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Fears | a. abiertas.

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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por Pony_Styles *w* el Mar 04 Mar 2014, 10:12 am

Jennifer-Lawrence-Love escribió:
Pony_Styles *w* escribió:
Jennifer-Lawrence-Love escribió:
Pony_Styles *w* escribió:¡Hola! ah, soy Mora desde la cuenta de Pony<33333
Emm, creo que audicionare si es que se puede :3
En un rato te dejo la ficha y we, las reglas:
reglas <3:

uno de mis tres esposos<3
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
y Les Miserables *w*
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Hola Mora!
Ya que estamos, queria agradecerte las cosas que as echo, la verdad que los amo.
Uno ya lo tengo de firma como ves *w*
Espero tu ficha pronto.
Ashton es como mi gemelo perdido, aunque lo amo igual :3
Es como uno de mis 4 esposos pero a la vez gemelo (?
Bueno la espero !
Beso!
Angie.
Aaaaaawww wajfjdsigjdsfjds que amor <3 no te preocupes, yo las hago bc estoy al pedo :'3 ah
¡SÍ! Me re emocioné, Pony se medio mata de la risa pero we, YOLO.
Síp, estoy buscando el code lol.
<3 mi esposo, ahque.
¿Quienes son los tuyos(?)? Los míos el ceniza, Lukey (pookey lol) y el pony mal teñido, Mike. A Calum no se lo toca bc es de una de mis bff's Agos y we, shippeo Alum a morir (?)
Abhsdjhfhsd <3 Calum es como mi hermano perdido, sólo que soy blanca (EN LA FAM DE ACÁ ARGENTINA EL BULLIM ES NUESTRO MEJOR FUERTE ah)
¡Beso! :3
Oh, y quería avisarte por esto de la novela, que yo con mi cuenta (mrs. clifford) vuelvo al foro el quince (ósea en once días) y we, eso.
Mis esposos? NO TERMINO NUNCA!
Por que bueno .... son muchos ah.
YO TAMBIEN SOY ARGENTINA!
AGUNATE EL BULLIM HACIA EL NEGRO DE AFRICA B|
Estas en 5SOSA MURO?
Bueno Dale no hay problema :)
LOL YO TAMPOCO pero ellos son mis sunshines así que primero ellos, ah
Lol
VAMOOOOOOOOOOOOS :'D
AGUANTE EL BULLIM HACIA EL VERDULERO INDOCUMENTADO LOCO
Obvio <3 asgdsuhufdshfhds y en 5SOSA Perver, ah.
Ahí soy libre (?)
Yeeeeeey :'D
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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por holmes. el Mar 04 Mar 2014, 10:18 am

Pony_Styles *w* escribió:
Jennifer-Lawrence-Love escribió:
Pony_Styles *w* escribió:
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Pony_Styles *w* escribió:¡Hola! ah, soy Mora desde la cuenta de Pony<33333
Emm, creo que audicionare si es que se puede :3
En un rato te dejo la ficha y we, las reglas:
reglas <3:

uno de mis tres esposos<3
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y Les Miserables *w*
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Hola Mora!
Ya que estamos, queria agradecerte las cosas que as echo, la verdad que los amo.
Uno ya lo tengo de firma como ves *w*
Espero tu ficha pronto.
Ashton es como mi gemelo perdido, aunque lo amo igual :3
Es como uno de mis 4 esposos pero a la vez gemelo (?
Bueno la espero !
Beso!
Angie.
Aaaaaawww wajfjdsigjdsfjds que amor <3 no te preocupes, yo las hago bc estoy al pedo :'3 ah
¡SÍ! Me re emocioné, Pony se medio mata de la risa pero we, YOLO.
Síp, estoy buscando el code lol.
<3 mi esposo, ahque.
¿Quienes son los tuyos(?)? Los míos el ceniza, Lukey (pookey lol) y el pony mal teñido, Mike. A Calum no se lo toca bc es de una de mis bff's Agos y we, shippeo Alum a morir (?)
Abhsdjhfhsd <3 Calum es como mi hermano perdido, sólo que soy blanca (EN LA FAM DE ACÁ ARGENTINA EL BULLIM ES NUESTRO MEJOR FUERTE ah)
¡Beso! :3
Oh, y quería avisarte por esto de la novela, que yo con mi cuenta (mrs. clifford) vuelvo al foro el quince (ósea en once días) y we, eso.
Mis esposos? NO TERMINO NUNCA!
Por que bueno .... son muchos ah.
YO TAMBIEN SOY ARGENTINA!
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Estas en 5SOSA MURO?
Bueno Dale no hay problema :)
LOL YO TAMPOCO pero ellos son mis sunshines así que primero ellos, ah
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Obvio <3 asgdsuhufdshfhds y en 5SOSA Perver, ah.
Ahí soy libre (?)
Yeeeeeey :'D
NO TE ACORDAS DE MI?
SOY ANGIE SEVERINO, DIOS HOLA MORA!!!!!!!
Hay que bueno que te e encontrado ah
Yo tambien (? Im Free :DDDDD Ah
Decime tu nombre de face, sos Mora asdfghjklñ? o otra?
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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por Pony_Styles *w* el Mar 04 Mar 2014, 10:21 am

Jennifer-Lawrence-Love escribió:
Pony_Styles *w* escribió:
Jennifer-Lawrence-Love escribió:
Pony_Styles *w* escribió:
Jennifer-Lawrence-Love escribió:
Pony_Styles *w* escribió:¡Hola! ah, soy Mora desde la cuenta de Pony<33333
Emm, creo que audicionare si es que se puede :3
En un rato te dejo la ficha y we, las reglas:
reglas <3:

uno de mis tres esposos<3
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y Les Miserables *w*
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Hola Mora!
Ya que estamos, queria agradecerte las cosas que as echo, la verdad que los amo.
Uno ya lo tengo de firma como ves *w*
Espero tu ficha pronto.
Ashton es como mi gemelo perdido, aunque lo amo igual :3
Es como uno de mis 4 esposos pero a la vez gemelo (?
Bueno la espero !
Beso!
Angie.
Aaaaaawww wajfjdsigjdsfjds que amor <3 no te preocupes, yo las hago bc estoy al pedo :'3 ah
¡SÍ! Me re emocioné, Pony se medio mata de la risa pero we, YOLO.
Síp, estoy buscando el code lol.
<3 mi esposo, ahque.
¿Quienes son los tuyos(?)? Los míos el ceniza, Lukey (pookey lol) y el pony mal teñido, Mike. A Calum no se lo toca bc es de una de mis bff's Agos y we, shippeo Alum a morir (?)
Abhsdjhfhsd <3 Calum es como mi hermano perdido, sólo que soy blanca (EN LA FAM DE ACÁ ARGENTINA EL BULLIM ES NUESTRO MEJOR FUERTE ah)
¡Beso! :3
Oh, y quería avisarte por esto de la novela, que yo con mi cuenta (mrs. clifford) vuelvo al foro el quince (ósea en once días) y we, eso.
Mis esposos? NO TERMINO NUNCA!
Por que bueno .... son muchos ah.
YO TAMBIEN SOY ARGENTINA!
AGUNATE EL BULLIM HACIA EL NEGRO DE AFRICA B|
Estas en 5SOSA MURO?
Bueno Dale no hay problema :)
LOL YO TAMPOCO pero ellos son mis sunshines así que primero ellos, ah
Lol
VAMOOOOOOOOOOOOS :'D
AGUANTE EL BULLIM HACIA EL VERDULERO INDOCUMENTADO LOCO
Obvio <3 asgdsuhufdshfhds y en 5SOSA Perver, ah.
Ahí soy libre (?)
Yeeeeeey :'D
NO TE ACORDAS DE MI?
SOY ANGIE SEVERINO, DIOS HOLA MORA!!!!!!!
Hay que bueno que te e encontrado ah
Yo tambien (? Im Free :DDDDD Ah
Decime tu nombre de face, sos Mora asdfghjklñ? o otra?
WSP? LA DE LA FAMILY DE WSP? JODEME :'D OMFG AHFUDSJGFD
Adfidsgjfdjgldjfl dios ashfsf holi :'3
Obvio <3 asdshf
Mi nombre en facebook es Moori S. Teran (alto nombre, ahque) we, no me lo pude cambiar más, no al bullim (?)
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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por Pony_Styles *w* el Mar 04 Mar 2014, 11:00 am

"Mora H. Rockeffeller."

Kaya Scodelario.

     
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Edad:
Dieciséis años.
Nombre:
Mora Heather.
Apellido:
Rockeffeller Fisher.
Pareja:
Michael Gordon Clifford.
Nacionalidad:
Estadounidense.



descripción física
Mora es hermosa en todos los sentidos. Cabello claro, pero algo oscuro, casi rojizo. Ojos como cristales, y unos labios sensuales, es delgada, y su cuerpo esta bien proporcionado para su edad. Su piel es blanca, casi pálida, pero con un buen maquillaje la hace notar. Viste de manera moderna como una ''estrella de rock''. Pero no usa un color en especifico, aunque le encanta el negro. Tiene un lunar en el hombro que resulta sensual para cualquiera. Una nariz perfilada pero no es pequeña. Tiene una sonrisa encantadora y unas pestañas largas y rizadas, naturales, no utiliza mascara a menos que sea para una fiesta.
Podemos decir que esta chica tiene un cuerpo pecaminoso enmarcado de sensualidad, a cualquier lugar que ella va logra captar miradas aunque ella prefiera pasar desapercibida. Su piel tiene un hermoso color níveo con un rosado natural en sus mejillas, no es muy amante del sol ni mucho menos de los bronceados artificiales. Posee unas largas y tonificadas piernas, las cuales le gusta mostrar con shorts o vestidos cortos pese al frío, a estas le acompañan unas caderas anchas y armoniosas con su cuerpo. Su torso es largo y delgado, una pequeña cintura y un busto medianamente pequeño -según ella- es lo que le acompaña en su parte superior, ella no necesita ser exuberante para llamar la atención, puesto que ya logra hacerlo. Su rostro parece hecho por el mismo Bernini, sus proporciones son casi perfectas; tiene un rostro fino que lo adornan unos delgados y rojos labios, unos pómulos altos y pequeñas pecas se dibujan en estos dándole un toque angelical, tiene una nariz pequeña y respingada y unos ojos de color azul -y grises, de vez en cuando- que pueden decirte mucho con tan sólo una mirada. Quizás lo que más la caracteriza son estos últimos, puesto que posee una mirada enigmática característica de ella. Tiene una melena larga y castaña, la cual la mayoría de las veces suele usar suelta dependiendo de su humor.
Mide aproximadamente un metro setenta, su cabello es un castaño muy oscuro aunque no tanto, parece negro y al sol se le puede ver castaño claro -algo bastante extraño, pero que le agrada-, lo tiene bastante largo, aunque le gusta llevarlo suelto. De complexión estilizada, abdomen plano, brazos y piernas no muy delgados, pero siempre estilizados.
Ojos de un gris intenso bastante claros. Su mirada es misteriosa. Su rostro parece el de una princesa de cuento, bien esculpido, no tiene ninguna imperfección. Su tez es blanquecina, pero siempre muy atractiva.
Es una joven esbelta de piernas largas y busto medio, su piel es pálida y suave al tacto. Sus mejilla suelen estar levemente sonrosadas;  rasgos pulcros y delicados como los de una princesa. Nariz perfilada y pequeña, sus labios son rojos muy finos y su sonrisa es enigmática. Pestañas larguísimas y posee dos preciosos ojos color mar. Cabello largo y castaño medio, la mayoría del tiempo lo lleva suelto. Es un ángel a la vista sobre todo cuando muestra esa sonrisita de “Tu no me conoces” . Suele vestir con pendas que revelen suficientemente su cuerpo.  
Es una chica de estatura media, de piel clara -demasiado, como ya se dijo-, con ojos de un tono gris azulado, dependiendo de la luz puede parecer gris. Su cuerpo es delgado y de curvas sinuosas, nada normales para su edad. Sus labios son rojizos y suele maquillarse con colores oscuros, una raya de ojos negra, pero los labios no suele pintárselos. Su cabello es oscuro, casi negro aunque hay veces que parece castaño claro, una cualidad que solo Mora posee, algo extraño, pero a ella le encanta, lo lleva o liso o ondulado, se le ondula con la humedad.

descripción Psicológica
Mora es una chica bastante complicada para definir. Podríamos decir que tiene ''dos caras''. Normalmente, Mora es una chica algo tierna, alegre y muy risueña. Es dulce con las personas a las que conoce de verdada, y, sin duda, una persona realmente agradable. Posiblemente algo que la caracteriza es su confianza con la gente; ella suele confiar demasiado en los demás, y eso suele provocar que ellos lo hagan con ella, ya que es bastante buena guardando secretos y sabe apoyar bastante bien a sus amistades en sus momentos más difíciles. Es inocente, como una niña que jamás quizo crecer; aunque no se crean que es estúpida sólo por eso, pues posee una gran inteligencia y madurez. Pero, como ya se ha dicho, Mora posee dos caras; no es una chica completamente amable y agradable, en absoluto. La otra cara de Mora esconde a una chica dura y fría, e incluso cruel, que en ocasiones puede llegar a ser extremadamente solitaria y esconde un carácter muy fuerte que no se deja vencer por nada ni por nadie. Es realmente extrovertida, y en ocasiones creerás que no tiene miedo a nada y que por ello se comporta así. En resumen Mora, una soñadora diurna, luchadora por lo que piensa y cree y con dos caras completamente diferentes, la buena Mora, es que poco a poco gana camino y la fría Mora aquella que piensa resistir.

Miedos del personaje

Le teme a las arañas e insectos. A los lugares cerrados (es claustrofobica). A los payasos, y la mayoría de los conocidos ''creppys'' o ''creppypastas'', tales como Slenderman, Jeff the Killer, ''El gordo feo de Outlast'', Eyeless Jack, Jane the Killer, Sally, Nina the Killer, Hoodie, Masky, Zalgo, Ticci Toby, Tails Doll, Billy, entre otros. También, aunque parezca absurdo, a ella le aterraría estar sola en un oscuro y estrecho tubo, tanto atrapada como perdida. Tiene fascinación por los zombies, pero si llegará a ver alguno en la realidad, sin duda tendría demasiado miedo. Le teme a la soledad y a el rechazo, tanto como el que la dejen ''de lado''.

Cápitulos

Capítulo 001

Una joven castaña cabalgaba rapidamente, asustada, con nervios pero extrañamente decidida a llegar a un lugar ''a salvo'' para que su hermano y si era posible, ella, pudiera estar bien y fuera de peligro por el momento, junto a su hermano mayor, el gran Príncipe Caspian, mientras huían de los telmarinos que los perseguian y se encontraban ya muy cerca de ellos. Luego de unos minutos de miedo por parte de Arianne, ella, al voltearse para asegurarse de que los habían perdido al fin -ya que no se oía a los caballos galopar fuertemente como antes-, cayo del caballo, el cual seguía en movimiento, casi al mismo tiempo en que el sonido de las hojas crugiendo al ser aplastadas en el suelo y el rechinar de los caballos volvía. Caspian no sabía que hacer, el caballo por más que quisiera no se detenia y su hermana pequeña se encontraba en el suelo, al parecer herida junto a un árbol -ya que sostenía fuertemente su pierna izquierda- y el sonido de los telmarinos discutiendo por donde habían ido se encontraba cada vez más cerca. Cada vez sentía a su hermana pequeña más y más lejos, pero trataba de no perderla de vista y concentrarse en el camino al mismo tiempo, lo que le era casi imposible y, con una ultima mirada a su hermana, pudo leer en sus finos labios la frase ''Continua'' junto a una mueca de dolor que inconsientemente la ojiazul había dejado escapar. El corsel al fin pudo detenerse, mucho después, junto a la orilla de una hermosa playa, al parecer desierta. El gran Príncipe Caspian X bajo del corsel blanco de su hermana y, luego de avanzar hacía donde el agua cristalina chocaba sutilmente contra la arena, mojo sus manos en el agua y las paso lentamente por su hermoso rostro y, aun en cuclillas y con el rostro mojado, comenzo a pensar que le podía haber sucedido a su hermana. Torturandose a sí mismo y con unos pensamientos completamente negativos, pensó en lo peor. Tal vez la mataron pensó. No, no puede ser... Aunque, tal vez se escondió y sigue ahí ese fue el primer pensamiento positivo que el castaño tenía respecto a su hermana. Pero... Volvía la inseguridad y duda que poco a poco lo destruía. Nada era más importante que su hermana y el torturarse con lo que podía haberle sucedido lo destruía. Si hubiera sido yo, ella estaría bien, inclusive podría estar viva si es que no lo está... Decidió dejar de pensar en eso, él más que nadie sabia que su hermana era fuerte y podía superar cualquier obstaculo con tal de conseguir lo que se proponía. O al menos, eso creía él. ¿La razón por la cual escapaban? Fácil, muy fácil. El Rey Miraz, su tío. Esa era la ''famosa'' -y algo peligrosa- razón. La mujer del gran Rey Miraz se encontraba dando a luz al que sería su hijo, ''¡Puje! ¡Así! ¡Puje más fuerte, falta muy poco señora!'' le ordenaba una de las sirvientas que se encargaba del parto.

La mujer pujaba, con todas sus fuerzas, y poniendo de toda su voluntad, cada vez más fuerte. Hasta que de pronto, dejo de sentir ese ''algo'' en su vientre, ese algo que tanto quería que saliera. Todo se detuvo por un instante. La sirvienta se encontraba con el pequeño y frágil cuerpo del bebe en sus brazos, cubierto de sangre y llorando como nunca nadie había llorado. Está, desesperada, le ordeno a su compañera que le diera una toalla para secar al bebe y entregarselo a su madre. Luego de limpiarlo y envolvérlo con sumo cuidado, se lo entrego a la mujer del Rey. —Es un niño. —La sirvienta le hablabá a la mujer, pero esta no la escuchaba, simplemente contemplaba con anhelo el cuerpo del pequeño bebe que poseía en sus delgados brazos. El cual era suyo, al fin. Y la mujer sonrió, inconscientemente, mientras observaba al pequeño bebe intentar abrir los ojos. Ese fue el comienzo de todo, mientras eso sucedía, su hermana menor se encontraba en un profundo pero tranquilo sueño, mientras que su hermano mayor corría por su vida junto con su tutor en busca de la pequeña castaña a la cual quería más que a su propia vida y sabía que debía proteger. Al llegar a la hermosa habitación de paredes de color crema y enorme cama con dosél pertenecientes a la niña -aunque no tan niña- Arianne, la cual seguía dormida y, para suerte de su hermano, con el vestido color palo de rosa que había utilizado la noche anterior y los zapatos de pequeño tacón del mismo color de su vestido aun puestos. Caspian comenzo a zarandear a la joven mientras le susurraba que despertara.

Cuando la chica por fin despertó, su hermano le dió que rapidamente la orden de que tomara sus cosas, y lo siguiera a paso sigiloso. La muchacha, sin entender mucho, tomo su espada, arco y carcaj junto con una pequeña daga que metió en un bolso marrón oscuro, algo pequeño pero espacioso y un poco viejo que se encontraba en el suelo cerca de su cama, unas botas y un vestido de repuesto, obviamente con algo más de ropa -la que podía caber en el bolso, la cual no era demasiada como la castaña esperaba-, que obviamente necesitaría, claro, sin que su hermano lo notara -y obviamente no lo notaría, ya que se encontraba vigilando desde la puerta a escondidas que sucedia afuera de la espaciosa habitación-. Cuando logro cerrar el pequeño bolso, lo cual le costo algo de trabajo, se poso junto a su hermano, el cual al notar su presencia comenzó a dar pasos sigilosos pero rapidos hacia donde su tutor lo esperaba, junto a una puerta. Al entrar en la puerta, Arianne se dió cuenta de que se encontraba en el pasaje subterraneo y, luego de que su hermano mayor tomase una de las antorchas al igual que su tutor, comenzó a seguirlos. Aunque antes dió un último vistazo al pasillo en el cual creció, en el que su tío Miraz, el cual la había críado, se encontraba desesperado ordenando que la encontraran a ella y a su hermano. Luego de salir del pasaje subterraneo, llegaron a las afueras del castillo, donde el majestuoso corsel blanco de la princesa los esperaba.

Caspian subió primero, dejando a Arianne detras de él, abrazandolo por la cintura fuertemente para no caer. Tenía miedo, y mucho. El tutor de Caspian, Cornelius, le daba las indicaciones sobre que camino tomar para llegar al lugar donde los narnianos le esperaban al chico, apurado y habando rapido, lo que ocaciono que Caspian no entendiera mucho algunas cosas que él le decía. Mientras que Arianne seguía asustada, obsrvando cada siete segundos a cada lado y detrás, para asegurarse de que nadie los seguía. Hasta que al fin, los sonidos que Arianne tan poco deseaba escuchar se hicieron presentes: el rechinar de los caballos, el ágil y rápido galopeo de estos junto con la voz de los telmarinos gritando ''¡ENCUENTRENLOS!'' se escucharon claramente. El tutor del joven, igual de nervioso que el castaño, golpeo con su mano al caballo para que emprendiera su camino junto a los príncipes, que agradecidos, le sonrieron antes de internarse por completo en el bosque que comenzaba a las afueras del castillo. Los telmarinos no se hicieron esperar e ignorando olímpicamente al pobre tutor del príncipe, se internaron en el bosque con la misma misión: Encotrar a los principes y llevarlos con su ''querido'' tío, el Rey Miraz.

{...}

Ella no podía creerlo, había salido ilesa del pequeño incidente con el corsel. Había caído del corsel en movimiento, se había golpeado fuertemente la pierna y su hermano se había ido sin ella, aunque supiera que había echo lo correcto y no estaba enfadada, el golpe de suerte lo había recibido poco después. Tal vez fueron segundos o tal vez minutos, pero los telmarinos estaban cada vez más cerca, aumentando el miedo que yacía muy en el fondo de la castaña. Cuando por fin llegaron, se detuvieron, cerca, pero no lo suficientemente cerca de donde la castaña se encontraba escondida, detrás de unas enormes piedras, las cuales para su enorme suerte lograban cubrirla. Minutos después, los cuales fueron como horas para la joven princesa, los telmarinos decidieron seguir con su camino, dejando a una Arianne muy aliviada escondida detrás de unas rocas. {...} ''El cuerno'' pensó nuevamente Caspian luego de un largo rato en la misma posición ''¡El cuerno!'' pensó nuevamente emocionado. Tomo el cuerno que Cornelius le había dado antes de que emprendieran marcha hacía el centro del bosque en el estúpido corsel de su hermana y, tomando el aire que sus pulmones necesitaban luego de la carrera que había echo para llegar al corsel, soplo con toda la energía que podía el cuerno de la Reina Susan, el cual rogaba que funcionara y la ayuda que había pedido llegara.

En otro lugar... Muy lejos de ahí, en la estación de trenes de Inglaterra, la bella joven Audrey Narvaéz se encontraba desesperadamente buscando con la mirada a su pequeña -y única- amiga, Lucy Pevensie, a la cual encontro junto con sus tres hermanos en una banca. Al llegar donde los Pevensie, Lucy felizmente saludo a su amiga e invitó a Audrey a sentarse. Unos segundos después, Lucy sintió como si algo le pinchara fuertemente en el brazo, soltando involuntariamente un pequeño pero agudo grito. Peter, también sintió eso, y le dijo a su hermana Susan que se detuviera. Ella, desconcertada, le dijo que no había echo nada, para luego sentir como si tiraran de su brazo. Edmund no se quedo atras, él también había sentido esa sensación. Y, para sorpresa de los Pevensie, Audrey también la había sentido. Lucy, emocionada, dijo que eso sonaba como la magia y que debían tomarse de las manos, a lo que Edmund se negó, pero tuvo que hacer. Las cosas a su alrededor comenzaron a ponerse extrañas luego de tomarse de las manos, comenzaron a deshacerse, las paredes a desarmarse y los bancos a romperse. Segundos después, los siete se encontraban en el suelo de una cueva, la cual tenía una estupenda e increiblemente hermosa vista de la playa que se encontraba fuera. Los Pevensie, emocionados, salieron afuera y corrieron hacia la playa. Lucy tomo a Audrey de la mano y juntas comenzaron a jugar en el agua con Edmund... Ellos jugaban, se divertían sin preocupaciones. Y mientras tanto, el príncipe se dedicaba a buscar a su hermana.
___________________________________________

Capítulo 1 Narrado por Mora


La lluvia comenzaba a azotar con fuerza las ventanas de la casa de los Finnigan. El hombre de la casa, Seamus Finnigan, junto con su esposa Alexia, intentaban dormir a los gemelos, Kurt (6) y Kylie (6), que se removian inquietos en sus camas. Alexia, la mujer de la casa, comenzo a buscar desesperada el libro de cuentos de hadas favorito de la pequeña Kylie, 'La bella y la bestia', del que desde que su abuela, la madre de Alexia, Regina Reeve le había hablado no había parado de insistir en que se lo consiguieran, puesto que la niña de apenas seis años amaba leer. Kurt, el más tranquilo del duó, permanecia conteniendo la calma mientras miraba como su padre, Seamus Finnigan, miraba a su madre con ese brillo especial en sus ojos color marrón. Ese mismo brillo especial el joven Kurt lo había visto en los ojos de Draco Malfoy, en una reunión que su madre Alexia y la Sra. Malfoy, la cual casi le había obligado a llamarla Perrie ya que se sentía vieja con el 'Sra.' en la Malfoy Manor II, la cual pertenecia a la pareja, mientras miraba a su bella esposa (En su humilde opinión), Perrie Steinlage de Malfoy cantarle a su bebe, Hydra Malfoy (1 año, 3 meses), mientras su hijo mayor, Scorpius Malfoy (11) hablaba con Seamus, Alexia y Draco, una hermosa melodía para dormirla, de la cual él recordaba una pequeña parte... 'Just close your eyes, the sun is going down, You'll be all right, no one can hurt you now, come morning light, You and I'll be Safe and Sound...' , a Kurt le había fascinado. Alexia y Perrie no eran amigas, eran hermanas. O bueno, se querían como unas. Perrie Stenilage era muy distinta a Alexia Reeve, tanto psicologica como físicamente. Ella era de rubia platinada, mientras que Alexia era una hermosa castaña. Sus ojos eran de un color mercurio identicos al del Sr. Malfoy, el cual también le había dicho que lo llamase Draco, mientras que los de Alexia eran de un color celeste cielo, sencillamente espectaculares. En lo único que coincidian, segun la pequeña Kylie, es que ambas eran de estatura algo baja, por lo que sus esposos, Seamus y Draco, debían agachar un poco su cabeza para besarlas 'Como en los cuentos de hadas, el principe besa a la princesa', según ella. Ambas familias eran muy amigas, aunque sus esposos no eran los mejores amigos, se soportaban los unos a los otros... todo sea por la mujer que amas, ¿No?

Bueno, eso mismo pensaba el tierno George Weasley mientras salía de Sortilegios Weasley con un paraguas (Artefacto muggle) para cubrirse de la fuerte lluvia, para ir a su casa en Ottery St. Catchpole, a dos calles de donde antes se encontraba anteriormente La Madriguera, donde actualmente vive con su esposa Pidge Screamsée -Bambi- y sus tres hijos; Kathleen Weasley (10), Mitchell Weasley (12) y Matthew Weasley (14). Ellos eran una feliz familia, la típica. Él trabaja, ella es ama de casa y sus tres hijos -10, 12 y 14- se preparan y esperan ansiosos por entrar y/o volver al castillo. George ingreso a la casa, buscó a su esposa y al encontrarla cocinando unos espaguetis muggles, que seguramente estarían deliciosos ya que su amada Pidge los había hecho, y ella coninaba de maravilla. Besó su mejilla mientras posaba sus brazos en la cintura de esta, luego de dejar su túnica y maletin en el perchero que se encontraba en la entrada. Ella, sonrojada, se volteo para clavar su vista en sus ojos. Los ojos de él irradiaban felicidad. La felicidad de poder estar otro día más junto a su querida familia. Los de ella, inmediatamente se encendieron como fuego en un pastizal al notar ese hermoso sentimiento que ambos compartían llamado amor en los ojos del pelirrojo. Lo beso tiernamente mientras lo tomaba por el cuello, formando así un hermoso abrazo. 'Te amo' le susurro él sobre sus labios nuevamente. 'También yo', le susurro también ella, y tomando la iniciativa esta vez, ella inicio el beso. Media hora después, George y ella estaban en la mesa junto a sus hijos, los cuales le comentaban a su hermana menor sobre lo emocionados que estaban por volver a Hogwarts y, logrando su cometido, la niña inmediatamente comenzo a quejarse con sus padres sobre porque no había nacido antes, logrando que Pidge se sonrojara y George riera enternecido.

Una escena muy similar sucedia en la casa Potter, donde él junto a su esposa Kaya, reían sobre los reproches de su pequeña hija, Lily Luna, sobre el porque ella no había nacido en el lugar de su hermano mayor, James Sirius, y él en el lugar de ella. Albus Severus, también reía, ganandose miradas fulminantes por parte de la pequeña pelirroja y el castaño mayor. Harry los miraba con melancolia, estaba demasiado feliz porque por fin tenia una familia. Y no es que no concidere a los Weasley como su familia, pero esta era su verdadera familia ahora. Y esta familia solo era suya. Suya y de su esposa Kaya Potter (Neé Ferowlin), y de sus hijos. Sus hijos, como amaba él decir eso. ¿Qué más podia pedir el Niño que Vivio? Tenía una hermosa familia, unos hijos adorables, una esposa que lo amaba tanto como él la amaba a ella, unos amigos espectaculares y una segunda familia que lo quería como si fuera uno más de ella -Los Weasley-. Esa, justamente esa era la razón de su sonrisa. La sonrisa que llevaba todos los días era causada por su familia, el amor infinito que les tenia y sus amigos, lo más importante en su vida.

Ron Weasley, junto con su 'Hermana' Alaska Young... Ay, estos chicos si que estaban hechos el uno para el otro. Pese a que los Weasley hayan adoptado a Alaska como su hija, ella y Ron se encargaban de romper todas las barreras que el amor les ponía para llegar a él. Juntos. Juntos hacian un duó increíble. Ella, una Ravenclaw completamente segura de sí y con un gran amor por las bromas, ponía de cabeza el mundo del pelirrojo. Él, siempre directo y con un gran amor por la comida, era el causante de los suspiros de esta. En la casa del menor de los Weasley's -Sin contar a su hermana pequeña, Ginny- que también pertenecia a Young, ambos se encontraban cenando, o en el caso de Ron y Donnovan -14-, engullendo todo lo que se les ponia en frente, en cambio, Mike -9- y Alaska comian de una forma más 'Decente', por así decirlo. La historia de amor de estos jovenes, era tan emocionante como triste. Molly Weasley, la cual tardó un poco más de lo esperado en aceptar el enamoramiento de ambos, todavía se sorprende al verlos juntos, tomados de la mano junto con sus dos pequeños hijos, ya que pese a todos los problemas y obstaculos que pasaron, siguen juntos, amandose y siendo cada vez más fuertes.

Kissha DiLaurentis, la vanidosa, materialista y manipuladora Slytherin se encontraba recostada en la espaciosa cama de la habitación principal de la casa (Casi mansión) en la que vivia con Fred Weasley, su esposo, y con su hija Devonne -Devonne Perrie Weasley DiLaurentis- (5). Ella se encontraba esperando ansiosa a su amado marido para darle la buena noticia, de la cual supo hace apenas unas horas. Estaba embarazada de su segundo hijo. La noticia seguramente le caería de maravilla al pelirrojo, el cual se encontraba cerrando la tienda en la cual trabajaba con su hermano gemelo, George, y de la cual eran dueños, Sortilegios Weasley. Luego de una hora y veinte minutos, llego a su casa. Al entrar en dicha casa, Demetria -O Demi, como le decian de cariño- se abrazo a su pierna cariñosamente. Él la tomo en brazos y subio a la alcoba principal, donde se encontro con su esposa recostada en la cama. Dejo a su hija en la cama y se recosto en esta luego de dejar su túnica morada, desaser el nudo de su corbata y quitarse sus zapatos. Abrazo a dos de las cinco mujeres que más amaba en el mundo -Molly, Ginny, Demi, Kissha y su mejor amiga Perrie, la cual siempre lo apoyo en su relación con Kissha cuando nadie más lo hacia- y beso la mejilla de su esposa. Ella, con un deje de emocion, se levanto de la cama y rebusco entre las cosas del primer cajón de su armario. Cuando encontró lo que buscaba -Una caja color blanca con un lazo negro con detalles blancos- fue donde Fred le hacia cosquillas a su hija Demetria, y se quedo ahí, de pie mirando enternecida la escena. Luego, recordo lo que había pensado hacer para darle la noticia y se acerco a Fred, le tendio la caja y le dijo 'Esto es para ti, creo que te servira de mucho'. Él, algo extrañado pero emocionado abrio la caja para encontrarse con un babero y una taza que decia 'Best Daddy'. Él miro extrañado a su esposa, la cual lo miro con entusiasmo. 'Amor, Demi ya no usa babero...' Le dijo él. 'No es para Demi...' Le respondio ella. Él tardo unos segundos en reaccionar. Cuando por fin reacciono, se levanto de un salto y abrazo a Kissha mientras la giraba en el aire, sosteniendola con un abrazo tierno pero lleno de emoción. La pequeña Demi, también abrazo a sus padres cuando Fred soltó a Kissha, formando así un hermoso abrazo familiar.
Por otro lado, Loveless Mallette se encontraba sentada en el sofá de su casa, junto a su prometido Oliver Wood, el cual había decidido algo tarde pedirle la mano a la mujer que amaba. Sin embargo, la pareja se encontraba felizmente abrasados mientras se daban besos tiernos y cortos, y se decian palabras llenas de amor. Cursi, esa es la palabra perfecta para describir dicha escena. Oliver podía ser algo cursi y tierno con ella, pero ella así lo amaba, y ambos no pueden esperar al matrimonio.

La inmadura Lindsay Frayn, casada con Theodore Nott, alias: el chico más serio que podrías conocer. ¿Quién lo diría? ¿Quién diría que Alexia y Perrie tenian razón al decir que ambos terminarian juntos luegos de haberlos visto hablar cerca de donde se encontraban los supuestos Threstals? Ellos dos, pese a que son algo distintos, se complementan perfectamente. Ella, graciosa, inmadura, hiperactiva y una romantica al más viejo estilo. Él, serio, amante de los libros, inteligente, tranquilo y un romantico con todas las letras. Se encontraban casados, con dos hijos y muy, muy felices. En este momento se encuentran cenando con sus hijos, en el comedor de Nott-Frayn Manor. Y si, esta mansión tenía ambos apellidos, ya que a ellos les gustaba -En cierto modo- ser distintos a los demás. Sus hijos, James (11) y Luke (12) Nott, son completamente distintos. El primero, castaño de ojos verdes como su padre, y el segundo castaño -En lo unico que físicamente coincidian- de ojos mieles, como su madre. Pero pese a sus diferencias, eran los mejores amigos. Al igual que sus padres, pese a sus diferencias, se amaban de una manera emocionante, o por lo menos para mi.

Días después, estas ocho jovenes deciden juntarse y realizar un experimento del que Luna y Hermione junto con Ginny habían leído en la famosa revista Corazón de Bruja.

El famoso experimento era un diario de vida.

Las jovenes Loveless, Pidge y Alaska se encontraban en la casa de Luna Scamander (Née Lovegood), la cual esperaba ansiosa a las demás chicas para poder comenzar. Una hora y media más tarde, las once jovenes se encontraban en la sala de estar de la casa Scamander. Hermione había llevado la famosa revista Corazón de Bruja. Perrie, ansiosa, le pregunto a la joven Ginny Weasley si podía decirle cual era el 'Famoso' experimento. La pelirroja negó burlonamente ante la desesperación de la rubia por volver a su mansión con sus hijos y esposo. No es que ella no quisiera estar con sus amigas, pero también se había olvidado de decirle a Draco que tardaría más de lo planeado. Kissha estaba en las mismas. No le había dicho a Fred a donde iría, ni que tardaría tanto. Ay... Las desventajas del ser independiente. Alaska hizo todo lo contrarío de lo que las Slytherin's hicieron. Le aviso a su esposo Ron, a sus hijos y a la vecina de en frente (Por si sus hijos querían comer galletas antes de dormir, al igual que su padre lo hacia muchas noches, y ella no estaba para cocinarlas). Si, un poco exagerada. Pero al menos aviso, ¿No?

Cada una había sido obligada por la castaña Hermione Granger a llevar un diario de distintos colores: Alexia lo había llevado color azul, Loveless color rosa, Kissha color blanco, Alaska color verde, Lindsay color violeta, Perrie color dorado, Kaya color negro y Pidge de color naranja.

Así fue como comenzarón a discutir. Discutian, pero civilizadamente sobre quien comenzaría a escribir en los diarios. Hasta que Hermione, leyendo el articulo en voz alta, les dio a entender que discutian por nada, ya que cada una debía escribir en su propio diario. Las chicas, avergonzadas, se disculparon y así comenzaron a escribir según lo dictaba el articulo.

Debían hacer turnos para comenzar a escribir, y luego cada una seguiría en su casa.

Perrie fue la primera en levantar su mano, causando la risa de las chicas ante tal acto infantil. Alexia fue la segunda. Así, Luna fue tomando nota en un pergamino.

Perrie. Alexia. Pidge. Lindsay. Alaska. Kaya. Kissha. Loveless.

Horas después, luego de que las chicas cenaran junto a Luna, Rolf -Su esposo-, Lysander y Lorcan -Sus hijos, los cuales eran gemelos-, cada una se fue por su propia cuenta a las once de la noche, una hora no muy conveniente, a sus hogares donde seguramente sus esposos e hijos las estarían esperando, excepto a Loveless, a ella lo más seguro es que Oliver la estuviera esperando o la hubiera buscado hasta por debajo de las piedras, puesto que ella tampoco le había avisado a Wood que se iría.

Kissha llego primera a su casa, extraño, puesto que la casa de ella, la de Alexia y la de Perrie eran las más alejadas de todas. Fred la esperaba preocupado, Demi estaba dormida en su cuarto. Ella le explico que se había ido con las chicas, para luego abrazarlo e irse juntos a su habitación.

Con Loveless paso casi lo mismo, solo que ella no tenía hijos... todavía. Ella le explico a un muy preocupado Oliver que se había ido a casa de Luna para estar un rato -De varias horas- con las chicas. Luego, subieron juntos a su habitación y ahí estuvieron abrazados hasta muy tarde, diciendose cosas bonitas con las que cualquier niño de cinco años que piensa que las niñas tienen piojos hubiera corrido con sus amigos haciendo caras de asco y señalando a la pareja acusadoramente con el dedo.

Alexia entro silenciosamente a su casa, esperando que su esposo Seamus no la esté esperando en el sofá con una mirada acusadora y le diera el regaño de su vida por lo tanto que lo había preocupado al irse sin avisar como seguramente le debe de estar pasando a Perrie Steinlage con Draco Malfoy, ¡Ese chico si que se preocupaba como nadie! Luego del regaño, ambos subieron a la habitación principal... Bueno, Seamus subió, puesto que traía cargada como un principe cargaba a su princesa luego de su boda a Alexia, la cual tenía una sonrisa más grande que su propio rostro.

Y, al igual que como lo había pensado Alexia, Perrie estaba siendo abrazada fuertemente desde hace cinco minutos en la misma posición con su rubio esposo estrujandola fuertemente en sus fuertes y musculosos -Pero no en exceso- brazos. Luego, la beso tiernamente, para luego estar diez minutos regañandola algo enternecido por las caras de niña pequeña que estaba siendo regañada por su padre porque había roto un florero mientras jugaba que hacia su hermosa esposa. Luego, ambos subieron las escaleras de la mansión mientras se llenaban de besos el uno al otro... seguramente esto terminaria mejor de lo que Perrie esperaba, aunque Draco tampoco la pasaría mal.

Alaska entro sonriente a la humilde pero hermosa casa Weasley, donde su esposo Ron la esperaba junto a sus hijos sentados en el sofá, con un plato vacio en frente, el cual contenia migajas que seguramente eran de unas galletas. Ellos la observaron con una sonrisa algo culpable pero con un toque de diversión. Al ver sus sonrisas, dirigio su mirada al plato y luego a la cocina. Ellos asintieron y ella salió disparada como una bala hacia la cocina, la cual se encontraba echa un desastre. Comenzó a reír, para sorpresa de sus hijos y esposo, para luego dar la vuelta y comenzar a subir las escaleras hacia el segundo piso. '¿No nos diras nada?' le cuestiono su hijo mayor. 'No', le respondió ella, 'No les dire nada puesto que ustedes limpiaran todo.'. '¿Qué?' le dijo asustado su hijo menor. 'Así mismo. Ustedes lo hacen, ustedes lo limpian.' les dijo ella, para luego terminar de subir las escaleras con una sonrisa triunfante mientras que sus hijos y esposo suspiraban pesadamente al mismo tiempo en que se levantaban e iban a la cocina.

En esos momentos, Kaya se encontraba junto con Harry muy acurrucados en la cama de dos plazas que tenían en su alcoba. Él le había preguntado, obviamente, a donde había ido y, luego de que ella le dijera que estaba con las chicas, ambos subieron a ver si sus hijos ya estaban dormidos. Al descubrir que Albus y la pequeña Lily se habían quedado dormidos juntos en la cama de la pequeña con un libro de cuentos muggles, sonrieron enternecidos. Luego, fueron directamente a la habitación, se cambiaron y se acostaron en la cama, para comenzar a charlar abrazados, ya que no tenían sueño, para luego quedarse dormidos los dos juntos casi al mismo tiempo.

Con Lindsay no hubo mucha diferencia, llego a su casa y su esposo Theo también la esperaba, solo que con la diferencia de que esté no le pregunto a donde había ido. Y, directamente fueron a la habitación para que él le comenzara a leer un fragmento de un poema que había escrito, como hacía todos los días, para su bella esposa... 'A ti mi amada Lindsay que habitas en los confines de mi ilusión deja que la luz de mi corazón sea tu guía. Anímate y hallaras... La dulce palabra que te seduzca. El suave éxtasis de la más pura pasión. El abrazo tierno de fuertes brazos. Ese beso que te estremece y enamora...' para luego dormir abrazados con la cabeza de ella en su pecho.

Pidge... Pidge llego a su casa muy cansada, para encontrarse con George dormido en el sofá de la sala de estar de la casa, con un ramo de rosas rojas en la mesita de centro. Ella algo enternecida pero culpable, tomo una manta que había ahí y lo cubrio con está, le dio un beso en su frente y él susurró '¿He muerto?', 'No' le respondió ella, 'Que bueno, porque creí haber visto un ánge... Ah, lo lamento, no era un ángel, eras tú, mi amor...' para luego volver a dormir. Ella, enternecida y sonrojada, se recosto a su lado en el sofá. Él la abrazó por la cintura y enterro su rostro en su cuello. Y así en esa tierna pocisión, se quedarón dormidos.

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#Capítulo 18

Dedicado a Mafer :3

Al despertar, el sol llegaba directamente hacia mis ojos haciendo que los entrecerrara mientras cubría mi rostro con mis manos. Unos minutos después, finalmente me decidí por levantarme y salir de la cómoda cama. Al apoyar mis pies descalzos en el frío suelo, un escalofrío recorrió mi espalda. 06:00 am. La chica de cabello color rosa claro, estaba despierta. Observándome.
-¿Quién eres? -Me pregunto decidida la extraña.
-Buena pregunta. -Le respondí y, tomando mis cosas, salí de la habitación.
Al entrar en la mía, Spencer se encontraba dormida con medio cuerpo en la cama y lo demás en el suelo, boca abajo. Alexandra estaba a punto de caerse inconscientemente de la cama, pero se mantenía ahí en ella. ¿Mags y Hermione? Lo mismo, sólo que ambas estaban en la cama de la segunda. Aproveche el que estaban dormidas, abrí mi baúl, tome el uniforme que tenía ahí y entré al baño. Luego de cerrar con el cerrojo la puerta, gire la llave de la ducha y un chorro de agua caliente salió de esta. Me despoje de mi ropa y, dejándola desparramada por distintos lugares del enorme baño color escarlata, entré a la ducha. Cuarenta y cinco minutos después, me encontraba secando mi largo cabello pelirrojo con una de las tres toallas que habían ahí, vistiendo únicamente la falda del uniforme y mi ropa interior. Luego de que lo seque por completo, me puse mi camisa, la corbata, las medias y los zapatos. Trate de arreglar mi ropa lo más "Decente" posible, y luego salí del baño para más tarde, luego de tomar mi bolso, meter todo lo que necesitaba, ponerme mi anillo de serpiente y tomar mi túnica, salir de la habitación junto con Hatchi, ya que hoy me tocaba pasearlo. Normalmente las chicas se encargaban de eso, pero, hoy tuve esas extrañas ganas de hacerlo. Y si lo quiero hacer, ¿Por qué no hacerlo?
En la sala común, solamente se encontraban unos pocos alumnos de sexto año, hablando. Al la derecha de ellos, Lee Jordan junto con George se encontraban hablando. Era extraño, ya que él no estaba junto a su gemelo. Y siempre estaban juntos.
Busque su mirada y, cuando la encontré, lo mire a los ojos.
Y paso.
Ese extraño sentimiento de que todo está bien, y esa rara sensación de estar en un mundo diferente donde sólo nosotros dos estábamos. Paso.
No entendía que significaba, pero me gusto.
Luego de eso, él me regaló una hermosa sonrisa y yo, simplemente salí de la sala común, dejándolo ahí sonriendo como estúpido, sólo.
Más tarde, aproximadamente una media hora, me encontraba sentada sola en la mesa de Gryffindor en el Gran Comedor. Sólo habían unos pocos alumnos; tres Hufflepuff's, un Ravenclaw, yo y ningún Slytherin. No conocía a ninguno. Y eso me desanimo un poco.
A las ocho con dos minutos, sin un minuto más ni un minuto menos, Hope ingreso al Gran Comedor, sola al igual que yo. Se sentó a mi lado y me reprocho porque no la había despertado o como mínimo esperado en la sala común. Luego me saludo normalmente, como si lo que unos segundos antes no hubiera pasado. Rara. Esta chica era rara, pero me agradaba.
-¿Qué piensas sobre "Nexandra"? E pregunto algo afligida.
-¿Qué es Nex...? -Trate de preguntarle, algo extrañada, pero ella me interrumpió.
-Vendría a ser nuestro código, para que nadie se de cuenta de que hablamos de ellos. -Dijo con una sonrisa orgullosa de su invención.
-Pero, ¿No es algo obvio y absurdo? -Le dije algo fría, a lo que ella me miro algo deprimida, por lo que cambie mi tono de voz a uno un poco más dulce. -Digo, así se darán cuenta. Si necesitas hablar de ese tema, sólo hazlo, no le pongas "Códigos" para que nadie sepa. No te tiene que dar vergüenza.
-No, no es por vergüenza. Si ella se entera de que a mi me gusta Neville, me matara.
-Hope, no te matará. -Le dije riendo.
-Si, si lo hará. Es mala.
-Ella no es mala, sólo... Intimidante.
-Si tu lo dices...
Luego de esa pequeña platica, comenzamos a comer un poco de lo que se encontraba a nuestro alcance. O al menos eso hacía Hope. Yo no probé bocado de lo que había ahí. No tenía apetito.
Neville entro al Gran Comedor, acompañado de Alex, Spencer y Seamus. Hope me codeo, haciendo que mi vista se dirigiera a ellos. Ella me susurró al momento en que él tomo de la mano tímidamente a Alexandra al sentarse.
-Este es el peor sentimiento de todos... -Susurro.
-No, el peor sentimiento de todos es no saber si esperar un poco más o rendirse. -Le susurre. Ella me miro extrañada. Lo esperaba, eso era algo que sólo yo entendía. Sólo yo sabía porque decía eso.
Cinco horas después.
Había terminado todas mis clases de hoy, y me encontraba en la torre de Astronomía, sola. Sola y llorando. Últimamente era la actividad que más hacía. Lloraba para dormir. Lloraba al pensar. Lloraba para todo. pero únicamente lloraba cuando estaba sola. Llevaba más de media hora llorando. Y seguía haciendolo.
Hasta qué un Ravenclaw entro por la puerta.
No me di cuenta de que él estaba ahí, hasta que sentí su sus brazos rodeandome. Su abrazo era protector. No lo conocía. No sabía quién era, pero le devolví el abrazo.
-¿Por que llorabas? -Me pregunto. Su voz era el medio perfecto entre ronca y aguda. Deduje que tendría unos catorce o quince años.
-La pregunta correcta es por quién. -Le dije en un tono algo frío, pero por mi voz entre cortada no se notó.
-Contéstame.
-Soy débil. -Le dije con mi voz entre cortada por el llanto. Él me miro a los ojos. Sus ojos eran pardos, eran verdes con un poco de color miel, tenía unos bellos ojos Hazel. Simplemente hermosos. Nunca había visto unos ojos así.
-A veces las personas lloran. No porque son débiles, sino porque fueron fuertes mucho tiempo. -Me dijo. Al ver que no iba a contestar se presentó. -Mi nombre es Austin.
-____(Tn). Y gracias, Austin. -Le dije. Él me miro extrañado.
-¿Por qué? -Me cuestiono. Ahí supe que él no lo hacía para "Quedar bien", al contrario, lo hacía con el corazón. O eso creo yo.
-Por darme tu apoyo, o eso. -Dije. Él rió. Tenía una risa contagiosa, por lo que empecé a reír con él.
-¿Tú eres de Gryffindor, no? -Me pregunto. Yo asentí.
-Y tú de Ravenclaw, ¿O me equivoco? -Le dije. Él asintió al igual que yo.
-¿En qué año estás?
-Segundo, ¿Y tú?
-Tercero.
Así fue como comenzamos a hablar. Estuvimos todo el día así. Faltamos a la cena y a eso de las once y media de la noche, salimos de la torre de Astronomía. Él se dirigió a su sala común mientras yo iba a la mía. Ya había paseado a Hatchi y lo había dejado ahí antes de ir a la torre.
Entre a la sala común. Vacía. Sólo había una persona en esta, y esta era la única persona que no quería ver y menos en este momento. Harry.
~Por la escritora~
Ella lo ignoro, paso de largo y comenzó a subir las escaleras que la dirigían a las habitaciones de las chicas. Y le dirigió una última mirada antes de desaparecer entre la oscuridad que inundaba el pasillo de los cuartos de las chicas.
Él, él la miraba a ella como un ciego miraría el mundo por primera vez.
"Seguir viviendo o seguir siendo infeliz". Ese era el gran dilema que mantenía despierta a la pelirroja. Moviéndose constantemente en su cama, pensando. Todas esas veces en las que le habían preguntado porque sonreía y si estaba feliz. Ella tenía tantas ganas de decirles "Sonreír no siempre significa que estas feliz, aveces significa que eres fuerte.". Harry. Ella no sabía porque siempre él estaba presente en sus pensamientos. Siempre, desde que lo conoció había sido así. Cuantas ganas tenía de volver a estar con él... Su corazón lo extrañaba, pero su orgullo le enviaba saludos. Necesitaba a alguien, se sentía sola. Lo que fuera, un novio, un amigo... Pero, ¿Los amigos existen? Tal vez si, tal vez no. Pero a pesar de eso, a veces todo lo que necesitas es a alguien a quién le importes. Aunque, lo que fácil viene, fácil se va. Así había sido con Harry. A veces la gente que más hace reír es la que más necesita una sonrisa, eso era lo que la gente no captaba en ella. Pero bueno, al final te acostumbras y sonríes como si todo fuera una mierda. Así es ella, aunque nadie lo note. ¿Su número favorito? 921, ¿Por qué? Fácil:
9 letras, 2 palabras, 1 mentira universal: Estoy bien.
Aunque ella no lo quiera, o eso crea, automáticamente sonríe cuando lo ve. Y no puede negarlo. Lo mismo le sucede a él.
Y ¡BUM! De repente te das cuenta de que todo ha terminado, de verdad. Intentas recordar en que momento comenzó todo y descubres de que comenzó antes de lo que pensabas. Justo en ese momento te das cuenta de que las cosas sólo ocurren una vez y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo. Ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.
Luego de pensar y pensar tanto, la pelirroja y el azabache lograron dormirse. Al mismo tiempo.
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Capítulo 001
Esos momentos que pueden romper un corazón.

23 de Julio del 2010. Estudios de The X Factor USA.
Estoy a pocos pasos de ser una estrella. Tal vez esto suene ridículo, pero es demasiado cierto. Mis compañeras de banda están listas y se colocan en sus lugares con demasiada confianza. Esta por comenzar. Nuestro destino está por comenzar.
-¡Daredevils! -Escucho nuestra señal. La música comienza a sonar y las pantallas se abren dejándonos el paso libre para ingresar al escenario.
Audrey, yo, Maddie, Dahlia y Lindsay comenzamos a caminar lentamente en grupo, en ese mismo orden, mientras que la melodiosa voz de Maddie comenzaba a acoplarse al ritmo de la canción.
-I used to rule the world. Seas would rise when I gave the word. Now in the morning I sleep alone. Sweep the streets I used to own. -La voz de Maddison resonaba en todo el lugar, los gritos de la gente emocionada y el orgullo en los ojos de nuestros padres era lo mejor que podía estar sucediendo. Caminábamos lentamente hacia el centro del escenario donde nos acomodamos en nuestros lugares y Maddie seguía cantando.
-I used to roll the dice. Feel the fear in my enemy's eyes. Listen as the crowd would sing: "Now the old king is dead! Long live the king!". -Lindsay comenzaba a cantar. Más gritos. Cambiamos de posiciones cuando ella comenzó a cantar,
situándose en el centro. Desenvolviéndose ante el público, hacia gestos con sus manos mientras cantaba, demostrando la pasión que tenía por la música. Nosotras nos movíamos también, aunque ella era el centro de atención en ese momento. En su momento.
-One minute I held the key. Next the walls were closed on me. And I discovered that my castles stand. Upon pillars of salt and pillars of sand. -Carismática, Audrey comenzaba con su parte conquistando al público con una sonrisa, con esa hermosa sonrisa de orgullo que no se le iba con nada desde que Simon nos dijo que habíamos entrado a la Casa de los Jueces. Ella también se movía, emocionada y para nada nerviosa. Estaba segura de sí y eso se notaba demasiado.
-I hear Jerusalem bells a ringing. Roman Cavalry choirs are singing. Be my mirror my sword and shield. My missionaries in a foreign field. For some reason I can't explain. Once you go there was never, never an honest word. That was when I ruled the world (Ohhh) -Todas cantamos, sintiendo la emoción, sintiendo por fin que eramos lo suficientemente buenas para algo. Nos movíamos al compás de la música, moviendo nuestros cuerpos.
-I hear Jerusalem bells a ringing. Roman Cavalry choirs are singing. Be my mirror, my sword and shield. My missionaries in a foreign field. For some reason I can't explain. I know Saint Peter won't call my name. -Continuabamos cantando, ahora frente a los jueces. Muchos más gritos se escucharon cuando finalmente Maddie  volvió a cantar la última estrofa de la canción.
-Never an honest word and that was when I ruled the world. -Cantó para luego oír los aplausos de las personas. Muchas personas ya se encontraban de pie aplaudiendo. Nuestras madres lloraban. Esto se sentía tan bien. Nos dimos un enorme abrazo, mientras que seguíamos oyendo a las personas gritar y a los jueces aplaudir.
-¡Wow, chicas! Cuando escuche que iban a hacer Coldplay, tuve una gran duda, pero amé lo que hicieron con la canción. La volvieron totalmente suya, me gusta que la banda esté funcionando. Aunque Simon va a decir que él puso esta banda junta, fue originalmente mi idea, Simon. Lo fue. -Comenzó Louis.
-No. -Le interrumpió Simon mientras más gritos se oían.
-Fue mi idea y funcionó. Pienso que potencialmente podrían ser la próxima gran banda de chicas. Pero tienen mucho trabajo que hacer. -Se dirigió Louis a nosotras. Los gritos seguían oyéndose. Wow, en serio estaba emocionada. Las chicas estaban muy felices, y no podían quedarse quietas.- No estoy muy seguro del estilo, ¿Tienes un estilista? ¿O fuiste tú? -Un gran 'Ooooohhhh' se oyó en todo el estudio cuando Louis le dijo eso a Simon.
-Chicas, yo no sé de quién fue la idea porque yo no estaba ahí, pero, se ven como si engancharan juntas. Cómo si fueran la banda perfecta. La canción estuvo fantástica y ustedes la hicieron suya. No estaba pensando en Coldplay, esa fue una perfecta presentación de una banda de pop. -Danielle se dirigió a nosotras. Cada vez el nivel de emoción en mi cuerpo subía y subía cada vez más. Seguía sin creerlo.
-Tengo que estar de acuerdo con Dani, se ven como si estuvieran destinadas a estar juntas como grupo. Se ven fantásticas. Tienen todos los ingredientes para la banda perfecta. Los chicos y chicas se vuelven locos por ustedes, pero necesitan un poco más de tiempo para desarrollarse como grupo. Eso es todo. Sólo un poquito más. -Terminó de decir Cheryl. Simon continuó.
-Bueno, recalcando tu participación en unir a este grupo, vamos a rebobinar la cinta en eso. -Comenzó Simon. -Esencialmente chicas, ustedes fueron unidas porque su audición en el Bootcamp no fue lo suficientemente buena y decidimos darles una segunda oportunidad porque veíamos que tenían el potencial. Eran demasiado buenas para dejarlas afuera. Tomamos un riesgo y tengo que decirles que, lo que fue tan impresionante sobre eso fue, porque hay una gran unión en el escenario. Cuando empezaron a arruinarlo, una de ustedes al final, Maddison aparece y se vuelven a unir de nuevo. Eso es lo que las bandas hacen. -Una ola de aplausos inundo el estudio luego de las últimas palabras de Simon.- Y acerca del problema del estilo, no quiero estilizar esta banda. Porque no sé como estilizar una banda como esta. Le pedimos a la banda que haga lo que cualquiera de ellas quiera hacer, no voy a interferir. Ellas lo van a hacer a su manera. Fue brillante chicas. -Simon dio por terminado todo. Nosotras salimos del escenarió y nuestras familias se acercaron a felicitarnos.
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-Amor... Amor, despierta, te traje el desayuno hermosa. -La castaña escuchaba la voz de Josh en su oído, susurrándole que se despierte.
-¿Josh? -Preguntó algo dormida mientras tallaba sus ojos. Cuando por fin los abrió se encontró con la hermosa y reluciente sonrisa del ahora rubio, Josh, igual de brillante que sus bellos ojos color avellana de un color algo oscuro, pero hermoso. Se encontraba sentado a su lado, sonriendole. Ella se sentó en la cama y, cuando iba a levantarse para dirigirse al baño y lavarse el rostro, él la detuvo. Hizo que se sentara en sus piernas, encima de la cama, y le susurró al oído luego de besarle la mejilla a la castaña.
-Incluso recién despierta eres hermosa. Además, no quiero que te vayas. Te extraño. -Me dijo. Yo le miré tiernamente y le acaricié la mejilla.
-¿Por qué? Sólo estaré a unos pasos de ti.
-Pero aún así no estarás conmigo y te extrañaré, me sentiré sólo y vació. Aunque sea por unos minutos.
-Owww, ¿En serio? -Le preguntó. Él era demasiado tierno con ella y eso le encantaba.
-Sí, aún que suene estúp...
-No, no suena estúpido -Le interrumpió Mora.- Es muy hermoso lo que me dices.
-Te amo. -Me dijo mientras se acercaba más a mi.
-También yo a ti, Josh. Y no sabes cuanto. -Dijo para luego juntar sus labios en un suave beso.
Comenzaron a desayunar en esa misma posición, él le daba de comer algunas veces y ella hacia lo mismo. Reían sin razón como dos idiotas enamorados. Y es que lo estaban.
Se besaban cada cinco segundos y reían abrazados.
Era como un sueño echo realidad para los jóvenes.
Hablaban de cosas sin sentido alguno y tomaban fotografías con el teléfono de ella. La castaña tomó una del desayuno -O lo que quedaba de él- y la subió a su cuenta de Twitter.
-Acá había una foto-
-Oww, eres muy tierna. -Le dijo luego de leer lo que había escrito. Ella le miró a los ojos.
-Tú cállate, eres demasiado tierno también. -Dijo la castaña para luego comenzar a reír junto a él.
En otra parte del mundo...
Un joven castaño dormía plácidamente en su cama con su pijama a rayas -Una camiseta básica gris y un pantalón de pijama a rayas-, mientras soñaba con su mayor ídola, Mora Bettenxcourt. La joven Bettenxcourt pertenecía a la banda Daredevils, la cual estaba conformada por cinco chicas y Louis amaba hasta morir al igual que sus amigos. Él sabía todo sobre cada una de ellas, tenía su habitación casi repleta de posters de ellas, pero por sobretodo, de Mora. Su sueño, al igual que el de cualquier fan, era conocerlas, verlas en persona e incluso asistir a alguno de sus conciertos. El joven había vuelto a soñar con la castaña que le hacia suspirar, aunque eso ya era costumbre. Aunque, ella se encontraba en una relación con el famoso actor de cine Josh Hutcherson. Él lo detestaba, ya que Josh era todo lo que él no podía ser. Claro, según él y sus inseguridades.
Josh era fuerte, alto y musculoso. Divertido, carismático, atento, tierno y romántico. Más exitoso y con mucho más dinero que él. Josh era famoso y tuvo el privilegio de conocerla. Pero todo estaba bien, según Louis, él la entendía. Cualquiera lo elegiría a él, él también lo elegiría, cuando Louis era sólo un simple fan con un sueño imposible de cumplir.
El joven al fin despertó, gracias a una de las miles de notificaciones de Twitter que le llegaban.
Su ídola, su chica, su amor imposible había twitteado algo.
Rápidamente desbloqueo su iPhone, aunque no sin antes observar como un tonto enamorado la foto de Mora que tenía como fondo de pantalla, e ingreso a Twitter.
Josh.
Ella estaba con Josh, nuevamente, pero esta vez se habia quedado en su casa. A dormir, o eso quería creer él. Y nadie más que ellos sabían si había sucedido algo más, cosa que Louis rezaba internamente para que no haya sucedido. Era un desayuno. Oh, ¿Lo había olvidado? Josh también sabía cocinar y muy bien según Mora.
'Una de las mejores cosas en el mundo es despertar junto a ti...'
Las palabras que la joven había escrito retumbaban en la cabeza del castaño.
Él sabía que ella nunca le prestaría atención, pero le dolía. Y mucho.
Luego de responderle más de diez veces en la foto, cerro su Twitter y se dirigió al baño. Lavo su rostro y dientes, despeino su cabello y salió de ahí. Se sentó en su computadora y abrió su facebook. En su inició, la mayoría de las páginas de Devils -Los fans de la banda- que él leía estaban comentando sobre la pareja y lo que Mora había subido a la red social del pajarito.
Cerró su inicio, algo molesto por las millones de fotos que ponian de ambos y bajo a desayunar junto con su madre y hermanas. A diferencia de otros hermanos, Louis se llevaba de maravilla con sus cuatro hermanas: Felicite, Charlotte y las gemelas Phoebe y Daisy. Las dos mayores, Charlotte y Felicite, eran Devils también, por lo que además de ser hermanos y tratarse como mejores amigos, eran hermanos por pertenecer a la enorme familia de Devils, además de que lo eran biologicamente.
Su madre, Johannah, estaba sirviendoles el desayuno a sus hermanas cuando él se encontraba bajando las escaleras de la enorme pero humilde casa de los Tomlinson, aún en pijama.
-Louis, ve a cambiarte y lleva hoy a tus hermanas a la escuela, por favor. -Le pidió Johannah al joven castaño. Esté asintió y, luego de comer su desayuno, subió las escaleras para cambiarse.
Volviendo con Mora...
-¡Mora! ¡Vístete! -Le ordenaba una histérica Kahleen a la castaña. Kahleen la chica que la compañía Modest! había enviado para que se asegure de que ella y la banda asistiera a todos sus compromisos y siga todas las ordenes que Modest! les encomendaba.- Debemos estar en el estudio para grabar en media hora, ¡Apurence!
-No saben como la detesto, ósea... -Dijo Mora mientras se sentaba junto a Lindsay, la cual paso un brazo sobre sus hombros.
-Todos lo hacemos, pero ya se irá algún día... -Dijo Dahlia.- Bueno, obedezcan a la señorita mandona y vayan a vestirse, ahora.
-De acuerdo. -Dijeron las chicas casi al unisono. Cada una fue a su habitación y se vistieron con la ropa que Kahleen les había dejado.
Media hora después, las chicas se encontraban en el auto de Mora -un Porsche negro que la cantante amaba- camino al estudio de grabación.
-¿Saben que Kahleen nos asesinara al ver que ya ha pasado la media hora y no estamos ahí? -Dijo Maddison.
-Eso no importa, no puede hacernos nada. -Dijo la castaña que se encontraba al volante.- ¿O sí?
-No lo sabemos... -Habló Lindsay por primera vez en todo el viaje. Ella se encontraba mensajeandose con su novio, Alex Pettyfer, él cual se encontraba grabando una de sus muchas películas ahora.
-Bueno, cuéntanos, ¿Qué sucedió con Josh? -Preguntó Dahlia. Lindsay dejó los mensajes para observar, al igual que el resto de sus compañeras, a la castaña. Ella estaba sonrojada, por lo que sus compañeras mal pensaron un poco las cosas.
-¡Paso! -Dijo Maddie emocionada.- Y hasta que lo hacen, se tardaron mucho.
-¿¡Qué!? -Preguntó escandalizada la joven.- No sucedió nada.
-Oh... Lo siento. -Dijo Maddie, algo avergonzada.
-No te preocupes. -Le dijo.- Sabes que yo no haré nada hasta estar casada.
-¿Piensas que un chico esperará hasta el matrimonio? -Le pregunto Dahlia.- Josh es un chico, no creo que aguante tanto.
-¡Oye! -Le respondió.- Él mismo me dijo que si no estaba segura, que me esperaría hasta que lo esté.
-Oían, ¿Falta poco para llegar? -Le preguntó Audrey.
-Sí, sólo dos calles, ¿Por qué?
-Por eso... -Dijo Audrey señalando a las miles de fans que se encontraban fuera del estudio, gritando por las jóvenes, con carteles y muchas con sus cámaras fotográficas preparadas para tomarless fotos a sus ídolas. Igual que todos los días en la vida de estas cinco jóvenes.


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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por Pony_Styles *w* el Mar 04 Mar 2014, 11:01 am

Ahí está la ficha <3 no pude poner un gif bc quedaría raro en la ficha pero we, espero que sirva <3 si falta algo dime
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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por holmes. el Mar 04 Mar 2014, 11:09 am

Pony_Styles *w* escribió:
"Mora H. Rockeffeller."

Kaya Scodelario.

     
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Edad:
Dieciséis años.
Nombre:
Mora Heather.
Apellido:
Rockeffeller Fisher.
Pareja:
Michael Gordon Clifford.
Nacionalidad:
Estadounidense.



descripción física
Mora es hermosa en todos los sentidos. Cabello claro, pero algo oscuro, casi rojizo. Ojos como cristales, y unos labios sensuales, es delgada, y su cuerpo esta bien proporcionado para su edad. Su piel es blanca, casi pálida, pero con un buen maquillaje la hace notar. Viste de manera moderna como una ''estrella de rock''. Pero no usa un color en especifico, aunque le encanta el negro. Tiene un lunar en el hombro que resulta sensual para cualquiera. Una nariz perfilada pero no es pequeña. Tiene una sonrisa encantadora y unas pestañas largas y rizadas, naturales, no utiliza mascara a menos que sea para una fiesta.
Podemos decir que esta chica tiene un cuerpo pecaminoso enmarcado de sensualidad, a cualquier lugar que ella va logra captar miradas aunque ella prefiera pasar desapercibida. Su piel tiene un hermoso color níveo con un rosado natural en sus mejillas, no es muy amante del sol ni mucho menos de los bronceados artificiales. Posee unas largas y tonificadas piernas, las cuales le gusta mostrar con shorts o vestidos cortos pese al frío, a estas le acompañan unas caderas anchas y armoniosas con su cuerpo. Su torso es largo y delgado, una pequeña cintura y un busto medianamente pequeño -según ella- es lo que le acompaña en su parte superior, ella no necesita ser exuberante para llamar la atención, puesto que ya logra hacerlo. Su rostro parece hecho por el mismo Bernini, sus proporciones son casi perfectas; tiene un rostro fino que lo adornan unos delgados y rojos labios, unos pómulos altos y pequeñas pecas se dibujan en estos dándole un toque angelical, tiene una nariz pequeña y respingada y unos ojos de color azul -y grises, de vez en cuando- que pueden decirte mucho con tan sólo una mirada. Quizás lo que más la caracteriza son estos últimos, puesto que posee una mirada enigmática característica de ella. Tiene una melena larga y castaña, la cual la mayoría de las veces suele usar suelta dependiendo de su humor.
Mide aproximadamente un metro setenta, su cabello es un castaño muy oscuro aunque no tanto, parece negro y al sol se le puede ver castaño claro -algo bastante extraño, pero que le agrada-, lo tiene bastante largo, aunque le gusta llevarlo suelto. De complexión estilizada, abdomen plano, brazos y piernas no muy delgados, pero siempre estilizados.
Ojos de un gris intenso bastante claros. Su mirada es misteriosa. Su rostro parece el de una princesa de cuento, bien esculpido, no tiene ninguna imperfección. Su tez es blanquecina, pero siempre muy atractiva.
Es una joven esbelta de piernas largas y busto medio, su piel es pálida y suave al tacto. Sus mejilla suelen estar levemente sonrosadas;  rasgos pulcros y delicados como los de una princesa. Nariz perfilada y pequeña, sus labios son rojos muy finos y su sonrisa es enigmática. Pestañas larguísimas y posee dos preciosos ojos color mar. Cabello largo y castaño medio, la mayoría del tiempo lo lleva suelto. Es un ángel a la vista sobre todo cuando muestra esa sonrisita de “Tu no me conoces” . Suele vestir con pendas que revelen suficientemente su cuerpo.  
Es una chica de estatura media, de piel clara -demasiado, como ya se dijo-, con ojos de un tono gris azulado, dependiendo de la luz puede parecer gris. Su cuerpo es delgado y de curvas sinuosas, nada normales para su edad. Sus labios son rojizos y suele maquillarse con colores oscuros, una raya de ojos negra, pero los labios no suele pintárselos. Su cabello es oscuro, casi negro aunque hay veces que parece castaño claro, una cualidad que solo Mora posee, algo extraño, pero a ella le encanta, lo lleva o liso o ondulado, se le ondula con la humedad.

descripción Psicológica
Mora es una chica bastante complicada para definir. Podríamos decir que tiene ''dos caras''. Normalmente, Mora es una chica algo tierna, alegre y muy risueña. Es dulce con las personas a las que conoce de verdada, y, sin duda, una persona realmente agradable. Posiblemente algo que la caracteriza es su confianza con la gente; ella suele confiar demasiado en los demás, y eso suele provocar que ellos lo hagan con ella, ya que es bastante buena guardando secretos y sabe apoyar bastante bien a sus amistades en sus momentos más difíciles. Es inocente, como una niña que jamás quizo crecer; aunque no se crean que es estúpida sólo por eso, pues posee una gran inteligencia y madurez. Pero, como ya se ha dicho, Mora posee dos caras; no es una chica completamente amable y agradable, en absoluto. La otra cara de Mora esconde a una chica dura y fría, e incluso cruel, que en ocasiones puede llegar a ser extremadamente solitaria y esconde un carácter muy fuerte que no se deja vencer por nada ni por nadie. Es realmente extrovertida, y en ocasiones creerás que no tiene miedo a nada y que por ello se comporta así. En resumen Mora, una soñadora diurna, luchadora por lo que piensa y cree y con dos caras completamente diferentes, la buena Mora, es que poco a poco gana camino y la fría Mora aquella que piensa resistir.

Miedos del personaje

Le teme a las arañas e insectos. A los lugares cerrados (es claustrofobica). A los payasos, y la mayoría de los conocidos ''creppys'' o ''creppypastas'', tales como Slenderman, Jeff the Killer, ''El gordo feo de Outlast'', Eyeless Jack, Jane the Killer, Sally, Nina the Killer, Hoodie, Masky, Zalgo, Ticci Toby, Tails Doll, Billy, entre otros. También, aunque parezca absurdo, a ella le aterraría estar sola en un oscuro y estrecho tubo, tanto atrapada como perdida. Tiene fascinación por los zombies, pero si llegará a ver alguno en la realidad, sin duda tendría demasiado miedo. Le teme a la soledad y a el rechazo, tanto como el que la dejen ''de lado''.

Cápitulos

Capítulo 001

Una joven castaña cabalgaba rapidamente, asustada, con nervios pero extrañamente decidida a llegar a un lugar ''a salvo'' para que su hermano y si era posible, ella, pudiera estar bien y fuera de peligro por el momento, junto a su hermano mayor, el gran Príncipe Caspian, mientras huían de los telmarinos que los perseguian y se encontraban ya muy cerca de ellos. Luego de unos minutos de miedo por parte de Arianne, ella, al voltearse para asegurarse de que los habían perdido al fin -ya que no se oía a los caballos galopar fuertemente como antes-, cayo del caballo, el cual seguía en movimiento, casi al mismo tiempo en que el sonido de las hojas crugiendo al ser aplastadas en el suelo y el rechinar de los caballos volvía. Caspian no sabía que hacer, el caballo por más que quisiera no se detenia y su hermana pequeña se encontraba en el suelo, al parecer herida junto a un árbol -ya que sostenía fuertemente su pierna izquierda- y el sonido de los telmarinos discutiendo por donde habían ido se encontraba cada vez más cerca. Cada vez sentía a su hermana pequeña más y más lejos, pero trataba de no perderla de vista y concentrarse en el camino al mismo tiempo, lo que le era casi imposible y, con una ultima mirada a su hermana, pudo leer en sus finos labios la frase ''Continua'' junto a una mueca de dolor que inconsientemente la ojiazul había dejado escapar. El corsel al fin pudo detenerse, mucho después, junto a la orilla de una hermosa playa, al parecer desierta. El gran Príncipe Caspian X bajo del corsel blanco de su hermana y, luego de avanzar hacía donde el agua cristalina chocaba sutilmente contra la arena, mojo sus manos en el agua y las paso lentamente por su hermoso rostro y, aun en cuclillas y con el rostro mojado, comenzo a pensar que le podía haber sucedido a su hermana. Torturandose a sí mismo y con unos pensamientos completamente negativos, pensó en lo peor. Tal vez la mataron pensó. No, no puede ser... Aunque, tal vez se escondió y sigue ahí ese fue el primer pensamiento positivo que el castaño tenía respecto a su hermana. Pero... Volvía la inseguridad y duda que poco a poco lo destruía. Nada era más importante que su hermana y el torturarse con lo que podía haberle sucedido lo destruía. Si hubiera sido yo, ella estaría bien, inclusive podría estar viva si es que no lo está... Decidió dejar de pensar en eso, él más que nadie sabia que su hermana era fuerte y podía superar cualquier obstaculo con tal de conseguir lo que se proponía. O al menos, eso creía él. ¿La razón por la cual escapaban? Fácil, muy fácil. El Rey Miraz, su tío. Esa era la ''famosa'' -y algo peligrosa- razón. La mujer del gran Rey Miraz se encontraba dando a luz al que sería su hijo, ''¡Puje! ¡Así! ¡Puje más fuerte, falta muy poco señora!'' le ordenaba una de las sirvientas que se encargaba del parto.

La mujer pujaba, con todas sus fuerzas, y poniendo de toda su voluntad, cada vez más fuerte. Hasta que de pronto, dejo de sentir ese ''algo'' en su vientre, ese algo que tanto quería que saliera. Todo se detuvo por un instante. La sirvienta se encontraba con el pequeño y frágil cuerpo del bebe en sus brazos, cubierto de sangre y llorando como nunca nadie había llorado. Está, desesperada, le ordeno a su compañera que le diera una toalla para secar al bebe y entregarselo a su madre. Luego de limpiarlo y envolvérlo con sumo cuidado, se lo entrego a la mujer del Rey. —Es un niño. —La sirvienta le hablabá a la mujer, pero esta no la escuchaba, simplemente contemplaba con anhelo el cuerpo del pequeño bebe que poseía en sus delgados brazos. El cual era suyo, al fin. Y la mujer sonrió, inconscientemente, mientras observaba al pequeño bebe intentar abrir los ojos. Ese fue el comienzo de todo, mientras eso sucedía, su hermana menor se encontraba en un profundo pero tranquilo sueño, mientras que su hermano mayor corría por su vida junto con su tutor en busca de la pequeña castaña a la cual quería más que a su propia vida y sabía que debía proteger. Al llegar a la hermosa habitación de paredes de color crema y enorme cama con dosél pertenecientes a la niña -aunque no tan niña- Arianne, la cual seguía dormida y, para suerte de su hermano, con el vestido color palo de rosa que había utilizado la noche anterior y los zapatos de pequeño tacón del mismo color de su vestido aun puestos. Caspian comenzo a zarandear a la joven mientras le susurraba que despertara.

Cuando la chica por fin despertó, su hermano le dió que rapidamente la orden de que tomara sus cosas, y lo siguiera a paso sigiloso. La muchacha, sin entender mucho, tomo su espada, arco y carcaj junto con una pequeña daga que metió en un bolso marrón oscuro, algo pequeño pero espacioso y un poco viejo que se encontraba en el suelo cerca de su cama, unas botas y un vestido de repuesto, obviamente con algo más de ropa -la que podía caber en el bolso, la cual no era demasiada como la castaña esperaba-, que obviamente necesitaría, claro, sin que su hermano lo notara -y obviamente no lo notaría, ya que se encontraba vigilando desde la puerta a escondidas que sucedia afuera de la espaciosa habitación-. Cuando logro cerrar el pequeño bolso, lo cual le costo algo de trabajo, se poso junto a su hermano, el cual al notar su presencia comenzó a dar pasos sigilosos pero rapidos hacia donde su tutor lo esperaba, junto a una puerta. Al entrar en la puerta, Arianne se dió cuenta de que se encontraba en el pasaje subterraneo y, luego de que su hermano mayor tomase una de las antorchas al igual que su tutor, comenzó a seguirlos. Aunque antes dió un último vistazo al pasillo en el cual creció, en el que su tío Miraz, el cual la había críado, se encontraba desesperado ordenando que la encontraran a ella y a su hermano. Luego de salir del pasaje subterraneo, llegaron a las afueras del castillo, donde el majestuoso corsel blanco de la princesa los esperaba.

Caspian subió primero, dejando a Arianne detras de él, abrazandolo por la cintura fuertemente para no caer. Tenía miedo, y mucho. El tutor de Caspian, Cornelius, le daba las indicaciones sobre que camino tomar para llegar al lugar donde los narnianos le esperaban al chico, apurado y habando rapido, lo que ocaciono que Caspian no entendiera mucho algunas cosas que él le decía. Mientras que Arianne seguía asustada, obsrvando cada siete segundos a cada lado y detrás, para asegurarse de que nadie los seguía. Hasta que al fin, los sonidos que Arianne tan poco deseaba escuchar se hicieron presentes: el rechinar de los caballos, el ágil y rápido galopeo de estos junto con la voz de los telmarinos gritando ''¡ENCUENTRENLOS!'' se escucharon claramente. El tutor del joven, igual de nervioso que el castaño, golpeo con su mano al caballo para que emprendiera su camino junto a los príncipes, que agradecidos, le sonrieron antes de internarse por completo en el bosque que comenzaba a las afueras del castillo. Los telmarinos no se hicieron esperar e ignorando olímpicamente al pobre tutor del príncipe, se internaron en el bosque con la misma misión: Encotrar a los principes y llevarlos con su ''querido'' tío, el Rey Miraz.

{...}

Ella no podía creerlo, había salido ilesa del pequeño incidente con el corsel. Había caído del corsel en movimiento, se había golpeado fuertemente la pierna y su hermano se había ido sin ella, aunque supiera que había echo lo correcto y no estaba enfadada, el golpe de suerte lo había recibido poco después. Tal vez fueron segundos o tal vez minutos, pero los telmarinos estaban cada vez más cerca, aumentando el miedo que yacía muy en el fondo de la castaña. Cuando por fin llegaron, se detuvieron, cerca, pero no lo suficientemente cerca de donde la castaña se encontraba escondida, detrás de unas enormes piedras, las cuales para su enorme suerte lograban cubrirla. Minutos después, los cuales fueron como horas para la joven princesa, los telmarinos decidieron seguir con su camino, dejando a una Arianne muy aliviada escondida detrás de unas rocas. {...} ''El cuerno'' pensó nuevamente Caspian luego de un largo rato en la misma posición ''¡El cuerno!'' pensó nuevamente emocionado. Tomo el cuerno que Cornelius le había dado antes de que emprendieran marcha hacía el centro del bosque en el estúpido corsel de su hermana y, tomando el aire que sus pulmones necesitaban luego de la carrera que había echo para llegar al corsel, soplo con toda la energía que podía el cuerno de la Reina Susan, el cual rogaba que funcionara y la ayuda que había pedido llegara.

En otro lugar... Muy lejos de ahí, en la estación de trenes de Inglaterra, la bella joven Audrey Narvaéz se encontraba desesperadamente buscando con la mirada a su pequeña -y única- amiga, Lucy Pevensie, a la cual encontro junto con sus tres hermanos en una banca. Al llegar donde los Pevensie, Lucy felizmente saludo a su amiga e invitó a Audrey a sentarse. Unos segundos después, Lucy sintió como si algo le pinchara fuertemente en el brazo, soltando involuntariamente un pequeño pero agudo grito. Peter, también sintió eso, y le dijo a su hermana Susan que se detuviera. Ella, desconcertada, le dijo que no había echo nada, para luego sentir como si tiraran de su brazo. Edmund no se quedo atras, él también había sentido esa sensación. Y, para sorpresa de los Pevensie, Audrey también la había sentido. Lucy, emocionada, dijo que eso sonaba como la magia y que debían tomarse de las manos, a lo que Edmund se negó, pero tuvo que hacer. Las cosas a su alrededor comenzaron a ponerse extrañas luego de tomarse de las manos, comenzaron a deshacerse, las paredes a desarmarse y los bancos a romperse. Segundos después, los siete se encontraban en el suelo de una cueva, la cual tenía una estupenda e increiblemente hermosa vista de la playa que se encontraba fuera. Los Pevensie, emocionados, salieron afuera y corrieron hacia la playa. Lucy tomo a Audrey de la mano y juntas comenzaron a jugar en el agua con Edmund... Ellos jugaban, se divertían sin preocupaciones. Y mientras tanto, el príncipe se dedicaba a buscar a su hermana.
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Capítulo 1 Narrado por Mora


La lluvia comenzaba a azotar con fuerza las ventanas de la casa de los Finnigan. El hombre de la casa, Seamus Finnigan, junto con su esposa Alexia, intentaban dormir a los gemelos, Kurt (6) y Kylie (6), que se removian inquietos en sus camas. Alexia, la mujer de la casa, comenzo a buscar desesperada el libro de cuentos de hadas favorito de la pequeña Kylie, 'La bella y la bestia', del que desde que su abuela, la madre de Alexia, Regina Reeve le había hablado no había parado de insistir en que se lo consiguieran, puesto que la niña de apenas seis años amaba leer. Kurt, el más tranquilo del duó, permanecia conteniendo la calma mientras miraba como su padre, Seamus Finnigan, miraba a su madre con ese brillo especial en sus ojos color marrón. Ese mismo brillo especial el joven Kurt lo había visto en los ojos de Draco Malfoy, en una reunión que su madre Alexia y la Sra. Malfoy, la cual casi le había obligado a llamarla Perrie ya que se sentía vieja con el 'Sra.' en la Malfoy Manor II, la cual pertenecia a la pareja, mientras miraba a su bella esposa (En su humilde opinión), Perrie Steinlage de Malfoy cantarle a su bebe, Hydra Malfoy (1 año, 3 meses), mientras su hijo mayor, Scorpius Malfoy (11) hablaba con Seamus, Alexia y Draco, una hermosa melodía para dormirla, de la cual él recordaba una pequeña parte... 'Just close your eyes, the sun is going down, You'll be all right, no one can hurt you now, come morning light, You and I'll be Safe and Sound...' , a Kurt le había fascinado. Alexia y Perrie no eran amigas, eran hermanas. O bueno, se querían como unas. Perrie Stenilage era muy distinta a Alexia Reeve, tanto psicologica como físicamente. Ella era de rubia platinada, mientras que Alexia era una hermosa castaña. Sus ojos eran de un color mercurio identicos al del Sr. Malfoy, el cual también le había dicho que lo llamase Draco, mientras que los de Alexia eran de un color celeste cielo, sencillamente espectaculares. En lo único que coincidian, segun la pequeña Kylie, es que ambas eran de estatura algo baja, por lo que sus esposos, Seamus y Draco, debían agachar un poco su cabeza para besarlas 'Como en los cuentos de hadas, el principe besa a la princesa', según ella. Ambas familias eran muy amigas, aunque sus esposos no eran los mejores amigos, se soportaban los unos a los otros... todo sea por la mujer que amas, ¿No?

Bueno, eso mismo pensaba el tierno George Weasley mientras salía de Sortilegios Weasley con un paraguas (Artefacto muggle) para cubrirse de la fuerte lluvia, para ir a su casa en Ottery St. Catchpole, a dos calles de donde antes se encontraba anteriormente La Madriguera, donde actualmente vive con su esposa Pidge Screamsée -Bambi- y sus tres hijos; Kathleen Weasley (10), Mitchell Weasley (12) y Matthew Weasley (14). Ellos eran una feliz familia, la típica. Él trabaja, ella es ama de casa y sus tres hijos -10, 12 y 14- se preparan y esperan ansiosos por entrar y/o volver al castillo. George ingreso a la casa, buscó a su esposa y al encontrarla cocinando unos espaguetis muggles, que seguramente estarían deliciosos ya que su amada Pidge los había hecho, y ella coninaba de maravilla. Besó su mejilla mientras posaba sus brazos en la cintura de esta, luego de dejar su túnica y maletin en el perchero que se encontraba en la entrada. Ella, sonrojada, se volteo para clavar su vista en sus ojos. Los ojos de él irradiaban felicidad. La felicidad de poder estar otro día más junto a su querida familia. Los de ella, inmediatamente se encendieron como fuego en un pastizal al notar ese hermoso sentimiento que ambos compartían llamado amor en los ojos del pelirrojo. Lo beso tiernamente mientras lo tomaba por el cuello, formando así un hermoso abrazo. 'Te amo' le susurro él sobre sus labios nuevamente. 'También yo', le susurro también ella, y tomando la iniciativa esta vez, ella inicio el beso. Media hora después, George y ella estaban en la mesa junto a sus hijos, los cuales le comentaban a su hermana menor sobre lo emocionados que estaban por volver a Hogwarts y, logrando su cometido, la niña inmediatamente comenzo a quejarse con sus padres sobre porque no había nacido antes, logrando que Pidge se sonrojara y George riera enternecido.

Una escena muy similar sucedia en la casa Potter, donde él junto a su esposa Kaya, reían sobre los reproches de su pequeña hija, Lily Luna, sobre el porque ella no había nacido en el lugar de su hermano mayor, James Sirius, y él en el lugar de ella. Albus Severus, también reía, ganandose miradas fulminantes por parte de la pequeña pelirroja y el castaño mayor. Harry los miraba con melancolia, estaba demasiado feliz porque por fin tenia una familia. Y no es que no concidere a los Weasley como su familia, pero esta era su verdadera familia ahora. Y esta familia solo era suya. Suya y de su esposa Kaya Potter (Neé Ferowlin), y de sus hijos. Sus hijos, como amaba él decir eso. ¿Qué más podia pedir el Niño que Vivio? Tenía una hermosa familia, unos hijos adorables, una esposa que lo amaba tanto como él la amaba a ella, unos amigos espectaculares y una segunda familia que lo quería como si fuera uno más de ella -Los Weasley-. Esa, justamente esa era la razón de su sonrisa. La sonrisa que llevaba todos los días era causada por su familia, el amor infinito que les tenia y sus amigos, lo más importante en su vida.

Ron Weasley, junto con su 'Hermana' Alaska Young... Ay, estos chicos si que estaban hechos el uno para el otro. Pese a que los Weasley hayan adoptado a Alaska como su hija, ella y Ron se encargaban de romper todas las barreras que el amor les ponía para llegar a él. Juntos. Juntos hacian un duó increíble. Ella, una Ravenclaw completamente segura de sí y con un gran amor por las bromas, ponía de cabeza el mundo del pelirrojo. Él, siempre directo y con un gran amor por la comida, era el causante de los suspiros de esta. En la casa del menor de los Weasley's -Sin contar a su hermana pequeña, Ginny- que también pertenecia a Young, ambos se encontraban cenando, o en el caso de Ron y Donnovan -14-, engullendo todo lo que se les ponia en frente, en cambio, Mike -9- y Alaska comian de una forma más 'Decente', por así decirlo. La historia de amor de estos jovenes, era tan emocionante como triste. Molly Weasley, la cual tardó un poco más de lo esperado en aceptar el enamoramiento de ambos, todavía se sorprende al verlos juntos, tomados de la mano junto con sus dos pequeños hijos, ya que pese a todos los problemas y obstaculos que pasaron, siguen juntos, amandose y siendo cada vez más fuertes.

Kissha DiLaurentis, la vanidosa, materialista y manipuladora Slytherin se encontraba recostada en la espaciosa cama de la habitación principal de la casa (Casi mansión) en la que vivia con Fred Weasley, su esposo, y con su hija Devonne -Devonne Perrie Weasley DiLaurentis- (5). Ella se encontraba esperando ansiosa a su amado marido para darle la buena noticia, de la cual supo hace apenas unas horas. Estaba embarazada de su segundo hijo. La noticia seguramente le caería de maravilla al pelirrojo, el cual se encontraba cerrando la tienda en la cual trabajaba con su hermano gemelo, George, y de la cual eran dueños, Sortilegios Weasley. Luego de una hora y veinte minutos, llego a su casa. Al entrar en dicha casa, Demetria -O Demi, como le decian de cariño- se abrazo a su pierna cariñosamente. Él la tomo en brazos y subio a la alcoba principal, donde se encontro con su esposa recostada en la cama. Dejo a su hija en la cama y se recosto en esta luego de dejar su túnica morada, desaser el nudo de su corbata y quitarse sus zapatos. Abrazo a dos de las cinco mujeres que más amaba en el mundo -Molly, Ginny, Demi, Kissha y su mejor amiga Perrie, la cual siempre lo apoyo en su relación con Kissha cuando nadie más lo hacia- y beso la mejilla de su esposa. Ella, con un deje de emocion, se levanto de la cama y rebusco entre las cosas del primer cajón de su armario. Cuando encontró lo que buscaba -Una caja color blanca con un lazo negro con detalles blancos- fue donde Fred le hacia cosquillas a su hija Demetria, y se quedo ahí, de pie mirando enternecida la escena. Luego, recordo lo que había pensado hacer para darle la noticia y se acerco a Fred, le tendio la caja y le dijo 'Esto es para ti, creo que te servira de mucho'. Él, algo extrañado pero emocionado abrio la caja para encontrarse con un babero y una taza que decia 'Best Daddy'. Él miro extrañado a su esposa, la cual lo miro con entusiasmo. 'Amor, Demi ya no usa babero...' Le dijo él. 'No es para Demi...' Le respondio ella. Él tardo unos segundos en reaccionar. Cuando por fin reacciono, se levanto de un salto y abrazo a Kissha mientras la giraba en el aire, sosteniendola con un abrazo tierno pero lleno de emoción. La pequeña Demi, también abrazo a sus padres cuando Fred soltó a Kissha, formando así un hermoso abrazo familiar.
Por otro lado, Loveless Mallette se encontraba sentada en el sofá de su casa, junto a su prometido Oliver Wood, el cual había decidido algo tarde pedirle la mano a la mujer que amaba. Sin embargo, la pareja se encontraba felizmente abrasados mientras se daban besos tiernos y cortos, y se decian palabras llenas de amor. Cursi, esa es la palabra perfecta para describir dicha escena. Oliver podía ser algo cursi y tierno con ella, pero ella así lo amaba, y ambos no pueden esperar al matrimonio.

La inmadura Lindsay Frayn, casada con Theodore Nott, alias: el chico más serio que podrías conocer. ¿Quién lo diría? ¿Quién diría que Alexia y Perrie tenian razón al decir que ambos terminarian juntos luegos de haberlos visto hablar cerca de donde se encontraban los supuestos Threstals? Ellos dos, pese a que son algo distintos, se complementan perfectamente. Ella, graciosa, inmadura, hiperactiva y una romantica al más viejo estilo. Él, serio, amante de los libros, inteligente, tranquilo y un romantico con todas las letras. Se encontraban casados, con dos hijos y muy, muy felices. En este momento se encuentran cenando con sus hijos, en el comedor de Nott-Frayn Manor. Y si, esta mansión tenía ambos apellidos, ya que a ellos les gustaba -En cierto modo- ser distintos a los demás. Sus hijos, James (11) y Luke (12) Nott, son completamente distintos. El primero, castaño de ojos verdes como su padre, y el segundo castaño -En lo unico que físicamente coincidian- de ojos mieles, como su madre. Pero pese a sus diferencias, eran los mejores amigos. Al igual que sus padres, pese a sus diferencias, se amaban de una manera emocionante, o por lo menos para mi.

Días después, estas ocho jovenes deciden juntarse y realizar un experimento del que Luna y Hermione junto con Ginny habían leído en la famosa revista Corazón de Bruja.

El famoso experimento era un diario de vida.

Las jovenes Loveless, Pidge y Alaska se encontraban en la casa de Luna Scamander (Née Lovegood), la cual esperaba ansiosa a las demás chicas para poder comenzar. Una hora y media más tarde, las once jovenes se encontraban en la sala de estar de la casa Scamander. Hermione había llevado la famosa revista Corazón de Bruja. Perrie, ansiosa, le pregunto a la joven Ginny Weasley si podía decirle cual era el 'Famoso' experimento. La pelirroja negó burlonamente ante la desesperación de la rubia por volver a su mansión con sus hijos y esposo. No es que ella no quisiera estar con sus amigas, pero también se había olvidado de decirle a Draco que tardaría más de lo planeado. Kissha estaba en las mismas. No le había dicho a Fred a donde iría, ni que tardaría tanto. Ay... Las desventajas del ser independiente. Alaska hizo todo lo contrarío de lo que las Slytherin's hicieron. Le aviso a su esposo Ron, a sus hijos y a la vecina de en frente (Por si sus hijos querían comer galletas antes de dormir, al igual que su padre lo hacia muchas noches, y ella no estaba para cocinarlas). Si, un poco exagerada. Pero al menos aviso, ¿No?

Cada una había sido obligada por la castaña Hermione Granger a llevar un diario de distintos colores: Alexia lo había llevado color azul, Loveless color rosa, Kissha color blanco, Alaska color verde, Lindsay color violeta, Perrie color dorado, Kaya color negro y Pidge de color naranja.

Así fue como comenzarón a discutir. Discutian, pero civilizadamente sobre quien comenzaría a escribir en los diarios. Hasta que Hermione, leyendo el articulo en voz alta, les dio a entender que discutian por nada, ya que cada una debía escribir en su propio diario. Las chicas, avergonzadas, se disculparon y así comenzaron a escribir según lo dictaba el articulo.

Debían hacer turnos para comenzar a escribir, y luego cada una seguiría en su casa.

Perrie fue la primera en levantar su mano, causando la risa de las chicas ante tal acto infantil. Alexia fue la segunda. Así, Luna fue tomando nota en un pergamino.

Perrie. Alexia. Pidge. Lindsay. Alaska. Kaya. Kissha. Loveless.

Horas después, luego de que las chicas cenaran junto a Luna, Rolf -Su esposo-, Lysander y Lorcan -Sus hijos, los cuales eran gemelos-, cada una se fue por su propia cuenta a las once de la noche, una hora no muy conveniente, a sus hogares donde seguramente sus esposos e hijos las estarían esperando, excepto a Loveless, a ella lo más seguro es que Oliver la estuviera esperando o la hubiera buscado hasta por debajo de las piedras, puesto que ella tampoco le había avisado a Wood que se iría.

Kissha llego primera a su casa, extraño, puesto que la casa de ella, la de Alexia y la de Perrie eran las más alejadas de todas. Fred la esperaba preocupado, Demi estaba dormida en su cuarto. Ella le explico que se había ido con las chicas, para luego abrazarlo e irse juntos a su habitación.

Con Loveless paso casi lo mismo, solo que ella no tenía hijos... todavía. Ella le explico a un muy preocupado Oliver que se había ido a casa de Luna para estar un rato -De varias horas- con las chicas. Luego, subieron juntos a su habitación y ahí estuvieron abrazados hasta muy tarde, diciendose cosas bonitas con las que cualquier niño de cinco años que piensa que las niñas tienen piojos hubiera corrido con sus amigos haciendo caras de asco y señalando a la pareja acusadoramente con el dedo.

Alexia entro silenciosamente a su casa, esperando que su esposo Seamus no la esté esperando en el sofá con una mirada acusadora y le diera el regaño de su vida por lo tanto que lo había preocupado al irse sin avisar como seguramente le debe de estar pasando a Perrie Steinlage con Draco Malfoy, ¡Ese chico si que se preocupaba como nadie! Luego del regaño, ambos subieron a la habitación principal... Bueno, Seamus subió, puesto que traía cargada como un principe cargaba a su princesa luego de su boda a Alexia, la cual tenía una sonrisa más grande que su propio rostro.

Y, al igual que como lo había pensado Alexia, Perrie estaba siendo abrazada fuertemente desde hace cinco minutos en la misma posición con su rubio esposo estrujandola fuertemente en sus fuertes y musculosos -Pero no en exceso- brazos. Luego, la beso tiernamente, para luego estar diez minutos regañandola algo enternecido por las caras de niña pequeña que estaba siendo regañada por su padre porque había roto un florero mientras jugaba que hacia su hermosa esposa. Luego, ambos subieron las escaleras de la mansión mientras se llenaban de besos el uno al otro... seguramente esto terminaria mejor de lo que Perrie esperaba, aunque Draco tampoco la pasaría mal.

Alaska entro sonriente a la humilde pero hermosa casa Weasley, donde su esposo Ron la esperaba junto a sus hijos sentados en el sofá, con un plato vacio en frente, el cual contenia migajas que seguramente eran de unas galletas. Ellos la observaron con una sonrisa algo culpable pero con un toque de diversión. Al ver sus sonrisas, dirigio su mirada al plato y luego a la cocina. Ellos asintieron y ella salió disparada como una bala hacia la cocina, la cual se encontraba echa un desastre. Comenzó a reír, para sorpresa de sus hijos y esposo, para luego dar la vuelta y comenzar a subir las escaleras hacia el segundo piso. '¿No nos diras nada?' le cuestiono su hijo mayor. 'No', le respondió ella, 'No les dire nada puesto que ustedes limpiaran todo.'. '¿Qué?' le dijo asustado su hijo menor. 'Así mismo. Ustedes lo hacen, ustedes lo limpian.' les dijo ella, para luego terminar de subir las escaleras con una sonrisa triunfante mientras que sus hijos y esposo suspiraban pesadamente al mismo tiempo en que se levantaban e iban a la cocina.

En esos momentos, Kaya se encontraba junto con Harry muy acurrucados en la cama de dos plazas que tenían en su alcoba. Él le había preguntado, obviamente, a donde había ido y, luego de que ella le dijera que estaba con las chicas, ambos subieron a ver si sus hijos ya estaban dormidos. Al descubrir que Albus y la pequeña Lily se habían quedado dormidos juntos en la cama de la pequeña con un libro de cuentos muggles, sonrieron enternecidos. Luego, fueron directamente a la habitación, se cambiaron y se acostaron en la cama, para comenzar a charlar abrazados, ya que no tenían sueño, para luego quedarse dormidos los dos juntos casi al mismo tiempo.

Con Lindsay no hubo mucha diferencia, llego a su casa y su esposo Theo también la esperaba, solo que con la diferencia de que esté no le pregunto a donde había ido. Y, directamente fueron a la habitación para que él le comenzara a leer un fragmento de un poema que había escrito, como hacía todos los días, para su bella esposa... 'A ti mi amada Lindsay que habitas en los confines de mi ilusión deja que la luz de mi corazón sea tu guía. Anímate y hallaras... La dulce palabra que te seduzca. El suave éxtasis de la más pura pasión. El abrazo tierno de fuertes brazos. Ese beso que te estremece y enamora...' para luego dormir abrazados con la cabeza de ella en su pecho.

Pidge... Pidge llego a su casa muy cansada, para encontrarse con George dormido en el sofá de la sala de estar de la casa, con un ramo de rosas rojas en la mesita de centro. Ella algo enternecida pero culpable, tomo una manta que había ahí y lo cubrio con está, le dio un beso en su frente y él susurró '¿He muerto?', 'No' le respondió ella, 'Que bueno, porque creí haber visto un ánge... Ah, lo lamento, no era un ángel, eras tú, mi amor...' para luego volver a dormir. Ella, enternecida y sonrojada, se recosto a su lado en el sofá. Él la abrazó por la cintura y enterro su rostro en su cuello. Y así en esa tierna pocisión, se quedarón dormidos.

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#Capítulo 18

Dedicado a Mafer :3

Al despertar, el sol llegaba directamente hacia mis ojos haciendo que los entrecerrara mientras cubría mi rostro con mis manos. Unos minutos después, finalmente me decidí por levantarme y salir de la cómoda cama. Al apoyar mis pies descalzos en el frío suelo, un escalofrío recorrió mi espalda. 06:00 am. La chica de cabello color rosa claro, estaba despierta. Observándome.
-¿Quién eres? -Me pregunto decidida la extraña.
-Buena pregunta. -Le respondí y, tomando mis cosas, salí de la habitación.
Al entrar en la mía, Spencer se encontraba dormida con medio cuerpo en la cama y lo demás en el suelo, boca abajo. Alexandra estaba a punto de caerse inconscientemente de la cama, pero se mantenía ahí en ella. ¿Mags y Hermione? Lo mismo, sólo que ambas estaban en la cama de la segunda. Aproveche el que estaban dormidas, abrí mi baúl, tome el uniforme que tenía ahí y entré al baño. Luego de cerrar con el cerrojo la puerta, gire la llave de la ducha y un chorro de agua caliente salió de esta. Me despoje de mi ropa y, dejándola desparramada por distintos lugares del enorme baño color escarlata, entré a la ducha. Cuarenta y cinco minutos después, me encontraba secando mi largo cabello pelirrojo con una de las tres toallas que habían ahí, vistiendo únicamente la falda del uniforme y mi ropa interior. Luego de que lo seque por completo, me puse mi camisa, la corbata, las medias y los zapatos. Trate de arreglar mi ropa lo más "Decente" posible, y luego salí del baño para más tarde, luego de tomar mi bolso, meter todo lo que necesitaba, ponerme mi anillo de serpiente y tomar mi túnica, salir de la habitación junto con Hatchi, ya que hoy me tocaba pasearlo. Normalmente las chicas se encargaban de eso, pero, hoy tuve esas extrañas ganas de hacerlo. Y si lo quiero hacer, ¿Por qué no hacerlo?
En la sala común, solamente se encontraban unos pocos alumnos de sexto año, hablando. Al la derecha de ellos, Lee Jordan junto con George se encontraban hablando. Era extraño, ya que él no estaba junto a su gemelo. Y siempre estaban juntos.
Busque su mirada y, cuando la encontré, lo mire a los ojos.
Y paso.
Ese extraño sentimiento de que todo está bien, y esa rara sensación de estar en un mundo diferente donde sólo nosotros dos estábamos. Paso.
No entendía que significaba, pero me gusto.
Luego de eso, él me regaló una hermosa sonrisa y yo, simplemente salí de la sala común, dejándolo ahí sonriendo como estúpido, sólo.
Más tarde, aproximadamente una media hora, me encontraba sentada sola en la mesa de Gryffindor en el Gran Comedor. Sólo habían unos pocos alumnos; tres Hufflepuff's, un Ravenclaw, yo y ningún Slytherin. No conocía a ninguno. Y eso me desanimo un poco.
A las ocho con dos minutos, sin un minuto más ni un minuto menos, Hope ingreso al Gran Comedor, sola al igual que yo. Se sentó a mi lado y me reprocho porque no la había despertado o como mínimo esperado en la sala común. Luego me saludo normalmente, como si lo que unos segundos antes no hubiera pasado. Rara. Esta chica era rara, pero me agradaba.
-¿Qué piensas sobre "Nexandra"? E pregunto algo afligida.
-¿Qué es Nex...? -Trate de preguntarle, algo extrañada, pero ella me interrumpió.
-Vendría a ser nuestro código, para que nadie se de cuenta de que hablamos de ellos. -Dijo con una sonrisa orgullosa de su invención.
-Pero, ¿No es algo obvio y absurdo? -Le dije algo fría, a lo que ella me miro algo deprimida, por lo que cambie mi tono de voz a uno un poco más dulce. -Digo, así se darán cuenta. Si necesitas hablar de ese tema, sólo hazlo, no le pongas "Códigos" para que nadie sepa. No te tiene que dar vergüenza.
-No, no es por vergüenza. Si ella se entera de que a mi me gusta Neville, me matara.
-Hope, no te matará. -Le dije riendo.
-Si, si lo hará. Es mala.
-Ella no es mala, sólo... Intimidante.
-Si tu lo dices...
Luego de esa pequeña platica, comenzamos a comer un poco de lo que se encontraba a nuestro alcance. O al menos eso hacía Hope. Yo no probé bocado de lo que había ahí. No tenía apetito.
Neville entro al Gran Comedor, acompañado de Alex, Spencer y Seamus. Hope me codeo, haciendo que mi vista se dirigiera a ellos. Ella me susurró al momento en que él tomo de la mano tímidamente a Alexandra al sentarse.
-Este es el peor sentimiento de todos... -Susurro.
-No, el peor sentimiento de todos es no saber si esperar un poco más o rendirse. -Le susurre. Ella me miro extrañada. Lo esperaba, eso era algo que sólo yo entendía. Sólo yo sabía porque decía eso.
Cinco horas después.
Había terminado todas mis clases de hoy, y me encontraba en la torre de Astronomía, sola. Sola y llorando. Últimamente era la actividad que más hacía. Lloraba para dormir. Lloraba al pensar. Lloraba para todo. pero únicamente lloraba cuando estaba sola. Llevaba más de media hora llorando. Y seguía haciendolo.
Hasta qué un Ravenclaw entro por la puerta.
No me di cuenta de que él estaba ahí, hasta que sentí su sus brazos rodeandome. Su abrazo era protector. No lo conocía. No sabía quién era, pero le devolví el abrazo.
-¿Por que llorabas? -Me pregunto. Su voz era el medio perfecto entre ronca y aguda. Deduje que tendría unos catorce o quince años.
-La pregunta correcta es por quién. -Le dije en un tono algo frío, pero por mi voz entre cortada no se notó.
-Contéstame.
-Soy débil. -Le dije con mi voz entre cortada por el llanto. Él me miro a los ojos. Sus ojos eran pardos, eran verdes con un poco de color miel, tenía unos bellos ojos Hazel. Simplemente hermosos. Nunca había visto unos ojos así.
-A veces las personas lloran. No porque son débiles, sino porque fueron fuertes mucho tiempo. -Me dijo. Al ver que no iba a contestar se presentó. -Mi nombre es Austin.
-____(Tn). Y gracias, Austin. -Le dije. Él me miro extrañado.
-¿Por qué? -Me cuestiono. Ahí supe que él no lo hacía para "Quedar bien", al contrario, lo hacía con el corazón. O eso creo yo.
-Por darme tu apoyo, o eso. -Dije. Él rió. Tenía una risa contagiosa, por lo que empecé a reír con él.
-¿Tú eres de Gryffindor, no? -Me pregunto. Yo asentí.
-Y tú de Ravenclaw, ¿O me equivoco? -Le dije. Él asintió al igual que yo.
-¿En qué año estás?
-Segundo, ¿Y tú?
-Tercero.
Así fue como comenzamos a hablar. Estuvimos todo el día así. Faltamos a la cena y a eso de las once y media de la noche, salimos de la torre de Astronomía. Él se dirigió a su sala común mientras yo iba a la mía. Ya había paseado a Hatchi y lo había dejado ahí antes de ir a la torre.
Entre a la sala común. Vacía. Sólo había una persona en esta, y esta era la única persona que no quería ver y menos en este momento. Harry.
~Por la escritora~
Ella lo ignoro, paso de largo y comenzó a subir las escaleras que la dirigían a las habitaciones de las chicas. Y le dirigió una última mirada antes de desaparecer entre la oscuridad que inundaba el pasillo de los cuartos de las chicas.
Él, él la miraba a ella como un ciego miraría el mundo por primera vez.
"Seguir viviendo o seguir siendo infeliz". Ese era el gran dilema que mantenía despierta a la pelirroja. Moviéndose constantemente en su cama, pensando. Todas esas veces en las que le habían preguntado porque sonreía y si estaba feliz. Ella tenía tantas ganas de decirles "Sonreír no siempre significa que estas feliz, aveces significa que eres fuerte.". Harry. Ella no sabía porque siempre él estaba presente en sus pensamientos. Siempre, desde que lo conoció había sido así. Cuantas ganas tenía de volver a estar con él... Su corazón lo extrañaba, pero su orgullo le enviaba saludos. Necesitaba a alguien, se sentía sola. Lo que fuera, un novio, un amigo... Pero, ¿Los amigos existen? Tal vez si, tal vez no. Pero a pesar de eso, a veces todo lo que necesitas es a alguien a quién le importes. Aunque, lo que fácil viene, fácil se va. Así había sido con Harry. A veces la gente que más hace reír es la que más necesita una sonrisa, eso era lo que la gente no captaba en ella. Pero bueno, al final te acostumbras y sonríes como si todo fuera una mierda. Así es ella, aunque nadie lo note. ¿Su número favorito? 921, ¿Por qué? Fácil:
9 letras, 2 palabras, 1 mentira universal: Estoy bien.
Aunque ella no lo quiera, o eso crea, automáticamente sonríe cuando lo ve. Y no puede negarlo. Lo mismo le sucede a él.
Y ¡BUM! De repente te das cuenta de que todo ha terminado, de verdad. Intentas recordar en que momento comenzó todo y descubres de que comenzó antes de lo que pensabas. Justo en ese momento te das cuenta de que las cosas sólo ocurren una vez y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo. Ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.
Luego de pensar y pensar tanto, la pelirroja y el azabache lograron dormirse. Al mismo tiempo.
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Capítulo 001
Esos momentos que pueden romper un corazón.

23 de Julio del 2010. Estudios de The X Factor USA.
Estoy a pocos pasos de ser una estrella. Tal vez esto suene ridículo, pero es demasiado cierto. Mis compañeras de banda están listas y se colocan en sus lugares con demasiada confianza. Esta por comenzar. Nuestro destino está por comenzar.
-¡Daredevils! -Escucho nuestra señal. La música comienza a sonar y las pantallas se abren dejándonos el paso libre para ingresar al escenario.
Audrey, yo, Maddie, Dahlia y Lindsay comenzamos a caminar lentamente en grupo, en ese mismo orden, mientras que la melodiosa voz de Maddie comenzaba a acoplarse al ritmo de la canción.
-I used to rule the world. Seas would rise when I gave the word. Now in the morning I sleep alone. Sweep the streets I used to own. -La voz de Maddison resonaba en todo el lugar, los gritos de la gente emocionada y el orgullo en los ojos de nuestros padres era lo mejor que podía estar sucediendo. Caminábamos lentamente hacia el centro del escenario donde nos acomodamos en nuestros lugares y Maddie seguía cantando.
-I used to roll the dice. Feel the fear in my enemy's eyes. Listen as the crowd would sing: "Now the old king is dead! Long live the king!". -Lindsay comenzaba a cantar. Más gritos. Cambiamos de posiciones cuando ella comenzó a cantar,
situándose en el centro. Desenvolviéndose ante el público, hacia gestos con sus manos mientras cantaba, demostrando la pasión que tenía por la música. Nosotras nos movíamos también, aunque ella era el centro de atención en ese momento. En su momento.
-One minute I held the key. Next the walls were closed on me. And I discovered that my castles stand. Upon pillars of salt and pillars of sand. -Carismática, Audrey comenzaba con su parte conquistando al público con una sonrisa, con esa hermosa sonrisa de orgullo que no se le iba con nada desde que Simon nos dijo que habíamos entrado a la Casa de los Jueces. Ella también se movía, emocionada y para nada nerviosa. Estaba segura de sí y eso se notaba demasiado.
-I hear Jerusalem bells a ringing. Roman Cavalry choirs are singing. Be my mirror my sword and shield. My missionaries in a foreign field. For some reason I can't explain. Once you go there was never, never an honest word. That was when I ruled the world (Ohhh) -Todas cantamos, sintiendo la emoción, sintiendo por fin que eramos lo suficientemente buenas para algo. Nos movíamos al compás de la música, moviendo nuestros cuerpos.
-I hear Jerusalem bells a ringing. Roman Cavalry choirs are singing. Be my mirror, my sword and shield. My missionaries in a foreign field. For some reason I can't explain. I know Saint Peter won't call my name. -Continuabamos cantando, ahora frente a los jueces. Muchos más gritos se escucharon cuando finalmente Maddie  volvió a cantar la última estrofa de la canción.
-Never an honest word and that was when I ruled the world. -Cantó para luego oír los aplausos de las personas. Muchas personas ya se encontraban de pie aplaudiendo. Nuestras madres lloraban. Esto se sentía tan bien. Nos dimos un enorme abrazo, mientras que seguíamos oyendo a las personas gritar y a los jueces aplaudir.
-¡Wow, chicas! Cuando escuche que iban a hacer Coldplay, tuve una gran duda, pero amé lo que hicieron con la canción. La volvieron totalmente suya, me gusta que la banda esté funcionando. Aunque Simon va a decir que él puso esta banda junta, fue originalmente mi idea, Simon. Lo fue. -Comenzó Louis.
-No. -Le interrumpió Simon mientras más gritos se oían.
-Fue mi idea y funcionó. Pienso que potencialmente podrían ser la próxima gran banda de chicas. Pero tienen mucho trabajo que hacer. -Se dirigió Louis a nosotras. Los gritos seguían oyéndose. Wow, en serio estaba emocionada. Las chicas estaban muy felices, y no podían quedarse quietas.- No estoy muy seguro del estilo, ¿Tienes un estilista? ¿O fuiste tú? -Un gran 'Ooooohhhh' se oyó en todo el estudio cuando Louis le dijo eso a Simon.
-Chicas, yo no sé de quién fue la idea porque yo no estaba ahí, pero, se ven como si engancharan juntas. Cómo si fueran la banda perfecta. La canción estuvo fantástica y ustedes la hicieron suya. No estaba pensando en Coldplay, esa fue una perfecta presentación de una banda de pop. -Danielle se dirigió a nosotras. Cada vez el nivel de emoción en mi cuerpo subía y subía cada vez más. Seguía sin creerlo.
-Tengo que estar de acuerdo con Dani, se ven como si estuvieran destinadas a estar juntas como grupo. Se ven fantásticas. Tienen todos los ingredientes para la banda perfecta. Los chicos y chicas se vuelven locos por ustedes, pero necesitan un poco más de tiempo para desarrollarse como grupo. Eso es todo. Sólo un poquito más. -Terminó de decir Cheryl. Simon continuó.
-Bueno, recalcando tu participación en unir a este grupo, vamos a rebobinar la cinta en eso. -Comenzó Simon. -Esencialmente chicas, ustedes fueron unidas porque su audición en el Bootcamp no fue lo suficientemente buena y decidimos darles una segunda oportunidad porque veíamos que tenían el potencial. Eran demasiado buenas para dejarlas afuera. Tomamos un riesgo y tengo que decirles que, lo que fue tan impresionante sobre eso fue, porque hay una gran unión en el escenario. Cuando empezaron a arruinarlo, una de ustedes al final, Maddison aparece y se vuelven a unir de nuevo. Eso es lo que las bandas hacen. -Una ola de aplausos inundo el estudio luego de las últimas palabras de Simon.- Y acerca del problema del estilo, no quiero estilizar esta banda. Porque no sé como estilizar una banda como esta. Le pedimos a la banda que haga lo que cualquiera de ellas quiera hacer, no voy a interferir. Ellas lo van a hacer a su manera. Fue brillante chicas. -Simon dio por terminado todo. Nosotras salimos del escenarió y nuestras familias se acercaron a felicitarnos.
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-Amor... Amor, despierta, te traje el desayuno hermosa. -La castaña escuchaba la voz de Josh en su oído, susurrándole que se despierte.
-¿Josh? -Preguntó algo dormida mientras tallaba sus ojos. Cuando por fin los abrió se encontró con la hermosa y reluciente sonrisa del ahora rubio, Josh, igual de brillante que sus bellos ojos color avellana de un color algo oscuro, pero hermoso. Se encontraba sentado a su lado, sonriendole. Ella se sentó en la cama y, cuando iba a levantarse para dirigirse al baño y lavarse el rostro, él la detuvo. Hizo que se sentara en sus piernas, encima de la cama, y le susurró al oído luego de besarle la mejilla a la castaña.
-Incluso recién despierta eres hermosa. Además, no quiero que te vayas. Te extraño. -Me dijo. Yo le miré tiernamente y le acaricié la mejilla.
-¿Por qué? Sólo estaré a unos pasos de ti.
-Pero aún así no estarás conmigo y te extrañaré, me sentiré sólo y vació. Aunque sea por unos minutos.
-Owww, ¿En serio? -Le preguntó. Él era demasiado tierno con ella y eso le encantaba.
-Sí, aún que suene estúp...
-No, no suena estúpido -Le interrumpió Mora.- Es muy hermoso lo que me dices.
-Te amo. -Me dijo mientras se acercaba más a mi.
-También yo a ti, Josh. Y no sabes cuanto. -Dijo para luego juntar sus labios en un suave beso.
Comenzaron a desayunar en esa misma posición, él le daba de comer algunas veces y ella hacia lo mismo. Reían sin razón como dos idiotas enamorados. Y es que lo estaban.
Se besaban cada cinco segundos y reían abrazados.
Era como un sueño echo realidad para los jóvenes.
Hablaban de cosas sin sentido alguno y tomaban fotografías con el teléfono de ella. La castaña tomó una del desayuno -O lo que quedaba de él- y la subió a su cuenta de Twitter.
-Acá había una foto-
-Oww, eres muy tierna. -Le dijo luego de leer lo que había escrito. Ella le miró a los ojos.
-Tú cállate, eres demasiado tierno también. -Dijo la castaña para luego comenzar a reír junto a él.
En otra parte del mundo...
Un joven castaño dormía plácidamente en su cama con su pijama a rayas -Una camiseta básica gris y un pantalón de pijama a rayas-, mientras soñaba con su mayor ídola, Mora Bettenxcourt. La joven Bettenxcourt pertenecía a la banda Daredevils, la cual estaba conformada por cinco chicas y Louis amaba hasta morir al igual que sus amigos. Él sabía todo sobre cada una de ellas, tenía su habitación casi repleta de posters de ellas, pero por sobretodo, de Mora. Su sueño, al igual que el de cualquier fan, era conocerlas, verlas en persona e incluso asistir a alguno de sus conciertos. El joven había vuelto a soñar con la castaña que le hacia suspirar, aunque eso ya era costumbre. Aunque, ella se encontraba en una relación con el famoso actor de cine Josh Hutcherson. Él lo detestaba, ya que Josh era todo lo que él no podía ser. Claro, según él y sus inseguridades.
Josh era fuerte, alto y musculoso. Divertido, carismático, atento, tierno y romántico. Más exitoso y con mucho más dinero que él. Josh era famoso y tuvo el privilegio de conocerla. Pero todo estaba bien, según Louis, él la entendía. Cualquiera lo elegiría a él, él también lo elegiría, cuando Louis era sólo un simple fan con un sueño imposible de cumplir.
El joven al fin despertó, gracias a una de las miles de notificaciones de Twitter que le llegaban.
Su ídola, su chica, su amor imposible había twitteado algo.
Rápidamente desbloqueo su iPhone, aunque no sin antes observar como un tonto enamorado la foto de Mora que tenía como fondo de pantalla, e ingreso a Twitter.
Josh.
Ella estaba con Josh, nuevamente, pero esta vez se habia quedado en su casa. A dormir, o eso quería creer él. Y nadie más que ellos sabían si había sucedido algo más, cosa que Louis rezaba internamente para que no haya sucedido. Era un desayuno. Oh, ¿Lo había olvidado? Josh también sabía cocinar y muy bien según Mora.
'Una de las mejores cosas en el mundo es despertar junto a ti...'
Las palabras que la joven había escrito retumbaban en la cabeza del castaño.
Él sabía que ella nunca le prestaría atención, pero le dolía. Y mucho.
Luego de responderle más de diez veces en la foto, cerro su Twitter y se dirigió al baño. Lavo su rostro y dientes, despeino su cabello y salió de ahí. Se sentó en su computadora y abrió su facebook. En su inició, la mayoría de las páginas de Devils -Los fans de la banda- que él leía estaban comentando sobre la pareja y lo que Mora había subido a la red social del pajarito.
Cerró su inicio, algo molesto por las millones de fotos que ponian de ambos y bajo a desayunar junto con su madre y hermanas. A diferencia de otros hermanos, Louis se llevaba de maravilla con sus cuatro hermanas: Felicite, Charlotte y las gemelas Phoebe y Daisy. Las dos mayores, Charlotte y Felicite, eran Devils también, por lo que además de ser hermanos y tratarse como mejores amigos, eran hermanos por pertenecer a la enorme familia de Devils, además de que lo eran biologicamente.
Su madre, Johannah, estaba sirviendoles el desayuno a sus hermanas cuando él se encontraba bajando las escaleras de la enorme pero humilde casa de los Tomlinson, aún en pijama.
-Louis, ve a cambiarte y lleva hoy a tus hermanas a la escuela, por favor. -Le pidió Johannah al joven castaño. Esté asintió y, luego de comer su desayuno, subió las escaleras para cambiarse.
Volviendo con Mora...
-¡Mora! ¡Vístete! -Le ordenaba una histérica Kahleen a la castaña. Kahleen la chica que la compañía Modest! había enviado para que se asegure de que ella y la banda asistiera a todos sus compromisos y siga todas las ordenes que Modest! les encomendaba.- Debemos estar en el estudio para grabar en media hora, ¡Apurence!
-No saben como la detesto, ósea... -Dijo Mora mientras se sentaba junto a Lindsay, la cual paso un brazo sobre sus hombros.
-Todos lo hacemos, pero ya se irá algún día... -Dijo Dahlia.- Bueno, obedezcan a la señorita mandona y vayan a vestirse, ahora.
-De acuerdo. -Dijeron las chicas casi al unisono. Cada una fue a su habitación y se vistieron con la ropa que Kahleen les había dejado.
Media hora después, las chicas se encontraban en el auto de Mora -un Porsche negro que la cantante amaba- camino al estudio de grabación.
-¿Saben que Kahleen nos asesinara al ver que ya ha pasado la media hora y no estamos ahí? -Dijo Maddison.
-Eso no importa, no puede hacernos nada. -Dijo la castaña que se encontraba al volante.- ¿O sí?
-No lo sabemos... -Habló Lindsay por primera vez en todo el viaje. Ella se encontraba mensajeandose con su novio, Alex Pettyfer, él cual se encontraba grabando una de sus muchas películas ahora.
-Bueno, cuéntanos, ¿Qué sucedió con Josh? -Preguntó Dahlia. Lindsay dejó los mensajes para observar, al igual que el resto de sus compañeras, a la castaña. Ella estaba sonrojada, por lo que sus compañeras mal pensaron un poco las cosas.
-¡Paso! -Dijo Maddie emocionada.- Y hasta que lo hacen, se tardaron mucho.
-¿¡Qué!? -Preguntó escandalizada la joven.- No sucedió nada.
-Oh... Lo siento. -Dijo Maddie, algo avergonzada.
-No te preocupes. -Le dijo.- Sabes que yo no haré nada hasta estar casada.
-¿Piensas que un chico esperará hasta el matrimonio? -Le pregunto Dahlia.- Josh es un chico, no creo que aguante tanto.
-¡Oye! -Le respondió.- Él mismo me dijo que si no estaba segura, que me esperaría hasta que lo esté.
-Oían, ¿Falta poco para llegar? -Le preguntó Audrey.
-Sí, sólo dos calles, ¿Por qué?
-Por eso... -Dijo Audrey señalando a las miles de fans que se encontraban fuera del estudio, gritando por las jóvenes, con carteles y muchas con sus cámaras fotográficas preparadas para tomarless fotos a sus ídolas. Igual que todos los días en la vida de estas cinco jóvenes.


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FICHA ACEPTADA!
Ame tu ficha, aunque te agradecería si me dijeras los miedos de Mike. En cuanto al escríto, tiene algunas faltas pero nada que no se arregle :)
Ya estas auidicionando :3
Beso!
Angie.
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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por Pony_Styles *w* el Mar 04 Mar 2014, 11:11 am

Jennifer-Lawrence-Love escribió:
Pony_Styles *w* escribió:
"Mora H. Rockeffeller."

Kaya Scodelario.

     
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Edad:
Dieciséis años.
Nombre:
Mora Heather.
Apellido:
Rockeffeller Fisher.
Pareja:
Michael Gordon Clifford.
Nacionalidad:
Estadounidense.



descripción física
Mora es hermosa en todos los sentidos. Cabello claro, pero algo oscuro, casi rojizo. Ojos como cristales, y unos labios sensuales, es delgada, y su cuerpo esta bien proporcionado para su edad. Su piel es blanca, casi pálida, pero con un buen maquillaje la hace notar. Viste de manera moderna como una ''estrella de rock''. Pero no usa un color en especifico, aunque le encanta el negro. Tiene un lunar en el hombro que resulta sensual para cualquiera. Una nariz perfilada pero no es pequeña. Tiene una sonrisa encantadora y unas pestañas largas y rizadas, naturales, no utiliza mascara a menos que sea para una fiesta.
Podemos decir que esta chica tiene un cuerpo pecaminoso enmarcado de sensualidad, a cualquier lugar que ella va logra captar miradas aunque ella prefiera pasar desapercibida. Su piel tiene un hermoso color níveo con un rosado natural en sus mejillas, no es muy amante del sol ni mucho menos de los bronceados artificiales. Posee unas largas y tonificadas piernas, las cuales le gusta mostrar con shorts o vestidos cortos pese al frío, a estas le acompañan unas caderas anchas y armoniosas con su cuerpo. Su torso es largo y delgado, una pequeña cintura y un busto medianamente pequeño -según ella- es lo que le acompaña en su parte superior, ella no necesita ser exuberante para llamar la atención, puesto que ya logra hacerlo. Su rostro parece hecho por el mismo Bernini, sus proporciones son casi perfectas; tiene un rostro fino que lo adornan unos delgados y rojos labios, unos pómulos altos y pequeñas pecas se dibujan en estos dándole un toque angelical, tiene una nariz pequeña y respingada y unos ojos de color azul -y grises, de vez en cuando- que pueden decirte mucho con tan sólo una mirada. Quizás lo que más la caracteriza son estos últimos, puesto que posee una mirada enigmática característica de ella. Tiene una melena larga y castaña, la cual la mayoría de las veces suele usar suelta dependiendo de su humor.
Mide aproximadamente un metro setenta, su cabello es un castaño muy oscuro aunque no tanto, parece negro y al sol se le puede ver castaño claro -algo bastante extraño, pero que le agrada-, lo tiene bastante largo, aunque le gusta llevarlo suelto. De complexión estilizada, abdomen plano, brazos y piernas no muy delgados, pero siempre estilizados.
Ojos de un gris intenso bastante claros. Su mirada es misteriosa. Su rostro parece el de una princesa de cuento, bien esculpido, no tiene ninguna imperfección. Su tez es blanquecina, pero siempre muy atractiva.
Es una joven esbelta de piernas largas y busto medio, su piel es pálida y suave al tacto. Sus mejilla suelen estar levemente sonrosadas;  rasgos pulcros y delicados como los de una princesa. Nariz perfilada y pequeña, sus labios son rojos muy finos y su sonrisa es enigmática. Pestañas larguísimas y posee dos preciosos ojos color mar. Cabello largo y castaño medio, la mayoría del tiempo lo lleva suelto. Es un ángel a la vista sobre todo cuando muestra esa sonrisita de “Tu no me conoces” . Suele vestir con pendas que revelen suficientemente su cuerpo.  
Es una chica de estatura media, de piel clara -demasiado, como ya se dijo-, con ojos de un tono gris azulado, dependiendo de la luz puede parecer gris. Su cuerpo es delgado y de curvas sinuosas, nada normales para su edad. Sus labios son rojizos y suele maquillarse con colores oscuros, una raya de ojos negra, pero los labios no suele pintárselos. Su cabello es oscuro, casi negro aunque hay veces que parece castaño claro, una cualidad que solo Mora posee, algo extraño, pero a ella le encanta, lo lleva o liso o ondulado, se le ondula con la humedad.

descripción Psicológica
Mora es una chica bastante complicada para definir. Podríamos decir que tiene ''dos caras''. Normalmente, Mora es una chica algo tierna, alegre y muy risueña. Es dulce con las personas a las que conoce de verdada, y, sin duda, una persona realmente agradable. Posiblemente algo que la caracteriza es su confianza con la gente; ella suele confiar demasiado en los demás, y eso suele provocar que ellos lo hagan con ella, ya que es bastante buena guardando secretos y sabe apoyar bastante bien a sus amistades en sus momentos más difíciles. Es inocente, como una niña que jamás quizo crecer; aunque no se crean que es estúpida sólo por eso, pues posee una gran inteligencia y madurez. Pero, como ya se ha dicho, Mora posee dos caras; no es una chica completamente amable y agradable, en absoluto. La otra cara de Mora esconde a una chica dura y fría, e incluso cruel, que en ocasiones puede llegar a ser extremadamente solitaria y esconde un carácter muy fuerte que no se deja vencer por nada ni por nadie. Es realmente extrovertida, y en ocasiones creerás que no tiene miedo a nada y que por ello se comporta así. En resumen Mora, una soñadora diurna, luchadora por lo que piensa y cree y con dos caras completamente diferentes, la buena Mora, es que poco a poco gana camino y la fría Mora aquella que piensa resistir.

Miedos del personaje

Le teme a las arañas e insectos. A los lugares cerrados (es claustrofobica). A los payasos, y la mayoría de los conocidos ''creppys'' o ''creppypastas'', tales como Slenderman, Jeff the Killer, ''El gordo feo de Outlast'', Eyeless Jack, Jane the Killer, Sally, Nina the Killer, Hoodie, Masky, Zalgo, Ticci Toby, Tails Doll, Billy, entre otros. También, aunque parezca absurdo, a ella le aterraría estar sola en un oscuro y estrecho tubo, tanto atrapada como perdida. Tiene fascinación por los zombies, pero si llegará a ver alguno en la realidad, sin duda tendría demasiado miedo. Le teme a la soledad y a el rechazo, tanto como el que la dejen ''de lado''.

Cápitulos

Capítulo 001

Una joven castaña cabalgaba rapidamente, asustada, con nervios pero extrañamente decidida a llegar a un lugar ''a salvo'' para que su hermano y si era posible, ella, pudiera estar bien y fuera de peligro por el momento, junto a su hermano mayor, el gran Príncipe Caspian, mientras huían de los telmarinos que los perseguian y se encontraban ya muy cerca de ellos. Luego de unos minutos de miedo por parte de Arianne, ella, al voltearse para asegurarse de que los habían perdido al fin -ya que no se oía a los caballos galopar fuertemente como antes-, cayo del caballo, el cual seguía en movimiento, casi al mismo tiempo en que el sonido de las hojas crugiendo al ser aplastadas en el suelo y el rechinar de los caballos volvía. Caspian no sabía que hacer, el caballo por más que quisiera no se detenia y su hermana pequeña se encontraba en el suelo, al parecer herida junto a un árbol -ya que sostenía fuertemente su pierna izquierda- y el sonido de los telmarinos discutiendo por donde habían ido se encontraba cada vez más cerca. Cada vez sentía a su hermana pequeña más y más lejos, pero trataba de no perderla de vista y concentrarse en el camino al mismo tiempo, lo que le era casi imposible y, con una ultima mirada a su hermana, pudo leer en sus finos labios la frase ''Continua'' junto a una mueca de dolor que inconsientemente la ojiazul había dejado escapar. El corsel al fin pudo detenerse, mucho después, junto a la orilla de una hermosa playa, al parecer desierta. El gran Príncipe Caspian X bajo del corsel blanco de su hermana y, luego de avanzar hacía donde el agua cristalina chocaba sutilmente contra la arena, mojo sus manos en el agua y las paso lentamente por su hermoso rostro y, aun en cuclillas y con el rostro mojado, comenzo a pensar que le podía haber sucedido a su hermana. Torturandose a sí mismo y con unos pensamientos completamente negativos, pensó en lo peor. Tal vez la mataron pensó. No, no puede ser... Aunque, tal vez se escondió y sigue ahí ese fue el primer pensamiento positivo que el castaño tenía respecto a su hermana. Pero... Volvía la inseguridad y duda que poco a poco lo destruía. Nada era más importante que su hermana y el torturarse con lo que podía haberle sucedido lo destruía. Si hubiera sido yo, ella estaría bien, inclusive podría estar viva si es que no lo está... Decidió dejar de pensar en eso, él más que nadie sabia que su hermana era fuerte y podía superar cualquier obstaculo con tal de conseguir lo que se proponía. O al menos, eso creía él. ¿La razón por la cual escapaban? Fácil, muy fácil. El Rey Miraz, su tío. Esa era la ''famosa'' -y algo peligrosa- razón. La mujer del gran Rey Miraz se encontraba dando a luz al que sería su hijo, ''¡Puje! ¡Así! ¡Puje más fuerte, falta muy poco señora!'' le ordenaba una de las sirvientas que se encargaba del parto.

La mujer pujaba, con todas sus fuerzas, y poniendo de toda su voluntad, cada vez más fuerte. Hasta que de pronto, dejo de sentir ese ''algo'' en su vientre, ese algo que tanto quería que saliera. Todo se detuvo por un instante. La sirvienta se encontraba con el pequeño y frágil cuerpo del bebe en sus brazos, cubierto de sangre y llorando como nunca nadie había llorado. Está, desesperada, le ordeno a su compañera que le diera una toalla para secar al bebe y entregarselo a su madre. Luego de limpiarlo y envolvérlo con sumo cuidado, se lo entrego a la mujer del Rey. —Es un niño. —La sirvienta le hablabá a la mujer, pero esta no la escuchaba, simplemente contemplaba con anhelo el cuerpo del pequeño bebe que poseía en sus delgados brazos. El cual era suyo, al fin. Y la mujer sonrió, inconscientemente, mientras observaba al pequeño bebe intentar abrir los ojos. Ese fue el comienzo de todo, mientras eso sucedía, su hermana menor se encontraba en un profundo pero tranquilo sueño, mientras que su hermano mayor corría por su vida junto con su tutor en busca de la pequeña castaña a la cual quería más que a su propia vida y sabía que debía proteger. Al llegar a la hermosa habitación de paredes de color crema y enorme cama con dosél pertenecientes a la niña -aunque no tan niña- Arianne, la cual seguía dormida y, para suerte de su hermano, con el vestido color palo de rosa que había utilizado la noche anterior y los zapatos de pequeño tacón del mismo color de su vestido aun puestos. Caspian comenzo a zarandear a la joven mientras le susurraba que despertara.

Cuando la chica por fin despertó, su hermano le dió que rapidamente la orden de que tomara sus cosas, y lo siguiera a paso sigiloso. La muchacha, sin entender mucho, tomo su espada, arco y carcaj junto con una pequeña daga que metió en un bolso marrón oscuro, algo pequeño pero espacioso y un poco viejo que se encontraba en el suelo cerca de su cama, unas botas y un vestido de repuesto, obviamente con algo más de ropa -la que podía caber en el bolso, la cual no era demasiada como la castaña esperaba-, que obviamente necesitaría, claro, sin que su hermano lo notara -y obviamente no lo notaría, ya que se encontraba vigilando desde la puerta a escondidas que sucedia afuera de la espaciosa habitación-. Cuando logro cerrar el pequeño bolso, lo cual le costo algo de trabajo, se poso junto a su hermano, el cual al notar su presencia comenzó a dar pasos sigilosos pero rapidos hacia donde su tutor lo esperaba, junto a una puerta. Al entrar en la puerta, Arianne se dió cuenta de que se encontraba en el pasaje subterraneo y, luego de que su hermano mayor tomase una de las antorchas al igual que su tutor, comenzó a seguirlos. Aunque antes dió un último vistazo al pasillo en el cual creció, en el que su tío Miraz, el cual la había críado, se encontraba desesperado ordenando que la encontraran a ella y a su hermano. Luego de salir del pasaje subterraneo, llegaron a las afueras del castillo, donde el majestuoso corsel blanco de la princesa los esperaba.

Caspian subió primero, dejando a Arianne detras de él, abrazandolo por la cintura fuertemente para no caer. Tenía miedo, y mucho. El tutor de Caspian, Cornelius, le daba las indicaciones sobre que camino tomar para llegar al lugar donde los narnianos le esperaban al chico, apurado y habando rapido, lo que ocaciono que Caspian no entendiera mucho algunas cosas que él le decía. Mientras que Arianne seguía asustada, obsrvando cada siete segundos a cada lado y detrás, para asegurarse de que nadie los seguía. Hasta que al fin, los sonidos que Arianne tan poco deseaba escuchar se hicieron presentes: el rechinar de los caballos, el ágil y rápido galopeo de estos junto con la voz de los telmarinos gritando ''¡ENCUENTRENLOS!'' se escucharon claramente. El tutor del joven, igual de nervioso que el castaño, golpeo con su mano al caballo para que emprendiera su camino junto a los príncipes, que agradecidos, le sonrieron antes de internarse por completo en el bosque que comenzaba a las afueras del castillo. Los telmarinos no se hicieron esperar e ignorando olímpicamente al pobre tutor del príncipe, se internaron en el bosque con la misma misión: Encotrar a los principes y llevarlos con su ''querido'' tío, el Rey Miraz.

{...}

Ella no podía creerlo, había salido ilesa del pequeño incidente con el corsel. Había caído del corsel en movimiento, se había golpeado fuertemente la pierna y su hermano se había ido sin ella, aunque supiera que había echo lo correcto y no estaba enfadada, el golpe de suerte lo había recibido poco después. Tal vez fueron segundos o tal vez minutos, pero los telmarinos estaban cada vez más cerca, aumentando el miedo que yacía muy en el fondo de la castaña. Cuando por fin llegaron, se detuvieron, cerca, pero no lo suficientemente cerca de donde la castaña se encontraba escondida, detrás de unas enormes piedras, las cuales para su enorme suerte lograban cubrirla. Minutos después, los cuales fueron como horas para la joven princesa, los telmarinos decidieron seguir con su camino, dejando a una Arianne muy aliviada escondida detrás de unas rocas. {...} ''El cuerno'' pensó nuevamente Caspian luego de un largo rato en la misma posición ''¡El cuerno!'' pensó nuevamente emocionado. Tomo el cuerno que Cornelius le había dado antes de que emprendieran marcha hacía el centro del bosque en el estúpido corsel de su hermana y, tomando el aire que sus pulmones necesitaban luego de la carrera que había echo para llegar al corsel, soplo con toda la energía que podía el cuerno de la Reina Susan, el cual rogaba que funcionara y la ayuda que había pedido llegara.

En otro lugar... Muy lejos de ahí, en la estación de trenes de Inglaterra, la bella joven Audrey Narvaéz se encontraba desesperadamente buscando con la mirada a su pequeña -y única- amiga, Lucy Pevensie, a la cual encontro junto con sus tres hermanos en una banca. Al llegar donde los Pevensie, Lucy felizmente saludo a su amiga e invitó a Audrey a sentarse. Unos segundos después, Lucy sintió como si algo le pinchara fuertemente en el brazo, soltando involuntariamente un pequeño pero agudo grito. Peter, también sintió eso, y le dijo a su hermana Susan que se detuviera. Ella, desconcertada, le dijo que no había echo nada, para luego sentir como si tiraran de su brazo. Edmund no se quedo atras, él también había sentido esa sensación. Y, para sorpresa de los Pevensie, Audrey también la había sentido. Lucy, emocionada, dijo que eso sonaba como la magia y que debían tomarse de las manos, a lo que Edmund se negó, pero tuvo que hacer. Las cosas a su alrededor comenzaron a ponerse extrañas luego de tomarse de las manos, comenzaron a deshacerse, las paredes a desarmarse y los bancos a romperse. Segundos después, los siete se encontraban en el suelo de una cueva, la cual tenía una estupenda e increiblemente hermosa vista de la playa que se encontraba fuera. Los Pevensie, emocionados, salieron afuera y corrieron hacia la playa. Lucy tomo a Audrey de la mano y juntas comenzaron a jugar en el agua con Edmund... Ellos jugaban, se divertían sin preocupaciones. Y mientras tanto, el príncipe se dedicaba a buscar a su hermana.
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Capítulo 1 Narrado por Mora


La lluvia comenzaba a azotar con fuerza las ventanas de la casa de los Finnigan. El hombre de la casa, Seamus Finnigan, junto con su esposa Alexia, intentaban dormir a los gemelos, Kurt (6) y Kylie (6), que se removian inquietos en sus camas. Alexia, la mujer de la casa, comenzo a buscar desesperada el libro de cuentos de hadas favorito de la pequeña Kylie, 'La bella y la bestia', del que desde que su abuela, la madre de Alexia, Regina Reeve le había hablado no había parado de insistir en que se lo consiguieran, puesto que la niña de apenas seis años amaba leer. Kurt, el más tranquilo del duó, permanecia conteniendo la calma mientras miraba como su padre, Seamus Finnigan, miraba a su madre con ese brillo especial en sus ojos color marrón. Ese mismo brillo especial el joven Kurt lo había visto en los ojos de Draco Malfoy, en una reunión que su madre Alexia y la Sra. Malfoy, la cual casi le había obligado a llamarla Perrie ya que se sentía vieja con el 'Sra.' en la Malfoy Manor II, la cual pertenecia a la pareja, mientras miraba a su bella esposa (En su humilde opinión), Perrie Steinlage de Malfoy cantarle a su bebe, Hydra Malfoy (1 año, 3 meses), mientras su hijo mayor, Scorpius Malfoy (11) hablaba con Seamus, Alexia y Draco, una hermosa melodía para dormirla, de la cual él recordaba una pequeña parte... 'Just close your eyes, the sun is going down, You'll be all right, no one can hurt you now, come morning light, You and I'll be Safe and Sound...' , a Kurt le había fascinado. Alexia y Perrie no eran amigas, eran hermanas. O bueno, se querían como unas. Perrie Stenilage era muy distinta a Alexia Reeve, tanto psicologica como físicamente. Ella era de rubia platinada, mientras que Alexia era una hermosa castaña. Sus ojos eran de un color mercurio identicos al del Sr. Malfoy, el cual también le había dicho que lo llamase Draco, mientras que los de Alexia eran de un color celeste cielo, sencillamente espectaculares. En lo único que coincidian, segun la pequeña Kylie, es que ambas eran de estatura algo baja, por lo que sus esposos, Seamus y Draco, debían agachar un poco su cabeza para besarlas 'Como en los cuentos de hadas, el principe besa a la princesa', según ella. Ambas familias eran muy amigas, aunque sus esposos no eran los mejores amigos, se soportaban los unos a los otros... todo sea por la mujer que amas, ¿No?

Bueno, eso mismo pensaba el tierno George Weasley mientras salía de Sortilegios Weasley con un paraguas (Artefacto muggle) para cubrirse de la fuerte lluvia, para ir a su casa en Ottery St. Catchpole, a dos calles de donde antes se encontraba anteriormente La Madriguera, donde actualmente vive con su esposa Pidge Screamsée -Bambi- y sus tres hijos; Kathleen Weasley (10), Mitchell Weasley (12) y Matthew Weasley (14). Ellos eran una feliz familia, la típica. Él trabaja, ella es ama de casa y sus tres hijos -10, 12 y 14- se preparan y esperan ansiosos por entrar y/o volver al castillo. George ingreso a la casa, buscó a su esposa y al encontrarla cocinando unos espaguetis muggles, que seguramente estarían deliciosos ya que su amada Pidge los había hecho, y ella coninaba de maravilla. Besó su mejilla mientras posaba sus brazos en la cintura de esta, luego de dejar su túnica y maletin en el perchero que se encontraba en la entrada. Ella, sonrojada, se volteo para clavar su vista en sus ojos. Los ojos de él irradiaban felicidad. La felicidad de poder estar otro día más junto a su querida familia. Los de ella, inmediatamente se encendieron como fuego en un pastizal al notar ese hermoso sentimiento que ambos compartían llamado amor en los ojos del pelirrojo. Lo beso tiernamente mientras lo tomaba por el cuello, formando así un hermoso abrazo. 'Te amo' le susurro él sobre sus labios nuevamente. 'También yo', le susurro también ella, y tomando la iniciativa esta vez, ella inicio el beso. Media hora después, George y ella estaban en la mesa junto a sus hijos, los cuales le comentaban a su hermana menor sobre lo emocionados que estaban por volver a Hogwarts y, logrando su cometido, la niña inmediatamente comenzo a quejarse con sus padres sobre porque no había nacido antes, logrando que Pidge se sonrojara y George riera enternecido.

Una escena muy similar sucedia en la casa Potter, donde él junto a su esposa Kaya, reían sobre los reproches de su pequeña hija, Lily Luna, sobre el porque ella no había nacido en el lugar de su hermano mayor, James Sirius, y él en el lugar de ella. Albus Severus, también reía, ganandose miradas fulminantes por parte de la pequeña pelirroja y el castaño mayor. Harry los miraba con melancolia, estaba demasiado feliz porque por fin tenia una familia. Y no es que no concidere a los Weasley como su familia, pero esta era su verdadera familia ahora. Y esta familia solo era suya. Suya y de su esposa Kaya Potter (Neé Ferowlin), y de sus hijos. Sus hijos, como amaba él decir eso. ¿Qué más podia pedir el Niño que Vivio? Tenía una hermosa familia, unos hijos adorables, una esposa que lo amaba tanto como él la amaba a ella, unos amigos espectaculares y una segunda familia que lo quería como si fuera uno más de ella -Los Weasley-. Esa, justamente esa era la razón de su sonrisa. La sonrisa que llevaba todos los días era causada por su familia, el amor infinito que les tenia y sus amigos, lo más importante en su vida.

Ron Weasley, junto con su 'Hermana' Alaska Young... Ay, estos chicos si que estaban hechos el uno para el otro. Pese a que los Weasley hayan adoptado a Alaska como su hija, ella y Ron se encargaban de romper todas las barreras que el amor les ponía para llegar a él. Juntos. Juntos hacian un duó increíble. Ella, una Ravenclaw completamente segura de sí y con un gran amor por las bromas, ponía de cabeza el mundo del pelirrojo. Él, siempre directo y con un gran amor por la comida, era el causante de los suspiros de esta. En la casa del menor de los Weasley's -Sin contar a su hermana pequeña, Ginny- que también pertenecia a Young, ambos se encontraban cenando, o en el caso de Ron y Donnovan -14-, engullendo todo lo que se les ponia en frente, en cambio, Mike -9- y Alaska comian de una forma más 'Decente', por así decirlo. La historia de amor de estos jovenes, era tan emocionante como triste. Molly Weasley, la cual tardó un poco más de lo esperado en aceptar el enamoramiento de ambos, todavía se sorprende al verlos juntos, tomados de la mano junto con sus dos pequeños hijos, ya que pese a todos los problemas y obstaculos que pasaron, siguen juntos, amandose y siendo cada vez más fuertes.

Kissha DiLaurentis, la vanidosa, materialista y manipuladora Slytherin se encontraba recostada en la espaciosa cama de la habitación principal de la casa (Casi mansión) en la que vivia con Fred Weasley, su esposo, y con su hija Devonne -Devonne Perrie Weasley DiLaurentis- (5). Ella se encontraba esperando ansiosa a su amado marido para darle la buena noticia, de la cual supo hace apenas unas horas. Estaba embarazada de su segundo hijo. La noticia seguramente le caería de maravilla al pelirrojo, el cual se encontraba cerrando la tienda en la cual trabajaba con su hermano gemelo, George, y de la cual eran dueños, Sortilegios Weasley. Luego de una hora y veinte minutos, llego a su casa. Al entrar en dicha casa, Demetria -O Demi, como le decian de cariño- se abrazo a su pierna cariñosamente. Él la tomo en brazos y subio a la alcoba principal, donde se encontro con su esposa recostada en la cama. Dejo a su hija en la cama y se recosto en esta luego de dejar su túnica morada, desaser el nudo de su corbata y quitarse sus zapatos. Abrazo a dos de las cinco mujeres que más amaba en el mundo -Molly, Ginny, Demi, Kissha y su mejor amiga Perrie, la cual siempre lo apoyo en su relación con Kissha cuando nadie más lo hacia- y beso la mejilla de su esposa. Ella, con un deje de emocion, se levanto de la cama y rebusco entre las cosas del primer cajón de su armario. Cuando encontró lo que buscaba -Una caja color blanca con un lazo negro con detalles blancos- fue donde Fred le hacia cosquillas a su hija Demetria, y se quedo ahí, de pie mirando enternecida la escena. Luego, recordo lo que había pensado hacer para darle la noticia y se acerco a Fred, le tendio la caja y le dijo 'Esto es para ti, creo que te servira de mucho'. Él, algo extrañado pero emocionado abrio la caja para encontrarse con un babero y una taza que decia 'Best Daddy'. Él miro extrañado a su esposa, la cual lo miro con entusiasmo. 'Amor, Demi ya no usa babero...' Le dijo él. 'No es para Demi...' Le respondio ella. Él tardo unos segundos en reaccionar. Cuando por fin reacciono, se levanto de un salto y abrazo a Kissha mientras la giraba en el aire, sosteniendola con un abrazo tierno pero lleno de emoción. La pequeña Demi, también abrazo a sus padres cuando Fred soltó a Kissha, formando así un hermoso abrazo familiar.
Por otro lado, Loveless Mallette se encontraba sentada en el sofá de su casa, junto a su prometido Oliver Wood, el cual había decidido algo tarde pedirle la mano a la mujer que amaba. Sin embargo, la pareja se encontraba felizmente abrasados mientras se daban besos tiernos y cortos, y se decian palabras llenas de amor. Cursi, esa es la palabra perfecta para describir dicha escena. Oliver podía ser algo cursi y tierno con ella, pero ella así lo amaba, y ambos no pueden esperar al matrimonio.

La inmadura Lindsay Frayn, casada con Theodore Nott, alias: el chico más serio que podrías conocer. ¿Quién lo diría? ¿Quién diría que Alexia y Perrie tenian razón al decir que ambos terminarian juntos luegos de haberlos visto hablar cerca de donde se encontraban los supuestos Threstals? Ellos dos, pese a que son algo distintos, se complementan perfectamente. Ella, graciosa, inmadura, hiperactiva y una romantica al más viejo estilo. Él, serio, amante de los libros, inteligente, tranquilo y un romantico con todas las letras. Se encontraban casados, con dos hijos y muy, muy felices. En este momento se encuentran cenando con sus hijos, en el comedor de Nott-Frayn Manor. Y si, esta mansión tenía ambos apellidos, ya que a ellos les gustaba -En cierto modo- ser distintos a los demás. Sus hijos, James (11) y Luke (12) Nott, son completamente distintos. El primero, castaño de ojos verdes como su padre, y el segundo castaño -En lo unico que físicamente coincidian- de ojos mieles, como su madre. Pero pese a sus diferencias, eran los mejores amigos. Al igual que sus padres, pese a sus diferencias, se amaban de una manera emocionante, o por lo menos para mi.

Días después, estas ocho jovenes deciden juntarse y realizar un experimento del que Luna y Hermione junto con Ginny habían leído en la famosa revista Corazón de Bruja.

El famoso experimento era un diario de vida.

Las jovenes Loveless, Pidge y Alaska se encontraban en la casa de Luna Scamander (Née Lovegood), la cual esperaba ansiosa a las demás chicas para poder comenzar. Una hora y media más tarde, las once jovenes se encontraban en la sala de estar de la casa Scamander. Hermione había llevado la famosa revista Corazón de Bruja. Perrie, ansiosa, le pregunto a la joven Ginny Weasley si podía decirle cual era el 'Famoso' experimento. La pelirroja negó burlonamente ante la desesperación de la rubia por volver a su mansión con sus hijos y esposo. No es que ella no quisiera estar con sus amigas, pero también se había olvidado de decirle a Draco que tardaría más de lo planeado. Kissha estaba en las mismas. No le había dicho a Fred a donde iría, ni que tardaría tanto. Ay... Las desventajas del ser independiente. Alaska hizo todo lo contrarío de lo que las Slytherin's hicieron. Le aviso a su esposo Ron, a sus hijos y a la vecina de en frente (Por si sus hijos querían comer galletas antes de dormir, al igual que su padre lo hacia muchas noches, y ella no estaba para cocinarlas). Si, un poco exagerada. Pero al menos aviso, ¿No?

Cada una había sido obligada por la castaña Hermione Granger a llevar un diario de distintos colores: Alexia lo había llevado color azul, Loveless color rosa, Kissha color blanco, Alaska color verde, Lindsay color violeta, Perrie color dorado, Kaya color negro y Pidge de color naranja.

Así fue como comenzarón a discutir. Discutian, pero civilizadamente sobre quien comenzaría a escribir en los diarios. Hasta que Hermione, leyendo el articulo en voz alta, les dio a entender que discutian por nada, ya que cada una debía escribir en su propio diario. Las chicas, avergonzadas, se disculparon y así comenzaron a escribir según lo dictaba el articulo.

Debían hacer turnos para comenzar a escribir, y luego cada una seguiría en su casa.

Perrie fue la primera en levantar su mano, causando la risa de las chicas ante tal acto infantil. Alexia fue la segunda. Así, Luna fue tomando nota en un pergamino.

Perrie. Alexia. Pidge. Lindsay. Alaska. Kaya. Kissha. Loveless.

Horas después, luego de que las chicas cenaran junto a Luna, Rolf -Su esposo-, Lysander y Lorcan -Sus hijos, los cuales eran gemelos-, cada una se fue por su propia cuenta a las once de la noche, una hora no muy conveniente, a sus hogares donde seguramente sus esposos e hijos las estarían esperando, excepto a Loveless, a ella lo más seguro es que Oliver la estuviera esperando o la hubiera buscado hasta por debajo de las piedras, puesto que ella tampoco le había avisado a Wood que se iría.

Kissha llego primera a su casa, extraño, puesto que la casa de ella, la de Alexia y la de Perrie eran las más alejadas de todas. Fred la esperaba preocupado, Demi estaba dormida en su cuarto. Ella le explico que se había ido con las chicas, para luego abrazarlo e irse juntos a su habitación.

Con Loveless paso casi lo mismo, solo que ella no tenía hijos... todavía. Ella le explico a un muy preocupado Oliver que se había ido a casa de Luna para estar un rato -De varias horas- con las chicas. Luego, subieron juntos a su habitación y ahí estuvieron abrazados hasta muy tarde, diciendose cosas bonitas con las que cualquier niño de cinco años que piensa que las niñas tienen piojos hubiera corrido con sus amigos haciendo caras de asco y señalando a la pareja acusadoramente con el dedo.

Alexia entro silenciosamente a su casa, esperando que su esposo Seamus no la esté esperando en el sofá con una mirada acusadora y le diera el regaño de su vida por lo tanto que lo había preocupado al irse sin avisar como seguramente le debe de estar pasando a Perrie Steinlage con Draco Malfoy, ¡Ese chico si que se preocupaba como nadie! Luego del regaño, ambos subieron a la habitación principal... Bueno, Seamus subió, puesto que traía cargada como un principe cargaba a su princesa luego de su boda a Alexia, la cual tenía una sonrisa más grande que su propio rostro.

Y, al igual que como lo había pensado Alexia, Perrie estaba siendo abrazada fuertemente desde hace cinco minutos en la misma posición con su rubio esposo estrujandola fuertemente en sus fuertes y musculosos -Pero no en exceso- brazos. Luego, la beso tiernamente, para luego estar diez minutos regañandola algo enternecido por las caras de niña pequeña que estaba siendo regañada por su padre porque había roto un florero mientras jugaba que hacia su hermosa esposa. Luego, ambos subieron las escaleras de la mansión mientras se llenaban de besos el uno al otro... seguramente esto terminaria mejor de lo que Perrie esperaba, aunque Draco tampoco la pasaría mal.

Alaska entro sonriente a la humilde pero hermosa casa Weasley, donde su esposo Ron la esperaba junto a sus hijos sentados en el sofá, con un plato vacio en frente, el cual contenia migajas que seguramente eran de unas galletas. Ellos la observaron con una sonrisa algo culpable pero con un toque de diversión. Al ver sus sonrisas, dirigio su mirada al plato y luego a la cocina. Ellos asintieron y ella salió disparada como una bala hacia la cocina, la cual se encontraba echa un desastre. Comenzó a reír, para sorpresa de sus hijos y esposo, para luego dar la vuelta y comenzar a subir las escaleras hacia el segundo piso. '¿No nos diras nada?' le cuestiono su hijo mayor. 'No', le respondió ella, 'No les dire nada puesto que ustedes limpiaran todo.'. '¿Qué?' le dijo asustado su hijo menor. 'Así mismo. Ustedes lo hacen, ustedes lo limpian.' les dijo ella, para luego terminar de subir las escaleras con una sonrisa triunfante mientras que sus hijos y esposo suspiraban pesadamente al mismo tiempo en que se levantaban e iban a la cocina.

En esos momentos, Kaya se encontraba junto con Harry muy acurrucados en la cama de dos plazas que tenían en su alcoba. Él le había preguntado, obviamente, a donde había ido y, luego de que ella le dijera que estaba con las chicas, ambos subieron a ver si sus hijos ya estaban dormidos. Al descubrir que Albus y la pequeña Lily se habían quedado dormidos juntos en la cama de la pequeña con un libro de cuentos muggles, sonrieron enternecidos. Luego, fueron directamente a la habitación, se cambiaron y se acostaron en la cama, para comenzar a charlar abrazados, ya que no tenían sueño, para luego quedarse dormidos los dos juntos casi al mismo tiempo.

Con Lindsay no hubo mucha diferencia, llego a su casa y su esposo Theo también la esperaba, solo que con la diferencia de que esté no le pregunto a donde había ido. Y, directamente fueron a la habitación para que él le comenzara a leer un fragmento de un poema que había escrito, como hacía todos los días, para su bella esposa... 'A ti mi amada Lindsay que habitas en los confines de mi ilusión deja que la luz de mi corazón sea tu guía. Anímate y hallaras... La dulce palabra que te seduzca. El suave éxtasis de la más pura pasión. El abrazo tierno de fuertes brazos. Ese beso que te estremece y enamora...' para luego dormir abrazados con la cabeza de ella en su pecho.

Pidge... Pidge llego a su casa muy cansada, para encontrarse con George dormido en el sofá de la sala de estar de la casa, con un ramo de rosas rojas en la mesita de centro. Ella algo enternecida pero culpable, tomo una manta que había ahí y lo cubrio con está, le dio un beso en su frente y él susurró '¿He muerto?', 'No' le respondió ella, 'Que bueno, porque creí haber visto un ánge... Ah, lo lamento, no era un ángel, eras tú, mi amor...' para luego volver a dormir. Ella, enternecida y sonrojada, se recosto a su lado en el sofá. Él la abrazó por la cintura y enterro su rostro en su cuello. Y así en esa tierna pocisión, se quedarón dormidos.

___________________________________________

#Capítulo 18

Dedicado a Mafer :3

Al despertar, el sol llegaba directamente hacia mis ojos haciendo que los entrecerrara mientras cubría mi rostro con mis manos. Unos minutos después, finalmente me decidí por levantarme y salir de la cómoda cama. Al apoyar mis pies descalzos en el frío suelo, un escalofrío recorrió mi espalda. 06:00 am. La chica de cabello color rosa claro, estaba despierta. Observándome.
-¿Quién eres? -Me pregunto decidida la extraña.
-Buena pregunta. -Le respondí y, tomando mis cosas, salí de la habitación.
Al entrar en la mía, Spencer se encontraba dormida con medio cuerpo en la cama y lo demás en el suelo, boca abajo. Alexandra estaba a punto de caerse inconscientemente de la cama, pero se mantenía ahí en ella. ¿Mags y Hermione? Lo mismo, sólo que ambas estaban en la cama de la segunda. Aproveche el que estaban dormidas, abrí mi baúl, tome el uniforme que tenía ahí y entré al baño. Luego de cerrar con el cerrojo la puerta, gire la llave de la ducha y un chorro de agua caliente salió de esta. Me despoje de mi ropa y, dejándola desparramada por distintos lugares del enorme baño color escarlata, entré a la ducha. Cuarenta y cinco minutos después, me encontraba secando mi largo cabello pelirrojo con una de las tres toallas que habían ahí, vistiendo únicamente la falda del uniforme y mi ropa interior. Luego de que lo seque por completo, me puse mi camisa, la corbata, las medias y los zapatos. Trate de arreglar mi ropa lo más "Decente" posible, y luego salí del baño para más tarde, luego de tomar mi bolso, meter todo lo que necesitaba, ponerme mi anillo de serpiente y tomar mi túnica, salir de la habitación junto con Hatchi, ya que hoy me tocaba pasearlo. Normalmente las chicas se encargaban de eso, pero, hoy tuve esas extrañas ganas de hacerlo. Y si lo quiero hacer, ¿Por qué no hacerlo?
En la sala común, solamente se encontraban unos pocos alumnos de sexto año, hablando. Al la derecha de ellos, Lee Jordan junto con George se encontraban hablando. Era extraño, ya que él no estaba junto a su gemelo. Y siempre estaban juntos.
Busque su mirada y, cuando la encontré, lo mire a los ojos.
Y paso.
Ese extraño sentimiento de que todo está bien, y esa rara sensación de estar en un mundo diferente donde sólo nosotros dos estábamos. Paso.
No entendía que significaba, pero me gusto.
Luego de eso, él me regaló una hermosa sonrisa y yo, simplemente salí de la sala común, dejándolo ahí sonriendo como estúpido, sólo.
Más tarde, aproximadamente una media hora, me encontraba sentada sola en la mesa de Gryffindor en el Gran Comedor. Sólo habían unos pocos alumnos; tres Hufflepuff's, un Ravenclaw, yo y ningún Slytherin. No conocía a ninguno. Y eso me desanimo un poco.
A las ocho con dos minutos, sin un minuto más ni un minuto menos, Hope ingreso al Gran Comedor, sola al igual que yo. Se sentó a mi lado y me reprocho porque no la había despertado o como mínimo esperado en la sala común. Luego me saludo normalmente, como si lo que unos segundos antes no hubiera pasado. Rara. Esta chica era rara, pero me agradaba.
-¿Qué piensas sobre "Nexandra"? E pregunto algo afligida.
-¿Qué es Nex...? -Trate de preguntarle, algo extrañada, pero ella me interrumpió.
-Vendría a ser nuestro código, para que nadie se de cuenta de que hablamos de ellos. -Dijo con una sonrisa orgullosa de su invención.
-Pero, ¿No es algo obvio y absurdo? -Le dije algo fría, a lo que ella me miro algo deprimida, por lo que cambie mi tono de voz a uno un poco más dulce. -Digo, así se darán cuenta. Si necesitas hablar de ese tema, sólo hazlo, no le pongas "Códigos" para que nadie sepa. No te tiene que dar vergüenza.
-No, no es por vergüenza. Si ella se entera de que a mi me gusta Neville, me matara.
-Hope, no te matará. -Le dije riendo.
-Si, si lo hará. Es mala.
-Ella no es mala, sólo... Intimidante.
-Si tu lo dices...
Luego de esa pequeña platica, comenzamos a comer un poco de lo que se encontraba a nuestro alcance. O al menos eso hacía Hope. Yo no probé bocado de lo que había ahí. No tenía apetito.
Neville entro al Gran Comedor, acompañado de Alex, Spencer y Seamus. Hope me codeo, haciendo que mi vista se dirigiera a ellos. Ella me susurró al momento en que él tomo de la mano tímidamente a Alexandra al sentarse.
-Este es el peor sentimiento de todos... -Susurro.
-No, el peor sentimiento de todos es no saber si esperar un poco más o rendirse. -Le susurre. Ella me miro extrañada. Lo esperaba, eso era algo que sólo yo entendía. Sólo yo sabía porque decía eso.
Cinco horas después.
Había terminado todas mis clases de hoy, y me encontraba en la torre de Astronomía, sola. Sola y llorando. Últimamente era la actividad que más hacía. Lloraba para dormir. Lloraba al pensar. Lloraba para todo. pero únicamente lloraba cuando estaba sola. Llevaba más de media hora llorando. Y seguía haciendolo.
Hasta qué un Ravenclaw entro por la puerta.
No me di cuenta de que él estaba ahí, hasta que sentí su sus brazos rodeandome. Su abrazo era protector. No lo conocía. No sabía quién era, pero le devolví el abrazo.
-¿Por que llorabas? -Me pregunto. Su voz era el medio perfecto entre ronca y aguda. Deduje que tendría unos catorce o quince años.
-La pregunta correcta es por quién. -Le dije en un tono algo frío, pero por mi voz entre cortada no se notó.
-Contéstame.
-Soy débil. -Le dije con mi voz entre cortada por el llanto. Él me miro a los ojos. Sus ojos eran pardos, eran verdes con un poco de color miel, tenía unos bellos ojos Hazel. Simplemente hermosos. Nunca había visto unos ojos así.
-A veces las personas lloran. No porque son débiles, sino porque fueron fuertes mucho tiempo. -Me dijo. Al ver que no iba a contestar se presentó. -Mi nombre es Austin.
-____(Tn). Y gracias, Austin. -Le dije. Él me miro extrañado.
-¿Por qué? -Me cuestiono. Ahí supe que él no lo hacía para "Quedar bien", al contrario, lo hacía con el corazón. O eso creo yo.
-Por darme tu apoyo, o eso. -Dije. Él rió. Tenía una risa contagiosa, por lo que empecé a reír con él.
-¿Tú eres de Gryffindor, no? -Me pregunto. Yo asentí.
-Y tú de Ravenclaw, ¿O me equivoco? -Le dije. Él asintió al igual que yo.
-¿En qué año estás?
-Segundo, ¿Y tú?
-Tercero.
Así fue como comenzamos a hablar. Estuvimos todo el día así. Faltamos a la cena y a eso de las once y media de la noche, salimos de la torre de Astronomía. Él se dirigió a su sala común mientras yo iba a la mía. Ya había paseado a Hatchi y lo había dejado ahí antes de ir a la torre.
Entre a la sala común. Vacía. Sólo había una persona en esta, y esta era la única persona que no quería ver y menos en este momento. Harry.
~Por la escritora~
Ella lo ignoro, paso de largo y comenzó a subir las escaleras que la dirigían a las habitaciones de las chicas. Y le dirigió una última mirada antes de desaparecer entre la oscuridad que inundaba el pasillo de los cuartos de las chicas.
Él, él la miraba a ella como un ciego miraría el mundo por primera vez.
"Seguir viviendo o seguir siendo infeliz". Ese era el gran dilema que mantenía despierta a la pelirroja. Moviéndose constantemente en su cama, pensando. Todas esas veces en las que le habían preguntado porque sonreía y si estaba feliz. Ella tenía tantas ganas de decirles "Sonreír no siempre significa que estas feliz, aveces significa que eres fuerte.". Harry. Ella no sabía porque siempre él estaba presente en sus pensamientos. Siempre, desde que lo conoció había sido así. Cuantas ganas tenía de volver a estar con él... Su corazón lo extrañaba, pero su orgullo le enviaba saludos. Necesitaba a alguien, se sentía sola. Lo que fuera, un novio, un amigo... Pero, ¿Los amigos existen? Tal vez si, tal vez no. Pero a pesar de eso, a veces todo lo que necesitas es a alguien a quién le importes. Aunque, lo que fácil viene, fácil se va. Así había sido con Harry. A veces la gente que más hace reír es la que más necesita una sonrisa, eso era lo que la gente no captaba en ella. Pero bueno, al final te acostumbras y sonríes como si todo fuera una mierda. Así es ella, aunque nadie lo note. ¿Su número favorito? 921, ¿Por qué? Fácil:
9 letras, 2 palabras, 1 mentira universal: Estoy bien.
Aunque ella no lo quiera, o eso crea, automáticamente sonríe cuando lo ve. Y no puede negarlo. Lo mismo le sucede a él.
Y ¡BUM! De repente te das cuenta de que todo ha terminado, de verdad. Intentas recordar en que momento comenzó todo y descubres de que comenzó antes de lo que pensabas. Justo en ese momento te das cuenta de que las cosas sólo ocurren una vez y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo. Ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.
Luego de pensar y pensar tanto, la pelirroja y el azabache lograron dormirse. Al mismo tiempo.
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Capítulo 001
Esos momentos que pueden romper un corazón.

23 de Julio del 2010. Estudios de The X Factor USA.
Estoy a pocos pasos de ser una estrella. Tal vez esto suene ridículo, pero es demasiado cierto. Mis compañeras de banda están listas y se colocan en sus lugares con demasiada confianza. Esta por comenzar. Nuestro destino está por comenzar.
-¡Daredevils! -Escucho nuestra señal. La música comienza a sonar y las pantallas se abren dejándonos el paso libre para ingresar al escenario.
Audrey, yo, Maddie, Dahlia y Lindsay comenzamos a caminar lentamente en grupo, en ese mismo orden, mientras que la melodiosa voz de Maddie comenzaba a acoplarse al ritmo de la canción.
-I used to rule the world. Seas would rise when I gave the word. Now in the morning I sleep alone. Sweep the streets I used to own. -La voz de Maddison resonaba en todo el lugar, los gritos de la gente emocionada y el orgullo en los ojos de nuestros padres era lo mejor que podía estar sucediendo. Caminábamos lentamente hacia el centro del escenario donde nos acomodamos en nuestros lugares y Maddie seguía cantando.
-I used to roll the dice. Feel the fear in my enemy's eyes. Listen as the crowd would sing: "Now the old king is dead! Long live the king!". -Lindsay comenzaba a cantar. Más gritos. Cambiamos de posiciones cuando ella comenzó a cantar,
situándose en el centro. Desenvolviéndose ante el público, hacia gestos con sus manos mientras cantaba, demostrando la pasión que tenía por la música. Nosotras nos movíamos también, aunque ella era el centro de atención en ese momento. En su momento.
-One minute I held the key. Next the walls were closed on me. And I discovered that my castles stand. Upon pillars of salt and pillars of sand. -Carismática, Audrey comenzaba con su parte conquistando al público con una sonrisa, con esa hermosa sonrisa de orgullo que no se le iba con nada desde que Simon nos dijo que habíamos entrado a la Casa de los Jueces. Ella también se movía, emocionada y para nada nerviosa. Estaba segura de sí y eso se notaba demasiado.
-I hear Jerusalem bells a ringing. Roman Cavalry choirs are singing. Be my mirror my sword and shield. My missionaries in a foreign field. For some reason I can't explain. Once you go there was never, never an honest word. That was when I ruled the world (Ohhh) -Todas cantamos, sintiendo la emoción, sintiendo por fin que eramos lo suficientemente buenas para algo. Nos movíamos al compás de la música, moviendo nuestros cuerpos.
-I hear Jerusalem bells a ringing. Roman Cavalry choirs are singing. Be my mirror, my sword and shield. My missionaries in a foreign field. For some reason I can't explain. I know Saint Peter won't call my name. -Continuabamos cantando, ahora frente a los jueces. Muchos más gritos se escucharon cuando finalmente Maddie  volvió a cantar la última estrofa de la canción.
-Never an honest word and that was when I ruled the world. -Cantó para luego oír los aplausos de las personas. Muchas personas ya se encontraban de pie aplaudiendo. Nuestras madres lloraban. Esto se sentía tan bien. Nos dimos un enorme abrazo, mientras que seguíamos oyendo a las personas gritar y a los jueces aplaudir.
-¡Wow, chicas! Cuando escuche que iban a hacer Coldplay, tuve una gran duda, pero amé lo que hicieron con la canción. La volvieron totalmente suya, me gusta que la banda esté funcionando. Aunque Simon va a decir que él puso esta banda junta, fue originalmente mi idea, Simon. Lo fue. -Comenzó Louis.
-No. -Le interrumpió Simon mientras más gritos se oían.
-Fue mi idea y funcionó. Pienso que potencialmente podrían ser la próxima gran banda de chicas. Pero tienen mucho trabajo que hacer. -Se dirigió Louis a nosotras. Los gritos seguían oyéndose. Wow, en serio estaba emocionada. Las chicas estaban muy felices, y no podían quedarse quietas.- No estoy muy seguro del estilo, ¿Tienes un estilista? ¿O fuiste tú? -Un gran 'Ooooohhhh' se oyó en todo el estudio cuando Louis le dijo eso a Simon.
-Chicas, yo no sé de quién fue la idea porque yo no estaba ahí, pero, se ven como si engancharan juntas. Cómo si fueran la banda perfecta. La canción estuvo fantástica y ustedes la hicieron suya. No estaba pensando en Coldplay, esa fue una perfecta presentación de una banda de pop. -Danielle se dirigió a nosotras. Cada vez el nivel de emoción en mi cuerpo subía y subía cada vez más. Seguía sin creerlo.
-Tengo que estar de acuerdo con Dani, se ven como si estuvieran destinadas a estar juntas como grupo. Se ven fantásticas. Tienen todos los ingredientes para la banda perfecta. Los chicos y chicas se vuelven locos por ustedes, pero necesitan un poco más de tiempo para desarrollarse como grupo. Eso es todo. Sólo un poquito más. -Terminó de decir Cheryl. Simon continuó.
-Bueno, recalcando tu participación en unir a este grupo, vamos a rebobinar la cinta en eso. -Comenzó Simon. -Esencialmente chicas, ustedes fueron unidas porque su audición en el Bootcamp no fue lo suficientemente buena y decidimos darles una segunda oportunidad porque veíamos que tenían el potencial. Eran demasiado buenas para dejarlas afuera. Tomamos un riesgo y tengo que decirles que, lo que fue tan impresionante sobre eso fue, porque hay una gran unión en el escenario. Cuando empezaron a arruinarlo, una de ustedes al final, Maddison aparece y se vuelven a unir de nuevo. Eso es lo que las bandas hacen. -Una ola de aplausos inundo el estudio luego de las últimas palabras de Simon.- Y acerca del problema del estilo, no quiero estilizar esta banda. Porque no sé como estilizar una banda como esta. Le pedimos a la banda que haga lo que cualquiera de ellas quiera hacer, no voy a interferir. Ellas lo van a hacer a su manera. Fue brillante chicas. -Simon dio por terminado todo. Nosotras salimos del escenarió y nuestras familias se acercaron a felicitarnos.
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-Amor... Amor, despierta, te traje el desayuno hermosa. -La castaña escuchaba la voz de Josh en su oído, susurrándole que se despierte.
-¿Josh? -Preguntó algo dormida mientras tallaba sus ojos. Cuando por fin los abrió se encontró con la hermosa y reluciente sonrisa del ahora rubio, Josh, igual de brillante que sus bellos ojos color avellana de un color algo oscuro, pero hermoso. Se encontraba sentado a su lado, sonriendole. Ella se sentó en la cama y, cuando iba a levantarse para dirigirse al baño y lavarse el rostro, él la detuvo. Hizo que se sentara en sus piernas, encima de la cama, y le susurró al oído luego de besarle la mejilla a la castaña.
-Incluso recién despierta eres hermosa. Además, no quiero que te vayas. Te extraño. -Me dijo. Yo le miré tiernamente y le acaricié la mejilla.
-¿Por qué? Sólo estaré a unos pasos de ti.
-Pero aún así no estarás conmigo y te extrañaré, me sentiré sólo y vació. Aunque sea por unos minutos.
-Owww, ¿En serio? -Le preguntó. Él era demasiado tierno con ella y eso le encantaba.
-Sí, aún que suene estúp...
-No, no suena estúpido -Le interrumpió Mora.- Es muy hermoso lo que me dices.
-Te amo. -Me dijo mientras se acercaba más a mi.
-También yo a ti, Josh. Y no sabes cuanto. -Dijo para luego juntar sus labios en un suave beso.
Comenzaron a desayunar en esa misma posición, él le daba de comer algunas veces y ella hacia lo mismo. Reían sin razón como dos idiotas enamorados. Y es que lo estaban.
Se besaban cada cinco segundos y reían abrazados.
Era como un sueño echo realidad para los jóvenes.
Hablaban de cosas sin sentido alguno y tomaban fotografías con el teléfono de ella. La castaña tomó una del desayuno -O lo que quedaba de él- y la subió a su cuenta de Twitter.
-Acá había una foto-
-Oww, eres muy tierna. -Le dijo luego de leer lo que había escrito. Ella le miró a los ojos.
-Tú cállate, eres demasiado tierno también. -Dijo la castaña para luego comenzar a reír junto a él.
En otra parte del mundo...
Un joven castaño dormía plácidamente en su cama con su pijama a rayas -Una camiseta básica gris y un pantalón de pijama a rayas-, mientras soñaba con su mayor ídola, Mora Bettenxcourt. La joven Bettenxcourt pertenecía a la banda Daredevils, la cual estaba conformada por cinco chicas y Louis amaba hasta morir al igual que sus amigos. Él sabía todo sobre cada una de ellas, tenía su habitación casi repleta de posters de ellas, pero por sobretodo, de Mora. Su sueño, al igual que el de cualquier fan, era conocerlas, verlas en persona e incluso asistir a alguno de sus conciertos. El joven había vuelto a soñar con la castaña que le hacia suspirar, aunque eso ya era costumbre. Aunque, ella se encontraba en una relación con el famoso actor de cine Josh Hutcherson. Él lo detestaba, ya que Josh era todo lo que él no podía ser. Claro, según él y sus inseguridades.
Josh era fuerte, alto y musculoso. Divertido, carismático, atento, tierno y romántico. Más exitoso y con mucho más dinero que él. Josh era famoso y tuvo el privilegio de conocerla. Pero todo estaba bien, según Louis, él la entendía. Cualquiera lo elegiría a él, él también lo elegiría, cuando Louis era sólo un simple fan con un sueño imposible de cumplir.
El joven al fin despertó, gracias a una de las miles de notificaciones de Twitter que le llegaban.
Su ídola, su chica, su amor imposible había twitteado algo.
Rápidamente desbloqueo su iPhone, aunque no sin antes observar como un tonto enamorado la foto de Mora que tenía como fondo de pantalla, e ingreso a Twitter.
Josh.
Ella estaba con Josh, nuevamente, pero esta vez se habia quedado en su casa. A dormir, o eso quería creer él. Y nadie más que ellos sabían si había sucedido algo más, cosa que Louis rezaba internamente para que no haya sucedido. Era un desayuno. Oh, ¿Lo había olvidado? Josh también sabía cocinar y muy bien según Mora.
'Una de las mejores cosas en el mundo es despertar junto a ti...'
Las palabras que la joven había escrito retumbaban en la cabeza del castaño.
Él sabía que ella nunca le prestaría atención, pero le dolía. Y mucho.
Luego de responderle más de diez veces en la foto, cerro su Twitter y se dirigió al baño. Lavo su rostro y dientes, despeino su cabello y salió de ahí. Se sentó en su computadora y abrió su facebook. En su inició, la mayoría de las páginas de Devils -Los fans de la banda- que él leía estaban comentando sobre la pareja y lo que Mora había subido a la red social del pajarito.
Cerró su inicio, algo molesto por las millones de fotos que ponian de ambos y bajo a desayunar junto con su madre y hermanas. A diferencia de otros hermanos, Louis se llevaba de maravilla con sus cuatro hermanas: Felicite, Charlotte y las gemelas Phoebe y Daisy. Las dos mayores, Charlotte y Felicite, eran Devils también, por lo que además de ser hermanos y tratarse como mejores amigos, eran hermanos por pertenecer a la enorme familia de Devils, además de que lo eran biologicamente.
Su madre, Johannah, estaba sirviendoles el desayuno a sus hermanas cuando él se encontraba bajando las escaleras de la enorme pero humilde casa de los Tomlinson, aún en pijama.
-Louis, ve a cambiarte y lleva hoy a tus hermanas a la escuela, por favor. -Le pidió Johannah al joven castaño. Esté asintió y, luego de comer su desayuno, subió las escaleras para cambiarse.
Volviendo con Mora...
-¡Mora! ¡Vístete! -Le ordenaba una histérica Kahleen a la castaña. Kahleen la chica que la compañía Modest! había enviado para que se asegure de que ella y la banda asistiera a todos sus compromisos y siga todas las ordenes que Modest! les encomendaba.- Debemos estar en el estudio para grabar en media hora, ¡Apurence!
-No saben como la detesto, ósea... -Dijo Mora mientras se sentaba junto a Lindsay, la cual paso un brazo sobre sus hombros.
-Todos lo hacemos, pero ya se irá algún día... -Dijo Dahlia.- Bueno, obedezcan a la señorita mandona y vayan a vestirse, ahora.
-De acuerdo. -Dijeron las chicas casi al unisono. Cada una fue a su habitación y se vistieron con la ropa que Kahleen les había dejado.
Media hora después, las chicas se encontraban en el auto de Mora -un Porsche negro que la cantante amaba- camino al estudio de grabación.
-¿Saben que Kahleen nos asesinara al ver que ya ha pasado la media hora y no estamos ahí? -Dijo Maddison.
-Eso no importa, no puede hacernos nada. -Dijo la castaña que se encontraba al volante.- ¿O sí?
-No lo sabemos... -Habló Lindsay por primera vez en todo el viaje. Ella se encontraba mensajeandose con su novio, Alex Pettyfer, él cual se encontraba grabando una de sus muchas películas ahora.
-Bueno, cuéntanos, ¿Qué sucedió con Josh? -Preguntó Dahlia. Lindsay dejó los mensajes para observar, al igual que el resto de sus compañeras, a la castaña. Ella estaba sonrojada, por lo que sus compañeras mal pensaron un poco las cosas.
-¡Paso! -Dijo Maddie emocionada.- Y hasta que lo hacen, se tardaron mucho.
-¿¡Qué!? -Preguntó escandalizada la joven.- No sucedió nada.
-Oh... Lo siento. -Dijo Maddie, algo avergonzada.
-No te preocupes. -Le dijo.- Sabes que yo no haré nada hasta estar casada.
-¿Piensas que un chico esperará hasta el matrimonio? -Le pregunto Dahlia.- Josh es un chico, no creo que aguante tanto.
-¡Oye! -Le respondió.- Él mismo me dijo que si no estaba segura, que me esperaría hasta que lo esté.
-Oían, ¿Falta poco para llegar? -Le preguntó Audrey.
-Sí, sólo dos calles, ¿Por qué?
-Por eso... -Dijo Audrey señalando a las miles de fans que se encontraban fuera del estudio, gritando por las jóvenes, con carteles y muchas con sus cámaras fotográficas preparadas para tomarless fotos a sus ídolas. Igual que todos los días en la vida de estas cinco jóvenes.


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FICHA ACEPTADA!
Ame tu ficha, aunque te agradecería si me dijeras los miedos de Mike. En cuanto al escríto, tiene algunas faltas pero nada que no se arregle :)
Ya estas auidicionando :3
Beso!
Angie.
Sé lo de las faltas lol.
Ahora hago la ficha de Mike, ¿sí? adushfdsjs amo hacer fichas de él, para cuando audiciono y las piden <3
¡Gracias!
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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por Pony_Styles *w* el Mar 04 Mar 2014, 12:33 pm

¿angie? ¿hago la ficha de mike? :'c
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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por holmes. el Mar 04 Mar 2014, 1:18 pm

Pony_Styles *w* escribió:¿angie? ¿hago la ficha de mike? :'c
Si por favor :)
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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por Pony_Styles *w* el Mar 04 Mar 2014, 1:21 pm

Jennifer-Lawrence-Love escribió:
Pony_Styles *w* escribió:¿angie? ¿hago la ficha de mike? :'c
Si por favor :)
Ahora la hago <3
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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por Pony_Styles *w* el Mar 04 Mar 2014, 1:48 pm

"Michael G. Clifford."

Michael Clifford.

     
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Edad:
Diecinueve años.
Nombre:
Michael Gordon.
Apellido:
Clifford.
Pareja:
Mora Heather Rockeffeller.
Nacionalidad:
Australiano.



descripción física
Muchos le dicen que posee cara de un niño pequeño; y puede que sea cierto, ya que sus rasgos son redondos y suaves aún. Siempre lleva el mismo corte de pelo, largo y con mechas disparadas hacia direcciones no determinadas, que a veces cubren con una chasquilla la amplia frente que tiene debajo, aunque el chico se declara fan de las tinturas de pelo, ha probado prácticamente todo el arcoiris en su cabeza. Ojos entrecerrados siempre, como si estuvieran sonriendo, pero si te fijas bien dentro de ellos hay una oleada turquesa, y justo arriba de ellos hay unas cejas tupidas color café. Tiene una nariz levemente levantada y de aletas anchas, labios carnosos y paletas de la dentadura grandes. Cabe mencionar que siempre, pero siempre este chico está sonriendo o eso es lo que se ve. Orejas normales, pero que el se encargó de perforar, lleva siempre aros puestos. Mejillas gorditas y, por el juzgar de muchos, bastante apretables.

Es delgado y de estatura media baja, la típica contextura de un muchachito adolescente en pleno desarrollo, posee una barriga poco pronunciada gracias a su gusto incontrolado por la comida -más precisamente, la pizza es ''el amor de su vida''-. Suele vestir camisas a cuadros, poleras simples con sus ídolos (Sex Pistols, Kiss, Green Day, entre otros) y pantalones jeans.

descripción Psicológica
Es un chico muy dulce y protector con las personas que quiere. Es bastante cabezota en cuanto a él, si quiere conseguir algo, lo hará cueste lo que le cueste. Es un chico romántico hasta la médula, siempre que tiene pareja es muy cariñoso y detallista. Aunque, a sus diecinueve años, nunca ha tenido novia. Cuándo le caes bien siempre estará dispuesto a ayudarte cueste lo que cueste, es una persona simpática y divertida. Siempre intentara sacarte una sonrisa aunque él este mal también, ya que simplemente odia que una chica o un chico que, sean sus amigos o no, este triste, simplemente es algo que no soporta. sensible, adorable, tierno y de las personas más románticas que podrías encontrar. Michael es un muchacho sumamente amable y digno de confianza. Está por encima del bien y del mal, y para él, todo tiene un lado bueno y uno malo, sólo es cuestión de encontrar el equilibrio entre ambos y así sacar conclusiones. Es sumamente sociable, solidario y caritativo. Fiel a sus ideales y sentimientos, soluciona todo con el diálogo. Jamás eleva el tono de voz y es muy difícil hacerlo enojar. Pocas veces algo lo ha puesto tan mal como para maltratar o gritar a alguien. Claro, hasta que por primera vez en su vida se enamoró, al conocer a su ''princesa'' como él la llama, todo cambia en él cuando está con ella. Por primera vez siente celos en su vida y es capaz de pelear con todo un ejercito por ella. Si alguien se mete con ella, él estará ahí para defenderla de lo que sea y quien sea. Se convierte en una persona sumamente celosa y sobre-protectora. Él es muy educado, algo reservado y respetuoso; no es de los que hablan de su vida con cualquiera, aunque a pesar de eso no tiene mayor problema en entablar una conversación con alguien a quien no conoce, pero para pasar de un lado al otro, sí hay más camino de por medio. Suele llevarse bien con todo el mundo, aunque en el rango de la amistad ya entran unos pocos. Al menos hablando de los que él considera realmente amigos. De carácter tranquilo -Recordemos que se ''transforma'' cuando está con su chica-, rozando la ingenuidad en ocasiones, suele saltar fácilmente cuando alguien lo molesta, pero sin llegar a los extremos del enojo. A menos que se trate de ella, ya que ahí no le importa lo que pueda sucederle a él. Se hace respetar y confía ciegamente en las personas, lo que lo lleva a decepcionarse con gran facilidad. Es muy inseguro, por lo que teme demasiado a perder a las personas que quiere, o que otra persona ocupe el lugar que él tiene en el corazón de otras personas. Es inseguro, además, de su físico.

Miedos del personaje

Le teme demasiado a la soledad, temor que comparte con Mora, además de que es aracnofobico también. Es sociofobico. Le tiene horror a las películas de payasos. Su mayor temor es Slenderman, es su temor más fuerte. También, te teme a las agujas.

Cápitulos

Capítulo 001

Una joven castaña cabalgaba rapidamente, asustada, con nervios pero extrañamente decidida a llegar a un lugar ''a salvo'' para que su hermano y si era posible, ella, pudiera estar bien y fuera de peligro por el momento, junto a su hermano mayor, el gran Príncipe Caspian, mientras huían de los telmarinos que los perseguian y se encontraban ya muy cerca de ellos. Luego de unos minutos de miedo por parte de Arianne, ella, al voltearse para asegurarse de que los habían perdido al fin -ya que no se oía a los caballos galopar fuertemente como antes-, cayo del caballo, el cual seguía en movimiento, casi al mismo tiempo en que el sonido de las hojas crugiendo al ser aplastadas en el suelo y el rechinar de los caballos volvía. Caspian no sabía que hacer, el caballo por más que quisiera no se detenia y su hermana pequeña se encontraba en el suelo, al parecer herida junto a un árbol -ya que sostenía fuertemente su pierna izquierda- y el sonido de los telmarinos discutiendo por donde habían ido se encontraba cada vez más cerca. Cada vez sentía a su hermana pequeña más y más lejos, pero trataba de no perderla de vista y concentrarse en el camino al mismo tiempo, lo que le era casi imposible y, con una ultima mirada a su hermana, pudo leer en sus finos labios la frase ''Continua'' junto a una mueca de dolor que inconsientemente la ojiazul había dejado escapar. El corsel al fin pudo detenerse, mucho después, junto a la orilla de una hermosa playa, al parecer desierta. El gran Príncipe Caspian X bajo del corsel blanco de su hermana y, luego de avanzar hacía donde el agua cristalina chocaba sutilmente contra la arena, mojo sus manos en el agua y las paso lentamente por su hermoso rostro y, aun en cuclillas y con el rostro mojado, comenzo a pensar que le podía haber sucedido a su hermana. Torturandose a sí mismo y con unos pensamientos completamente negativos, pensó en lo peor. Tal vez la mataron pensó. No, no puede ser... Aunque, tal vez se escondió y sigue ahí ese fue el primer pensamiento positivo que el castaño tenía respecto a su hermana. Pero... Volvía la inseguridad y duda que poco a poco lo destruía. Nada era más importante que su hermana y el torturarse con lo que podía haberle sucedido lo destruía. Si hubiera sido yo, ella estaría bien, inclusive podría estar viva si es que no lo está... Decidió dejar de pensar en eso, él más que nadie sabia que su hermana era fuerte y podía superar cualquier obstaculo con tal de conseguir lo que se proponía. O al menos, eso creía él. ¿La razón por la cual escapaban? Fácil, muy fácil. El Rey Miraz, su tío. Esa era la ''famosa'' -y algo peligrosa- razón. La mujer del gran Rey Miraz se encontraba dando a luz al que sería su hijo, ''¡Puje! ¡Así! ¡Puje más fuerte, falta muy poco señora!'' le ordenaba una de las sirvientas que se encargaba del parto.

La mujer pujaba, con todas sus fuerzas, y poniendo de toda su voluntad, cada vez más fuerte. Hasta que de pronto, dejo de sentir ese ''algo'' en su vientre, ese algo que tanto quería que saliera. Todo se detuvo por un instante. La sirvienta se encontraba con el pequeño y frágil cuerpo del bebe en sus brazos, cubierto de sangre y llorando como nunca nadie había llorado. Está, desesperada, le ordeno a su compañera que le diera una toalla para secar al bebe y entregarselo a su madre. Luego de limpiarlo y envolvérlo con sumo cuidado, se lo entrego a la mujer del Rey. —Es un niño. —La sirvienta le hablabá a la mujer, pero esta no la escuchaba, simplemente contemplaba con anhelo el cuerpo del pequeño bebe que poseía en sus delgados brazos. El cual era suyo, al fin. Y la mujer sonrió, inconscientemente, mientras observaba al pequeño bebe intentar abrir los ojos. Ese fue el comienzo de todo, mientras eso sucedía, su hermana menor se encontraba en un profundo pero tranquilo sueño, mientras que su hermano mayor corría por su vida junto con su tutor en busca de la pequeña castaña a la cual quería más que a su propia vida y sabía que debía proteger. Al llegar a la hermosa habitación de paredes de color crema y enorme cama con dosél pertenecientes a la niña -aunque no tan niña- Arianne, la cual seguía dormida y, para suerte de su hermano, con el vestido color palo de rosa que había utilizado la noche anterior y los zapatos de pequeño tacón del mismo color de su vestido aun puestos. Caspian comenzo a zarandear a la joven mientras le susurraba que despertara.

Cuando la chica por fin despertó, su hermano le dió que rapidamente la orden de que tomara sus cosas, y lo siguiera a paso sigiloso. La muchacha, sin entender mucho, tomo su espada, arco y carcaj junto con una pequeña daga que metió en un bolso marrón oscuro, algo pequeño pero espacioso y un poco viejo que se encontraba en el suelo cerca de su cama, unas botas y un vestido de repuesto, obviamente con algo más de ropa -la que podía caber en el bolso, la cual no era demasiada como la castaña esperaba-, que obviamente necesitaría, claro, sin que su hermano lo notara -y obviamente no lo notaría, ya que se encontraba vigilando desde la puerta a escondidas que sucedia afuera de la espaciosa habitación-. Cuando logro cerrar el pequeño bolso, lo cual le costo algo de trabajo, se poso junto a su hermano, el cual al notar su presencia comenzó a dar pasos sigilosos pero rapidos hacia donde su tutor lo esperaba, junto a una puerta. Al entrar en la puerta, Arianne se dió cuenta de que se encontraba en el pasaje subterraneo y, luego de que su hermano mayor tomase una de las antorchas al igual que su tutor, comenzó a seguirlos. Aunque antes dió un último vistazo al pasillo en el cual creció, en el que su tío Miraz, el cual la había críado, se encontraba desesperado ordenando que la encontraran a ella y a su hermano. Luego de salir del pasaje subterraneo, llegaron a las afueras del castillo, donde el majestuoso corsel blanco de la princesa los esperaba.

Caspian subió primero, dejando a Arianne detras de él, abrazandolo por la cintura fuertemente para no caer. Tenía miedo, y mucho. El tutor de Caspian, Cornelius, le daba las indicaciones sobre que camino tomar para llegar al lugar donde los narnianos le esperaban al chico, apurado y habando rapido, lo que ocaciono que Caspian no entendiera mucho algunas cosas que él le decía. Mientras que Arianne seguía asustada, obsrvando cada siete segundos a cada lado y detrás, para asegurarse de que nadie los seguía. Hasta que al fin, los sonidos que Arianne tan poco deseaba escuchar se hicieron presentes: el rechinar de los caballos, el ágil y rápido galopeo de estos junto con la voz de los telmarinos gritando ''¡ENCUENTRENLOS!'' se escucharon claramente. El tutor del joven, igual de nervioso que el castaño, golpeo con su mano al caballo para que emprendiera su camino junto a los príncipes, que agradecidos, le sonrieron antes de internarse por completo en el bosque que comenzaba a las afueras del castillo. Los telmarinos no se hicieron esperar e ignorando olímpicamente al pobre tutor del príncipe, se internaron en el bosque con la misma misión: Encotrar a los principes y llevarlos con su ''querido'' tío, el Rey Miraz.

{...}

Ella no podía creerlo, había salido ilesa del pequeño incidente con el corsel. Había caído del corsel en movimiento, se había golpeado fuertemente la pierna y su hermano se había ido sin ella, aunque supiera que había echo lo correcto y no estaba enfadada, el golpe de suerte lo había recibido poco después. Tal vez fueron segundos o tal vez minutos, pero los telmarinos estaban cada vez más cerca, aumentando el miedo que yacía muy en el fondo de la castaña. Cuando por fin llegaron, se detuvieron, cerca, pero no lo suficientemente cerca de donde la castaña se encontraba escondida, detrás de unas enormes piedras, las cuales para su enorme suerte lograban cubrirla. Minutos después, los cuales fueron como horas para la joven princesa, los telmarinos decidieron seguir con su camino, dejando a una Arianne muy aliviada escondida detrás de unas rocas. {...} ''El cuerno'' pensó nuevamente Caspian luego de un largo rato en la misma posición ''¡El cuerno!'' pensó nuevamente emocionado. Tomo el cuerno que Cornelius le había dado antes de que emprendieran marcha hacía el centro del bosque en el estúpido corsel de su hermana y, tomando el aire que sus pulmones necesitaban luego de la carrera que había echo para llegar al corsel, soplo con toda la energía que podía el cuerno de la Reina Susan, el cual rogaba que funcionara y la ayuda que había pedido llegara.

En otro lugar... Muy lejos de ahí, en la estación de trenes de Inglaterra, la bella joven Audrey Narvaéz se encontraba desesperadamente buscando con la mirada a su pequeña -y única- amiga, Lucy Pevensie, a la cual encontro junto con sus tres hermanos en una banca. Al llegar donde los Pevensie, Lucy felizmente saludo a su amiga e invitó a Audrey a sentarse. Unos segundos después, Lucy sintió como si algo le pinchara fuertemente en el brazo, soltando involuntariamente un pequeño pero agudo grito. Peter, también sintió eso, y le dijo a su hermana Susan que se detuviera. Ella, desconcertada, le dijo que no había echo nada, para luego sentir como si tiraran de su brazo. Edmund no se quedo atras, él también había sentido esa sensación. Y, para sorpresa de los Pevensie, Audrey también la había sentido. Lucy, emocionada, dijo que eso sonaba como la magia y que debían tomarse de las manos, a lo que Edmund se negó, pero tuvo que hacer. Las cosas a su alrededor comenzaron a ponerse extrañas luego de tomarse de las manos, comenzaron a deshacerse, las paredes a desarmarse y los bancos a romperse. Segundos después, los siete se encontraban en el suelo de una cueva, la cual tenía una estupenda e increiblemente hermosa vista de la playa que se encontraba fuera. Los Pevensie, emocionados, salieron afuera y corrieron hacia la playa. Lucy tomo a Audrey de la mano y juntas comenzaron a jugar en el agua con Edmund... Ellos jugaban, se divertían sin preocupaciones. Y mientras tanto, el príncipe se dedicaba a buscar a su hermana.
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Capítulo 1 Narrado por Mora


La lluvia comenzaba a azotar con fuerza las ventanas de la casa de los Finnigan. El hombre de la casa, Seamus Finnigan, junto con su esposa Alexia, intentaban dormir a los gemelos, Kurt (6) y Kylie (6), que se removian inquietos en sus camas. Alexia, la mujer de la casa, comenzo a buscar desesperada el libro de cuentos de hadas favorito de la pequeña Kylie, 'La bella y la bestia', del que desde que su abuela, la madre de Alexia, Regina Reeve le había hablado no había parado de insistir en que se lo consiguieran, puesto que la niña de apenas seis años amaba leer. Kurt, el más tranquilo del duó, permanecia conteniendo la calma mientras miraba como su padre, Seamus Finnigan, miraba a su madre con ese brillo especial en sus ojos color marrón. Ese mismo brillo especial el joven Kurt lo había visto en los ojos de Draco Malfoy, en una reunión que su madre Alexia y la Sra. Malfoy, la cual casi le había obligado a llamarla Perrie ya que se sentía vieja con el 'Sra.' en la Malfoy Manor II, la cual pertenecia a la pareja, mientras miraba a su bella esposa (En su humilde opinión), Perrie Steinlage de Malfoy cantarle a su bebe, Hydra Malfoy (1 año, 3 meses), mientras su hijo mayor, Scorpius Malfoy (11) hablaba con Seamus, Alexia y Draco, una hermosa melodía para dormirla, de la cual él recordaba una pequeña parte... 'Just close your eyes, the sun is going down, You'll be all right, no one can hurt you now, come morning light, You and I'll be Safe and Sound...' , a Kurt le había fascinado. Alexia y Perrie no eran amigas, eran hermanas. O bueno, se querían como unas. Perrie Stenilage era muy distinta a Alexia Reeve, tanto psicologica como físicamente. Ella era de rubia platinada, mientras que Alexia era una hermosa castaña. Sus ojos eran de un color mercurio identicos al del Sr. Malfoy, el cual también le había dicho que lo llamase Draco, mientras que los de Alexia eran de un color celeste cielo, sencillamente espectaculares. En lo único que coincidian, segun la pequeña Kylie, es que ambas eran de estatura algo baja, por lo que sus esposos, Seamus y Draco, debían agachar un poco su cabeza para besarlas 'Como en los cuentos de hadas, el principe besa a la princesa', según ella. Ambas familias eran muy amigas, aunque sus esposos no eran los mejores amigos, se soportaban los unos a los otros... todo sea por la mujer que amas, ¿No?

Bueno, eso mismo pensaba el tierno George Weasley mientras salía de Sortilegios Weasley con un paraguas (Artefacto muggle) para cubrirse de la fuerte lluvia, para ir a su casa en Ottery St. Catchpole, a dos calles de donde antes se encontraba anteriormente La Madriguera, donde actualmente vive con su esposa Pidge Screamsée -Bambi- y sus tres hijos; Kathleen Weasley (10), Mitchell Weasley (12) y Matthew Weasley (14). Ellos eran una feliz familia, la típica. Él trabaja, ella es ama de casa y sus tres hijos -10, 12 y 14- se preparan y esperan ansiosos por entrar y/o volver al castillo. George ingreso a la casa, buscó a su esposa y al encontrarla cocinando unos espaguetis muggles, que seguramente estarían deliciosos ya que su amada Pidge los había hecho, y ella coninaba de maravilla. Besó su mejilla mientras posaba sus brazos en la cintura de esta, luego de dejar su túnica y maletin en el perchero que se encontraba en la entrada. Ella, sonrojada, se volteo para clavar su vista en sus ojos. Los ojos de él irradiaban felicidad. La felicidad de poder estar otro día más junto a su querida familia. Los de ella, inmediatamente se encendieron como fuego en un pastizal al notar ese hermoso sentimiento que ambos compartían llamado amor en los ojos del pelirrojo. Lo beso tiernamente mientras lo tomaba por el cuello, formando así un hermoso abrazo. 'Te amo' le susurro él sobre sus labios nuevamente. 'También yo', le susurro también ella, y tomando la iniciativa esta vez, ella inicio el beso. Media hora después, George y ella estaban en la mesa junto a sus hijos, los cuales le comentaban a su hermana menor sobre lo emocionados que estaban por volver a Hogwarts y, logrando su cometido, la niña inmediatamente comenzo a quejarse con sus padres sobre porque no había nacido antes, logrando que Pidge se sonrojara y George riera enternecido.

Una escena muy similar sucedia en la casa Potter, donde él junto a su esposa Kaya, reían sobre los reproches de su pequeña hija, Lily Luna, sobre el porque ella no había nacido en el lugar de su hermano mayor, James Sirius, y él en el lugar de ella. Albus Severus, también reía, ganandose miradas fulminantes por parte de la pequeña pelirroja y el castaño mayor. Harry los miraba con melancolia, estaba demasiado feliz porque por fin tenia una familia. Y no es que no concidere a los Weasley como su familia, pero esta era su verdadera familia ahora. Y esta familia solo era suya. Suya y de su esposa Kaya Potter (Neé Ferowlin), y de sus hijos. Sus hijos, como amaba él decir eso. ¿Qué más podia pedir el Niño que Vivio? Tenía una hermosa familia, unos hijos adorables, una esposa que lo amaba tanto como él la amaba a ella, unos amigos espectaculares y una segunda familia que lo quería como si fuera uno más de ella -Los Weasley-. Esa, justamente esa era la razón de su sonrisa. La sonrisa que llevaba todos los días era causada por su familia, el amor infinito que les tenia y sus amigos, lo más importante en su vida.

Ron Weasley, junto con su 'Hermana' Alaska Young... Ay, estos chicos si que estaban hechos el uno para el otro. Pese a que los Weasley hayan adoptado a Alaska como su hija, ella y Ron se encargaban de romper todas las barreras que el amor les ponía para llegar a él. Juntos. Juntos hacian un duó increíble. Ella, una Ravenclaw completamente segura de sí y con un gran amor por las bromas, ponía de cabeza el mundo del pelirrojo. Él, siempre directo y con un gran amor por la comida, era el causante de los suspiros de esta. En la casa del menor de los Weasley's -Sin contar a su hermana pequeña, Ginny- que también pertenecia a Young, ambos se encontraban cenando, o en el caso de Ron y Donnovan -14-, engullendo todo lo que se les ponia en frente, en cambio, Mike -9- y Alaska comian de una forma más 'Decente', por así decirlo. La historia de amor de estos jovenes, era tan emocionante como triste. Molly Weasley, la cual tardó un poco más de lo esperado en aceptar el enamoramiento de ambos, todavía se sorprende al verlos juntos, tomados de la mano junto con sus dos pequeños hijos, ya que pese a todos los problemas y obstaculos que pasaron, siguen juntos, amandose y siendo cada vez más fuertes.

Kissha DiLaurentis, la vanidosa, materialista y manipuladora Slytherin se encontraba recostada en la espaciosa cama de la habitación principal de la casa (Casi mansión) en la que vivia con Fred Weasley, su esposo, y con su hija Devonne -Devonne Perrie Weasley DiLaurentis- (5). Ella se encontraba esperando ansiosa a su amado marido para darle la buena noticia, de la cual supo hace apenas unas horas. Estaba embarazada de su segundo hijo. La noticia seguramente le caería de maravilla al pelirrojo, el cual se encontraba cerrando la tienda en la cual trabajaba con su hermano gemelo, George, y de la cual eran dueños, Sortilegios Weasley. Luego de una hora y veinte minutos, llego a su casa. Al entrar en dicha casa, Demetria -O Demi, como le decian de cariño- se abrazo a su pierna cariñosamente. Él la tomo en brazos y subio a la alcoba principal, donde se encontro con su esposa recostada en la cama. Dejo a su hija en la cama y se recosto en esta luego de dejar su túnica morada, desaser el nudo de su corbata y quitarse sus zapatos. Abrazo a dos de las cinco mujeres que más amaba en el mundo -Molly, Ginny, Demi, Kissha y su mejor amiga Perrie, la cual siempre lo apoyo en su relación con Kissha cuando nadie más lo hacia- y beso la mejilla de su esposa. Ella, con un deje de emocion, se levanto de la cama y rebusco entre las cosas del primer cajón de su armario. Cuando encontró lo que buscaba -Una caja color blanca con un lazo negro con detalles blancos- fue donde Fred le hacia cosquillas a su hija Demetria, y se quedo ahí, de pie mirando enternecida la escena. Luego, recordo lo que había pensado hacer para darle la noticia y se acerco a Fred, le tendio la caja y le dijo 'Esto es para ti, creo que te servira de mucho'. Él, algo extrañado pero emocionado abrio la caja para encontrarse con un babero y una taza que decia 'Best Daddy'. Él miro extrañado a su esposa, la cual lo miro con entusiasmo. 'Amor, Demi ya no usa babero...' Le dijo él. 'No es para Demi...' Le respondio ella. Él tardo unos segundos en reaccionar. Cuando por fin reacciono, se levanto de un salto y abrazo a Kissha mientras la giraba en el aire, sosteniendola con un abrazo tierno pero lleno de emoción. La pequeña Demi, también abrazo a sus padres cuando Fred soltó a Kissha, formando así un hermoso abrazo familiar.
Por otro lado, Loveless Mallette se encontraba sentada en el sofá de su casa, junto a su prometido Oliver Wood, el cual había decidido algo tarde pedirle la mano a la mujer que amaba. Sin embargo, la pareja se encontraba felizmente abrasados mientras se daban besos tiernos y cortos, y se decian palabras llenas de amor. Cursi, esa es la palabra perfecta para describir dicha escena. Oliver podía ser algo cursi y tierno con ella, pero ella así lo amaba, y ambos no pueden esperar al matrimonio.

La inmadura Lindsay Frayn, casada con Theodore Nott, alias: el chico más serio que podrías conocer. ¿Quién lo diría? ¿Quién diría que Alexia y Perrie tenian razón al decir que ambos terminarian juntos luegos de haberlos visto hablar cerca de donde se encontraban los supuestos Threstals? Ellos dos, pese a que son algo distintos, se complementan perfectamente. Ella, graciosa, inmadura, hiperactiva y una romantica al más viejo estilo. Él, serio, amante de los libros, inteligente, tranquilo y un romantico con todas las letras. Se encontraban casados, con dos hijos y muy, muy felices. En este momento se encuentran cenando con sus hijos, en el comedor de Nott-Frayn Manor. Y si, esta mansión tenía ambos apellidos, ya que a ellos les gustaba -En cierto modo- ser distintos a los demás. Sus hijos, James (11) y Luke (12) Nott, son completamente distintos. El primero, castaño de ojos verdes como su padre, y el segundo castaño -En lo unico que físicamente coincidian- de ojos mieles, como su madre. Pero pese a sus diferencias, eran los mejores amigos. Al igual que sus padres, pese a sus diferencias, se amaban de una manera emocionante, o por lo menos para mi.

Días después, estas ocho jovenes deciden juntarse y realizar un experimento del que Luna y Hermione junto con Ginny habían leído en la famosa revista Corazón de Bruja.

El famoso experimento era un diario de vida.

Las jovenes Loveless, Pidge y Alaska se encontraban en la casa de Luna Scamander (Née Lovegood), la cual esperaba ansiosa a las demás chicas para poder comenzar. Una hora y media más tarde, las once jovenes se encontraban en la sala de estar de la casa Scamander. Hermione había llevado la famosa revista Corazón de Bruja. Perrie, ansiosa, le pregunto a la joven Ginny Weasley si podía decirle cual era el 'Famoso' experimento. La pelirroja negó burlonamente ante la desesperación de la rubia por volver a su mansión con sus hijos y esposo. No es que ella no quisiera estar con sus amigas, pero también se había olvidado de decirle a Draco que tardaría más de lo planeado. Kissha estaba en las mismas. No le había dicho a Fred a donde iría, ni que tardaría tanto. Ay... Las desventajas del ser independiente. Alaska hizo todo lo contrarío de lo que las Slytherin's hicieron. Le aviso a su esposo Ron, a sus hijos y a la vecina de en frente (Por si sus hijos querían comer galletas antes de dormir, al igual que su padre lo hacia muchas noches, y ella no estaba para cocinarlas). Si, un poco exagerada. Pero al menos aviso, ¿No?

Cada una había sido obligada por la castaña Hermione Granger a llevar un diario de distintos colores: Alexia lo había llevado color azul, Loveless color rosa, Kissha color blanco, Alaska color verde, Lindsay color violeta, Perrie color dorado, Kaya color negro y Pidge de color naranja.

Así fue como comenzarón a discutir. Discutian, pero civilizadamente sobre quien comenzaría a escribir en los diarios. Hasta que Hermione, leyendo el articulo en voz alta, les dio a entender que discutian por nada, ya que cada una debía escribir en su propio diario. Las chicas, avergonzadas, se disculparon y así comenzaron a escribir según lo dictaba el articulo.

Debían hacer turnos para comenzar a escribir, y luego cada una seguiría en su casa.

Perrie fue la primera en levantar su mano, causando la risa de las chicas ante tal acto infantil. Alexia fue la segunda. Así, Luna fue tomando nota en un pergamino.

Perrie. Alexia. Pidge. Lindsay. Alaska. Kaya. Kissha. Loveless.

Horas después, luego de que las chicas cenaran junto a Luna, Rolf -Su esposo-, Lysander y Lorcan -Sus hijos, los cuales eran gemelos-, cada una se fue por su propia cuenta a las once de la noche, una hora no muy conveniente, a sus hogares donde seguramente sus esposos e hijos las estarían esperando, excepto a Loveless, a ella lo más seguro es que Oliver la estuviera esperando o la hubiera buscado hasta por debajo de las piedras, puesto que ella tampoco le había avisado a Wood que se iría.

Kissha llego primera a su casa, extraño, puesto que la casa de ella, la de Alexia y la de Perrie eran las más alejadas de todas. Fred la esperaba preocupado, Demi estaba dormida en su cuarto. Ella le explico que se había ido con las chicas, para luego abrazarlo e irse juntos a su habitación.

Con Loveless paso casi lo mismo, solo que ella no tenía hijos... todavía. Ella le explico a un muy preocupado Oliver que se había ido a casa de Luna para estar un rato -De varias horas- con las chicas. Luego, subieron juntos a su habitación y ahí estuvieron abrazados hasta muy tarde, diciendose cosas bonitas con las que cualquier niño de cinco años que piensa que las niñas tienen piojos hubiera corrido con sus amigos haciendo caras de asco y señalando a la pareja acusadoramente con el dedo.

Alexia entro silenciosamente a su casa, esperando que su esposo Seamus no la esté esperando en el sofá con una mirada acusadora y le diera el regaño de su vida por lo tanto que lo había preocupado al irse sin avisar como seguramente le debe de estar pasando a Perrie Steinlage con Draco Malfoy, ¡Ese chico si que se preocupaba como nadie! Luego del regaño, ambos subieron a la habitación principal... Bueno, Seamus subió, puesto que traía cargada como un principe cargaba a su princesa luego de su boda a Alexia, la cual tenía una sonrisa más grande que su propio rostro.

Y, al igual que como lo había pensado Alexia, Perrie estaba siendo abrazada fuertemente desde hace cinco minutos en la misma posición con su rubio esposo estrujandola fuertemente en sus fuertes y musculosos -Pero no en exceso- brazos. Luego, la beso tiernamente, para luego estar diez minutos regañandola algo enternecido por las caras de niña pequeña que estaba siendo regañada por su padre porque había roto un florero mientras jugaba que hacia su hermosa esposa. Luego, ambos subieron las escaleras de la mansión mientras se llenaban de besos el uno al otro... seguramente esto terminaria mejor de lo que Perrie esperaba, aunque Draco tampoco la pasaría mal.

Alaska entro sonriente a la humilde pero hermosa casa Weasley, donde su esposo Ron la esperaba junto a sus hijos sentados en el sofá, con un plato vacio en frente, el cual contenia migajas que seguramente eran de unas galletas. Ellos la observaron con una sonrisa algo culpable pero con un toque de diversión. Al ver sus sonrisas, dirigio su mirada al plato y luego a la cocina. Ellos asintieron y ella salió disparada como una bala hacia la cocina, la cual se encontraba echa un desastre. Comenzó a reír, para sorpresa de sus hijos y esposo, para luego dar la vuelta y comenzar a subir las escaleras hacia el segundo piso. '¿No nos diras nada?' le cuestiono su hijo mayor. 'No', le respondió ella, 'No les dire nada puesto que ustedes limpiaran todo.'. '¿Qué?' le dijo asustado su hijo menor. 'Así mismo. Ustedes lo hacen, ustedes lo limpian.' les dijo ella, para luego terminar de subir las escaleras con una sonrisa triunfante mientras que sus hijos y esposo suspiraban pesadamente al mismo tiempo en que se levantaban e iban a la cocina.

En esos momentos, Kaya se encontraba junto con Harry muy acurrucados en la cama de dos plazas que tenían en su alcoba. Él le había preguntado, obviamente, a donde había ido y, luego de que ella le dijera que estaba con las chicas, ambos subieron a ver si sus hijos ya estaban dormidos. Al descubrir que Albus y la pequeña Lily se habían quedado dormidos juntos en la cama de la pequeña con un libro de cuentos muggles, sonrieron enternecidos. Luego, fueron directamente a la habitación, se cambiaron y se acostaron en la cama, para comenzar a charlar abrazados, ya que no tenían sueño, para luego quedarse dormidos los dos juntos casi al mismo tiempo.

Con Lindsay no hubo mucha diferencia, llego a su casa y su esposo Theo también la esperaba, solo que con la diferencia de que esté no le pregunto a donde había ido. Y, directamente fueron a la habitación para que él le comenzara a leer un fragmento de un poema que había escrito, como hacía todos los días, para su bella esposa... 'A ti mi amada Lindsay que habitas en los confines de mi ilusión deja que la luz de mi corazón sea tu guía. Anímate y hallaras... La dulce palabra que te seduzca. El suave éxtasis de la más pura pasión. El abrazo tierno de fuertes brazos. Ese beso que te estremece y enamora...' para luego dormir abrazados con la cabeza de ella en su pecho.

Pidge... Pidge llego a su casa muy cansada, para encontrarse con George dormido en el sofá de la sala de estar de la casa, con un ramo de rosas rojas en la mesita de centro. Ella algo enternecida pero culpable, tomo una manta que había ahí y lo cubrio con está, le dio un beso en su frente y él susurró '¿He muerto?', 'No' le respondió ella, 'Que bueno, porque creí haber visto un ánge... Ah, lo lamento, no era un ángel, eras tú, mi amor...' para luego volver a dormir. Ella, enternecida y sonrojada, se recosto a su lado en el sofá. Él la abrazó por la cintura y enterro su rostro en su cuello. Y así en esa tierna pocisión, se quedarón dormidos.

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#Capítulo 18

Dedicado a Mafer :3

Al despertar, el sol llegaba directamente hacia mis ojos haciendo que los entrecerrara mientras cubría mi rostro con mis manos. Unos minutos después, finalmente me decidí por levantarme y salir de la cómoda cama. Al apoyar mis pies descalzos en el frío suelo, un escalofrío recorrió mi espalda. 06:00 am. La chica de cabello color rosa claro, estaba despierta. Observándome.
-¿Quién eres? -Me pregunto decidida la extraña.
-Buena pregunta. -Le respondí y, tomando mis cosas, salí de la habitación.
Al entrar en la mía, Spencer se encontraba dormida con medio cuerpo en la cama y lo demás en el suelo, boca abajo. Alexandra estaba a punto de caerse inconscientemente de la cama, pero se mantenía ahí en ella. ¿Mags y Hermione? Lo mismo, sólo que ambas estaban en la cama de la segunda. Aproveche el que estaban dormidas, abrí mi baúl, tome el uniforme que tenía ahí y entré al baño. Luego de cerrar con el cerrojo la puerta, gire la llave de la ducha y un chorro de agua caliente salió de esta. Me despoje de mi ropa y, dejándola desparramada por distintos lugares del enorme baño color escarlata, entré a la ducha. Cuarenta y cinco minutos después, me encontraba secando mi largo cabello pelirrojo con una de las tres toallas que habían ahí, vistiendo únicamente la falda del uniforme y mi ropa interior. Luego de que lo seque por completo, me puse mi camisa, la corbata, las medias y los zapatos. Trate de arreglar mi ropa lo más "Decente" posible, y luego salí del baño para más tarde, luego de tomar mi bolso, meter todo lo que necesitaba, ponerme mi anillo de serpiente y tomar mi túnica, salir de la habitación junto con Hatchi, ya que hoy me tocaba pasearlo. Normalmente las chicas se encargaban de eso, pero, hoy tuve esas extrañas ganas de hacerlo. Y si lo quiero hacer, ¿Por qué no hacerlo?
En la sala común, solamente se encontraban unos pocos alumnos de sexto año, hablando. Al la derecha de ellos, Lee Jordan junto con George se encontraban hablando. Era extraño, ya que él no estaba junto a su gemelo. Y siempre estaban juntos.
Busque su mirada y, cuando la encontré, lo mire a los ojos.
Y paso.
Ese extraño sentimiento de que todo está bien, y esa rara sensación de estar en un mundo diferente donde sólo nosotros dos estábamos. Paso.
No entendía que significaba, pero me gusto.
Luego de eso, él me regaló una hermosa sonrisa y yo, simplemente salí de la sala común, dejándolo ahí sonriendo como estúpido, sólo.
Más tarde, aproximadamente una media hora, me encontraba sentada sola en la mesa de Gryffindor en el Gran Comedor. Sólo habían unos pocos alumnos; tres Hufflepuff's, un Ravenclaw, yo y ningún Slytherin. No conocía a ninguno. Y eso me desanimo un poco.
A las ocho con dos minutos, sin un minuto más ni un minuto menos, Hope ingreso al Gran Comedor, sola al igual que yo. Se sentó a mi lado y me reprocho porque no la había despertado o como mínimo esperado en la sala común. Luego me saludo normalmente, como si lo que unos segundos antes no hubiera pasado. Rara. Esta chica era rara, pero me agradaba.
-¿Qué piensas sobre "Nexandra"? E pregunto algo afligida.
-¿Qué es Nex...? -Trate de preguntarle, algo extrañada, pero ella me interrumpió.
-Vendría a ser nuestro código, para que nadie se de cuenta de que hablamos de ellos. -Dijo con una sonrisa orgullosa de su invención.
-Pero, ¿No es algo obvio y absurdo? -Le dije algo fría, a lo que ella me miro algo deprimida, por lo que cambie mi tono de voz a uno un poco más dulce. -Digo, así se darán cuenta. Si necesitas hablar de ese tema, sólo hazlo, no le pongas "Códigos" para que nadie sepa. No te tiene que dar vergüenza.
-No, no es por vergüenza. Si ella se entera de que a mi me gusta Neville, me matara.
-Hope, no te matará. -Le dije riendo.
-Si, si lo hará. Es mala.
-Ella no es mala, sólo... Intimidante.
-Si tu lo dices...
Luego de esa pequeña platica, comenzamos a comer un poco de lo que se encontraba a nuestro alcance. O al menos eso hacía Hope. Yo no probé bocado de lo que había ahí. No tenía apetito.
Neville entro al Gran Comedor, acompañado de Alex, Spencer y Seamus. Hope me codeo, haciendo que mi vista se dirigiera a ellos. Ella me susurró al momento en que él tomo de la mano tímidamente a Alexandra al sentarse.
-Este es el peor sentimiento de todos... -Susurro.
-No, el peor sentimiento de todos es no saber si esperar un poco más o rendirse. -Le susurre. Ella me miro extrañada. Lo esperaba, eso era algo que sólo yo entendía. Sólo yo sabía porque decía eso.
Cinco horas después.
Había terminado todas mis clases de hoy, y me encontraba en la torre de Astronomía, sola. Sola y llorando. Últimamente era la actividad que más hacía. Lloraba para dormir. Lloraba al pensar. Lloraba para todo. pero únicamente lloraba cuando estaba sola. Llevaba más de media hora llorando. Y seguía haciendolo.
Hasta qué un Ravenclaw entro por la puerta.
No me di cuenta de que él estaba ahí, hasta que sentí su sus brazos rodeandome. Su abrazo era protector. No lo conocía. No sabía quién era, pero le devolví el abrazo.
-¿Por que llorabas? -Me pregunto. Su voz era el medio perfecto entre ronca y aguda. Deduje que tendría unos catorce o quince años.
-La pregunta correcta es por quién. -Le dije en un tono algo frío, pero por mi voz entre cortada no se notó.
-Contéstame.
-Soy débil. -Le dije con mi voz entre cortada por el llanto. Él me miro a los ojos. Sus ojos eran pardos, eran verdes con un poco de color miel, tenía unos bellos ojos Hazel. Simplemente hermosos. Nunca había visto unos ojos así.
-A veces las personas lloran. No porque son débiles, sino porque fueron fuertes mucho tiempo. -Me dijo. Al ver que no iba a contestar se presentó. -Mi nombre es Austin.
-____(Tn). Y gracias, Austin. -Le dije. Él me miro extrañado.
-¿Por qué? -Me cuestiono. Ahí supe que él no lo hacía para "Quedar bien", al contrario, lo hacía con el corazón. O eso creo yo.
-Por darme tu apoyo, o eso. -Dije. Él rió. Tenía una risa contagiosa, por lo que empecé a reír con él.
-¿Tú eres de Gryffindor, no? -Me pregunto. Yo asentí.
-Y tú de Ravenclaw, ¿O me equivoco? -Le dije. Él asintió al igual que yo.
-¿En qué año estás?
-Segundo, ¿Y tú?
-Tercero.
Así fue como comenzamos a hablar. Estuvimos todo el día así. Faltamos a la cena y a eso de las once y media de la noche, salimos de la torre de Astronomía. Él se dirigió a su sala común mientras yo iba a la mía. Ya había paseado a Hatchi y lo había dejado ahí antes de ir a la torre.
Entre a la sala común. Vacía. Sólo había una persona en esta, y esta era la única persona que no quería ver y menos en este momento. Harry.
~Por la escritora~
Ella lo ignoro, paso de largo y comenzó a subir las escaleras que la dirigían a las habitaciones de las chicas. Y le dirigió una última mirada antes de desaparecer entre la oscuridad que inundaba el pasillo de los cuartos de las chicas.
Él, él la miraba a ella como un ciego miraría el mundo por primera vez.
"Seguir viviendo o seguir siendo infeliz". Ese era el gran dilema que mantenía despierta a la pelirroja. Moviéndose constantemente en su cama, pensando. Todas esas veces en las que le habían preguntado porque sonreía y si estaba feliz. Ella tenía tantas ganas de decirles "Sonreír no siempre significa que estas feliz, aveces significa que eres fuerte.". Harry. Ella no sabía porque siempre él estaba presente en sus pensamientos. Siempre, desde que lo conoció había sido así. Cuantas ganas tenía de volver a estar con él... Su corazón lo extrañaba, pero su orgullo le enviaba saludos. Necesitaba a alguien, se sentía sola. Lo que fuera, un novio, un amigo... Pero, ¿Los amigos existen? Tal vez si, tal vez no. Pero a pesar de eso, a veces todo lo que necesitas es a alguien a quién le importes. Aunque, lo que fácil viene, fácil se va. Así había sido con Harry. A veces la gente que más hace reír es la que más necesita una sonrisa, eso era lo que la gente no captaba en ella. Pero bueno, al final te acostumbras y sonríes como si todo fuera una mierda. Así es ella, aunque nadie lo note. ¿Su número favorito? 921, ¿Por qué? Fácil:
9 letras, 2 palabras, 1 mentira universal: Estoy bien.
Aunque ella no lo quiera, o eso crea, automáticamente sonríe cuando lo ve. Y no puede negarlo. Lo mismo le sucede a él.
Y ¡BUM! De repente te das cuenta de que todo ha terminado, de verdad. Intentas recordar en que momento comenzó todo y descubres de que comenzó antes de lo que pensabas. Justo en ese momento te das cuenta de que las cosas sólo ocurren una vez y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo. Ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.
Luego de pensar y pensar tanto, la pelirroja y el azabache lograron dormirse. Al mismo tiempo.
___________________________________________

Capítulo 001
Esos momentos que pueden romper un corazón.

23 de Julio del 2010. Estudios de The X Factor USA.
Estoy a pocos pasos de ser una estrella. Tal vez esto suene ridículo, pero es demasiado cierto. Mis compañeras de banda están listas y se colocan en sus lugares con demasiada confianza. Esta por comenzar. Nuestro destino está por comenzar.
-¡Daredevils! -Escucho nuestra señal. La música comienza a sonar y las pantallas se abren dejándonos el paso libre para ingresar al escenario.
Audrey, yo, Maddie, Dahlia y Lindsay comenzamos a caminar lentamente en grupo, en ese mismo orden, mientras que la melodiosa voz de Maddie comenzaba a acoplarse al ritmo de la canción.
-I used to rule the world. Seas would rise when I gave the word. Now in the morning I sleep alone. Sweep the streets I used to own. -La voz de Maddison resonaba en todo el lugar, los gritos de la gente emocionada y el orgullo en los ojos de nuestros padres era lo mejor que podía estar sucediendo. Caminábamos lentamente hacia el centro del escenario donde nos acomodamos en nuestros lugares y Maddie seguía cantando.
-I used to roll the dice. Feel the fear in my enemy's eyes. Listen as the crowd would sing: "Now the old king is dead! Long live the king!". -Lindsay comenzaba a cantar. Más gritos. Cambiamos de posiciones cuando ella comenzó a cantar,
situándose en el centro. Desenvolviéndose ante el público, hacia gestos con sus manos mientras cantaba, demostrando la pasión que tenía por la música. Nosotras nos movíamos también, aunque ella era el centro de atención en ese momento. En su momento.
-One minute I held the key. Next the walls were closed on me. And I discovered that my castles stand. Upon pillars of salt and pillars of sand. -Carismática, Audrey comenzaba con su parte conquistando al público con una sonrisa, con esa hermosa sonrisa de orgullo que no se le iba con nada desde que Simon nos dijo que habíamos entrado a la Casa de los Jueces. Ella también se movía, emocionada y para nada nerviosa. Estaba segura de sí y eso se notaba demasiado.
-I hear Jerusalem bells a ringing. Roman Cavalry choirs are singing. Be my mirror my sword and shield. My missionaries in a foreign field. For some reason I can't explain. Once you go there was never, never an honest word. That was when I ruled the world (Ohhh) -Todas cantamos, sintiendo la emoción, sintiendo por fin que eramos lo suficientemente buenas para algo. Nos movíamos al compás de la música, moviendo nuestros cuerpos.
-I hear Jerusalem bells a ringing. Roman Cavalry choirs are singing. Be my mirror, my sword and shield. My missionaries in a foreign field. For some reason I can't explain. I know Saint Peter won't call my name. -Continuabamos cantando, ahora frente a los jueces. Muchos más gritos se escucharon cuando finalmente Maddie  volvió a cantar la última estrofa de la canción.
-Never an honest word and that was when I ruled the world. -Cantó para luego oír los aplausos de las personas. Muchas personas ya se encontraban de pie aplaudiendo. Nuestras madres lloraban. Esto se sentía tan bien. Nos dimos un enorme abrazo, mientras que seguíamos oyendo a las personas gritar y a los jueces aplaudir.
-¡Wow, chicas! Cuando escuche que iban a hacer Coldplay, tuve una gran duda, pero amé lo que hicieron con la canción. La volvieron totalmente suya, me gusta que la banda esté funcionando. Aunque Simon va a decir que él puso esta banda junta, fue originalmente mi idea, Simon. Lo fue. -Comenzó Louis.
-No. -Le interrumpió Simon mientras más gritos se oían.
-Fue mi idea y funcionó. Pienso que potencialmente podrían ser la próxima gran banda de chicas. Pero tienen mucho trabajo que hacer. -Se dirigió Louis a nosotras. Los gritos seguían oyéndose. Wow, en serio estaba emocionada. Las chicas estaban muy felices, y no podían quedarse quietas.- No estoy muy seguro del estilo, ¿Tienes un estilista? ¿O fuiste tú? -Un gran 'Ooooohhhh' se oyó en todo el estudio cuando Louis le dijo eso a Simon.
-Chicas, yo no sé de quién fue la idea porque yo no estaba ahí, pero, se ven como si engancharan juntas. Cómo si fueran la banda perfecta. La canción estuvo fantástica y ustedes la hicieron suya. No estaba pensando en Coldplay, esa fue una perfecta presentación de una banda de pop. -Danielle se dirigió a nosotras. Cada vez el nivel de emoción en mi cuerpo subía y subía cada vez más. Seguía sin creerlo.
-Tengo que estar de acuerdo con Dani, se ven como si estuvieran destinadas a estar juntas como grupo. Se ven fantásticas. Tienen todos los ingredientes para la banda perfecta. Los chicos y chicas se vuelven locos por ustedes, pero necesitan un poco más de tiempo para desarrollarse como grupo. Eso es todo. Sólo un poquito más. -Terminó de decir Cheryl. Simon continuó.
-Bueno, recalcando tu participación en unir a este grupo, vamos a rebobinar la cinta en eso. -Comenzó Simon. -Esencialmente chicas, ustedes fueron unidas porque su audición en el Bootcamp no fue lo suficientemente buena y decidimos darles una segunda oportunidad porque veíamos que tenían el potencial. Eran demasiado buenas para dejarlas afuera. Tomamos un riesgo y tengo que decirles que, lo que fue tan impresionante sobre eso fue, porque hay una gran unión en el escenario. Cuando empezaron a arruinarlo, una de ustedes al final, Maddison aparece y se vuelven a unir de nuevo. Eso es lo que las bandas hacen. -Una ola de aplausos inundo el estudio luego de las últimas palabras de Simon.- Y acerca del problema del estilo, no quiero estilizar esta banda. Porque no sé como estilizar una banda como esta. Le pedimos a la banda que haga lo que cualquiera de ellas quiera hacer, no voy a interferir. Ellas lo van a hacer a su manera. Fue brillante chicas. -Simon dio por terminado todo. Nosotras salimos del escenarió y nuestras familias se acercaron a felicitarnos.
----------
-Amor... Amor, despierta, te traje el desayuno hermosa. -La castaña escuchaba la voz de Josh en su oído, susurrándole que se despierte.
-¿Josh? -Preguntó algo dormida mientras tallaba sus ojos. Cuando por fin los abrió se encontró con la hermosa y reluciente sonrisa del ahora rubio, Josh, igual de brillante que sus bellos ojos color avellana de un color algo oscuro, pero hermoso. Se encontraba sentado a su lado, sonriendole. Ella se sentó en la cama y, cuando iba a levantarse para dirigirse al baño y lavarse el rostro, él la detuvo. Hizo que se sentara en sus piernas, encima de la cama, y le susurró al oído luego de besarle la mejilla a la castaña.
-Incluso recién despierta eres hermosa. Además, no quiero que te vayas. Te extraño. -Me dijo. Yo le miré tiernamente y le acaricié la mejilla.
-¿Por qué? Sólo estaré a unos pasos de ti.
-Pero aún así no estarás conmigo y te extrañaré, me sentiré sólo y vació. Aunque sea por unos minutos.
-Owww, ¿En serio? -Le preguntó. Él era demasiado tierno con ella y eso le encantaba.
-Sí, aún que suene estúp...
-No, no suena estúpido -Le interrumpió Mora.- Es muy hermoso lo que me dices.
-Te amo. -Me dijo mientras se acercaba más a mi.
-También yo a ti, Josh. Y no sabes cuanto. -Dijo para luego juntar sus labios en un suave beso.
Comenzaron a desayunar en esa misma posición, él le daba de comer algunas veces y ella hacia lo mismo. Reían sin razón como dos idiotas enamorados. Y es que lo estaban.
Se besaban cada cinco segundos y reían abrazados.
Era como un sueño echo realidad para los jóvenes.
Hablaban de cosas sin sentido alguno y tomaban fotografías con el teléfono de ella. La castaña tomó una del desayuno -O lo que quedaba de él- y la subió a su cuenta de Twitter.
-Acá había una foto-
-Oww, eres muy tierna. -Le dijo luego de leer lo que había escrito. Ella le miró a los ojos.
-Tú cállate, eres demasiado tierno también. -Dijo la castaña para luego comenzar a reír junto a él.
En otra parte del mundo...
Un joven castaño dormía plácidamente en su cama con su pijama a rayas -Una camiseta básica gris y un pantalón de pijama a rayas-, mientras soñaba con su mayor ídola, Mora Bettenxcourt. La joven Bettenxcourt pertenecía a la banda Daredevils, la cual estaba conformada por cinco chicas y Louis amaba hasta morir al igual que sus amigos. Él sabía todo sobre cada una de ellas, tenía su habitación casi repleta de posters de ellas, pero por sobretodo, de Mora. Su sueño, al igual que el de cualquier fan, era conocerlas, verlas en persona e incluso asistir a alguno de sus conciertos. El joven había vuelto a soñar con la castaña que le hacia suspirar, aunque eso ya era costumbre. Aunque, ella se encontraba en una relación con el famoso actor de cine Josh Hutcherson. Él lo detestaba, ya que Josh era todo lo que él no podía ser. Claro, según él y sus inseguridades.
Josh era fuerte, alto y musculoso. Divertido, carismático, atento, tierno y romántico. Más exitoso y con mucho más dinero que él. Josh era famoso y tuvo el privilegio de conocerla. Pero todo estaba bien, según Louis, él la entendía. Cualquiera lo elegiría a él, él también lo elegiría, cuando Louis era sólo un simple fan con un sueño imposible de cumplir.
El joven al fin despertó, gracias a una de las miles de notificaciones de Twitter que le llegaban.
Su ídola, su chica, su amor imposible había twitteado algo.
Rápidamente desbloqueo su iPhone, aunque no sin antes observar como un tonto enamorado la foto de Mora que tenía como fondo de pantalla, e ingreso a Twitter.
Josh.
Ella estaba con Josh, nuevamente, pero esta vez se habia quedado en su casa. A dormir, o eso quería creer él. Y nadie más que ellos sabían si había sucedido algo más, cosa que Louis rezaba internamente para que no haya sucedido. Era un desayuno. Oh, ¿Lo había olvidado? Josh también sabía cocinar y muy bien según Mora.
'Una de las mejores cosas en el mundo es despertar junto a ti...'
Las palabras que la joven había escrito retumbaban en la cabeza del castaño.
Él sabía que ella nunca le prestaría atención, pero le dolía. Y mucho.
Luego de responderle más de diez veces en la foto, cerro su Twitter y se dirigió al baño. Lavo su rostro y dientes, despeino su cabello y salió de ahí. Se sentó en su computadora y abrió su facebook. En su inició, la mayoría de las páginas de Devils -Los fans de la banda- que él leía estaban comentando sobre la pareja y lo que Mora había subido a la red social del pajarito.
Cerró su inicio, algo molesto por las millones de fotos que ponian de ambos y bajo a desayunar junto con su madre y hermanas. A diferencia de otros hermanos, Louis se llevaba de maravilla con sus cuatro hermanas: Felicite, Charlotte y las gemelas Phoebe y Daisy. Las dos mayores, Charlotte y Felicite, eran Devils también, por lo que además de ser hermanos y tratarse como mejores amigos, eran hermanos por pertenecer a la enorme familia de Devils, además de que lo eran biologicamente.
Su madre, Johannah, estaba sirviendoles el desayuno a sus hermanas cuando él se encontraba bajando las escaleras de la enorme pero humilde casa de los Tomlinson, aún en pijama.
-Louis, ve a cambiarte y lleva hoy a tus hermanas a la escuela, por favor. -Le pidió Johannah al joven castaño. Esté asintió y, luego de comer su desayuno, subió las escaleras para cambiarse.
Volviendo con Mora...
-¡Mora! ¡Vístete! -Le ordenaba una histérica Kahleen a la castaña. Kahleen la chica que la compañía Modest! había enviado para que se asegure de que ella y la banda asistiera a todos sus compromisos y siga todas las ordenes que Modest! les encomendaba.- Debemos estar en el estudio para grabar en media hora, ¡Apurence!
-No saben como la detesto, ósea... -Dijo Mora mientras se sentaba junto a Lindsay, la cual paso un brazo sobre sus hombros.
-Todos lo hacemos, pero ya se irá algún día... -Dijo Dahlia.- Bueno, obedezcan a la señorita mandona y vayan a vestirse, ahora.
-De acuerdo. -Dijeron las chicas casi al unisono. Cada una fue a su habitación y se vistieron con la ropa que Kahleen les había dejado.
Media hora después, las chicas se encontraban en el auto de Mora -un Porsche negro que la cantante amaba- camino al estudio de grabación.
-¿Saben que Kahleen nos asesinara al ver que ya ha pasado la media hora y no estamos ahí? -Dijo Maddison.
-Eso no importa, no puede hacernos nada. -Dijo la castaña que se encontraba al volante.- ¿O sí?
-No lo sabemos... -Habló Lindsay por primera vez en todo el viaje. Ella se encontraba mensajeandose con su novio, Alex Pettyfer, él cual se encontraba grabando una de sus muchas películas ahora.
-Bueno, cuéntanos, ¿Qué sucedió con Josh? -Preguntó Dahlia. Lindsay dejó los mensajes para observar, al igual que el resto de sus compañeras, a la castaña. Ella estaba sonrojada, por lo que sus compañeras mal pensaron un poco las cosas.
-¡Paso! -Dijo Maddie emocionada.- Y hasta que lo hacen, se tardaron mucho.
-¿¡Qué!? -Preguntó escandalizada la joven.- No sucedió nada.
-Oh... Lo siento. -Dijo Maddie, algo avergonzada.
-No te preocupes. -Le dijo.- Sabes que yo no haré nada hasta estar casada.
-¿Piensas que un chico esperará hasta el matrimonio? -Le pregunto Dahlia.- Josh es un chico, no creo que aguante tanto.
-¡Oye! -Le respondió.- Él mismo me dijo que si no estaba segura, que me esperaría hasta que lo esté.
-Oían, ¿Falta poco para llegar? -Le preguntó Audrey.
-Sí, sólo dos calles, ¿Por qué?
-Por eso... -Dijo Audrey señalando a las miles de fans que se encontraban fuera del estudio, gritando por las jóvenes, con carteles y muchas con sus cámaras fotográficas preparadas para tomarless fotos a sus ídolas. Igual que todos los días en la vida de estas cinco jóvenes.


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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por Pony_Styles *w* el Mar 04 Mar 2014, 1:48 pm

¡Listo! Ahí está la ficha de Mike <3
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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por holmes. el Mar 04 Mar 2014, 1:57 pm

ACEPTADA!
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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por Pony_Styles *w* el Mar 04 Mar 2014, 1:58 pm

¡Yeeeey! ah
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Re: Fears | a. abiertas.

Mensaje por holmes. el Mar 04 Mar 2014, 2:19 pm

ALGUIEN?
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Re: Fears | a. abiertas.

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