O W N
¡Conéctate y ven a divertirte con nosotr@s! :)
Si no estás registrado, hazlo y forma parte de nuestra gran comunidad.
¡La administración ha modificado otra vez el foro, y los Invitados ya pueden ver todas las secciones! Aún así, para comentar y crear temas debes tener una cuenta.

Cualquier duda, queja o sugerencia que quieras darle al staff, éste es nuestro facebook: https://www.facebook.com/onlywebnovels

¡IMPORTANTE!, los Mensajes Privados de los Invitados no serán respondidos por la administración. Te esperamos en nuestro facebook (:

Atte: Staff OnlyWns.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Mover y Borrar Temas |11|
Hoy a las 4:01 pm por Carstairs

» être dans la lune.
Hoy a las 4:00 pm por Ongniel

» Instituto Fénix. (Muro interactivo) | N.C.
Hoy a las 3:55 pm por Carstairs

» #UCLAshit
Hoy a las 3:53 pm por bomb.

» monmouth manufacturing
Hoy a las 3:37 pm por greywaren

» hypocrates
Hoy a las 3:33 pm por chihiro

» Heroes. (Colectiva)
Hoy a las 3:29 pm por Jones.

» daydreamin'. ♡
Hoy a las 3:24 pm por bwiyomi.

» Survive. (RESULTADOS)
Hoy a las 3:23 pm por Jones.

novedades

00 . 01 Anuncios del mes febrero.
00 . 02 Actualización del PROTOCOLO, nueva medida obligatoria de avatares.
00 . 03 Remodelación del foro febrero del 2017.
00 . 00 Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit.
administradora
Rumplestiltskin. ϟ Jenn.
miembros del staff
Beta readers
ϟ hypatia.
aka Kate.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ dépayser
aka Lea.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ youngjae
aka .
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Stark.
aka Cande.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Baneo
ϟ Ariel.
aka Dani.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ ceonella.
aka Cami.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Ayuda
ϟ Ritza.
aka Ems.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Charlie.
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Limpieza
ϟ Legendary.
aka Steph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ chihiro
aka Zoe.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Kurisu
aka Teph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Calore
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Eventos
ϟ ego.
aka Kalgh/Charlie.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Asclepio.
aka Gina.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ mieczyslaw
aka Alec.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Tutoriales
ϟ Kida.
aka Ally.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Spencer.
aka Angy.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Diseño
ϟ insxne.
aka Mile.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ yoongi.
aka Valu.
MP ϟ Ver perfil.
créditos.
Skin hecho por Hardrock de Captain Knows Best. Personalización del skin por Insxne.

Gráficos por y codes hechos por Kaffei e Insxne.

Serie el poder Nº1--Evo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Mar 24 Mayo 2016, 10:25 pm


Ficha de la serie


• Titulo: Evo
• Autor: LittleCharmed
• Adaptación: No
• Género: Ciencia Ficción
• Contenido: Ciencia Ficción, Romance, Drama
• Advertencias: Ninguna
• Otras páginas: Wattpad




INTRODUCCION

Para Elizabeth la próxima fecha su cumpleaños significa la culminación de todo aquello para lo que se ha preparado desde antes de siquiera tener memoria, esta lista para convertirse en la quinta esposa del general, el hombre que ha mantenido a las personas a salvo desde el día en que los “Evo” se rebelaron contra los civiles.

           De camino a Ciudad Capital preparada como nunca para aceptar su destino una frase lo cambia todo, los oficiales que cuidaban de ella dicen algo que pone su mundo de cabeza: “la hija pagara los pecados de la madre”; ahora no esta tan segura de que debe de hacer, cumplir con su destino o descubrir que sucede.


Última edición por LittleCharmed el Mar 24 Mayo 2016, 10:33 pm, editado 1 vez
avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Mar 24 Mayo 2016, 10:27 pm

Capítulo 1
 
 
Elizabeth salió de casa usando su mejor traje, todos en su villa están felices y orgullosos, era la primera vez en quince años que el general pensaba en tener una nueva esposa y que eligiera a alguien de aquella villa olvidada de su bondad era un milagro.
 
La chica de no más de quince años sale de la casa y sube al automóvil, esta vestida completamente de blanco, el color que indicaba su total pureza, ni forzada ni entregada, la virtud de aquella chica estaba intacta, requisito indispensable de ser elegida por el general, la chica no ha conocido nada más allá de los campos de cultivo de su aldea; ahora va camino a Ciudad Capital, donde una nueva vida, nombre y familia la esperan, al ser elegida se le dijo que olvidaría todo lo anterior a su nuevo futuro.
 
El principio del camino se realiza en silencio, ella de vez en cuando aventura la cabeza por la ventanilla del auto; para ver que es lo que ha perdido en todo este tiempo pero de inmediato es detenida por uno de sus guardias personales y vuelva a sentarse como es debido solamente mirando hacia adelante hacia el futuro, el viaje dura poco más de veinte hora, todas en silencio hasta que se llega al primer pueblo donde pasaran aquella noche.
 
En la pequeña vivienda acondicionada para su llegada ella intenta conciliar el sueño ya que mañana continuara el camino a su nueva vida; mientras intentaba imaginar su nueva vida cerro los ojos y aprecio inusualmente tranquila, los guardias parecieron pensar que estaba dormida cuando comenzaron a hablar.
 
– Es una lástima por esta chica, no debería de estar camino a Ciudad Capital, no puedo entender cómo es que termino así, ella no es como ninguna de las anteriores– el más joven de los guardianes comenzó a hablar– él podría ser su padre, simplemente no entiendo cómo es que sus padres dejan que ella tenga que ir.
 
– Si quieres conservar tu puesto de trabajo mejor no hagas preguntas y obedece– el guardia mayor hablo casi de inmediato– la manera en que ella allá terminado comprometida con el general o cómo es posible que sus padres lo permitan no es de nuestra incumbencia; pero si te hace sentir mejor, ella es huérfana, fue criada por su tía y de hecho nunca le dio mucha importancia, solamente me pregunto porque es que la hija debe pagar los pecados de la madre.
 
La verdad era que el hecho de que supiera que era huérfana, que mi tía me había criado y todo eso no me importo mucho, dijo, el general no se iba a comprometer con alguien a quien apenas conocía, pero lo último que dijo si me sorprendió “la hija debe pagar por los pecados de la madre” ¿se refería a mi cuando dijo aquello?, ¿a que pecados de refería?
 
Casi de manera inconsciente se movió en la cama pero continuó en silencio con los ojos cerrados aún así los guardias guardaron silencio; definitivamente tendría que esperar para enterarse más.
 
Al día siguiente los guardias volvieron a su habitual silencio total y el viaje continuo hasta el siguiente pueblo de descanso; Ciudad Capital estaba a cuatro días de viaje desde la villa de Elizabeth así que no le sorprendió demorar tanto durante el viaje, cada vez que comenzaban el viaje ella se cubría el rostro con una especia de velo que también cubría el resto de su cuerpo, por fuera nadie era capaz de ver su rostro al otro lado; pero ella si era capaz de ver todo desde el otro lado.
 
Durante el segundo día de viaje pasaron por la zona agrícola, no dejo de ver el verde por todo el camino, diferentes tonalidades, algunas estaban salpicadas de color por las flores de las plantas, para alguien que nunca antes en su vida había salido de la zona fronteriza era asombroso ver todo ese cambio; ella estaba acostumbrada al monótono color de la tierra, las montañas que marcan la frontera de la civilización y la tierra de los evo el sonido de los animales que solamente eran capaces de vivir en las condiciones extremas, la voz de su tía recordándole que debía tomar su medicamento, ¡su medicamento! en la emoción del viaje había olvidado tomarlo esta mañana, intentaría tomarlo por la noche, cuando nadie la viera, no podía permitir que alguien supiera su secreto.
 
Tan pronto se durmieron los guardias aquella noche, ella se limito a salir de su cama en silencio y encerrarse en el baño, saco el frágil frasquito de su bolso y tomo al jeringa, tenía suficiente para dos días más, luego tendría que encontrar la manera de prepararlo en Ciudad Capital, nadie podía descubrir su secreto, mucho menos ahora; ahora toda su vida iba a estar solucionada, solamente por un pequeño precio, seguir con el medicamento, nunca dejar que nadie notara que era un poco diferente.
 
Antes de inyectarse miro su reflejo una vez más, vi sus ojos con un color diferente, solamente sus ojos la arcaban como lo que era en verdad, solamente sus ojos rojos mostraban su secreto, solamente sus ojos rojos rebelaban su verdadera imagen, solamente sus ojos la hacían un evo.
 
Cuando era muy pequeña, su tía había encontrado una medicina que la ayudaba a mantener su condición en secreto, a diferencia de muchos otros evo, Elizabeth solamente se diferenciaba por el color de sus ojos, un inconveniente menor, sus otras habilidades, no eran obvias y la medicina también las mantenía a raya, si bien sus ojos se hacían evidentes cuarenta y ocho horas después de no consumir la medicina, las otras habilidades tomarían mucho más tiempo, así nadie se preocupaba por eso.
 

Luego de inyectarse Elizabeth volvió a la cama una vez comprobó que sus ojos eran otra vez azules, un color muy común en la las villas de frontera, donde, ella no era nada especial, lo que hacía más curioso que ella fuera elegida, en un principio pensó que era solamente buena suerte; pero la conversación de la noche anterior entre los guardias la dejo algo confundida, a que se refería el mayor “la hija debe pagar los pecados de la madre”.
siguientes capítulos:
Por aquí ya es tarde y mi madre me exige que duerma para trabajar mañana temprano, el resto de capítulos que tengo escritos prometo publicarlos mañana.
avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Miér 08 Jun 2016, 9:15 pm

Capítulo 2

El tercer y último día de viaje fue casi igual que los dos anteriores, con la diferencia de que en la mitad del mismo, pudieron divisar una gran columna de humo a no menos de cien metros de donde ellos ahora mismo estaban; justamente en el mismo pueblo donde tenían planeado pasar aquella noche, cuando llegaron toda la villa estaba arrasada, no había nada que quedara en pie, ni siquiera un solo sobreviviente.

Tuvieron que improvisar un campamento en medio de esos destrozos para poder continuar el camino hasta Ciudad Capital, así que otra vez Elizabeth no tuvo tiempo de ponerse la inyección, en el camino esta vez sí se escuchó la conversación aunque no era precisamente del tema anterior:

– Si se trata de ser salvajes, los evo son los peores no lo crees– otra vez comenzó el guardia más joven– como pudieron destruir todo en tan poco tiempo, te imaginas que hubiera sucedido si nosotros hubiéramos llegado un poco antes, solamente un poco antes, tal vez hubiéramos podido hacer algo un poco antes.

Era evidente que a él no le agradaba para nada la idea de tener que cuidar que ella llegase completa a Ciudad Capital el preferiría mil veces quedarse en el campo de batalla y luchar contra los evo.

Los evo eran seres despiadados que abusaban de sus poderes para causar daño a los seres indefensos, hace casi sesenta años que los evo se había revelado y casi habían destruido a las personas normales, hasta que apareció el primer general, era uno de los antecesores del general actual, lidero al ejercito hasta que lograron exiliar a los evo lejos de las ciudades, más allá de las villas fronterizas; sin embargo muchas veces se podían ver ataques de los evo, en las mismas villas, ataques como el que ella acababa de presenciar.

Cuando se fue a dormir tenía la extraña sensación de que algo iba mal, durante los últimos días se había sentido así y ni siquiera los medicamentos la habían ayudado, cuando se durmió comenzó a sentir que se asfixiaba, sentía algo que la estaba por aplastar, en silencio salió de su habitación y comenzó a caminar por la villa hasta que por alguna extraña razón, corrió hasta una casa derrumbada y buscando entre los escombros encontró una niña, de no más de dos años, estaba junto a su madre, apenas respiraba, su madre estaba muerta, de eso no tenía ninguna duda; sin saber que hacer por la niña, comenzó a gritar pidiendo ayuda.

Antes de poder notarlo el guardia más joven que estaba cuidando de ella, estaba junto a ella ayudando a la niña; no paso mucho antes de que otros guardias llegaran junto a ellos y se hicieran cargo de la niña, en medio de la preocupación por la niña ni siquiera había notado que no llevaba el velo y que todos y cada uno de los guardias que eran parte de su comitiva habían podido ver su rostro y todos y cada uno de ellos estaba sorprendido, a pesar de tener solamente quince años su rostro tenía rasgos muy finos, sus labios rojos cual sangre, piel realmente blanca, ojos profundos y azules y cabello rubio, más de uno de ellos tuvo pensamientos impropios considerando que ella iba a ser la siguiente esposa del general, el guardia más joven se acerco a ella y la cubrió con una capa que impedía que cualquiera pudiera verla:

– No debería de haber salido de la tienda señora– el guardia comenzó a hablar calmadamente pero en voz baja– es realmente peligroso, aún podrían haber evos rondando por el lugar, y definitivamente antes que volver sin usted, nosotros moriríamos, usted vale por todos nosotros juntos.

– Solamente quería poder ver el lugar, ya estamos por llegar a Ciudad Capital y no he podido ver nada, nunca antes había salido de las villas fronterizas así que pensé que si nadie me veía que existiera algún tipo de problema con ver a los alrededores, luego escuché a la niña y me preocupe por ella, nunca pensé que los evo aún podrían seguir por aquí.

– Aún así señora, no debería de haber salido– la voz formal del soldado la estaba empezando a irritar– además, el hecho de salir así– la señalo de manera despectiva– no ayuda ni nada, la mayoría de estos soldados no han visto a una mujer en meses, así que usted señora, a pesar del hecho de ser quien es, resulta realmente provocativa; si alguna vez desea recorrer los alrededores, mejor pida compañía.

– Lo tendré en cuenta, si en algún momento en Ciudad Capital deseo salir a dar una vuelta, pero hasta eso, por favor deja de llamarme señora, estoy bastante segura de que soy mucho más joven que tu, puedes decirme Eli, todo el mundo lo hace, nunca me llaman Elizabeth ni mucho menos señora, francamente es estresante.

El guardia tuvo que hacer un gran esfuerzo para no reír, aquella chica sí que era muy ocurrente, asintió en silencio y le tendió la mano:

– Mi nombre es Damian, y dudo mucho ser tan mayor como aseguras, apenas tengo veinte años.

– Pues yo tengo solamente quince así que definitivamente eres mucho mayor que yo.

avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Miér 15 Jun 2016, 9:28 pm

Capítulo 3
 
 
Cuando ellos estaban hablando la niña recuperó el conocimiento, y comenzó a llorar llamando a su madre, Elizabeth olvido otra vez donde estaba y como era esperado que se comportase; caminó en dirección a donde estaba la niña y trato de tranquilizarla la verdad era que ella misma conocía esa sensación, despertar de un momento a otro, rodeada de muchos extraños y sin la posibilidad de encontrar a su familia otra vez.
 
Aquella noche, nadie pudo conciliar el sueño en absoluto; peor aún la niña y Elizabeth, en escasamente unas horas, la niña se había convertido en una extensión del cuerpo de Elizabeth, no la dejo en toda la noche y algo le decía a la chica de quince años que no al dejaría sola por el resto de su vida.
 
Cuando las primeras luces del alba comenzaron a asomar por las montañas, todos aún cansados tuvieron que comenzar el resto del camino en dirección a la ciudad que era su meta; la niña que habían encontrado la noche anterior tampoco se separó de Elizabeth aquel día, durante todo el camino, era casi de noche cuando llegaron a la ciudad contrario a lo que esperaba Elizabeth no hubo ni fiesta ni nada parecido esperándoles a su llegada, entraron con el mayor sigilo posible el nuevo comienzo de Elizabeth inicio de esa manera.
 
Llegaron a un lugar que parecía una casa, allí esperaban una mujer, dos chicas de casi la misma edad de Elizabeth y un hombre de porte marcial, realmente alto, lo suficientemente mayor para ser el patriarca de aquella familia, no cabía duda de que así era, ¿o no?
 
– Es placer por fin conocerte– el hombre comenzó a hablar y se acerco a plantarle un beso en los labios, la chica quedo por completo sorprendida con esa actitud, ¿él era...?– yo soy el general que protege a los habitantes de esta ciudad, aunque tú puedes llamarme Gilbert, de todos modos en cuanto estés lista, te convertirás en mi esposa.
 
Elizabeth prestó especial atención a cada detalle de la forma del general, era un hombre bastante mayor, como había dicho el guardia joven, Damian, tenía la edad suficiente para ser su padre; su aroma era como licor y tabaco, no muy desagradable pero tampoco el séptimo cielo; de verdad era muy diferente a lo que había esperado.
 
– E...el...el placer es mío se...señor– Elizabeth respondió muy nerviosa, más nerviosa de lo que podía imaginar– yo...yo...pen...pensab...pensaba que...
 
Bajó la vista nerviosa, ¿qué estaba a punto de decir?; que había pensado que llegaría a la casa del general de manera directa, que no pensaba que terminaría en la casa de otra persona, pero que esperaba obtener con eso, que él la tomara por una tonta, él solamente se rió de ella y le beso la mejilla:
 
– La edad legal para que puedas convertirte en mi esposa es dieciséis años, hasta que tengas esa edad, te quedaras con la familia del comandante, ellas te enseñaran todo lo que se espera de ti.
 
¿Era eso verdad? Tendría que pasar todo un año en algo así como una escuela para ser una buena esposa; la dama digna del general. Ajeno a lo que sucedía en la mente de la chica, el general continuó hablando:
 
– Para evitar algún tipo de problema, ante todos serás la prima del comandante, así evitaremos cualquier tipo de atentado.
 
¿Atentado? a que rayos se refería, ¿en la ciudad había atentados como los que había visto en las afueras?, había muchas cosas que ella no entendía, solamente se limitó a asentir y escuchar en silencio, un par de horas después, ella estaba otra vez sola con la familia del comandante y todo era muy confuso, solamente tenía algo en claro, ahora ya no era Elizabeth, para fines prácticos iba a ser Penn, Penn Knight, prima del comandante Damian Knight de la guardia personal del General, que tenía a su cuidado a su hermanita menor, sus padres había muerto en las zonas exteriores y no tenía a nadie más en el mundo, al menos consiguió quedarse con la niña.
 

La madre y las hermanas del comandante fueron muy amables con ella, tal vez lograra acostumbrarse a la situación, sonrió y se fue a dormir temprano esa noche, ahora había muerto Elizabeth, la evo que vivía oculta y había nacido, Penn, la futura esposa del general.
avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Miér 15 Jun 2016, 9:28 pm

Capitulo 4
 
 
Los días siguientes fueron de rutina sin más; comenzaban con desayunos aburridos en los que tenía que aprender el comportamiento esperado de ella en la mesa, practicó memorizando los nombres de todos los personajes más importantes la política local además de la historia familiar de Damian, a quien muy pocas veces podía ver, eso era algo de lo más importante ya que oficialmente iba a actuar como su prima durante el siguiente año a fin de poder pasar desapercibida hasta su boda con el general.
 
Ella avanzaba lo más rápido que podía con sus estudios aunque encontraba las clases de buenos modales le parecían de lo más aburridas, no entendía que tanta complicación se hacían con todo eso de los diferentes tipos de cubiertos, platos, copas y tazas; siempre que podía intentaba escapar de esas clases pero no siempre lo lograba.
 
Sus momentos preferidos del día eran los pocos que podía pasar junto a la niña que ella y Damian habían salvado, ella estaba cada vez más encariñada con ella la veía igual que a una hermana menor, ella nunca había tenido ningún familiar además de la tía que la había criado, no tenía ni idea de quién era su padre y su madre había muerto cuando ella era apenas una bebé, había muerto a manos de los “Evo” durante un ataque a su aldea, su tía había aceptado convertirse en su tutora y ahora había asegurado su futuro; pero ella no quería dejar el pasado atrás, no quería olvidar lo único que la había hecho seguir hasta ahora, ella era una “Evo” ella era la razón por la cual los otros habían atacado su aldea, la razón por la cual su madre había sido asesinada.
 
Ese día por la tarde estaba en uno de los jardines de la casa de Damian jugando con la niña cuando escuchó los pasos de alguien acercándose, posiblemente era alguien de la casa y por ahora estaba en bastante lejos de donde ella y Anna, así se llamaba la niña, estaban otra de las características de su “condición especial” ella podía sentir no solamente lo que las demás personas sentía sino que sus sentidos estaban superdesarrollados, además de muchas cosas de las cuales ella ni siquiera era consciente; de todos modos volvió a ser Penn, ella nunca estaría sentada en el piso sentada jugando con la niña que tenía a su lado, se sentó en una de las bancas del jardín y tomó uno de los libros de poesía que le habían dejado para que obtuviera algo de cultura ya que según las palabras textuales de su maestra su nivel actual era el equivalente al de un picapedrero, Anna se sentó a su lado y comenzó a leer en voz alta para ella, dando especial entonación a cada palabra:
 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche
 
Puedo escribir por ejemplo…
 
Se detuvo cuando vio a Damian acercase a ellas con dos pastelillos de chocolate en las manos, las miró y se limitó a sonreír:
 
– Así que la señorita Quini logró ponerte a leer poesía, no lo puedo creer, odio no tener una grabadora para que todos puedan creerme esto…jajaja…
 
Tratándose de Damian no se sentía tan cohibida en la ciudad así que sin pensarlo dos veces le arrojó el libro a la cabeza con muy buena puntería de por medio:
 
– ¿Así que lo sabes verdad?– dijo mientras atrapaba el libro que volvía a ella– lo que me hace suponer que también te lo hizo hacer a ti; si tu fueras mi amigo me ayudarías a zafarme de esta tontería de la poesía.
 
Damian solamente se limitó a reir:
 
– Eso es verdad; pero si yo te ayudo, ¿qué de provecho sacaras tú?
 
Penn, Elizabeth, suspiró resignada:
 
– Entiendo que tenga que leer todos los libros de historia y política; pero no entiendo para que rayos me sirve la poesía.
 
Damian se sentó en un tronco de árbol que había en el jardín:
 
– La poesía no tiene un fin práctico, no se espera que aprendas algo útil de ella, lo que quieren es que aprendas a expresarte con mayor propiedad, buscan que aprendas a usar un lenguaje más sofisticado, se trata de convertirte en una verdadera princesa, no solamente se requiere que seas el rostro bonito que acompañe al general, se busca que puedas cautivar al pueblo y a la nobleza, eres el seguro que mantendrá al general como protector del mundo.
 
Damian parecía más que seguro de su respuesta, eso hacía que lo odiara más, no entendía nada de lo que estaba sucediendo y el actuaba como si lo supiera todo; todo mundo esperaba cosas que ella, ni siquiera usando sus dones evo, podría lograr tan pronto como ellos deseaban, era realmente estresante.
 
En verdad odiaba esa sensación de impotencia que tenía al no ser capaz de enfrentarse a toda la nueva vida que ellos tenían preparada para ella y mucho menos a la incertidumbre, aquellas palabras que escuchó al inicio de su viaje aún pesaban sobre su mente y su corazón, dejó el libro junto a ella mirando al comandante:
 
– En otras palabras o aprendo todo lo que quieren o no le sirvo para nada, seré la cara bonita y la boca lista que le dirá al pueblo que el general es la mejor opción que tienen.
 
Elizabeth ya estaba más que cansada de todas esas tonterías sobre lo que debía o no hacer, al principio todo esto de ser la esposa del lider de la humanidad le parecía agradable, un honor, a pesar de que iba a ser parte de un harem más que la única, pero honestamente en este momento la idea de ser esposa de alguien que bien podría ser su padre y que además la obligaba a dejar de ser ella misma le ocasionaba nauseas.
 

Damian escuchó las palabras de Elizabeth y simplemente suspiró sintiendo simpatía por la chica que ahora había llegado a su vida para cambiarla, con el tiempo que había pasado junto a ella sus sentimientos se habían hecho mucho más confusos de lo que esperaba pero no tenía ninguna oportunidad ella ya tenía un dueño y el no tenía nada que hacer al respecto, inclinó la cabeza antes de alejarse de ella y dejarla con sus estudios mientras él esperaba la siguiente orden proveniente del General.
avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Vie 08 Jul 2016, 12:58 pm

Capitulo 5
 
 
UN AÑO DESPUÉS
 
Muy lejos de aquel lugar en las tierras exteriores los evos estaban comenzando a reunirse, los rumores de que el general estaba por contraer nuevamente nupcias estaban caldeando los ánimos a más no poder, si ese vejestorio conseguía una nueva esposa lograría demostrar su poder sobre el territorio con mayor fuerza ya que significaría que el pueblo seguía confiándole sus hijas.
 
Todos estaban ocupados planeando la manera de sabotear ese matrimonio en lo posible dejando en claro que el general no podría mantenerlos lejos de sus preciosas ciudades por más tiempo, ellos eran mucho más fuertes y organizados que antes y esta vez no se dejarían controlar como antes, su mayor ambición era la libertad y no tendrían límites para conservarla, aunque eso significara apagar otra vida inocente más para demostrar su punto.
 
Marie escuchaba atenta las discusiones de todos sus compañeros; pero su atención estaba fija en otro lugar; los rumores que habían ocasionado esta reunión también decían que la niña con quien el general planeaba volver a demostrar su poder provenía de su antigua aldea, por más que lo intentara no podía dejar de pensar que esa niña sería su pequeña hija, aquella a la que había abandonado cuando ella mismo huyo del destino de ser una más en el harem del general.
 
– Yo puedo infíltrame en la ciudad y encargarme de ella en la fiesta de compromiso dentro de un mes– las palabras de Jordan sacaron a Marie de su ensoñación haciendo que sus instintos maternales estuviesen a punto de enviar todo su poder contra el Tk que se atrevía a amenazar a quien posiblemente fuera su hija– con mi poder puedo hacer de esa chica un ejemplo para todos, algo que nadie olvidara, nadie podrá confiar en ese sujeto nunca más en especial teniendo en cuenta que no pudo proteger a su prometida en su propia fiesta de compromiso.
 
– No creo que asesinarla sea buena idea– Marie se puso de pie para hablar aunque su corazón le gritaba que acabara con Jordan antes de que lastimara a la chica como deseaba la parte consciente de su mente le recordaba su misión de hacer de este mundo un lugar mejor– tal vez...seducirla sea una mejor idea– si debía elegir entre una inocente, muerta y una engañada prefería a una engañada pero viva– si puedes seducirla y alejarla de él, hacer que ella lo deje la noche de la fiesta definitivamente será una mejor alternativa y demostraremos que incluso sus "elegidas" prefieren por sobre su querido general, sería un golpe directo a su ego, nada mejor para lastimar a hombre.
 
Podía sentir las miradas inquisitivas de todos los reunidos en aquella sala, todos sabían que ella había escapado del destino de ser una elegida por amor a uno de los suyos, además del hecho obvio de no querer arriesgarse a ser denunciada como evo, pero ninguno de ellos sabía que en su huida que ella había sido forzada a dejar a su hija recién nacida; el único que lo sabía era su esposo que también era el único que la miraba con comprensión y no con reprobación.
 
– La idea de humillarlo de esa manera en definitiva es mejor– Maximo, el lider de aquella comunidad evo y pareja de Marie, comenzó a hablar con tono calmado pero igual que su esposa temía que la chica fuese su propia hija– hacer que su elegida lo abandone por uno de los nuestros será un golpe para su ego masculino– la disconformidad por parte de Jordan era evidente así que Maximo agregó– pero en caso de que tu como Tk te sientas demasiado superior para esta misión seguro que alguno de los encantadores será más que capaz de hacerse cargo.
 
Si había algo que Jordan odiara más que no hacer lo que quisiera era que le dijeran que no era capaz de hacer algo y la afirmación de Maximo de que un encantador podría encargarse de seducir a la elegida simplemente se sonó a insulto y eso era algo que no pensaba permitir por mucho que considerara a Maximo y a su esposa como sus padres:
 
– Creo que mi historial en la villa habla por sí mismo– dijo con un tono bastante arrogante– dudo que cualquiera de sus tan..."especiales" encantadores pueda encargarse de seducir a una jovencita, además...los informantes dicen que para asegurarse de que nadie pudiera llegar a ella el general la mando traer de su pueblo hace un año y desde entonces los únicos hombres que ha visto han sido el comandante que se hace pasar por su primo y el general mismo así que dudo que tenga mucho experiencia con los chicos por lo que incluso un tonto sería capaz de seducirla– dio una nueva sonrisa de autosatisfacción mientras pasaba los dedos peinando sus rubios cabellos– saldré hoy mismo para hacerme cargo de ella lo antes posible.
 
Dicho esto la reunión se dio por terminada dejando aquella sala casi abandonada, solamente quedaban Marie y Maximo, ambos se miraron por unos segundos en silencios hasta que Marie rompió en llanto:
 
– Es ella, Maximo, estoy segura de que esa chica es nuestra hija, él debe de haber sabido todo el tiempo que yo estaba embarazada...por eso espero todo este tiempo, quería vengarse de mi pro abandonarlo, por eso la eligió y ahora yo acabo de entregarla para ser usada como un objeto en nuestra guerra, ¿qué clase de madre soy?
 
Maximo se limitó a abrazar a su compañera y acariciarle el cabello, tratando de calmarla mientras que él mismo se preguntaba en que clase de padres los convertía el hecho de haber dejado a su hija recién nacida al cuidado de una tía que no tenía ni idea de lo que ella sería capaz de hacer cuando creciera y ahora la estaban utilizando como un arma en una guerra de la que ella no era responsable.
 
 
 
– – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – –
 
 
 
Había pasado un largo año desde que Elizabeth había llegado a Ciudad Capital y ahora ya solamente faltaba un mes para que se celebrara su fiesta de compromiso; a sus 16 años ya había aprendido y visto mucho más que lo que cualquier otra chica de su aldea sería capaz de ver en su vida entera, pero aún así no era suficiente para ella, su corazón siempre se sentía vacio y era casi como si algo verdaderamente importante le faltara.
 
Estaba ocupada tratando de darle forma a un supuesto arreglo floral cuando escuchó una risita infantil que ya se le había hecho conocida y acto seguido entré la pequeña que había salvado hace un año y que oficialmente hace unos meses se había convertido en su hermana menor; le puso el nombre de Marie, igual que su difunta madre, la niña inmediatamente se escondió detrás suyo y luego vio entrar a Damian completamente mojado:
 
– ¿Dónde está?, ¿dónde está ese pequeño demonio?
 
Elizabeth no pudo evitar reírse ante la escena era evidente que el pequeño ratoncito que había recatado de aquella aldea destruida ahora se había convertido en una niña muy traviesa y activa que siempre elegía al pobre comandante como su víctima:
 
– Pero vean esto, el todo poderoso general DamianKnight ha sido derrotado por una niña pequeña en la guerra de globos de agua.
 

Eran esos momentos lo que la mantenía a flote y estaba segura de que debía de aferrarse a esos recuerdos lo más fuerte que pudiera pues tenía el presentimiento de que muy pronto su vida iba a cambiar y que no iba a ser del todo algo bueno, lo único que esperaba era no lastimar a sus seres queridos en el proceso.
avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Vie 08 Jul 2016, 1:00 pm

Capitulo 6
 
 
Cuando Jordan llegó Ciudad Capital la cantidad de estímulos que su cuerpo recibió por poco y le hacen perder el control de su telekinesis; pero eso era algo que no podía permitirse ya que su misión era demasiado importante como para arriesgarse a ese tipo de deslices, afortunadamente él no era como aquellos que tenían una apariencia física muy diferente a la de los humanos normales por lo que no tenía que preocuparse por mucho más que no mover las cosas con la mente.
 
Las indicaciones que le dieron para encontrar a su supuesto aliado en un principio le parecieron sencillas de seguir hasta que llegó a ese laberinto interminable de calles, callejones y casas parecidas unas a otras, definitivamente debió de permitir que ese chico que era un aprendiz le enseñara como llegar pero ya no tenía alternativa así que mejor se concentraba en encontrar en camino como solía hacerse antes, preguntando a cada persona que se encontrara en el camino.
 
—————————————————————————————————————–
 
Elizabeth estaba tratando de interpretar una partitura compleja de piano sin mucho éxito mientras que la pequeña Marie no le quitaba los ojos de encima tratando de no reírse mientras Elizabeth no dejaba de sacar sonidos parecidos a una animal agonizante del piano.
 
– ¡Me rindo!– gritó para nadie en especial mientras se alejaba del piano muy molesta– no es como que el saber tocar el piano pueda salvar al mundo– se sentó bufando en uno de los sofás de la sala y vio como Marie se acercaba al piano y comenzaba a tocar lo mismo que ella había estado tocando ella antes pero definitivamente mucho mejor– lo que me faltaba, que tú seas mejor que yo– trató de mirar a la niña algo molesta pero le fue imposible hacerlo por lo cual se acercó a ella sonriendo y al cargó haciéndola girar riendo– es imposible enojarme contigo.
 
Giró con ella en brazos hasta que agotada y mareada calló en el sofá haciéndole cosquillas a la niña; estaba en esta manera cuando la puerta de la sala se abrió permitiendo que alguien entrara en la habitación, ella ignoró el ruido mientras seguía jugando con la niña, asumiendo que se trataba de Damian, pero una voz que últimamente se le había hecho muy familiar la sacó de su diversión:
 
– Se nota que tienes mucho talento con los niños, estoy seguro de que nuestros hijos serán afortunados de tenerte como madre cuando llegue el momento– ella de inmediato se alejó de la niña y trató de recuperar la compostura como le habían enseñado a lo largo de este año lo que solamente le sacó una sonrisa al sujeto que ella con este tiempo había llegado a considerar alguien que a la larga iba a estar en su vida pero sin embargo por mucho que lo intentara no era capaz de verlo como su pareja– descuida pequeña no tienes porque preocuparte, de hecho, me gusta verte así, completamente libre, autentica...totalmente tu.
 
La palabras del general lejos de animarla o relajarla hicieron sentir completamente incomoda, afortunadamente hace poco se había inyectado su "medicina" así que no iba a tener ningún problema con perder su control por ese motivo.
 
– Es...es usted muy amable, pero es mejor si no olvido lo que se espera de mí, lo último que yo quiero es cometer un desliz y avergonzarlo en algún momento, en verdad lo lamento.
 
El general se sentó junto a ella, demasiado cerca para su gusto, y tomó su pequeña mano entre las suyas sonriendo antes de depositar un beso que la hizo sentir muy incómoda en ella:
 
– Eres tan perfecta que nunca podrías avergonzarme– mientras hablaba se acercaba cada vez más a ella haciendo que su incomodidad incrementara segundo a segundo– basta con que la gente te vea para que caigan enamorados a tus pies...eres una pequeña bruja seductora...a mí ya me haz hechizado...
 
Dicho esto y sin ningún aviso se acercó y la beso en los labios, ella en sus primeros años de adolescencia había fantaseado con su primer beso, su primer amor y esas cosas pero definitivamente ninguna de sus fantasías se acercaba a su realidad, el beso lejos de causarle algún tipo de ilusión le causó repulsión, agradeció en silencio cuando el finalmente se alejó de ella:
 
– Dentro de un mes será nuestra fiesta de compromiso y espero...– guardó silencio por unos segundos antes de continuar hablando haciendo que Elizabeth se sintiera mucho más incomoda– espero que para esa fecha puedas al menos fingir que sientes algo por mi...por...el bien de todos.
 
Dejando la amenaza colgando en el aire salió del la habitación y Elizabeth no aguantó un segundo más llevando a Marie de la mano la llevó hasta la habitación que ambas compartían  y luego de dejarla distraída con sus juguetes se cambió el incomodo vestido elegante por uno más cómodo y se escabulló de la casa en dirección a la ciudad necesitaba aclarar sus ideas y calmarse antes de permitir que Damian, su madre o su hermana la vieran tan alterada como estaba.
 
—————————————————————————————————————–
 
Jordan estaba caminando por las calles laberínticas de la ciudad sin lograr que nadie le pudiera dar razón del lugar que buscaba, cuando le preguntaba a alguien esta persona simplemente la ignoraba y a él no le quedaba otro remedio que seguir buscando, comenzaba a enfurecerse cuando accidentalmente tropezó con una chica rubia que parecía estar más distraída que él mismo:
 
– Mejor fíjate por donde caminas...– comenzó a reclamarle molesto pero en cuanto sus ojos se cruzaron con los de ella no pude evitar pensar que la había visto antes– lo...lo siento...– era casi como si ella estuviera ejerciendo algún tipo de poder sobre él, era una sensación muy similar a la que había experimentado cuando por primera vez conoció a una seductora, era como si de alguna manera ella lo obligara a sentirse atraído–  lo siento...no soy de aquí y llevo todo el día buscando a un amigo de mis...– dudó un momento dándose cuenta de que si no tenía cuidado podría contarle más de lo debido a esa chica– mis patrones, me han enviado aquí para trabajar con él por una temporada y no he sido capaz de encontrar su casa, por eso he estado a punto de pagar mi mal humor contigo, en verdad lo siento mucho.
 
La chica se llevó la mano al rostro frotando su ojo y fue apenas en ese instante que él notó que ella estaba llorando, fue cuestión de milésimas de segundo antes de que él deseara con todo su ser encontrar al responsable y hacerlo pagar por aquello, la chica trató de esbozarle una sonrisa que le pareció lo más hermoso que había visto hasta ese momento aunque en sus ojos se reflejaba una tristeza muy profunda:
 
– Pues si...si quiere yo puedo ayudarlo a encontrar esa dirección, también fui nueva por aquí aunque...de eso ya hace un año– ella le tendió la mano tratando de sonreír nuevamente– mi nombre es Penn...PennKnight.
 
– Yo...yo soy...Jor...Jordan – dijo él sintiéndose un completo idiota atrapado por aquella sonrisa– y...sería un placer que me acompañaras a la casa que busco.
 
Le tendió el papel que contenía la dirección de la casa del aliado y sin pensarlo dos veces la siguió mientras que ella la guiaba por las serpenteantes calles de la ciudad, en cuestión de no más de quince minutos, que le parecieron los más perfectos de toda su vida, llegaron a la casa a la cual las indicaciones conducían, era una casa muy modesta en la cual nadie repararía dos veces cuando llegaron y llamaron a la puerta un hombre de edad les abrió, los miró fijamente a ambos deteniéndose por varios minutos en la chica ocasionando que Jordan se sintiera bastante incomodo; se presentó lo mejor que pudo y luego de una breve charla allí en la puerta el hombre desapareció dentro de la puerta indicándole que se despidiera y pasara para instalarse; decirle adiós a aquella chica fue una de las  cosas más difíciles que él tuvo que hacer hasta ese momento; luego de un apretón de manos y un beso en la mejilla vio a su rubia tentación alejarse por las calles oscuras y sin nombre antes de entrar en la casa para encontrarse con el hombre de edad sentado frente a la chimenea con el seño fruncido mirándolo con severidad:
 

– Aparentemente no pierdes el tiempo ¿verdad muchacho?; llevas menos de un día en la ciudad y ya comenzaste con tu plan– al notar la confusión en el rostro del chico el viejo pareció sorprendido y continuó hablando– no tienes ni idea de quien es la chica con la que llegaste ¿o si?
avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Vie 08 Jul 2016, 1:09 pm

Capítulo 7
 
 
Elizabeth no podía quitarse de la cabeza los ojos de aquel chico al que había ayudado hace apenas unas horas en la ciudad; estaba cambiándose la ropa y cepillando su cabello para estar presentable para la cena y sabía que pensar en otro chico era realmente pedir a gritos problemas, ella no tenía que preocuparse de eso, simplemente tenía que aceptar su destino y resignarse a ser lo que todos esperaban de ella, aunque no tuviese nada que ver con lo que ella misma deseaba.
 
Luego de decidirse por un sencillo vestido color blanco que le llegaba hasta por debajo de las rodillas, sujeto su cabello en una cola de caballo baja y luego de ponerse un poco de brillo labial bajo al comedor donde todos la esperaban; se acercó al lugar que le había sido asignado hace tiempo y se sentó en silencio, la mayoría de la cena transcurrió en silencio hasta que en la sobremesa Antonella, la madre de Damian, comenzó a hablar:
 
– Siento mucho lo de Joshua– Elizabeth la miró algo preocupada, Joshua era el jardinero de la familia y desde que ella había llegado a Ciudad Capital había sido muy amable con ella casi un padre en muchas ocasiones– tuvo un accidente muy grave cuando volvía de visitar su ciudad natal; al parecer fue un atentado de coordinado por los Evo, esos miserables, no merecen seguir con vida, son monstruos sin corazón.
 
Elizabeth sintió como toda la sangre se congelaba; saber que los Evo, una raza a la que ella misma pertenecía, eran los responsables del daño causado a un hombre que solamente había sido amable con ella la hacía sentir completamente enferma.
 
– ¿Se recuperara?– fue todo lo que pudo articular al principio– es un hombre de edad y en verdad era amable conmigo, me preocupa lo que pueda sucederle.
 
– Claro que se recuperara pequeña– fue Damian quien le respondió– yo personalmente me encargare de que él tenga el mejor tratamiento médico del que disponemos en Ciudad Capital; el viejo Joshua dentro de poco estará aquí dando lata a todos y amenazando con matar a mis perros cada vez que hagan sus gracias en las rosas.
 
Los comentarios despreocupados de Damian lograron sacarle una sonrisa sincera; la conversación fue bastante ligera desde ese momento.
 
– Los que no creo que sobrevivan son mis pobres tulipanes– Antonella comentó– sin Joshua no hay nadie que pueda hacerse cargo de ellos, supongo que mañana no tendré más alternativa que ir a contratar a otro jardinero.
 
– No será necesario– Rose, la hermana menor de Damian, comenzó a hablar– mi amiga Nat me dio la dirección de su jardinero hace unos días, parece que un sobrino suyo acaba de llegar y que necesita trabajo, podríamos enviar a uno de nuestros criados hoy por la noche y mañana temprano ellos podrían venir a casa; así tus tulipanes no sufrirán.
 
Por la sonrisa de Rose ante el asentimiento de su madre Elizabeth pudo adivinar que la joven tenía otro motivo, muy probablemente el dichoso sobrino de jardinero seguramente era muy guapo y por eso Rose insistía en que él viniese a trabajar con ellos.
 
Un sentimiento de envidia logro alojarse en mi corazón en ese momento; no importaba cuanto tratase de aceptarlo, durante todo el año y es especial después de esta tarde– no era capaz de asumir que apenas con dieciséis años ya tenía el futuro elegido y no tenía ni voz ni voto en lo que correspondía a mi futuro.
 
La envidia que sintió en ese momento fue suficiente como para hacerle perder el control por apenas unos segundos, tiempo suficiente como para que fuese capaz de mover la silla de Rose apenas unos centímetros, los suficiente para que ella perdiera el equilibrio y callera sin gracia alguna, no pudo evitar reír entre nerviosa y relajada; nerviosa porque aunque había tomado el medicamento esa mañana fue capaz de mover esa silla sin tocarla y eso significaba que estaba haciéndose más fuerte y sería mucho más difícil ocultarlo con el tiempo y relajada porque en parte Rose se merecía eso, era su amiga, agradable y todo eso sin embargo a veces era demasiado irritante.
 

El resto de la cena fue bastante tranquilo, todos fueron a dormir luego de que la madre de Damian y Rose enviara al criado con la carta pidiendo que el chico aquel viniese a casa al día siguiente para hacerse cargo del jardín en lo que su jardinero se curaba; ella no podía dejar de pensar en cómo sería el chico que vendría al día siguiente, si de verdad era tan guapo como Rose le había confesado mientras se dirigían a sus habitaciones sería otro motivo para odiar su estúpida vida y su maldito compromiso.
avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Vie 08 Jul 2016, 1:13 pm

Capitulo 8
 
 
A la mañana siguiente Elizabeth hizo todo lo humanamente posible por mantenerse lejos del jardín, aunque su curiosidad estuviese por matarla, no quería correr el riesgo de conocer al nuevo jardinero y complicar más su situación.
 
Pidió que le llevaran el desayuno a su cama y permaneció en su habitación el resto de la mañana; sin embargo al momento del almuerzo le fue informado que tenían una visita muy importante y que ella tenía la obligación de atenderlo; en el último año había hecho muchas cosas que le parecieron insoportables pero esa tarde, en ese preciso momento el hecho de salir de su habitación le pareció lo peor de todo.
 
Caminó por la ruta más larga hasta el salón principal donde se recibían las visitas con tal de evitar acercarse al jardín y no tener que ver al nuevo jardinero; teniendo en cuenta como sus sentimientos habían cambiado en los últimos meses debía de evitar en lo posible a los chicos para evitar las tentaciones, si bien no estaba segura de lograr amar alguna vez a quien se iba a convertir en su esposo al menos se aseguraría de que su caprichoso corazón no se enamorar de nadie más para limitar su dolor, estaba bastante segura de que eso solamente convertiría su suplicio en algo peor.
 
Cuando llegó al salón principal se encontró con el misterioso visitante que resultó ser nada más y nada menos que el sobrino del General, que a la vez era su más grande detractor, desde que Elizabeth había llegado al lugar lo único que él había hecho fue tratar de convérsela de no casarse con su tío y asegurarle que él sería por mucho un mejor lider; hablaba de igualdad y aceptación, prometía hacer la paz de con los Evo y muchas más cosas sin sentido a las cuales ella ya ni se dignaba a prestar atención; no era una sorpresa que al verlo ella frunciera el ceño sin remedio.
 
– A parecer a pesar de las clases y maestros que mi tío ha pagado para hacerte pasar por una mujer decente no han servido de nada sigues sin poder camuflar tus emociones, eres como un libro abierto y tu desagrado en este momento es más que evidente.
 
– Por favor Andrew déjate de tonterías y ve al grano; porque juro que si viniste nuevamente para convencerme de escapar o de ayudarte a derrocar a tu tío pierdes tu tiempo– el control de Elizabeth era realmente escaso en estos momentos de gran incomodidad al atenderlo– sería mejor que no me hicieras perder el mío también.
 
Andrew lejos de inmutarse ante su comentario se limitó a sonreírle y sentarse frente a ella:
 
– Relájate princesa ¿acaso no puedo venir a visitar a mi querida futura tía sin tener dobles intensiones?; recuerda que dentro de...aproximadamente tres meses te casaras con mi tío– el comentario ocasionó que Elizabeth nuevamente hiciera una mueca de desagrado– a menos que...cambies de opinión y decidas apoyarme; sabes que yo podría librarte de esa obligación.
 
Elizabeth estaba muy tentada a aceptar la propuesta de Andrew pero algo en su interior le decía que si bien el General no era la opción más apropiada al menos era la menos dolorosa; tenía un muy mal presentimiento respecto a Andrew:
 
– Mi respuesta será la misma que hace días y que al principio; nunca aceptaré tu propuesta y si tú no te vas lo haré yo– Elizabeth estaba tan molesta con Andrew que no le importó olvidar los modales y salió de la habitación– si fuese tan amable le pediría que se retirara de mi hogar.
 
Sin poder evitarlo sus pies la llevaron precisamente al mismo lugar que había intentado evitar, en medio de su ira llegó a los jardines de la casa, eso era precisamente aquello que intentaba evitar y era exactamente lo que estaba haciendo, cuando dio media vuelta para comenzar el camino de regreso a su habitación unos brazos fuertes impidieron que cayera sin remedio:
 
– Debería de tener mucho más cuidado señorita, alguien debería de enseñárselo.
 
Elizabeth tardó unos minutos en reconocer el sonido de esa voz y al reconocerla se sintió mucho más avergonzada que antes:
 
– Lo lamento señor; juro que tendré más cuidado la próxima vez– volvió a recuperar su equilibrio y trató de esbozar una sonrisa– lo mejor será que me vaya y lo deje continuar con su trabajo.
 
Luego de la charla que había tenido con su aliado Jordan no podía creer cual era su suerte, tan pronto llegó al lugar ya había conocido a la chica a quien debía seducir, y no tenía idea de si era algo bueno o algo malo, por alguna razón los ojos tristes de esa mujer no paraban de atormentarlo en sueños, y ahora volvía a verla pero esta vez sus ojos mostraban ira y eso era algo que no le gustaba ver en ellos:
 
– Tal vez lo mejor sería evitar volver a encontrarnos en esta manera, la primera vez también nos encontramos así aunque...había dos cosas diferentes aquella vez, yo no sabía quién era usted y...usted estaba triste; ahora está molesta... ¿qué le ha sucedido?
 
Elizabeth se alejó de él de inmediato y sin decirle nada entro en la casa y luego en su habitación tan rápido como le fue posible sin utilizar sus poderes, cerró la puerta con seguro y se tiró a llorar en su cama; le tomó apenas dos miradas para destruirla completamente, ella no sabía cómo o por qué pero si estaba segura de que aquel chico afuera sería la causa de su destrucción tanto como podría serlo Andrew; era en momentos como este que deseaba poder tener una madre que la reconfortara como Antonella hacía con Rose cada vez que algún chico le rompía el corazón.
 

Ahora era uno de esos momentos en los que Elizabeth odiaba a sus padres por abandonarla cuando apenas era un bebé.
avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Lun 22 Ago 2016, 1:36 pm

Capítulo 9
 
La tarde y la noche de aquel día simplemente de convirtieron en un mal recuerdo en una de esas cosas que luego de que suceden no recuerdas ni que pasaron, no estaba segura de si fue por el llanto o que pero a la mañana siguiente Elizabeth no era capaz de salir de la cama y tampoco quería saber que era lo que sucedía en el mundo exterior, si de ella dependiera pasaría los siguientes tres meses encerrada en su habitación para resistir cualquier tipo de tentación.
 
Sin embargo sabía que esa no era una alternativa; ella no era del tipo de personas que tenía opción, ella no era capaz de elegir nada sobre su vida desde que tenía memoria y a pesar de que al principio le parecía normal y aceptable ahora lo odiaba, lo odiaba con todo su corazón.
 
Parte de eso odio iba a su propia madre porque no podía quitarse de la cabeza lo que dijeron aquella primera noche de viaje; “la hija debe pagar los pecados de la madre”, esas palabras la perseguirían por el resto de su vida, no sabía que había hecho su madre pero ahora ella pagaría las consecuencias sin alternativa.
 
El llanto y muchas cosas más terminaron por dejarla agotada hasta quedar dormida sobre la cama de la misma manera que había caído hace algunos minutos y quedarse allí hasta muy entrada la noche sin poder lograr que el llanto abandonara su rostro por mucho que lo intentara, al despertar la noche estaba tan entrada que apenas y podía ver en la oscuridad de su habitación.
 
La oscuridad para ella era como un aliado en estos momentos, lo único que tenía en la cabeza era escapar, escapar de allí y dejar todo y a todos atrás, estaba harta de mentir y no pensaba seguir haciéndolo nunca más.
 
Deslizarse por la ventana fue la parte fácil, salir del perímetro de la casa con toda la vigilancia que había allí esa fue definitivamente la parte más difícil de todo pero sin embargo lo logró, las calles serpenteantes de la ciudad se volvieron en sus nuevas amigas porque nadie podría seguirla a través de ellas, saber que finalmente, después de años estaba haciendo algo solamente porque ella quería hacerlo le hizo sonreír, finalmente era libre.
 
EN OTRO LUGAR DE LA CIUDAD
 
Alexandra odiaba estar rodeada de tanta gente, teniendo en cuenta su don, era mucho más por el beneficio de los otros que el de ella, vivir sabiendo que al tocar a la gente podía matarla no era precisamente la octava maravilla del mundo pero sin embargo eso era parte de lo que la hacía tan especial, era parte de lo que la hacía ser ella misma, había llegado a la ciudad con una misión muy clara, encontrar a la prometida del general y asegurarse de que nunca llegara al altar, en general ella solía negarse a hacerle eso a gente inocente pero según la información que le habían dado ella no era tan inocente como les hacía creer a todos.
 
Otra cosa que detestaba de su misión era mentir, mentirle a la única persona que desde siempre había tenido fe en ella, Jordan nunca se había alejado de ella desde que descubrió su poder y aunque eso no hacía que lo llamara amigo al menos el chico se había ganado su respeto no le tenía a caminar junto a la muerte, literalmente hablando, él simplemente enfrentaba la vida como le venía y en esta oportunidad le había llegado con forma de mujer.
 
Llegar a la ciudad fue fácil, encontrar la casa de su aliado…no tanto, encontrar una mentira que explicara su presencia en aquel lugar…esa fue la parte más difícil de todo ya que luego tendría que repetirla a la perfección cada vez que le preguntaran y ese no era su fuerte, solamente le quedaba rezar porque la confianza que Jordan tenía en ella fuese suficiente para que no cuestionara su presencia o sospechara de sus propios motivos.
 

Solamente sería por unos días, encontrarla y tocarla sería suficiente, solamente eso necesitaba para cumplir con su objetivo, ¿qué tan difícil podía ser?, solamente el tiempo podría darle la respuesta a eso y esperaba que no tardase mucho en llegar.
avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Lun 22 Ago 2016, 1:38 pm

Capitulo 10
 
 
La lluvia comenzó a caer del cielo y los truenos, relámpagos y rayos completaron el cuadro, mientras que Damian caminaba por el aparentemente interminable pasillo que lo llevaría a la oficina del General, esperaba que no tuviera por práctica frecuente a de matar al mensajero porque en verdad lo que tenía que decirle podría poner en riesgo mucho más que solamente su vida y la de su familia, podría poner en riesgo la misma existencia de su nación.
 
Cuando entro aquella mañana en la habitación de Elizabeth lo último que pensó encontrarse fue la cama hecha, algunas cosas rotas y una ventana abierta, ahora tener que decirle al General que había perdido a su prometida no era algo que le gustara en absoluto.
 
– Se…señor, tengo al…algo importante que decirle…
 
– Hable rápido Knight, no tengo tiempo para perder.
 
Damian no podía controlar sus nervios mientras intentaba encontrar las palabras adecuadas para decirle las malas noticias al General, temía cometer el error de decirlo de una manera que luego convirtiera todo esto en una situación muy incómoda especialmente para él.
 
– Pu…pues…Elizabeth ha desaparecido
 
– ¡¿Qué?!, como te atreves a cometer una imprudencia de ese tipo y aún así tener la cara de decírmelo de frente; serás estúpido…ahora que se supone que debo hacer, la boda debe de ser…espe…espera…jajaja– una especie de risa salió de los labios del general mientras que una idea se formaba en su mente– tal vez no sea tan malo, el pueblo adora a la chica desde que se hizo público el compromiso…cuando se enteren de que esos abominables Evo se la llevaron nadie pondrá objeción a mi plan de un ataque frontal.
 
A Damian le costaba creer que ese hombre que ahora hablaba de manera tan fría era el mismo hombre que durante tanto tiempo había considerado su héroe y a quien había seguido ciegamente todo este tiempo.
 
EN LOS CENTROS DE ACOGIDA
 
Elizabeth no recordaba haber visto tanta tristeza y miseria ni siquiera cuando vivía en su aldea en la zona fronteriza ver a esos pobres niños, mujeres y ancianos abandonados a su suerte era algo que no se creía capaz de soportar, y sin embargo estaba allí dispuesta a soportarlo por huir de todo aquello que muchos de ellos matarían por poseer.
 
En cierto modo se sentía una completa tonta por estar haciendo esto, huyendo de una vida de oportunidades para cambiar esta realidad solamente porque se sentía que no sería feliz con eso, solamente porque pensaba haberse enamorado del jardinero, sabía que estaba siendo egoísta pero luego de pasar toda su vida haciendo lo que otros le decían quería ser egoísta, solamente un poco por un rato; luego intentaría reparar su error.
 
Cuando esa noche los voluntarios pasaron repartiendo la comida ella evitó en todo momento levantar la vista, no había llegado tan lejos solamente para que todo se arruinara cuando la descubrieran, no quería perder su libertad por una tontería de ese tipo; comió parte de la comida que le dieron y se la dio a una niña pequeña que luego de terminar con su comida le había dicho a su madre que tenía más hambre:
 
– Aquí tienes pequeña; tú lo necesitas más que yo.
 
Era simplemente la verdad, ella había comido bien durante su vida y por sobre todo el último año, esa chiquilla parecía que jamás en su vida había visto un plato de comida decente, justamente como Marie antes de que ella la encontrara, recordando a su niña sintió unas ganas terribles de volver sobre sus pasos y hacerles creer a todos que nunca había escapado; si tan solo pudiera…un beso en la mejilla la sacó de sus pensamientos; la pequeña niña ahora se encontraba devorando la nueva ración de comida más feliz de lo que pudiera haberla imaginado.
 
– Muchas gracias señorita…en verdad, mi niña no ha podido comer bien en días y…muchas gracias en verdad.
 
Elizabeth se limitó a asentir y retirarse a un lugar apartado a intentar descansar un rato sin saber que así como gente muy buena en este lugar también gente con muy malas intensiones y que ella había llamado su atención en aquel momento.
 
CASA DE JORDAN
 
Cuando la noticia se esparció ni Jordan ni Alexandra podían creer lo que había sucedido, según el informe oficial decía que ella había sido secuestrada por un grupo de Evo que habían logrado infiltrarse en la ciudad, aunque ellos sabían que ellos no harían tal cosa hasta que ellos enviaran su informe, debía descubrir dónde estaba la chica antes de que los problemas llegaran a ser incontrolables.
 
– ¿Acaso esa mocosa engreída no sabes lo problemas que causa?– Alexandra estaba muy molesta, si esto llegaba a mayores sentiría que la había fallado a su gente– ella lo único que debía de hacer era quedarse quietecita en casa y nada malo estaría sucediendo.
 
Jordan se encontraba muy preocupado por la chica:
 
– Ella no tiene idea Alex, deja de hablar como si lo hubiese hecho a propósito; ella…– no podía quitarse de la cabeza la mirada de dolor en sus ojos la última vez que la vio– …e…ella también la está pasando mal con todo esto; si la hubieses visto cuando el sobrino de ese infeliz vino a visitarla, ella no es feliz en ese lugar y honestamente prefiero que ella encontrara la manera de escapar antes de hacer cualquier otra estupidez.
 
Jordan había perdido a su hermana cuando ella misma se había quitado la vida para no tener que cazarse con el lider de otro grupo Evo con el que el suyo necesitaba aliarse; saber que Elizabeth habían escapado en lugar de terminar con su vida lo alivio de una manera que no pensó posible.
 
– Eso no me importa– la ira en las palabras de Alexandra era tan palpable que casi parecía salir como una sombre desde ella– ella solamente quiere llamar la atención y seguramente regresara a ese lugar cuando se aburra de que todos la busquen, es una mocosa malcriada y nada más; honestamente lo mejor sería que yo me la encuentre y con un apretón de manos…
 
No era necesario que ella terminara la frase para que Jordan supiera a lo que se refería, conocía el poder de Alexandra mejor que ningún otro y sabía a lo que su amiga se refería; un toque bastaría para que Elizabeth no pudiera  hacer nada y caería fulminada, ningún dolor ni tiempo para decir adiós, un toque y su vida y la luz de sus ojos se extinguirían en un suspiro y eso le helaba la sangre, en definitiva debía mantener a Elizabeth y Alexandra tan lejos como fuese posible; en lo que a él le concernía ella dos nunca se conocerían sin importar el costo.
 
La mirada en el rostro de Jordan sacó lo peor de Alexandra, ella pensaba que él era el único que nunca la vería como un monstruo pero luego de que dijera lo que pensaba acerca de la susodicha Elizabeth pudo ver en sus ojos la misma mirada que cada persona que conocía ponía al verla; para él ella era un monstruo solamente por desear acabar con la vida de la princesita engreída, no dijo nada, no esperó oír nada más y salió corriendo de la casa de su amigo, no tenía un destino fijo pero tampoco le importaba solamente quería alejarse de aquel lugar, y hacer como que nunca había tenido aquella estúpida idea de interferir en la misión, lo mejor para ella era desaparecer, desaparecer para siempre.

avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Lun 22 Ago 2016, 1:39 pm

Capitulo 11
 
 
CASAS DE ACOGIDA
 
Elizabeth dormía como podía, nunca antes había estado en una situación semejante pero bien lo valía a cambio de su libertad, cada ruido extraño que se producía  en el lugar hacía que su corazón se acelerara, el frio de la noche hacía que sus dientes castañearan, ella sabía que lo mejor era simplemente ignorar aquellas señales si quería tener al menos unas horas de descanso hasta poder desaparecer de ese lugar y continuar escondiéndose de una vida que ella no había pedido.
 
Daniel sabía que lo que planeaban hacer Isaac y Peter con aquella chica no era correcto, una cosa era robar comida y dinero cuando lo necesitaban pero lo que sus “amigos” planeaban traspasaba todos los limites, no creía ser capaz de participar de aquello, el solo hecho de imaginarlo le producía nauseas pero…si se negaba volvería a estar solo y siendo como él era estar solo en la calle era muy peligroso por eso siempre había permanecido al lado de aquellos dos chicos que lo habían aceptado cuando nadie más lo hacía siendo él un niño pequeño y abandonado.
 
– Apresúrate enano, dinos, ¿ella dará problemas?– Daniel odiaba que ellos lo obligaran a utilizar sus poderes para aquello– es divertido cuando son capaces de defenderse pero si es mucho para nosotros tal vez necesitemos que hagas tu magia.
 
Daniel sintió arcadas de solamente imaginar lo que aquellos chicos le harían a la chica, lo que le habían hecho a otras chicas desesperadas por no ser descubiertas, centró su atención en la rubia que temblaba cubierta con una manta demasiado delgada para ser llamada así.
 
– Ella no es…– él era capaz de distinguir muy bien lo que la chica era capaz de hacer, detectar los dones de otros había sido su mayor don y maldición desde que era un niño– …no es especial– odiaba mentir pero esperaba que haciéndoles creer que ella no sería presa fácil la dejarían en paz– ella no aceptara lo que le quieren proponer., no tiene nada que ocultar, ella es una chica cualquiera.
 
– Pues me da igual…– Isaac no dejaba de mirar a la chica como si tratara de poco más que un trozo de carne– ha pasado mucho tiempo desde la última vez, aunque grite nadie se atrevería a interrumpirnos.
 
Daniel quería gritarles, golpearlos, hacer lo que pudiera para evitar que le hicieran daño a esa chica; él sabía que solo casi no tenía posibilidades contra ellos juntos pero estaba dispuesto a tomar el riesgo. El riesgo que significaba enfrentarlos para él no era tanto como el riesgo que representaba para aquella chica dejarlos hacer lo que planeaban.
 
Isaac, Dimitri y Peter tomaron a Daniel de los brazos y lo arrastraron hasta donde la chica dormía temblando, sin mucho cuidado la sacudieron y la despertaron antes de que ella pudiera gritar Isaac ya tenía su boca cubierta mientras Dimitri y Peter la arrastraban a un rincón más oscuro del lugar.
 
– Escúchame muy bien muñeca, juro que si gritas te haremos tanto daño que desearas estar muerta, así que cuando quite mi mano te quedaras muy calladita– Elizabeth se limitó a asentir mientras trataba de controlar las lágrimas que luchaban por salir de sus ojos, ella había escuchado historias horribles acerca de las casas de acogida y sin embargo se negaba a creer que esto fuese a sucederle ahora mismo a ella; espero a que el sujeto le quitara la mano de la boca tratando de encontrar una ruta de escape– ahora mismo te quedaras muy calladita y obedecerás a todo lo que te digamos.
 
– ¿Qué…qué es lo que quieren ha…hacerme? – Elizabeth preguntó con los ojos nublados por el llanto mientras lamentaba cada vez más su decisión de escapar–po…por favor no…no me hagan daño…
 
– Descuida preciosa…si te portas bien…no te dolerá… – Peter se acercó nuevamente a Elizabeth por la espalda y se acercó a oler un mechón de su cabello – al menos no mucho, así que…para terminar pronto…
 
Antes de que Peter pudiese decir cualquier otra cosa Elizabeth se sorprendió al ver a uno de sus compañeros darle un golpe con una pedazo de madera en la nuca y comenzar una pelea con él, ella aún no era capaz de salir de su asombro cuando el otro chico que estaba con los que querían hacerle daño la tomó de la mano y hecho a correr por entre la gente que había comenzado a despertarse por el alboroto que los otros dos estaban ocasionando.
 
 
EN LAS CALLES
 
 
– En verdad… – el chico que la había ayudado comenzó a hablar jadeando cuando llegaron a un callejón alejado – teniendo en cuenta que eres telepata, tienes telekinesis y estoy bastante seguro que un poco de talentos de seductora – Elizabeth estaba más que sorprendida con lo que aquel chico acababa de decirle – pa…para el registro…so…soy un lector…puedo descubrir los poderes de otros solamente con una mirada…mi…mi nombre es Daniel…un placer conocerte y yo…esperaba algo más de resistencia de…de tu parte.
 
Elizabeth aun intentaba encontrar su aliento cuando aquel chico le soltó todo ese discurso, su cerebro demoro algunos minutos en ordenar toda aquella información en donde correspondía dentro de su memoria.
 
– ¿E…eres un…un evo?
 
– Igual que tu…no debes sentirte tan sorprendida, nosotros estamos por todas partes y…tu mejor que nadie debería saberlo…no somos tan malos como el general quiere hacerles creer a todos, en realidad yo diría que nosotros somos las victimas en todo esto.
 
Elizabeth no podía estar más de acuerdo con él; sin embargo, nadie más lo estaría, para todo el mundo los Evo eran lo peor de lo peor, lo último en la cadena alimenticia, una plaga que debería de eliminarse sin importar el costo.
 
– Es cierto…pe…pero no entiendo…– los dientes de Elizabeth comenzaron a castañear–¿por qué estabas con esos tipos?
 
Daniel no pudo evitar bajar la mirada avergonzado por aquel pequeño detalle él mismo no era capaz de entender la razón pero…dadas las circunstancias estar con ellos había sido su única manera de sobrevivir en las calles de la ciudad durante las noches todo este tiempo.
 
– Sobrevivía, ellos descubrieron lo que yo era hacer mucho tiempo así que…era ayudarlos o dejar que me delataran y enfrentarme a la guardia de honor…creo que prefería vivir sin importar el costo, la muerte nunca sonó muy tentadora – una tímida sonrisa se dibujó en su rostro mientras terminaba aquella frase – supongo que la historia sobre cómo terminaste en una casa de acogida es mucho más divertida, tu no pareces del tipo de la calle así no entiendo porque estarías exponiéndote a todos aquellos peligros por voluntad propia.
 
– Yo…estaba… – Elizabeth no estaba del todo segura acerca de cómo debía de reaccionar o que podía contarle realmente sin ponerse en riesgo pero luego de hacer una rápida exploración en su mente decidió tomar el riesgo de confiar un poco en él – estoy escapando de un matrimonio arreglado no estoy lista para lo que los demás esperan de mi así que me pareció mejor escapar del lugar donde vivía y tratar de encontrar mi propio camino.
 
Daniel hizo una mueca  cómo si no terminara de creerse la historia de Elizabeth pero se limitó a encogerse hombros y comenzar a caminar en dirección a un grupo de casas abandonadas que se encontraba cerca.
 
– Sígueme, por aquí podremos encontrar un hueco para pasar la noche, mañana cada uno de nosotros podrá buscar su propio camino.
 
Sin decir nada Elizabeth comenzó a seguir a Daniel a donde él la llevaba mientras la idea de volver a estar sola al día siguiente le helaba la sangre llegaron hasta una casa y Daniel forzó algunas cerraduras hasta que llegaron a una habitación donde ambos se recostaron juntos sobre unos harapos ya que según él, así conservarían mejor el calor.
 
 
BARRIOS POPULARES
 
 
Jordan no podía sacar de su mente las palabras de Alexandra y la desaparición de Elizabeth lo ponían al borde, esperaba que Alex no pudiera encontrarla porque no quería ella condenara su alma aún más, él quería hacer que ella pudiese dejar atrás todas las muertes y sabía que si ella lograba lo que se proponía nunca podría dejar eso atrás.
 
Los golpes en la puerta le hicieron ponerse aún más nervioso, se acercó a abrir y encontró a Alexandra con el rostro cubierto den lágrimas.
 
– Yo…yo…
 
No la dejó hablar, sintiéndose aliviado de que ella hubiese vuelto ante de hacer cualquier tontería él se acercó a ella para abrazarla sin importarle más nada, saber que ella aún podía ser salvada era todo lo que en este momento le importaba, incluso más que su misión, Alexandra era su familia y ninguna misión le quitaría eso.
 
 
RESIDENCIAS MILITARES
 
 
Mientras que Damian observaba a la pequeña niña que Elizabeth y él habían rescatado cuando fue parte de la guardia de su traslado dormir no podía dejar de hacerse preguntas acerca de los motivos que tuvo ella para escapar, todo este tiempo había estado segura de que ella estaba contenta con su destino pero parecía que no podía estar más equivocado.
 
– ¿Dónde estarás ahora niña?

avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Lun 22 Ago 2016, 1:40 pm

Capitulo 12
 
 
ZONA FANTASMA
 
El sol despertó a Elizabeth alumbrándole directamente en los ojos, se movió algo confundida por la dureza del suelo en donde estaba durmiendo; su confusión solamente duró hasta que los recuerdos de la noche anterior le volvieron rápidamente a la mente, escapar, el hambre, el miedo, esos sujetos y… ¿Daniel?, sin ponerse de pie se giró para buscar cualquier señal del chico que la había ayudado en aquel horrible momento pues estaba segura de que ambos habían pasado la noche en la misma habitación.
 
No encontró al chico en ninguna parte de la precaria habitación en que se encontraba y por un instante sintió temor por su cordura ¿era acaso él un producto de su imaginación?, una lluvia de pensamientos que fue capaz de captar disiparon aquella duda, aparentemente el chico era real, completamente real y ese momento se encontraba fuera de la puerta dudando en entrar o simplemente dejarla allí y seguir su camino por cuenta propia.
 
– Tal vez sería buena idea que dejaras de pensar tan alto – Elizabeth se puso de pie y caminó hasta la puerta para moverla de su sitio, las bisagras hace mucho que habían pagado su valor y ahora no servían para nada, le sonrió al chico y se hizo a un lado para que él pudiera entrar – por lo general soy capaz de callar las mentes de las personas pero…llevo casi todo un día sin mi medicina, así que…bueno, no puedo controlarlo y en un par de días todos notaran que no soy precisamente normal, no creo que muchas personas tengan los ojos rojos, tengo que encontrar la manera de salir de la ciudad antes de eso.
 
– ¿Medicina?, ¿qué tipo de medicina?
 
Elizabeth sabía que posiblemente no era buena idea contarle todos sus secretos a este chico que acababa de conocer pero también sabía que era muy probable que él fuese la única persona en toda la ciudad que podría ayudarla.
 
– Yo…yo…des…desde hace un tiempo…mi…mi tía descubrió que algunas plantas eran capaces de anular mis poderes…la bebo todos los días y…bueno, si paso tres días seguidos sin beberla mis poderes se descontrolan y…no es bonito – la cara de Daniel decía claramente que él no entendía de lo que ella hablaba y si agregábamos la risa que acababa de soltar no ayudaba mucho a su autoestima – no…no te rías…sé…sé que soy una cobarde por ocultar mis poderes pe…pero…
 
Sin dejarle terminar la frase Daniel la tomó de las manos y luego le sonrió:
 
– Intenta mover aquellas sillas – frunciendo el ceño Elizabeth se concentró en mover las sillas que apenas se sostenían rectas y frunció el ceño al ver que no era capaz de hacerlo – además de ser un lector también soy un nulificador, eso significa que si me lo propongo puedo anular los poderes de cualquier otro evo sin necesidad de tocarlos, pero tocar es mucho más sencillo y también tengo algo de telepatía.
 
El corazón de Elizabeth se aceleró por un minuto mientras intentaba procesar toda esta nueva información, en definitiva había muchos poderes de los que ella no tenía ni la más mínima idea de quien podría ser como ella o que podrían hacer.
 
– No tenía idea de que hubiese alguien que fuera capaz de hacer algo así; me pregunto cuántos otros tipos de poderes hay en el mundo.
 
Apenas ayer ella abría jurado que era la más poderosa de todos ellos y ahora se daba cuenta de cuan insignificante era en comparación con el resto del mundo.
 
BARRIOS POPULARES
 
Jordan despertó muy preocupado y lo primero que hizo fue ir a comprobar a Alexandra que afortunadamente continuaba dormida, se preparó para ir a trabajar y permaneció en aquel lugar sin hacer preguntas o comentarios, cuando terminó su turno hizo lo único que le parecía lógico en ese momento, ir a buscarla.
 
Las calles de la ciudad parecían más grandes y ruidosas que de costumbre, le resultaba casi imposible distinguir nada y ni que decir acerca de descubrir donde estaba alguien especifico,  maldita fuera la ciudad y sus habitantes.
avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por LittleCharmed el Lun 22 Ago 2016, 1:41 pm

Capítulo 13
 
SEDE CENTRAL
 
El general se encontraba de pie frente al espejo tratando de parecer realmente afectado por prematura perdida de aquella chiquilla que había estado preparando para ocupar el lugar de su pareja y así proyectar la imagen amigable y respetable que los líderes de otras ciudades buscaban en él la imagen de buen hombre que debía venderles para que finalmente lo aceptaran como su líder indiscutible.
 
-La…la perdida… de la joven…-frunció el ceño al escuchar su voz y ver sus gestos en el gran espejo de cuerpo completo-maldita sea, no puedo hacerlo bien, todo por culpa de ese infeliz de Knight, si él no hubiese perdido a la chica…eso es…él me traicionó…
 
RESIDENCIA KNIGHT
 
Damian estaba tan concentrado en encontrar a la jovencita que ni siquiera era consciente de la traición que comenzaba a gestarse en su contra, pagaran justos por pecadores, nunca podría haber sido más correcto que ahora, en su afán por encontrar un villano a la historia el general no conocería los límites, ni siquiera su soldado más fiel podría estar a salvo de su ambición; Damian se encontraba recorriendo la habitación de Elizabeth de un extremo al otro sin detenerse era casi como si esperara encontrar algo que hubiese pasado por alto la última vez que estuvo allí.
 
El sonido de una melodía desconocida llamó su atención, se acercó a la ventana y no tardo en notar que desde aquella ventana podía ver perfectamente al nuevo jardinero trabajando con las plantas, verlo sin camisa era sin duda una experiencia que ninguna chiquilla podría olvidar y teniendo en cuenta que Elizabeth había sido privada de muchas experiencias que cualquier otra chica de su edad había podido experimentar sin restricciones ese tipo de espectáculo sin duda la podría alterar, incluso orillarla a…eso era, al fin había descubierto una pista sobre la chica, su mejor alternativa era seguirlo y averiguar que tanto sabía respecto a la situación de Elizabeth.
 
 
BARRIOS POPULARES
 
Alexa no podía dejar de pensar en la forma en que su persona especial la había mirado en la noche anterior y todo por la culpa de aquella entrometida; desfogaba su furia mientras que lavaba las prendas de ropa sucia que le habían dejado por la mañana, en la Comunidad había odiado ese tipo de cosas pero aquí…aquí le hacían sentir normal, le hacían sentir útil, hacía que olvidara que lo único que había logrado desde que llegó era ocasionar problemas, habían que se sintiera normal entre los normales, hacían que olvidara quien era, lo que era.
 
ZONAS FANTASMA
 
-¿Estás segura de que él nos ayudará?-Daniel no parecía muy convencido de lo que Elizabeth planeaba hacer, eso de ir a buscar a un jardinero que hasta donde sabían era completamente normal para ayudarlos en definitiva podía tener consecuencias fatales-si las cosas no salen como tú piensas podríamos muy bien terminar atrapados en una mesa de exploración en algún hospital de este lugar bajo los ojos de muchos doctores que nos verán más como objetos que como personas.
 
-Lo estoy-aún no era capaz de ponerle una etiqueta a sus presentimientos, lo único que le interesaba era que muy pocas veces se habían equivocado-solamente confía en mí, él nunca nos traicionaría, conozco el lugar donde se queda, solamente debemos llegar a los barrios populares sin meternos en líos.
 
 
 
BARRIOS POPULARES
 
Jordan no podía quitarse de la cabeza la sensación de que era seguido por alguien pero cada vez que se giraba para comprobar estaba completamente solo, aparentemente no era su corazón la única cosa que estaba alterada desde la desaparición de Elizabeth, su mente también parecía estar dispuesta a jugarle malas pasadas.
 
Llego a la puerta de su residencia y entro sin voltear atrás, le sorprendió no ser recibido por Alex como siempre y por un segundo se preocupó porque ella pudiese haber salido nuevamente a buscar a Elizabeth y solucionar todo a su manera, eso fue hasta que escuchó los platos romperse corrió hasta la misma dispuesto a lo que fuese para acabar con el intruso.
 
-Daniel, detente ahora mismo, ella no es peligrosa-Elizabeth estaba de espaldas a la puerta de la cocina mirando incrédula como Daniel sujetaba a la chica con fuerza-seguramente es amiga de Jordan y piensa que somos ladrones o algo así.
 
Jordan estaba sin habla; ella había venido a él, por ayuda seguramente, pero ahora la tenía al alcance de la mano y por alguna razón eso lo emocionaba.
 
-Espero no olvidaras lo que te conté en la noche, se que poderes tiene la gente y puedo anularlos, ella puede matarte con un toque, mira sus ojos, ella desea hacerlo…
 
-Él tiene razón…-Jordan fue incapaz de permanecer callado por más tiempo-ella puede matarte si te toca y ayer estaba dispuesta a hacerlo, es mejor no correr riesgos así que…tal vez él tenga razón, ahora…si puedes ser tan amable de contarme toda la verdad acerca de ti y tu amigo creo que podría ayudarte.
 
Lo siguiente que Elizabeth dijo finalmente selló su destino.
 

-Soy una Evo.
avatar


Ver perfil de usuario https://www.wattpad.com/user/LittleCharmed

Volver arriba Ir abajo

Re: Serie el poder Nº1--Evo

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.