O W N
¡Conéctate y ven a divertirte con nosotr@s! :)
Si no estás registrado, hazlo y forma parte de nuestra gran comunidad.
¡La administración ha modificado otra vez el foro, y los Invitados ya pueden ver todas las secciones! Aún así, para comentar y crear temas debes tener una cuenta.

Cualquier duda, queja o sugerencia que quieras darle al staff, éste es nuestro facebook: https://www.facebook.com/onlywebnovels

¡IMPORTANTE!, los Mensajes Privados de los Invitados no serán respondidos por la administración. Te esperamos en nuestro facebook (:

Atte: Staff OnlyWns.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» .Look at the flowers.
Hoy a las 12:10 pm por Jules

» être dans la lune.
Hoy a las 11:52 am por Ongniel

» dark wings, dark words.
Hoy a las 11:47 am por hypatia.

» oh captain, my captain.
Hoy a las 10:09 am por hypatia.

» Carne nueva.
Hoy a las 2:21 am por rarelyworld

» yes no maybe
Hoy a las 1:06 am por Stark.

» Nada es como se ve xAudicionesx
Hoy a las 1:02 am por rarelyworld

» A Match Made In a University | 1D
Ayer a las 8:21 pm por Stark.

» Instituto Fénix | Fichas
Ayer a las 5:20 pm por Carstairs

novedades

00 . 01 Anuncios del mes febrero.
00 . 02 Actualización del PROTOCOLO, nueva medida obligatoria de avatares.
00 . 03 Remodelación del foro febrero del 2017.
00 . 00 Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit.
administradora
Rumplestiltskin. ϟ Jenn.
miembros del staff
Beta readers
ϟ hypatia.
aka Kate.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ dépayser
aka Lea.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ youngjae
aka .
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Stark.
aka Cande.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Baneo
ϟ Ariel.
aka Dani.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ ceonella.
aka Cami.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Ayuda
ϟ Ritza.
aka Ems.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Charlie.
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Limpieza
ϟ Legendary.
aka Steph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ chihiro
aka Zoe.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Kurisu
aka Teph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Calore
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Eventos
ϟ ego.
aka Kalgh/Charlie.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Asclepio.
aka Gina.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ mieczyslaw
aka Alec.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Tutoriales
ϟ Kida.
aka Ally.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Spencer.
aka Angy.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Diseño
ϟ insxne.
aka Mile.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ yoongi.
aka Valu.
MP ϟ Ver perfil.
créditos.
Skin hecho por Hardrock de Captain Knows Best. Personalización del skin por Insxne.

Gráficos por y codes hechos por Kaffei e Insxne.

Good Girls.

Página 4 de 6. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por chanyeol. el Dom 07 Feb 2016, 2:17 pm

Un día para Alec
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por mieczyslaw el Dom 07 Feb 2016, 2:48 pm

Si lo término hoy lo subo en la noche y si no hasta mañana 

___________________________________________

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
evil´s lurking in the dark
you try to scream but terror takes the sound before you make it
horror looks you right between the eyes,
you're paralyzed
avatar


Ver perfil de usuario
-------
-------

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por tango. el Dom 07 Feb 2016, 4:36 pm

avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por mieczyslaw el Lun 08 Feb 2016, 9:42 pm

Capítulo 004.
Chanel Bayle; Chandler Zimmermann | jean luc.


Alzo una de mis manos y sonrío lo más que mis mejillas me lo permiten, lo cual es difícil dado que cuando cuando elevó la comisura de mis labios no me gusta mostrar mis dientes a cualquiera, porque tratándose de la señora Constance junto con Edward, un títere del tamaño de un niño real al cual trata como si fuera su hijo de carne y hueso, debes de comportarte si no quieres terminar teniéndola detrás de ti todo el día. Los ojos de su hijo ficticio, el cual viste una camiseta blanca debajo de un saco negro, están puestos hacia su costado izquierdo en mi dirección como si en verdad pude verme.
La señora de mediana edad me sonríe de vuelta y alza el brazo derecho de Edward en mi dirección para después irse con él en brazos por la acera por su paseo matutino diario. Mientras se alejan me imagino que el títere aún me mira sobre el hombro de Constance y me recargo en el deportivo negro aparcado afuera de la casa con las manos en mis bolsillos para evitar pensar en algo tan ilógico como eso.

Diez minutos después de haber salido por el umbral de la puerta escucho un par de gritos y chillidos dentro de la espectacular casa del tío Noah, y soy vagamente consciente de que se trata de la dramática que se hace llamar mi prima, pero no puedo evitar el cruzarme de brazos sin dejar de sonreír cuando la veo salir rápidamente bufando por lo bajo, con el cabello todo desarreglado gracias a mi y su terrible despertador el cual yo mismo había alterado la noche pasada para que no se despertara a la hora que debía de ser.
Sus brillantes ojos azules se entrecierran en mi dirección cuando le sonrío abiertamente, alza su mano y la coloca frente a mi cara para después rodear el auto e introducirse sin decirme palabra alguna, aquel gesto suyo me deja muy en claro que está más que molesta conmigo.

— Buen día a ti también, primita. —canturreo sentándome frente al volante para partir directo a la universidad, no obtengo respuesta alguna pero sé que me escucha, así que cuando enciendo el auto y arranco le doy una pequeña mirada a su perfil izquierdo.
— No hay nada de bueno, idiota, así que mantén tu boca cerrada hasta que lleguemos. —gruñe mirándose en el espejo de la guantera para arreglar la maraña de cabellos castaños claros que tiene en la cabeza.

Me evito de hacer cualquier tipo de comentario de lo horrible que se encuentra su cabellera, porque quiero llegar a la universidad completamente ileso, pero no puedo borrar de mis labios la pequeña sonrisa que tengo gracias a ella. Amo en verdad hacerla enojar con bromas como estas. 

— Oh, vamos, sólo quería hacerte una broma por ser un lunes por la mañana, tranquila. —murmuro viendo de reojo como agarra su largo cabello en un moño alto.
— Nada de eso, por tu culpa no pude siquiera elegir un buen atuendo, te odio. —Cruza sus brazos sobre su pecho como una infante—. Mejor vete de mi casa y consíguete un departamento.
— Eso jamás. El tío Noah dice que puedo quedarme con ustedes hasta que tenga lo suficiente como para vivir solo, y eso es, cuando salga de la universidad. —Sonrío hipócritamente en su dirección obteniendo un bufido de su parte—. Esta bien, lo siento, no lo volveré a hacer.

Siento como se gira en mi dirección y sin previo aviso me da un zape que duele, me abstengo de hacer alguna mueca para demostrar dolor y causarle satisfacción, pero le sonrío de lado. 
La relación que tengo con Isabelle es buena, ambos somos como hermanos y vivimos bajo el mismo techo, yo la conozco como la palma de mi mano al igual que ella a mi. Mis padres decidieron irse a Canadá dos años atrás, con el fin de no volver a establecerse jamás en Estados Unidos, quedándome yo con los únicos familiares que se encontraban en Nueva York ya que no quería dejar el país, el tío Noah e Isabelle, con el propósito de terminar mis estudios para después vivir mi vida según mi criterio. 
La castaña de ojos claros enciende la radio y comienza a cambiar de estación sin formular palabra alguna hasta que sus dedos dejan de picar todos los botones del estéreo.

— No te creo, pero bien, acepto tus disculpas. 
— Te quiero Izzy. 
— Yo más Chandly. 

Y básicamente así es un viaje normal entre Isabelle y yo, amor puro de familia, seguro.

✖️✖️✖️

Nunca puedo llegar como espero a un lugar cuando se trata de viajar junto con William y Amelie, ambos suelen ponerse pesados hasta el grado de pasar la mayor parte del trayecto en un intento de pelea o debates en los cuales prefiero nunca participar, así que una vez que mi hermano estaciona su auto en el aparcamiento del instituto no puedo evitar el mirar a cada rato el reloj de mi muñeca izquierda con nerviosismo.
Tal vez a mis hermanos no les importa tanto el ser puntual pero a mi si, y cuando Will maniobra con el volante para quedar bien aparcado tamborileo los dedos de las manos en mi muslo, además sé que Maggie a mi lado me mira seguramente poniendo los ojos en blanco por mi obsesión rara por estar en los lugares siempre con anticipación. Pero no puedo evitar el ser así de puntual siempre.

Una vez que finalmente el motor se apaga y dejamos de movernos salgo del auto tan rápido como me quito el cinturón de seguridad para mirar alrededor.

— ¿Qué es exactamente lo que buscas? —cuestiona mi mellizo llegando a mi lado tendiéndome el bolso que deje en el auto por salir prácticamente corriendo.
— Nada en específico. —Le arrebato mi bolso y me acerco a él sonriendo levemente—. Pero no puedo ver, debí de haberme puesto zapatos altos, ahora agáchate.

Amelie y Margareth se acercan a nosotros silenciosamente observando con el ceño fruncido como nuestro hermano se agacha lenta y desconfiadamente, una vez que sus dedos tocan el pavimento sin previo aviso me subo a su espalda, haciéndole suspirar con desdén. No se queja y mucho menos se molesta; él simplemente se incorpora conmigo encima suyo sosteniéndome con fuerza las piernas con el brazo en el cual no carga su mochila para caminar como si nada.

Entrecierro mis ojos y con mi mano libre del cuello de William hago como que tengo unos binoculares permitiendome ver a distancia, observo detalladamente la explanada que nos rodea tratando de encontrar algún rostro conocido a su vez que deseo no haya muchos estudiantes paseando por ahí indicando que vamos tarde, pero recargo mi barbilla encima de la cabeza castaña que se encuentra debajo de mi radar de vista aliviada de darme cuenta de que vamos a buen tiempo a pesar de que se venían demorando todos.

— Eres tan exagerada a veces, Chanel, que dudo mucho de tu edad. —opina Maggie palmeando mi espalda caminando a la par de Amelie un poco detrás mío.
— ¿A veces? Por Dios, todo el tiempo, ella es tan rara que dudo en ratos que se trate de la criatura que se engendró junto a mi. —dramatiza el ojiazul sacudiéndose a propósito. 

Separo mi rostro de su cabeza y muerdo sin piedad alguna su hombro con fuerza, le escucho sisear, ganándome un montón de quejas por su parte y risas por la de mis lindas hermanastras. Alzo mi puño y miro hacia el cielo como si aquello fuera toda una victoria.

{...}

Tan pronto como salgo de biología y camino por el pasillo en dirección al otro edificio me veo detenida por unos delgados brazos femeninos que me abrazan con rapidez impidiéndome el mirar su rostro.
Una fragancia dulzona junto con el apretón que me brinda aquel contacto amistoso me hacen darme cuenta de que se trata de Alison y no tardo en corresponderle también.

— No aparecieron en las vacaciones como creía por la casa. —habla con cierto reproche en su voz alejándose de mi para mirarme con sus ojos entrecerrados a los míos.
— Tuvimos que ir a Los Ángeles a petición de Kitty, nos pasamos la mayor parte de los días allá, sabes que es difícil para mi padre negarle algo a esa niña. —contesto haciendo un ademán con la mano— Pero es lo de menos, ahora estamos aquí, y nada va impedir que te veamos diariamente.

Ambas nos conocemos desde la infancia y resulta ser que, por casualidad o el destino simplemente, la hermosa familia de mis hermanas y la de ella son familia. Cada que podemos solemos ir a visitarla y viceversa, mis padres la aman y ella se encuentra viviendo sola en su casa, no hay quién impida el que nos juntemos en una situación como la nuestra.

Hablar sin sentido alguno mientras paseamos por el campus no es nada raro entre nosotras, empezamos en algo tan simple como las vacaciones de invierno y terminamos en la cartelera del cine, con el paso de los años conociéndonos no hay temas tabú como para evitar el sentirnos incómodas en compañía de la otra. 
La personalidad de Ali es tan vivaz y alegre que basta con enfrascarte en una conversación con ella como para perderte del mundo exterior por completo, la siguiente clase que tengo se encuentra hasta el otro lado del campus mientras que la de mi amiga en el otro extremo, intercambiamos palabras, un abrazo y risas para despedirnos e ir cada quien por su camino. No sin antes acordar salir en un día de estos.

El día no ha estado como me lo esperaba, topándome en las clases por lo menos a alguna de las chicas, pero con la presencia de la rubia parece que todo esta mejor y avanzo medio trotando por los pasillos tratando de esquivar los cuerpos universitarios para llegar a tiempo a la clase de Historia Universal. Una de mis favoritas.
El reloj de mi muñeca marca exactamente cinco a las diez y evito el soltar un grito de espanto cuando ingreso por la puerta del aula, soy consciente de que mi charla con Alison me tomó un poco más de lo planeado, pero es lo de menos dado que aún encuentro un lugar desocupado hasta el frente y el profesor no ha entrado aún.
Dejo mis cosas en el taburete y saco del bolsillo de mi abrigo el móvil, con mis dedos temblorosos, tratando de matar el tiempo con alguna de las redes sociales que tengo instaladas ahí. No hay nadie a quién conozca dentro del salón por lo que no tengo absolutamente a nadie con quién hablar.

Me demoro menos de tres minutos en mandarle un mensaje de texto a Rebeca y Olivia para saber en donde fue que sus horarios las metieron lejos de mi alcance, pues dependo de ellas mucho más de lo que me gusta admitir y su ausencia en lo que lleva del día no trae nada bueno consigo, cuando justamente un señor de baja estatura entra apresuradamente con una aglomeración de estudiantes detrás suyo.
Estiro levemente mi cuello para tratar de identificar si hay alguien conocido pero lamentablemente no logro encontrar las cabelleras que deseo entre ellas, al contrario, una de las que entra casi hasta el final es la que menos espero en mi vida entera.
Apenas el profesor Rickman deja sus cosas en el escritorio avanza hasta estar en medio del frente en el salón para comenzar con la aburrida presentación de diario, los demás avanzan a pasos torpes y rápidos tratando de encontrar un lugar disponible en la zona más lejana a la vista del profesor, algo patético porque es en donde menos se puede aprender algo en las clases, dejando libre los pocos lugares  que se encuentran cerca del mío.

Coloco el móvil en la mesa y me cruzo de brazos escuchando con atención el discurso del hombre calvo del frente, ignorando por completo que él se encuentra en la misma clase que yo en el lugar detrás mío, sus movimientos son probablemente los más ruidosos que alguna vez haya escuchado o es que lo hace a propósito porque hasta cuando saca una pluma la deja caer como si nada sobre su mesa.

Aprieto mis labios y frunzo el ceño asintiendo a las palabras del señor Rickman, el cual parece el único entusiasmado con la clase, en un intento por dejar de escuchar los ruidosos movimientos del chico detrás mío.
Escucho una envoltura ser abierta y después el sonido de algo siendo masticado, seguramente una goma de mascar como es típico de él, segundos después cierro los ojos con fuerza mientras me llevo las manos hasta las orejas para cubrirlas porque sé que es lo que viene después de todo ese acto suyo. El estallido de la bomba.

Su risa se escucha baja pero aún así audible entre mis dedos, lentamente aparto mis manos y abro los ojos para toparme con la mirada extrañada del profesor, sonrío, incómoda, para hacerle un asentimiento y proseguir con la clase.

— Ahora, harán una tesis la cual se entrega en un plazo de tiempo el cual yo les diré después. —Quejidos se escuchan por todo el cuarto—. Pero no será individual, sólo en binas se permitirá trabajar, basta, compórtense. —regaña cuando todos empiezan a exclamar cosas sin sentido de vuelta animados a lo cual alza más su voz y de inmediato todos callan— Ahora, todos con la persona delante suyo, ¡sin rechistar o cambiar de lugar!, ahora mismo.

Siento como que hubiera ordenando poner una pistola cargada entre nuestras cejas y apretáramos el gatillo, por instinto me tenso al igual que jadeo incrédula, miro sobre mi hombros con rapidez y antes de poder reaccionar me pongo de pie haciendo ruido cuando la silla de la cual me levanto cae estrepitosamente al suelo.

— ¡Me opongo a esto! —exclamo, aunque aquello suena más fuerte de lo que pretendo, abriendo mis ojos sin medir el tono con el cual me dirijo al señor Rickman, quién se exalta un poco por semejante grito, y cuando me giro en mi mismo eje para encarar al molesto chico que me ha hecho un sinfín de maldades desde que le conozco lo descubro de pie también. Y eso explica porque el grito resultó más ruidoso de lo que parecía, él también se había opuesto.

Chandler es el chico de toda la universidad con el cual menos me gustaría hacer equipo para cualquier cosa, laboral o personal, dado que el primer día de clases como universitarios tiempo atrás fue nuestra perdición para entablar algo parecido a una bella enemistad la cual él se empeña día con día en hacerla peor con sus acciones. Como el masticar chicle y hacer bombas con este mismo sabiendo que no tolero aquel horrible sonido. Lo odio y él a mi, nuestra relación es así y no creo que hacer algo juntos sea una buena idea.

— ¿Qué dicen ambos? —cuestiona acercándose el pequeño hombre con un ceño ridículamente fruncido para tratar de intimidarnos o algo así.
— Señor Rickman, lamento haberle gritado así, pero yo no puedo trabajar con alguien como mi compañero. —hablo sin mirar siquiera a Chandler en tono de súplica.
— Ni yo con ella, señor, Chanel y yo no tenemos una buena relación y no creo que sea una buena idea el tenernos juntos. —Milagrosamente sus palabras tienen sentido y respeto por lo cual mentalmente cruzo mis dedos fantaseando en que hemos logrado deshacernos de la compañía del otro con ello. Pero mi fantasía se ve destruida en el momento en el que niega.
— Sin rechistar, dije, si se llevan bien o no es lo de menos. —Se encoge de hombros y me evito el protestar, pero el chico a mi lado no.
— Usted no lo entiende, ella no me tolera, ¡nos odiamos! —Sus ojos azul eléctrico se muestran insistentes pero ansiosos a la vez, es obvio que no se encuentra feliz por todo esto—. Podemos hacerlo por separado y solos, si ya no hay más con quién juntarnos, pero déjenos separarnos.

Mi sorpresa es inigualable, escucharlo hablar sin blasfemia, burla o sarcasmo alguno es de lo más extraño, pero me permito tratar de apoyarle en cuanto antes y bato mis pestañas cuando el señor Rickman posa su mirada en mi. 
Hago un puchero y pongo ojos tristes, rogando con la mirada que nos haga caso, incluso por el rabillo del ojo veo que Chandler se acerca y me imita, lo cual es ridículo con su pinta de chico malo de diario, ambos hacemos sonidos extraños con la garganta y murmuramos súplicas con voz patéticas de bebe.

— No.

Y sin más el hombre se aleja de nosotros rodando sus ojos, claramente molesto.
Muerdo mi lengua y con la mirada sigo los pasos del profesor, deseando que se caiga o le pase algo tan malo como para que se arrepienta de la terrible atrocidad que acaba de cometer al dejarme en equipo con un rufián al cual odio, ignorando por completo que el castaño al lado mío me esta murmurando algo que no logro escuchar por lo resentida que me encuentro en el momento.

Me trago las palabras que tengo en la punta de la lengua y me encamino hacia mi lugar, pasando por alto el que el hecho de que acabo de hacer una escena frente a toda la clase, respirando con calma y contando mentalmente hasta diez con el fin de despejar la mala sensación que tengo por culpa de lo que acaba de ocurrir.
Me dejo caer sin delicadeza alguna sobre la silla de brazos cruzados demostrando lo molesta que estoy, es más que cierto que no suelo comportarme como una niña caprichosa a menudo pero cuando lo hago puedo lucir de lo más infantil posible, y rogando a Dios para que algo bueno suceda después de todo.
Pero mi momento de paz, tranquilidad y plegarias se esfuma en el momento en el cual una mano fría se posa en mi hombro para después sacudirme exageradamente. Tiro manotazos al aire en un intento por sacármelo de encima.

— Ya basta, ¿qué quieres? —hablo cubriendo mi rostro con ambas manos.
— Hablar, obviamente, somos equipo te guste o no. —Su tono es burlesco y puedo asegurar que esta sonriendo a pesar de que al principio pareció que no le gustaba aquella idea—. Ahora, deja de ser tan patética, y levanta tu cara de porcelana, Stacy Malibú.

Sus palabras me hacen reír sin humor alguno pero no puedo evitar darle una mirada llena de confusión, él ignora mis acciones y arrastra su mesa junto con la silla al lado de mi lugar, sin hablar o hacer mueca alguna. Parece incluso cómodo ante mi presencia. Me evito el gruñir por ello al igual que paso por alto el hecho de que me llamó con un nombre raro el cual desconozco.
Pongo los ojos en blanco y recargo mi mejilla izquierda sobre mis brazos cruzados encima de la mesa para observar bien cada uno de sus movimientos. Es exactamente el tipo de chico que llama la atención por cualquier cosa que hace, así traiga puestos harapos seguramente tenga quién lo mire vistiendo como pordiosero, pero es una verdadera lástima que sólo este empeñado en usar ropa oscura de chico malo en lugar de algo más actual. 

— ¿Disfrutando de la vista? 
— Ya quisieras. —Me enderezo en mi asiento para sacar una libreta y sin previo aviso le arrebato la pluma de sus manos para comenzar a anotar cosas en la hoja—. Dividimos la información y cada quién hace su parte, unimos al final ambas partes y lo tenemos, sin tener que trabajar con el otro. ¿Qué dices?

Alzo la mirada para toparme con sus oscuros ojos azules mirándome con algo que no sé exactamente como llamar, un extraño brillo entre malicioso y dudoso se encuentra ahí, más no dejo que aquello me impida él seguir insistiendo con mi idea.

— ¿Entonces?
— ¿Entonces qué?
— ¿Qué dices? 
— Yo digo que me des tu número.

Siento mis orejas arder y soy consciente de que mis pómulos comienzan a encenderse, más no me doy el lujo de avergonzare frente a él, así que carraspeo para después sonreírle.

— Déjate de bromas, Chandler, y dime ahora si lo que piensas de mi idea. —insisto volviendo a anotar en la libreta una lista de lo que según yo debemos incluir en la tesis sobre la Segunda Guerra Mundial.
— No bromeo, necesito tu número. —insiste acercando su silla a la mía, lo observo por el rabillo del ojo hacerlo, pero finjo no notarlo y sigo en lo mío.
— ¿Para qué? —pregunto risueña, encontrándole gracia en verdad a su juego de coqueteo, girándome hacia él.
— Para ponernos de acuerdo y quedar de vez en cuando para hacer esto. —Señala con uno de sus dedos la hoja de papel en mi libreta de pasta francesa.
— ¿Que no me escuchaste? No quiero trabajar contigo, no juntos, cada quién hará su parte por separado. —gruño frustrada por su terrible actitud.
— Y yo digo que no, lo haremos juntos como los demás. —Abre sus brazos para dar énfasis a sus palabras—. Así que dame tu número, Malibú.
— ¡Eres tan terco! —hablo fuertemente entre dientes— ¡Y no me llames así, bien sabes que ese no es mi nombre, ignorante! 

Todos vitorean a nuestro alrededor indicando que la clase finalmente llega a su fin, y más aliviada de lo que pretendo, me pongo de pie con el bolso ya colgado en mi hombro para escapar de ahí lo antes posible.

— Toma. —Le entrego su pluma y en cuanto la toma camino con la libreta aún en mis brazos para evitar el hablar por más tiempo con él—. Y adiós.
— ¡Hasta pronto Malibú! —exclama por detrás y me apresuro aún más a mi siguiente clase.

✖️✖️✖️

Me encuentro con Violet y Scarlett en el aparcamiento de la universidad esperando a que Isabelle salga de una vez por todas, hace aproximadamente veinte minutos que ella debió de estar afuera y aunque lo niegue comienzo a desesperarme, no soy paciente y mucho menos con ella que parece hacer todo a cámara lenta.

Ambas chicas no han parado en ningún momento de hablar sobre cosas sin sentido, las cuales creen que sólo ellas pueden entender, y minutos atrás Jona se fue dejándome completamente solo. Y prefiero antes cortarme un brazo a integrarme en las charlas que comúnmente tienen la rubia junto con la morena en las cuales entiendo más de lo que me gusta admitir y termino descubriendo cosas las cuales prefiero simplemente jamás saber.
Una de las desventajas de vivir bajo el mismo techo que una chica y comprender más de la cuenta a la población femenina.

Suspiro con frustración y me acerco a ambas para meterme en el medio y llamar la atención. Tal como lo espero ambas protestan y tomándome desprevenido cada una me suelta un golpe a mis costados.
Hago una mueca de doler, ya que no están para nada mal los golpes que sueltan cuando están molestas, pero les sonrío antes de abrazar a cada una con uno de mis brazos.

— ¿Saben que entiendo cada una de sus charlas? Así que eviten el hablar en su lenguaje clave cuando estén conmigo. —Silbo comenzando a caminar con ellas más hacia la entrada de la universidad para buscar de una buena vez por todas a la impuntual de mi prima.
— Jamás, no importa que tú lo entiendas, sólo no queremos que los demás lo sepan. —Se encoge de hombros Violet zafándose de mi agarre y caminando por su propia cuenta al lado mío.
— Además, no podemos evitar algo como eso, es algo natural. —opina Scarlett tranquila sin apartarse de mi.

Río entre dientes y presiono mi mejilla en la cabeza de la muchacha mientras la abrazo a mi cuerpo con más fuerza. Ella parece contenta con eso porque ríe por lo bajo.
No es culpa mía el tener amistades en todos lados, mucho menos una gran cantidad de chicas, así que no me molesta en lo absoluto cuando la atención de una de ellas es dirigida plenamente a mi, al contrario, suelo ser igual o más atento cuando la situación lo requiere. No hay compromiso alguno y no pasa del simple y natural coqueteo, eso esta bien para mi.

Apenas estamos por entrar cuando Izzy sale con una cara de molestia clara que cambia por una aún peor cuando me visualiza con las chicas.
A mi prima no suelen agradarle mucho mis amistades, mucho menos las chicas, pero no suele mostrar su desagrado total con Scarlett y Violet ya que parece que no le caen tan mal como ella lo hace parecer en ratos.

— Vámonos ahora, Chandler. —ordena pasándome de largo a paso rápido.

Asiento aunque ya va unos metros por delante y me despido de ambas chicas con un beso en la mejilla neta de salir corriendo detrás de la malhumorada castaña.

— ¿Un mal día? —cuestiono cuando entramos al auto, ambos nos ponemos el cinturón de seguridad y enciendo el auto.
— Pésimo. —bufa cruzando sus brazos sobre el pecho. No enciende la radio, sin embargo, como siempre hace y yo presiono el botón porque el vacío de la ruidosa música que ella pone diario hace falta en verdad.
— ¿Quieres hablar sobre eso? —pregunto comenzando a salir del lugar espejeando para evitar el atropellar a alguien.
— No en este momento. —responde tajante mirando hacia el frente.

Decido no insistir más y avanzamos hacia la salida del campus con la musca como único fondo en el silencio que nos invade.

Cuando salimos a la carretera zigzagueo un poco para rebasar el tráfico de la aglomeración estudiantil que sale apuradamente del estacionamiento, justo por lo cual prefiero irme lo antes posible del campus, quedando a la par de un auto el cual tiene los vidrios abajo y se escuchan voces animadas charlando entre si.
Vuelvo mi mirada hacia la derecha y me limito a sonreír por la gran fortuna que tengo.

— ¡Hey Malibú! —grito para llamar su atención sacando la cabeza por la ventana— No creas que me di por vencido, conseguí tú número, espera mi mensaje.

Los ojos castaños de Chanel me fulminan al verme y abre su boca para decir algo cuando la fila comienza a moverse, le guiño un ojo y arranco, dejándola con las palabras en la boca junto con las miradas curiosas de sus hermanos por detrás.
Río por lo bajo y escucho a Isabelle carraspear a mi lado.

— ¿Qué? —pregunto burlón ante su sonrisa socarrona.
— Tú mereces el premio al más idiota. —opina volviendo a su falso estado molesto conmigo
sup?:
espero y no me maten por la demora, recién lo acabo y tengo sueño, xd, ahí por sí ven errores o algo que se me pasó no juzguen   Y si no saben quién es Stacy Malibú búsquenlo para que sepan porque el Chandler le dice así a Chanel xd.


Última edición por jean luc. el Vie 19 Ago 2016, 2:42 pm, editado 9 veces

___________________________________________

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
evil´s lurking in the dark
you try to scream but terror takes the sound before you make it
horror looks you right between the eyes,
you're paralyzed
avatar


Ver perfil de usuario
-------
-------

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por baekhyun. el Mar 09 Feb 2016, 8:10 am

OH POR DEOS. ME ENCANTA ME ENCANTA!!! ESTA NOVELA ME TIENE DEMASIADO EMOCIONADA, AHR. 
— Eres tan exagerada a veces, Chanel, que dudo mucho de tu edad. —opina Maggie palmeando mi espalda caminando a la par de Amelie un poco detrás mío.
— ¿A veces? Por Dios, todo el tiempo, ella es tan rara que dudo en ratos que se trate de la criatura que se engendró junto a mi. —dramatiza el ojiazul sacudiéndose a propósito. 
JAJAJAJAJAJA Cada vez amo mas a Will es como la luz de mi vida. jajaja la pobre de Chanel sufre puro bullying en su familia. Ahr, no te preocupes que Amelie es mas sensata :3
Yo creía que la suerte siempre estaría del lado de las personas buenas (? NO ME CREO QUE TENGAN QUE HACER UN TRABAJO JUNTOS. ME REÍ COMO LOCA CUANDO ESTABAN DISCUTIENDO CON EL PROFESOR ERA COMO "EJEM ODIO A ESTE TIPO, POR FAVOR NO SEA CRUEL" Pero, luego llega la razón por la cual amo a Chandler:
— ¿Entonces?
— ¿Entonces qué?
— ¿Que dices? 
— Yo digo que me des tu número.
Esto es demasiado. Sí, mucho. NO PUEDO CON ESTO. LE PIDIO SU NUMERO LA CONCHA DE SU MADRE. Y ASÍ, TAN SENCILLO QUE DUELE. ES MUCHO MUJER ¡MUCHO!
En fin, el capítulo esta demasiado hermoso. [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] muero por leer la próxima ronda para saber en qué terminaran esos dos lkashda. 
avatar


Ver perfil de usuario http://life-really-sucks-a-lot.tumblr.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por chanyeol. el Jue 11 Feb 2016, 4:35 pm

Ay, deoh mío... Pensé que ya había comentado y no  que mala persona soy. Me voy a ir al infierno, pero ya que xD.
ALEXANDER SANTIAGO, tu siempre matándonos a todas, y por todas, ¿a quién me refiero? a mí  
Es que amo eterna y completamente como escribes y a cada uno de tus personajes, xfabor. Chandler es un pequeño y joven Dios que a parte de tener pinta de puto, es bellísimamente hermoso  Pls, con su prima es un amor y... ¡Dios! CUANDO LOS QUISIERON PONER EN EQUIPOS, que hace muecas de nene  shoro, es tan bello y Dios  Me matas, en serio, no se cómo puedes hacerme esto xD. Hacernos, quise decir. 
Y Chanel... Ella es un bello pan de Dios  estoy enamorada eternamente de Chanel y Chandler... ¿Cuál es su ship? Oh, Dios... se me quema el cerebro  No importa, el punto es que... Citaría todo el cap, pero ya está. Lo amé, lo amo y siempre lo amaré.
Sigue Becca
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por tango. el Jue 11 Feb 2016, 5:01 pm

Mi bello enano porrero fue bello, bello, bello
El chandler ya tenía mi amor pero, ahg, ahora es mucho más real, si eso es posible okay, es que, ¡sólo mira!

No es culpa mía el tener amistades en todos lados, mucho menos una gran cantidad de chicas, así que no me molesta en lo absoluto cuando la atención de una de ellas es dirigida plenamente a mi (...)

MALDITO PROSTITUTO. Olivia se enojará, osea, primero anda de pato coqueto meneando para todos y ahora molesta a Chanel, osea, ke c ubike, plz.

— ¿Disfrutando de la vista?
— Ya quisieras.

Repito, prostituto

Siento como que hubiera ordenando poner una pistola cargada entre nuestras cejas y apretáramos el gatillo


Chanel, mi vida, él no lo vale

[quote ] (...)es más que cierto que no suelo comportarme como una niña caprichosa a menudo pero cuando lo hago puedo lucir de lo más infantil posible (..)[/quote]

A menudo, gad, xd i kent ajajajaja

[quote ] — ¿Entonces?
— ¿Entonces qué?
— ¿Que dices?
— Yo digo que me des tu número.[/quote]

PROS TI TU TO.

— ¡Hey Malibú! —grito para llamar su atención sacando la cabeza por la ventana— No creas que me di por vencido, conseguí tú número, espera mi mensaje

Y ahora acosador Maldito Chandler, que alguien le tire un gran balde de agua helada, plssss. Pero lo amo, no lo puedo negar, lo adoro demasiado, ¡Le dice como la muñeca de Angélica! Omggg, Chandler veía los Rugrats

Me encantó, Al, fue bello Espero el próximo
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por parachutes. el Vie 12 Feb 2016, 9:59 pm


:
Capítulo 003; Dani.

baekhyun. escribió:Cuando ya todos estamos en el auto, Will enciende y nos hacemos camino hacia el instituto. Enciendo el radio y conecto mi teléfono para poner algo de música, sin embargo, soy detenida por mi hermanastro.

—No me vengas a poner a los chinos esos— dice, lo miro con el ceño fruncido y mi brazo viaja de manera automática hacia el suyo. Si había algo que Will disfrutaba, era el molestarme.
AY NO, JA JA JA JA JA
LOS CHINOS ESOS DICE Te pasás, Will

baekhyun. escribió:—Y también te la puedes imaginar en Disneyland, tenía miedo de que fuese por ahí y golpeara a los villanos de las películas. Ya sabes cómo es— Olivia ríe y asiente. Conoce perfectamente el temperamento de mi hermana menor.

—¿Saben? A nadie le importa sus historias de como viajan por el mundo. ¿Quieren cerrar la boca?— dice alguien detrás de mí. Enarco una ceja y observo a la persona que habló. ¿Cuándo Jonathan había llegado?
Jonathan tiene celos, eso pasa Como él no fue a Disneyland... comprensible, Johnny, yo hubiera querido ir también Ya pasó, bebé, ya pasó (?)

baekhyun. escribió:—Pues deberías de hablar más bajo o mejor, no hablar. Tu voz chillona molesta a todo el mundo.

—¿Disculpa? ¿Y tú quién te crees? Tengo derecho a hablar tan alto como desee, si no quieres escucharme, existe algo llamado audífonos, música y ponerla a todo volumen.

—En realidad no tienes derecho. Si a las personas a tu alrededor les molesta pueden llegar a demandarte, cariño.
Mirá quién lo dice, Amelie, el burro anda hablando de orejas Vos sos músico, no abogado, Johnny Ejemplificáme siquiera, pues. Osea, ¿por qué no te han demandado a vos también? ¿entendés? ¿qué hacés vos hablando de leyes, entonces? (?)

baekhyun. escribió:Me dispongo a escucharla, mientras más me cuenta más siento que odio al chico. Nadie hace enojar así a una de mis bebés.

—Creo que es hora de armar una bomba— digo, lo más seria posible. Olivia lanza una carcajada.

—Tranquila, creo que es de familia— Frunzo el ceño. —Se trata de Carter, el primo Jon— Abro los ojos como platos. Carter y Jon son, sin duda, una explosión de maldad. Esos chicos se creen el centro del universo y que nadie puede contra ellos, claro, agregando a sus amiguitos, Scott y Alexander, quienes no se quedan atrás en su nivel de imbécildad. Sí, esa palabra existe.

Esos cuatro son como los cuatro elementos, cuando los juntas y dices las palabras correctas puedes convocar al mismísimo demonio.
Una bomba, ¿eh? Je je je (?)

Lo que faltaba... los rubios teñidos son familia El mundo es tan, pero tan, pequeño Pero que final más intenso




Capítulo 004; Alec.

jean luc. escribió:— Eres tan exagerada a veces, Chanel, que dudo mucho de tu edad. —opina Maggie palmeando mi espalda caminando a la par de Amelie un poco detrás mío.
— ¿A veces? Por Dios, todo el tiempo, ella es tan rara que dudo en ratos que se trate de la criatura que se engendró junto a mi. —dramatiza el ojiazul sacudiéndose a propósito.

Separo mi rostro de su cabeza y muerdo sin piedad alguna su hombro con fuerza, le escucho sisear, ganándome un montón de quejas por su parte y risas por la de mis lindas hermanastras. Alzo mi puño y miro hacia el cielo como si aquello fuera toda una victoria.
Para que te quejés por algo, Will
Excelente táctica, Chanel, me encantó, simplemente ekzelenteh (?)

jean luc. escribió:Mi sorpresa es inigualable, escucharlo hablar sin blasfemia, burla o sarcasmo alguno es de lo más extraño, pero me permito tratar de apoyarle en cuanto antes y bato mis pestañas cuando el señor Rickman posa su mirada en mi.
Hago un puchero y pongo ojos tristes, rogando con la mirada que nos haga caso, incluso por el rabillo del ojo veo que Chandler se acerca y me imita, lo cual es ridículo con su pinta de chico malo de diario, ambos hacemos sonidos extraños con la garganta y murmuramos súplicas con voz patéticas de bebe.

— No.


No les salió, muchachos Y es que el hombre no tuvo ni una pizca de compasión por ellos

Me encantó eso de los pucheros, los sonidos extraños con la garganta y las súplicas con voz de bebé Me lo imaginé todo... patético

jean luc. escribió:— ¿Entonces?
— ¿Entonces qué?
— ¿Que dices?
— Yo digo que me des tu número.
Ekz kiuz mi (?) okno

jean luc. escribió:— Ahora, deja de ser tan patética, y levanta tu cara de porcelana, Stacy Malibú.
jean luc. escribió:— ¡Hasta pronto Malibú!
jean luc. escribió:— ¡Hey Malibú! —grito para llamar su atención sacando la cabeza por la ventana— No creas que me di por vencido, conseguí tú número, espera mi mensaje.
Ay Chandler y su ligera obsesión con Stacy Malibú
Comiquísimo
Bien merecido tiene el premio al más idiota

Acá los comentarios que debía de los caps de Dani y Alec

Me toca a mí Ya tengo las relaciones y la información de sus personajes organizada además de las ideas de mi capítulo en un documento, así que denme un momento para pulir las cosas, porque quiero incluir todas las tramas que tengo con ustedes así de ambiciosa (?) Nos leemos pronto


Última edición por omega. el Sáb 13 Feb 2016, 6:55 pm, editado 2 veces
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por mieczyslaw el Sáb 13 Feb 2016, 2:08 pm

gracias por sus comentarios, chicas,  me hicieron el día  
becca, esperamos el tuyo  

___________________________________________

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
evil´s lurking in the dark
you try to scream but terror takes the sound before you make it
horror looks you right between the eyes,
you're paralyzed
avatar


Ver perfil de usuario
-------
-------

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por chanyeol. el Jue 18 Feb 2016, 2:36 pm

Becca, tienes sólo hoy para subir  
Si no lo haces, Dai, ve preparando el tuyo
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por tango. el Jue 18 Feb 2016, 6:04 pm

Ay, ay, becca pls
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por chanyeol. el Jue 18 Feb 2016, 6:26 pm

Sábado... Becca tiene hasta el sábado  mi error...
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por parachutes. el Sáb 20 Feb 2016, 5:29 pm


Capítulo 005
Rebeca Pearce ; Alexander Doyle ; Jackson Barnett | omega.


Rebeca Pearce.

Termino de abotonar la camisa azul naval que he decidido ponerme y amarro mi cabello en un moño improvisado.

Tomo el ensayo que yace sobre mi escritorio.

Verifico que mi celular esté en el bolsillo trasero de mi pantalón y cierro la puerta tras de mí.

Corro escaleras abajo.

Tropiezo, pero mis manos se aferran  al pasamano y evito el desastre.

Respiro.

Me recompongo.

Sigo corriendo y llego al vestíbulo del Hall Hall en menos de un minuto.

Observo el reloj colgado en una de las paredes y... maldita sea.

Ocho cuarenta y siete.

Voy tarde.

Descarto rotundamente la idea de tomar un autobús, ya que la espera consumiría los trece minutos que me quedan. La universidad queda a diez minutos caminando desde aquí... así que, probablemente, llegaría en seis si corro y no me detengo.

Sí, definitivamente, voy tarde.


✽ • ✽ • ✽


Le doy un último vistazo a mi ensayo, sin molestarme siquiera en mirar al frente.

Esquivo como puedo los cuerpos que pasan a mi lado, pero pasa lo inevitable: choco con alguien, y veo como las tres semanas que me tomó escribir el ensayo de cuatro mil palabras de Ricardo III, se desvanecen en el aire en menos de cinco segundos.

Me lanzo al suelo para recoger las páginas que han salido volando antes de que la otra persona diga algo.

—Fíjate por donde vas, imbé...—levanto la mirada, y soy testigo de cómo sus mejillas se sonrojan; tal vez por la sorpresa, tal vez por la vergüenza, como si el hecho de que yo sea una chica cambiara la situación—. Dios, cuanto lo siento.

El chico de cabello castaño se acuclilla a mi lado y me ayuda a recoger las páginas. Lo observo por unos segundos hasta que visualizo sus ojos: son más verdes de lo que esperaba. Y eso explica por qué no se ha abalanzado sobre mí y no ha formulado una serie de preguntas acerca de cómo me había ido en vacaciones.

Lo he confundido, por milésima vez, con Dominik.

—Soy Jeff —dice, entregándome las papeletas que ha recogido. Me limito a sonreír. Por supuesto que sé quién es, pero no me interesa en lo mínimo tener una conversación con él.

Si hay algo, además del color de ojos, en lo que los gemelos Smith son completamente diferentes, es en su forma de ser. Y en las personas a las que llaman sus amigos.

—Sí, gracias, voy tarde —declaro, levantándome y caminando hacia el aula de Literatura Clásica.

—¡Espera! Yo también tengo clase con el señor Thompson.

—Oh —formulo, cuando Jeffrey ha llegado a mi lado, tomándole poca importancia.

Siento una fútil necesidad de preguntarle por su hermano, pero prefiero morderme la lengua antes que seguir hablando con él.

Cuando llegamos al salón, el profesor no ha llegado aún. Me apresuro a tomar el asiento al lado del único rostro familiar que veo: Sam Murphy.

Miro de soslayo a Jeffrey, quién toma asiento atrás, con sus amigos los revoltosos.

Doy una mirada a mi alrededor, pero no encuentro a Olivia ni a Amelie, por lo que, supongo, me registré después de ellas y no compartimos la misma clase a esta hora.

Un hombre corpulento y de cabello canoso entra a la estancia, haciendo que el cotilleo y las carcajadas de algunos se detengan de pronto.

—Sean bienvenidos de nuevo, estimados jóvenes —comienza el profesor Thompson, una vez que se ha colocado en medio del salón de clases y ha llamado la atención de todos—. Me complace ser el primero en informarles, a ustedes, que Rensselaer ha establecido ciertas actividades educacionales con el propósito de ofrecer una ayuda extra a nuestros estudiantes. Estas actividades varían, de acuerdo con la carrera que estudien —camina hacia su escritorio y extiende los brazos, abarcando simbólicamente a toda la clase—. Aquí se encuentran nuestros futuros maestros en letras —saca una carpeta de su bolso—. Voy a asignarles una pareja a todos. ¿Su tarea? Ambos comprarán un cuaderno de doscientas páginas, escribirán un ensayo sobre su compañero o compañera y deberán entregarlo en marzo del próximo año —ladeo la cabeza hacia Sam, quién hace lo mismo, y creo que tengo la misma expresión de desconcierto que él.

¿Cuál era el propósito de aquello?

El hombre comienza a mencionar nombres y aparejarlos con otros. Se escuchan quejas por parte de algunos, y suspiros de alivio por parte de otros.

—Rebeca Pearce —levanto mi mano, haciéndole saber que he llegado. El señor Thompson asiente, y mira la papeleta frente a él—. Alexander Doyle.

No.

Un nudo se forma en mi garganta y siento como mis ojos casi se salen de sus órbitas.

Me toma un par de segundos asimilar el nombre, después del mío, que ha mencionado el profesor.

Alguien está observándome desde atrás, y seguramente se trata de él.

—¡Oh! Y tengo algo que agregar —la voz del maestro se encarga de sacarme del lío mental en el que me encuentro—. Este proyecto será parte de la evaluación final de la materia. El decano Aldridge elegirá a la pareja con los ensayos más interesantes de la clase y, además de asegurarse una buena nota, habrá una sorpresa para los ganadores.

Simplemente, imposible.

—No digo que vaya a ser fácil —confiesa el profesor Thompson, que ha advertido los rostros infelices de la mayoría de sus estudiantes—, pero el esfuerzo valdrá la pena.

Volteo hacia atrás y, de inmediato, mi mirada se encuentra con la suya.

El chico de cabellera azabache ladea una sonrisa en respuesta.

—Tomen nota de lo que escribiré en la pizarra, jóvenes. Comenzaremos con la actividad la próxima semana.

Regreso mi mirada hacia el frente, haciendo uso de toda la fuerza de voluntad que tengo en este momento para contenerme y no hacer una escena por lo ocurrido anteriormente.

Primer día de clase y las cosas no podrían ser peores.

Alexander Doyle.

Tiene que ser una broma.


✽ • ✽ • ✽


—No voy a hacer tu trabajo, Doyle —repito por doceava vez en los últimos quince minutos.

Tenía al gran Alexander persiguiéndome por toda la universidad.

—¿Es que no entiendes, preciosa? —finjo no prestarle atención y sigo caminando—. Hoy tengo una cena familiar y mi padre quiere que esté en casa todas las tardes de esta semana. Demasiados compromisos —explica con cansancio—. Así que, si pudieses ayudarme...

—Olvídalo.

—Oye, preciosa —hago caso omiso y acelero el paso, tratando de alargar la distancia entre nosotros—. Preciosa. Oye, Pearce. ¡Hey! —su mano se engancha a mi brazo, obligándome a detenerme. Ladeo la cabeza lentamente hacia él, quién me suelta cuando por fin le presto atención—. ¿Acaso no escuchas, linda?

—Tres cosas... una, nunca me vuelvas a tocar —digo, levantando el dedo índice para hacer el conteo—. Dos, jamás me vuelvas a tocar —hago énfasis, pronunciando cada palabra detenidamente para que calen en su cabeza—. Tres, organiza tu tiempo o pierde tu nota. Si lo olvidabas, tenemos siete meses para entregar el proyecto —me esfuerzo para esbozar la sonrisa más falsa que puedo y me dispongo a seguir mi camino.

No doy ni siquiera un paso, cuando Alexander se coloca frente a mí. Me muevo hacia un lado, y él me imita, impidiéndome el paso.

—Maldición, ¿qué demonios quieres? —sus ojos denotan cierta incredulidad, tal vez porque no imaginaba que dijera esa clase de palabras. Y es que el chico comienza a colmar mi paciencia.

—Ayúdame, preciosa.

—Deja de llamarme así —mascullo con repulsión.

—¿Cómo? —inquiere, haciendo como que no supiera a qué me refiero—. ¿Preciosa? —ruedo los ojos. Alexander Doyle no podría ser más insoportable—. Deberías sentirte alagada, incluso, afortunada.

—¿Y por qué, según tú, tendría que sentirme así?

—No creo que un chico, en su sano juicio, vuelva a llamarte así en mucho tiempo —explica, chasqueando su lengua mientras se encoge de hombros.

—¿Sabes algo? Probablemente me sentiría indignada si, lo que acabas de decir, saliera de la boca de algún otro chico que valga la pena pero, ¿viniendo de ti? —una risita desdeñosa se escapa de mis labios antes de seguir—. Por favor, Doyle.

—¿Qué hay de malo conmigo?

—Teniendo en cuenta tu historial de conquistas, me siento casi aliviada de que pienses eso acerca de mí.

—Quién lo diría, Rebeca Pearce pasa al pendiente de mí —sonríe orgulloso, con aire triunfante.

—Es un secreto a voces, Doyle, no te sientas especial.

—Bueno, supongo que deberías retirar lo dicho —dice el chico de ojos pardos. Alzo una ceja, interrogante—. ¿A qué no adivinas a quién tengo en la mira ahora? —entrecierro los ojos, sin entender aún sus intenciones—. Olivia West.

Mis ojos se abren como platos ante tal declaración.

No, no y no.

—Olvídalo, Doyle, ella está prohibida —advierto, dando un paso hacia el frente.

—Estás celosa, ¿no es cierto?

—Por supuesto que no —aseguro, sacudiendo levemente mi cabeza. ¿En qué momento la conversación tomó este rumbo?—. Volviendo a lo que importa, pon de tu parte para hacer un trabajo decente y... eso.

Me muevo  hacia la izquierda, pero Alexander apoya su brazo en la pared, acorralándome.

—¿Y si hacemos un trato? —propone, peligrosamente cerca de mi rostro—. Si tú me ayudas, no sé, tal vez podría pagarte con... —se detiene para inspeccionarme de arriba a abajo, relame sus labios y regresa su mirada hacia mis ojos—, favores.

Ladeo la cabeza, confundida.

—¿Y qué gano yo con favo...? —me detengo súbitamente a observarlo, buscando la relación que tienen su expresión y lo que ha querido decir.

¿Favores?

Sus labios esbozan una sonrisa que irradia picardía y todo parece tener sentido.

¡¿Qué demonios?!

—Quédate con tus estúpidos favores, Doyle —digo, empujándolo lejos de mí.

—¿Qué pasa? —pregunta, y la sonrisa maliciosa en su rostro se convierte en una parodia—. ¿Qué? ¿Acaso pensaste que...? —una carcajada, demasiado exagerada sale de su boca—. Me refería a un beso, Pearce, no estoy tan desesperado —dice, fingiendo secar las lágrimas que no tiene en sus ojos.

—Nunca, en mi sano juicio, pienso besarte —repito las palabras que él  había dicho hace un par de minutos.

—No te creas, Pearce, muchas suplican por más.

Estoy a punto de abrir la boca para armar un argumento, pero alguien me detiene.

—Oye, Becks, ¿no tienes hambre?

Volteo para encontrarme con los ojos plateados que tanto quería ver. No puedo evitar sonreír abiertamente al encontrarme con el chico detrás de mí.

—¿Estás... ocupada? —pregunta, al notar la presencia de Alexander. Miro de soslayo al muchacho de cabello oscuro, quien no parece contento con la inoportuna interrupción.

—No. Ya te alcanzo, Jack —le digo. El chico de cabellera cobriza asiente sonriente y comienza a caminar.

—Disculpa, pero estábamos hablando, Pearce —manifiesta Alexander, notablemente molesto.

—Creo que ya no tenemos de qué hablar —confieso, encogiéndome de hombros. Sonríe amargamente; obviamente no está acostumbrado a que las cosas no salgan como él planea.

Le devuelvo una sonrisa genuina y reanudo mi camino. Jackson está a un par de metros, por lo que no tardo mucho en llegar a su lado.

—¡Vas a caer, Pearce! —grita Alexander a nuestras espaldas. Jackson voltea a verme interrogante, confundido por la situación.

—Luego te explico.


✽ • ✽ • ✽


—Así que... Alexander Doyle —Jackson parece comprender la gravedad del asunto. Asiento ante tal afirmación, llevando una cucharada de helado a mi boca para apaciguar mis penas—. Pobre de ti —se ríe, pero no me molesta.

—Si piensas que eso es malo, imagínate qué es trabajar con Chandler Zimmermann —interviene Chanel, sentada a mi lado—. Estuvo llamándome Stacy Malibú —Hayley suelta una risita, y la castaña golpea su brazo.

—Kurt Becher —articula Ada, resumiendo sus problemas en dos palabras.

—Voy a perder la cordura —admito, pasando una mano por mi rostro. Le doy un vistazo al reloj de mi celular y suspiro con cansancio—. Tengo clase de Gramática en tres minutos.

—Voy contigo —Jackson se levanta, dispuesto a acompañarme.

No tengo las fuerzas suficientes como para pedirle que se quede, así que acepto ir con él.

—Nos vemos luego —me despido de las tres chicas.

—¿Tienes algo que hacer hoy en la noche? —inquiere el chico de mirada grisácea cuando doblamos en una esquina.

—Pensaba ordenar mi habitación... mi equipaje llegó hasta ayer —le explico. Había pasado las vacaciones de verano en Londres a petición de mis padres, y había sobrevivido con la poca ropa que traía en mi maleta de mano estos últimos cuatro días.

—¿Sigues alquilando una habitación doble en el Hall Hall? —indaga, y yo asiento—. ¿Cuál es el propósito de tener una habitación doble si eres la única que se hospeda ahí? ¿No crees que es un poco egoísta?

—Ya, ¿pero qué tienes planeado?

—Los chicos y yo tocaremos hoy en un pub cercano a las veinte horas—comenta—, y me preguntaba si querías ir.

—No voy a perdérmelo, entonces —aseguro, antes de entrar al salón y perderlo de vista.


✽ • ✽ • ✽


Me tomó cinco minutos convencer a Alison para que me acompañara al pub y, aunque no era mi ambiente, iría solo para apoyar a mi mejor amigo.

Cuando llegamos, Gregory, Thomas, Sam, Dominik y Jackson están probando el equipo de sonido. Saludo desde la entrada a mi amigo el castaño, quien se acerca a nosotras sonriendo.

—Señoritas —saluda, con un gesto de su cabeza.

—Voy a buscar una mesa —dice Alison, alejándose.

—Te ves bien...

—Pues... llevo puesta la misma ropa que llevaba puesta temprano —hago notar, provocando una risa por parte de ambos—. Tú tampoco te ves mal.

—Gracias... supongo —responde, alzando una ceja de forma divertida.

—¡Oye, Barnett, deja a tu novia un momento y ven aquí, comenzamos en cinco! —exclama Dominik con una sonrisa burlesca. Lo miro como diciendo ¿es enserio?, y el chico de ojos azulados mueve las cejas con un deje de coquetería, mofándose.

—Supongo que me necesitan —farfulla Jack, caminando de espaldas. Suelto una risa muda, y muevo la cabeza hacia un lado, indicándole que se vaya.


✽ • ✽ • ✽




El lugar está abarrotado de personas. Y en su mayoría de chicas. Sabía que Jackson tenía un séquito de seguidoras que constantemente me pedían su teléfono, pero reunidas en un solo lugar, eran demasiadas. Atractivo, talentoso, poco ambicioso, de sonrisas genuinas y contagiosas y de humor perfecto, generoso, cortés... un caballero personificado. Es fácil darse cuenta del por qué las chicas gustan de él.

El chico en medio del escenario comienza a tocar la guitarra y, de inmediato, una sonrisa de oreja a oreja se dibuja en mi rostro.

A sky full of stars.

Jackson sabe lo mucho que me encanta esa canción.

Los grititos de unas chicas se hacen presentes cuando sus labios se acercan al micrófono y comienza a cantar, acompañado de los instrumentos de sus demás compañeros de banda. Dejándome llevar por la euforia del momento, canto desde mi lugar, moviendo mi cabeza de un lado a otro frenéticamente, recibiendo miradas extrañas por parte de Alison, quién aplaude al ritmo y se ríe de mí de vez en cuando.

Todos en el lugar cantan a gritos la última parte de la canción, acompañando al chico de ojos metálicos, terminando con una larga ovación por parte de todos los presentes del lugar.

Jack sonríe en mi dirección, y yo levanto mis pulgares en señal de aprobación.

¿Qué hice yo para merecerlo como amigo?


✽ • ✽ • ✽


—¡Hey, Becks! —exclama Jackson, indicando que me acerque. A su lado, un chico y una chica están con él—. Chicos, ella es Rebeca. Becks, él es Liam —señala al castaño, quien extiende su mano—, y ella es Nebraska —la chica de grandes ojos azules imita la acción de Liam.

—Un gusto —admito, sonriéndole a ambos.

Pero mi sonrisa se desvanece al visualizar la cabellera rubia de un chico con una guitarra colgando de su hombro, seguido por otro par de chicos.

Jonathan Lightwood y su banda.

—¿Ellos tocarán? —le pregunté a Jack, cuando estábamos alejados de sus amigos. Él asiente, pero antes de que pueda articular otra cosa, una voz se eleva por sobre todas.

—¡Hey! Pero si son Alexander Doyle y Scott Terrence... —escucho que dice una chica, y los demás presentes lanzan un grito adulador.

—¿Por qué no me dijiste que ellos venían aquí también?

—Porque no hubieses venido si te lo decía —volteo a verlo con un mohín de desagrado—. Vamos, no pongas esa cara —siento que mi intento de animarlo es más una mueca que una sonrisa—. Dame un minuto —Jack se aleja hacia el lugar en el que Gregory se encuentra, quien al parecer lo necesita.

La  carcajada de un moreno inunda una esquina del establecimiento, seguido por la de un rubio ojiazul, y lamento reconocerlos.

Nathan Roth y Carter Hudson.

Busco a Alison y a Nebraska con la mirada, pero solo doy con Liam, quien está en el bar acompañado de... ¿Scott Terrence?

¿Este lugar podría estar más lleno de plagas?

Me dirijo a la mesa de bocadillos solo para mantenerme ocupada en algo pero, a medio camino, reconozco la voz de Jeffrey llamando a...

—¡Preciosa!

Oh, no.

Avanzo entre la gente como puedo, ignorando al idiota que me sigue.

—¡Oye! ¡Estoy hablándote a ti! —su mano alcanza mi brazo con brusquedad. Me suelto de su agarre con fuerza. ¿Acaso no había entendido que no quería que me tocara de nuevo?

—¡¿Qué demonios quieres, Doyle?! —estoy molesta. ¿Esta era la importante cena familiar de la que habló temprano?

El dueño de los ojos pardos se acerca a mi rostro y ríe tontamente; es cuestión de segundos para que repare en el repugnante aroma a licor que emana de su boca.

—¡Alex! —Jeffrey llega casi corriendo y lo toma de los hombros—. Discúlpalo, ha bebido demasiado.

—¿Qué sucede? —interroga Jackson, apareciendo tras de mí, mirando con inexpresividad a Alexander, quién solo lo mira con desdén y luego desvía su mirada hacia mí, sonriendo con malicia.

—Considera lo de los favores, preciosa.

Cierro los ojos con exasperación y tenso mi quijada, esforzándome por no juramentar y lanzarle un golpe en la cara. No sé cómo describir la expresión que tiene el rostro de mi amigo en este momento, pero sé que está pidiéndome explicaciones que no tengo en este momento. Había olvidado mencionarle eso.

Entre toda la molestia que me ha causado, soy consciente de que el chico borracho frente a mí ya me ha hecho un favor enorme.

Nunca, jamás mientras esté en mi sano juicio, voy a besar a Alexander Doyle.


abre:
Re tardista yo, ¿vieron? Bueno, el capítulo salió más largo de lo que esperaba... nueve páginas de Word con la letra en font calibri 11 Lo siento, me emocioné (?) Si se aburrieron, me disculpo; si hay horrores de ortografía, también (?) Sigue Dai Saludos a todas


Última edición por omega. el Lun 19 Sep 2016, 8:48 pm, editado 3 veces
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por tango. el Dom 21 Feb 2016, 2:34 pm

Rebeca, no cielo  no aburrió para nada, ¡nada de nada! Me encantó, no sé cómo pero me provocaste mil y un cosas con este cap, hasta me inspiró mujer  
Alexander, alexander, TAS re wueno  un arrogante, idiota perfecto acosador odiable  ¡Tiene wn la mira a Olivia!  aunque a Carter eso no le agradará y ahm... A Olivia tampoco xd o sí... We. 
¡ME ENCANTÓ! Escribes bello mi cielo, es la primera vez que leo algo tuyo y me encantó, Becca  la espera valió la pena, definitivamente lo valió  
Pronto tienen mi cap bellezas ;-;
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por chanyeol. el Dom 21 Feb 2016, 3:09 pm

Dios mio, Becca, yo lo ame de inicio a fin, de pe a pa, de fe a fa... Alexander Doyle es tn hermoso.. Ame la manera en la que intentaste incluir a todos los personajes  fue tan bello... Jack es tan bello  Asi como Dai, es la primera vez -despues de tu escrito de audicion-, que leo algo tuyo y me enamoré  Estoy completamente feliz del rumbo que esto está tomando... Me enamoré de la linda de Rebecca, el hermoso de Jack y el ligón de Alexander Doyle ♥️ Los amo
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Good Girls.

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Página 4 de 6. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.