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Universidad de California, Los Ángeles.

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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por rosé. el Mar 05 Jul 2016, 12:07 pm

Cam:

Como ya te dije, amé tu cap, fue demasiado genial.. Pero ahora, comentaré como se merece...
El inicio me gustó mucho.. Me gusta conocer un poco más a Sky, pls me agrada más, quitando la parte tímida, me identifiqué con ella un poco, weno eso no importa xd el punto es que me gustó mucho eso de conocerla un poco más. Me agrada esa chica, y me agrada aun más que quiera dejar eso atrás y ser toda una phi, [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] ahr seguro que solo yo la quiero bitch xd
De Hemmingston.. ¿Que decirte que no sepas? Xd si yo amo a ese par mas que a mi puta vida xd o sea, son como... Mis pulmones, no vivo sin ellos , ahr pero literal los amo y lo sabes.
O sea, Louis haciéndose pasar por Gay echo todo una fiera cuando se acercan a su "novio" dioss, fue muy gracioso y pls el caradura dice que a nadie le gustan las mujeres mas que a él (se nota que no conocía al negro aun *lune lewi*) tan puto mi bb, así lo amo y Luks tmb lo ama so.. Me hacen feliz con su hermosa amistad.
Me mató Ethan ahí apareciendo como el señor de Ucla, o sea las re intimidó a todas y yo tipo; namamen, es Ethan, no mata ni una mosca pendejas xd pls, fue el hero de Sky, me gusta mucho el comienzo de esta amistad (sorry luks xd ahr)
Hemmingston son tan pendejos xd amén por ellos y por ser nuestra mejor creación. Podría detenerme en cada rol de ellos y leerlo infinitas veces bc me pueden por demás xd nunca podré crear algo tan besho como esos dos, son la mejor amistad del mundo 4ever an ever, otro amén por Luke recordándole a Louis que ya son adultos xd
Me quedé con ganas de Luks en disfraz de bailarina para imponer respeto ante los demás taus xd pinche louis y sus ideas (re que son mias xd )
Este... Skarter.. Bueno, me gusta aunque Carter ande bien puto, ya va a ver pinche rubio teñido.
y lewi pls queria un perrito <3 luks, lo hubiera dejado y no terminaban con un chimpance *ALERTA SPOILER* jajajaja
No entendi a Alaska como teniendo un novio como Luks lo deja solo, u sea.. Enana pelotuda, igual la amo y se que se venia el momento Skuke que ¡Fue besho! El sheriff al rescate y los pensamientos de Sky al verlo XFABOORRR!!!
"Estaba preparada para gritarle por haberme asustado de esa manera pero cuando me giré a verlo todas las palabras quedaron atoradas en mi garganta.
El chico era alto, MUY alto. Esa era la primera impresión. Luego estaban sus ojos azules, los cuales me miraban con algo de preocupación en ellos. Una podría perderse muy fácilmente en esos iris. Después estaba su cabello, rubio, probablemente al inicio de la fiesta estaba peinado pero ahora estaba hecho un desastre, aplastado en su mayor parte contra su frente. Y por ultimo, pero obviamente no menos importante estaban sus amplios hombros, -la distancia entre ellos era probablemente el doble que la distancia que había entre los míos- estaban cubiertos por tela negra, un ajustado disfraz de sheriff adornaba su figura. Al final logré reconocerlo como el líder de la fraternidad Tau. Probablemente estaba mirándolo fijamente con mucha intensidad puesto que cuando volvió a hablar me sobresalte de nuevo."
Memori por completo con todo eso, amén a ese momento, #todossomossky
Cuando le hace la propuesta me asusté *luna lewi* pero me calmé un poco cuando no pasó nada xd que besho Luks, seguro Sky le quería saltar a la carótida pero él es angel ¡LUKSSS TE AMOOO! Lo amo <3 louis deberia ser un poquito como el xd
Destacaré para finalizar el profundo sueño de Louis xd que bueno, me encantaría dormir así tmb,xd pa la próxima digan que no está mejor.. Me hizo recordar a cuando pintaron a kim y la piba no se despertò u sea.. Wtf xd
Me encantó km! Dios santoo ya quiero seguirlas leyendo a todas pero.. Me toca a mi *momento incomodo* debia releer y comentar antes de ponerme con mi cap y ahora que cumpli mis obligaciones(? Me pondre a escribir xd

Pd; esperen mis msj bc seguro necesito un poco de todas jajaja bai.

rosé.


http://neverunderestimateagirlbitch.tumblr.com

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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por rosé. el Vie 26 Ago 2016, 2:30 pm


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Capítulo 005


  Louis William Tomlinson » Kimberly Anne Lance || Vic.

El fin de las vacaciones había sido bastante duro este año para mí, no solo porque habían sido geniales por el simple hecho de haberlas pasado junto a mi hermano del alma, sino también, porque significaba el comienzo de mi último año, y no tenía idea que podría hacer de mi vida lejos de Luke y de la casa tau. Porque seguramente él y Alaska se irían a vivir juntos, (algo que me ponía sumamente feliz por ser dos de las personas que más quería) pero no estaba seguro de estar listo para dejar mi vida en aquella universidad, aunque sabía que tampoco tendría sentido seguir allí si no estaba acompañado por él.
Y entonces, recapacitaba de cuan inmaduro puedo llegar a ser, no quería volver a mi casa, no podría soportar la idea de vivir bajo el mismo techo que mi padre y seguro, él tampoco estaría dispuesto a soportarlo. ¿Qué sería de mi vida cuando me graduase? Trabajo, fiestas de trabajo, un departamento de soltero en Los Ángeles... Podía no sonar tan mal para algunos, de hecho, sonaba bastante bien, si no fuera porque odiaba la idea de sentirme solo. Me daba terror pensar en eso, porque la soledad llevaba a muy malos recuerdos.
"Un drogadicto, nunca deja de serlo, y eso te perseguirá toda la vida Louis, debes ser fuerte, por ti, por los que te quieren..."
Lo peor era que yo mismo sabía que no era fuerte, era débil...
 
—Louis, cariño... ¿Estás bien? —El entrecejo fruncido de mi madre quien apoyó la taza sobre la mesa para sentarse a mi lado me quitó de mis oscuros pensamientos.
—Estoy bien mamá —digo mostrándole una leve sonrisa observando su dulce mirada—, solo pensaba...
— ¿Y en qué pensabas bebé? —Pasa su mano por mi cabello en forma de caricia y apoyo mi cabeza sobre su hombro.
—La vida... El pasado, el futuro... Me asusta un poco —digo en tono suave mirando hacia el televisor apagado frente a nosotros.
—Louis... El pasado debe quedar atrás, tú has demostrado que si puedes enterrar todo lo malo y convertirte en alguien diferente. Has cometido errores, ¿Pero quién no lo ha hecho? Tienes personas que te aman y te han perdonado por el daño que te has hecho, ¿Porqué no puedes perdonarte tu cariño? No debes depender de tu pasado, vive el presente para que tu futuro sea aun mejor —besa mi sien con dulzura y cierro mis ojos soltando un leve suspiro.
—No me gustan los cambios, me aterran, y este año, termina la mejor etapa de mi vida para...
—Para empezar una mucho mejor bebé —sostiene mi mentón moviendo levemente mi cabeza para que la mire—. Louis... Eres una persona excepcional, ¿Porque no puedes verlo? La vida no es fácil, de hecho... Los malos momentos son los que más nos marcan, pero toca aprender de ellos, y seguir adelante, no puedes permitirte vivir aferrado a malos recuerdos con el temor de que esas pesadillas volverán, tienes muchas cosas hermosas por vivir, y yo, estoy orgullosa de ti y lo mucho que has logrado en estos años, porque te he visto feliz, y eso es lo único que quiero para ti y tus hermanos, que sean muy felices —cierro mis ojos y vuelvo a apoyarme en su hombro con una sonrisa.
—Gracias mamá, te quiero —siento su mano presionar la mía con fuerza.
—Y yo a ti mi rey.
 
El silencio vuelve a apoderarse de la sala, estaba algo cansado, los primeros días de volver a la rutina eran bastante duros, más siendo la mano derecha del líder de los tau, puesto que había ganado casi sin quererlo, casi sin darme cuenta, por el simple hecho de que Luke quería ser líder y yo, jamás lo dejaría solo, por el contrario, lo apoyaría en todo lo que decidiera, como él siempre había hecho conmigo, porque eso hacen los mejores amigos.
 
— ¡Mamá! ¡Llegamos! —Aquella vocecita un tanto aguda e infantil me quita una sonrisa y me incorporo en el sofá para llevar mi vista hacia la puerta de la sala, por donde aparece el pequeño de cabellos rizados y ojos color miel— ¡Lou! —Chilla una vez más y corre hacia mí abrazándome eufóricamente.
—Enano, ¿Cómo ha estado el pequeño Tommo? —Lo alzo en brazos girando con él quien no suelta mi cuello mientras mamá se acerca sonriente a dejar un beso en su regordeta mejilla.
—Creo que alguien ha extrañado mucho a su hermano mayor —canturrea alegre agitando sus cabellos para luego acercarse a William a quien besa cortamente en los labios.
—Si Lou, te he extrañado mucho, creí que vendrías con Al, ella me trajo regalos, ¿Tu me trajiste regalos? —Mamá niega dándole una juguetona palmada en la espalda.
—Ernest, ¿No te dije ya que no debes pedirle regalos a cada persona que llega a casa?
—Mamá, déjalo —río apenas besando la cabellera del niño y depositándolo en el suelo—. De hecho, no fui a lugares donde hubiese muchas tiendas infantiles, pero pude hacer una parada en el freeshop para traerte algunos obsequios —le sonrío y luego llevo la mirada a mi padre a quien me acerco y de inmediato estira su mano dejándome sin más opción que estrecharla, por más que hubiese querido que extendiera sus brazos para sujetarme entre ellos. Aun no me acostumbraba a eso.
Paso a su lado y voy a la pequeña valija que había llevado con obsequios para ellos.


Termino mi almuerzo con Ethan y seguro ambos tenemos cosas mejores que hacer que pasar tiempo el uno con el otro pues, ya la dosis diaria de teatro ha quedado cubierta por lo cual finalmente envío un mensaje a Carter avisándole que ya iría la casa phi y podríamos vernos. Lo extrañaba demasiado, ya que desde las pequeñas vacaciones que habíamos compartido no le había visto.
Entro a la casa y luego de cerrar la puerta, unos brazos rodean mi cintura y una gran sonrisa se dibuja en mi rostro después de tanto rato.
Volteo encontrándome con sus hermosos ojos color cielo y rodeo su cuello con mis manos dándole un fuerte abrazo.
 
— ¡Que sorpresa! —Exclamo sin soltarlo aun.
Me sonríe con dulzura y sus brazos se ciernen aún más a mí.
 
—Te extrañé demasiado, rubia —murmura a penas entendible—. Apenas leí tu mensaje corrí hacia aquí —me separa lentamente y me mira desde arriba— ¿Cómo estás, cariño?
—Y yo a ti —sonrío ampliamente arrugando mi nariz—. Estoy bien, mejor ahora que te veo, ¡Cada día te ves mejor Hudson! ¿Cómo le haces? —Lo miro de arriba abajo dándole un leve empujón por el pecho. Él ríe y una de sus cejas se eleva.
—La pregunta sería cómo no hacerlo —dice con su ego rebosante—. Es decir, te tengo a ti en mi vida y, a pesar de que eres la novia de mi amigo, no puedo alejarme. Eras mía antes —aclara, con un brillo doloroso en sus ojos— Odio esto, ¿Sabes? —Suspira— Todo... Así, de esta manera.
—Novia —ruedo mis ojos haciendo comillas con mis dedos—. Tú sabes cómo van las cosas con Ethan, y te contaré un secreto —sonrío acercándome a su oído—. Sigo siendo tuya —me separo acariciando levemente su mejilla—. La farsa con Ethan terminará tarde o temprano, y tú sigues aquí a mi lado... —Su mano sube por mí espalda y siento sus dedos jugar con mi cabello
—Como sea, el simple hecho de saber que estás con uno de mis mejores amigos es devastador y... Hacerle esto a él, es aún peor —sus ojos se cierran, su frente se apoya en la mía—. Te quiero, demasiado para entenderlo siquiera... Pero es como un hermano para mí, Kimberly y... Creo que debemos parar un poco. Por el bien de ambos y mi amistad con Ethan —sus ojos se abren y puedo ver la suplica en ellos, el dolor es palpable en ellos. Sus labios se fruncen y suelta un suspiro con pesadumbre—. Cuando todo acabe, realmente acabe —aclara—, espero que no sea demasiado tarde, Kim.
—Carter —susurro casi en súplica— ¿Que es lo que quieres decir? Yo... Entiendo, sé que Ethan es tu amigo, pero ¡Vamos! Él ni siquiera me mira, o me toca, o... No somos nada más que desconocidos que fingen estar en una relación, lo sabes Carter, ni él quiere estar conmigo y yo... Yo ya no quiero estar con él —bajo la mirada soltando un suspiro frustrado tomando una gran bocanada de aire para luego tomar su rostro entre mis manos—. No me importa Ethan, me importas tú —no lo pienso demasiado y beso sus labios cortamente—. Pero... Está bien Carter, las cosas serán como tú quieras, no estoy en condiciones de pedirte nada.
De repente sus ojos se cristalizan, me une a su pecho y todo lo que siento luego son sus labios sobre los míos. Su tacto suave y profundo me lleva en un viaje de delitos porque, sé que él es a quien quiero a mi lado. La intensidad disminuye y se separa de mí apenas unos centímetros.
 
—No quiero que salgas lastimada en esto, Kimberly —toma aire, haciendo una pausa, una de sus manos se posa en mi mejilla y sus dedos acarician suavemente la misma—. Quiero hablar con Ethan, cielo, yo... No puedo hacerlo sin su consentimiento por más que todo sea actuación, no puedo permitir que tu imagen sea manchada y tampoco la de él —me mira con brillo triste—. Créeme que esas vacaciones fueron las mejores que pude haber pedido... Te quiero a mi lado, sin la necesidad de pretender que eres simplemente mi mejor amiga, pero para eso debemos superar muchas cosas sólo si tú lo dispones.
Poso mi mano sobre la suya quitándola lentamente de mi mejilla para besarla.
 
—Lo entiendo, y si estoy dispuesta a superar lo que sea, ya no soy una niña para seguir fingiendo una relación que no tiene futuro, estoy harta de complacer a los demás, de fingir ante todos, por eso... Por eso me gusta estar contigo, realmente puedo ser yo misma cuando estamos juntos —muerdo mi labio apenas sin dejar de ver a sus ojos celestes—. No me importaría salir lastimada, no si al menos nos arriesgamos a intentarlo, ¿No crees? —Me sonríe con esperanza y sus labios se estampan sobre los míos una vez más para alejarse rápidamente.
—Entonces hay que hacerlo, hermosa —se separa de mí y camina en medio de la habitación, suelta un suspiro y me mira atento—. Te extrañé, cielo.
Me siento sobre mi cama siguiéndole con la mirada y palmeando a mi lado para que me acompañe.
 
—Yo a ti, aunque no dejamos de hablar o escribirnos —suelto una pequeña risilla bajando la mirada—. Nada se compara a tu presencia.
Él camina hacia mí y se sienta a mí lado, ríe y uno de sus brazos me rodea, quedando yo así recostada sobre su hombro y pecho.
 
—Eso lo sé —dice divertido— ¿Qué hiciste mientras no estaba? —Pregunta curioso.
— ¿Al llegar aquí? Apenas desempaqué y fui a almorzar... Debo ir a la mesa a recibir novatas, pero puedo quedarme un rato más contigo, aun es temprano —sonrío acurrucándome a su lado.
— ¡Las mesas! Bueno... Uf, ya estuve ahí —ríe— Ya me encontré con Roodwood —resopla pesadamente—. Podemos decir que le gané la primera batalla.
—Me alegra oír eso, pero mejor mantente alejado de ella —beso su mejilla—, aunque si me gusta que la pongas en su lugar y de seguro lo hiciste a la altura —suspiro apenas levantando mi mirada hacia él—. Eres realmente bueno con las palabras. Y en todo lo que haces, claro.
Él suelta su risa encantadora y melódica. Suelta un suspiro y dice:
—Vaya, que yo me adule es algo pero que alguien más lo haga es… ¿Extraño? —Ríe de nuevo— Aún más porque lo dices como si fuera cierto —hace una pausa—. Claro que sí, bueno... Te gané varias chicas nuevas, de hecho. Fue como una especie de debate sobre las fraternidades frente a un grupo de chicos y chicas —dice sin darle importancia y me aprieta a él.
— ¿Pero cómo no? Un par de palabras tuyas y convences a cualquiera —sonrío entre sus brazos—. Siempre te he adulado, claro que es cierto y lo sabes, no te hagas —lo golpeo levemente sin fuerza.
Se acuesta lentamente sobre el colchón, aún conmigo encima.
—Bueno, —ríe— no sé si a cualquiera, es decir... Sería genial si así fuera pero todo sería muy fácil —bufa y siento su mano acariciar mi cabeza—. Pero definitivamente tú eres esa parte perfecta de nosotros, eres dulce, tierna, caritativa, decidida, honesta y... Podría seguir toda la tarde así, ¿sabes? Numerando tus virtudes y tu belleza.
Poso mi mano en su pecho acomodándome a su lado.
 
—Pero todo eso que has dicho, es solo contigo, mi rubio lindo —arrugo mi nariz viéndole con dulzura—. Estoy segura que ninguna otra persona me describiría como honesta, o caritativa —río apenas—. Porque... Solo tú me conoces de verdad.
Sonríe ampliamente y me mira pensativo.
—Bueno, sería bueno que la verdadera Kimberly salga al mundo y los calle de una buena vez... Pero... Es mejor sí eres como eres sólo para mí —muerde su labio inferior—. Es lindo.
—No me interesa lo que los demás crean, realmente me trae sin cuidado, eso de solo para ti suena mejor, sin dudas —tomo su rostro entre mis manos y me subo a horcajadas sobre él acercándome para volver a besarlo.
Toma mi cintura con sus manos, sosteniéndome y recibe mi beso sin queja alguna. Sus labios se mueven sobre los míos, sus brazos me presionan contra él. Siento su lengua intentando abrirse paso a mí boca y se lo permito. Todo es hermoso, las sensaciones son hermosas, él es hermoso. Una de sus manos toma mi nuca e intensifica el beso, nuestras respiraciones son pesadas y Carter se aleja de mí unos centímetros, sus finos labios están rojos e hinchados.
—Espera, ¿aseguraste la puerta? —Pregunta con picardía.
—No pero... Eso solo me tomará un segundo —lo beso fugazmente una vez más antes de levantarme e ir hacia la puerta poniéndole el seguro y volteo a verle con una lujuriosa sonrisa volviendo hacia él quien me observa desde la cama—. No hay nada más por lo que debamos preocuparnos —digo una vez me acomodo nuevamente sobre él llevando mis manos al botón de su camisa—. El mundo allá afuera podría estar ardiendo en llamas en este momento y realmente, no me importaría —beso sus labios desabotonando su ropa sin prisa.
Él ríe levemente sobre mis labios mientras sus manos suben y bajan por mí espalda, cintura y cadera, cuidando de no ir más lejos.
—Uhm... Creo que nosotros arderemos antes que el mundo allí afuera —dice divertido mientras quita su camisa y la lanzo al suelo. Sus labios encuentran los míos e inmediatamente sus besos bajan por mí mandíbula hacia mí cuello y esconde su rostro allí. Inhala con profundidad entre mi cabello y sus manos se meten bajo mi blusa, con cuidado, casi pidiendo permiso, la sube por mí torso y la quita del camino. Lo veo morder su labio inferior y sonreír.
—Oh, Dios —susurra—. Qué bueno es volver.
Río y él devora mis labios una vez más, jugueteando con el broche de mi corpiño. Sigo aquel beso que hace que me olvide del resto del mundo, su esencia, su olor, su tacto, todo él hace que nada más me importe. Revuelvo los cabellos sobre su nuca mientras se deshace de dicha prenda y nuestros torsos desnudos rosan sin ningún impedimento de por medio.
—Volver a estar contigo siempre es bueno —susurro sobre sus labios separándome apenas para recuperar el aire que me había quitado en aquel beso.
Sonríe ladino y me mira con picardía cuando mis manos bajan por su torso y llegan al broche del pantalón, pero apenas logro desprenderlo cuando Carter me sujeta fuerte por la espalda y me coloca bajo su cuerpo. Su mirada se oscurece lujuriosa se aleja lentamente, torturándome. Baja sus pantalones y quita sus zapatillas, a la vez. Sí, su masculinidad es notable por lejos y siento un cosquilleo en mi estómago. Se acerca hacia a mí una vez más, con sus manos en un objetivo: el broche de mi pantalón. Lo desprende y tira de él con suavidad para alejarlo del camino. Vuelve a besarme, sus manos suben y bajan por mí cuerpo, el aire es pesado y siento sus besos por mí cuello.
—Eres perfecta —susurra en mi oído, su aliento humedece mi cuello, pero o importa—. Y eres mía…


Luego del percance de mi maldita, vieja y arruinada camioneta –chatarra, chatarra pura-, doy por hecho que no volverá a funcionar y me decido por llamar a Luke, estaba haciéndose la noche y debía volver a la universidad.
Marco en mi móvil el número de mi amigo mientras observo a Ernest quien anda por la vereda en su bicicleta bajo mi cuidado. El tono suena una, dos, tres veces, hasta que al fin atiende…
 
—Espero no estés llamándome porque estás en peligro de muerte —bromea de inmediato, y lo escucho reírse levemente de lo que ha dicho: Típico de Luke.
—Oye, ¿Por quién me tomas? —Bufo con diversión sin evitar sonreír sin quitar la mirada del pequeño Ernie quien pedalea de un lado a otro de la acera— Tuve un pequeño percance con mi camioneta y… Necesito que vengas a buscarme a casa de mi madre —rasco mi nuca algo incómodo, no me avergonzaba tener que pedirle algo a Luke, pues sabía que podía contar con él, pero realmente no quería hacerlo en esa ocasión.
—Podría preguntar lo mismo, ¿A caso soy tu chofer ahora? —Dice con tono divertido, pero luego escucho movimiento al otro lado de la línea—. Tienes suerte de que no estoy haciendo nada, voy en camino —añade y se oye lo que probablemente era la puerta de nuestra habitación cerrándose.
—Anda, te espero, no tardes —trato de sonar serio aunque río al final.


Acaricio levemente su rostro viéndole a sus bellísimos y profundos ojos color cielo con una media sonrisa mientras pienso en que me gustaría que aquellos momentos a su lado pudiesen culminar en pasar la noche juntos, abrazados, como pocas veces lo habíamos podido hacer. Sin tener que salir como si nada hubiese pasado, como si no fuera más que mi mejor amigo.
 
—Sí, no quiero atrasarme más —me alejo para ahora sí, tomar mis prendas, comenzando a vestirme.
Lo veo asentir mientras se coloca el bóxer seguido de su pantalón, lo veo girar, mirar de un lado a otro y rascar su cabeza.
— ¿Mi camisa, dónde acabó? —Río y me agacho para tomar la prenda que estaba junto a mis pies, la lanzo en el aire, donde él la atrapa— La arrugaste, Lance. —Dice en una queja divertida y se enfunda en esta.
—No pensaste en como quedaría cuando te deshiciste de ella, no te quejes —me coloco la corta remera que llevaba puesta y me acerco a él dándole un leve golpe en el pecho pasando luego hacia el baño en busca del secador.
—No pensé que tendría dos orgasmos al llegar aquí, para ser honesto —ríe y cuando salgo del baño está atando sus zapatillas—. Seca primero el mío, por favor —dice, y ruedo los ojos con diversión.
—Las cosas que suceden sin ser planeadas siempre son mejor —enchufo el aparato y me acerco a él alborotando su cabello con mi mano mientras el aire caliente lo seca y no puedo evitar sonreír al hacerlo pues me resulta una escena cómicamente romántica.
El ríe, sus ojos están fruncidos y debe agacharse un poco para llegar a él.
— ¡Está caliente! —Dice con voz fuerte debido al ruido ocasionado por el aparato, bajo la temperatura mientras comienzo a estirar su cabello con mis dedos para secar las puntas de este— Mejor —aclara—, y sí, tienes razón. Fue increíble —sus manos acarician mis piernas y ríe— ¿Te molesto si te pido que lo peines? —Niego dejando un beso en la punta de su nariz antes de alejarme en busca de un cepillo.
—Siéntate —le digo a lo que hace lo que pido y parada frente a él enciendo nuevamente el aparato peinando su jopo.
No puedo verlo, pero sé que sonríe tanto como yo. La imagen era perfecta para ser una escena del matrimonio perfecto. Acabo con su cabello y él se pone de pie, mirándome de manera intensa.
—Sólo falta que arregles el nudo de mi corbata —dice divertido—. Lástima que no tengo una ahora.
—Lo mismo pensé —bajo mi mirada sintiendo un leve ardor en mis mejillas—. Tal vez algún día —aprieto mis labios y lo abrazo por la cintura apoyando mi cabeza en su hombro soltando un profundo suspiro contra la piel de su cuello—. Debo irme ya —digo con pesar, pues realmente me quedaría allí todo el día, simplemente con su grata compañía, sintiendo el calor de cuerpo y sus fuertes brazos rodeándome, pero no era posible en ese momento.
Suelta un suspiro y me aleja con suavidad para que lo observe.
 
—Tal vez algún día —musita y luego sonríe—. Bien, vamos…
— ¿Vas a las mesas? —Pregunto asegurando la puerta por fuera mientras nos encaminamos a las escaleras.
Se hunde de hombros.
—Probablemente... No tengo nada que hacer aún —ríe, toma mi mano, para tirar de ella mientras baja las escaleras corriendo, ignorando todo grito de súplica.
— ¿Estás demente? —Río al llegar abajo dándole un leve golpecito en su espalda— Estos tacones podrían provocar un accidente escaleras abajo —dramatizo abrazándole por detrás y dejando un beso en su cuello. Puesto que no había nadie en la casa, o al menos eso creía.
Ríe conmigo y me lleva hacia adelante. Me sostiene por la cintura y me une a él.
—Quizá. Pero me tienes a tu lado, cielo, lo que significa que nada te pasará —presume egocéntrico—. Ni siquiera en esos zancos a los que ustedes llaman calzado —bufa y retoma nuestra caminata de salida.
—Estos zancos —repito en tono burlón—, se me ven genial, más respeto cariño —niego apenas llegando a la puerta por lo cual suelto su mano—. Acompáñame, ¿Si? Podemos hablar un poco de camino.
Ríe apenas audible y hace una mueca.
— ¿Respeto por esas cosas del demonio? —Exclama— Estás loca. —Resopla y al ver mi rostro de desacuerdo eleva sus manos rendido— Pero sí, las cosas del demonio se te ven bien —dice resignado y riendo.
—Ya lo sabía —me encojo de hombros con fingida arrogancia saliendo de la casa con él a mi lado.
—Bien, bien, el arrogante aquí soy yo, Lance —aclara divertido—. Ahora que estamos fuera y que no podrás hacerme nada, —dice insinuante mientras me mira con una de sus cejas elevadas con diversión— ¿Hay alguna novedad o algo por ahí? —Pregunta con preocupación natural.
—Somos tal para cual, por eso nos llevamos tan bien —afirmo siguiendo la caminata y niego ante su pregunta—. Solo espero que mi último año por aquí sea calmo —me encojo de hombros—. Eres un descarado por decir que no puedo hacerte nada cuando tú fuiste quien no se contuvo ante mí, aunque bueno —hago una breve pausa—, tampoco opuse resistencia a tus encantos, digo, no podría, pero mejor compórtate, mejor amigo —ruedo los ojos haciendo comillas con los dedos de mi mano libre.
El rubio ríe y se balancea de un lado a otro, intentando molestarme.
—Cariño no hay mujer alguna que pueda resistirse a mis encantos —inquiere y suelta un bufido—. Mejor amiga, ¿Debo recordarte que tú saltaste sobre mi indefenso cuerpo? —Me observa de forma desafiante.
— ¿Acaso quieres gritarlo? ¿Publicarlo en el periódico? —Ruedo los ojos soltando una risilla— Calla, no te resististe ni un poco.
—Yo no dije nada —eleva sus manos en lo alto—. Pero ya que lo dices sí, me encantaría —uno de sus brazos pasa sobre mí hombro y besa mi mejilla de manera sonora— ¿Quién en su sano juicio se resistiría a eso, Lance?
—Da igual —me en encojo de hombros—. No me interesa en lo más mínimo eso, sólo me interesa que no te resistas tú.
Él ríe y me pega a su lado depositando un pequeño beso sobre mí cabeza.
—Eso es tan probable como que el infierno se congele —dice seguro y me mira de reojo—. Pero, en fin, ¿segura que no hay nada nuevo? No me diste mucho tiempo a preguntar allá y realmente me gustaría saber si tienes alguna inquietud.
—Siempre hay inquietudes... No lo sé... Es mi último año como líder, no tengo idea de a quien dejarle mi puesto, debo terminar con Ethan y creo que lo haré pronto, iniciaciones... Todo eso en lo que no quiero, pero debo pensar porque las vacaciones, han terminado.
Él me mira con ternura, sonríe ladino y vuelve su vista al frente, pensando en todo lo que le dije.
—Hay cosas que, muchas veces, no queremos hacer porque sabemos que será la última vez que las haremos o simplemente porque nuestra vida lleva un curso tranquilo que no queremos alterar. Te entiendo. Pero, hay algo que no debes olvidar, a ti te eligieron entre muchas otras porque vieron potencial en ti. Tu antecesora encontró en ti el talento para guiar la fraternidad femenina más importante de la universidad, la primera fraternidad de ésta universidad, Kimberly. Eres decidida, tenaz, dulce, comprensiva, racional, inteligente y, como ya te dije, podría seguir todo el día —su tono de voz era dulce, cálido y tierno. La clase de voz que él no solía usar muy a menudo—. Sé que dirás lo de siempre, que no todo el mundo piensa lo mismo, pero creo que ya es tiempo de mostrarle a tus hermanas, a las chicas que confían en ti y en tus decisiones, que no eres la mimada sin corazón por la cual tanto te jactan. Sé que también dirás que no te importa lo que ellos piensen pero sólo te pido que te des una oportunidad, sólo una para encontrar a esa chica que provoque lo mismo que Lorraine Wayne sintió al verte. Permite que alguien se gane tu confianza, que te demuestre que velará por el bien de las Phi y de la casa, que tiene las herramientas necesarias como para llenar tu lugar allí. Pondría las manos en el fuego, sólo para demostrarte que si tú defensiva baja al menos un poco, cuando tú creas que ya es tiempo, encontrarás la respuesta necesaria. Y así será con todo —murmura—, porque no puedes dejar que una tradición maneje tu corazón, tus sentimientos son lo más puro que puedes ofrecerle a alguien y no debes permitir que sean falsos —hizo una pausa, donde toma aire y sus ojos celestes me miran levemente vidriosos—. Debes priorizarte.
—Tal vez alguien me sorprenda este año —digo con una media sonrisa y acaricio su mejilla levemente—. Tu sabes que en familias como las nuestras, los sentimientos muchas veces deben ser falsos pero... Las phi son mi familia, y las decisiones acerca de ellas las tomaré yo, de la mejor manera posible, mi fraternidad ha sido una gran contención siempre, y quiero que lo siga siendo para todas las chicas que por allí pasen —digo con convicción y vuelvo a verle—  ¿En qué piensas Carter? Porque... ¿Porque creo que algo llegó justo aquí? —Toco su pecho con mi dedo índice.
Sus ojos me evitaron y le veo sonreír ladino.
—Es... Es sólo que —niega frustrado de sus labios sale un resoplido—… No lo sé, Kim. Sinceramente no lo sé —me consternaba el hecho de verle sin poder hablar, pues él no era así. Aunque lo negase algo le inquietaba y de alguna manera iba a saberlo porque no había nada que él pudiese ocultarme por mucho ya que lo conocía tanto o más que como a mí misma.
—Carter —me detengo parándome frente a él hasta con un tanto de preocupación—. Anda, puedes decirme lo que sea, ¿Que te ha pasado? 
—Tú —suelta, sin siquiera advertirlo—. Nosotros. Esto —suspira frustrado y despeina su cabello con impaciencia—. No podemos hablarlo aquí, ¿Qué tan urgente es que las chicas te vean?
—Si hay algo que debas decirme ahora las chicas pueden esperar otro poco más, pero... Ahora no puedes dejarme con la duda de lo que te sucede —le miro fijo— ¿A dónde vamos entonces?
No dice nada, sólo toma mi mano con fuerza y me lleva a su lado hacia los jardines laterales donde la soledad estaba asegurada.
Me preocupaban sus anteriores palabras y aún más su actitud tan repentinamente extraña.
Una vez que él se siente a gusto con el espacio se detiene, tira de mí provocando que mi cuerpo se pegue al suyo y siento sus labios encontrar los míos con dulzura.
 
—Te quiero demasiado, lo sabes, ¿verdad? —Asiento con preocupación ante su rostro contrariado— Cuando esto empezó... Bueno, nunca creí que pudiese pasar, para ser honesto, y cuando finalmente lo hizo yo debía irme. Cuando volviste a mí todo fue claro pero entonces apareció él y... Yo ya no pude hacer nada porque nunca supe qué éramos ni qué somos. Aunque, me encantaría poder definirlo en una palabra, hay millones que vienen a mí cabeza cuando debo referirme a ti y no sé si eso es bueno o malo. El punto es que, contrario a lo que esperaba, tengo claro cuán lastimado estoy por esto y me da miedo que al final nada lo valga —sus ojos brillaban y podía ver su serenidad luchando por contener la debilidad sentimental por la cual siempre fue receloso.
Siento mis ojos arder ante sus palabras tan sinceras. Un nudo se forma en mi garganta, nada de lo que podía decir parecía ser suficiente bueno. Me encuentro frustrada, emocionada, angustiada, demasiadas emociones que juntas eran terriblemente dolorosas porque sabía que después de eso, debía ir a fingir que como la líder phi, era una indestructible chica sin sentimientos.
 
—Yo siento más que un simple cariño por ti, supongo que... Es evidente —me encojo levemente de hombros mientras mi vista se torna nubosa a causa de algunas lágrimas que amenazan con salir pero limpio rápidamente—. Eres una de las personas más importante, por no decir la más importante —tomo sus manos observándolas y luego vuelvo a sus ojos color cielo—. Has sido todo lo que he necesitado y más, me has contenido en todo momento, me has levantado en los peores, has celebrado conmigo en los mejores... Siempre serás el hombre de mi vida Carter, no importa el título que tengamos, los sentimientos son lo que importan, y tú me haces sentir bien, yo... Yo quisiera mandar ahora mismo todas mis responsabilidades al demonio y decirte que solo estaré contigo pero... No puedo prometerte nada ahora mismo, y no sabes lo difícil que eso es, darme cuenta que ni siquiera tengo el control de mi vida, que no puedo decidir por mi misma —suelto un suspiro y lo abrazo con fuerza escondiéndome en el hueco de su hombro—. No merezco que sientas todo eso por mí, porque no puedo corresponderte ahora mismo como de verdad quisiera, y lo siento tanto —finalizo porque siento que romperé en llanto si sigo hablando.
Sus brazos me envuelven con calidez al rededor de mi cintura. Me separa lentamente de él y al encontrar su mirada veo una minúscula lágrima colgar de uno de sus ojos mientras el otro está palpitante por lo mismo.
Sus labios se fruncen para luego dejar escapar un suspiro.
 
—Y lo entiendo. Y por eso que dije que debes priorizarte, Kim —sus manos suben a mí rostro y lo ahuecan tímidamente, deposita un rápido y suave beso sobre mis labios para luego limpiar la humedad de sus ojos—. No quiero que me prometas nada, no es lo que pretendo porque, sí en algún momento, puede darse quizá sea demasiado tarde. No quiero que pienses que esto se acabará, ¿sí? Sólo... Yo... Yo no... —Niega levemente y baja su mirada al suelo mientras sus manos vuelven a las mías.
— ¿No qué? —Busco su mirada antes de continuar— No seré una egoísta contigo. No te pediré que esperes por mí pero... Me priorizaré esta vez, y mi prioridad, es estar contigo, es lo que realmente deseo, sin sentir que estamos haciendo algo malo, olvidándonos de las culpas, sin que nadie más que tu y yo decidan por nosotros —una media sonrisa se dibuja en mi rostro—. Ese día si puede estar muy cerca, yo solo... Quiero saber que vas a estar a mi lado.
—Y lo estaré. Y espero que tú para mí también porque esto es demasiado hasta para mí y, aunque lo repitas mil veces, no puedo evitar sentirme una basura al traicionar a Ethan, aún sabiendo que se importan una mierda. Y cuando digo que eso sólo me provoca furia no miento, Kimberly —da una bocanada de aire mientras su vista se pierde tras de mí, luego de unos segundo, continua—. He llegado a un punto en el cual estoy cansado de tener que soportar tantas cosas y reprimirlas tantos años me ha llevado a traicionar y decepcionar a muchos por vivir una fantasía oculta tras las paredes de un par de habitaciones a tu lado, ¿no crees que ya es tiempo de culminar en algo?
—Si lo creo —asiento haciendo una pausa y meditando algunas ideas en mi cabeza, sabía que tarde o temprano debía terminar mi farsa con Ethan, solo que nunca me había puesto a pensar en que aquello afectase tanto a Carter, nunca había pensado en nadie más que en el bien de mi familia y el mío propio—. Hablaré con Ethan y... Esto acabará cuanto antes yo... Lo prometo —bajo mi mirada sin poder sostener la suya.
Lo escucho carraspear y me veo obligada a levantar la vista cuando tira de mí mano y comenzamos a caminar. Veo su espalda y su cabellera rubia mientras tira de mí apaciblemente.
— ¿Qué usarás para la fiesta? —Pregunta, cambiando de tema por sorpresa.
—Sorpresa —guiño levemente en su dirección aunque debo admitir que no me siento del todo bien luego de sus palabras y es que... No es para menos, él tenía razón. Siempre había estado a mi lado, y yo nunca había podido darle a cambio más que una relación a escondidas, sabiendo que el merecía más y ambos lo queríamos—. Pero sé que te gustará.
Infla sus mejillas mientras finge estar enojado.
 
—Espero que sea grata, ¿eh? —Una de sus cejas se eleva de manera dura e intimidante— Si es que entiendes los que digo.
—No no entiendo —ruedo los ojos con diversión—. Anda, ¿Cuando no te he sorprendido gratamente?
Le veo hacer una mueca y sonríe con sus labios fruncidos.
—Justamente porque no fue grato prefiero no recordarlo, aunque cada día lo hago —se hunde de hombros mientras su mirada está baja. Carraspea y vuelve a sonreír de manera forzada para mirarme—. Pero no importa. La cosa es que tampoco te diré de qué iré vestido, entonces —Ríe.
—Anda, tu si debes decirme —hago un pequeño puchero y entonces, siento la melodía que utilizaba para las llamadas de Cameron y niego riendo. Barbie girl era el tono de llamada menos oportuno para ese momento— ¿Enserio Carter? —Él se encoge de hombros mientras atiende la llamada y yo solo puedo reír.


Salgo de la casa pero Ernest se me adelanta y corre hacia el auto de Luke al verlo lo cual me quita una sonrisa.
 
— ¡Luke! —Exclama emocionado al ver a mi rubio amigo.
—Alguien tenía muchas ganas de verte —río acercándome al auto en el cual Ernest ya se ha subido y está abrazando con fuerza a Luke.
—Ya lo creo —concuerda Luke abrazando también al pequeño y luego saliendo del vehículo aún con él en sus brazos — ¿Cómo está mi Ernie favorito, hmm? —Le pregunta a mi hermanito sonriéndole.
—Louis me trajo muchos regalos y me contó que se divirtieron mucho en las vacaciones —dice en su agudo tono de infante que no se soltaba del cuello de mi amigo.
—Disculpa por hacerte venir hasta aquí, aquella chatarra no quiere encender —bufo un tanto fastidiado por ello.
—El motor hizo “Boom” —grita aquella expresión— y mi hermano dijo muchas palabrotas Luke —ríe escondiéndose en el hombro de mi amigo mientras agito su cabello.
—Cállate enano —niego apenas sonriendo y beso su mejilla mientras observo a mi madre salir de la casa mientras Luke baja a Ernest de sus brazos.
—Louis, decir palabrotas está mal, y más en frente del Ernie —me mira con fingida desaprobación, pero nada más por unos segundos porque luego está riendo—. Y ni siquiera entiendo porque te disculpas, para esto estoy, ¿No? Me ofendes, bro —niega su cabeza pero veo el fantasma de una sonrisa en sus labios.
—Yo le dije lo mismo de las palabrotas, pero parece no entender —habla mi madre metiéndose en la conversación por lo cual niego riendo apenas mientras la veo acercándose a Luke dando un breve pero cálido abrazo—. A veces creo que tú tienes más influencia que yo sobre mi muchacho —dice haciéndome sonrojar cuando aprieta mis mejillas a lo que arrugo mi nariz.
—Mamá —protesto y fulmino a Luke con la mirada al ver como contiene su risa—. Ya debemos irnos, no queremos que la noche nos sorprenda fuera de la universidad —digo tratando de sonar lo suficientemente responsable.
—Está bien cariño —besa sonoramente mi mejilla dándome un breve abrazo y susurrándome un te quiero al hacerlo lo cual me quita una sonrisa.
—Y yo a ti má —me despido de ella y del pequeño Ernest al igual que Luke antes de subirnos al auto, el cual enciende para que nos alejemos de mi casa y una vez ya el auto está en marcha es cuando mi mejor amigo deja salir su gran carcajada.
—Creo que nunca en mi vida me acostumbrare a eso —sé que se refiere a mi madre y sus formas de expresar su cariño, es obvio porque pasa siempre que está en mi casa.
—Deberías hacerlo, más o menos desde…  Siempre lo hace —niego con mis mejillas aun un tanto ruborizadas—. Parece que no comprende que cumpliré veinticinco este año y ya estoy un poco grande para que lo haga —niego apenas aunque ya ni siquiera me molesta que lo haga, o al menos no frente a Luke— ¿Te imaginas? Un día que traiga una novia formal a la casa y ella haga ese tipo de cosas —niego pasando las manos por mi rostro—. Voy a tener que hablar seriamente ese asunto con ella.
—Creo que reiría por el resto de mi vida si eso pasara —admite y presiona el botón para bajar el techo del auto —Cambiando de tema, ¿Qué harás con la camioneta, te desharás por fin de ella? —pregunta con una media sonrisa.
—Literalmente explotó algo dentro del motor, salía humo de ahí adentro, solo me alejé y dejé esa chatarra allí, así que… Supongo que no tengo opción, a partir de este momento serás mi chofer oficial —bromeo.
—Deberías considerarte alguien afortunado, Louis, porque si no fueras mi mejor amigo y hermano probablemente no lo haría. —bromea de vuelta, aunque hay algo de seriedad en sus palabras.
—Lo agradezco, pero no hablo enserio, no te tendré de un lado a otro tras de mí, descuida —digo serio—. Al menos que sea un caso como este, tendré en cuenta que tú también tienes una vida, aunque realmente, estoy seguro que ahora mismo estabas de vago, probablemente tirado en tu cama, tocando la guitarra o algo así —lo miro de reojo como si tratase de introducirme en sus pensamientos.
—Idiota, ¿No te queda claro? Te lo dije, para esto estoy, por algo soy tu mejor amigo —pone los ojos en blanco y suspira—. Y sí, obviamente me conoces bien, no hacía nada en realidad —se encoge de hombros sin apartar la vista de la calle.
—Lo sabía —sonrío estirando mis brazos hacia arriba desperezándome—. Deberíamos meditar la posibilidad de tener una mascota en la casa, no te aburrirías tanto mientras yo no esté —suelto casual, había tratado de convencerlo de ello desde el primer día, pero aun no conseguía que me diera el sí.
—Ya hablamos de esto Louis —dice completamente serio ahora—, unas mil veces —añade mirándome de reojo—. No tendremos ningún tipo de mascota en la casa Tau.
Ruedo los ojos cruzándome de brazos recostándome en el asiento.
 
—Cambiarás de opinión, no tengo idea de cómo lo lograré, pero lo haré —río palmeando su hombro—. Tú sabes, siempre termino convenciéndote —me encojo de hombros con una sonrisa.


No recordaba la última vez que había discutido con Ethan, pues, apenas nos hablábamos lo justo y necesario, pero de a poco, estaba cayendo en cuenta, de que la farsa debía acabar, que solo nos estábamos lastimando ambos, que aquello no daba para más, aunque realmente, no sabía si aun estaba lista para ello.
Bajo las escaleras taconeando con fuerza, ni siquiera tenía ganas de buscar a Carter para hablar, para que me diera un abrazo, para que me dijera que todo iba a estar bien, porque ya no creía esas palabras, ya estaba harta de jugar a ser la novia perfecta. Suelto un sonoro bufido lleno de frustración dirigiéndome a la puerta de salida pretendiendo no hacer contacto visual con nadie que estuviese allí. Justo cuando estoy a punto de abrirla, la manija de esta se voltea, dejando ver a un distraído Dylan -como siempre-, y pese a que me detengo para no tropezar con él, él no se da cuenta de mi presencia hasta que me choca.
—Perdón, perdón, perdón —dice rápidamente, y me sostiene para que no caiga por acto reflejo, entonces me mira—. Kimberly, lo siento. Venía distraído —murmura y sus mejillas toman un poco de color.
—No me extraña en lo más mínimo de ti —palmeo levemente su brazo apartándome—. Descuida, no... No tiene importancia —aclaro mi garganta—. Ya iba de salida así que... —dejo la frase inconclusa pretendiendo que comprenda y me deje pasar.
Asiente con una media sonrisa, avergonzado y sus mejillas se tornan aún más rojas, baja su mirada y se hace a un lado, dejándome espacio.
—Ya —murmura y avanzo apenas un par de pasos cuando me detiene nuevamente—… Eh... ¿Estás bien? —Duda un poco al preguntar pero termina por hacerlo y baja su mirada— Perdón si estoy siendo indiscreto... Solo... —se encoje ligeramente de hombros y lo observo con una leve mueca que pretendía ser una sonrisa.
—No, no lo eres, no soy tan buena actriz siempre como verás —digo con un tanto de ironía—. Estaré bien de todos modos cuando salga de esta casa, no te preocupes. Gracias, por preguntar —volteo pensando en irme pero me detengo—. Quieres... ¿Quieres acompañarme? —Muerdo mi mejilla internamente— Si no estás muy ocupado, claro —alza su mirada hacia a mí y niega quedamente, con una linda sonrisa tímida pintándose en sus labios.
—Claro, no iba a hacer mucho de todas formas —comenta y me hace una seña para que salga primero, luego sale él y cierra la puerta de la casa— ¿Actuar?... ¿Qué va mal? —Curiosea mirándome de soslayo mientras caminamos por la acera.
—Tú sabes Dyl... Digo, Ethan es tu amigo ¿No? Algo debes saber —mi mirada baja al suelo viendo mis pasos—. Estoy bastante cansada de fingir ser algo que no somos, él no me quiere, yo no lo quiero, o no al menos de la manera en la que todos creen y ¿Sabes? Es estresante seguir simplemente porque sí, por costumbre. No lo sé, a veces ni siquiera puedo imaginarme separada de él pero de todos modos es como si lo estuviéramos hace demasiado tiempo.
Asiente quedamente y hace una mueca.
—Sí sé... Un poco —lleva sus manos a sus bolsillos—. Es solo que no me gusta opinar respecto a eso. O sea, no te lo tomes a mal pero a mí me parece un poco ridículo que sigan en algo que no va a nada —murmura muy bajito como esperando que no lo oiga—. Y él si me ha hablado pero... Mis consejos le entran por un oído y le salen por el otro. O sea, de cierta forma puedo entenderlos, ustedes tienen ciertas cosas que "cumplir" —hace comillas en la última palabra—. Pero... ¿Tiene sentido? Quiero decir, ¿Realmente lo vale?... Desperdiciar tiempo y energía en algo que no trae nada bueno solo por simple rutina, por complacer a todos los demás... ¿Dónde quedan ustedes y su felicidad? ¿No la merecen?
—Estoy empezando a pensar como tú Dylan, y me encantaría que mi padre y el de Ethan pensasen igual para que todo fuera más fácil. A veces tengo ganas de mandar todo al demonio, a Ethan, a mis padres, esta Universidad —suspiro—. Luego me doy cuenta que no sé qué haría si lo hiciera, que es lo único que tengo, lo único que sé hacer bien, estar aquí, seguir reglas, velar por el bien de mi familia, de la imagen de esta, sacar adelante la casa phi... No sirvo para otra cosa que no sea esto, y ni siquiera sé que voy a hacer cuando se termine —suelto el aire con fuerza tratando de contener mis emociones pues casi sin pensarlo he subido el tono y el nivel de frustración en cada una de mis palabras. Me mira de lleno y se detiene, por lo cual yo me detengo también.
—Eso no es cierto —dice y no entiendo muy bien a lo que se refiere—. Eres buena para muchas cosas Kimberly, como los deportes por ejemplo —argumenta y retoma el paso—. Eres una gran chica, y es normal que estés un poco perdida, sería muy extraño que no lo estuvieses, sinceramente, ¿Crees que tus padres o los de Ethan o cualquier otra persona, realmente sabe que van a hacer después de terminar la universidad? La vida se basa en ensayo y error, no tienes que ser perfecta, ¡No puedes! Morirás de locura antes de lograr la perfección, simplemente porque la perfección no existe, es un término muy relativo y subjetivo —habla y suspira—. Hay muchas cosas además de las que dices en las que seguramente eres genial, cosas que te gusten a ti y no exactamente tiene que gustarle a tus padres... Si tan solo te permitieras experimentar e improvisar un poco más —sonríe a medias y me mira de lado— Respecto a tu relación con Ethan, eso depende únicamente de ustedes dos, digo... Son grandes, es su vida. Ya no son los mismos niños que iniciaron en esta universidad, él ya no tiene veinte ni tu diecinueve, yo creo que ya es momento de que tomen sus propias decisiones —asiento soltando un suspiro viendo hacia el suelo como nuestros pies van sincronizados al caminar sin prisa alguna. Sus botas negras acordonadas llaman mi atención y se ven algo raras al lado de mis lujosos tacones negros de Louis Vuitton, pero me olvido de aquel detalle, pues es Dylan quien va a mi lado.
—En eso estamos de acuerdo, no soy la misma, pero a veces ni siquiera sé quien soy —me encojo de hombros—. Es estúpido, lo sé, pero me acostumbré tanto a esta Kim que no sabría cómo ser otra, tenía las cosas más en claro a los diecinueve que ahora mismo, pero en ese entonces no me animé a enfrentar a mi padre y decirle que estar aquí no era lo que quería, y ahora no echaré por la borda todo lo que he hecho, aunque terminar con Ethan, en algún momento, terminaré, o él lo hará conmigo, o lo decidiremos ambos, no lo sé. Creo que aunque ambos tengamos asumido que no da para más, ninguno se anima a dar ese paso.
—Supongo, que él está en una situación similar a la tuya —tararea y vuelve a mirarme de lleno—. Pero aún así, si aprendes de tus errores del pasado con mayor razón deberías hacer valer tu opinión y pensamientos ante tus padres. ¿Qué si no sabes quién eres? Todos en algún momento estuvimos igual y es probable que volvamos a estarlo aún cuando creemos que ya lo hemos descubierto —afirma y sonríe. Sus palabras siempre estaban llenas de verdad y convicción. Él realmente sabía lo que decía, lo que quería decir, él era tan genial—. Pero ¿cómo vas a saber quién eres si no te atreves a arriesgarte? ¿Cómo vas a descubrir lo que te gusta y lo que no, cómo vas a saber quién es la verdadera Kim, si estás tan atrapada y concentrada en ser esa Kimberly que todo el mundo espera que seas? —Pregunta a la nada, reflexionando en voz alta— No tendrías porqué cumplir con las expectativas de nadie más que las tuyas propias.
—Sí, debo hacerlo, después de todo, este año terminaré de cumplir todos los caprichos de mis padres, comenzaré a valerme por mi misma —suelto el aire con fuerza—, cuando esté preparada, claro —frunzo mis labios y le miro de lado—. Gracias Dylan, por escucharme, por acompañarme, eres genial —sonrío—. Pero ya no quiero hablar más de eso, me aburro a mi misma pensando en mis problemas, no quiero imaginarme a ti —digo un tanto en broma un tanto enserio. Él tan solo niega dedicándome otra de sus sonrisas que forman unos pequeños hoyuelos en sus mejillas.
—No tengo problemas en escucharte, siempre que quieras. No me aburres, me parece interesante, escuchar a las demás personas, te dan perspectivas diferentes de la vida y te muestra cuánto vale realmente —comenta y se encoje ligeramente de hombros en un gesto despreocupado y relajado.
—Igual, siento que de todos modos no sé nada de ti, digo, no somos grandes amigos pero... Te conozco hace bastante y apenas sé tu nombre apellido —digo riendo apenas y le quito la mirada porque me he sonrojado—. Es que… Me doy cuenta que no sé nada de nadie y que todos saben demasiado de mi, y es casi ridículo pero, es cierto —ruedo los ojos escuchándolo reír bajito notando que se ha sonrojado también.
—No hay mucho para saber, realmente. Además, suelo pasar desapercibido para las personas —sonríe y me doy cuenta de que lo hace mucho—. Solo soy un chico de veinte años que está descubriendo qué hacer con su vida y quién es, mientras estudio filosofía y este año me aventuraré a tratar de formar parte de una fraternidad —hace una mueca de horror y luego ríe. Su risa es aguda, similar a la de una ardilla, es contagiosa, no puedo evitar acompañarlo en cuanto lo hace—. Nada interesante.
—Ser parte de una fraternidad es genial… Luego de que pasas las iniciaciones —finjo temblar—. Si es que sobrevives —digo poniéndome seria para después reír y golpeo levemente su brazo juguetonamente—. Pero seguro lo harás —asiento convincentemente dedicándole una sonrisa.
—Tal vez sí, tal vez no... ¿Quién sabe? Nada está escrito todavía… Lo único certero en estos momentos es que si tengo que dañar a alguien para poder entrar, entonces realmente no valdrá la pena —afirma con una media sonrisa—. Nada vale lo suficiente como para dañar a otro, aunque de un desconocido se trate.
—Supongo que Ethan te conoce lo suficiente para saber eso, y que no te hará hacer nada que sepa que tu no harías, los Mu tienen escrúpulos, y si bien las iniciaciones puedes ser crueles a veces, estoy segura que él no dejará que hagan nada tan estúpido que pueda afectarte, a ti o a cualquiera de sus novatos, ni a su imagen y a su puesto, claro.
Se encoje de hombros restándole importancia.
—Probablemente —ladea su cabeza. Estamos a tan solo pasos de la casa phi y me detengo a verle.
—Gracias una vez más Dyl, ¿Sabes? Fue bueno hablar contigo, me siento mejor y... Al menos por un rato me olvidé un poco de mí, eso es… Realmente bueno —le doy un breve abrazo besando su mejilla antes de separarme dedicándole una sonrisa—. Ahora si no te quito más tiempo, tengo algunas cosas que hacer pero, espero verte pronto y, mucha suerte con esto de ser novato.
Me sonríe de vuelta, con las mejillas rojas y asiente.
—Fue lindo hablar contigo, siempre lo es —dice esto último un tanto más bajo mientras asiente mordiendo levemente su labio bajando la mirada a sus pies—. Que tengas linda tarde, Kim —se despide volviendo a mirarme, y agita su mano suavemente antes de girarse para regresar por donde vinimos.


Salgo de la habitación de mi hermana y me dirijo hacia las escaleras ya dispuesto a irme cuando casualmente, Joceline viene subiéndolas.
No la veía desde las vacaciones, tampoco había hablado con ella, y no nota mi presencia sino hasta que me quedo parado frente a ella impidiéndole el paso con una media sonrisa aunque su cara no demuestra lo mismo. Siempre tuve cierta curiosidad por ella, se me hacía una chica misteriosa y es que... Realmente la conocía desde hacía demasiado tiempo, pero sabía poco y nada de ella.
— ¿No piensas saludarme? —Una especie de mueca, tipo una sonrisa muy débil se pinta en sus labios y enarca una de sus finas cejas.
— ¿No te regañan por hablarme? —Responde con un toque de sarcasmo y en tono bajo— Hola Louis.
Niego apenas sin poder evitar reír y poso mi mano en su cintura mientras beso su mejilla.
 
—Siempre tan... Tú —culmino sin tener las palabras exactas para describirla—. Nadie tiene el poder de regañarme, o al menos hacerlo y que realmente me importe. Además... Puedo hablar con quien se me dé la gana —digo obvio—, ¿Y adivina qué? Quiero hablar contigo justo ahora.
Alza ambas cejas y sonríe sin ser una sonrisa completamente.
— ¿Hablar? —Inquiere en tono bajo, ligeramente coqueto— ¿Solo eso? —Se burla encogiéndose ligeramente de hombros— Claro, Tomlinson, nadie puede dominarte.
Niego riendo ante sus palabras.
 
—Solo eso Jo, ¿Por quién me tomas? —Cuestiono fingiendo estar ofendido— Nos conocemos hace mucho, puedo estar interesado en saber cómo estás, y que tal fueron tus vacaciones, después de mi —digo esto último en tono ligeramente más bajo.
Rueda sus ojos y asiente.
 
—Seguro, Louis —satiriza y hace un gesto con la mano para restarle importancia—. Si quieres saber, realmente no hice nada en las vacaciones, así que no hay mucho que contar.
—Bueno —frunzo mis labios y no sé muy bien que decir, tratar de entablar una conversación con Joceline es casi imposible— ¿Puedo ayudarte con eso? —Ofrezco viendo su valija. Ella mira su equipaje y se encoje de hombros.
—Si quieres —murmura no muy convencida y me deja tomar su maleta—… Gracias —dice bajito y pasa delante de mí para guiarme hasta su habitación— ¿Qué hay de ti? —Preguntó— Tus vacaciones —abre la puerta de su cuarto y me deja pasar.
—Genial, realmente ni siquiera quería volver —me adentro cerrando la puerta tras de mí—. Pero bueno, no había opción y... Debo admitir que amo esta maldita universidad pese a todo —dejo sus pertenencias a un lado de su cama—. Ya empiezan a llegar novatos y eso es divertido, así que empezaré a disfrutar de mi último año en la casa —digo un tanto nostálgico.
Sonríe, la sonrisa más "completa" que le he visto el día de hoy y asiente.
—Las iniciaciones siempre son entretenidas —comenta y se sienta en su cama—. Yo estoy contando los días para salir de aquí —susurra mirando a su alrededor y haciendo una mueca—. Quiero irme, alejarme de todo.
— ¿Tanto así? —La miro desde arriba para luego tomarme el atrevimiento de sentarme a su lado, me siento con la suficiente confianza como para hacerlo— No puede ser tan malo, digo... Debe haber habido algo bueno aquí.
Ella ríe, y lo hace en serio, como si lo que acabase de decir fuese lo más tonto del mundo.
— ¿Tu presencia cuenta? — Pregunta con un toque de humor y después suspira— Todo en esta maldita universidad ha sido un desperdicio —resopla y se recuesta en la pared, viéndome con una sonrisa—. La única persona en este campus que pudiese en algún momento llegar a importarle mi presencia o ausencia, eres tú. Así que realmente no tengo mucho que extrañar de aquí.
—Mi presencia, ¡Wow! —Exclamo gratamente sorprendido— Hasta haces que me sienta importante —ruedo los ojos—. Pues si me importas, eres encantadora —aprieto sus mejillas fastidiándole un poco—. Solo no lo dejas ver muy seguido.
Rueda sus ojos exageradamente y aparta mi mano de su rostro con una leve palmada.
—Sí, claro —resopla y arruga su nariz—. Tan encantadora como una de esas ranas venenosas de las selvas tropicales —ironiza haciéndome reír—. Tú solo me soportas porque te hago "favores" —hace comillas con sus dedos—, siempre que quieres. Y puede que en cierta parte toleres mi carácter porque el tuyo también es gruñón.
—No te menosprecies de esa forma. Los "favores" —imito su gesto—, son parte de algo que ambos queremos ¿No? No hables así, no me gusta —rasco mi frente soltando un leve suspiro  mientras la observo detenidamente.
Ella asiente quedamente.
—Seguro, de no estar de acuerdo hubiese pateado tu lindo trasero lejos hace mucho —comenta y hace un gesto con la mano para restarle importancia—. No importa Louis, las palabras son palabras y bueno... A veces la realidad no suena bien.
—Las palabras pueden ser destructivas, pero que salgan de tu boca y que pienses eso de ti misma es aún peor. Anda Jo, yo te quiero, deberías quererte más tu misma —le dedico una media sonrisa.
—Como digas Louis —murmura, se desliza hacia mi lado y apoya su barbilla en mi hombro, me mira desde ahí y suspira—. Es raro solo hablar contigo.
—Más raro aun porque... Estamos aquí, sobre tu cama, en tu habitación —mi palma abierta se desliza hacia si pierna deslizándose hacia arriba por su pierna desnuda hasta llegar al final de su short y finalmente mi mirada se cruza con la suya— ¿No tienes compañera de habitación? O... ¿Alguien que pueda llegar justo ahora? No está bien que esté aquí —Digo esto último hacia mí mismo.
— ¿Entonces porqué sigues aquí? —Pregunta con una sonrisa mordaz— Nadie vendrá — tararea y acaricia mi pecho con delicadeza, apenas un roce—. Eres débil, Tomlinson —se burla y acerca su rostro a mi cuello, comenzando a repartir pequeños besos por él.
Cierro mis ojos dejando salir una pequeña sonrisa.
—No lo soy, solo... Tienes algo a lo que jamás he podido decir que no —la separo para luego tomar su mentón y ver detenidamente su pálido y bello rostro atrapando luego sus labios entre los míos.
Muerde mi labio con sensualidad y se separa lentamente solo para acomodarse a horcajadas encima de mí. Me mira y cierra sus bazos alrededor de mi cuello.
—Si tú lo dices —se burla y vuelve a unir nuestros labios en un beso más profundo.
Debía admitir que sus besos eran demasiado buenos, que su manera de tocarme me encendía, que si era cierto, ella tenía ese "algo" a lo cual jamás había podido resistirme. Y si era un error o no estar allí, ya estaba siendo demasiado tarde para arrepentirme.
Mis manos se posan en sus caderas tocando la suave piel de estas mientras suben por debajo de su remera con claras intenciones de quitarla, algo que comprende de inmediato y a lo que no se opone.
— ¿No me crees? —Murmuro sobre su boca— Solo... Mírame, me haces perder el control en cuestión de segundos—arrojo la prenda a un lado volviendo a atacar sus finos labios.


Luego de manejar casi una hora renegando conmigo misma, llegué a casa después de casi un mes ausente de allí, con la excusa de mis vacaciones, y claro, la vuelta a clases. Atravesé la gran entrada de la mansión Lance e inspiré profundo, preparándome para un día en el infierno, ni siquiera había visto a nadie y ya quería huir. Estacioné mi auto encontrándome con que había más de uno aparcado alrededor de la fuente del jardín principal.
 
—Señorita Lance —exclamó una voz masculina la cual reconocí de inmediato; Johan, era empleado de la familia desde que tenía memoria, me alegraba verlo aun allí por lo cual le dediqué una sonrisa mientras me abría la puerta cediéndome el paso—. Que placer verle aquí, tan hermosa como siempre —habla con cierto brillo en su mirada al verme.
—Y tú tan amable como siempre —entro haciendo ruido con mis tacones el cual pasa desapercibido ya que varias voces vienen del fondo de la casa— ¿Quién ha venido Johan? —pregunto recorriendo cada recoveco de la sala con mi mirada, había crecido en esa mansión y aun no me acostumbraba a su inmensidad.
—Han llegado algunos invitados de la señorita Dinah, la familia Wayne, los Marlow, los Collinwood —él iba a proseguir pero lo interrumpí.
—Está bien, gracias —inhalo profundo preparándome para enfrentarme con altura a aquella gente y a los recuerdos que me invadían con solo imaginarme la cara de Lorraine Wayne, la ex líder phi, quien me había dejado en manos el puesto, solo porque nuestras familias debían ser amigas y sin dudas yo era la única que podía ocupar ese puesto. Nunca olvidaría los malos ratos que esa chica me había hecho pasar… De un momento a otro, sentí mis ojos arder.
—Su madre me pidió que le avise apenas llegue...
—Por favor, podrías decirle que vine pero, solo a ella, me gustaría saludarla a solas antes de cruzarme con alguien más —pido a lo que asiente comprensivo—. Gracias, puedes ir ya —le digo y hace una reverencia hacia mi antes de retirarse.
Suspiro pesadamente y camino hacia las escaleras, mientras las subo, casi puedo ver la imagen de la niña de cabellos rubios y ojos verdes corriendo por estas cuando mi mayor preocupación era sacar buenas notas en la escuela, cuando mi mejor amiga era Katherine Roodwood, cuando era yo misma, sin tener que aparentar. Una lágrima rebelde descendió por mi mejilla al entrar a la que era mi habitación. Allí, donde alguna vez había jugado a las muñecas, donde había sido inmensamente feliz.
Me quité los tacones para pisar el alfombrado color rosa viejo, caminando sin prisa por la inmensidad de aquella habitación que me transportaba directo a los más bellos recuerdos, aunque también, a algunos no tan gratos, como aquella tarde, en la que Elizabeth Rudd había entrado y se había llevado a Katherine sin darnos ningún tipo de explicación. Me acerqué a aquel ventanal donde había llorado mientras la veía irse, la imagen de la niña de cabellos rizados y grandes gafas vino a mi mente solo para causar que mi vista se nublase a causa de las lágrimas que amenazaban con seguir saliendo. Sobé mi nariz alejándome de allí para sentarme al borde de mi cama y abrir el cajón de la mesa de noche.  Una sonrisa melancólica se formo en mis labios, tomé la muñeca que allí se encontraba y la observé recordando que gracias a ella, había conocido a mi mejor amiga.
 
El castigo era terrible, más para una niña de cinco años, tal vez no me hubiese apoderado de las dos muñecas, ella no me habría empujado en la caja de arena para quitarle una.
—Tonta —me mira de reojo la niña de ojos celestes y rizos dorados—. La vaquera Sally es mía, todos lo saben.
—Que no soy tonta —me crucé de brazos enojada—, yo no lo sabía, nadie quería jugar a ser Sally y por eso la tomé —hice un leve puchero.
— ¡Es porque hoy llegué tarde! —Exclama abriendo los brazos por el aire— La vaquera Sally es mi muñeca —bufa y la profesora a cargo vuelve a regañarme por lo cual siento mis mejillas enrojecidas. Nunca me había gustado que me retasen.
—Lo siento ¿Me perdonas? Yo no volveré a tomar a Sally si tú quieres jugar conmigo —la miro con cierto temor aun algo cabizbaja.
— ¿Y no volverás a tomar a Sally nunca? —pregunta con desconfianza a lo que asiento y me sonríe— Es un trato —dice estirando su mano hacia mi—. Mi nombre es Katherine.
—Yo soy Kimberly —dije con una sonrisa tímida tomando su mano— ¿Quieres ser mi amiga?  —pregunto a lo que ella asiente eufóricamente.
—Sí, ¿Las mejores? —Pregunta con las mejillas sonrojadas.
—Las mejores —una leve risilla escapó de entre mis labios y abracé a Katherine, mi mejor amiga desde entonces.



rosé.


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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por rosé. el Vie 26 Ago 2016, 2:30 pm


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Capítulo 005


  Louis William Tomlinson » Kimberly Anne Lance || Vic.


Entro a la sala de música en busca de un poco de paz y lo que me encuentro es nada más y nada menos que al líder mu, tan concentrado en los acordes de su guitarra que ni siquiera se percata de mi presencia.
Me quedo callado y cierro la puerta sin emitir sonido alguno para cruzarme de brazos tras esta y escuchar la bella melodía que tocaba.
Tras poco menos de un minuto, carraspeo apenas para que notase mi presencia y apenas sus ojos topan con los míos comienzo a aplaudir, la verdad era bueno, aunque un poco de burla hay en aquello. Ni yo esperaba verlo allí, y seguro él menos quería verme a mí.
Su ceño se frunce, no sé si molesto o fastidiado o incluso sorprendido, o las tres juntas pero un pequeño gruñido profiere desde su garganta y bufa.
 
— ¿Desde cuándo estás ahí? —Pregunta secamente y se inclina para recoger el estuche de su guitarra, comenzando a guardar sus cosas.
—Lo suficiente como para descubrir al gran músico que hay detrás del gran líder mu —asiento con una leve sonrisa en mis labios—. No tienes por qué irte, sigue, creo que eres bueno, ¿Porqué no hacemos una canción juntos? —Digo un tanto burlón.
Él castaño bufa y rueda sus ojos con cierta chispa de diversión en ello.
—Seguro —contesta con sarcasmo y una sonrisa cínica—. Luego si quieres vamos por una taza de té o una cerveza, ¿qué tal? —habla con sarcasmo y cierto cinismo burlesco.
—Opto por la cerveza —asiento con convicción—. Oye, creo que es una idea genial Cox, limar asperezas en nuestro último año aquí —me acerco a él tomándome el atrevimiento de palmear su hombro arriesgándome incluso a que me patee el trasero por ello.
Enmarca una de sus cejas y mira mi mano en su hombro, sacudiéndosela al instante pero sin terminar de borrar esa sonrisilla burlona de sus labios.
 
— ¿Qué te fumaste hoy? —Pregunta y se dirige a la silla de al lado de donde había estado sentado para recoger sus partituras—. Estás especialmente irritante —masculla entre dientes y vuelve a mirarme—. No creo que haya muchas asperezas que limar —murmuró con un pequeño bufido.
—Estoy totalmente limpio, no he fumado más que tabaco —digo a la defensiva negando apenas sin evitar una risilla—. Anda, trato de ser amigable y así me respondes, admite que te irrita mi sola presencia, y ¿Sabes? Ni siquiera debería importarme pero... No me eres desagradable Ethan, solo soy así de irritable —hago comillas con mis dedos—, porque tuvimos ciertos problemas en el pasado pero... ¿No crees que sea hora de superarlo? —Muerdo mi labio un tanto pensativo— Por cierto... ¿Cómo está May? —Digo bajando totalmente la guardia y con la seriedad que aquello ameritaba.
—Nuestros problemas en el pasado fueron exactamente por tu interés por ella —respondió sin siquiera mirarme y con un tono mordaz en su voz—. No me desagradabas en ese entonces, no compartía tus gustos y sigo sin hacerlo pero no tenía ningún tipo de prejuicio personal en tu contra... Hasta que te acercaste a mi hermana —dijo en tono claro y con cierto enojo, negó para sí mismo y se giró para enfrentarme—. Te dije específicamente que te alejaras de ella, Tomlinson. Era una niña y tú estabas en... No eras exactamente lo mejor del mundo —siseó y gruñó para sí mismo—. Escucha, no estoy menospreciando tus sentimientos por ella y sé que aunque te diga lo que te diga vas a hacer lo que te dé la gana porque tú eres feliz llevándome la contraria, llevándole la contraria al mundo y está bien, no es mi problema, pero es nuestro último año y lo que menos quiero ahora es empezar una pelea contigo así que te lo voy a decir para que no te tome por sorpresa —espetó con tono de advertencia, su dedo índice en lo alto apuntándome y el ceño ligeramente fruncido—. Marie Elizabeth viene en camino, ¿bien? Va a estudiar aquí y lo único que te pienso pedir es que no le hagas más daño del que ya de por sí le has hecho —bufó cruzando sus brazos sobre su pecho y apartó su mirada—. Después de que desapareciste las cosas se descontrolaron con ella y juro que si tú —él tensó su mandíbula con fuerza—… Cuando te vea aquí sé que no habrá manera de controlar el que se quiera acercar nuevamente a ti por eso te voy responsabilizar a ti Louis, y te lo estoy pidiendo en ánimos de paz y solo porque es mi hermanita y es de lo más importante para mí... Ponte en mi lugar, tú también tienes una hermana menor a la que cuidar.
Lo escucho atentamente el silencio frunciendo mis labios en una fina línea. Pues sí, él tiene razón, y probablemente si alguien le hubiese hecho a Alaska lo que yo le hice a May lo hubiese buscado para asesinarlo, o al menos torturarlo bastante. Pero claro, Ethan era mejor que eso, yo lo sabía, y por un lado, me alegraba que no quisiera matarme.
 
—De veras estoy... Totalmente limpio Cox, sé que no te interesa por mí, pero si hay algo que debes saber, y es que yo jamás impulsé a May a nada malo, por el contrario siempre la mantuve alejada de la mierda en la que yo en aquel entonces estaba hundiéndome, por eso las cosas acabaron tan mal, pero créeme, jamás quise hacerle daño, solo que no pude evitar ser un idiota y arruinarme a mí mismo, dañando a los que entonces también me querían. Y de verdad, aunque no sirva de nada, lo siento —suspiro apenas sin sostenerle la mirada, pues no me siento digno de hacerlo—. May es una persona hermosa e inteligente, y lo creas o no, quiero lo mejor para ella, y sé que lo mejor no soy yo, luego de todo lo que ha pasado, si quiera acercarse o no... Realmente no lo sé, ha pasado demasiado tiempo, pero si debo admitir que me alegra mucho saber de ella, y que tanto como tú, solo querré protegerla aquí dentro.
Inspiró profundamente y respondió con un simple asentimiento de cabeza, ya tenía todas sus cosas al hombro y me pasó por un lado dirigiéndose hacia la puerta.
 
—Eso espero Tomlinson —habló seriamente antes de abrir la puerta y giró solo un poco su cabeza para mirarme de reojo—. Porque la última vez te dejé por la paz, no quise más problemas de los que ya habían pero... Si la vuelves a lastimar, si vuelvo a ver a May derramando aunque sea una mísera lágrima por tu culpa otra vez, no habrá lugar en el mundo en el que puedas esconderte porque te buscaré y me encargaré de hacerte pagar por todo lo que has provocado —soltó seca y rudamente, con tanta convicción y un brillo mortal en su mirada verdosa casi siempre pacífica y abrió la puerta de la sala de música—. La cerveza quedará para otra ocasión Tomlinson, nos estaremos viendo —tarareó justo antes de abandonar aquella sala.


—Kimberly —aquella voz me hace salir de mis pensamientos y rápidamente paso las manos por mi rostro antes de voltear a verla con una sonrisa.
—Mamá —trago duro y me levanto para acercarme a ella dándole un fuerte abrazo al cual responde. Me separa secando las lágrimas con sus pulgares.
—Nunca entenderé porque sigues conservando eso —suspira viendo la muñeca sobre mi cama—, deberías cerrar esa historia de una vez y lo sabes —asiento relamiendo mis labios alejándome de ella para volver a guardar la muñeca en el cajón.
—Nunca entendiste nada en realidad —me encojo de hombros como si realmente no me importara—, pero descuida, la historia está cerrada, solo... Esta habitación me trae muchos recuerdos.
—Entonces vayámonos de aquí —dice caminando hacia la salida por lo cual la sigo—. Retocaremos ese maquillaje y nadie notará que has llorado, no quiero dar explicaciones a tu padre y supongo no querrás que te vean en esas condiciones —dice una vez fuera mientras vuelvo a calzarme mis tacones saliendo de allí no sin antes echar un último vistazo—. Kimberly —llama mi atención por lo cual la miro—, ya, vamos —sentencia sin dejarme más opción que cerrar la puerta y seguirle.
Minutos después me encuentro sentada con mis ojos cerrados dejando que haga maravillas con su brocha ocultando cualquier rastro de tristeza que pudiese demostrar mi rostro.
 
—Listo —exclama entusiasta por lo cual abro mis ojos para verme al espejo sonriendo algo forzada—. No lo arruines Kim, al menos no hasta que se vayan los invitados —bromea con frialdad dejando en evidencia que realmente, no le importaba demasiado si me sentía totalmente destrozada, pero estaba acostumbrada a ello, ni siquiera era mi verdadera madre después de todo...
—No lo arruinaré —me levanto observándome una vez más al espejo— ¿Papá? —volteo a verle.
—Está con los invitados, donde deberíamos estar nosotras —dice con cierto entusiasmo, a diferencia de mi, ella amaba las reuniones familiares, hablarles a todos de lo genial que era su vida, el marido ejemplar que tenía, y de mí, claro, ella siempre fingía estar orgullosa de mí, pues al fin y al cabo, siempre había hecho lo que deseaba—. Ya vamos, te ves preciosa —cincha mi mano sacándome de allí.
Atravesamos la casa y ya no podía posponer más aquel momento, en el cual la mirada de cada persona de allí se fijaba en mi. La atención jamás me había molestado, pero por alguna razón, me sentía realmente incomoda.
 
— ¡Kimberly! —Dinah corre entusiasta hacia mí dándome un fuerte abrazo al cual respondo de igual forma.
—Feliz cumpleaños —sonrío separándome para verle—, me alegra mucho verte —hablo con sinceridad y de pronto, me siento como una más allí, en el mundo al que pertenecía, solo debía relajarme, actuar como si nada, y todo sería perfecto.
—Lo mismo digo —toma mi muñeca mientras saludo con la mano a varios de los invitados—, ven, te presentaré a alguien —sonríe ampliamente, lo que significa, que ha encontrado un nuevo novio guapo con mucho dinero. Adoraba a mi prima, esa manera despreocupada que tenía de ver la vida, era hasta un poco envidiable lo superficial que podía llegar a ser, en algún momento hasta había llegado a creer que no tenía sentimientos, pero no la conocía tan profundamente como para afirmarlo, en mi familia, nadie conocía a nadie, pero todos nos llevábamos bien, mientras la basura no saliese de abajo de la alfombra. Nadie hablaba de la amante del tío Will, la que había muerto junto con él cuando Dinah apenas era una niña gracias a un accidente de auto, y que poco después, la tía Helena se había suicidado, o de que mi padre había tenido un affaire con la mucama y que de ahí había nacido yo, que mamá era estéril, o ese tipo de cosas, que todos sabíamos dentro de la familia pero nadie decía. Entendía un poco aquella frialdad de Dinah, al crecer en los colegios más prestigiosos de Europa, pero sin recibir ni un poco de cariño fraternal.
—Él es Thomas, Thomas, ella es Kimberly —sonríe presentándome al oji-verde a quien de hecho, conocía pero me hice la desentendida tomando su mano.
—Es un placer —mi seño está algo fruncido mientras agrego a la lista de "mierda bajo la alfombra de la familia Lance" al profesor que salió con la prima menor de Dinah, y para mi desgracia, esa era yo.
—El placer es mío —dice besando mi mano sin quitar su mirada verde de la mía.
¡Qué pequeño es el mundo! Pensé, ¿Cómo sería que mi prima había conocido a Thomas? Mi sonrisa se había vuelto totalmente forzada, aunque estaba tranquila que a él, tampoco le convenía abrir la boca de lo ocurrido hacía ya unos seis años atrás.
 
—Si me permiten, iré a saludar —digo sin esperar respuesta alejándome de ellos y topándome casi de inmediato con Lorraine Wayne y su "perfecto" novio, Christian, alguna vez había deseado ser como ellos, más bien, que Ethan y yo fuésemos como ellos, por suerte Ethan no se parecía en nada a él, aunque un tiempo, sí habíamos sido una copia exacta de ese par que tenía frente a mí al cual saludé a distancia.
 
—Cariño —siento la voz de mi padre y volteo a verle soltando el aire con fuerza antes de acercarme a abrazarlo— ¿Cómo ha estado mi princesa? —pregunta dejando un beso en mis cabellos.
—Bien —asiento con una sonrisa—, no quise interrumpirte, sé que hablabas de negocios con los Marlow.
—Ningún negocio es más importante que tú —me abraza de lado comenzando a caminar—. Te eché mucho de menos —habla con sinceridad a lo que sonrío soltando un suspiro.
—Y yo a ti —digo viéndole de lado mientras nos acercamos a mis tíos a quienes saludo. Las cosas no iban tan mal como esperaba.


Luego de perder a Emma y a Luke, pienso que es un buen momento para acercarme a la mesa en busca de más bebidas mientras espero alguien aparezca por allí. Podría haberme perdido viendo alguna chica pero en cambio, preferí darme unos momentos para mí mientras la música entraba fuerte por mis oídos y las luces hacían estragos en mi cabeza. Cuando me di cuenta, había bebido tanto que ni recordaba cuando había comenzado a hacerlo.
Después de unos minutos y mucha gente llegando a la mesa, unos ojos amarillos parecen posicionarse en mí al llegar por una bebida. Él sonríe ampliamente y alza su botella de cerveza en señal de brindis hacia mí.
 
— Gran fiesta, Tau —ríe. Quizá aluciné o estoy comenzando a ver mal por el alcohol, pero pude jurar que guiñó uno de sus amarillos orbes falsos—. Parece que la disfrutas —mira un par de vasos vacíos junto a mí a lo que asiento.
—Digamos que... Fui parte de la organización así que... Merezco disfrutarla —sonrío en su dirección—. Lindos ojos —me burlo—, enserio, gran disfraz, eh. Al menos eres el primer hombre lobo que veo, y parece te has esmerado en todo eso —digo señalando su atuendo mientras termino otro vaso de bebida y lo arrojo sin más sobre la mesa.
—Bueno, gracias —sonríe con cierta arrogancia, bebiendo de su botella—. Creo que también te esmeraste, digo... Para haberte maquillado —ríe, señalando el maquillaje en mi rostro—. Te miras bastante guapo —dice sin preocupación alguna, terminando su bebida y tomando una más.
—Wow, ¿Gracias? —Río frunciendo mi seño apenas, pues podría jurar que estaba coqueteándome y eso era extraño— Los créditos por eso a mi hermana, digo, hubiese terminado ciego si intentaba hacerlo yo —bajo la mirada revisando mis bolsillos para sacar mi cajilla de cigarrillos.
— ¿En serio fumarás aquí adentro? —Encarna una de sus delineadas cejas— Harás que todos se intoxiquen —se cruza de brazos, mirándome retador.
—Pues... Estoy en mi casa y básicamente aquí mando así que... No veo porque no —enciendo el cigarrillo y le dedico una sonrisa exhalando el humo en su rostro—. Pero ahora me dieron ganas de salir —me encojo de hombros y volteo dándole la espalda.
Percibo sus pasos tras de mí, aún con los cientos de personas también a mis espaldas, bailando al ritmo de la música. Efectivamente, llega a mi lado, sonriendo un tanto nervioso y dejando ver sus colmillos falsos.
 
— ¿Crees que... Podrías compartirme uno? —Señala la cajetilla sobresaliente de mi bolsillo. Veo su dedo temblar, pero lo esconde después en el bolsillo de su chaqueta.
No respondo pero estiro la cajilla hacia el notando su cierto nerviosismo lo cual me es extraño para luego de que lleva el cigarrillo a sus labios acercar el fuego a este para ayudarle a encenderlo.
—Y... ¿Tienes nombre? —Da una calada al pitillo, para expulsar el aire después, con una carcajada.
—El alcohol afectó tus neuronas. Claro que tengo un nombre —alza sus cejas, jugando con el cigarrillo entre su dedo índice y medio—. Sólo que no estoy seguro de querer decírtelo ahora —me mira por el rabillo de sus ojos, aún sonriéndome con amplitud.
—Pues ahora se me antoja más que antes saberlo —frunzo mi seño con una sonrisa negando apenas—. Que misterioso, tampoco te diré el mío entonces, pero lo averiguaré, solo porque... No me gusta quedarme con la duda —doy otra larga calada recostándome en la pared fuera de la casa viéndole de lado—. Y... ¿Porque no quieres decírmelo?
— ¿Cómo se yo, que no vas a hacerme algo mientras duermo? Con un nombre, todo lo descubres fácilmente —bromea, calando una vez más del cigarrillo, soltando el humo lentamente.
— ¿Algo como qué? —Alzo ambas cejas— Lo siento, no sé qué digo, señor desconocido —me río de mi mismo y lo estúpido que acabo de ser.
—Prefiero el término "joven", no soy tan viejo —ríe bajito metiendo sus manos a los bolsillos de su chaqueta y por algún motivo, sigue mirándome—. Supongo que estaré viéndote un rato por aquí, así que... No me preocupo en despedirme por hoy —agacha la mirada, soltando un gruñido por un motivo el cual desconozco y negando con su cabeza—. Después te diré mi nombre, Louis —muerde su labio con diversión al decir mi nombre, mientras extiende su mano para que la estreche.
— ¿Qué? No es justo que tu si sepas quien soy  —reclamo un tanto infantil mientras estrecho su mano, aunque debo admitir que aunque no me interese en lo más mínimo, si mucha gente que no conozco, me conoce a mí— ¿Enserio? ¿No me dirás tu nombre? —Cuestiono volviendo a sus ojos amarillos a lo que él se limita a negar con cierta diversión, cuando puedo observar sus manos tatuadas pese al pelaje falso que se posa en ellas— Bueno, está bien, no te quito más tiempo entonces, disfruta de la fiesta —suelto su mano finalmente la cual he tomado tal vez mas de lo necesario.
—Adiós Louis —Podía jurar que se sonrojo, pero rápidamente lo veo tomar su mano, la cual sostenía, con la otra y comenzar a caminar sin rumbo a fraternidad alguna y volteando sólo en breves instantes a ver si seguía viéndole. Finalmente, lo pierdo de vista.



—Hey, te extraño, ¿dónde estás? Quiero verte, pequeña...
—Estoy en la casa phi... Bastante ocupada, con esto de que llegan chicas nuevas a aplicar... Seguro has visto alguna, y algunas te ven mucho a ti, ¿No?
— ¿Cómo? Hahahaha, ¿me miran? De ser así no me sorprendería, a ti tampoco debería sorprenderte, ¿no? Oh... Espera. Kimberly Lance, ¿estás celosa?
—Estoy acostumbrada a que te miren... No a verte abrazado por ahí con cualquiera.  ¿Celosa? Para nada, ¿Acaso debería estarlo?
— ¿Abrazado? Qué... Ah, ya, me viste. Es una amiga, su nombre es Skylar, es genial. Tranquila, novia celosa
— ¿Solo amiga? No confío en las aspirantes a phi, además... ¿Quien en su sano juicio querría ser solo tu amiga?
—Muchas personas, de hecho, tú, en algún momento también fuiste "sólo mi amiga".
—Ok, tu ganas Hudson. Hablaremos del asunto Skylar Hunter cuando te vea. Si, averigüé su apellido, y alguna que otra cosa...
— ¿Además de novia celosa, acosadora?
—Solo quiero saber a lo que me enfrento. Pero confiaré en ti si dices que solo es tu amiga...
— ¿Cuándo podré verte?
—Cuando quieras... Sabes dónde encontrarme. ¿O prefieres que nos veamos en algún lado?
—Sé dónde encontrarte, pero no con quién te encontraré...
—Descuida, a mi "novio" no lo veo desde el día en que llegué aquí. Ni quiero, solo me interesa verte a ti, créeme.
— ¿Y yo? ¿Qué soy?
— ¿Estás preguntándome enserio? Eres el único que me importa, Carter, todo lo demás, es insignificante a tu lado.
—Lo siento, no quería molestarte. Sin embargo me alegro por leer eso, porque tú significas lo mismo y más. Te amo, Kim. ¿Sigues ocupada?
—Nada que no pueda postergar por ti... ¿Te espero?
—Seguro, por la noche te buscaré, si no te molesta.
—Nunca me molestarías. Esperaré ansiosa entonces. También te amo.


La mejor fiesta de bienvenida estaba llevándose a cabo, ¿Y cómo no? Si era tau y además, había sido yo mismo parte de la organización.
De a ratos me encargaba de pasar por la entrada a ver cómo iban yendo las cosas pero todo era perfecto por lo cual a eso de las 2 a.m, decido que ya es hora de olvidarme por completo de todo y disfrutar 100% de aquel evento que sería el último para mi, al menos como parte de aquella fraternidad.
Me abro paso entre la multitud cuando de pronto, alguien ni siquiera se mueve y ruedo mis ojos con diversión al ver a un grandulón vestido de deadpool -gran disfraz, por cierto-.
 
—Hey amigo, ¿No ves que quiero pasar? —Digo en un innecesario tono autoritario a lo que con un brusco movimiento de cabeza se gira en mi dirección y parece vacilar por un movimiento que hace con la cabeza, acompañado de un encogimiento de hombros.
—Oh, lo siento, es que la máscara estorba además de que eres algo bajo —ríe quedamente y se cruza de brazos negando con la cabeza— ¿Y desde cuando eres tan agresivo conmigo, Tomlinson? —Indaga y se saca la máscara de un tirón, mostrando el rostro sonriente del castaño bajo ella.
— ¡Pero si es el gran Terry Wilson! —Exclamo con una sonrisa— Venga ese abrazo hermano —digo efusivamente rodeando al chico con mis brazos—. Tanto tiempo sin vernos, ¿Que tal esas vacaciones Deadpool? —Alzo ambas cejas con una sonrisa palmeando su hombro amistosamente.
— ¡Creí por un momento que ya no me reconocías cuando yo te eché todo este tiempo de menos! —Saca su labio inferior con una mirada divertida y corresponde el gesto con palmadas en la espalda acompañadas de risas— Algo de tiempo padre e hijo con mi viejo, algunos partidos con Trent, algo tranquilo. Además de unos días en Cancún con tu rubia Mu favorita —guiña un ojo cómplice y me codea, alzando y bajando sus castañas cejas con gracia—… Pero seguro tú no hiciste nada de eso, tranquilo me refiero, ¿Me voy muy lejos si te imaginé en una isla exótica sólo para ti?
—Oh si, a ese Mu sí que no lo extrañé, y agradezco no haber visto su rostro hasta el momento —ruedo los ojos con diversión—. No, no estás tan errado, Ibiza, ¿Has tenido el placer de conocerla? Porque si no lo has hecho, deber ir por allí, también tengo una amiga rubia que me acompañó en mis vacaciones, ¡Tenemos tanto en común! —Exclamo señalando el espacio entre nosotros— Estaría ligando contigo ahora mismo si no fuera por esa barba que está saliéndote y porque... No eres mi estilo —bromeo divertido restándole interés con la mano.
—Me ofendes Lewis, yo creía que lo nuestro era especial, veo que sólo era yo —cubre dramáticamente su frente con el dorso de la mano y se echa hacia atrás con una fingida cara de dolor que suplanta en segundos a una pensativa—. No recuerdo haber escuchado de ella, ¿Sabes? Pero seguro era una verdadera belleza aquel lugar si contó con la presencia de un gran Tau —aporta y suelta un silbido colocando sus manos a los costados, observándome con una sonrisa de lado—... que ahora es todo un dark, ¿Cambio de estilo? Apuesto a que le diste a tu hermana el sueño de poder maquillarte; increíble.
—Anda, seguro traes a muchas chicas enloquecidas esta noche con ese asombroso disfraz —digo con diversión—. No creerías la cara de felicidad de la pequeña Alaska cuando le pedí el favor, fue una larga tarde en la casa xi para este espectacular resultado —asiento—. Pero no creas, es solo por esta noche, la fiesta ameritaba un poco de producción.
— ¡Já! Seguro —rueda los ojos con pesadez—. Sé que me veo increíble, es parte de mi encanto natural, pero creo que no pasaré de estar un poco ebrio después. Casi caigo de bruces hace un rato, seguro habría muerto intoxicado de alcohol con tanta gente a mi al rededor, pero por suerte encontré a esa chica, Marilyn, y me dio un buen regaño al estilo materno que no tenía en años —ríe y con un movimiento de cabeza señala a una morocha de disfraz negro en la pista de baile con otras dos rubias—. Vaya, te queda de maravilla, pero ahora no tendré más la duda de cómo lucirías si tu vida fuera gris y no tan azul con verde.
—No te acostumbres a esto, no volverás a verlo en tu vida —sonrío viendo a la chica que me había mostrado—. Es linda, ¿Eh? ¿Qué haces aquí hablando conmigo? Ve a por ella, ya sé con quién no debo meterme jamás, además de que... Ya sabes, las phi no son lo mío —me encojo ligeramente de hombros.
—Chicas como ella no están a mi alcance, es diferente a las demás, tiene demasiado ángel para un tipo como yo —se señala con el pulgar antes de mirar sobre su hombro con discreción—. Al igual que para ti, alto ahí vaquero, bien dices en que no son lo tuyo; eres toda una fiera y sólo alguien con los pies bien puestos en la tierra podría ser capaz de poder con ello. ¿Quién será aquella chica... O chico? —Achica sus ojos risueño y niega con la cabeza cortamente— Yo quiero ser el primero en conocer al domador, Tomlinson, tienes que prometérmelo.
Alza su mano en el aire y dobla su dedo meñique y anular para formar una extraña seña a modo de juramento que parece más una pistola, con el rostro aparentemente serio esperando una respuesta.
Lo miro con el ceño fruncido riendo.
 
—Disculpa, soy más del westside que de eso —digo refiriéndome a su seña—. Pero me pone en apuros, prometo que.... Podrás ser el segundo —río apenas—. Y descuida, no entiendo porque esa chica no está a tu alcance, pero...  Me mantendré alejado, eso si te lo prometo, tengo códigos, tú sabes.
—Lo apreciaría mucho entonces —sonríe grandemente sin mostrar su dentadura y se acerca para volver a abrazarme con fuerza—. Siempre es bueno volver a verte, Louis, será mejor que ahora sí despeje tu camino y vayas a hacer... lo que sea que ibas a hacer —habla mientras se hace a un lado y comienza a ponerse la máscara—, si necesitas algo sólo basta con una llamada y estaré en menos de cinco minutos a tu disposición —asiente y palmea mi hombro algo distraídamente—. Yo esperaré ese “encontré a alguien especial” por la línea, siempre; lo sabes.
Dobla todos sus dedos de la mano derecha a excepción del índice y pulgar para hacer como que agita un teléfono cerca de su oído mientras con la otra me señala.
—Calma vaquero —río divertido repitiendo su expresión—. Es mi último año aquí, ¿Para qué pasarlo con compromisos si puedo divertirme un poco? No esperes esa llamada pronto, pero sí, no dudes que lo haré para ponernos mejor al tanto de cómo ha ido todo —guiño palmeando su hombro amistosamente—. Disfruta la fiesta hermano, yo sé que debajo de ese Mu hay un poco de tau descarriado que ama esto —me despido sin darle tregua a responder aquello, para seguir pasando un buen rato en la fiesta.


Luego de darme una no muy larga ducha para relajarme tras un atareado día, son poco más de las 22 pero me siento algo cansada por lo cual me meto bajo las finas sábanas ya en pijama y lista para tan solo apartar los libros una vez me diera sueño. Por mientras, me dediqué a leer unos apuntes para la primera clase del día siguiente, pero me era imposible concentrarme. Carter no me contestó el último mensaje, no es que sea una paranoica que no puede vivir con ello pero él había estado muy extraño últimamente y no negaré que haberle visto con Skylar me intranquilizó, sé que el rubio quiere formalizar "lo nuestro", cada vez que me ve lo insinúa y eso me rompe en mil pedazos porque yo quiero lo mismo... Ojalá pudiera.
Dejo los cuadernos a un lado y me acomodo luego de apagar la luz de noche de la pequeña lámpara a mi lado, mi resignación a que Carter no vendría es un poco obvia en este punto, lo mejor es dormir.
Cierro mis ojos mientras en mi cabeza reviso los horarios de clases del día siguiente y las cosas que tengo pendientes de terminar. Siento que me observan, por instinto abro mis ojos. Hay una sombra negra caminando en cuclillas hacia mí, siento mi corazón latir acelerado, por mi mente pasa la posibilidad de alguna broma, hipótesis descartada automáticamente por la probabilidad de un robo. Intento no moverme, parecer calmada, mientras pienso en alguna táctica de defensa que no resulte lamentable. La sombra, encapuchada enciende la luz que había apagado unos minutos antes de su sigilosa e imperceptible entrada, intento verle el rostro con mis ojos entrecerrados pero me es imposible. Él, o ella. No, es un él, definitivamente debe ser un él. Camina hacia el otro lado de la habitación. Lo escucho tras de mí, a mis espaldas, escucho sus zapatos caer. Oh, no. Siento sus dedos sobre mi cabello, mi piel se eriza y mis rodillas tiemblan mientras llamo a Carter con mi mente, o Ethan, en su defecto, o alguien que pudiese evitar que esta escena continúe su curso.
La sábana se levanta y el colchón se hunde, una de sus manos se posa sobre mi cintura y baja hasta mi muslo expuesto por el pijama de verano, no tarda mucho en abandonarlo y envolvernos bajo las sábanas de nuevo. Su respiración acaricia mi oreja, mi corazón late a más no poder, sus labios están entreabiertos. No lo veo, pero lo sé, así como también sé que se quitó la capucha y que está recostado a mi lado con su peso sobre su codo.
— Se que estás despierta, —su voz sale gruesa y dura, tanto que duele— nunca fuiste buena fingiendo tus nervios, tu miedo... Tu necesidad de mí, tus celos. —La dureza en su voz se fue perdiendo en cada palabra pero bastó escucharle decir lo último y aquella risita traviesa para querer golpearlo.
 
Suelto un pequeño suspiro tratando de disimular mi leve sonrisa y el corazón latiendome con fuerza de tan solo sentirlo tan cerca, me conocía demasiado, pero tampoco pensaba darle la razón, al menos no aun.
 
—Pensé que no vendrías, aunque no fuera a escribirte de vuelta, me hubiera costado dormir sin saber de ti —carraspeo apenas— ¿Estuviste muy ocupado como para llegar más temprano?
—volteo sin prisa hasta quedar boca arriba chocando con aquella mirada celestina que tanto adoraba.
Él sonríe divertido ante la neutralidad sarcástica de mi voz. Sus dedos pasean por mi rostro con suavidad.
— Sí. —Dice sin más y yo le miro de reojo, un tanto descolocada por su respuesta— Soy honesto, no me mires así, —reprocha— la verdad es que me tardé pensando en alguna manera original de entrar y que esto fuera diferente...
—Sería mejor si no tuvieras que entrar como un delincuente, pero admito que fue muy original, y que me encanta que estés aquí ahora mismo —sonrío apenas posando mi mano sobre la suya que acariciaba mi rostro—. Pero sigo un poquitititito así —muestro una pequeña distancia entre mi dedo índice y pulgar—, ofendida  —digo infantilmente frunciendo mis labios.
Sus cejas se elevan con sorpresa y ríe.
— ¿Ofendida? —Inquiere con gracia y yo asiento— Creo que sé cómo arreglar eso.
Su mano tomó mi nuca y y su rostro se acercó al mío, por un momento preparé mía labios para recibir los suyos pero grande fue mi sorpresa al recibir pequeños besos sobre mi mejilla izquierda.
Una sonrisa ilusa adorna mi rostro al sentir una pequeña mordida entre cada beso. Mis manos se posan en su cintura cuando su rostro baja a mi cuello causando un hormigueo por mi cuerpo seguido de un cosquilleo incesante que Carter estaba causando con diversión.
No puedo contener mi risa y como puedo, sujeto sus muñecas tratando de detenerlo aunque mi fuerza al lado de la suya era nula por lo cual opté por dejar de luchar en vano con quitarlo y en cambio, pagarle con la misma moneda, sabiendo claramente sus puntos débiles. Aprieto sus costillas con la fuerza necesaria para hacerlo saltar levemente ante mi sorpresiva respuesta en contra-ataque.
 
Su cuerpo cae nuevamente a mi lado y entre risas puedo escucharlo jurar maldiciones. Río y continúo con lo mío, pero no duró mucho ya que sus manos tomaron las mías y, de un nuevo giro, su cuerpo quedó sobre el mío. Sus piernas encerrando mis caderas y sus manos sostienen las mías sobre mi cabeza. La imagen me provoca un pequeño cosquilleo en cierto punto oscuro, muerdo mi labio al analizar la imagen salvaje que tenía de Carter, con la respiración agitada y sus cabellos rubios despeinados.
— Gané. —Musita— ¿Cuál es mi premio? —Inquiere y siento mis mejillas sonrojarse cuando me dedica una sonrisa ladina.
—Tienes mi corazón, ¿Acaso no te basta? —Beso sus labios fugazmente soltando una risilla— Y déjame decirte que sigo asombrada por tu capacidad de hacerme desviar de tema, pero no creas que me he olvidado de que tanto yo, como muchos otros del campus te vieron con otra chica —frunzo el ceño apenas aunque realmente ya no estoy enojada por ello.


Me encontraba en la fiesta tau, bastante disgustado luego de haber visto a mi hermana en un horrendo disfraz que pretendía ser de bombero, siendo que, los bomberos no dejan ver prácticamente el 99,9% de su cuerpo sino que por el contrario, lo cubren. Agito mi cabeza tratando de quitarme esa imagen de mi cabeza y bebiendo otro trago de quien sabe que, había dejado de preguntar cuando perdí la cuenta de los que bebí.
En ese momento, crucé a Luke -a quien había perdido rato antes y lo tomé de la remera para llamar su atención y que no volviera a irse.
—Gran fiesta, ¿Eh? —Al ver pasar a un chico de los nuevos con un vaso se lo quito y bebo de este sin importarme el contenido.
— ¡Louis! No te veía desde el inicio de la fiesta. ¡Qué bueno verte! —Exclama el rubio con exagerada emoción, como si el inicio de la fiesta hubiera sido hace siglos —De hecho, te estaba buscando. Pero ya no recuerdo porque. —añade con una risilla al final, obviamente ya había bebido más de la cuenta.
Siempre era divertido ver a alguien ebrio, pero Luke, era mi ebrio favorito sin dudas.
—Yo no sé si te buscaba, pero siempre es bueno verte hermano, supongo que estabas bastante divertido por ahí, te ves muy divertido —sonrío palmeando su hombro y bebiendo el shot rápidamente arrojando el pequeño vaso de plástico a un lado sin importarme demasiado quien estaba o no ahí.
— ¡Me divierto muchísimo! Y todo está saliendo excelente. —dice, evidentemente muy feliz — ¿Qué tal va todo para ti, bro? ¿Te diviertes? —pregunta con una inmensa sonrisa en su rostro.
—Sí, quitando la parte de que mi hermanita no se puso el disfraz de monja que le regalé con tanto amor, todo va genial —levanto mis pulgares—. A ti ni te pregunto, ya veo la felicidad en tu rostro —sonrío de lado—. Vayamos por algo de beber y... Acompáñame afuera, mi cuerpo pide nicotina, por ahora solo pide eso —bromeo haciendo seña con la cabeza de que me siga.
Luke empieza a caminar detrás de mi sin pensarlo, pero no sin antes reírse de mi primer comentario —Te ves sobrio, Louis. —dice en cuanto llegamos a la cocina y enseguida está alcanzando una botella de vodka que ya está apenas hasta la mitad. Luego toma dos de los pequeños vasos desechables para shots y empieza a servirlos —Deberíamos hacer algo con respecto a eso, ¿No crees? —cuestiona sonriendo ladino.
—Que buen amigo eres, siempre pensando en mi bien —digo con fingida emoción riendo al final—. Que considerado eres —sujeto el vaso que me ha servido y lo alzo ante nosotros—. Brindemos Luke, porque este nuevo y último año en esta universidad para nosotros, sea inolvidable, hagamos que nuestros nombres, jamás sean olvidados en esta gran fraternidad que tanto amamos. Y me detendré, porque sino lloraré ahora mismo —digo un tanto en broma, y un tanto enserio, después de todo, aquella casa siempre iba a ser mi segundo hogar, el mejor lugar donde podía estar en compañía de mi hermano, y de los mejores chicos que habitaban Ucla.
—Aww, ¡Qué tierno! —se burla Luke, intentando apretar una de mis mejillas todo mientras se ríe con fuerza y cuando consigue calmarse, choca mi vaso con el suyo y lo vacía de un trago —Eres el mejor, Louis, y no lo digo porque esté ebrio. —Aclara, pasando uno de sus brazos alrededor de mis hombros —No hubiera querido pasar mis años aquí con alguien que no fueras tú.
—Voy a llorar, detente —aprieto el puente de mi nariz con mis dedos índice y pulgar como si realmente fuese a llorar—. ¿Qué le pusieron a estas bebidas? Salgamos por un poco de aire —sugiero bebiendo mi shot palmeando la mano que tenía sobre mis hombros.
—Y yo soy el cursi... —mi amigo rueda los ojos con una ligera sonrisa en el rostro —Está bien, está bien, pero no culpes al alcohol, es todo tu sentimentalismo. —se burla de nuevo y comienza a caminar hacia la salida para ir al jardín de la casa.
— ¿Acaso no te has puesto a pensar que luego de este año no viviremos más aquí? No organizaremos mas fiestas tau, no veré tu rostro cada mañana al despertar... —le observo de lado soltando una carcajada luego de razonar lo último que había dicho—. Enserio. Estoy hecho un estúpido sentimental, pero no tengo idea de que haré cuando me vaya de aquí...
—Ya, ya, suficiente. Es demasiado, hasta para mí. —Se ríe también —Claro que lo he pensado pero... Creo que es mejor si por ahora pensamos en la fiesta y en divertirnos, ya luego resolveremos eso. —comenta en tono despreocupado y después ríe de nuevo.
—Esperaba que dijeras que también extrañarías verme por las mañanas, fingiré que mi corazón no se rompió —dramatizo encendiendo un cigarrillo apenas atravesamos la puerta.
—Te dije que basta. —Replica con fingido irritamiento, mirándome de lado —Eso no te lo tengo que decir, se supone que lo sabes. Eres mi hermano, ¿Cómo se supone que no te extrañe? —añade sonriendo y retira su brazo de mis hombros y se separa un paso de mí.
—Ya ya, basta, no te molestaré más expresándote mis sentimientos —río empujándolo apenas—. No me devuelvas el empujón o caeré al suelo, aunque no parezca, si he tomado ya más de la cuenta —doy una larga calada y observo los alrededores de la casa donde hay bastante gente.
—Idiota. —insulta aún con la sonrisa estampada en su rostro y niega con la cabeza. Luego mira en la misma dirección en la que yo estoy haciéndolo — ¿Qué miras?
—Creo que necesito un baño, y no creo llegar a los que están allá adentro, estaba buscando un arbusto para regar —le miro de reojo y arrojo el cigarrillo lejos de mi para empezar a caminar en dirección contraria a la casa.
Luke me mira un par de segundos, incrédulo. Pero luego explota en una fuerte carcajada, tan fuerte que me sorprende que no se haya caído —A veces sí eres un simio, en todo el sentido de la palabra. —musita siguiéndome.
Su carcajada me contagia y es como si aquello me diese aun más ganas. —Exagerado, ¿Vas a decirme que nunca hiciste pipi en un árbol o arbusto? Porque no te creo Hemmings, ventajas de ser hombre —me encojo ligeramente de hombros viendo hacia los lados asegurándome no tener a nadie cerca antes de bajar lo necesario mis pantalones.
—Nunca dije que no lo haya hecho, solo que tú eres un simio. —Repite y ríe —Ahora que lo pienso, yo también tengo ganas, dame espacio. —cambia de actitud de repente y me da un "ligero" empujón antes de imitar mis acciones.
—Y estoy orgulloso de serlo, pero mira, tu también lo eres —Lo miro de reojo y suelto una carcajada—. Le di a la flor ¿Crees que se marchite? —digo estúpidamente sin pensarlo— ¿Porque hay una flor ahí? —niego y una vez siento esa sensación de vacío en mi vejiga, subo mis pantalones una vez más.
—Sí, pero tú te dejas llevar por tus instintos de simio más fácilmente que yo. —Comenta con seriedad —Pobre flor, espero que haya tenido una buena vida antes de que la ahogaras. —dice una vez más completamente serio y se sube también los pantalones. Así era como sabía que la cantidad de alcohol que había consumido mi mejor amigo, ya estaba haciendo desastres en su mente.
— ¿No llorarás por la flor ahora mismo no? Porque si no me iré lejos y te dejaré aquí solo —le observo de lado—. Creo que de todos modos debería buscar a Emma... Hace rato no la veo.
—No te burles de mí, Louis. —Protesta el rubio empujándome de nuevo —Está bien, déjame, abandóname, yo volveré adentro entonces. —dice como si de verdad lo hubiese herido.
— ¿Necesitas un abrazo? Puedo dártelo antes de irme —sonrío y sin esperar respuesta lo abrazo brevemente palmeando su espalda— ¿Podrás sobrevivir otro rato sin mi?
—Sí creo... —asiente como si fuera un niño pequeño —Anda, busca a tu novia. Yo iré a ver como están las cosas adentro. —Señala a la casa y comienza a caminar hacia allá —Nos vemos luego, o mañana, bro. —se despide con su mano y me sonríe.

rosé.


http://neverunderestimateagirlbitch.tumblr.com

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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por Cam el Vie 26 Ago 2016, 5:41 pm

AMO A LOUIS WILLIAM TOMLINSON!!!!
Con eso dicho, ya puedo comentar xd
Creo que es obvio por donde voy a empezar bc esos dos tienen un lugar especial en mi corazón Hemmingston, cómo no amarlos, de verdad ya se me había olvidado lo gracioso que había sido ese último rol, Hemmingston + ebriedad siempre tendra un resultado genial xd
Siguiendo por la misma línea, a mi lado Luke no le gustó eso de Lewi siendo amistoso con el Cox, cómo se atreve a aceptarle una invitación a cerveza al líder Mu, Lukas tendrá que regañarlo por eso
Luego está Kimter y como siempre esa rubia teñida me deja con sentimientos mezclados de amor y odio bc es muy tierno con Kim pero a la vez es un puto porque anda insunuandosele a la sky (siempre presente, ahre) y aaaahh no sé, esa rubia me estresa xd
Y LOUSTONEEEEEEE MALDITA SEA LOS EXTRAÑABA aunque fue corto para mi gusto, aunque mi gusto estaría en que ya se estuvieran besando salvajemente en la sala de música y eso no puede pasar aún
Y Louis siendo amistoso con los Mu, parte dos, aunque Terry no le desagrada tanto a mi lado Luke como Ethan xd
Bueno, está de más decir que me absolutamente encantó el capítulo, te lo dije vic, estaba 100% segura de que el cap iba a estar genial y adivina qué? Tenía razón (bc siempre la tengo). En serio ahora, lo amé de principio a fin, tus caps son geniales y este no es la excepción
larga vida a hemmingston!!!!

Cam


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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por jean luc. el Sáb 27 Ago 2016, 7:44 pm

viiiiicccc, dios mío, juro que esperaba tu cap con unas ansias terribles y ahora que o he terminado siento que quiero el siguiente a la voz de ya     soy débil en cuanto ucla se trata xd
a ver... ¡lewis, lou, tommo! ay, lo loveo en verdad mucho, ¡el inicio! es un bb que no quiere estar solito, awws, muero de amor      y... y luego... su mamá dándole apoyo, ay, que bello; me llegó al cora  
¡ernest estuvo ahí! ¡¡ernest!!      amo mucho a la familia Tomlinson, jamás me cansaré de decirlo, y el pequeño es todo un nene besho  
me duele en lo más profundo de mi ser también lo de la barbie con la reina phi, ay, ¿el capítulo era dedicado a matarme en cada parte de él? porqué de ser así... logro completado, vic      no los shippeo pero siento empatía por ellos, idk, sé que aquello no tendrá muchos frutos but... aún así cala en lo más profundo de mi romántico, cursi y llorón ser xd

el tommo de mai laif escribió:— ¡Las mesas! Bueno... Uf, ya estuve ahí —ríe— Ya me encontré con Roodwood —resopla pesadamente—. Podemos decir que le gané la primera batalla.
—Me alegra oír eso, pero mejor mantente alejado de ella —beso su mejilla—, aunque si me gusta que la pongas en su lugar y de seguro lo hiciste a la altura —suspiro apenas levantando mi mirada hacia él—. Eres realmente bueno con las palabras. Y en todo lo que haces, claro.

aquellos diálogos pudieron conmigo, en serio, basta aquellos dos son como uno mismo (uooooh, okno, ahre) casi me parto de la risa bc ellos re sentimentales pasan a lanzar shit luego luego a la kate     che par de rubias divas juntas, hahaha, los amo mucho  

el tommo de mai laif escribió:—Anda, tu si debes decirme —hago un pequeño puchero y entonces, siento la melodía que utilizaba para las llamadas de Cameron y niego riendo. Barbie girl era el tono de llamada menos oportuno para ese momento— ¿Enserio Carter? —Él se encoge de hombros mientras atiende la llamada y yo solo puedo reír.

¡ay, no, ahora si, me meo! hahahaha no me esperaba aquello y como que me dio un paro bc... no puedo simplemente     me imaginé ahí a los dos y la canción

el tommo de mai laif escribió:—Deberías hacerlo, más o menos desde…  Siempre lo hace —niego con mis mejillas aun un tanto ruborizadas—. Parece que no comprende que cumpliré veinticinco este año y ya estoy un poco grande para que lo haga —niego apenas aunque ya ni siquiera me molesta que lo haga, o al menos no frente a Luke— ¿Te imaginas? Un día que traiga una novia formal a la casa y ella haga ese tipo de cosas —niego pasando las manos por mi rostro—. Voy a tener que hablar seriamente ese asunto con ella.

seas mamón louis, para empezar su jefa es todo un amor y nunca llevará una chica bc resulta ser el bricks, así que ubícate, ¿quieres?      ahre no pues. ah, si, y el dúo tau de l's es un amor también, lucas y louis juntos son una bomba xd
¡aunque dale con que se niega a tener una mascota en la casa el rubio! basta, yo que lou, me compraba un elefante y lo tenía en el patio nomás para contradecirle, hahahaha 
y como que me dio algo cuando se topa la kimberly con dylan, estaba re tipo:     ¡es que él es re bello con ella y... muero de lov! 
casi me hago pis cuando el we de lewis habla con la jo y le dice que es indomable, o sea, insisto, basta con mamá luke para ponerlo en su lugar xd
en serio, alguien vaya y controle al tau, ¡lukeeeeee, aaaaaaaal! ahre, no we, ¿qué es eso de andar de puto ya tan pronto con la morra esa?      me dueles lou, ¡me dueles!

el tommo de mai laif escribió:—Han llegado algunos invitados de la señorita Dinah, la familia Wayne, los Marlow, los Collinwood —él iba a proseguir pero lo interrumpí.

¡juro que me daba algo ahí! ¡vic, estúpida, mis ucla feels, idiota! iba a morir bien muerta en sé preciso momento, o croe que lo hizo, bc me duele kim también, mucho, en lo más profundo de mi ser. incluso lloré en la parte que recuerda a kate, ay, mi cora  
ah, pero se pasó rápido el sentimiento suicida por los recuerdos de kim con la siguiente narración del tau, che louis, en serio lo amo, ¿cómo no hacerlo? re sarcástico el we ahí queriendo lucirse en frente de ethan hahahaha si hace una canción con e, que haga el concurso de rap con carter de una vez, sólo digo 
los amo, los amo, los amo, o sea, influye claramente en que sea como algo extraño bc líder mu y mano derecha del tau but... ¡eso lo hace el doble de bello! pero, vaya, algo rudo por parte de ethan la charla —ahque era obvio bc era de may— aunque aún así me dio cosita y mi kokoro no pudo con eso. lewis arrepentido y e molesto, ay ;-;
insisto con kimberly, siempre lo haré, ¡ella me duele más que mis fracasos en esta vida —que son un buen, ahre— porque su historia y todo me llega a lo más profundo de mi sensible ser! 
¡¡loustoneeeeee!!     señoras y señores, alexander murió finalmente de un lari cardíaco en el momento en el cual apareció el negro de bricks, ahre, o sea, casi estaba terminando de comer mis uñas de lo entretenida que estaba leyendo el cap cuando estaba por atragantarme al leer eso, o sea, ¡son ellos!   creepygusta     cosas bellas, cosas bien hechas, son re goals, basta.
hahahaha me morí en la parte de sky, che sky, causando revueltas en la relación de las rubias más divas de la uni, hahahaha
aún me emocioné en el rol lerry a pesar de que bien sabía de que iba xd me gusta hacerme la tonta un rato y fingir que no sé de qué va el rol para que sea más emocionante, ¿sabes?, wilson y tomlinson... ¡unidos! ahre.
baia baia, hay mucho de c y k, ¿no?, ahre pues, estos dos me darán diabetes con tanta empalagosidad xd

el tommo de mai laif escribió:Me encontraba en la fiesta tau, bastante disgustado luego de haber visto a mi hermana en un horrendo disfraz que pretendía ser de bombero, siendo que, los bomberos no dejan ver prácticamente el 99,9% de su cuerpo sino que por el contrario, lo cubren. Agito mi cabeza tratando de quitarme esa imagen de mi cabeza y bebiendo otro trago de quien sabe que, había dejado de preguntar cuando perdí la cuenta de los que bebí.

hahahahaha o sea, ¿en serio esperaba que al se estuviera con el traje de monja?, lo vuelvo a repetir: seas mamón louis, ya wey  
los momentos de los líderes tau me hacen querer reír y llorar a la vez   sad   se pusieron sentimentales, ay, cosas bellas      fue el broche de oro para cerrar, yep, lo entiendo, casi me ahoyo de la risa bc... ya, no, mejor no digo nada, son caso perdido los dos 
¡amé de principio a fin absolutamente todo tu capítulo vic! no sabes en verdad cuanto me alegró el leer de nueva cuenta un cap tuyo      ya, bue, te amo mucho y espero te guste el comentario re bobo que hice sin sentido alguno xd chau.

jean luc.


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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por tango. el Mar 01 Nov 2016, 10:17 pm


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Capítulo 006

 
Emma Bloodking»Carter Hudson||Dai.
 
La noche anterior en casa había sido toda una horda ante la noticia que soltó mi hermano, él sería Tau. Papá había estado al borde de un síncope y no era para menos. Su segundo hijo, el  hijo de Greyson y  Norah Hudson, Tau. Bueno, me alarmaba, no lo negaría, ya podía ver las miradas burlonas de los simios porque mi hermanito los haya preferido en lugar de los Mu, en lugar del linaje Hudson. Hice todo lo que pude por calmar a mi padre, di todos los discursos posibles al moreno, ¡incluso llegué a suplicarle! Nada funcionó, se fue a dormir y me cerró la puerta de su habitación en la cara.
Solté un leve resoplido mientras miré de reojo a Nathaniel. Él miraba por la ventana, como si no estuviera dispuesto a continuar hablando pero era mi hermano, para bien o para mal. Volví la vista a la carretera, olvidando por un momento el juego de carrera que Caden había originado hacía unos momentos antes.
 
— Nathan, piensa bien las cosas, por favor. A papá no le gustará nada saber que irás a los Tau... Y para ser honesto a mí tampoco me gusta esa idea. —Le escuché bufar y pude sentir cómo rodaba sus ojos en blanco— Hermano, estás hecho para los Mu, no para el enemigo, ¿por qué no lo entiendes?
— ¿Enemigo? ¿Enserio Carter? ¿Acaso vamos a la jungla o que? Anda hermano, tú bien sabes que no me identifico con lo que tú y papá quieren, no te engañes, definitivamente no iré a la casa Mu, asúmelo de una vez —sé que no está mirándome al decirlo y eso me molesta aun más que su actitud por llevarme la contraria siempre—. No hay nada de esa fraternidad que me identifique, no seré un gran empresario, ni deportista, mucho menos político o médico, ¿Qué es lo que te hace pensar que encajaré en esa fraternidad? Los Tau en cambio se asemejan mucho más a lo que quiero, y sé que los detestas, pero deberías respetar mi decisión, la cual ya está tomada —asegura.[/justify]
[justify]— Lo hago, respeto tu decisión pero por el simple hecho de saber que eres mi hermano te torturarían con mucha más dedicación, por no decir otra cosa. —Tomé una curva mientras intercepto a Caden que no demoró en soltar un bocinazo, reí apenas— Como Mu también podrías hacer lo que te gusta y además desempeñarte  en otras cosas, ya sabes, lo que tenemos de herencia requiere esa clase de estudios. ¿Podrías pensarlo un poco más? Por favor. —Digo, con vestigios de súplica en mi voz y le miro con seriedad logrando alcanzar su oscura mirada fastidiada.
— ¡Eso no es respetar mi decisión! —Protesta fulminándome con la mirada— Lo he pensado y repensado un millón de veces y he llegado a la conclusión de que aplicaré para los Tau —dice alzando sus brazos y dejándolos caer pesadamente sobre sus piernas, aparentemente cansado de seguir con el tema—. No quiero desempeñarme en cosas que no me interesan, tal vez podría meditar la idea de entrar en algún equipo si por eso dejas de fastidiarme —pasa las manos por su rostro y se recuesta en el asiento soltando el aire con fuerza—. Lo que tengo por herencia, no me identifica en lo más mínimo, deberían agradecer que cumpliré el deseo de papá y estudiaré administración aunque lo detesto —rueda sus ojos volviendo a mirar por la ventana—. Deberían agradecer incluso que haya aceptado venir a la Universidad —dice en tono mucho más bajo pero de todos modos lo oigo a la perfección.
Niego con mi cabeza en un gesto de desaprobación.
— Nath, tampoco quiero que hagas cosas que no te gusten, recuerda que será algo de lo que vivirás toda la vida. En lugar de ahogarte en un vaso de agua podrías buscar la manera de satisfacer tus intereses con los de papá. Eres increíblemente talentoso en las artes y lo comprendo, siendo Mu puedes desempeñarte en ellas. El simple hecho de ser Hudson te otorga el respeto debido ante los demás... —Tomo aire, tratando de buscar las palabras correctas para mi sensible hermano— Serás el primer Hudson en crear historia, un Mu siendo el mejor en el campo enemigo...
— Que no seré Mu, Carter —suelta una risa entre fastidiado y divertido—. Es que enserio, eres perseverante hermano, pero tu poder de convencimiento esta vez no podrá conmigo —habla con seguridad—. No quiero ser tu enemigo, ni de los Mu, ni nada de eso, me parece estúpida tanta rivalidad solo por tener algunas diferencias, creo que tu fraternidad es genial a su manera, pero creo que también lo pueden ser los Tau para mí. Necesito algo nuevo, no quiero ser "el hermano de...", quiero ser yo, simplemente.
Suelto un suspiro pesado, algo cansado también de la situación.
— Sentiré que me traicionas, ¿lo sabes? Siempre te tuve de mi lado. Será difícil verte con los monos que no tardarán el hacerme la vida imposible porque los preferiste a ellos en lugar de nosotros... Pero si de verdad quieres hacerlo, hazlo. Ya eres mayor y sabes lo que haces, o eso espero. —Di una rápida mirada al moreno sentado a mi lado. Tan distintos pero iguales. Él, mi hermano a pesar de que todo parecía indicar lo contrario— Espero que aún seas el Ying de mi Yang, ¿eh? Sino esto no funcionará. —Dije con tono divertido, buscando aligerar el ambiente— Respetaré tu decisión y la apoyaré, sólo porque sé que eres distinto a los Tau. Mucho más de lo que crees.
— No estoy traicionándote, no estoy negando ser un Hudson, no niego de donde vengo, no niego que pese a todo eres el mejor hermano, aunque seamos muy diferentes. Siempre seré el ying de tu yang, maldito dramático —golpea levemente mi brazo dejando ver su blanca dentadura a través de una sonrisa—. Gracias por apoyarme, es muy valioso para mi que lo hagas, y sé que soy diferente, pretendo serlo siempre, ni ellos ni ustedes son mejores, solo son diferentes y eso los hace únicos y especiales, ese es el punto que tú, no puedes ver porque tu orgullo Mu es demasiado grande —dice sin ánimos de ofensa—. Y está bien, yo también respeto lo que eres y decidas.
Asiento levemente y río ante sus palabras.
— Hacía mucho que no hablábamos así, de una manera tan franca. Te prometo que haré todo porque la pases bien en la universidad.
 

 
 
Último año, nuevas expectativas, una graduación a la vuelta de la esquina y  la salida al mundo adulto. Todo estaba allí, a nada de ocurrir. Sin embargo para mí todo era sumamente lejano aún. Quizá porque con el correr de estos años había logrado muy poco o porque la idea de abandonar esta realidad artificial me sofocaba. Dejo salir el aire de mi cuerpo con pesadumbre. No importaban mis pensamientos depresivos sin razón alguna, buscaba algo atrevido pero inocente para esta noche y estaba segura de haberlo encontrado, sólo restaba esperar a que Marc saliera de aquél probador y me diera lugar.
 
— No puedo creer que de verdad demores tanto, Washington, ¿podrías apurarte? Te recuerdo que aún falto yo.
— ¡Espera, espera! —Grita detrás de las cortinas— Y… ¡listo! ¿Qué opinas? —Las cortinas se abren, al igual que sus brazos, gira sobre sí para mostrar el disfraz más estúpido que se le pudiera haber ocurrido en un verano abrasador.
— Que van a salirte ampollas y hervirás como un cerdo dentro de esa cosa, ¿estás loco? —Él rodea sus ojos y acomoda el sombrero estilo galera sobre su cabeza.
— Eso es lo de menos, sólo dime cómo me queda.
— Bien. —Bufo— ¿Ya puede ser mi turno?
— ¿Bien? ¿Solo, bien? —Dice algo incrédulo— No importa, igual lo llevaré, de todas maneras el saco lo dejaré en algún lugar, me importa la galera.
— En todo caso sólo compra la galera. —Digo con obviedad.
— No venden las cosas por separado, idiota. —Habla con burla y yo sólo ruedo mis ojos y entro al probador, una  vez que me enfundo en el traje salgo y se lo muestro al moreno.
— ¿Qué tal? —Imito sus anteriores acciones y veo su expresión de disgusto.
— No, definitivamente no. Ese… Esa camisa está fallada, ¡y la falda! Toda rasgada, le falta tela, se te ven los cachetes, no, no.
— No está fallada, imbécil, es así. La tipa viene del bosque. Huh. Lo llevaré, me queda bien…
— Te hace ver gorda. Y golfa. —Elevo un de mis cejas, totalmente ofendida por su comentario. Me quito un zapato y lo lanzo contra su ingle pero mi puntería falla, como siempre y le golpea el estómago— Estás loca si crees que Louis permitirá que uses eso o que yo permitiré que lo hagas.
— Louis estará tan ebrio que ni se percatará de si estoy vestida o no. —Me burlo divertida y estro al vestidor de nuevo para buscar mi ropa y pagar el disfraz— ¡Míralo por este lado! —Digo a mi hermano— ¡Tomaré frío por los dos!
— Ja, ja, muy graciosa.
 
Cuando salgo Marc ya está vestido y me espera para pagar ambos trajes. Juguetea con su teléfono, está algo nervioso, me desespera.
 
— ¿Qué sucede? ¿De verdad estás así por el traje? Porque te comento que me gusta deslumbrar con mi gordura así que será en vano todo lo que digas.
— No, nada de eso, sabes que fue broma. Sólo quedé un  poco inquieto, Olivia no contesta. Quisiera saber si todo está bien en casa.
— Papá y mamá sabrán ayudarla, ella fue la que no quiso venir con nosotros, no quiere venir a UCLA, no pueden obligarla.
— Sabes que ellos no lo harán, pero Olivia es quien está negada a ir a las entrevistas por otras universidades, lamentablemente no salió de la preparatoria con las mejores clasificaciones y su entrada se ve restringida. En cambio en UCLA tiene un lugar asegurado, el apellido de la familia está y no dudarán en recibirla. —Una vez que llegamos a la caja el moreno extiende su tarjeta y paga ambos trajes, prometo cargar el tanque de su auto en respuesta al favor y él solo ríe.
— Bueno, quizá deberían dejarla tomar sus decisiones, no facilitarle tanto las cosas. Ya no es una niña debe actuar como alguien acorde a su edad y tomar sus responsabilidades. Nosotros no podemos poner almohadas por su camino sólo por miedo a que se golpee en el primer tropezón, Marco. Es mi hermana también, la adoro, es muy importante para mí pero ella no me escucha con esas cosas. Eres el único que puede manejarla, ella es una bomba de extrema sensibilidad.
— Sí pero hay muchas cosas que no puedo hablar con ella, el venir a UCLA, elegir una carrera, aceptar a mamá…
— A mamá ya la aceptó, creo. —Arrancó el auto y comienza a manejar, le veo negar con la cabeza.
— Eso no fue aceptación, sólo asumió que mi padre se enamoró de tu madre y que no había nada que ella pudiera hacer en contra de eso. —Frunzo mis labios en una línea y conecto mi teléfono al reproductor—  Papá acaba de enviarme un mensaje, Olivia llegará al campus en un par de semanas. —Abrí mis ojos sorprendida.
— ¿Aceptó?
— Al parecer, era eso o trabajar para alimentar sus materialismos. Nos pidió que la vigiláramos, sabe que Hudson estudia aquí y tiene miedo que Olivia cometa alguna estupidez.
— Hudson… ¿Hudson? ¿Qué tiene que ver  él? —Pregunté, intentando hacer un repaso por mi memoria pero nada resulta.
— ¿No lo recuerdas? —Inquirió—  El ex noviecito de último año que tuvo hace seis años. El que despertó su rebeldía, ella tenía doce.
— Uh… Él. No me había dado cuenta. Carter está diferente, dudo que él depare en ella.
— Justamente por eso, Olivia es muy orgullosa y estoy segura que será parte de las Xi, lo que apunta otra estrella al rechazo para nuestra hermanita.
— Y si nos equivocamos y él sí depara en ella y la busca…
— Y en caso de que nos equivoquemos y que el oxigenado piense con las bolas en lugar de la cabeza estaré alerta. Dejaré su cabello pajoso desparramado por todo el campus. —Río por la seguridad que tiene al hablar y por el enojo que sus ojos verdes desprendían.
— Tranquilo, hermanito. Con las novatadas me encargaré de mantenerla ocupada.
— Sólo, sé buena. No permitas que Roodwood sea abusiva. —Suelto una carcajada por el comentario y subo el volumen de la música— Vamos, esa chica me provoca escalofríos.
 
 
 
No jugaba al decirle a Kimberly que me dolía verle con Ethan, que esconder ”lo nuestro” era algo que ya no soportaba, ni que debería ponerle un final a lo nuestro si las cosas con su vida no se aclaraban. Tantos años escondiendo lo que sentía y ahora que tenía la oportunidad ser correspondido debía seguir escondiéndome.
Más que dolido estaba cansado, cansado de la situación, de mentir, de fingir, de privarme tantas cosas sólo por ella. Pero la amaba.
 
— Sólo digo que terminarás desilusionándote aún más, Carter. Ella aún no está lista para soltar el mundo que tiene armado, el mundo que le ofrece seguridad. —Escucho a Caden, quien está sentado en la cama de enfrente escuchando mis lamentos amorosos. Muy de macho, sí.
— Tú lo dijiste, un mundo que está armado hasta en el más mínimo detalle, Caden, un mundo donde ella no es feliz. Donde la mujer que quiero para mi vida no puede ser libre. —Exclamo algo exaltado y le escucho bufar.
— ¿Y tu vida? ¿No está armada también? Esa máscara de macho Mu que llevas las veinticuatro horas del día no es real Carter y lo sabes, al menos no en su totalidad.  —Dice con ímpetu— ¿Piensas que tú eres real en su mundo? Te aseguro que tú eres lo que más armado está en él, te sostiene a su lado porque sabe que eres el único que no la abandonará. Sabe que eres maleable en sus manos y que sólo basta un poco de cara triste para que corras a matar al mundo por ella, Carter.
— Te agradecería que no hablaras así de ella, —me siento sobre mi cama de golpe, movido por el enojo— Ella también es una persona. Puedo entender que otro diga que es un puto títere pero no lo permitiré de ti que la conoces casi tanto como yo. —Mi dedo índice lo señala con furia, mis sienes laten, tapo mi rostro con las manos y me dejo caer de nueva cuenta sobre el colchón.
    — Lo siento, pero eso es lo que veo, y Carter, la conozco sólo un poco más que las otras personas de este campus y justamente por eso es que quiero evitar que esperes por algo que nunca llegará, ¿acaso no sientes que le metes los cuernos cada vez que estás con una chica? ¿O que le estás clavando un puto puñal por el culo a Ethan, tú amigo? Ella debería entenderte a ti y no tú a ella. —Se arrastra en la silla un poco más para hacer énfasis en su argumento— Cuando vio que las chicas comenzaban a tomar interés en ti no y que en la universidad lo harían más no dudo en “revelar su amor”, vamos Carter, hasta los vecinos de la otra calle se daban cuenta de lo estúpidamente enamorado que estabas de Kimberly desde que la conoces, ¿crees que ella no lo notaba? Si realmente te amara como dice y te hubiera querido como dijo habría hecho algo antes de  que tú la olvidaras. —No contesté, no lo haría, sabía que hablaba enojado y  que nada era totalmente enserio— Carter por favor, escúchame, es el primer día y ya te comportas como un jodido adolescente, piensa con las neuronas que el Señor te dio y olvídate de que ella dejará algo de lo que tiene por un amor. Perdona si te lastimo con mis palabras pero si yo, que soy tu amigo no lo hago condenarás tu vida a la miseria, y ella debería hacer lo mismo. Debería hacer lo mismo.
— No importa, —digo para terminar con el tema, ya me había cansado— ¿qué usarás para la fiesta? —Él suelta un suspiro pesado, sabiendo que no tenía remedio insistir con lo anterior.
— Adolescente de los años 60, ¿tú, irás? —Pregunta sorprendido.
— Claro que lo haré, debo ir… Será bueno tener a los Tau sirviéndome una noche de entretenimiento, aunque sea una odisea asegurada. Haré presencia un rato.
— ¿Qué usarás? —Dice, ignorando mi anterior comentario.
— Seré James Bond. —Digo orgulloso. Escucho su carcajada y me siento de inmediato en la cama— ¿Qué es tan divertido?
— Irás disfrazado de idiota. —Dice entre risas, una de mis cejas se elevó— Por favor, dime que tendrás el zapato teléfono. —Río ante su comentario. Me pongo de pie mientras busco el pequeño arma de juguete color dorada.
— Sabes que sí, —bromeé— lentes y todo incluido.
— Perfecto, entonces cuando te pierda podré zapatonearte. —Se carcajeó, mi ceño se frunció, sonreí ladino— ¿Entiendes? Zapato… Nearte… —Niego con mi cabeza mientras le lanzo con el juegue.
 
¿Qué sería de mi sin sus estupideces?
 
 
 
Siento unos brazos rodear mi cintura, sonrío tontamente e inclino mi cabeza dándole lugar a los labios de Louis para posarse sobre la piel de mi cuello.
— ¿Como va el regreso? —Murmura apenas alejando sus labios de mí.
— Bastante bien, gracias. —Dije y giré para encontrar sus ojos turquesa con aquel brillo peculiar y travieso que había alcanzado enamorarme en un instante— ¿Y tú? ¿Disfrutando la preparación de las novatadas?
— ¡Uff! Por favor, Emma, sabes que nuestra maldad es espontánea, —arruga su nariz mientras habla y rápidamente dio una mordida a mi mejilla para luego reír burlonamente— ¿ves? Espontáneo.
Rodé ojos en blanco ante su broma dolorosa y, mientras pensaba cómo retrucarle, acaricié donde me había mordido.
— Es asqueroso, Tomlinson. —Elevé una de mis cejas y di un golpe en su pecho, muy suave. — Arruinas mi ya arruinado rostro.
— ¡Oh, por favor! Te he mordido y babeado en lugares donde el sol no da cotidianamente, linda. —Se quejó divertido. Mi rostro se tiñó de rojo en cuanto dijo eso— De hecho, venía para eso, —abro mis ojos sorprendida al escuchar aquella propuesta tan directa— he estado guardando celibato desde que nos separamos en el verano, Ems. —Me guiña un ojo mientras vuelve a abrazarme a él con ternura— No quiero sonar desesperado pero... Al diablo, ¿no me extrañaste? —Reí al ver su rostro confundido por no escuchar respuesta alguna de mi parte. Además de aquél celibato del cual dudaba, dolorosamente, y mucho.
— Creo que tengo la receta perfecta para romper ese período, pequeño. —Jugueteé, sabiendo lo receloso que era con aquellos apodos idiotas. — — No es por nada pero según yo no tengo nada pequeño y tú lo sabes bien. —Me dio una mirada entrecerrada, cierro mis ojos y le robó un rápido beso mientras tomo sus manos para luego dejarlo caer en la cama. Camino hacia la puerta y pongo el seguro para evitar interrupciones. Giré para mirarlo con picardía y lo vi reposando su peso sobre sus codos, sus Vans en el piso y el sobre negro entre sus dedos.
— Te extrañaba, idiota. —Murmuré— Prometo disfrutarlo.
 
 
Mientras Caden se perdía con Lindsay me recosté sobre la barra, admirando el baile de una caperuza roja bailar de espaldas de manera provocativa. Estaba ebria, era notorio, se tocaba a ella misma mientras se contoneaba. El show era bueno, soy hombre, no negaré que alcanzó a motivarme... Hasta que alcancé a ver su rostro. Era una Xi.
Pero eso no podía pasar, ni de pensamiento.
Tenía una extraña sensación, como si me estuvieran mirando  intensamente, pensé en Kimberly por un momento, hasta que giré y vi a Batman mirándome fijo, me incomodé,  así que opté por hablar.
— Disculpa, ¿necesitas algo? —Inquiero en un grito por el volumen de la música.
 
Una risilla nerviosa sale de su garganta haciendo que mi única opción sea mirarlo extrañado.
— Lo siento, sólo estaba comprobando si eras real... – se da cuenta de sus palabras y ríe aún más; o está ebrio, a menos que así sea su personalidad. —, no real, digo, obviamente eres real..., estaba confirmando que eras tú... – rasca su nuca, golpea su mejilla y se quita el casco que usaba como máscara. — Soy hijo de Bucker Payne, Liam... Tiene... Lazos con tu padre. – se presenta finalmente, extendiendo su mano para que la estrechase.
Río ante su anterior acción, cuando me acerco a tomar su mano confirmo que su estado era de completa sobriedad... Bueno, no sabía si completa pero el chico al menos estaba en sus cinco sentidos.
— Carter Hudson, sí. Conozco a tu padre y a tu madre. Increíbles personas. —Aclaré, con un movimiento de cabeza le invito a acercarse a la barra— Recuerdo haberte visto en alguna reunión, pero no sabía que eras hijo de Bucker. Entonces, ¿es tu primer año aquí?
Ladea su cabeza y asiente con la misma. — Es mi primer día, es verdad. – su mirada no se despega de mis movimientos, ni si quiera cuando está acomodando su cuerpo en la mesilla de madera. — Claro, también conozco a tu padre, el mío quería que lo tomara como un ejemplo a seguir... – suelta una risilla burlona y toma una botella de cerveza que antes no había visto. — De hecho, estuvo diciéndome en la mañana que buscara al hijo de Greyson Hudson. – con la misma risa, dice la oración. — ¿Eres Mu, verdad? No parece que mucha gente de por allá, sea de ésta casa. – bromea señalando a un grupo de gente. — A excepción de aquél Deadpool... Él, parece divertirse mucho. – sin callarse del todo, abre la botella de vidrio oscuro y soltando un gran suspiro, da el primer trago, haciendo una mueca divertida al tragar el líquido.
Sonrío al mirar a Cameron en un estado de ebriedad prematuro, río aún más ante su baile y vuelvo la mirada al castaño.
—Sí, de hecho fue él quien me convenció de venir, a veces esta clase de fiestas son necesarias. Además que la invitación, por respeto, no se puede negar. —Frunzo mis labios— Bueno, ¿tu padre te dijo eso? —Suspiro, aquí empezaban las pesadumbres del apellido— Tranquilo, soy normal, de carne y hueso, como tú. De sangre roja. —Río— ¿Estás solo?
Su semblante cambia por completo y una sonrisa boba aparece en su rostro.
— Sí, pero hace un rato, estaba con la chica más increíble del mundo... – voltea a verme, irguiendo su espalda. — ¿Tú vienes solo? – parece querer olvidar el tema del apellido, su entrecejo se había fruncido un par de veces mientras decía que era "igual" a él.
— No, no, como te dije, vine con Deadpool y otro chico de los años sesenta, —río— entonces, ¿qué haces aquí y no estás con ella? Si era tan increíble no tendrías que haberla soltado, digo, es una fiesta. Puede conocer a muchos, ¿al menos pediste su número? O, ¿su nombre? —Inquiero divertido.
— Ah, Deadpool, es verdad... – ríe soltando un suspiro bajito. — ¿Has escuchado hablar de los "no correspondidos"? Yo soy uno de esos. Ella está ocupada, ni loco me le acerco, a demás, temo que mi prima me haga algo si le rompo el corazón a su mejor amiga. – bromea al respecto, viendo a la gente bailar. — Y sí, se su nombre, pero no, no tengo su teléfono. Quizá ya hasta fue a dormir. — busca con la mirada sobre la gente y al no encontrar lo que buscaba, vuelve a mí, bebiendo de la botella una vez más.
— Te comprendo, pero no desesperes. Es mejor eso y que busques a alguien más en lugar de ser el segundo y esconderte para estar con ella... —Mis ojos se entrecierran, haciéndome dudar de lo que acababa de decir, ruedo mis ojos en blanco— No importa, no me escuches. Soy malo en el amor, no puedo decir ser hombre de una sola noche pero, creo que entiendes mi punto. Las formalidades no son lo mío. La pareja y eso, cada vez le pierdo más fe... En fin, ¿prima? ¿Alguna Phi?
Parece concordar conmigo, pues asiente a cada palabra que he dicho. Ladea su cabeza y señala a alguien bailando en la pista. — ¿Ves a la morena de enfrente? Se llama Emma, es Xi, ¿la conoces? Digo, si mal no recuerdo, los Mu y las Xi no son del todo compatibles, pero Emma y yo... Bueno, somos familia, no nos queda de otra. – voltea su cuerpo, dándole la espalda a la gente y recostando su cabeza en la mesa. — Dejaré eso ya, mi cabeza está matándome.
Trago algo duro, mis dedos juguetean y la curiosidad me domina, debo preguntar. — Ah, ¿ella? Algo sé, muy poco. Ya sabes, sé que es la novia de Louis, que es algo amargada y que si me acerco de más me golpeará. Solo eso. —Río, y era verdad— Y sí, deja de beber, no es bueno, mañana lo lamentarás.
— Sí, estamos igual, solo que, aunque yo no me acerque "de más" – hace comillas con sus dedos. —, ella me golpea. – retira la cerveza y sonríe de lado. — No se como sea su novio, pero seguro recibes doble golpe si te acercas a ella, o peor, triple, pues su mejor amigo parece seguirle mucho... O cuádruple, pues la mejor amiga de Emma luce salvaje si de su amiga se trata. – no deja de hablar y supongo entonces, que sus tres tragos de alcohol se le han subido a la cabeza. Pero alcanza hacerme reír con ganas.
— Cuánta violencia propaga esa chica a su paso, ¿eh? —Niego y humedezco mis labios— ¿Siempre fue así? ¿O hay algún motivo? Digo, es un tanto... ¿Misteriosa? —No quería que notase mi interés repentino en ella pero seguramente no se percataría de él, pues estaba algo afectado ya por el alcohol.
Me mira extrañado y sonríe de lado a la vez. 
— Es chica, no puedo descifrarla tan fácil. – rueda los ojos. — No puedo decirte con exactitud si ha sido siempre así, Emma es un tesoro que aun estoy por encontrar para mí. Le confío muchas cosas, pero no se abre fácilmente, es alguien dura. – toma su máscara de Batman y vuelve a ponerla sobre su cabeza. — No bebí demasiado como para arrepentirme.
Vuelvo a reír, ahora enserio.
—  Bebiste lo suficiente como para contestarme algo que te dije hace cinco minutos.  —Carraspeo y  asiento— Bueno, supongo que tendré que descubrirla yo mismo. — Murmuro, más para mí que para el castaño—  Ey, no me dijiste en qué casa estarás.
— ¿No es obvio? – ríe. — Mi padre es Mu, mi hermano es Mu... ¿Qué clase de hijo sería si no les sigo la tradición? – dice como si fuese la cosa mas tonta y obvia del mundo.
Me golpeo mentalmente, y asiento dándole la razón. — Si quieres que te sea honesto esa teoría perdió algo de veracidad en mi familia el día de hoy así que no sé qué responderte. Mi hermano, en cambio, sí está apto para hacerlo. —Me hundo de hombros, dejando al aire la noticia para el novato.
— Oum... Bueno, yo... No se, supongo que revelarme ante mis padres no es lo mío... O, ya sabes, soy alguien bastante manejable, pero de igual manera, estaré en los Mu por mi propia cuenta... Creo.
Dejo salir un suspiro pesado y le miro con curiosidad.
— ¿Crees? —Niego— No es por regañarte ni nada pero entrar a una fraternidad es como contraer matrimonio, estarás destinado a cumplir con ella en todo momento y no traicionar las bases que la sostienen, así que si aún no te inscribiste debes hacerlo rápido. Y si ya lo hiciste debes afrontar con valor todo lo que se te pida para ser un Mu. —Doy una relamida a mis labios, la garganta comenzaba a picarme, pedí un trago al chico que tomaba el papel de cantinero y bebí un poco— Sin embargo, —prosigo— dices que no es lo tuyo revelarte... No lo sé, Llevas lo Mu en la sangre, podría decir que estás destinado a serlo pero todo recae en ti. De todas maneras nos llevaremos mucho mejor si estás con nosotros, esperaré verte en la casa. — No, no, descuida... igual, mi actitud es... no de un Mu, pero es la casa que más me va... No me veo desfraternizado ni nada por el estilo, así que, por eso estaré en los Épsilon si es que llego a pasar todas las pruebas. – asiente con su cabeza y se para frente a mí con un rostro decidido. — En fin, espero que podamos encontrarnos después, así como dices, Carter Hudson. – una sonrisa sincera se forma en su rostro medio cubierto por su máscara. — Si me permites, tengo que buscar a un lobo después de ir al baño. – esconde su pena bajo la máscara y, no sin antes haber tomado la, medio vacía, botella de cerveza, se va.
 
El poco alcohol que había ingerido comenzaba a hacer efecto en mi organismo, nunca me caractericé por ser una persona resistente a él de hecho y me parecía perfecto. Muchas veces perder la cordura es necesario para continuar disfrutando la vida… Eso había sonado estúpido, pero en el estado en el que me encontraba sonaba muy convincente para mí.
Entre el tumulto de gente me contoneo hacia la barra, alcanzo lo primero que me ofrecen y me quedo allí por un momento, tratando de recordar dónde había quedado Alaska.
 
— Te dije que te encontraría. —Giro un poco confundida y una sonrisa amplia invade mi rostro al ver sus ojos verdes y el cabello castaño alborotado.
— Si no te conociera juraría que me pusiste un rastreador, Olsen. —Él ríe y reposa su cuerpo en una banqueta.
— Con o sin él, te habría encontrado, sin embargo esperaba un abrazo en lugar de tanta ironía. —Bromeó y no dudé en corresponder a su pedido. Aún tenía el aroma a frescura de las playas de Brasil.
— Te eché mucho de menos, Park. —Digo sobre su hombro y luego me separo, colocando mis manos sobre su pecho, sus manos descansan sobre mi cintura sin discreción alguna.
— Era de esperarse, —bufa con aires de diversión y egocentrismo— marqué las mejores vacaciones de tu vida, de eso estoy seguro. —Ríe. Ruedo mis ojos en blanco y sonrío ladina.
— Tranquilo, niño, deberías respetar a los mayores, ¿no? —Él suelta una risotada y niega— ¿No? Pues yo creo que sí. —Tomo sus manos y las quito de mis caderas, sus dedos habían comenzado a juguetear con la tela del disfraz.
— Bien, abuela, siento haberle faltado el respeto, mis más sinceras disculpas. —Hace una pequen reverencia para luego tomar mi mano y besarla por encima.
— Ya, —la quito rápido con fingido enojo— tampoco soy tan mayor que tú. —Él ríe.
— Lo siento, lo siento. No te enojes. —Sus brazos vuelven a rodearme y ahora estoy acorralada entre la madera y el cuerpo del chico— ¿Me perdonas? —Su rostro se inclina de un lado a otro, buscando mis ojos, hace un puchero que me causa gracia y ternura, su cara se acerca cada vez más a la mía y entonces comprendo lo que busca. Giro mi cabeza de golpe hacia un costado y el acaba besando mi mejilla.
— Parker, sabes que aquí no puede ser lo que fue en el verano. —Musito al verle bajar la cabeza con desilusión— Mi novio está aquí y estoy rodeada de personas que lo conocen…
— ¿Aún estás con él? —Inquiere, medio indignado, medio sorprendido. Asiento— ¿Por qué? Es decir, ¿si te das cuenta que él te utiliza nada más? Lo ha hecho por más de dos años, Emma.
— ¿Y acaso yo no lo engañé contigo? Ya te expliqué que nuestra relación es abierta, sé que me engaña, sé que está con otras, todo eso lo sé pero lo quiero. No puedo imaginarme sin él, Parker, ya te lo dije.
— Eres inteligente Emma, debes elegir a alguien que esté dispuesto a acompañarte en tu vida hacia la felicidad, mas no hacer que esa felicidad dependa de una persona a la que le importas un carajo. —Estaba enojado, era notorio. La última vez que había nombrado a Louis discutimos, me regañó y por consiguiente me acosté con él. Bien hecho, idiota— En el tiempo que llevo aquí he visto como cinco parejas armadas por pura conveniencia, costumbre o actuación. No sé quién sea tu novio pero déjame decirte que ustedes son parte de toda esa puesta en escena.
— Quizá no somos la pareja perfecta, no pretendemos serlo. Realmente formalizamos hace muy poco y… —Solté un bufido de desesperación— Parker por favor, sé cómo lidiar con esto, sólo olvídalo por ahora y disfrutemos esto, ¿si?
— No lo puedo olvidar, Emma —niega—, quiero algo contigo. Te quiero de verdad y no bromeo cuando digo que eres la única chica que ocupa mi cabeza a todo momento… Y por culpa de un idiota al que no estás dispuesta a dejar debo reprimir cada sentimiento que nazca de mí para ti. Lo hago, sí, porque te respeto. Si es lo que quieres lo haré. —Sólo alcanzo a abrazarlo nuevamente y esconder mi rostro es su cuello.
 
Él era bueno, era un ángel caído del cielo. Había hecho de mi verano es mejor y yo, ahora, en mi realidad debo rechazarle.  Y en contra de mi voluntad. No lloraría, aunque estaba sensible y un poco alcoholizada era conciente de lo feliz que estaba al tenerle tan cerca una vez más.  No estaría dispuesta a perderlo, era lo que menos quería. El pensar en llevar una amistad por la paz era algo absurdo después de aquella reiterada confesión pero no había otra opción.
Y es ahí donde admiraba a Louis y sus convicciones, sabía que su cariño era sincero, que podía llegar a llamarle amor, más no me era exclusivo. Cuando me decidí a estar con él puse las manos en el fuego, confiando plenamente en que con el tiempo él soportaría un relación de fidelidad… No, no pasó y no pasa. Nuestra pareja se basa en pasión y la dulce compañía que nos brindamos, porque yo sé que pase lo que pase él estará a mi lado para socorrerme y él sabe que yo estaría dispuesta a cualquier cosa por él. Ambos teníamos claras las condiciones, mientras él no me viera con otro o yo a él con otra, nada había pasado. Éramos discretos, bastantes. Aunque a decir verdad ante el campus la cornuda idiota era yo y no él, eso era lo más molesto de todo.
 
— ¿Interrumpo? —Mi cabeza se eleva rápidamente, encuentro los ojos turquesa detrás del maquillaje de calavera que ya se encontraba algo corrido. Parker me suelta lentamente mientras yo me yergo sobre los tacones— Emma, hice una pregunta. —Pestañee un par de veces, niego.
— Para nada, sólo saludaba a Parker, es un amigo. —Hablo con la mayor serenidad, Louis escanea de pies a cabeza al castaño quien me mira confundido.
— Sí, lo conozco, es novato Tau. —Mis ojos se abren con sorpresa, trago un  poco de saliva, de repente mi garganta estaba seca— Me gustaría saber por qué demonios abrazabas a mí novia. —Enfatiza la posesividad mientras caminaba hacia el ojiverde que se encontraba más nervioso de lo que esperaba.
— Yo… Yo… Sólo fue un abrazo… Eh
— ¡Tenía frío! —Digo, llamando la atención de Louis quien no cree ni media palabra— Perdí a Al y me congelo, encontré a Parker y ya. —El ceño del castaño se frunce y una sonrisa ladina amenaza con dibujarse en su rostro. Louis me da una mirada furtiva.
— Podrías haber usado esa cosa roja. —Dice, señalando a la capa— O vuelto a tu habitación, no quiero que te enfemes.
— Tranquilo, yo la cuido. —Dice Parker en un intento de sonar gracioso, pero para Louis no lo era, ni para mí.
 
Mi novio se acerca, hunde una de sus manos en nuca y me besa de manera voraz delante del otro chico. Mordisquea mis labios, siento sabor a hierro y sé que me lastimó un poco, succiona en el lugar y se distancia de mí hacia mi oído.
 
— Tranquila, todo está bien.
 
Me da un beso fugaz y le veo perderse de nuevo entre la gente, no sin antes empujar a Parker en el camino. Cada vez me costaba más comprender a Louis.
 
 
Tomlinson se había ido, el castaño seguía dando charla a la morena. Necesitaba hablarle, aclarar algunas cosas, sacar mi cabeza de aquella duda a la que le había dado la espalda hace un tiempo.
Sentía necesario cambiar, ser distinto por un momento. Darle una oportunidad, quizá. Dios, me arrepentiría, me conocía tanto que estaba seguro de ello y que aquel cambio sería mínimo pero bueno.
 El chico susurra algo a su oído, ella ríe y asiente, por conocimiento de chisme imagino la proposición. Mi estómago da un vuelco, pobre Louis… Se lo merecería aún así. La toma de la mano y tira de ella hasta la mitad del camino, donde, antes de pasar por mi lado deja caer la pequeña capa roja que parecía incomodar a su cuello.
 Mi mano se extiende y toma su codo, ella frenó su paso, sus ojos oscuros y vidriosos me miraron con sorpresa. EL castaño había desaparecido. Ella miró mis dedos cerniéndose a su piel, no demoré en agacharme y tomar la prenda del suelo.
 
— Se te calló. —Dije, y lo sostuve frente a mí, más no se lo extendí. Ella trató de tomarlo de mi mano y en el movimiento me obligó a soltar mi agarre— ¿Un gracias, al menos? —Le fastidié un poco.
— No jodas, idiota. —Espetó, su aliento a alcohol era lo suficientemente fuerte como para provocarme ardor en la nariz— Si quieres quedártelo hazlo. —Se hundió de hombros e hizo el ademán de marcharse.
— Me lo quedaré, —nuevamente la detuve— hasta que me des unas disculpas por un insulto que no merecía. —Sus ojos rodaron en blanco— No creo que a tu novio le guste saber que te hablé, te toqué y que tengo ropa que te pertenece, ¿por qué mejor no hacemos esto rápido y cooperas?
— ¿Cooperar? ¿Contigo? —Bufó— ¿Cuánto bebiste? —Inquiere con picardía.
— Seguramente el uno por ciento de lo que tú bebiste. —Sonrío ladino, sus ojos se entrecierran en busca de una contestación mordaz.
— No me trates como una alcohólica. —Masculla— No sé qué pretendes pero te aseguro que de nada servirá utilizarme para sus jueguitos de competencia con los Tau, así que mejor deja que me vaya si no quieres provocarte algún daño. —Amenaza que me resultó divertida, probablemente haya hablado enserio, pero no lo sabría hasta tocar el tema que realmente me importaba.
— ¿Cómo está Olivia? —Su rostro se transformó, ahora ella me sostenía contra la barra. Sujetaba las solapas del cuello de mi saco en sus puños e híperventilaba con rudeza.
— Escucha, si quieres joder a alguien que sea a mí pero con mi hermana no te metas, si Marco llega a enterarse de algo te matará. Y no. No creas que no lo quiero, al contrario, sería muy bueno ver que te den la paliza que mereces desde hace tiempo…
— ¡Emma! —El grito del chico que había desaparecido la distrajo— Nena, ¿qué sucede? —Ella me había soltado, sin embargo el castaño me mira de pies a cabeza.
— Nada, sólo, vámonos. —Dice ella, empujando al chico.
 
¿Me había equivocado al tratar de hablarle aquí sabiendo de su estado de ebriedad? Sí, muy probable que sí.  Pero al menos había llamado su atención.
Miré la hora en mi teléfono, ya era tarde y el aburrimiento me mataba. Además tenía planes mucho mejores con Kimberly.
Sólo esperaba que al otro día mis queridos amigos estuvieran en una sola pieza.

tango.


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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por tango. el Mar 01 Nov 2016, 10:21 pm



tango.


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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por rosé. el Mar 01 Nov 2016, 11:17 pm

Memori con el cap y lo amé muchisimo, o sea.. no hubo una parte que no me guste, me encanta la incorporación de los nuevos pjs y tdos los nuevos dramas que eso conlleva xd 
Edito mañana pa dejar un coment a la altura del cap bc.. necesito citar cosas que del cel no puedo y enserio, quiero hacerlo xd 
Mis ucla fils estan activated

ha llegado el momento de hacer mi coment xd así todo detallado y bonito d todos los momentos beshos d este cap, xd

Me encanta que Nath y Carter se lleven bien, u know, pese a sus diferencias y todo, es demasiado lindo tener la oportunidad de que ahora si se comporten como familia, ♥ bc son beshos y se aman y yo los amo a ellos ♥ y no puedo evitar pensar lo parecidos que son Louis y Carter al momento de defender sus fraternidades xd o sea, es extraño, pero yo estab tipo; entiendo a Carter, o sea, es como si a Louis le saliera un hermano Mu, estaría "pos me mato" y bai Lewi, enserio, que se me muere, yo comprendo a Carter y me compadezco de él xd

Emma tan diva como siempre... eso no cambia jamás, xd y ay, que le pasa a Marc, casi entro en depresión cuando le dijo gorda, estúpido, mi obesidad, idiota, si Emma es gorda yo ya estoy sacando la lechuga de la heladera pa cortarme las venas pls, kelezucd? encima re divo tmb xd es algo de familia o kh? xdxd igual me agradó el hecho de que sepa que a lewi tampoco le iba a gustar, y ay, morí con esto:

— Estás loca si crees que Louis permitirá que uses eso o que yo permitiré que lo hagas.
— Louis estará tan ebrio que ni se percatará de si estoy vestida o no.

Emma sabe, ahr, ay no, me gusta y odio que louis sea tan puto desalmado xd me duele un poco, lo admito. todos los ships de louis me pueden xd y si, me dieron lemma fils, aunque sea así de puto con ella,  
Se me sigue haciendo raro lo de Olivia y Carter y a la vez se me hace muy May y Louis  :posmecallo: xd

Soy la única a la cual no le cayó bien caden?   pls, él no sabe de los fils de kim, estúpido, que se calle, ahr ya me klmo pero es que.. ay, me enojé con caden xd ain sorri, encima le dice que irá disfrazado de idiota cuando él se va a disfrazar de adolescente de los 60  u sea  
na mentira, en el fondo lo quiero xd

Shit, citaría toda la parte Lemma, enserio, porque louis es tan puto?   xd me dueles tomlinson, ay, es que... voy a shorar y vengo(?

— ¡Oh, por favor! Te he mordido y babeado en lugares donde el sol no da cotidianamente, linda.

ay tomlinson... enserio eso me hizo reír y fewhfoiwqifbqbf el louis ninfóano ha vuelto xd


— he estado guardando celibato desde que nos separamos en el verano, Ems.

y esto...       enserio, me sorprendo de que pueda ser tan puto incluso cuando yo misma lo he creado xd ai kent.

No pasó desapercibido eso de que Caden se fue con Lindsay se van a poner a trabajar en Theo, ahr no xd

Ay, y dios... esto:

estupido y sensual carter escribió:vi a Batman mirándome fijo

o sea, lei eso y fue tipo wtf, kelepaza, dsp recordé que era una fiesta de disfraces, y que además Lian iba de batman xd ahí todo cobró sentido ese gordo pls, lo amo demasiado, xd

estupido sensual lian escribió:— Lo siento, sólo estaba comprobando si eras real...

alguien digale que no mame xd lian xfabor,

Y deadpool ♥ ta, ni apareció pero hizo acto de presencia de fondo, pls, xd ese terry tan popular terry te amamos

y esto:
— Te comprendo, pero no desesperes. Es mejor eso y que busques a alguien más en lugar de ser el segundo y esconderte para estar con ella...

justo en el cora, me dueles sabes? te gusta jugar con mis sentimientos, porque mis pjs son tan putos con los tuyos aunqe los amen con todo su ser? enserio, me duelen

DIOS SANTO EL VIEJO REINO ME ENCANTÓ oldking, por si acaso LOL aaayyy, Parker bb tan tierno con Emms, y Emms tan diosa y pedófila, ahr, jajajaja por con un nene así quien no se vuelve pedófila, ay no dije eso xd kiorror. bueno me klmo pero es que.. me encantan ese par, ♥ Él es tab adorable con ella, es como... Esa chica inalcanzable que jamás pensó tener y que le de bola ♥ pero ay, se hizo pipi en los pantalones cuando supo q su novio era louis , shoro, pobre mi bb, ahora si q las va a pasar mal o no porqe lo amo, el novato cnsentido de louis fhweuifew tengo fils, no puedo evitarlo xd
debo destacar esto:

quiero algo contigo. Te quiero de verdad y no bromeo cuando digo que eres la única chica que ocupa mi cabeza a todo momento… Y por culpa de un idiota al que no estás dispuesta a dejar debo reprimir cada sentimiento que nazca de mí para ti. Lo hago, sí, porque te respeto. Si es lo que quieres lo haré.

a ver, alguien me explica como no amarlo? es un sol, mi ángel
pero despues aparece el otro idiota yo así no puedo, bai mundo llega a m arcar territorio a lo perro y se va louis es un idiota, pero lo amo, kcac

che, que valiente Carter al acercarse a Emma xd se puso violenta, igual, admito que me gustó hudking xd aunque se me sigue haciendo raroo lo de la hermana menor xd
y.. extrañé kimter pero.. kcac, igual me gustó, y me alegro que por fin hayas podido subir so... ahora toca esperar, again, odio esperar


Última edición por tommo. el Miér 02 Nov 2016, 5:09 pm, editado 1 vez

rosé.


http://neverunderestimateagirlbitch.tumblr.com

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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por chanyeol. el Miér 02 Nov 2016, 10:06 am



a ver, estoy ansiosa porque quiero comenzar, así que comento a la de ya xdxd...
i mean, me gustaron muchas partes del capítulo, porque es genial  o sea... todo. De inicio a fin. Amé a Carter y Nathan... no me imaginé que tuviesen una relación de hermanos así. Fue mejor de lo que me imaginé, pero en serio, Carter es un pendejo:


la desconocida solo para atender escribió:— Hermano, estás hecho para los Mu, no para el enemigo, ¿por qué no lo entiendes?
— ¿Enemigo? ¿Enserio Carter? ¿Acaso vamos a la jungla o que?
Estúpido Carter pendejo  me reí, pinshi Nath, también... apareció de fondo el: "turn down for what" y nathan con lentes y la madre xdxd, shoré la dvd.
Y después, sentía que Nathan quería gritarle, tipo: "ENTIENDE PENDEJO, QUE NO VOY A SER MU" shoro, pero Nath es lindo y se controla xd. NO FUNCIONARON TUS MALDITOS JUEGOS, HUDSON... ¿QUÉ SE SIENTE, HUH?
Y aish, we... ésta parte:

mai lob escribió:— Espero que aún seas el Ying de mi Yang, ¿eh?
kheeeeeeee? we, que se calme, esos son loustone, ¿si? *nótese lo desesperada que está bc no ha tenido loustone en... más de seis meses... soy una guerrera  *


Y MARCOOOO, aish, me enamoré, we... ¿por qué todos los hermanos son así? Me reí, con el baboso xdxd:

negra besha escribió:— Eso es lo de menos, sólo dime cómo me queda.
— Bien. —Bufo— ¿Ya puede ser mi turno?
— ¿Bien? ¿Solo, bien? —Dice algo incrédulo— No importa, igual lo llevaré.
Me encanta el negro hermano de la negra  está peor que Emma, que nomás se probó el traje y tipo: "ya, lo llevo aunque se me vea hasta el alma" SHORO. Me dolió el estómago de la risa...
Y, no sé porqué, pero su conversación, me recordó a una nuestra


daiana recordándome escribió:— No, definitivamente no. Ese… Esa camisa está fallada, ¡y la falda! Toda rasgada, le falta tela, se te ven los cachetes, no, no. 
— No está fallada, imbécil, es así. La tipa viene del bosque. Huh. Lo llevaré, me queda bien…
— Te hace ver gorda. Y golfa.
Y yo soy Emma, diciéndote algo lindo y tú eres Marco, , diciéndome que soy una zorra xdxd, ahre... pero después de haberte llorado bc soy sensible (o haberlo aceptado, que soy una zorra xdxd), me dices que es con amor y te creo, ahre. fin. que buena soy relacionando las cosas.
OLIVIA Y CARTER, KPDO??? Estoy segura de que me lo habías mencionado antes, pero no lo recordabaaaaa weeee KHE IMPAKTANT, fue demasiado... Pero que se calme, ¿okay? Bc Alaska le pega, Liam le pega, Stone le pega y la rubia queda golpeada, ¿okay? ¿capichi?, ahre, se que no se escribe así, pero soy naca y lo hago(?)


Después, me volví a reír bc Caden es un ser que tuvo la razón en ciertas partes de la conversación con Carter xd y más, en ésta:

dai de mi corazón escribió:— ¿Qué usarás? —Dice, ignorando mi anterior comentario.
— Seré James Bond. —Digo orgulloso. Escucho su carcajada y me siento de inmediato en la cama— ¿Qué es tan divertido? 
— Irás disfrazado de idiota. 
Pero, lamento decirle a Caden que, Carter SIEMPRE va vestido de idiota.
Fin.
AISH Y LUEGO MI GORDO HACE APARICIÓN, lloro de amor  mi bebé, que no actuó demasiado fanboy, we, estaba ebrio, no podía pensar correctamente... Mi bebito hermoso  estoy teniendo un ataque de ternura ahora mismo. me duele, mi niño  tan pendejo como siempre. ahr.

WASHUWASHUWASHU, EMMA PEDÓFILA, ahre... We, Parker es un bebé, úshcale, úshcale... we, me dió un no se que, shoro, pero bueno, es Emma, está bien, lo acepto... Y LEWIS RE CELOSO, we, si soy sincera, me reí mucho en esa parte... idkw, todo tu cap me recordó a loustone *súper desesperada, ahr*
Y Hudking... bueh, ahora se odian mutuamente, pero ah, díganle eso a sus mil ocho mil hijos. ya, baits. fin del comentario.
ya quiero re-empezar, ahre.
SI YO DIGO UCLA, USTEDES DICEN 2, ahre.

chanyeol.


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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por Cam el Miér 02 Nov 2016, 1:18 pm

AJSGFAHDKDKSHAGAKAKS CAPITULOOOOOOO
MI DIA ACABA DE MEJORAR UN 4000% MUJER, GRACIAS!!!!!!
Ahora xd lo primero que quiero mencionar es, desde cuando Carter y nathaniel se hablan tan bien? xd o sea, no me tomes a mal no es que no me guste, es sólo extraño xd
Lo segundo es una frase que me hizo explotar a carcajadas: "he estado guardando celibato desde que nos separamos en el verano, Ems." ~Louis Tomlinson. Namames lewi, tu, luks y yo sabemos que eso no es cierto plss. Lo que me lleva a, no sé si también había pasado esto en el anterior ucla y si pasó ignora este comentario y perdona mi malísima memoria, siempre se me olvida todo pero bueno, que es nuevo? cd PARKER Y EMMA WHAT???? A lewi no le gustará enterarse que su futuro novato consentido se andaba con su novia antes xd namames en serio esa parte me impactó xd
Y Liam, como siempre el fan [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] de carter xd esa parte megustó bastante pls
Y lo último me dejó confundida, kien era ese?? Pls y porque tiene planes con Kim? estoy perdida, como siempre xd
En fin, dai de mi heart, te extraño y tu cap me encantó de principio a fin, aunque siendo sincera me hubiera encantado más si hubiera habido skarter, a ellos también los extraño xd

Cam


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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por jean luc. el Miér 02 Nov 2016, 1:57 pm

¡madre mía willy? (no pues, sólo escucho que lo dicen y también quería decirlo xd) pero ayyyyy... ¡llevaba meses, si bc bien que no exagero, esperando por tu capítulo, amor mío, ¡te eché tanto de menos como no tienes una idea!      pero al fin apareciste y has subido.   
bue, dejando de lado el fangirleo de feels, ggg, pasemos al de ucla, ahre.
¿por qué siento como que éste carter menos duro con nath pero más playboy con las chicas me gusta más? idk, misterio de la vida, so... pero va en serio, desde un principio, como que esa faceta del renovado carter hudson me saco de onda, digo, sabía que cambiaría y todo pero... es que el hecho de que apoye aunque sea un poco a su hermano le hace más chulo. amo al hudson mucho más de lo que ya lo hacia, ¿sabes? y no sabía que era posible xd

barbie girl escribió:— Sentiré que me traicionas, ¿lo sabes? Siempre te tuve de mi lado. Será difícil verte con los monos que no tardarán el hacerme la vida imposible porque los preferiste a ellos en lugar de nosotros... Pero si de verdad quieres hacerlo, hazlo. Ya eres mayor y sabes lo que haces, o eso espero.

dios, ya no sabía qué hacer la charla entre los dos me tenía como re emocionada pero aquí... ya no sabía si llorar o reír, tal vez debería de haber echo las dos cosas a la vez porque fue mucho para mi, pero ah. 
el yin y el yang; no tendría una mejor manera para catalogarles bc es 100% cierto
¡y luego la parte de emma!    ella es tan asjasjasjasjasj a su manera, y marcus —que me gusta este nombre y le diré así bc Marcus le queda aunque no sea su nombre ggg—, y olivia, ahque la última sólo fue mencionada pero aún la emoción sigue presente con la simple aparición de su nombre, ahre, pero es que me gusta en serio la nueva familia adaptada a la morocha        siento que es más cool así.

barbie girl escribió:— Te hace ver gorda. Y golfa.

si hubiese estado bebiendo algo en esta parte... posiblemente lo hubiese escupido todo bc i can't :v arroba mi hermana menor, ¿qué haces acá puchy?, siento que cualquier hermano/a sería Marc en esa ocasión        la falda rasgada, basta, me morí 
la nenita de de olivia, ay, me llegó al cora, che güera hudson, ¿no le basta con pasarla al lado oscuro y todo?, ¿no?, la amo y no salió en el cap, ¿ves?  
y marc miedoso, ahre, pero hasta yo le tengo miedo a kate, yep  
c y k      ambos me duelen, we, ¡no puedo dejar de amarlos porque no tengo la capacidad para odiar a alguien pero me duelen estos dos!, yo digo que soy team caden y ya        caden da buenos consejos, carter debería de escuchar a caden, caden es sabio, caden para presidente, pls   
además se la rifa haciéndole burla a la barbie     lo amo, en serio.
baia baia esa emma anda con todo, mira que de no ser bc la amo mucho también la morra estaría en la lista negra de la gente oscura que hace cosas malas en mi vida, okno, olvídalo y ya xd pero que resulta estar a la altura del carter en cuanto a barbaridades amorosas y desastres se trata     Rolling Eyes   seguro por eso son el uno para el otro. 

barbie girl escribió:hasta que giré y vi a Batman mirándome

tal vez donará estúpido o algo así... pero no paro de reírme con esto       tipo, me imaginé ahí al cárter echándose el espectáculo de emma y el gordis de liam acostándolo a distancia para ver si era carter hudson 100% real no feik        ¡y no puedo, lo admito, estoy muriendo de risa aún! ggg amé que ahí estaba a distancia el cameron también, ahre, pendejo 100pre lol bc el dúo dinámico de c la rifa siempre
drama con parker y lewis, drama con emma y carter, drama se viene y bueno, ay  
amé tu capítulo por completo mi amors, no sabes en verdad lo mucho que me emocionó el pasarme por el foro y ver que habías subido  
te amo mucho dai, y ya se acabó la primera ronda, woa  

jean luc.


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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por bomb. el Miér 02 Nov 2016, 7:01 pm

Edito con comentario... creo que debo los de casi todas xD Soy muy mala anfitriona, ahora esperen un siglo más hasta que pueda subir el post de la Gb y otro siglo más hasta que pueda subir mi cap.
Las amo <3

bomb.


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Re: Universidad de California, Los Ángeles.

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 5:35 am


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