritza.
aka Ems.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Charlie.
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Limpieza
ϟ Legendary.
aka Steph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ chihiro
aka Zoe.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Kurisu
aka Teph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Calore
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Eventos
ϟ ego.
aka Kalgh/Charlie.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Asclepio.
aka Gina.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ mieczyslaw
aka Alec.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Tutoriales
ϟ Kida.
aka Ally.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Spencer.
aka Angy.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Diseño
ϟ insxne.
aka Mile.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ yoongi.
aka Valu.
MP ϟ Ver perfil.
créditos.
Skin hecho por Hardrock de Captain Knows Best. Personalización del skin por Insxne.

Gráficos por y codes hechos por Kaffei e Insxne.

nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Página 2 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Invitado el Dom 12 Ene 2014, 5:31 pm

Naatiu escribió:
Holaaas djahsdkjashdjkashd Me encantó la idea y audicionaré    
Britney, Britney:
Esperamos tú ficha hermosa.  
Invitado



Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Karou. el Dom 12 Ene 2014, 5:44 pm

Cony!! hola !!
Me encanta la idea y la historia para mi pjs ya esta prosessando y bueno ame la idea y que voy audicionar <33

Britney<3:

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar


Ver perfil de usuario http://weheartit.com/myself_always

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Damtalion el Dom 12 Ene 2014, 5:50 pm

Yo quiero... es la primera vez que hago esto y es emocionante. Por cierto, hola, mi nombre es Francisca, pero mi seudónimo es Karpo, estoy luchando para imponerlo.
Te mando la ficha mañana o hoy en la noche, probablemente hoy porque me quiero desvelar.
britney, britney spears:
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Invitado el Dom 12 Ene 2014, 5:53 pm

●B.r.a.t● escribió:Cony!! hola !!
Me encanta la idea y la historia para mi pjs ya esta prosessando y bueno ame la idea y que voy audicionar <33

Britney<3:

Esperamos tú ficha linda.   
Invitado



Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Invitado el Dom 12 Ene 2014, 5:54 pm

@Damtalion escribió:Yo quiero... es la primera vez que hago esto y es emocionante. Por cierto, hola, mi nombre es Francisca, pero mi seudónimo es Karpo, estoy luchando para imponerlo.
Te mando la ficha mañana o hoy en la noche, probablemente hoy porque me quiero desvelar.
britney, britney spears:
Esperamos tú ficha hermosa  baba 
Invitado



Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Verlarc. el Dom 12 Ene 2014, 6:10 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Amber Burrows


Nombre de la chica: Amber Emily Burrows
Nombre de la representante: Kaya Scodelario.
Nombre del chico: Dylan Coleman
Nombre del representante: Nico Mirallegro.
Rol: La millonaria.
Escrito de tu autoría: 
Regrets:
Ya nada era lo mismo. A lo largo de un año todo había cambiado dejándome en una soledad absoluta. Los que creía que eran mis amigos rápidamente cambiaron a ser enemigos y los antiguos enemigos lo seguían siendo. No había razón alguna para seguir con la aburrida rutina y volver a ver esas caras otra vez, pero debía hacerlo si quería esa beca en la Universidad.
Los gritos de mi madre me despiertan en la mañana, gritos de entusiasmo. Es mi último año y ella es la más emocionada.
— ¡Levántate ya, pequeña calabaza! ¡Hoy comienza tú último año! —grita mi madre moviendo la cama para que despierte.
—Oh por Dios, vete —le respondo alzando las sabanas para taparme.
—No seas amargada, Calabacilla. Hoy será un gran día, tenlo por seguro. Ahora levántate que el desayuno ya está listo. — ¿Puede ser mi vida más odiosa? Me levanto perezosamente y me doy una ducha, esperando dejar atrás todos esos pensamientos pesimistas. Luego, con el mismo paso perezoso camino para ver la ropa en mi armario, ignorando la ropa que mi madre dejo para mí. Cuando ya estoy lista, bajo para encontrarme con mi verdaderamente feliz familia.
— ¿Por qué tardaste tanto, hija? —pregunta mi padre.
—Aún tengo sueño —le respondo de forma cortante. Sé que él no tiene la culpa de mi estado de humor, pero prefiero no responder más preguntas.
— ¿Sabes algo de Jessica? —pregunta la desubicada de mi madre.
Con una sonrisa forzada la miro y le digo: —Lo último que supe de ella es que ahora es una toda una pu…
— ¡Cuida tus palabras, señorita! —me interrumpe mi madre.
—Entonces no preguntes —le digo dejando mi plato en el fregadero.
— ¿Ya te vas?
— ¿No es obvio? —Cierro la puerta para encontrarme con una no muy agradable sorpresa.
—Hola, Amanda—me saluda el rubio.
Me quedo allí, sin decir ni una palabra. Le quiero decir “hola”, pero sé que si digo algo las cosas que saldrían de mi boca serían estupideces y malas palabras, por lo que solo cierro mi boca y camino hasta mi auto. Lo miro por un segundo para ver su cara de desconcierto, pero rápidamente vuelvo mi vista al camino.
***



Cuando por fin encuentro un puesto para estacionarme, un lujoso auto entra con un chirrido de ruedas y gana mi lugar. Toco un par de veces el claxon para conseguir su atención y así poder levantar mi dedo anular, pero cuando un par de cabelleras rubias bajan del auto, me arrepiento. Bajo mi cabeza lo más posible, pero es inútil ellas ya me vieron.
— ¿Era este tú lugar? —pregunta una con una sonrisa maliciosa. La ignoro dándole una sonrisa falsa. Pero al pasar a su lado, las ganas de tirarles el auto en sima no sobran.
Con un par de vueltas más encuentro un lugar bien alejado de la puerta principal, por lo que tengo que correr para llegar a clases a tiempo.
Rápidamente saco mis cosas del casillero para encontrarme nuevamente con aquel rubio.
— ¿Podemos hablar? —me pregunta.
—No lo creo, llego tarde a clases —le respondo.
Continúo mi maratón a clases cuando su voz me vuelve detener: —Sabes que lo debemos hacer en algún momento —. Me detuve y me quedé allí dándole la espalda. ¿Debíamos hablar de lo que sucedió?
— ¿De qué quieres hablar? Todo está aclarado, no necesitas darle más vueltas al asunto —le digo mirándolo por el rabillo del ojo.
—Para mí no —me responde dando un paso hacia mí.
Me giro rápidamente, agradeciendo que la mayoría de la gente ya está dentro de sus salones, miro sus profundos ojos perdiéndome por un segundo.
—Lo que hicimos estuvo mal, y lo sabes o al menos eso creo. Pero a fin de cuentas tú no saliste dañado con nuestro…error.
— ¿Fue un error para ti? Porque creo que debes saber que para mí no lo fue —me dice tratando de reprimir una sonrisa.
—No digas cosas que después te arrepentirás —digo cerrando mis ojos, tratando de no reflejar mi dolor.
—Sabes que no me arrepiento.
—Esto está mal, tú eres el novio de Jessica. Ahora ella me odia y anda esparciendo malas cosas sobre mí. Mantengámonos así,  tu por tu lado y yo por el mío. Será más fácil para mí y para tu relación.
— ¿Y si no quiero mantenerme alejado?
—Adiós, Niall. —Dolía decir adiós al chico que amaba, pero debía hacerlo o el agujero de mi corazón iba a crecer más. Es la decisión correcta…creo.



avatar


Ver perfil de usuario http://living--in-dreams.tumblr.com

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Invitado el Dom 12 Ene 2014, 6:18 pm

Naatiu escribió:
ficha :
Amber Burrows


Nombre de la chica: Amber Emily Burrows
Nombre de la representante: Kaya Scodelario.
Nombre del chico: Dylan Coleman
Nombre del representante: Nico Mirallegro.
Rol: La millonaria.
Escrito de tu autoría: 
Regrets:
Ya nada era lo mismo. A lo largo de un año todo había cambiado dejándome en una soledad absoluta. Los que creía que eran mis amigos rápidamente cambiaron a ser enemigos y los antiguos enemigos lo seguían siendo. No había razón alguna para seguir con la aburrida rutina y volver a ver esas caras otra vez, pero debía hacerlo si quería esa beca en la Universidad.
Los gritos de mi madre me despiertan en la mañana, gritos de entusiasmo. Es mi último año y ella es la más emocionada.
— ¡Levántate ya, pequeña calabaza! ¡Hoy comienza tú último año! —grita mi madre moviendo la cama para que despierte.
—Oh por Dios, vete —le respondo alzando las sabanas para taparme.
—No seas amargada, Calabacilla. Hoy será un gran día, tenlo por seguro. Ahora levántate que el desayuno ya está listo. — ¿Puede ser mi vida más odiosa? Me levanto perezosamente y me doy una ducha, esperando dejar atrás todos esos pensamientos pesimistas. Luego, con el mismo paso perezoso camino para ver la ropa en mi armario, ignorando la ropa que mi madre dejo para mí. Cuando ya estoy lista, bajo para encontrarme con mi verdaderamente feliz familia.
— ¿Por qué tardaste tanto, hija? —pregunta mi padre.
—Aún tengo sueño —le respondo de forma cortante. Sé que él no tiene la culpa de mi estado de humor, pero prefiero no responder más preguntas.
— ¿Sabes algo de Jessica? —pregunta la desubicada de mi madre.
Con una sonrisa forzada la miro y le digo: —Lo último que supe de ella es que ahora es una toda una pu…
— ¡Cuida tus palabras, señorita! —me interrumpe mi madre.
—Entonces no preguntes —le digo dejando mi plato en el fregadero.
— ¿Ya te vas?
— ¿No es obvio? —Cierro la puerta para encontrarme con una no muy agradable sorpresa.
—Hola, Amanda—me saluda el rubio.
Me quedo allí, sin decir ni una palabra. Le quiero decir “hola”, pero sé que si digo algo las cosas que saldrían de mi boca serían estupideces y malas palabras, por lo que solo cierro mi boca y camino hasta mi auto. Lo miro por un segundo para ver su cara de desconcierto, pero rápidamente vuelvo mi vista al camino.
***



Cuando por fin encuentro un puesto para estacionarme, un lujoso auto entra con un chirrido de ruedas y gana mi lugar. Toco un par de veces el claxon para conseguir su atención y así poder levantar mi dedo anular, pero cuando un par de cabelleras rubias bajan del auto, me arrepiento. Bajo mi cabeza lo más posible, pero es inútil ellas ya me vieron.
— ¿Era este tú lugar? —pregunta una con una sonrisa maliciosa. La ignoro dándole una sonrisa falsa. Pero al pasar a su lado, las ganas de tirarles el auto en sima no sobran.
Con un par de vueltas más encuentro un lugar bien alejado de la puerta principal, por lo que tengo que correr para llegar a clases a tiempo.
Rápidamente saco mis cosas del casillero para encontrarme nuevamente con aquel rubio.
— ¿Podemos hablar? —me pregunta.
—No lo creo, llego tarde a clases —le respondo.
Continúo mi maratón a clases cuando su voz me vuelve detener: —Sabes que lo debemos hacer en algún momento —. Me detuve y me quedé allí dándole la espalda. ¿Debíamos hablar de lo que sucedió?
— ¿De qué quieres hablar? Todo está aclarado, no necesitas darle más vueltas al asunto —le digo mirándolo por el rabillo del ojo.
—Para mí no —me responde dando un paso hacia mí.
Me giro rápidamente, agradeciendo que la mayoría de la gente ya está dentro de sus salones, miro sus profundos ojos perdiéndome por un segundo.
—Lo que hicimos estuvo mal, y lo sabes o al menos eso creo. Pero a fin de cuentas tú no saliste dañado con nuestro…error.
— ¿Fue un error para ti? Porque creo que debes saber que para mí no lo fue —me dice tratando de reprimir una sonrisa.
—No digas cosas que después te arrepentirás —digo cerrando mis ojos, tratando de no reflejar mi dolor.
—Sabes que no me arrepiento.
—Esto está mal, tú eres el novio de Jessica. Ahora ella me odia y anda esparciendo malas cosas sobre mí. Mantengámonos así,  tu por tu lado y yo por el mío. Será más fácil para mí y para tu relación.
— ¿Y si no quiero mantenerme alejado?
—Adiós, Niall. —Dolía decir adiós al chico que amaba, pero debía hacerlo o el agujero de mi corazón iba a crecer más. Es la decisión correcta…creo.





Ficha aceptada.

Invitado



Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Diamandis. el Dom 12 Ene 2014, 6:23 pm

¡Hola! Me llamo Belén pero díganme Bel. Me fascinó la idea de esta enecé así que voy a audicionar   ;) 
En un rato dejo mi ficha <3

Work bitch:
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Última edición por belen0311 el Dom 12 Ene 2014, 6:24 pm, editado 1 vez
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Damtalion el Dom 12 Ene 2014, 6:24 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Sage Aubriot.


Nombre de la chica: Sagery Sinclaire Aubriot Toddel
Nombre de la representante: Adelaide Kane
Nombre del chico: Macom Finnegan
Nombre del representante: Eddie Redmayne
Rol: La millonaria
Escrito de tu autoría:
Any Day Now:
prologo

Los gemidos trapazaban por aquellas finas paredes de madera y se introducían en los oídos de las dos chicas, perturbando aún más  los pensamientos de las jóvenes, mientras que los pulmones le retumbaban en las costillas. Entonces la pelirroja se dio cuenta de que se estaba hiperventilando y que el placer se estaba haciendo mutuo, que los sonidos provenientes de un viejo colchen, la estaban excitando y se empezó a poner incomoda.

Georgia volvió a mirar a Olivia, sentían que estaban presenciando un acto íntimo, sin ni siquiera estar ahí presente, que de solo pensarlo ponía sus pelos de punta y hacían muecas en un acto de reflejo. Haciendo que las pestañas superiores se justaran con las inferiores e intentan rebuscar en sus mentes una vía de escape que las ayudara a eliminar cualquier pensamiento impuro sobre que estaría haciendo detalladamente la pareja.

— ¿Y si prendemos el televisor? —pregunto Olivia, cautelosa sin hacer ningún problema en esperar la respuesta de Georgia y tomando el control en sus manos.

—Sí, sí, mejor.

Louis estaba recostado el sillón de Miles, con su gato Sócrates, ronroneaba y a frotaba su cabeza en el pecho del chico.  Este sonreía mientras le decía palabras dulces al oído, tanto el como el gato estaban encantados.  Olivia los observaba, en su cara no había ningún rastro de sentimiento, celosa del mismo gato, por poder disfrutar de las caricias de Louis.  A ella, por el contrario, solo podía disfrutar del respeto que el chico le tenía, aunque no le hubiera importado estar en el lugar de Sócrates y disfrutar de las carisias.  Apenas habían cruzado unas palabras desde que se conocieron en la cafetería, todo lo contrario era con Georgia, con la no paro hablar en todo el camino hasta el pintoresco motel.  Georgia era una castaña agradable, simpática e inteligente, que no paraba de hablar en ningún momento.  Olivia la conocía hace unos meses y llego a la conclusión de que quiso hacer el viaje por las mismas razones que ella, escapar.

—Podríamos hacer algo —propuso Georgia y los dos humanos restantes se mostraron de acuerdo con la idea. — Pienso que podríamos conversar sobre nosotros, para que nos conozcamos más.

—Está bien, empiezo yo —indico Louis y las dos chicas asintieron y se acomodaron en la cama. Cuando por fin pudo quitarse a Sócrates de su pecho, se sentó e inclino levemente su cuerpo hacia las dos, debido a que el sillón y la cama estaban frente a frente, le fue más fácil hallar una posición agradable para conversar — Me llamo Louis Tomlinson,, soy de Doncaster, tengo 21 años y un gato que se llama Sócrates, y me gusta manejar, los autos, siento que son el único lugar en el realmente puedo ser yo. A veces paso días enteros manejando por lugares que no conozco, y pongo la música al máximo y empiezo a cantar, conozco a muchas personas muy agradables y he vivido cosas genial, y todo es por mi auto. Siento que ahí soy feliz — las dos chicas no emitieron ningún sonido y Louis se sintió avergonzado de sus palabras — Lo siento, eso fue estúpido. Mejor sigamos…

—Está bien ahora me toca a mí — señaló Olivia antes de aclarar su garganta —Me llamo Olivia Carter, tengo 20 años y no tengo mascotas, soy de San Francisco y me gusta salir de fiesta, conocer a más gente y bailar toda la noche, me siento viva cuando bailo, y ahora que tengo esta enfermedad lo único que me queda es disfrutar mi vida antes de que se termine, ¿saben? Solo quiero tener muchas historias para contar, muchas fotos que mostrar. Me gusta el sentimiento de nostalgia, ya saben, cuando pasas por un lugar y sonríes al recordar lo que viviste ahí, por eso es porque la vida tiene sentido, no seriamos nada si no tuviéramos una historia que contar o si no recordáramos algo, y la mayoría de las personas pasan su tiempo recordando, esas personas viven en el pasado, yo no soy asi, yo vivo el presente o por lo menos lo intento. — Soltó un bocado de aire, Georgia y Louis se dieron cuenta de lo que acaba de pasar, Olivia se acaba de desahogar con ellos, tuvo la suficiente confianza de hablar de sus sentimientos y pensamientos — Ahora te toca Georgia.

—Yo soy Georgia Carson, soy de Chicago, tengo 20 años y tenía una mascota que se llamaba Pulgas, porque tenía muchas pulgas, se lo regale a una amiga que se llamaba Tracy antes de viajar. Me gustan los discos, con mi papá tenemos una colección, de todos los géneros, también tenemos un VHS y vemos películas en el todos los días, tenemos todas las de John Hughes, y todas las de Disney, he visto Pretty in Pink ciento de veces.  Siempre que la veo me da un hormigueo en el estómago, de alguna forma Pretty in Pink es mi perfecta historia de amor, aunque suene muy cursi. Soy muy  cursi. No soportaría conocer a un chico por internet y luego tener hijos, y publicar fotos de mis bebes en twitter o Facebook, eso no es para mí. Quiero conocer a un chico a la antigua, en un bar, por medio de amigos y luego tener una relación normal. Definitivamente quiero un romance a la antigua.

— ¿Son felices? —Preguntó Louis de repente, haciendo que las dos chicas entraran en un trace de unos minutos, pensando en la respuesta de es complicada pregunta — ¿Verdaderamente felices?

Ellas tomaron su tiempo para responder.

—Yo creo, supongo que soy feliz…cuando toco batería soy feliz, más bien, soy medio feliz—respondió Olivia,  acomodándose el cabello en una liga, dejando caer las largas ondas rojizas por su cuellos, acariciando su espalda.

— ¿Tocas batería? — pregunto Louis desconcertado.

—Sí, me ayuda a liberal mi agresividad.

— ¿Cuanta agresividad tienes?

—La normal, supongo.

Y los tres rieron del comentario. Sin darse cuenta los tres estaban retorciéndose por la risa, se enfrascaron en ese momento de felicidad, cayendo suavemente en un estado de tranquilidad y silencio.

Georgia movía impaciente las manos mientras estaba pendiente  del reloj. Un escalofrió recorrió su columna vertebral y movió su cabeza en un movimiento voluntario.  Se encontró con dos ojos incomodándola. Louis se encontraba sentado en el piso apoyando su espalda en la puerta. Tenía la cara levemente tapada por una gorra que le hacía sombra y poco podía distinguir la expresión de su cara, ni sus rasgos, pero podía sentir que la examinaba inquietantemente. Otro escalofrió.  Retiro rápidamente su mirada al notar como las comisuras de sus labios subía levemente, dirigió sus vista a Olivia que estaba muy concentrada en la música que le entregaban los audífonos celestes que colgaban de sus orejas, se concentró en ellos, tratando de escapar de la incomodidad.

—Aun no has respondido mi pregunta —menciono Louis, aun con la sonrisa en sus labios. Georgia volteo la cabeza y la acerco al individuo.

— ¿Si es que soy feliz? Sí, creo que lo soy.

—¿Estas segura que estas feliz?

—Nadie lo está.

La idea de irse tan lejos y sin la certeza de que es lo pasaría en ese lugar la carcomía por dentro ¿Y si era una locura? Definitivamente lo era. Ella era cobarde, siempre lo había sido, así que la idea de irse y dejar a Olivia y Louis solos en el viaje había pasado más de una vez por su cabeza, marcharse y seguir con su vida como si no hubiera pasado nada. Estaba segura que la culpabilidad no iba a aparecer, a lo mejor los primeros días, porque ella había arrastrado a Olivia hasta ese lugar, de alguna u otra forma Olivia era su responsabilidad, no podía dejarla sola. Era consiente que si se iba la vida de Olivia esta predestinada a terminar prematuramente, y con ella la constancia de su existencia, sin haber dejado nada porque recordarla, más que ser su cura en el insomnio.  Y ese sentimiento, al que llaman amistad, empezó a calentar algo en su interior.

Y entonces lo supo, que aun con su vida mediocre, ella era por lo menos medio feliz.
.


Última edición por Damtalion el Dom 12 Ene 2014, 6:52 pm, editado 2 veces
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Invitado el Dom 12 Ene 2014, 6:26 pm

belen0311 escribió:¡Hola! Me llamo Belén pero díganme Bel. Me fascinó la idea de esta enecé así que voy a audicionar   ;) 
En un rato dejo mi ficha <3

Work bitch:
hola oh, mi segundo nombre es belén (?). esperamos tu ficha
Invitado



Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Invitado el Dom 12 Ene 2014, 6:27 pm

@Damtalion escribió:
Ficha :AA:
Sage Aubriot.


Nombre de la chica: Sagery Sinclaire Aubriot Toddel
Nombre de la representante: Adelaide Kane
Nombre del chico: Macom Finnegan
Nombre del representante: Eddie Redmayne
Rol: La millonaria
Escrito de tu autoría:
Esto lo escribí yo:
prologo

Los gemidos trapazaban por aquellas finas paredes de madera y se introducían en los oídos de las dos chicas, perturbando aún más  los pensamientos de las jóvenes, mientras que los pulmones le retumbaban en las costillas. Entonces la pelirroja se dio cuenta de que se estaba hiperventilando y que el placer se estaba haciendo mutuo, que los sonidos provenientes de un viejo colchen, la estaban excitando y se empezó a poner incomoda.

Georgia volvió a mirar a Olivia, sentían que estaban presenciando un acto íntimo, sin ni siquiera estar ahí presente, que de solo pensarlo ponía sus pelos de punta y hacían muecas en un acto de reflejo. Haciendo que las pestañas superiores se justaran con las inferiores e intentan rebuscar en sus mentes una vía de escape que las ayudara a eliminar cualquier pensamiento impuro sobre que estaría haciendo detalladamente la pareja.

— ¿Y si prendemos el televisor? —pregunto Olivia, cautelosa sin hacer ningún problema en esperar la respuesta de Georgia y tomando el control en sus manos.

—Sí, sí, mejor.

Louis estaba recostado el sillón de Miles, con su gato Sócrates, ronroneaba y a frotaba su cabeza en el pecho del chico.  Este sonreía mientras le decía palabras dulces al oído, tanto el como el gato estaban encantados.  Olivia los observaba, en su cara no había ningún rastro de sentimiento, celosa del mismo gato, por poder disfrutar de las caricias de Louis.  A ella, por el contrario, solo podía disfrutar del respeto que el chico le tenía, aunque no le hubiera importado estar en el lugar de Sócrates y disfrutar de las carisias.  Apenas habían cruzado unas palabras desde que se conocieron en la cafetería, todo lo contrario era con Georgia, con la no paro hablar en todo el camino hasta el pintoresco motel.  Georgia era una castaña agradable, simpática e inteligente, que no paraba de hablar en ningún momento.  Olivia la conocía hace unos meses y llego a la conclusión de que quiso hacer el viaje por las mismas razones que ella, escapar.

—Podríamos hacer algo —propuso Georgia y los dos humanos restantes se mostraron de acuerdo con la idea. — Pienso que podríamos conversar sobre nosotros, para que nos conozcamos más.

—Está bien, empiezo yo —indico Louis y las dos chicas asintieron y se acomodaron en la cama. Cuando por fin pudo quitarse a Sócrates de su pecho, se sentó e inclino levemente su cuerpo hacia las dos, debido a que el sillón y la cama estaban frente a frente, le fue más fácil hallar una posición agradable para conversar — Me llamo Louis Tomlinson,, soy de Doncaster, tengo 21 años y un gato que se llama Sócrates, y me gusta manejar, los autos, siento que son el único lugar en el realmente puedo ser yo. A veces paso días enteros manejando por lugares que no conozco, y pongo la música al máximo y empiezo a cantar, conozco a muchas personas muy agradables y he vivido cosas genial, y todo es por mi auto. Siento que ahí soy feliz — las dos chicas no emitieron ningún sonido y Louis se sintió avergonzado de sus palabras — Lo siento, eso fue estúpido. Mejor sigamos…

—Está bien ahora me toca a mí — señaló Olivia antes de aclarar su garganta —Me llamo Olivia Carter, tengo 20 años y no tengo mascotas, soy de San Francisco y me gusta salir de fiesta, conocer a más gente y bailar toda la noche, me siento viva cuando bailo, y ahora que tengo esta enfermedad lo único que me queda es disfrutar mi vida antes de que se termine, ¿saben? Solo quiero tener muchas historias para contar, muchas fotos que mostrar. Me gusta el sentimiento de nostalgia, ya saben, cuando pasas por un lugar y sonríes al recordar lo que viviste ahí, por eso es porque la vida tiene sentido, no seriamos nada si no tuviéramos una historia que contar o si no recordáramos algo, y la mayoría de las personas pasan su tiempo recordando, esas personas viven en el pasado, yo no soy asi, yo vivo el presente o por lo menos lo intento. — Soltó un bocado de aire, Georgia y Louis se dieron cuenta de lo que acaba de pasar, Olivia se acaba de desahogar con ellos, tuvo la suficiente confianza de hablar de sus sentimientos y pensamientos — Ahora te toca Georgia.

—Yo soy Georgia Carson, soy de Chicago, tengo 20 años y tenía una mascota que se llamaba Pulgas, porque tenía muchas pulgas, se lo regale a una amiga que se llamaba Tracy antes de viajar. Me gustan los discos, con mi papá tenemos una colección, de todos los géneros, también tenemos un VHS y vemos películas en el todos los días, tenemos todas las de John Hughes, y todas las de Disney, he visto Pretty in Pink ciento de veces.  Siempre que la veo me da un hormigueo en el estómago, de alguna forma Pretty in Pink es mi perfecta historia de amor, aunque suene muy cursi. Soy muy  cursi. No soportaría conocer a un chico por internet y luego tener hijos, y publicar fotos de mis bebes en twitter o Facebook, eso no es para mí. Quiero conocer a un chico a la antigua, en un bar, por medio de amigos y luego tener una relación normal. Definitivamente quiero un romance a la antigua.

— ¿Son felices? —Preguntó Louis de repente, haciendo que las dos chicas entraran en un trace de unos minutos, pensando en la respuesta de es complicada pregunta — ¿Verdaderamente felices?

Ellas tomaron su tiempo para responder.

—Yo creo, supongo que soy feliz…cuando toco batería soy feliz, más bien, soy medio feliz—respondió Olivia,  acomodándose el cabello en una liga, dejando caer las largas ondas rojizas por su cuellos, acariciando su espalda.

— ¿Tocas batería? — pregunto Louis desconcertado.

—Sí, me ayuda a liberal mi agresividad.

— ¿Cuanta agresividad tienes?

—La normal, supongo.

Y los tres rieron del comentario. Sin darse cuenta los tres estaban retorciéndose por la risa, se enfrascaron en ese momento de felicidad, cayendo suavemente en un estado de tranquilidad y silencio.

Georgia movía impaciente las más mientras estaba pendiente  del reloj. Un escalofrió recorrió su columna vertebral y movió su cabeza en un movimiento voluntario.  Se encontró con dos ojos incomodándola. Louis se encontraba sentado en el piso apoyando su espalda en la puerta. Tenía la cara levemente tapada por una gorra que le hacía sombra y poco podía distinguir la expresión de su cara, ni sus rasgos, pero podía sentir que la examinaba inquietantemente. Otro escalofrió.  Retiro rápidamente su mirada al notar como las comisuras de sus labios subía levemente, dirigió sus vista a Olivia que estaba muy concentrada en la música que le entregaban los audífonos celestes que colgaban de sus orejas, se concentró en ellos, tratando de escapar de la incomodidad.

—Aun no has respondido mi pregunta —menciono Louis, aun con la sonrisa en sus labios. Georgia volteo la cabeza y la acerco al individuo.

— ¿Si es que soy feliz? Sí, creo que lo soy.

—¿Estas segura que estas feliz?

—Nadie lo está.

La idea de irse tan lejos y sin la certeza de que es lo pasaría en ese lugar la carcomía por dentro ¿Y si era una locura? Definitivamente lo era. Ella era cobarde, siempre lo había sido, así que la idea de irse y dejar a Olivia y Louis solos en el viaje había pasado más de una vez por su cabeza, marcharse y seguir con su vida como si no hubiera pasado nada. Estaba segura que la culpabilidad no iba a aparecer, a lo mejor los primeros días, porque ella había arrastrado a Olivia hasta ese lugar, de alguna u otra forma Olivia era su responsabilidad, no podía dejarla sola. Era consiente que si se iba la vida de Olivia esta predestinada a terminar prematuramente, y con ella la constancia de su existencia, sin haber dejado nada porque recordarla, más que ser su cura en el insomnio.  Y ese sentimiento, al que llaman amistad, empezó a calentar algo en su interior.

Y entonces lo supo, que aun con su vida mediocre, ella era por lo menos medio feliz.
.

Ficha aceptada.

Invitado



Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Diamandis. el Dom 12 Ene 2014, 6:39 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Kamryn Winchester


Nombre de la chica: Kamryn Mia Winchester.
Nombre de la representante: Annasophia Robb.
Nombre del chico: Liam James Payne.
Nombre del representante: Liam Payne.
Rol: La popular.
Escrito de tu autoría:
Forever yours {os}:

Comenzó a nevar otra vez.
Dejo de lado el libro que llevaba leyendo hace un rato y me acerco, lentamente, hacia el gran ventanal del salón.
Observo con cautela como los copos caen con parsimonia, sin apuro. Al principio son unos pocos, pero luego empiezan a sumarse más y más. Algunos quedan atrapados en las ramas desnudas de los árboles; otros chocan con el vidrio en donde mi mano se encuentra apoyada o logran finalizar su camino hasta impactar contra el suelo frío. 
Dicen que cada copo de nieve es único, es imposible que existan dos exactamente iguales. Cada uno posee una forma singular, como si hubieran sido tallados minuciosamente por una mano experta.
Una sonrisa se forma en mi rostro porque me es imposible pensar aquello sin recordarte. Sin duda alguna, al igual que un copo, desde el momento en el que viniste a este mundo fuiste único y especial.
Mi mente sigue divagando, entonces recuerdo la primera vez que te vi.  ¿Cuántos años teníamos? Nueve, quizás. Sólo sé que fue hace mucho, mucho tiempo; y que tú no dejabas de tomar la mano de tu madre. Tenías miedo de hablar con una chica, o quizás conmigo particularmente, pero yo estaba muy ansiosa por conocerte. A esa edad lo que más deseaba era un amigo, después de tantas mudanzas me era imposible tener uno.
Me acerqué lentamente a ti, pero tú solo volteaste tu cara. Tu madre te retó y te obligó a que vinieras a jugar conmigo en la casa del árbol. Te resististe, pero no tuviste otra opción. Subimos a aquel lugar al que yo consideraba mi escondiste y un silencio se formó entre nosotros. Pero no era incómodo, era difícil sentirse de esa manera para mí. Te pregunté tu nombre.
Niall” respondiste tímidamente mientras bajabas tu mirada azul.
Yo te dije el mío y luego sonreí. Te pregunté a qué escuelas ibas y resultó que yo asistiría a la misma. Te pregunté si tenías hermanos y asentiste con tu cabeza. Te pregunté si, por favor, serías mi amigo. Acabaste diciendo que sí.
Pero nuestra amistad no duró ni siquiera seis meses porque tuve que marcharme, otra vez. Aunque debo admitir que en ese lapso te tomé mucho cariño, demasiado quizás. Sin embargo, tú te quedaste por siempre con algo que me pertenecía: mi primer beso. 
Los años pasaron y las cosas no iban bien conmigo. Ya no era la misma niña de antes. Me encontraba sola, sin ningún motivo aparente por el cual seguir. Aquellos pensamientos me atormentaban a todas horas: “¿El mundo tendría más sentido sin mí en él?”, “¿A caso hay alguien a quien le importe?”. Llegué a la posible solución de que la primera afirmación era verdadera y la segunda falsa.
¿Por qué había perdido por completo el rumbo de mi vida? Dicen que en la adolescencia es normal sentirse de esa manera, pero cuando mis dieciocho años llegaron decidí que eso no podía seguir así. Debía acabar con el dolor. Y sólo había un alivio para una persona como yo.
Me dirigí hasta el parque de mi antigua ciudad en una noche de diciembre. El frío calaba mis huesos a pesar de todo el abrigo que llevaba puesto. Sin embargo, eso ya no importaría en unos momentos. El lugar se encontraba iluminado por unas cuantas farolas y estaba totalmente desierto. Era la oportunidad ideal.
En aquel espacio verde había un puente, y debajo de este un lago considerablemente profundo cuyas aguas seguramente estarían heladas. Suspiré y recordé que no sabía nadar, eso haría las cosas más fáciles. Subí a la valla, mi respiración estaba agitada y podía notar el humo que salía por mi boca debido al clima frío. Miré el agua y me pregunté si esta era una buena forma de terminar. Pero eso no importó, de todas maneras ya era tarde para echarse atrás.
Cerré mis ojos e instintivamente recuerdos de toda mi vida comenzaron a invadir mi mente: mi cuarto cumpleaños; cuando terminé el jardín de niños; cuando me mudé por décima vez; cuando te conocí; cuando te besé; cuando te dejé; cuando mis padres se divorciaron; cuando mi padre se borró de la faz de la tierra; cuando casi repruebo todas las materias; cuando decepcioné a mi madre; cuando todos mis falsos amigos me abandonaron; cuando me quedé sola para siempre y rememoraba al único amigo verdadero que alguna vez tuve.
Inhalé por última vez y me impulsé hacia adelante, saltando hacia las profundidades. “Adiós” fue mi último pensamiento.
Pero mi plan no salió como lo había previsto. Dos fuertes y grandes manos se posicionaron en mi cintura y evitaron que cayera al agua. Me impulsaron hacia atrás y caí sobre aquella persona que había salvado mi vida, aunque no se lo hubiera pedido.
Me quejé en voz baja y pude notar como el individuo que frustró mi despedida del mundo mortal me tendía su mano. La miré, dudé y luego la tomé. Me puse de pie y vi su cara. A pesar de la oscuridad, pude distinguir dos enormes ojos azules y una reluciente cabellera rubia que le pertenecían a un hombre de aproximadamente mi edad.
Y me llevó como aproximadamente seis segundos reconocerte.
No habías cambiado en nada, tus facciones de niño y tu rostro sereno seguían siendo igual que antes.
“¿Estás loca? ¡No debes hacer eso! ¡Podrías haber muerto!” gritaste, intentando que entre en razón.
“Ese era el plan” respondí sin inmutarme y sonreí levemente. “Hola otra vez, Niall”
Me miraste con una expresión de duda y desconcierto. A ti te llevó más de un minuto saber que se trataba de mí.
“¿Eres tú?” fue lo único que atinaste a preguntar con un hilo de voz. Yo sólo asentí.
De pronto, pude sentir como tus brazos rodeaban mi frágil cuerpo. Con ese gesto me brindaste calor en aquella noche helada; tus lágrimas hicieron que mi corazón se achicara y tus palabras me hicieron darme cuenta de que era una idiota.
“¿En qué rayos estabas pensando?” preguntaste antes de quebrarte otra vez “Si algo te pasaba… jamás me lo hubiera perdonado. Es que, ¡demonios! ¿¡Cómo podría haber vivido luego de  saber que te habría perdido para siempre antes de poder encontrarte!?”
Pero eso no paso, mi querido Niall, porque tú siempre aparecías en el momento indicado como mi ángel de la guarda, sin duda alguna. Tú me salvaste de la soledad en mi niñez y de la muerte en mi adolescencia. ¿Es raro, verdad? Pero tan cierto como que te amé desde la primera que te vi tomando la mano de tu madre.
Y, desde ese día en el que te volví a ver, quise dejar de ser la rescatada para poder hacerte feliz como pudiera. Tú me diste la vida en dos ocasiones y yo quería entregarte la mía completamente puesto que, después de todo, siempre te perteneció.
No puedo evitar llorar al recordar cuando demostraste que mis sentimientos por ti eran correspondidos. Creo que ese día fue el más feliz de toda mi existencia. Junto a la orilla del mar me hiciste prometerte que jamás haría otra estupidez como la de aquella vez. Acepté totalmente de acuerdo e, inesperadamente, me besaste con una dulzura imposible de explicar. Los nervios hicieron que mis manos temblaran y las mariposas en mi vientre no tardaron en aparecer. Luego, te correspondí y rodee tu cuello con mis brazos, tu hiciste lo mismo con mi cintura. Ese era nuestro segundo beso que siempre había ansiado.
A partir de ese momento, ambos comenzamos a crecer juntos.

Luego, el compromiso y la boda no tardaron en llegar. Todos pensaban que estábamos locos, pero ellos no entendían cuánto nos amábamos en verdad. Al ser tan cerrados de mente jamás conseguirían nada en esta vida. Y pensar que yo era un poco como ellos, pero por suerte ya no.
Después llegaron Derek y Lucy, las luces de nuestras vidas. Hicimos lo mejor posible y formamos una hermosa familia de la cual siempre estaré orgullosa.
Los años pasaron rápido junto a ti. Por supuesto que no todo fue color de rosas, tuvimos nuestros altibajos y varios obstáculos se toparon en nuestros caminos. Sin embargo logramos sortear cada uno de ellos, porque juntos podíamos hacer cualquier cosa que nos proponíamos. Éramos un equipo que siempre estuvo destinado a ser y así fue.
De repente, Lucy impide que siga navegando por mis pensamientos y me avisa que la cena ya está servida. Le sonrió y le pregunto si Derek y los niños ya llegaron. Ella niega con la cabeza pero me dice que él la llamó avisando que está en camino. Le agradezco, le recuerdo que la amo y le digo que en un segundo voy a la mesa.
Es nuestra tercera navidad sin ti, Niall. Ya nada es igual desde que partiste, te tenemos presente en cada segundo de nuestras vidas; lloramos en ocasiones al recordarte, pero luego sonreímos al acordarnos tu risa contagiosa porque sabemos que te pondría triste vernos derramar lágrimas que no sean de felicidad.
Intenté salvarte, pero creo que nada puede hacerse cuando tu propio cuerpo dice ‘basta’ y decide tomar un descanso eterno. A pesar de todo, siempre rezo por ti y porque estés bien en donde sea que tu alma haya partido.
Por último, mi amor, quiero recordarte algo fundamental: te amo. Te amo infinitamente. 
Te amo, porque fuiste mi principio a los nueve años. Te amo, porque fuiste mi segundo comienzo a los dieciocho. Te amo, porque fuiste el único que me abrazó cuando hacía frío y me sentía perdida. Te amo, porque junto a ti pasé los mejores años de mi vida. Te amo, porque sé que siempre serás mi ángel de la guarda. Y aunque te extraño tanto que duele, me reconforta el saber que muy pronto volveremos a estar juntos en un nuevo lugar en donde nada ni nadie podrán dañarnos o separarnos.
Y recuerda: yo seré por siempre tuya.
 
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Invitado el Dom 12 Ene 2014, 6:41 pm

belen0311 escribió:
ficha :
Kamryn Winchester


Nombre de la chica: Kamryn Mia Winchester.
Nombre de la representante: Annasophia Robb.
Nombre del chico: Liam James Payne.
Nombre del representante: Liam Payne.
Rol: La popular.
Escrito de tu autoría:
Forever yours {os}:

Comenzó a nevar otra vez.
Dejo de lado el libro que llevaba leyendo hace un rato y me acerco, lentamente, hacia el gran ventanal del salón.
Observo con cautela como los copos caen con parsimonia, sin apuro. Al principio son unos pocos, pero luego empiezan a sumarse más y más. Algunos quedan atrapados en las ramas desnudas de los árboles; otros chocan con el vidrio en donde mi mano se encuentra apoyada o logran finalizar su camino hasta impactar contra el suelo frío. 
Dicen que cada copo de nieve es único, es imposible que existan dos exactamente iguales. Cada uno posee una forma singular, como si hubieran sido tallados minuciosamente por una mano experta.
Una sonrisa se forma en mi rostro porque me es imposible pensar aquello sin recordarte. Sin duda alguna, al igual que un copo, desde el momento en el que viniste a este mundo fuiste único y especial.
Mi mente sigue divagando, entonces recuerdo la primera vez que te vi.  ¿Cuántos años teníamos? Nueve, quizás. Sólo sé que fue hace mucho, mucho tiempo; y que tú no dejabas de tomar la mano de tu madre. Tenías miedo de hablar con una chica, o quizás conmigo particularmente, pero yo estaba muy ansiosa por conocerte. A esa edad lo que más deseaba era un amigo, después de tantas mudanzas me era imposible tener uno.
Me acerqué lentamente a ti, pero tú solo volteaste tu cara. Tu madre te retó y te obligó a que vinieras a jugar conmigo en la casa del árbol. Te resististe, pero no tuviste otra opción. Subimos a aquel lugar al que yo consideraba mi escondiste y un silencio se formó entre nosotros. Pero no era incómodo, era difícil sentirse de esa manera para mí. Te pregunté tu nombre.
Niall” respondiste tímidamente mientras bajabas tu mirada azul.
Yo te dije el mío y luego sonreí. Te pregunté a qué escuelas ibas y resultó que yo asistiría a la misma. Te pregunté si tenías hermanos y asentiste con tu cabeza. Te pregunté si, por favor, serías mi amigo. Acabaste diciendo que sí.
Pero nuestra amistad no duró ni siquiera seis meses porque tuve que marcharme, otra vez. Aunque debo admitir que en ese lapso te tomé mucho cariño, demasiado quizás. Sin embargo, tú te quedaste por siempre con algo que me pertenecía: mi primer beso. 
Los años pasaron y las cosas no iban bien conmigo. Ya no era la misma niña de antes. Me encontraba sola, sin ningún motivo aparente por el cual seguir. Aquellos pensamientos me atormentaban a todas horas: “¿El mundo tendría más sentido sin mí en él?”, “¿A caso hay alguien a quien le importe?”. Llegué a la posible solución de que la primera afirmación era verdadera y la segunda falsa.
¿Por qué había perdido por completo el rumbo de mi vida? Dicen que en la adolescencia es normal sentirse de esa manera, pero cuando mis dieciocho años llegaron decidí que eso no podía seguir así. Debía acabar con el dolor. Y sólo había un alivio para una persona como yo.
Me dirigí hasta el parque de mi antigua ciudad en una noche de diciembre. El frío calaba mis huesos a pesar de todo el abrigo que llevaba puesto. Sin embargo, eso ya no importaría en unos momentos. El lugar se encontraba iluminado por unas cuantas farolas y estaba totalmente desierto. Era la oportunidad ideal.
En aquel espacio verde había un puente, y debajo de este un lago considerablemente profundo cuyas aguas seguramente estarían heladas. Suspiré y recordé que no sabía nadar, eso haría las cosas más fáciles. Subí a la valla, mi respiración estaba agitada y podía notar el humo que salía por mi boca debido al clima frío. Miré el agua y me pregunté si esta era una buena forma de terminar. Pero eso no importó, de todas maneras ya era tarde para echarse atrás.
Cerré mis ojos e instintivamente recuerdos de toda mi vida comenzaron a invadir mi mente: mi cuarto cumpleaños; cuando terminé el jardín de niños; cuando me mudé por décima vez; cuando te conocí; cuando te besé; cuando te dejé; cuando mis padres se divorciaron; cuando mi padre se borró de la faz de la tierra; cuando casi repruebo todas las materias; cuando decepcioné a mi madre; cuando todos mis falsos amigos me abandonaron; cuando me quedé sola para siempre y rememoraba al único amigo verdadero que alguna vez tuve.
Inhalé por última vez y me impulsé hacia adelante, saltando hacia las profundidades. “Adiós” fue mi último pensamiento.
Pero mi plan no salió como lo había previsto. Dos fuertes y grandes manos se posicionaron en mi cintura y evitaron que cayera al agua. Me impulsaron hacia atrás y caí sobre aquella persona que había salvado mi vida, aunque no se lo hubiera pedido.
Me quejé en voz baja y pude notar como el individuo que frustró mi despedida del mundo mortal me tendía su mano. La miré, dudé y luego la tomé. Me puse de pie y vi su cara. A pesar de la oscuridad, pude distinguir dos enormes ojos azules y una reluciente cabellera rubia que le pertenecían a un hombre de aproximadamente mi edad.
Y me llevó como aproximadamente seis segundos reconocerte.
No habías cambiado en nada, tus facciones de niño y tu rostro sereno seguían siendo igual que antes.
“¿Estás loca? ¡No debes hacer eso! ¡Podrías haber muerto!” gritaste, intentando que entre en razón.
“Ese era el plan” respondí sin inmutarme y sonreí levemente. “Hola otra vez, Niall”
Me miraste con una expresión de duda y desconcierto. A ti te llevó más de un minuto saber que se trataba de mí.
“¿Eres tú?” fue lo único que atinaste a preguntar con un hilo de voz. Yo sólo asentí.
De pronto, pude sentir como tus brazos rodeaban mi frágil cuerpo. Con ese gesto me brindaste calor en aquella noche helada; tus lágrimas hicieron que mi corazón se achicara y tus palabras me hicieron darme cuenta de que era una idiota.
“¿En qué rayos estabas pensando?” preguntaste antes de quebrarte otra vez “Si algo te pasaba… jamás me lo hubiera perdonado. Es que, ¡demonios! ¿¡Cómo podría haber vivido luego de  saber que te habría perdido para siempre antes de poder encontrarte!?”
Pero eso no paso, mi querido Niall, porque tú siempre aparecías en el momento indicado como mi ángel de la guarda, sin duda alguna. Tú me salvaste de la soledad en mi niñez y de la muerte en mi adolescencia. ¿Es raro, verdad? Pero tan cierto como que te amé desde la primera que te vi tomando la mano de tu madre.
Y, desde ese día en el que te volví a ver, quise dejar de ser la rescatada para poder hacerte feliz como pudiera. Tú me diste la vida en dos ocasiones y yo quería entregarte la mía completamente puesto que, después de todo, siempre te perteneció.
No puedo evitar llorar al recordar cuando demostraste que mis sentimientos por ti eran correspondidos. Creo que ese día fue el más feliz de toda mi existencia. Junto a la orilla del mar me hiciste prometerte que jamás haría otra estupidez como la de aquella vez. Acepté totalmente de acuerdo e, inesperadamente, me besaste con una dulzura imposible de explicar. Los nervios hicieron que mis manos temblaran y las mariposas en mi vientre no tardaron en aparecer. Luego, te correspondí y rodee tu cuello con mis brazos, tu hiciste lo mismo con mi cintura. Ese era nuestro segundo beso que siempre había ansiado.
A partir de ese momento, ambos comenzamos a crecer juntos.

Luego, el compromiso y la boda no tardaron en llegar. Todos pensaban que estábamos locos, pero ellos no entendían cuánto nos amábamos en verdad. Al ser tan cerrados de mente jamás conseguirían nada en esta vida. Y pensar que yo era un poco como ellos, pero por suerte ya no.
Después llegaron Derek y Lucy, las luces de nuestras vidas. Hicimos lo mejor posible y formamos una hermosa familia de la cual siempre estaré orgullosa.
Los años pasaron rápido junto a ti. Por supuesto que no todo fue color de rosas, tuvimos nuestros altibajos y varios obstáculos se toparon en nuestros caminos. Sin embargo logramos sortear cada uno de ellos, porque juntos podíamos hacer cualquier cosa que nos proponíamos. Éramos un equipo que siempre estuvo destinado a ser y así fue.
De repente, Lucy impide que siga navegando por mis pensamientos y me avisa que la cena ya está servida. Le sonrió y le pregunto si Derek y los niños ya llegaron. Ella niega con la cabeza pero me dice que él la llamó avisando que está en camino. Le agradezco, le recuerdo que la amo y le digo que en un segundo voy a la mesa.
Es nuestra tercera navidad sin ti, Niall. Ya nada es igual desde que partiste, te tenemos presente en cada segundo de nuestras vidas; lloramos en ocasiones al recordarte, pero luego sonreímos al acordarnos tu risa contagiosa porque sabemos que te pondría triste vernos derramar lágrimas que no sean de felicidad.
Intenté salvarte, pero creo que nada puede hacerse cuando tu propio cuerpo dice ‘basta’ y decide tomar un descanso eterno. A pesar de todo, siempre rezo por ti y porque estés bien en donde sea que tu alma haya partido.
Por último, mi amor, quiero recordarte algo fundamental: te amo. Te amo infinitamente. 
Te amo, porque fuiste mi principio a los nueve años. Te amo, porque fuiste mi segundo comienzo a los dieciocho. Te amo, porque fuiste el único que me abrazó cuando hacía frío y me sentía perdida. Te amo, porque junto a ti pasé los mejores años de mi vida. Te amo, porque sé que siempre serás mi ángel de la guarda. Y aunque te extraño tanto que duele, me reconforta el saber que muy pronto volveremos a estar juntos en un nuevo lugar en donde nada ni nadie podrán dañarnos o separarnos.
Y recuerda: yo seré por siempre tuya.
 


Ficha aceptada.

Invitado



Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Karou. el Dom 12 Ene 2014, 8:00 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Liane Lewis.


Nombre de la chica: Liane Jade Lewis Thomson
Nombre de la representante: Alexandra Daddario
Nombre del chico: Zayn J. Malik
Nombre del representante: Zayn Malik
Rol: La deportista
Escrito de tu autoría:
Prologo:


El frio era terrible, los copos de nieve le cortaban cada pequeña herida que tenía alrededor de sus brazos desnudos, la chica seguía jadeado de dolor y el llanto no la ayudaba. Cada ser que tenía en su pequeña vida había muerto, cada persona a la que le había entregado su cariño la habían dejado descaradamente, se sentía sucia y mal utiliza porque eso era lo que el hombre le había hecho,  utilizarla. Una y un Millón de formas de acabar con su vida pasaban por su mente, esa forma tan miserable y poco humana como la habían tratado no tenia precio, veía la muerte con cada paso que daba.
No podía más consigo misma, su alma tenía un peso enorme, no quería más dolor. Se dejo caer en la blanca acera gracias a la nieve, la gente pasaba a su lado como si fuera un perro más, hasta ella se consideraba algo así, tan mal utilizada. Soñaba con poder cerrar los ojo y que todo sea bueno y color de rosa como debería ser.  
El diablo vestido de traje, con un bastón que lo sostenía y de ojos verdes se paro frente a la fría chica, la miro y ladeo la cabeza, le chica levanto la mirada dejando ver las oscuras ojeras que habitaban debajo de su ojos, el hombre la levanto con delicadeza y sonrió con malicia. Los rotos labios de la chica solo pudieron formular una sola palabra después de todo lo dicho por el hombre promesas. “Iré”.
.***.
Fumaba un cigarrillo que algún hombre mayor y probablemente con esposa le había ofrecido, es para mantener la garganta caliente se repite a sí misma, sus largas y delgadas piernas temblaban de frio, los hombres la miraban con lujuria y mujeres que pasaban la miraban mal, no era su culpa haber tenido  aquel tipo de padre y tampoco haber sido vendida a unos tipos que la sacaban al mundo real sin alguna protección más que un pequeño paquete plateado, para que no saliera un chistecito.
El negocio iba mal o eso era lo que había escuchado, un hombre mayor había estado secuestrando a sus compañeras de “esquina”. La adrenalina, el alcohol y veneno de cigarrillo se combinaba con su sangre, dentro de ella ya solo entraban cosas innecesarias ¿y que le daban por entrar en ella? eran un par de billetes que al final no eran para ella son para los tipos a los cuales está obligada a trabajar. Un hombre se paro junto a ella y esta le ofreció sus servicios, el con gusto acepto y la llevo en su viejo auto hasta un hotel de mala muerte, entro en ella y al finalizar le dejo un par de billetes para luego volver a su esquina.
Un auto lujoso y de un color oscuro no se había movido de la esquina frente a la que ella se paraba  en toda la noche, se estaba empezando a asustar no quería terminar peor, pero ¿eso se podía? Tal vez, tomo valor y sensualmente camino con otro cigarrillo en la mano hacia el auto. Golpeo levemente la ventilla del auto esta se abrió y un hombre de cabello canoso y de imponentes ojos verdes salió de ahí, le ofreció unos billetes por no entrar en ella, pero dijo algo mas algo que hizo que hizo que le brillaran los ojos a la chica, subió al auto del demonio vendiendo algo  que no tenía. Su alma    
.***.
Deambulaba por los pasillos del hospital, con ojeras y cara de sufrimiento. Pero la pobre no podía poner otra cara, la depresión y su pasado la habían aplastado, estaba en guerra contra ella misma y había estado ganado su yo interior. Una de las enfermeras la encontró y trato de llevarla de nuevo a su habitación pero solo recibió un golpe y uno cuantos insultos de parte de la chica. Siguió su camino para salir del lugar donde la trataban como una loca depresiva. Sintió el aire golpear su blanca cara y como la seguridad del grupo de ayuda la buscaban con preocupación de tener a una paciente fuera de la cama o en terapia. Sus antecedentes no eran los mejores, así que después de su reacción agresiva y  su intento de escape ya llevaría de nuevo a su cárcel mental.
Estaba fuera otra vez en el mundo donde había crecido sola, donde había sido maltratada y utiliza pero no estaba nada bien más bien todo está mucho peor por lo menos en el hospital comía y tenía una cama en la cual dormir aunque no fuera cómoda mientras acá afuera moría de hambre, en el frio tenue de la acera y la soledad era su mejor amiga y era lo único con lo que contaba. Saco una pequeña bolsa de platico que contenía dentro de ella un delicioso polvo blanco así como lo único que la mantenía viva, en su mano extendida hizo una hilera no tan larga con un poco del polvo, acerco su nariz y lo inhalo todo lo que tenía en su mano, sintió como su cuerpo se calentaba poco a poco y sus pupilas de dilataban.    
El hombre de ojos hermosos caminada por la calles buscando a una pobre alma a la cual “salvar” vio a la chica sentada y como inhalaba alguna de las sustancias que él mismo había traficado, sonrió y miro a la chica como el hambre y la sed de venganza la corrompían y como su pasado y la chica mala que tiene dentro pide a gritos salir de nuevo. Una vez que la tuvo frente a él, saco de  su bolsillo con caja de galletas que no había querido terminar y se las lanzo a la chica. Parecía que tenía un cartel en la cara que decía al muy fácil de descifrar. Presa Fácil.  
.***.
Convencidas de que él las llevaría al cielo,  fueron llevadas a lo más oscuro del infierno pensando que estaban entre las rosas cuando su único regalo de navidad fue un arma, pero se sentían queridas, no eran utilizadas –o eso pensaban ellas– hacían lo que ellas querías, a cambio de poder divertirse y cobrar las cuentas del jefe al mismo tiempo. Creyeron que todo era color de rosa hasta que la mataron por desobedecer.

Las Ilucionistas.:

Capítulo 4.

-
El dia acaba, el sol caía y  para muchos ya era hora de dormir o tal vez de salir del trabajo, llegar a casa con la familia. Pero las cosas cambiaban con Madison, su vida empieza en la noche cuando el sol se oculta y los niños ya están en sus casas, era fácil saber por que, no tiene trabajo y mucho menos una familia segura, es  triste pero es su realidad.  
La chica salió tranquilamente de su pequeño departamento que paga con lo poco que llegaba  robar en el camino a casa y también lo que ganaba con su show en le centro de la ciudad. Lo que había robado hace ya unos mese en Londres se había agotada demasiado rápido, y estaba escanciando la comida y bebida en su departamento.
Con gafas de sol y capucha salió, los policías podrían reconocer  a la chica que le robo al casino mas grande  de Londres, Se siente demasiado argullosa de ello, fue la persona que burlo cámaras y le robo hasta al ultimo cliente y hasta a los trabajadores de aquel ya en quiebra casino, lo mejor es que no la pudieron atrapar, se había burla de la policía británica y de en especial aquel moreno de cabellos negros que la había perseguido por todo el aeropuerto, caminaba con la cabeza agachada por la gran ciudad de Nueva York y entro a lo que se le llamaría bodega, pero no lo era, hay con ayuda de otra tres personas hacia un par de shows donde aparte de robar a los presentes y  a sus ayudantes, hacia un show de magia mostraba sus  habilidades de ilusionista al mundo bueno solo a una pequeña cifra de Nueva York.
Hoy la castaña tenía pensado hacer un truco de escapatoria, su mejor truco hasta ahora, sus extrañas formas de ilusionar al publico, aunque también es muy hábil con las manos, eso ya lo sabíamos.
Sin darse cuanta cambiarían esta noche varias cosas tanto en ella y en su “trabajo”  El lugar estaba medio lleno de gente que esperaban por ver como hacia su trabajo  y les robaba a todos y cada uno de ellos, Hoy comeré bien  o tal vez  tomaría unos buenos tragos en un buen bar pensaba y sonreía extrañamente.
Llego a lo que seria en una forma extraña su camerino tiro su capucha lejos de su vista, se miro al espejo trataba de metalizarse para no hacer una estupidez afuera en el escenario, Se cambio de uno jeans oscuros a un pequeño traje  que maravillaba alguno, odiaba aquella ropa pero aquello atraía mas gente y mas del sexo masculino algo que la hacia reír.
-Con ustedes la maravillosa, la asombrosa, la única ¡Madison!-dijo el presentador un hombre algo rechoncho y con un bigote  color grisáceo, algo calvo era buen agente pero tenia que mantener a tres personas en casa, la chica subió hasta el gran tanque lleno de agua cristalina, Beso la mejilla del gordinflón y por ahí le saco la billetera y a la velocidad de la luz saco un par de dólares y regreso la billetera a su lugar, Se sentía mal al sacarle dinero a alguien como el que tenia que mantener a mas de una persona, le entrego el dinero a una ayudante con quien mas hablaba de todo el equipo, quien se podría decir que confía, pero la verdad es que no confía en nadie.
-Damas y Caballeros hoy aremos lo inimaginable por que recuerden que nada es imposible-dijo una vez que el gordinflón bajo del tanque de agua – pero recuerden que todo es un simple ilusión y mientras mas cerca ven menos verán- le gustaba hacer algunos acertijos y confundir a su publico. Johan se acerco al borde empezaría a explicar el truco estrella de ese dia.
-Hoy nuestra hermosa chica entrara a este enorme tanque de agua normal, esposada de manos y pies, asado un minuto otro tanque de agua pero es vez lleno de pirañas, animales carnívoros que cuando ven comida pelean contra quien sea por hacer quitar el hambre- hablo Johan tratando de asustar al publico con aura de misterio- Madi buena suerte-me dijo la castaña rio sarcásticamente
-No la necesito-dijo orgullosa de si misma el chico solo rodo los ojos  y termino de poner sus esposas tanto de los pies como de las manos.-Empecemos la cuenta regresiva- grite levantando las manos con las esposas, algunos gritaron de emoción pero noto a dos personas del publico los dos estaban en la parte de atrás no hacían ninguno movimiento, extraño la sonrisa se esfumo, pero  regreso esta vez era falsa estaba preocupada por aquellas dos personas, las mas alocadas hipótesis crecieron en su mente mientras escuchaba al publico,
-1-grito el publico los ayudantes jalaron los pantalones logados dejando ver la parte inferíos de su pequeño traje, también sacaron el saco negro que traía dejando ver el traje completo, era tan diminuto que algunas cosas no si se dejaban a la imaginación de los presentes, gritos, silbidos y uno que otro algo se escucho del publico haciendo sonrojar levemente a Madison, sonreía ampliamente lo malo es que la hermosa sonrisa es falsa.
-2 –gritaron la chica se acerco a la entrada del tanque y cerro lo ojos.
-3- se lanzo al enorme tanque, su corazón palpitaba rápidamente, abrió los ojos para ver mejor lo que hacia, miro atraves del vidrio el publico estaba emocionado  y muy concentrado en los movimientos de la chica, las mismas dos personas extrañas y muy sospechosas a los ojos de Madison veían detenidamente todos sus movimientos, trato de ya no tomarlas importancia pero sus miradas seguían en ella así que era lago difícil.
Trataba de hacer sus movimientos rápidos, el publico solo se concentraba en ella y su movimientos tan meticulosos, una mano suelta falta la otra, listo, ya tenía las manos libres y le quedaban 30 segundos.  El truco empezaba las cosas se ponían interesantes, 10 segundos y no podía quitarse las esposas de los pies las cuales eran las mas pesadas, estaba a punto de sonar la alarma del que había pasado un minuto, y grito desesperada y apanicada que la sacaran de ahí, golpeo el vidrio desesperadamente, un chico se hacer a ella y decía lo mismo: - sáquenla va a morir si no la sacan- grito el pobrecillo chico  todos rodearon el tanque tratando de sacar a la chica, pero la alarma sono y los animales acuáticos salieron de otro tanque de agua. El agua se había vuelto de un color rojo. Todos gritaron eufóricamente asustados y algunos otros estaban apunto de llorar, Aquellos dos chicos miraban extrañados y exaltados, esperaban los dos, el minuto en el que la chica saliera de la nada y era los únicos que sabían lo que pasaría.
-¡Es todo un farsa!-grito una castaña entre el público- Regresen mi dinero es un farsa!-
Algunos voltearon para ver a la dueña de esa voz, enojados y hasta ofendidos la miraron y otros con inocencia. Miraron exaltados y emocionados, algunos pequeños gritos de miedo y emoción.
Madison mojada y titiritando por el frio estaba ahí en el publico, era la dueña de aquella voz, la abrazaron, le felicitaron, uno que otro coqueto le regalo su número, reía y agradecía, mientras como siempre sacaba sus billeteras o celulares. Salió de entre el público y subió a una tarima donde empezaría unos trucos.
-Muy bueno, a cuantos le sacaste el dinero- le susurro al oído Johan, él era el único que sabia la realidad  de Mady, por eso se llevaban bien,  claro el también tenía sus secretos. Ella no le contesto solo lo miro dúrate unas milésimas de segundo y regreso su mirada al público.
- A la magia no se le busca truco-    

{..::..::..}


Tomo el resto de su bebida mientras contaba el dinero que había conseguido esa noche, ya era casi de madrugada 300 dólares ero único que tenia, gruño y pido otro trago al barman, con eso apenas subsistiría una semana.  Sentía que alguien al miraba detenidamente como buscando sus movimientos descubrir sus movimientos.  Trato de olvidar  concentrarse en que haría con el poco dinero que tenia.
Po otro lado el moreno seguía a Madison desde su departamento con la esperanza que fuera ella la chica que tanto busaca el FBI, acaba de encontrarla gracias a sus multas de transito de Johan. Tenia al corazonada de que ella fuera la chica que escapo de Londres ya hace unos meses, la misma que se escondía cuando fue el arresto de Elliot un traficante de armas y la misma pequeña que vio cuando su padre encontró el cuerpo del padre de Elliot.
La atracción hacia la castaña ya había aparecido junto a los recuerdos,  El también sentía una mirada en el y hasta que lo seguían, pero cada vez que trataba de voltear un punzada en la cabeza lo obligaba a regresar  la mirada. Extraño demasiado para el, Teniendo un padre policía y una madre muerta tuvo que crecer demasiado rápido, jamás creyó en cosas tontas ni infantiles como la magia. Tal vez la castaña le enseñe un poco  

{..::..::..}


Madison ya llevaba demasiadas copas encima. Y las luces de la mañana no la ayudan mucho con su resaca. Tomo sus cosas, pero al mover su vaso un tarjeta debajo del vaso de cristal le llamo la atención,  la miro a contra luz  "Presentante a las 6 en el edificio Pacific Coast, #6"  decía la carta de forma budu era extraña miro por última vez antes de guardarla en su campera. Salio del bar y camino hasta su pequeño departamento. Miro uno de los relojes que tenia en la bolsa, 1:30 pm.  

{..::..::..}


La chica iba llegando al departamento mas feo que hubiera podido ver peor que el suyo. Miro que dos chicas que veían atrás de ella. También las habrán llamado- pensó mientras subía las escaleras
- ¿Ustedes viven aquí?
- No - escuche que respondió otra.
- Nos llegaron unas extrañas tarjetas con esta dirección. –
- ¿A ustedes también? – pregunto Madison con extrañesa
- Si - dijo una de las rubias, ya podía verlas a todas.
- ¿Para qué nos querrán? - pregunto con curiosidad alguna de las chicas precentes.
- No lo sé, lo único que les puedo decir es que la puerta está cerrada –
-¡Es demasiado fácil! - dijo una de las chicas mientras se sacaba un pasador de su cabello.
- Quiero ver –alguien la desafio .
La chica se abrió paso entre las que estaban junto a la puerta. Introdujo el pasador en la ranura de la cerradura y en unos segundos la puerta ya estaba abierta.
- Por cierto, soy Carrie - dijo levantándose la chica que había abierto la puerta.
- Yo soy Halley – dijo una entrando al departamento.
- Yo soy Michelle -
- Yo Madison- resopondio algo seca
- Llámenme Lia - dijo la otra rubia con un poco de entusiasmo
- Soy Effy - dijo esta de última haciendo un gesto con la mano.
- Ok, ok ya todas nos conocemos ¡Yupi! Ahora ¿Alguien sabe que hacemos aquí? - dijo una de las rubias que.
- Tranquila rubiecita - dijo Lia.
- Tu también eres rubia, rubiecita - dijo la chica imitando la voz de Lia a la perfección. Aquellas chicas ya le parecían demasiado infantiles pero las ignoro
- No peleen, así no llegaremos a nada - agrego Carrie.
- ¡AHHHH! – se escucho un gritaron al otro lado del departamento. Todas corrieron al lugar del cual provenía el grito.
- ¿Que sucede? – pregunto la castaña a la chica gritona
- Estaba paseando, cuando descubrí esto –respondió mientras señalando el fuego.
-¡Dios mío! Traigan agua - grito una sobresaltada.
Una de las rubias tomo una jarra llena agua que reposaba en el suelo y la vertió sobre el fuego, haciendo que se convirtiera en cristales, los cuales eran absorbidos por un aire proveniente del suelo, y que comenzaba a esparcirse. Me quede pasmada de la impresión.
- ¿Ustedes hicieron esto? - pregunto a la defensiva Carrie.
- ¡Uy! Ya quisiera - se burlo con sarcasmo.
Vi como una de las rubias, Michelle, sacaba su tarjeta. Todas lo hicieron lo mismo y el aire de inmediato se trago las tarjetas.
- ¿QUE DEMONIOS FUE ESO? - pregunto totalmente aterrada una de ellas
Minutos después todo volvió a la normalidad,  y las 6 chicas ya estaban un poco mas calmadas. Pero en una de las paredes del aquel apartamento aparecieron las palabras que hicieron que sus vidas cambiaran

"Ustedes son las elegidas"
avatar


Ver perfil de usuario http://weheartit.com/myself_always

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Invitado el Lun 13 Ene 2014, 8:29 am

●B.r.a.t● escribió:
Ficha :
Liane Lewis.


Nombre de la chica: Liane Jade Lewis Thomson
Nombre de la representante: Alexandra Daddario
Nombre del chico: Zayn J. Malik
Nombre del representante: Zayn Malik
Rol: La deportista
Escrito de tu autoría:
Prologo:


El frio era terrible, los copos de nieve le cortaban cada pequeña herida que tenía alrededor de sus brazos desnudos, la chica seguía jadeado de dolor y el llanto no la ayudaba. Cada ser que tenía en su pequeña vida había muerto, cada persona a la que le había entregado su cariño la habían dejado descaradamente, se sentía sucia y mal utiliza porque eso era lo que el hombre le había hecho,  utilizarla. Una y un Millón de formas de acabar con su vida pasaban por su mente, esa forma tan miserable y poco humana como la habían tratado no tenia precio, veía la muerte con cada paso que daba.
No podía más consigo misma, su alma tenía un peso enorme, no quería más dolor. Se dejo caer en la blanca acera gracias a la nieve, la gente pasaba a su lado como si fuera un perro más, hasta ella se consideraba algo así, tan mal utilizada. Soñaba con poder cerrar los ojo y que todo sea bueno y color de rosa como debería ser.  
El diablo vestido de traje, con un bastón que lo sostenía y de ojos verdes se paro frente a la fría chica, la miro y ladeo la cabeza, le chica levanto la mirada dejando ver las oscuras ojeras que habitaban debajo de su ojos, el hombre la levanto con delicadeza y sonrió con malicia. Los rotos labios de la chica solo pudieron formular una sola palabra después de todo lo dicho por el hombre promesas. “Iré”.
.***.
Fumaba un cigarrillo que algún hombre mayor y probablemente con esposa le había ofrecido, es para mantener la garganta caliente se repite a sí misma, sus largas y delgadas piernas temblaban de frio, los hombres la miraban con lujuria y mujeres que pasaban la miraban mal, no era su culpa haber tenido  aquel tipo de padre y tampoco haber sido vendida a unos tipos que la sacaban al mundo real sin alguna protección más que un pequeño paquete plateado, para que no saliera un chistecito.
El negocio iba mal o eso era lo que había escuchado, un hombre mayor había estado secuestrando a sus compañeras de “esquina”. La adrenalina, el alcohol y veneno de cigarrillo se combinaba con su sangre, dentro de ella ya solo entraban cosas innecesarias ¿y que le daban por entrar en ella? eran un par de billetes que al final no eran para ella son para los tipos a los cuales está obligada a trabajar. Un hombre se paro junto a ella y esta le ofreció sus servicios, el con gusto acepto y la llevo en su viejo auto hasta un hotel de mala muerte, entro en ella y al finalizar le dejo un par de billetes para luego volver a su esquina.
Un auto lujoso y de un color oscuro no se había movido de la esquina frente a la que ella se paraba  en toda la noche, se estaba empezando a asustar no quería terminar peor, pero ¿eso se podía? Tal vez, tomo valor y sensualmente camino con otro cigarrillo en la mano hacia el auto. Golpeo levemente la ventilla del auto esta se abrió y un hombre de cabello canoso y de imponentes ojos verdes salió de ahí, le ofreció unos billetes por no entrar en ella, pero dijo algo mas algo que hizo que hizo que le brillaran los ojos a la chica, subió al auto del demonio vendiendo algo  que no tenía. Su alma    
.***.
Deambulaba por los pasillos del hospital, con ojeras y cara de sufrimiento. Pero la pobre no podía poner otra cara, la depresión y su pasado la habían aplastado, estaba en guerra contra ella misma y había estado ganado su yo interior. Una de las enfermeras la encontró y trato de llevarla de nuevo a su habitación pero solo recibió un golpe y uno cuantos insultos de parte de la chica. Siguió su camino para salir del lugar donde la trataban como una loca depresiva. Sintió el aire golpear su blanca cara y como la seguridad del grupo de ayuda la buscaban con preocupación de tener a una paciente fuera de la cama o en terapia. Sus antecedentes no eran los mejores, así que después de su reacción agresiva y  su intento de escape ya llevaría de nuevo a su cárcel mental.
Estaba fuera otra vez en el mundo donde había crecido sola, donde había sido maltratada y utiliza pero no estaba nada bien más bien todo está mucho peor por lo menos en el hospital comía y tenía una cama en la cual dormir aunque no fuera cómoda mientras acá afuera moría de hambre, en el frio tenue de la acera y la soledad era su mejor amiga y era lo único con lo que contaba. Saco una pequeña bolsa de platico que contenía dentro de ella un delicioso polvo blanco así como lo único que la mantenía viva, en su mano extendida hizo una hilera no tan larga con un poco del polvo, acerco su nariz y lo inhalo todo lo que tenía en su mano, sintió como su cuerpo se calentaba poco a poco y sus pupilas de dilataban.    
El hombre de ojos hermosos caminada por la calles buscando a una pobre alma a la cual “salvar” vio a la chica sentada y como inhalaba alguna de las sustancias que él mismo había traficado, sonrió y miro a la chica como el hambre y la sed de venganza la corrompían y como su pasado y la chica mala que tiene dentro pide a gritos salir de nuevo. Una vez que la tuvo frente a él, saco de  su bolsillo con caja de galletas que no había querido terminar y se las lanzo a la chica. Parecía que tenía un cartel en la cara que decía al muy fácil de descifrar. Presa Fácil.  
.***.
Convencidas de que él las llevaría al cielo,  fueron llevadas a lo más oscuro del infierno pensando que estaban entre las rosas cuando su único regalo de navidad fue un arma, pero se sentían queridas, no eran utilizadas –o eso pensaban ellas– hacían lo que ellas querías, a cambio de poder divertirse y cobrar las cuentas del jefe al mismo tiempo. Creyeron que todo era color de rosa hasta que la mataron por desobedecer.

Las Ilucionistas.:

Capítulo 4.

-
El dia acaba, el sol caía y  para muchos ya era hora de dormir o tal vez de salir del trabajo, llegar a casa con la familia. Pero las cosas cambiaban con Madison, su vida empieza en la noche cuando el sol se oculta y los niños ya están en sus casas, era fácil saber por que, no tiene trabajo y mucho menos una familia segura, es  triste pero es su realidad.  
La chica salió tranquilamente de su pequeño departamento que paga con lo poco que llegaba  robar en el camino a casa y también lo que ganaba con su show en le centro de la ciudad. Lo que había robado hace ya unos mese en Londres se había agotada demasiado rápido, y estaba escanciando la comida y bebida en su departamento.
Con gafas de sol y capucha salió, los policías podrían reconocer  a la chica que le robo al casino mas grande  de Londres, Se siente demasiado argullosa de ello, fue la persona que burlo cámaras y le robo hasta al ultimo cliente y hasta a los trabajadores de aquel ya en quiebra casino, lo mejor es que no la pudieron atrapar, se había burla de la policía británica y de en especial aquel moreno de cabellos negros que la había perseguido por todo el aeropuerto, caminaba con la cabeza agachada por la gran ciudad de Nueva York y entro a lo que se le llamaría bodega, pero no lo era, hay con ayuda de otra tres personas hacia un par de shows donde aparte de robar a los presentes y  a sus ayudantes, hacia un show de magia mostraba sus  habilidades de ilusionista al mundo bueno solo a una pequeña cifra de Nueva York.
Hoy la castaña tenía pensado hacer un truco de escapatoria, su mejor truco hasta ahora, sus extrañas formas de ilusionar al publico, aunque también es muy hábil con las manos, eso ya lo sabíamos.
Sin darse cuanta cambiarían esta noche varias cosas tanto en ella y en su “trabajo”  El lugar estaba medio lleno de gente que esperaban por ver como hacia su trabajo  y les robaba a todos y cada uno de ellos, Hoy comeré bien  o tal vez  tomaría unos buenos tragos en un buen bar pensaba y sonreía extrañamente.
Llego a lo que seria en una forma extraña su camerino tiro su capucha lejos de su vista, se miro al espejo trataba de metalizarse para no hacer una estupidez afuera en el escenario, Se cambio de uno jeans oscuros a un pequeño traje  que maravillaba alguno, odiaba aquella ropa pero aquello atraía mas gente y mas del sexo masculino algo que la hacia reír.
-Con ustedes la maravillosa, la asombrosa, la única ¡Madison!-dijo el presentador un hombre algo rechoncho y con un bigote  color grisáceo, algo calvo era buen agente pero tenia que mantener a tres personas en casa, la chica subió hasta el gran tanque lleno de agua cristalina, Beso la mejilla del gordinflón y por ahí le saco la billetera y a la velocidad de la luz saco un par de dólares y regreso la billetera a su lugar, Se sentía mal al sacarle dinero a alguien como el que tenia que mantener a mas de una persona, le entrego el dinero a una ayudante con quien mas hablaba de todo el equipo, quien se podría decir que confía, pero la verdad es que no confía en nadie.
-Damas y Caballeros hoy aremos lo inimaginable por que recuerden que nada es imposible-dijo una vez que el gordinflón bajo del tanque de agua – pero recuerden que todo es un simple ilusión y mientras mas cerca ven menos verán- le gustaba hacer algunos acertijos y confundir a su publico. Johan se acerco al borde empezaría a explicar el truco estrella de ese dia.
-Hoy nuestra hermosa chica entrara a este enorme tanque de agua normal, esposada de manos y pies, asado un minuto otro tanque de agua pero es vez lleno de pirañas, animales carnívoros que cuando ven comida pelean contra quien sea por hacer quitar el hambre- hablo Johan tratando de asustar al publico con aura de misterio- Madi buena suerte-me dijo la castaña rio sarcásticamente
-No la necesito-dijo orgullosa de si misma el chico solo rodo los ojos  y termino de poner sus esposas tanto de los pies como de las manos.-Empecemos la cuenta regresiva- grite levantando las manos con las esposas, algunos gritaron de emoción pero noto a dos personas del publico los dos estaban en la parte de atrás no hacían ninguno movimiento, extraño la sonrisa se esfumo, pero  regreso esta vez era falsa estaba preocupada por aquellas dos personas, las mas alocadas hipótesis crecieron en su mente mientras escuchaba al publico,
-1-grito el publico los ayudantes jalaron los pantalones logados dejando ver la parte inferíos de su pequeño traje, también sacaron el saco negro que traía dejando ver el traje completo, era tan diminuto que algunas cosas no si se dejaban a la imaginación de los presentes, gritos, silbidos y uno que otro algo se escucho del publico haciendo sonrojar levemente a Madison, sonreía ampliamente lo malo es que la hermosa sonrisa es falsa.
-2 –gritaron la chica se acerco a la entrada del tanque y cerro lo ojos.
-3- se lanzo al enorme tanque, su corazón palpitaba rápidamente, abrió los ojos para ver mejor lo que hacia, miro atraves del vidrio el publico estaba emocionado  y muy concentrado en los movimientos de la chica, las mismas dos personas extrañas y muy sospechosas a los ojos de Madison veían detenidamente todos sus movimientos, trato de ya no tomarlas importancia pero sus miradas seguían en ella así que era lago difícil.
Trataba de hacer sus movimientos rápidos, el publico solo se concentraba en ella y su movimientos tan meticulosos, una mano suelta falta la otra, listo, ya tenía las manos libres y le quedaban 30 segundos.  El truco empezaba las cosas se ponían interesantes, 10 segundos y no podía quitarse las esposas de los pies las cuales eran las mas pesadas, estaba a punto de sonar la alarma del que había pasado un minuto, y grito desesperada y apanicada que la sacaran de ahí, golpeo el vidrio desesperadamente, un chico se hacer a ella y decía lo mismo: - sáquenla va a morir si no la sacan- grito el pobrecillo chico  todos rodearon el tanque tratando de sacar a la chica, pero la alarma sono y los animales acuáticos salieron de otro tanque de agua. El agua se había vuelto de un color rojo. Todos gritaron eufóricamente asustados y algunos otros estaban apunto de llorar, Aquellos dos chicos miraban extrañados y exaltados, esperaban los dos, el minuto en el que la chica saliera de la nada y era los únicos que sabían lo que pasaría.
-¡Es todo un farsa!-grito una castaña entre el público- Regresen mi dinero es un farsa!-
Algunos voltearon para ver a la dueña de esa voz, enojados y hasta ofendidos la miraron y otros con inocencia. Miraron exaltados y emocionados, algunos pequeños gritos de miedo y emoción.
Madison mojada y titiritando por el frio estaba ahí en el publico, era la dueña de aquella voz, la abrazaron, le felicitaron, uno que otro coqueto le regalo su número, reía y agradecía, mientras como siempre sacaba sus billeteras o celulares. Salió de entre el público y subió a una tarima donde empezaría unos trucos.
-Muy bueno, a cuantos le sacaste el dinero- le susurro al oído Johan, él era el único que sabia la realidad  de Mady, por eso se llevaban bien,  claro el también tenía sus secretos. Ella no le contesto solo lo miro dúrate unas milésimas de segundo y regreso su mirada al público.
- A la magia no se le busca truco-    

{..::..::..}


Tomo el resto de su bebida mientras contaba el dinero que había conseguido esa noche, ya era casi de madrugada 300 dólares ero único que tenia, gruño y pido otro trago al barman, con eso apenas subsistiría una semana.  Sentía que alguien al miraba detenidamente como buscando sus movimientos descubrir sus movimientos.  Trato de olvidar  concentrarse en que haría con el poco dinero que tenia.
Po otro lado el moreno seguía a Madison desde su departamento con la esperanza que fuera ella la chica que tanto busaca el FBI, acaba de encontrarla gracias a sus multas de transito de Johan. Tenia al corazonada de que ella fuera la chica que escapo de Londres ya hace unos meses, la misma que se escondía cuando fue el arresto de Elliot un traficante de armas y la misma pequeña que vio cuando su padre encontró el cuerpo del padre de Elliot.
La atracción hacia la castaña ya había aparecido junto a los recuerdos,  El también sentía una mirada en el y hasta que lo seguían, pero cada vez que trataba de voltear un punzada en la cabeza lo obligaba a regresar  la mirada. Extraño demasiado para el, Teniendo un padre policía y una madre muerta tuvo que crecer demasiado rápido, jamás creyó en cosas tontas ni infantiles como la magia. Tal vez la castaña le enseñe un poco  

{..::..::..}


Madison ya llevaba demasiadas copas encima. Y las luces de la mañana no la ayudan mucho con su resaca. Tomo sus cosas, pero al mover su vaso un tarjeta debajo del vaso de cristal le llamo la atención,  la miro a contra luz  "Presentante a las 6 en el edificio Pacific Coast, #6"  decía la carta de forma budu era extraña miro por última vez antes de guardarla en su campera. Salio del bar y camino hasta su pequeño departamento. Miro uno de los relojes que tenia en la bolsa, 1:30 pm.  

{..::..::..}


La chica iba llegando al departamento mas feo que hubiera podido ver peor que el suyo. Miro que dos chicas que veían atrás de ella. También las habrán llamado- pensó mientras subía las escaleras
- ¿Ustedes viven aquí?
- No - escuche que respondió otra.
- Nos llegaron unas extrañas tarjetas con esta dirección. –
- ¿A ustedes también? – pregunto Madison con extrañesa
- Si - dijo una de las rubias, ya podía verlas a todas.
- ¿Para qué nos querrán? - pregunto con curiosidad alguna de las chicas precentes.
- No lo sé, lo único que les puedo decir es que la puerta está cerrada –
-¡Es demasiado fácil! - dijo una de las chicas mientras se sacaba un pasador de su cabello.
- Quiero ver –alguien la desafio .
La chica se abrió paso entre las que estaban junto a la puerta. Introdujo el pasador en la ranura de la cerradura y en unos segundos la puerta ya estaba abierta.
- Por cierto, soy Carrie - dijo levantándose la chica que había abierto la puerta.
- Yo soy Halley – dijo una entrando al departamento.
- Yo soy Michelle -
- Yo Madison- resopondio algo seca
- Llámenme Lia - dijo la otra rubia con un poco de entusiasmo
- Soy Effy - dijo esta de última haciendo un gesto con la mano.
- Ok, ok ya todas nos conocemos ¡Yupi! Ahora ¿Alguien sabe que hacemos aquí? - dijo una de las rubias que.
- Tranquila rubiecita - dijo Lia.
- Tu también eres rubia, rubiecita - dijo la chica imitando la voz de Lia a la perfección. Aquellas chicas ya le parecían demasiado infantiles pero las ignoro
- No peleen, así no llegaremos a nada - agrego Carrie.
- ¡AHHHH! – se escucho un gritaron al otro lado del departamento. Todas corrieron al lugar del cual provenía el grito.
- ¿Que sucede? – pregunto la castaña a la chica gritona
- Estaba paseando, cuando descubrí esto –respondió mientras señalando el fuego.
-¡Dios mío! Traigan agua - grito una sobresaltada.
Una de las rubias tomo una jarra llena agua que reposaba en el suelo y la vertió sobre el fuego, haciendo que se convirtiera en cristales, los cuales eran absorbidos por un aire proveniente del suelo, y que comenzaba a esparcirse. Me quede pasmada de la impresión.
- ¿Ustedes hicieron esto? - pregunto a la defensiva Carrie.
- ¡Uy! Ya quisiera - se burlo con sarcasmo.
Vi como una de las rubias, Michelle, sacaba su tarjeta. Todas lo hicieron lo mismo y el aire de inmediato se trago las tarjetas.
- ¿QUE DEMONIOS FUE ESO? - pregunto totalmente aterrada una de ellas
Minutos después todo volvió a la normalidad,  y las 6 chicas ya estaban un poco mas calmadas. Pero en una de las paredes del aquel apartamento aparecieron las palabras que hicieron que sus vidas cambiaran

"Ustedes son las elegidas"

Ficha aceptada.


Invitado



Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: nicotine {novela colectiva. {audiciones abiertas.

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 4. Precedente  1, 2, 3, 4  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.