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생존자 |N.C|

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Re: 생존자 |N.C|

Mensaje por chanyeol. el Lun 03 Jul 2017, 9:38 pm

DIANA, HIJAETUMODER:
Para empezar, hija de la santísima guayaba agria, todo tu capítulo fue hermos y terminaré diciéndote lo mismo, pero aquí voy.

Eish, siento que voy a citar de las nueve partes, pero solo las cosas que más me hicieron fangirlear, porque a decir verdad... No sé comentar capítulos xdxd. Omg.

Primero, amé a Kai con todo mi ser. Lo tuyo son los macho alfa dominantes supremos, ahr. Ese man es todo belleza y amor y... Agh, we, me lo imaginé así todo re empresario y baba

Amé la relación que lleva con sus padres y a su mamá, we, que es demasiado bella... No sé, me encantó esa familia y el man, pa k te digo k no, si sí. Todo lo que se va a llevar la Eunsun, con su a guan big jaus, big cars en big rings. tri dolar. yu laik dis chein?


— Cariño, ya. No regañes al niño. Él sabe lo que hace.
definitivamente, ese fue mi diálogo favorito xdxd. "Niño" y tiene ¿cuántos? ¿26?

We, Eunyoo... Ah, no mames, Diana.

¿Te gusta hacer sufrir a todos, verdad? Eunyoo es un ser hermoso que merece todo el amor del mundo y tE MAMASTE. TE MAMASTEEE. ME HICISTE SHIPPEAR EL TAEKAI Y NO SABES COMO ME SIENTO AHORA.
NO VOY A PODER HACER KAISOO PORQUE ME VA A DOLERRRR, NADA SE VA A COMPARAR, WEY NO MAMES. NO MAMEEESSSSS.


— ¡Oppa! — grita el morocho de la misma forma que lo había hecho la niña, abalanzándose sobre él, casi haciéndole perder el equilibrio. 
hija de tu madre /llorar.

Y hoy le presentamos, "mil y un frases de hyungsik a eunyyo y viceversa que le duelen a Fernanda":


"— Para nada, no es la primera vez que duermes aquí."
"— Al menos que me digas que te gustan los hombres, porque en ese caso tendrías que salir conmigo."
"
— ¿Disculpa? ¿Incesto? — bufa. — No sería raro, sería perfecto. Te conozco mejor que nadie. Sabría cómo manejarte y no es por alardear pero también soy muy bueno en la cama."
Fin, no se pierda la siguiente transmición.

Wey, es que de verdad te mamaste. Eres una maldita hija de tu madre. No tienes corazón. ¿No pensaste en mí? Ahr, no... Wey, de verdad... No puedo.

Aimiu también me dio mucha cosita, como que... No sé. Me sentí mal por ella, por las cosas que decía su mamá. Podrá ser una cara bonita, pero tiene muchas aspiraciones en la vida xdxd.

Nah, no sé. Me cae mal su mamá, pero amo demasiado a Aimiu. Es tan linda y no sé. Me cayó demasiado bien♥

Y luego Xian con la Soohee we xd, me da mucha risa, Soohee haciendo de todo por que Lu aceptara y, como buen amigo que es, al final aceptó.
Comentaba en el de Cam(?), que me daban feels al leer cosas de Lu con otras personas, porque luego lo leía con Seungjae o Seokmin y me daba dolor. ¿Odia a mis nenes?

HOLA, BIENVENIDOS OTRA VEH' A LA EDICIÓN DE "FRASES DEL EUNSIK QUE LASTIMAN A FERNANDA PT2:


— Siempre que hago algún comentario respecto a eso hyung cree que es broma y solo reafirma mi lugar en lo que los fieles caídos llamamos. “la zona de amigos”. 
  /morir.


— No me jodas, Rae. — bufa, ella ríe medio divertida medio apenada por el no presente.
— Oh, no. Si yo no quiero joderte. No puedo decir lo mismo de nuestro querido amigo. 
  /morir x2.

FIN, SINTONICE EL CANAL EN OTRA DE SUS EMISIONES.

Wey, Dongwoo es un amor. Me lo imaginé al negrito ahí con su bata de doctor (baba) caminando por los pasillos y awwwijxcdoi, a parte de que fue como dices: "dOCTOR SUNG, CÚREME", fue como: "Aigoooo, que hermosooo"No sé, me dio mucha ternurita y que beio.

Después esa morra acosadora, tipo: "vieja, consiguete una vida", ¿sabes como quién me la imaginé? Como la chica del drama de Suho xdxdd. idkw.


— Sí, mujer no hagas una escena. — dice su padre, acercándose a su señora esposa y abrazándola. — No es como si no fuésemos a regresar cariño, siempre te pones muy sentimental.
No sé, a mi también me dolió. No regresan, ain sou sourri.

wEY. A MI SEUNGJAE INTERIOR LE DIERON CELOS COMO NO TE IMAGINAS. PINCHE YOONGSOO RE HOMOSEXUAL. NO PUEDO BORRAR ESA PARTE. ME VA A MARCAR DE POR VIDA. AHÍ COQUETEÁNDOLE AL LU. SE RE MAMÓOOO OMG. Pero es que nadie se resiste a ese man♥ we, es tan precioso, me tiene mal.

Pinche Xianlu.


Xian Lu aprovechó el momento de distracción del chico y le toma una foto, de perfil y mirando al cielo: sonríe. 
— Tienes buen perfil. 
Nos dolió.

Que no nos busque más, que no nos mensajee más. Adiós helados.

We, después está Kai again con Hari  


— Hey, pareces un adolescente, creerán que soy tu hyung y no al revés
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAA, WEEEE, AIREEEEEEE.
No, mi amor, no le des ilusiones a Kai JAJAJAJAJAJAJA, WE, NO PUEDO. De verdad, me reí mil años cuando lo leí, me reí mil años cuando lo re-leí y me estoy riendo por mil años más hasta que acabe de comantar este cap xdxd.

y eL ENCUENTRO CON EUNSUUUUUUN, OMG, De vedad que los shippearé demasiado porque... No sé, siento que Kai va a ser todo idiotizado por el amor y Eunsun bien valemadres como toda una nena rebelde. De verdá, no sé. Y como dijo Vic, ¿qué tienen los Lee bros que conocen a los amores de sus vidas por accidentes?
Omg, [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo].


— ¡Hola! 
Dongwoo no puede evitar sobresaltarse ante la presencia del muchacho junto a él, pues estaba tan metido en su propia burbuja que no se había dado cuenta de en qué momento se le había acercado.

***

—Tranquilo Dongwoo-Ssi, no estoy interesado.
eSTE NIÑO SOLO APARECE A HACERME SONREIR, ALGUIEN ENTRÉGUELE UN PREMIO PORQUE DE VERDAD.
No, me encantó con su "no estoy interesado". Se debió oir tipo: "Ahhh" del alivio de Dongwoo xdxd. Me encanta. Amo a esos dos, porque... No sé.

Solo aparecen para hacerme feliz, dah.

Y otra vez Eunyoo, encontrándose con Jesun (que también amo ya demasiado, que me atrapó y que namames pinshi man hermoso) y buscando a Hyorae. Omg, siento que también los voy a shippear demasiado.

Amigas, eSTA HISTORIA ES DE UN BARCO QUE SE QUEDA EN MEDIO DE LA NADA, HACE BOOM Y TODOS NAUFRAGAN, NO SOBRE HACER QUE LA GENTE SHIPEE PERSONAS. NO. Pero adelante, están en todo su derecho.


— Gatos, son gatos, y son mejor que muchas personas Aimiu.
Leer eso es taaaaan triste. Ahr, no... No lo entiendo porque no tengo mascotas. ¿Mi cuñado cuenta? Mi mamá le llama perro.


 — Xian Lu-ssi... ¿tienes pareja?
— Sí, se llama Boo Seungjae, es la nueva cara de W Corea, ¿lo conoces?
— ¡OH DIOS! ¿ES TU NOVIO? ES RE GUAPO, OMG, CÁSENSE.
¡SI, YA A LA BODA!

Fin.

WEY, Toda la siguiente parte de Hyungsik con los Li y Jaeho es demasiado xdxd.. O sea, no pude hacer bien una expresión más concreta sobre todo lo que estaba sintiendo Shaoran, porque no me correspondía en ese momento, pero ya lo verán en mi cap... Pa que los shipeen más  De verdad, ese par son dignos de ser shippeados, amados y... mucho.

Te juro que Akame nunca le había dicho "caliente" a un hombre antes; son cosas que de momento, solo le diría a Hyunsik... Se va a tener que aguantar cuando empiece a llamar así a su hom... digo. Nada.

Y cuando le dice lo de China... se me volvió a poner la piel de gallina y me dieron ganas de llorar, ahr.

De alguna manera, volví a inspirarme para escribir con ese pedazo de la historia y... ahí estaba a las 3am, escribiendo xdxd.

Con lo de la sonrisa, habría transmitido una parte 3 de mis sentimientos destrozados, pero ya sufrí demasiado. No me merezco tanto dolor.

Nomá que el negro sepa que siempre será el número uno en el cora de la niña, en su alma, en su vida.

Eunyoo y soomin conociéndoseeee omggggg, no es algo que esperaba de los personajes, pero tengo que decir que me encantan *-* Lloré de emoción, ahr no, ni tanto. Pero sí xd.

Después el Seungluuuuuuuuuu, omgggg, we... ¿sabes cuál será siempre mi parte favorita?

Cuando Lu está hablándole mal y Jae de repente: "yah, quiero llevarme bien con usted" y le abre los ojos.
Wey, de verdad ese man no entiende sobre corazones abiertos y dispuestos a dar su amor xdxd. Namwook siempre tiene razón en todo, pero no muchos le hacen caso Rolling Eyes  de lo que se pierden, ahr.


La brisa mueve su cabello de una forma tan sutil y delicada que hace que el fotógrafo ceda ante la belleza de la toma que puede lograr.
Da un paso hacia atrás, tomando una distancia más o menos corta del menor, y se corre solo un poco hacia un lado en contra del sol, logrando que el muchacho gire el rostro ligeramente para mirarlo, no duda y alza su cámara, enfoca al chico y toma la foto de una vez por todas, sin importarle en lo más mínimo lo que el chico pudiese llegar a decir. Sonríe satisfecho al ver en la pequeña pantalla del aparato el efecto que ha conseguido gracias a la luz y el ángulo, también al modelo, pero claro, eso no lo admitiría.
Seguimos sintiéndonos heridos. No se nos olvida lo anterior.

NO TE DEJES LLEVAR POR SU HERMOSURA, SJ, TIENE MÁS FOTOS DE HOMBRES EN ESA CÁMARA. /llorar.

YA LLEGÓ MI PARTE FAAAAAAAAAAAAAV.

AIMIU Y YOONGSOO KBRONESSSS, ESTO ERA LO QUE FALTABA DE VER EN VICTORIA, OMG... WEY, ESA TRAMA, NO SÉ LO QUE SIGNIFICA, PERO ES TAN BUENA.
ESOS ROLES, ESA PARTE DE LA HISTORIAA, No mamen, es que me duele el alma.

CUANDO ESTÁN BAILANDO, OMGGG.


— No soy de las que les gusta rememorar los "viejos tiempos" pero contigo puedo hacer una excepción, Yoongsoo-ssi.
— ¿Entonces qué dices si empezamos por recordar que tan bien besas? Tengo grandes recuerdos de ello, pero nada se compararía a volver a vivirlo 
YO: 

LITERAL, ESA FUE MI REACCIÓN TIPO: NAMAMEEES YA SE VINO LO CHIDOOOOO OMGGGG.


— Quizás tú deberías usar un poco, estás bastante feo al natural. 
—, mi fealdad me ha llevado a las portadas de revistas famosas. W Corea debe estar bastante triste porque no consigue el rostro de un modelo más guapo.
uzeah, mira esa beietsa manaaaa, plssss...

Todo lo que se aventaron el jesun y el dongwoo y cUANDO LLEGÓ LA YOUNGJI OMGGG, YA LOS SHIPPEABA DESDE ANTESSSSSSS, NO, CUANTA EMOCIÓN. Este capítulo me hizo fangirlear mucho. Tlj.

Y al fin, el Eunri... AH, mi 2min♥♥♥♥ wey, ese otp es vida, me muerooodjsoiand.


— No me digas, ¡tú eres diferente! — se burla y rueda sus ojos. — ¿Exteriorizar? Supongo que debe ser divertido para ti de escuchar, así tienes algo interesante que contar a la hora del té, ¿no?
KIJNHXSWONXOASJÑ HIJO DE TU MADRE QUE HERMOSO Y PROFUNDO ERES, AHR. Wey, su exaltación al hablar me dejó mal. No encontraría ni como refutarlo xdxd... Tiene... wow. Tiene caracter.

Ya veo por qué le gusta a Hyungsik ;-; /se larga a llorar.
Hola, esta es la parte 4.


Deja que su espalda se apoye contra la madera de la entrada, con el corazón palpitándole fuertemente en el pecho y las mejillas sonrojadas. Se lleva ambas manos al rostro para cubrirlo y da pequeños saltitos de alegría, está tan ensimismada que no se da cuenta de que las luces no están apagadas del todo y que Jesun tampoco está dormido como esperaba.
Grité de emoción y felicidad como Youngjiiii oxuadncounds. Tan bonitos, we, de verdad... no puedo con tantos ships tan hermosossssssssswijxasoijx.

Y Jesun ahí todo feliz con ella y preocupándose por su amiga y... No sé. Me encantan.

OTRA VEEH EL YOONGSOO Y AIMIUUUU, OMGGGG, ME HACEN FFANGIRLEAAR HARDCOREEEE. Esos dos van a casarse, ¿verdá? Sí, tenkiu, k amables.
Wey, es que no, de verdad que me dio un chingo de fil cuando los leí y que se acuestan otra vez porque regresa el fluff omg, son como... salvaje, fluff, salvaje, fluuuuuuff y weyyy ocdihauhcsnxas, no mames. OTP SHIP SAILING, AHR. no.

Y como dijiste; una vez aparece Seungjae, ya no deja de salir. Es una plaga ese mushasho.

Ya, no hay que rolear tanto seunglu pa' la otra xdxd
Pero es que ay, no... Nos sale el lado hunhan shipper y el fluff llega de la nada y el rol es infinito. De verdad, disfruto mucho hacer este tipo de parejas w/u.

Me encantó demasiado el capítulo, no sé que puedo decir, más que reírme de nuevo por Hari diciéndole a Kai que lo confundirían de edad.
Dije que me iba a reir hasta que acabara de comentar este capítulo, ¿no?

JAJAJAJAJJAJAJASUHXAIUHSIUACXIASHDNCDSI.

Fin.

Espero el siguiente capítulo, voy preparando el mío y... las amo♥
io, fuera.
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Re: 생존자 |N.C|

Mensaje por chanyeol. el Lun 03 Jul 2017, 9:39 pm

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Re: 생존자 |N.C|

Mensaje por Cam el Miér 05 Jul 2017, 10:18 pm

4 días después, aquí estoy, por fin comentando el cap de Di xd Tanto me demoré que Fer pasó de página que no se repita   es mi trabajo not yours ahre. Pero weno, pasemos a temas importantes, aka tu maravilloso cap comentaré cada pj mejor que cada parte bc si no me llevaré años xd

Empecemos por el principio (que inteligente cam xd), Ryokai y su family,
— Todavía no entiendo cómo es que no me has traído una nuera. Me voy a volver vieja pronto y quiero nietos, Ryo Kai.
pls esa señora es graciosa pero por favor, que se calme, Eunsun apenas tiene 19. [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]
y luego su amistad con Hari, pls son goals
—Eso es exactamente lo que necesito, no pensar en nada que no sea pasar una gran noche con el mejor hyung de todos —dice animado —. Pero ya deja de llamarme mocoso, hasta los veinte te lo permití, ya tengo veinticuatro, siento seremos ancianos y seguirás llamándome así —ríe negando con diversión.
— Eso puedes jurarlo con sangre. ¡Soy el mejor hyung que podrás conseguir en toda tu vida, mocoso!— afirmó con una sonrisita burlesca remarcando la última palabra. — Podrás tener ochenta y cuatro y seguirás siendo un mocoso para mí. — canturreó con un tono de ajhuma melosa.
— En serio Hari, no importa que tan viejos seamos, tu siempre serás como un hermano. El hermanito menor que nunca tuve — reafirmó dando una pocas palmadas afectuosas en la espalda del menor.
HGQÑOAIJV{ORWIVHO QUE CURSIS!!!!!! ME ENCANTAN!!!!      
Y LUEGO EUNKAI, PLS, TENGO FILS CONSTANTES DE ESOS DOS, ME ENAMORAN!!!!! No puedo esperar a que Kai se de cuenta de que Eunsun es el amor de su vida, besense ya, por favor.

Luego Eunyoo sad sad sad sad sad me hago la misma pregunta que todas, ¿Por qué hacemos sufrir a nuestros pjs? ¿Por qué nos gusta tanto el drama? sad sad sad en serio, me llegó al heart y luego Hyungsik!!!!!!!! pls me dolió la friendzone, necesito que esos dos se besen por lo menos una vez, ni siquiera tiene que ser con lengua aunque eso sería bello ahre pero te lo pido  
Jimin ama a Sun, y también te ama a ti. Quizás algún día deberías invitarla a salir y darte la oportunidad de tener una vida…
Hablando a través del dolor
Pero sigamos con Eunyoo xd haciensoles de cupido a Jesun y Hyorae     diciéndole el horario de trabajo y todo, morí en esa parte xd
Me encantó cuando se empieza a desahogar con Hari así de la nada xd idk, me causó gracia y el Hari todo lindo tratando de animarlo  

Next, Aimiu. ¡Su mamá! (ง'̀-'́)ง fight me bitch. Amo que Aimui sea asi re independiente [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo], me encanta
¿Cuáles son tus planes Yoongsoo-ssi? Al menos para esta noche, ¿estás muy ocupado o te gustaría acompañarme a bailar un rato?
    DESDE AHÍ ME EMPECÉ A MORIR, REALMENTE FANGIRLEE MUCHO CON ESOS DOS!!!!!  Y CUANDO SE BESARON!!! Ni que se diga, me morí x5496043564395
— ¿Cuánto rato llevas observando? — pregunta y sus manos acarician sus hombros suavemente.
Posa las manos en la cintura de la chica subiendo suavemente por su espalda.
—Desde que saliste del baño, no quería interrumpirte, te veas bonita concentrada buscando tus ropas, creo que... Fuimos un poco desordenados anoche al deshacernos de ellas —una sonrisa ladina se dibuja en su rostro para luego dejar otro corto beso en los labios de su acompañante—. Me hubiese gustado que te quedaras otro poco aquí a mi lado, ¿Ya debes irte? —Pregunta acariciando el largo cabello de la chica.
VBERBVERUEH LOS AMO VOY A LLORAR   Minji necesita saber todos los detalles de esa noche después, más le vale a Aimui xd

Sigamos con el chino , siento que leí unas 1567456 páginas de Xianlu, pero no importa xd bc es
— ¡Soohee! — reprocha con fuerza. — Ya te dije que no. No quiero ir. No me emociona la idea de montarme en un pedazo de metal gigante para asistir a un evento donde de seguro, los tipos solo irán buscando sexo, sexo, sexo y más sexo.
Seungjae likes
Ah pero antes estaba con el Youngsoo
El bullicio no era lo suyo, y estaba más interesado en fotografiar lo que pudiese de ese lugar y de todos los que visitasen, así que toma su cámara y comienza a enfocar todo lo que le llamase la atención hasta que se topa con la mirada castaña de un chico. Deja su cámara caer sobre su pecho sosteniéndole la mirada al muchacho durante unos segundos, antes de apartarla y medio sonreír.
El moreno con decisión camina hacia él sin prisa, con su elegancia característica, vaso en mano y sin bajarle la mirada a diferencia del rubio.
Este no es el Youngsoo que Misuk conoce ahre xd haciéndole ojitos a Xianlu nononono
Eres interesante Yoongsoo-ssi
Seungjae no likes
— Gatos, son gatos, y son mejor que muchas personas Aimiu. — le medio gruñe pero vuelve a sonreír. — Pero en cierta forma tienes razón. Me duele un poco no estar en mi país en mi época favorita del año, pero ya qué... El crucero no está tan mal.
— ¡Oh por Dios! Por fin alguien que siente el mismo amor por los gatos que yo. —exclama Minji, sonriendo de oreja a oreja —Xian Lu-Ssi, si antes me agradabas, ahora lo haces el triple. —comenta la pelinegra
Nunca superaré el amor de los dos por los gatos xd y luego Aimiu toda frustrada, ese rol también me encantó como todos xd
Tan absorto y ensimismado estaba que no se había dado cuenta de que Seungjae lleva rato mirándolo. Sus ojos enfocaban al rubio de la misma manera en la que su lente hacía con los objetos más cercanos. Estaba maravillado con la belleza de Xianlu; tanto, que merecía ser apreciada con detalle.
QUE DECIR? YA LOS SHIPPEO, OTROS QUE SE BESEN YA, HÁGANLE UN FAVOR AL MUNDO.
— ¿Estás tratando de conseguir tantas salidas conmigo como puedas hacerme prometer en una noche, eh? — sonríe en tono divertido y burlón, llenando su boca nuevamente de comida, inflando sus mejillas porque todo sabía delicioso, y aunque no lo dijese explícitamente estaba pasando un buen rato, — Pero, está bien.
— Lo hago porque uno nunca sabe qué tan ocupado esté terminando estas vacaciones. - se recarga en su asiento, acomodando su cabello negro y arremangando los brazos de su camiseta blanca con rayas celestes. — Estoy previniendo, conociéndolo y llevándome buenos recuerdos de éste lugar justo ahora.
Me pregunto que clase de recuerdos quiere Seungjae
Al rubio no le da ni chance protestar por las palabras del chico cuando una sombra les cubre y escucha una tercera voz.  Alza su cabeza solo para encontrase con los ojos acusadores del pelirrojo y su fina figura parada a unos escasos pasos de la orilla a la que están cercanos, no se ve feliz, pero tampoco molesto. Media sonrisa adorna su rostro y sus brazos están cruzados.
— ¡Lu!, mira, pensé que no nadabas. - Namwook sonríe un tanto falso, golpeando graciosamente la punta de su pie contra el piso.
Ese Namwook xd me morí de risa en esa parte pls. Ahora que lo pienso, Myungdae le va a armar el drama a Namwook por conocer al chino y no haberselo presentado, bc u know, Myungdae fangirlea por Xianlu y sus fotos xd
— ¡¿Viste?! ¡¿Viste?! — exclama sin ocultar su emoción y gira su cabeza para mirar hacia el tobogán, afianzando sus piernas con más fuerza en la anatomía del chico para no hundirse.  — ¡Fue genial! ¡Es muy divertido! ¿Puedo ir otra vez? ¡Quiero ir otra vez! — exclama y vuelve sus ojos al menor con una enorme sonrisa. — ¿Puedo?  ¡Ven conmigo! ¡Anda! ¿Quieres?— pregunta e inconscientemente una mueca adorable se pinta en sus labios.
ME LO QUIERO COMER A BESOS QUE HERMOSO QUE ES         Me lo imaginé como niño chiquito así todo emocionado yrbvirevñeow
— Bien, yo le ayudaré, con que no se me pegue al cuerpo como hace rato, que no avanzamos ninguno de los dos. - bromea, colgando una toalla más larga en sus hombros.
— ¡Bah! ¡Qué aburrido!
Xianlu baia baia     el si se quería pegar al cuerpo de Seungjae  
Y LUEGO SE FUERON A PATINAR PLS SON HERMOSOS quiero dejarte saber que estuve esperando a que se besaran todo el rato, rlly xd
Y cuando Seungjae lo defendió de ese estupido, me llené de fils     cuando Xianlu se puso a llorar, lloré con el, en serio, estoy re sensible xd y Seungjae un amor limpiandole las lagrimas,    
— ¡Yah! Y yo soy el último en enterarme de todo —casi que forma un puchero hasta que se da cuenta y niega volviendo al baño a arrojar el algodón manchado—. No sé cómo sentirme al respecto hyung, ¿Acaso solo sirvo para cuando las cosas se ponen malas? Porque... Ahí si rápidamente acudes a mí —trata de no sonar tan mal como por un momento se sintió—. Ya cuando puedas me contarás de ese tal Seokmin —busca algunas de sus pertenencias y se adentra al cuarto de baño cerrando tras él.
Huelo celos de Hyunra xd  

Y DONGWOOOOOO es un angel, lo amo en serio con mi heart esa señorita Park, re intensa xd pero en serio, quien la culpa? con un doctor como Namjoon yo tambien sería intensa
y luego llega Joowoo a alegrar su vida xd en serio me gustó mucho rolearlos, quiero que se hagan friends quiero que joowoo se haga friend del mundo xd
Ay y luego el que salvó el día fue Dongwoo cuando llegó a defender a Jesun
— Ordenes o no de su superior, no hubiesen tenido que usar la fuerza bruta si no le hubiesen impedido al joven retirar su dinero antes de irse. — razona mirando al chico que viene saliendo de nueva cuenta del casino. — Yo entiendo que su trabajo es hacer cumplir las normas de etiqueta y seguridad del crucero pero, en todo caso, fue su error haberlo dejado entrar en primera instancia sin hacerle saber con antelación las normas de vestimenta para entrar al lugar. A lo que quiero llegar, y con esto termino mi sermón, llamado de atención o como quieran llamarle es que no pueden tratar a un cliente de forma tan grosera, jamás. No importa de la clase que sea. Además las apariencias engañan, quien les asegura que el chico realmente no es el hijo de algún magnate o algo así. — supone y los gigantones miran al muchacho de nueva cuenta, luego a él. Les sonríe amablemente y hace una reverencia. — Buena noche caballeros.— se despide, incluido del chico a quien le brinda un pequeño asentimiento y se dispone a retirarse, ya no tenía nada más que hacer ahí.
APLAUSOS PARA SUNG DONGWOO
Y LUEGO DE ESO APARECE YOUNGJI, no lo venía venir, rlly xd y Jesun se va y los deja solitos y luego este man la invita a comer y yo JBEIBÑVERVBPPVEOINVUOPÑEHOFÉHOFPRIPGVR  

Hyunsik, ya había dicho alguito de el con eunyoo pero hay más xd. Este es otro angel, pls, comprandoles comida a Eunyoo y su hermanita, que amor!!!
pero luego:
Él ni siquiera era ordenado en su propia casa, o se levantaba antes de las siete, a veces hasta le daba flojera cocinar para sí mismo y se dejaba morir de hambre o resolvía con una sopa instantánea pero, estando con Eunyoo era diferente, siempre había sido diferente, todo.

y después
— ¿Qué haces aquí? — medio gruñe pues no es quien se esperaba, la pelirroja parada justo frente a él lo mira con una ceja enarcada y una mirada burlona.
— Uy, qué humor. — se burla y entra detrás de él cerrando la puerta del departamento. — Lamento no ser Eunyoo, ¿estás en tu mes o qué? — lo fastidia y el moreno bufa.
Amo a Hyorae xd
El espectáculo termina con el de vuelta en el escenario, sin camisa y con los pantalones desabrochados.
  baia baia, me lo imagino y ufff pls, lugar no apto para Akame ahre xd y ahora que la menciono, pls, otra [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo], rlly,
— Quiero conocerlo. — exige casi de inmediato ella termina de hablar. — Quiero saber quién es. — su rostro serio y tono neutral son tan impropios para él mismo que se siente raro y por un momento siente que se está comportando como un dictador con su pequeña. — Dime su nombre, anda. — pide relajando un poco su gesto y dándole una pequeña sonrisa. — Y cuéntame más de esa salida y del chico... Así no puedo hacerme una idea del sujeto. — se queja volviendo de a poco a su gesto bromista. — ¿Es guapo? ¿Alto? ¿Rubio o Castaño?  ¡Vamos Akame! Tienes que darme la información completa, así no se puede.
el todo tierno preocupándose por ella con dongmun y haciéndole el cuestionario xd no me imagino como será cuando se conozcan esos dos [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]
Akame, consígueme un novio para que deje de comerme a mi mejor amigo con los ojos, por favor.
Si te lo preguntabas, sí, lloro  sad  sad  sad

Ahora hablemos de la pelirroja besha, es que en serio es un amor Es que es adorable xd
— Eunyoo y Hyorae, juntos están. Enamorados están: b-e-s-a-n-d-o-s-e… — aguda y estridente retumba por todo el local la voz de Sunbi cantando aquella típica canción de cuando las personas quieren molestar.
NO NIÑA PENDEJA SON EUNYOO Y HYUNSIK
ahre no klmemonos xd
— Oh, no. Si yo no quiero joderte. No puedo decir lo mismo de nuestro querido amigo. — bromea aunque de cierta forma no tanto, midiendo al pelinegro. Una parte de ella quería saber, si Hyungsik podía llegar a tener alguna remota posibilidad con el mayor.
— Basta, Rae. Eso no es así. — dice serio. — Hyungsik no piensa esas cosas de mí, yo no le gusto. Somos cercanos, y el que él sea gay no quiere decir que tiene que tener segundas intenciones conmigo ni nada por el estilo. Además, no crees que de ser así ya hubiese intentado algo… Digo, él básicamente vive conmigo. Oportunidades para hacer “algo” le sobran.
Al parecer la pendejada viene en la familia, idiota Eunyoo.
— Obviamente, siendo ustedes una pareja en mi mente, Hyungsik no era el que recibía— tararea ella con gracia, esta vez solo por molestar al pelinegro, quien inmediatamente formó una mueca de desagrado en sus labios.
Amo a Hyorae x2
— ¡Ay, qué linda unnie tengo! — chilla Hyorae atrapando a la otra en un abrazo y suelta una risita.
— Rae, la vas a asfixiar. — se burla el pelinegro de su amiga y la pelirroja suelta a Soomin, sacándole la lengua de forma infantil a su amigo.
— Cállate, no es cierto. — rebuzna con un puchero. — Soomin unnie no es una amargada como tú, a ella no le molesta que le de cariño. ¿Verdad, unnie?
Amo a Hyorae x3, en serio es tan adorable, Soomin va a sentir la necesidad de protegerla de todo, puedo sentirlo

Y por ultimo pero no menos importante, Youngji cada vez que veo el nombre de Youngji no puedo evitar pensar en Younggi todo frustrado bc hay alguien con un nombre tan parecido al de el xd, ella también es adorable ps, todas tus chicas lo son Di  
— Muchas gracias por la velada Dongwoo-ssi. — comienza a despedirse una vez que se encuentran en frente de la puerta de la habitación que comparte con Jesun. — Me divertí mucho. — admite con un ligero sonroja bajando la mirada a sus manos.
— No agradezca, señorita Byun. Para mí fue un completo placer compartir con usted este rato. Es una joven muy interesante. — el moreno le sonríe, sintiéndose embobado por la adorabilidad de la chica. — Espero que nos encontremos de nuevo en lo que queda del viaje, si no es muy atrevido de mi parte y usted desea, tal vez podría facilitarme su número para quedar de nueva cuenta.
JFVNÑOAEVNRÓRUGVIEARJ´VOUBHVPIERHGV{IERNVBKJÑFVHOEMVJRBÑIGVIÑERGNV{REJGBVÑIERHF{WNV ERIPERH AMENSE, BESENSE, CASENSE!!!!!!!!!!!!!!!!    
— Jesun, es muy lindo. — su voz se oye amortiguada pues no ha salido de su escondite. — Es atento y amable, es muy inteligente... sabe mucho de medicina y se nota que le gusta lo que hace. Es respetuoso y considerado, no juzga a las personas y, y, y... — su voz se vuelve un agudo chillido de nuevo y ríe, ríe muy feliz y emocionada. Ríe por las ilusiones que se están formando en su interior, que hacía tanto tiempo había abandonado y dejado de sentir.
fangirleo con Youngji fangirleando por Dongwoo        

Y bueno, este comentario es un desastre y está desordenado pero espero que lo hayas entendido xd y si no pues... En resumen, de verdad que amé tu cap di asi en todo su extensor, de principio a fin, y todo lo demas de verdad que ayudó a que me sintiera mejor, ily
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Re: 생존자 |N.C|

Mensaje por taejin el Lun 31 Jul 2017, 9:48 pm



vic.

Capítulo 5: Parte 1.



Han Soo Yoo

Sooyoo comenzó a dar vueltas en la cama, de un lado a otro enredándose en las sábanas. Él sabía que aquello no podía estar pasando realmente, necesitaba despertar y luchaba por hacerlo, pequeños quejidos salían de su boca mientras intentaba hacer que su subconsciente dejase de dominar sus pensamientos, luchando contra ese feo sueño que se repetía de vez en vez exaltándolo por completo. De repente, despierta agitado y se sienta en su cama llevando la mano a su pecho tratando de tranquilizarse. Se pone de pie y observa a su amigo dormir plácidamente, era lindo verlo dormir, y le tranquilizó saber que estaba ahí, a su lado, como siempre que le había necesitado.

—Younggi hyung —susurra agitando levemente el brazo de su amigo mientras con la mano libre frota sus ojos apenas abiertos.
—Mmmmm —es lo único que consigue en respuesta por parte del mayor, ni siquiera abría sus ojos. Younggi estaba profundamente dormido.
—Younggi hyung —dice casi en un quejido moviéndolo más fuerte, sabiendo el riesgo que corría al despertar a su mejor amigo, era algo así como un oso gruñón invernando—. Tuve una pesadilla, duerme conmigo hyung, porfavor —hace pucheros inconscientemente—. Hyung —subiré contigo si tu no bajas conmigo, no quiero dormir solo.
Younggi frunce sus cejas, musita unas palabras que no son entendibles a los oídos de Sooyoo y un par de segundos después sus ojos se abren apenas una franja.

—Sooyoo —la voz del mayor suena grave gracias a las horas que ha pasado dormido y su expresión se suaviza al darse cuenta de quién le había despertado— ¿Qué... Qué pasa?
—Tuve pesadillas hyung, duerme conmigo o no podré volver a dormir —ni siquiera es intencional sus ojitos de cachorro pues realmente se sentía indefenso y asustado por lo que había pasado— Por favor —pide casi rogándole juntando sus manitas en una seña de súplica.
Younggi observa a su mejor amigo durante varios segundos antes de soltar un suspiro y sentarse en su cama —Bien. Acomodate, ya bajo. —dice y luego pasa ambas manos por su rostro, seguramente para despertarse un poco.
Una pequeña y adormilada sonrisa se forma en los labios del menor y asiente acatando la orden de Younggi. Vuelve a su cama metiéndose bajo sus cobijas y acurrucándose para dejarle espacio a su hyung.

—Siento haberte despertado, no lo hubiera hecho si no fuera por algo serio, lo recompensaré, lo prometo —mira al mayor bajando adormilado de su cama.
Una vez el el piso Younggi le da una mirada a Sooyoo y al verle intenta reprimir la sonrisa que aparece en sus labios, fallando completamente.

—No es nada, no importa —asegura—. Solo porque eres tú —lo último lo susurra tan bajo que Sooyoo está seguro que no se suponía que lo escuchara. Luego de esas palabras Younggi se acomoda también en la cama, a duras penas podían estar los dos ahí, lo bueno era que Younggi era más pequeño que Sooyoo—. Está bien... Quieres... ¿Quieres hablar de tu pesadilla?
Asiente observándole.

—Soñé que estábamos en un sitio... Muy lejano, ni siquiera estoy seguro donde, pero que no podía encontrarte, y estaba solo y asustado, perdido completame, tú no estabas hyung, y no sabía que hacer sin ti, fue horrible —suelta un suspiro pesado y se acurruca junto a su amigo—. Sé que no fue real, que no pasará pero... Fue realmente feo.
—Pero aquí estoy, ¿No? —pregunta el mayor con una sonrisa ladina— Solo fue una pesadilla Sooyoo, no tienes que preocuparte —asegura y delicadamente le quita el pelo de la frente a Sooyoo para que no le moleste en sus ojos.
Asiente sonriéndole a su amigo agarra su brazo abrazándose de él y haciéndose pequeño al lado del mayor.

—Siempre estaremos juntos, siempre ha sido así y siempre lo será, eres la persona más importante en mi vida hyung, eres mi amigo, mi hermano, eres mi familia hyung, por más que haya sido una tonta pesadilla, el solo pensar en la idea de estar alejados fue aterrador.
—Tu también eres lo más importante que tengo, Sooyoo. —confiesa Younggi mientras continúa pasando sus dedos por el pelo de Sooyoo, con el fin de que recupere el sueño —Por eso nunca estaremos separados. Te lo prometo.
Asiente débilmente dejando que sus ojos se cierren.

—Nunca hyung —dice casi inaudible—. Gracias —su respiracion se vuelve calma mientras el sueño se apodera de él una vez más.
—No tienes nada que agradecer —dice Younggi—. Ya, duerme Sooyoo. No me dormiré hasta que tú lo hagas —promete aún acariciando el castaño cabello.
No hay respuesta del menor, había caído en un profundo sueño, tranquilo y sintiéndose protegido al saber que su hyung se encontraba a su lado.



Han Hyun Ra

Namwook entra a la habitación, desabotonando su camisa después de haberse despojado de su saco. Mira el espacio de su mejor amigo y suelta un suspiro, acercándose al pie de la cama del mismo, esperando a que le dirigiera un poco la mirada.
No recibió siquiera un saludo, aún cuando llamó de más su atención, así que se decide a lanzarle su camisa, cuando termina de sacarse las mangas y le distrae un poco de su actividad nocturna.

— Hola, Ra... Regresé. – muestra su amplia sonrisa, buscando una camiseta para dormir cómodo.
—Si, lo he notado —se limita a decir agarrando la camisa y tirándola sobre la cama de su amigo—. Siempre te haces notar Namwook —aclara su garganta y continúa la lectura aunque ya ni siquiera pudiese concentrarse en ello. Se sentía un poco infantil haciendo aquello, pero había algo que estaba siendo extraño, ni siquiera estaba seguro de que, pero apenas si veia a su amigo cuando llegaba a dormir y eso le daba un sentimiento de... Ni siquiera él sabia de que se trataba, solo estaba extrañandole por demás y le molestaba aquello. A diferencia de él, Namwook era muy sociable, le gustaba conocer gente nueva, Hyunra difícilmente salía de su circulo, y apenas si sabía lo que su amigo había estado haciendo.
El ahora pelinegro rueda los ojos y después de ponerse una camiseta negra a rayas, se tira junto a su mejor amigo, mirándolo por el borde del libro.

— ¿Sigues molesto? – hace un leve puchero con su labio inferior, parpadeando sus ojos repetidas veces, luciendo un tanto adorable a causa del rosado maquillaje que llevaba.
Suelta un suspiro cerrando el libro de repente y mirando a su amigo sin importar la cercanía.

—No hagas eso Nam, a mi no me compras siendo adorable, y no estoy molesto —bufa apenas dejando el libro sobre la mesa y cruzándose de brazos—. No es realmente molestia es que... ¡No lo sé! —Exclama de repente ahora si volviendo a verle— No tengo idea que me molestó si realmente es que estoy molesto. Tal vez deberíamos dormir y ya, no quiero hablarte mal o algo así y siento que ya lo estoy haciendo —empieza a acomodarse metiéndose bajo las mantas hasta quedar acostado y con sus ojos cerrados.
Ignora por completo las palabras de su amigo y se recuesta junto a él, acercándose lo suficiente como para verlo a los ojos de una manera más íntima.
— Hyunra... Si es por lo de Seokmin... La verdad no es importante, el chico ni siquera me gusta y le he aclarado un par de cosas para no salir más de momento. – palmea uno de los brazos del menor y suelta un suspiro. — No te conté por lo mismo, sabes todo de mí, vamos... Seokmin ni siquiera era una parte importante para ser contada aún. – asegura, buscando que su amigo le disculpara.
Le mira de reojo aunque aun sigue boca arriba.

—No es por ese chico, no es solo por ese chico —hace énfasis en la palabra solo—. Tenía otras ideas para estas vacaciones y de repente me encuentro solo la mayor parte del tiempo ¿Sabes? Y... Está bien, tu tienes otras cosas que hacer, conoces mas personas, tienes mas amigos pero... No lo sé Nam, no quería ponerme en esta situación, me siento idiota ahora mismo por estas diciéndolo —cierra sus ojos volteando la cabeza al lado contrario de su amigo—. Es la primera vez que me siento realmente incómodo al decirte algo.
Sonríe de costado, abrazándose a la espalda de su amigo y chillando ligeramente.

— No sabes cuánto me alegra que no estés molesto por lo de Seokmin. – aclara su garganta. — ¡Tenemos los mismos amigos aquí arriba!, están Myungdae... Em... Bueno, a Xian le caíste muy bien, ¡podemos salir juntos! – sugiere. — Digámosle a Myungdae que necesitamos un par de copas y alocarnos hasta la madrugada, ¿te parece? – se separa del cuerpo del menor y se levanta ágilmente para terminar de vestirse con una pijama.
—Olvídalo Nam, no soy de ese tipo de persona que sale de copas hasta la madrugada, además Myungdae ha estado ocupado también recuperando el tiempo perdido con su hermano, lo que menos quiero es que deje de verlo. Y tú... También sales a divertirte con tus amigos y tus citas... Estoy bien pasando el día en las piscinas y las noches en la habitación, podré con esto, también he estado con el resto del equipo... No estoy tan solo para que tengan que cambisr sus planes por mi. Estoy molesto conmigo más que contigo —se acomoda bruscamente tapándose casi por completo y girándose hasta ponerse de costado.
Namwook frunce el entrecejo y se cruza de brazos.
— Mi incuinti sili li miyir pirti dil timpi, istii bin pisindi il dii in lis pisc... ¡Patrañas!, ¿Quién te entiende? Suenas como un completo aburrido. Quiero ayudarte y actúas peor que una chica con su periodo... – abre sus labios grandes y sus ojos con asombro. — ¡O que yo cuando se me rompen los delineadores cuando aplico mucha fuerza!  —sus mejillas se sonrojan un poco por el esfuerzo de hablar en voz alta. Suelta un bufido exasperado y gruñe, para después respirar profundo, calmarse acercarse a su amigo una vez más, destapándole el rostro. — Mira, Han Hyunra... No voy a preguntártelo de nuevo —sentencia—. Soy tu hyung y vas a hacerme caso quieras o no, o me tiraré de la borda. Bien sabes que lo hago. – señala con su dedo índice. — Saldremos mañana con Myungdae y voy a mandarle un mensaje justo ahora para vernos en la tarde. ¿Capisci?
Le mira de mala manera, un tanto sorprendido en principio, pero frunciendo su seño luego, tal vez si estuviese un poco enojado en ese momento.

—Haz lo que quieras, es lo que siempre haces Joon Namwook —tira de la sabana volviendo a taparse pero de repente está sentado en la cama mirando a su amigo queriendo decirle una y mil cosas que tiene calladas y contando hasta diez con la respiración fuerte tratando de calmarse—. De verdad aveces te pones insoportable Namwook, ¿Una vez que yo actúo molesto tu te molestas? Creo que estás siendo egoísta, como siempre, pero hoy no tengo ganas de tolerarlo ¿Está bien? Así que no me hables hasta que se me pase porque no quiero ser un completo idiota contigo —se vuelve a acostar cinchando las sabanas y acomodandose de forma brusca respirando fuerte y soltando bufidos.
Siente una punzada en su pecho, obligándolo a abrir más la boca, sin embargo, balbuceos salen en su parte.
Gruñe una vez más, controlando sus sentimientos y tragando con fuerza.

— Bien —aclara su garganta—. No te preocupes, ya estabas haciéndola de idiota desde más temprano —ofendido, camina hasta el cuarto de baño a despintarse y al salir, se queda mirando el bulto que hace su amigo en la cama—. Creí que obligándote a salir con Myungdae y conmigo te divertirías un poco más y... Sólo quiero ayudarte a... A tener vacaciones agradables, pero si la pasas bien a solas, voy a dejarte en paz, capitán —deja una toalla, que llevaba en las manos, colgada en el ropero, muerde su labio inferior y se acuesta en su cama, sin taparse con las sábanas.
—Gracias por ser siempre tan considerado hyung —ironiza soltando un bufido y se acomoda dándole la espalda—. Apaga la luz cuando vayas a dormir.
— ¡Eish! – dice simplemente, apagando la luz y tomando su teléfono celular.
Unos minutos después, cuando decide que estpa aburrido por completo, se gira sobre su cama, soltando un fuerte suspiro y dudando si su amigo seguía despierto.

— Ra... —susurra— ¿Estás dormido? —se rinde al no recibir respuesta, frunciendo sus labios temblorosos— Te quiero, descansa —y se cubre con las sábanas finalmente.



Kim Ha Ri

Hari se encontraba sentado en uno de los sillones de su suite frente a la mesa ratona donde se encontraba su laptop, aguardaba una video-llamada importante desde hacía ya rato y no había podido siquiera salir a almorzar. Suelta un bufido frustrado, por culpa de Tae Wo, su manager, estaba perdiéndose un grandioso día fuera. Optó por al menos pedir servicio a la habitación y se aseguró de que no interrumpieran y simplemente lo dejaran.

Al fin la pantalla encendió luz y un tono molesto alertó a Hari quien no tardó demasiado en atender.

—Tae Won-nim, estaba esperando su llamada —hace un pequeño asentimiento en forma de saludo.
— ¿Como van esas vacaciones? —Cuestiona y parecía realmente interesado en ello.
—Van bien, pasamos por lugares preciosos, Chaeyoung se ha relajado mucho en el spa, también encontramos gente conocida y hemos podido salir un poco con ellos, realmente mejor de lo que esperaba —admite con una media sonrisa.
—Perfecto, como era de suponerse, la prensa ya ha estado hablando, de ti, de Chaeyoung, y del posible embarazo que puede venir gracias a esa luna de miel —Hari frunce el seño pero aquello hasta le parece divertido, una broma, tonta y ridícula.
—Será malo no poder conformar a  la prensa a la vuelta —se encoge ligeramente de hombros aun divertido.
Eunyoo no formaba parte del personal de servicio privado a las habitaciones, pero aun así, esa tarde le había tocado cubrir a un chico de esa área que había enfermado la noche anterior. Las ordenes eran sencillas, llevar el carrito con la comida y dejarlo en la suit.
Le dijeron que no llamara, en lugar de eso le concedieron una llave extra para poder acceder sin molestar al cliente de la suite. Él solo tenía que entrar dejar la comida y recoger alguna cosa si la persona quería, si no, retirarse inmediatamente.
Entra a la habitación con mucho cuidado de no hacer mucha bulla para no molestar, y por un momento echa un vistazo a aquella gran habitación y reprime un silbido de impresión. ¿Cuánto lujo podía necesitar una persona para viajar tranquilamente? A veces le parecía ridícula la cantidad de dinero que la gente ganaba en banalidades... Deja el carrito con la comida a un lado de una pequeña mesa y se asegura de que la comida esté caliente y en perfecto estado. Entonces, escucha un par de voces y aunque sabe que no debe, una de ellas se le hace extrañamente familiar, así que se asoma más hacia el interior del cuarto para echar un vistazo y reconoce al chico de la otra noche.
"El Sr. Kim está en una reunión importante, deja la comida y retírate de una vez", había sido lo que le habían dicho. Ya había dejado la comida, ya no tenía nada más que hacer ahí y no quería molestar, así que se dispuso a salir hasta que escucha algo que, en definitiva, no debería haber escuchado.

—Creo que no nos estamos entendiendo Ha Ri, te creía más inteligente realmente —el seño de Hari se frunce y todo deje de diversión se borra de su rostro de inmediato—. Mira esto —Taewon se quita un momento de la pantalla y vuelve mostrando su teléfono móvil — ¿Ves esto? Todos los portales están hablando de ustedes y haciendo especulaciones acerca de ello —pasa el dedo por la pantalla mostrándole diferentes portales que lo tenían como noticia. Hari simplemente niega.
— ¿Y que? Usted sabe que eso no es más que un rumor, no es posible que Chaeyoung se embarace —dice con obviedad—, no de mi —se siente hasta incómodo hablando del tema.
—Ha Ri, sería perfecto, tu imagen definitivamente no volvería a ser afectada si...
—Tiene que ser una broma —le interrumpe horrorizado por lo que el hombre dice— ¿Como puede siquiera estar sugiriendo esto? Acepté el compromiso, ¿No era lo que quería? ¿No era eso lo mejor para mi imagen? —Realmente está anonadado por lo que escucha decir a  su representante.
—Un hijo incluso podría hacerte pasar esa etapa de confusión Ha Ri —dice un tanto fastidiado y aquella es la gota que derrama el vaso.
— ¡No es una maldita etapa! No me gustan las mujeres, nunca me han gustado y no puede estar pidiéndome que embarace a Chaeyoung sabiendo que soy homosexual ¡Es su hija! ¿Que clase de padre quiere que su hija viva la vida de esta manera? —suelta lleno de ira y frustración.
Eunyoo se queda de piedra en su lugar. Jamás en su vida se le hubiese pasado por la cabeza que ese chico con el que se había encontrado la otra noche, con quien había descarado todo su desagrado por las personas con dinero, toda su frustración... Estuviese pasando por algo así.
Entonces cayó en cuenta de que sus problemas no eran los únicos en el universo, y que no podía juzgar a alguien por su situación económica si no sabía que había más allá de eso. Antes de darse cuenta el pelinegro está recostado contra la pequeña columna detrás de la que está escondido reflexionando sobre tantas cosas al mismo tiempo que no puede evitar sentirse culpable por haber sido tan grosero con el hombre al otro lado de la habitación.
Lo había juzgado sin conocerlo y aun cuando el Sr. Kim, no lo había tratado mal aquella noche y se había mostrado condescendiente con él, de igual forma Eunyoo lo había etiquetado como "desecho de clase social alta".
Ahoga un profundo suspiro y ya no se siente capaz de irse, algo en él le hace querer seguir escuchando aquella conversación, quería saber cuál sería el desenlace de toda aquella locura. La curiosidad lo mataba.

—Esto ha sido demasiado, yo amo mi carrera, y le debo mucho a usted Taewon-nim por estar donde estoy, por haberme descubierto y por ayudarme, pero no puedo hacer una cosa así, y no puedo creer que usted me pida que lo haga. Chaeyoung es una mujer respetable.
—Chaeyoung es feliz mientras me encargue de mantener sus cuentas —dice con tanta frialdad que Hari siente su piel helarse, él sabía que Taewon estaba lejos de ser una persona comprensiva, y que por dinero no tenía temor de hacer lo que fuere, pero aquello era realmente horrible para él.
—Me estoy sintiendo realmente ofendido por esto, yo... Yo no soy este tipo de persona, yo... Será mejor que hablemos cuando regrese, o incluso puedo tomar un vuelo hacia Corea en el próximo destino, no estoy dispuesto a tanto, ya he sacrificado demasiado, tengo mi dignidad y sentimientos Taewon-nim, algo que puedo ver a usted le falta —los ojos de HaRi se han humedecido contra su voluntad. Ni siquiera espera una respuesta cuando finaliza la videollamada y suelta un sonoro suspiro recostándose hacia atrás en el respaldo del sillón apretando fuerte sus ojos.

Eunyoo decide que es momento de salir de ahí, darle la privacidad que necesita al joven. Ya había escuchado demasiado, regresa sobre sus pasos hacia la entrada de la habitación pero en el camino se gira para ver una última vez al castaño que lucía completamente derrotado en el sillón de la suite y no se fija realmente por donde va por lo que termina chocando contra la pequeña estantería que sobresalía a un lado de la entrada, encajándosela por las costillas.
Tumba un par de pequeños adornos que habían encima y al ruido que estos hacen se le suma el suave quejido que se escapa de sus labios al momento del golpe. Por inercia se gira hacia el muchacho en el sillón, rogando internamente que no lo haya escuchado pero no más al dirigir su mirada al sillón, el sr. Kim ya se encuentra de pie en su lugar, completamente girado en su dirección y con sus ojos, (un poco rojos), clavados en él.
Maldice internamente y hace una profunda reverencia a modo de disculpa y como excusa para esquivar aquellos ojos castaños.
—Sepa disculparme —murmura apenas audible, sintiéndose completamente avergonzado de su torpeza—. Yo.. hmmm —el pelinegro duda y mira el carrito de comida—... Vine a dejar su pedido, no era mi intención molestarle. —musita irguiéndose de nueva cuenta pero con la cabeza aún gaña y la mirada clavada en el suelo.
Ha Ri pasa los puños por sus ojos.

— ¿No te has lastimado? Deberías tener más cuidado, otro en mi lugar estaría poniendo el grito en el cielo y pidiendo que te despidan —la video llamada vuelve a sonar y un gruñido sale de entre sus labios acercándose al aparato y aunque piensa en arrojarlo lejos para que se rompa en mil pedazos no lo hizo, apretó el botón de apagado y se molestó en poner su celular en silencio, sabía que también empezaría a sonar prontamente — ¿Hace cuanto que estás ahí? —Levanta la mirada nuevamente hacia él—. Eun Yoo —dice casi para si mismo recordando claramente al muchacho.
El muchacho asiente y se disculpa nuevamente con otro par de reverencias.

— Estoy bien, por favor disculpe la intromisión —susurra hasta cierto punto un tanto nervioso por el comentario del hombre. Lo último que necesitaba en ese momento era ser despedido—. Yo... hmm... — duda — ¿No tanto? — suena más a una pregunta que a una afirmación y suspira. — En verdad, disculpe. No era mi intención escuchar su conversación Sr. Kim —se disculpa de nueva cuenta solo que esta vez le mantiene la mirada a HaRi—. En verdad, lo siento. — musita, aparta su mirada y la fija en la alfombra del cuarto.
—No has escuchado nada entonces, ni has roto los adornos horribles y costosos que están a tus pies —dice sin ningún tipo de expresion que pueda darle una pista al chico de como se siente—. Puedes dejar la comida aquí, seguro tienes cosas mejores que hacer que estar aquí —se vuelve a dejar caer en el sillón.
—Sí, señor. — asiente sumisamente el muchacho, recoge rápidamente los adornos que ha tirado al suelo y revisa una última vez el carro con la comida para asegurarse de que todo esté en orden. Mira al dueño de la habitación nuevamente. — Lo siento —susurra una vez más con una reverencia y se dirige a la puerta para salir de una vez por todas de ahí.
—Oh, espere —dice recordando algo y se levanta de su asiento velozmente yendo hacia su billetera rebuscando en ella hasta que saca una tarjeta de esta y se acerca al muchacho para entregársela—. Supe que están buscando bailarines para distintos eventos e incluso algunos de ellos son llamados para ser parte del cuerpo de baile de algunos videos. La paga ha de ser excelente —dice y le mira extendiendo la tarjeta—. Si algún cazatalentos te ve puedes tener la suerte de mejorar tu sueldo a fin de mes, ojalá la tengas —extiende su mano con la tarjeta.
Eunyoo lo mira por unos instantes, su rostro es un completo poema con emociones encontradas reflejandose en él; principalmente la confusión y la desconfianza pero terminar por asentir y toma la tarjeta que el castaño le extiende, lo hace con ambas manos por respeto y hace una reverencia de noventa grados para mostrar su agradecimiento.

—Muchas gracias, señor Kim. — se endereza y le regala una sonrisa completa, esa que hace que sus ojos se hagan más pequeños y sus dientes blancos queden a la vista. — Qué tenga un buen día. — dice y lleva una mano al pomo de la habitación— ¡Oh! —se frena a sí mismo y vuelve a encararlo—. Disculpe usted el atrevimiento, tal vez pida que me despidan después de esto pero, no deje que otras personas controlen su vida. — habla en tono bajo y sincero. — Parece buen sujeto, su imagen será buena independientemente de la preferencias personales que tenga. — se muerde los labios y hace nuevamente una reverencia por su atrevimiento.
Las comisuras de sus labios se levantan contra su voluntad.

—Veo que escuchaste lo suficiente —hace una breve pausa—. No eres el primero que me lo dice, pero por supuesto que siempre es mas fácil cuando uno ve los problemas del otro de afuera, aun así, sé que tiene razón, solo que en este momento ya estoy demasiado involucrado en esto como para dar un paso al costado —suelta un suspiro—. Pero usted tiene sus problemas, evite escuchar los de los demás. Aunque nadie se va a enterar de mi boca que lo ha hecho. Descuide.
— Tiene usted razón. — dice y prefiere morderse la lengua antes de hacer otro comentario inapropiado. — Disculpe la intromisión. — ya ha perdido la cuenta de todas las veces que se ha disculpado en los últimos cinco minutos. — ¡Ah! Eso me recuerda, la otra noche allá afuera... — hace una pausa con una pequeña mueca y se rasca la nuca —. Lo ha dicho, tengo mis problemas,  todos los tenemos y yo me desquité con usted. Creo que me disculpé esa noche pero permítame volverlo hacer. — dice y alza su mirada para centrarla en el castaño. — Además de descargar todo mi frustración en contra suya, lo juzgue erróneamente y lo encasillé en una categoría sin siquiera detenerme a... hmm... ver más allá. Lo siento mucho.
—Está disculpado, realmente nunca es bueno tener un concepto malo de la gente por su nivel económico, pero seguro ha creado esa imagen gracias a sus experiencias con algunos y no le culpo, ha de saber ya que no todos somos iguales —dice restándole importancia al asunto —. Si le deja mas tranquilo, su disculpas son aceptadas, no tiene de que preocuparse, las frustraciones nos hacen actuar de manera impulsiva en ocasiones —fija su mirada en la del joven y realmente no se había detenido sino hasta entonces a observar la delicadeza y perfección en el rostro de este. Tenía una belleza increíble y parecía una buena persona. Es en ese momento que la puerta de la habitación se abre llamando la atención de los presentes.
Eunyoo se queda con la palabra en la boca y se gira casi de inmediato hacia la puerta para ver de quién se trata y cuando ve a la muchacha, mirarlos detenidamente no hace más sino hacer una reverencia en su dirección y otra más en dirección al Sr. Kim.
— Disfrute su almuerzo, con su permiso —es su despedida y sale de la habitación no sin antes hacer otra reverencia ante la mujer que ha entrado al cuarto.



Lee Dong Mun

Estaba ansiosa por terminar su turno; significaba ver a Dongmun y no deseaba nada más en ese momento.
De pronto tenía una motivación para terminar más rápido y ser más ágil en el trabajo.
Limpia la última mesa y se quita el delantal de la cintura, quedando en su ropa habitual; una blusa polo en color rosa y unos jeans desgastados.
Cree ver la cabellera del pelinegro en la entrada del restaurant y con una sonrisa, corre a encontrarse con él.

— ¡Dongmun-ssi! —grita, haciendo que el aludido se gire 90 grados y queden frente a frente.
Lucía más que guapo, ropa casual, pero que lucía bastante bien en él. Lucía bien las camisetas blancas y a Akame le gustaba como se veía en ellas.
El muchacho le extiende una rosa, haciendo reír levemente a la pelinegra por el detalle, aunque sonríe cuando la acepta, acercándose a depositar un rápido beso en la mejilla del más alto y sonrojarse al instante en el que se separa.

—H-hola —balbucea, respirando el aroma que se quedó impregnado en sus fosas nasales.
—Hola —le dedica una sonrisa genuina—. Creo que llegué bastante temprano, pero ansiaba verte —sonríe también ligeramente ruborizado por haber sentido fugazmente los labios de la pelinegra sobre su mejilla— ¿Ya has terminado el trabajo?
Asiente con rapidez, agachando la mirada a sus tenis.

—Terminé hace un rato, no te preocupes —tranquiliza, sonriéndole al final— ¿Has estado bien? —pregunta, aunque se vieron por la mañana.
—Bien —dice simple bajando la mirada hacia su mano para acercarla a la de ella esperando que corresponda—. Aunque tenía muchas ganas de verte —admite —. Hoy no recorrí mucho del crucero, estuve bastante rato en mi habitación, tuve cierto momento de inspiración y necesitaba plasmarlo en uno de mis proyectos de animación, fue una tarde bastante productiva —dice con simpleza — ¿Que tal tu? ¿Como estuvo la clientela el día de hoy?
Akame entrelaza sus dedos con los de él, sin pensarlo demasiado y se deja hacer por el mayor.

—T-también quería verte —balbucea, sintiendo su corazón acelerarse en sobremanera—. También fue una tarde productiva para mí, a decir verdad, estuvo movido aquí y... Al menos ya no balbuceo tanto como antes —le cuenta, sintiéndose feliz—. Me alegro que tu tarde no haya sido de ocio, Dongmun-ssi.
—Es un gran avance que no tartamudees, que hayan puesto vasos de plastico, ¿Que mas? ¿No has volcado nada sobre nadie tampoco? —Bromea mostrando sus gran sonrisa— Espero que nunca vuelvas a hacerlo, ya no me sentiría especial para ti si tirases jugo de naranja sobre alguien más —Dongmun le lleva sin prisa, pues aun faltaba un rato para la función, además de que le interesaba el saber como había estado. Hablar con Akame, por más que fuera de cosas triviales era algo que disfrutaba mucho. Empezaba a creer que estaba enamorándose de su voz, o de sus gestos. Parecía que para él todo accionar de la chica fuese en camara lenta, no podía dejar de verla para guardar eb su retina cada movimiento. Todo lo que ella hacía se veia hermoso ante sus ojos por más simple que fuera.
Ella empuja levemente al muchacho, divertida.

—No tiraré jugo en nadie más, descuida —asegura, afianzando el agarre de sus manos.
No le importaba mucho a dónde le llevara, incluso si se sentaban en un par de sillas, a escuchar las olas de mar, sin decirse una palabra, para ella estaba bien.

—De hecho, como un par de los clientes se han hecho mis amigos —ríe—, algunos de ellos sólo llegan, ordenan y se van, lo que es increíble, porque no paso más vergüenzas con el personal sobre datos equivocados —confiesa—. Pero tú, ¿tu hermana no te molestó después de irse? —cuestiona avergonzada.
—No para mi suerte y sorpresa, de hecho parece que simpatizó con Hana y pasaron un buen rato juntas, realmente es algo que me alegra saber porque no tengo que preocuparme tanto por como la está pasando, ella es tan —hace una breve pausa tratando de encontrar alguna palabra correcta para describir a su pequeña hermana aunque ninguna sea suficiente—... Sociable e hiperactiva, somos como polos opuestos, entonces es difícil compartir tiempo juntos, ella ama hablar mientras yo disfruto la calma y el silencio de vez en cuando. Ella puede entablar conversación con quien sea, mientras que yo suelo ser bastante callado, reservado y selectivo con las personas que decido hablar —aclara su garganta—. El punto es que parece que podrán hacerse buenas amigas con Hana  y seguramente con medio crucero más en cuestión de días, así es Eunsun. No tuvimos demasiado tiempo juntos hoy, aunque el poco rato que estuvo en la habitación me bombardeó a preguntas respecto a ti hasta que decidí entrar en el baño y tomar una larga y renovadora ducha mientras esperaba la hora de venir a verte.
La chica ríe, entrelazando su brazo esta vez con el del chico.

—Hana necesita de gente como tu hermana, yo sólo la hago más cohibida —se encoge de hombros— ¿Debería sentirme especial porque he sido seleccionada por tí para socializar? —cuestiona, sonriéndole con amplitud—. Tenemos tantas cosas en común, oppa —dice sin pensarlo, soltándose del agarre de su brazo y volviendo a su mano, balanceándolas en el aire.
La chica se siente en un ambiente menos pesado junto a Dongmun y aquella infantilidad y naturalidad en su ser, comenzaba a adueñarse del nerviosismo y la pena.
Él no puede ocultar su sonrisa, y es que se siente tan a gusto al estar junto a la pelinegra que por momentos siente ganas de abrazarla y agradecerle por hacerle pasar tan buenos ratos, pero se contiene.

—Eres especial, eres... Eres la chica más especial y bonita que haya conocido —confiesa sintiendo su corazón acelerarse —. Me gusta compartir tiempo contigo, creo que por esas cosas en común ha sido tan fácil relacionarnos, se siente como si realmente nos conociéramos desde hace tiempo, es tan cómodo y simple entablar una conversación.
Sus mejillas se sonrojan a más no poder y siente su corazón latir más fuerte y rápido de lo normal.
Teme que Dongmun escuche la arritmia en sus respiraciones y latidos, por lo que se obliga tranquilizarse casi de inmediato.

—S-siento lo mismo; que eres especial, agradable, a-atractivo y... Especial —dice con rapidez, ocultando su rostro emocionado al haberle escuchado hablar sobre ella y la relación que estaban llevando de momento—. Creo que nunca me había sentido tan cómoda con un chico que —se detiene a pensar sus palabras—, de verdad, no sé cómo estoy haciendo para sostener tu mano y no morir —muerde su labio inferior, sintiéndose avergonzada una vez más.
Arruga su nariz sonriendo algo avergonzado pero tan feliz que aquello parecía casi quedar de lado.

—Nunca he sostenido la mano de una chica antes ¿Cómo crees que se siente para mi? —dice apenado evitando el contacto visual— Creeme, estoy muriendo por dentro —aprieta ligeramente su mano. La de él al ser masculina era considerablemente mas grande al lado de la de Akame, pequeña y delicada, como todo en ella. Su pulgar le acaricia suavemente, no habían mariposas en su estómago, pero aquella sensación era demasiado buena y no quería dejar de sentirla. De pronto, ya se encuentran cerca del salón que sería su cita de esa noche. Dongmun con su mano libre presenta el pase que había adquirido más temprano y se adentra junto con ella, encontrándose con una escalera, que los dirigía hacia una terraza al aire libre. Allí se encontraron frente a una pantaĺla donde se proyectaría alguna película romántica mientras se podía disfrutar la brisa del mar y el resplandor de la luna reflejado en este.
Akame mira todo a su alrededor, asombrada. El cielo se veía más que espectacular y le emociona. Su sueño habían sido los parques de cine "móvil", en donde ibas a estacionar tu auto y te quedabas un rato hasta que empezara la película, pero aquello... Aquello parecía mil veces mejor, compartiéndolo con Dongmun.
Una sonrisa sincera se dibuja en su rostro cuando ambos toman asiento, ella acomoda sus brazos, de manera en la que pueda seguir entrelazando sus dedos y deja caricias en el antebrazo del muchacho con su mano libre, detallando las partes suaves y rugosas de su piel.

—Esto es tan lindo, Dongmun-ssi —busca su mirada—. Ah, no pensé que hubiera de estos aquí —señala el salón.
Posa su mano sobre la pequeña mano que le acaricia y realmente no recuerda haberse sentido tan feliz alguna vez. Sentir sus caricias y escuchar la ilusión en la voz de la pelinegra hacia que su corazón latiera con fuerza. Sus ojos se detienen en los de ella y le dedica una sincera sonrisa.

—Relamente no lo supe hasta esta tarde —admite—. Quería encontrar algo especial para sorprenderte, me alegro haber cumplido mi objetivo —aprieta suavemente el agarre con la chica.
Ella asiente con su cabeza.

—En realidad, cualquier cosa me sorprende; quiero decir... Cualquier cosa que hagas, oppa —aclara— ¿E-estás bien con q-que te llame así? —cuestiona avergonzada, en un tono de voz más bajo, debido a la pantalla encendiéndose con el inicio de la película.
—Eres la primera que lo hace, se siente raro, pero no me disgusta —admite sin ocultar su genuina sonrisa y llevando su mirada de la pantalla hacia ella—. ¿Estas cómoda? ¿No tienes frio o algo?
— ¿Ni tu hermana te había llamado "oppa" antes? —abre su boca, con asombro.
Sin vergüenza, alza el brazo del mayor y lo coloca sobre sus hombros, sin soltar su mano y recargándose en su pecho, mirando a la pantalla.

—Dime si te molesta, Dongmun-ssi... Me quitaré cuando te canses —susurra, alzando su rostro para verle.
Se sorprende ante el accionar de la chica pero no se opone a ello y la abraza hacia él.

—No, pero aunque la ame, ahora delo que menos quiero hablar es de Eunsun —choca su mirada con la de ella, no iba a negar que sentía una enorme ansiedad, que estaba nervioso, y que deseaba Akame no notase lo rápido que latía su corazón a causa de la cercanía. Ella le gustaba tanto—. Nunca me cansaría de esto —acaricia levemente la cabeza de la chica con su mejilla en forma de caricia.
Sus mejillas se sonrojan intensamente, desviando la mirada del muchacho.

—No hablaremos más de tu hermana —asegura, sonriendo ante la caricia del pelinegro, acurrucándose en su pecho—. Oppa, gracias por todo —susurra antes de concentrarse en la película de la que desconocía el nombre.
La película acaba, y de a poco, los espectadores que los rodeaban empiezan a irse cada uno por su rumbo. Dongmun no tenía ganas de quitar a Akame de su pecho. Sentir su calor corporal junto a él le resultaba fascinante pero fue ella quien se quitó incorporándose para observarle, parándose y estirándole la mano para que él hiciera lo mismo. No tenian prisa, de hecho podrían pasar todo el tiempo juntos simplemente observándose, caminando, tomados de la mano,aquello no resultaba para nada incómodo pero finalmente, decidió romper el silencio.

—Nunca había visto una película al aire libre, fue lindo, ¿No crees? —dice abrazándola de lado pues la noche comenzaba a ponerse un poco fría.
—Tampoco lo había hecho antes —pasa su brazo por la espalda del muchacho, abrazándose a él—. Siempre había querido hacer algo parecido, ¿sabes del cine de autos? Ah, mi sueño era ir a alguno, pero esto es mil veces mejor, Dongmun-ssi —asegura, pegándose al costado de su cuerpo.
—Realmente si creo que esto fue genial, apenas supe quise traerte, me pareció algo lindo y novedoso, me alegra que realmente lo hayas disfrutado —dice mientras pasean, recordó que su hermana mencionó un lugar de juegos variado y creyó que podría ser divertido llevar a su cita allí — ¿Tienes algún apuro en regresar? Porque... Se me ocurre pasar por algún lugar, comprar una malteada y seguir paseando un rato.
Akame niega con su cabeza.

—No, no hay apuro, se me antoja una malteada justo ahora. Me gusta la piña, ¿y a ti? —balancea sus cuerpos de un lado a otro—. Uh, disfruté mucho la película, aunque no entendí la mitad, porque estaba pensando.. —ríe un tanto apenada.
—Entonces, andando, a mi me gusta la de frutilla, banana o ambas juntas, pero puedo con todas —sonríe mientras caminan sin prisa— ¿Hablas enserio? Si fue buena la película, aunque siendo sincero el género acción se asemeja mas a mis gustos pero... ¿En que pensabas?
La chica niega con su cabeza, agitando su mano después, como restándole importancia a lo que diría.

—Suelo pensar muchas cosas bobas —asegura—. La acción me provoca ansias, aunque es un género muy bueno, a decir verdad. Prefiero las comedias. – comenta, sonrojándose al instante—. Aunque debe darte igual, siento hablar mucho. Una vez que entro en confianza, el balbuceo d-desaparece —habla con pena.
—Me gusta saber que te sientes en confianza, también lo hago. Por favor, no te disculpes, me encanta escucharte e ir conociéndote de a poco, no me da igual nada de lo que puedas decirme, tendré en cuenta que hacerte reír podría ser algo a mi favor si tu género predilecto es la comedia —comenta y se adentran a un pequeño bar/café, el cual se ve ideal para pedir sus malteada y poder seguir paseando otro poco. Pide de piña para ella y de frutilla y banana para él, además de un paquete de galletas para compartir. Pensó que podrían saltearse la cena si de aprovechar tiempo se trataba. En cuestión de minutos, se encuentran fuera del lugar dirigiéndose al área de entretenimiento.

— ¿Eres buen comediante, oppa?
Ríe, dando un trago a su malteada casi enseguida y sonríe.

—De verdad, podría beber esto todos los días. Mi hermano lograba convencerme con una de estas para que saliera de mi habitación —ríe ante el recuerdo, tendiendo su vaso al más alto— ¿Gustas? —ofrece, distrayéndose un poco con la sala por la que pasaban.
Una máquina llena de osos de felpa estaba en el salón casino y la pelinegra no pudo evitar sentir su corazón alocándose de emoción.

— ¿P-podemos ir a-ahí? —sus ojos se iluminan, señalando el lugar con timidez.
—No creo serlo realmente, pero tal vez lo intente si eso te gusta, ya solo deja que nos conozcamos mejor, aun no me siento preparado para hacer el ridículo frente a ti —sonríe asintiendo luego a su pregunta— ¿Sabes jugar? —se acerca a la caja para pedir unas fichas.
—No puedo esperar a conocerte mejor, Dongmun —muerde su labio inferior, pegando su rostro en el vidrio de la máquina—. En realidad, nunca he jugado a uno —sus mejillas se inflan, mientras da un sorbo más a su bebida.
—Sostén esto por mi —pide entregándole su malteada—. Ese es bonito, ¿No crees? —señala un oso rosa con cachetes coloreados en forma de corazón — ¿Cual te gusta a ti? —saca la ficha y mientras ella sostiene la malteada se acerca a dar un sorbo del pitillo.
Da un brinquito emocionado al ver la decisión del chico y señala con su mirada al peluche púrpura.

— ¡Ese! —chilla, acercando la malteada al muchacho— Aunque el rosa también es muy adorable~. ¡El rosa, oppa! —anima.
Inhala profundo como si se tratase realmente de algo de vida o muerte, sube sus mangas y frota sus manos antes de colocar la ficha en la ranura para poner la maquina en funcionamiento. Fija su mirada en el objetivo y toma la palanca para dirigir el gancho hacia el peluche color rosa.

—Pensé en ese porque... Tiene las mejillas sonrosadas y es adorable, como tú —una vez está sobre el baja la palancha y lo engancha apretando el botón para sujetarlo— ¡Si! —Exclama victorioso cuando suelta el botón y el peluche cae por la ranura. Se agacha a recogerlo y lo pone frente a su rostro arrugando su nariz formando una sonrisa adorable—. Para ti.
Las mejillas de la chica se sonrojan y luce casi tan adorable como aquél peluche.
Suelta las malteadas, dejándolas sobre la máquina y enrosca sus brazos en los hombros del más alto, después de haber tomado aquél oso que él había ganado.

— ¡Gracias, gracias, gracias, gracias! —dice aún colgada de sus hombros en un arranque de emoción.
Cuando se da cuenta de la acción, se separa, sonrojada hasta la punta de los pies y toma de nuevo su malteada, no sin antes extenderle a Dongmun la suya.
—Q-quiero decir... Ah —vuelve a balbucear, sintiéndose torpe—... M-muchas gracias, Dongmun —se inclina a hacer una venia de agradecimiento.— ¿P-puedo intentarlo? —señala el juego.
Él también se ha sonrojado ante el accionar de la pelinegra por lo que solo unos instantes baja la mirada y asiente extendiéndole una ficha también.

—No debes agradecerme realmente —bebe de su malteada para ver si el calor que ella ha producido en él puede irse un poco gracias a la bebida fría. Mientras, sigue atentamente los movimientos de la chica sosteniendo su reciente regalo para que ella pudiese jugar también —. Adelante, no es tan difícil —dice ya que era su primera vez pero... Dongmun tenía cierto don y difícilmente algún juego le resultara difícil.
La torpeza de ella, hace que la mano de la máquina suelte el peluche.

—Ah, ayúdame —berrea, moviendo un tanto desesperada la palanca—. Eish, soy tan torpe —sus ojos se entrecierran, golpeándose internamente por aquél descuido.
Libera sus manos dejando el oso y la malteada sobre la máquina y se acerca a ella posicionándose detrás y tomando el mando sobre su mano.

—Debes mover la palanca con cuidado —dice mientras es lo que hace justo sobre su mano—, y cuando alcances el que quieres —mantiene su vista fija en el lila que también le había gustado mientras habla suave y concentrado en ello —, aprietas el botón —el peluche es sujetado pero justo entonces, parece que el tiempo ha acabado y lo deja caer sin poder sacarlo mientras la maquina vuelve a quedar apagada—. Oh, pero más rápido —su mentón está casi apoyado en el hombro de la chica— ¿Quieres volver a intentarlo? —Pregunta alejándose un poco por temor a incomodarle, pues no se había dado cuenta de la cercanía cuando estaba concentrado en el juego.
Su corazón latió rápido y ni siquiera había puesto atención a ninguno de los pasos que él había mencionado.
Se volvió sorda durante el tiempo en el que él explicó y todo por culpa de la cercanía.
Lo único que recuerda, eran los delgados labios de él, moviéndose  al hablar y sus ojos enfocados en la máquina.
Quiso plantar un beso en su mejilla, pero se contuvo. Él se despegó en el momento en el que aquella idea cruzó su mente y formuló una oración que no entendió ni escuchó.

—Ahá —dice en voz baja, soltando un suspiro lleno de emociones y sonrojándose de nuevo.
—Está bien, te ayudaré —dice colocando una nueva ficha y volviendo a poner sus manos sobre las de ella para ayudarle con los movimientos sin darse cuenta que él solo estaba haciendo todo el trabajo. Finalmente, puede sujetar el objetivo con el gancho y dejarlo caer por la ranura. En ese instante se siente todo un ganador de nuevo y le abraza breve mente por detrás volviendo a tomar distancia luego para recoger el nuevo peluche—. Lo hicimos bien —dice haciéndole entrega también de este—. No creo que podamos seguir sacando más o no podremos con las malteadas y los peluches —suelta una risilla.
Ella asiente divertida, tomando el peluche morado y tendiendo el rosa hacia él.

—N-no será el color más masculino, p-pero... Dijiste que... Yo —balbucea y al finalizar la carcajada nerviosa que soltó, toma un respiro—... Tómalo como un recuerdo de mí —agacha la cabeza, jugando con las puntas de sus pies.
Él ni siquiera se esfuerza en ocultar su gran sonrisa de roedor ante las palabras de la chica y acepta el regalo asintiendo.

—Es muy lindo —hace una pausa y con la oreja suave del peluche toca la punta de la nariz de la chica—. No tanto como tú pero es lindo —se la queda mirando y por primera vez en todo aquel rato no tiene idea que hacer o decir. Su rostro cambia a uno un tanto mas serio y casi sin quererlo se encuentra observando sus labios por lo cual traga duro y suelta el aire de a poco luego—. S-solo pensaré en como —aclara su garganta porque siente que las palabras no saldrán—... C-como... Explicar esto a —sin prisa está cada vez más cerca de ella, casi mirando hacia abajo por la diferencia de estatura. Su pulgar está acariciando su regordeta mejilla y no sabe cuando ocurrió ese impulso pero está por besar a una chica, la chica más linda y perfecta que haya visto jamás y los nervios se apoderan de todo su cuerpo; el nunca había besado a una chica.
Los brazos delgados y medianos de ella, se enredan en su torso a cambio, evitando aquél contacto de sus labios; más por miedo a la rapidez en la que sucedían las cosas, que por falta de ganas.
Akame realmente quería que aquello pasara, pero... ¿Era este el momento correcto?

—D-Dongmun-ah —aclara su garganta, subiendo la mano en la que cargaba el peluche hasta el pecho del aludido y como pudo, palmeo el lugar firme, agachando la mirada y acurrucándose en el mismo lugar, aún rodeando su cuerpo con el otro brazo—... E-explícalo después —dice con pena, sonrojada y con el corazón latiendo a mil por hora, con ganas de llorar a causa de la tontería que acababa de cometer.
Tanto tiempo había pasado sin que un chico llamara verdaderamente su atención y cuando lo hacía... Ahí estaba, rechazando un beso de su parte.
Dongmun se queda callado e inmovil unos momentos ¿Que había hecho mal? ¿Porque se habria apresurado tanto? Se golpeó mentalmente y se aparto sin ser brusco de ella.

—Deberiamos volver... Tal vez tu hermano esté preocupado —es la única excusa que cruza su mente en ese momento y le dedica una sonrisa apagada, tratando de fingir que nada ha cambiado dentro de él.
Para que él no se sintiera mal, ella le dedica una sonrisa, desliza una de sus manos hasta alcanzar una de las suyas y vuelve a entrelazar sus dedos, intentando tranquilizarle con un suave apretón de manos.

—Me divertí mucho hoy, oppa —susurra, sonriéndole con amplitud y de manera sincera.
—También lo hice —no hace contacto visual en cambio sigue caminando sin rechazar el agarre de su mano, no podía evitar sentirse algo tonto y confundido, él no debió haberse apurado—. Pasé un rato muy agradable a tu lado —agradece que ya estén cercano a la habitación. Bebe un poco de su malteada para evitar seguir hablando, en ese momento parecía no saber que decir o hacer.
—De verdad espero que podamos seguir saliendo hasta... – se detiene, mirando al chico con el entrecejo fruncido. — ¿Harás viaje completo o...? – cuestiona, sintiéndose repentinamente asfixiada al esperar una respuesta.
—Claro, nos seguiremos viendo —asiente y se detiene justo cuando están a pasos de la habitación de la menor—. Si haremos el viaje completo, pero descenderemos en Tailandia, vamos a visitar a nuestra abuela. Como empleada... Supongo también harás todo el viaje, ¿No?
—Claro, nos seguiremos viendo —asiente y se detiene justo cuando están a pasos de la habitación de la menor—. Si haremos el viaje completo, pero descenderemos en Tailandia, vamos a visitar a nuestra abuela. Como empleada... Supongo también harás todo el viaje, ¿No?
—Algo así —hace una breve pausa—. Solo espero no aparezca tu hermano de nueva cuenta o sería más incómodo que lo que pasó hace un rato —dice arrugando su nariz—. Por cierto... Lo siento, malinterpreté las cosas. No sé si lo mencioné anteriormente, pero mi fuerte no son las chicas y... Lo lamento si... Fue incómodo o lo que sea —frunce sus labios haciendo una mueca apenada—. Espero y hayas disfrutado el resto de la noche tanto como yo.
—No, oppa... No malinterpretaste nada. – aclara, pasando su oso de peluche bajo el brazo y con su mano libre de la malteada, sigue afianzando su agarre al del mayor. — S-sólo... – acuna el rostro del chico con su mano, después de haberle soltado y pellizca levemente la barbilla del más alto con sus dedos pulgar e índice. —, de verdad quisiera que esto fuese más lento. Q-quiero conocerte de verdad, hasta que puedas "hacer el ridículo" frente a mí —sonríe, haciendo comillas con sus dedos de la mano ocupada—. D-disfruté cada segundo, Dongmun-ah.
"Oh, acabo de hacer el ridículo". Piensa para si mismo pero se mantiene callado en cambio le dedica una sonrisa un tanto tímida.

—Esa es una gran idea —se siente débil ante el cálido tacto de la menor, a él le gustaba esa niña, no cabía duda de ello, lamentaba haberse dejado llevar, él no había planeado hacerlo, simplemente, por primera vez, se sintió realmente tentado a besar a una chica, había perdido su miedo a sus emociones justo en el momento equivocado—. Entonces... ¿Te veo mañana? —Pregunta un tanto inseguro.
La pelinegra asiente, acercándose a depositar un beso en la mejilla del más alto, batallando un poco por la diferencia de estaturas y riendo bajito al final.

— ¿Q-quieres que cambiemos números? —sugiere a lo que el chico asiente. Ella le da su teléfono, él el suyo.
Apoya un momento la malteada y su peluche en el suelo.
—Espero ser el único Lee Dongmun que conozcas, pero por si acaso... —abre la cámara frontal, forma una "v" con sus dedos medio e índice se mantiene serio y saca la selca para luego de guardar su número con la foto devolverlo a la pelinegra.
Ella ríe bajito, dejando su malteada en el piso de igual manera e imitando las acciones de Dongmun; sacándose una selca, frunciendo sus labios hacia afuera, y el mismo signo de "v" con sus dedos cerca de su rostro, sin olvidarse de que el peluche saliera ligeramente, para agendarse como _Li Akame_ al final.

—Debías tener una foto de contacto mía también, ¿no? —toma su malteada de nueva cuenta, devolviendo su celular.
—Te estaré viendo entonces, o al menos ya sé como localizarte —sonríe guardando su movil y volviendo a tomar las cosas del piso—. Iré a verte por la mañana, tal vez debería probar otros lugares para desayunar pero prefiero ir a verte a ti.
Una vez más, la sangre sube a sus pómulos, agitando su mano en forma de despedida.
—Te veré mañana, Dongmun-ah —se despide, dando pasos pequeños a su habitación y volviendo a sacudir sus brazos cuando está por entrar a la misma.

Shin Yoong Soo

Yoongsoo y Misuk llevaban un buen rato caminando, no tenían un rumbo fijo. Simplemente dedicaban su tiempo a pasear por el barco y a charlar entre ellos, normalmente no se veían mucho gracias a las distintas obligaciones que ambos tenían así que debían aprovechar el tiempo que podían pasar juntos.
La vista de Yoongsoo se levanta y cruza miradas con alguien a quien reconoció perfectamente y le quitó una sonrisa.

— ¿Recuerdas a Aimiu? ¿La chica que conocí en Japón y volví a encontrar aquí?
—Dice hacia su amiga— Pues es esa hermosa rubia que viene justo hacia aquí, y te encantará conocerla —dice con claras intenciones de interceptar a la peliplateada.

AiMiu paseaba con Minji, la cabeza le daba vueltas y estaba hecha una especie de enredo emocional con el que no quería lidiar por su propia cuenta por lo que había recurrido a su mejor amiga para despejarse un poco.
Había roto muchas reglas la última vez que había visto a Yoongsoo y comenzaba a confundirse y cada que pasaba más tiempo con él, más difuso se volvía todo.
Minji hablaba de algo, no recordaba qué porque no le estaba prestando realmente atención. De pronto, de entre todas las personas se apareció el moreno causante de ese torbellino de emociones sin sentido; cuando sus miradas se cruzaron sintió como un revoltijo en el estómago que se calmó al notar que el chico estaba acompañado de alguien más... una chica.
"Zorra" sisea en su mente y reprocha auntomáticamente por tener un pensamiento tan molesto.

—Minji, es Yoongsoo — susurra a su amiga interrumpiendo su monólogo y hace un gesto de cabeza hacia donde el moreno estaba—. Viene con una chica y creo que vienen con nosotras —musita con gesto airado y una mirada fría.
Misuk sigue la mirada de Yoongsoo y se encuentra con la chica de la que su mejor amigo tanto le ha hablado. Ella parece nerviosa, por lo que decide sonreír con amabilidad ya que Yoongsoo planea presentarlas.

—Será un gusto conocerla —dice mientras cada vez se acercan más a Aimiu y a su acompañante.
—Buenas tardes señoritas —dice hacia las recién llegadas tomando la mano de AiMiu para dejar un beso en ella y hacer una reverencia hacia Minji, a quien no conocía personalmente pero recordabaa haber visto en revistas y campañas de modelaje—. Que gusto verte por aquí —dice hacia la peliplateada y lleva su mano hacia la espalda de Misuk para que diera un paso al frente—. Ella es una gran amiga, Misuk, Misuk, ella es AiMiu, de quien tanto te he hablado.
Aimiu siente su corazón saltarse un latido, y ahoga un suspiro cuando siente los labios del moreno tocar la piel de su mano. "Maldito encantador", bufa en su cabeza y no deja exteriorizar ninguna expresión.
Le dedica una mirada desinteresada a la muchacha que lo acompaña y la recorre por completo, de pies a cabeza, analizándola en el proceso.

—Encantada —responde altiva y apenas si hace una reverencia por cortesía. Mira a su amiga—. Ella es Minji —la presenta y hace un gesto hacia los dos intrusos—. Minji, te presento a Yoongsoo y su... amiga. — dice con una media sonrisa sardónica.
—Es un placer finalmente conocerte, Aimiu —dice Misuk cortés mente a pesar que puede sentir que la rubia no pensaba lo mismo—. Y también me alegra conocerte, Minji.
—Y yo digo lo mismo de ambos, en especial de ti, Yoongsoo, Aimiu no para de hablar de ti. —confiesa Minji, dándole una mirada divertida a su mejor amiga.
—Es bueno saberlo —sonríe él con coquetería hacia su rubia amante—. Me alegra conocerte también Minji, aunque te he visto antes, ¿Eres modelo verdad? No olvidaría un rostro así, estoy seguro que he visto alguna portada con tu rostro también.
Aimiu le da una mirada asesina a su amiga, y jura ante sí misma hacerle alguna maldad a sus gatos cuando regresen solo para vengarse de aquello y reprime un gruñido ante el: "no olvidaría un rostro así".
No le gustaba en lo absoluto lo que le estaba ocurriendo, desconocía esa actitud en ella y le estaba irritando no poder controlar esos absurdos celos. Porque sí, estaba celosa.
— Sí, es modelo. Así nos conocimos. — contesta Aimiu por su amiga y mira a la acompañante de su... ¿amigo? ¿amante? ¿Qué demonios era Yoongsoo para ella? — ¿Ustedes?
—Oh, Yoongsoo oppa y yo nos conocemos desde hace ya bastante, gracias a nuestros padres. —explica Misuk con una amable sonrisa.
Mientras tanto, Minji pone una de sus manos en la espalda baja de su amiga, a modo de disculpa por lo que ha dicho y también para recordarle que no era bueno que se alterara.
—Si es una gran amiga, no era fácil para el hijo del fiscal de Corea —se señala a si mismo—, y la hija de la presidenta encontrar amigos, fue bueno que nuestros padres crearan una amistad y nos unieran, antes del servicio y de independizarme no era fácil salir de casa y ser un ser sociable como puedo ser ahora —explica.
—Oh, ya veo. — dice con gesto indiferente y frunce sus labios. Se siente incómoda, no sabe que más decir o comentar. Realmente no está interesada en conocer a esa "gran amiga" de Yoongsoo o de verlo a él. Mira a Minji como pidiendo ayuda, que la rescate de aquella situación y forma una media sonrisa para tratar de compensar el vacío de su silencio.
—Bueno... —comienza Minji mientras se le le ocurre algo para sacarlas a ambas de ahí— Nos encantaría quedarnos a charlar otro rato pero tengo una sesión y Aimiu ha prometido acompañarme. —miente y engancha su brazo con el de su amigo, dedicandoles una pequeña sonrisa "avergonzada" a los otros dos.
— ¡Sí, es cierto! — exclama Aimiu y les sonríe a medias a ambos. — Se nos hará tarde unnie. — mira a Minji y luego a Yoongsoo. — Ha sido un placer conocerte. — siente su sonrisa acartonada y mira a la chica con cierto desdén. — Nos vemos, Yoongsoo -ssi.
— ¿Que te parece si esta noche? Tengo u a reserva para dos en el restaurante frente al salón principal, no he tenido el placer de ir aun allí y me encantaría hacerlo con tu compañía, ¿Aceptas? —Dice con su mirada sobre la rubia.
Aimiu asiente y amplia su sonrisa.
— Está bien, nos veremos ahí — dice y tira de Minji para comenzar a caminar—  Nos vemos —termina por despedirse y se aleja con su mejor amiga y un profundo suspiro de alivio escapando de sus labios.



Han Hyun Ra

Después de haber aceptado cubrir al castaño, corre al área de SPA y toma un par de toallas al azar, para acomodarlas en las tablas que suponía debían ir las blanquetas.
Acomoda al menos un par de ellas y un movimiento torpe, hace que tire un par de frasquitos aromatizantes.
Agradece que fueran sido de plástico y suelta un fuerte suspiro aliviado y una avergonzada carcajada, esperando que nadie hubiese visto aquello.
Hyunra que se encontraba en un cubículo donde estaba volviendo a ponerse su ropa sale ya vestido aun con su cabello húmedo a causa del largo rato en el jacuzzi y se encuentra con aquel pequeño desastre ante si.

—Permitame ayudarle —pide amablemente agachándose para ayudar a la chica quien estaba de igual forma juntando aquellos frascos. Y no es hasta que la mira a la cara que la reconoce— ¿Akame? —pregunta gratamente sorprendido— ¡Akame! —Exclama ahora dedicándole una gran sonrisa.
Ella le había visto caminando con Namwook alguna vez en aquellos días, pero nunca se había acercado a saludar.
Llevaba un buen tiempo sin verle y la emoción del momento, provocó un abrazo entre ambos chicos y una sonrisa enorme en el rostro de la menor.

— ¡Oppa! Yah, n-no sabía que estabas aquí. —miente, agachando la mirada para evitar que notase su fuerte sonrojo. -- ¿Disfrutando las vacaciones? —Akame podía hablar sin balbuceos con la gente de confianza y eso aligeraba un poco su burbuja; cosa que agradecía.
—Yo tampoco tenía idea de que estuvieras aquí, ¿Porque estás aquí? —cuestiona entre confundido y alegre por verle.
—Oh, humm... La abuela falleció y... Shaoran tiene que arreglar asuntos pendientes aquí —comenta, jugando con una de las botellitas de plástico y oliendo sus dedos aromatizados— ¿Y tú, oppa?
—Oh, lo siento mucho, no sabía que ella estaba mal —hace una mueca apenada y por simple instinto protector acaricia el brazo de la menor— ¿Como estas tu con eso? —ignora la pregunta que ha hecho no por mala educación, sino porque le pareció importante saber de ella.
Ladea su cabeza un poco y sonríe de costado, luciendo bastante cómoda con la plática.
—Bien, de hecho. Dolió en su momento, pero no más —asegura—. Pesó más en Shao, pero ya todo está bien, gracias por preguntar, pero eish, hablaba de ti —deja el frasquillo en una de las mesas y sigue acomodando toallas en las tablas.

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Re: 생존자 |N.C|

Mensaje por taejin el Lun 31 Jul 2017, 9:48 pm



vic.

Capítulo 5: Parte 2.


—No hay mucho de mi por contar, estamos aquí con el equipo y las porristas porque ganamos el campeonato y el gran premio además del trofeo fue este viaje —sonríe orgulloso de su logro—. Fue hermoso haberlo hecho, ser el capitán de un equipo así, tan unido, que ama tanto lo que hace... Esto es de mas mejores cosas que me ha pasado, aunque aquí pierdo a mis amigos, parece que Namwook y Myungdae están mas interesados en chicos lindos de por aquí que en mi —bromea.
Akame suelta una risita, alisando la cama en la que descansaban los hospedados para sus masajes, una vez terminaron de limpiar el suelo.

—Nam oppa siempre buscando nuevas conquistas —ríe a la par del pelinegro— ¿Ha superado a Dokyeom oppa? Hace unos meses me seguía mensajeando que le quería mucho. - informa, mirando a su alrededor y esperando que nada estuviese en desorden—. Oh, pff, felicidades con el campeonato, Hyunra, lo merecían, son los mejores en ello —alude, recargándose en una de las camas y cruzándose de brazos.
Arruga su nariz en una mueca de desagrado.
—Apareció en el crucero, ¿Puedes creer? Lo único que quería era que Namwook hyung tuviese las mejores vacaciones de todas y aparece este chico, que resulta está con otro —la cara de Hyunra pasa a ser demasiado seria y poco amigable sin siquiera pretenderlo—. No quiero tener que cruzarle, realmente hubiese deseado que hyung tampoco lo viera. Me molesta que aun siga afectándole tanto pese al tiempo que ha pasado —suelta un suspiro—. Pero... Lo siento, descargué mi enfado contigo porque no puedo hablar de estas cosas con él sin terminar enojado —se avergüenza por su actitud—. ¿Porque estás trabajando aquí? Porque... Si estás trabajando, ¿No?
Abre sus ojos grandes, sorprendiéndose un poco.
— ¿Dokyeom-ssi está aquí? No lo he visto por ninguna parte —recrea escenarios en los que pudo haber visto al de labios anchos, pero niega al final—. Nam oppa seguro la pasará bien, no es como si... Bueno, quizá si quiera buscar a Do-ssi, pero tampoco es tan extremista y masoquista como para seguirlo hasta el fin del mundo —razona. 

Frunce sus labios en una mueca pensativa y sonríe después.
—Sí, estoy trabajando por... La abuela. Mi parte de la herencia, la gano siendo responsable —aclara su garganta. —Aunque trabajo en el restaurant, originalmente. Sólo vine a cubrir a un compañero —señala sin ningún objetivo, como si Sooyoo estuviese cerca— ¿Te sorprende?
—Si es un poco masoquista, espero que no lo sea tanto como para rondarle —suelta un suspiro—. Realmente... Me sorprende un poco, eres pequeña para tener que estar trabajando, y... ¿Cuando termina tu turno? Podríamos dar un paseo si gustas.
— Mi turno terminó hace un rato y... Acabé de acomodar estas cosa —señala a su alrededor, soltando un suspiro. -- Trabajo sólo para no dejar a mi hermano sólo en esto.
—Oh bueno, entonces vayamos a beber algo ¿Quieres? Y ya que mencionas a tu hermano... ¿Como esta él? No le... Molestará que te invite ¿No? Su cara siempre me dijo que nunca le agradé del todo —ríe apenas bajando la mirada.
Empieza a caminar a su lado, negando con su cabeza.

—Nah —agita su mano, despreocupada—, él está bien. Le agradaste, pero nunca pudo tratarte de manera adecuada. - se sonroja—. No te preocupes por eso.
—Cierto, nunca hubo oportunidad... Igual es entendible, él solo quiere protegerte, no sé lo que es tener hermanitas menores, pero probablemente sería muy celoso de ellas también, quisiera cuidarlas más que a nada —se encoje de hombros—. Cuéntame... ¿Como has estado tu?
Asiente, comprendiendo las palabras del pelinegro.
—Shao protege demasiado —bromea—. He estado bien, aunque no me meto demasiado en los asuntos de la familia... Sólo me asignaron el trabajo y lo acepté. ¿Qué tal tú? - mete las manos a los bolsillos de sus jeans mientras da pasos lentos junto al más alto.
—Los asuntos de familia son complejos y aburridos —arruga su nariz en una mueca de desagrado soltando una risilla luego—. Mejor mantenerse al margen mientras puedas —afirma—. Yo... No he hecho mas que centrarme en el equipo tomándome muy enserio mi capitanato, y bueno además los estudios, estoy siendo un nerd deportista básicamente, por eso disfrutaré de estas vacaciones a mas no poder, olvidándome de la rutina, tomándome tiempo para leer, dormir, romper la dieta... Hacer las cosas que no puedo —sonríe mostrando su blanca dentadura y sus ojos formando dos finas líneas.

— ¿Nerd deportista? Es muy raro de ver, supongo que eres raro, Hyunra oppa —bromea, sonriéndole amplia mente—. El crucero es demasiado amplio y con mucha gente, es mejor disfrutarlo y hacer amigos nuevos, ¿qué dices? Así, mientras Nam y Myungdae oppa salen a hacer "amigos" - hace comillas con sus dedos, riendo. --, tú puedes salir a hacer "amigas" — vuelve con la expresión en sus dedos, riendo un poco más fuerte.
—La única "amiga" —hace comillas con sus dedos— que me ha interesado conocer ha de ser alguien demasiado importante porque siempre anda acompañada por un tipo gigante que aleja a cualquiera que pueda querer acercársele, incluyéndome —hace una mueca de disgusto—. Tal vez si soy raro, he pasado mucho tiempo solo o con alguno de los compañeros del equipo pero... Mayormente solo, y no estoy mal con ello. Me he dedicado a relajarme, leer, cosas que normalmente no tengo tiempo de hacer —aclara su garganta— ¿Y tu? ¿Que haces aquí mientras no trabajas?

Codea uno de sus brazos, sonriendo.
—Hmm, deberías seguir intentando. Si te rindes, quizá nunca llegues a conocer a esa "amiga" —a la pelinegra le gustaba la manera en la que podía "soltarse" frente a Hyunra.
La vergüenza se iba y una Akame más confiada inundaba su ser.

— ¿Leer? Ah, Dios, también he estado leyendo un poco, supongo que así es la vida cuando no haces muchos amigos —bromea, sonrojándose—. Cuando no trabajo—piensa—, he estado saliendo poco. Con Hana, Hyungsik, mi hermano... Hice un amigo —dice rápido, enumerando con sus dedos—. Jaeho me ha llevado a pasear un rato en las piscinas. - acomoda un mechón de su cabello negro.
— ¿Porque somos tan patéticamente aburridos? —No puede evitar reír— Mírame a mi, teniendo dos amigos tan sociables y amigables como Nam y Dae... Supongo que... Todos los grupos necesitan al aburrido supongo —le observa con curiosidad—. Pero ahora dime... ¿Cómo es eso de que conociste a un amigo? Dime que no es un amor platónico como el mío o tendremos que hacer un club de solitarios y aburridos —dramatiza.
—  ¿Aburridos? —niega con su cabeza. -- Somos interesantes, en un sentido diferente. - asegura.
Aclara su garganta y juega con sus dedos, un tanto nerviosa.
— ¿A-amor platónico? – sus pómulos se sonrojan. — N-no estoy segura... S-sólo eh... – no encuentra las palabras necesarias o correctas. El palpitar rápido de su corazón la distrae y su cabeza no logra formular oraciones coherentes. — Es s-sólo un amigo que me ha... Ayudado mucho y... Eso. – dice avergonzada, recordando a Dongmun. — El club de los solitarios no suena mal. – un poco de tristeza distorsiona su voz al recordar que probablemente tenga que regresar a China después de esas vacaciones y Dongmun quede, de verdad, como un amor platónico.—Tartamudeaste y solo tartamudeas cuando estás nerviosa o mintiendo, está bien si el chico te gusta, ojalá y sea correspondido, sería bonito un amor de verano, y con suerte puedan verse luego de estas vacaciones —frunce sus labios —. Yah, tal vez eso sea lo que yo estoy buscando —ríe —. Espero no tener que fundar ese club, sería triste y bajaría mi autoestima —pasa su mano tras los hombros de la chica mientras caminaban —. Tengo antojo de comida chatarra hoy, ¿Quieres acompañarme?
— Oppa, tu "amor de verano" puede dudar, no sólo funciona conmigo. – ríe, pasando su brazo por la espalda del mayor y caminando con él, cómodamente, a la par.— ¿Chatarra? ¿Te refieras a... hotdogs, nachos y chilli? —sus ojos parecen iluminarse y golpea despacio su mano en el abdomen del pelinegro, simulando aplausos—. Quiero.
—Te faltó mencionar hamburguesas y papas fritas, es justo lo que necesito, un deportista no debería hacer esto así que... Será nuestro secreto —guiña en su dirección mientras se desvían hacia el restaurante donde vendían todo tipo de chatarra.
— Ah, ¿debería comer eso? – se cuestiona a sí misma, frunciendo los labios y accediendo al final de todo. — Eish, debería ayudarte a decir que no a esa comida, pero aquí estoy... Apoyándote a que la compres. – señala una de las mesas lejanas, para sentarse a esperar al menos que tomen su pedido. — Si muero de intoxicación o algo, te culparé y entonces Shaoran si tendrá una buena razón para decir que no le agradas. – ríe.
—Te ves perfecta Akame, un dia que nos demos un break no va a pasar nada malo, tu hermano siempre me intimidó, no se lo digas o sería aun más incómodo —se sienta frente a ella y revisa la carta, solo había refrescos y pura chatarra—. Jamás podría traer a Namwook aquí —aclara su garganta—. No sé porque siempre hablo de Namwook —ríe y levanta la mirada hacia la chica quien llega a atenderles—. Hola. Pediré una porción de fritas, una hamburguesa rebosante de queso cheedar y una bebida cola, porfavor —la chica anota y dirige la mirada a Akame.
— Sólo quiero un hotdog con doble porción extra de chilli, por favor. – sonríe, para dirigirse después a Hyunra. — ¿A oppa? ¿Qué dices? ¿Crees que es un lugar con nada de comida para él? – alza una de sus cejas, evidentemente divertida con su conversación—. Ese oppa es salvaje con la comida. Una vez, en una pijamada con Hana, comió tres burritos llenos de cosas que no te imaginas. – suelta una ligera carcajada.
— ¿Estas bromeando? —Queda boquiabierto— Entonces solo conmigo parece estar a dieta —dice con fingida indignación—, ese hyung es un tramposo —ríe —. Solo no le digamos esto por si empieza a pensar cosas tontas, ¿Sabes? Nam hyung tiene una gran imaginación y es capaz de ver lo que él quiere y nada mas.
— ¿Decirle que nos encontramos y vinimos a comer chatarra sin permiso del nutriólogo? —lame sus labios al ver a una camarera pasar con la orden de otra mesa, riendo después.

—Oye, hasta pareces una hiena hambrienta —no puede evitar reír al ver el accionar de la pelinegra. Para suerte de ambos, la comida llega posando frente a ellos—. Esto luce aun mejor de lo que imaginaba —agarra la hamburguesa entre sus manos para darle una mordida.
Akame sonríe, tomando el hotdog entre sus manos, con chilli desbordándose.

—Ah, hace años que no comía uno de estos —da una mordida, ensuciándose de la salsa alrededor de los labios—. Agradezco a quien haya inventado estas maravillas —habla con la boca semi-llena.
—Tampoco yo —habla con la boca media llena y se tapa cuando nota que lo ha hecho. Termina de tragar y sonríe tomando una servilleta con su mano libre —. Te has ensuciado —dice inclinándose un poco hacia ella y llevando con delicadeza la servilleta hacia la comisura de los labios de Akame limpiandole mientras le observa con una leve sonrisa. Se queda en silencio y se siente un tanto avergonzado por haber hecho eso —. Lo siento —dice volviendo a su postura anterior y bebiendo de su vaso luego.
La pelinegra sonríe un tanto avergonzada, agachando la mirada casi al instante.
— Gracias —aclara su garganta, terminando de limpiar los residuos de comida en su rostro.

Por otro lado, Namwook, de alguna manera, se encontraba junto a Dongmun, viendo la escena.
Y cuando Akame apartó la mirada, avergonzada, el ahora pelinegro se alteró.

— ¡Dongmun-ah! - grita con fuerza— ¡Ah!, juro que voy a matarlo —gruñe, tomando al menor de los hombros y sacudiéndolo, un tanto enojado— ¿Estás viendo lo mismo qu...? ¡Ah!, dime si no lo matarías. ¡Dímelo! —toma su cabello entre sus dedos y lo estira.
Aunque haya sido sacudido por Namwook, Dongmun parecía no salir de su asombro. Él sentía que conocía en cierta forma a Akame pero en ese momento dudó que así fuera, ella resultaba tan inocente y adorable, pero entonces lo que veían sus ojos era algo diferente. Algo dentro de él se derrumbó, y por otro lado, sintió su sangre hervir: Celos. Se sintió profundamente celoso al ver aquella escena casi sacada de una película de amor.

—En realidad si quiero hacerlo —murmura casi sin pensarlo.
Namwook decide permanecer en su lugar y se cruza de brazos.

— ¡Y te daré más razones para querer hacerlo! —gruñe—. Ella es tan... Ahh, y él estan... Uhh. ¿Me explico? —niega con su cabeza—. Son tan diferentes y... Terminaron hace tiempo, ¿intenta reconquistarla, acaso? —intenta unir las piezas de su rompecabezas, preguntando al aire.
— ¿Ellos salieron? —Pregunta con tanta calma que hasta el mismo se sorprende. Dongmun no era de las personas que demostraban demasiado sus sentimientos, aunque en ese momento quería llorar o gritar, tal vez hacer una escena y pedir algún tipo de explicación, hasta que recordó que no tenía ningún derecho de hacerlo, Akame y él no eran nada... Eso hizo crujir su corazón, estuvo seguro que pudo sentirlo— ¿Akame fue novia de Hyunra hyung? —su seño esta fruncido y ni siquiera sabe que puede llegar a transmitir su rostro pero se sentía desilusionado. ¿Cómo competir contra él?
—Uhum —balbucea el mayor.—. Hice de mucho para que se conocieran y al final terminaron porque —se queda pensando, con el entrecejo fruncido por la confusión—... En realidad no sé por qué terminaron. Algo sobre ella siendo pequeña y que la amistad era mejor —agita sus manos, restándole importancia—. Ah, pero ¿qué hace? - gruña Namwook ante los gestos del par de ex-novios. -- ¿Parece que quiere reconquistarla? - ladea su cabeza, analizando la escena de su mejor amigo.
—Hasta se ven bien juntos, ¿No cree? —Su mirada esta fija en aquella escena por más que quisiera salir corriendo y encerrarse en su habitación hasta llegar a Tailandia—. Es muy afortunado, seguro nadie podría competir con él en caso de que si quiera reconquistarla —traga duro pasando las manos por sus ojos despistada mente. Nunca le había gustado una chica realemente, algo extraño en un joven de su edad pero así era, nadie nunca había llamado la atención de Dongmun como aquella pelinegra de sonrisa radiante y rostro angelical, todo había resultado demasiado bueno para ser real.
—Yah, ni que lo digas. Hyunra puede querer conquistarla de nuevo, pero el problema de esa niña, es su hermano. —se cruza de brazos—. Eish, será guapo y todo, pero es malhumorado —bufa—. Descuida, si hay competencia. Esa niña necesita aventura y... Bueno, Hyunra puede dársela, pero no son el uno para el otro, créeme —comenta un tanto chismoso—. Pero venga, vámonos de aquí, o saltaré sobre ellos y me llevaré a Hyunra de la oreja.
Asiente sin emitir sonido o palabra. Recordó a Shaoran y aunque su primera impresión no fue la mejor a la segunda si había sido muy amable, Dongmun podía comprenderlo, él también tenía una hermana menor a quien deseaba proteger de cualquier cosa o persona que pudiese hacerle daño, por más que no siempre fuese capaz de demostrarlo.
Se encuentran caminando en otra dirección pero Dongmun no se quita aquella escena de su cabeza. Ni siquiera estaba seguro de si debía buscarle luego y hablar con ella, si dejar que ella lo buscara a él -en caso de que realmente le importara-, o actuar como si nada.

—Si usted los presentó una vez... ¿Porque ahora no se alegra de que puedan estar juntos? —no quería demostrar interés en ello, pero tal vez hubiese algo que Namwook pudiese decir que le hiciera cambiar de opinión en no volver a buscar a Akame luego de haberla visto con Hyunra en tal situación.
El mayor piensa un poco su respuesta y cuando tiene todo bien coherente en su cerebro, abre la boca para hablar.

—No estoy seguro de que él le haya pedido a ella que fueran novios, así como tampoco estoy seguro de que se hayan tratado como tal. Siempre fueron buenos amigos y él cuidó de ella, pero todos pedíamos a gritos que fuesen algo —frunce sus labios—. Ambos se querían, sí, pero creo que todo fue siempre una amistad; menos que un noviazgo. - aclara su garganta—. Ella hablaba de él, pero... ¿Has escuchado sobre "sus ojos se iluminaron al hablar del tema"?  —mira al menor por breves segundos—. Sus ojos no brillaban de aquella forma. Los conocía lo suficiente como para notarlo.
Una vez salen del lugar, Namwook se dirige de nuevo al muchacho.

—Cuánta intriga, Dongmun-ah, ¿qué pasa? —sonríe.
— ¿Pasar? ¿Que pasa? ¿A mi? No... No me pasa nada —habla rápido con cierta torpeza. Se sentía un poco aliviado al escuchar aquellas palabras de Namwook, él no mentiría, no tenía porqué, Hyunra era su mejor amigo, todo el mundo en la universidad lo sabía, si alguie conocía a Hyunra, ese era Namwook, y si ahora le decía que de alguna manera aquel noviazgo entre él y su pelinegra no había sido tan significativo para él, ¿Debía sentirse mejor? Se encoje ligeramente de hombros —. Solo creí que querría hablar e ello, se mostró algo alterado al ver a su amigo y esa chica —suelta un suspiro casi inaudible.
Entrecierra los ojos y palmea la espalda del más joven.

—Gracias —se mantiene callado unos segundos—. Ah, pero Akame es realmente linda, ¿no? —gira sobre sus talones, sólo para mirar de nuevo a la chica riendo—. De verdad, no perdería ninguna oportunidad si fuera quien quisiera conquistarla, aunque tendría miedo por su hermano —finge escalofríos.
—Él no es malo, solo quiere protegerla, es agradable —suelta casi sin pensarlo y aclara su garganta luego de que nota que lo ha dicho—. Quiero decir... Que... Me imagino que Shaoran-ssi ha de ser así ¿No? —Se pierde en sus propias palabras y ladea su cabeza haciendo tronar su cuello.
Nam suelta una carcajada.

—Suerte, muchacho, te enfrentas al hermano más serio del mundo —palmea su espalda de nuevo y se lo lleva lejos del restaurant.


Shin Yoong Soo

Yoongsoo se encontraba sentado a la mesa esperando por su acompañante. Era un lugar lo bastante lujoso, como a los que solía ir. Su celular sonó y bajo la mirada a este para responder mientras bebía un poco del vino que había pedido, recordaba que AiMiu había mencionado que era el que más le gustaba, esperaba pudiera recordar ese detalle.

Aimiu no solía retrasarse para sus citas, no obstante, esa noche en particular el tiempo se le había pasado más rápido de lo que pretendía y había terminado gastando demasiado de este decidiendo que sería lo que iba a usar.
Entra al restaurante con su típica elegancia y sigue al encargado hasta la mesa en la que la están esperando.
— Yoongsoo-ssi — dice a modo de saludo con una media sonrisa y toma asiento en la silla que el encargado retira para ella.
Levanta la mirada y de inmediato vuelve a guardar el móvil en el bolsillo de su saco.

—Que gusto verte —dice con amabilidad observando lo bonita que se veía, como de costumbre—. Siempre tan hermosa y elegante, pero impuntual, eso es nuevo —dice a modo de broma lo último.
Suelta una pequeña risa y agradece al mesonero que ido a llenar su copa.
— Buena elección. — le sonríe al moreno al dar un trago a su vino. — Adoro este vino y, en mi defensa. Verse tan bien como yo a veces lleva más tiempo del que preveo. — repone con diversión dejando nuevamente la copa sobre la mesa. — Lo siento, — se disculpa. — Me distraje y se me hizo tarde.
—Descuida, la espera ha valido la pena —le dedica una sonrisa—. Recordaba que fue el que tomamos la primera vez que salimos, en una cita, ¿Recuerdas? Creo que empecé siempre con el pie derecho, espero seguir haciéndolo —Le acercan la carta a ambos y Yoongsoo hace una rápida elección señalando en el menú al mesero.
— Tienes buena memoria. — murmura ella ocultando su rostro detrás del menú y decide pedir algo ligero para comer pues con el nudo que tiene en el estómago no cree ser capaz de digerir algo muy pesado. — Es un lindo detalle. — tararea suavemente y le echa un vistazo a tu acompañante. — Luces bien... como siempre.
—Me gusta estar en los detalles —dice restándole importancia—. Gracias, seguro no me lleva tanto tiempo como a ti, la vestimenta ayuda en mucho —ambos entregan el menú al mesero quien se retira con sus pedidos— ¿Cómo has estado? Nos vimos más temprano, de hecho, algo quedó resonando en mi cabeza, algo... Que tu amiga mencionó...
Aimiu hace una mueca y evita su mirada.

— Quisiera verte usando algo más casual alguna vez. — tararea fijando su mirada en su copa. — Seguramente te seguirías viendo igual de bien —rueda sus ojos medio divertida y se encoge de hombros. — Estoy bien, gracias. — suspira — Ah, sí... ¿qué cosa? —pregunta fingiendo desinterés, pero siente el nudo en su estómago hacerse más pesado y vuelve a recordarse mentalmente el asesinar a la gata de Minji cuando regresen, solo por venganza. Le sonríe a medias.
—Estoy bastante acostumbrado al estilo formal, es extraño, pero no hay nada como jeans en mi armario —ríe apenas—. Pero traje algunas bermudas y camisas mas simples para este viaje, no creerás que entro de traje a la piscina —dice en tono divertido—. También hablo de ti —lleva la copa a sus labios sin quitarle la mirada—. Está bien, estuve ocupado este último tiempo, y supe que estabas en Japón por lo cual no te contacté, pero realmente eso no quiere decir que te haya olvidado, no tenía idea que te encontraría aquí, pero realmente me alegro de haberlo hecho.
Aimiu siente sus mejillas calientes, ruega porque su sonrojo no sea tan evidente como ella cree que es y aparta su mirada de la del chico.

— Minji unnie a veces habla de más. — susurra un tanto -bastante- avergonzada. — Yo... — frunce sus labios y se cubre el rostro con las manos. — ¿Por qué dices esas cosas? — se queja apenas destapándose entreabriendo sus manos para mirarlo a través del espacio entre sus dedos. Las baja lentamente y forma un puchero con sus labios. — Me... me... ¡Es extraño!, no sé qué decir... — musita con la mirada en el mantel y pese a que le está reprochando también hay el atisbo de una sonrisa en su rostro. — A mí también me alegra de haberte encontrado por acá. — admite al final apenas audible.
—Oye —su sonrisa es genuina y estira su mano hasta encontrarse con la de ella la cual aprieta ligeramente sin quitar la mirada de sus ojos—. Te has sonrojado —se siente extraño ante aquel accionar aniñado por parte de la chica—. Eso es muy adorable, y nuevo, pero me agrada, me agrada conocerte un poco más cada vez que tenemos oportunidad de vernos, podríamos intentar hacerlo más seguido, cuando no estemos aquí, quiero decir —propone aun con la mano de ella entre las suyas.
Aimiu mira la unión de sus manos y de pronto se siente ligeramente mareada. Le falta el oxígeno y el lugar se hizo repentinamente pequeño. Mira a su compañero y niega fervientemente con la cabeza.
Está asustada, muy asustada. Tiene miedo de involucrarse más de la cuenta, (lo cual sabe que ya ha hecho pero aún más), y terminar con el corazón roto.

— No... — musita y se muerde el labio con fuerza. — Quiero decir... yo... ¿por qué? — toma una inspiración profunda y trata de calmar ese torbellino de emociones que la hace actuar como una tonta y suelta lentamente el aire. — Escucha... — dice y alza su mirada para concentrarse en Yoongsoo. — Esto es... nuevo, ¿comprendes? — trata de explicarse sin delatarse a sí misma más de lo que ya ha hecho con sus acciones tontas como sonrojarse. — Me gustaría verte más seguido, sí pero... Yo solo... — se traba con sus propias palabras y suspira. Bebe de su copa de vino y no puede seguir soportando la mirada del chico así que aparta la de ella y la fija en algún punto equis del restaurante. — No quiero que las cosas se compliquen más de la cuenta. — admite finalmente en un tono bajo y sincero.
Asiente procesando lo que ha dicho y tratando de comprender el porqué. Suelta su mano con delicadeza no sin antes acariciarla con su pulgar.

—Creo que puedo entenderte —dice calmo—. Y quiero ser completamente sincero porque lo has sido y siento que lo mereces —habla con total franquesa—. También es nuevo para mi, ya sabes, las reglas y todo eso. No soy un santo, no tengo el mejor historial si de chicas hablamos, pero realmente me agrada tu compañía mas allá de lo bien que la hemos pasado... Ya sabes —dice con obviedad dándole a entender a que se refiere—. No estoy proponiéndote nada del otro mundo, realmente los compromisos no son mi fuerte si de chicas se refiere, pero desde que nos cruzamos la otra noche, realmente he cambiado mis planes de conocer chicas aquí cada noche, y tal vez estoy siendo demasiado sincero pero... Me gusta romper las reglas contigo.
— Bueno, yo tampoco es que sea muy dada en el tema de los compromisos o relaciones con chicos —comenta con las mejillas todavía coloreadas de un tenue rosa—. En eso no puedo criticar nada, creo que justo es por eso que nosotros hemos podido compaginar tan bien en esta "relación amistosa" que llevamos — musita suavemente y evita la mirada del castaño. — Realmente, estás proponiendo más de lo que alguna vez llegué a imaginar o esperar... De hecho, no esperaba nada más de lo que tenemos actualmente —comenta haciendo un gesto de mano para restarle importancia y sonríe un poco—. Siendo sincera... ya que estamos hablando con sinceridad. Me... asusta un poco seguir rompiendo las reglas contigo. Me gusta pero ne asusta.
—Bien, podemos seguir las cosas tal cual están, pero solo te advierto que mientras estemos en este crucero no te desharás de mi fácilmente —le sonríe y es cuando el mozo vuelve con sus platos, los cuales deja frente a ellos—. Veremos luego que pasa cuando estas vacaciones acaben, ¿Te parece? —Propone.
Muerde su labio dudosa de si aceptar o no. Ella era consciente de que empezaba a sentir cosas por el moreno, arriesgarse a seguir rompiendo sus propias reglas era darle rienda suelta a sus emociones y al latido de su corazón desbocado.

— Yo... — se hace un nudo con sus propias palabras, lo más probable era que terminase encariñándose demasiado con él y al final saldría con el corazón roto. Debía decir que no e irse. "Dile que no y vete", le dijo su subconsciente.
"Dile que no, y aléjate. Es lo mejor"
— Está bien. — acepta finalmente con una media sonrisa, a la par que escucha a su consciencia gritarle que era una tonta. Quizás sí, lo era. — Supongo que será divertido. — da el primer bocado a su comida y bebe otro trago de su vino.



Lee Dong Mun

Myungdae suspira mientras ve repetidas por milesima vez las mismas fotos en su Instagram. Se encontraba solo en la habitación, y no sabía dónde estaban Hyunra o Namwook para ir a buscarlos. No quería admitirlo pero estaba algo aburrido, por lo que evalúa sus opciones de cosas para hacer.
Decide que la que más le atrae es ir a la piscina, aunque había pasado la mayor parte del viaje allí. Estaba seguro de que pronto le saldrían escamas.
Cuando está listo con su traje de baño puesto sale de la habitación hacia la zona húmeda del barco, allí estaban todas las piscinas y jacuzzis.
Una vez allí da un vistazo por si ve a sus amigos por ahí, pero sus ojos encuentran a otra persona.

— ¡Hey, Dongmun! —exclama, esperando que el menor lo escuche.
El seño de Dongmun se frunce. Alguien lo ha llamado y... Eso es realmente extraño, ¿Se suponía que alguien alli le conociera? Voltea en busca de aquella voz que ha dichos su nombre y una sonrisa se dibuja en su rostro al ver de quien se trata.

—Myungdae-ah —se acerca al borde de la piscina en dirección a su mayor —. Que gusto verte por aquí, ¡Felicidades por el triunfo del equipo! Y estas merecidas vacaciones.
Myungdae se sienta, metiendo solo sus pies al agua. Así queda más cerca de Dongmun y facilita la conversación.
—A mi también me alegra mucho verte, aunque se te olviden los honoríficos. —se burla —Si no te hubieras salido del equipo tú también estarías celebrando. Aunque supongo que da igual, de todos modos estás aquí. —sonríe ampliamente —¿Qué tal todo Dongmun? Hace bastante no hablamos.
—No se me olvidan, solo bromeaba hyung —le sonríe—. Ah, tuve que salirme... Necesitaba concentrarme en otras cosas, pero he estado al tanto de la buena temporada que han hecho y he celebrado sus triunfos —hace una breve pausa—. Estoy aquí cuidando de mi hermana no por elección, pero no ha sido tan malo como creía, aunque no lo admitiré en su presencia —se encoge de hombros con una sonrisa—. He estado bien, gracias por preguntar, ¿Que hay de ti?
—Yo no podría estar mejor, este viaje ha sido una maravilla. Aunque me la haya pasado más tiempo dentro de esta piscina que fuera de ella. —bromea riéndose —Lo que es raro es que tú estés dentro de ella, si no estoy mal no sabías nadar, ¿Verdad? —pregunta alzando una ceja —¿O ya has aprendido?
Niega avergonzado.
—No, pero al menos ya no le tengo miedo como antes, aunque no puedo siquiera acercarme a los barandales del crucero o podría desmayarme —bromea—. Aquí en la piscina doy pie, y me siento seguro, pero los tutoriales que he visto para aprender no han resultado, hubiera tomado clases antes de venir pero... me enteré poco antes.
—¿Has visto tutoriales? —pregunta Myungdae con cierto aire de burla, tratando de contener su risa —Al menos has hecho progreso, antes alguien no podía mencionarte una piscina o empezarias a llorar.
—No te burles hyung, igual, solo he venido aquí a pasar vergüenza, puedo coordinar mis piernas y brazos para bailar pero no para nadar —hace una mueca disgustada—. Me da pánico cuando mis pies no tocan el suelo de la piscina, no puedo hacerlo.
—Oh vamos Dongmun, —comienza el mayor entrando completamente al agua —sí que puedes hacerlo. No es tan difícil. Te ayudaré. —propone con una sonrisa.
—Es fácil para ti, pero yo no puedo soltarme de aquí o me ahogaré —dramatiza sin soltarse del borde.
—Idiota, no te vas a ahogar. —Myungdae pone los ojos en blanco, divertido con la situación —Yo no dejaré que pase, lo prometo. —asegura sonriendo.
—Está bien... Pero no voy a soltarte si mis pies no llegan al piso —hace una breve pausa—. Oye, estás más cerca del piso que yo —dice burlándose de forma divertida de la estatura del pelinegro.
La sonrisa desaparece del rostro de Myungdae. 

—Solo por eso ya no debería ayudarte. —comenta fulminando al menor con la mirada y comienza a alejarse cada vez más del borde.
—Lo siento hyung, era una broma, no me dejes —lo sigue de cerca—. De verdad necesito tu ayuda ya que la has ofrecido. Quiero invitar a una chica a que venga conmigo a la piscina, ¿Pero como podré hacerlo si no se nadar? Debes ayudarme, porfavor.
—¿Una chica? —pregunta Myungdae con interés y una sonrisa ladina —¡Entonces el pequeño Dongmun está enamorado! —se burla y sacude el pelo del menor —Dejamos de hablar unos meses y ya eres una persona diferente, ¿Qué hiciste con el antiguo Dongmun?
Sus mejillas toman un leve sonrojo.

—Sigo siendo la misma persona hyung, realmente no había conocido a una chica que realmente me gustara. No estoy enamorado, apenas nos estamos conociendo, y no sé que tanto le guste o no.


Choi Je Sun

Jesun no quería volver a tener problemas en el casino, o en realidad no le importaba demasiado pero dar una mala imagen no estaba en sus planes por el momento. Una noche más buscaba a la pelirroja que desde el primer día había llamado su atención y no había tenido oportunidad de volver a cruzar, también había pasado tiempo con su amiga y para nada se arrepentía de ello, pero habían llegado a un acuerdo donde ambos decidieron que esa noche podrían pasarla por separado. Llevaba puesta una colonia de aroma fuerte y masculino, unos jeans gastados, una camisa blanca con algunos botones desabrochados y el mejor de sus calzados que pudo encontrar para la ocasión. Su amiga le había ayudado con la imagen así que confiaba en que lucía bien. Su cabello al natural el cual corría hacia atrás para que no molestase en sus ojos.

— ¡Hyo Rae! —Llama cuando la ve salir del casino acercándose unos pasos a ella esperando que no se hubiera olvidado de él. Recibe una no muy buena mirada de los guardias del lugar pero poco le importa, él tampoco se sentía feliz por volver a verles.

La pelirroja había terminado su turno un poco antes de lo habitual y esa  noche Eunyoo no estaba ahí en el casino así que tampoco se demoró mucho en salir de ahí. Ya para esas alturas del viaje se había resignado a no volver a ver al chico de la primera noche, no lo había visto desde ese entonces, parecía haberse esfumado o eso creía ella.
Se gira al oír su nombre y siente que su corazón se salta un latido cuando ve al castaño acercarse a ella, se detiene a mirarle con mayor detalle, apreciando la belleza del chico y le sonríe tímidamente, hace una reverencia.
—Jesun-ssi. — saluda ella — ¿Cómo ha estado?
—Muy bien, ¿Y tú? Ya casi perdía las esperanzas de volver a verte —se toma el atrevimiento de tomar la mano de la chica dejando un beso en ella observando sus bonitos ojos avellana y sus mejillas ligeramente sonrojadas. Aveces olvidaba que sus costumbres americanas no era lo que se estilaba en corea pero, solía ser demasiado apegado a sus raíces aun sin pensarlo.
Se siente derretir ante el acto del muchacho y tanto su sonrisa como el color en su rostro aumentan.

—Bien, bien. Voy saliendo del trabajo. —hace una seña hacia el interior del casino y lo mira. — Creo que podría decir lo mismo, tal vez si debí haberte dado mi número esa noche. —se ríe— Tal vez... — tararea haciendo un gesto de mano para quitarle importancia.
—Realmente debiste hacerlo, pero hoy, no te dejaré ir hasta que me lo des, y además, debes aceptar mi invitación a cenar, hay un karaoke en uno de los bares esta noche, y necesito volver a escucharte cantar, ya que ahora tengo prohibido el ingreso al casino y no supe en que otro lugar buscarte.
— ¿Te prohibieron entrar al casino? — una mueca se pinta en sus labios y su ceño se frunce un poco. — ¿Por qué? — duda por unos segundos y niega. — ¿Sabes qué? Me cuentas mientras cenemos. — acepta y siente sus mejillas calientes — Oh, pues, también trabajo en el Lambart, el restaurante ese todo lujoso que hay en el área de comidas. Tiene las letras en grande y en dorado pero si no lo ubicas solo busca el local más extravagante y ridículamente caro que haya en todo el lugar. — bromea.
—Seguro de ese tambièn me echarìan, resulta que mi ropa no es la adecuada para ese tipo de sitios, asì que agradezco haberte encontrado en tu horario de salida —dice mientras caminan hacia el sitio que Jesun habìa reservado para ellos. Era bueno haberla encontrado o hubiera terminado allì solo.
— Hul — bufa y rueda sus ojos. — A mí me agrada tu estilo. Es sencillo y en ti luce bien. — comenta tratando de no sonrojarse y sonar desinteresada. Como si simplemente fuese un comentario más. — Da igual, aquí a veces son un tanto "selectivos". — niega y hace una seña para restarle importancia. — ¿Qué has hecho estos días Jesun-ssi?
— ¿Además de buscarte por todo el crucero esperando que aceptaras salir conmigo? —le sonrìe con coquetería— Pues... Disfruté mucho de las piscinas, la comida deliciosa, la vista al mar... Realmente quitando el percanse con los guardias y el no haberte encontrado antes todo está yendo de maravilla, estoy disfrutando haber dejado la ciudad y los problemas que allí tenía.
Hyorae siente sus rostro arder y agacha su cabeza para usar su cabello de cortina e impedir que el chico note su rostro rojo. Suelta una pequeña risita y termina por dejarle un suave golpe en el brazo avergonzada.

— Qué descarado. — murmura bajito, pasa una mano por su cabello y deja un mechón detrás de su oreja, jugando con las puntas del mechón en un gesto nervioso — Pero me alegro de que la este pasando tan bien... y de que me hubiese estado buscando. — admite bajito con una linda sonrisa y el corazón latiéndole muy rápido. — Si vamos al karaoke tengo que escucharlo rapear. — señala queriendo cambiar de tema
—Yo no diría descarado... Soy sincero —se encoje de hombros—. Claro que me escucharás, ahora dime... ¿Que has hecho tu ademas de trabajar?
—No mucho realmente. — comenta — Paso la mayor parte del tiempo atendiendo a los comensales o presentándome en el casino y el restaurante —responde sin poner mucha atención a sus palabras. — Y de vez en vez cuando estoy libre salgo con Eunyoo y Hyungsik a bailar o así.
—Aja... Ahora entiendo porque nunca te encontraba, pareces ser una chica bastante ocupada, conocí a Eunyoo la pasada noche, justo antes de tener aquel percance con los guardias, pero ¿Quien es ese tal Hyungsik? —Cuestiona sin dejar de verle de lado mientras caminan a la par.
— Hyungsik-oppa es el mejor amigo de Eunyoo que terminó por hacerse otro de mis mejores amigos. Es genial, es muy alegre y divertido, creo que te caería bien, aunque probablemente él te
 llamaría "oppa". — responde ella alegremente — ¿Cómo conociste a Yoo-oppa?— pregunta curiosa — Como quiera que sea, ellos dos son algo así como mi familia, son todo lo que tengo. — se encoge de hombros y entrelaza sus propias manos con una pequeña sonrisita.
Le mira confuso.

— ¿Porque un chico me llamaría oppa? Eso sería muy extraño e incómodo, tu si puedes llamarme oppa si gustas —observa el bonito perfil de la chica—. Lo conocí preguntando por ti, ¿No te lo dijo? Mencionó que lo haría, tal vez se le olvidó, se veia bastante ocupado esa noche —teme preguntar pero la curiosidad y su instinto impulsivo le ganan— ¿Que hay de tu familia? ¿Porqué solo los tienes a ellos?
Hyorae no puede hacer más que sonrojarse y ríe.
— Lo tendré en cuenta Jesun-ssi. — le sonríe avergonzada y suspira. — Bueno, pues... Hyungsik-oppa es gay y le gusta molestar. Aunque obviamente mientras no haya confianza entre ustedes eso no sucedería, Sik es un chico respetuoso y que sabe comportarse, pero a sus amigos le gusta fastidiarlos. — ella sonríe, hablar de sus dos mejores amigos siempre la ponía muy sentimental. Hace una pausa y se detiene a mirar al chico unos instantes, como asintiendo. — Eunyoo no lo mencionó directamente, pero eso explica un par de cosas que comentó. — habla con una media sonrisa. — Creo que le agradaste a Yoo-oppa, eso es bueno. La opinión de Yoo es muy importante para mí, al igual que la de Sik... — susurra y baja su mirada a sus pies. — Yo no tengo familia, nunca la tuve, pasé años enteros de mi vida en un orfanato hasta que cuando cumplí los quince me largué de ahí, de igual forma si no me iba me iban a echar... — se encoge en su lugar con una mueca y toma una respiración profunda. — Recuerdo que estaba sola, tenía hambre, no tenía un lugar donde dormir, no sabía qué hacer ni donde ir y terminé en un lugar feo de la ciudad metida en problemas... — su voz se fue apagando de a poco hasta que de pronto el silencio se hace presente. Rae siente su corazón hundirse en su pecho y toma una profunda respiración para calmar sus ganas de llorar. — Ellos aparecieron como caídos del cielo... Me sacaron de donde estaban y Yoo me ofreció techo, Sik me dio comida... — limpia un par de lágrimas que se le han escapado de los ojos y sonríe. — Ellos tampoco tenían mucho, vivían en sitios diferentes y de muy mala muerte pero eran buenos conmigo y me adoptaron como si de pronto yo fuese parte de ellos, de su exclusivo y cerrado grupo en el que solo eran ellos dos contra el mundo.. Pasamos a ser los tres contra el mundo y bueno... No nos hemos separado desde entonces, aunque ya no vivo con ninguno. — hace un gesto queriendo restarle importancia a todo. — Gano lo suficiente como para pagar mi propia huequito, estudiar y alimentarme pero, ya sabes. No se pierde la costumbre de estar juntos.
Jesun ha escuchado atentamente cada palabra de la chica conmoviéndose con la historia de vida que ha contado, y comprendiendo el porqué sus amigos son tan importantes para ella.
—Veo que no ha sido fácil para ti... Eres tan pequeña y has pasado por tanto... Que bien que hayas encontrado amigos como ellos, ya de solo saber todo lo que han hecho por ti siento que podría comenzar a tomarles cariño, son buenas personas al haberte hecho parte de sus vidas —se siente aun más atrapado por aquella chica si es que eso era posible —. Eres fuerte Hyorae, has salido adelante aunque la vida te haya puesto tantas pruebas difíciles en el camino. Es admirable realmente —se pierde en sus ojos y aunque quisiera abrazarle y decirle que también puede contar con él, contiene su ganas por miedo a ser demasiado impulsivo.
Ella le regala una linda sonrisa y un suave golpe en el brazo.

— No es la gran cosa, Oppa. — musita bajo y con las mejillas rojas. — Pero sería genial si se llevasen bien... Yo los quiero mucho y tú me eres agradable. — admite con timidez, el color rojo en sus mejillas se hace más notorio y suelta una pequeña risita nerviosa.
Le observa con una sonrisa, ni siquiera disimula cuanto le ha gustado oír eso.

— ¿Solo agradable? Creí que a esta altura ya habríamos avanzado un poco —bromea y es entonces cuando llegan al bar/karaoke del que Jesun había hablado. El lugar es agradable, el ambiante es calmo y las personas se divierten en sus circulos de amigos. Algunos cenaban, otros disfrutaban del karaoke aunque era un tanto vergonzoso escucharlos, no lo hacían muy bien. Jesun toma a la chica de la mano para guiarla hacia una de las mesas de a dos vacías,separando la silla de esta al llegar para que tome asiento.
— Gracias. — le sonríe y toma asiento, deja su bolso a un lado y su abrigo en el respaldo de la silla y lo mira. — No me has hablado de ti, solo he hablado yo. Ya conoces mi historia... ¿cuál es la tuya Jesun-oppa? — pregunta apoyando sus brazos sobre la pequeña mesa y mirándolo con un pequeño brillo en sus ojos, como si aquel chico fuese la cosa más bonita del mundo y aunque probablemente no lo era. Era el chico más bonito que Hyorae había visto en su vida, o al menos eso le parecía.
—En realidad... Me gusta más conocer a la gente, que que la gente me conozca a mi —sonríe encogiéndose ligeramente de hombros—. Pero supongo esta noche puedo hacer una excepción, aunque sería más fácil que preguntes que es lo que quieres saber —dice llamando a uno de los mozos del lugar — ¿Pizza? ¿Te gusta? No es tan buena como la americana pero realmente se me antoja.
— Jamás he probado la pizza americana, así que no sé que tan buenas son. — comenta y le sonríe. — De igual forma, me gusta bastante la pizza. — se encoge de su lugar y lo mira detenidamente — No puedes esperar conocer a los demás y no dejar que te conozcan... Así no tiene chiste, yo quiero conocerte. — murmura bajando su mirada a sus manos.
—No se si es que son tan buenas o que me da un poco de nostalgia, de igual forma, me encanta —sonríe haciéndole el pedido a la moza luego, pidiendo refresco para ella y cerveza para él—. Mi familia es de aquí, pero vivieron mucho en Estados Unidos por trabajo, vinimos a Corea cuando yo tenía quince y digamos que no estaba dando mis mejores pasos, soy algo así como la oveja negra de la familia,y haberme sacado de mi pais, alejado de mis costumbres y de los que eran mis amigos —hace comillas con sus dedos al decir la última palabra—, solo empeoró la situación. La relación con mi padre siempre fue bastante complicada, en los estudios tampoco era muy bueno y me fui de casa poco antes de cumplir los dieciocho, no tuve tanta suerte respecto a encontrar buenas amistades como tú, pero siempre pude subsistir aunque no fuese de las mejores maneras —se siente un poco incómodo hablando del tema, realmente no se sentía orgulloso de las desiciones que había tomado y Youngji era la única que estaba al tanto y sabía aquello—. Estuve en algunos empleos de medio tiempo hasta que terminé la secundaria, alquilando pisos con gente que apenas conocía... Pero... He mejorado y aprendido bastante de mis errores, que fueron muchos, uno tras otro —ríe apenas—. No te quiero aburrir demasiado con todo esto.
— Hmm... — ella asiente quedamente y extiende una de sus manos sobre la mesa para apoyarla sobre la del chico, le sonríe. — Yo creo que está bien, ¿sabes? — dice — La vida, ciertamente es dura, los errores todos los cometemos lo importante es aprender de ellos... Quizás te estoy juzgando muy rápido pero has sido lindo y amable conmigo lo que hayas sido o hayas hecho no define lo que eres ahora ni lo que harás. — argumenta con una dulce seriedad — No me aburres, me puedes contar con confianza. Me causa curiosidad saber más de ti, me gustaría en serio poder llegar a conocerte. ¿Sabes? Yo he salido bastante de Corea y sé que a veces el choque o cambio cultural es muy duro pero... — se encoge de hombros. — Es cuestión de adaptación, todo lo "nuevo" asusta en primera instancia... eso creo.
—Es que es extraño... Tu no tuviste oportunidad de conocer a tus padres... Yo que la tengo estoy separado de ellos —hace una breve pausa —. Pero ciertamente, es bueno que estemos de acuerdo en que el pasado no define el presente, si he cambiado, he aprendido, no he vuelto a meterme en cosas que solo lograron perjudicarme. Si tal vez no llevo la mejor vida de todas, pero no perjudico a nadie que no lo merezca —se encoje de hombros—. Hace mucho tiempo vivo aquí, pero nunca terminaré de acostumbraré.
Ella asiente sin saber muy bien qué más comentar y la pizza llega como caída del cielo. Sonríe más ampliamente al ver el alimento, toma un trozo y comienza a comer. Realmente estaba hambrienta, por cuestiones de tiempo y trabajo se le había olvidado almorzar, por eso cuando la pizza se deshizo en su boca no pudo evitar jadear de gusto.

— Está muy rica. — musita con una media sonrisa limpiando su boca de la salsa que pudo haberse untado, con una servilleta. — Hoy no me dio chance de almorzar, literalmente cuando salí iba a correr al buffet y me iba a llenar una bandeja así por lo que no comí en todo el día. — habla haciendo gestos con sus manos para enfatizar y vuelve a comer.
— ¿Como es eso posible? Debes alimentarte, mas si trabajas aquí todo el día, necesitas hacerte un tiempo para estas cosas —toma un pedazo para darle una probada y realmente sabe muy bien—. Y si está muy buena —sigue con su mirada sobre ella. Sus mejillas se ven adorables cuando mastica, al parecer todo lo que ella haga parece arte ante los ojos de Jesun y no puede evitar sonreír y bajar la mirada al pensar en eso.

Kim Ha Ri

Hari se encontraba recostado en el sofá. La mayor parte del día lo había pasado allí, parecía que no podía pasarle nada bueno, o al menos desde que había despertado todo parecía ser malo. Él no solía ser negativo, por el contrario, pero aveces le cansaba estar bajo tanta presión, tan solo quería estar allí como estaba, recostado en el sofá, con sus pies sobre la pequeña mesa y mirando fútbol europeo, aveces desearía ser uno de ellos, pese a seguir siendo un ambiente machista la gente por allí era bastante más abierta de mente que en Corea, fingir ser quien realmente no era estaba sofocándolo más de lo que quería admitir.
La puerta de la habitación se abre sin previo aviso y Kai entra en el cuarto de su amigo como si fuese el suyo propio. Había estado buscándolo por todo el crucero desde hacía unas cuantas horas y no se le había pasado la idea de buscarlo en su habitación porque Hari no era de los que solía quedarse encerrado en algún lugar.
Mira a su menor y se deja caer en el sillón individual frente al castaño, cruza sus manos sobre su abdomen y suelta un suspiro.

— ¿Qué te pasa? —pregunta con una mueca formándose en sus labios y buen ánimo— ¿Sabes desde hace cuanto te estaba buscando? ¡Ya ni me contestas el teléfono, mocoso! —dramatiza con cierta gracia y le regala una pequeña sonrisa.
Le observa de reojo para luego volver la mirada hacia el televisor.
—No he prestado atención al móvil, Taewon-nim estuvo tratando de hablarme todo el día y por eso lo ignoré, lo siento, pensé que estarías ocupado hoy, no sabía que me buscarías —suelta un suspiro volviendo a verle— ¿Cómo has estado?
Kai se encoge de hombros y hace un gesto con la mano para restarle importancia.

— Está bien, Hari —dice—. Estoy bien. No tenía el día libre, pero se despejó de un momento para otro, y quise pasar el rato con mi dongsaeng favorito —comenta des preocupadamente entretanto lo analizaba con la mirada. — ¿Cómo estás tú?
El menor le dedica una sonrisa sincera e ignora lo que pasa en la  pantalla para fijar la atención en su amigo.

—Me alegra que hayas venido, necesito de ti ahora mismo, no he tenido un buen día, tal vez... Puedas ser mi terapeuta esta tarde, ¿Que dices?
El castaño aplaude con ánimo y amplia su sonrisa.

—Faltaba más... Seré tu terapeuta siempre que lo necesites, no tienes ni que preguntar —espeta y se acomoda en su asiento fijando sus ojos en su amigo—. Dime, ¿qué es lo que te ha pasado? Puedes hablar con confianza, voy a escucharte y ayudarte en lo que me sea posible. — afirma con gesto comprensivo— ¡Oh y lo mejor! Será completamente confidencial —le guiña el ojo con aire jovial y lo ánima a que le hable con total comodidad.
Se recuesta quedando prácticamente acostado en el sofá y observando al techo.

—Taewon enloqueció, y estoy por enloquecer también, resulta que ahora quiere que embarace a su hija —se sienta de golpe soltando un suspiro de frustración— ¿Puedes creerlo? Lo peor.. Es que realmente creyó que aceptaría algo así, yo... ¡Por Dios! Amo mi carrera, estoy haciendo todo lo que me pide pero eso... No podría hacer algo así, ¿Que clase de persona cree que soy? Y lo peor... Chaeyoung me confesó estar de acuerdo —sus ojos se cristalizaron una vez más—. Esto se me está yendo de las manos hyung, yo... No quiero que ella se haga una falsa idea de lo que puede pasar, realmente cree que puedo llegar a quererla y... Eso es imposible ¿Entiendes?  —Se deja caer una vez más en el sillón.
RyoKai suelta un profundo suspiro, y se queda callado por unos largos minutos en los que se dedica a ver a su amigo y a procesar todo lo que le acaba de decir. Trata de ordenar sus palabras y los hechos y de buscar algo prudente para decir y animar a Hari. No obstante, no encuentra nada realmente apropiado y termina por decir una estupidez.

—Wow —susurra y se inclina en el sillón hacia adelante, su ceño se frunce en concentración y seriedad — Está... todo es bastante complicado —musita más para sí mismo que para su compañero—. Se está enredando más de lo que debería. — inspira profundo y suelta el aire lentamente, se levanta de su asiento y se acerca al mini bar para servirse un trago para él y otro para su amigo, regresa sobre sus pasos y deja el trago de Hari sobre la mesa ratonera en la que el chico tenía apoyados sus pies anteriormente — No voy a decirte "te lo dije" pero jamás debiste haber aceptado algo como esto en primer lugar. Y sí, lo entiendo. Lo sé, es difícil, va más allá de lo que yo quizás pueda comprender y es fácil para mí decirlo porque no soy quién lo está viviendo y tu imagen es muy importante para ti. Sé que no tenías mucho y que llegar a donde estás actualmente te ha costado sudor y mucho esfuerzo, pero si lo has logrado es porque te lo mereces. — vuelve a ocupar su asiento y da un trago a su vaso. — Hari, te mereces todo lo que has cosechado pero no te mereces esto. Tú no eres esa clase de persona, ¿bien? Y es realmente triste que hayas cedido tanto ante la presión... — pausa y clava su mirada en los ojos de su amigo. — Te lo he dicho muchas veces, te lo volveré a decir una vez más. El que seas homosexual no te hace un mal jugador ni una mala persona, no hay nada de malo en ello... Y sí, se va a armar un escándalo cuando el mundo se entere pero ¿qué más da? ¿No sería mejor soportar ese calvario, que eventualmente se va a terminar calmando que seguir con toda esta farsa y enredo? — cuestiona en tono suave — Mira lo lejos que ha llegado todo, Taewon cree que puede manipularte a su antojo y que tú sería capaz de hacer cualquier cosa, al igual que él.... Y Chaeyoung, a ella no la conozco mucho pero, ella tampoco se merece algo así. Ninguno de ustedes dos —da otro trago a su vaso y aparta su mirada de su amigo—. Quizás no te sirva de mucho lo que te digo y son cosas que ya sabes pero... tienes que hacer algo y ya diste el primer paso al decirle que "no" a esta locura.
Toma el vaso de la mesa observándolo mientras lo revuelve haciendo que el hielo rote en él. Parece perdido en ello por un tiempo hasta que decide beber un poco.

—Nada de lo que dices es nuevo para mi pero es cierto —deja el vaso una vez más y centra la mirada en su amigo—. Si es difícil dar marcha atrás, el contrato con Taewon aun está en vigencia y realmente, tu sabes... Probablemente si no fuera por él no estaría en el lugar donde estoy, si le debo mucho, pero no estoy dispuesto a tanto, no soy así, no lo merezco, y Chaeyoung tampoco. Se lo dejé en claro y espero no insista.
El castaño rueda sus ojos y niega.

—Hari, has logrado lo que has logrado porque eres un buen jugador y una excelente persona. No porque Taewon ha hecho magia de debajo de las piedras. — repone con obviedad, seriedad y fastidio. — Te menosprecias y le atribuyes mucho a ese señor. Lo que él hizo pudo haberlo hecho cualquier otro manager o representante. Tú tenías el talento y las ganas, solo te hacía falta un empujoncito y confianza... Y ese señor se aprovechó de eso. — RyoKai suspira y mira a su amigo con seriedad. — Los contratos pueden romperse, y con todo lo que ese señor ha pretendido no debe ser tan complicado lograr disolver ese acuerdo legal. Te está utilizando como si fueses solo un producto y no una persona también. — bufa con molestia, de todo lo que había tenido que vivir su amigo aquello era lo que más le molestaba.
—Yo lo sé, pero él fue quien me tendió la mano, fue quien me descubrió, estaré eternamente agradecido, debe saberlo, pero tampoco venderé mi alma por seguir en esto, todos tenemos un limite, y hasta el matrimonio he aceptado, pero esto es una aberración, quiero ser padre, si claro, sería hermoso, pero quisiera criar un niño con alguien que ame y con quien quiera compartir mi vida, no por ser parte de um trato, yo... Hablaré con Taewon-nim cuando me sienta en condiciones y dejaré estos puntos en claro.
— Me gustaría ser tío, — sonríe amplia mente — Pero no así. Más te vale dejarle muy en claro todo a ese hombre. —lo apunta con su dedo de forma acusadora y un mejor ánimo. Bebe de su trago y lo mira detenidamente— ¿Algo más de lo que te gustaría hablar o desahogarte? No pareces mucho mejor que antes, puedes decirme lo que sea —repone transigente mente.
— ¿Quien dijo que la terapia te hace sentir bien siempre? Al menos lo he hablado —se encoge de hombros—. No te daré las gracias porque es tu deber de hyung escucharme y aconsejarme —trata de ocultar su sonrisa aunque sus comisuras se elevan discretamente.
El mayor rueda sus ojos y le lanza un cojín sin intenciones de dañarlo realmente.

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Re: 생존자 |N.C|

Mensaje por taejin el Lun 31 Jul 2017, 9:49 pm



vic.

Capítulo 5: Parte 3.


— ¡Sí serás altanero! — reprocha con un toque de indignación en la voz y bufa. — Te escucho porque me preocupo por ti, ese no es mi deber —refunfuña y le sonríe—. Nunca dije que deberías sentirte bien, solo mejor de como estabas... — tararea perezosamente — ¡Tómame en serio! Estoy siendo serio contigo. —  se queja y vuelve a bufar — ¿Eso es todo lo que te molesta/preocupa? O sea, no es como si eso fuese poco pero... ¿No hay nada más?
Suelta una carcajada atrapando el cojín y dejándolo a un lado para luego beber de su vaso.

—Eres chismoso, y lo peor es que siempre sabes que hay mas —bufa con fingido fastidio—. Hay alguien... Que ha llamado mi atención en el crucero —muerde su labio pensativo—. No es que me guste o algo asi —hace una pausa—. En realidad si es guapo y parece alguien gentil —rasca su nuca repentinamente incómodo—. Lo conocí hace unas noches, no de la mejor manera, estaba enojado y se desquitó un poco conmigo pero... Tenía sus motivos, tuvo un mal día, parece que no era la primera vez que lo menospreciaban en su trabajo... Es bailarín y algún imbécil malinterpretó su trabajo —dice volviendo a indignarse por aquello—. Y volví a topármelo, vino a traerme el almuerzo y escuchó parte de mi charla con Taewon-nim —suelta un suspiro—. El punto es que me agrada y... No lo sé, sentí la necesidad de ayudarle, es... Un gran chico, puedo percibirlo —finaliza un tanto avergonzado por el monólogo que ha hecho y como se ha preocupado en dejar una buena impresión de EunYoo.
— ¡Yah! No soy chismoso, mocoso irrespetuoso —bufa y lo fulmina con la mirada—. A veces, en serio me pregunto porqué me preocupo por ti. Eres un majadero. — resopla y pasa a aun gesto más serio— ¿Trabaja aquí en el crucero y le han faltado el respeto varías a veces? ¿Cómo es que nosotros no nos hemos enterado de eso? —cuestiona más para sí mismo que para su amigo, fastidiado y sinceramente indignado. Con tantos empleados bajo su responsabilidad era fácil que algo así sucediera, no obstante, algo como eso siempre le molestaba. Cuestión de ética de trabajo, su padre siempre le había dicho que si él quería lograr mantener la empresa en buenos términos debía ser justo y preocupado con todos sus trabajadores. Desde el peón de más bajo nivel hasta el socio que se sentaba a su lado en la mesa redonda de la junta directiva. Niega y sale de su ensimismamiento.
— ¿Por qué no había escuchado de él antes? —lo mira acusadora mente— ¿Cómo se llama? Parece haber dejado una gran impresión en ti. — se burla y al mismo tiempo habla en serio, le sonríe— ¿Seguro que no te gusta? —decide molestarlo un poco y ríe.
—Tienes un montón de empleados aquí hyung, es imposible seguirle el rastro a todos, además él no quiso hacerlo saber, pese a que le dije que tenía conocidos aquí, en principio supongo que creyó que por tener dinero me convierto en una persona soberbia y desalmada, al parecer ha tenido malas experiencias con gente adinerada, pero se disculpó luego, se dio cuenta que no todos somos iguales —aclara su garganta—. No me gusta hyung,  aunque hay algo en él que llama mi atención —frunce sus labios—. Yah, apenas lo conozco, tal vez no tenga oportunidad de volver a cruzarle, solo quise ayudarle y fue lo que hice.
— ¡Bah! ¡Patrañas! Si trabaja aquí podemos ir a verlo en su lugar de trabajo. — afirma el mayor y le sonríe pícara mente. — Yo quiero saber quién es. — añade con alegría y alza su mirada al reloj en la pared, iban a darlas ocho y cuarto de la noche—. Deberías arreglarte, ponerte guapo y la cosa... Vamos a ir a verlo en un rato. — asegura y vuelve su mirada a Hari. — Será divertido, es la primera vez en mucho tiempo que te veo aunque sea, un poco interesado en un chico. No voy a dejar que lo dejes pasar así como así.
—Oh, no hagas esto hyung, ¿Tu? ¿Queriendo sacarme a mi? Vaya que es algo nuevo —exclama con una media sonrisa—. Pero... No sé si quiera hacerlo, si salir contigo, pero no... Ir en busca de un chico hyung, es extraño, no... No quiero llegar a crearme una idea errónea, tal vez ni siquiera lo vuelva a ver —se corrige—, seguramente no lo vuelva a ver.
— ¡Con mayor razón! — exclama alegremente y lo mira con seriedad—. Hari, olvídate de todo, bien. Olvídate de Chaeyoung, de Taewon, de absolutamente todos los problemas que te están atormentando en este momento y vamos... ¡Anímate un poco y vamos a verlo! ¿Qué es lo peor que podría pasar? — se encoge de hombros y se levanta, acercándose a su amigo, lo toma por el brazo y tira de él hasta levantarlo de donde está recostado. — ¡Anda! Arréglate, que no voy a aceptar un no por respuesta.  Si el chico te interesa aunque sea un poco, ¿por qué no ir a verlo? Nada te impide de apreciar algo que te llama la atención.
—Si me arrepiento de esto será tu culpa —apunta con su dedo índice—. Haré de cuenta que no tengo problemas esta noche —sonríe y se dirige al guardarropas para buscar algo casual que ponerse, elegante y cómodo, como solía serlo.
Luego de unos minutos donde cambió su atuendo deportivo de entre casa por unos jeans y una simple camisa blanca, regresó donde el mayor indicándole que estaba listo.

— No te vas a arrepentir. — afirma el mayor y se saca el saco de oficina, el chaleco, y la corbata, quedándose solo con su camisa negra y su pantalón entallado, le sonríe. — Ya no parezco pingüino. — se burla de sí mismo y hace un gesto con la cabeza para que lo siga— ¿En cuál de los dos bares trabaja el chico?
—Estoy gratamente orgulloso de ti hyung —bromea alagando la imagen del mayor—. Realmente no estoy seguro donde trabaja, lo vi afuera y luego aquí, pero... Demos una vuelta, no soy el único que necesita despejar su mente, me gusta que volvamos a salir juntos, como en los viejos tiempos —toma lo necesario, tarjeta de la habitación, móvil y dinero. Pasa el brazo tras los hombros de su hyung, mientras se dirigen a la puerta.
—Lo bueno aquí, es que solo hay dos bares en todo el crucero en el que tenemos bailarines. — sonríe con suficiencia. — Así que realmente no tenemos mucho donde buscar. — se deja arrastrar fuera de la habitación y por el pasillo con una media sonrisa. — Me estoy tomando en serio tu consejo de relajarme un poco y vivir más mi vida. Además, no sé si te lo comenté pero creo que mamá tiene la loca esperanza de que cuando regrese de este viaje le presente una futura esposa... Constantemente cuando llama dice cosas como: "Estás en un crucero maravilloso. ¡El mismo barco en el que tu padre y yo nos enamoramos! ¡¿¿Qué tal si el amor de tu vida también camina por esos pasillos y tú estas muy ocupado encerrado en la única sala de juntas de todo el lugar? ¡Desperdicias tu oportunidad! Me hago vieja Ryo Kai, quiero nietos, ¿entiendes? Nietos". — dice imitando el tono agudo de su madre con gesto gracioso y bromista, riendo poco después de terminar.
— ¿De verdad? Oh, adoro a esa mujer, debemos cenar con tus padres antes de acabar el viaje por favor, extraño esas ocurrencias de ambos —ríe aun por la mala imitación de Kai—. Oye, ¿Quien te dice no tenga razón? No digo que le lleves nietos ya tan pronto pero... Podrías conocer al amor de tu vida, y que la historia se repita —palmea el hombro del mayor.
El chico rueda sus ojos y niega con diversión.
— Les prometí que irías a cenar cuando el viaje terminara —comenta distraída mente—. Así que te tienes que hacer tiempo para cenar con nosotros porque antes de subirme al barco me regañaron porque llevas tiempo sin aparecerte por la casa. — rueda sus ojos y sonríe. — Tanto mamá como papá estaban tipo: "¿Es que acaso peleaste con Hari y ya no son amigos que no lo traes a la casa?" ... Juraría que mamá usó esa mirada de: "eres un tonto si es así"... Mis padres te consideran como un segundo hijo, te adoran. — suspira como si aquello fuese terrible y después le palmea el hombro.
— ¿Que puedo decir? Soy una persona encantadora —dice con su ego elevado levantando ligeramente el mentón—. Es que somos personas con vidas ocupadas, pero dijimos que no hablaríamos de eso esta noche... Entonces... ¿No crees que hayas visto ya al amor de tu vida y lo estés dejando pasar?
Kai se detiene un momento a pensarlo. Realmente no ha tratado con muchas personas dentro del barco fuera de los socios con los que estaba trabajando. Suspira y se encoge de hombros.

—No, no creo. — musita un tanto dudoso y por un instante la imagen de la pequeña chica rubia le viene a la cabeza. — Aunque me choqué con una chica hace un par de días... Era torpe y joven pero era linda... — se encoge de hombros y niega con la cabeza. — Era una niña, de seguro no tenía más de veinte. — hace un gesto con la mano para restarle importancia y hace un gesto con la cabeza hacia un bar. — Ese es uno de los bares, ¿entramos?
—Podrías haber obviado a esa chica pero no lo hiciste —alza ambas cejas mientras entra al bar—. Pero Kai, si es mayor de edad no se considera delito, así que... Ya que tu quieres ver a EunYoo, yo querré ver a la bonita chica torpe que conociste —sonríe—. De verdad, creo que te haría bien salir con alguien del sexo opuesto que llame tu atención, al menos intentarlo.
— Ja, Ja, Ja... — ríe secamente y sin gracia. Lo mira y niega quedamente. — Era una niña, era linda sí... Pero una niña. — se encoge de hombros. — Así que se llama EunYoo... Bueno, ya al menos sé su nombre. — sonríe amplia mente y toma lugar en una de las mesas para dos del bar, no muy lejanas al escenario. Una chica vino a atenderles, pidieron sus tragos y cuando los recibieron la mesera se despidió con un: "las presentaciones empezarán pronto. Disfruten".
Los tragos no tardan en llegar, las luces cambian a unos tonos morados y azulados. Hari observa a Ryo Kai con un gesto confuso cuando la música cambia y luces se enfocan en el escenario.

—Que... Aquí no bailan danza clásica ¿Verdad? —su seño se ha fruncido ligeramente.
El mayor suelta una sonora carcajada y niega con la cabeza muy divertido.
—No, esto no es danza clásica —se burla.
Por un par de segundos todo ruido o sonido queda en suspenso. Toda la atención se enfoca en el escenario y las cortinas oscuras que lo cubren se abren dejando ver un tumulto de siluetas entre masculinas y femeninas.

Era otra noche para EunYoo podía sentir la atención de todas las personas sobre sus compañeros y él. En el escenario. Inspira profundamente y cierra los ojos con fuerzas concentrándose únicamente en el sonido de la música.
La melodía comienza lenta, sensual, las luces los iluminan, no mucho pero lo suficiente para dejar ver la indumentaria de cuero y seda. Sus movimientos en un principio son ágiles y atrevidos, se desplaza alrededor de todo el escenario, sincronizándose con sus compañeros y complementando sus movimientos los unos con los otros. Era el bailarín principal, tenía un foco solo para él, y toda la coreografía funcionaba para hacerlo a destacar.
Entonces la música se tornó más intensa, y entre dos compañeras le arrancaron la camisa de seda. La tela cedió y rompió, dejando ver el juego de correas de cuero que surcaban todo su torso, dos de sus compañeros llegaron con cintos largos, que unieron a las correas de su torso, creando un ego de líneas de cuero negro y blanco en todo el escenario.
Toda la escena jugaba con el morbo y la sensualidad de la que EunYoo era poseedor. Era la expresión, la fluidez de sus movimientos, el juego con la utilería.
La garganta de Hari se seca pero sus ojos no se apartan del escenario, más precisamente de la figura masculina que se lleva toda la atención: Eun Yoo. Alcanza el vaso que lleva hacia sus labios saciando su sed.
Se siente sumamente tenso y por un momento piensa en levantarse e irse pero sería llamar demasiado la atención. De un momento a otro su trago se acabó.
Kai observa a su amigo con gracia y burla.

—Mandaré a que busquen un balde para tu baba —lo molesta en un susurro y se acomoda más cómodamente sobre su asiento.
Eunyoo se concentra en lo que hace, baila sintiendo cada beat y cada movimiento, se deja fluir y siente cuando lo sueltan como cae contra el piso del escenario y arranca más de un par de suspiros del público. Nuevamente todo queda suspendido en el silencio y las luces bajan hasta solo quedar un reflector sobre él, y solo él.
Sus hombros suben y bajan con brusquedad delatando su respiración agitada, el sudor perla su piel pálida y la vuelve brillosa en contraste con las correas de cuero que marcan su cuerpo. Por un momento el espectáculo parece haber terminado, pero no es así solo ha sido una pausa dramática para concentrar la atención de todos en él, y solo en él. Puede sentir todas las miradas sobre su cuerpo, pero hay una entre tantas que pesaba más. Era la primera vez que le pasaba, la podía sentir sobre sí, quemándole y poniéndole nervioso sin siquiera saber a quién pertenecía.
La música reanudó, suave y lenta y él se levantó lentamente de donde estaba arrodillado sobre el escenario. Rápidamente la canción se fue tornando más fuerte, oscura y sensual, al igual que la coreografía hasta llegar al punto en que las correas lo liberaron dejando todo su torso expuesto por completo y ligeramente marcado por la presión que solían ejercer. Cae fuera del escenario, era necesario aunque era la parte que más le incomodaba y es justo en su ronda por entre las mesas cuando logra dar con la mirada que pesaba sobre sus hombros.
Sus ojos chocan contra los del castaño, y siente algo similar a la vergüenza y el nerviosismo inundarle. ¿Por qué está ahí? Es lo primero que le pasa por la cabeza, pero desecha la idea porque no puede perder el ritmo. Aparta sus ojos de los del chico rico y evita hasta lo que le es posible acercarse demasiado a la mesa en donde él se encuentra sentado.
El contacto visual solo hace mayor su incomodidad, ni siquiera puede retrucar a las palabras de su amigo. Sus manos se tornan sudorosas.

—Tu sabías —murmura y ni siquiera está seguro si su amigo le ha escuchado hasta que al fin le mira avergonzado.
Kai lo mira y se ríe, asintiendo quedamente con la cabeza. Eunyoo les ha pasado por un lado y la presentación ha terminado con él, de nueva cuenta sobre el escenario.

—No completamente, pero sí me hacía una idea —suelta una risita inocente—. Es un chico guapo, tienes buen gusto —se encoge de hombros—. Creo que vamos a tener que llamar a los de limpieza, entre tu sudor y tu baba, has hecho un pozo a nuestros pies. Creí que te desmayarías a mitad de presentación —bromea subiendo y bajando sus cejas repetidas veces.
—Me miró a los ojos y probablemente jamás me había sentido tan incómodo en mi vida —rascó su sudorosa nuca y aclaró su garganta—. Deberíamos irnos ya —inquiere levantándose de su lugar.
—Nah, quédate — lo hace volver a sentarse y pide otra ronda de tragos a la misma camarera.— ¿Por qué huyes? No estás haciendo nada malo, sería grosero —tararea con fingida inocencia y le ofrece su nuevo trago—. Anda, seguro vuelve a salir y quien quita y hasta logras hablar con él. No seas nena, te atrae bastante. — lo anima.
Inspira profundo y asiente volviendo a  sentarse y mirando su vaso.

— ¿Si no es malo porque me siento tan incómodo? —Se acerca hablando bajo— Yo no... No frecuento este tipo de sitios, debiste habérmelo dicho Ryo Kai, él pensará que soy como pensaba en un principio, que vine a buscar algo más o —hace su cabello hacia atrás inquieto—... No se siquiera si quiero hablar con él ahora, ni sé si pueda hacerlo.
— No hubieses venido si te hubiese dicho —tararea y se encoge de hombros—. No eres como esas personas que lo han ofendido y siempre puedes echarme la culpa si quieres. — resuelve tranquilamente y echa un vistazo por el bar, notando al muchacho cerca de la barra. Sonríe—. Allá está, —lo señala y mira a su amigo—. Deja de hacerte la cabeza un nudo, te incomoda porque te llama la atención y me atrevería a decir que ya sobrepasó ese simple "te llama la atención". Pareces realmente nervioso —lo mira entre entretenido y enternecido—. Deberías hablarle... en algún momento de la noche si tiene un tiempo libre.
—No tengo idea si podré hablarle hyung, es totalmente estúpido pero me siento avergonzado —bebe un largo sorbo sin siquiera mirar hacia donde su amigo le indicó que el pelinegro se encontraba—. Si hay alguna otra presentación solo me largaré de aquí, en verdad...
Kai ríe y niega.

— Mira que cobarde nos saliste, Hari-yah —se burla y pide otro trago para él a la misma chica de un inicio.
La muchacha llega a la barra y suspira pesadamente al lado de Eunyoo.
— ¿Me cubres? —le pregunta al pelinegro— Me duelen los pies con estos tacones, serán solo cinco minutos lo prometo. — el pelinegro le sonríe y asiente. — El trago es para la mesa de allá... ¿No es asombroso? —Yoo dirige su mirada hacia donde le ha indicado la chica casi se atraganta con su propia saliva cuando se da cuenta que es la mesa del sr. Kim— El Sr. Woo ha venido al bar, ¿quién lo diría? —dirige su vista al otro hombre en la mesa y frunce el ceño.
— ¿Eh? —pregunta un tanto ido. La chica lo mira con reproche.
—El jefe de jefes tonto, o bueno... su hijo.... Gracias por cubrirme — e va antes de que pueda decir algo y Eunyoo suspira, realmente no le importaba la otra persona, se sentía incómoda ya con la simple presencia del sr. Kim como para sumarle también la del "sr. Woo".
—El trago —Yoo mira a la bar tender y suspira, toma el vaso en la charola y se dirige a paso lento hacia la mesa.
— Buenas noches. — murmura para hacerse notar en interrumpir su conversación. Evita la mirada de Hari y deja el vaso del lado derecho del Sr. Woo—. Su trago.
Hari se siente bastante estúpido cuando ni siquiera puede hacer contacto visual con él. Hasta que un impulso del cual no sabe si se arrepentirá o no, le hace abrir la boca.

—Eun Yoo-ssi, buenas noches —dice de repente viéndole y ruega no se note lo exageradamente nervioso que se siente—. Él es Woo Ryo Kai, es mi mejor amigo, y además dueño de este crucero —dice y mira a su amigo—. Puedes dirigirte a él si vuelves a tener algún inconveniente con clientes de por aquí —agarra su vaso y bebe lo último de un sorbo.
El pelinegro lo mira por unos segundos, con los ojos muy abiertos y sin saber qué decir con exactitud. "Contactos", piensa para sí mismo recordando las palabras que le había dicho la primera noche que se conocieron. Hace una profunda reverencia ante el mayor de los presentes y asiente quedamente.

—Un gusto conocerte, Eunyoo-ssi —le sonríe Kai con amabilidad y sencillez.
—El placer es todo mío, Sr. Woo —habla en tono bajo y quedo—. Sr. Kim —sonríe a medias con cierta vergüenza—. No tenía que molestarse —susurra y mira al dueño del lugar—. No es de gran relevancia.
—Oh, al contrario, sí tenía —afirma Kai mirando al chico seriamente y a su amigo—. Es difícil saber todo lo que sucede en el barco pero es muy importante para nosotros poder garantizar la seguridad y comodidad de nuestros empleados, de todos ellos ¿sabes? Al final, son ustedes los que dejan el nombre de mi compañía en alto. — explica—. Por favor, siéntete con la confianza de dirigirte hacía a mí si vuelven a molestarte o si algún inconveniente sucede. No te quedes callado, lo agradecería muchísimo. —le regala una sonrisa y luego mira a su amigo. — Y si no te sientes cómodo conmigo... siempre puedes decirle o comentarle a él lo que sucede y estoy seguro de que me dejará saber solo lo que me compete como jefe, para poder ofrecerte a ti y todos mis empleados un a mayor seguridad y confort, ¿verdad Hari?
—Por supuesto —asiente mostrando una media sonrisa—. No... No sabía que clase de baile hacías pero creo que sabes lo que haces y lo haces bien —aclara su garganta y se calla al notar que solo dice idioteces—. Seguro debes tener más trabajo por hacer ¿No? —Una vez más rasca su nuca y mira a su amigo casi pidiéndole auxilio.
Eunyoo siente su rostro arder y da gracias a la tenue iluminación del lugar que impide que su sonrojo se note tanto y suelta una pequeña risita nerviosa.

— Eh... Gracias supongo —aparta su mirada del y mira a ambos mayores—. Disfruten de su noche, por favor.
Kai se está divirtiendo, descubrir aquella "nueva" faceta de Hari era gracioso de ver. Mira al muchacho con cierto interés y sonríe para sí mismo.
—Gracias a ti Eunyoo-ssi, ha sido una presentación alucinante. Tienes talento, podrás llegar bastante lejos —dice Ryo Kai y el menor asiente con una reverencia.
—Gracias —susurra antes de girar y huir de ahí. Sintiendo su corazón latir mucho más rápido de lo debido.
—Te gusta —se burla Kai mirando a su amigo una vez el chico está lo bastante lejos—. Te gusta bastante, te pusiste tan torpe —se ríe con ganas y palmea el hombro de su amigo—. Parece buen chico.


Choi Je Sun

—Creo que ya es hora —dice señalando con la cabeza hacia donde se encontraba la pantalla del karaoke. El plato de pizza solo tenía algunos orillos, los vasos de ambos estaban casi vacíos. Se habían entretenido mucho conociéndose un poco más, Jesun pocas veces se sentía repentinamente atraído por una persona de la manera en que lo había hecho con Hyo Rae, ella le resultaba interesante, divertida, una chica que no había tenido una vida fácil, aun así era adorable, fuerte, ella tenía todo lo bueno que él podía querer en una persona, sin nombrar lo eviente, Hyo Rae era la chica mas bonita que hubiera visto nunca.
— Pero tienes que cantar tu también... o rapear. — ella se encoge de hombros divertida y se levanta de la silla para acercarse a uno de las máquinas de karaoke. — ¿Quien va primero? — pregunta tomando uno de los micrófonos y extendiendo hacia a él el control con el que elegían las canciones.
—Rapear definitivamente —le dedica una sonrisa—. Decide tu que quieres cantar —toma el micrófono—. Yo te sigo —se niega a tomar el control.
— Está bien... — tararea y empieza a buscar entre todas las canciones que ofrecen, una que le llame la atención. — ¡Está! — casi chilla cuando da con el nombre de la canción, y voltea la tablet hacia a él para que lea el título. — Siempre, siempre, siempre he querido cantarla pero nunca hay nadie que quiera hacer el rap y yo con los raps doy pena ajena. — se burla de sí misma y lo mira con sus ojos de borrego. — ¿Quieres?
—Creo que soy justo la persona que has estado buscando desde siempre —bromea —. Es una canción genial, si quiero —dice repentinamente entusiasmado, aunque realmente rapear no era mas que un pasatiempo, le gustaba mucho hacerlo.
Ella sonríe ampliamente y asiente.

— ¡Oh, jesús! ¿Dónde estuviste toda mi vida, entonces? —le sigue la broma y selecciona la canción: Fire de Mad Clown ft. Jinsil, deja rápidamente la tablet tirada en uno de los sillones y se prepara para cantar— Trouble, truble, our destiny... — tararea suavemente, con su voz aguda y su sonrisa se ensancha. — Nuga deo apa, nuga deo saranghae. Naege minchi neol bogo isseumyeon. Nan utji, ireoke utji...
No puede disimular lo encantado que se siente a oir nuevamente aquella armoniosa voz que tanto le cautivó, como la primera vez. Toma una bocanada de aire cuando sabe que la parte del rap se acerca y fija su vista de la pantalla.

—Deureobwa uh baro eoje samnyeonyakjeonghan haendeupon jeongsincharini baksal naitgo... —el micrófono esta casi pegado a sus labios mientras rapea, había olvidado un poco que tan bien se sentía al hacerlo.
Ella sonríe emocionada, y se acerca a donde está el chico y lo mira detalladamente mientras los versos fluyen sin ningún problema de entre sus labios. Da pequeños saltitos de alegría y le regala una enorme sonrisa antes de volver sobre sus pies y acompañarlo a medias en ciertas pequeñas partes.

—Wa... Oppa. — murmura con asombro más para sí misma que para él y se ríe bajito.
Pasan los tres minutos que la canción dura, donde él solo quería verle a ella aunque por momento debía deslizar su mirada a la pantalla.

—Ya te lo he dicho, pero tienes una voz increíble —dice sin siquiera percatarse que habían llamado la atención de los presentes en el lugar —. Somos una buena dupla, ¿No crees? —No oculta su gran sonrisa mientras deja el micrófono.
— Gracias... — musita avergonzada y sonríe con amplitud, asintiendo. — Eres muy bueno rapeando, Jesun-oppa. ¿No has pensado en hacerlo así... hmm... en serio? — modula formando una tierna mueca con sus labios. — Yo descargaría tus canciones, me gusta bastante el rap y hip-hop aunque no pueda rapear. — ríe bajito y deja su micrófono a un lado para sentarse a un lado del chico en el sillón, tomando la tablet nuevamente entre sus manos. —Eres muy divertido, oppa.
—Lo hago, pero... No siempre puedo ganar dinero de ello, así que lo mantengo por diversión, porque lo disfruto, debo hacer otras cosas para sobrevivir, no siempre se puede vivir de lo que a uno le gusta —se encoje ligeramente de hombros sin borrar por completo su sonrisa—. También eres divertida, he pasado una gran noche a tu lado.
—Es tarde... — murmura mirando la hora en su teléfono, se les había pasado el rato mientras comían y hablaba y ella ni se había dado cuenta. — Me gustaría quedarme un poco más pero mañana madrugo... Tengo que cubrir en el bufet. — hace un puchero — No me gusta cuando me toca ser mesera. A veces las personas son groseras. — hace un mohín adorable y le sonríe. — Ha sido una linda velada, Oppa. — tarareo y se atrevió a tomar su manos, con las mejillas rojas y la vita fija en el piso.
Él aprieta levemente su mano dedicándole una sonrisa.

—He pasado muy bien, gracias por aceptar salir conmigo esta noche Hyo Rae, ojalá... Pudiera repetirse si gustas y tienes tiempo —busca su mirada agachándose hacia ella pues era considerablemente mas alto.
Aparta su sonrojado rostro y asiente.

— Eso sería encantador, Jesun-oppa — murmura apenas audible y le regala una pequeña sonrisa. — Debería irme. — resopla con una mueca y lo mira durante unos segundos, dudando. — Eh... ¿me acompañarías? — pregunta tímidamente mordiéndose el labio.
—Pensaba hacerlo aunque no me lo pidieras —dice sin soltar su mano y comenzano a caminar esperando que ella le guiase—. Supongo que después del buen rato que pasamos hoy si podrás darme tu número, ¿Verdad?
— No lo sé, déjame pensarlo. — bromea con una media sonrisa, marca el rumbo a su camarote. — Tal vez sí te lo de... solo tal vez. Tendrás que esperar hasta el último momento para saber. — ríe y en el camino se distrae viendo por las ventanas del crucero, hasta que toman el ascensor hacia el tercer nivel del barco, ese de abajo en el que están los camarotes de los empleados.
—Oh, soy alguien bastante ansioso, desearía tenerlo ya para poder organizar el volver a verte pronto, aunque aun ni siquiera me haya despedido de ti —él simplemente se dedica a seguirla—. Nunca había venido a esta parte, siento que nunca terminaré de conocer este crucero, deberías darme un tour o algo así.
— No es muy vistoso por acá. — se encoge de hombros — Solo son los camarotes de los empleados. Y lo siento por tu ansiedad, pero... — la frase de la chica queda a medias cuando una voz muy conocida para ella se hace presente.
— ¡Rae! — la chica suelta la mano de su acompañante y le sonríe al lindo moreno que va saliendo de una de las habitaciones acercándose a ella, le da un abrazo. — ¿Qué haces tan tarde por fuera, eh? — le pregunta el de cabellos plateados con tono de madre regañona. se cruza de brazos sobre el pecho. — Mañana tengo que cubrir turno contigo, ¡más te vale no llegar gruñona por andarte destrasnochachando! — dramatiza con gracia y ella ríe.
— ¡Oppa! — se queja. —No soy una niña puedo llegar a la hora que quiera. — afirma sin sonar borde — Además... no es tan tarde tampoco... Estaba con un amigo... — musita bajito y es ahí cuando el moreno pone atención a la persona que acompañaba a su amiga.
El castaño se ha quedado a un lado, callado y observándolos. Hyungsik acomoda su postura a una más seria, su sonrisa disminuye y sus ojos escudriñan al otro.
— Ven, los presento. — dice ella con ánimo y tira del brazo de su amigo los pocos pasos que se han alejado de Jesun, — Oppa, él es Jesun-ssi; Jesun-ssi, este de aquí Hyungsik, Boo Hyungsik. — los señala respectivamente y el moreno asiente.
— Un gusto.
Jesun se ha puesto incomodo al sentir su mano vacía y al ver aquel abrazo, eso, hasta que la pelirroja nombra a su amigo. Supone que no es cómodo para ella que le vean tomando la mano de otro chico. Hace una ligera reverencia hacia el moreno.

—Lo mismo digo, he escuchado solo cosas buenas acerca de ti.
El moreno enarca una ceja y mira a su amiga.

— ¿Ah, sí? — una media sonrisa surca su rostro y Rae lo golpea.
— ¡Por su puesto que sí! Yo solo digo puras cosas buenas de ustedes. — resopla y Sik ríe. — Me ofende que lo dudes.
— Eish... no lo dudo, Rae preciosa. — le sonríe y mira al chico. — Es tarde... — repite sin quitar sus ojos del chico. — ¿Qué hacían?
Su mirada también se fija en el recientemente llegado.

—Fuimos a comer a donde había un karaoke y estuvimos un rato charlando allí. Pero como ves ya estaba acompañándola de vuelta —aclara su garganta—. Realmente no suelo dar explicaciones de lo que hago, pero para tu tranquilidad solo fue una linda velada amistosa ¿No es así? —Pregunta hacia Hyo Rae ahora.
La pelirroja asiente y le pega por las costillas al moreno.

— Oppa, no seas pesado fue una linda noche. — se queja con el moreno, Hyungsik la mira con ofensa y niega.
— No molesto, solo me aseguro. Déjame. — bufa — Eres una niña, ¡no puedes estar sola por ahí tan tarde menos con un chico! Cosas pasan... — medio bromea medio habla en serio, la pelirroja abre sus ojos como platos y lo golpea en serio. Sik ríe.
— ¡Oppa! — chilla y mira a Jesun negando. — No le hagas caso es un tonto. — ella está avergonzada y mira a su amigo. — ¡Nos estamos conociendo! ¡Solo fuimos a cenar! — reafirma y Sik suelta una carcajada.
— Te creo, creo... — la calma y mira al chico. — Espero que se hayan divertido... ¿Qué edad tienes Jesun-ssi?
—No hay problema, de verdad, entiendo que tu amigo se preocupe por ti. También tengo una gran amiga a quien quiero como mi hermanita y probablemente estaría como él en una situación así —cambia la mirada hacia el chico—. Tengo veinticuatro. Y si nos divertimos mucho. Charlamos bastante e hicimos dos de mis cosas favoritas, comer y rapear, ¿Que mas puedo pedir? —sonríe ahora hacia la chica.


Han Soo Yoo

Sooyoo había escuchado que al ala oeste del crucero, donde aun no le habia tocado trabajar, había una especie de parque de diversiones infantil, con algunos juegos y le daba mucha curiosidad saber de que se trataba. Era dificil que su amiga aceptara acompañarle si le decia a donde iria, así que tendria que utilizar alguna mentirita piadosa para llevarlo. Entro a su habitación compartida y lo encontro recostado sobre su cama con los auriculares puestos.

—Tan Younggi —suspira. El mayor tenia los ojos cerrados por lo cual no se entero de la presencia del menor sino hasta que este se acerco a su cama y asi como así se tiró sobre él abrazándole.
El rubio grita por la sorpresa y por un segundo está dispuesto a asesinar a quien se atrevió a asustarlo así hasta que se dió cuenta de quién se trataba. 

—¡Casi me haces dar un infarto, Sooyoo! —exclama de todas maneras, empujando al chico para quitárselo de encima.
—Porque nunca eres cariñoso conmigo hyung? Estoy muy solo, necesito al menos tu amor fraternal, tu sabes que soy una persona que le gusta abrazar y ser abrazada no que me corras como si tuviera pulgas —hace un pequeño puchero—. Hyung, no le pasa que... Necesita cariño? No sueña con despertar al lado de alguien que solo quiera estar a su lado a cada mañana? —suelta un sonoro suspiro— No quiero estar mas solo hyung, necesito compañía —se levanta sin ganas de hacerlo y se cambia el uniforme por ropa cómoda, usa un poco de perfume y vuelve a la puerta de salida.
Younggi rueda los ojos ante las palabras de su mejor amigo, sabía que él podía ser algo dramático pero aún así se sentía algo mal por haberle gritado. 

— ¿A dónde vas? —pregunta luego de ponerle pausa a su música —¿Pasó algo hoy, Sooyoo? —frunce el ceño, no era normal que el menor estuviera tan decaído.
—Solo quiero salir a dar una vuelta, necesito aire, no me quiero quedar encerrado aquí. Aunque tampoco quiero estar solo por ahí —suelta una especie de gruñido, ni siquiera él estaba seguro de porque estaba algo frustrado ese día—. No pasa nada hyung, eso es, que no pasa nada y me estoy aburriendo de que nunca pase nada interesante y bueno en mi vida —hace una mueca similar a una media sonrisa—. Creo que... Necesito embriagarme o ir a ver niños jugando, son las únicas dos cosas que me hacen bien y levantan mi ánimo.
 —Oh vamos, no digas eso Sooyoo —Younggi se levanta de la cama de su amigo y se pone sus zapatos rápidamente, por fortuna aún no se había puesto el pijama, aunque en esta situación no le hubiera molestado cambiarse de nuevo, Sooyoo le necesitaba ahora —Andando, te acompañaré. —le da un par de palmadas en el hombro antes de pasar por su lado para abrir la puerta y esperarlo al lado de esta.
 —Que buen hyung eres —suspira—. Siempre cuida tan bien de mi, no sabría como agradecerle nunca —piensa en abrazarle pero no quiere volver a incomodarle por lo cual se contiene manteniéndose unos pasos a su lado—. Entonces... ¿Beberemos o iremos a ver niños? —le observa.
 —Para eso son los mejores amigos, ¿No? —pregunta el rubio— Eh... —Younggi piensa un poco antes de contestar. Un trago no sonaba nada mal ahora, pero si llevaba a Sooyoo a un bar corría el riesgo de que pasara lo mismo de la primera noche. O peor, ya que el menor no parecía estar del mejor ánimo —Te llevaré a ver niños, mejor. —contesta finalmente. A Younggi no le gustaban ni un poco los niños, prefería tenerlos a varios metros de distancia, pero sabía que Sooyoo los adoraba y Younggi haría lo que hiciera falta para que su mejor amigo volviera a sentirse bien.
La sonrisa de Sooyoo reaparece y asiente animado.

—Que bueno que optó por la segunda opción hyung, hay un lugar por aquí del que he escuchado hablar pero aun en estos días no he tenido el placer de conocer —le da un breve abrazo como si tuviera la necesidad de hacerlo y le suelta sabiendo que el contacto físico no era lo mas agradable para Younggi—. ¿Que tal ha ido tu dia? ¿Tan aburrido y poco interesante como los anteriores?
—Iremos a donde quieras. —responde el mayor, la sonrisa de Sooyoo contagiándosele y luego estira su mano para desordenar un poco el castaño cabello del chico —Sí, no hay muchas cosas interesantes que pasen en el bar. A tí por lo menos te cambian de lugar.
Cierra sus ojos unos momentos como un gatito cuando lo acarician mientras Younggi desordena su cabello. Se sentía bien con esas muestras de cariño por parte del mayor.

—No es tan divertido ser mucamo, andar con un carro repartiendo toallas, ordenando habitaciones, haciendo camas ajenas —resopla—. Esta gente de dinero moriría en el desorden si no existiera el trabajo que hago. Pensé que esto sería mejor ¿Sabes? Pero cada vez me dejan menos tiempo libre y mi encargado es poco amable —suelta un suspiro—. Cuando volvamos a corea con este buen dinero que sacaremos por este asqueroso trabajo deberíamos pensar en hacer una buena inversión. No quiero ser empleado para toda mi vida.
—Sí, es duro. Pero no durará tanto, ya verás como pronto estaremos de vuelta en casa —Younggi trata de animarlo —¿Qué se te ocurre? —pregunta con interés.
Se encoje de hombros.

—Quisiera trabajar en una guardería, pero no tendría posibilidad de hacerlo contigo —dice con obviedad—. He pensado en algo pequeño... Un café, o... Algo de comida rápida. No soy tan bueno como tú en la cocina pero puedo ser la cara visible, atender a los clientes... No lo sé, solo tengo seguro que quiero ser mi propio jefe.
 —Una guardería no, no si quieres verme de peor humor que lo usual. —bromea Younggi riéndose —Pero, la verdad, la comida rápida no suena nada mal. —dice contemplando la idea —Una vez volvamos veremos cómo hacerlo. —asegura dándole a Sooyoo una media sonrisa y pasa su brazo alrededor de sus hombros, a pesar de la diferencia de altura.
 —Mas te vale que ames a tus sobrinos cuando los tengas, porque quiero adoptar muchos niñitos de todo el mundo, así como Madonna o Brad y Angelina, primero debo encontrar a mi esposo y ser jefe de mi propio negocio, pero eso lo veo más cercano —sonríe más animafo ante el contacto con su amigo—. Youngsoo fast food —hace ademanes con sus manos imaginando hasta una marquesina con aquel nombre—. Café Youngsoo —le mira de lado apenas hacia abajo y sonríe ampliamente.
 —Tal vez los soporte nada más porque serán tuyos. —bromea Younggi —Pero bueno, como dices, para eso falta mucho. Mejor pensamos en ese restaurante. Ese nombre suena bastante bien. —dice con un asentimiento de cabeza.
— ¡Bien! Pensé que me tratarías de loco pero me alegro que sea una buena idea, me mantendré pensando en nuestro negocio cada vez que algún ricachón malo de este crucero me observe de mala gana o cuando mi jefe me trate mal, mi meta a corto plazo es poder crear nuestro emprendimiento —aplaude unas cuantas veces y ya casi se encuentra corriendo hacia donde estaban los juegos infantiles. Algunos inflables, un carousel, entre otros.
 —Nunca te trataría de loco Sooyoo, de hecho es una gran idea —comenta Younggi y se da cuenta de lo ansioso que está Sooyoo así que finalmente retira su brazo de sus hombros—. Anda, yo te alcanzo —propone con una pequeña sonrisa.
—Quiero correr pero no quiero parecer un demente y tampoco dejarte atrás —observa a los niños correteando por ahí, familias completas sonrientes y algunos empeleados que se encargaban de entretener a los niños y poner orden en el lugar—. Younggi hyung, ¿Porque no me contrataron para este empleo? —lloriquea dramatizando.
—No lo sé, de verdad serías bueno para esto. —contesta Younggi, tratando que los gritos y fuertes risas de los niños no le afecten. Estaba haciendo esto por Sooyoo, tenía que concentrarse en eso.
—No tienes que quedarte aquí si no quieres, creo que quiero quedarme un rato aquí —dice viéndole con una sonrisa—. Tal vez quieras buscar algo mas divertido para hacer o... Dormir, es de lo que mas te gusta —ríe apenas volviendo la mirada hacia los pequeños.
— ¿Dije que te acompañaría o no? —dice con tono serio —Ve, yo te esperaré por allí. —comenta señalando hacia unas bancas no muy lejanas de donde estaban —No quiero dejarte solo.
Lo abraza breve mente pero con fuerza y deja un beso ruidoso en su mejilla antes de salir corriendo —literalmente hacia el carrusel.


Hwang Rae Hee

Raehee y Myungdae recorrían el crucero sin buscar nada en particular mas que pasar un buen rato juntos y hacer nuevas memorias, habían paseado por todos lados, hasta que sin darse cuenta estaban metidos en una especie de guardería rodeados de niños.
—Cuando era pequeño, amaba el carrusel, ¿Recuerdas? —Dice y en ese momento se queda callado al ver corriendo hacia allí a cierto chico quien sigue con la mirada.
—¿Cómo se supone que recuerde, Hyung? Recuerda que soy menor que tú. —se burla Myungdae, riéndose de su hermano mayor. Una vez se calma se da cuenta de que Raehee está mirando atentamente a alguien— ¡Ohh! Ese es el chico de la primera noche, ¿Cierto, Hyung?
Se ríe de si mismo volviendo la atenciòn a su hermano.

—Creo que pensé en voz alta, es que cuando yo andaba en carousel tu eras un bebé con mas mejillas que rostro —suelta una risilla—. Sooyoo —murmura para que solo su hermano le escuche—... Si, es él —sonríe viéndole aunque este no lo este haciendo, se encontraba ayudando a niñito a calzar sus zapatos luego de que este bajase de la cama elástica.
—Aún tengo más mejillas que rostro, no me lo recuerdes. —bromea rodando los ojos —Además de guapo es tierno, ¿Por qué no vas a saludarlo Hyung? —pregunta y mueve las cejas de manera sugestiva, como siempre que quería molestarlo.
—Tus mejillas te hacen especial —bromea y pica una de ellas con su dedo indice soltando una risilla—. Es como tu marca personal —desvía su mirada a Sooyoo y ve que saluda efusivamente hacia un rubio que se encontraba sentado solo a la distancia y el devolvió el saludo solo que no tan eufóricamente. Raehee aclara su garganta —. Creo que está acompañado... ¿Crees que igual debería ir? —Cuestiona meditando la posibilidad mientras observa al peliverde quien sube a un niño a uno de los caballos del carrusel y este le toma la mano.
—No más hablar de mis mejillas, Hyung. Concentrate en el tema importante. —pide el menor en tono serio —¿Acompañado? Son niños Hyung, ¿Qué clase de charla querías tener con él, ah? —pregunta dándole una vez más esa mirada pícara.
Le golpea sin ser brusco en el brazo.

—Me refería al chico que saludó —dice disimuladamente viendo hacia el rubio—. No iré solo, no tengo idea de que decir después de un "hola", deberás acompañarme o no iré, no vas a empujarme de nuevo como la otra noche.
—¡Hyung! Sólo por eso ya no iré contigo. —sentencia Myungdae con fingido enojo y soba su brazo en el lugar del golpe, aunque este no le haya dolido nada —De todas maneras debes hacerlo tú, no estaré siempre en todas tus citas —rueda los ojos— ¿Qué chico? —pregunta confundido, sigue la mirada de Raehee y una vez se da cuenta en quién termina sus ojos se abren con sorpresa. Era el chico del bar. Que conveniente—. Ah —dice simplemente ya que no quiere que Raehee pregunte, por el trato que habían hecho en el spa.
—Ya ni siquiera recuerdo como se supone debo invitar a salir a alguien o de que se habla en estas ocasiones, tu... Tu tienes más experiencia en esto que yo y eso es muy vergonzoso para mi, realmente —hace una mueca de disgusto.
—¡Vamos Hyung! Solo tienes que ir y saludarlo y luego seguirle la corriente. No es tan difícil, sé que puedes hacerlo. —anima Myungdae, dándole su característica sonrisa a su hermano.
Inhala profundo tomando coraje asintiendo a las palabras de su hermano.

—No quiero que hagas ningún comentario acerca de esto pero solo iré porque creo que es el chico más guapo y adorable que jamás haya visto —lleva la mirada a su hermano una vez más—. ¿Que harás mientras? Se suponía que pasaríamos este rato juntos.
Myungdae se limita a sonreír y se traga todo lo que quería decir porque sabía que si lo seguía molestando terminaría no llendo a donde el chico.
—Eh... No sé. —responde y pasa una mano por su cabello, un acto nervioso que se hace presente gracias a su conocimiento de que Younggi estaba ahí. Esperaba que Raehee no lo notara —No te preocupes por mí Hyung, estaré por ahí.
Raehee penso en irse pero notó el repentino cambio de actitud de su hermano.

— ¿Que pasa? Oye, podemos irnos, ni siquiera es tan importante —dice tratando de sonar convincente y posando una mano en el hombro del menor —. Realmente, quiero pasar mi tiempo contigo, podré verle en otra ocasión.
—No, no, no pasa nada Hyung. —niega con la cabeza, no sonando nada convincente —Yo quiero que vayas a hablar con ese chico, nunca te había escuchado hablar así de alguien. —explica con una pequeña sonrisa —De verdad.
—Pero —le mira sin creer en lo que dice—... Te pusiste raro, algo pasó, ¿Te sientes bien? ¿Recordaste algo malo? Anda, no puedes mentirle a tu hyung, te conozco demasiado bien como para eso.
—No te miento Hyung, estoy perfectamente bien. —en algún modo era cierto lo que decía así que Myungdae no se sentía mal. —Lo prometo. —añade y cuándo va a mirar a Raehee, capta movimiento con la esquina de sus ojos. Mira como puede detrás de su hermano y una vez más sus ojos se abren sorprendidos— ¡Hyung! Tú chico viene hacia aquí ¡Es hora de irme! —anuncia el menor, sonriendo amplia mente y luego se acerca a su hermano para darle un rápido abrazo —Tú puedes Hyung, ¡Fighting!
Raehee parece aturdido sin entender lo que está sucediendo y antes de que pueda decir algo su hermano prácticamente huye de él dejándolo desconcertado hasta que voltea y observa al peli verde a una prudente distancia de él dedicándole una sonrisa.

— ¿Asusté al chico que estaba a su lado? Yo solo quería saludar —habla una vez está parado frente a Raehee quien siente como las palmas de sus manos se bañan en sudor, eso no era para nada cómodo.
—No, claro que no, él... Es mi hermano, y... Necesitaba ir al baño hace rato —miente a lo que Sooyoo suelta una risilla, no importa si es verdad o mentira, fue oportuno y divertido el comentario.
— ¿Cómo ha estado Raehee-ssi? He querido volver a hablarle desde... Ya sabe, la noche... Aquella —dice un tanto avergonzado.
—También yo, estuve preocupado por ti, me sentí mal de no haberte acompañado pero... No quise insistir en hacerlo.
—No, está bien, descuide, Younggi hyung, me encontró en el camino por suerte y llegué muy bien a la habitación, lamento haberle dejado preocupado, nunca fue mi intención.
—Te vi al otro día... Pero estabas trabajando y también yo así que nunca tuve oportunidad de volver a hablarte, aunque estaba por ir a hacerlo ahora, aunque no sabía si estabas interesado —comienza a rascar su pulgar con su dedo índice, podía hacer eso sin darse cuenta por largo rato hasta que su dedo comenzaba a doler, estaba ligeramente nervioso, los ojos de Sooyoo eran tan bonitos, y su sonrisa, y su voz... El chico que veía frente a él era sin dudas el más lindo que hubiese visto, y Raehee no era de las personas que solían fijarse en nadie, no tenía tiempo para eso.
—Quise buscarle desde esa noche, ¡Claro que estaba interesado! —exclama— Estuve avergonzado por ponerme ebrio con algunos tragos, lo siento tanto, yo nunca bebo, y soy mas torpe de lo normal cuando lo hago, era yo quien creía que no querría verme, pero... Ambos estábamos equivocados, ¿No es eso genial? —arruga su nariz y siente que alguin está cinchando su remera. Observa a Raehee viendo hacia abajo con una preciosa sonrisa en sus labios, también baja la mirada y la cruza con el niño a quien anteriormente, había ayudado a subir al carrusel—. Hola pequeño.
—Sooyoo hyung —comienza el niño con una vocecita adorable—, ¿Podría dar otra vuelta conmigo en el carrusel? —Sooyoo levanta la mirada hacia Raehee quien le sonríe y asiente.
—Claro, él es Raehee hyung, también puede ser tu amigo si nos acompaña, ¿Que dices? —agita el pelo del pequeño quien asiente dando un pequeño brinquito.
— ¡Me encanta hacer nuevos amigos! —exclama el niño quien toma a Raehee de una mano y a Sooyoo con la otra comenzando a correr y ellos junto a él. Llegan rápidamente y el niño suelta a ambos para subir al carrusel.
—Déjame ayudarte —pide el mayor de los tres subiendo con él ya que su estatura no le permitía llegar solo al caballo que había escogido—. Dime nuevo amigo, ¿Cómo te llamas?
—Soy Dae Hyun —dice agarrándose de la correa del caballito— ¿Sooyoo hyung y tú son mejores amigos? —pregunta ingenuamente quitándole una sonrisa a Raehee quien observa al peliverde que los aguarda fuera del juego, sentándose en una banca frente a ellos.
—No en realidad, nos conocemos hace muy poco, como tú y yo, ¿Crees que podamos tener una bonita amistad? —el niño asiente.
—Creo que estarán juntos por siempre, y también quiero ser su amigo por siempre ¿Puedo? —Levanta la mirada hacia él quien sonríe enternecido.
—Por supuesto —dice e iba a continuar hablando cuando una voz le interrumpe.
—Dae Hyun, estuve buscándote por todas partes, ¿Dónde te habías metido? —Una bonita mujer de unos treinta y tantos se acerca al carrusel y empieza a dar vueltas alrededor de este mientras se mueve— Lo siento tanto, espero no haya sido una carga para usted —habla ahora hacia Raehee quien le sonríe y niega.
—Claro que no, nos hicimos buenos amigos —observa al pequeño— ¿Verdad Dae Hyun?
— ¡Si! Raehee hyung y Sooyoo hyung son los mejores amigos que he hecho —aquello provoca una risa de la madre y del mayor también.
—Está bien, esperare a que terminen la vuelta y nos iremos con tu padre, está esperándonos para ir a cenar —finaliza deteniendo el paso para dirigirse a la salida a esperarle.

Solo pasan un par de minutos más en los que la infancia de Raehee vuelve a su mente y se siente repentinamente con una sensación de nostalgia y felicidad. 

—Disculpe, de veras, este niño es fatal —habla la madre acercándose a ellos.
—Descuide, es adorable, me trajo muchos lindos recuerdos subir ahí, así que... Fue un favor mutuo —sonríe y siente al pequeño abrazado a su pierna.
—Gracias Raehee hyung, espero volver a verle pronto —lo suelta y de inmediato corre hacia la banca donde Sooyoo se encontraba esperándole para también darle un abrazo y volver a correr donde su madre—. Adiós —saluda con su manita libre mientras la otra la toma su madre quien comienza a caminar llevándoselo de allí.
—Es adorable, ¿No cree? —Sooyoo aparece tras él hasta pararse a su lado— No sabía que le gustaban tanto los niños, Younggi hyung nunca me acompaña en esto, es más, allá se quedó, lejos, solo —suelta una risilla observando a su hyung.
— ¿Ustedes son...?
—Mejores amigos, Younggi hyung es como mi hermano, él me acompaña y me cuida, porque soy algo torpe —ríe—. Por cierto, ¿Cómo se llama tu hermano? Se tardó mucho en el baño ¿estará bien? —dice repentinamente preocupado.
—Myungdae —ríe negando—. Seguramente se encontró con alguno de sus amigos, el vino con su equipo de beisbol de la universidad, conoce mucha gente por aquí a diferencia de mi.
—Y de mi.
—Tú... Pareces de las personas que les es fácil conocer a otros... Comenzar una conversación... No soy de esos.
—Es muy agradable para mi Raehee-ssi, de hecho, me gustaría seguir viéndole en mis ratos libres, aveces Younggi hyung trabaja más de la cuenta y no me gusta estar solo, podríamos seguir viéndonos —se encoge de hombros haciendo un gesto aniñado.
—Me gustaría mucho, Myungdae es una gran compañía siempre, pero también me gustaría que saliera con sus amigos, podría llamarte entonces —propone a lo que Sooyoo asiente y saca el móvil de su bolsillo entregándoselo—. No traje el mio —dice tomando el del menor y agendando su número.
—No hay problema, yo le hablaré, más pronto de lo que piensa —sonríe estirando su mano hacia el mayor quien la toma y aprieta ligeramente—. Le veré pronto Raehee-ssi.
—Claro, hasta pronto —le suelta perdiéndose en los ojos del menor unos instantes y llenando sus pulmones de aire.
—Adiós —aluda alejándose y saludando con su mano hasta que voltea y la mirada de Raehee choca con la del rubio quien no parece tan animado y simpático como su amigo. Raehee solo voltea y se va en dirección contraria. Esperando por volver a encontrar a su hermano pronto.




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