O W N
¡Conéctate y ven a divertirte con nosotr@s! :)
Si no estás registrado, hazlo y forma parte de nuestra gran comunidad.
¡La administración ha modificado otra vez el foro, y los Invitados ya pueden ver todas las secciones! Aún así, para comentar y crear temas debes tener una cuenta.

Cualquier duda, queja o sugerencia que quieras darle al staff, éste es nuestro facebook: https://www.facebook.com/onlywebnovels

¡IMPORTANTE!, los Mensajes Privados de los Invitados no serán respondidos por la administración. Te esperamos en nuestro facebook (:

Atte: Staff OnlyWns.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» tropical night.
Hoy a las 10:42 am por changkyun.

» Hope Of Morning
Hoy a las 10:13 am por Saeran

» trust the unknown
Hoy a las 10:10 am por chihiro

» Who is Andrea?
Hoy a las 10:06 am por Saeran

» Crazy thoughts of a sinister mind
Hoy a las 9:41 am por Andy Belmar.

» Palabras de estación.(Pvt.)
Hoy a las 9:39 am por Someone

» the code; audiciones abiertas
Hoy a las 9:37 am por Andy Belmar.

» Proyecto muggle (Inscripciones abiertas)
Hoy a las 9:18 am por CNCOwner.

» Happy hunger games! And may the odds be ever in your favor
Hoy a las 9:18 am por CNCOwner.

novedades

00 . 01 Anuncios del mes febrero.
00 . 02 Actualización del PROTOCOLO, nueva medida obligatoria de avatares.
00 . 03 Remodelación del foro febrero del 2017.
00 . 00 Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit.
administradora
Rumplestiltskin. ϟ Jenn.
miembros del staff
Beta readers
ϟ hypatia.
aka Kate.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ dépayser
aka Lea.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ youngjae
aka .
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Stark.
aka Cande.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Baneo
ϟ Ariel.
aka Dani.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ ceonella.
aka Cami.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Ayuda
ϟ Ritza.
aka Ems.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Charlie.
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Limpieza
ϟ Legendary.
aka Steph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ chihiro
aka Zoe.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Kurisu
aka Teph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Calore
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Eventos
ϟ ego.
aka Kalgh/Charlie.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Asclepio.
aka Gina.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ mieczyslaw
aka Alec.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Tutoriales
ϟ Kida.
aka Ally.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Spencer.
aka Angy.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Diseño
ϟ insxne.
aka Mile.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ yoongi.
aka Valu.
MP ϟ Ver perfil.
créditos.
Skin hecho por Hardrock de Captain Knows Best. Personalización del skin por Insxne.

Gráficos por y codes hechos por Kaffei e Insxne.

a little bit better.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

a little bit better.

Mensaje por khaleesi. el Miér 26 Mar 2014, 4:44 pm

A little bit better.
→ Narra Alma.
Es gracioso como la palabra "belleza" puede tener tantos significados, pero hoy en día referirse casi en un noventa por ciento a la parte física. Tiempos donde ser "atractivo" es sinónimo de ventajas, beneficios y un pasaporte hacia la felicidad. Una puerta incluso a metas que para otros son imposibles de alcanzar. 
Todos tenemos algo de nosotros que nos desagrada; y muchas veces esos nos impide vivir como queremos. Nos traen problemas, conflictos e incluso la tristeza, que conlleva a problemas mayores.
Los pensamientos negativos y oscuros me han acompañado de la mano de la presión. Empezó como algo inocente de pensar, pero hoy es una máquina de dolor.
 Pienso en mis deducciones de hace tres meses: "Es solo algo pasajero, típicos pensamientos de una adolescente"; pero dentro mío se que no es así. Siento el dolor acrecentarse y la fuerza de voluntad disminuir. Tengo éste secreto, éste susurro mudo y desagradable muy escondido. Me callo, pero quiero gritar con todo lo que tengo. Lloro, pero no ante la presencia de alguien.
Cada vez que me siento frente a un plato de comida se me revuelve el estómago, quiero tirar el plato y romperlo en pedazos. Pero debo alimentarme, si no sabrían y no pueden saber. Eso lleva a un simple deducción y acción: Si ingiero, debo liberar de alguna manera. Irónicamente, medio año atrás pensaba como algunas personas podían llegar a éste nivel, éstos límites. Y hoy lo estoy experimentando en persona. 
Las supuestas siestas se convierten en un escape durante el día. Me encierro en la pieza y lloro, lloro y lloro aún más. Sufro porque no soy como quiero ser, estallo en llanto porque siento que no estoy al nivel de los demás. De chica no cumplía las expectativas -o al menos así lo siento- y hoy me siento muy debajo de ellas. Las canciones tristes rematan todo lo que agonizo y he estado agonizando. La música parece ser mi única compañía por el momento.
¡Diablos! Me siento tan sola, tan abandonada, tan dejada. Siento que nadie me comprende, que nadie parece estar de mi lado. Creo que de repente todos se olvidaron de mi, para dejarme atrás y no volver por mi; ¿Nunca les ha pasado que parecen tener a todo el mundo de su lado, pero no sienten que en realidad están acompañados?, ¿No han experimentado esa sensación de estar rodeados, sin embargo sentirse discriminados e incluso apartados? 
Todos esos sentimientos son acatados como una bomba de tiempo. La soledad me inunda con el paso de las horas. Me siento sola. Completa y eternamente sola.
Se que mi mamá lo empieza a notar, todos alrededor lo hacen... Pero no saben que hacer, ni como decirlo. Quizás tienen miedo a preguntar, quizás esperan el momento indicado. Pero poco a poco se acaba mi tiempo.
 —¿Que te sucede?— Los ojos de mi progenitora buscan una respuesta. Emiten calma y preocupación. Por dentro me quiebro, por fuera soy dura como una roca. Busco la manera de que mis ojos no demuestren la tristeza inmensa, encuentro la forma de no delatarme. No puedo delatarme.
—Nada. Solo estoy cansada— Mamá asiente y se retira para tomar seguramente la merienda con mi abuela. Me quedo en silencio y pienso en mis palabras: "Nada" Bufo por lo bajo y repito la misma palabra. No es nada.
Las discusiones con mis hermanos se vuelven más frecuentes. Y así su poder. Las frases como "Por eso nadie te quiere", "Matate", o algo tan simple: "Mejor callate, que nadie te va a escuchar" empiezan a golpear peor que nunca. Las empiezo a creer, empiezo a dejarme llevar por tales palabras que antes eran insignificantes. Palabras que consideraba pasajeras, de hecho. Pero al parecer han venido para quedarse.
Decido callar, decido alejarme de todos poco a poco. Mamá me insiste en salir con las demás, con mis amigas y compañeras. Contesto la mayoría de los pedidos con una simple mueca y gesto, tal vez agrego un "no, porque..." y coloco una excusa bastante absurda.
No son las ganas, es la falta de confianza, la falta de voluntad. 
Todas ellas preciosas por naturaleza, todas con su ritmo altanero e impecable y yo, acá, con mi auto-estima escasa -por no decir que no tengo auto-estima alguna-.
Los meses pasan lentos, vacíos y grises. No me siento parte de mi familia. No me siento parte de nada. Se que se torna obvio, lo entiendo perfectamente. La luz en mi interior simplemente se apagó, se extinguió. Así de fácil.
En unos segundos, la vida se me ha arrebatado como si de una simple maleta se tratara.
La falta de apetito y la necesidad de no tener ningún tipo de alimento dentro de mi se supone que me haría sentir mejor. Pero no lo siento así. Aunque, prosigo con el proceso.
Sé que he llegado a otro nivel. Ya no es algo físico, no es solamente la apariencia que me importa. Temo que no encuentro nada bueno, ni dentro ni fuera. Mis supuestas cualidades presente quedan en un pasado oscuro y enterradas bajo un monto de tierra fría. Es como si mirara mi bondad, toda mi positividad y mi amabilidad por la vida despedirse corriendo de la mano. Los tres para no volver nunca más. Los defectos toman presencia en mi, y es lo único que veo y logro reconocer. 
—Vení, que te quiero mostrar algo— Mamá me toma de la mano y mi saca de mi propio trance. El programa policíaco se queda reproduciendo en la cocina y mientras, con una mueca, soy arrastrada a la habitación principal. Para mi sorpresa -y no tan sorpresa-, ella se tira sobre la cama y me encierra en un abrazo fuerte, estrujándome en una señal de afecto y amor que solo ella me puede demostrar. 
—¿Que pasa?— Pregunto, presintiendo que quizás ésto va por un camino que no me gusta. Hace días que viene insistiendo en lo que sucedía, y para no dejarla sin respuesta le indiqué que me pasaba algo, pero no qué exactamente.
—Nada, solo quería estar un tiempo a solas— Besa la coronilla de mi cabeza y suspira. Estamos unos momentos a solas, con el ambiente rodeado de tranquilidad y al mismo tiempo una tensión persistente. Al principio es incómodo, pero luego decido relajarme y disfrutar del momento.
—Ma, se te va a quemar la comida— Indico. Ella niega con la cabeza acompañada de una sonrisa y responde:
—Estefi se va a encargar, no te preocupes— Nos quedamos nuevamente sumidas y perdidas en un mutismo infaltable. Me siento acobijada, protegida, y quiero decírselo... Tengo ganas de decírselo, necesito el apoyo de alguien. —Creo que es tiempo de que me lo digas, Alma— Mis ojos se extienden en asombro y se llenan de agua. Oculto mi cabeza entre su línea maxilar y el cuello; sé que se lo tengo que decir, pero no sé como. Tengo miedo. Miedo a ser rechazada incluso más. Criticada y no auxiliada, como deseo.
—No, mami— La voz se me quiebra a medio camino, cuando sólo se han tratado de dos palabras. 
—Alma, mírame— Niego con la cabeza mientras escondo mi cara aún más. —Por favor— Susurra. Con esfuerzo y temor, acato sus palabras y la miro. Su cara está débil, siento su preocupación. Su nariz está levemente roja, algo muy característico de ella cuando está a punto de llorar.
—No puedo, mami. No puedo— Mamá niega con la cabeza y coloca con delicadeza un pelo rebelde detrás de mi oreja. Revoleo los ojos y espero su sentencia.
—Si, hija. Puedes y necesitas— La observo fijamente y decido levantarme para irme de allí. No quiero enfrentar ésta conversación, no todavía.
—No, ma. No.— Ella me tira del brazo encerrándome nuevamente en un abrazo. Pero éste no es cálido, solamente. Es demandante, exigente; y sé que es hora.
—¡Si, y si, Alma! No voy a dejar que te caigas en un pozo oscuro. Soy tu mamá, te amo y sé que algo te sucede; así que por favor dímelo— Me quedo en silencio; no sé que contestar. —¿Es por tu papá?— Me interroga. Niego con la cabeza frenéticamente. El abandono de mi papá ha quedado en el pasado, no es algo que verdaderamente me afecte. —¿Alguien te hizo algo?— Entre lágrimas, río. Nunca le ocultaría algo tan semejante; pero ésto tampoco es algo muy... simple. —¿Entonces qué, hija?, ¿Qué?
—No... yo... no, mami— ¿Como le digo?, ¿Como le explico que solamente quiero desaparecer?, ¿Como explicarle a una madre que su hija se encuentra en el peor estado de su vida?
—Por favor...— Mamá llora, está llorando conmigo ahora. Quizás compartiendo el dolor, el duelo de no ser ya la misma. Verla así me rompe el corazón. Ella que siempre ha estado para mí y yo no puedo decirle mi secreto. 
Con las fuerzas que necesito y por petición de quien más amo, reúno el coraje para comenzar a hablar.
—Mami... yo...— Comienzo, débil por sobre todo.
—Si, hija— Me alienta. Respiro hondo y busco las palabras necesarias.
—Yo... yo...
—Vamos.
—Yo... tengo algo...— No sé como decirlo. Tengo miedo de que suene demasiado malo. Irremediable, en el peor de los casos. 
—¿Qué?— La garganta se me cierra; quiero posponer todo ésto, de verdad. Pero sé que no hay más tiempo. No lo hay para mí y ella no está dispuesta a gastar más tiempo..
—Tengo un... desorden... no me quiero, mami— El dolor se hace profundo, más se expone finalmente a la luz, después de tantos meses.. Las razones se empiezan a esclarecer, y sé que ella va comprendiendo.
—¿Como?— Sé que su mente empieza a maquinar raíces de lo poco que le dije; buscando lo exacto posiblemente. —¿Te... vas al baño después de comer?— Asiento levemente. Todo parece más fácil si ella pregunta y yo simplemente digo "si" o "no". Pero igual duele; hiere de la misma manera. Duele saber que me encuentro perdida, duele sentir todo lo que siento. Y nada es bueno. 
—Perdón— Exploto en llanto, exploto por completo. Lo hice. Lo he dicho en voz alta y... y no sé si sentir orgullo o decepción. ¿Qué sigue ahora?, ¿Qué es lo que me espera? Simplemente he expresado mi problema a alguien, pero dudo que ésto vaya a mejorar de inmediato.
—Shh... está bien, mi amor. Todo está bien— Mamá me besa la cabeza y me consuela. Estoy bien. Lo dije. Estoy atónita, puedo descansar un poco más; pero sé que me queda mucho, demasiado por recorrer. —Duerme, que lo vamos a solucionar juntas— Lloro desconsoladamente, hasta que no me queda fuerza alguna. La voluntad se ha ido por ahora, mientras, descanso en los brazos de la única persona que siento que me quiere. Cierro los ojos, consumiéndome en el sueño que no tengo hace días. La última lágrima se suelta en honor a todo lo que estoy pasando y lo que todavía me queda. Pero por lo menos tengo a alguien a mi lado.
Los días pasan y el proceso de "recuperación" está a la vuelta de la esquina. La pareja de mi mamá, mi papá del alma, conversa conmigo. Me explica básicamente como será todo, pero creo que ya lo veía venir.
Un psicólogo, un nutricionista y un médico. Los tres en un paquete bastante tedioso y repetitivo. 
Escucho pero no escucho. Acato pero no planeo. A pesar de haberlo dicho, casi como un susurro, no me siento mucho mejor. Pensé que algo cambiaría, pero no es así. 
Sigo encerrándome en la pieza y lloro. Me oculto de todo el mundo. Le dije a mi mamá que no le dijera a nadie, pero sé, por sus caras, que saben perfectamente. Era obvio que sabrían, mi prima me vio salir de la pieza toda... destruida y se había quedado preocupada. 
Sus caras expresan pena, tristeza incluso. Yo también estaría triste por alguien que amo. Pero simplemente no puedo enfrentarlos cara a cara. 
Mamá no me obliga a comer, no quiere hacerlo hasta que vayamos al psicólogo. Y es comprensible, ella no puede brindarme el apoyo y el amor de una madre. Pero la raíz del problema... eso es más complicado de tratar.
Mis notas en la escuela bajan, no presto atención alguna. Ni siquiera a mis amigos, que se supone que deberían hacerme sentir mejor. Mi mejor amiga, Gisel, sabe. Necesitaba un apoyo aparte, y como siempre, ella estaría para mí. Me da consejos, pero simplemente no puedo escucharlos. No porque no sirvan, si no porque siento que no podré cumplir con ellos. 
Decidimos ir entonces a un gimnasio juntas, eso me haría bien; pero sucede todo al contrario. Obviamente, comer apenas un tercio de plato de comida e ir luego a hacer dos horas de ejercicio intensivo, pues... simplemente no es lo más conveniente. Me siento exhausta y sería simplemente otra razón para abandonar los estudios; por lo que luego de tres semanas abandono.
No estoy en la situación de otras chicas, gracias a dios. No me veo esquelética, no soy delgada al límite. Pero el dudar sobre el cariño de las personas que te rodean, el siquiera pensar que uno no tiene nada que otorgar en éste mundo... eso no es estar bien.
El día jueves establecen que es mi día de visitar al tan famoso psicólogo. Me siento nerviosa, ansiosa e incluso quiero simplemente salir corriendo del consultorio. Un miedo es qué les voy a decir a mis amigas. Salgo de la escuela y tengo que ir inmediatamente hacia allá para mi turno. ¿Les digo? No, tengo vergüenza, demasiado para decirlo. A la única que le puedo avisar es a Gisel, ella si me entenderá.
Cuando me toca sentarme frente a ese hombre extraño, me arrepiento de haber venido. Apenas me empieza a preguntar cosas me quiebro por completo. Las preguntas solo sirven para avivar ese dolor adentro mío. "¿Y porqué lo haces?", "¿Te sentís fuera de lugar?", "No te entendí, ¿No te sentís bonita?, "¿No te sentís lo suficiente?", "¿Quieres ser como ellas?" Todo es tan confuso, tan... interminable. La sesión termina y justo para cuando el dolor de cabeza es interminable. Me frustra estar en un interrogatorio donde todo tiene que ser contestado con negatividad. Al menos yo lo hago así. El desquicio me llega cuando tengo que revivir aquello de lo cual estoy libre en ese momento. En esos escasos instantes. 
Cuando termina la sesión, salgo casi trotando de allí y me reúno con mis papás. Los abrazo, los estrujo y lloro, ésta vez, en sus hombros. Es difícil, es lo más difícil que hice en mi vida, y no puedo asumir todo ésto. 
Dentro de mi cabeza estoy corriendo, lejos de todo. Lejos de lo que me hace daño.
Una melodía triste y llena de melancolía se reproduce dentro mío. La calma me inunda, a pesar de estar quebrada.
Sé que duele. Duele no quererse a si mismo y ver como otros disfrutan de ellos. Mata tener que preguntarse "¿Porque soy como soy y no así?", "¿Porqué no nací como otra persona?" y no tener respuesta alguna. No recibir una explicación, porque nadie puede contestarla. Si somos como somos, puede haber o no haber razón. Pero no tendríamos que negarnos a disfrutar de la vida por pasar el tiempo en negación y decepción de quienes somos por fuera. La huella que dejamos no se basa en quienes fuimos en la superficie, se basa en quienes somos o quienes fuimos interiormente. Lo que hicimos y no lo que no hicimos. 
Es... es como una rosa: Una rosa puede ser tremendamente preciosa por la mañana, pero cuando cae la noche ya nadie habla sobre ella queda en el olvido, y nadie habla sobre su belleza una vez que se marchita. Una rosa verdadera no es solo una imagen pasajera, si no una esencia eterna, algo memorable y que proviene del alma. 
Voy comprendiendo quien soy a medida que pasa el tiempo y no es sencillo. No es sencillo salir de un vacío, no es sencillo ver la luz después de tanta oscuridad. Pero trato, intento, fallo y logro. Debo aprender a aceptarme, debemos aprender a aceptarnos y disfrutar de todo lo bueno y quizás mejorar incluso lo malo.
—¿Hija?— Mamá me saca de mi trance con su voz tan melódica y me otorga un suave apretón en el hombro. Alzo la vista y me encuentro con esos ojos comprensivo que me han acompañado desde siempre
—¿Si?— Interrogo, en una búsqueda de que es lo que necesita. Me sonríe levemente.
—¿Pensabas?— Pregunta. Aprieto mis labios y un atisbo de sonrisa se planta en mi rostro.
—Un poco...— Parece que está a punto de pedirme una aclaración de mis pensamientos; pero se queda en silencio, sabiendo que quizás un rato a solas con mis pensamientos sea beneficioso.
—¿Como te sientes?— Su pregunta me toma por sorpresa, quedándome en un estado completamente atónito y congelado. En éstos momentos parece bastante irónico que me pida tal respuesta, sabiendo como está la tormenta y en que gravedad. Pero la lluvia se ha suavizado, ciertas nubes se han disipado y el sol parece lejano, pero presente. Sé que la única que tiene el poder de esclarecer todo ésto soy yo, y así lo necesito.
Debo esclarecerme.
Nadie tiene el poder del cambio más que yo, eso lo sé perfectamente. ¿Me aceptaré en un futuro cercano? Eso no lo sé. Después de tanto años rechazándome, es imposible que en un corto periodo de tiempo de repente me ame. Debo aprender a sonreír nuevamente, debo superar la tristeza y lo más importante: Debo aprender a convertir ésta historia dolorosa en una anécdota de la cual aprender. Es un camino largo y tedioso; pero sé que antes no tenía lo que había conseguido ahora con una simple reflexión: Esperanza. Sé que por lo menos mis padres están conmigo, mis hermanos han comprendido y mi mejor amiga también. 
Respiro hondo y tomo todo el aire necesario para lo siguiente. Me suministro las fuerzas y la voluntad para decir algo que quizás tenga poco significado, pero después de todo es un paso más hacia adelante. Uno de los muchos, con suerte.
—Un poco mejor.
codes por irwin. para own



things:

buenas(: muchísimas gracias por leer. De verdad. He utilizado el suceso: baja auto-estima. La cantidad de palabras son 3015. No tengo una canción en específico con la cual me inspiré, pero vale destacar Breath, de Sia y algunas piezas de piano de Michael Giaccino y Brian Crain. 
Quiero agradecer ahora y decir que me siento muy orgullosa de mi escrito. Creo que es un tema bastante delicado hoy en día, especialmente cuando tratamos los desordenes alimenticios. Mi meta fue reflexionar un poco y con suerte que algunos lectores lo hicieran también. 
Sin más palabras, me despido con un beso y una abrazo.
avatar


Ver perfil de usuario
---
---

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.