O W N
¡Conéctate y ven a divertirte con nosotr@s! :)
Si no estás registrado, hazlo y forma parte de nuestra gran comunidad.
¡La administración ha modificado otra vez el foro, y los Invitados ya pueden ver todas las secciones! Aún así, para comentar y crear temas debes tener una cuenta.

Cualquier duda, queja o sugerencia que quieras darle al staff, éste es nuestro facebook: https://www.facebook.com/onlywebnovels

¡IMPORTANTE!, los Mensajes Privados de los Invitados no serán respondidos por la administración. Te esperamos en nuestro facebook (:

Atte: Staff OnlyWns.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» something strange
Hoy a las 12:54 am por byers.

» ♡ contrail.
Ayer a las 11:25 pm por bwiyomi.

» Who is Andrea?
Ayer a las 10:36 pm por Saeran

» new rules
Ayer a las 10:35 pm por mieczyslaw

» new rules ♡ muro interactivo
Ayer a las 10:35 pm por mieczyslaw

» Caught in a lie.-pvt
Ayer a las 9:28 pm por Karasuno

» stargirl;
Ayer a las 9:23 pm por yagmur.

» Survive.
Ayer a las 9:22 pm por changkyun.

» Crazy thoughts of a sinister mind
Ayer a las 9:22 pm por Andy Belmar.

novedades

00 . 01 Anuncios del mes febrero.
00 . 02 Actualización del PROTOCOLO, nueva medida obligatoria de avatares.
00 . 03 Remodelación del foro febrero del 2017.
00 . 00 Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit.
administradora
Rumplestiltskin. ϟ Jenn.
miembros del staff
Beta readers
ϟ hypatia.
aka Kate.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ dépayser
aka Lea.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ youngjae
aka .
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Stark.
aka Cande.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Baneo
ϟ Ariel.
aka Dani.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ ceonella.
aka Cami.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Ayuda
ϟ Ritza.
aka Ems.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Charlie.
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Limpieza
ϟ Legendary.
aka Steph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ chihiro
aka Zoe.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Kurisu
aka Teph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Calore
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Eventos
ϟ ego.
aka Kalgh/Charlie.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Asclepio.
aka Gina.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ mieczyslaw
aka Alec.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Tutoriales
ϟ Kida.
aka Ally.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Spencer.
aka Angy.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Diseño
ϟ insxne.
aka Mile.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ yoongi.
aka Valu.
MP ϟ Ver perfil.
créditos.
Skin hecho por Hardrock de Captain Knows Best. Personalización del skin por Insxne.

Gráficos por y codes hechos por Kaffei e Insxne.

say you'll stay the night.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

say you'll stay the night.

Mensaje por Invitado el Jue 17 Jul 2014, 6:24 pm

tre, mike and billie: in my heart for the eternity.

no comentar.

Invitado



Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: say you'll stay the night.

Mensaje por Invitado el Jue 17 Jul 2014, 6:52 pm

the only reason.

prólogo | calum/luke | link.

Era una noche fría en la ciudad de Sydney, el cielo se encontraba totalmente nublado y las precipitaciones de lluvia eran altas. Sin embargo, ni el frío ni la posible tormenta detuvo a un grupo de adolescentes que deambulaban por las calles en busca de algo vandálico para hacer. 

En un oscuro y maloliente callejón, una muchacha de cabellos castaños-verdes pintaba uno de los muros. Los envases vacíos de aerosol yacían desparramados en el suelo, había de todos los colores: amarillo, negro, rojo, naranja, violeta, etc. Actualmente tenía en mano una lata de color rosa, que era lo que completaría su “obra de arte”. Una vez que la pintura cubrió todo el espacio que debía, la castaña retrocedió unos pasos y admiró aquella pared. Tras unos segundos, comenzó a recoger los envases que había utilizado para aquel acto contra la policía y los metió en su mochila. 
Estaba tan concentrada en irse rápido para que no la atraparan, que no se percató de que había otra persona además de ella en ese callejón.

— Lindo cerdo — dijo una voz grave entre las sombras, haciendo que se le erizara la piel.
— Gracias, ¿supongo? — contestó para luego seguir con su tarea de borrar toda evidencia posible.
— Buen trabajo para una principiante.
— ¿Acaso crees que puedes hacerlo mejor, chico?
— Por supuesto — aquella persona salió de entre las sombras y dejó que la escasa luz natural iluminara su rostro. Para su sorpresa, era un joven y bastante guapo. Piel morena, ojos castaños y cabello color azabache — ¿Me permites? 
— Claro — dijo ella entregándole el aerosol que tenía en mano, que era de color verdoso. Él sonrió y comenzó a pintar nuevamente aquella pared, haciéndole algunos reflejos al contorno del dibujo. Emma odiaba que menospreciaran algo que había hecho, pero odiaba mucho más tener que tragarse su orgullo por bocona. 

Pasaron unos pocos minutos hasta que el desconocido, pero atractivo, chico terminó de “mejorar” su graffiti. Él volteó a verla con una sonrisa victoriosa en sus labios. No lo conocía hacia menos de media hora pero Emma ya le estaba comenzando a tener rencor. 

— ¿Qué tal? 
— Bien para un principiante — el muchacho iba abrir su boca para decir algo pero entonces un extraño, pero a la misma vez familiar, ruido comenzó a sonar no muy lejos de ellos. Tan sólo tres segundos fueron necesarios para que reconocieran la sirena policial. 
— ¡Debemos irnos! — la castaña se colocó rápidamente su mochila y comenzó a correr calle abajo, acompañada del joven. 

La sirena cada vez más cerca hasta que sus sombras dejaron de ser oscuras y se tornaron azul y rojas, estaban detrás de ellos. Si los llegaban a atrapar, ésta sería la cuarta vez en lo que iba del mes que Emma visitaba una comisaría. Sin contar el gran regaño que se comería por parte de sus hermanos y padres. 

— ¡Eh, deténganse ahora! — les ordenó un policía, el chico volteó y tomó sin pedir permiso la mano de Emma, y al pasar por una zona bastante oscura, la jaló hacia lo que era similar a una casa abandonada. El patrullero siguió de largo, dejándolos atrás. 
Sus respiraciones estaban agitadas por haber corrido tantas cuadras, y más aún siendo perseguidos por un patrullero. 
— Acabo de salvarte tu precioso trasero, deberías agradecerme — bromeó el muchacho soltando su mano.
— Gracias, supongo. ¿Cómo te llamas? A menos que prefieras que te llame ‘chico’ todo el tiempo.
— Soy Calum, ¿y tú? 
— Emma — le extendió su mano y él la estrechó —. Creo que mejor me voy a casa, de lo contrario, mi hermano me asesinará. Pero fue un gusto huir de la policía contigo, Calum. 
— Lo mismo digo, Emma. ¿Hasta nunca?
— Hasta nunca — dijo ella para luego salir cuidadosamente de aquel escondite y dirigirse a su casa, en dónde -creía ella- estaría su hermano mayor esperándola por una explicación. 

▲▼▲▼

El rugir de los motores era notable en ese alejado predio, había música y se encontraba a lo máximo que aquellos parlantes podían resistir. Gente por donde mires, besándose, bailando o incluso hablando. Era una mezcla de todo: música, gente, cerveza, motos, autos, etc. 
Una joven con rasgos similares a los de Emma se encontraba apoyada en una moto y hablando con, la que parecía, su amiga. La cuál de vez en cuando se mandaba miradas cómplices con un muchacho ubicado a unos pocos metros.

— Y dime Bunny, ¿crees que no me doy cuenta de cómo te miras con Brooks? — preguntó su amiga mirándola de manera pícara. 
— Debes estar alucinando, Leila. 
— Claro, y ahora mismo estoy viendo un duende al lado mío — comentó derrochando sarcasmo en cada palabra que salía de su boca. 
— No era necesario el sarcasmo, ¿sabes? 
— Como sea, debo irme, ya es mi turno de correr — Leila se colocó su casco y subió a su motocicleta. 

Manejó una pequeña distancia hasta una línea roja y paró, allí se encontraban los demás participantes de aquella carrera. Leila volteó a derecha y se topó con unos ojos azules como el mar, era lo único que podía ver sobre la cara de su rival debido al casco. Pero a juzgar por el cuerpo, era obvio que se trataba de un chico. Eso le resultó a la castaña, conocía a todos los que venían aquí pero estaba segura que nunca había visto aquellos ojos. 
Giró nuevamente su vista al frente, en donde se encontraba una pelirroja apenas cubierta por unos diminutos shorts y una corta playera, con dos banderines en sus brazos. 

— ¡Preparados! ¡Listos! — comenzó diciendo para luego levantar rápidamente los banderines — ¡Ya! 

Dicho esto, todos arrancaron sus motocicletas a una velocidad impresionante. Leila fue una de las primeras en salir, por lo que iba un poco detrás del primer puesto pero aún así no fue suficiente para la castaña. Persiguió a la motocicleta de adelante suyo por unos cuántos metros hasta que en una curva logró superarla, quedando ella en primer lugar. Varios trataron de vencerla pero no pudieron, hasta que en el último tramo, una persona logró adelantarse y todos lo hicieron notar, nadie nunca se le había adelantado y mucho menos en los últimos metros. 
Leila, aceleró aún más y quedó paralela aquella motocicleta, era la persona de ojos azules que creía que no había visto nunca. Frunció sus labios molesta y con una maniobra intentó desequilibrarlo, pero ni con eso pudo dejar fuera de competencia a su rival. Cuando la moto contraria, cruzó la zona de llegada, su enojo se hizo presente. ¿Quién era esa persona que había roto su hermosa racha de ganar siempre? Al ver que su velocímetro marcó el número cero, se quitó su casco y bajó de su moto furiosa. Descubriría quién fue el vencedor de aquella carrera si no quería perder su dignidad y orgullo. 

— ¡Oye tú, quítate el caso! — le gritó a la persona que se encontraba siendo felicitada por haber ganado. 
— ¿Quién te crees que eres para decirme qué tengo que hacer y qué no? — respondió aquel desconocido quitándose el objeto que cubría su rostro, dejando a la vista su cabello rubio tentadoramente despeinado, sus ojos azules y su piercing en el labio inferior. 
— ¿Y tú quién te crees que eres para venir a joderme la vida? 
— Ay linda, si piensa que tu vida está jodida porque te gané una maldita carrera, estás acabada. Esto no es Disneyland, aquí no es nada de color rosa. No siempre ganas, ¿de acuerdo? Así que si no te gusta, mejor vete a tu casa, no querrás que tus padres se decepcionen de su “buena y educada hija” — Leila frunció su ceño y podía sentir cómo si sus orejas echaran humo. La podían tratar de cualquier cosa, menos de niña rica consentida. Se acercó lentamente al rubio con paso firme.
— Mira, rubiecito, tú no me conoces y no conoces mi vida, así que cierra la maldita boca. ¿Bien? Y la próxima vez que me trates de niña rica consentida, te juro que ni tu madre podrá reconocer tu rostro de lo que desformado que estará. ¿Quedó claro? — no dijo más palabra para voltearse y volver a su lugar, pero entonces escuchó nuevamente su voz. “Nenita de papá”, Leila se giró sobre sus talones y sin pensarlo dos veces se abalanzó sobre el rubio con la intención de golpearlo. 

Las personas que estaban lograron tomarla de los brazos y separarlas del chico, quién la miraba divertido. En cambio, la castaña peleaba para que la soltaran, el enojo era más de lo que podía controlar. Ese rubio estaba ganándose su odio en tan sólo una hora, tiempo récord. 

— ¡Te lo advertí, idiota, pero se nota que no sabes con quién acabas de meterte! — Logró zafarse del agarre y aguantando toda la violencia que tenía, caminó hacia el chico.
— Sí, lo sé. Con una niñita que no tiene idea de la realidad. 
— Estás muy equivocado acerca de quién soy. Pero créeme que después de esto, haré que recuerdes el nombre de Leila Clifford por el resto de tu miserable vida. 

Fueron lo último que salió de la boca de la castaña antes de marcharse definitivamente de aquel lugar. Buscó a su amiga pero al encontrarla coqueteando con un chico, solamente se dignó a mandarle un texto diciendo que ella se largaba de allí en ese mismo instante. Fue hasta su moto, se colocó el casco y luego de unos segundos, emprendió camino hacia su casa. 

Creyeron que esa sería la única y última vez que se verían. Pero al Destino le gusta jugar sucio, y ésta no sería la excepción. 
Dicen que los opuestos se atraen, ¿pero qué ocurre cuándo polos totalmente iguales se atraen?
Invitado



Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: say you'll stay the night.

Mensaje por Invitado el Jue 17 Jul 2014, 6:58 pm

wherever you are.

capítulo 002 | wherever you are {n.c} | link.

La muchacha se encontraba acostada en su cama, con los auriculares puestos y la música alta. Totalmente desconectada del mundo exterior. 
De pronto, alguien golpea a su puerta pero al no obtener respuesta, entra bruscamente a la habitación. Brooklyn dio un saltito del susto, y estaba a punto de insultar a quien sea que haya abierto de tal manera su puerta. Pero al ver que no era nada más ni nada menos que su mejor amiga, Mackenzie, apagó la música y se quitó sus auriculares. 
La pelirroja la miró seria unos segundos hasta que rodó sus ojos y se apoyó en la pared. En ese instante, Brooklyn supo que había hecho que le molestó a Mack pero no sabía qué. 
 
—Debes estar bromeando, Brooklyn Faith Kingston. ¡El concierto es en dos horas y tú todavía no estás lista! —la morena abrió sus ojos como platos al escuchar a su amiga y se levantó rápidamente.
—¡Mierda! ¿Era hoy? ¡Perdóname, Mack, sabes que soy despistada! 
—Y vaya que lo sé… Pero eso no importa, vístete rápido o te arrastro hacia el concierto en pijamas —le advirtió su amiga antes de salir de su habitación. Brooklyn seguía maldiciéndose a sí misma mentalmente. ¿Cómo podía haber sido tan idiota de olvidarse que el concierto era hoy?
 
Agradecía tener su ropero acomodado ese día, y tomó una remera de la banda que irían a ver, una camisa gris a cuadras que llevaría atada en la cintura, unos jeans rasgados y sus converse negras. Se vistió lo más rápido que pudo y tras guardar su celular y algo de dinero en su bolsillo trasero, salió de su cuarto. 
Mack charlaba animadamente con su madre en la sala, ambas al ver a Brooklyn hicieron silencio. 
 
—¿Lista, chica que olvida el día del concierto? —bromeó Mack, a lo que respondió mirándola de mala manera. Su amiga rió y la abrazó— Despistada y todo, te quiero. Ahora vámonos o nos quedaremos afuera. 
—Adiós, chicas. Diviértanse —se despidieron de su madre y abandonaron la casa de Brooklyn. 
 
♡ ♡ ♡

Lo primero que sus ojos pudieron ver fue la gran fila que había para entrar, aproximadamente una cuadra. Si no fuera porque su mandíbula estaba unida a su cráneo, de seguro que ésta se hubiera estrellado contra el suelo. Realmente eran muchas chicas delante de ellas dos… Y dentro de ella nacía el miedo de que no pudieran llegar a entrar. Cómo siempre, tú tan positiva, se dijo a sí misma. 
Mack la jaló del brazo y se colocaron detrás de la última persona en la fila. Brooklyn se fijó la hora en su celular, faltaba una hora y unos pocos minutos para que comenzara el show. Inconscientemente, Brooklyn comenzó a temblar. 
 
—Tranquilízate, llegaremos a entrar. Deja de temblar.
—No tiemblo por eso, tengo frío —su amiga largó una carcajada tras ver cómo los dientes de Brooklyn castañeaban. 
—Ponte la camisa hasta que entremos, no quiero que te enfermes y faltes una semana al colegio. 
—Para mí sería un placer enfermarme y faltar al colegio. No soporto a los profesores ni a nuestros compañeros. La única persona que me agrada del colegio eres tú. 
 
Mientras hablaban, la fila avanzaba y el tiempo que restaba para que la función comenzara, también. En un momento, sólo faltaban unas cuatro personas delante de ellas. Cuando éstas pasaron, llegó su turno, Mack entregó sus boletos al de seguridad y éste las dejó ingresar. 
Allí dentro casi ni se podía caminar de la cantidad de gente que había, por lo que como podían, ambas trataron de avanzar hasta lo más cerca del escenario posible.  
Luego de unos minutos transcurridos, las luces se apagaron completamente y los gritos en la multitud ensordecieron a Brooklyn. Podía observar la presencia de los integrantes de aquella banda a pesar de la oscuridad. De un momento a otro, un reflector se concentró en el cantante principal, un rubio de ojos azules y estatura significativa, Luke. Brooklyn se giró para ver a su mejor amiga, quién estaba con los ojos brillándole mientras veía aquel rubio en el escenario. Dejó escapar una pequeña risa para luego voltear nuevamente hacia el frente. El reflector iluminó a un moreno que era el bajista. Cuando aquel chico fue visible para sus ojos, el corazón de Brooklyn se paralizó. La emoción que sentía antes, aumentó al verlo a él. 

♡ ♡ ♡

Faltaba poco para que el concierto terminara y Brooklyn al igual que Mack, se estaba quedando sin voz de tanto haber gritado. 
Cuando la banda terminó de tocar lo que aparentaba ser la última canción, dieron un discurso de agradecimiento a todas las fanáticas y unas palabras de amor para luego abandonar el escenario. 
La función había terminado y la multitud comenzó a moverse hacia la salida, pero Brooklyn y Mack se quedaron donde estaban. ¿Por qué? Pues tenían pases para el backstage, y las personas que tuvieran esos pases, deberían quedarse hasta después del concierto. 
Además de ellas dos, había otras diez personas que se quedaron allí dentro. Tras un breve tiempo de espera, llegó un hombre de seguridad que les indicaría el camino hasta donde se encontrarían con la banda. 
Caminaron a través de los pasillos unos cuantos minutos, hasta que finalmente llegaron a una puerta, el hombre la abrió y el grupo de personas entró. Allí dentro se encontraban los integrantes de la banda, quiénes recibieron felizmente a sus seguidoras. 
Automáticamente, todas insistieron en sacarse una foto con ellos y que le firmaran algo.
Brooklyn, luego de haber abrazado a cada uno de los integrantes, por timidez prefirió quedarse apartada del grupo. Mack hablaba alegremente con el rubio, Brooklyn no pudo evitar sentir algo de felicidad por su amiga. 
En un momento, buscó con la mirada al moreno pero al encontrarlo, se llevó con la sorpresa que éste la estaba mirando. La sangre se acumuló en sus mejillas mientras veía cómo el chico le susurraba algo en el oído al baterista. Luego de eso, quitó su mirada de él y prefirió observar sus zapatillas. 
 
—Y… ¿Te gustó el concierto? —sintió una voz al lado de ella, no pudo evitar brincar del susto. 
—Mucho, estuvo genial —contestó aún sin mirar a quién le había hablado— ¿Y a ti…? Santa mierda —susurró tras levantar la vista y encontrarse con su ídolo enfrente de ella.
—¿Cómo te llamas? —preguntó él.
—Me llamo Brooklyn, aunque me gusta más Faith.
—Yo soy Calum, pero todos me dicen Cal —ella no pudo evitar reírse ante lo que el moreno decía— ¿Qué? ¿Dije algo gracioso? 
—Es que… Dices tu nombre como si yo no lo supiera.
—Tienes razón, pero da igual. Quería presentarme como se corresponde. 
—De acuerdo, Calum, es un gusto conocerte —bromeó Brooklyn con voz graciosa y extendiéndole una mano. 
—Digo lo mismo, Brooklyn —le contestó riendo y estrechando su mano—. Me gusta tu remera.
—Gracias, y a mí la tuya.
—¿Te gusta Green Day? 
—Sip. Green Day, Simple Plan, Fall Out Boy, The Pretty Reckless…
—Me caes bien. ¿Viniste sola o con una amiga?
—¿Ves a esa chica que está hablando con Luke? —Calum asintió— Vine con ella, es mi mejor amiga. 
—Al parecer se llevan bien esos dos, ¿no?
—Sí —rieron. El mismo hombre de seguridad entró, eso significaba que el meet & greet había terminado. 
—Oye, ¿me pasas tú número? 
—Em… Sí —Brooklyn jamás hubiera imaginado que hablaría con Calum amistosamente y muchísimo menos que él terminaría pidiéndole su número— Es 122658975.
 
Calum terminó de anotarlo en su mano con la pluma que había firmado cosas y besó su mejilla. Brooklyn lo despidió con la mano para luego salir por la misma puerta que había entrado, una vez fuera, tocó el lugar donde segundos atrás los labios del moreno habían estado. Fue inevitable para ella sonrojarse sin que su amiga lo notara. 
 
—¿Y eso? Tú nunca te sonrojas, Faith —comentó Mack riendo levemente— Más vale que me cuentes que tanto cuchichiabas con Calum cuando lleguemos a casa. 
 
Los sentimientos de Brooklyn estaban al máximo. Cómo no, si su ídolo le había hablado y encima le había pedido su número. Difícilmente dormiría aquella noche con el largo día que había tenido.
Invitado



Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: say you'll stay the night.

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.