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Educando a Styles

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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Dom 28 Ago 2016, 9:07 pm


Capitulo: Dame más.

___________ salió del baño con la prueba en la mano, ¿en realidad estábamos así por un bebe? Costaba creerlo, sentía como me ponía la piel de gallina en cada paso que daba cerca de mi. Su rostro estaba neutro, cuando siempre mostraba lo que estaba sintiendo. Puso la prueba con fuerza en mi pecho, mis manos subieron nerviosamente rozando las suyas sosteniendo nuestro futuro. – No estoy embarazada. – Soltó ruda.

Mire la prueba sin poder verla realmente que creí que me iba a desmallar, sí en efecto no lo estaba. Ella me miraba muy de cerca, mejor dicho analizaba como esperando ver alguna reacción con cual decirme algo. – No lo hagas – Aclare antes de que pudiera decir algo.

-¿Qué?

-No busquemos una pelea en donde no la hay.

-¿Por qué crees que quiero pelear? – Me encogí de hombros mientras me agachaba a levantar los vidrios rotos del suelo, lleve la prueba y esto a la basura.

-Porque siempre buscas pelea.  – Pregunto cuando se dio cuenta de que la miraba. – Y siempre termina mal.

-Entonces hablemos. – Pidió, _______ era de esas personas que no podían dejar ir algo solo porque si necesitaba razones y explicaciones, pero se las estaba pidiendo a la persona equivocada.

Al ver que no contestaba tomo su bolso. -Necesito unos tragos o me volveré loca. – Dijo sin detenerse mientras bajaba las escaleras para caminar a la salida de la casa, de manera torpe bajo los escaloncitos y encendió un cigarrillo, fumándolo con ganas mientras camiaba a la calle fuera de la propiedad. - __________, no puedes estar así.

Me miro de pies a cabeza como si me estuviera inspeccionando y enarco una ceja. -  ¿Tan malo sería?

-¿Qué?

-Tener un bebe conmigo. ¿Tan… estúpido es?

- No. – Sí lo era. – No me refería a eso. – Por supuesto que si, pensé. Dices lo que piensas Harry.
________ movió su cabeza con gesto afirmativo. Le quite el cigarrillo de la boca para fumarlo yo, me estaba poniendo ansioso y ya me dolía el interior de la mejilla. Fume otro poco. – Bueno de nuevo tienes que ir a la farmacia. – Dije yo recordando el sexo de ayer. Ella sonrió de mala manera. – Y tal vez te traiga unos condones no solo para que los uses conmigo sino para que no andes dejando hijos por donde sea. -Caminaba ya lejos de mi, la segui porque no tenía nada mejor que hacer.

-No es como si me acostara con cualquier persona.

-¿Osea que si te acuestas con otras además de mi?

-No he dicho tal cosa solo sigo pensando que eres una estúpida por subir al cualquier auto. – Digo sin sonar muy muy molesto, ella comienza a caminar de espaldas y noto que está triste, no solo por la expresión de sus ojos sino porque juega con sus manos nerviosamente y también habla en voz baja como si contara. La detuve poniendo mis manos en sus hombros y la acerque más a mi, estaba tensa.– Sé que está experiencia no ha sido la más agradable en nuestras vidas, estoy aún … asustado por ello pero también aliviado, así que ¿Quieres dejar de verme de ese modo? Fuimos unos idiotas ambos, por dejarnos llevar en sexo y un bebe en nuestras vidas no sería lo más prudente, así que ya no lo hagas porque me siento igual que tú aunque no lo demuestre.

Llegamos a una cafetería que estaba de camino a una farmacia y me ofrecí a comprarle un café el cual acepto, yo por mi parte pedí té, también nos entretuvimos comiendo panque de zanahoria en silencio. ________ era una persona guapa, no era la más guapa o agraciada de todas pero tenía lo suyo, su cabello castaño obscuro ondulado y alborotado llamaba la atención sobre todo cuando no se peinaba por que se levantaba hacia todos lados, también tenía unos labios interesantes; sus labios son gruesos y rosas tiene unos dientes pequeños dentro de esa gran boca, sus lunares eran algo infinito, en la cara tenia muchos: uno en su ceja izquierda, uno sobre sus labios, otro en el perfil de su nariz redonda, tres en fila en su mentón y unos dos en sus mejillas, uno debajo de sus pechos y otro más abajo, los que más me gustaban de ella era el de su cadera y el que tenía en su entrepierna. Era alta y morena apenas, no era delgada extrema, de hecho ella tenía unas hermosas piernas y un gran trasero por lo que había notado usaba cinturón por lo de las tallas de pantalones. -¿Soy o me parezco? – Sonó su voz en mis oídos, no conteste a eso porque sabía que de todos modos me diría algo mejor.

Me moví incómodamente al intentar sacarla a ella de mis pensamientos, pero resultaba algo complicado sobre todo cuando la comenzaba a imaginar desnuda. – Quiero sexo. - __________ me dio un puntapié debajo de la mesa y me mostro su dedo medio. – Púdrete Styles.

-¿Por qué? 

-Suena a sexo de reconciliación, no puedo creer si quiera que estés pensando en sexo después de lo extraño que ha sido este día. – Dijo ella terminando el café de la taza mirando sobre mi hombro.

-Qué fastidiosa eres. – Mencione molestando, ella me mando a la mierda en voz baja. - ¿Qué has dicho, querida?  
-Qué necesitamos anticonceptivos. – Se cruzó de brazos y espero a que yo terminara mi pastel de zanahoria. Cuando terminamos abrí la puerta para ella (cosa que suele molestarle a menudo) pasando frente a mi cuerpo, caminamos en silencio viendo a Inglaterra pasar a nuestro lado. __________ intentaba no detenerse en todos lados mientras observaba a detalle cada cosa como la arquitectura de algunos edificios o cualquier cosa que le llamara la atención.

-¿Por qué lo hiciste? – Pregunto acercándose a mi lado.

-Porque estoy molesto. – Conteste. 

- Te estoy hablando en serio.

-¿Por qué crees que es una mentira?- Pregunte.

-Porque para empezar yo quería el sexo, además cuando estás molesto gritas y … olvídalo, solo quería que hablaras con la verdad. – Habíamos llegado a la farmacia y ella entro sin darme tiempo de responder y entramos, compre unos condones y ella pensaba que comprar. – ¿Qué? – Pregunte, dejo de mirar los anticonceptivos y me miro a mi. – No voy a comprar algo. Si quieres sexo encárgate de eso.


-________________- Hablo Harry atrás de mí, me alcanzaría en unos cuantos segundos así que no me detuve, cuando estuvo a mi lado me di cuenta que había comprado condones, metió su mano a la bolsa y saco unas pastillas para mí, de hecho, eran dos cajas, me dio unas y luego me arrincono en el primer callejón que vio. – Tómala. - Ordeno. Comencé a leer la caja para descubrir que eran pastillas del día siguiente, me dio una botella de agua.

-¿Me estás pidiendo que las tome o me estás obligando? – Estaba más molesta aún.

- Lo que sea, solo tómala. – Las tome porque no me iba a dejar ir si no lo hacía, además tenía razón. – Bien, ahora me puedes explicar que rayos fue eso. – Volvimos a la calle principal.

-Con mucho gusto, no pienso tomar más porquerías. Si quieres sexo conmigo usaremos condón. – Vi la expresión fastidiada de Harry. – A mí también me molesta meterme porquerías. – Señale.

-Bien.

-Bien.

Pedimos un taxi que nos llevaría a casa, al entrar Harry y yo nos quedamos frente a frente pensando que hacer. Estábamos molestos e incomodos y después de todo creo que nos volveríamos a separar. Subí las escaleras y camine a la habitación, escuche los pasos pesados de Harry tras de mí.  – Me molesta que seas una testadura, que ese imbécil te trajera y que …

-¿Qué?

-Qué te importa. Solo eso. – Dijo él.

-Bueno, como vez no te ha costado nada. – Conteste. – Y sé porque te ha molestado. – Hablé. – Porque estás celoso.

-No estoy celoso. – Exclamo él.

- Lo estás. Y estás actuando como un niño de secundaria. – Me queje.

- De acuerdo, sigue súbete a cualquier automóvil que se te aparezca enfrente pero si llegan a lastimarte no vengas a mi.

– ¿Lo ves? Estás actuando así y si que eres molesto, siempre soy yo la que termina perdiendo y esto no es por el no bebe ni por lo de las pastillas ni por los chupetones de mierda.

- No sé cómo cambio la conversación hacia ti haciéndote la víctima. – Dijo él al filo de la escalera.

- Porque tal vez lo soy. Yo soy la que ha estado aquí más tiempo. ¿En dónde has estado tú todo este tiempo? ¿En dónde has dormido? -Le pregunte, él miro la pared que tenía enfrente como si estuviera pensando que contestarme.

- He dormido en mi estudio. – Yo había vagado un poco en la casa pero jamás me había atrevido a abrir las puertas por más que la curiosidad me matará, tenía la sospecha de que algo saldría mal si lo hacía.

- ¿Por qué no quieres que vea a Gemma? Mejor dicho, ¿Por qué no quieres verla?

- A ¿Qué va todo esto? – Pregunto él.

- Que quiero saber que sucede, decides por mí y no sé qué sucede a mi alrededor. – Hable acercándome más a él.

- Es que eso no es de tu incumbencia. – Había (al parecer) tocado un tema delicado pues frunció su ceño y me miro con despecho.

- Ahora sí, por eso te estoy preguntando.

-Sabes que odio darte explicaciones. – Contesto de manea firme como si eso hiciera que ya no preguntara.

- Exacto, únicamente sé eso. No sé nada sobre ti y si lo sé son cosas que he aprendido por las malas, porque tengo que estar aquí no.

- No eres mi prisionera, puedes irte cuando quieras. – Contesto rápidamente.

Me estaba enojando. - ¿Y entonces porqué antes querías que viniera? – Pregunte de nuevo. -Nunca contestas eso, pero ahora quiero saberlo.

-No voy a contestarte nada. – Harry camino hacia el otro lado del pasillo, a un lugar donde yo no había ido antes, lo seguí viendo como respiraba de manera pesada y movía sus puños abriéndolos y cerrándolos una y otra vez.

-Harry. – Harry no se detuvo, entro a una gran habitación que sinceramente no sabía que esta casa tenía, era como la biblioteca, había varios libreros repletos de libros y también algunas notas pegadas a la pared, pero lo que más me llamo la atención fueron las series de cuadros que estaban volteados en un rincón del piso. Había de varios tamaños y apostaba a que tenías fotos. ¿Por qué él las tendría así? - Sal de aquí y déjame solo. – Ordeno Harry mientras me veía observar.

Di la vuelta azotando la puerta con todas las fuerzas que tenía en este momento. De nuevo estaba sola en esta gran casa. Me quede como estúpida mirando la puerta como si en algún momento la pudiera abrir, pero no fue así. Camine al final del pasillo y me quede observando por la ventana que mostraba el patio trasero, estaba rodeado de árboles gigantescos que aún no recuperaban del todo su color verde porque la temporada apenas iba a terminar.

-¿Y cómo se supone que puedo mejorar esto? – Se acercó Liam lleno de pintura con su lienzo de óleo, tomábamos algunas clases juntos y la profesora le había dicho a Liam que estaba cargado sobre una esquina, así que necesitaba darle equilibrio, yo moría por curiosidad de ver que era lo que estaba pintando ya que la dinámica consistía en mantener en privado nuestra pieza y solo representar una imagen que nos viniera a nuestra mente.

-¿Así que me vas a dejar verlo? – Pregunte girando mi silla hacia su dirección, yo solo hacía garabatos sin cesar ya que no tenía inspiración en este momento. Liam se llevo la mano al estilo “David” de Miguel Ángel pero finalmente asintió.

- Sé que te mueres de ganas por verlo, pero hay una condición. - Señalo trayendo una silla movible para él antes de sentarse frente a mí. – Debes de recordar que la práctica consistía en plasmar algo que tuviéramos en la mente, a diferencia mía yo estaba observando algo o más bien alguien. – Arrugué mi cara y comencé a pensar en quién estaba inspirando a Liam. – Y finalmente supe que quería hacer. Así qué la condición es que no te molestes, porque puede ser algo muy personal.

- ¿Para ti o para mí? – Pregunte cuando lo dijo con seriedad, esto del arte podía ser muy delicado.

- Ya lo verás. ¿Entonces aun quieres verla?

- ¿Quieres que la vea? – Pregunte yo un poco nerviosa de su respuesta. Él asintió, podía tener mi mente muy abierta en cuanto todo pero aun sí temía a que esto saliera mal. – Si no lo veo, ¿Lo esconderás? -Pregunte, pero Liam negó, así que moví mi cabeza en afirmación.
Liam giro en lienzo y no pude evitar quedarme con la boca abierta, estaba anonadada.

-¿Y bien? – Pregunto él mientras me miraba a mí. Vi la pieza a fondo cada detalle que hacía que la pintura fuera muy realista. - ____________, ¿Te gusta?
Despegue la mirada del cuadro sin creerlo aún. – Soy yo. A decir verdad, no creí que me estuvieras observando, es decir estaba a tú lado y tú estabas mirando al frente poniendo atención. – Liam coloco el cuadro sobre el estudio que había pedido prestado del instituto. El cuadro consistía en un desnudo, era yo con las sabanas de su cama (por el color de ellas) mirando hacia algún lado, se mostraba uno de mis pechos y mis piernas, la sabana la sostenía con una de mis manos ocultando mi sexo y el otro pezón.

Liam se puso de pie y se colocó tras de mi dando un beso en mi cuello. -Es … hermoso. Y no lo digo por el hecho de que salga yo en ella, sino que … eres un pervertido. ¿Qué hacías pensando en mi desnuda?

Escuche la respiración de Harry a lado mío. También observaba tras la ventana para después mirarme directamente y acercarse a mis labios, aún seguía enojada pero el simple hecho de pensar en el sabor de su boca me hacía quedar quieta, a la espera.

Harry beso mis labios despacio dejándose llevar por la autonomía de sus manos que navegaban en mi cuerpo como si buscaran algo, mis manos en cambio se acomodaban en lo crespo de su pelo, mientras sentía su lengua completamente. Odiaba que siempre terminara haciendo lo que no debía hacer, odiaba que Harry y su instinto sexual me encendieran y me incitaran. Él siempre obtenía lo que quería.

Sus manos se clavaron en mis muslos empujándome hacia él con fuerza, seguimos besándonos hasta que nos detuvimos por falta de aire. Pase mi mano por su mejilla mientras él me observaba directamente. – Debemos encontrar algún modo de hacer esto. – Sugerí yo, la idea pareció no agradarle, pero sin embargo no dijo nada en contra.

-Dices que me odias, pero me besas de este modo. – Hablo él.

-Dices que saco lo peor de ti sin embargo vuelves por más. – Conteste. Nuestras platicas divagan mucho entre todo. Tomo del filo de mi sudadera y la saco de mi cuerpo lanzándola lejos, haciendo a mi piel erizarse por el frio, quite la suya para estar igual, lo despoje de sus pantalones y él de los míos entre cada beso apasionado que me hacía tener avispas en el estómago.

Estábamos en el suelo bajo una linda vista, sintiendo el calor que emanaba el cuerpo de Harry sobre el mío, él era una droga probabas un poco y luego otro poco más, pero no era suficiente. Harry de detuvo en mis pechos acariciándolos por completo primero suave y luego algo más brusco pero aun así inquietante, lo coloque debajo de mi y esta vez yo pase a su cuello y luego a su hombro donde en el espacio libre entre todos los tatuajes le hice un chupetón, luego le hice uno en sus costillas. – Estamos a mano.
-Estamos a mano. - Me movió un poco y se levanto del suelo dejándome ahí, sola. 
Otra vez.
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Dom 04 Sep 2016, 3:39 pm


Capitulo: A medias.

Al día siguiente estoy de mal humor porque no he dormido en toda la noche, me he levantado una vez que no escucho ruido alguno por parte de Harry quien se encuentra en la parte baja de la casa. Bajo por unas aspirinas antes de que el dolor repentino de cabeza me haga explotar y me dirijo a la gaveta en donde está la medicina me doy cuenta de que Harry ha dejado sus condones ahí junto a las pastillas que ha comprado para mí en caso de que decida iniciar con el método.

-Creí que estabas dormida. – Dijo él tomándome por sorpresa y obligándome a tragar el agua que casi escupo por su culpa. – Ya veo que no.

- Obviamente. – Digo en voz baja.

-Te he escuchado. – Se queja, lo arremedo aun en voz baja. Harry dice algo que me limito a ignorar y me encamino hacia el refrigerador que está a su lado. Abro la puerta, pero la alarga su mano y la cierra. - ¿Me permites? – Le pregunto fastidiada, pero él niega y yo estoy al borde. – Dime de una vez …

-No me has hecho nada.

-¿Entonces? – Pregunto rindiéndome y doy por perdido mi almuerzo. Por su expresión que está molesto, pero ni siquiera sé la razón yo debería estar molesta, prácticamente él me dejo en el pasillo. - ¿Y?

-No querías sexo conmigo.

¿Era enserio? – Harry… vete al demonio. - Conteste y lo empuje lejos del refrigerador para comer un panque relleno de queso y tomar jugo de naranja. Harry me veía comer y tomo de mi jugo bebiendo más de la mitad. Sí quería sexo. Era un maldito odioso cuando solo se iba dejándome así, pero no importa.

-¿Así que por eso estás de mal humor?

- No. Estoy de mal humor porque no pude dormir bien. – Aclaré y él asintió sacando un panque para él. Metió una de sus manos en el bolsillo de su pantalón y saco su celular inspeccionándolo. – No me esperes despierta. – Dijo como si en verdad lo hiciera, comió su panque en un dos por tres y antes de que saliera de la cocina sonó el timbre de la gran casa. Ambos nos miramos. - ¿Esperas a alguien? - Dijo con la boca llena.

Y esté era Harry Styles haciendo las preguntas más estúpidas del planeta. Pase a su lado ignorándolo y dirigiéndome a la puerta principal. 

Al abrir me encontré con la madre de Harry.

-Hola, _________.- ¿Qué hacía ella aquí? Lucía diferente pero aun no veía qué. Me aleje de la puerta y la deje pasar mire a Harry quien lucía igual de sorprendido que yo. – Madre. ¿Qué haces aquí?

Su mamá lo abrazo con fuera, cerré la puerta y les di un poco de privacidad, pero sin embargo antes de que pudiera huir ella hablo con ambos. – Quiero hablar con ustedes. – La llevamos hasta la sala de estar en donde me di unos minutos para preparar té, la bebida favorita de Harry y apostaba que a su mama le gustaría. Al volver a la estancia Harry estaba con la cabeza gacha luciendo abatido y cansado.

-¿Cómo estás _____?- Pregunto ella y yo no sabía ni cómo responder, había pasado de todo en estas últimas semanas y días.

-Me encuentro bien. – Respondí dándole una de las tazas. Me senté a lado de Harry no apropósito, pero no quería estar cerca de su mama, era algo incómodo. Harry se enderezo en el sillón y por su mirada sabía que pedía a gritos que no huyera de la escena, creo que sabía lo que su madre estaba a punto de decirnos.

- Chicos…Harry… tu padre y yo nos vamos a separar. – Harry tomo mi mano discretamente y la apretó no porque buscara apoyo mucho menos un hombro en el cual llorar, necesitaba algo que apretar soltando toda su energía ahí para no explotar.

Me quede perpleja mucho más cuando la madre de Harry me miro a mi sin saber que decir. – Lo lamento mucho.

-Yo más querida. Y es por ello que he venido, quiero pedirles disculpas a ambos en nombre de los Styles. En nombre de mi … del padre de Harry y en nombre mío. No puedo seguir con alguien que me ha mentido desde hace muchos años. – Una pizca de culpabilidad creció en mi interior. ¿Habíamos causado esto? - Necesito un lugar en el cual quedarme unos días espero no les moleste.

Ya que Harry no reaccionaba ante lo que dijo su madre utilice mis energías para decirle que se podía quedar cuanto ella quisiera, al final era la casa de su hijo. – ¿Harry? – Hablo ella preocupándose con su hijo. Harry se levantó y salió de la casa, lo supe en cuanto lo escuché azotar la puerta fuertemente.

-Siento lo de su matrimonio. -Solté.

- Siento que estés aquí por obligación. Y siento que mi esposo haya abusado del derecho que le dieron tus padres. - Dijo ella bebiendo del té sin dejar de esperar que Harry volviera pero no lo iba a hacer.

- ¿De qué derecho habla? – Pregunte sintiendo nudos en mi estómago. No de nuevo, ¿qué no sabía ahora?

- Ambas familias nos damos un derecho en caso de que la otra muera, le daríamos el derecho de elección a la otra para ayudar a nuestros herederos a superar esto y en su caso ayuda para mantener su futuro a salvo, el de la empresa familiar y el de nuestros hijos. - Las palabras entraban por mi cabeza y las procesaban de manera rápida y a pesar de que las entendía me negaba creer lo que me decía. – Fuimos los primeros en saber del accidente de tus padres _________, mi peor error fue no quedarme porque estaba dolida por lo que les había pasado, sin embargo, mi esposo decidió por ambos y me saco del convenio y también lo modifico, asegurándose de que ambas empresas estuvieran unidas y ustedes dos. 

Mis manos comenzaron a temblar al igual que mis piernas. - ¿Me está diciendo que yo pude decidir qué quería? – Ella asintió dándose cuenta de que estaba molesta porque lo estaba mi tono de voz se hizo más ronca y dura.

- ¿No los sabías? – Dijo ella dándose cuenta de lo que debía parecerle más que obvio.

- ¿Por qué hicieron eso? ¡Ni siquiera fueron a su despedida! ¿En qué estaban pensando todos? ¡Mis padres jamás hubieran presionado a Harry si este hubiera sido su caso! -Grite.

- _____________, yo no podía… - La mamá de Harry se levantó del sillón intentando acercarse a mi porque estaba herida. – No me toque. – Advertí. – No sabe todo lo que he dejado por ello. Lo he dejado todo. Lo he dejado todo por las compañías, por el maldito bien “colectivo”, por su familia y por Harry.

Dígame ¿Cómo esto me ha ayudado? Tal parece que su esposo sabía muy bien lo que hacía. Estoy casada con su hijo por un estúpido convenio en contra de mi voluntad y no puedo acabar con esto porque tengo que pasar un año hasta demostrar que soy apta para controlar la empresa, eso es demasiado estúpido porque ahora la manejo a la perfección y no gracias a ustedes ni a Harry, sino a mí. Ahora ¿Qué no me está diciendo?

-___________...

- Solo quiero saber porque no me dejan ir.

- Necesitan terminar el proyecto “Hamilton – Styles” – Ella me dio una mirada no muy convencida, me estaba mintiendo. -No sé lo que has perdido, _______- Ella bajo de nuevo la mirada triste pero no podía hacerse la víctima en este momento, no conmigo. – Pero me lo imagino __________. – Respondió, pero eso ni siquiera se le acercaba. Mi vida había girado en 360° desde que recuerdo, perdí a Liam, perdí mi pasión, perdí lo que me mantenía cuerda y lo más importante me había perdido a mí.  Gemma aun no sabía de esto y apuesto a que su madre no le había dicho tampoco. – Sé que es difícil para ti. Pero ahora somos familia y apuesto a qué puedo ayudarte…

-¿A qué? ¿A superar la muerte de mis padres? ¿A darme las condolencias que jamás me dio? – Ella se tomó el lugar de Harry y yo me levante respirando con dificultad. – Ni siquiera tuve tiempo de reaccionar porque al siguiente día yo ya estaba metida en esto. – Le mostré los anillos de mi dedo. Se había hecho una costumbre cargarlos. 

– No sabe nada de mí, ni siquiera nos conocemos así que no finja que es así.

-__________. – Hablo Harry atrás deteniéndome de seguir, su voz era fuerte y autoritaria. ¿Cuánto tiempo llevaba ahí? me detuve antes de que dijera algo más, la madre he Harry me miraba con mucha tristeza e impotencia y sabía que en verdad lo sentía, pero a mí no me servía ya de nada. – Basta.

- Él también ha dado mucho por esto y ninguno de ustedes lo sabe.-Fue lo último que dije, camine hasta donde estaba Harry y pase a su lado. No sabía ni siquiera a donde ir y comencé a contar para tranquilizarme, sobé mi mano por el dolor repentino que había causado el agarre de Harry quién había desviado su vista de la mía.

Salí por la puerta trasera de la casa, esa que daba acceso al bosque y comencé a caminar entre ellas, la verdad siempre me había gustado estar en contacto con la naturaleza tanto que había conseguido que mis padres me llevaran a acampar, amaba plantar y también hacia todo lo posible por ayudar al ambiente. Deje que el frío entrara por mi nariz y me hiciera estremecerme, para sentir que volvía a estar estable, aunque sea por unos minutos.

Me senté en un tronco que estaba en el suelo y me dejé llevar por la vista de los demás árboles que intentaban recuperar su color ya que casi terminaba el invierno. No me percate del tiempo que había transcurrido sin embargo sentí la necesidad de volver, así que lo hice intentando no pensar antes de tiempo en lo que ocurría y ocurriría.

Caminé a la puerta principal, la camioneta de Harry estaba ahí lo que significaba que él igual, recordé lo que le dije a la madre de Harry exactamente cada palabra, pero no había tiempo para pedirle disculpas, era ojo por ojo. Debo entrar, pero no quiero entrar.

“Él también ha dado mucho por esto y ninguno de ustedes lo sabe.” Eso había dicho, pero ¿Era cierto? ¿Harry había abandonado algo que no fuera su libertad por esto? Harry salió por la puerta.

-Estás aquí. – Parecía extrañado por verme aquí. Se pasó la mano por el cabello largo y esponjado de color caramelo. ¿Por qué siempre volvía? ¿Por qué no podía alejarme?

No puedo irme. No hasta que termine, soltó una voz en mi cabeza.

-Contesta algo. ¿Qué has perdido por mí? – Pregunte mirando a Harry directamente a los ojos esmeralda.

Advirtió. -Deja de buscar respuestas, ___________.

Estaba ocultado algo más. -No puedo. Necesito saber que esto es un juego justo. – Aclare, caminando hacia él demasiado. – Necesito más.

Harry detuvo mi toque con su mano tomándome con fuerza solo lo suficiente para que no me moviera. - Ese es el problema. Tú problema, no el mío.

¿Qué significaba? - ¿Qué es lo que ocultas? ¿Qué me ocultan tú y tu familia? – Pregunte, esto era más que un juego de mentiras.

-Todos tenemos algo que ocultar, _________. Lo que yo oculto es mío y será así. – Me soltó de la mano y camino hasta su camioneta, camine tras él, no iba a dejar que se fuera, no dejándome con esto. Reconocí un sentimiento en cuanto Harry subió y cerro la camioneta antes de que yo llegara a su puerta y pudiera abrirla. – Harry, abre. – Pedí. Él encendió el motor.

Harry estaba huyendo.

Harry estaba huyendo de lo que sea que fuera esto. -Harry. – Jale la puerta en un intento inútil. - ¡Harry! – Grite golpeando la ventana con mi puño. - ¡Harry! ¡No puedes irte! – Otro golpe inútil. ¿Qué estaba pasando aquí? ¿Qué rayos estaba pasando con todos aquí?

Mi corazón comenzó a latir con tanta fuerza que creí que saldría por mi boca en cualquier momento. - ¡Harry! – Golpee una última vez la ventana con mi puño, él ni siquiera me miro. Sentí como el metal rozaba las yemas de mis dedos alejándose, cada respiración que daba era más pesada que la anterior.


Él se había ido.

Y yo me sentía a medias. 
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Dom 11 Sep 2016, 9:12 pm

Capitulo: ¿Ahora qué?

A pesar de que lo vi irse, me convencí a mí misma de que él iba a volver pero sabía perfectamente que no lo haría. 
-Volverás

Y me quede en ese sitio no porque lo estuviera esperando (porque lo estaba) sino porque quería ser la primera en verlo. Solo así sabría qué estaba pasando en su cabeza.

Al ver que oscurecía y me dolían los pies quería rendirme. -Maldita sea, Harry. – Dije sentándome de cuclillas.

-_________, será mejor que entres. Llevas ahí toda la tarde. – Escuche la voz de Ane. Negué con la cabeza. - __________. Necesita tiempo. - Gire a verla. Yo lo sabía. Anne fingía que no pasaba nada con ella, pero estaba devastada con lo de su matrimonio y presentí que en este momento no tenía cabeza para Harry. Deje mi posición para llevarla dentro de la casa porque supe que no se movería a menos de que yo hiciera lo mismo. Le di uno de los tantos cuartos vacíos o el que tuviera cama, mejor dicho. – ¿Lo quieres verdad? – Preguntó ella mientras  yo acomodaba las cobijas del mismo modo que Nani las acomodaba para mí.

-Sí, pero no del modo en que cree.

- Él también lo hace. – Soltó mientras se quitaba las zapatillas. No necesitaba que me diera su lástima o apoyo. - Se preocupa por ti.

Yo también me preocupaba por él aunque no lo amará, lo conocía y vivía quisiera o no con él, pero él se había ido y … creo que le debía ese favor. Le daría unos días hasta que me cansará e iría a buscarlo. – Harry no quiere hablar ni con Gemma ni con su padre. – Anuncie.

-Lo supuse. Gemma no sabe guardar un secreto. – Dijo ella.

Me sorprendí y Anne lo noto. – Le dije a Gemma de esto del divorcio, pero tuve que mentirle también. No le dije que era por algo que le había ocasionado a uno de nuestros hijos, pero también no le dije las demás razones. -No insistí.

-¿Por qué ocultarle a Harry cosas? – Pregunté, estaba en mi derecho. - ¿Por qué a Gemma no?

-Porque Harry y mi… tienen una relación complicada, después del accidente de mis mejores… - Vio mi expresión. – De tus padres empeoró todo.

Harry era un maldito niño caprichoso como siempre. – Apuesto a que lo sabes si has vivido con él los últimos meses. – Me moví incomoda, pero intenté mantener la compostura. – Y te diré algo, pero no para que sientas presión, pero le estás haciendo un bien a Harry aunque no lo parezca o lo demuestre.

- ¿Cómo lo sabe?

-Porque soy su madre. – Dudaba mucho que yo le hiciera un bien a Harry.

- De nuevo, lamento mucho su matrimonio. Pero lamento más las mentiras en las que se ha visto en vuelta por culpa de los secretos que quiere mantener. -  Conteste antes de dar la vuelta y salir de la habitación.

No era algo sorpréndete que Harry no volviera esta noche. Estaba en medio de su espacio la cama sentada, a pesar de que no habíamos compartido la cama desde hace mucho tiempo sentí su ausencia, realmente estaba sola.

Había pasado mucho tiempo desde que me sentí así, había sido cierto lo que le dije a Anne no tuve tiempo de recuperarme de mis padres que solo suprimí el dolor concentrándome en algo que tal vez dolía menos y era Liam, y ahora que ya no lo tenía supe que había hecho lo mismo suprimirlo, pero no porque encontré uno que doliera menos, al contrario, me di cuenta de que me estaba perdiendo a mi estando con Harry que es agotador y que no había enfrentado nada. Al final de cuentas, yo era peor.

Maldita sea.

Yo soy mi problema.
 


Harry tampoco volvió al siguiente día.

Ni al siguiente.

Ni al siguiente.

A Anne le costaba un poco levantarse por las mañanas, no quería que le sucediera algo estando yo aquí así que la iba a ver de vez en cuando durante el día. Camine de un lado a otro sintiéndome abrumada en esta gran casa, me concentre en mi respiración buscando un poco de estabilidad, pero era una persona demasiado ansiosa que no lograba contenerme y mucho menos si sabía que estaba aquí haciendo nada. Miré sobre encima de mi hombro y recordé que Harry había dormido aquí antes de que definitivamente se fuera, no me iba a quedar de brazos cruzados, así que me obligué a mí misma a buscar respuestas.

Aun lo dudaba. Toque la perilla de la puerta, si hacía esto posiblemente me odiaría más de lo que ya nos odiábamos, por supuesto que al intentar abrir la puerta no pude porque él no era estúpido ni mucho menos ingenuo como para saber que no vendría aquí en primer lugar, volví a la cocina por un cuchillo y también busque en la parte detrás de la casa para saber si él como la mayoría de las personas tendría artículos y herramientas que pudiera utilizar, por supuesto que las tenía, así que tome un martillo y al estar enfrente de la puerta intente hacerla girar con el cuchillo pero fallé así que lo deje en el piso. – Te lo buscaste. – No iba a perder la cordura con esto. La golpeé con el martillo una vez, luego otra vez y otra vez con todas las fuerzas que pude reunir hasta que la perilla perdió su forma. La patee con un poco de fuerza y finalmente cedió ante mí.

Nunca me había imaginado a Harry como una caja de secretos, pero eso estaba a punto de descubrirlo. Vi las notas pegadas a la pared, eran fragmentos de libros, estaba casi segura, pero había otras un tanto deprimentes y obscuras, de esas que con simples palabras podrían matar a alguien débil. Pase a su escritorio de color caoba, poseía polvo de lo viejo y olvidado que estaba. ¿En verdad había dormido aquí? Busque en los cajones, pero solo había papeles de contratos y … el documento que avalaba nuestro matrimonio, hurgue un poco más. – El contrato “Hamilton – Styles” – Era el documento que le había dado a Harry a firmar el mismo día que él me dio el anillo, lo saqué del folder que lo protegía y lo leí nuevamente … pero supe algo.

Supe que había firmado algo que no tenía una idea. Es decir, solo eran un montón de palabras que acomodadas de la forma correcta podrían confundir a cualquiera; no decía ni en qué consistía el maldito proyecto y la unión de ambas familias, tampoco ni un lugar ni fecha ni hora de lo que se estuviera realizando, este documento que no hablaba de nada estaba firmado por mi únicamente. Él no lo había firmado. Lo tomé para llevarlo conmigo porque algo estaba mal y yo no llevaba la delantera.

Y apostaba a que esto lo había hecho su padre, sabiendo que yo no estaba aun lista después de todo.

Gire en la silla de ruedas hacia los cuadros que estaban volteados. – No me vas a ocultar nada de nuevo, solecito. – Tome uno: Harry con su familia, todos estaban sonriendo, en especial el pequeño de Harry, debía tener unos 10. Otro: Gemma y Harry con cara molesta (lo que me resultaba adorable), tome otro y este era uno que tenía un marco negro a diferencia de los demás que eran de diferentes tonalidades rojas.

Era Harry con una mujer, no pasaban de los 18 ninguno de los dos y Harry sonreía de oreja a oreja haciendo esas pequeñas arrugas en sus ojos verdes que estaban brillando como jamás lo había visto, ella le tomaba de la cara mientras lo veía a él como lo que era: un mundo. - ¿Quién eres?

Deje la foto sobre el escritorio llenándome de pensamientos, jamás había visto a Harry tan feliz por lo que asumía que ella era su novia antes de que me conociera. ¿Él la habrá dejado al igual que yo? ¿Cuándo? - ¿Así que tú también te jodiste? – Mi búsqueda no termino ahí, la habitación tenía un armario de que estaba llena de cajas, agarre una de tamaño mediano, pero no me imagine lo pesada que esta pudiera estar, caí al suelo con diversas fotografías sobre mí que al reincorporarme me hicieron sentir incomoda.

Eran demasiadas… de ella y de él. No pude evitar no verlas en mi intento de recogerlas rápidamente y salir de aquí. Harry con el abdomen marcado por la mariposa. Él fumando los cigarrillos que tanto odia. Ella abrazando a Harry sin una sonrisa. De nuevo Harry luciendo sin vida y más de ese modo. En algunas estaba solo y en otras con ella, pero ya no tenía esa sonrisa en la cara, ni ese brillo en los ojos, ni esa maldita picardía que suele tener de esencia. La solté con un poco de miedo y dejé la caja en donde la encontré, al salir de ese lugar que de pronto se volvió obscuro me encontré a la madre de Harry caminando hacia las escaleras.

-¿Anne? ¿Está todo bien? – Pregunté llamando su atención, ella asintió terriblemente, lucia peor de lo que había estado desde que llego. - ¿Has sabido algo de Harry?

Negué. – Apuesto a que está bien. Volverá por ti. – ¿En verdad quería que volviera por mi?  Anne bajo las escaleras y yo detrás de ella, daba la ilusión de que era un fantasma, había perdido el color y el apetito. Y no sabía qué hacer, mi sentido de solidaridad no estaba funcionando en esta parte de mi vida. - ¿Quieres que te traiga algo? – Pregunté, pero no contesto, así que salí de la casa. Y me detuve para mirar la puerta. 

– Solo necesito un poco de aire.

No llegué bastante lejos.                                                                      

¿Y ahora qué?

Mi bufanda voló por la ventisca, la vi volar lejos de mí hasta caer unos cuantos metros delante, camine hasta ella hasta que un hombre la tomo y comenzó a buscar a quien le pertenecía. – ¡Hey! – Grite mientras me acercaba. – Es mía. – El hombre de ojos azules me sonrió en cuanto me reconoció.

- ¿Tan pequeño es el mundo? – Pregunto sonriéndome. – Hola, bonita.

- Louis. ¿Qué haces aquí? – Pregunte arrepintiéndome de inmediato porque llevaba su cámara colgando de su cuello.

Sonrío apunto de reírse. - No lo sé. Vendiendo helados tal vez. – Dijo molestando que no pude evitar reír más cuando era sarcástico, hacía notar aún más su acento inglés. –Tomo fotos para un expo que habrá en unos días-Contesto y eso hizo la plática más interesante. – Será en un mes  o menos y como conseguí un lugar debo esforzarme. – Sonrió él, recordándome que en este momento de mi vida no estaba haciendo nada de todo lo que yo quería.

-Suena fantástico y te felicito. ¿En dónde será? – Pregunte caminando con él a ningún lugar. – Y ¿Sobre qué tratará?

- ¿Piensas venir? – Preguntó. -  Aún no lo sé. Sobre todo, supongo, tengo muchas fotos y las estoy haciendo monocromáticas, espero que sea una buena decisión porque no todo queda bien así.

-Apuesto a que es la correcta. – Comente. – Y sí, me gustaría ir a ver el expo en general y decir “yo conozco al fotógrafo” – Conteste riendo con él.



-Sería un honor que vinieras. Ven conmigo. Serás mi invitada. – Sonrió.

-El honor será todo mío. – En verdad quería ver que era lo que Louis tenía. Seguimos platicando lo que sobraba de la tarde, terminamos en un lugar de comida china a la orilla de una de las calles más transitadas de este lugar.

Platicamos y sí, debo admitir que por un rato logro sacarme de mi realidad, pero la noche acabo y finalmente se ofreció a llevarme a casa (de nuevo). – Dame tu número. Así podré hablarte para el expo. – Tome su celular y lo guarde.

- ¿Tu novio no me recibirá ahora? - Pregunto con una sonrisa boba haciéndome sentir incomoda al recordar eso.

-Lamento lo que dijo. Suele ser un imbécil. – Me disculpe en su nombre. 

- Y no, no es mi novio y tampoco te recibirá ya que no está. – Conteste pensando si dejarlo pasar o no sin embargo él lo hizo mucho más fácil diciéndome que tenía cosas que hacer aun así que simplemente se despidió de mí y se fue.

Al entrar a la casa vi varias luces de la sala encendidas y no pude contener mi impulso. - ¿Harry? – pregunté escuchando su voz fastidiosa, pero obviamente no era él.
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Sáb 17 Sep 2016, 3:58 pm


Capitulo: Aire.

Día 10.

Anne estaba en la cocina intentando cocinar algo para ambas ya que quería hacer algo como cualquier persona normal. No era tan malo tenerla aquí, pero sin Harry ella y yo no teníamos algo en común. Además, ella sonreía mucho y eso me molestaba porque me recordaba a mi madre. - ¿Quieres que le ponga mermelada de fresa o de moras? – Pregunto mirando ambas, en realidad a mí no me importaba. – La que tú quieras, Anne. 

-Le pondré de fresas, tal y como le gusta a Harry. – No pude evitar romper la taza de café que tenía en la mano. Hacía 10 días que Harry se había ido y que nadie sabía algo de él. Y a pesar de que le había rogado a Anne para que me diera de nuevo el número de Gemma (ya que Harry lo había borrado sin que yo lo notara antes) no me lo dio, porque era muy lista como su hijo. Sabía que además de preguntarle sobre el paradero de Harry (si es que sabía, aunque lo dudaba) le haría más preguntas sobre él y ellos.

No iba a arriesgarse y si era así era porque tenía mucho que perder, aunque aún no supiera qué.

-Yo lo limpio, no te preocupes querida. – Dijo ella, pero yo ya me encontraba buscando un trapo para limpiar mi desastre. – _________ ¿Cuándo acabes podrías ayudarme con esto? – Pregunto mientras movía algo en un surten asentí sin ánimos e hice lo que me pidió.

El celular de la madre de Harry comenzó a sonar sin parar después de unos segundos y ella lo tomo con cierta extrañeza y yo pensé lo mismo, su próximamente ex esposo. – ¡Maldita sea! – Gritó molesta, apague lo que estaba en la estufa antes de que ella hiciera una tontería estando yo allí cerca del fuego. - ¿Qué sucede?

-Tendremos una audiencia. – Dijo ella, pero no lograba entender del todo que significaba eso. – Es decir mis abogados y los de mi esposo, él y yo nos reuniremos para reconocer la situación en la que estamos, como si no fuera obvio. – Dijo en voz baja. – Es decir quieren ver si es adecuado separarnos por la compañía… nuestra compañía. Y esto ha sido su idea. – Dijo ella guardándose todo en su interior.

Me sentí mal y no pude evitar pensar en todos los problemas que “el matrimonio” conllevaría, pero aún más los de un divorcio. Anne iba enserio con lo de divorciarse, pero tal parece que la persona que ama siempre pondrá primero su éxito y no a ella. ¿Será un método para detenerla? Ella me vio observándola y me dio una amable sonrisa cansada. – No te preocupes si es que te estas poniendo en mis zapatos. Veré el modo de ganar, aunque sea una vez.

- ¿Por qué para ti es diferente? – Pregunte.

- Porque la situación era diferente. Yo no sabía lo que él estaba haciendo, yo creí que Harry en verdad estaba… que él se había… no creí que fuera así. – Anne estaba preocupada por él, es decir sí era su hijo pero no era una preocupación normal iba más allá y me pregunte si era porque ella también sabía que Harry no era feliz desde que estaba conmigo o si iba a un problema mucho más allá de mí.- Va a ser muy difícil que yo logre lo que quiero, sin embargo, voy a intentarlo. Voy a hacerle ver que no necesita esa compañía, que me necesita a mí.

Y tu verás lo mucho que te ha ayudado estar al mando de una gran compañía como la de tus padres, _________. Y ojalá que Harry también te haya ayudado al final del día.

No sabía que decirle y mucho menos sin él estando aquí para hacerme pensar más rápido. Anne me pidió que terminara con lo que preparaba y que ella volvería en unas horas para comer conmigo.

Me había mantenido ocupada para no sentirme molesta con lo que estaba sucediendo o mejor dicho para no darme cuenta de lo que pasaba a mi alrededor. Debía pensar en una estrategia para saber que era realmente el proyecto “Hamilton -Styles” y si en verdad existía o solo era una farsa, y contestar todas mis preguntas había pensado en llamar a James, mi abogado y amigo de mi familia, pero también tenía la sospecha de que no me diría la verdad.

Esta vez fue mi celular el que sonó. Número desconocido. - ¿Quién eres y porque no tengo tú número? – Hable primero.

-Louis. Y eso es porque me lo hiciste difícil. – Sentí vergüenza, pero no lo había hecho apropósito. – Bueno aclaradas las cosas, ¿Cómo has estado? – Pregunto, coloque los auriculares para terminar con las tareas que me había dicho Anne.

- Bien. Es decir, un poco ocupada – Por tantas cosas en mi cabeza. - ¿Y qué tal tú?

- Supongo que igual. Y justo hoy pensé: ¿Por qué no enviarle un mensaje a mi amiga _______? pero a tu numero le faltaba un número.  ¿Qué harás hoy en la noche? – Preguntó él, una sonrisa apareció en mi boca involuntariamente.

- Nada. Suelo estar en casa. (Todo el tiempo) – Hable con sinceridad y espere que se burlara, pero no lo hizo.  

- Genial. Es decir, yo tampoco salgo mucho. Y hablando de eso. ¿Quieres ir por a dar un paseo? – Algo me decía que esto estaba mal. – Tenemos menos de 50 y aunque así fuera deberíamos salir a divertirnos.

- Con tal de que no seas el tipo que prepara los tragos, está perfecto. – Hable aceptando. Podría parecer un engaño hacia la no – relación que tenía con Harry, sin embargo, yo no le pertenecía y no era traición, hiciera lo que hiciera no estaba rompiendo algo explicito que apareciera en el contrato, ya que no había letras pequeñas de exclusividad. -Entonces ¿En dónde te veo, Louis?

- Paso por ti a las 9 ¿Te parece?

- Bien, hasta esta noche. Paso por ti.

- Hasta esta noche. – Respondí y colgué.

- ¿Interrumpo algo? – Preguntó Anne entrando. No me había dado cuenta de que ella estaba en el umbral de la puerta.

Me molesté unos segundos y supe que no tenía caso pelear con ella ya que estaba débil. -Por supuesto que no. – Conteste tranquilizándome. – He terminado de untarle la fresa a los panecillos. Y ya están los guisantes. -Señale la estufa.

Ella no dijo nada más. Comencé a arrimar las cosas con las que comeríamos mientras ella serbia nuestros platos. Ni siquiera tenía tanta hambre, pero tenía que admitir que Anne cocinaba delicioso. - ¿Qué tal está? – pregunto ella.

-Te ha quedado muy rico. Gracias. – Ella asintió y miro los sencillos que se encontraban en el centro de la mesa. - Hace mucho que Harry no como uno de esos. – Dijo ella, la comida me hizo un nudo en la garganta. – Anda, sigue comiendo, no pretendía hacerte sentir lastima por mí o por él.

Eso ni siquiera había pasado por mi cabeza, pero ya no tenía hambre. -He terminado. – Tomé mi vaso de agua y lo bebí mientras ahora la observaba. ¿Era mi presentimiento o me estaba atacando?

Mire mi reloj al cabo de un rato mientras esperaba que ella terminara de comer para no dejarla sola.  Pero ella lo estaba haciendo eterno. – Anne, pido que me disculpes, pero tengo que salir, lamento dejarte sola. – Me fui levantando lentamente y recogí mi plato.

-¿Con quién saldrás? – Pregunto y si, en definitiva, me estaba atacando.

-Un amigo. – Cuando veas a Harry puedes gritárselo en su cara, si quieres. – Te veré luego. – Dije dando la vuelta para dejar los platos en el fregadero.

- Deberías lavar tu plato. – Dijo ella molestando un poco más.

- Claro que lo haré, solo que no ahora. – Respondí con una sonrisa. ¿Qué le ocurría? -  Puedes dejarme tu plato si quieres.

Dijo mi nombre calmadamente haciéndolo sonar como si fuera un insulto- ________.

Levante un poco la voz. - ¿Qué? – Sí que me estaba controlando y pronto supe qué estaba haciendo. – No. No. No vas a controlar mi vida. Ni tú ni nadie. Estoy cansada de ustedes. ¿Sabes? No eres tan diferente a tu esposo, porque lo que estás haciendo es detenerme para Harry, pero quién sabe, tal vez él ya no volverá. -Salí de la cocina a pesar de que Anne decía mi nombre para detenerme, subí a la habitación y sin pensarlo llame a Harry. - Hola, soy Harry. Posiblemente este… uhm ocupado… deja… ya sabes que hacer. – No dije nada, de todos modos, él ya sabía lo que diría. – No voy a dejar que ustedes lo arruinen.

Louis llego aproximadamente 15 minutos antes, baje las escaleras asegurándome que la puerta tenía seguro, no iba a des prevenirme después de saber en qué posición estaba Anne. Metí las llaves a mi bolso y miré mi mano; los anillos. Los quite de mi dedo y deje  salir una respiración pesada, me sentí mejor, como si en verdad supiera que quería hacer esto.

Teníamos que aceptar que Louis se veía muy bien en esos jeans azules y la camisa blanca que traía puesta. – Hola.

-Hola. – Salude subiéndome a su camioneta, él hizo lo mismo. - ¿Y bien? Creí que iríamos a caminar.

- Sí lo haremos, solo que no aquí. Además, creí que podría ser divertido ir a dónde vamos.

-Está bien. Tu conduces. – Dije yo y observé como salíamos de la propiedad de los Styles.

– Y dime, ¿Cómo es que terminaste aquí? Está claro que no eres de Inglaterra. – Dijo él.



-Pero qué observador. ¿Cómo lo supiste? ¿Por mi acento no-británico? – Moleste jugando con la radio y él bajo un poco los vidrios, por fin el invierno estaba acabando, el viento ya no te calaba y aunque odiara admitirlo no esperaba para sentir de nuevo el sol sobre mi piel. Louis comenzó a reír y yo encontré una estación perfecta para nuestro viaje. 



– Es demasiado complicado, en teoría estoy aquí por el trágico accidente de mis padres. Y bueno vivo en esa enorme casa desde hace casi un mes y medio con Harry…  deje mi departamento y varias cosas. – Intente que no sonara tan malo, aunque lo fuera, tal parece que lo había logrado ya que él no notó ningún cambio.

-¿Qué es Harry para ti? Lo siento, fui demasiado directo. – Pregunto siendo cortes también.

Sonreí. Un imbécil, cretino, egoísta, manipulador, sexy, ardiente, hermoso, misterioso, con un terrible sentido del humor y un pésimo carácter de perros. Es mi infierno personal. – Es un amigo de la familia. – Mentí. Yo ya no tenía familia, ni amigos.  Ni siquiera me tenía a mí. – Pero no nos toleramos la mayor parte del tiempo, y ahora que no está es extraño.

-¿Lleva mucho tiempo fuera? -Preguntó él, respondí rápidamente y comencé a preguntarle por él: podría decirse que es el hermano mayor de muchas hermanas y un hermano y él menor de una. Me lo imagine jugando con su hermana de pequeño y siendo comportándose como el mayor de los demás.

- Debiste divertirte mucho con tus hermanas.

- Lo hice, pero siempre quise un hermano o algo por el estilo. Creo que por eso tengo muchos amigos, ya que mi casa es una de chicas 24/7. – No me había dado cuenta de cuánto tiempo llevábamos viajando, pero pronto él detuvo el auto cerca de un lugar que se veía muy hermoso. Él bajo del auto mientras yo me quitaba el cinturón y abrió la puerta para mí. – Por favor. – Me pidió mi mano y la se la di sin dudas.

- ¿Bien que te parece? – Pregunto cuando cruzamos la calle debajo de un arco de ladrillos que tenía luces blancas.

- Jamás había estado aquí. Creo que es muy bonito. – Y era cierto. El lugar al que entramos (si es que se podía entrar) era un largo camino, pero estaba alumbrado de faroles y había bancas por dondequiera. – Vamos tenemos que llegar al final del camino si queremos llegar a tiempo. – Dijo él apresurándome.  Agradecí por traer botas y no zapatillas como las que siempre me veía obligada a usar. Corrimos y tenía la impresión de que mi corazón se iba a salir de mi pecho, sí que no tenía condición.

Finalmente, cuando llegamos al final del camino había varias luces de colores y casi toda la gente de este lugar. - ¿No querías venir a caminar realmente o sí? – Pregunto él y le di un golpe juguetón en su brazo. – Bienvenida a la feria de este lugar.

-Gracias por traernos. Solo una cosa. – Hable atrayendo su atención. Me iba a odiar. – Solo no me obligues a subirme a alguno. – Louis comenzó a reír y yo se lo decía enserio.

-¿Así que le temes a las alturas o la fuerza? Nunca había conocido a alguien que no le gustará esto. Lo siento. – Se disculpó riéndose aun y me uní a él. – Bien, no te obligare a subir. No le hago eso a mis amigos nuevos. – Dijo guiñándome un ojo.

- En realidad, no me gustan porque no controlo mi adrenalina. Y fuera de eso el vértigo de caer más no las alturas. – Aclaré y lo empujé a uno de los juegos que consistían en  un tipo carrusel que avanzaba a gran velocidad como si fuera una montaña rusa en pequeña escala a través del pueblo. Subimos juntos y nos colocamos el cinturón.

- Bien. ¿No te gusta la adrenalina, pero si la velocidad? – Preguntó él intentando asustarme, iba a contestar, pero el juego comenzó a avanzar con un “Sujétense bien, a petición del público está vez iniciaremos de reversa. Así que levanten sus brazos y disfruten del juego.” Todo mundo hizo eso y sí el juego comenzó a avanzar lentamente hacia atrás, el juego comenzó con música movida para poner ambiente y lo primero que hice fue gritar al sentirnos bajar por una gran colina. - ¡Rayos! – Gritó Louis mientras yo hacía lo mismo riéndome.

Así estuvimos todo lo que restaba de la noche.

Yo llevaba una malteada mientras Louis comía un algodón de azúcar gigante de camino a su auto. Nos habíamos subido casi a todos los juegos a excepción de uno que se amarraba de la cintura, te jalaban con un resorte que te hacía llegar muy muy alto. Me negué rotundamente.

Volvimos a caminar lentamente hacia al auto, me dolían los pies y la garganta de tanto gritar. Louis venia despeinado por la fuerza de la mayoría de los juegos, le quite un poco de su algodón, pero estaba demasiado grande que ni se dio cuenta. – Vaya son casi las 2 de la mañana. Y pareciera que pasamos muy poco tiempo aquí. – Dijo él y tenía razón. Ahora que lo pensaba, me sentía feliz y no solo porque me había divertido sino porque me sentí de mi edad y no como alguien que tiene muchas responsabilidades como siempre. – Bien sostén esto. – Me dio su algodón mientras buscaba sus llaves en su bolsillo y de nuevo abrió la puerta para mí. – Espero te hayas divertido, _______.

-Lo hice. Te agradezco que me hayas sacado de la mansión. – Mi garganta se sentía rasposa al hablar.

-Has quedado ronca. – Se burló y miré su cabello, vio lo que hice y mejor asintió. – Tienes razón luzco como si no me hubiera bañado jamás en mi vida. - Se quejó y comencé a reír.- ¿Sabes no quiero ir a casa? – Se preguntó a sí mismo y después me vio. -¿Quieres que te lleve a tu casa en un sábado a las 2 de la mañana? – Por supuesto que quería ir a casa, pero aun no descubría en donde estaba. La cuestión era: ¿En realidad quería volver a la mansión de Harry?

-No. No en realidad. – Respondí bajando el vidrio sacando mi mano para sentir el aire, solo de nuevo el aire en mi cara.
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Dom 25 Sep 2016, 6:05 pm


Capitulo: ES AHORA. 

Día 25

-Eso es lo que odio. – Hablé y Louis asintió bebiendo de su frappe. – Que la gente lo halago demasiado sin saber qué fue lo que trato de decir. Habíamos salido a un bar donde escuchamos una canción de un tipo que todas las mujeres (que estaban ahí) parecían adorar.

-Es porque lo consideran lindo. – Contesto Louis y comencé a reír. En realidad, si había sido lindo, ahora que lo pensé.

- Pero apuesto a que tu podrías hacerlo mejor. – Comente. Louis era todo un mil hablidades, sabía tocar piano y tocaba un poco la guitarra aunque por alguna razón no se coordinaba bien, además era un buen cantante.

-Por supuesto, que podría. – Dijo sin sonar muy convencido. Me cruce de brazos.

Habíamos salido los últimos días, era muy divertido pasar tiempo con él y a pesar de que me decía bonita yo sentía que no le gustaba, es decir él era muy guapo y era demasiado agradable. Definitivamente era un buen partido sin embargo, no lo veía como eso y sabía que él tampoco me veía como uno, lo empezaba a ver como un amigo. -Tienes que decirlo con más ánimo, como si te lo creyeras. – Respondí.

-Sé que podría. – Dijo con ánimo más no con convicción.

- Dilo así: ¡Maldita sea!¡Sé que podría! – Dije yo y por accidente tiré mi helado. Levante mi basura y el cono mientras Louis tomaba una foto de eso. – Dilo. El sacrificio de mi helado no fue en vano.

- ¡Carajo! ¡Sé que lo haría mucho mejor que ese imbécil! – Grito llamando la atención de medio mundo mientras yo me carcajeaba. Lo miré retándolo. – La próxima vez yo juro que te inscribiré. – Señale mientras él asentía.

Seguimos caminando en las calles de Inglaterra donde el calor no era tan abrumador como en otros lugares, de hecho, se sentía bien. Vi frente a mí un chico con una playera rosa fluorescente que me llamo la atención, cuando se percató de que lo veía me tomo una fotografía luego varias deslumbrándome. - ¿Qué mierda te sucede? – Pregunté enojada, detrás de él pude reconocer cámaras y micrófonos, ya más gente que venía hacia aquí. Malditos paparazzis. – Tenemos que irnos. – Dije tapándome la cara y jalando a Louis de un brazo parpadeando un par de veces para volver a ver con normalidad. - ¿Qué sucede? – Preguntó Louis preocupado avanzando incluso más rápido que yo.

Nuestro intento de escapatoria no sirvió de nada, se atravesaron en nuestro camino intentando detenernos. - ¿__________ Hamilton? Es cierto ¿Qué te casaste con Harry Styles? ¡En vivo desde Londres, Inglaterra! ¡En donde vemos a _________ Hamilton ahora dueña de toda la cadena de Hamilton Inc.! ¡Con otro hombre que no es su esposo! – Miles de voces se entraban a mi cabeza, vi a Louis intentando no ver a las cámaras. - ¡____________! ¿Cuéntanos? ¿En dónde está Harry Styles? – Pregunto alguien pegando mucho el micrófono a mi cara, di un paso en falso pues los flashes me deslumbraban que tropecé y caí directamente al suelo. Las voces comenzaron a apagarse y lo único en lo que podía pensar era ¡Por qué a mí! Sentí unas manos levantarme del suelo casi completamente. - ¿Estás bien? – Preguntó Louis a penas me levantó, sacudí mi ropa en un intento de recuperarme, estaba molesta. -Solo hay que tomar un taxi. – Pedí. Él asintió y coloque mi brazo alrededor del suyo mientras nos habríamos camino hacia la orilla para pedir un taxi.

Subí primero y luego subió Louis, incómodamente nos deslizamos hacia abajo. – Vamos a hablar de lo que sucede. – No parecía una pregunta y sonaba como si estuviera herido por haberle mentido. Comencé a decirle como es que llegué a Inglaterra luego del accidente de mis padres, la herencia de toda la cadena de negocios, cómo fue que conocí a Harry y la relación de odio eterno que llevamos, sobre como termine casada con él y con todos los secretos que no sé. Sobre mi relación con Liam y sobre todo lo que he hecho y no para estar aquí.

Louis estaba escuchando atentamente, lucía relajado y quería que me dijera algo. – Sí que no sabía nada de ti. – Dijo él calmando el asunto. – Creí que era una broma de mal gusto hasta que te vi caer y seguían con sus preguntas. – Dijo él.

-Lamento que hayas estado ahí. Hablaré para que ninguna foto tuya salga a la luz si no te molesta, acabaran con tu privacidad hasta que sepan que eres de mí. – Claro que lo haría sería un martirio que comenzaran a molestarte de pronto…

¿Cómo rayos se habían enterado que yo estaba casada? Harry y yo nunca dimos un anuncio público como una conferencia de prensa, además cuando salíamos nunca éramos el centro de atención.

Louis chasqueo sus dedos frente a mí trayéndome de nuevo a la realidad. - ¿Qué sucede? -Preguntó él y le dije al taxi que nos llevará a casa.

-Sucede que nadie debería saber sobre el matrimonio. Además ¿Viste cuántas personas eran? Ellos no estaban ahí por casualidad con todas esas preguntas. Ellos sabían que estaríamos por ahí. – El taxi entro a la propiedad y me olvide de todo porque sentía como la furia corría por mis venas. - ¡__________, espera! – Escuche a Louis tras de mí. Empuje la puerta al entrar y está azotó contra la pared.

- ¡Anne! -  Grité buscándola por todas partes. – Anne. – Escuche sus pasos atravesó del pasillo que conectaba a la cocina con la sala de estar del piso de abajo. - ________, vamos. No hagas nada. – Dijo Louis intentando detenerme, pero yo estaba muy molesta que no iba a dejar que me manipularan de nuevo. Avance hacia ella y estuvimos frente a frente.

Anne lucía despreocupada. - ¿Qué sucede?

-No puedo creer que hayas hecho eso. – Señale, ella iba a decir algo, pero sinceramente yo no la deje hablar. – No puedo creerlo, hiciste un escándalo. No solo me pusiste en riesgo a mi sino a mi amigo y lo que hiciste fue demasiado bajo. – Señale y ella se limitó hacer algo que creí que solo su hijo haría, se mordió el interior de la mejilla e hizo esa testaruda mueca de boca. Mire a Louis por encima de mi hombro quien permanecía a unos metros detrás de nosotras, Anne lo miraba con un poco de recelo.

Todo pareció encajar en mi mente. – Escucha Anne: Harry no va a volver, al menos no por mí.  

Di la vuelta y tomé a Louis del brazo para que me siguiera escaleras arriba justo a mi habitación. Tome mi maleta del closet y la coloque en la cama metiendo mis cosas. -¿Qué estás haciendo? – Preguntó él mientras me observaba y segundos después se decidió por ayudarme.

-Me iré. Me quedaba por Harry al principio, pero ya que él no está aquí no pienso quedarme un poco más. – Aclaré caminando al baño por todo lo demás. Busque otra maleta para meter todo lo que había acumulado después de estos últimos dos meses.
- ¿Estás segura? – Preguntó él y asentí. – Puedes quedarte conmigo si quieres. – Hablo él.

- Muchas gracias. Aceptaré la invitación solo está noche mientras intento… pensar. – Hable. – Creo que volveré a América, pero regresaré para tu expo, claro si aún quieres que esté ahí.

- Por supuesto que sí.

Me di cuenta de que nadie le había pedido disculpas a Louis por lo que había sucedido hoy. – Lamento en nombre de la madre de Harry lo que te hizo pasar hace unos minutos y que siempre te haga pasar un mal rato desde que nos conocimos.

- No te preocupes me lo tienes que recompensar comprando una pizza. – Le compraría toda la tienda si quisiera. -Me dio mi bolsa y se ofreció a cargar las dos maletas que llevaba, antes de salir de la habitación me di cuenta que lucía igual de vacía como cuando llegué, al cerrar la puerta apreté aún más mi bolso recordándome que llevaba los papeles del proyecto y mis anillos. Ya tenía una razón más para acabar con todo esto.

- ¿Así que te vas? – Dijo Anne desde las escaleritas de la casa. – Te espero dentro de la camioneta. – Señalo Louis subiendo a la camioneta que había rentado para tener más accesibilidad al mundo.

-Sí.

- No tienes que hacer esto, _______. Yo puedo irme sí así lo deseas. – Negué.

- Debí irme hace mucho tiempo. Y este es el momento perfecto.

Se disculpó. - No era mi intención hacerte marchar, si no quedarte más tiempo. Necesito a alguien que se quede conmigo para ir al juicio, pero ni Harry ni Gemma se han comunicado conmigo y no creo que pueda hacer esto sola.  – Algo en mi interior sintió pena por ella, pero mi otra parte decía que solo estaba ocupando su divorcio como una justificación de sus actos.

-Iré. Pero no me voy a quedar. – Subí a la camioneta y comencé a manejar hacia la casa de Louis.
 
Sí que las apariencias engañan.

Y Louis era la prueba viviente de ello. Tenía un departamento hermoso en uno de los edificios más cotizados de Londres, a pesar de ello lucía magnifico y acogedor. No pude evitar sentirme bien por él, después de comer las pizzas que le debía le pedí el favor de llevarme al aeropuerto y dar las llaves de la camioneta en mi nombre.

Llame por teléfono a algunas personas para asegurarme que Louis y yo no íbamos a aparecer en la portada de algún periódico o revista e incluso en la televisión ( lo cual tendría que aclarar porque sabía que alguien lo infiltraría) y también para avisarle a mi secretaria que me buscará un nuevo lugar para cuando llegara a New York dentro de unos días.

Ni siquiera me hacía ilusiones. - Hola, soy Harry. Posiblemente este… uhm ocupado… deja… ya sabes que hacer. - Su contestadora de nuevo, me preguntaba si él escucharía los mensajes. – Necesito que contestes, aunque no me … hables. Porque hay muchas cosas que necesitas saber por si es que decides volver alguna vez. – Me senté en la bardita que tenía la ventana de la habitación donde me quedaría hoy. Me detuve. Esperé escuchar ese sonidito que te avisaba que la grabación había terminado para colgar, pero entonces miré mi celular y vi como los segundos comenzaban a contar.

Harry había contestado.

Y ahora yo no sabía que decir, suspire pesadamente. – Solo quiero que sepas que… puedes volver cuando quieras, no te voy a pedir que lo hagas porque sé que tendrás que hacerlo muy pronto mientras tanto volveré a New York. – No sé si esperaba que él dijera algo, pero no lo hizo pues yo se lo había pedido. – Anne… tu mamá decidió hablar con paparazzi, los cuales en su intento de “hablar conmigo” sobre ti, sobre mí y sobre esto me tiraron al suelo. Louis estaba ahí.


Tu padre quiere llevar un juicio porque sabe que no podrán separarse, tal vez deberías ir al igual que tu hermana, tu mamá los necesita. – Odiaba admitirlo, pero yo iría a pesar de lo que Anne y toda su familia había hecho.  Los Hamilton siempre serían mejores. 

También iré a buscar a James.

No estás aquí para hablar sino para actuar, me di cuenta de eso estos últimos días. Así que prepárate  porque voy a encontrar e el modo de acabar con esta tontería de una vez por todas solecito.
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Lun 03 Oct 2016, 9:07 pm


Capitulo: Need you now

Día 33

No iba a quedarme de brazos cruzados en mi oficina sabiendo que algo estaba ocurriendo con el apellido de mis padres y el de los Styles en un mismo documento.

Me repetí a mí misma como por milésima vez: “Sí haces esto puede que recuperes una parte de ti” Entre al bufete de abogados más codiciado del país, ciertamente no creí alguna vez estar aquí. Me acerque a la recepcionista y baje mis lentes de sol luego de darme la típica introducción de “Bienvenida, blah, blah”. – James Collins. Mencione que ___________ Hamilton lo espera. – Ella asintió y llamo por su teléfono. – De acuerdo. Lo lamento, el señor Collins se encuentra ocupado, ¿quiere que le agende una cita? – Negué con la cabeza.  Estaba harta de que me tomaran el pelo. -Señorita. ¡Señorita! ¡No puede pasar! – Escuche tras de mi mientras caminaba a buscar a James por las malas. Si él podía tomarse ciertos lujos yo también y caminé a la puerta que decía su nombre y abrí sin cuidado, James abrió los ojos como platos y dejó de hablar con las otras tres personas que estaban ahí.

-James.- Dije con toda la seriedad del mundo, los hombres que estaban ahí me miraron como a una chiquilla mimada y era porque me estaba comportando como una y si era necesario lo haría sin pensarlo otra vez. – No voy a esperarte otro minuto más, así que señores por favor retírense. – Pedí sin ser grosera.

Los tres (James incluido) no podían creer aún mi actitud a leguas a James se le veía apenado. – Ahora. – Señale la puerta y vi a la persona de seguridad ahí. – Es ella – Señalo la recepcionista y miré a James.

-James, juró que, si no me atiendes ahora o si él me saca, acabare contigo y con todos en este edificio. – Señale y nadie movió un dedo. James carraspeo: No puedes intervenir en donde quieras y comportarte como si fueras la dueña del mundo.
Sonreí aún más. Esto se estaba poniendo interesante. – Por supuesto que puedo, así que no me tientes. – Los dos señores salieron por voluntad propia y yo cerré la puerta de un azote. - ¿PERO QUÉ MIERDA TE OCURRE?

-¡NO ME VENGAS CON PENDEJADAS, JAMES! Vas a bajar tu puto tono de voz y vas a acabar con toda tu porquería y la de mi maldito apellido porque quiero que la relación con los Styles se anule.  Ahora dime: ¿Cómo rayos no te atreviste a decirme en mi cara que los Styles tenían derechos y que habían modificado el convenio en caso de accidente a su conveniencia? – Medio grite y azote mis palmas en su escritorio haciéndola temblar.

Hablo. - ¿A su conveniencia? Te recuerdo que si no fuera por su hijo tú no sabrías como manejar una puta empresa y mucho menos las tuyas.

-Puede que no haya tenido experiencia previa pero no estaba en blanco y lo sabes. Ahora dime ¿Qué es lo que no se de los Styles? O la pregunta del millón: ¿Qué es el proyecto Hamilton-Styles? – Saque el folder con las hojas que había encontrado en mis documentos y el papel que le había dado a Harry. – Porque según esto no es nada.
James camino a la mesa en donde se encontraba su licor y se preparó un trago. - ¿Y en donde está tu esposo?

Respondí muy molesta. -Ocupado, es un hombre de negocios. ¿Me estás escuchando?
-Por supuesto, pero me parece interesante lo que quieres saber porque hace meses que no sé nada de ti y vienes con estás preguntas que son asunto confidencial y tú lo firmaste _______.  – Levanto su vaso en mi dirección. – Tal parece que él matrimonio te sienta bien. ¿Dime quién te dijo sobre esto?

-Sí planeas meterme en problemas legales, adelante. – Me senté en su sillón. – Pero te aseguro que voy a ganar y de cualquier modo voy a terminar contigo a tal grado que nadie recordará tu nombre en diez días a lo mucho.

-____________, no sabes de lo que hablas. Pero te lo explicaré, tu padre hizo esto con los señores Styles para terminar algo que ellos empezaron créeme que si guardo secretos mocosa mal criada es por tu puto bien porque se lo debo a tus padres, ahora: tus padres y los de tu esposo acordaron que en caso de siniestro ellos tendrían la primera voluntad y notificación sobre el fallecimiento si es que ningún titular del apellido estaba con vida.

El padre de Harry simplemente vió la oportunidad perfecta. El proyecto Hamilton Styles aun no comienza y ese papel que tienes, en efecto,  no dice nada porque aun no hay algo de que hablar, no hasta que eso comience. Y ahora “la pregunta del millón” de la que tanto hablas es sobre la unión de tu apellido con “Styles” y PUM. – Hizo una seña de unión. – Proyecto Hamilton-Styles, debo admitir que es poco original, pero para hacer más claras las cosas en teoría tu enseñanza acaba en un año, tú matrimonio no… a menos qué… - Bebió otro trago de vino mientras aguantaba la sonrisa victoriosa. Mientras tanto yo intentaba pensar y tragar saliva al mismo tiempo.

Y yo que creía que las cosas no podían salir peor. – Dilo.

-A menos que tengan un heredero. Es decir, un hijo.
 
POR SUPUESTO QUE ESTO TENÍA QUE SER UNA MALDITA BROMA.





 
 
Día 35

Todo tenía más sentido ahora.

Y sabía qué hacer.  
 


Día 40.

-Dime que no es un mal momento para pedirte que vengas en en 15 días aproximadamente. – Negué con la cabeza y levanté mi copa de vino al igual que Louis. -Casi puedo decir que no saben igual porque no estás aquí. – Dijo él del otro lado de la pantalla.

-Eso es porque yo les echaba más alcohol. – Bromee. – Por supuesto que iré. Además, dije que iría al juicio de Anne.

-Ni siquiera sé porque quieres ir. No necesitan de ti.  – Dijo él preocupado.

- Lo sé. Pero tengo que hablar con Harry sobre nuestro matrimonio de frente. Ojalá este ahí, no me ha contestado por más que se lo pida. – Dije yo. – Quiero llegar a un acuerdo con él mientras aún pueda. – Solté, alguien toco a mi oficina. – Dame un segundo. 

Adelante.

Mi secretaria entró a mi oficina y me dio un reporte de lo que sería mi día mañana, juntas, visitas a una organización y firma de papeleos. También me entrego el periódico. -¿Y esto?

-Página 6. – Dijo ella, busque la página 6 y Louis se preparaba para que le dijera que estaba pasando. – ¡Mierda! – Solté y gire el periódico a la pantalla donde Louis pudiera verlo, aunque sea aleves. Era una foto nuestra, no reciente, pero seguía siendo nuestra.

- Definitivamente hay que terminar con ese alboroto mañana, cambio de planes está es mi prioridad. – Señale, ella se levantó se despidió y salió de la oficina. – Tú también deberías ir a casa. Ya es tarde.

Eso había arruinado mi noche. - No. Puedo ir a mi casa cuando quiera que se me antoje. Me encargaré de eso, lamento que estés involucrado en el “escándalo de la semana” _________ Hamilton, una excéntrica empresaria multimillonaria dueña de las diferentes compañías Hamilton se le ha visto con un desconocido. Los reportes informan que cuándo se le pregunto por su esposo Harry Styles, se mostró violenta con los paparazzi llevándola a tener un accidente que la hizo caer al suelo.

¿Será que _______ está engañando a su esposo? Tal y como dice los recién casados no siempre son los más afortunados. -Leí y Louis se empezó a reír contagiándome.

-¿Por qué no pusieron un desconocido con un buen trasero? Tienes que admitirlo, tengo uno muy bueno. – Seguí riendo por lo que decía, pero me fui apagando poco a poco. -No importa, __________. Mejor dime de una vez ¿Qué te dijo tu abogado? Lo viste la semana pasada, ¿No es así? – Preguntó él y asentí. Le había mentido hasta que necesite contárselo a alguien. Había pensado en un plan que ni siquiera tenía cuerpo, pero lo iba a hacer.

- Me dijo que no … no puedo… no puedo separarme de Harry a menos que tengamos un hijo. – Solté y Louis comenzó a ahogarse con el vino mientras yo me servía más.

-Ahora estoy de acuerdo contigo. Tienes que ver a Harry.
 


Día 54

Volví a Inglaterra al juicio de los padres de Harry. Louis se había ofrecido a ir por mí a pesar de que no nos veíamos por apenas casi un mes se sentía eterno. No me había reído mucho desde que visite a James y arme mi escándalo en su oficina, desde que había vuelto a N.Y. a ser la ________ empresaria, también a encargarme de la pelea con los paparrazi después de que finalmente se filtraran fotos mías con Louis y mi caída en la calle. O la conferencia de prensa en la que me vi obligada a participar para dejar en claro que mi vida es solo mía aunque al final salió mal porque días después sacaron una foto mía sin los anillos, para ser específicos.

Louis sabia lo molesta que me encontraba al dirigirnos al lugar donde sería el juicio. Estaba molesta con el mundo en general. - ¿Cómo te la pasaste en tu cumpleaños? – Atorada en una junta de 3 hrs. y no dormir. Sentirme sola y a pesar de odiar mi cumpleaños saber que no tengo a alguien más que a ti para esperar y celebrar. – Bien. – Sonreí intentando que no sé notará que mentía. – Compré un pastel de chocolate y tuve una genial tarde de películas en mi cama en mi nuevo lugar.

Louis asintió y sonrió entusiasmado. – Sabes que no tienes que ir, aunque lo hayas dicho. No se lo debes, no después de todo. – Dijo él dándome una mano en señal de apoyo.

-Lo sé, pero lo hago en mi honor para dejarme en claro que soy mejor. Y también si existe una mínima posibilidad de ver a Harry… necesito estar ahí. Necesito hablar con él. – Señale.

Llegamos en cuestión de una hora hasta el lugar de la reunión. Salí de la camioneta. -  
¿Me necesitas ahí? – Pregunto Louis aunque en el fondo él esperaba a que dijera no.

-No. Estaré bien. Gracias por traerme, nos vemos más tarde. – Dije yo y lo espere hasta perderlo de vista en la carretera, gire sobre mis talones antes de entrar al edificio de estilo gótico en cuanto a estructura. Camine en busca de la sala en la que se llevaría a cabo y al final del pasillo pude localizar a la madre de Harry sentada en el sofá hablando con otro hombre y apuesto a que eran los abogados.

Iba a vomitar.  

Busque un baño en cuestión de segundos antes de sentir que podía sacar mi estómago por la boca. Sentía coraje y me sentía un objeto de negocios, las palabras de James me venían a la mente una y otra vez.

¿Cómo rayo me metía en problemas?

Salí del baño y me apresuré a arreglarme, para verme con más vida. Volví al pasillo y esta vez me arme de valor y entré al salón en donde se llevaría a cabo el acto jurídico.

Anne estaba de un lado de la mesa y el padre de Harry del otro junto con sus abogados. 

Tragué saliva y sentí el impulso de salir, sin embargo, Anne le quito la mirada asesina a su marido y al verme me dio una sonrisa hermosa que ocultaba lo triste que estaba. Me sentí mal por ella y un nudo se hizo en mi garganta al recordar que Harry solía tener esa sonrisa en las fotos y conmigo.

Es como estar en un nido de víboras.

Tome asiento en una de las esquinas de otra mesa, la de Anne era exclusiva para los que estaban involucrados. Tú no le debes nada, dijo mi mente. Sal de aquí. Me moví de manera muy incómoda, Louis tenía razón. Estaba decidida a levantarme, pero sentí unas manos en mis hombros que me hicieron quedarme ahí, miré hacia arriba y vi la enorme sonrisa de Gemma. No pude evitar girar y abrazarla. – Gracias por estar aquí. Te lo agradezco mucho. – Dijo ella con los ojos rojos e hinchados. Por favor no vomites.

Sobre encima del hombro de Gemma vi a Harry entrar al salón. Nos vimos y mantuvimos esa conexión hasta que él se sentó en la silla de frente y Gemma tomo lugar a mi lado. Quería golpearlo. ¿Así se sentía él cuando yo… huía? Mordí mis labios fuertes que creí que me partiría en dos. Ambos nos veíamos con rencor y extrañados, no nos habíamos visto en casi 2 meses. Tenía el cabello aún más largo que los rizos de su cabeza ahora escurrían por los lados un poco más debajo de sus hombros, estaba más delgado y aun así se veía bastante guapo, incluso con sus ojeras, con esos labios rojos delgados de tanto morderlos y con esa mirada profunda esmeralda.

Me cruce de brazos y baje la mirada.

Las cosas no estaban del todo bien en cuestión de unas dos horas tanto que Harry se levantó de la mesa. – Harry. – Pidió Gemma a punto de romperse, le di mi mano en señal de que sería su apoyo y me quedaría a pesar de todo. Harry se detuvo en el umbral y giro a ver a Gemma y luego a mí. - No les debemos nada. Esto es patético. – Dijo él. – ____________.

Mire a Gemma quién ya se había puesto a llorar y me soltó como si él hecho de que estuviera ahí le molestará. – Gemma, me quedaré si… ¡no! Vete. – Dijo ella resentida, me dolió, debo admitirlo, pero estaba así por la situación así que me enoje aún más con ella porque ella había desaparecido un día así de mi vida, al igual que todos. Me levante y camine hacia donde estaba Harry. Al llegar a su lado tomo mi mano y caminamos hacia la salida y a su auto.

Encendió el motor como si nada y se quedó pensativo, en la nada. En un todo.

Esto fue mala idea, sentí la mirada de Harry sobre mi así que en efecto lo miré encontrándome con el objetivo de sus ojos: mis labios. Me incline a él besándolo con fuerza y sin permiso que al separarnos quedamos aún más cansados que antes. Eso fue suficiente para él, pues condujo hasta su casa donde todo estaba igual. Me pegue a su cuerpo al estar recostado en la cama, enrede sus piernas con las mías y mis labios reclamaban los suyos, se deshizo de mi ropa hasta que estuvimos desnudos y sentí su calor emanando de su piel en contacto con la mía, recargue mi frente a la suya rozando nuestras narices.

-Te necesito. – Dije yo, se sentía como si estuviera ebria. – En verdad te necesito.

Harry quito un mechón de mi pelo de la cara para pasarlo tras mi oreja. – No es justo. - dijo él llenándome de dudas que no sabía que tenía, lo sentí dentro de mí y ahogué un gemido entre su cuello, mientras él se movía con embestidas tan rápidas que no eran difícil disfrutar.
Mis manos tocaban su espalda y mis labios no querían dejar los suyos. Sus piernas enredadas con las mías sintiendo su cadera con mi piel en llamas, era la mejor sensación que podía sentir. Encajabamos a la perfección. Sus manos grandes cerraban las mías y evitaban que yo pudiera contenerme. Harry gruñía en mis labios y los mordía de vez en cuando. 

Bese sus labios con fuerza y pasión, este hombre era mío en este momento no importaba algo que no fuéramos nosotros. ¿Algo estaba sucediendo?

Estábamos en un estado de intimidad no explorada, pero se sentía bien. Harry era la combinación perfecta, todo es agridulce, blanco y negro.

Recargo una mano a la pared y la otra a un lado de mi cabeza mientras se movía más y más rápido hasta que dijo mi nombre en un susurro- Oh, ___________. – Harry cerró los ojos llegando a un orgasmo junto conmigo mientras enterraba mis uñas a su cuerpo. 

No pude evitar llorar mientras él intentaba no colocar su peso sobre mi después de haber tenido placer; al ver el rostro húmedo de Harry, al ver los ojos verdes esmeralda que él tenía unicamente me sirvieron para recordar que era tan real esto por lo que estabamos pasando, que no ibamos a salir ilesos y que tal vez nunca iba a recuperar lo que perdí. 

Harry recargo su frente con la mía mientras yo aún lloraba. - Ya no sé que más hacer, Harry. Ya no sé que más hacer y ya no quiero sentirme triste. - Él dio un respiro y salió de mi tocándome de la cintura y girándome hacia él, limpiando mis lagrimas y acariciando mi rostro. 

– Creo que estoy enamorando de ti. – Dijo con una expresión de dolor, me di cuenta que lo que decía era cierto porque nunca antes él me había visto como a un mundo.


Como a un sol. 
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Dom 09 Oct 2016, 1:07 pm


Capitulo: La mejor decisión.

Debes dejar de soñar, __________. Bienvenida a la puta realidad. – Dijo mi padre en cuanto puse un pie fuera de la casa. – Será la mejor decisión que he tomado en mi vida. - Salí de la casa, antes de que azotará la puerta. Recuerdo que miré a mi alrededor y jamás me había dado cuenta de la clase de mundo en el que vivimos donde todo es a escala de grises hasta que sucede algo mágico y ves el mundo de color.

-Voy a estar bien. Saldré de esto. – Me dije a mi misma con una sonrisa intentando creerlo. Necesitaba creerlo o sería gris como todos los demás. Me había negado a hacerme cargo de la compañía familiar. Una gran compañía por supuesto, pero no era mi vida.

No necesitaba nada de esto.

Maldición.

- ¿Qué?

- Lo que escuchaste.

- ¿Por qué? – Pregunté, recordé lo que había dicho hace unos meses: Lo harás. No me voy a rendir hasta que te enamores de mí. - ¿Cómo fue que llegamos a esto?

Harry se había enamorado de mí y si era así ¿Por qué no se sentía tan bien?.

-No importa, deberías dormir. – Susurro Harry acomodándose a mi lado de la cama, aun desnudo… no quería cerrar los ojos porque sabía que sentía aun su esencia en mí y no quería perderme en el camino. Él abrió un ojo y luego ambos como un búho.

-No, _______. – Dijo intentando detenerme de pensar, pero asentí y él fijo su vista en el techo y yo aún lo miraba a él. – No importa. - Se pasó las manos por detrás de la cabeza.  – Vas a huir. – Dijo él mirando el techo como si no hiciera falta mirarme para saber lo que estaba a punto de hacer.

- ¿Al menos sabes porque huyo? -Pregunté y después de eso, se paso la otra mano por la cara. – Tengo una idea.

- ¿Necesitamos hablar?  –No estaba molesta pero tampoco de acuerdo con lo que él estaba haciendo. Negó con la cabeza. – Porque no soy la única que tuvo la necesidad de huir.

-En realidad no quiero nada. – Dijo él dando por terminado ese tema y lo odiaba porque yo tenía que decirle muchas cosas y necesitaba que las escuchara.  -Pues yo sí. – Señale.

Harry se giró dándome la espalda ignorándome. – ¿Qué es lo que ocurre entonces? – Preguntó más serio. -Porque te digo que me he enamorado de ti pero insistes en lo que paso, déjalo ir ___________.

Respondí recargándome en mi mano, ahora mirando su espalda donde varios tatuajes lo habían marcado. -No. Es que lo que dices ni siquiera es coherente. – No había visto eso antes. Era el signo de una división.  – Y yo estoy aquí esperando hablar de ti sobre…

Su respuesta me distrajo. - Así como nuestra relación. – Soltó interrumpiéndome.  – Nada lo es. No todo necesita una explicación.

-Me dejaste, en la peor situación. Me dejaste por dos meses y me dices que te… ¿Cómo si quiera es eso posible? – Pregunte. Harry se levantó. – Harry escúchame… ¿Y ahora a dónde vas? – Pregunte pensando si seguirlo o no.

- ¡Al puto baño a orinar! – Grito cerrando la puerta de golpe.

Genial.

Me quede unos minutos a que volviera, pero escuche la regadera. -No necesito esto. Tienes razón, no todo necesita una explicación yo y mi curiosidad en nuestro afán de meternos en lo que no nos importa. – Me levante con las cobijas y busque mi ropa interior en el suelo, coloque mi bra en su lugar y busque mi vestido, cuando estaba colocándome mis zapatillas Harry salió con una toalla en la cadera. Mirándome de pies a cabeza.

-Te lo dije. – Soltó duro.

- No estoy huyendo. Te estoy esperando.

- ¿Para qué? ¿Qué más necesitas de mí que no sea sexo? Porque sabes muy bien que no me gusta que me cuestiones. Dime y veré si te puedo ayudar.  – Hice una mueca, si no le digo ¿Haría si quiera un cambio? Me quedé callada varios minutos y él comenzó a vestirse, pero me miraba de vez en cuando para asegurarse de que sus palabras habían entrado en mi cabeza.

-Harry no quiero pelear más contigo. No me necesitas, me quedo bastante claro todas las últimas veces no entiendo porque crees que yo sí te necesito a ti, a ti más que a nadie. – Él tomo uno de los cojines de la cama y lo lanzó contra la pared. Me levante antes de que dejara que él me hiciera dudar. – Llámame cuando estés dispuesto a hablar porque no tengo nada más que hacer aquí. Gracias por el sexo. – Salí de la habitación caminando hacia las escaleras y por alguna razón vi algo diferente en el pasillo que daba a ese cuarto…

- No. – Dijo Harry mientras yo ya caminaba hacia allá. Había más luz en ese pedazo de la casa, al acercarme me di cuenta de que la habitación estaba vacía y que ya no tenía puerta, no únicamente porque la había descompuesto, sino que no estaba nada.
Entre y ya no había ni siquiera sus notas pegadas a la pared solo un poco de pintura de color blanco. – Es obvio que entraste y descubriste muchas cosas. – Dijo él. – Sé que sabes que no firme aquel documento y sé que sabes ahora que no hay tal proyecto.  – Dio un paso hacia mi dirección y yo uno hacia atrás.

Pregunte - ¿Desde cuándo lo sabes?

-Desde hace mucho.

Levante la voz como reflejo. -Harry.

Se comenzó a colocar los pantalones que llevaba en la mano. -Antes de que tú te mudarás aquí. – Mi rencor hacia él aumento en segundos y me di asco por haberme acostado con él quién siempre ha sido un mejor mentiroso.

Y de nuevo era yo la que se preocupaba más por él que él por si mismo. ¡Qué se vaya al puto infierno el estúpido acuerdo! -Si yo soy una mierda Harry, tú me llevas la puta delantera. Eres un maldito egoísta. – Pase a su lado y camine hacia las escaleras - ¿Qué era lo que estabas pensando, Harry?

- __________.

-¡Déjame en paz! ¡No entiendo que fue lo que les hice! ¿Qué te hice? – Grite eufórica y estaba aguantando las ganas de llorar porque no me podía controlar, intento tocarme, pero lo empuje. - ¡No me toques!

-No te dejare ir. – Dijo él antes de que yo siguiera caminando hacia la salida de la casa.

-¡Pues deberías, porque ya no quiero estar ni un segundo más contigo otra vez! ¡No quiero! Siempre acabas con lo poco que me queda y sabes que es lo peor, que yo siempre soy la que vuelve a ti como si te necesitara, pero la verdad es que no te necesito. ¿Qué quieres de mi?

-Desde un principio debiste saber que esto no terminaría o sospecharlo mínimo. ¡No me culpes de tu sufrimiento existencialista! ¡No me culpes sobre lo que no estaba bien en tu vida! ¡Deja de hacerlo! – De algún modo logro acorralarme contra la pared, si veía de cerca algunas gotas aun resbalaban por su cuerpo. - ¡Deja de culparme por todo! ¡Si Liam te hubiera amado lo suficiente él habría hecho más por ti! ¡Yo no te pedí nada a cambio! Siempre has sido tú la que termina herida por su curiosidad. ¡Siempre has sido tú la que termina queriendo más! ¡Yo no puedo darte más __________! Al menos… al menos no si yo no quiero.

Limpié mi cara con mi muñeca. Harry merecía una patada en su trasero y yo iba a ser quién se la diera. -  Por mi curiosidad descubriendo tus malditas mentiras, Harry. Pero tienes razón, siempre he sido yo. Así que bueno, está vez voy a ser yo la que se va. Así que déjame ir y juro que ni siquiera tendrás que verme de nuevo. Y será lo mejor que hayas hecho hasta ahora. -Como no sé quitaba comencé a golpearlo con mis puños que luego él tomo en sus manos deteniéndome. – Mínimo debiste advertirme antes de meter las putas manos al fuego, Styles. ¡Así hubiera sabido que esperar! – Grite al borde de explotar.

-¡__________!- Respira. Respira.

Era como un flashback. No habíamos hablado como por dos meses. Cuando recibí la llamada iba pisando las hojas de los árboles en Canadá.

-___________. – Vi a Harry sostenerme en cuanto mis piernas me traicionaron. Y deje de escucharlo.

No vi quién llamaba. - ¿____________? Tus padres…- Lancé el celular con todas mis fuerzas luego de lo último. Varias personas voltearon a verme.

-¡__________! – Dijo Harry mientras me sostenía entre sus brazos.


Lo último que dije fue: Será la mejor decisión que he tomado en mi vida. 
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Sáb 22 Oct 2016, 8:23 pm


Capitulo: La verdad (Parte 1)

Escuché a Louis tocar la puerta de la habitación en donde me quedaba. - ¿___________? ¿Sigues viva o tendré que ver tu cuerpo sin vida en la cama?

-Tendrás que ver mi cuerpo sin vida en la cama. – Conteste sin animo, él entro al cuarto, luego sentí su peso hundirse a mi lado por encima de las cobijas. Me pegué más a él y me dejo abrazarlo.

-Gracias por lo que hiciste ayer por mí. – Dijo él y sentí. – Eres mi mejor amiga y no tenías por qué hacerlo.

- No importa. Te lo debía. – Dije yo, ayer había hecho mi esfuerzo por salir de la cama y verme bonita (presentable, mejor dicho) para acompañar a Louis a su exposición. Había un artista en este departamento y no era yo. – Lamento haberte dado una cachetada. – Me disculpe también.

- No. De hecho, es una de las cosas que te agradezco de no ser por eso creo que hubiera vomitado en cuanto la gente comenzó a entrar para ver mis fotos. – Dijo él. Iba a decirme algo más pero su teléfono sonó. – Hola, Louisa. Sí, no importa. – Contestó a la encargada del evento. Ni siquiera imaginaba que iba a lucir así de fantástico y hermoso. Era un lugar de paredes negras con las fotografías de Louis en todas partes y en todos modos. El piso era de madera y había luces en ellas. Louis apareció de pronto. – Si crees que así luce genial es porque no has visto la verdadera exposición ¿Podrías? – Señalo a la mujer rubia que apago las luces. Estuvimos unos segundos a obscuras y de pronto las luces del piso se encendieron. – Avanza. – Dijo Louis, di dos pasos y los cuadros se iban encendiendo una por una con luces blancas que la alumbraban. Me alegre de haber asistido. - ¡NO ME JODAS! ¡NO PUEDO CREERLO! ¡GRACIAS! ¡MUCHAS GRACIAS! – Grito Louis a mi lado, me destape la cara para verlo y él de inmediato comenzó a saltar en la cama.

-¿Qué sucede?

-He vendido toda mi galería y apenas han trascurrido 8 horas desde que termino. – Sonreí. - ¡También quieren verme en EUA! ¡Quieren saber si puedo ser el fotógrafo de varias revistas, sitios de marcas importantes! – Grito emocionado. – Gracias a ti. – Negué.

- No, fue gracias a tu esfuerzo a Louisa. Invítala a cenar. – Sugerí yo. – Además no pudo evitar ver tu trasero y saborearlo. – Dije yo cómplice.

- ¿Quién sí? Tengo un buen trasero, pero no sé si deba…

- Hazlo, modesto. – Le di su celular y marcó.

-¡Louisa! – Grito y cerró los ojos dándose cuenta de que había gritado. – Louisa. – Se recompuso. – Louis, de nuevo. Me preguntaba si quisieras cenar conmigo… en agradecimiento. – Le di una patada en su pie despacio.

-Que agresiva. – Se quejó en voz baja tapando el teléfono para que no nos escuchará.

-No tenías que decir eso. – Susurré y comenzamos a pelear mientras él hablaba por teléfono. – Es decir… en agradecimiento, pero también porque me gustaría cenar contigo. Bien, de acuerdo. Sí… ok paso por ti a las 9. – Dijo él y colgó. – Me dijo que sí. – Dijo él y se volvió acostar a mi lado.

-Fue gracias a tu trasero. – Replique yo molestándolo. – ¿Estarás bien unas cuantas horas sola? No debí invitarla sabiendo que estás conmigo.

-Diviértete. Estaré aquí mañana. – Dije yo, escuchamos que alguien llamaba a la puerta antes de que pudiéramos conversar más. Él se levantó y salió del cuarto, yo hice lo mismo para tomar un vaso de agua. – Tal vez podamos salir de karaoke mañana y demostrar mis talentos ocultos. – Dijo él y reí. – Si, hagámoslo mañana. – Tomé un vaso y me serví agua.

-No. No está. – Escuché decir a Louis lo bastante frío como para interesarme en la conversación pronto escuché que cerraba la puerta, me asomé un poco y segundos después la puerta comenzó a vibrar. -¡_________! ¡­_______!

- ¿Ese es Harry? – Pregunté caminando hacia la puerta y Louis se interpuso. – Está borracho. No debes hablar con él sino quieres, _________. ¿Cómo rayos llego aquí? – Pregunté, dando un paso hacia atrás en cuanto la puerta vibro de nuevo por uno de los golpes de Harry. - ¿Qué vas hacer?

- No lo sé. Ah, supongo que debería llevarlo a su casa, no dejaré que se mate si es que vino conduciendo. – Louis abrió la puerta y detuvo el puño de Harry que casi le choca en el pecho. - ¡Detente, imbécil! – Grité, pero me arrepentí no pretendía golpear a Louis sino la puerta porque perdió en equilibrio. - ¿Cómo llegaste aquí? – Lo sostuve, lo primero que hizo fue girar su rostro para besarme sabía a alcohol e incluso ebrio sabía cómo usar su lengua. Me detuve no iba a dar un espectáculo, tome sus llaves de su bolsillo y Louis me ayudo a llevarlo a la planta baja donde estaba su auto, me sorprendió lo bien estacionado que estaba. – Creo que sabe lo que hace. – Dijo Louis sin ocultar su asombro por lo mismo. Abrí la puerta y le coloqué el cinturón. -Tal vez yo deba… cancelar mi cita, me necesitas aquí. – Dijo Louis mientras cerraba la puerta. -No. Siempre estás en mis líos, así que no. Ve, disfruta tu cita y pórtate mal. – Le di un abrazo. – No sé si deba dejar que te vayas con él. – Se cruzó de brazos y entendí porque Louis y yo nos llevábamos tan bien. Y era porque él me cuidaba desde que nos conocimos, se comportaba como mi hermano, era eso o le gustaba. Aunque lo dudaba mucho. Camino detrás de mí y me abrió la puerta de la camioneta para que manejara. -Te mandaré un mensaje en la noche. Contesta para saber que estás bien o tendré que ir a verte y no quieres eso o ¿sí? – Se quejó él, asentí. – Dejare la llave de mi departamento donde siempre está bien. – Asentí de nuevo, luego de eso cerró la puerta y yo comencé a manejar a la mansión Styles.

- Espero no hayas causado algún accidente, Styles. – Le comenté, pero él comenzó a reír. – No te rías, te lo estoy diciendo enserio y hablaremos más tarde sobre esto porque presiento que está mal.

- Acaso… ¿Te gusta él? … ¿Me has dejado por él? – Tomo una bocanada de aire y escuche como si tomara algo. Y lo estaba, se empino una botella de algo, estire mi brazo y se lo quite poniéndola en el portavaso de mi lado. – Si que venias preparado. – Señale.

-¿Es por sus ojos azules? – Preguntó de manera melosa y arrastraba un poco las palabras. – No. – Conteste. No dejaría a alguien por sus ojos, miré a Harry, tenía ojeras bajo sus ojos, lo único que lograba era resaltar lo verde de sus ojos. – No es por que sus ojos son azules. 

- ¿Y por qué no te quedas conmigo? – Preguntó de nuevo, jugando con el botón que bajaba el vidrio de la ventana. Así que lo bloquee.

- ¿Cómo es que preguntas cosas tan cuerdas si estás borracho? – Dije yo. – Todo da vueltas. – Contestó y me burlé de él. – Apuesto a qué sí. Apestas, literalmente. 

Llegamos a su casa y baje del auto dándome cuenta que estaba en pijama y en calcetas cuando pise una roca. Abrí la puerta y lo vi reposar, tenía los rizos detrás de las orejas, vestía una playera negra de Guns and Roses con jeans. Me estiré un poco para poder quitarle en cinturón de seguridad y solté un grito pequeño, me había dado una nalgada. – ¿Te he dicho lo buena que estás?

-No Harry. – Bufé. – Nunca me has dicho lo buena que estoy. Vamos necesito que me ayudes a ayudarte. – Lo tome de la mano y me pase uno de sus brazos por encima de mi hombro, él era muy alto. Bajamos del auto y caminamos hasta llegar a la puerta a duras penas. Luego venían las escaleras, pero Harry quería acostarse ahí mismo. – No, Harry. – Me quejé. – No vas a dormir en el suelo, no seas molesto y sube. – No iba a poder cargarlo si se acostaba en el suelo. Él me arremedo y subió las escaleras, creí varias veces que terminaríamos en el hospital porque perdía el equilibrio en ellas, iba a acostarse, pero lo obligué a meterse en la regadera y abrí el agua fría.

Se sentó en el suelo murmurando que estaba cansado. - ¡Maldición! – Grito él al sentir el agua caer en su cuerpo. Metí un pie adentro para que no pudiera salir, dándome cuenta que solo usaba calcetas y que terminaría mojada y sin ropa. - ¡Déjame! -Negué. – Harry, apestas a alcohol. – Dije yo poniendo una mano en su pecho. –¡Mierda, _________! ¡El agua… el agua está helada! – Grito, pero se quedó ahí porque señalé que estaba demasiado ebrio como para siquiera mantenerse de pie sin tambalearse, minutos después cuando vi que comenzaba a tiritar cerré la llave de agua fría y abri la caliente, iba a pasarle pase una toalla.- ¿Te sientes mejor? – Pregunté viéndolo, asintió estire mi brazo para que tomara la toalla, pero tomo mi muñeca y me jaló dentro haciéndome caer sobre él. Solté un grito su ropa húmeda y estaba tardando en salir el agua. Sin pensarlo dos veces me beso de nuevo, moví mi boca un poco. – Harry… - Pero él me posiciono sus labios sobre los míos, sus manos se posicionaron en mi cintura y mis manos buscaron su lugar detrás de su cabello, me besaba con pasión y con deseo, olvide que estaba enojada y triste con él. - Ella murió, _________. Justo en una semana como esta, en un día como hoy. – Soltó Harry. – Y puedo vivir con eso pero no cuando estoy contigo… porque cuando lo estoy… - Sentí los gritos de súplica que Harry no gritaba, vi las lágrimas que Harry no lloraba, sentí el dolor que emanaba de él.– Cuando estoy contigo la olvido y no es correcto.

Y es por eso que te necesito.
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Dom 23 Oct 2016, 10:11 pm


CAPITULO: LA VERDAD (PARTE 2) 

Harry se estaba rompiendo frente a mí y dolía, verlo dolía, el cabello se le comienza a pegar en el rostro. - ¿Por qué me dices eso? ¿Es por eso que hiciste lo que hiciste, Harry? – No contestó, pero no me importo y tal vez era porque apreciaba que me dijera la verdad, aunque estuviera aun alcoholizado. Me abrazo antes de que volviera a preguntar más, sólo que esta vez me quito la playera del pijama, yo quite su camiseta, nos deshicimos de lo que quedaba de nuestras ropas y me quede ahí abrazándolo completamente desnudo de todas formas.

No podía creerlo.

Harry Styles era una pieza rota.

-No me dejes. No hoy. – Dijo él entre mi cabello. ¿Iba en contra de mis principios después de todo? Pegué mi rostro en su pecho, y comencé a hacer líneas en su cuerpo. -Nos quedamos así por un gran rato y no necesitaba algo más.

Salimos de la regadera, me coloque ropa de Harry para vestirme mientras él hacía lo mismo de manera más lenta, tenía los ojos hinchados y rojos, me acerque a él para ayudarlo y una vez hecho lo hice acostarse en la cama, me acosté de su lado él recargo su cabeza en mi pecho mientras yo jugaba con su cabello caramelo, haciendo trencitas. Apostaba a que no había estado durmiendo bien por esto, después de todo no había pasado más que una semana desde el juicio de sus padres, ni él ni yo habíamos hablado al respecto, no es que él hablara mucho. – No recuerdo… haber tenido tanto sueño en mi vida. – Susurro él. Se encontraba mejor y ya no olía a alcohol. – Duerme. – Dije yo, iré por unas pastillas para que te sientas mejor… No. – Parecía a punto de llorar en cuanto levanto su rostro para mirarme recordándome a un niño pequeño.

Harry. ¿Qué te hicieron?

No me moví. Nunca había sido tan sentimental, pero él estaba tocando mis sentimientos, me estaba aguantando las lágrimas porque sentía su dolor en carne propia. Se acomodó un poco más arriba y me estire para besarlo.  Era lo único que se me ocurría hacer por él.

Hablo en mis labios. No podía, pero aun así debí intentar estar ahí para ti. – Asentí.
Conteste: El hecho de que lo sepas ahora… - No me concentraba, no con él en mi boca. - Te lo diré después. – Continúe besándolo, Harry era un coctel de sentimientos en este momento. Respiré profundamente en cuanto sentí su nariz rozar con la mía y luego de eso deposito un beso en mi cien.  -Hagamos el amor. – Susurro. Nos invadía la soledad constantemente, reo que éramos más penas que alegrías, no debí haberme involucrado tanto. Sus manos buscaron torpemente mis caderas y las mías buscaban su corazón.
Quite la ropa de mi cuerpo y la suya, quería tenerlo, quería a Harry en mí, conmigo. Me moví sobre él lentamente mientras él hacia un camino en mi cuerpo de su lengua y de sus dedos. Nos veíamos con odio, con recelo, con perdón, con sentimiento, éramos compañía. Tenía miedo. - _________. – Gimió mi nombre, como si le doliera decirlo. Continuamos más y más rápido. - __________... mis uñas se enterraron en sus hombros.

Insano. 

Nuestra relación era insana.

No podía ser amor.

¿No podíamos estar haciendo el amor?

Vi a Harry arder, sentía su piel, lo sentía mío y era de él. No importaba cuánto daño me hiciera, siempre terminaba a su lado ¿Y si era una mala jugada del destino? Me tomo de la mano y él sonrió de manera triste porque nos dimos cuenta de que nuestras manos encajaban perfectamente.

No. No era cierto.

Lo bese fuerte y pegue mi frente a la suya, sentí como una de sus lágrimas mojaba mi mejilla mientras él se movía dentro de mí, gemí de placer, susurre su nombre en su cuello, entre sus brazos que eran un bonito lugar para estar, aunque no hubiera vida ahí, aunque tuvieran las manos que me jalaban bajo el agua, bese su cuello y pase mis labios por cada uno de sus tatuajes, pase mi lengua en su torso, enrede mis dedos en su cabello. Rompí en llanto y ayudé a cargar un poco de su peso con el mío mientras lo sentía aun en mí, moviéndose de pronto en zancadas más rápidas que despertaban todo mi ser. Harry me veía, él realmente me estaba viendo.

Mi cuerpo vibro con el suyo entre sudor y sal.

En el infierno.

-Te quiero, ____________. En verdad te quiero.

Él me acaricio la mejilla siendo el gesto más delicado que ha tenido conmigo nunca, él también derramaba lagrimas aún más pesadas. - ¿Estarás aquí cuando despierte? – Mentí, no lo sabía. Me acomode a su lado de la cama enredando mis piernas con las suyas abrazándolo, llenándome de su aroma, pasando mi brazo sobre su cuerpo para estar más pegada a él. Acaricié su rostro logrando que se durmiera profundamente, también me perdí en un profundo sueño.

Siento algo pesado sobre mí, me muevo un poco y una respiración roza la piel de mi cuello, al abrir los ojos veo los largos cabellos caramelo que se mueven con mi exhalación. Harry. Realmente no quiero levantarme, debe estar a punto de obscurecer, me muevo un poco porque comienzo a sentirme acalorada bajo el cuerpo de Harry. Paso la punta de mis dedos sobre lo tupidas de sus pestañas, y también me concentro en lo delgados que son sus labios, abre la boca fingiendo morderlos despacio. – Buenos días. -Dice él y sonrió, parecía más descansado, más tranquilo. Me pregunte por unos segundos si se acordaba que estuvo triste. – Debe ser de noche.  – Respondo, veo que han desaparecido un poco las bolsas bajo sus ojos. - ¿Vamos a comer? – Preguntó él, no quería levantarme a ningún lugar, pero mi estómago me traiciono. - ¿Y si mejor pedimos algo? – Sugerí y él asintió. - ¿Pizza o comida china? – Comida china.

Él pidió la comida china y se levantó de mala gana colocándose los bóxeres y los pants para recibirla además tomaría pastillas. Me quede acostada en la cama, me dolía el cuerpo, tome los bóxeres y la playera de Harry colocándomelos, también camine al baño para bajar a secar nuestra ropa. Harry caminaba descalzo por la cocina pasé a su lado para ir a la secadora, al girar me lo encontré mirándome desde el umbral. - ¿Qué?

-Te ves tremendamente sexy en mi playera y con mi ropa interior. – Paso la lengua por sus labios, camino hasta a mí y me sentó en la tapa de la lavadora.

– ¿Te molesta? – Pregunte, contesto ronco enrede mis piernas en su cuerpo. – No en realidad. – Harry había despertado un sentido sexual en mi de pronto y él parecía insaciable, sentí como bajaba su mano hasta el bóxer y la metía para tocarme en mi intimidad. Metió uno de sus dedos sorprendiéndome, luego otro y otro. Se movía delicadamente pero cada que hacía eso, me hacía gemir y mover mis caderas hacia él.
 
Recuéstate un poco. – Dijo él metiendo su mano bajo mi trasero hasta que logro bajar el bóxer que traía, se acomodó entre mis piernas y yo volví a temblar de placer al sentir su lengua jugar conmigo, al sentir sus labios bajar y subir ese espacio. Sentía su lengua moverse más rápido en mí, mis manos buscaron algo en que aferrarse. – Harry. – Tragué saliva, y apostaba a que él estaba sonriendo. Mis piernas querían cerrarse con un ligero temblor, porque estaba demasiado excitada que iba a llegar a un orgasmo en cualquier segundo. Comencé a gemir y a mover mis caderas hacia él, mi cuerpo le imploraba que no parará. - Oh, Harry…

Él me beso la pierna y mordía un pedazo de mi piel ligeramente. – Amo ese lunar. – Dijo él y no pude evitar sonrojarme y sentir mi interior arder. Respire profundo y trague saliva recobrando mi compostura. Sabía de qué lunar hablaba. Se acercó a mis labios y me beso con lujuria. Él podía conmigo. – Sabes bien. – Hablo él, sólo provoco que de nuevo tuviera ganas de tener sexo. Iba a decir algo, pero el timbre sonó, me bajo de la lavadora y salió del cuarto de lavado, me vestí de manera rápida y entre al baño a mojarme la cara con agua helada, estaba despeinada y acalorada.

¿Qué estás haciendo? Yo… no lo sé. Él me necesita en este momento y no la estoy pasando mal.

-¿__________?- Escuche a Harry buscarme.
Conteste: Voy en un segundo. – Observe el espejo de nuevo para continuar discutiendo conmigo.

¿Y bien? Vas a fingir que nada paso, dijo mi reflejo.

No, pero ¿Ya viste lo bien que estamos?

Él además de mentirte, hizo que te metieran pastillas para no embarazarte mientras estabas en el hospital, como siempre un paso delante de ti y tú no reclamaste. ¿Por qué actuas como si estuvieras defendiéndolo? Después de todo lo hijo de puta que ha sido.

¿Qué no lo odias?

¡Por supuesto que sí!, dije yo.

Salí del baño y busqué a Harry en la sala, estaba buscando algo en la radio y me sorprendió que dejará una estación de música jazz.

Me dio mi plato de comida y me senté del otro lado del sillón -¿Qué sucede? – Pregunte, metiendo un bocado de tallarines amarillos.

Suspiro después de que insistí. -Intento recordar cómo fue que llegaste. – Me burle de él. – En verdad, causaste un drama. – Respondí, no podía creer que no se acordara. – Llegaste al departamento de Louis y estuviste a punto de golpearlo sin querer, busque en tus bolsillos y esperaba a que me dijeras algo: ¿Manejaste ebrio?

-No. – Contesto frunciendo su ceño y contesto con la boca llena de comida. – No soy tan imbécil, no recuerdo mucho pero no maneje alcoholizado. Agradezco que me hayas traído. Negué, porque se refería a que lo agradecía por el sexo. – Harry… ¿El alcohol era uno de tus problemas? – Eso lo congelo por unos segundos. – No. – Contestó, pero supe que me mentía, de alguna manera sabía que lo hacía.

No pregunté nada más. -Pienso en ti. – Bajo la mirada a su plato. – Continua. – Pedí. –Y no quiero hablar más de ello, apuesto a que dije mucho que no tenía que decir.

Tragué la comida que metí a mi boca. – No, en realidad. Pero eres alguien curioso cuando bebes y valiente. – Contesté recordando su nalgada y las preguntas que había hecho.

-No pretendía ofenderte. No quería… - Lo interrumpí. – No lo hiciste de hecho me hiciste pensar. Pienso en esto, pienso en lo que sucedió… pienso en mí y en lo descarado que eres, pero también en lo dulce que puedes llegar a ser. Y pienso en… -Levantó. -Pienso en que te hice el amor.

Sus labios que eran una línea pronto se tornaron en una sexy sonrisa. -Pero no cambia nada. – Termino - ¿Verdad?

Me encogí de hombros. – No sé, porque cada vez que estoy contigo es como si me nublarás la vista, antes más que ahora. Y no me gusta, porque me siento débil.-Contesté. – Como cuando me prometí que no iba a volver, pero mírame, aquí estoy.

Escuchaba el eco de mi voz, comencé a sentirme alerta. - ¿Qué te pregunté?

-La razón por la que te había dejado.

-Ya veo… no tienes que decir palabra alguna. Sé que …

- ¿Sentías eso cuando me iba? – Pregunté adentrándome a obscuras, en mi mente la pregunta tenía camino y eso hacía sentido. Harry dejó el plato a un lado y se llevó las manos a la barbilla pensado. – No, pero me dolía porque… porque ella hacía lo mismo.

Me mordí los labios, mi inseguridad quería salir a flote. – No, no pienses que esa es la razón por la que quiero que te quedes. – Se acercó a mí, olvidando el significado de espacio personal. - Allá arriba en verdad hice el amor contigo, quiero que sepas que te quiero completamente… te quiero. Vaya hace mucho que no decía eso. Pero de igual manera no sé cuáles serán las consecuencias de mis acciones y no … no me arrepiento de haber hecho lo que hice porque sé porque lo hice, por eso no puedo darte más, pero de igual manera pido que te quedes.

Lo que él decía me dolía, pero estaba bien estaba siendo más sincero que antes. 

Egoístamente sincero.

Sentí su nariz rozar mi mejilla mientras con sus brazos se apoyaba en el sillón. -No puedo pensar por ti Harry, mucho menos vivir por ti. – Contesté. – Tengo miedo de lo que puedas hacer porque tal vez tu no sepas las consecuencias de tus acciones, pero yo sí, porque siempre me lastiman a mí. Y ya he sufrido demasiado… es por eso que te pediré algo y necesito que me mires, por favor considéralo. Te lo suplico. – Susurre en su oído y bese su hombro desnudo.

Trague saliva en cuanto sus ojos hicieron contacto con los míos.

 ¡Hazlo!
 
¡Hazlo ahora!

-Harry, quiero que … Harry tengamos un bebé.
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Dom 13 Nov 2016, 11:08 am

Capitulo: Estrella fugaz.

Ni siquiera quería despertar. No quería moverme y no lo hubiera hecho, pero tenía que hacerlo y no por mi sino porque se los debía.

Hoy sentía que todas mis acciones eran eso acciones programadas para sobrevivir a este día. Compré las flores, las favoritas de una persona a la que suelo recordar últimamente diario. Volví a subir al automóvil, los girasoles incluso con ese color amarillo se veían sin vida, sin luz. De camino hacia un lugar hasta donde las cenizas quedan o se van, me pregunté en que estaba pensando mi pequeña yo y en todas las razones por las cuáles debía odiarme en este momento. Subí el volumen de las canciones tristes que sonaban en mi cabeza para no pensar más o me consumiría por completo.

¿Cómo no me había dado cuenta antes? Resulta que siempre la he cagado. Mis buenas decisiones siempre terminan con corazones rotos, con sentimientos encontrados, conmigo como escudo.

Al llegar al susodicho lugar abrí la guantera y tomé la botella de whisky y las putas flores, las miré como un recordatorio de todo lo que había hecho. De todas mis malditas cuentas… y no pude con ello que comencé a gritar.

A veces es lo que uno necesita. Explotar. En donde sea, pero contigo. Para sobrevivir a un día, a este día.

-¡Maldita sea! ¡Maldita sea! ¡Maldita sea! – Grite viendo el acantilado donde los había dejado ir. Había pasado un año.

¿Cómo me debía de sentir?

El lugar tenía una placa en el pasto con sus nombres. Me deje caer al pasto verde que perdía también su color de manera lenta junto con todo lo que me rodea. Abrí la botella y la comencé a beber, tal vez así tendría la valentía de manejar directo al maldito vacío.

-Lo siento… lo siento mucho… en verdad lo siento. Y sé que no sirve de nada y que siempre lo decía, pero no fue apropósito. Perdón, perdón. – Escuche ruido detrás de mí otro paso y supe quién era, en otro momento mi corazón se hubiera congelado, pero hoy no.

Él espero hasta que estuve preparada para girar a verlo después de hacerme trizas, detrás de él varias personas que conocía estaba igual esperando. Lucían superficialmente tristes, bebí otro poco de mi botella que tenía menos líquido, considerablemente menos.

Me levante temblorosa y molesta. – Ellos lo sienten. – Dijo el chico fugaz, aquel que tenía rizos de color caramelo, aquel que poseía los ojos verdes que lucen ahora muertos, aquel que podía ser el mismo infierno. Los mire por encima de su hombro. – Ellos en verdad lo sienten y quieren decírtelo… y decírselos. – Vi las flores que traían y eran girasoles y las típicas favoritas de mi padre, las rosas rojas.

Negué. – ¿Cómo se atreven a venir?- Dije despacio.

-Yo lo siento. Y quiero decírtelo.

Váyanse de aquí. – Pedí con la voz rota. Harry cerro los ojos, sabiendo que también quería que se fuera él. Al no moverse tome un poco de valor con mi whisky en los labios. 

– Váyanse. – Mire a su familia rota. Mire a cada uno de los integrantes, a Gemma, a su madre y a su padre. Ninguno de ellos se movió, como siempre tan acostumbrados a obtener lo que quieren, di un paso más hacia ellos y lancé la botella hacia su dirección. -¡Váyanse! – Sentí unas manos tocar mi cintura y jalarme demasiado tarde, puesto que la botella ya se había roto cerca de ellos que retrocedieron. - ¡Lárguense! ¡Váyanse a la mierda, cada uno de ustedes! – Grite con fuerza que creí que mi garganta se desgarraría, gire a ver a Harry. -¡Vete de aquí! ¡Vete de aquí, gran pedazo de mierda! ¡Y llévate a todos contigo! ¡No vuelvan jamás! ¡No vuelvan jamás aquí!

A lo lejos vi a Louis acercarse con unas rosas en su mano y ver la escena en la que me encontraba, él troto hasta a mí y Harry me soltó sin más. -Es hora de que se vayan. – Dijo Louis al pasar cerca de los padres de Harry.

-Lo sienten, ________. Sólo eso. – Dijo Harry de la manera más calmada posible.

Lo mire molesta y si no hubiera sido por Louis que se interpuso le hubiera dado un golpe. 

– ¿Y a mí de que me sirven sus disculpas? -Respondí.

-Él ya se va. Adiós, Harry. – Anunció Louis cerca de mi oído y finalmente abrace a Louis porque lo necesitaba. Vi a Harry caminar junto con sus padres y finalmente todos subieron a sus autos dejando las flores en el suelo. Harry fue el último en irse, me brindo una mirada triste antes de eso y le mostré mi dedo medio.

Louis dejo las flores que había traído y las acomodo alrededor de la lámina para después sentarse conmigo en el acantilado, pero lejos de la orilla., sabía que pregunta quería hacerme así que simplemente la conteste. -A mamá le gustaba el océano y a papá le gustaba el clima. Era lo mínimo que podía hacer por ellos. – Louis asintió. -No tengo ni idea de cómo consiguieron llegar hasta acá. – Respondí y él me dio su mano.

-Su muerte no fue tu culpa. – Dijo Louis y tome su mano intentando no reír. – Lo fue. Mamá se estaba deprimiendo y papá la llevo a un viaje en … ellos iban a verme. Yo estaba en Canadá y su destino era allí. Fue mi culpa. Completamente. – Llore aún más y tome una gran bocanada de aire. Me recosté en el piso queriendo desaparecer. Y seguí llorando más y más que por un momento creí que no iba a parar, pero estaba sacando y desahogándome todo lo que no pude en el año.

Louis me dio una mano para ayudarme a levantar después de detenerme. -_______... -Louis se enderezó de manera protectora y una vez de pie después de varios minutos hable.

-Liam.

- Yo… yo traje flores. – Dijo él, mostrándomelas y asentí. Mire a Liam, al gran hombre en el que se había convertido. – Lo siento mucho, ________. En verdad lo lamento. – Dijo él acercándose a darme un abrazo rápido. – No es tu culpa. – Dijo él en un susurro. Aun me conocía perfectamente bien, supongo que eso no iba a cambiar. – Debes dejar de culparte y perdonarte. - No me sorprendía que él estuviera aquí, puesto que él había venido para pasar ese día difícil conmigo. Coloco las flores y se quedó unos minutos en silencio. -Ellos no te culpan, así que tu no deberías de hacerlo. -Liam dio unos pasos atrás antes de irse. – Te amaban, tenlo por seguro. Sí necesitas algo… Llámame. Siempre estaré para ti.  -Sonrió de manera dulce.


Una vez que Louis estuvo seguro de que no estaba tan borracha como para conducir subí a mi auto y aplaste las flores que habían traído los Styles.  

Fuimos al pueblo más cercano, donde ambos nos quedaríamos hasta mañana. Caminamos hacia la cafetería más cercana. – Iré por los capuchinos. – Dijo él mientras yo tomaba asiento. Louis era un gran mejor amigo. Había venido desde Florida para estar conmigo y en verdad se lo agradecía, nuestra relación era como la de hermanos. Nos cuidábamos el uno al otro a pesar de todo por lo que habíamos pasado en los últimos 6 meses.

Louis volvió con un rostro endurecido, me dio ambos cafés. – Espera aquí. – Dijo él viendo por la ventana, giré a ver a donde iba sin mucho ánimo hasta que vi a Harry levantarse de una de las bancas de la calle. Me levanté de inmediato y me apresuré a salir de la cafetería. – Louis.

Lou cruzó la calle y se acercó a Harry diciéndole algo, temía a que se fueran a pelear. Harry se quitó la mano de su hombro y le contestó algo, sin embargo, no avanzo porque me vio avanzar a ellos.  –Lou. – Dije yo antes de que, jalándolo del brazo, pero no lo moví ni un poco. -Aléjate de nosotros. Aléjate de ella. – Dijo Louis por fin cediendo.

Harry no me dejaba de ver y estaba fastidiada de él. – Harry, en verdad quiero que te vayas y esta vez no vuelvas. – Solté por fin. Pude ver como luchaba consigo al escucharme decir eso. – No sé qué es lo que quieres y no me importa, ya no. Así que te pido que me dejes de joder.

Se pasó una mano nerviosa por su cabello largo. -Esa noche, no hui. No lo hice.

Me encogí de hombros mientras respondía. –Sé que no lo hiciste, Harry. De verdad lo sé.  Y no importa. Fue lo mejor que has hecho por mí y te diré porque: me di cuenta de que pasaría toda mi maldita vida unida a ti de todos modos que siempre me ibas a herir y que no íbamos a mejorar…

Así que ese día me hiciste recordar lo que una vez te dije y te lo advertí, te dije que te enamorarías de mí.

Tú presencia únicamente me recuerda todas las mierdas que tú y tu familia me han hecho, así que no importa si tu huiste o no porque yo lo hice. No ha sido fácil, pero ha valido la pena y te doy las gracias porque eres lo único que me hace despertar por las mañanas para recordarme cuán jodida estoy y todas las razones por las que te odio.-Sonreí guardándome a un Harry roto de hace unos momentos, ese que me odiaba y me adoraba con todo su ser, ese que simplemente era una estrella fugaz: al principio incandescente que se va apagando lentamente.

Pero siempre se apaga.


Así que la lección de hoy es que nunca pidas un deseo a una estrella fugaz, no los cumplen… 

Acaban con todo lo bueno que tiene una persona ...

Y crean un monstruo. 
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Sáb 19 Nov 2016, 12:24 pm


Capitulo: Borde.

Llegue al bar que últimamente diario frecuentaba. Me senté en la barra y pedí un tequila para comenzar. Obviamente ese tequila sólo fue el comienzo de lo que sería otra gran borrachera. No me gustaba estar sobria, y ahora comprendía al mentiroso hijo de puta de Harry. Era mejor estar en este estado donde la culpa y las preocupaciones no te carcomen por dentro.

Mi mundo daba vueltas en menos de dos horas. Me sentía en mi zona. En mi maldita zona, sentía como mi cuerpo se movía al ritmo de la música de este lugar que no era el bar, sentía como miles de manos pasaban por encima de mi cuerpo, como mi sangre corría por mis venas sintonizándose con los latidos de todos en el lugar, con el mío.

No sé cómo rayos logre entrar al baño de mujeres con el tipo al que estaba besando, sentía sus labios salvajes y lujuriosos sobre los míos, me quería desbrochar el pantalón, pero sus manos eran torpes que enseguida se me quitaron las ganas de tener sexo. -Aléjate de mí. – Lo empuje un poco, pero me volvió a acorralar. - ¡Quítate! – Dije levantando la voz un poco más, me tomó de la mano sujetándola de manera fuerte, creó que mi adrenalina me ayudo porque le di un golpe directo a sus bolas, y de inmediato se acostó en el suelo retorciéndose de dolor. Me apresuré a alejarme de manera rápida a la salida del baño, pero la puerta se abrió y perdí el equilibrio cayendo al suelo.

Un tipo moreno se asomó encontrándome en piso. – Mierda, ____________. – Hablo él. En algún punto él me hizo reaccionar. ¿Cómo sabía mi nombre?


Lo siguiente que observó es que estoy caminado (o al menos eso intento) siento una mano en mi cintura que me arrastra y me obliga a caminar. - ¿Quién mierda eres? -Preguntó, me siento aún más borracha y siento como mi boca sabe aún a whisky o a lo que sea que haya bebido.

-¿Te hicieron algo? ¿Te duele algo? – Preguntó él sonando preocupado. Genial. Me había ganado a un acosador.

- ¡Maldita sea! ¡Maldita sea, estoy borracha! ¡Estoy borracha! – Grite riéndome a carcajadas, pero de pronto quería vomitar. Doble un poco mis rodillas y este sujeto de algún modo evitaron que me ensuciara¸ puesto que mis piernas me estaban traicionado.

Él me sujeta entre sus brazos cargándome hasta un automóvil.

Eso es lo último que recuerdo...

Que mi mundo da vueltas, que las luces son más brillantes de lo que en realidad son.
 
El dolor de cabeza me obliga a despertarme, el cuerpo me duele como si hubiera sido arrollada, mis manos se dirigen inconscientemente a abrazarme y me doy cuenta de que no tengo mi ropa puesta. Es ahí cuando me reincorporo de la cama que no es mi cama, ni son mis cobijas ni es mi habitación. Me reviso de manera rápida y me doy cuenta que estoy metida en una playera negra y en bragas. Me levanto buscando mi ropa, pero sólo está mi celular y mi cartera.

Salgo de la habitación de donde sea que esté. Y me encuentro sola en un departamento, en la sala hay unas bolsas que me permito investigar. Hay ropa que es de mi talla, sin dudarlo me la pongo porque está a la vista la mía.  Alguien carraspea atrás de mí y es él mismo hombre, un joven alto, moreno, de ojos miel quien está vestido simplemente con un pants y converse negras.

-Veo que despertaste y te vestiste. Bien. – De inmediato buscó todas las posibles salidas sin moverme si quiera un poco. -Soy Zayn.

- No lo sé, no te conozco. – Dije yo y él asintió. - ¿Y qué es lo que quieres de mí?

-Vaya, sí que has estado bebiendo más allá de tu limite.  – Dijo él y entre en pánico, ¿Cómo sabía?
Avance lentamente hacia atrás. – Será mejor que te sientes. – Dijo él y saque mi teléfono.
Marque al 911 -Mejor dicho: Será mejor que te vayas de donde sea que estamos o llamaré a la policía. – Dije yo muy segura.

Dijo él riéndose. - ¿Crees que te estoy acosando? ¡Nada que ver! __________, llevo meses buscándote. – Oh, mierda. ¿Y sí había perdido la memoria?

-No te conozco.

-Lo sé. Me llamo Zayn…
Quise dar un paso más hacia la salida más cercana, pero él se interpuso. - ¿Y eso a mí que me importa? – Pregunté.

-Debería porque somos hermanos. – Dijo él y ahora la que comenzó a reír fui yo. Tanto que incluso me costó respirar. – Sí que eres odiosa.

- ¡Y tú sí que eres un grandísimo imbécil! – Contesté y vi mis zapatillas en el suelo donde estaba la puerta. -Bien, hermanito. Fue un gusto. Vete a joder a otra persona con eso. Gire la perilla y estaba a punto de poner un pie fuera del departamento, pero él me llamo y cuando vi lo que estaba viendo perdí el equilibrio.

Sentí como el aire se iba de mis pulmones y comenzaba a ver borroso.

Ataque de pánico.

-___________...¿_________? – Preguntó Zayn. - ¿Qué tienes? – Dijo él y coloque mi cabeza entre mis rodillas. ¿Esto estaba pasando? ¿En realidad estaba pasado?  Minutos después que recupere el control de mi cuerpo y modere mi manera de respirar le quite la foto a Zayn y la observe bien.

Era mi padre con él en su cuello.

Por supuesto que era mi padre.

Mire a Zayn y en efecto tenía los ojos miel del mentiroso de mi padre.

Vivía en una telaraña. En una de mentiras. Una cada vez más y más grande.  - ¿Por qué me buscaste? – Al parecer no era la reacción que él quería puesto que se notó un poco incómodo. – Porque supe que estabas sola.

-¿Ah? ¿Así que querías hacerme compañía?  Gracias, pero no necesito de tu lastima. – Dije yo, en el fondo de nuevo sentía como mi vieja yo quería salir a flote, siempre hecha un lio, siempre llorando por todo. Pero no me gustaba ser esa yo, está era mi yo de ahora.

-No es lastima. Yo quería conocerte primero antes que… sabes que olvídalo, sabía que debías ser una decepción desde que te encontré hace mucho tiempo. -No pude evitar que mi mandíbula cayera, ¿Desde hace cuánto me había conocido? ¿Cómo me había encontrado? ¿Quién era?

-Habla. – Pedí. - ¿Qué quieres de mí?

Él negó al instante y me asesino con la mirada, mirándome como si fuera una malcriada. – Yo.No.Quiero.Nada.De.Ti.  Absolutamente nada. Te he buscado desde que … desde que ocurrió el accidente.

- ¿Cómo rayos sabes del accidente? – Pregunte levantando la voz, pero algo hizo un clic en mi cabeza. Debía ser obra de James. - ¿Te lo dijo James? ¿No es así? Tal parece que todo mundo sabe sobre mi vida cuando yo no lo hago. – Bien, Zayn. Te diré algo. Déjame en paz. Ya suficiente tengo con toda una familia de desconocidos, no necesito otra.

- ¿Así que nunca supiste de mí? Vaya. Casi todo lo que dicen de ti en la prensa, redes todo es muy real… deberías estar feliz de que tienes mínimo dos medios hermanos. – Dijo él, pero parecía que se había arrepentido. -Tendrías que estar así, pero tienes razón no nos conoces y nosotros sí pues no hay mucho que ocultar, parece que te gusta así.

Está vez si salí por la puerta, llegando a la conclusión de que en realidad estaba en un terreno de muchos departamentos. Y no tenía ni puta idea de donde me encontraba.

-¡Anda vete! Y agradéceme así de que te salve de estar en un lugar asqueroso con vomito en tu ropa. ¡Maldición! – Grito él quedándose en el umbral de la puerta mientras observaba a una chica de acerco que en el interior se estaba muriendo de miedo. Muy en su interior.

Lo mire de pies a cabeza, él debía ser mayor que yo por un año como máximo.

Me quede en silencio, abrazándome a mí misma intentando sentir el suelo bajo mis pies descalzos. - ¿Por qué ahora? -Pregunte.

-Entra y hablamos. Luego te llevare y te dejare en donde quieras. – Mi curiosidad me gano y camine de nuevo dentro de su departamento. Zayn me preparo de manera amable café y él tomo lo mismo. Supe que no me mentía puesto que a ambos nos gustaba el café amargo, sin leche ni azúcar. Igual que a nuestro querido, padre.

Todo comenzó cuando mi hermana mayor hace algunos meses le preguntó a nuestra madre sobre el hombre que nos dejó. Nunca hablamos de eso, pero recuerdo perfectamente el día en que eso sucedió cada detalle. Para cuando ella y yo nos dimos cuenta estábamos inmersos en una búsqueda. Nos rendimos o mejor dicho no quisimos saber la razón por la cual nos había dejado, estamos bien con nuestra familia de ahora. Tenemos un padre al cuál amamos completamente.

Meses más tarde James nos llamó. Al parecer estaba en el testamento…

Sentimos de algún modo lo que le paso, ________. Más tarde supimos que teníamos una media hermana. Don quiso buscarte al instante, aunque en realidad yo tenía mis dudas puesto que ahora ya sabíamos quien eras.

Finalmente te encontré, hace ya un tiempo. Sí que te gusta desaparecer del mapa.

Bebí el café sobrante -Llévame a donde sea. Hazlo.

Él no se opuso y no insistió más. Cuando llegamos al lugar en donde me quedaba fuera de la ciudad de Nueva York, baje del auto. – No me busques más. En realidad, no vale la pena conocerme. -Respondí yo. Había sido todo tan extraño. Ayer era una huérfana y hoy tenía dos medios hermanos.

-___________.

- Me encontraste en un bar, más que alcoholizada. Ni siquiera sé en donde quedo mi ropa. No me necesitan, dile a tu hermana que no soy tan interesante y cuéntale el asco que soy. – Cerré la puerta de su automóvil de un buen estilo clásico, un Mustang de color negro.
-Cómo quieras. – Dijo él y avanzó alejándose cada vez más por la carretera. Mientras entraba a mi casa en un lugar conocido como Atlanta, Georgia. 
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Sáb 03 Dic 2016, 7:52 pm

Capitulo: Nunca juegues con el diablo.
Salí de este lugar, siempre supe que no podía comprarlo, pero como siempre hago lo que no debo. Tomé la última caja y la subí a mi auto, había vendido todo lo que me caracterizaba y además de mi secretaria nadie sabía en donde estaba. Casi la llegaba a considerar una amiga… no, mejor dicho, una aliada.

Tenía que llegar a uno a mi hotel en la ciudad dentro de unas horas, coloque mis lentes de sol para este invierno que congelaba hasta lo que no podía y comencé a manejar. Después de que había huido y desaparecí sin dejar huella nadie más me había molestado a excepción de Harry. Me había convertido en lo que su familia quería, una maldita empresaria, no cualquiera,  sino la mejor.

Era la última Hamilton, tenía que hacerlo.

Baje del auto y me quite las botas para cambiarlas por unas incomodas zapatillas. 

La prensa me esperaba, nada nuevo comenzaron a bombardearme con preguntas hasta que mi guardaespaldas llego y me salvo de mi apuro. Esta vez caminé con seguridad.

-¿Qué nos dice del Sr. Styles? Hay rumores de que la última vez los vieron discutir fuera de un café. – Sonreí a la pregunta del millón. -Últimamente no se les ha visto juntos.

-¿Acaso alguna vez se nos vio juntos? – Pregunte sarcástica. – Nunca me ha gustado dar explicaciones. Sólo fue una discusión y si no sé nos ve juntos es porque somos personas de negocios. – Guiñé un ojo y seguí avanzando a la entrada del edificio, varias personas de seguridad se colocaron cerca de mí y evitaron que me siguieran abrumando.

-Hola. -Salude a mi secretaria Kim. Ella me dio mi café. - ¿Qué tal Atlanta?

-Bueno mientras duro. – Conteste intentando no recordar a Zayn.

-Esperan arriba y también está tu abogado con el padre de Styles. - Sonreí subimos al elevador y me sentía en el ojo del huracán. -Lo lamento no tengo ni idea de cómo se enteraron de que ibas a estar aquí y como los dejaron pasar.

-No importa. Subestimaron mi apellido, pero ya no me subestimaran a mí, quiero que me consigas un permiso para que ninguno de esos desgraciados se acerque de nuevo a mí. Y que mejoren la seguridad no por nada somos los mejores. – Dije al salir y ella abrió la puerta de la sala de este hermoso lugar. Mi madre siempre tuvo un buen gustó.

Todos se levantaron al verme por educación, me senté en la silla principal rodeada de personas que eran los jefes de los departamentos de mis empresas, el padre de Harry estaba sentado a un lado de James. - ¡Bienvenidos a mi fiesta! Mis dos mejores amigos están aquí pero no pretendo incomodarlos señores, adelante siéntense. -Dije sonriente.

Todo mundo obedeció, el motivo de mi visita fue que casi cada 3 meses se hacen juntas globales para tratar diversos temas, también era para hacer negociaciones con empresas importantes es por eso que la prensa está aquí. Styles estaba (sin ser invitado) aquí porque parte de mi dinero y de mis acciones eran suyas por el convenio, se había puesto en marcha después de que había abandonado a su 
hijo. Y James era el abogado de la familia y se auto invitaba sólo.

La junta siguió avanzando y finalmente acabó. La sesión pequeña había terminado. Mañana habría otra sesión que sería global y yo estaba invitada. Era algo así como los premios economistas.

-Srita. Hamilton ¿Podemos hablar? – Preguntó el Sr. Styles impidiéndome el paso, me moví incomoda y me alegré de que mi guardaespaldas estuviera aquí.

-¿Es sobre negocios?- Pregunte con sarcasmo.

-No, ________.

-Entonces no. Aléjate de mí, Styles. Si no quieres que te meta en problemas. – Aclaré caminando para otra dirección, él estaba a punto de tomar mi mano, pero mi guardaespaldas lo alcanzó y le dio una advertencia con los ojos. Gire molesta.

-Es Harry.

- Tú hijo, no mío.

-__________, lo sentimos. Anne lo siente y yo … yo en verdad lo siento. Lamentamos todo sé que no debimos…

Conteste alejando a Max (mi guardaespaldas de él) -Exacto. No debieron meterse en la vida de un desconocido. No me importa un carajo lo que les suceda a alguno de ustedes ni siquiera a Harry.

-¿Ah no? ¿Por qué dejaste de ceder? – Eso me hizo reír a carcajadas, me quite las zapatillas sin importarme quién carajo estaba mirando.

-¿Ceder? Ni siquiera se a lo que te refieres. Me preguntó yo  ¿Cómo podías dormir a lado de la mujer que amas mintiéndole? ¿Cómo podías dormir Styles? Sabiendo que tu hijo iba a convivir con una completa desconocida que para nada le hace bien. Sabes me siento feliz al respecto, nada resultó como querías. – Respondí molesta. -Solo me volví imparable. - James estaba cruzado de brazos. – Y tú maldito infeliz no entiendo cómo te atreves a venir a cualquiera de mis empresas. 
¡Ustedes dos porquerías salgan y mientras vivan no se acerquen a mí!

- ¿Y qué tal Zayn? – Dijo James. -__________ sé que no llevamos la mejor relación, pero está vez lo estoy haciendo por tu bien.

-Tal parece que no te basto con mi amenaza de la última vez- Señale. -  No sé qué tan cruel puedes ser y lo que pretendes con él, pero no me va a devolver la vida. Ni él ni Louis ni Harry. Así que nunca jueguen con el diablo señores porque les aseguro que juega mejor que ustedes. – Salí caminando hasta el elevador, Max se puso en la entrada.

-Lo siento, sólo cabemos dos. – Dijo él y sonreí. Por eso él me agradaba.

-_________. No estás bien.

-Por supuesto que lo estoy. Esta es la ______ que querían. Sus consecuencias no las mías. -El elevador se cerró.
Max era un hombre musculoso, algo grande, pero era muy agradable. - ¿Todo bien jefe? Parece que se preocupan por usted. – Asentí.

-Todo perfecto Max. Sólo me quieren fastidiar y lo logran. Vamos te invito un trago. – Dije yo.

En el bar le dije a Max que yo pagaba los tragos, él tomaba de manera lenta porque debía “cuidarme” según él mientras yo sólo bebía para olvidar. Como siempre comencé a necesitar más alcohol porque ya no me emborrachaba tan fácil.  - Está vez pedí ir al baño, Max me ayudo a caminar puesto que me tambaleaba un poco, entre al baño sin él y me lave un poco la cara mirándome al espejo, atrás de mi vi a una chica fumando un cigarrillo de marihuana que me veía de manera extraña. -¿Se te perdió algo? - Preguntó y negué. -¿Entonces que me ves? - Preguntó ella.

-Tu porro. Nunca he probado uno.- Ella lo tiró inmediatamente al suelo. - No lo hagas. - Dijo pisándolo. - En lo personal, no están tan buenos, pero esto sí. - Dijo acercandose a mí, por alguna razón invadió mi espacio personal y me dio un cuadro de color azul pequeño. Ella sacó su lengua y me enseño el suyo, antes de guiñarme un ojo y salir del baño. 


Así que lo hice. 

Salí del baño y yo aun no me quería ir... al cabo de una media hora todo comenzó.

La gente a mi alrededor daba vueltas, se veían felices y sus voces se escuchaban un poco melosas a mis oídos, sabía que Max me hablaba puesto que movía su boca pero no entendía ni mierda de lo que decía, los colores eran más brillantes y mi copa se veía diferente, el liquido de color miel cambiaba a amarillo y verde, reí. Eran colores muy bonitos. 

-Jefe hora de irnos. - Escuche pero al intentar mover mi pie moví mi brazo que se veía de color naranja y se sentía extremadamente suave.  Me ayudo a ponerme de pie y note que estaba tenso pero yo estaba en la gloria, jamás me había sentido tan bien. 

-¿Sucede algo? – Pregunté y negó, pero observaba de manera extraña hacia una dirección agradecí de estar descalza porque así caminaba mejor, pero en mi intento caí al suelo y era muy cómodo. En un segundo estuve entre sus brazos en la calle y sólo sentí como de algún modo me soltaba y arrinconaba a un hombre en la pared.

-¡NO! – Grite un poco demasiado tarde pues Zayn había recibido un golpe. – Max alto. – Esta vez lo detuve antes de que le tumbara los dientes, Zayn cayó al suelo tosiendo un poco y sacando una sangre de la boca.  Me arrastre hasta él pues no tenía ni idea de como mis pies no funcionaban y escuchaba diferentes sonidos en mi cabeza. Cuando se sentó, recupero un poco la vista. Le di una cachetada. Los brazos de Max me levantaron y me llevaron a rastras por la calle. 

-_________, hablemos. -Dijo Zayn de manera autoritaria. Camine de manera torpe hasta la camioneta que se había estacionado del otro lado de la calle.

Grite explotando con él -________, ¡___________!¡_________! ¿Qué... quieres? Te dije que te alejaras de mí y vienes hasta acá...- Reí, pues estaba haciendo una cara divertida. - ¿Sabes te puedo acusar de acoso? Nadie sabe que eres mi hermano, no ocupas el apellido Hamilton. -Me tambalee hacia un lado pero Max me sostuvo.

-¿Estás drogada? - Escuché y lo vi acercarse a mí pero le solté un manotazo sin poder evitarlo, de algún modo abrió mi boca y yo amenace con escupirle. 

-_______, comienzas a tener problemas. – Se pasó la lengua por los labios carnosos. – Podrías ser alcohólica en este punto y no te das cuenta. James dice que te ves peor de lo que creo y no lo creía hasta que me mostró una foto tuya. 

Ve esto.

Me la quiso dar pero Max la tomo. -Yo se la doy. – Me subió al auto y luego él. Comencé a sentirme aún más cansada. -________, ni siquiera sé porque me preocupo ya por ti. Cuando ni tú te importas.

-Suficiente, adiós muchacho. – Max cerró la puerta y sabía que estaba a punto de decirme algo. – Jefe. Creo que tienen razón.

Le quité la foto y la vi un poco doble. La arrugue no sólo por lo que representaba sino porque ella ya no era yo. Lo supe en mis cinco segundos de cordura. - ¡Maldición! Creo que voy a vomitar. -Abrí la puerta antes de que avanzáramos en el semáforo rojo. 

La imagen era mía y no sabía que existía esa foto. Pero era yo de perfil mientras dormía. 

Lucía diferente.

Todo era por Harry. 
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Sáb 03 Dic 2016, 8:22 pm


Capitulo: GE

Me había movido de hotel. Este día no era para nada mi día, no dejaba de pensar en Zayn y no sabía cuánto tiempo lograría mantenerlo en secreto.

-Por favor, no menciones nada sobre mi aventura. – Le dije a Max quién me miraba atento. – Yo diré lo que usted quiera que diga, pero no está bien. Y sé que no es tonta, lo sabe.

Louis llegó en la tarde en vuelo, no pude evitar correr a abrazarlo. -Se nota que me extrañaste. – Dijo él bajando su maleta para devolverme el abrazo.  Max observaba a toda la multitud de manera alerta, lo había contratado después de haber huido, él tenía idea de quien era y sabía que no tenía una buena relación con las cámaras.

Una vez de saludarnos subimos a mi auto. El chofer del hotel nos llevaría de vuelta.  -¿Qué tal está Louisa? -Pregunte, pero Louis negó.

-Creo que terminaremos, pero está es nuestra noche así que no hablemos de ello hoy. – Dijo sonriéndome y me dio un ligero empujón, pero mi cabeza no estaba en ese mundo sino en mi preocupación extra.

-Tengo un hermano. En realidad, dos hermanos.  – Dije rápidamente y Louis sólo abrió la boca con una sorpresa arrebatada.

-¡¿Qué?!

-No lo sé, pero es verdad. No necesito prueba de sangre o algo por el estilo. Es el vivo retrato de mi padre.

-¡¿Cómo fue que te enteraste?!

- James. Me aclaró ese punto en unos 10 segundos, Zayn lleva unos meses buscándome. Ellos también se enteraron antes de mi de la muerte de mis padres. Me pregunto cómo se lo tomo. Apuesto a que tiene por lo menos unos 2  años más que yo. – Se encogió de hombros involuntariamente. Él debía tener más reacción ante esto que yo.

-¿No quieres saber más? – Preguntó él y era una buena pregunta.

-NO. No quiero conocerlos, ¿Por qué me buscan después de 23 años? Ósea entiendo que tal vez no sabían nada de mí, pero ¿Qué es lo que quieren? Zayn cree que lo necesito pero no es así.

Louis se quedó en silencio, supe que quería decirme algo pero no sabía cómo. - ¿Qué?

-Nada.

-Louis.

-Tal vez sea bueno para ti. Es decir ________, no tienes a nadie más. Me tienes a mi y siempre me tendrás, pero fuera de mi no tienes más.

-No quiero más.

-Lo que trato de decir es que tal vez él sólo quiera conocerte, saber cómo pudo ser haber crecido contigo. No lo sé pero hasta hace unos días tu eras huérfana y hoy puedes tener dos hermanos.

Negué. – Louis, no soy buena compañía. ¿Me has visto? Soy una de las personas más toxicas que he conocido después de … No importa.

-No eres tóxica. Únicamente no sabes cómo proteger a la gente que te quiere, pero no tienes que protegerla de ti o el estilo de vida que tienes. No puedes salvar a los demás y salvarte al mismo tiempo a ti. Es como cuando querías que no nos viéramos más, mírame. Viajo medio mundo sólo para verte.

Comencé a reír. -Y es por eso que te quiero. -Louis me tendió su mano.

-Yo te quiero más.

Después de llegar nos acomodamos en el sillón pedimos comida china en el hotel donde me quedaba, él aplastaba mis pies con su espalda puesto que moría de frío. – Ni siquiera quiero ir. – Hablaba de los premios. Él casi se ahoga , con sus tallarines y hablo con la boca llena. – Debes ir.

-¡Qué modales!- Conteste igual con la boca llena. – Pero no quiero ir pero dado el caso de que vaya vendrás conmigo. Ni creas que te quedarás en casa mientras yo me aburro completamente allá.

-Entonces levanta tu trasero y nos vemos en una hora. Los hombres nos arreglamos en cinco minutos. – Dijo él y lo odie porque tenía razón.


-Dime porque sigo aquí- Pregunté y Louis me tomo de la mano obligándome caminar a su lado. – Él comenzó a reír.

-En primera porque no me arregle para nada, en segunda hay tragos gratis. – Intente en no pensar en qué tal vez si tenía un problema con el alcohol. Fue nuestro turno de pasar a la alfombra para que todo mundo tomara fotos mientras nos decían como posar. Mientras en mi mente pensaba “___________ Hamilton y Louis Tomlinson asisten juntos al RED CARPET de los GE” o alguna tontería por el estilo. Finalmente pasamos a las escaleras que nos llevarían al salón donde se haría el evento. Louis lucía muy puesto, lo decían todas las chicas que volteaban a mirarlo; un traje azul marino con una camisa blanca con dos botones desabrochados, yo por mi parte traía un vestido negro con escote v en frente que llegaba casi por mi ombligo con una ligera apertura en mi pierna. Nos sentaron en una mesa y finalmente el barman comenzaron a pasearse mientras los premios y la celebración se daban. Louis incluso parecía más entretenido que yo.

Hablaba y me reía a ratos, también cada vez que bebía un trago sabía que tal vez mi nuevo hermano tenía razón, tal vez si me estaba volviendo alcohólica pero no bebía por necesidad… Estaba perdida en mis pensamientos que cuando la luz se puso en mi mesa y Louis se levantó al igual que muchos, no sabía la razón. -¡Felicidades!- Ay no. 

Me levante aun sin creerlo, Louis me dió un giro entre sus brazos y finalmente me bajo. Había ganado uno de los premios y no lo estaba disfrutando, sonreí un poco luego caminé hasta el escenario, fije mi vista a la gran pantalla y ganaba esto por crear un nuevo modelo de negocios  y ser la empresaria del año. MIERDA.

Comencé a subir los pequeños escalones con la luz cegándome. Fue ahí cuando en verdad mi corazón se congelo y no quise respirar.

Estaba Harry de pie sosteniendo mi premio.

Por unos segundos me quede ahí quieta, mis pies querían avanzar hacia atrás como si supieran que cualquier lugar lejos de él es mi zona confort, pero me traicionaron avanzando hacia él. Creí que en cualquier segundo caería al suelo y los demás se reirían de mi estupidez.

Camine hasta él quien lucía sin vida.

Igual que yo.

Sonrió con facilidad, aunque en el fondo se mostraba inestable. Me dio mi regalo y nuestros dedos se rozaron, nos dimos un abrazo no planeado y rápido, no iba a dar un espectáculo gratis. Me acerque al micrófono, busque a Louis con la mirada y supe que él tampoco sabía lo que estaba sucediendo. Éramos el objetivo en este momento de todos en especial para los que buscaban de qué hablar puesto que Harry y yo seguíamos casados. Mi respiración pesada se escuchó en todo el salón y trague saliva. -Hola. – Salude en el micrófono y me vi obligada a sonreír como si en verdad lo estuviera disfrutando, debía ser una mentirosa increíble puesto que no se notaba lo incomoda que me sentía. -  Yo sólo quiero agradecer a las personas que siempre han estado ahí para mí. – Mire a Louis y lo decía enserio, sí Kim hubiera estado aquí también la miraría. – Y también a otras que me han ayudado a superarme para ser la mejor. -Dije esta vez mirando a Harry, mi sonrisa se agrando aún más, aunque por dentro estaba que me llevaba la mierda. Ardía en fuego.  Todo mundo creía que lo que acababa de decir era bueno, pero en realidad era como sacar trapos sucios. No pudieron evitar gritos de emoción. -Y gracias a los GE por darme este premio que para mi significa mucho. – Dije yo con eso cerré y la multitud de aplausos comenzó a sonar de nuevo. Harry me dio su brazo para bajar por la zona indicada del escenario como se debía, fue hasta que desaparecimos de cualquier vista lo solté y me vi obligada a respirar un par de veces no quería tener un ataque de pánico frente a él.

No iba a estar vulnerable y ser la persona que había sido.

Una vez que me recupere, retome mi compostura y sentí su mano tocarme mi espalda. -Aléjate de mí. Oh tú… ¿cómo … ¿Cómo te atreves a subir al escenario de ese modo?

-Sabía que lo más seguro era que no causarías una escena. Aunque me estaba arriesgando. – Hablo de manera muy rápida porque apostaba a que él sabía que no tendría mucho tiempo conmigo a solas. Me miro de manera rápida de pies a cabeza como si me revisara para saber si estaba completa. -________ están preocupados por ti… Estoy preocupado por ti. - Lo empuje conmigo a un cuarto que parecía estar solo y me encerré ahí con él para darnos privacidad en caso de que alguien espiara.

- ¿Acaso parezco ser una persona que está mal? -Grite en voz baja. Si me seguía hablando lo más seguro era que lo terminaría golpeando. Harry no dejaba de verme a los labios, lo sabía. -__________, no estás bien. Nunca te vi de este modo. -Dijo bajando la mirada para concentrarse.

-¿Cuál modo Harry? ¿En este dónde hago lo que quiero sin importar qué? ¿Dónde ya no soy más esa _______ que no podía respirar a tu lado? – Me moleste aun más, me tropecé con algo y Harry me sostuvo antes de que cayera al suelo.

-¡Apestas a alcohol! _______ tú no bebes de este modo. – Dijo él y algo dentro de mí se revolvió. - ¿Hace cuánto que bebes así?

-¡Que te importa! – Conteste molesta, pero él me pego más a su cuerpo. – Yo me hice la misma pregunta sobre ti, ese día, ese día que te dejé.

-__________ -Dijo él con cierta esperanza en sus ojos.

-Ahora sabes lo que se siente. – Dije yo con cierto coraje, levanté mi mentón para verlo directamente a los ojos y acerque mis labios hacia su piel, toque sus labios ligeramente con los míos y luego con mi lengua. Él debatía si pegar sus labios a mi boca, su respiración pesada lo delataba.  – Espero que todo esto esté en tu mente, Harry Styles. Dime el final de la historia. ¿Ella también se volvió alcohólica? ¿Drogas?¿Ella te dejo porque se convirtió en uno de sus demonios? – Sonreí porque lo hice palidecer en segundo tanto que no tuve que empujarlo para que me dejara.

- ¿Qué te hice? - Me preguntó, él sólo cedió aunque no quería.

Solcito, espero que pudras en el maldito infierno porque esto era lo que tu y tus padres querían.  – Susurre demasiado bajo esta vez. Harry veía la realidad por fin, lucía preocupado (lo admito) pero estaba bien porque en realidad estaba teniendo una cucharada de su propia medicina. Me acerque a sus tentadores labios y le robe un beso profundo, cuando me aleje lucía más confundido y yo solo pensaba en todo el sexo que no había tenido desde hacía meses. -___________, espera.


-Adiós, Harry. – Salí del cuarto antes de que mi lujuria me hiciera actuar y no precisamente con mi razón. Camine hasta donde estaba Louis buscándome tomándolo del brazo, a diferencia mía Harry definitivamente no arruinaría su reputación en un escándalo, al mirar por encima de mi hombro lo vi observarme cada vez más lejos. 
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Dom 04 Dic 2016, 2:26 pm


Capitulo: Cuentas claras.

Louis y Louisa estaban discutiendo por teléfono mientras yo fumaba un cigarrillo esta vez en otro hotel en otra ciudad, Carolina. Tenía que asistir a una conferencia más tarde a la cuál según todos no podía faltar. Salí de la habitación y bajé hasta la recepción para que me dijeran en donde estaba el taxi que había pedido. Ahora intentaba estar el doble de prevenida, pues Harry ya no era el único que me buscaba sino también Zayn. Max obviamente me seguía a todos lados, sólo que esta vez lo necesitaba visitando y revisando la seguridad de todas las empresas. Él era intimidante y era de mucha ayuda al igual que Kim sólo que ella era más dócil y linda, menos autoritaria.


Vi mi taxi esperar en cuanto subí al auto mi cabeza choco con algo que tuve que parpadear un par de veces. – Ah, este es mi taxi. – Dijo un rubio de ojos azules. Negué. 

-Lo siento pero este es mi taxi. Lo pedí hace diez minutos. – El taxi comenzó a avanzar conmigo y con el hombre a mi lado. Le pregunte al conductor hacia donde nos dirigíamos resultando que no era su taxi del rubio, pero tampoco el mío. No pude evitar reírme por la situación en la que estábamos, el rubio de ojos azules también se unió.


-Soy Niall Horan.


-________, _________ Hamilton. – Sonreí saludando. No podíamos bajarnos del taxi porque estábamos en pleno tráfico. – Creo que hoy no es nuestro día. – Comente.


-De hecho, es lo más divertido que me ha sucedido hoy. ¿A dónde te diriges? – Dijo él y comente con una ligera vergüenza.


– Por un tequila.


-Está bien. Te invito uno. – Dijo él con una increíble sonrisa. -Por favor, en cuanto salgamos de aquí llévenos al bar de la 74. – Pidió. -Yo iba a verme con unos amigos de aquí, pero creo que pueden vivir sin mí un día.


Llegamos al bar de la 74 y yo ya era buena amiga de Niall, era un chico muy divertido al igual que Louis (con el que apostaba se llevarían muy bien si se conocieran). Niall era un chico de irlandés que estaba en EUA porque venía a visitar a uno de sus amigos que estaba aquí. -Hasta el fondo. – Dije yo señalando el trago de tequila, Niall lo bebió aún más rápido que yo y comencé a reír por las muecas que hacía. Además, venía porque tenía que hacer unos planos para su trabajo, era algo así como un ingeniero. Yo no había dicho mucho de mi vida y omití el hecho de que estaba “casada por un convenio”.


Horas después subimos a un taxi y llegamos a su hotel que estaba frente al mío. Era un cuarto incluso más ordenado que el mío puesto que Lou y yo éramos perfectamente un caos. Al cerrar la puerta él se quitó su saco y yo los zapatos que llevaba puestos, me sentó en la barra de la cocina y sin previo aviso nos besamos.


Era muy lindo, delicado y tranquilo besando. Era incapaz de detenerme, le rodee con las piernas su cintura y lo atraje a mí. Niall camino hasta mis muslos con sus manos para cargarme y así llevarnos a la cama. En verdad quería tener sexo, me ayudo a quitarme mi ropa y yo la de él, una vez que estuvimos desnudos el saco un condón el cuál se colocó de manera rápida y lo sentí entrar a mí, primero lento y luego cada vez más fuerte. Me gustaba sentirlo dentro de mi, mientras me veía gemir y besarme. 

¿Quién iba a decir que un lindo cordero era todo un experto en esto?


Niall era increíblemente guapo y su acento era muy sexy.



Me besaba el cuello y los labios, lo que me hacía perder mi autocontrol, gemí en sus labios y sentí que no iba a detenerme nunca, él puso una mano en mis pechos los cuales tocaba de manera delicada como otras partes. Sentía su boca besar mis pechos y morderlos de manera delicada, él se tomaba su tiempo. Finalmente no pude evitar morderme la lengua para no gemir de placer y mover mi cuerpo de manera temblorosa junto con él que terminaba respirando de manera pesada en mi oído.  Estuvimos así lo que restaba de la noche. 


Llegó un momento donde desperté estaba aún desnuda en la cama de un completo desconocido amigo con el que había tenido sexo, me levante al notar que dormía en su pecho, revise la hora y sin hacer el menor ruido posible, me vestí de manera rápida mientras veía dormir a Niall quien se veía adorable, le deje una nota que decía: Gracias por la noche, me divertí mucho. ______. Estaba a punto de grabar mi teléfono en el suyo, pero él ya había guardado el de ambos. Cosa que me hizo sonreír.


Al salir del otro hotel cruce la calle para llegar al mío. Louis dormía en su cama lucía cansado y apostaba a que estaría desanimado porque había peleado con su novia. Me limite a pedirnos el desayuno. – Buenos días… ¿Por qué tienes una cara sonriente? – Dijo él al encontrarme tomando mi casa de café, le indiqué que se sentará y no dije nada, sólo sonreí más. – Bueno sólo te diré que hacía mucho que no me divertía, al menos no de ese modo. – Dije yo. -¿Qué tal arreglaste algo? -Negó. -¿Por qué están enojados?


-Porque vine a verte. Está celosa de ti. – Eso solo me causo un poco de risa y él me miro resentido.


-No lo creo. – Señale y en eso estaba de acuerdo. -Ella quiere conocerte, pero no quiero que te conozca… aún. La quiero, pero su comportamiento no es muy serio a veces y la romperías en cuanto dijera algo, en tu defensa eres así dura como una roca. 

-Me cruce de brazos. -Tampoco quiero que mi familia la conosca, no estoy listo. Hablemos de otra cosa. ¿Por qué llegaste hoy?


-Fui a beber, tomé el taxi equivocado junto con otra persona que también se equivocó de taxi, bebimos y una cosa nos llevó a la otra. – Tomé mi jugo de naranja y me metí a la boca un pan tostado.


-¿Crees que fue lo correcto? – Preguntó él y yo no sabía a qué se refería. -Hablo de que esperemos que él no te haya reconocido o alguien y sé que odias que te lo diga, pero eres ______ Hamilton. – Y ya había captado el punto.


-Mi vida no le consta a los medios, al final siempre van a hablar de lo que sea. Los Styles son unos imbéciles, los culpo por condenarme a esto. – Louis soltó una risa juguetona puesto que yo estaba exagerando, y odiaba admitirlo, pero tenía razón. -Además asegúrate de que Harry no lo conozca o lo asesinara. -Eso no lo había pensado y no sabía tampoco como sentirme al respecto.


Pasamos el resto del día en la calle, siendo turistas. Louis amaba el frio y más a EUA en esta época, él cargaba mi bolso porque buscaba su cámara en ella, mi celular sonó. - ¿Quién eres y porque no tengo tu numero registrado?


-Gracias por lo de anoche. – Dijo cierto rubio. – No tenías por qué irte.


-Lo sé. Yo tenía algo que hacer. -Respondí Louis me miro divertido porque ya sospechaba con quien estaba hablando.


-Repitámoslo, _______. ¿Hoy en la noche? Además, te invitaré un vino que he probado. – Reí, no podía negarme al vino.


-Me parece bien. – Respondí. – Se cómo llegar.




Niall no tenía por qué saber que era un desastre total. Me divertía mucho a su lado en los días que había estado aquí. Era muy agradable, divertido, tierno y amable. Era un gran chico. Él se encontraba aquí por trabajo puesto que era algo así como un cirujano y estaba dando cierto tipo de clases en la ciudad.


-Ven conmigo y mi mejor amigo. Queremos ir a tomar. – Señale levantándome después del sexo que habíamos tenido, me sentía aun ligeramente excitada pero no habíamos dormido demasiado por lo que también me sentía cansada.


- ¿Enserio quieres que vaya? – Asentí.


-No por nada te estoy invitando. Será divertido y apuesto a que te llevaras bien con Louis, así como conmigo.


Niall soltó una carcajada que lo hizo encorvarse y en esa milésima de segundo mi corazón se detuvo recordándome a Harry reírse así la primera vez que fui a Londres con él. -¿También tendré que subirme a un taxi con él? – Preguntó él y yo ya me encontraba vistiéndome. -No importa. Está bien, iré.


-Excelente. Te veo en un rato. – Dije al terminar, estaba tomando mi bolso y él me detuvo me miro los labios para después darme un beso.


-Hasta entonces. – Dijo él con una sonrisa magnifica. Salí de su habitación sintiéndome mareada y confundida unos segundos. Corrí hasta mi habitación del otro lado de la avenida encontrándome con Louis caminando con un helado.


Él me vio y me espero, su sonrisa al verme desapareció. -Tengo que decirte algo. -Respiré con dificultad (y no era porque no tenía condición) Él puso una mano en mi cintura y yo me detuve en las escaleras del hotel. -Creo … creo… cre…


-__________, respira. Respira. -Dijo Louis preocupado, creo que jamás había tenido un ataque de pánico frente a él. -______ concéntrate en mi voz. Y respira. Dime de que color son mis ojos. ________. _________, no me quiero asustar, dime de que color son mis ojos.


Respire con dificultad tratando de controlarme por él, así que me concentre por unos segundos no recordé de qué color eran los ojos de mi mejor amigo hasta que lo vi y finalmente pude controlar mi miedo. -Azul. -Respiré otra vez y estuve así unos segundos más hasta que por fin pude levantarme. -Gracias. 


Él tomo mi mano y subimos las escaleras a nuestra habitación puesto que no queríamos una en los pisos más altos. – Bien.

-Creo que me gusta Niall. – Solté rápidamente y a Louis se le cayó su helado. Ambos lo miramos derretirse en el piso. -Pero no sé qué me pasa.


-¿Qué?                                                                        


-Que no sé si me gusta Niall. Me divierto a su lado y tenemos sexo increíble. – Dije yo sintiéndome por unos minutos la peor mujer de la historia y no sé por qué. A Louis todo le parecía claro puesto que me dijo: Tienes miedo. Tienes miedo de enamorarte y que te guste estar así, pero te preocupa … y creo que es por Harry.


No negué porque tal vez tenía razón.


Era por Harry.
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Re: Educando a Styles

Mensaje por lovesick el Lun 05 Dic 2016, 12:51 pm



Capitulo: Estoy bien. CAP 1


Estoy muy emocional. Me miro al espejo y se qué lloro no por lo que debería llorar sino por todo. -Detente, __________. Hoy no es un buen día pero saldrás de esto. – Me digo después de un momento, me paso el cabello detrás de las orejas y finalmente me intento limpiar las lágrimas que únicamente logran hacerme sentí débil conmigo. No necesito ni mi propia lastima.


Detente, ______.



Veo a mi pequeña yo taparse los oídos al ver a mis padres pelearse afuera del baño, mi pequeña yo tiene miedo y abraza a su muñeco en forma de cubo color café. Luego ella se levanta y sale … minutos después ella vuelve. – Ve a tu sala. Parece que estás teniendo un ataque de pánico. Nana intenta no asustarse, pero estás fracasando. – Dice ella. Salgo del baño y mi sala está convirtiéndose en el recibidor de la casa de mis padres, mi pequeña yo tiene razón estoy rompiéndome… Harry entra lleno de lodo. Doy pasos hacia atrás cayendo al suelo y con él pie me empujo. ¿Por qué él está aquí?
Siento como me llevo las manos a la cabeza y me palmeo la cara intentando volver a mi cordura. - ¡_________! ¡__________! – Grita una niña y sé que soy yo. No te escucho. 

No te escucho. Déjame en paz. Déjame sola. ¡Déjame sola! ¡Sal de mi cabeza!


Parpadeo un par de veces, tanto mi pequeña yo y Harry han desaparecido dejándome con un increíble dolor de cabeza. - ¿Qué me está pasando? - Me levanto del suelo y gateo hasta el sofá levantándome lentamente hasta que siento algo cortarme la piel de mi mano, me doy cuenta de que hay vidrios rotos en el piso y mi sangre que comienza a escurrir.


Esto me está asustando. ¿Qué me pasa?


Me levanto de manera temblorosa intentando no pensar en el dolor punzante que siento en mi mano puesto que arde cada vez más. Cuando veo la realidad. Hay varias botellas rotas, muchas de vino y whisky… por lo que me doy cuenta de que he estado tomando todo este tiempo, me doy cuenta de que no sé qué día es y recuerdo vagamente cuando fue a la primera tienda que encontré y compré alcohol. Recuerdo la razón por la que empecé a tomar. -Maldición. – Camino a la barra buscando un trapo para evitar que mi sangre escurra, sé que no debí hacerlo al ver que hay cierta cosa en una bolsa transparente y varias pastillas. Así que sólo tomo el trapo rápidamente y buscó mis llaves para ir a curarme esto, entró a mi cuarto y mi cama está rota literalmente, mis cosas están en el piso… mis recuerdos están en el piso. Hay una foto mía y de mis padres rota en el suelo. Mi celular tiene la pantalla quebrada y encima hay un cigarrillo. 


Las llaves tan colgadas en su lugar, irónicamente. Salgo del lugar y ni siquiera sé cómo llegue aquí. No recuerdo nada y es como si estuviera perdiendo la memoria. Bajo por intuición donde presiento que está el estacionamiento y entro a mi camioneta. No sé dónde mierda hay un hospital y me estoy desesperando, mis manos comienzan a temblar mi primer instinto es hacerme a un lado en la calle y bajar del auto, me acercó a una señora anciana que me evita por lo mal que luzco. Oh genial. Entro a cualquier local que encuentro y me acerco al mostrador de una tienda rápida. – Por favor, necesito ayuda. Nesecito un hospital. – Digo y la señorita del mostrador me mira extraño.


-¿Quiere que llame a ambulancias? Debería sentarse. – Niego. Sólo necesito que me diga donde hay uno, puedo ir sola. Por favor.


Ella me dice de manera rápida como llegar a uno, le agradezco antes de correr a mi camioneta y manejar por donde se mencionó. Estoy tan asustada por que me sale mucha sangre y el dolor es más intenso, me importa un carajo el hecho de que me esté pasando un alto, esto es una emergencia y me comienzo a sentir mal.


De algún modo logro llegar al hospital y camino por el asfalto que de repente quema y es porque estoy descalza. _______, no estás bien. Mi pequeña yo de unos 10 años está caminando conmigo asustada mirando la sangre que cae de mi brazo, por su cara regordeta caen lágrimas. ________, tengo miedo.  Niego porque me hace querer contestarle, pero una voz en mi cabeza me dice que sólo es un producto de mi mente. 


Entro a emergencias y camino al mostrador mostrando mi brazo. – Hola… claramente necesito ayuda. – El joven en el mostrador corta la llamada en cuanto ve que sale mucha sangre de mi brazo, se levanta y pide una silla para mí en donde me obligan a sentarme por sí he perdido sangre, no me siento como si me estuviera desangrando, pero definitivamente si he perdido sangre. Me llevan a una habitación en donde están los demás en la sala de emergencias, me levanto de inmediato pues hay una mujer que llora y grita: - ¡NO! ¡NO! – Varios enfermeros la detienen porque quiere entrar a ver a alguien a un cuarto. - ¡Sólo fue un accidente! ¡Estaba bien! – El doctor que me empujaba me dice que me siente y que me tranquilice, pero no puedo, mi corazón late a mil por hora y quiere salirse de mi pecho. Sólo fue un accidente. Accidente. ________ pequeña también mira la imagen y me toma de mi blusa. _________, mamá y papá también murieron en un accidente. -No te asustes. Nos vamos en este momento. – Digo yo, camino de vuelta por donde entre con ella sujetando mi blusa y yo mi trapo. - ¡Señorita! ¡Señorita! Por favor vuelva a sentarse. ¡No se encuentra bien! ¡Está teniendo alucinaciones! ¡No está bien!


-¡No! – Grito en cuanto me toma del hombro y me suelto del agarre con fuerza. Veo que otro doctor se acerca mucho más alto y ___________ está asustada y me dice suplicante: Sácame de aquí, ella no deja de ver a la mujer que llora destrozada en el suelo. Estoy a punto de correr lejos, pero me detienen, comienzo a forcejearme. – Déjenme en paz. Suéltenme. – Escuchó como el segundo doctor le dice al primero que lo traiga, en su mano veo una inyección. - ¡No! ¡Aléjense de mí! – Me acercan a la pared con un empujón para que no pueda moverme, ____________ me ve llorando: ¡No! ¡No! 


¡Suéltenla! ¡Suéltenme! – Grito yo y ella al mismo tiempo que siento como inyectan mi piel. Me voy sintiendo liviana cada vez más y como mis piernas dejan de funcionar, es como si me quitaran la vida de pronto. Alguien se acerca corriendo antes de pronunciar mi nombre. Lo siento.





Escuchó voces fuera de mi habitación, buscó a mi pequeña yo, pero no está. Y no sé si es bueno o malo. La puerta se abre y hay un Niall mirándome más sorprendido que nunca. - ¿Cómo se encuentra, señorita Hamilton? – Pregunta


Lo miro extraño. -Estoy bien. – Miro mi brazo que tiene vendas y duele un poco. Tengo una intravenosa en mi mano de suero.


Él se sienta en mi cama después de cerrar a puerta. Y comienza a susurrar. -No, _________. No lo estás. De hecho no puedo creer que estés en tantos problemas. -Dijo él y de pronto su dulce tono había desaparecido. – Y no puedo creer que jamás me dijiste la verdad.


-¿Ahora de qué estamos hablando? – Pregunte tomando el mismo tono de voz de él y me miro de una manera terrible que me hizo sentir intimidada.


-________, tienes problemas. Llegaste aquí con un nivel alto de alcohol y también estabas bajo drogas. Al cambiarte y limpiarte vi que traías las llaves en tus pantalones. Pudiste provocar un accidente. Tú __________, pudiste provocar algo que te da miedo, según los doctores viste a la mujer de allá abajo llorando y te volviste un problema. La policía quiere hablar contigo, pero no pueden si no está tu abogado, te pasaste muchos altos los cuales se justificarían por tu emergencia, pero si no hubieras estado bajo alcohol o drogas. ¿Qué te sucede?


Negué y dejé de mirarlo porque pude ver esa expresión entre otros tantos ojos. – Nada.- Conteste intentando mantener la calma.



-Bueno, tú “nada” te va a dar un mal sabor de boca. – Dijo él. -Tuvimos que buscar información tuya y también avisar a algún familiar tuyo porque es nuestro trabajo y tú no estabas consiente. En tu caso yo soy tu doctor.



- ¿Y eso qué significa? – Dije un poco irritada.


-Que tuve que llamar a tu esposo. – Dijo él, yo jamás le había hablado de Harry. Y no había pretexto para ello. -Está afuera y dice que no se moverá hasta que te vea. Si yo fuera tu llamaría a mi abogado.


-¿Por qué hiciste eso?


-Porque en primera es mi trabajo, y dos es tu esposo.


Él se enderezo. -Niall. – Hable.


Se levantó de la cama. Y me paso el cabello por detrás de mi oreja y suspiro. -Hablaremos de esto cuando estés mejor.


Sentí un crack dentro de mí. Me había vuelto en la mejor mentirosa. -Niall, yo lo siento. 


-Me tome la molestia de hablarle a Louis. – Dijo antes de abrir la puerta. – Pueden pasar, sólo que intenten no ser tan duros con ella. Si necesita algo sólo llámeme. – Dijo Niall sin ningún comportamiento del amante nocturno que era.


En seguida un chico de cabello caramelo entró a la habitación y cerró la puerta, se quedó ahí de pie. Yo no podía siquiera concentrarme con él aquí. – Louis… él llamo llega en unos minutos. – Dijo él como si nada, pero aún no se movía. Yo no conteste. Bien. -También ya he llamado a James, ______. – Dijo él girándose y caminar de marea dudosa hasta donde yo estaba. Se sentó en el mismo lugar donde Niall estaba sentado hacía unos minutos. Él tomo mi mano y entrelazo nuestros dedos, que siempre habían encajado perfectamente se la llevo a la boca y la beso con cierto dolor que no podía ocultar como si amarme doliera.


-_________, ¿Por qué? ¿Por qué mierda te haces esto, querida? – Preguntó él. Y yo quería alejarme de él, pero no me soltaba pues era más fuerte que yo y también su agarre. Intente no mirarlo.


-Porque quiero. Es mi decisión.


-Es una mala decisión. – Dijo él. – Vamos, amor. No eres estúpida.


-Lo hice porque odio mi vida. – Solté hablando bien como una de las raras veces donde él y yo hablábamos sin gritar. – Lo hice porque ya no tengo nada que perder Harry, y créeme que comprendo que no está bien. Lo sé, pero me hace sentir bien esto que está mal. Él acercó su cara con la mía, abrazándome.


-No. No digas eso. No de nuevo. Me tienes a mí. Soy completamente tuyo. Fui tuyo desde que entraste a mí vida, esa noche en mi habitación, en el hotel. Siempre he sido tuyo. – Dijo él levantando nuestro agarre. -Lo sabes, ________. Eres vivaz, dura, insistente, inteligente, testaruda y tienes una gran boca… Déjame cuidarte. Déjame estar en tu vida. – Harry tenía los ojos llorosos y su voz me suplicaba. – Te amo, __________. No puedo verte así. No puedo verte de este modo.


Sus labios presionaron mi cuello. Y sé quedo ahí abrazándome. -Lo siento. Lo siento, lamento todo lo que hice porque me doy cuenta de que no nos hice ningún bien y que eres mi culpa. Así que lo lamento.


-Harry…


- Lo siento, amor. Lo siento. No quise jamás herirte…


-Harry. Detente. – Dije alejándolo de mí y soltándolo. – No hagas esto difícil. Sal de aquí y deja que… - La puerta se abrió de golpe, Harry se limpió las lágrimas.


No pude evitar abrir la boca en cuanto lo vi entrar. -_________. – Dijo Zayn y después Louis tras él. A Zayn le importo un carajo “¿Qué haces aquí?” mi reacción y camino rápidamente abrasarme y a revisarme de manera sobreprotectora. - ¿Ya terminaste de actuar como una niña estúpida? ¿Estás feliz ahora? ¡Maldita sea! Por unos segundos temí lo peor cuando llamo Louis.  – Harry estaba sin entender que ocurría y alejo a Zayn de su camiseta de mí arrinconándolo en la pared, Harry era más alto que Zayn pero sin duda ambos compartían una mirada asesina.


-¿Tú eres?


-Harry. – Hable, pero no podía moverme, puesto que en mi pie tenía una esposa, lo sentía. Louis se acercó a Harry moviéndolo. Zayn lo empujo mientras estaba distraído mirando a Louis. -Zayn, basta. – Dije elevando la voz.
Ellos se detuvieron y Harry ya me miraba con mala cara. – Harry, te presento a mi hermano.


-¿Qué?


-Lo que escuchaste. – Dijo Zayn y yo lo mire para que se detuviera.


-¿Cómo? – Preguntó Harry confundido. -Larga historia. Zayn es mi hermano mayor, me ha buscado como tú todo este tiempo. Mi papa y su mamá estuvieron juntos antes de que mi padre estuviera con mi madre.


- ¿Por qué no sabía que tienes un hermano? – Lo mire fulminante. -En realidad… tengo dos. Él y una hermana. Y si no sabías es porque realmente ni a ti ni a nadie le debo explicaciones. Zayn… Harry, la persona con la que estoy casada… - Louis interrumpió de manera incomoda porque sabía que haría todo lo posible por sacar a Harry de aquí. En realidad estaba enojada con los tres, con Harry por todo, con Louis por hablar con Harry y Zayn, al tercero por meterse en lo que no le importa.
Por favor, váyanse. – Pedí.- Y díganle a los oficiales que estoy lista para que entren. – Dije destapando mi tobillo esposado ante ellos.


-Tu abogado aún no llega. -Dijo Louis.


-De ningún modo vas a hablar con ellos sin que James llegue. – Hablo Harry.


-Yo seré tu abogado. – Zayn se cruzó de brazos, pero Harry negó.


-Si no salen los tres en este momento, voy a gritar para que los saquen de mi habitación. Así que déjenme sola. – Hable molesta y los tres giraron con una sonrisa estúpida y no se movieron de donde estaban. 

- Vayanse. - Hable levantando la voz. 


Niall tocó la puerta y me debería sentir afortunada. 4 hombres en mi habitación.


-¿Está todo bien señorita Hamilton? – Pregunto el doctor que sabe moverse perfectamente en mi cama, Louis lo miró y ocultó una sonrisa incomoda puesto que me acostaba con Niall y Harry no lo sabía.


-No. Podría decirles que me dejen sola. – Pedí sin ganas, la cabeza comenzaba a dolerme Zayn y Louis salieron primero a excepción de Harry. -Adiós, Harry. – Le señale la puerta y salió con un suspiro pesado.


Niall espero para salir, me dedico una mirada rápida cómplice y finalmente cerró la puerta.
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