O W N
¡Conéctate y ven a divertirte con nosotr@s! :)
Si no estás registrado, hazlo y forma parte de nuestra gran comunidad.
¡La administración ha modificado otra vez el foro, y los Invitados ya pueden ver todas las secciones! Aún así, para comentar y crear temas debes tener una cuenta.

Cualquier duda, queja o sugerencia que quieras darle al staff, éste es nuestro facebook: https://www.facebook.com/onlywebnovels

¡IMPORTANTE!, los Mensajes Privados de los Invitados no serán respondidos por la administración. Te esperamos en nuestro facebook (:

Atte: Staff OnlyWns.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Extrañas criaturas [Resultados
Ayer a las 7:34 pm por WantToWrite11

» Extrañas criaturas - Arco 1. Los renacidos, capítulo 2
Ayer a las 7:33 pm por WantToWrite11

» Survive. (Audiciones abiertas.)
Ayer a las 7:18 pm por shaoi.

» trust the unknown
Ayer a las 6:18 pm por chihiro

» Valley of wolves.
Ayer a las 6:01 pm por hypatia.

» Heroes. (Muro Interactivo)
Ayer a las 4:32 pm por yagmur.

» MY POWER |Celyn|
Ayer a las 4:13 pm por peraulata

» Guerra de Sexos; muro.
Ayer a las 3:03 pm por roman.

» EL NERD | HS |
Ayer a las 1:52 pm por TecnoPanda2419

novedades

00 . 01 Anuncios del mes febrero.
00 . 02 Actualización del PROTOCOLO, nueva medida obligatoria de avatares.
00 . 03 Remodelación del foro febrero del 2017.
00 . 00 Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit.
administradora
Rumplestiltskin. ϟ Jenn.
miembros del staff
Beta readers
ϟ hypatia.
aka Kate.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ dépayser
aka Lea.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ youngjae
aka .
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Stark.
aka Cande.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Baneo
ϟ Ariel.
aka Dani.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ ceonella.
aka Cami.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Ayuda
ϟ Ritza.
aka Ems.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Charlie.
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Limpieza
ϟ Legendary.
aka Steph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ chihiro
aka Zoe.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Kurisu
aka Teph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Calore
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Eventos
ϟ ego.
aka Kalgh/Charlie.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Asclepio.
aka Gina.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ mieczyslaw
aka Alec.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Tutoriales
ϟ Kida.
aka Ally.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Spencer.
aka Angy.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Diseño
ϟ insxne.
aka Mile.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ yoongi.
aka Valu.
MP ϟ Ver perfil.
créditos.
Skin hecho por Hardrock de Captain Knows Best. Personalización del skin por Insxne.

Gráficos por y codes hechos por Kaffei e Insxne.

Quantum Eyes, Se buscan lectoras!!!

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Quantum Eyes, Se buscan lectoras!!!

Mensaje por Loupisky el Mar 30 Dic 2014, 9:09 pm


• Autor: Loupisky
• Adaptación: Es, 100% original
• Género: Ciencia Ficción
• Contenido: El contenido es suave, apto para todas las lectoras, aunque puede tener algunas palabras extrañas
• Advertencias: En el intermedio de la historia aparecerá un lenguaje y palabras propias del libro, estas serán explicadas a medida que las aprenda el narrador





Reseña:
 Elise Rice, es una joven común con una vida difícil en las manos de unos padres en extremo religiosos, generalmente ella no tenía ninguna queja sobre su vida, ser un "fenómeno" era algo común para su vida escolar, el problema ocurrió cuando en un momento de meditación, descubrió que podía crear extraños portales en el techo de su habitación y para su desgracia, su madre había visto todo.
Es así como Elise, terminó en Claudy, un centro creado "falsamente" para personas con alteraciones mentales severas bajo un cerrado contrato que no la dejaría escapar con facilidad. En ese lugar encuentra a Christian, un niño pequeño que también posee una extraña habilidad. Bajo la presión de un extraño médico que la tortura para conocer más sobre sus capacidades . Elise está encerrada en la torre de Rapunzel y solo tiene una manera de salir, la muerte o la puerta al otro mundo. ¿Cómo volver a empezar? ¿Cómo podrías estar en más de un lugar sobre el mismo tiempo?


[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]




Bueno, esta es la segunda novela que publicaré en este foro durante mis vacaciones de verano...   así que espero sus críticas, comentarios, acotaciones y buenas ganas para este proyecto que podría dejarlas un poco colgadas al principio pero todo se resuelve!!!!  creepygusta
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Capítulo I "Claudy, el instituto mental"

Mensaje por Loupisky el Mar 30 Dic 2014, 9:18 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Capítulo I


El vehículo se alejaba con lentitud. Desde la ventana con barrotes veía mi casa cada vez más lejos por la avenida, hasta que no la vi más.
No sabía a donde me llevaban, solo escuché lo del “centro mental”, aún estaba perpleja con todo lo ocurrido. Hace unas horas, si hubiese tomado una determinación correcta podría  estar tranquila en lo que llamaba mi hogar, pero el daño ya estaba hecho.
El día estaba claro y la luz se filtraba por la ventana de mi habitación, mi madre se movía por toda la casa como era su costumbre. Miré al techo mientras pensaba en el día anterior, la imagen aparecía otra vez, la cabeza me dolía cada vez que lo intentaba pero ahora estaba mejorando. El circulo era pequeño y poseía un borde negruzco, el techo ya no era rosa, era más bien verde en esa zona –todo muy extraño -. No sabía si estaba imaginando cosas o si algo raro ocurría conmigo. Mi concentración se fue y al mismo tiempo también se había extinguido el círculo del techo, justo en ese momento mi madre entró.
Tenía la mirada perdida, me preguntó si podía hacerlo otra vez, naturalmente volví a intentarlo luchando por el agotamiento mental que me provocaba. El círculo apareció otra vez y mi madre gritó.
-          ¡Robert! ¡Ven! ¡Rápido! –
Mi padre llegó en pijama, justo a tiempo para ver lo que sea que estuviese haciendo con mi cabeza, no era solo mi imaginación después de todo. Robert no dijo nada más y salió a hacer una llamadas sin siquiera mirarme otra vez, mi madre comenzó a tirar mis cosas dentro de una maleta, a su vez destrozando buena parte de lo poco que tenía.
-          ¡Hija del demonio! ¡Creación de Satanás!- me gritaba.
Yo solo me quedé mirando, tirada en la cama sin saber qué hacer. Cubrí mi cara con mis brazos en sus intentos de golpearme. Finalmente salió con la maleta y cerró la puerta tras de mí. Una hora más tarde el auto estaba fuera de mi casa. Salí con la ropa que usaba para dormir y sin resistencia me subí como un animal a su jaula.
“Instituto Claudy para problemas mentales”, mi nuevo y tentador hogar. Yo no creía estar loca, es más lo que hice fue visto por otros así que no es exactamente un problema de imaginación, el problema aquí eran mis padres. Eran algo así como extraños fanáticos religiosos, yo simplemente no lo era, pero como bien superviviente del mundo, si yo no aceptaba, no comía. Solo se podía ver o leer los materiales que ellos autorizaban, no podía tener amigos, los que no pensaban como “nosotros” eran hijos del pecado.
El centro estaba en lo alto de una colina lejos del centro de Willow, el edificio era viejo y tenía cierta similitud a las cárceles. Simplemente esperaba que no me trataran como en una. A simple vista no era tan malo, nada se podía poner al nivel de los castigos de “purificación” de mis padres. La primera vez fue cuando tenía seis años, había sacado una galleta sin el permiso de mi madre y me gané dos días en el granero sin comer. Cuando cumplí los ocho tenía la esperanza de tener una muñeca, en vez de eso me dieron una semana de encierro por esas relaciones mundanas con la vida. En fin, no es que amara a mis padres o deseara estar en casa, es más, simplemente no sé qué es peor. Será un tema de adopción a las cosas, aprender a vivir y tal vez algún día sería libre de comportarme de la manera en que desee.
Sabía que el mundo en general debía tener algo bueno, que muchas personas podrían seguir sus sueños con algún tipo de ilusión realizable, solo si vas al lugar correcto. Yo soñaba con hacer algo grandioso de la vida, buscar mi lugar y mis opciones en el mundo.
La cárcel a la cual llegué me destinó una celda, literalmente, una celda con barrotes pero sin ratas. Me contaron que era un problema temporal hasta que mi habitación estuviese lista – cómo si necesitara algo especial – no sabía realmente que querían decir con eso, no creí necesitar mucho más que la celda para sobrevivir, cuando después de todo no sabías si habían cosas peores.
El primer día no fue tan malo, afortunadamente no debía quedarme tras los barrotes y gratamente podía salir y caminar, siempre y cuando utilizara el pseudo-uniforme que todos los locos –los internos -usaban en este sitio. Este era el requisito para ir al comedor a las horas que correspondía y para entrar a la sala común, cosa que no quise hacer.
Conocí a la señora Rose, que era la encargada del proceso de adaptación de los nuevos y de hacerlos sentir “cómodos”. Ese día al menos me dejó comer en mi “habitación”, supongo que había alguien amable después de todo. Más tarde apareció un Dr. Collins quien tenía cara de ser una persona de cuidado y poca confianza.
-          Señorita Race, creo que nadie le ha explicado muy bien cómo funciona este lugar – hizo una pausa mirando con sus ojos fríos – pronto lo sabrá, mientras debe saber que soy el Dr. Collins y seré el encargado de investigarla –
-          No sé porque quiere investigarme, yo no estoy loca –
El me regaló una sonrisa algo macabra, sentí que no podría decir la verdad sobre lo que ocurrió, escuché a mis instintos para cuidar mis palabras.
-          Nuestro “Instituto” – hizo comillas con los dedos – no es exactamente lo que parece, podríamos hablar de una fachada, aquí no solo tenemos locos señorita, aquí investigamos a las cosas raras como usted –
-          No sé de qué me está hablando, ¿Qué soy yo? –
-          Tienes suerte de que este pueblo olvide rápido, mis pequeñas estrellitas no podrán ver el mundo jamás – dijo ignorando mi pregunta.
Él era como un cuento de terror de fogata, esos que luego no te dejan dormir por las noches. Hubiese preferido que esto solo fuese una pesadilla, pero aquí estaba la realidad de la manera más fea que podía tener.
-          ¿Están bien mis padres?-
-          Creo que vas entendiendo rápido, ellos están bien – me dirigió otra sonrisa – siempre y cuando colabores con nosotros Elise –
-          ¿Podré salir de aquí si hago lo que me pidan? –
-          ¿Sabes bajo qué condiciones puedes salir de este lugar? –
Negué automáticamente con la cabeza, el parecía emocionado de contarme.
-          En el auto tus padres firman un contrato en donde ellos son los únicos con la capacidad de retirarte de este lugar, para esto tu diagnostico tiene que ser lo suficientemente bueno como para que te controlen ellos o tu misma, ahora en tu caso creo que ninguna de las situaciones te favorecerán – tomo un respiro – estarás aquí hasta que mueras o algo parecido –
Se encogió de hombros, como si se tratara de un evento casual al que está acostumbrado
-          Como médico, deja mucho que desear Collins, supongo que era la única mano de obra barata dispuesta a hacer semejante trabajo –
¡Touche!

Para mi desgracia mis palabras le hicieron algo de gracia y sin poder evitarlo mis lágrimas traicionaron la imagen fuerte que planteaba dar, la guerra había comenzado.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Capítulo II "El niño y el oso"

Mensaje por Loupisky el Jue 01 Ene 2015, 10:03 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Capítulo II "El niño y el oso"


El segundo día, comencé a perder la noción del tiempo. No había relojes, calendarios o algo que no fuera la luz del sol para poder inferir sobre el paso del tiempo. La señora Rose me obligó a vestirme y a asistir al comedor por el desayuno, se habían acabado para mis las pequeñas piedades de la comida, abrió mi celda y me acompañó hasta el patio. Me explicó que casa uno de los edificios tiene una escolta para el ingreso y la salida, que más tarde conocería al mío, cuando mi cuarto estuviera terminado.
Seguí las claras flechas de neón que indicaban el comedor. El patío era cuadrado y se parecía a las plazas de juegos que había en los suburbios caros, llenos de árboles y flores, un plus agradable a tan horrible lugar. Mi sector tenía una “D”, a mis lados estaban unidos el edificio “C” y “B” frente a mí estaba el “A”, me pregunté si había alguna diferencia acerca de las personas que estaban en cada edificio y su condición, suponía que sí. El comedor estaba en el sector “C” intersectando con el “D”, era un sitio confortante – no solo por tener calefacción una fría mañana de invierno – era parecido a una cafetería, pero todo era en extremo blanco. El uniforme de los vigilantes y cocineras – blanco- el suelo, las paredes, mesas y sillas también, eso pondría enfermo a cualquiera, me molestaba tanta pureza entre tanta mierda.
Los desayunos eran como los de la escuela, claro que con un té o café con un pastelillo bastante mejor de lo que podría esperar, saque además un bol con arándanos y fresas. Las mesas estaban completamente utilizadas por personas solas, o con algún acompañante molesto, parecía que nadie hacía vida social por estos lugares. Finalmente vi a un chico de unos ocho años sentado solo en una mesa de la esquina, me parecía la compañía más certera en aquel momento.
-          ¿Puedo sentarme? – le dije realmente sin esperar respuesta pues ya tenía mi bandeja en la mesa.
-          Claro, tú debes ser la nueva. Mi nombre es Christian- su voz era dulce como la de un niño, pero su tono era claro y firme, como el de una persona madura.
-          Eso es lo que dicen cuando las noticias vuelan, soy Elise – me senté – es un placer-
Le extendí la mano y él la tomó mostrándome sus dientes blancos como la cal. Tome un sorbo de mi té y saqué un poco del pastelillo con mis dedos.
-          ¿Cuánto tiempo llevas aquí?-
-          Estoy en este sitio desde los cuatro años – tomó mi antebrazo con firmeza –yo no estoy loco, soy de los tuyos-
-          ¿De los míos? –
-          Tu sabes, los que hacemos cosas raras – suspiró – somos los fenómenos Elise –
Fenómeno, eso era exactamente lo siempre habían dicho de mi bajo otras circunstancias.  “Fenómeno” era la chica en la escuela que vestía ropas largas y sueltas, mis padres jamás permitían que mi ropa mostrara alguna forma en mi cuerpo que no fuese una amorfa, lo divertido era que nadie quería estar conmigo ese motivo, ahora yo era uno en su totalidad y nadie se alejaría de mi exactamente por eso.
-          ¿Qué clase de cosas haces tú Chris? –
-          La verdad es que sé que estoy aquí porque cuando era pequeño a veces las cosas se quemaban, honestamente era muy pequeño cuando llegué a este lugar – se encogió de hombros – no sé por qué llegué a Claudy-
De uno de los parlantes comenzó a salir una extraña música algo desafinada, al menos era clásica. Tétrica ambientación.
-          ¿Y tú que haces? –
¿Qué hago yo? , era una buena pregunta sin duda, lamentablemente ni yo tenía la respuesta.
-          Digamos que cuando me concentro en una pared, puedo formar como una mancha en ella –
Bien Elise, buena explicación…
-          Grandioso, entonces creas campos – el pequeño parecía emocionado-
-          ¿Qué son los campos? -  me sentí estúpida preguntando algo así a un niño.
Pensó un momento en lo que podía decir, luego volvió a sonreír.
-          Lo cierto es que no sé cómo son, pero alguien aquí tenía esa habilidad también – puso mala cara- se volvió como loco, los experimentos le dejaron así –
-          ¿Él sigue aquí? –
Asintió y puso cara de un evidente desagrado.
-          Lo trasladaron al sector “A”, ese es el sector más crítico – miró hacia afuera – vigilancia constante, sobre todo si no te queda nada de lucidez –
Por alguna razón, su comentario me puso la piel de gallina. Cambié el tema.
-          ¿Cómo es tu habitación? –
-          La hicieron para que no pudiera quemar nada, ni escapar-
-          ¿Qué haces para divertirte entonces? –
-          Juego aquí afuera, arboles, hojas, hormigas, leo libros. Solo no puedo volver con nada a mi habitación –
-          Los paranoicos dirían que podrías quemar todo el lugar-
-          Lo hacen, pero me dan unos medicamentos amarillos y simplemente no puedo hacer nada, ahora ya no las necesito –
Dejé la cara de duda en el aire.
-          Ya no puedo quemar nada, simplemente lo perdí-
De inmediato supe que eso era lo que iban a hacer conmigo, la idea no me parecía de ningún modo. Terminamos de comer y salimos hacia los árboles para sentarnos y tomar aire fresco.
-          ¿Tenías amigos en casa Christian?-
Negó, conocía su respuesta. Los niños de cuatro años no hacen muchos amigos, su mundo son sus padres.
-          Bueno, tenemos cosas en común… yo tampoco tenía amigos en casa- respondí algo tranquila.
Comimos un poco con cierta calma, en silencio al parecer las cosas no estaban como para continuar hablando o tal vez, él no tenía las fuerzas para hacerlo.
-          Mis padres me dejaron aquí, era pequeño y solo supe que mi habitación se quemó y ellos prácticamente me vendieron al mejor postor, como era tan pequeño, solo lamente no poder traer a mi oso de felpa, el señor tud –
En mi mente imaginé al pequeño niño con un gastado oso, solo en una habitación calcinada en sus inmuebles.
-          ¿Quién más aquí es como nosotros? –
-          Bueno hay una chica llamada Juliet, tiene seis –
-          ¿Dónde se encuentra? –
-          En su cuarto supongo, ella hace algo raro con fantasmas creo que les habla, lo hace dormida… es algo extraño, yo creo que está loca-
Al parecer a este lugar le encantaba torturar a niños pequeños, supongo que el tener más años me dejaba a la ventaja de tener un poco más de aguante a los traumas severos. Me estaba llevando todo muy bien, tal vez demasiado y podría deberse a que era más tranquilo vivir aquí que con mis padres. Sin querer comencé a llorar  a la vista del niño y cubrí mi cara con mis manos abiertas, sentí el contacto frío de unas palmas pequeñas en mi cabeza y luego sentí un leve calor que calmó un dolor de cabeza que comenzaba a producirse.
-          No llores, en este lugar no debes tener tiempo para eso…-
Su voz era cálida y dulce, era mi primer amigo y de algún modo sentí que su protección y lealtad debían ser correspondidos de la misma manera. Dejé de lloriquear y busqué en el blanco techo algo más de calma, miré al cielo que me recordaba la libertad. De pronto vi a Collins caminar desde el edificio de enfrente con su clara mirada sobre mí y Christian. Llegó hasta nosotros con su típica sonrisa tétrica dentífrica.
-          Hoy a las cuatro comenzaremos nuestra primera sesión, debes ir al subterráneo de tu torre a la hora indicada –
Sin obtener una respuesta de mi parte, se retiró mientras Chris se ponía rígido a mi lado. De pronto se puso pálido y comenzó a temblar.
-          ¿Es por Collins? ¿Te da miedo?-
El pequeño asintió y de a poco volvió a sus colores normales, se preparó para entablar algún tipo de respuesta verbal.
-          Collins no se ve mucho por aquí desde hace mucho, fue el primero en examinarme y todo se volvió horrible… no quiero recordarlo –
-          ¿Qué fue lo que te hizo ese cerdo? – pregunté preocupada.
-          Bueno… de lo que recuerdo –suspiró – tenía muchas cosas…y tuvieron que hacerme algo raro en la cabeza o mi cerebro para ver que hacía al utilizar mis habilidades –
Miró el suelo con tristeza y le imite de manera inconsciente, se me revolvió el estómago completamente por los nervios.
-          ¿Qué hay en el subterráneo? –
-          Un laboratorio muy oscuro en todo sentido… tiene baldosas blancas por todos lados, están sucias, rotas y hay máquinas y botellas con todo tipo de brebajes con artículos de dentista-

Al parecer al fin había encontrado algo que me hacía querer volver a casa inmediatamente además del Dr. Creepy.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Capítulo III: "El laboratorio "

Mensaje por Loupisky el Jue 08 Ene 2015, 4:16 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Christian me mostró el lugar y nos quedamos en el salón común, en donde nosotros y los locos nos juntábamos por horas durante el día. La habitación era amplia y alargada, estaba llena de sillones de todas formas y colores, mesitas para jugar ajedrez y cartas, estaba lleno de enfermeras así como personas exponiendo incoherencias en todo tipo de lenguajes y formas.
-          Todo un encanto este lugar – dije mirando a un anciano hablando algo extraño sobre una guerra en Vietnam.
El pequeño mostró sus blancos dientes y me tomó la mano para llevarme a recorrer la sala completamente. Llegamos hasta un rincón que no había visto, efectivamente en el lugar menos visible había un estante lleno de libros que nunca antes había visto, algo así me hacía pensar que no todo era tan malo. Mi cara de asombro hizo carcajear al pequeño.
-          ¿Sabes leer? –
El niño asintió y se sentó en un cojín dejándome la libertad de entrar en algo que era como de su propiedad, “el paraíso de los cuerdos” pensé.
-          La señora Rose me enseñó a leer, es muy buena conmigo… ya no tengo pesadillas –
Su madurez evidente me destruía, su nivel era como el mío, a pesar de que era tan pequeño. Así pasó gran parte del tiempo con los cuentos de Chris, quien sin duda alguna era un pequeño divertido que haría mis días más alegres. Finalmente, cuando dieron las cuatro, volví a mi edificio y llegué a la escalera que llevaba al subterráneo.
Había una señal clara acerca de donde estaba el laboratorio, por un momento sentí pánico al acercarme y abrir la puerta. Era todo tan sucio y blanco, completamente cerámico y gastado con manchas oscuras, que simplemente no quería suponer acerca de lo que era.
-          Es un gusto señorita Race, creí que tendría que mandar a los guardias por usted, es agradable que desee cooperar. Ahora, toma tu lugar en la camilla-
¿Acaso tenía otra opción?
Como parte de la costumbre a la obediencia en mi corta vida, me senté en la camilla y no tuve tiempo de reaccionar, en el momento que dos personas amarraban mis manos y pies. Aun así no protesté.
-          No escaparé Sr. Collins –
-          Esta no es una medida para que no escape… esto es para que no se mueva mientras realizamos el procedimiento de invasión –
Sentí nauseas mientras mi corazón latía con fuerza. Poco a poco llegaron más personas a la habitación, batas blancas, guantes de latex, mascarillas en ellos y una en mí. Lentamente sentí como todo daba vueltas y tenía muchas manos en mi cuerpo… un sonido agudo quebraba mi conciencia en las cienes, pasaron…uno…tres… el sonido, mi cabeza estallaba… el dolor… el dolor punzante, más sonido… seis… luego simplemente perdí el conocimiento.
Sentí el dolor disipado pero aún punzante, mi cabeza estaba pesada y sentía que un movimiento llevaría mi mundo hacia el suelo. Ahora al menos estaba consciente y el frío me indicó que aún me encontraba en la misma habitación, no quería abrir mis ojos por miedo a lo que tuviese en frente.
-          Abre los ojos Elise-
No quería, no podía.
Hice un intento, pero una luz potente me obligó a cerrarlos.
-          ¡Que abras los ojos ahora! – Él me gritó
Los abrí con más dolor y todo comenzó a dar vueltas.
-Ahora querida, ¿vez ese reloj? – dijo señalando lo alto de la pared blanca.
- ¿Qué reloj? – pregunté tratando de enfocar la vista.
Fue entonces que logré verlo, la posición de mi camilla estaba de un modo diferente, se encontraba inclinada, tanto como si estuviese de pie por lo que naturalmente me había resultado más complicado. Era la peor elección posible ante las maquinas del tiempo, tenía fecha y minutero automático, esos que todos querían en casa pero eran muy costosos.
-          Abre el portal, mira el reloj y abre el portal – repetía una y otra vez.
Sabía que era lo que decía, pero yo no quería obedecer… no esta vez. Collins puso cara de haber perdido la paciencia.
-          Elise, no suelo hacer esto. Pero si no cooperas, tendrás que hacer de conejillo para un experimento aún más doloroso-
-          ¿Cuál es el experimento? –
No sabía si mi pregunta había sido muy valiente o muy estúpida, pero ya me había arrepentido.
-          Ya veo donde va todo esto, pero tenemos un trato – volvió a sonrisa tétrica – Te lo haremos una vez y luego, tú decides si quieres cooperar o lo hacemos otra vez –
¡Mierda!
Ya no sabía que era lo que podía hacerme. Unas manos femeninas aparecieron por un lado a una temperatura inferior al frío glacial del laboratorio, ahora estaban a ambos lados de mi cabeza. Mi cuerpo se alertó como nunca, casi podía sentir mi sangre recorriendo bajo grandes presiones, estaba lista para correr o luchar. Comencé a tirar de las cuerdas que ataban mis manos y pies de un modo desesperado.
-          Uno, dos… tres – dijo Collins.
Una descarga eléctrica recorrió mi cuerpo dolorosamente, tanto que podía retorcerme. Entonces grité una y otra vez sin poder contenerme. Aunque sabía que fuera nadie podría escucharme, desee que alguien lo lograra. Cuando pensé que no podría más, el dolor se detuvo.
-          ¿Quieres más o vas a cooperar? –
Mi cuerpo me gritaba mientras pensaba, no creía poder resistir otra descarga. Sin embargo no quería ser expuesta a mis habilidades.
-          No quiero nada más, pero tampoco sé de qué portal me hablas –
Por un momento pareció alterado, luego de eso solo puso sonrerir.
-          Dr. Collins, solo tiene diecisiete años. No podemos seguir con ella, además la incisión podría sufrir una hemorragia severa, la necesitamos viva-
Al parecer manos frías tenía corazón… o sentido común. Ella acercó sus manos a un poste que estaba junto a mí  y abrió la llave de paso. Sentí sueño, mucho sueño a pesar de los intentos para mantener los ojos abiertos y por segunda vez, perdí todo conocimiento.
-          ¿La habitación está lista? … medicamentos… sala… ma..-

¿Mi madre?, ya no podía oír nada.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Quantum Eyes, Se buscan lectoras!!!

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.