O W N
¡Conéctate y ven a divertirte con nosotr@s! :)
Si no estás registrado, hazlo y forma parte de nuestra gran comunidad.
¡La administración ha modificado otra vez el foro, y los Invitados ya pueden ver todas las secciones! Aún así, para comentar y crear temas debes tener una cuenta.

Cualquier duda, queja o sugerencia que quieras darle al staff, éste es nuestro facebook: https://www.facebook.com/onlywebnovels

¡IMPORTANTE!, los Mensajes Privados de los Invitados no serán respondidos por la administración. Te esperamos en nuestro facebook (:

Atte: Staff OnlyWns.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Guerra de Sexos
Hoy a las 10:07 pm por mieczyslaw

» Seriéfilo
Hoy a las 9:49 pm por Asclepio.

» être dans la lune.
Hoy a las 9:23 pm por Ongniel

» dream maker, you heart breaker
Hoy a las 9:15 pm por moon river

» Nada es como se ve xAudicionesx
Hoy a las 9:12 pm por rarelyworld

» daydreamin'. ♡
Hoy a las 9:08 pm por bwiyomi.

» Instituto Fénix. (Muro interactivo) | N.C.
Hoy a las 8:49 pm por lovesick

» Carne nueva.
Hoy a las 8:39 pm por rarelyworld

» Instituto Fénix | Fichas
Hoy a las 8:32 pm por lovesick

novedades

00 . 01 Anuncios del mes febrero.
00 . 02 Actualización del PROTOCOLO, nueva medida obligatoria de avatares.
00 . 03 Remodelación del foro febrero del 2017.
00 . 00 Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit.
administradora
Rumplestiltskin. ϟ Jenn.
miembros del staff
Beta readers
ϟ hypatia.
aka Kate.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ dépayser
aka Lea.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ youngjae
aka .
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Stark.
aka Cande.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Baneo
ϟ Ariel.
aka Dani.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ ceonella.
aka Cami.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Ayuda
ϟ Ritza.
aka Ems.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Charlie.
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Limpieza
ϟ Legendary.
aka Steph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ chihiro
aka Zoe.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Kurisu
aka Teph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Calore
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Eventos
ϟ ego.
aka Kalgh/Charlie.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Asclepio.
aka Gina.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ mieczyslaw
aka Alec.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Tutoriales
ϟ Kida.
aka Ally.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Spencer.
aka Angy.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Diseño
ϟ insxne.
aka Mile.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ yoongi.
aka Valu.
MP ϟ Ver perfil.
créditos.
Skin hecho por Hardrock de Captain Knows Best. Personalización del skin por Insxne.

Gráficos por y codes hechos por Kaffei e Insxne.

Los Objetos: Diamantes (Zayn)

Página 3 de 3. Precedente  1, 2, 3

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Capitulo 11 (parte 3):

Mensaje por *Magali* el Jue 05 Oct 2017, 8:09 pm


La misma pesadilla que siempre tenía volvió a tomar sus sueños, transformando la dulzura en pura y tosca oscuridad llena de miedo. Zayn despertó sobresaltado, con su corazón agitado y su piel caliente.
Lo primero que notó fue la luz solar que se infiltraba por las ventanas, en lugar de las luces artificiales que antes veía. Aún estaba en la camilla, la única diferencia es que las cortinas no lo encerraban como la última vez y ahora tenía a un muchacho demasiado joven, postrado con una venda alrededor de su frente, con sus grandes ojos marrones mirándolo.
—Oye ¿Eres consciente de que hablas dormido? —dijo el muchacho de piel oscura mientras sus dedos jugaban con una cuerda. Haciendo nudos y deshaciéndolos, solo para volverlo a hacer.
— ¿Qué decía?—preguntó Zayn, luego de restregar sus ojos se limitó a sentarse, pero se arrepintió cuando esto requirió más esfuerzo de lo que admitiría provocando que terminara medio reclinado con la espalda contra la cabecera de la camilla.
—No lo sé realmente, no entendí nada, fueron puros murmullos—eso arrancó una media sonrisa de parte de Zayn, casi le pareció imposible sonreír cuando su cuerpo seguía doliendo como si un tractor estuviera arrollando su caja torácica.
—Bueno, lo siento…—dejo la frase colgando, en lugar de formula la pregunta le dio el pase libre para que se presentara.
—Dakari Monroy—estiro su mano libre de la cuerda hacía él.
—Zayn Malik—respondió dándole un apretujón. En el momento que termino la oración, los ojos de Dakari se agrandaron y tomo varios segundos que volviera a reaccionar, dejando ir su mano.
—Tú eres quién derroto a la bestia junto a la comandante Nira.
Zayn frunció el ceño, confundido por la admiración en los ojos del chico. Era la primera vez que lo miraban así, sobre todo luego de que se presentara como un Malik.
—No sabía que era famoso.
—Lo eres—dijo Dakari con convicción—. Uno de los guardias dijo que vio a la bestia postrarse frente a ustedes, y que luego tú la asesinaste con tu espada.
Así que no había sido una ilusión, pensó Zayn recordando las palabras que Nira pronuncio antes de que aquella bestia se inclinara. Se sorprendió al no poder si quiera recordar con seguridad como pronunciarla, no pudo suponer que clase de idioma era, aunque tenía sus sospechas de que fuera el idioma antiguo de escocia, pero se retractó; la había escuchado hablar en gaélico antes y no sonaba ni por asomo similar.
—Pues si se postro a los pies de la comandante Nira. Y no fue una espada, fue un fierro que alcance por ahí. No creas en todos lo que escuchas.
La emoción surco el rostro de Dakari, llevando su puño a la boca, la cubrió con un jadeo de sorpresa.
—Entonces es cierto ¡Hombre, no puedo esperar a contarle a mis amigos que conocí a Zayn Malik!
Evito rodar los ojos y decidió cambiar de tema.
—Luces demasiado joven para ser un guerrero ¿Fue tu primera misión? —comentó.
—Sí, señor. En realidad, estoy entrenando como centinela, ya sabe, mejorando mis habilidades con los arcos y las lanzas—dijo Dakari mientras hacía el además de lanzar una flecha.
— ¿Y cómo conseguiste esa herida en tu cabeza?
Él joven se sonrojo.
—Tropecé de la rama en la que estaba—Zayn asintió comprensivo, el chico lo miro con curiosidad—Este es el momento en el que se ríe de mí.
— ¿Por qué habría de reírme?
—No lo sé, todos lo hicieron. Me desmaye y tuvieron que traerme aquí inconsciente—dijo encogiéndose de hombros. Zayn masajeo negó con una sonrisa en su boca.
—Bastante denigrante. Pero si te hace sentir mejor, en mi primera misión yo vomité.
—Eso no suena tan malo.
—Sobre mi comandante.
Dakari cubrió su boca, deteniendo una carcajada.
—Bueno eso si es gracioso.
Zayn imito su risa, pero se detuvo y con una mueca de dolor abrazo sus costillas.
—Así que, eres de Prydain, Londres ¿No? —Zayn asintió—. Hombre, dicen que son bastantes estrictos allá.
—Son peores, créeme—dijo con su voz ronca, gracias al esfuerzo que hizo para endorsarse contra la cabecera. Gruño, frustrado sintiéndose como un inválido—. ¿Qué hay de ti? ¿De dónde eres?
—Mi mama y yo nos mudamos de Klydnos a Alba cuando tenía cinco años—respondió Dakari. Zayn medito un segundo.
—Klydnos, es una dimensión en África ¿No?
—Es obvio, no lo crees—dijo Dakari apuntando su rostro con un movimiento de la mano. Zayn levanto las suyas en señal de rendición.
—Tranquilo, solo me aseguraba.
—Sí, tuvimos que venir aquí cuando le revocaron la licencia de curandera a mi mama.
—Que lío.
—Lo fue, pero estamos bien ahora—aunque suspiro, como si no fuera suficiente.
—¿De que trabaja tu madre ahora?
Zayn apreció haber dado en el blanco, porque Dakari hizo una mueca de disgusto.
—Vidente, es su don. Ahora practica el vudú y vende pociones—ladeó su cabeza con decepción.
—¿Qué tiene de malo? —pregunto Zayn algo disgustado porque él muchacho estuviera avergonzado de su madre.
—Es solo… mis compañeros pasan un buen momento burlándose del hijo de la bruja, eso es todo.
—¿Bruja?
—Así le dicen—ahora sonó exasperado, como si ni el mismo se lo creyera—La bruja Clutterbuck.
Zayn tuvo un flashback, volviendo atrás cuando Liam le habló sobre una bruja vudú que podría ayudarlo a conectar con sus raíces. Clutterbuck, si lo recordaba. Miró al muchacho por un momento, por supuesto él no creía en supersticiones, aunque por otro lado no había creído en arboles mágicos hasta que vio uno. Se preguntó si tal vez podía hacer una vía para conocer las raíces celtas de su madre. Una parte de él lo impulso a que le preguntara más, pero se contuvo.
—No tienes que avergonzarte de tu madre, chico—le aconsejó con seriedad—Es la única que tienes. Las madres son más importantes que cualquier burla de niños idiotas, ¿Entiendes?
Dakari se sintió avergonzado de pronto, lo estaba regañando, pero encontró razón en sus palabras.
—Supongo que sí.

Zayn miró el techo, pensando en su propia madre, en sus pinturas y en su sonrisa. La extrañaba tanto. Pero lo inquietante eran los recuerdos reprimidos que logró alcanzar de a poco. Recordó entonces con confusión ver a su madre llorando, sosteniendo una fotografía. Intentó indagar más allá, pero sus ojos se cerraron y pronto se rindió al sueño. Jamás alcanzando a ver el rostro en la fotografía.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 12:

Mensaje por *Magali* el Dom 08 Oct 2017, 11:20 pm


Zayn se removió en la cama tratando de disipar el dolor de su cuerpo y distraerse, pero en consecuencia volvió una vez más a las horribles noticias que Liam y Teiza habían traído esa tarde.
FLASHBACK.
—No la hemos visto demasiado, estos últimos dos días estuvo atorada en un revuelo de cosas. Ahora se encuentras en una reunión, al parecer, El Rix Líteno está furioso—Le contestó Teiza, luego de que se atreviera a preguntar por el paradero de Nira.
Zayn parpadeo.
— ¿Con ella?—pregunto, pero Teiza negó. Poniéndose de pie, Liam se inclinó entre las cortinas asegurándose de que nadie estuviera lo suficiente cerca para oír. No había mucho de lo que preocuparse, Zayn era uno de los tres pacientes que habían sufrido heridas lo suficientemente graves para permanecer en la enfermería.
Solo cuando vislumbro a los otros dos Seekers, durmiendo o tal vez desmayados en su camilla, a metros de distancia Liam volvió a acercarse.
—No con ella. Con la Orden de los Ancianos. —le dijo
La Orden de los Ancianos, para Zayn este era solo un sinónimo para referirse a aquellos que representaban la ley y el orden en el mundo Seeker. Mucho más viejos que los Rixes, esta Orden estaba compuesta por líderes cuidadosamente seleccionados. Y eran considerados los patrones del conocimiento y la justicia.
Pero Zayn era consciente que esta justicia no siempre era perfecta, y que su conocimiento no siempre significaba sabiduría. En los últimos tiempos, los Ancianos han limitado sus reuniones para coronar a nuevos Rixes y condenar a aquellos que han causado una falta atroz contra las leyes de los Seekers.
Eran dignos de temer, por lo que él no pudo entender porque razón el Rix Líteno se atrevería a cuestionarlos, cuando la realidad era que nadie los cuestionaba… jamás.
—Sé lo que piensas, pero no—dijo Liam leyendo su expresión—, Líteno no le ha dado voz a su enojo, aún. Es por eso que Nira se vio atascada en tantas reuniones, es un asunto bastante grande de hecho.
— ¿Un asunto? ¿Qué clase de asunto?
Teiza se sentó en la punta de su silla, como si el momento no fuera lo suficientemente misterioso, ella se acercó para que él pudiera escuchar sus susurros.
—El Objeto clase 3 que encontramos en aquella bestia—dijo Teiza en un tono bajo y con una seriedad con la que Zayn jamás la había visto—, no fue cualquier Objeto.
— ¿A qué te refieres? —preguntó, poniendo toda su concentración en sus palabras.
—Lo sospecharon en cuento Nikolai recogió el Objeto de las cenizas de la bestia, él mismo me dijo que sintió como sus poderes volvían con mucha más fuerza que antes.
— ¿Tu hermano? —Teiza asintió
—En cuanto se despegó del Objeto, la fuerza desapareció y no fue hasta que los especialistas lo sacaron del dusio que supimos a que se debía—él la miró expectante.
—Ambos sabemos que los Objetos no pueden darle poder a un Seeker… al menos, no Objetos que creíamos seguían perdidos—añadió Liam
Zayn frunció el ceño. Los dos hicieron una breve pausa, mirándolo fijamente mientras él meditaba, esperando a que le lo adivinara por sí mismo.
—Eso no tiene sentido. Solo hay tres Objetos que pueden darle poder a un Seeker—dijo él pensativo. Pero luego de un segundo, su ceño desapareció abriendo paso al entendimiento—Los Diamantes—ellos asintieron, confirmando su hipótesis. Entonces Zayn los miró con sospecha—. Pero… estos están ocultos, no perdidos. Los Ancianos…
—Nos mintieron—lo interrumpió Liam, adoptando una actitud enervante—. Lo vi con mis propios ojos, Zayn. El Objeto que aquel humano, o más bien bestia, tenía era uno de los tres Diamantes.
Él palideció, eso no fue para nada un alivio a su dolor de cabeza, la pesadez de los problemas que venían con las noticias Liam y Teiza amenazaba con bajar aún más sus defensas.
—Santa mierda—fue lo único que pudo decir en ese momento. Restregando sus ojos, Zayn intentó mantener su compostura.
—Concuerdo—dijo Teiza—. Ha sido una gran mierda estos últimos dos días. Nira nos mantiene al tanto de todo, de hecho, nos dijo que El Consejo de Líteno quiere mantener en secreto el descubrimiento de este Diamante para evitar que los Ancianos nos castiguen.
— ¿Castigarlos? Ellos son quienes han mentido todos estos años. Se supone que esos Diamantes deben estar fuera de nuestro alcance, maldición ¡fue por culpa de esa basura que la Guerra nos dividió! —estalló Zayn
—Lo sé, hermano—Liam hablo con suavidad, dándole un apretón reconfortante en el hombro e indicándole que no alzara tanto la voz—. Es lo que el resto creemos. Pero también hay que considerar, que a los Ancianos no les gustará que salga en evidencia su pequeño secreto. Después de todos, nos mintieron y eso los deja vulnerables.
La furia tensó el cuerpo de Zayn, de pronto sintió la fuerza suficiente para desear golpear algo. La idea de que la historia volviera a repetirse, lo aterrorizaba de la misma forma que a cualquiera. Él sabía perfectamente que en una lucha de poder, nadie gana.
— ¿El Rix ya decidió que es lo que hará?—preguntó
—Hoy se decidirá en una reunión de Consejo y de todos los comandantes en Alba. Nira fue esta mañana, pero aún no han salido—dijo Liam.
Zayn deseó poder estar en esa reunión, para dar su amable opinión de que mandaran a tomar por culo a los Ancianos y escondiera el Diamante ellos mismos.
—No hay nada que podamos hacer a este punto—dijo Teiza adivinando sus deseos—, solo nos resta esperar que Líteno tome la decisión correcta.
FIN DEL FLASHBACK.
Con el atardecer cayendo en Alba, no pudo conciliar el sueño pensando que más allá de su inestabilidad, el Rix Líteno tomaba una decisión que bien podría afectar al mundo Seeker o no. Su mente divago en lo negativo, y las imágenes de una guerra vinieron a su cabeza.
Por lo que había estudiado en los libros de historia, La Guerra de los Diamantes había ocurrido setenta años atrás. Está se desenlazo en una época en que los Objetos estaban a salvo de los Holders, y los Druidas estaban muertos, pero la extinción de estos últimos, dejo a los Seekers libres de leyes y jefes que pudieran evitar el caos que luego ocurrió en una guerra. En su lucha por el poder de estos Diamantes, y otros Objetos que otorgaban una magia tan grande como la de los Druidas, los Seekers estuvieron vulnerables debido a su separación como raza. En consecuencia, fue la perfecta oportunidad para que los Holders cazaran los Objetos de los Templos y así conseguir la fortaleza suficiente.
Pero no lo consiguieron, muchas muertes y años después, los Seekers decidieron que unirse era la única opción que tenían para no terminar extintos de la misma forma que los Druidas. Con la promesa de paz y unión, todo cesó.
Solo para que una década más tarde, un nuevo Druida reapareciera… pero esta vez, este no se encontraba de su lado.
Zayn había leído y releído los libros que hablaban sobre la Guerra del Martirio, una Guerra en donde su madre y su padre habían luchado. La última guerra en donde aquel poderoso Druidas decidió traicionarlos y aliarse con los Holders, con el fin de hacerse con el mundo. Pero ese caos había terminado con la muerte del último de los Druidas, Thanatos. Una muerte llevada por el mejor guerrero que pudo existir entre los Seekers, Lityan.
Cubriendo sus ojos con un brazo, Zayn gruño en voz baja recordando el peculiar sueño de un guerrero sobre su caballo alado… apuntándolo. Instintivamente se preguntó la causa de ese sueño o si tal vez tenía un significado. Pero, por otro lado, podría ser solo un suceso extraño. Como el que Nira escuchara su nombre en voz de su diosa, Danua. O tal vez, ya estaba volviéndose loco.
Su irritación solo creció cuando escucho a la cortina de frente a él abrirse, interrumpiendo sus pensamientos.
—Corinne, sin ánimo de ofender, pero ya no quiero que pruebe medicinas en mí. Solo… déjeme sufrir.
—Que pesimista.
Zayn odio la forma en que su corazón salto, pero aun así no hizo nada para evitar bajar el brazo con rapidez para encontrarse con su mirada. Y entonces, la odio aún más. Odio la forma en que su blusa azul con cuello de tortuga se abrazaba a la curva de su cintura y a sus pechos, odio el ajustado pantalón marrón que llevaba y detesto todo en su deslumbrante rostro.
Sin esperar una invitación, Nira se dejó caer en la silla a un lado de su cama, dejando una canasta de mimbre junto a su cadera.
— ¿Qué es esto?—pregunto apoyando las manos sobre el colchón para impulsarse hacia arriba. Intentó fingir, lo mejor que pudo, que no le dolía como el infierno y que no le costaba más de un respiro sentarse apropiadamente.
—La comida aquí apesta. Traje verdadero solido—ella le echó un vistazo—. Aunque no sé si puedes comerlo, dado que te cuesta tanto permanecer sentado.
Zayn gruño, una vez más apoyándose contra la cabecera, la estudio con ojos esquivos.
—Tú te ves mucho mejor.
Nira no le dio mucha importancia, sacando de la canasta un pequeño termo.
—Aún tengo vendas bajo la remera si te lo preguntas. —usando la tapa del termo como un vaso, vertió el líquido color verde musgo dentro y se lo extendió—. Tómalo, esto ayudará.
—Eh tomado suficientes remedios para el dolor. Gracias.
—No es un remedio para el dolor, confía en mí solo bébelo.
Zayn supo que no dejaría de insistir, así que silencio sus protestas y acepto. Luego de estudiarlo detenidamente, oliéndolo, tocándolo y estudiandolo, tomo una bocanada de aire y bebió un trago. Este supo a hierbas y pasto en su boca, no era asqueroso, pero no era precisamente un sabor delicioso. Con una mueca espero a que algo sucediera, pero nada paso.
En cuanto la miró, tenía muchas preguntas para ella, cada una más extraña que la otra; ¿Cómo lograste tele transportarte en aquel descampado? ¿Cómo es que tú no estás agonizando de la misma forma que yo por ese “rasguño”? ¿Qué fue lo que le dijiste a aquella bestia para que se postrara a tus pies? ¿Qué es lo que me escondes?
— ¿Qué le paso a tus nudillos? —Zayn se odio por formular aquella pregunta, de todas sus opciones y todo ese tiempo llenándose de incertidumbre, esa fue la pregunta que salió en su lugar.
Nira bajo la mirada a las magulladuras en sus nudillos, sin prestarle mucha preocupación.
—Necesitaba descargar energía—dijo levantando su mira hacía él una vez más—. Tu método de golpear una bolsa inerte, es efectivo.
Luego de dar otro sorbo al cálido líquido verde, Zayn comenzó a sentir que su cabeza dejaba de doler y su piel afiebrada dejaba de torturarlo.
Analizando una vez más sus moretones, se dijo que Nira debió haber pasado horas golpeando esa bolsa de arena para dejarse tales marcas. Familiarizado con aquella necesidad de descargar su enfado en golpear cosas, supuso lo peor.
—Líteno le dijo a los Ancianos sobre los Diamantes ¿Verdad?
Nira levantó su cabeza con rapidez, mirándolo inquisitivamente.
— ¿Cómo sabes sobre eso?
—Liam y Teiza no son tan buenos guardando secretos como tú—dijo Zayn casualmente, dando otro sorbo a su té.
Los hombros de Nira subieron y bajaron en un suspiro, ni siquiera se molestó en mirarlo con irritación, fue cuando Zayn se percató de su mirada cansada y las bolsas oscuras bajo sus ojos.
—Todo estará bien—dijo él, extrañándose a sí mismo. Nira lo miró por un segundo, ella pareció aliviada por sus palabras y él adoro ser ese alivio.
—Los Ancianos son tan mentirosos y manipuladores como cualquier podría serlo—soltó ella de repente, apoyando los codos en sus rodillas, dejando salir un suspiro agotado—. Es lógico que comiencen a considerar a Líteno como una amenaza, luego de que les diga que sabemos que han ocultado la verdad sobre los Diamantes.
Zayn mantuvo una pausa silenciosa, observando la preocupación que surcaba en su rostro. Y entonces sus ojos parecieron demasiado viejos para su edad. No pudo entender la preocupación que ella tenía por su Rix y su pueblo, pero entonces pensó en su familia, en lo que se sentiría que alguien los amenazara. Y la entendió.
—Ellos no le harán daño—le aseguró, con convicción—. Si lo hacen, se afrontarán a las consecuencias de una posible guerra contra Alba, y no están en una jodida posición ventajosa para eso. Ahora que sabemos que ellos no resguardan los Diamantes como dijeron que hacían, maldición, quién sabe en qué otra mierda nos han mentido. Tal vez ni siquiera tengan ningún maldito diamante. Las posibilidades no están de su lado, créeme, ellos están cagados en los pantalones de que nosotros los acusemos y si lo hacemos, pues todos dudaran de ellos. Olvídate de la lealtad de mierda, todos los Rixes están buscando solo una excusa para patear sus huesudos traseros del mando.
Nira parpadeó sorprendida mientras él hablaba y solo cuando termino pudo dejar salir el temblor en sus labios. Por un momento él temió que se echara a llorar, pero entonces Nira se dio rienda suelta y comenzó a reír. Zayn se encontró pasmado por un segundo mientras la veía llevar una mano a su boca y seguir riendo. Él no entendió porque lo hacía, solo supo que no quería que se detuviera, su risa era casi tan hermosa como su sonrisa.
Un largo minuto después, Zayn miró con fascinación como ella dejaba de reír poco a poco y lo miraba con diversión.
—Aun cuando intentas ser racional, le agregas tu buena ración de palabrotas—dijo negando con la cabeza. Zayn imitó su sonrisa y se encogió de hombros.
—No lo controlo, más cuando estoy enfadado. ¿Qué tú no?
Alegre con el cambio de tema, Nira ladeó su cabeza mientras se cruzaba de brazos.
—Intento no insultar mucho—dijo
—Ah pero tú no necesitas insultos para lucir ruda, lo noté por la forma en la que callaste al imbécil de Ayrton—dijo con una ceja levantada—. Recuérdame no hacerte enfadar, comandante.
Nira se sonrojo ante su cumplido. Ahora Zayn sabía que los halagos por su belleza no la hacían sonrojar tanto como los halagos por su capacidad. Y eso hizo que la respetara, aún más.
—Se lo merecía, que hombre tan desagradable—dijo ella con desagrado. Entonces su expresión se suavizo al toparse con sus ojos—Liam me dijo los métodos que Ayrton tenía para entrenarlos a él y a ti. Lo lamento.
Él hizo una pequeña mueca.
—Está bien, aunque lo odio, debo admitir que si sirvió de algo—ella lo miró como si estuviera loco.
— ¿De qué le sirve a un niño ser azotado? Es inmoral, además de horrible.
—Sí, lo es. Pero… el dolor te enseña a ser fuerte.
Como si alguien hubiera apagado una luz dentro de Nira, notó como su mirada volvía a caer y cualquier prueba de que unos minutos atrás hubiera estado riendo, desapareció. Zayn se sintió culpable.
—Lo siento, Nira. Eso fue deprimente.
—Está bien—ella forzó una media sonrisa, pero no cambio en nada la frialdad en sus ojos—. Tienes razón. Bueno, nunca me han azotado, pero entiendo en cierta forma.
— ¿Nunca?—Zayn hizo bailar sus cejas con un tono sugerente. Logrando su cometido, rió cuando su rostro se puso rojo como tomate.
Su risa no duro demasiado cuando apretó los labios y envolvió un brazo sobre sus costillas vendadas. Nira miró su pecho con remordimiento, Zayn suspiro, pensando que esa no era la mirada que él quería ver en ella en cuanto lo viera medio desnudo.
—Lo que hiciste por mi…—Nira bajo su mirada, como si estuviera eligiendo sus palabras cuidadosamente. Zayn contuvo una sonrisa, era obvio que le resultaba difícil agradecerle, se preguntó si era así con todos o él era un caso especial—, quiero decir, fuiste muy valiente y… estúpido.
Él levantó una ceja, toda la ternura se apagó en un segundo.
— ¿Perdona?
—Pudiste haber muerto, fue irracional, aquella bestia estuvo a punto de matarnos a ambos y…—comenzó ella con su ceño fruncido
—Y no lo hizo—la interrumpió Zayn, buscando su mirada enojada y la enfrentó con calma. Comenzaba a entender que luchar fuego con fuego, no funcionaba con Nira. Rápidamente, cambio de táctica. —Y fue gracias a ti.
Ella parpadeo, mientras descruzaba sus brazos y jugaba con sus dedos.
—No sé lo que hiciste, pero gracias—dijo él. Nira detuvo el movimiento nervioso de sus dedos para mirarlo con sorpresa.
— ¿Me agradeces?
—Sí, me salvaste la vida.
Ella sacudió su cabeza con incredulidad.
—Oye no es así como esperaba que esto fuera.
— ¿Y qué esperabas?—dijo Zayn con cautela, estudiándola cuidadosamente mientras ella meditaba.
—Pues, que me hicieras mil preguntas, que dijeras que no querías verme, que ya no quieres tener nada que ver conmigo…
—Woah, oye ¿Por qué creíste eso?—la detuvo él rápidamente, con el ceño fruncido. Nira se encogió de hombros.
—En este punto, ya habrás notado que yo tampoco fui la chica más normal en la caja de arena.
Y ahí estaba, Nira finalmente parecía abrirse a él. Como caminar sobre huevos, Zayn pensó bien sus palabras, para no decir algo que levantara esos escudos que ella tenía.
—Nunca me gusto la normalidad de todos modos—dijo él—. Se vuelve tedioso en cierto punto, ya no sabes de que hablar. Contigo es más sencillo, como; ¿Qué onda? ¿Has hablado con muchos mounstros hoy?, —Oh si, convertí a unos en mis esclavos, fue divertido cuate.
La pelirroja lo miro unos segundos, antes de reír mientras negaba con su cabeza. Hubo algo en ese preciso momento que hizo sentir a Zayn como un ganador.
—Yo jamás diría cuate—dijo ella.
Los dos soltaron otra risa, antes de caer lentamente en silencio. Pero esta vez fue diferente, no fue el silencio incomodo que siempre sucedía entre ambos, sino que fue tranquilo como si algo en esa pequeña conversación hubiera encajado a la perfección.
Paso un largo minuto antes de que Nira tomara el valor suficiente para hablar. Luego de una profunda respiración, apoyo sus brazos sobre la cama y lo miró a los ojos. Invadido por su perfume y ahora su cercanía, Zayn deseó que aquel extraño té que ella le había dado, también realizara su efecto de enfriamiento en otros sentidos.
—No hablo con mounstros—dijo ella como si fuera lo más natural decir algo así.
— ¿Qué?—pregunto, demasiado distraído con mirar su boca como para pensar en otra cosa.
—Lo que dije en aquel bunker…—ella bajo su mirada un segundo. Zayn parpadeó, casi sin poder creer que ella estuviera confesándole algo. Permaneció mudo, esperando a que continuara—, no sabía si funcionaria o no. Solo, se me ocurrió, y cuando lo dije estuve tan sorprendida como tú de que funcionara.
Él parpadeo incrédulo, no era la mejor respuesta, pero era un avance. No pudo contener sus preguntas ni un segundo más, pero se aseguró de hacerlo sin presión alguna.
— ¿Fue gaélico?
Se sintió como estar caminando en una cuerda floja, observo nervioso como Nira miraba sus brazos un segundo luego volvía a mirarlo.
—No—dijo—. Es un idioma mucho más antiguo, leí una vez que es el idioma original de los Holders… y pensé que como esas criaturas eran, algo así, como mascotas…—se detuvo para suspirar—No sé, solo se me ocurrió.
Zayn permaneció estático, mirándola con cautela. Nira se mordió las mejillas y rodó los ojos con exasperación.
—Brillante—dijo él luego de un largo momento de incertidumbre. La pelirroja lo miró como si tuviera un tercer ojo—. Oye no me mires así, fue brillante que lo pensaras y aún más que se te ocurriera aprender ese lenguaje. Eres brillante.
Nira volvió a sonrojarse.
—Gracias—dijo bajando su mirada.
Él intento enderezarse un poco más, para poder tomar su barbilla pero en cuanto intento él ya familiar dolor volvió mucho peor. Gruño por lo bajo, volviendo a su antigua posición, cancelo su idea. Nira hizo el ademan de tomar su brazo para ayudarlo, pero sus manos solo alcanzaron las suyas y permanecieron ahí mientras lo miraba.
— ¿Es tan doloroso como se ve?—preguntó ella.
—Estaré bien. En una semana o dos—Nira bufó.
—Siempre tan pesimista—él sonrió ante eso, aun consciente de que su mano estaba ahí. La palma de Nira se encontraba posada sobre el dorso de su mano, y como acto reflejo, la cerro ligeramente, tomando sus dedos.
La pelirroja se tensó, pero no apartó su mano mientras se encontraba con su rostro. Ella exhalo aire, pensando que su color favorito era el dorado que se encontraba en los ojos de Zayn.
—Ya es tarde—dijo Nira, como si le importara en lo más mínimo que ya había anochecido—. Debería irme.
—Sí. —concordó él, pero ninguno de los dos apartó su mano. Ambos esperando que el otro hiciera el movimiento pero que ninguno deseaba hacer.
Y entonces, Zayn apartó su mano, pero antes de que Nira pudiera decepcionarse, sintió como él colocaba un mechón naranja rojizo detrás de su oreja.
—Tienes que descansar—siguió diciendo. Él simplemente asintió, pero sus dedos ahora se movían sobre su mejilla en una caricia tan íntima que detuvo su corazón. En contra de sí misma, Nira cerró los ojos por un segundo y Zayn deseo tener las fuerzas suficientes para inclinarse y besarla.
Ella permaneció con los ojos cerrados, mientras Zayn acariciaba sus labios con su dedo pulgar. Estos se sintieron suaves y húmedos bajo su dedo, de la misma forma que se sintieron la última vez que la había besado.
Tuvo que tomar lo mejor de sí para bajar la mano y dejarla ir. Todo en su dañado cuerpo le suplicaba que saciara, aunque sea el más mínimo de sus deseos hacía Nira, y ese era besarla. Pero entonces recordó la horrible sensación de abandono cuando ella desapareció por tres días. Sin ninguna explicación.
Zayn no era de los que guardaban rencor, pero tampoco le gustaba ser usado. Se preguntó si ese era el típico, ten una cucharada de tu propia medicina. Bueno si lo era, apestaba. Zayn casi se sintió culpable por todas esas chicas a las que había dejado sin una explicación luego de una noche. Pero entonces se retractó, él jamás le había prometido a algo a nadie, que no fuera a cumplir luego. Jamás ilusiono a ninguna de sus muchas aventuras que habría algo más al otro día.
Pero ahora, esa costumbre era implícita. En ese momento estuvo a punto de prometerle a Nira el mundo entero por un solo beso. Y necesitó todo el coraje del mundo para que pudiera aguantarse y simplemente decir:
—Que descanses Nira.
Ella se enderezó lentamente, ahorrándose un suspiro de decepción, simplemente le dedico una sonrisita de labios pegados y finalmente se marchó.
Zayn quiso gruñir como un lobo herido. Su frustración iba más allá de lo sexual, era consiente que su deseo hacía Nira no solo quebraba las reglas que se había impuesto con respecto a las mujeres de las cuales buscaba una simple aventura, sino que también provocaba que su muro de hielo presentara pequeñas grietas que le permitían a él sentirse herido por su rechazo.

Por más que se lo repitiera mil veces antes de dormir, nada cambiaría el hecho de que Zayn Malik estaba cayendo profundo en una ola de sentimientos, que solo Nira podría calmar.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Capítulo 13 (parte 1):

Mensaje por *Magali* el Jue 12 Oct 2017, 7:37 pm

(Sala real de reunión)

—Pareces de peor humor hoy—comentó Maman mientras tocaba con cuidado su herida.
Sentado al borde de su camilla Zayn no respondió. Aunque era cierto que estaba mucho menos susceptible a ser tratado como un muñeco por maman esa mañana, no admitiría que era culpa de cierta pelirroja que alborotaba todo pensamiento racional y lo transformaba en un animal gruñón.
—Desde mi perspectiva, no se ve muy atractivo—dijo él, mientras miraba con labios apretados su pecho cubiertos de verdugones y moretones causados por el fuerte impacto que esa bestia le causo mientras enterraba la garra entre sus dos costillas. La herida no se veía mucho mejor, aunque había sido cosida, esta estaba roja y tan sensible que cuando el aliento de Maman golpeo en esta Zayn apretó su agarre sobre el borde de la camilla.
—Está sanando. Lento, pero lo está—dijo Maman mientras seguía inclinada para analizar la herida con escrutinio.
Zayn no pudo evitar dejar salir un gruñido, cuando los dedos de la mujer rozaron la herida.
—Oiga no se aloque—mascullo hacía ella. Corinne rió.
—Esa es la actitud que conozco. Bien solo te cambiare las vendas. Enderézate un poco más.
—Es fácil decirlo—se quejó él. Lentamente se enderezo tanto como pudo y bufó cuando sus hombros temblaron— ¿Cuándo dejaré de estar tan débil?
—No estoy segura, la última vez que te mordieron esta tardo dos semanas en sanar por completo—explicó ella mientras colocaba un trozo de venda sobre su pecho—Sostenlo ahí—él obedeció y la mujer comenzó a rodearlo con el materias elástico como a una momia—. Y esta es mucho más grave, así que podría decir que en un mes, mínimo, estarás bien.
— ¿Un mes?—exclamó con desagrado—A este paso mi investigación tomara un año en terminar.
—No te desanimes, Liam te trajo todas tus cosas ¿No?
Zayn miró el cuaderno de dibujo sobre la mesa con una mueca, porque era consciente de que pasaba su tiempo dibujando los ojos y los labios de cierta pelirroja, más que otra cosa.
Dejo salir un suspiro.
—Sí, pero necesito moverme para seguir. Ir a la biblioteca, volver a descampado y patrullar.
Maman lo miró con pena mientras cortaba la venda ya envuelta en su pecho y hombros. No dijo nada mientras terminaba colocar los broches y cinta para evitar que se zafara. Una vez terminado, lo ayudo a recostarse una vez más y toco su frente.
—Lo bueno es que ya no hay fiebre—le dedico una sonrisa reconfortante—No te preocupes cariño, todo estará bien. Estás vivo y es lo que importa.
Él decidió que ya no discutiría y le dedico una pequeña sonrisa.
La tarde paso con rapidez, con su nariz enterrada en su cuaderno, escribiendo notas y dibujando bosquejos de las patas, alas, cola y colmillos de aquella bestia. No había ninguna perspectiva que pasara por alto, y aun así, ninguna encajaba en un rompecabezas lógico. Su lápiz garabateo las tres preguntas más importantes: ¿Cómo? ¿Quién? ¿Por qué? Y sus hipótesis no pudieron ir más allá de los Holders, siendo… malvados.
Cuando el anochecer apago el cielo, Zayn durmió con este. Aunque la noche anterior no había sufrido pesadillas, no pudo contar con esa suerte mientras se veía envuelto en la misma pesadilla de soledad y oscuridad… pero esta vez, fue la voz agonizante de su madre quién le ofreció el miedo suficiente para despertar.
Por suerte, la luz de la mesita estaba encendida en cuando abrió sus ojos. Pasó una mano por su rostro y se tomó un minuto para respirar, solo cuando estuvo lo suficientemente calmado, se percató de que no estaba solo.
Sentada en la silla, Nira miraba con atención un cuaderno en sus manos. Vestida con bermudas y una camiseta oscura, ella se veía casualmente relajada mientras pasaba las hojas del cuaderno, leyendo con atención.
—Murmuras cuando duermes—dijo ella, rompiendo el silencio, aun con los ojo pegados en las hojas.
—Me lo han dicho—Zayn no se molestó en sentarse, se quedó recostado y la observó con el ceño fruncido— ¿Ese es mi cuaderno?
—Si—respondió sin remordimiento.
— ¿Nadie te enseño a no tocar cosas ajenas?
—No. ¿Quién te enseño a dibujar?
Zayn parpadeo, desprevenido por esa pregunta. Ella levanto su mirada, expectante.
—Mi madre—respondió. Nira entrecerró sus ojos como si pudiera adivinar por el tono en su voz que no era algo de lo que deseaba hablar, aun así preguntó.
— ¿Qué le sucedió?
Zayn se arrepintió de estar recostado, ahora el techo era lo único que podía usar para apartar su mirada. Ahora entendiendo porque Nira era tan evasiva con sus preguntas, se dijo que era su culpa que ella ahora estuviera vengándose, y haciendo su propio cuestionamiento.
Una respuesta por una respuesta. Era lo justo.
—Murió por una enfermedad poco común llamada, cardiomiopatía dilatada, cuando tenía ocho años—él inclinó su cabeza para mirarla— ¿Sabes lo que es?—ella negó—Significa que su corazón era demasiado grande para su cuerpo.
Nira no se atrevió a hablar, había tocado un punto débil en él y ya no se sintió a gusto tratando de hurgar en su pasado. Aunque sus intenciones había sido curiosear de la misma forma que él le gustaba hacer con ella, no creyó que su dolor se asemejara tanto.
Y entonces, lo admiró. La forma en la que él podía congelar sus emociones, y hablar sin remordimiento. Al menos lo suficiente para decirlo sin que la voz le temblara. Lo admiró por ello y se preguntó si algún día lo superaría de la misma forma que él. Pero la pregunta mayor fue ¿Cómo se puede superar a la muerte cuando está te rodea?
—Lo lamento—Nira corrió otras de la hoja con cuidado y leyó en voz alta lo que llamo su atención— “¿Cómo? ¿Quién? ¿Por qué? : Holders”—una sonrisa se asomó en la comisura de sus labios— ¿Es tu respuesta a todo eso?
Zayn se sintió aliviado de verla sonreír, él dejo que aquella sonrisa se llevara todo. Su enojo, su tristeza y su dolor. Dejando atrás toda melancolía, le habló con diversión.
—No preciosa, es una idea.
—Ya veo. ¿Y has respondido alguna?—él bufó
—No hay mucho que pueda hacer postrado en una cama—puso una mano sobre su pecho vendado y miró el techo por un segundo—Sin embargo, eh estado pensando…
—Oh oh—se burló ella. Zayn la miro con una ceja levantada.
—Cuidado rojita.
—De acuerdo—Nira levantó ambas manos en señal de rendición—Dime.
— ¿Los Ancianos han respondido la carta que Líteno envió?
—Vendrán mañana, a recoger el Objeto. ¿Por qué?
—Porque si ellos mintieron sobre los Diamantes, significa que no tenemos la cantidad de Objetos que creemos. Sé que Los Ancianos son los únicos que saben con exactitud cuántos Objetos están en nuestras manos y cuantos poseen los Holders.
Nira palideció.
— ¿Sugieres que les exija una lista o algo así?—Zayn asintió con serenidad. Nira se puso de pie mirándolo como si acabara de pedirle que asesinara a un perrito—Perdiste la cabeza, nadie le exige nada a los Ancianos lo sabes muy bien.
—Lo sé, pero también te dije que están aterrados. Una lista de los Objetos que han sido registrados hasta ahora es pago suficiente por nuestro silencio—Nira dejo el cuaderno sobre la mesita y lo miró con frustración.
— ¿Y por qué te servirían?—él amplio los ojos como si fuera obvio
—Nos serviría en todo, Nira. Podríamos averiguar si es un Objeto el que los ayuda a crear estás bestias.
Ella cruzo los brazos bajo su pecho, negando con la cabeza.
—A los Ancianos no les gustara que los extorsionemos, Zayn.
—Entonces yo lo haré—respondió con convicción, pero ella lo miro incrédula.
—Apenas si puedes sentarte.
—Puedo caminar, dolerá pero puedo hacerlo. No le temo a la autoridad, además, yo no soy residente de Alba… lo tomarán como algo personal.
—No lo sé—Nira suspiro, aquella idea no le parecía para nada atractiva—. Tengo que hablarlo con Líteno primero.
Zayn apoyo las palmas sobre el colchón, y con una respiración se sentó rápidamente. Una vez más, las magulladuras y moretones se apretaron sobre sus músculos adoloridos.
—Está bien—dijo tomando el bolso que Liam le había llevado esa mañana, rebusco hasta que encontró una camiseta blanca sin mangas. Sería sencilla de poner, o eso creía.
— ¿Qué haces?—pregunto Nira, mientras lo veía colocarse la camiseta sobre la cabeza y luego cuidadosamente pasando los brazos.
—Hay que hablar con Líteno, tú lo dijiste.
—Tú no vendrás.
— ¿Por qué no? Soy muy convincente y tengo que practicar el caminar un poco si quiero levantarme mañana.
La pelirroja se adelantó, mientras él empujaba las sabanas descubriendo sus piernas. Antes de que Zayn pudiera impulsarse hacia adelante, Nira lo detuvo colocando ambos brazos a los lados de su cabeza, apoyándose en la cabecera de su camilla. Él tragó saliva cuando se topó con su mirada. Ella estaba tan cerca que le sería fácil abrazar su cintura, su cabello claro cayó sobre sus hombros y él detecto el dulce aroma de su shampoo.
—Lo que haces es una locura—le dijo la pelirroja.
—Adoro que uses tu tono serio conmigo—susurro él con una media sonrisa.
—Hablo en serio, Zayn. Estás herido y maman me mataría si te dejara…
Él levanto su mano, interrumpiéndola.
—Te preocupas demasiado—dijo despreocupado.
—Zayn, escúchame…
—No, tú escúchame. No tienes nada de qué preocuparte, yo hablare y si Líteno dice que no. Entonces me rendiré. ¿De acuerdo?—ella ladeo su cabeza con duda en sus ojos—. Nira, por favor, confía en mí esta vez.
Nira apretó su agarre en la cabecera. La magia que cosquilleaba dentro de sí acentuó cada deseo que tenía de besarlo. En cambio, respiro hondo y dijo rendida:
—No vas a rendirte ¿Verdad?
Él la miró divertido.
—Nunca.
Ella temió que dijera eso.
Los ojos de Zayn se agrandaron con sorpresa cuando Nira tomo el borde de su camiseta tiró hasta sacarla sobre su cabeza y se tensó rápidamente cuando su mano toco con suavidad su pecho.
—Mierda—dijo él, mirando con un bobo como ella tiraba los broches que maman había colocado para mantener su vendaje unido—. Oye, por más que haya estado deseando que me desnudes por mucho tiempo, no estoy en condiciones para…
— ¿Mucho tiempo? Interesante—Nira no se preocupó por él tacto mientras sacaba un cuchillo de su bota. Zayn contuvo un jadeo cuando en un movimiento rápido ella cortó las vendas, dejando sus heridas a la intemperie.
— ¿Qué demonios? ¿Te volviste loca?
Ella hizo una mueca mientras miraba sus moretones.
—Escucha—dijo inclinados en la misma posición de antes y encerrándolo entre sus dos brazos. Zayn tragó saliva, mirando con desconfianza el cuchillo en su mano—Solo hay una forma en la que te deje hacer esto, y es si te ayudo con esas heridas. Pero tengo pautas antes de hacer esto.
Él boqueo confundido.
— ¿Ayudarme com…
—Regla número uno: No hay preguntas. Ninguna. Nada de ¿Cómo? O ¿Por qué? Promételo.
—Realmente no entiendo el propósito de esto.
Nira gruño por lo bajo.
—Promételo, Zayn—dijo acentuando cada palabra.
Él parpadeó, repasando una vez más como es que había pasado de recibir tentativos besos a que ella sostuviera un cuchillo. No encontró respuesta, como siempre. Su curiosidad creció y no encontró salida, dedujo que no tenía otra opción dada sus condiciones.
—Lo prometo—aseguró luego de suspirar rendido.
—Gracias—ella relajó notablemente su expresión y se alejó—La ultima regla es que no puedes decírselo a nadie. Ni siquiera a maman, cuando te pregunte que te sucedió.
Nira volvió a guardar el cuchillo en sus botas y lo miro expectante.
— ¿Cuándo me pregunte lo que me sucedió?—dijo él sospechando lo peor. Pero ella levanto un dedo y lo movió de lado a lado, antes de que pudiera hablar otra vez.
—No hay preguntas. Tienes que prometerlo, sino me iré de aquí y puedes llegar tu solo hacía el Rix que se encuentra a unos veinte kilómetros.
Él entrecerró los ojos en su dirección. Ella estaba extorsionándolo. Zayn pensó que nadie nunca lo había tratado de esa forma, pensó que debería mandarla al diablo, a ella y su actitud mandona. Pero en lugar de eso, sus hombros decayeron rendidos y le costó mucho trabajo tragarse su orgullo.
—Está bien—dijo finalmente—Lo prometo.
—Supongo, que puedo confiar en tu palabra, soldado.
Zayn apretó su mandíbula, mirándola con un enojo palpable.
—No me insultes, Nira. No soy ningún mentiroso, si dije que no te haría malditas preguntas y no le diría a nadie, no lo haré.
Ella lo miro por unos segundos antes de lamer sus labios con nerviosismos y acercarse. Zayn la miró con curiosidad mientras ella extendía las palmas abiertas sobre su pecho, pudo intuir el dolor pero permaneció en silencio, estudiando cada uno de sus movimientos. Pero entonces la única razón por la que no gruñía por lo bajo, fue porque estaba muy ocupado apretando sus dientes. A pesar de que Nira ahora tenía sus manos apoyadas sobre su piel con mucha suavidad, Zayn lo sintió como un puñetazo en las entrañas.
En medio de un pesado silencio, ella cerró sus ojos. Aunque no deseaba causarle dolor, Nira sabía que era necesario sentirlo para poder buscar la energía que necesitaba. Con ayuda de los dusios en su cuello, se aseguró de que sus poderes obedecieran. Hasta que luego de un largo minuto que a él le parecieron eternos, Nira pudo sentirlo todo. Como si el cuerpo de Zayn fuera el suyo propio, escucho el sonido de su acelerado corazón, la dureza con la que sus pulmones respiraban y finalmente… el dolor de sus heridas.
Le pareció insoportable, aquel dolor era como una masa pegada a su piel que solo se volvía más pesada. No entendió como él podía actuar con tanta normalidad, cuando estaba agonizando por dentro. Tuvo que tomar lo mejor de sí para ignorar el cosquilleo en su estómago y mantener su poder al margen de sus emociones.
Por el otro lado, Zayn tuvo la fuerte necesidad de apartar sus manos pero algo le dijo que soportara solo un poco más. El lenguaje corporal de la pelirroja era estático, tanto que él temió que estuviera ida. Pero entonces las manos apoyadas sobre su pecho, se hicieron más ligeras, hasta que casi ni pudo sentirlas. Él bajo la mirada rápidamente, topándose de inmediato con lo que debía ser la cosa más aterradora y hermosa que vio en su vida.
Hermoso, por el brillo color turquesa que salía de los dedos de Nira, como si fuera alguna clase de vapor. Y aterrador, porque ese extraño brillo se extendía por su pecho, abrazando con frialdad sus afiebradas heridas. Fue un alivio y al mismo tiempo algo que detuvo su corazón. Por un momento Zayn creyó que alucinaba, pero no solo estaba viéndolo con sus propios ojos, también sintió la magia que emanaba de sus palmas. Una magia que nunca antes había sentido.
No pudo moverse, mientras miraba con desdén cada movimiento que aquel vapor turqués hacía mientras se volcaba sobre su piel. Como un beso de alivio, el brillo volvió la inflamación de sus hematomas en pequeñas manchas de color verdoso, y la herida de cinco centímetros se volvía un profundo rasguño de tres. El dolor estuvo presente, pero no fue insoportable y su energía renovada fue lo primero que sintió volver con gusto.
Entonces, el brillo se evaporo en el aire, como si no hubiera sido nada más que otra partícula. Nira dejó caer sus manos sobre la camilla, tomándose del borde como si de repente se sintiera exhausta.
— ¿Qué? ¿Cómo?—la boca de Zayn se abrió y se cerró. Articular una frase coherente fue un desafío de pronto.
La pelirroja negó, dando hondas respiraciones hasta que finalmente se enderezó y apuntó un dedo hacía él.
—Lo prometiste. No puedes hacer preguntas.
Zayn maldijo aquella promesa, todas las preguntas que rondaban en la punta de su lengua parecían luchar por escapar. Tuvo que recordarse que era un hombre de palabra y jamás se permitiría romper eso, así que se mordió la lengua y volvió a bajar su mirada. Le tomo un tiempo encontrar sus palabras de vuelta, y aun más que lo que saliera de su boca no fuera una pregunta.
—Pudiste haber hecho eso antes—ella entrecerró sus ojos y Zayn le dedico una media sonrisa—. No puedo hacer preguntas, al menos deja que me queje.
—Prueba si puedes moverte—dijo Nira extendiendo su mano.
Él la aceptó y con ayuda de su brazo se sentó sobre la cama. No hubo temblor en sus músculos, ni un dolor infernal quemándole la piel. Zayn rió con asombro.
—Increíble—dijo.
Rápidamente se sentó en el borde con sus piernas colgando, flexiono sus brazos, movió sus pies y finalmente toco la herida en sus costillas. Aunque sintió un pequeño pinchazo al tocarla no era nada comparado al dolor que sintió en el momento que maman lo revisaba.
Riendo, incrédulo y con el poderoso placer de tener sus fuerzas de vuelta, miró a su sanadora con un brillo de admiración. Esa admiración se volvió rápidamente en deseo cuando notó los penetrantes ojos de Nira subiendo y bajando por su pecho, él supo que aquel brillo en sus ojos no estaba relacionada, en nada, con la mirada que maman le daba mientras lo revisaba.
—Oye—dijo ladeando su cabeza con burla—, ya que estoy medio desnudo y con mis energías renovadas, nada nos impide cumplir esa pequeña fantasía ¿Qué dices?
Ella parpadeo, apartando la mirada de su cuerpo se topó con su ojos, estos parecieron mucho más vivaces que antes. Su cuerpo respondió rápidamente, pero Nira se negó a dejarse caer por sus juegos perversos.
—Digo que tienes suerte que tus tripas no salieran por tu nariz.
La sonrisa en el rostro de Zayn se borró.
—Espera, espera. Que mis tripas salieran por mi nariz—repitió él sacudiendo su cabeza— ¿Era eso una probabilidad?
—Nunca lo había probado en alguien más, así que sí, lo era.
—Oh genial, genial—su tonó sarcástico subió una octava— ¡¿Por qué no me dijiste eso antes?!
Fue turno de Nira para sonreír con satisfacción.
—Como tú dices: solo relájate—contestó en un tono burlón—Ahora, ansió ver como convencerás a Líteno de tu fantástica idea.
— ¿A dónde vas?—preguntó mientras la veía alejarse.
Sosteniendo ambas cortinas de poliéster, Nira se volteó para mirarlo como si fuera idiota, él comenzaba a acostumbrarse a aquella mirada.
—Iré por los caballos, mientras tú te cambias.
— ¿No quieres ayudarme con ello?—dijo Zayn con su tono sugestivo, ganándose que cerraran las cortinas con brusquedad—. Oye, que sea Tate.
—Creí que no te agradaba—dijo Nira al otro lado, deteniéndose un segundo para mirarlo y topándose con su silueta al otro lado de las cortinas. Su corazón se aceleró tontamente, cuando adivino por sus movimientos, que estaba bajándose los pantalones.
—Eh tomado cariño con la bestia. Además, los sementales tenemos que estar unidos.
Ella no necesito ver su rostro para saber que tenía aquella media sonrisa suya plantada en el rostro. Deseó poder negárselo, pero mientras más lo observaba sus escasas respuestas sarcásticas se volvían irrelevantes. Finalmente, sacudió su cabeza y se dirigió a la salida de la enfermería, pero su imaginación siguió divagando en el cuerpo desnudo de Zayn al otro lado de esa fina cortina.
—Es tarde ¿Sabemos si siquiera Líteno está despierto?—dijo Zayn, una vez que ambos estuvieron montados en el caballo. Subirse le supuso un esfuerzo notable, probando que aún no estaba curado del todo.
—Está reunido con su Consejo y algunos otros comandantes en este momento—le explicó ella montada sobre la yegua marrón a la cual, ahora él sabía, Nira tenía un importante apego
— ¿Y por qué tú no estás ahí?
—Pues no fui invitada. Cosa de gente adulta, no lo sé.
— ¿Y no te interesa saber por qué no fuiste invitada?
—Por supuesto, pero yo entiendo algo que tú no.
Él sonrió, siguiendo su juego de palabras.
— ¿Y que sería eso dulce Nira?
—Que cuando alguien me dice no, es porque significa no.
Zayn ladeó su cabeza, miro el techo como si meditara sus palabras. Finalmente volvió a mirarla con profana diversión.
—No me suena. La verdad es que prefiero escuchar que me digas “Si” al lado de “Así, Zayn. Más rápido” -dijo mientras fingía un gemido
El sonrojo de Nira, fue un punto para él.
—Eres un cerdo.
 Pero él pudo jurar que vio la curva de una sonrisa asomarse en la esquina de sus labios.
***
Se encontraban en la misma sala de reuniones en la que Zayn y el Rix habían hablado. En la oscuridad los colores de las paredes eran opacados por el brillo de las luces artificiales en el techo, pero algo que no fue capaz de ignorar, fue la silueta de aquel guerrero sobre su Pegaso, justo como en sus sueños el guerrero seguía ahí; volando frente al sol con su espada apuntando hacía las nubes.
Él esperó encontrarse con una serie de consejeros y comandantes discutiendo entre sí. Y lo hizo, solo que nadie estaba discutiendo. Y al estudiar los rostros presentes, Zayn entendió el porqué.
Sentado en uno de los lados de la extensa mesa de madreperla, se encontraban al menos cinco personas vestidas con túnicas de color rojo y azul oscuro. El poder que emano de ellos era tan fuerte como el del Rix Líteno, pero lo único que los diferenciaba, eran los tatuajes de una balanza que llevaban en la frente. La balanza de la Justicia.

Zayn supo entonces, que se encontraba frente los Seekers más viejos que existían, los más sabios y más poderosos de su raza; Los Ancianos.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Capitulo 12 (parte 2)

Mensaje por *Magali* el Jue 12 Oct 2017, 7:49 pm


La mirada sorprendida que Nira tenía plantada en el rostro, le dijo a Zayn que como él, no tenía idea de que la reunión parecía haberse adelantado.
El aire se sintió frío en cuanto Los Ancianos posaron sus gélidas miradas en ellos. Vestido con largas túnicas color borgoña, Zayn asimilo su apariencia a la de un árbol muerto en medio del invierno; delgados, altos y arrugados.
Al otro lado de la mesa, se encontraban sentados los consejeros, vestido con túnicas color turquesa, y algunos de los comandantes de la armada de Alba. Entre ellos reconoció a Abelard y Nikolai. En cuanto se topó con la mirada de este último, Zayn noto como el siempre gentil rubio, enfriaba su postura para dirigirle una mirada cargada de pesadumbre. Él tuvo el impulso de hacer una reverencia burlona, pero se contuvo.
—Lamentamos interrumpir—dijo Nira, rompiendo el silencio con su voz temblorosa. Al parecer, Los Ancianos la habían puesto tan nerviosa como a todos los demás.
— ¿Ah sucedido algo? —preguntó el Rix, de pie en la punta de la larga mesa con detalles en madreperla. Sus cejas se elevaron ligeramente en sorpresa, en cuanto observó a Zayn. ¿Habrá notado que debería estar en la enfermería agonizando en lugar de aparecer deliberadamente a mitad de la reunión que debían tener en privado con Los Ancianos? Zayn solo pudo esperar que no fuera así.
— ¿Quiénes son ellos? —con una voz rasposa y grave, uno de los Ancianos hablo. Con su escaso cabello blanco en canas, él era el más alto de entre los cinco, incluso más alto que el Rix. Sus ojos grises, los miraron de arriba abajo con desconfianza.
—Nira es la comandante de los centinelas y Zayn es un investigador que está trabajando en el caso de estas nuevas y extrañas criaturas que mencione antes—explicó el Rix, la voz de Líteno le recordó mucho a la calma que Nira podía tener cuando todos los demás parecían tensos a su al rededor.
— ¿Una mujer comandante? —el mismo Anciano de antes, habló con sorpresa y disgusto mientras miraba hacia Nira. Está se tensó bajo el escrutinio de sus ojos.
Una fuerte ola de macho protector embargo a Zayn. Levantó su mentón y tensó los hombros, de pronto luciendo grande y potente junto a ella mientras miraba al Anciano con advertencia. Pero este no pareció temerle.
—Nira es una de los mejores centinelas, ella ha sido quién encontró el Diamante—Nikolai desvió la atención hacía él al hablar en un tono moderado—. Ella y Zayn—se corrigió rápidamente.
— ¿Es cierto? —dijo otro de ellos, este poseía unos penetrantes ojos verdes.
—Es cierto—afirmó el Rix Líteno.
Los cinco Ancianos parecieron moverse al mismo tiempo, enderezando sus hombros sin perder la mirada fría y la expresión nula.
—En ese caso—dijo el más alto de ellos—Mi nombre es Nhean, juez supremo entre Los Ancianos. Y ellos son mis cancilleres; Dídac, Oriol, Ferran y Afrim—sus movimientos fueron formales, pero su tono era todo menos de una presentación amistosa.
El resto de los cuatro Anciano se limitó a inclinar la cabeza al ser presentados.
Zayn no podía contar las leyendas que había escuchado de Los Ancianos, y como todo el mundo creía que podían ser tan poderosos como los antiguos druidas y tan viejos como un árbol. Pero él no sintió ninguna magia especial en ellos, aunque eran poderosos, no eran mucho más especiales que cualquier Rix y eso fue suficiente para que se sintiera decepcionado y a la vez aliviado. Su poder minimizado significaba que no podían pulverizarlo con la mirada si así quisieran, y algo le dijo que pronto querrían hacerlo.
—Todos les agradecemos que hayan salvado esta reliquia de las manos equivocadas—dijo Ferran, él único entre ellos que no era pálido como la nieve. Calvo y con una piel morena, Ferran a diferencia del juez supremo, tenía una mirada cálida y casi amable por debajo de esa seriedad.
—Ya que hemos agradecido a los héroes en persona—dijo Nhean, claramente en desacuerdo con las palabras de su canciller—, es momento de llevar el Diamante a donde pertenece, un lugar seguro.
Zayn se guardó la risa sarcástica.
—Claro. Kael, trae el dusio por favor—solicitó el Rix hacía el hombre sentado junto a Nikolai.
De cabello rubio canoso y con un temple sorprendentemente fuerte para su edad, Zayn identifico a Kael como el capitán de la guardia real gracias al símbolo—de una espada atravesando una corona de ocho puntas—bordado en medio de su pechera marrón.
Zayn reunió todo su valor para aclarar su garganta notablemente, y hablarle al Rix Líteno con sus emociones controlada.
—Disculpen, pero antes de que traigan el Diamante—dijo, de forma que Kael se detuvo a medio camino de la salida—Me gustaría decirle algo a Los Ancianos, si no les importa.
Por supuesto que les importaba, pero él era consciente de que como todo político, intentarían parecer lo más amables posible para esconder sus verdaderas fallas. Zayn notó que tres de ellos miraron al juez supremo con nerviosismo, pero este mantuvo su temple frío y le dedico una media sonrisa, llena de tensión.
—Puedes hablar.
El Rix asintió hacía Kael, indicando que se detuviera. Pronto todos los presentes en la sala, dirigieron sus ojos hacía Zayn.
—Solo quería preguntar ¿Por qué mintieron respecto al paradero de los Diamantes?
Los comandantes, incluyendo a Nikolai, palidecieron. Los tres consejeros del Rix que estaban presentes ampliaron sus ojos alarmados e incluso el mismísimo Rix se vio inquieto.
— ¡Zayn!—Nira fue la única que le dio voz a su sorpresa. Él había percibido su arrepentimiento en cuanto Los Ancianos la escrutaron con la mirada, por lo que no pudo culparla por echarse atrás. Sin embargo, dio una palmada en su mano de forma tranquilizadora y la miró con calma.
—Solo es una pregunta lógica—dijo antes de volver su mirada a Los Ancianos— ¿O no lo fue?
Zayn se metía en terreno peligroso y fue consciente gracias a la aguda mirada que los jueces le enviaron. Jueces que bien podrían ordenar clavar su lengua en la pared por tal insolencia, este pensamiento hizo que se estremeciera pero se recordó que las preguntas no eran ilegales. Y aposto a que Nhean estaba deseando que lo fueran.
—Muy lógica—respondió el juez supremo. El aire era tenso, como si de pronto todos se encontraran encerrados en esa habitación con una bomba tan sensible, que hasta temían respirar demasiado fuerte—Responderé a tu pregunta con otra, Zayn ¿Verdad?
Él asintió en silencio.
—Bien, Zayn ¿Por qué crees que elegimos esconder la verdad sobre la perdida de estos poderoso Diamantes que una vez guio a nuestra a raza a una guerra que nos dividió a todos?
Una pregunta muy larga, pero justa. Zayn se contuvo de dejar que su sarcasmo hablara por él.
—No deseó juzgar sus buenas intenciones. Pero como alguien que casi muere por culpa de ese Diamante, le diría que su pensamiento es discutible—respondió. El Anciano pareció tomar todo su autocontrol cuando bajo ligeramente su mentón, mirándolo fijamente a través de sus pestañas.
—No hay discusión. Si, mentimos señor Malik, pero fue para evitar una guerra. ¿Cree que algo así es discutible?
Zayn se tensó, consciente de que no le había mencionado su apellido. Eso lo desanimo ligeramente, Nhean sabía de dónde provenía y probablemente lo esté tachando de anarquista en ese preciso momento.
—No, claro que no—dijo con seguridad—. Pero no creo que ningún Seeker guerrero o no, lo vea de esa manera. Después de todo, nosotros vivimos pacíficamente creyendo que estábamos a salvo de la magia de los Objetos. Objetos que prometieron guardar con seguridad.
— ¿Qué sugieres muchacho?
—No sugiero nada, señor. Solo buscó la verdad, de esa forma podré trabajar sabiendo a que me enfrento—Zayn había llegado donde quería, ahora era momento de dar el último golpe—. De hecho, creo que para evitar luchar a ciegas otra vez, nos sería muy útil una lista de los Objetos que realmente están bajo su cuidado.
Él no temió resaltar la palabra realmente y todos lo notaron. Nira incluso apretó su muñeca con advertencia, pero Zayn permaneció firme mientras el resto se esforzaba por no dejar caer su mandíbula de la conmoción.
Nhean lo miró fijamente por un largo minuto, pero no fue él quien respondió.
—Exiges información clasificada bajo una extorsión. Eso es un crimen muy grave—dijo el más bajito de ellos, con tan solo una pelusa blanca cubriéndole la calvicie. El sol tatuado en medio de su frente se arrugo con su ceño, Zayn lo identifico como Afrim.
—No aceptaremos ninguna condición. Y no tienes ningún derecho en clamar tal información—concordó el anciano junto Nhean, Dídac.
Él tomo aire profundamente, deseando escupir con rabia el rostro arrugado de Dídac, pero limitándose a hablar con control.
—A lo largo de mis veinticinco años, eh participado en un total de cincuenta y dos misiones de Recolección. Misiones en las cuales eh visto morir a mis compañeros, sufrido heridas que me marcaran por siempre y eh luchado con determinación en cada una. Así que con todo respeto, señor, no se atreva a decir que no es mi derecho saber que si en realidad estos Objetos, en las que miles de Seekers se sacrifican cada día por recolectar, están siendo protegidos como nos han prometido o es solo otro pequeño secreto que han guardado de nosotros.
Él corazón de Zayn dio tumbos contra su pecho, no supo cuánto había cruzado la línea de falsa sofisticación hasta que notó como los Ancianos quedaban completamente mudos. La mano que Nira tenía en su muñeca, se volvió ligera y se estremeció cuando su dedo pulgar acaricio su piel en un intento de calmarlo. Que funciono lo suficiente para distraerlo.
—Es suficiente—fue el Rix Líteno quién rompió la esteticidad del silencio. —Zayn, creo que será mejor que Nira y tú se retiren, hablaré con ustedes cuando hayamos terminado.
—Si me permite, tengo algo que decir—tanto Nira como Zayn levantaron la mirada sorprendidos hacía Ferran. El Rix no tuvo más remedio que otorgarle la palabra.
Zayn se preparó para cualquier tipo de sentencia. Levantó el mentón sin vacilación y lo miro a los ojos.
Pero entonces, la ilegible seriedad de Ferran presento una grieta. Y estaba justo ahí, en sus labios. Ya no estaban presionados en una línea recta, ahora mismo se curvaban ligeramente. Zayn parpadeó confuso por su expresión, se hubiera esperado muchos otros gestos, pero no una media sonrisa de aprobación. Tan rápido como apareció, esta desapareció, dejando a Zayn confuso.
—Ha presentado un punto valido, señor Malik—dijo el anciano, mientras se alejaba lentamente de la mesa y se acercaba a ellos a un paso lento, hasta terminar frente a él. Zayn permaneció firme—. Pero respóndame esto ¿No cree que sería imprudente de nuestra parte entregarle una ventaja tan injusta para el resto de los Seekers?
Zayn parpadeó, consciente de la magia que revoloteo a su alrededor por un segundo. Fue tan fugaz que por un momento creyó que lo había imaginado. Hasta que se topó con los ojos de Ferran. Ojos que destellaron comprensión.
En ese instante, un lazo de complicidad se estiro entre ambos.
—Creo que también es un punto relevante—respondió, evitando sonar inseguro.
—Exacto. Por lo tanto, la divulgación de este acuerdo no solo sería un delito sino que daría entender que Los Ancianos, la ley suprema, es lo suficientemente débil para ser extorsionada. Lo cual no permitiremos. Y ahora usted debe entender, que no tiene permitido volver a exigirnos nada, sobre todo con el desdichado historial de su familia.
Nira noto como Zayn se tensaba a su lado. De pronto quiso abofetear a aquel anciano, pero la frialdad de sus ojos la paralizó.
—Usted, sería la última persona a la cual le entregaría tal ventaja, señor Malik.
Zayn borro toda expresión de su rostro mientras Ferran decía su apellido como si fuera algo asqueroso pegado en su zapato. El hombre volvió a caminar lentamente a su lugar, mientras los demás Ancianos miraban a los dos jóvenes con una obvia satisfacción y placer de autoridad.
—Cabe destacar que si alguna palabra de lo sucedido aquí, incluyendo la entrega del Diamante, llega a salir de este cuarto,  las consecuencias serán inmediatas e irremediables—dijo Nhean, mirando a todos los presentes con una prepotente autoridad.
Zayn evito parecer demasiado relajado pero la realización se posaba con agradecimiento en su mirada, mientras Ferran lo miraba.
— ¿Eh sido claro?—exigió saber el Juez Supremo.
Nira no pudo creerlo, miró sorprendida como el potente hombre a su lado—que hace un segundo había sufrido un arranque de rabia contra Los Ancianos—bajaba su cabeza sumisamente, rindiéndose ante los mandatos de aquel anciano orgulloso.
No pudo permitirlo, dando un paso adelante e ignorando la mirada que Líteno le lanzó, Nira habló:
— ¿Cómo se atreve?
—Nira—mascullo Nikolai al otro lado, con advertencia.
—No. Esto es ridículo—resaltó ella con sus ojos encendidos—. Es lo más estúpido que eh oido, Zayn no tiene la culpa por las faltas de su familia y juzgarlo de esa manera, es injusto. Se supone que no deberían…
—Ya eh expresado todo lo que debía ser dicho—dijo Nhean, interrumpiéndola sin siquiera dedicarle una mirada. Nira enrojeció en furia—. Ahora, entréguenos el Diamante y pasaré por alto está insolencia.
Kael  no perdió tiempo en salir por la puerta. Ella apretó sus puños, sintiendo el horrible sabor de la impotencia en la presencia de aquellos hombres que se veían tan frágiles.
—Escuche…—comenzó, pero fue detenida por una mano que toco su hombro.
—Nira—Zayn susurro, con voz tranquilizadora. Cuando ella lo miró, este negó con su cabeza lentamente—. No vale la pena.
Nira quiso gritarle, pero en cuanto Kael volvió a entrar en la habitación, dejando el dusio sobre la mesa y a la disposición de los Ancianos, se dio por vencida. Con la decepción cruzando a su rostro, bajo su mirada y contuvo su rabia.
—Una vez más, estamos agradecidos y reiteramos que esta reunión permanecerá siendo un secreto—dijo Dídac, tomando el dusio.
—No tienen de que preocuparse, me aseguraré de que nada salga de estas paredes—le aseguró Líteno sin vacilar.
Entonces un portal se abrió en la pared a sus espaldas y en cuestión de segundo, Los Ancianos se habían ido, dejándolos sin nada.
***
Una hora y media después, Zayn y Nira fueron los últimos en ser despedidos del palacio luego de que el Rix Líteno socavara el poco animó que les quedaba con un discurso sobre como la idea de afrontar a Los Ancianos por si solos había sido descabellada y estúpidamente decepcionante.
Ahora ambos se encontraban sobre sus caballos, marchando lentamente bajo la última hora de anochecer, en un profundo silencio. Zayn miró de soslayo a su acompañante no tan animada como él se sentía por dentro. Tuvo que morderse la lengua un segundo, aunque la visión decepcionada que ella tenía en el rostro estaba tentándolo a hablar, no lo hizo. Necesitaba estar lo suficientemente lejos del palacio sino quería levantar sospechas. Así que opto por forzar una conversación trivial.
—Creo que note un parecido entre Kael y Nikolai ¿Me equivoco? —dijo, montado sobre un ya acostumbrado Tate, que galopaba con tranquilidad.
Nira asintió, con sus ojos fijos al frente.
—Kael es su tío paterno. Él cuido de Teiza y Nikolai, cuando sus padres murieron—explicó sin ninguna emoción en su tono.
— ¿Conociste a sus padres? —preguntó con cautela, para su sorpresa, Nira no vaciló en responder.
—No en realidad. Conocí a Teiza y Nikolai cuando se mudaron con su tío. Luego de eso, prácticamente crecimos juntos.
— ¿Kael siempre fue Guardia Real? —hizo lo mejor que pudo para mantener su tono casual, sin que hiciera saltar esas alarmas de peligro que Nira tenía.
—Sí, desde que puedo recordar.
Zayn dedujo entonces que los padres de Nira debieron haber tenido un trabajo importante en la armada del rey, era lógico cuando sabía que el Guardia Real vivía dentro del castillo, por lo tanto, Teiza y Nikolai también debieron haber crecido en esos grandes muros de marfil. Recordó haber escuchado sobre un ataque al palacio de Alba, muchos años atrás donde los Holders habían encontrado un portal oculto que le dio un pase libre a la ciudad. Supo que hubo varias muertes y se preguntó si la madre de Nira habrá perecido por esa batalla.
Fuera lo que fuera, no planeaba averiguarlo por otro medio que no fuera por su voluntaria confesión.
Cuando el bosque tranquilo y oscuro comenzó a rodearlo, Zayn movió las riendas, guiando a Tate en dirección a los árboles.
— ¿Qué haces? —dijo Nira al percatarse de su alejamiento.
—De pronto tengo ganas de rezar ¿Tu no?
Ella detuvo a su yegua y lo miró confundida.
—Zayn—lo llamó, pero todo lo que vio fue su espalda desaparecer entre la maleza.
Con un bufido, Nira se debatió en si debía caer en su trampa o no. Por un lado, no estaba de humor y estaba segura de que deseaba golpearlo en el rostro por rencor, pero la magia que revoloteaba en su interior le decía que había animales en el bosque y que Zayn podría ser una posible víctima.
Dejando salir un gruñido por lo bajo, ella le hizo caso, por primera vez, a la voz en su interior. Esa voz que solo la guiaba a los brazos de Zayn en cualquier circunstancia y se hacía cada vez más ruidosa.
A una distancia considerable, Nira se detuvo solo cuando Zayn lo hizo y fue casi irónico que no hubiera notado antes la familiaridad del camino. Luego de atar a su yegua junto a Tate, Nira lo vio sentarse frente al árbol de Danua, casi se veía tierno.
Se abrazó a si misma mientras la fría brisa de la noche se adentraba a través de la fina tela de sus bermudas y entre sus sandalias. Se maldijo por no haber llevado una chaqueta. Por otra parte, Zayn si había previsto el clima con sus pantalones deportivos de algodón, y con una de sus usuales chaquetas de cuero.
— ¿Por qué se te ocurre rendir tus respetos ahora? —pregunto ella de mala gana, permaneció entre las lianas a unos pasos lejos de él. Pero entonces sintió un fuerte latigazo en su trasero y avanzó con un chillido.
— ¿Qué sucede? —preguntó él, sus ojos se oscurecieron mientras veía como Nira se refregaba el trasero que el moría por apretar.
—Creo que mi diosa acaba de darme un coscorrón en el trasero—dijo mirando las lianas con desconfianza.
—Suena grave ¿Quieres que le eche un vistazo?
No funciono. Nira lo miró con ironía y tomó asiento a su lado. Zayn suspiro, lo intentaría más tarde.
—Sobre tu pregunta de antes, no sé cómo se reza, así que deberías guiarme.
Nira lo miró, esperando ver burla en su rostro o algo que le dijera que solo le tomaba el pelo. Pero él la miró con una expectante seriedad.
—No hay una forma correcta de rezar—respondió—. Puedes decirlo en voz alta, o en tu mente. Danua escucha a los creyentes.
—Mm—dijo él asintiendo con comprensión. La luz del árbol brillo en sus ojos cuando pregunto: —Danua deja entrar en su templo a los creyentes ¿Verdad?
Nira asintió, no entendiendo a donde deseaba llegar hasta que bajo su mirada y su corazón se partió al ver la verdad reflejada en esta.
— ¿Eso incluye a los muertos? Quiero decir, mi madre—él volvió su mirada al tronco, como si esperara una respuesta de este—, ella creía en los dioses.
Fue como si pudiera sentir su dolor, y la magia dentro de Nira le dijo que podía sentirlo. La aflicción de una perdida, le era demasiado familiar y a la vez un recuerdo amargo.
Zayn la miró cuando ella apretó su mano, había pena en sus ojos pero era la misma que solía ver en la mirada de los demás cuando hablaba de su madre. No. Ella lo miró con comprensión, Nira entendía su dolor.
—Estoy segura de que ella esta con Danua—dijo la pelirroja sin vacilar—. Tal vez incluso ahora. Algunas personas decían que podían oír las voces de sus antepasados, susurrando entre las hojas.
Los dos subieron sus mirada hacía las hojas silbantes que se movían gracias a la pequeña brisa fría. Zayn sonrío a la nada.
—Tal vez fue mi madre la que me pidió que te besara. Suena como algo que ella haría.
Nira imito su sonrisa y sus mejillas enrojecieron. Zayn estudio su rostro, memorizando cada detalle con fascinación. Ella era la chica más hermosa que él hubiera visto, y no solo eso, para él, Nira era inteligente, valiente, fuerte y muy impulsiva. Demasiado, a veces. Pero no le hubiera gustado de otra manera.
Él volvió a sentir aquel tirón en el pecho, no pudo describir la sensación, pero pudo compararla a la primera vez que su madre le enseñó el azul del mar. A cuestas de su padre, Zayn recordó con cariño como su madre lo había levantado muy a la madrugada para luego cabalgar al menos dos horas, solo para enseñarle lo hermoso que era el amanecer reflejado en el océano.
Nira era eso. Era como ver un hermoso amanecer, su cabello era del color anaranjado de las nubes y sus ojos verdes eran el más precioso mar. Único.
—Le hubieras agradado—dijo él, sin darse cuenta que lo había dicho en voz alta hasta que Nira parpadeó.
Ella notó el rubor que subió a las mejillas de Zayn mientras pasaba una mano por su cabello. Verlo así, la divirtió y despertó su ternura. Sabía que no siempre era bueno sentir ternura por un chico que buscaba tener su atención, pero era la clase de conmoción que la tentaba a acariciar su mejilla y besarlo hasta que la calidez de su cuerpo la abrazara.
—Cuéntame sobre ella—le pidió Nira con un susurro, él la miro dudoso—Solo si quieres—se apresuró en decir.
Zayn medio sonrió. De pronto ya no sintió vergüenza de hablarle.
—Ella era asombrosa. La mujer más amable, extrovertida y divertida que jamás conocí. Adoraba pintar, y la ponía muy feliz hacerlo. Podría pasarse horas y horas pintando cualquier cosa que cruzara su cabeza, ella tenía su pequeño estudio en una habitación de la casa.
— ¿Qué es lo que pintaba?—pregunto Nira, no por amabilidad, sino por verdadero interés.
—Muchas cosas. Paisajes, animales, retratos—él miró a la nada, pensativo—. Aunque si recuerdo que cada año, pintaba la imagen de una laguna, envuelta en árboles que reflejaba la luna llena sobre el cielo. La pinto con acrílico, acuarelas, grafito y muchos otros materiales.
— ¿Sabes dónde lo vio?
Él negó. Y luego sonrió divertido.
—Una vez se lo pregunte, y me dijo que fue en una dimensión lejana, donde no existía la guerra ni nada más que no fuera amor y paz—su sonrisa perdió ligeramente su brillo, volviéndose en melancolía—. A veces creo que la Guerra del Martirio la volvió así; una soñadora, siempre lejos de la realidad.
—Eso no es malo, Zayn—Nira habló con suavidad, fue cuando él se percató que sus manos aún seguían agarradas—. Tu madre suena como alguien increíble. No muchos pueden escaparse de la realidad.
Hubo una decepción oculta detrás de sus palabras. Zayn se percató de ello, y le devolvió el apretón. Él busco sus ojos con una sonrisa.
—Oye, hoy fue un buen día ¿No crees?
Él retuvo una carcajada cuando ella hecho su cabeza hacía atrás, mirándolo con una negativa.
— ¿Estás bromeando? Los Ancianos ahora nos tacharon de por vida, el Rix está furioso con nosotros, y ahora el consejo y los capitanes del ejercito nos creen un par de imbéciles.
Zayn hizo una pequeña mueca de reconocimiento. Se inclinó ligeramente, dándole un ligero empujoncito, provocando que sus hombros se rozaran.
—Oye, eso no me importa. Cualquier día es bueno cuando terminas sentado junto a la chica más hermosa de Alba.
Nira odio a su cuerpo traicionero, que la impulso reír mientras se sonrojaba.
— ¿Esa es tu mejor frase de ligue?
—Ni por asomo, pero eso no le quita que sea cierto, rojita.
Él desatendió su rostro acalorado para mirar la piel de gallina en sus brazos. Aunque le hubiera gustado decir que fue por él, un pequeño temblor le dijo que no era así. Rápidamente hecho sus brazos hacía atrás, quitándose la chaqueta para luego colocarla suavemente en sus hombros.
Nira tembló bajo el rocé de sus dedos sobre sus hombros, mientras le colocaba la cálida prenda, impregnada completamente por su olor.
—Gracias—dijo en un susurro, tomando lo mejor de sí para no temblar otra vez mientras Zayn volvía a apretar su mano.
De forma natural, él entrelazo sus dedos y con su otra mano acaricio el dorso de la suya.
—Estás helada—dijo con regaño. Ella se encogió de hombros.
—No es para tanto.
No tomo mucho para que él volviera a plantar esa sonrisa pícara—que Nira ya sabía venia antes de que dijera alguna insinuación—en su rostro.
—Hay mejores maneras en las que se puede ganar calor, ya lo sabes.
—No me digas—dijo ella negando con su cabeza, esta vez no se molestó en mirarlo de mala manera y simplemente rió.
—En serio, rojita. Di las palabras y volaré tu mundo—le respondió, guiñándole un ojo. Nira se limitó a reír otra vez, para distraerse de la forma en que sus entrañas se apretaron y algo más abajo, respondió a su propia manera también.
—Paso—habló, contrariando a lo que todo su cuerpo exigía.
Zayn fingió decepcionarse, pero sonrió divertido mientras volvían a sumirse en un cómodo silencio. Espero tranquilamente, sin decir nada, hasta que finalmente la vio reacomodando la chaqueta sobre sus hombros.
Él planto sus brazos detrás de sí, apoyando las palmas en la hierba, estiró su cuerpo mientras veía con diversión el ceño fruncido plantado en el rostro de la pelirroja.
— ¿Escondiste armas en tu chaqueta?—preguntó Nira mientras tanteaba el notorio peso en la parte delantera de la chaqueta de cuero.
Zayn miró las hojas brillante del árbol, como si estuviera meditándolo.
—Mm, no que yo recuerde—respondió.
Nira levantó una ceja, volvió a palmear la prenda, sintiendo la forma bajo sus dedos, su ceño se frunció aún más.
—Es tu cuaderno de dibujos—trató de adivinar. Zayn negó.
—No. Estoy seguro que no.
— ¿Entonces que tienes guardado en tu bolsillo?—preguntó, rindiéndose a su curiosidad.
Él ladeó su cabeza.
—De repente no lo recuerdo ¿Por qué no lo sacas y refrescas mi memoria?
Nira entrecerró sus ojos con cautela, pero él le hizo un gesto para que lo hiciera con rapidez. Tragando saliva, metió la mano bajo la chaqueta y descubrió el bolsillo interno. Sus ojos se expandieron al tomar entre sus palmas un libro de bolsillo sin título ni nada más allá que una firme tapa color borgoña, con suaves diseños de cintas doradas que se entrelazaban formando óvalos en los marcos.
Nira contuvo la respiración al mismo tiempo que Zayn.
En cuanto abrió el pequeño libro, ella no pudo comparar con nada, la dicha que sintió. Sus ojos se toparon con nombres, fechas y ubicaciones. Le tomó unos largos segundos entender lo que significaban aquellos datos. Estaba anonadada, y cuando levantó sus ojos expandidos hacía Zayn, este ya estaba mirándola con una sonrisa divertida.
—Sorpresa.
La mandíbula de Nira por poco cayó al suelo.
—No es posible—tartamudeo—. ¿Cómo? ¿Cuándo?
Su cabeza se agito con la incredulidad surcando su rostro. Zayn evitó dejar salir una risa.
—Fue Ferran. Cuando se acercó para ridiculizarme, la razón de que no respondí, fue porque secretamente él uso magia para ocultar el libro en mi chaqueta—se encogió de hombro, hablando como si no acabará de agitar la cabeza de Nira con palabras
—Por los dioses. Zayn, y yo lo confronte—Nira cubrió su rostro enrojecidos con una mano—. Debe pensar que soy una idiota.
Él la reconforto colocando una mano en su espalda.
—Oh vamos, no estuviste nada mal—sus labios se curvaron en una sonrisa—. Además, me gusto la forma en la que quisiste defenderme, fue conmovedor. En serio, me sentí honrado.
La pelirroja apartó la mano de su rostro solo para darle un intencionado y suave golpe en el pecho.
—Debiste haberme advertido, imbécil—se quejó con el ceño fruncido. Una vez más, volvió a golpear su pecho—. Me puse en vergüenza frente a la ley suprema.
Zayn tomo su muñeca antes de que pudiera dar otro manotazo. El corazón de Nira dio un vuelco, mientras él colocaba su mano sobre su pecho, en el punto exacto donde pudiera sentir su acelerado corazón. Se alivió de no ser la única con el corazón alborotado, pero la sensación de firmeza en el pecho de Zayn, no ayudó.
—Lo siento—dijo él, serio y con sinceridad— ¿Puedo confesarte algo?—preguntó, ella asintió lentamente, perdida en sus ojos—. Cuando diste un paso al frente para defenderme frente a Nhean, me hiciste sentir…
Se detuvo sin poder describirlo con la palabra que buscaba, temeroso de que Nira se sintiera asustada otra vez y huyera de él.  Pero todas sus preocupaciones se desvanecieron cuando ella se inclinó más cerca, insistiendo con su mirada a que siguiera.
Aun sosteniendo su muñeca sobre su pecho, Zayn acaricio su piel con el dedo pulgar y acortó la distancia entre ambos, lo suficiente para poder sentir su exquisito perfume. Se aseguró de no darle la oportunidad para que escapara de él, ni de sus ojos, antes de volver a hablar.
—Especial. Como si valiera la pena.
La forma en que lo dijo, como si nunca hubiera entendido aquel sentimiento, provocó que Nira quisiera abrazarlo y besarlo hasta que él supiera que tan especial era para ella. Ella sintió que el lazo que los unía se hacía más sólido e insistente. Nira era consciente de que aquel lazo era irrompible. Originario desde la magia más fuerte de todas. Y todo en ella quería explicarle lo que había sentido aquella noche en el restaurante y porque le había aterrado tanto descubrirlo.
Pero no podía, aun cuando deseaba reclamarlo y aceptarlo como su pareja, Zayn podría rechazarla o bien atemorizarse por el compromiso que aquel lazo significaba. Y él tenía un hogar en Prydain, una familia. Algo que ella nunca tuvo, y no podía ser tan egoísta de quitárselo.
—Tendrá que ser nuestro secreto—dijo ella
—Puedo guardar secretos—respondió él. Zayn la miró esperanzado, hasta que Nira apartó la mano de su pecho y disolvió cualquier expectativa.
—Nadie puede saber, que tenemos el libro—respondió guardando el libro en el bolsillo de su chaqueta otra vez.
Zayn no contuvo su bufido esta vez. De mala gana asintió y volvió a colocar ambas manos sobre el pasto, sus ojos se clavaron en el árbol. Se sintió frustrado de todas las maneras posibles, porque no podía entenderla. Nira podía pasar de besarlo a actuar como si él fuera algún tipo de plaga de la que quería deshacerse.
Nunca se topó con una chica tan enrevesada, y por otra parte jamás había sido diligente con sus conquistas. Cada paso que daba era cuidadosamente estudiado cuando se trataba de Nira. Claro que él tenía sus estándares también, por ejemplo, jamás se metía con las chicas de sus amigos es por esto que Teiza era lo más cercano a una posible amiga que jamás había tenido. Pero Nira, no. No había posibilidad de que él soportara tenerla como amiga, después de todo era un hombre como cualquier otro, tenía debilidades y muchas necesidades. Y esa compleja pelirroja, se volvió su más grande debilidad y más potente necesidad.

Se prometió que si no saciaba ninguna de las dos en poco tiempo, él mismo se cortaría el pene.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los Objetos: Diamantes (Zayn)

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Página 3 de 3. Precedente  1, 2, 3

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.