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Los chicos de piedra | n.c | ¡Resultados!

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Re: Los chicos de piedra | n.c | ¡Resultados!

Mensaje por Diamandis. el Dom 16 Mar 2014, 7:59 pm

Verlarc. escribió:Me dije que no más colectivas, pero esta nc no se puede pasar por alto. La idea me encantó y los roles...no sé por cuál ir :c pero ya veré.


The truth is… I love you
Te entiendo, a mí también me sucede que digo: "No más colectivas!" y acabo audicionando igual xD. Me alegra que te guste la idea, ahora veo tu ficha c:
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Re: Los chicos de piedra | n.c | ¡Resultados!

Mensaje por Diamandis. el Dom 16 Mar 2014, 8:23 pm

Verlarc. escribió:

Katherine Collins
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Nombre completo del PJ: Katherine Elizabeth Collins
Chico: Liam Payne
Rol: Primos.
Escrito de tu autoría:


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Begin Again {os:
Ocho meses atrás…
Mi teléfono sonaba por enésima vez y yo seguía ignorándolo. No valía la pena contestar porque sabía lo que iba a escuchar; unas hipócritas palabras provenientes de una persona hipócrita.
Unos fuertes y repetitivos golpes provenientes de la puerta de mi departamento, hizo que dejara de ver por la ventana. Fruncí mi ceño y caminé hacia ésta.
― ¿Por qué no contestas mis llamadas? ―Fue lo primero que escuché al abrirla. Levante mi mirada para ver como lucia. Seguía siendo atractivo, pero su mirada ya no era la misma. Sus ojos habían perdido el brillo; no eran aquellos ojos de los cuales me enamoré.
― ¿Qué haces aquí? ―le pregunte volviendo a bajar mi mirada para que no viera mis ojos cristalizados―. Te dejé en claro que ya no quería nada de ti.
― ¿Ignorándome? ―preguntó con un tono sarcástico.
―Dime que no pensabas que te iba a llamar, porque sabes que no soy así ―le respondí volviendo a levantar mi mirada.
―Solo quiero que me dejes explicarte lo que sucedió esa noche, permíteme hacerlo. ―Lo miré a los ojos y deje que saliera algo parecido a una risa.
―Vete. ―le ordené cerrándole la puerta en las narices.
― ¡Quiero explicarte! ―gritó desde el otro lado.
― ¿Explicarme como te devorabas a aquella chica? Creo que con lo que vi lo tengo todo claro. ¡Ahora vete! ―Le grité de vuelta.
Estuve allí por tres minutos, esperando a que él me dijera que todo había sido un error y que aquella chica era la que había saltado hacia él y le había robado aquel maldito beso. Pero solo escuché sus pasos a través del pasillo.

Presente...
―Oh vamos Andrea ―me dice Jess golpeando mi brazo―. Tienes que salir con algún chico…no, en verdad DEBES salir con algún chico.
―Eso ya no es para mí ―le respondo tomando mi taza de café.
― ¡Por Dios! ―habla Abby con exageración―. Llevas ocho meses sola, ¡Ocho!
― ¿Y qué? Me siento bien estando sola. Ustedes bien saben que no quiero volver a estar dentro de mi habitación y comiendo helado por unas semanas, como ya ocurrió.
―Pero Andy, eso sucedió hace ocho meses y ya lo has superado. Ese tipo era un verdadero dolor de trasero y nosotras muchas veces te lo dijimos ―declara Jess.
―Eso es verdad, tú no nos escuchaste porque estabas loca por aquellos dos metros de sensualidad.
― ¡Abby! ―regaña Jessica―. No ayudas.
―En verdad, ninguna ayuda. Quiero estar sola y así lo haré nada de citas o salidas a clubes…Sola.
Al momento de terminar mi maravillosa frase, ambas se echan a reír de forma cómplice. Rápidamente deje mi taza a un lado y me puse de pie.
― ¡¿Qué rayos han hecho?! ―exclamo captando la atención de todos en el lugar.
―Baja la voz pequeña Andy ―dice Abby mientras toma de mi brazo para sentarme.
―Ahora son ustedes el dolor de trasero ―comento―, díganme inmediatamente que es lo que han hecho.
―Bueno… ―comienza Jess―. Tyler tiene un amigo el cual está de paso por la ciudad y bueno, hicimos que guardara un día para ti; así le puedes enseñar lo bonito del lugar.
Fulmino a ambas con mi mirada y les digo: ―Merecen la muerte, pequeños pedazos de mi…
―Alto ahí ―dice Abby―. Recuerda el frasco de groserías.
― ¿Se puede saber cuándo tengo esta cita con ese chico?
―Mañana ―responde Jess.
―Ustedes me volverán loca ―les digo dramáticamente―. Pero iré a esa estúpida cita. Y no quiero que ustedes caigan en mi departamento para ayudarme con mi ropa o el maquillaje iré como yo quiera.
―Oh bueno sí es así esperamos a que dejes el pijama atrás, pequeña ―comenta Jess.
―Acabas de arruinar mi plan. ―Nos quedamos en silencio, para luego explotar en risas.
***
Según mis lindas amigas, debía estar en un café hoy a las tres en punto y el reloj marcaba las dos. Suelto un bufido y levanto las mantas hasta mi cabeza para ahogar el ruido del grito de frustración que sale. Cuando todo desaparece, me levanto con un paso perezoso para llegar hasta el baño y darme la ducha más rápida del mundo.
Mis amigas en verdad me conocían cuando me decían que dejara el pijama atrás, porque ese era mi plan. No quería impresionar al misterioso chico, pero mis planes cambiaron a último minuto. Un lindo y floreado vestido esperaba en mi cama junto a unos tacones. Llevaba un tiempo sin usarlos sólo porque a él no le gustaba como me vía con ellos.
Antes de salir, me detuve frente al espejo. Todo el sufrimiento había quedado atrás y aquí se encontraba mi nueva yo.
*** 
Mi canción favorita sonaba a todo volumen por los auriculares. Levanto mi mano para detener al taxi más próximo y así emprender camino hasta el café. Le doy la dirección al chofer y me acomodo en el asiento. La profunda letra de la canción hace que la cante en silencio y otra vez él viene a mi mente. Nunca pudo entender aquella bella canción y tampoco hizo el esfuerzo de hacerlo.
― ¿Señorita? ―habla el chofer―. Ya estamos aquí.
Elimino todo pensamiento acerca de él y le doy las gracias al hombre para luego bajarme.
Me quedo de pie en la entrada buscando con la mirada a algún chico estando solo pero no lo encontraba. Un ligero toque hizo que me girara para encontrarme con un apuesto chico.
― ¿Andrea? ―pregunta con una sonrisa cálida.
― ¿Eres el amigo de Tyler? ―le respondo.
―William ―me responde señalándome una mesa vacía. Antes de poder sentarme, él ya se encontraba sacando mi silla para que yo pudiera sentarme.
―Gracias ―le digo―. Y bueno, creo que me debería disculpar por mis amigas, ambas son un tanto imprudentes.
―No te preocupes, tuve el gusto de conocerlas un par de días atrás y son un verdadero
―Dolor de trasero ―le interrumpo antes de que pudiera terminar.
―Iba a decir encanto pero sí tú lo dices ―dice riéndose entre risas.
― ¿Decir trasero es inapropiado en la primera cita? ―pregunto sin pensar.
―No lo creo, decir trasero es lo más normal del mundo.
―Sí, ya lo creo ―le digo negando con la cabeza mientras él se ríe tirando su cabeza hacia atrás.
Así continuamos el resto de la cita, entre risas y… ¿coqueteos? Tal vez. Ya se había hecho tarde y debía marcharme. Como todo caballero, me acompañó hasta las afueras del café para que pudiera coger un taxi.
―Esto es lo más raro para mí, ¿lo sabes, no? ―le digo deteniéndome.
―Lo es también para mí. ―me dice mientras las comisuras de su boca se elevaban. Sin haberlo invocado, él aparece en mis pensamientos. ¿William debía saber acerca mi terrible ex?
Antes de que pudiera decir alguna palabra él ya estaba hablando: ― ¿Sabes que es más raro que esto? Mi familia y sus películas de Navidad. La vemos todos los años y siempre son las mismas. ¡Me sé los diálogos!
―Sí eso es raro ―le comento mientras me rio―. Ha sido un gusto, William.
―El placer ha sido mío, querida Andy. ―Un taxi había llegado y yo estaba dispuesta a tomarlo pero su mano me detuvo. ― ¿Nos volveremos a ver?
―Sí así lo quieres ―le respondo. Dejo mi camino libre y me subí al taxi. Miré por la ventana para ver su cautivadora sonrisa y luego volví mi mirada hacia el camino.
Estos ocho meses había gastado mi mente en pensar que todo lo que el amor hacia era romperse, quemarse y terminar. Pero todo eso había cambiado el día de hoy, todo estaba comenzando de nuevo.
¡Ficha aceptada!
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Mensaje por Diamandis. el Jue 20 Mar 2014, 11:36 am

:meh:
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Mensaje por mindless el Jue 20 Mar 2014, 3:02 pm

Audicionen
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Re: Los chicos de piedra | n.c | ¡Resultados!

Mensaje por pinkfloyd. el Jue 20 Mar 2014, 3:41 pm

a ver, bel. ¿por qué no me he enterado de que has abierto estas audiciones, ah? .l. jódete. la idea me parece genial, totalmente. ¡y sí! ¡me voy por el libre! adoro la idea y te adoro a ti, oie zí. te quiero mucho y ya te dejo mi ficha<33

"The truth is… I love you".
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Re: Los chicos de piedra | n.c | ¡Resultados!

Mensaje por pinkfloyd. el Jue 20 Mar 2014, 7:59 pm


bina seeley.
[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]
Nombre completo del PJ: Bina Laila Seeley Bramley.
Chico: Luke Hemmings.
Rol: Se conocieron por internet.
Escrito de tu autoría:


capitulo 04:
No logro despegar la mirada de mi computadora, necesito terminar mi trabajo de literatura. Es algo que simplemente no puedo dejar para cualquier día. Lamentablemente, esa es otra de mis extrañas obstinaciones. Una de las cuales quiero —y debo— dejar atrás. Escribo tecleando fuerte, y luego, furiosamente, observo la hora que indica el aparato.

Ocho con cuarenta y nueve minutos.

— ¡Oh, demonios! —mascullo mientras calculo cuanto tiempo necesitaré para poder alistarme. Debería darme una ducha, arreglar mi cabello —con la ayuda de la estilista más genial del mundo, la rebelde Mitch Moran. Mi completa y totalmente inadaptada madre— y conseguir tiempo extra para lograr terminar mi proyecto.

La puerta de mi habitación se abre lentamente, y la cabeza de cabello castaño con largos mechones rubios de mi madre se asoma, para luego preguntar sí tengo la menor idea de cuando comenzaré a ser algo más sensata y sí moveré mi trasero para ponerme ese vestido rojo.

— ¡Darian! ¿Realmente no estás emocionada? —pregunta, abriendo la puerta completamente y entrando, para luego acercarse hacia mi diminuto escritorio—. Vamos, nena, que no he comprado esa clase de vestido para que no muestres ni una pizca de interés en él.
— Mamá. Realmente me importa el baile, ¡la única cosa es que no puedo apagar mi cerebro! ¡Está siempre funcionando y recordándome los miles de deberes que debo hacer! ¡Y ni siquiera me pagan por ello, lo cual no para nada justo! —reclamo, obteniendo la mirada divertida de mi madre.
— ¡Eres igual a tú padre! ¡Nunca quieres divertirte! —comenta, mientras sale de la habitación riendo. Simplemente, Mitch Moran es increíble.
— ¡Oh, vamos! —grito de vuelta. Observo un punto fijo en la pantalla de mi ordenador y asiento sonriendo. Ha llegado la hora, Hollens.

Me levanto de mi asiento y corro hacía el baño. Me miro y levanto el dedo corazón hacía el reflejo. Qué desastre de cabello.

— ¡Soy realmente un asco! —comento a la alfombra de baño. Me desvisto y entró a la ducha. Abro la llave de la agua fría y un montón de agua me cae en la espalda. Doy un gritillo y enciendo rápidamente la llave del agua caliente. Cuando la regulo, observo al champú y le pregunto—. ¿Nunca te había ocurrido eso? Es bastante tonto, ¿no?

Probablemente, sí Luke —o cualquier persona cuerda— me viera, pensaría que soy una total lunática. ¡Y qué lunática! No sé ocultar mi nerviosismo ni mucho menos disimularlo de algún modo. Este era mi fin.

Restriego y lavo mi cuerpo y cabello, cantó canciones sobre las grandes mujeres en el mundo y sobre lo increíblemente lejos que yo estaba de ser una Madame Curie. La canción tiene poco sentido y mi cabeza comienza a procesar la tonta canción. Que idiotez. Cada mujer podía ser una Madame Curie si ella se lo proponía. No volvería a cantar esa canción. Termino mi ducha, envuelvo mi cuerpo y mi cabello en una toalla para luego comenzar a cepillarme los dientes. La inseguridad me ataca por la espalda. No estaba totalmente segura de sí debía realmente ir al baile y ser una rosa roja. Quizá era algo demasiado romántico y demasiado loco. Digo, ¿realmente a un chico le iría a importar que una chica se estuviera muriendo por él? ¡No! ¡Sonaba demasiado ridículo! Y mucho menos sí ese chico era Luke Hemmings.

Este, sin duda, era mi fin.

* * *


Luego de pensarlo varios minutos sentada sobre la tapa de el inodoro, decidí que quizá simplemente podía ir a desahogarme y decirle lo mucho que me gusta su cabello despeinado, sus ojos azules, su nariz ligeramente respingada, sus labios y sin olvidar el piercing en ellos. Asombroso. ¡Podía decirle lo que me apetecía en el momento que me apetecía sin que el supiera quien era yo!

¡La vida me sonríe!

Salí del baño y corrí hacía mi habitación, donde, mi mamá esperaba con todos sus utensilios de peluquería sobre mi cama. Me dio una mirada desaprobando mi retraso.

— Lo lamento, lo lamento —pedí disculpas mientras daba media vuelta y abría mi pequeño clóset con las pocas prendas de vestir que me podía permitir—. Simplemente... —comencé, mientras tomaba el vestido y le quitaba el plástico que lo cubría. Era un vestido simplemente bello. Rojo, por supuesto. De tirantes cortos de tan solo cinco centímetros, escotado de la espalda, ajustado a la cintura y suelto hacía abajo—. Realmente estaba dudando sí debía ir.
— ¿Dudando? ¡Pero, Darian! ¿Cómo? —ya veía venir el regaño. La interrumpí lo antes posible. Algo, que se considera una hazaña si eres un Moran. Callar a Mitch sí era una hazaña.
— Digo, dudo que a un chico le sea muy agradable que le digan un montón de cosas sobre su forma de ser... sobre su físico y esas cosas, sin tener ni la maldita idea de quien le habla. ¡A nadie le gustaría! Supongo, a mi no.
— Creo, que tienes la razón. ¡Pero eso no importa! Irás y harás que ese chico caiga a tus pies.

Me coloqué mi vestido y me senté en la vieja silla de mi escritorio. Y se puso manos a la obra. ¡Mi mamá realmente era una artista en ello! Arregló mi cabello en pequeñas e insignificantes ondas y se preocupo de que quedara realmente suave, me maquilló y me colocó sus vieja joyería la cual nunca usaba y yo no pretendía usar en mucho tiempo.

— ¡Oh, oh! ¿Sabes que vendrán en una limusina? ¿Puedes creerlo? —todavía sentada, reí y aplaudí nerviosamente.
— Tiene que ser una broma. Realmente pensé que te recogerían en algún autobús escolar o algo similar, pero, ¿una jodida limusina? —tapó su boca con su mano, sonriendo—. Lo lamento, no repitas esas cosas.
— Mamá, tengo diecisiete años. Sé lo que debo decir y lo que no.
— Sí, lo sé. Solamente quiero recordar cuando eras solo una niña de cuatro años que fue al jardín de niños diciendo que todo era "Jodidamente genial".

Cuando estuve lista, me dirigí hacía la puerta y me coloqué mi abrigo. Miré a mi mamá y ella sonrió: — Patea traseros en esa pista, Darian.

Caminé fuera, bajé las escaleras y esperé inmovilizada fuera del edificio donde nos habríamos movido hace unos años. Fue cuando la limusina paró en el barrio de mal gusto. Aquella monstruosidad no tenía nada que hacer aquí. Me senté en el espacioso asiento y conté a las chicas sentadas. Diez. Once conmigo y faltaría solo una. La limusina se mueve rápidamente por toda la ciudad hasta llegar a una calle rodeada de bonitas casa. ¿Qué? Zoe vive allí. ¡Zoe vive allí! ¿Zoe era una rosa roja? ¿Estaría conmigo? ¿Estaría en una situación tan loca cómo la mía? Alto, incluso su hermana podía ser una rosa roja, Barbara. Digo, ¿no es cualquier chica? Pero... Barbara no tenía problema alguno para declararse. Esto era increíble. Cualquier chica de mi escuela podía vivir allí. No solo Zoe.

Observo subir a la chica y quedo totalmente pensativa bastante tiempo. Ni siquiera logro darme cuenta de que hemos llegado. Sujeto mi vestido y bajo rápidamente. La misma chica misteriosa estaba totalmente nerviosa. Me armo de valor, me acerco a ella sigilosamente y le digo: — Venga, tranquilízate. Todas sentimos lo mismo, pero es la única oportunidad que tenemos.

* * *


Miró sonriendo por todos lados. La emoción y la adrenalina recorre todo mi cuerpo. Busco con la mirada a Luke y no se me hace visible. Un chico me toma de la cintura y me lleva a bailar una canción bastante pegajosa.

— ¿Esa rosa es para mí? —pregunta, señalando la rosa en mi mano. Sonrió amablemente y niego con la cabeza.
— Lo lamento.
— No importa.

Miró alrededor y Luke no está. Resignada, lamento que el chico no haya venido. Es una lástima y la sangre me quema por dentro de la rabia. Cuando me acerco hacía las puertas del gimnasio, estoy dispuesta a arrepentirme infinitamente de mi tonta decisión de venir. Digo, ¿un chico cómo Luke vendría? Por supuesto que no. Qué ingenua. De un momento hacía otro, choco contra alguien. Observo al alto chico en un traje elegante y abro mis ojos de par en par.

— Una rosa roja —murmura él. ¡Luke Hemmings sí vino al baile de las rosas rojas! ¡Luke sí vino! ¡Lo hizo! ¡Un chico cómo Luke sí viene a los bailes cómo estos! ¡Es imposible de creerlo! ¡Qué genial! Nerviosamente, empujo la rosa hacía su pecho torpemente. Lo cual provoca su sorpresa y frunce el ceño sonriendo—. ¿Mí rosa roja?

No, idiota. Soy la rosa roja de tu abuelo.

— Yo... eh.... —tartamudeo y me avergüenzo de mi comportamiento. ¡Creía ser una chica segura de si misma! Qué fracaso. Mi voz sale como la de un pitido—. ¡Sí! Por supuesto, Luke.
— Oh, genial. Pero vaya, pensé que debías entregar la rosa, no empujarla contra el chico.
— Lo lamento, es en serio. Estoy nerviosa, oh, ¿realmente ni siquiera puedo ser normal por una noche? —pregunto, observando el cielo fuera del gimnasio. Al igual que yo, intenta encontrar lo que tanto miro, no lo logra, ríe y observa la rosa entre sus manos. Había pasado parte de mi semana pensado tanto en cómo él se vería en traje y allí estaba, golpeando cada expectativa que tenía en mente. Muy guapo.
— Acabo de llegar. Vamos a bailar. ¿Qué me dices? —pregunta. Sonríe y me dice, algo avergonzado—. Disculpa si tropiezo o algo por el estilo, soy un horrible bailarín. Deberás disculparme.
— No puede ser tan malo —digo divertida.

Nos acercamos a la pista y la música todavía es enérgica. El me toma de las manos e intentamos bailar. No hace ningún movimiento bien. Oh, sí. Luke Hemmings realmente es un horrible bailarín. Observo sus ojos azules y el sonríe de lado. Pensamos exactamente lo mismo. Nada de bailes normales. Asentimos y comenzamos a movemos cómo dos indios intentando hacer algún tipo de ritual para que la lluvia vuelva a caer en sus tierras. Reímos incontrolablemente y la gente nos mira extrañados. No puedo lograr que nada me avergüence mientras bailo de un modo totalmente raro con Luke. Repentinamente, la música pop cambia a una balada de los 80' I'll be over you de Toto resuena en los parlantes. Él toma mis brazos y acerca mi rojo cuerpo al suyo, hace que mis brazos rodeen su cuello y comienza bailar lentamente. Intenta no tropezar y acerco mi cabeza a su pecho. La canción que más haría llorar a mi madre, hacía que fuera la mejor noche de mi vida.

Él toma mis brazos y acerca mi rojo cuerpo al suyo, hace que mis brazos rodeen su cuello y comienza bailar lentamente. Intenta no tropezar y acerco mi cabeza a su pecho. Sentí que traicionaba a mi madre, sonriendo y bailando felizmente la canción que le habría roto el corazón, pero rápidamente imaginé lo que diría mi madre: '¡Te pareces tanto a tu padre! ¡Siempre preocupándose por todo! Estaré bien'. Cierro los ojos y le digo lo que estoy pensando a Luke, lo suficientemente bajo para que lo que le diga sea confidencial. Un secreto entre nosotros.

— Ayer... ayer soñé contigo.
— ¿Soñaste conmigo? —suspiró—. ¿Y qué ocurría? ¿Era un sueño húmedo? —pregunta, sonriendo triunfalmente sobre su gracia. Reí y negué con la cabeza.
— ¡No, no! Soñé contigo. Y que nos besábamos. Y... aunque sabía que no era real, desperté, ilusionada —le digo, y sueno más como un poeta desesperado que una chica de diecisiete años.
— Espero que la ilusión siga estando allí, porque me muero por hacer realidad tu sueño —murmura, haciendo un gesto soñador.

Pestañee intentando despertar de la locura en la que estaba metida y suspiro, diciendo: — La magia de Disney.

— ¿Qué? —logra escuchar y frunce el entrecejo.
— Has sonado cómo un príncipe de Disney —le dije—. Ya sabes, con eso de hacer realidad los sueños.

Lanza una carcajada y le digo, sonriente: — Cambio de tema. ¿Te soy sincera? La verdad es, que hace un tiempo, prefería el Rock antes que el amor. Creo que has logrado cambiar mi teoría de vida.

Lo observo levantar sus cejas sorpresivamente y sonreír divertido.

— ¿Eso es difícil?
— Muy. Realmente en una hazaña si consideras mi forma de ser, ¿sabes? —hago una pausa y recuerdo sus ojos auzles—. Creo que tienes unos... muy lindos ojos. Azules —le comento y luego agrego, como una niña—. ¡Y me gusta tu cabello!
— Oh. ¿No te vas a burlar de mi cabello? —pregunta riendo.
— ¿Por qué lo haría?
— No lo sé. Todos lo hacen —murmura, acercando aún más mi cuerpo al suyo.
— Creo que se pierden a un maravilloso chico por el simple hecho de que no les agrade tu cabello.

Ríe y murmura: — Qué romántico es todo esto. Nunca pensé qué...

— Oh, Dios. ¿Estoy siendo estúpidamente romántica, no? —lamente aterrorizada. ¡Estaba asustándole! Aquello no podía ser cierto. Solté el agarre alrededor de su cuello, el cual nos mantenía juntos agradablemente y bajé mis brazos resignada. No puedo hacer esto—. Lamento todo eso.
— No, no. No me molesta que seas estúpidamente romántica. Es tu noche, cariño —ladee mi cabeza hacia la derecha y arrugué el entrecejo. ¿Es mí noche? Observo a Luke morder su labio nerviosamente y juguetear con su piercing. Agita su cabeza y la sombra de una sonrisa aparece mágicamente. Toma entre sus manos mi cintura y me acerca a él seductoramente. Temo derretirme frente a él en ese mismo instante y quedar en completo ridículo frente a todo el mundo.
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Re: Los chicos de piedra | n.c | ¡Resultados!

Mensaje por bigtimerush. el Vie 21 Mar 2014, 12:24 pm

linda, la idea me ha parecido bastante atractiva. tengo sueño, como podrás notar, pero me rehusé a irme a dormir sin comentar aquí (?) me encanta, en serio. tal vez audicione, tal vez no, ya veremos. mi nombre es mey y es un placer.<3
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Re: Los chicos de piedra | n.c | ¡Resultados!

Mensaje por Diamandis. el Vie 21 Mar 2014, 12:42 pm

shadow. escribió:Audicionen
Exacto!   
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Re: Los chicos de piedra | n.c | ¡Resultados!

Mensaje por Diamandis. el Vie 21 Mar 2014, 12:48 pm

pinkfloyd. escribió:a ver, bel. ¿por qué no me he enterado de que has abierto estas audiciones, ah? .l. jódete. la idea me parece genial, totalmente. ¡y sí! ¡me voy por el libre! adoro la idea y te adoro a ti, oie zí. te quiero mucho y ya te dejo mi ficha<33

"The truth is… I love you".
¡Eddieeeeee! Al parecer no muchos se dieron cuenta, ah. Jodete vos .l. y que bueno que te gustara la idea, ¿vas por el libre? Mmmm... creo que tengo una idea de cuál es el chico que elegiste lol. Yo también te quiero<33 ahora veo tu ficha c:
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Re: Los chicos de piedra | n.c | ¡Resultados!

Mensaje por bomb. el Vie 21 Mar 2014, 1:03 pm

Hola, amé la idea y aunque me dije que ya no audicionaría en más ene cés, las ideas que crean son demasiado afkjafjagf Y entonces no me puedo resistir T-T Soy Diana y pues, en un ratito te dejo mi ficha :3

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Re: Los chicos de piedra | n.c | ¡Resultados!

Mensaje por Diamandis. el Vie 21 Mar 2014, 1:06 pm

pinkfloyd. escribió:

bina seeley.
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Nombre completo del PJ: Bina Laila Seeley Bramley.
Chico: Luke Hemmings.
Rol: Se conocieron por internet.
Escrito de tu autoría:


capitulo 04:
No logro despegar la mirada de mi computadora, necesito terminar mi trabajo de literatura. Es algo que simplemente no puedo dejar para cualquier día. Lamentablemente, esa es otra de mis extrañas obstinaciones. Una de las cuales quiero —y debo— dejar atrás. Escribo tecleando fuerte, y luego, furiosamente, observo la hora que indica el aparato.

Ocho con cuarenta y nueve minutos.

— ¡Oh, demonios! —mascullo mientras calculo cuanto tiempo necesitaré para poder alistarme. Debería darme una ducha, arreglar mi cabello —con la ayuda de la estilista más genial del mundo, la rebelde Mitch Moran. Mi completa y totalmente inadaptada madre— y conseguir tiempo extra para lograr terminar mi proyecto.

La puerta de mi habitación se abre lentamente, y la cabeza de cabello castaño con largos mechones rubios de mi madre se asoma, para luego preguntar sí tengo la menor idea de cuando comenzaré a ser algo más sensata y sí moveré mi trasero para ponerme ese vestido rojo.

— ¡Darian! ¿Realmente no estás emocionada? —pregunta, abriendo la puerta completamente y entrando, para luego acercarse hacia mi diminuto escritorio—. Vamos, nena, que no he comprado esa clase de vestido para que no muestres ni una pizca de interés en él.
— Mamá. Realmente me importa el baile, ¡la única cosa es que no puedo apagar mi cerebro! ¡Está siempre funcionando y recordándome los miles de deberes que debo hacer! ¡Y ni siquiera me pagan por ello, lo cual no para nada justo! —reclamo, obteniendo la mirada divertida de mi madre.
— ¡Eres igual a tú padre! ¡Nunca quieres divertirte! —comenta, mientras sale de la habitación riendo. Simplemente, Mitch Moran es increíble.
— ¡Oh, vamos! —grito de vuelta. Observo un punto fijo en la pantalla de mi ordenador y asiento sonriendo. Ha llegado la hora, Hollens.

Me levanto de mi asiento y corro hacía el baño. Me miro y levanto el dedo corazón hacía el reflejo. Qué desastre de cabello.

— ¡Soy realmente un asco! —comento a la alfombra de baño. Me desvisto y entró a la ducha. Abro la llave de la agua fría y un montón de agua me cae en la espalda. Doy un gritillo y enciendo rápidamente la llave del agua caliente. Cuando la regulo, observo al champú y le pregunto—. ¿Nunca te había ocurrido eso? Es bastante tonto, ¿no?

Probablemente, sí Luke —o cualquier persona cuerda— me viera, pensaría que soy una total lunática. ¡Y qué lunática! No sé ocultar mi nerviosismo ni mucho menos disimularlo de algún modo. Este era mi fin.

Restriego y lavo mi cuerpo y cabello, cantó canciones sobre las grandes mujeres en el mundo y sobre lo increíblemente lejos que yo estaba de ser una Madame Curie. La canción tiene poco sentido y mi cabeza comienza a procesar la tonta canción. Que idiotez. Cada mujer podía ser una Madame Curie si ella se lo proponía. No volvería a cantar esa canción. Termino mi ducha, envuelvo mi cuerpo y mi cabello en una toalla para luego comenzar a cepillarme los dientes. La inseguridad me ataca por la espalda. No estaba totalmente segura de sí debía realmente ir al baile y ser una rosa roja. Quizá era algo demasiado romántico y demasiado loco. Digo, ¿realmente a un chico le iría a importar que una chica se estuviera muriendo por él? ¡No! ¡Sonaba demasiado ridículo! Y mucho menos sí ese chico era Luke Hemmings.

Este, sin duda, era mi fin.

* * *


Luego de pensarlo varios minutos sentada sobre la tapa de el inodoro, decidí que quizá simplemente podía ir a desahogarme y decirle lo mucho que me gusta su cabello despeinado, sus ojos azules, su nariz ligeramente respingada, sus labios y sin olvidar el piercing en ellos. Asombroso. ¡Podía decirle lo que me apetecía en el momento que me apetecía sin que el supiera quien era yo!

¡La vida me sonríe!

Salí del baño y corrí hacía mi habitación, donde, mi mamá esperaba con todos sus utensilios de peluquería sobre mi cama. Me dio una mirada desaprobando mi retraso.

— Lo lamento, lo lamento —pedí disculpas mientras daba media vuelta y abría mi pequeño clóset con las pocas prendas de vestir que me podía permitir—. Simplemente... —comencé, mientras tomaba el vestido y le quitaba el plástico que lo cubría. Era un vestido simplemente bello. Rojo, por supuesto. De tirantes cortos de tan solo cinco centímetros, escotado de la espalda, ajustado a la cintura y suelto hacía abajo—. Realmente estaba dudando sí debía ir.
— ¿Dudando? ¡Pero, Darian! ¿Cómo? —ya veía venir el regaño. La interrumpí lo antes posible. Algo, que se considera una hazaña si eres un Moran. Callar a Mitch sí era una hazaña.
— Digo, dudo que a un chico le sea muy agradable que le digan un montón de cosas sobre su forma de ser... sobre su físico y esas cosas, sin tener ni la maldita idea de quien le habla. ¡A nadie le gustaría! Supongo, a mi no.
— Creo, que tienes la razón. ¡Pero eso no importa! Irás y harás que ese chico caiga a tus pies.

Me coloqué mi vestido y me senté en la vieja silla de mi escritorio. Y se puso manos a la obra. ¡Mi mamá realmente era una artista en ello! Arregló mi cabello en pequeñas e insignificantes ondas y se preocupo de que quedara realmente suave, me maquilló y me colocó sus vieja joyería la cual nunca usaba y yo no pretendía usar en mucho tiempo.

— ¡Oh, oh! ¿Sabes que vendrán en una limusina? ¿Puedes creerlo? —todavía sentada, reí y aplaudí nerviosamente.
— Tiene que ser una broma. Realmente pensé que te recogerían en algún autobús escolar o algo similar, pero, ¿una jodida limusina? —tapó su boca con su mano, sonriendo—. Lo lamento, no repitas esas cosas.
— Mamá, tengo diecisiete años. Sé lo que debo decir y lo que no.
— Sí, lo sé. Solamente quiero recordar cuando eras solo una niña de cuatro años que fue al jardín de niños diciendo que todo era "Jodidamente genial".

Cuando estuve lista, me dirigí hacía la puerta y me coloqué mi abrigo. Miré a mi mamá y ella sonrió: — Patea traseros en esa pista, Darian.

Caminé fuera, bajé las escaleras y esperé inmovilizada fuera del edificio donde nos habríamos movido hace unos años. Fue cuando la limusina paró en el barrio de mal gusto. Aquella monstruosidad no tenía nada que hacer aquí. Me senté en el espacioso asiento y conté a las chicas sentadas. Diez. Once conmigo y faltaría solo una. La limusina se mueve rápidamente por toda la ciudad hasta llegar a una calle rodeada de bonitas casa. ¿Qué? Zoe vive allí. ¡Zoe vive allí! ¿Zoe era una rosa roja? ¿Estaría conmigo? ¿Estaría en una situación tan loca cómo la mía? Alto, incluso su hermana podía ser una rosa roja, Barbara. Digo, ¿no es cualquier chica? Pero... Barbara no tenía problema alguno para declararse. Esto era increíble. Cualquier chica de mi escuela podía vivir allí. No solo Zoe.

Observo subir a la chica y quedo totalmente pensativa bastante tiempo. Ni siquiera logro darme cuenta de que hemos llegado. Sujeto mi vestido y bajo rápidamente. La misma chica misteriosa estaba totalmente nerviosa. Me armo de valor, me acerco a ella sigilosamente y le digo: — Venga, tranquilízate. Todas sentimos lo mismo, pero es la única oportunidad que tenemos.

* * *


Miró sonriendo por todos lados. La emoción y la adrenalina recorre todo mi cuerpo. Busco con la mirada a Luke y no se me hace visible. Un chico me toma de la cintura y me lleva a bailar una canción bastante pegajosa.

— ¿Esa rosa es para mí? —pregunta, señalando la rosa en mi mano. Sonrió amablemente y niego con la cabeza.
— Lo lamento.
— No importa.

Miró alrededor y Luke no está. Resignada, lamento que el chico no haya venido. Es una lástima y la sangre me quema por dentro de la rabia. Cuando me acerco hacía las puertas del gimnasio, estoy dispuesta a arrepentirme infinitamente de mi tonta decisión de venir. Digo, ¿un chico cómo Luke vendría? Por supuesto que no. Qué ingenua. De un momento hacía otro, choco contra alguien. Observo al alto chico en un traje elegante y abro mis ojos de par en par.

— Una rosa roja —murmura él. ¡Luke Hemmings sí vino al baile de las rosas rojas! ¡Luke sí vino! ¡Lo hizo! ¡Un chico cómo Luke sí viene a los bailes cómo estos! ¡Es imposible de creerlo! ¡Qué genial! Nerviosamente, empujo la rosa hacía su pecho torpemente. Lo cual provoca su sorpresa y frunce el ceño sonriendo—. ¿Mí rosa roja?

No, idiota. Soy la rosa roja de tu abuelo.

— Yo... eh.... —tartamudeo y me avergüenzo de mi comportamiento. ¡Creía ser una chica segura de si misma! Qué fracaso. Mi voz sale como la de un pitido—. ¡Sí! Por supuesto, Luke.
— Oh, genial. Pero vaya, pensé que debías entregar la rosa, no empujarla contra el chico.
— Lo lamento, es en serio. Estoy nerviosa, oh, ¿realmente ni siquiera puedo ser normal por una noche? —pregunto, observando el cielo fuera del gimnasio. Al igual que yo, intenta encontrar lo que tanto miro, no lo logra, ríe y observa la rosa entre sus manos. Había pasado parte de mi semana pensado tanto en cómo él se vería en traje y allí estaba, golpeando cada expectativa que tenía en mente. Muy guapo.
— Acabo de llegar. Vamos a bailar. ¿Qué me dices? —pregunta. Sonríe y me dice, algo avergonzado—. Disculpa si tropiezo o algo por el estilo, soy un horrible bailarín. Deberás disculparme.
— No puede ser tan malo —digo divertida.

Nos acercamos a la pista y la música todavía es enérgica. El me toma de las manos e intentamos bailar. No hace ningún movimiento bien.  Oh, sí. Luke Hemmings realmente es un horrible bailarín. Observo sus ojos azules y el sonríe de lado. Pensamos exactamente lo mismo. Nada de bailes normales. Asentimos y comenzamos a movemos cómo dos indios intentando hacer algún tipo de ritual para que la lluvia vuelva a caer en sus tierras. Reímos incontrolablemente y la gente nos mira extrañados. No puedo lograr que nada me avergüence mientras bailo de un modo totalmente raro con Luke. Repentinamente, la música pop cambia a una balada de los 80' I'll be over you de Toto resuena en los parlantes. Él toma mis brazos y acerca mi rojo cuerpo al suyo, hace que mis brazos rodeen su cuello y comienza bailar lentamente. Intenta no tropezar y acerco mi cabeza a su pecho. La canción que más haría llorar a mi madre, hacía que fuera la mejor noche de mi vida.

Él toma mis brazos y acerca mi rojo cuerpo al suyo, hace que mis brazos rodeen su cuello y comienza bailar lentamente. Intenta no tropezar y acerco mi cabeza a su pecho. Sentí que traicionaba a mi madre, sonriendo y bailando felizmente la canción que le habría roto el corazón, pero rápidamente imaginé lo que diría mi madre: '¡Te pareces tanto a tu padre! ¡Siempre preocupándose por todo! Estaré bien'. Cierro los ojos y le digo lo que estoy pensando a Luke, lo suficientemente bajo para que lo que le diga sea confidencial. Un secreto entre nosotros.

— Ayer... ayer soñé contigo.
— ¿Soñaste conmigo? —suspiró—. ¿Y qué ocurría? ¿Era un sueño húmedo? —pregunta, sonriendo triunfalmente sobre su gracia. Reí y negué con la cabeza.
— ¡No, no! Soñé contigo. Y que nos besábamos. Y... aunque sabía que no era real, desperté, ilusionada —le digo, y sueno más como un poeta desesperado que una chica de diecisiete años.
— Espero que la ilusión siga estando allí, porque me muero por hacer realidad tu sueño —murmura, haciendo un gesto soñador.

Pestañee intentando despertar de la locura en la que estaba metida y suspiro, diciendo: — La magia de Disney.

— ¿Qué? —logra escuchar y frunce el entrecejo.
— Has sonado cómo un príncipe de Disney —le dije—. Ya sabes, con eso de hacer realidad los sueños.

Lanza una carcajada y le digo, sonriente: — Cambio de tema. ¿Te soy sincera? La verdad es, que hace un tiempo, prefería el Rock antes que el amor. Creo que has logrado cambiar mi teoría de vida.

Lo observo levantar sus cejas sorpresivamente y sonreír divertido.

— ¿Eso es difícil?
— Muy. Realmente en una hazaña si consideras mi forma de ser, ¿sabes? —hago una pausa y recuerdo sus ojos auzles—. Creo que tienes unos... muy lindos ojos. Azules —le comento y luego agrego, como una niña—. ¡Y me gusta tu cabello!
— Oh. ¿No te vas a burlar de mi cabello? —pregunta riendo.
— ¿Por qué lo haría?
— No lo sé. Todos lo hacen —murmura, acercando aún más mi cuerpo al suyo.
— Creo que se pierden a un maravilloso chico por el simple hecho de que no les agrade tu cabello.

Ríe y murmura: — Qué romántico es todo esto. Nunca pensé qué...

— Oh, Dios. ¿Estoy siendo estúpidamente romántica, no? —lamente aterrorizada. ¡Estaba asustándole! Aquello no podía ser cierto. Solté el agarre alrededor de su cuello, el cual nos mantenía juntos agradablemente y bajé mis brazos resignada. No puedo hacer esto—. Lamento todo eso.
— No, no. No me molesta que seas estúpidamente romántica. Es tu noche, cariño —ladee mi cabeza hacia la derecha y arrugué el entrecejo. ¿Es mí noche? Observo a Luke morder su labio nerviosamente y juguetear con su piercing. Agita su cabeza y la sombra de una sonrisa aparece mágicamente. Toma entre sus manos mi cintura y me acerca a él seductoramente. Temo derretirme frente a él en ese mismo instante y quedar en completo ridículo frente a todo el mundo.
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Mensaje por Diamandis. el Vie 21 Mar 2014, 1:13 pm

schmidt♡maslow. escribió:
linda, la idea me ha parecido bastante atractiva. tengo sueño, como podrás notar, pero me rehusé a irme a dormir sin comentar aquí (?) me encanta, en serio. tal vez audicione, tal vez no, ya veremos. mi nombre es mey y es un placer.<3
the truth is… I love you.
Hola Mey c: ¡qué bueno que te gustara la idea! Me alegra que me hayas dejado saber tu opinión, y me encantaría que audiciones, si podes claro. ¡Besos! c:
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Re: Los chicos de piedra | n.c | ¡Resultados!

Mensaje por Diamandis. el Vie 21 Mar 2014, 1:15 pm

Acrazylovatic :3 escribió:
Hola, amé la idea y aunque me dije que ya no audicionaría en más ene cés, las ideas que crean son demasiado afkjafjagf Y entonces no me puedo resistir T-T Soy Diana y pues, en un ratito te dejo mi ficha :3

"The truth is... I love you"

Hola Diana! :D Te entiendo, a veces uno no puede resistirse y termina audicionando igual (me ha pasado muuuchas veces jajaja) Espero tu ficha linda<33
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Mensaje por bigtimerush. el Vie 21 Mar 2014, 1:20 pm


Katelyn Clark.
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♡ Nombre completo del PJ: Katelyn Maddison Clark.
♡ Chico: Louis Tomlinson.
♡ Rol: Venganza | Louis Tomlinson and Dakota Fanning.
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Mensaje por Diamandis. el Vie 21 Mar 2014, 2:10 pm

schmidt♡maslow. escribió:

Katelyn Clark.
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♡ Chico: Louis Tomlinson.
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