O W N
¡Conéctate y ven a divertirte con nosotr@s! :)
Si no estás registrado, hazlo y forma parte de nuestra gran comunidad.
¡La administración ha modificado otra vez el foro, y los Invitados ya pueden ver todas las secciones! Aún así, para comentar y crear temas debes tener una cuenta.

Cualquier duda, queja o sugerencia que quieras darle al staff, éste es nuestro facebook: https://www.facebook.com/onlywebnovels

¡IMPORTANTE!, los Mensajes Privados de los Invitados no serán respondidos por la administración. Te esperamos en nuestro facebook (:

Atte: Staff OnlyWns.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» ¿Es posible el amor? Draco y tú
Hoy a las 4:31 am por Butterfly199225

» Tell your story |nc|
Hoy a las 2:47 am por Stark.

» MY POWER |Celyn|
Ayer a las 10:32 pm por Celyn

» être dans la lune.
Ayer a las 10:30 pm por Ongniel

» Little do you know
Ayer a las 10:13 pm por Grier.

» Que estás escuchando ....
Ayer a las 10:04 pm por Grier.

» Novata en el foro
Ayer a las 8:11 pm por Cassie

» The Breakfast Club - Fichas
Ayer a las 6:56 pm por Jules

» .Look at the flowers.
Ayer a las 6:41 pm por Jules

novedades

00 . 01 Anuncios del mes febrero.
00 . 02 Actualización del PROTOCOLO, nueva medida obligatoria de avatares.
00 . 03 Remodelación del foro febrero del 2017.
00 . 00 Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit.
administradora
Rumplestiltskin. ϟ Jenn.
miembros del staff
Beta readers
ϟ hypatia.
aka Kate.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ dépayser
aka Lea.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ youngjae
aka .
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Stark.
aka Cande.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Baneo
ϟ Ariel.
aka Dani.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ ceonella.
aka Cami.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Ayuda
ϟ Ritza.
aka Ems.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Charlie.
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Limpieza
ϟ Legendary.
aka Steph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ chihiro
aka Zoe.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Kurisu
aka Teph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Calore
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Eventos
ϟ ego.
aka Kalgh/Charlie.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Asclepio.
aka Gina.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ mieczyslaw
aka Alec.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Tutoriales
ϟ Kida.
aka Ally.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Spencer.
aka Angy.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Diseño
ϟ insxne.
aka Mile.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ yoongi.
aka Valu.
MP ϟ Ver perfil.
créditos.
Skin hecho por Hardrock de Captain Knows Best. Personalización del skin por Insxne.

Gráficos por y codes hechos por Kaffei e Insxne.

Three days.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Three days.

Mensaje por Waffle el Jue 20 Mar 2014, 7:19 pm

Three days.
→ Narra Piper

Primer día

Generalmente cuando era niña mis padres discutían gravemente con palabras, raramente llegando a los golpes. Me preocupaba y trataba de interponerme entre ellos para que ya no lo hicieran, aunque mi hermano siempre me tomaba del brazo y nos encerrábamos en su habitación hasta que las cosas se calmaran un poco. Pienso que extraño esos momentos donde sólo eran palabras, más ahora mi hermano se ha ido de la casa al independizarse y estoy sola.

Sus peleas se volvieron más violentas con los años, ahora despiertan con moretones del día anterior.  En la noche la sala se vuelve un campo de batalla con sólo dos soldados de diferente bando y una  civil que tienen que ver como se destruyen el uno al otro.

Esta noche no es diferente a las demás, ellos están discutiendo ahora mismo, mientras estoy en mi habitación con los auriculares puestos y el sonido de mi teléfono al máximo. Debo confesar que antes lloraba, ahora no veo el motivo. Sí, alivia el dolor, pero eso no va a detener los golpes que se están dando.

Las primeras peleas comenzaron desde que tengo memoria, antes no habían golpes, ni gritos, sólo una pequeña discusión en la mesa. Extraño esos días

Alguien toco la puerta fuertemente y me levante rápido de mi cama para abrirla. Era mi madre, no me había dado cuenta cuando había terminado la pelea, pero tenía un moretón en su mejilla y el pelo realmente alborotado. Me aparte de la puerta para dejarla entrar, y ella se recostó en la cama. Cerré la puerta dando un último vistazo a la habitación de mis padres que estaba en frente de la mía, la puerta estaba cerrada aunque podía oír a mi padre murmurando insultos hacia mi madre y ella hacía lo mismo en mi habitación.

Siempre era igual. Discutían, se golpeaban, mi padre se iba a la habitación principal y mi madre a la mía buscando consuelo. Ella lloraba en ese momento, mi alma se partió un poco al verla así. Triste y desconsolada, pensando en que había hecho al casarse con semejante ingrato infiel.

Yo no creía que mi padre era así, tuvo un momento de debilidad al serle infiel a mi mamá y no pudo parar más. Mi madre le había escrito hace años una carta a él. Ella había descubierto todo sobre su amante, nos lo dijo a nosotros.

— No puedes tener todo el control de las personas, cuando lo haces pasan problemas. Y aunque todos tienen que tener cierta libertad, cuando es demasiada se vuelve un problema. Eres libre de hacer cualquier cosa, lo que quieras, aunque esas acciones no sean exactamente buenas.  Pero piensa en esto antes de hacer cualquier cosa: Podrías separar a toda tu familia con una sola de esas acciones, por la debilidad de tu carne, por tu egoísmo. Podrías perjudicar a muchas personas aunque no quieras, porque para cada acción hay una reacción.

No puedes justificar ninguno de tus actos, estabas consciente de que estos traerían consecuencias y lo hiciste. Ahora la pregunta es, ¿por qué?

¿No hicimos algo bien? ¿Necesitabas demostrar cuanto nos amas?

El truco no te funcionó tan bien como esperabas.— Decía el mensaje.


La primera vez que oí la palabra amante salir de sus labios mi corazón se rompió completamente. Pensé sobre cómo pudo hacernos eso, por qué lo hizo. Y así me lamente mucho tiempo. Él no se atrevía a mirarme a los ojos, aunque yo si podía verlo. Lo amo y que tenga un amante me lastimó, pero cuando me dio la ley del hielo me rompió el corazón mucho más.

Después de aproximadamente un mes todo volvió a ser como antes. Antes de todo el lío, aunque un tiempo después la rutina de gritos y golpes comenzó o tras vez. Y nunca volvió a cambiar.

Ahora volviendo al presente, me senté en la orilla de mi cama viendo a mi mamá. Está miraba al techo fijamente, había parado de llorar y me comenzó a hablar con un tono tranquilizador en su voz. Se tocaba frecuentemente el golpe que tenía en la mejilla.

— Para que tener hijos si no hay nadie que te pueda ayudar cuando estoy verdaderamente en peligro. — Odiaba, simplemente detestaba cuando comenzaba a hablar de mí como si yo tuviera la culpa de todo, ¿por qué lo hacía? Ella se casó con mi padre, no yo. Ella es la causante de su propio dolor. SU tono de voz cada vez aumentaba más, no podía decir nada, estaba en blanco. SI se quiere descargar conmigo, que de todo lo que pueda ofrecer.— Lo iba a dejar antes de tenerte, pero me embarazó, porque no quería estar sólo. Me atrapó, ¿quién crees que te tuvo que andar cuidando después? –Mencionó las últimas palabras con una voz muy aguda, me dieron nauseas— Yo, no él papi que tu quieres y amas.

Me había guardado muchas cosas, demasiados llantos para contarlos, pero ella fue capaz de hacer que mis ojos se pusieran rojo y comenzaran a brotar lágrimas de estos. Me hacía daño con cada palabra que pronunciaba.

— Si no querías más hijos hubieras abortado y ya – escupí. Lo próximo que vi fue a mi madre levantándose de la cama, poniéndose rápidamente en frente de mí con su brazo levantado y un dolor punzante en mi mejilla izquierda.

La toque, estaba caliente.

Se fue de mi habitación cerrando la puerta fuertemente tras ella. Me limpie los ojos con una toalla pequeña que estaba encima de la mesa de noche y lo volví a dejar allí, tenía el pijama puesto. Así que me acosté en la cama donde antes había estado mi madre, no sé donde había ido ella. Posiblemente al sofá o a la antigua habitación de mi hermano.

La luz estaba apagada, cerré los ojos y disfrute de la paz que me traía el silencio. Poco a poco mis parpados se fueron cerrando hasta que me quede completamente dormida. El día siguiente era sábado, por lo que trataría de dormir el mayor tiempo posible.

Segundo día

La luz del sol se colaba por mi ventana, haciendo que abriera los ojos lentamente. Lo primero que revise era mi celular, aunque no tenía ningún mensaje aun. Mi madre había roto el Router ayer cuando se tropezó con el peleando con mi padre. No me importaba demasiado, no tenía vida social ni dentro ni fuera del mundo del internet. No me atraían tanto esas cosas, aunque a veces sólo lo usaba para las tareas de la escuela y otras cosas varias.

Mi madre tocó la poeta después de un tiempo. La abrió lentamente y yo me quede en la cama, viéndola a los ojos. No podría decir si estaba triste o contenta. Pero sólo su tono de voz era suave, tranquilizador. Rara vez era así.

— ¿Puedes venir al comedor un momento…—Las palabras costaron salir de sus labios, se tuvo que aclarar la voz para sólo decir el apodo que me iba a dedicar— … amor?

Obedecí sin emitir ningún sonido, con mis pies descalzos seguí a mi madre hasta el comedor, mi padre estaba sentado allí. Supuse que nos estaba esperando a nosotras, así que tome un asiento en frente de él y apoye mis manos en la mesa de caoba. Mi madre se sentó al lado de él y los dos me vieron fijamente a los ojos, lo cual me dio un poco de terror al principio.

— Tenemos que hablar hija – Dijo tranquilamente mi padre. “Ahora me dirán sobre su divorcio y todas esas cosas”, pensé.— Hemos estado hablando y creo que lo mejor para nosotros sería…— Sí, divorcio—… intentarlo otra vez y asistir a terapia de parejas.

¿Qué clase de mentira asquerosa acababa de decir este hombre? Sinceramente no me di esperanzas. Mientras más te importe más te dolerá perder.

— ¿Estás de acuerdo con eso? Prometemos intentarlo, por tu bien – Preguntó mi madre. Asentí con la cabeza, y ellos mostraron unas pequeñas sonrisas mientras se tomaban de las manos. No dudaría, tenía un mal presentimiento. Y Aunque el resto del día transcurrió demasiado normal y se podría decir lindo, todavía no estaba segura de lo que intentaban hacer.

Estaban tratando de perdonarse los intentos de homicidio entre ellos, tratando de tener el prototipo de familia perfecta. No lo lograrían, y si lo hacían sería un milagro.



Tercer día

Desperté como cualquier día normal y corriente.

Me preocupe instantáneamente, el sueño se había ido completamente de mí y ahora prestaba más atención a las cosas, podía escuchar un pequeño lloriqueo en el salón. Así que me levante y salí de mi cuarto para ver que ocurría allí. Camino al salón pude ver que la puerta de la habitación de mis padres estaba cerrada. La curiosidad me invadió y peque un oído contra la dura madera, no logré escuchar nada más que el sonido ahogado de la ducha. Mi padre estaba despierto, abrí un poco la puerta para poder ver adentro y divise una maleta abierta con algunas cosas en ella.

No.

No estaba pasando.

No ahora.

No hoy.

Pensé que lo intentarían.

Me lo dijeron.

No, me lo prometieron.
Una cosa es vivir junto a tus padres, otra muy diferente es cuando tu padre se va a de la casa. Unas lágrimas pidieron paso para salir de mis ojos, aunque se los negué. No lloraría, trataría de no llorar. Soy fuerte me repetí.

No lo soy, soy débil. Fingir ser fuerte me ha destrozado por dentro toda mi vida, pero ahora sólo quería llorar, que mis lagrimas escaparan libremente. Poder desahogarme con eso, cómo lo hacía mi madre en estos momentos

Oí como la puerta del baño se abría y cerré la puerta con cuidado de que no me escuchara nadie. Mis pies me guiaron hasta el salón, donde mi madre estaba apoyada con los ojos inyectados en rojo. Su rostro estaba escondido en un pañuelo completamente húmedo de lágrimas y mocosa nasal. Creo que me oyó venir, ya que cuando aparecí por el marco de la puerta ella desvió su mirada de la salida hacia mí. Sus ojos reflejaban lastima y arrepentimiento, me miro con cara de “oye, tu padre se va de la casa aunque te prometimos que lo intentaríamos, ¿me perdonas?”.

Negué con la cabeza y ella sólo emitió un sollozo, no la perdonaba, nunca lo haría. A ninguno de los dos. Me senté al lado de ella, mirando a la nada, apoyando todo el peso de mi cuerpo en el sofá. No necesitaba pensar sobre esto, mi padre se iba de la casa. Tal vez lo vería una vez al mes, una vez al año, o nunca lo volvería a ver.

Recordé de niña que íbamos de vacaciones a un centro recreativo que quedaba a más de 400 kilómetros de casa. Cuando teníamos hambre en el camino mi padre siempre sacaba un balde del maletín y se estacionaba a la orilla de la carretera, donde habían sembrado arboles de jocotes, sus hojas sabían prácticamente igual. Mi padre siempre decía que cuando era niño comía de estas cuando tenía hambre y ni un centavo para comprar algo.

Con mi hermano tomábamos las hojas más bonitas que encontrábamos y las echábamos en el balde hasta llenarlo. Mi madre sólo nos veía sonriendo desde el auto y tomaba unas cuantas fotos.

No me había dado cuenta de cuando mi padre había salido completamente listo de la habitación, con una maleta en la mano, vestido con su elegante traje de negocios. No iba a un viaje del trabajo, iba a abandonarnos. Me limpie las lagrimas de las mejillas antes de que el viera.

Miro a mi madre y ella rompió en llanto. Se acerco a él y trató de abrazarlo, aunque él la rechazó empujándola bruscamente.

— Puedo cambiar –sollozaba— Edward, por favor, yo puedo… Sé que puedo –Las lagrimas caían de su rostro como cataratas mientras rogaba a mi padre. Yo también estaba llorando, no soportaba ver esa escena. El negó con la cabeza, sus ojos se fijaron en mí, y por primera vez en lo que recuerdo, me vio llorando.

Sus ojos se pusieron rojos y me di cuenta que también lloraría, así que aparto su vista de mi y fijo sus ojos en mi madre. –No hay nada que puedas hacer –escupió con u poco de desprecio en su voz. Mi madre sólo se arrodillo en el suelo y lloraba desconsoladamente, tuve el deseo de ir y abrazarla, aunque ella temblaba y me daba un poco de miedo, nunca la había visto así.

Me levante del sofá y vi los ojos de mi padre, unas pequeñas lagrimas salieron de ellos y me acerque para abrazarlo. Lo apreté contra mí, como si nunca más lo fuera a volver a ver. El hizo lo mismo, cortándome la respiración, aunque no me importo en lo más mínimo.

Todas las peleas, como lo he visto maltratar a mi madre, pero también estaban los momentos felices, pocos, pero eran oro. Aun así, ellos podrían tener otros hijos, otras parejas. Pero yo sólo tenía un padre y lo extrañaría con todo mi corazón.

— Prometo venir a verte, no dejaré a mi hija sola. – Dijo con voz entre cortada, nunca en mi vida lo había visto llorar, ni un poco, ni una sola lagrima. Lo amaba, amo a mi padre, ¿por qué tengo que separarme de él? Dejó un beso en mi frente y me separo delicadamente de él. Había dejado la maleta en el suelo para abrazarme, así que la tomo de nuevo y abrió la puerta de la salida lentamente. “No lo hagas”, pensé, “No habrá marcha atrás”

Y salió de la casa, cerrando la puerta tras él. Dejando una marca permanente de dolor que jamás se irá.

Mi madre dio un pequeño grito de dolor, yo me quede allí, no podía estar pasando. Corrí hasta mi habitación y cerré con seguro la puerta. Sólo quería estar sola. Tome una almohada y la apreté contra mi rostro. Grite con todas mis fuerzas, cómo si todo el dolor se pudiera ir con ese simple acto. Las lágrimas brotaban de mis ojos como si fuera una reserva de agua con fugas. Mi corazón finalmente estaba destrozado.

Estuve así por aproximadamente dos horas, cuan do el llanto hizo que me doliera la cabeza comencé a tranquilizarme. Me quede dormida, con las lagrimas secas en mis mejillas, cansada del sufrimiento que había tenido todo este día. No podía oír a mi madre, aunque había tocado la puerta unas cuantas veces. Yo sólo podía responder entre sollozos, una frase. Sólo una, porque mi voz se cortaba si trataba de decir más.


“No me digas nada, porque duele”


Dos semanas después

Esta iba a ser la primera vez que veía a mi padre después de que se fue de casa. Estaba un poco emocionada, y a la vez triste. Mi mente formulaba cosas incoherentes y dañinas, aunque trataba de ignorarlas voces de mi cabeza, la de mi madre estaba presente.

— Yo me tengo que quedar contigo, más el es libre para andar con sus mujeres y ser el súper papá por una vez al mes ¿verdad? –Me escupió esas palabras a la cara, mi estomago se estrujó un poco al oírla. No le hago caso a la mayoría de sus comentarios, aunque no puedo evitar que me hagan daño.

Cuando mi padre llegó escuche su auto aparcarse enfrente de la casa, así que salí rápidamente sin despedirme de mi madre y entre al auto con él. Se había dejado la barba e iba elegante, yo al contrario estaba ligeramente despeinada y mi ropa no era tan digna de verse en público.

Pasé una tarde feliz. Llena de abrazos de parte de mi padre y besos para él de parte mía. Lo extrañaba, había olvidado lo que era pasar tiempo con él, de librarme un poco de tus responsabilidades y sólo disfrutar el momento.

Regrese a casa y me despedí de él, quería llorar de nuevo. Fue como verlo otra vez partir de allí. Mi mente me hizo pensar cosas de nuevo, podría tener un accidente de aquí hasta el apartamento que había alquilado y que compartía con mi tío, podría morir de un infarto, o peor, no volvería a verlo nunca más.

Entre a la casa, mi madre no estaba. Me volví a encerrar en mi cuarto, me puse los auriculares y encendí el teléfono. La música retumbaba en mis oídos, cerré los ojos  y me acosté en mi cama. Me había vuelto una persona muy dormilona este año. El sueño se comenzó a apoderar de mí, la última frase de la canción que pude escuchar me recordó  que estaba en un mal momento de mi vida. No quiero que me digan nada, porque sé que en el fondo todo tienen un poco de razón, y duele.

Pero tratare de ser fuerte, superare todos los problemas, buscaré ayuda. Porque sola no puedo hacerlo y soy consciente de eso. Quiero gritar al mundo lo que me pasa, que todos sepan. Pero, ¿de qué serviría? La gente sólo pensaría que quiero llamar la atención, porque algunas personas son buenas para juzgar, pero no para comprender.

Quiero a alguien que me comprenda completamente, se que en un futuro tendré a esa persona. Cuando me case, tratare de elegir a la persona adecuada, no quiero que mis hijos sufran lo que estoy padeciendo ahora. Que a mi corta edad lo único que ellos tengan en mente es que aprovechen a ser jóvenes, y no que piensen que sus padres se separan y se culpen de cada cosa. Cuando ellos no tienen nada que ver con eso.

En un futuro yo seré feliz, lo sé, me esforzare en eso. Me pregunto qué propósito tendrá todo mi sufrimiento de ahora, pero tal vez pronto lo sabré. Y para ese entonces tratare de hacer las cosas bien.

Sólo no me mencionen las cosas que pasaron, quiero ver hacia adelante y caminar hacia la felicidad. No las mencionen, no lo hagan.
Don't speak
I know just what you're saying
So please stop explaining
Don't tell me 'cause it hurts

.



Llalalalalal:


Hola, bueno, tiene 3,015 palabras.
Me inspiré en la canción "Don't Speak" de No Doubt.
Use el suceso de "Problemas familiares"
ESPERO QUE LES GUSTE :oooh:
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.