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La hermana del niño que sobrevivio

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La hermana del niño que sobrevivio Empty La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Jiyong el Lun 06 Ago 2018, 5:14 pm

• Titulo: La hermana del niño que sobrevivo
• Autor: Jiyong (osea yo)
• Adaptación: Harry Potter - JK Rowling
• Género: Misterio, Drama y Romance
• Advertencias:
-Intentare llegar a las reliquias de la muerte
-No subiere seguido
-Va a ver modificaciones a la versión original
-Van a ver cinco o seis personajes inventados por mi
• Otras páginas: No






Personajes:

No voy a poner a TODO el elenco de Harry Potter porque no terminaría nunca.


Solo a los principales.



_________ Lily Potter:

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Draco Lucius Malfoy:

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Angelica Lyra Queen:

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Harry Potter y Ginny Weasley: 

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Brandon Arcturus Queen :

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Ron Weasley y Hermione Granger:

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Kim Jiwon/ Bobby: 

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Alec Miller:

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Última edición por Jiyong el Vie 28 Jun 2019, 2:47 pm, editado 17 veces
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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Jiyong el Lun 06 Ago 2018, 5:16 pm

Capítulo 1



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En Privet Drive nunca se había visto un hombre así. Era alto, delgado y muy
anciano, a juzgar por su pelo y barba plateados, tan largos que podría sujetarlos con el
cinturón. Llevaba una túnica larga, una capa color púrpura que barría el suelo y botas
con tacón alto y hebillas. Sus ojos azules eran claros, brillantes y centelleaban detrás de
unas gafas de cristales de media luna. Tenía una nariz muy larga y torcida, como si se la
hubiera fracturado alguna vez. El nombre de aquel hombre era Albus Dumbledore.


Albus Dumbledore no parecía darse cuenta de que había llegado a una calle en
donde todo lo suyo, desde su nombre hasta sus botas, era mal recibido. Estaba muy
ocupado revolviendo en su capa, buscando algo, pero pareció darse cuenta de que lo
observaban porque, de pronto, miró al gato, que todavía lo contemplaba con fijeza desde
la otra punta de la calle. Por alguna razón, ver al gato pareció divertirlo. Rió entre
dientes y murmuró:

Debería haberlo sabido.

Encontró en su bolsillo interior lo que estaba buscando. Parecía un encendedor de
plata. Lo abrió, lo sostuvo alto en el aire y lo encendió. La luz más cercana de la calle se
apagó con un leve estallido. Lo encendió otra vez y la siguiente lámpara quedó a
oscuras.

Doce veces hizo funcionar el Apagador, hasta que las únicas luces que
quedaron en toda la calle fueron dos alfileres lejanos: los ojos del gato que lo observaba.
Si alguien hubiera mirado por la ventana en aquel momento, aunque fuera la señora
Dursley con sus ojos como cuentas, pequeños y brillantes, no habría podido ver lo que
sucedía en la calle. Dumbledore volvió a guardar el Apagador dentro de su capa y fue
hacia el número 4 de la calle, donde se sentó en la pared, cerca del gato. No lo miró,
pero después de un momento le dirigió la palabra.

Me alegro de verla aquí, profesora McGonagall.

Se volvió para sonreír al gato, pero éste ya no estaba. En su lugar, le dirigía la
sonrisa a una mujer de aspecto severo que llevaba gafas de montura cuadrada, que
recordaban las líneas que había alrededor de los ojos del gato. La mujer también llevaba
una capa, de color esmeralda. Su cabello negro estaba recogido en un moño. Parecía claramente disgustada.

¿Cómo ha sabido que era yo? —preguntó.

Mi querida profesora, nunca he visto a un gato tan tieso.

Usted también estaría tieso si llevara todo el día sentado sobre una pared de
ladrillo
—respondió la profesora McGonagall.

¿Todo el día? ¿Cuando podría haber estado de fiesta? Debo de haber pasado por
una docena de celebraciones y fiestas en mi camino hasta aquí.


La profesora McGonagall resopló enfadada.

Oh, sí, todos estaban de fiesta, de acuerdo —dijo con impaciencia— Yo creía
que serían un poquito más prudentes, pero no... ¡Hasta los muggles se han dado cuenta
de que algo sucede! Salió en las noticias.
—Terció la cabeza en dirección a la ventana
del oscuro salón de los Dursley— Lo he oído. Bandadas de lechuzas, estrellas
fugaces... Bueno, no son totalmente estúpidos. Tenían que darse cuenta de algo.
Estrellas fugaces cayendo en Kent... Seguro que fue Dedalus Diggle. Nunca tuvo mucho
sentido común.


No puede reprochárselo —dijo Dumbledore con tono afable— Hemos tenido
tan poco que celebrar durante once años...


Ya lo sé —respondió irritada la profesora McGonagall— Pero ésa no es una
razón para perder la cabeza. La gente se ha vuelto completamente descuidada, sale a las
calles a plena luz del día, ni siquiera se pone la ropa de los muggles, intercambia
rumores...


Lanzó una mirada cortante y de soslayo hacia Dumbledore, como si esperara que
éste le contestara algo. Pero como no lo hizo, continuó hablando.

Sería extraordinario que el mismo día en que Quien-usted-sabe parece haber desaparecido al fin, los muggles lo descubran todo sobre nosotros. Porque realmente se
ha ido, ¿no, Dumbledore?


Es lo que parece —dijo Dumbledore—. Tenemos mucho que agradecer. ¿Le
gustaría tomar un caramelo de limón?


¿Un qué?

Un caramelo de limón. Es una clase de dulces de los muggles que me gusta mucho.

No, muchas gracias —respondió con frialdad la profesora McGonagall, como si
considerara que aquél no era un momento apropiado para caramelos— Como le decía,
aunque Quien-usted-sabe se haya ido...


Mi querida profesora, estoy seguro de que una persona sensata como usted puede
llamarlo por su nombre, ¿verdad? Toda esa tontería de Quien-usted-sabe... Durante once
años intenté persuadir a la gente para que lo llamara por su verdadero nombre,
Voldemort.
—La profesora McGonagall se echó hacia atrás con temor, pero
Dumbledore, ocupado en desenvolver dos caramelos de limón, pareció no darse
cuenta— Todo se volverá muy confuso si seguimos diciendo «Quien-usted-sabe».
Nunca he encontrado ningún motivo para temer pronunciar el nombre de Voldemort
.


Sé que usted no tiene ese problema —observó la profesora McGonagall, entre la
exasperación y la admiración— Pero usted es diferente. Todos saben que usted es el
único al que Quien-usted... Oh, bueno, Voldemort, tenía miedo.


Me está halagando —dijo con calma Dumbledore— Voldemort tenía poderes
que yo nunca tuve.


Sólo porque usted es demasiado... bueno... noble... para utilizarlos.

Menos mal que está oscuro. No me he ruborizado tanto desde que la señora Pomfrey me dijo que le gustaban mis nuevas orejeras.

La profesora McGonagall le lanzó una mirada dura, antes de hablar.

Las lechuzas no son nada comparadas con los rumores que corren por ahí. ¿Sabe
lo que todos dicen sobre la forma en que desapareció? ¿Sobre lo que finalmente lo
detuvo?


Parecía que la profesora McGonagall había llegado al punto que más deseosa estaba por discutir, la verdadera razón por la que había esperado todo el día en una fría pared pues, ni como gato ni como mujer, había mirado nunca a Dumbledore con tal intensidad como lo hacía en aquel momento. Era evidente que, fuera lo que fuera «aquello que todos decían», no lo iba a creer hasta que Dumbledore le dijera que era verdad. Dumbledore, sin embargo, estaba eligiendo otro caramelo y no le respondió.

Lo que están diciendo —insistió- es que la pasada noche Voldemort apareció
en el valle de Godric. Iba a buscar a los Potter. El rumor es que Lily y James Potter
están... están... bueno, que están muertos.



Dumbledore inclinó la cabeza. La profesora McGonagall se quedó boquiabierta.


Lily y James... no puedo creerlo... No quiero creerlo... Oh, Albus...

Dumbledore se acercó y le dio una palmada en la espalda.

Lo sé... lo sé... —dijo con tristeza.

La voz de la profesora McGonagall temblaba cuando continuó.

Eso no es todo. Dicen que quiso matar a los hijos de los Potter, a Harry y ____. Pero no
pudo. El no iba por la niña, el iba por el niño y  no pudo matar a ese niño. Nadie sabe por qué, ni cómo, pero dicen que como no
pudo matarlo, el poder de Voldemort se rompió... y que ésa es la razón por la que se ha
ido.


Dumbledore asintió con la cabeza, apesadumbrado.

¿Es... es verdad? —tartamudeó la profesora McGonagall—. Después de todo lo
que hizo... de toda la gente que mató... ¿no pudo matar a un niño? Es asombroso... entre
todas las cosas que podrían detenerlo... Pero ¿cómo sobrevivió Harry en nombre del
cielo?


Sólo podemos hacer conjeturas —dijo Dumbledore— Tal vez nunca lo sepamos.

La profesora McGonagall sacó un pañuelo con puntilla y se lo pasó por los ojos,
por detrás de las gafas. Dumbledore resopló mientras sacaba un reloj de oro del bolsillo
y lo examinaba. Era un reloj muy raro. Tenía doce manecillas y ningún número;
pequeños planetas se movían por el perímetro del círculo. Pero para Dumbledore debía
de tener sentido, porque lo guardó y dijo:

Hagrid se retrasa. Imagino que fue él quien le dijo que yo estaría aquí, ¿no?

—dijo la profesora McGonagall— Y yo me imagino que usted no me va a
decir por qué, entre tantos lugares, tenía que venir precisamente aquí.


He venido a entregar a Harry y _____a su tía y su tío. Son la única familia que les queda
ahora.


¿Quiere decir...? ¡No puede referirse a la gente que vive aquí! —gritó la profesora, poniéndose de pie de un salto y señalando al número 4—. Dumbledore... no
puede. Los he estado observando todo el día. No podría encontrar a gente más distinta
de nosotros. Y ese hijo que tienen... Lo vi dando patadas a su madre mientras subían por
la escalera, pidiendo caramelos a gritos. ¡Harry Potter no puede vivir ahí! ¡Tampoco _____ Potter!

Es el mejor lugar para ellos —dijo Dumbledore con firmeza— Sus tíos podrán
explicárselo todo cuando sean mayores. Les escribí una carta.


¿Una carta? —repitió la profesora McGonagall, volviendo a sentarse— Dumbledore, ¿de verdad cree que puede explicarlo todo en una carta? ¡Esa gente jamás
comprenderá a _____y Harry! Oh Harry.. ¡Será famoso... una leyenda... no me sorprendería que el día de hoy fuera conocido en el futuro como el día de Harry Potter! Escribirán libros sobre
Harry... todos los niños del mundo conocerán su nombre.


Exactamente —dijo Dumbledore, con mirada muy seria por encima de sus
gafas— Sería suficiente para marear a cualquier niño. ¡Famoso antes de saber hablar y
andar! ¡Famoso por algo que ni siquiera recuerda! ¡ ____ Potter  famosa por ser la hermana del niño que vivo! ¿No se da cuenta de que será mucho mejor que crezcan lejos de todo, hasta que estén preparados para asimilarlo?


La profesora McGonagall abrió la boca, cambió de idea, tragó y luego dijo:

Sí... sí, tiene razón, por supuesto. Pero ¿cómo van a llegar los niños  hasta aquí,
Dumbledore?
—De pronto observó la capa del profesor, como si pensara que podía
tener escondido a Harry y ____.

Hagrid los traerá.

¿Le parece... sensato... confiar a Hagrid algo tan importante como eso?

A Hagrid, le confiaría mi vida—dijo Dumbledore.

No estoy diciendo que su corazón no esté donde debe estar —dijo a
regañadientes la profesora McGonagall— Pero no me dirá que no es descuidado. Tiene
la costumbre de... ¿Qué ha sido eso?



Un ruido sordo rompió el silencio que los rodeaba. Se fue haciendo más fuerte
mientras ellos miraban a ambos lados de la calle, buscando alguna luz. Aumentó hasta
ser un rugido mientras los dos miraban hacia el cielo, y entonces una pesada moto cayó
del aire y aterrizó en el camino, frente a ellos.

La moto era inmensa, pero si se la comparaba con el hombre que la conducía parecía un juguete. Era dos veces más alto que un hombre normal y al menos cinco veces más ancho. Se podía decir que era demasiado grande para que lo aceptaran y además, tan desaliñado... Cabello negro, largo y revuelto, y una barba que le cubría casi  toda la cara. Sus manos tenían el mismo tamaño que las tapas del cubo de la basura y
sus pies, calzados con botas de cuero, parecían crías de delfín. En sus enormes brazos
musculosos sostenía un bulto envuelto en mantas.


Hagrid —dijo aliviado Dumbledore- Por fin. ¿Y dónde conseguiste esa moto?

Me la han prestado; profesor Dumbledore —contestó el gigante, bajando con
cuidado del vehículo mientras hablaba—. El joven Sirius Black me la dejó. Lo he
traído, señor.


¿No ha habido problemas por allí?

No, señor. La casa estaba casi destruida, pero los saqué antes de que los muggles comenzaran a aparecer. Se quedó dormido mientras volábamos sobre Bristol. Pero la niña esta despietra.


Dumbledore y la profesora McGonagall se inclinaron sobre las mantas. Entre ellas se veía a una niña de cabellos rojos y ojos avellanas mirándolos con curiosidad al lado
se veía un niño pequeño, profundamente dormido. Bajo una mata de pelo negro
azabache, sobre la frente, pudieron ver una cicatriz con una forma curiosa, como un
relámpago.

¿Fue allí...? —susurró la profesora McGonagall.

—respondió Dumbledore— Tendrá esa cicatriz para siempre.

¿No puede hacer nada, Dumbledore?

Aunque pudiera, no lo haría. Las cicatrices pueden ser útiles. Yo tengo una en la
rodilla izquierda que es un diagrama perfecto del metro de Londres. Bueno, déjalos aquí,
Hagrid, es mejor que terminemos con esto.


Dumbledore se volvió hacia la casa de los Dursley.

¿Puedo... puedo despedirme de ellos, señor? —preguntó Hagrid.
Inclinó la gran cabeza desgreñada sobre Harry y le dio un beso luego repitió el gesto con ____ sacándole una risita a la niña. Entonces, súbitamente, Hagrid dejó escapar un aullido, como si fuera un perro herido.

¡Shhh! —dijo la profesora McGonagall—¡Vas a despertar a los muggles!

Lo... siento —lloriqueó Hagrid, y se limpió la cara con un gran pañuelo— Pero
no puedo soportarlo... Lily y James muertos... y el pobrecito Harry tendrá que vivir con
muggles...la pobrecita _____ tendrá que vivir también con muggles…al menos se tienen el uno al otro.


Sí, sí, es todo muy triste, pero domínate, Hagrid, o van a descubrirnos —susurró la profesora McGonagall, dando una palmada en un brazo de Hagrid, mientras Dumbledore pasaba sobre la verja del jardín e iba hasta la puerta que había enfrente.


Dejó suavemente a Harry y _____ en el umbral, sacó la carta de su capa, la escondió entre las
mantas de los niños  y luego volvió con los otros dos.
Durante un largo minuto los tres contemplaron los pequeños bultos. Los hombros de Hagrid se estremecieron. La profesora McGonagall parpadeó furiosamente. La luz titilante que los ojos de Dumbledore irradiaban habitualmente parecía haberlos abandonado.

Bueno —dijo finalmente Dumbledore—ya está. No tenemos nada que hacer aquí. Será mejor que nos vayamos y nos unamos a las celebraciones.

Ajá —respondió Hagrid con voz ronca—. Voy a devolver la moto a Sirius. Buenas noches, profesora McGonagall, profesor Dumbledore.

Hagrid se secó las lágrimas con la manga de la chaqueta, se subió a la moto y le dio una patada a la palanca para poner el motor en marcha. Con un estrépito se elevó en el aire y desapareció en la noche.

Nos veremos pronto, espero, profesora McGonagall —dijo Dumbledore,
saludándola con una inclinación de cabeza. La profesora McGonagall se sonó la nariz
por toda respuesta.

Dumbledore se volvió y se marchó calle abajo. Se detuvo en la esquina y levantó el Apagador de plata. Lo hizo funcionar una vez y todas las luces de la calle se encendieron, de manera que Privet Drive se iluminó con un resplandor anaranjado, y pudo ver a un gato atigrado que se escabullía por una esquina, en el otro extremo de la calle. También pudo ver el bulto de mantas de las escaleras de la casa número 4.

Buena suerte, Harry y ____Potter —murmuró. Dio media vuelta y, con un movimiento de su capa, desapareció.


Última edición por Angelica_Queen el Vie 24 Ago 2018, 4:17 pm, editado 2 veces
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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Jaaaylen el Lun 06 Ago 2018, 6:13 pm

Holaa, me encanto el primer capítulo...Espero ansiosa el seguando❤️❤️❤️
Jaaaylen
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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Jiyong el Lun 06 Ago 2018, 7:01 pm

mili_directioner<3 escribió:Holaa, me encanto el primer capítulo...Espero ansiosa el seguando❤️❤️❤️

Mili❤️ no esperaba tener una lectora! gracias por comentar hermosa, me dan animos de escribir❤️ pronto subiere el segundo
Jiyong
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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Butterfly199225 el Mar 07 Ago 2018, 7:32 am

Holaaaa!!! ¿Qué tal?

Aquí me tienes!!! No sabía que ibas a publicar una novela, me ha encantado escribes muy bien...
Como bien sabes voy a serte fiel al igual que tú lo eres conmigo!!
Te seguiré hasta el final de la novela :D

Espero el segundo capítulo con ansias.
Un beso
Butterfly199225
Butterfly199225


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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Jiyong el Mar 07 Ago 2018, 8:41 am

[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] escribió:
Holaaaa!!! ¿Qué tal?
Aquí me tienes!!! No sabía que ibas a publicar una novela, me ha encantado escribes muy bien...
Como bien sabes voy a serte fiel al igual que tú lo eres conmigo!!
Te seguiré hasta el final de la novela :D
Espero el segundo capítulo con ansias.
Un beso

Hermosaaa❤️❤️❤️❤️❤️❤️
Muchas gracias❤️
Si todo sale bien, lo subire hoy o mañana. Ya que yo escribo y edito con el celu, tardo un poco mas que lo que haria con una compu (que rompi xd)
Jiyong
Jiyong


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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Jiyong el Mar 07 Ago 2018, 9:57 am

Capitulo 2




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Habían pasado aproximadamente diez años desde el día en que los Dursley se despertaron y encontraron a sus sobrinos  en la puerta de entrada, pero Privet Drive no había cambiado en absoluto. El sol se elevaba en los mismos jardincitos, iluminaba el número 4 de latón sobre la puerta de los Dursley y avanzaba en su salón, que era casi exactamente el mismo que aquél donde el señor Dursley había oído las ominosas noticias sobre las lechuzas, una noche de hacía diez años.


Sólo las fotos de la repisa de la chimenea eran testimonio del tiempo que había pasado. Diez años antes, había una gran cantidad de retratos de lo que parecía una gran pelota rosada con gorros de diferentes colores, pero Dudley Dursley ya no era un niño pequeño, y en aquel
momento las fotos mostraban a un chico grande y rubio montando su primera bicicleta,
en un tiovivo en la feria, jugando con su padre en el ordenador, besado y abrazado por su madre.


La habitación no ofrecía señales de que allí viviera otro niño.


Sin embargo, Harry y _____ Potter estaban todavía allí, durmiendo en aquel momento,
aunque no por mucho tiempo. Su tía Petunia se había despertado y su voz chillona era el
primer ruido del día.





¡Arriba! ¡A levantarse! ¡Ahora!



Harry se despertó con un sobresalto pero _____ seguía durmiendo profundamente. Su tía llamó otra vez a la puerta.




¡Arriba! —chilló de nuevo.



 Harry oyó sus pasos en dirección a la cocina, y después el roce de la sartén contra el fogón. El niño se dio la vuelta y trató de recordar el sueño que había tenido. Había sido bonito. Había una moto que volaba. Tenía la curiosa sensación de que había soñado lo mismo anteriormente. Tenia que preguntarle a su hermana si soñó lo mismo que el.


Su tía volvió a la puerta.


¿Ya están levantados? —quiso saber.

Casi —respondió Harry

Bueno, date prisa, quiero que vigiles el beicon. Y no te atrevas a dejar que se queme. Quiero que todo sea perfecto el día del cumpleaños de Duddy.  ¡Levanta a tu hermana holgazana!

Harry gimió al escuchar eso.

¿Qué has dicho? —gritó con ira desde el otro lado de la puerta.

Nada, nada...

El cumpleaños de Dudley... ¿cómo había podido olvidarlo? Harry se levantó lentamente y comenzó a buscar sus calcetines. Encontró un par debajo de la cama y después de sacar una araña de uno, se los puso.

Harry estaba acostumbrado a las arañas,
porque la alacena que había debajo de las escaleras estaba llena de ellas, y allí era donde
dormía el y su hermana.





-_____,levántate- susurro Harry suavemente sobre su hermana menor mientras la sacudida.

-Déjame Harry…-murmuro la niña con los ojos cerrados.

-¿Has tenido un sueño?- pregunto Harry con curiosidad.

-No Harry, soñé en negro- le respondió dormida la pelirroja, Harry suspiro y decidió ir sin ella.




Cuando estuvo vestido salió al recibidor y entró en la cocina. La mesa estaba casi cubierta por los regalos de cumpleaños de Dudley. Parecía que éste había conseguido el ordenador nuevo que quería, por no mencionar el segundo televisor y la bicicleta de carreras.




La razón exacta por la que Dudley podía querer una bicicleta era un misterio para Harry, ya que Dudley estaba muy gordo y aborrecía el ejercicio, excepto si conllevaba pegar a alguien, por supuesto. El saco de boxeo favorito de Dudley era Harry, pero no podía atraparlo muy a menudo. Aunque no lo parecía, Harry era muy rápido.




Tal vez tenía algo que ver con eso de vivir en una oscura alacena, pero Harry había sido siempre flaco y muy bajo para su edad. Además, parecía más pequeño y enjuto de lo que realmente era, porque toda la ropa que llevaba eran prendas viejas de Dudley, y su primo era cuatro veces más grande que él.




Harry tenía un rostro delgado, rodillas huesudas, pelo negro y ojos de color verde brillante. Llevaba gafas redondas siempre pegadas con cinta adhesiva, consecuencia de todas las veces que Dudley le había pegado en la nariz. La única cosa que a Harry le gustaba de su apariencia era aquella pequeña cicatriz en la frente, con la forma de un relámpago. La tenía desde que podía acordarse, y lo primero que recordaba haber preguntado a su tía Petunia era cómo se la había hecho.





En el accidente de coche donde tus padres murieron —había dicho— Y no hagas preguntas.


«No hagas preguntas»: ésa era la primera regla que se debía observar si se quería vivir una vida tranquila con los Dursley.




Tío Vernon entró a la cocina cuando Harry estaba dando la vuelta al tocino.




¡Péinate! —bramó como saludo matinal.



Una vez por semana, tío Vernon miraba por encima de su periódico y gritaba que
Harry necesitaba un corte de pelo. A Harry le habían cortado más veces el pelo que al
resto de los niños de su clase todos juntos, pero no servía para nada, pues su pelo seguía
creciendo de aquella manera, por todos lados.




Harry estaba friendo los huevos cuando Dudley llegó a la cocina con su madre.




Dudley se parecía mucho a tío Vernon. Tenía una cara grande y rosada, poco cuello,
ojos pequeños de un tono azul acuoso, y abundante pelo rubio que cubría su cabeza
gorda. Tía Petunia decía a menudo que Dudley parecía un angelito. Harry decía a menudo que Dudley parecía un cerdo con peluca mientras _____ decía que se parecía a un gorila.




_____ quien se había levantado  puso sobre la mesa los platos con huevos y beicon, lo que era difícil porque había poco espacio. Entretanto, Dudley contaba sus regalos. Su cara se ensombreció.



Treinta y seis —dijo, mirando a su madre y a su padre— Dos menos que el año
pasado.


Querido, no has contado el regalo de tía Marge. Mira, está debajo de este grande
de mamá y papá.


Muy bien, treinta y siete entonces —dijo Dudley, poniéndose rojo.


_____ que podía ver venir un gran berrinche de Dudley, le dio un codazo a su hermano para que comenzara  a comerse el beicon lo más rápido posible, por si volcaba la mesa.




Tía Petunia también sintió el peligro, porque dijo rápidamente:


Y vamos a comprarte dos regalos más cuando salgamos hoy. ¿Qué te parece,
pichoncito? Dos regalos más. ¿Está todo bien?


Dudley pensó durante un momento. Parecía un trabajo difícil para él. Por último, dijo lentamente.

Entonces tendré treinta y.. treinta y..

Treinta y nueve. —dijo _____ poniendo los ojos en blanco al ver lo lento que era su primo para las matemáticas.

Oh —Dudley se dejó caer pesadamente en su silla y cogió el regalo más
cercano— Entonces está bien.

Tío Vernon rió entre dientes.

El pequeño tunante quiere que le den lo que vale, igual que su padre. ¡Bravo,
Dudley!
—dijo, y revolvió el pelo de su hijo.


En aquel momento sonó el teléfono y tía Petunia fue a cogerlo, mientras Harry,_____ y tío
Vernon miraban a Dudley, que estaba desembalando la bicicleta de carreras, la filmadora, el avión con control remoto, dieciséis juegos nuevos para el ordenador y un vídeo. Estaba rompiendo el envoltorio de un reloj de oro, cuando tía Petunia volvió, enfadada y preocupada a la vez.


Malas noticias, Vernon —dijo—. La señora Figg se ha fracturado una pierna. No
puede cuidarlos…
—Volvió la cabeza en dirección a los hermanos Potter.



La boca de Dudley se abrió con horror, pero el corazón de Harry dio un salto. Cada año, el día del cumpleaños de Dudley, sus padres lo llevaban con un amigo a pasar el día a un parque de atracciones, a comer hamburguesas o al cine.




Cada año, Harry y su hermana se quedaba con la señora Figg, una anciana loca que vivía a dos manzanas. Harry no podía soportar ir allí. Toda la casa olía a repollo y la señora Figg le hacía mirar las fotos de todos los gatos que había tenido.




Mientras que _____estaba triste, para ella cualquier lugar era mejor que estar bajo el techo de sus tíos.

¿Y ahora qué hacemos? —preguntó tía Petunia, mirando con ira a Harry como si
él lo hubiera planeado todo. Harry sabía que debería sentir pena por la pierna de la
señora Figg, pero no era fácil cuando recordaba que pasaría un año antes de tener que
ver otra vez a Tibbles, Snowy, el Señor Paws o Tufty.

Podemos llamar a Marge —sugirió tío Vernon.

No seas tonto, Vernon, ella no aguanta al chico ni a la chica.



Los Dursley hablaban a menudo sobre Harry y _____de aquella manera, como si no estuvieran allí, o más bien como si pensaran que eran tan tontos que no podían entenderlos.



¿Y qué me dices de... tu amiga... cómo se llama... Yvonne?

Está de vacaciones en Mallorca —respondió enfadada tía Petunia.

Podéis dejarnos aquí —sugirió esperanzado Harry. Podrían ver lo que quisiera en la televisión, para variar, y tal vez incluso hasta jugaría con el ordenador de Dudley.

Tía Petunia lo miró como si se hubiera tragado un limón.

¿Y volver y encontrar la casa en ruinas? —rezongó.

No vamos a quemar la casa —dijo ____, pero no le escucharon.

Supongo que podemos llevarlos al zoológico —dijo en voz baja tía Petunia—... y dejarlos en el coche...

El coche es nuevo, no se quedarán allí solos...


Dudley comenzó a llorar a gritos. En realidad no lloraba, hacía años que no lloraba de verdad, pero sabía que, si retorcía la cara y gritaba, su madre le daría cualquier cosa que quisiera.


Mi pequeñito Dudley no llores, mamá no dejará que ellos te estropeen tu día especial —exclamó, abrazándolo.

¡Yo... no... quiero... que... ellos  vengan! —exclamó Dudley entre fingidos
sollozos— ¡Siempre lo estropean todo! —Le hizo una mueca burlona a Harry y ____, desde los brazos de su madre.


Justo entonces, sonó el timbre de la puerta.



¡Oh, Dios, ya están aquí! —dijo tía Petunia en tono desesperado.

 Un momento más tarde, el mejor amigo de Dudley, Piers Polkiss, entró con su madre. Piers era un
chico flacucho con cara de rata. Era el que, habitualmente, sujetaba los brazos de los
chicos detrás de la espalda mientras Dudley les pegaba. Dudley suspendió su fingido
llanto de inmediato.


Luego entro Theodore Raeken solo, era vecino de ellos y su padre era un exitoso abogado lo cual a Vernon le venia bien tener un socio por cualquier inconveniente.


Theo era un chico mas alto que Harry, tenia su peso como un chico normal. Tenia los ojos azules con el cabello castaño, no estaba feliz de estar ahí pero le caía mejor Harry que Dudley.


Nunca dejaba pasar la oportunidad de defender a los hermanos Potter, que los miraba como si supiera algo que ellos no.


Media hora más tarde, ____, que no podía creer en su suerte, estaba sentada en la
parte de atrás del coche de los Dursley, junto con Harry, Piers, Theo y, Dudley, camino del zoológico por primera vez en su vida.


A sus tíos no se les había ocurrido una idea mejor, pero antes de salir tío Vernon se llevó aparte a Harry y _____.



Se los advierto —dijo, acercando su rostro grande y rojo — Les estoy avisando ahora, niños: cualquier cosa rara, lo que sea, y se quedaran en la alacena hasta La Navidad.

No vamos a hacer nada —dijo Harry.

- De verdad...- murmuro  _____.

Pero tío Vernon no les creía. Nadie lo hacía.


El problema era que, a menudo, ocurrían cosas extrañas cerca de Harry o _____  y no
conseguían nada con decir a los Dursley que ellos no las causaban.


En una ocasión, tía Petunia, cansada de que Harry volviera de la peluquería como
si no hubiera ido, cogió unas tijeras de la cocina y le cortó el pelo casi al rape, exceptuando el flequillo, que le dejó «para ocultar la horrible cicatriz».
Dudley se rió como un tonto, burlándose de Harry, que pasó la noche sin dormir imaginando lo que pasaría en el colegio al día siguiente, donde ya se reían de su ropa holgada y sus gafas remendadas. Sin embargo, a la mañana siguiente, descubrió al levantarse que su pelo
estaba exactamente igual que antes de que su tía lo cortara. Como castigo, lo encerraron
en la alacena durante una semana, aunque intentó decirles que no podía explicar cómo
le había crecido tan deprisa el pelo.


Otra vez, tía Petunia había tratado de meterle un repugnante vestido a _____. Cuanto más intentaba pasárselo por la
cabeza, más pequeña se volvía la prenda, hasta que finalmente le habría sentado como
un guante a una muñeca, pero no a _____. Tía Petunia creyó que debía de haberse
encogido al lavarlo y, para su gran alivio, _____ no fue castigada.


Por otra parte Harry, había tenido un problema terrible cuando lo encontraron en el techo
de la cocina del colegio. El grupo de Dudley lo perseguía como de costumbre cuando,
tanto para sorpresa de Harry como de los demás, se encontró sentado en la chimenea.
Los Dursley recibieron una carta amenazadora de la directora del colegio, diciéndoles
que Harry andaba trepando por los techos del colegio. Pero lo único que trataba de hacer
(como le gritó a tío Vernon a través de la puerta cerrada de la alacena) fue saltar los
grandes cubos que estaban detrás de la puerta de la cocina. Harry suponía que el viento
lo había levantado en medio de su salto.


Pero aquel día nada iba a salir mal. Incluso estaban bien pasar el día con Dudley y
Piers si eso significaba no tener que estar en el colegio, en su alacena, o en el salón de la
señora Figg, con su olor a repollo.


Mientras conducía, tío Vernon se quejaba a tía Petunia. Le gustaba quejarse de
muchas cosas. Harry, el ayuntamiento, ____, el banco y los Potter  eran algunos de sus
temas favoritos. Aquella mañana le tocó a los motoristas.


... haciendo ruido como locos esos gamberros —dijo, mientras una moto los
adelantaba.

Tuve un sueño sobre una moto —dijo Harry recordando de pronto— Estaba
volando.





Tío Vernon casi chocó con el coche que iba delante del suyo. Se dio la vuelta en el
asiento y gritó a Harry:


¡LAS MOTOS NO VUELAN!

Su rostro era como una gigantesca remolacha con bigotes.
Dudley y Piers se rieron disimuladamente.

Ya sé que no lo hacen —dijo Harry.

Fue sólo un sueño, es algo común- opino Theo serio mirando a los dos que se reían que se callaron al instante.

-Gracias- le susurro ____ pero el chico Raeken no hizo mas que poner los ojos en blanco.



Pero Harry deseó no haber dicho nada. Si había algo que desagradaba a los Dursley aún
más que las preguntas que Harry hacía, era que hablara de cualquier cosa que se comportara de forma indebida, no importa que fuera un sueño o un dibujo animado.


Parecían pensar que podía llegar a tener ideas peligrosas.


Era un sábado muy soleado y el zoológico estaba repleto de familias. Los Dursley compraron a Dudley, Theo y Piers unos grandes helados de chocolate en la entrada, y luego, como la sonriente señora del puesto preguntó a _____ y Harry qué quería antes de que pudieran alejarse, les compraron un polo de limón, que era más barato.


Aquello tampoco estaba mal, pensó ____, chupándolo mientras observaban a un gorila que se rascaba la cabeza  y se parecía notablemente a Dudley, salvo que no era rubio.


Después de comer fueron a ver los reptiles. Estaba oscuro y hacía frío, y había
vidrieras iluminadas a lo largo de las paredes. Detrás de los vidrios, toda clase de
serpientes y lagartos se arrastraban y se deslizaban por las piedras y los troncos. Dudley
y Piers querían ver las gigantescas cobras venenosas y las gruesas pitones que
estrujaban a los hombres. Dudley encontró rápidamente la serpiente más grande. Podía
haber envuelto el coche de tío Vernon y haberlo aplastado como si fuera una lata, pero
en aquel momento no parecía tener ganas.


En realidad, estaba profundamente dormida.
Dudley permaneció con la nariz apretada contra el vidrio, contemplando el brillo de su piel.


Haz que se mueva —le exigió a su padre.

Tío Vernon golpeó el vidrio, pero la serpiente no se movió.

Hazlo de nuevo —ordenó Dudley.

Tío Vernon golpeó con los nudillos, pero el animal siguió dormitando.

-No es agradable eso- murmuro oscuramente Theo una vez que Vernon se alejo.

Esto es aburrido —se quejó Dudley. Se alejó arrastrando los pies.

-Vaya-_____ exclamo mirando a una serpiente que estaba al lado de la otra vitrina.

-¿En serio esto te emociona?- pregunto Theo serio mirando con poco interés a la serpiente que estaba comiendo.

-No me gustan pero nunca vi una- respondió la pelirroja sin perder la sonrisa.

-Es evidente- murmuro aburrido su vecino.

Harry se movió frente al vidrio y miró intensamente a la serpiente.


De pronto, la serpiente abrió sus ojillos, pequeños y brillantes como cuentas. Lenta, muy lentamente, levantó la cabeza hasta que sus ojos estuvieron al nivel de los de Harry.


Guiñó un ojo.


Harry la miró fijamente. Luego echó rápidamente un vistazo a su alrededor, para
ver si alguien lo observaba. Nadie le prestaba atención. Su hermana estaba al lado observando otra serpiente y Theo estaba escuchando música.


Miró de nuevo a la serpiente y también le guiñó un ojo.


La serpiente torció la cabeza hacia tío Vernon y Dudley, y luego levantó los ojos
hacia el techo. Dirigió a Harry una mirada que decía claramente:


Me pasa esto constantemente.

Lo sé —murmuró Harry a través del vidrio, aunque no estaba seguro de que la
serpiente pudiera oírlo—Debe de ser realmente molesto.

La serpiente asintió vigorosamente.

A propósito, ¿de dónde vienes? —preguntó Harry.


La serpiente levantó la cola hacia el pequeño cartel que había cerca del vidrio.
Harry miró con curiosidad.
«Boa Constrictor, Brasil.»



¿Era bonito aquello?

La boa constrictor volvió a señalar con la cola y Harry leyó: «Este espécimen fue criado en el zoológico».

Oh, ya veo. ¿Entonces nunca has estado en Brasil?



Mientras la serpiente negaba con la cabeza.


-Harry…- lo llamo ____ asustada al ver a su hermano.

-Potter ¿Qué estas haciendo?- pregunto Theo poniéndose a su lado con los ojos abiertos pero un grito ensordecedor detrás de ellos los hizo saltar.

¡DUDLEY! ¡SEÑOR DURSLEY! ¡VENGAN A VER A LA SERPIENTE! ¡NO
VAN A CREER LO QUE ESTÁ HACIENDO!



Dudley se acercó contoneándose, lo más rápido que pudo.



Quita de en medio —dijo, golpeando a Harry en las costillas. Cogido por
sorpresa, Harry cayó al suelo de cemento.

-Hey, cuidado descerebrados- grito Theo enojado pero  lo que sucedió a continuación fue tan rápido que nadie supo cómo había pasado: Piers y Dudley estaban inclinados cerca del vidrio, y al instante siguiente saltaron hacia atrás aullando de terror.

Harry se incorporó con ayuda de _____y se quedaron boquiabierto: el vidrio que cerraba el cubículo de la boa constrictor había desaparecido.


La descomunal serpiente se había desenrollado rápidamente y en aquel momento se arrastraba por el suelo. Las personas que estaban en  la casa de los reptiles gritaban y corrían hacia las salidas.
Mientras la serpiente se deslizaba ante él, Harry habría podido jurar que una voz
baja y sibilante decía:



Brasil, allá voy... Gracias, amigo.

El encargado de los reptiles se encontraba totalmente conmocionado.


Pero... ¿y el vidrio? —repetía— ¿Adónde ha ido el vidrio?



El director del zoológico en persona preparó una taza de té fuerte y dulce para tía
Petunia, mientras se disculpaba una y otra vez. Piers y Dudley no dejaban de quejarse pero Theo ocultaba una sonrisa.


Por lo que Harry había visto, la serpiente no había hecho más que darles un golpe juguetón en los pies, pero cuando volvieron al asiento trasero del coche de tío Vernon, Dudley les contó que casi lo había mordido en la pierna, mientras Piers juraba que había intentado estrangularlo. Pero lo peor, para Harry al menos, fue cuando Piers se calmó y pudo decir:

Harry le estaba hablando. ¿Verdad, Harry?

-No seas idiota. ¿Como va a hablarle Harry a una serpiente?- gruño Theo saltando a la defensa

-¡Le estaba hablando! ¡Yo lo vi!

-….Estas loco- murmuro Theo rodando los ojos.


Tío Vernon esperó hasta que Piers y Theodore se hubieran marchado, antes de enfrentarse con Harry . Estaba tan enfadado que casi no podía hablar.



Ve... alacena... quédate... no hay comida —pudo decir, antes de desplomarse en una silla. Tía Petunia tuvo que servirle una copa de brandy.

Mucho más tarde, Harry estaba acostado en su alacena oscura, deseando tener un reloj. No sabía qué hora era y no podía estar seguro de que los Dursley estuvieran dormidos. _____ quien no fue castigada le llevo la poca comida que había quedado.


Habían vivido con los Dursley casi diez años, diez años desgraciados, hasta donde podían acordarse, desde que eran pequeños y sus padres habían muerto en un accidente de coche. No podían recordar haber estado en el coche cuando sus padres murieron.


Algunas veces, cuando Harry forzaba su memoria durante las largas horas en su alacena, tenía una extraña visión, un relámpago cegador de luz verde y un dolor como el de una quemadura en su frente. Aquello debía de ser el choque, suponía, aunque no podía imaginar de dónde procedía la luz verde. Y no podía recordar nada de sus padres.


Sus tíos nunca hablaban de ellos y, por supuesto, tenían prohibido hacer preguntas.


Tampoco había fotos de ellos en la casa.




Cuando era más pequeña, ____ soñaba una y otra vez que algún pariente desconocido iba a buscarlo para llevársela a ella y su hermano, pero eso nunca sucedió: los Dursley eran su única familia. Pero a veces pensaba (tal vez era más bien que lo deseaba) que había personas desconocidas que se comportaban como si lo conocieran.


Eran desconocidos muy extraños.


Un hombrecito con un sombrero violeta  había saludado a Harry, cuando estaba de compras con tía Petunia y Dudley Después de preguntarle con ira si conocía al hombre, tía Petunia se los había llevado de la tienda, sin comprar nada.


Una mujer anciana con aspecto estrafalario, toda vestida de verde, también lo había saludado alegremente en un autobús.


Un hombre calvo, con un abrigo largo, color púrpura, le había estrechado la mano en la calle y se había alejado sin decir una palabra. Lo más raro de toda aquella gente era la forma en que parecían desaparecer en el momento en que Harry o ______ trataba de acercarse.


_____ no entendía porque toda esa gente extraña saludaba a su hermano con felicidad y a ella solo le daban una sonrisa cortes.


En el colegio, Harry no tenía amigos. Todos sabían que el grupo de Dudley odiaba a aquel extraño Harry Potter, con su ropa vieja y holgada y sus gafas rotas, y a nadie le gustaba estar en contra de la banda de Dudley.


Mientras que _____ estudiaba en casa, tenia una profesora que solo le enseñaba matemática, lenguaje y historia.


Última edición por Angelica_Queen el Vie 24 Ago 2018, 4:38 pm, editado 1 vez
Jiyong
Jiyong


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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Butterfly199225 el Mar 07 Ago 2018, 3:22 pm

Aaaah has subido capítulo!!!
Me encantan tus capítulos porque son muy largos y además están entretenidos y con muchos detalles. Escribes muy bien, tienes talento!!

Siguelaaa por favor❤️
Butterfly199225
Butterfly199225


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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Jiyong el Mar 07 Ago 2018, 4:35 pm

Capitulo 3


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A la mañana siguiente, Harry y _____se despertaron a las cinco, tan emocionado e ilusionados que no pudieron volver a dormir.


Realmente nada fue un sueño, iban a ir a una escuela de magos, sus padres fueron un mago y una bruja. Hagrid llevándolos a comprar sus materiales, la ultima semana parecía una locura pero fue todo real.


Miraron otra vez su lista de Hogwarts para estar seguro de que tenía todo lo necesario, Harry  se ocupó de meter a Hedwig en su jaula y luego se paseó por la habitación, esperando que los Dursley se levantaran.


Dos horas más tarde, el pesado baúl de Harry y _____ estaba cargado en el coche de los Dursley
y tía Petunia había hecho que Dudley se sentara con sus primos, para poder marcharse.


Llegaron a King Cross a las diez y media. Tío Vernon cargó el baúl de Harry y _____ en un
carrito y lo llevó por la estación.


_____ pensó que era una rara amabilidad, hasta que tío Vernon se detuvo, mirando los andenes con una sonrisa perversa.



Bueno, aquí están, muchachos. Andén nueve, andén diez... Tú andén debería estar
en el medio, pero parece que aún no lo han construido, ¿no?





Tenía razón, por supuesto. Había un gran número nueve, de plástico, sobre un
andén, un número diez sobre el otro y, en el medio, nada.

Que tengan  un buen curso —dijo tío Vernon con una sonrisa aún más torva. 


Se marchó sin decir una palabra más. Los hermanos Potter se volvieron y vieron que los Dursley se alejaban.
Los tres se reían. Harry sintió la boca seca. ¿Qué harían? Estaban llamando la atención, a causa de Hedwig.



-Brandon. Te lo advierto llegaremos tarde y créeme que te hare una maldición- hablo una chica que parecía de su edad. 




Era castaña y sus prendas eran impecables a su lado estaba un chico que era idéntico a la chica pero en forma masculina y si los ojos de _____ no fallaban la castaña tenia los ojos de un color peculiar que era el ambar mientras el chico tenia los celestes.



-Tranquila hermanita, ya estamos aquí- se rio despreocupado tomando la mano de la niña.

-Niños no llamen la atención hasta estar del otro lado- los regaño un hombre vestido completamente de negro.

-Si padre- hablaron en coro los que parecían ser sus hijos.



En aquel momento, otro  grupo de gente pasó por su lado y  Harry captó unas pocas palabras.





—... lleno de muggles, por supuesto...





Harry se volvió para verlos. La que hablaba era una mujer regordeta, que se dirigía a cuatro muchachos, todos con pelo de llameante color rojo. Cada uno empujaba un baúl, como ellos, y llevaban una lechuza.


Con el corazón palpitante, Harry empujó el carrito detrás de ellos después de hacerle una señal a su hermana para seguirlos. Se detuvieron y los imitó, parándose lo bastante cerca para escuchar lo que decían.





Y ahora, ¿cuál es el número del andén? —dijo la madre.

—¡Nueve y tres cuartos! —dijo la voz aguda de una niña, también pelirroja, que iba de la mano de la madre—. Mamá, ¿no puedo ir...?


No tienes edad suficiente, Ginny Ahora estate quieta. Muy bien, Percy, tú
primero.



El que parecía el mayor de los chicos se dirigió hacia los andenes nueve y diez.


Los Potter observaban, procurando no parpadear para no perderse nada. Pero justo cuando el muchacho llegó a la división de los dos andenes, una larga caravana de turistas pasó frente a él y, cuando se alejaron, el muchacho había desaparecido.

Fred, eres el siguiente —dijo la mujer regordeta.

No soy Fred, soy George —dijo el muchacho—¿De veras, mujer, puedes
llamarte nuestra madre? ¿No te das cuenta de que yo soy George?


Lo siento, George, cariño.

Estaba bromeando, soy Fred —dijo el muchacho, y se alejó. Debió pasar, porque
un segundo más tarde ya no estaba.



Pero ¿cómo lo había hecho? Su hermano gemelo fue tras él: el tercer hermano iba rápidamente hacia la taquilla (estaba casi allí) y luego, súbitamente, no estaba en ninguna parte.
No había nadie más.


Discúlpeme —dijo Harry a la mujer regordeta mientras _____ estaba con los ojos abiertos tratando de asimilar lo que había visto.

Hola, queridos —dijo mirándolos—. Primer año en Hogwarts, ¿no? Ron también es nuevo.



Señaló al último y menor de sus hijos varones. Era alto, flacucho y pecoso, con
manos y pies grandes y una larga nariz.



—dijo _____— Lo que pasa es que... es que no se cómo...

—¿Como entrar en el andén? —preguntó bondadosamente, y Harry asintió con la
Cabeza mientras _____ sonreía.
No se preocupen —dijo—. Lo único que tienen que hacer es andar recto hacia la
barrera que está entre los dos andenes. No se detengan y no tengan miedo de chocar, eso
es muy importante. Lo mejor es ir deprisa, si están nervioso. Vayan ahora,  antes que
Ron.


Hum... De acuerdo —dijo Harry.

Espera!- grito ____ tomando la mano de su hermano mellizo, Harry se rio pero no soltó su mano por nada del mundo.



Empujaron su carrito y se dirigieron hacia la barrera. Parecía muy sólida.
Comenzó a andar. La gente que andaba a su alrededor iba al andén nueve o al diez.
Fueron más rápido. Iban a chocar contra la taquilla y tendría problemas. Se inclinó sobre el
carrito y comenzó a correr (la barrera se acercaba cada vez más). Ya no podían detenerse (el carrito estaba fuera de control), ya estaban allí... Cerraron los ojos, preparadose para el choque...
Pero no llegó. Siguió rodando. Abrieron los ojos.
Una locomotora de vapor, de color escarlata, esperaba en el andén lleno de gente.
Un rótulo decía: «Expreso de Hogwarts, 11 h». ______ miró hacia atrás y vio una arcada
de hierro donde debía estar la taquilla, con las palabras «Andén Nueve y Tres Cuartos».

Lo habían logrado.


El humo de la locomotora se elevaba sobre las cabezas de la ruidosa multitud,
mientras que gatos de todos los colores iban y venían entre las piernas de la gente. Las
lechuzas se llamaban unas a otras, con un malhumorado ulular, por encima del ruido de
las charlas y el movimiento de los pesados baúles.


Los primeros vagones ya estaban repletos de estudiantes, algunos asomados por las
ventanillas para hablar con sus familiares, otros discutiendo sobre los asientos que iban
a ocupar. Harry empujó su carrito por el andén, buscando un asiento vacío. Pasó al lado
de un chico de cara redonda que decía:

Abuelita, he vuelto a perder mi sapo.

Oh, Neville —oyó que suspiraba la anciana.

La chica que estaba con su hermano paso corriendo también con sus mano entrelazadas.

-Brandon, tenemos que forzar a alguien que suba nuestro equipaje- hablo con la cabeza en alto, _____ hizo una nota mental en no hablarle mucho a la chica.

-¿Sabes que tenemos manos, no?- pregunto el chico de ojos celestes.

Somos Queen, tenemos privilejios!- la castaña arrastro las palabras haciendo que Harry se acuerde del rubio platinado que vio en el callejón diagon.

Un muchacho de pelos tiesos estaba rodeado por un grupo.

Déjanos mirar, Lee, vamos.


El muchacho levantó la tapa de la caja que llevaba en los brazos, y los que lo
rodeaban gritaron cuando del interior salió una larga cola peluda.


Harry se abrió paso hasta que encontró un compartimiento vacío, cerca del final del
tren. Primero puso a Hedwig y luego comenzó a empujar el baúl hacia la puerta del
vagón. Trató de subirlo por los escalones, pero sólo lo pudo levantar un poco antes de
que se cayera golpeándole un pie.

¿Quieres que te eche una mano? —Era uno de los gemelos pelirrojos, a los que
había seguido a través de la barrera de los andenes.

Sí, por favor —jadeó Harry.

¡Eh, Fred! ¡Ven a ayudar!

Con la ayuda de los gemelos, el baúl de Harry finalmente quedó en un rincón del
compartimiento.

-Déjame ayudarte- era el chico castaño de ojos celestes, empujo con ____ para que su equipaje estuviera arriba.

-Muchas gracias- agradeció sonriendo la pelirroja.

-No se lo digas a mi gemela, se pondrá como una furia- se rio el castaño, _____ comprobó que no había rastros de la otra chica.

Gracias —dijo Harry, quitándose de los ojos el pelo húmedo.

—¿Qué es eso? —dijo de pronto uno de los gemelos, señalando la brillante cicatriz
de Harry.

Vaya—dijo el otro gemelo—. ¿Eres tú...?.

Es él —dijo el primero—. Eres tú, ¿no? —se dirigió a Harry.

-Por las barbas de Merlin…- hablo el castaño centrando su atención en Harry.



_____ se dio cuenta que toda la atención recaería sobre su hermano, después de lo que les explico Hagrid. Harry era famoso por derrotar a un mago tenebroso siendo un bebe mientras ella solo era la hermana de Harry Potter, lo cual no le molestaba. No le gustaba tanta atención y su hermano parecía incomodo por eso.



¿Quién? —preguntó Harry confuso.

Harry Potter —respondieron a coro.

Oh, él —dijo Harry—. Quiero decir, sí, soy yo.


Los dos muchachos lo miraron boquiabiertos y Harry sintió que se ruborizaba. Mientras que el castaño lo estaba analizando como si dudara que fuera el gran Harry Potter luego se dio media vuelta para irse.


Entonces, para el alivio de Harry, una voz llegó a través de la puerta abierta del compartimiento.



¿Fred? ¿George? ¿Estáis ahí?

Ya vamos, mamá.

Con una última mirada a Harry, los gemelos saltaron del vagón.

-Eres una celebridad- se rio ______

-Ni que lo digas- se quejo Harry aun abrumado.

Harry se sentó al lado de la ventanilla y ______a su lado. Desde allí, podían observar a la
Familia que por lo que _____ y Harry escucharon de la boca de la niña, su apellido era Queen.

-Ángel cariño, haz valer el apellido- le dijo el hombre sonriendo a su hija.

-Daré lo mejor de mi padre- con orgullo hablo la castaña.

-Brandon, se buen alumno- hablo suave la mujer que tenia rasgos aristocráticos.

-No prometo nada con transformaciones- murmuro ahora quien  sabían su nombre Brandon

-Cuiden sus espaldas jovencitos, no se metan en problemas- el hombre los señalo con el dedo serio pero luego sonrió leve – cuídense niños.

Quiero una carta todos los días! – exclamo la mujer con los ojos cristalinos

-Madre, contrólate- hablo horrorizado Brandon mirando alrededor mientras su madre lo abrazaba.

-Angélica, no me enfadare si no entras a Slytherin pero confió en que darás lo mejor de ti para entrar ahí- hablo el señor Queen.

-Si padre- sonrió Ángel nerviosa.

-Pues mira que son severos- comento Harry pero _____le dio un leve golpe.

-Tendrán sus motivos- hablo seria la pelirroja.

-Hagrid dijo que todos los magos oscuros salen de Slytherin

-Harry, no los conocemos…no podemos juzgarlos- razono _____ a lo que su hermano suspiro luego fijaron su vista en la familia de  pelirrojos en el andén. La madre acababa de sacar un pañuelo.

Ron, tienes algo en la nariz.

El menor de los varones trató de esquivarla, pero la madre lo sujetó y comenzó a frotarle la punta de la nariz.

Mamá, déjame —exclamó apartándose.

¿Ah, el pequeñito Ronnie tiene algo en su naricita? —dijo uno de los gemelos.

Cállate —dijo Ron.

—¿Dónde está Percy? —preguntó la madre.

Ahí viene.


El mayor de los muchachos se acercaba a ellos. Ya se había puesto la ondulante túnica negra de Hogwarts, y Harry notó que tenía una insignia plateada en el pecho, con la letra P.



No me puedo quedar mucho, mamá —dijo— Estoy delante, los prefectos
tenemos dos compartimientos...


Oh, ¿tú eres un prefecto, Percy? —dijo uno de los gemelos, con aire de gran
sorpresa—. Tendrías que habérnoslo dicho, no teníamos idea.

Espera, creo que recuerdo que nos dijo algo —dijo el otro gemelo—Una vez...

O dos...

Un minuto...

Todo el verano...

Oh, callaos —dijo Percy, el prefecto.

Y de todos modos, ¿por qué Percy tiene túnica nueva? —dijo uno de los gemelos.

Porque él es un prefecto—dijo afectuosamente la madre—. Muy bien, cariño,
que tengas un buen año. Envíame una lechuza cuando llegues allá.


Besó a Percy en la mejilla y el muchacho se fue. Luego se volvió hacia los gemelos.

Ahora, vosotros dos... Este año os tenéis que portar bien. Si recibo una lechuza
más diciéndome que habéis hecho... estallar un inodoro o...


¿Hacer estallar un inodoro? Nosotros nunca hemos hecho nada de eso.

Pero es una gran idea, mamá. Gracias.

No tiene gracia. Y cuidad de Ron.

No te preocupes, el pequeño Ronnie estará seguro con nosotros.

Cállate —dijo otra vez Ron. Era casi tan alto como los gemelos y su nariz
todavía estaba rosada, en donde su madre la había frotado.

Eh, mamá, ¿adivinas a quiénes acabamos de ver en el tren?


¿Os acordáis de ese muchacho de pelo negro y la chica pelirroja  que estaban cerca de nosotros, en la estación? ¿Sabéis quienes son?

—¿Quiénes?

¡Harry Potter!...y su hermana, ahora que lo pienso nos olvidamos de preguntar su nombre...

Mamá, ¿puedo subir al tren para verlo? ¡Oh, mamá, por favor...!

Ya lo has visto, Ginny y, además, el pobre chico no es algo para que lo mires como en el zoológico. ¿Es él realmente, Fred? ¿Cómo lo sabes?

Se lo pregunté. Vi su cicatriz. Está realmente allí... como iluminada.

Pobrecillos ambos... No es raro que estén solos. Fueron tan amable cuando me preguntaron cómo llegar al andén...

Eso no importa. ¿Crees que él o ella recuerda cómo era Quien-tú-sabes?

La madre, súbitamente, se puso muy seria.

Te prohíbo que les preguntes, Fred. No, no te atrevas. Como si necesitaran que le
recuerden algo así en su primer día de colegio
.

Está bien, quédate tranquila.

Se oyó un silbido.

Daos prisa —dijo la madre, y los tres chicos subieron al tren. Se asomaron por la
ventanilla para que los besara y la hermanita menor comenzó a llorar.

No llores, Ginny, vamos a enviarte muchas lechuzas.

Y un inodoro de Hogwarts.

—¡George!

Era una broma, mamá.


El tren comenzó a moverse. Harry vio a la madre de los muchachos agitando la mano y a la hermanita, mitad llorando, mitad riendo, corriendo para seguir al tren, hasta
que éste comenzó a acelerar y entonces se quedó saludando.


Harry observó a la madre y la hija hasta que desaparecieron, cuando el tren giró.


La puerta del compartimiento se abrió y entró el menor de los pelirrojos.

—¿Hay alguien sentado ahí? —preguntó, señalando el asiento opuesto a Harry—.
Todos los demás vagones están llenos.

-Adelante- hablo ______ amable.


Harry negó con la cabeza y el muchacho se sentó. Lanzó una mirada a Harry y
luego desvió la vista rápidamente hacia la ventanilla, como si no lo hubiera estado
observando.


_____ notó que todavía tenía una mancha negra en la nariz.


Eh, Ron.

Los gemelos habían vuelto.

Mira, nosotros nos vamos a la mitad del tren, porque Lee Jordan tiene una tarántula gigante y vamos a verla.

De acuerdo —murmuró Ron.
Harry —dijo el otro gemelo—, ¿te hemos dicho quiénes somos? Fred y George
Weasley. Y él es Ron, nuestro hermano.


-Tu eres su hermana ¿verdad?- pregunto otro de los gemelos a _____ quien asintió tímida

-¿Cómo te llamas?

-______Potter, es un placer- hablo tímida a lo que los gemelos sonrieran amables

- Nos veremos después, entonces.- hablaron en coro

—Hasta luego —dijeron Harry y Ron mientras _____ les saludo con la mano.

Los gemelos salieron y cerraron la puerta.

¿Son realmente los Potter? —dejó escapar Ron.

Harry asintió mientras _____ soltó una risita.

Oh... bien, pensé que podía ser una de las bromas de Fred y George —dijo
Ron—. ¿Y realmente te hiciste eso... ya sabes...?.


Señaló la frente de Harry.

Harry se levantó el flequillo para enseñarle la luminosa cicatriz. Ron la miró con
atención.


—¿Así que eso es lo que Quien-tú-sabes...?
—dijo Harry—, pero no puedo recordarlo.

¿Nada? —dijo Ron en tono anhelante.

Bueno... recuerdo una luz verde muy intensa, pero nada más.

Vaya —dijo Ron. Contempló a Harry durante unos instantes y luego, como si se
diera cuenta de lo que estaba haciendo, con rapidez volvió a mirar por la ventanilla.

¿Sois una familia de magos? —preguntó Harry

Oh, sí, eso creo —respondió Ron—. Me parece que mamá tiene un primo
segundo que es contable, pero nunca hablamos de él.


Entonces ya debes de saber mucho sobre magia- hablo emocionada ______.

Oí que se habían ido a vivir con muggles —dijo Ron—. ¿Cómo son?

Horribles... – comenzó Harry pero _____quien estaba a su lado le piso el pie

-Bueno, no todos ellos. Nuestra tía, nuestro  tío y nuestro primo sí lo son.- hablo ____a Ron quien asintió atento a lo que decían los Potter.

Me hubiera gustado tener tres hermanos magos.- comento Harry a lo que _____ frunció el seño- pero estoy feliz de tenerte hermanita- se rio nervioso Harry

Cinco —corrigió Ron. Por alguna razón parecía deprimido—. Soy el sexto en
nuestra familia que va a asistir a Hogwarts. Podrías decir que tengo el listón muy alto.
Bill y Charlie ya han terminado. Bill era delegado de clase y Charlie era capitán de
Quidditch. Ahora Percy es prefecto. Fred y George son muy revoltosos, pero a pesar de
eso sacan muy buenas notas y todos los consideran muy divertidos. Todos esperan que
me vaya tan bien como a los otros, pero si lo hago tampoco será gran cosa, porque ellos
ya lo hicieron primero. Además, nunca tienes nada nuevo, con cinco hermanos. Me
dieron la túnica vieja de Bill, la varita vieja de Charles y la vieja rata de Percy.



Ron buscó en su chaqueta y sacó una gorda rata gris, que estaba dormida.


Se llama Scabbers y no sirve para nada, casi nunca se despierta. A Percy, papá le
regaló una lechuza, porque lo hicieron prefecto, pero no podían comp... Quiero decir,
por eso me dieron a Scabbers.



Las orejas de Ron enrojecieron. Parecía pensar que había hablado demasiado,
porque otra vez miró por la ventanilla.

-Disculpen ¿tienen lugar para mi?- pregunto el chico de antes

-Por supuesto- respondió _____ señalando al lado de Ron

-Gracias, Soy Brandon ¿Ustedes?- ladeo la cabeza mirando al pelirrojo y _____.

-Soy _____ Potter- sonrió

-Ron Weasley- respondió el pelirrojo

-¿Tu familia también es de magos, verdad?- pregunto Harry curioso

-Si, toda mi familia- se encogió de hombros indiferente, parecía que no quería dar información de su familia.

-Entonces debes de ser de esas familias antiguas- comento Harry recordando las palabras de Hagrid

-Eso parece…

-¿Cuál es tu apellido?- interrogo Ron.

-Queen…¿Por qué? ¿Te asusta?- se rio burlón el castaño.

-Eres un Queen…- murmuro nervioso Ron, pero Harry y _____no parecían comprender.

-Oh si, se perdieron mucho al vivir en el mundo Muggle. ¿Saben lo que son los magos tenebrosos? Dicen que mi familia eran seguidores del ultimo mago tenebroso- se rio fríamente Brandon.

-No es tu culpa, tu no eres ellos- hablo ______ mirando al castaño a lo que Harry suspiro.

-Es verdad, tu no tienes que tener la carga de tus familiares. Para mi serás solo Brandon- se rio Harry a lo luego los cuatro en el compartimiento se rieron.

Harry y _____ contaron lo que fue su vida hasta ahora.

—... y hasta que Hagrid nos lo contó, yo no tenía idea de que era mago o bruja, ni sabía
nada de mis padres o Voldemort...



Brandon soltó un bufido al escuchar a Harry.

—¿Qué? —dijo Harry inocente.

Has pronunciado el nombre de Quien-tú-sabes —dijo Ron, tan conmocionado
como impresionado—. Yo creí que tú, entre todas las personas...

No estoy tratando de hacerme el valiente, ni nada por el estilo, al decir el nombre
—dijo Harry—. Es que no sabía que no debía decirlo. ¿Ves lo que te decía? Tengo
muchísimas cosas que aprender... Seguro


-seguro que seré la peor de la clase- se quejo _____. No era como los Queen o los Weasley que venían de familias antiguas que la magia era algo común para esas familias. Ella y Harry no tenían idea de nada.

No será así. Hay mucha gente que viene de familias muggles y aprende muy rápido- le animo Brandon




Mientras conversaban, el tren había pasado por campos llenos de vacas y ovejas. Se
quedaron mirando un rato, en silencio, el paisaje.


A eso de las doce y media se produjo un alboroto en el pasillo, y una mujer de cara
sonriente, con hoyuelos, se asomó y les dijo:


¿Queréis algo del carrito, guapos?


Harry, que no había desayunado, se levantó de un salto, pero las orejas de Ron se
pusieron otra vez coloradas y murmuró que había llevado bocadillos. Harry salió al
pasillo.


-¿Tu no comerás?- pregunto _____a Brandon quien estaba dudando

-No lo se, ya desayune pero el dinero lo porta mi gemela y tendría que ir a buscarla…-hablo pensativo, como si fuera difícil la decisión.

Quedarse relajado en el compartimiento o ir por su gemela para que le de dinero.


-¿Por qué lo tiene ella?- pregunto Ron confuso.

-Fue sin querer, normalmente nos dan dinero nuestros padres pero Ángel agarro las dos bolsas sin darse cuenta. – se encogió de hombros indiferente para cuando Harry volvio con sus manos llenas de golosinas.

Ron lo miraba asombrado, mientras Harry depositaba sus compras en medio de _____y el.

Tenías hambre, ¿verdad?

Muchísima —dijo Harry, dando un mordisco a una empanada de calabaza.

-¿Te mataban de hambre o algo parecido?- pregunto incrédulo Brandon.

-Algo así- se rio _____ tomando una varita de regaliz.

Ron había sacado un arrugado paquete, con cuatro bocadillos. Separó uno y dijo:

Mi madre siempre se olvida de que no me gusta la carne en conserva.

Te la cambio por uno de éstos —dijo Harry, alcanzándole un pastel—. Sírvete...

No te va a gustar, está seca —dijo Ron—Ella no tiene mucho tiempo —añadió
rápidamente—... Ya sabes, con nosotros cinco.

Vamos, sírvete un pastel —dijo _____ sonriendo.

¿Qué son éstos? —preguntó Harry cogiendo un envase de ranas de Chocolate

No son ranas de verdad, ¿no?—Pregunto _____ aterrorizada

No —dijo Brandon riéndose.

Pero mira qué cromo tiene. A mí me falta Agripa.- Comento Ron

-Oh a mi me falta Merlin, nunca lo consigo- se quejo Brandon

-Ah si, es uno de los mas difíciles- admitió Ron

¿Qué?- preguntaron los hermanos Potter confundidos de lo que sus nuevos amigos estaban hablando.

Oh, por supuesto, no deben saber... Las ranas de chocolate llevan cromos, ya
sabes, para coleccionar, de brujas y magos famosos. Yo tengo como quinientos, pero no
consigo ni a Agripa ni a Ptolomeo.
- explico Ron



Harry desenvolvió su rana de chocolate y sacó el cromo. En él estaba impreso el
rostro de un hombre. Llevaba gafas de media luna, tenía una nariz larga y encorvada,
cabello plateado suelto, barba y bigotes. Debajo de la foto estaba el nombre: Albus
Dumbledore.


—¡Así que éste es Dumbledore! —exclamo _____ mirando el cromo de su hermano.

¡No me digan que nunca han oído hablar de Dumbledore! —dijo Ron— ¿Puedo
servirme una rana? Podría encontrar a Agripa... Gracias...


Harry dio la vuelta a la tarjeta y leyó:


Albus Dumbledore, actualmente director de Hogwarts. Considerado por casi todo
el mundo Como el más grande mago del tiempo presente, Dumbledore es
particularmente famoso por derrotar al mago tenebroso Grindelwald en 1945, por
el descubrimiento de las doce aplicaciones de la sangre de dragón, y por su
trabajo en alquimia con su compañero Nicolás Flamel. El profesor Dumbledore es
aficionado a la música de cámara y a los bolos.




Harry dio la vuelta otra vez al cromo y vio, para su asombro, que el rostro de Dumbledore había desaparecido.


¡Ya no está!

Bueno, no iba a estar ahí todo el día. Ya volverá- comento Brandon tomando una varita de regaliz quien _____ le ofrecía- gracias

-Vaya, me ha salido otra vez Morgana y ya la tengo seis veces repetida... ¿No la quieres? Puedes empezar a coleccionarlos – le animo el pelirrojo mientras sus ojos se perdieron en las ranas de chocolate, que esperaban que las desenvolvieran.

Sírvete —dijo Harry—. Pero oye, en el mundo de los muggles la gente se queda
en las fotos.


¿Eso hacen? Cómo, ¿no se mueven? —Ron estaba atónito

¡Qué raro!-exclamo extrañado Brandon.

Harry miró asombrado,  para abrir una bolsa de grageas de todos los sabores.

Tienes que tener cuidado con ésas —lo previno Brandon

Cuando dice «todos los sabores», es eso lo que quiere decir. Ya sabes, tienes todos los comunes, como chocolate, menta y naranja, pero también puedes encontrar espinacas, hígado y callos. George dice que una vez encontró una con sabor a duende.


Ron eligió una verde, la observó con cuidado y mordió un pedacito.


Puaj... ¿Ves? Coles.

-Siempre tengo suerte con las grageas- se rio Brandon agarrando una rosada- mi gemela dice “agarra solo las bonitas, las raras no las toques”….mmm fresa.

-¿Eres muy unido a ella verdad?- pregunto ____ suavemente

-Demasiado, no es mala como aparenta…solo que ella se llevo el cargo de la familia ¿sabes? Yo soy mas libre por eso no me presta mi padre atención pero Ángel hace todo para ser la consentida…es algo difícil- se rio Brandon para desviar el tema.


Pasaron un buen rato comiendo las grageas de todos los sabores. Harry encontró
tostadas, coco, judías cocidas, fresa, curry, hierbas, café, sardinas y fue lo bastante
valiente para morder la punta de una gris, que Ron no quiso tocar y resultó ser pimienta.
______ no quiso comerlas por miedo a que le saliera algo asqueroso, solo probo tres que le paso Brandon que resultaron ser menta, chocolate y limón.


En aquel momento, el paisaje que se veía por la ventanilla se hacía más agreste.
Habían desaparecido los campos cultivados y aparecían bosques, ríos serpenteantes y
colinas de color verde oscuro.


Se oyó un golpe en la puerta del compartimiento, y entró el muchacho de cara
redonda que Harry había visto al pasar por el andén nueve y tres cuartos. Parecía muy
afligido.

Perdón —dijo—. ¿Por casualidad no habréis visto un sapo?

Cuando los cuatro negaron con la cabeza, gimió.

¡La he perdido! ¡Se me escapa todo el tiempo!

Ya aparecerá —dijo _____ siendo positiva.

—dijo el muchacho apesadumbrado—. Bueno, si la veis...

-Es por eso que no quiero una mascota, mucha responsabilidad- hablo Brandon mirando como el chico regordete se iba.

No sé por qué está tan triste —comentó Ron—. Si yo hubiera traído un sapo lo habría perdido lo más rápidamente posible. Aunque en realidad he traído a Scabbers, así que no puedo hablar.

La rata seguía durmiendo en las rodillas de Ron.

Podría estar muerta y no notarías la diferencia —dijo Ron con disgusto—. Ayer
traté de volverla amarilla para hacerla más interesante, pero el hechizo no funcionó. Te
lo voy a enseñar, mira...
-




Revolvió en su baúl y sacó una varita muy gastada. En algunas partes estaba
astillada y, en la punta, brillaba algo blanco. Los pelos de unicornio casi se salen. De todos modos.
Acababa de coger la varita cuando la puerta del compartimiento se abrió otra vez. Había regresado el chico del sapo, pero llevaba a una niña con él. La muchacha ya llevaba la túnica de Hogwarts.



¿Alguien ha visto un sapo? Neville perdió uno —dijo la chica tenía voz de mandona,
mucho pelo color castaño.

Ya le hemos dicho que no —dijo Ron, pero la niña no lo escuchaba. Estaba mirando la varita que tenía en la mano.

Oh, ¿estás haciendo magia? Entonces vamos a verlo.

Eh... de acuerdo. —Se aclaró la garganta—. «Rayo de sol, margaritas, volved
amarilla a esta tonta ratita.»


Agitó la varita, pero no sucedió nada. Scabbers siguió durmiendo, tan gris como
siempre.

—¿Estás seguro de que es el hechizo apropiado? —preguntó la niña—. Bueno, no es muy efectivo, ¿no? Yo probé unos pocos sencillos, sólo para practicar, y funcionaron.
Nadie en mi familia es mago, fue toda una sorpresa cuando recibí mi carta, pero
también estaba muy contenta, por supuesto, ya que ésta es la mejor escuela de magia,
por lo que sé. Ya me he aprendido todos los libros de memoria, desde luego, espero que
eso sea suficiente... Yo soy Hermione Granger. ¿Y vosotros quiénes sois?
- Dijo todo aquello muy rápidamente.

______ miró a Ron y se calmó al ver en su rostro aturdido que él tampoco se había
aprendido todos los libros de memoria.

Yo soy Ron Weasley —murmuró Ron.

-Me llamo Brandon Queen- comento alzando una ceja.

-Soy _____ Potter- hablo con una media sonrisa.

Harry Potter —dijo Harry.

—¿Eres tú realmente? —dijo Hermione—. Lo sé todo sobre ti, por supuesto,
conseguí unos pocos libros extra para prepararme más y tú figuras en Historia de la
magia moderna, Defensa contra las Artes Oscuras y Grandes eventos mágicos del siglo
XX.

—¿Estoy yo? —dijo Harry, sintiéndose mareado.

Dios mío, no lo sabes. Yo en tu lugar habría buscado todo lo que pudiera —dijo
Hermione—. ¿Sabéis a qué casa vais a ir? Estuve preguntando por ahí y espero estar en
Gryffindor, parece la mejor de todas. Oí que Dumbledore estuvo allí, pero supongo que
Ravenclaw no será tan mala... De todos modos, es mejor que sigamos buscando el sapo
de Neville. Y vosotros dos deberíais cambiaros ya, vamos a llegar pronto.



Y se marchó, llevándose al chico sin sapo.


Cualquiera que sea la casa que me toque, espero que ella no esté —dijo Ron. Arrojó su varita al baúl—. Qué hechizo más estúpido, me lo dijo George. Seguro que
era falso.


—¿En qué casa están tus hermanos? —preguntó ______

Gryffindor —dijo Ron. Otra vez parecía deprimido—. Mamá y papá también
estuvieron allí. No sé qué van a decir si yo no estoy. No creo que Ravenclaw sea tan
mala, pero imagina si me ponen en Slytherin
.

¿Esa es la casa en la que Vol... quiero decir Quien-tú-sabes... estaba?

Ajá —comento Brandon fríamente. _____ pudo notar que siempre que mencionaban a Slytherin o Voldemort, el se ponía tenso.

¿Sabes? Me parece que las puntas de los bigotes de Scabbers están un poco más
claras
—dijo Harry, tratando de apartar la mente de Ron del tema de las casas—. Y, a
propósito, ¿qué hacen ahora tus hermanos mayores?


Charlie está en Rumania, estudiando dragones, y Bill está en África, ocupándose
de asuntos para Gringotts
—explicó Ron

-¿Se enteraron  de lo que pasó en Gringotts?- pregunto Brandon- Salió en El Profeta, pero no creo que las casas de los muggles lo reciban: trataron de robar en una cámara de alta seguridad.

¿De verdad? ¿Y qué les ha sucedido?- Pregunto _____ asombrada

Nada, por eso son noticias tan importantes. No los han atrapado. Mi padre dice
que tiene que haber un poderoso mago tenebroso para entrar en Gringotts, pero lo que es raro es que parece que no se llevaron nada. Por supuesto, todos se asustan cuando
sucede algo así, ante la posibilidad de que Quien-tú-sabes esté detrás de ello.
- conto Ron

—¿Cuál es tu equipo de quidditch? —preguntó Brandon desviando el tema.

Eh... no conozco ninguno —confesó Harry.

—¿Cómo? —Ron pareció atónito—. Oh, ya verás, es el mejor juego del mundo...

Se dedicó a explicarle todo sobre las cuatro pelotas y las posiciones de los siete
jugadores, describiendo famosas jugadas que había visto con sus hermanos y la escoba
que le gustaría comprar si tuviera el dinero. Le estaba explicando los mejores puntos del
juego, cuando otra vez se abrió la puerta del compartimiento, pero esta vez no era
Neville, el chico sin sapo, ni Hermione Granger.

Entraron tres muchachos y una chica, y Harry reconoció de inmediato al del medio: era el chico pálido de la tienda de túnicas de Madame Malkin. Miraba a Harry con mucho más
interés que el que había demostrado en el callejón Diagon.



—¿Es verdad? —preguntó—. Por todo el tren están diciendo que Harry Potter está
en este compartimento. Así que eres tú, ¿no?


—respondió Harry. Observó a los otros muchachos. Ambos eran corpulentos
y parecían muy vulgares. Situados a ambos lados del chico pálido, parecían
guardaespaldas. Pero la chica estaba al lado del rubio tranquilamente.

Oh, éste es Crabbe y éste Goyle —dijo el muchacho pálido con
despreocupación, al darse cuenta de que Harry los miraba—Ella es Angélica Queen
Y mi nombre es Malfoy, Draco Malfoy.


Ron dejó escapar una débil tos, que podía estar ocultando una risita. Draco Malfoy lo miró.

Te parece que mi nombre es divertido, ¿no? No necesito preguntarte quién eres.
Mi padre me dijo que todos los Weasley son pelirrojos, con pecas y más hijos que los
que pueden mantener.


-No seas desagradable- se rio Angelica aunque no hizo mucho para detenerlo- ¿Brandon? ¿Qué haces aquí?

-Amistades- respondio sonriente al ver la mirada severa de su gemela, pero ella luego suspiro para sonrerile.

Mientras Draco Se volvió hacia Harry.

Muy pronto descubrirás que algunas familias de magos son mucho mejores que
otras, Potter. No querrás hacerte amigo de los de la clase indebida. Yo puedo ayudarte
en eso
.-

Extendió la mano, para estrechar la de Harry; pero Harry no la aceptó.

Creo que puedo darme cuenta solo de cuáles son los indebidos, gracias —dijo
con frialdad.

Draco Malfoy no se ruborizó, pero un tono rosado apareció en sus pálidas mejillas.

-¿Y tu quien eres?- pregunto Angelica mirando con curiosidad a la pelirroja que estaba en silencio.

-¿No es obvio? Es la sombra del gran Harry Potter- se burlo el rubio luego de observsr por un momento a la pelirroja.

-Yo no soy la sombra de mi hermano rubio idiota- se defendió rápidamente _____.

Yo tendría cuidado, si fuera ustedes, Potter —dijo con calma—A menos que sean un
poco más amable, van a ir por el mismo camino que sus padres. Ellos tampoco sabían lo
que era bueno para ellos. Sigan con gentuza como los Weasley y ese Hagrid y
terminarás como ellos.


Harry y Ron se levantaron al mismo tiempo.

Repite eso —dijo_____roja de la ira al igual que su cabello.

Oh, vais a pelear con nosotros, ¿eh? —se burló Malfoy.

Si no os vais ahora mismo... —dijo Harry, con más valor que el que sentía, porque Crabbe y Goyle eran mucho más fuertes que él y Ron. No contaba con _____ ni Brandon quienes estaban sentados mirando.

-Oigan no vale la pena, no merecen nuestro tiempo- intento persuadir Angélica al rubio.

Pero nosotros no tenemos ganas de irnos, ¿no es cierto, chicos? Nos hemos
comido todo lo que llevábamos y vosotros parece que todavía tenéis algo.


-Yo que tu no lo haría- hablo Brandon calmado al ver las intenciones de uno de los grandotes.



Goyle se inclinó para coger una rana de chocolate del lado de Ron. El pelirrojo saltó hacia él, pero antes de que pudiera tocar a Goyle, el muchacho dejó escapar un aullido terrible.
Scabbers, la rata, colgaba del dedo de Goyle, con los agudos dientes clavados profundamente en sus nudillos. Crabbe y Malfoy retrocedieron mientras Goyle agitaba
la mano para desprenderse de la rata, gritando de dolor, hasta que, finalmente, Scabbers salió volando, chocó contra la ventanilla y los tres muchachos desaparecieron. Tal vez
pensaron que había más ratas entre las golosinas, o quizás oyeron los pasos porque, un
segundo más tarde, Hermione Granger volvió a entrar.


—¿Qué ha pasado? —preguntó, mirando las golosinas tiradas por el suelo y a Ron
que cogía a Scabbers por la cola.

Creo que se ha desmayado — hablo Brandon quien no se habia movido de su asiento mirando de reojo a la rata.

No, no puedo creerlo, ya se ha vuelto a dormir- se quejo Ron

—¿Conocías ya a Malfoy?- Pregunto _____enfadada con el rubio plantinado.

-Nuestras familias son amigas, lo conoci a los 7 pero no tengo mucha relacion. Angelica es su mejor amiga, yo solo hablo con el sobre Quidditch o sobre mi hermana- comento Brandon suspirando.

Oí hablar sobre su familia —dijo Ron en tono lúgubre—. Son algunos de los
primeros que volvieron a nuestro lado después de que Quien-tú-sabes desapareció.
Dijeron que los habían hechizado. Mi padre no se lo cree. Dice que el padre de Malfoy
no necesita una excusa para pasarse al Lado Oscuro
. —Se volvió hacia Hermione—.
¿Podemos ayudarte en algo?


Mejor que os apresuréis y os cambiéis de ropa. Acabo de ir a la locomotora, le
pregunté al conductor y me dijo que ya casi estamos llegando. No os estaríais peleando,
¿verdad? ¡Os vals a meter en líos antes de que lleguemos!


Scabbers se estuvo peleando, no nosotros —dijo Ron, mirándola con rostro
severo—. ¿Te importaría salir para que nos cambiemos? A ti también _____por favor.

Muy bien... Vine aquí porque fuera están haciendo chiquilladas y corriendo por
los pasillos
—dijo Hermione en tono despectivo— A propósito, ¿te has dado cuenta de
que tienes sucia la nariz?-


Ron le lanzó una mirada de furia mientras ella salía con _____.

Una voz retumbó en el tren.

Llegaremos a Hogwarts dentro de cinco minutos. Por favor, dejen su equipaje en
el tren, se lo llevarán por separado al colegio
.


El tren aminoró la marcha, hasta que finalmente se detuvo. Todos se empujaban para salir al pequeño y oscuro andén.
Entonces apareció una lámpara moviéndose sobre las cabezas de los alumnos, los Potter
Escucharon una voz conocida:



—¡Primer año! ¡Los de primer año por aquí! ¿Todo bien por ahí, Harry y _____?

La gran cara peluda de Hagrid rebosaba alegría sobre el mar de cabezas.

Venid, seguidme... ¿Hay más de primer año? Mirad bien dónde pisáis. ¡Los de
primer año, seguidme!



Resbalando y a tientas, siguieron a Hagrid por lo que parecía un estrecho sendero.
Nadie hablaba mucho. Neville, el chico que había perdido su sapo, lloriqueaba de vez en cuando.

En un segundo, tendréis la primera visión de Hogwarts —exclamó Hagrid por
encima del hombro— justo al doblar esta curva.




El sendero estrecho se abría súbitamente al borde de un gran lago negro. En la punta de una alta montaña, al otro lado, con sus ventanas brillando bajo el cielo estrellado, había un impresionante castillo con muchas torres y torrecillas.



—¡No más de cuatro por bote! —gritó Hagrid, señalando a una flota de botecitos
alineados en el agua, al lado de la orilla. Harry y Ron subieron a uno, seguidos por _____ y Hermione.

—¿Todos habéis subido? —continuó Hagrid, que tenía un bote para él solo—¡Venga! ¡ADELANTE!




Y la pequeña flota de botes se movió al mismo tiempo, deslizándose por el lago, que era tan liso como el cristal. Todos estaban en silencio, contemplando el gran castillo que se elevaba sobre sus cabezas mientras se acercaban cada vez más al risco donde se erigía.



¡Bajad las cabezas! —exclamó Hagrid, mientras los primeros botes alcanzaban
el peñasco. 


Todos agacharon la cabeza y los botecitos los llevaron a través de una cortina de hiedra, que escondía una ancha abertura en la parte delantera del peñasco.
Fueron por un túnel oscuro que parecía conducirlos justo por debajo del castillo, hasta
que llegaron a una especie de muelle subterráneo, donde treparon por entre las rocas y los guijarros.





¡Eh, tú, el de allí! ¿Es éste tu sapo? —dijo Hagrid, mientras vigilaba los botes y
la gente que bajaba de ellos.

¡Trevor! —gritó Neville, muy contento, extendiendo las manos.

Luego subieron por un pasadizo en la roca, detrás de la lámpara de Hagrid, saliendo finalmente a un césped suave y húmedo, a la sombra del castillo.
Subieron por unos escalones de piedra y se reunieron ante la gran puerta de roble.

¿Estáis todos aquí? Tú, ¿todavía tienes tu sapo?





Hagrid levantó un gigantesco puño y llamó tres veces a la puerta del castillo.


Última edición por Angelica_Queen el Vie 24 Ago 2018, 4:56 pm, editado 1 vez
Jiyong
Jiyong


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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Jiyong el Miér 08 Ago 2018, 1:02 pm

Capitulo 4



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Narra_____:




La puerta se abrió de inmediato. Una bruja alta, de cabello negro y túnica verde esmeralda, esperaba allí. Tenía un rostro muy severo, y mi primer pensamiento fue que se trataba de alguien con quien era mejor no tener problemas.





Los de primer año, profesora McGonagall —dijo Hagrid.

Muchas gracias, Hagrid. Yo los llevaré desde aquí.

Abrió bien la puerta. El vestíbulo de entrada era tan grande que hubieran podido meter toda la casa de los Dursley en él. Las paredes de piedra estaban iluminadas con resplandecientes antorchas como las de Gringotts, el techo era tan alto que no se veía y una magnífica escalera de mármol que conducía a los pisos superiores.
Seguimos a la profesora McGonagall a través de un camino señalado en el suelo de piedra.


Podía oír el ruido de cientos de voces, que salían de un portal situado a la
derecha (el resto del colegio debía de estar allí), pero la profesora McGonagall nos llevo a
los de primer año a una pequeña habitación vacía, fuera del vestíbulo. Nos reunieron allí, más cerca unos de otros de lo que estaban acostumbrados, mire con nerviosismo a mi alrededor.


Bienvenidos a Hogwarts —dijo la profesora McGonagall— El banquete de
comienzo de año se celebrará dentro de poco, pero antes de que ocupéis vuestro lugares
en el Gran Comedor deberéis ser seleccionados para vuestras casas. La Selección es una
ceremonia muy importante porque, mientras estéis aquí, vuestras casas serán como
vuestra familia en Hogwarts. Tendréis clases con el resto de la casa que os toque, dormiréis en los dormitorios de vuestras casas y pasaréis el tiempo libre en la sala común de la casa.
Las cuatro casas se llaman Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin. Cada casa tiene su propia noble historia y cada una ha producido notables brujas y magos.
Mientras estéis en Hogwarts, vuestros triunfos conseguirán que las casas ganen puntos,
mientras que cualquier infracción de las reglas hará que los pierdan. Al finalizar el año,
la casa que obtenga más puntos será premiada con la copa de la casa, un gran honor.
Espero que todos vosotros seréis un orgullo para la casa que os toque.
La Ceremonia de Selección tendrá lugar dentro de pocos minutos, frente al resto
del colegio. Os sugiero que, mientras esperáis, os arregléis lo mejor posible.






Los ojos de la profesora se detuvieron un momento en la capa de Neville, que estaba atada bajo su oreja izquierda, y en la nariz manchada de Ron. Vi como Harry al lado mio se puso nervioso y trato de arreglar su cabello, tendría que hacer lo mismo.



Volveré cuando lo tengamos todo listo para la ceremonia —dijo la profesora McGonagall—Por favor, esperad tranquilos.- dicho esto se fue dejándonos solos.


¿Cómo se las arreglan exactamente para seleccionarnos? —pregunte a Ron y Brandon que estaban cerca.

Creo que es una especie de prueba, nuestros padres no nos revelaron como es la selecion para que nos llevemos una sorpresa- respondió Brandon preocupado mientras buscaba con alguien con la mirada, seguro a su hermana.

-Fred dice que duele mucho, pero creo que era una broma- se rio Ron nervioso.

Mi corazón se detuvo ¿Una prueba? ¿Delante de todo el colegio? Pero si yo no sabía nada de magia todavía... ¿Qué voy a hacer? No esperaba algo así.


Mire nerviosa a mi alrededor y vi que los que los demás también parecían aterrorizados. Nadie hablaba mucho, salvo Hermione  que susurraba muy deprisa todos los hechizos que había aprendido y se preguntaba cuál necesitaría.


Vi como  Harry intentó escucharla, seguro que el también esta demasiado nervioso.


Luego observé como Malfoy y Queen (No Brandon) estaban haciendo preguntas el uno al otro sobre acontecimientos de la historia mágica, parecía que ambos estaban en tema y cada vez hacían preguntas mas difícil con la esperanza que uno de los dos pierda, tenían esa sonrisa arrogante y competitiva en su rostro.


Deje de observar para poner los ojos fijos en la puerta. En cualquier momento, la profesora McGonagall regresaría y me llevaría a mi juicio final.


Entonces sucedió algo que me hizo dar un salto en el aire... Muchos de los que estaban atrás gritaron.

¿Qué es...?

Unos veinte fantasmas acababan de pasar a través de la pared de atrás. De un color blanco perla y ligeramente transparentes, se deslizaban por la habitación, hablando unos con otros, casi sin mirar a los de primer año. Por lo visto, estaban discutiendo. El que parecía un monje gordo y pequeño, decía:

Perdonar y olvidar. Yo digo que deberíamos darle una segunda oportunidad..

Mi querido Fraile, ¿no le hemos dado a Peeves todas las oportunidades que merece? Nos ha dado mala fama a todos y, usted lo sabe, ni siquiera es un fantasma de verdad... ¿Y qué estáis haciendo todos vosotros aquí?

El fantasma, con gorguera y medias, se había dado cuenta de pronto de la presencia de nuestra presencia.

Nadie respondió.

¡Alumnos nuevos! —dijo el Fraile sonriendo —Estáis esperando la selección, ¿no?


Algunos asintieron.


¡Espero veros en Hufflepuff!—continuó el Fraile—Mi antigua casa, ya sabéis.

En marcha —dijo una voz aguda—La Ceremonia de Selección va a comenzar.

La profesora McGonagall había vuelto. Uno a uno, los fantasmas flotaron a través de la pared opuesta.

Ahora formad una hilera —nos dijo la profesora— y seguidme.


Con la extraña sensación de que sus piernas eran de plomo, Harry se puso detrás de
un chico de pelo claro, con Ron tras él. Mientras yo me puse al lado de Hermione que me dio una media sonrisa.


Salimos de la habitación, volvimos a cruzar el vestíbulo, pasamos por unas puertas dobles y entramos en el Gran Comedor.


Estaba iluminado por miles y miles de velas, que flotaban en el aire sobre cuatro grandes mesas, donde los demás estudiantes ya estaban sentados. En las mesas había platos, cubiertos y copas de oro. En una tarima, en la cabecera del comedor, había otra gran mesa, donde se sentaban los profesores.


La profesora McGonagall nos condujo  a los alumnos de primer año y luego nos hizo detener y formar una fila delante de los otros alumnos, con los profesores a nuestras espaldas. Los cientos de rostros que nos miraban parecían pálidas linternas bajo la luz brillante de las velas. Situados entre los estudiantes, los fantasmas tenían un neblinoso brillo plateado. Para evitar todas las miradas, Levante la vista y vio un techo de terciopelo negro, salpicado de estrellas.

-Es un hechizo para que parezca como el cielo de fuera, lo leí en la historia de Hogwarts- Me dijo Hermione también mirando el techo

-Es fascinante- le dije sonriendo, todo parecía un hermoso sueño.


La profesora McGonagall ponía en silencio un taburete de cuatro patas frente a los de primer año. Encima del taburete puso  un sombrero puntiagudo de mago. El sombrero estaba remendado, raído y muy sucio.

-Tal vez tenemos  que intentar sacar un conejo del sombrero- me dijo Harry a lo que me reí.

-Eso es algo común Harry- le dije aun riéndome de la tontería que dijo mi hermano.


Durante unos pocos segundos, se hizo un silencio completo. Entonces el sombrero se movió. Una rasgadura cerca del borde se abrió, ancha como una boca, y el sombrero comenzó a cantar:


Oh, podrás pensar que no soy bonito,
pero no juzgues por lo que ves.
Me comeré a mí mismo si puedes encontrar
un sombrero más inteligente que yo.
Puedes tener bombines negros,
sombreros altos y elegantes.
Pero yo soy el Sombrero Seleccionador de Hogwarts
y puedo superar a todos.
No hay nada escondido en tu cabeza
que el Sombrero Seleccionador no pueda ver.
Así que pruébame y te diré
dónde debes estar.
Puedes pertenecer a Gryffindor,
donde habitan los valientes.
Su osadía, temple y caballerosidad
ponen aparte a los de Gryffindor.
Puedes pertenecer a Hufflepuff
donde son justos y leales.
Esos perseverantes Hufflepuff
de verdad no temen el trabajo pesado.
O tal vez a la antigua sabiduría de Ravenclaw,
Si tienes una mente dispuesta,
porque los de inteligencia y erudición
siempre encontrarán allí a sus semejantes.
O tal vez en Slytherin
harás tus verdaderos amigos.
Esa gente astuta utiliza cualquier medio
para lograr sus fines.
¡Así que pruébame! ¡No tengas miedo!
¡Y no recibirás una bofetada!
Estás en buenas manos (aunque yo no las tenga).
Porque soy el Sombrero Pensante.


Todo el comedor estalló en aplausos cuando el sombrero terminó su canción. Éste
se inclinó hacia las cuatro mesas y luego se quedó rígido otra vez.

¡Entonces sólo hay que probarse el sombrero! —susurró Ron a Harry—Voy a matar a Fred.

La profesora McGonagall se adelantaba con un gran rollo de pergamino.

Cuando yo os llame, deberéis poneros el sombrero y sentaros en el taburete para
que os seleccionen —dijo— ¡Abbott, Hannah!

Una niña de rostro rosado y trenzas rubias salió de la fila, se puso el sombrero, que la tapó hasta los ojos, y se sentó. Un momento de pausa.

¡HUFFLEPUFF!—gritó el sombrero.

La mesa de la derecha aplaudió mientras Hannah iba a sentarse con los de
Hufflepuff.

¡Bones, Susan!

¡HUFFLEPUFF! —gritó otra vez el sombrero, y Susan se apresuró a sentarse al
lado de Hannah.

¡Boot, Terry!

¡RAVENCLAW!




La segunda mesa a la izquierda aplaudió esta vez. Varios Ravenclaw se levantaron
para estrechar la mano de Terry, mientras se reunía con ellos.
Brocklehurst, Mandy también fue a Ravenclaw, pero Brown Lavender resultó la primera nueva Gryffindor, en la mesa más alejada de la izquierda, que estalló en vivas.
Bulstrode, Millicent fue a Slytherin.


¡Finch-Fletchley, Justin!

¡HUFFLEPUFF!

Parecía que, algunas veces, el sombrero gritaba el nombre de la casa de inmediato, pero otras tardaba un poco en decidirse.

Finnigan, Seamus. —El muchacho de cabello arenoso, que estaba al lado de Harry en la fila, estuvo sentado un minuto entero, antes de que el sombrero lo declarara un Gryffindor.

Granger, Hermione.

Hermione casi corrió hasta el taburete y se puso el sombrero, muy nerviosa.

¡GRYFFINDOR! —gritó el sombrero. Ron gruñó.

Cuando Neville Longbottom, el chico que perdía su sapo, fue llamado, se tropezó con el taburete. El sombrero tardó un largo rato en decidirse. Cuando finalmente gritó:

-¡GRYFFINDOR!

Neville salió corriendo, todavía con el sombrero puesto y tuvo que devolverlo, entre las risas de todos.
Malfoy se adelantó al oír su nombre y de inmediato obtuvo su deseo: el sombrero
apenas tocó su cabeza y gritó: ¡SLYTHERIN!
Malfoy fue a reunirse con sus amigos Crabbe y Goyle, con aire de satisfacción.
Ya no quedaba mucha gente.
Moon... Nott... Parkinson... Después unas gemelas, Patil y Patil... Más tarde Perks,
Sally-Anne... y, finalmente:

¡Potter Harry!

Mientras Harry se adelantaba, los murmullos se extendieron súbitamente como fuegos artificiales.

¿Ha dicho Potter?

¿Ese Harry Potter?

Vi como mi hermano hablaba en susurros con el  sombrero, nadie escuchaba nada hasta ahora es en quien mas se demoro el sombrero en poner a alguien en una casa

-¡GRYFFINDOR!

Harry se quitó el sombrero y anduvo, algo mareado, hacia la mesa de Gryffindor. Se veía que estaba tan aliviado de que lo hubiera elegido y no lo hubiera puesto en Slytherin, que casi no se dio cuenta de que recibía los saludos más calurosos hasta el momento. Percy el prefecto se puso de pie y le estrechó la mano vigorosamente, mientras los gemelos Weasley gritaban:


«¡Tenemos a Potter! ¡Tenemos a Potter!».



-Potter ______- me llamo la profesora a lo que sentí nervios en mi estomago, camine vacilante para sentarme mientras ponían el sombrero en mi cabeza.

-Ah difícil, veo una gran lealtad en tu interior Hufflepuff iría bien en ti pero no hay algo mayor…eres valiente como tus padres...¡GRYFFINDOR!




Abrí los ojos mientras me sacaban el sombrero, la mesa escarlata y dorado se puso de pie mientras aplaudía con fuerza. Sonreí mientras fui al lado de mi hermano quien me abrazo fuertemente, luego unas personas se empezaron a presentar.



-Queen Angélica- llamo la profesora McGonagall a la castaña, que parecía nerviosa se sentó en el taburete para luego mantener la mirada a todo el comedor.

-¡SLYTHERIN!- grito el sombrero haciendo que ella sonriera feliz, la casa de Slytherin aplaudió para luego ver como Angélica se tiro a los brazos de Malfoy…¿Podrá ser que tiene un lado amable?

-Queen Brandon.




Era diferente, Brandon no parecía nervioso estaba preocupado miraba a su gemela y ella a el.
Parecía que tenían una conexión en su mirada, debe ser algo de gemelos.
Se sentó bajo la mirada de todos el sombrero se tardo unos segundos mas.



-¡SLY...no...GRYFFINDOR!


El sombrero casi lo envía a Slytherin, Angélica tenia una expresión triste mientras el rubio platinado parecía indignado que el sombrero haya cambiado de opinión.
Me puse a aplaudir feliz de tener a mi nuevo amigo en mi casa, pero Brandon se movió con un aire ausente hasta sentarse al lado de Fred Weasley.

-Anímate, eres la oveja negra de tu familia- se rio George.

-Oye en dos años, ¿me presentas a tu hermana?- pregunto Fred.

-¡Por supuesto que no!- hablo Brandon mirando incrédulo a Fred.

-Aun es pequeña pero es linda, da ternura- hablo ahora George observando fijamente a la mesa de Slytherin.

-…se de un montón de maldiciones. Les advierto- gruño Brandon pero los gemelos se rieron.

-Raeken Theodore- hablo McGonagall, mi corazón se detuvo ¿Mi vecino era un mago? Mire a Harry que estaba tan conmocionado como yo. Theo no tenia expresión en su rostro mientras se sentaba.

-¡SLYTHERIN!

Con sorpresa vi como Angélica le hizo una señal para que se siente a su otro lado.  
¡En sima va a Slytherin! Cuando tenga la oportunidad le preguntare como es posible que este aquí, Angélica parecía animada cuando el castaño se sentó a su lado pero Malfoy estaba haciéndole un interrogatorio.
La selección sigo .. A Turpin, Lisa le tocó Ravenclaw, y después le llegó el turno a Ron.
Con Harry cruzamos los dedos debajo de la mesa. Un segundo más tarde, el sombrero gritó:

¡GRYFFINDOR!


Harry aplaudió con fuerza, junto con los demás, mientras que Ron se desplomaba en la silla más próxima. Se podría decir que Harry encontró a su mejor amigo, me alegro por el.

Bien hecho, Ron, excelente —dijo pomposamente Percy Weasley, por encima de
Harry, mientras que Zabini Blaise era seleccionado para Slytherin.




La profesora McGonagall enrolló el pergamino y se llevó el Sombrero Seleccionador.
Albus Dumbledore se había puesto de pie. Miraba con expresión radiante a los alumnos, con los brazos muy abiertos, como si nada pudiera gustarle más que vernos allí.


¡Bienvenidos! —dijo—¡Bienvenidos a un año nuevo en Hogwarts! Antes de comenzar nuestro banquete, quiero deciros unas pocas palabras. Y aquí están, ¡Papanatas! ¡Llorones! ¡Baratijas! ¡Pellizco!... ¡Muchas gracias!

Se volvió a sentar. Todos aplaudieron y vitorearon.

Está... un poquito loco, ¿no? —preguntó Harry sacándome la pregunta de la mente con aire inseguro a Percy.

¿Loco? —dijo Percy con frivolidad—¡Es un genio! ¡El mejor mago del mundo!
Pero está un poco loco, sí. ¿Patatas, Harry?

Eso tiene muy buen aspecto —dijo con tristeza el fantasma de la gola, observando a Harry mientras éste cortaba su filete.

¿No puede...?- pregunte dejando la pregunta en el aire.

No he comido desde hace unos cuatrocientos años —dijo el fantasma— No lo necesito, por supuesto, pero uno lo echa de menos. Creo que no me he presentado, ¿verdad? Sir Nicholas de Mimsy-Porpington a su servicio. Fantasma Residente de la Torre de Gryffindor.

¡Yo sé quién es usted! —dijo súbitamente Ron—Mi hermano me lo contó. ¡Usted es Nick Casi Decapitado!

Yo preferiría que me llamaran Sir Nicholas de Mimsy... —comenzó a decir el fantasma con severidad, pero lo interrumpió Seamus Finnigan, el del pelo color arena.

¿Casi Decapitado? ¿Cómo se puede estar casi decapitado?

Sir Nicholas pareció muy molesto, como si su conversación no resultara como la
había planeado.

Así —dijo enfadado. Se agarró la oreja izquierda y tiró. Teda su cabeza se
separó de su cuello y cayó sobre su hombro, como si tuviera una bisagra. Era evidente
que alguien había tratado de decapitarlo, pero que no lo había hecho bien. Pareció complacido ante las caras de asombro y volvió a ponerse la cabeza en su sitio.

- ¡Así que nuevos Gryffindors! Espero que este año nos ayudéis a ganar el campeonato para la casa. Gryffindor nunca ha estado tanto tiempo sin ganar. ¡Slytherin ha ganado la copa seis veces seguidas! El Barón Sanguinario se ha vuelto insoportable... Él es el fantasma de Slytherin.-

Con Harry miramos hacia la mesa de Slytherin y vimos un fantasma horrible sentado allí, con
ojos fijos y sin expresión, un rostro demacrado y las ropas manchadas de sangre plateada. Estaba justo al lado de Malfoy que no parecía muy contento con su presencia.

¿Cómo es que está todo lleno de sangre? —preguntó Brandon con gran interés.

Nunca se lo he preguntado —dijo con delicadeza Nick Casi Decapitado.


Los restos de comida desaparecieron de los platos, dejándolos tan limpios como antes. Un momento más tarde aparecieron los postres. Trozos de helados de todos los gustos que uno se pudiera  imaginar; pasteles de manzana, tartas de melaza, relámpagos de chocolate, rosquillas de mermelada, bizcochos borrachos, fresas, jalea, arroz con leche...


Mientras me se servía una tarta, la conversación se centró en las familias.


Yo soy mitad y mitad —dijo Seamus—Mi padre es muggle. Mamá no le dijo que era una bruja hasta que se casaron. Fue una sorpresa algo desagradable para él.

¿Y tú, Neville? —dijo Ron.

Bueno, mi abuela me crió y ella es una bruja —dijo Neville—, pero la familia
creyó que yo era todo un muggle, durante años. Mi tío abuelo Algie trataba de sorprenderme descuidado y forzarme a que saliera algo de magia de mí. Una vez casi me ahoga, cuando quiso tirarme al agua en el puerto de Blackpool, pero no pasó nada hasta que cumplí ocho años. El tío abuelo Algie había ido a tomar el té y me tenía cogido de los tobillos y colgando de una ventana del piso de arriba, cuando mi tía
abuela Enid le ofreció un merengue y él, accidentalmente, me soltó. Pero yo reboté,
todo el camino, en el jardín y la calle. Todos se pusieron muy contentos. Mi abuela estaba tan feliz que lloraba. Y tendríais que haber visto sus caras cuando vine aquí.
Creían que no sería tan mágico como para venir. El tío abuelo Algie estaba tan contento que me compró mi sapo.



Todos nos reímos de la pequeña historia de Neville, me sentía tan bien en Gryffindor todos son amigables con el otro. Sin duda me toco la mejor casa, lo mejor era que nadie parecía querer saber sobre mi hermano Harry Potter, nadie me trataba como la famosa hermana de Harry. Me trataban como si fuera una mas, sin ningún trato en especial y eso es lo que me agrada.

-¿Qué hay de ti, chico bañado en oro?- pregunto Fred burlón pero no lo hacia con mala intencion, seguro es solo curioso.

-¡Si! Escuchamos muchos rumores sobre tu familia pero queremos escuchar de tu boca- continuo George mirando a Brandon que parecía incomodo.

-La curiosidad es un defecto- se quejo poniendo los ojos en blanco- No lo se, mi padre trabaja en el ministerio en el departamento de cooperación mágica internacional, mi madre es uno de los miembros del consejo escolar. No voy a revelar el pasado de mi familia. No me corresponde…

-¿Y? ¿eso es todo Queen?- pregunto Fred impaciente.

-Oh bien- rodó los ojos el mencionado- si fue dura mi infancia. Mi padre trataba que yo tenga cualidades de un Slytherin, supongo que para seguir la tradición pero ¡yo no las tengo! No me interesa el estatus, no me interesa la sociedad, no me interesa la ambición. Así que mi padre decepcionado busco consuelo en mi hermana, quien si tiene la misma visión que el sobre las cosas. Eso lo lleva a ser un poco mas exigente con ella, ya saben lo que dicen de los padres que a veces se reflejan en sus hijos.

-¿Les lanzo una maldición alguna vez?- pregunto Ron sin medir sus palabras haciendo que abra los ojos sorprendida y yo le de una patada bajo la mesa-¡Auch!

-No puedo creer que hayas preguntado eso- murmure incrédula.

-Por supuesto que no- se ofendio Brandon- solo es exigente. Hizo de todo para cuidarnos a mi, mi hermana y mi madre...cosas horribles pero todo para que estemos a salvo y seguro. Yo haría lo mismo que hizo mi padre si es por proteger a mi familia. Dirán lo que quieran de mi familia pero haríamos cualquier cosa por uno de los nuestros- hablo con orgullo el castaño mientras finalizaba la conversación, parecía afectado.

Al otro lado de Harry, Percy y Hermione estaban hablando de las clases.
(«Espero que empiecen en seguida, hay mucho que aprender; yo estoy particularmente
interesada en Transformaciones, ya sabes, convertir algo en otra cosa, por supuesto
parece ser que es muy difícil. Hay que empezar con cosas pequeñas, como cerillas en y
todo eso...»)


Harry  miró otra vez hacia la  Mesa Alta. Hagrid bebía copiosamente de su copa. La profesora McGonagall hablaba
con el profesor Dumbledore. El profesor Quirrell, con su absurdo turbante, conversaba
con un profesor de grasiento pelo negro, nariz ganchuda y piel cetrina.
Todo sucedió muy rápidamente. El profesor de nariz ganchuda miró por encima del
turbante de Quirrell, directamente a los ojos de Harry... y un dolor agudo golpeó a Harry
en la cicatriz de la frente.

¡Ay! —Harry se llevó una mano a la cabeza.

¿Qué ha pasado? —preguntó Percy.

N-nada.

-¿Estas bien?- pregunte preocupada por Harry quien asintió.

¿Quién es el que está hablando con el profesor Quirrell? —preguntó a Percy.

Oh, ¿ya conocías a Quirrell, entonces? No es raro que parezca tan nervioso, ése
es el profesor Snape. Su materia es Pociones, pero no le gusta... Todo el mundo sabe
que quiere el puesto de Quirrell. Snape sabe muchísimo sobre las Artes Oscuras.



vigile a Snape durante un rato, pero el profesor solo me observaba de reojo.
Por último, también desaparecieron los postres, y el profesor Dumbledore se puso
nuevamente de pie. Todo el salón permaneció en silencio.



Ejem... sólo unas pocas palabras más, ahora que todos hemos comido y bebido.
Tengo unos pocos anuncios que haceros para el comienzo del año.
»Los de primer año debéis tener en cuenta que los bosques del área del castillo
están prohibidos para todos los alumnos. Y unos pocos de nuestros antiguos alumnos
también deberán recordarlo.

Los ojos relucientes de Dumbledore apuntaron en dirección a los gemelos Weasley.

El señor Filch, el celador, me ha pedido que os recuerde que no debéis hacer
magia en los recreos ni en los pasillos.


»Las pruebas de quidditch tendrán lugar en la segunda semana del curso. Los que
estén interesados en jugar para los equipos de sus casas, deben ponerse en contacto con
la señora Hooch.


»Y por último, quiero deciros que este año el pasillo del tercer piso, del lado
derecho, está fuera de los límites permitidos para todos los que no deseen una muerte
muy dolorosa.

Harry rió, pero fue uno de los pocos que lo hizo.

¿Lo decía en serio? —murmuró a Percy.

Eso creo —dijo Percy, mirando ceñudo a Dumbledore—Es raro, porque
habitualmente nos dice el motivo por el que no podemos ir a algún lugar. Por ejemplo,
el bosque está lleno de animales peligrosos, todos lo saben. Creo que, al menos, debió
avisarnos a nosotros, los prefectos.

¡Y ahora, antes de que vayamos a acostarnos, cantemos la canción del colegio!
—exclamó Dumbledore.

Dumbledore agitó su varita, como si tratara de atrapar una mosca, y una larga tira
dorada apareció, se elevó sobre las mesas, se agitó como una serpiente y se transformó
en palabras.

¡Que cada uno elija su melodía favorita! —dijo Dumbledore— ¡Y allá vamos!

《Hogwarts, Hogwarts, Hogwarts,
enséñanos algo, por favor.
Aun que seamos viejos y calvos
o jóvenes con rodillas sucias,
nuestras mentes pueden ser llenadas
con algunas materias interesantes.
Porque ahora están vacías y llenas de aire,
pulgas muertas y un poco de pelusa.
Así que enséñanos cosas que valga la pena saber,
haz que recordemos lo que olvidamos,
hazlo lo mejor que puedas, nosotros haremos el resto,
y aprenderemos hasta que nuestros cerebros se consuman.》




Cada uno terminó la canción en tiempos diferentes. Al final, sólo los gemelos Weasley seguían cantando, con la melodía de una lenta marcha fúnebre. Dumbledore los dirigió hasta las últimas palabras, con su varita y, cuando terminaron, fue uno de los que aplaudió con más entusiasmo.


¡Ah, la música! —dijo, enjugándose los ojos—¡Una magia más allá de todo lo
que hacemos aquí! Y ahora, es hora de ir a la cama. ¡Salid al trote!


Los de primer año de Gryffindor seguimos a Percy a través de grupos bulliciosos,
salieron del Gran Comedor y subieron por la escalera de mármol.
Unos bastones flotaban en el aire, por encima de ellos, y cuando Percy se acercó comenzaron a caer contra él.


Peeves —susurró Percy —Es un duende, lo que en las películas llaman poltergeist. —Levantó la voz—: Peeves, aparece.

La respuesta fue un ruido fuerte y grosero, como si se desinflara un globo.

¿Quieres que vaya a buscar al Barón Sanguinario?

Se produjo un chasquido y un hombrecito, con ojos oscuros y perversos y una boca
ancha, apareció, flotando en el aire con las piernas cruzadas y empuñando los bastones.

¡Oooooh! —dijo, con un maligno cacareo—¡Los horribles novatos! ¡Qué divertido!

Vete, Peeves, o el Barón se enterará de esto. ¡Lo digo en serio! —gritó enfadado Percy

Peeves hizo sonar su lengua y desapareció, dejando caer los bastones sobre la
cabeza de Neville.

Tenéis que tener cuidado con Peeves —dijo Percy, mientras seguíamos
avanzando—El Barón Sanguinario es el único que puede controlarlo, ni siquiera nos
escucha a los prefectos. Ya llegamos.

Al final del pasillo colgaba un retrato de una mujer muy gorda, con un vestido de seda rosa.

¿Santo y seña? —preguntó.

Caput draconis —dijo Percy, y el retrato se balanceó hacia delante y dejó ver un agujero redondo en la pared. Todos se amontonaron para pasar (Neville necesitó ayuda) y nos encontramos en la sala común de Gryffindor; una habitación redonda y acogedora, llena de cómodos sillones.

Percy nos condujo a las niñas a través de una puerta, hacia sus dormitorios, y a los
niños por otra puerta. Al final de una escalera de caracol (era evidente que estábamos en
una de las torres) por fin, las camas, cinco camas con cuatro postes cada una y cortinas de terciopelo rojo oscuro.
Nuestros baúles ya estaban allí.

Mañana me despertare temprano ¿quieres que te despierte?—Pregunto Hermione mirándome través de las cortinas

Seguro- sonreí ante la idea de prepararme con tiempo temprano mientras me acostaba en mi cama.


Última edición por Angelica_Queen el Vie 24 Ago 2018, 5:26 pm, editado 1 vez
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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Butterfly199225 el Miér 08 Ago 2018, 2:34 pm

Aaaaah subiste dos capítulos!!!
No sabes lo feliz que me has hecho.... no me los esperaba y además súper largos!
Me han encantado y espero que la sigas pronto!
Ya han llegado a Hogwarts y han conocido a Herms y a a ron y a los hermanos Queen... qué diferentes son los hermanos.... pero yo creo que poco a poco Ángelica se irá haciendo amiga de los Potters...

Por favor siguela cuando puedas!!!
Un besooo
Butterfly199225
Butterfly199225


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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Jiyong el Miér 08 Ago 2018, 2:52 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] escribió:
Aaaaah subiste dos capítulos!!!
No sabes lo feliz que me has hecho.... no me los esperaba y además súper largos!
Me han encantado y espero que la sigas pronto!
Ya han llegado a Hogwarts y han conocido a Herms y a a ron y a los hermanos Queen... qué diferentes son los hermanos.... pero yo creo que poco a poco Ángelica se irá haciendo amiga de los Potters...
Por favor siguela cuando puedas!!!
Un besooo

Gracias por comentar♡ cuando tenga una nueva compu voy a editar todos los caps, porque es dificil hacerlo con el celular XD

Oh si, Ángel va a ser amiga de rayis pero de aca al tercer o cuarto año que es donde ya empiezan a madurar los personajes de a poco.

De nuevo gracias por comentar hermosa❤️.
Jiyong
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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Jaaaylen el Miér 08 Ago 2018, 4:18 pm

Me encantaron los caps
Jaaaylen
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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Jaaaylen el Miér 08 Ago 2018, 4:18 pm

Siguela prontoo
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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

Mensaje por Jiyong el Miér 08 Ago 2018, 8:03 pm

mili_directioner<3 escribió:Siguela prontoo
❤️mañana la sigo, gracias por comentar❤️
Jiyong
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La hermana del niño que sobrevivio Empty Re: La hermana del niño que sobrevivio

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