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demons {audiciones cerradas.

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demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Sunrise. el Dom 09 Feb 2014, 7:16 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
× d e m o n s. ×

Cuando los días son fríos y todas las cartas han sido jugadas. Y los santos que vemos están hechos de oro. Cuando tus sueños se han arruinado y aquellos a los que alabamos son los peores de todos y la sangre se ha secado. Quiero esconder la verdad, quiero protegerte. Pero con la bestia dentro, no hay ningún lugar en el que podamos escondernos. No importa lo que hagamos, seguimos estando hechos de codicia. Esta es la llegada de mi reino, esta es la llegada de mi reino. Cuando sientas mi ardor mírame a los ojos. Aquí es donde mis demonios se esconden. No te acerques demasiado, está oscuro aquí adentro. Aquí es donde mis demonios se esconden. Cuando el telón caiga, sera el fin de todos. Cuando las luces se apaguen, todos los pecadores se arrastrarán. Entonces ellos cavarán tu tumba y la máscara vendrá gritando por el desastre que haz hecho. No quiero decepcionarte, pero estoy atado al infierno. Aunque creo que todo esto es por ti, no quiero esconder la verdad. No importa lo que hagamos, seguimos estando hechos de codicia. Esta es la llegada de mi reino, esta es la llegada de mi reino. Ellos dicen que es lo que tú haces, yo digo que es cosa del destino. Está tejido en mi alma, necesito dejarte ir. Tus ojos, brillan tan fuerte, quiero salvar su luz. Ahora no puedo escapar a esto, salvo que tú me enseñes cómo.

{...}

Un grupo de jóvenes, en algún tiempo y lugar remoto que sólo ellos saben, le entregaron su alma al diablo. El rey de las tinieblas le da a cambio siete deseos, pero siempre terminan siendo lo que los jóvenes no quieren. Después de aquellos deseos, van al infierno. ¿Que hay ahí? Oscuridad, una completa oscuridad. Los humanos se arrepienten y el Diablo decide hacer un trato con ellos. Les devuelve la vida, pero con una condición; que sean sus Demons. ¿Que son los Demons? Los Demons son seres de la oscuridad que sólo crean destrucción, tienen poderes sobrenaturales y optan una forma humana, sólo que no lo son. Pero el Diablo olvidó una sola cosa; que ellos también podían enamorarse.

× r e g l a s. ×
× las reglas son simples. queremos respeto ante todo, si no estas de acuerdo con algo o te te sientes molesta o incomoda, avísanos, pero sin faltar el respeto a nadie. para eso los humanos nacimos con mente, es para pensar y hacer las cosas con conciencia.
× son audiciones; no inscripciones. por lo tanto no se reserva.
× maximo seis personajes, minimo dos.
× buscamos escritoras; no chicas.
× se escribe con gramática; buena puntuación, acentuación y lógica, si no es mucho pedir.
× solo audiciona si puedes, ya que la mayoría de las novelas colectivas se quedan estancadas o siquiera comienzan, no queremos que pase lo mismo con esta.
× para audicionar sólo hace falta los nombres de los representantes de tus personajes y un escrito de autoría.
× a la hora de escribir, se utiliza el guion de dialogo -preferiblemente el largo-, no como una obra teatral.
× cuando comencemos la novela, tendrán máximo siete días para subir, es mucho tiempo, yo creo que podrán.
× se creativa, explayate lo que más puedas y da lo mejor de ti; de seguro así ganaras.
× si no quedas no te enfades o hagas algún berrinche; acepta la derrota, cariño.
× no puedes audicionar con dylan o'brien, kaya scodelario; lily collins, logan lerman; josh hutcherson; astrid bergès-frisbey; shay mitchell, liam payne; daniel sharman, crystal reed; louis tomlinson, phoebe tonkin.
× para estar seguras de que leyeron las reglas quiero pedir -por favor- el nombre de tu libro favorito. no es mucho pedir y si no lo haces, ni nos dignaremos a responderte por más caprichos que hagas.
× quiero aclarar que la idea está hace mucho tiempo en el foro y pensamos en retomarla.
× diviértanse, esto es para hacer amigas e interactuar, aunque admito a veces podemos parecer no muy amigables. en fin, no lo somos, al menos yo.


Última edición por O'shea. el Lun 10 Feb 2014, 12:14 pm, editado 1 vez
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Kurisu el Dom 09 Feb 2014, 8:04 pm

Mía que emoción que la abrieras ya quiero que audicionen.

___________________________________________

'Cause tonight I'm feeling like an astronaut, Sending SOS from this tiny box, To the lonely people
that the world forgot, Are you out there?, 'Cause you're all I've got?
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por moondust. el Dom 09 Feb 2014, 8:32 pm

desgraciada    te amo por ser tan tu... recuerdo la idea .-.
ya se cojieron a mi o'brien(? que no se lo cojan mas u.u ...   -ahi esa palabrita e.e-
miash. ¿has leido La Ladrona de Libros?
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Invitado el Dom 09 Feb 2014, 8:57 pm

para eso los humanos nacimos con mente, es para pensar y hacer las cosas con conciencia. ctm XD Mia, yo dije que quería nuevas nc's contigo y speak up no me parece suficiente :meh: yo quiero bc me imaginé la personalidad de alguno de mis personajes como la de Patch en Hush Hush Rolling Eyes (?) ah que XD

Niall Horan | Cailin Russo.
no pongo nada porque no escribo nada ;-; mañana edito un pongo algún cap o algo, idk.
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Invitado el Dom 09 Feb 2014, 9:48 pm


Harry Styles|Kendall Jenner|Camille Rowe|Will Higginson|Bradley James|Erin Heatherton
.
Spoiler:


capítulo tres: la mala del cuento.

Tiffany Gardener

Tiffany quisiera ser como tú, te idolatro ─Las palabras dichas por Charlotte Russel eran música para sus oídos.
─ Tiffany, estoy enamorado de ti ─Daniel le hablaba de una manera tan seductora que la piel se le erizó. Solo pudo sonreirle socarronamente y seguir su camino.
─¡Idiota! ─Escuchó que alguien le gritaba a lo lejos.

Tiffany tan solo pegó un grito enojada antes de abrir los ojos completamente y encontrarse con su hermana Rebecca en la punta de la cama con los brazos cruzados. Aquella niña podía llegar a ser incluso más molesta que Tiffany y eso era algo de admirar.
─ ¿Qué mierda quieres? ─Le espetó Tiffy con odio, a la vez que recogía su rubio y sedoso cabello en una coleta.
─ Quería que te levantaras, hoy es tu primer día y quiero que te vayas luego de aquí ─Dijo su hermana, para luego salir de la habitación.
Tiffany solo rodó los ojos y miró a los lados, al no encontrar lo que buscaba su cara somnolienta cambió por una molesta. ¿Es que acaso no podían tenerle el desayuno listo cuando ella despertara?
─¡Charlotte! ─Gritó enojada para que la sirvienta escuchara. Sí, había buscado una sirvienta exclusivamente para ella que se llamara Charlotte, tan solo para sentir que era la pequeña de los Russel quien le servía.
La mujer de unos 40 años entró algo asustada a la habitación, con la cara algo sudada, seguramente porque se encontraba en el primer piso y tuvo que subir hasta el tercero, el cual correspondía a la habitación de la Gardener de en medio. Sí, la habitación de la rubia era un piso completo de la mansión.
─ ¿Qué se le ofrece, señorita? ─Dijo la mujer algo tímida, temiendo la reacción de la chica.
─ ¿Acaso no puedes hacer tu trabajo bien? He dicho estrictamente que en el momento de despertar debía tener mi desayuno listo en la mesa ─Dijo con el rostro algo rojo por la rabia y la furia llenando su cuerpo.
─ Señorita, le estaba preparando el desayuno, creí que iba a despertar algo más tarde. Además también estaba haciendo algo para mi nieto que estará de cumpleaños muy pronto ─Dijo la mujer con la cabeza baja y algo de nerviosismo.
─ ¿Y crees que a mí me importa el estúpido de tu nieto? Quiero que la próxima vez seas puntual y que no pierdas el tiempo en cosas idiotas. ¿Crees que tu nieto agradecerá la mierda de regalo que le darás? Créeme que no, debe sentir vergüenza de ti, porque eres una simple sirvienta, así que ponte a hacer tu trabajo que para eso te pagan ─La chica rubia sabía que se le había pasado la mano, pero la rabia la dominó igual que siempre, aunque no se arrepentía de nada, debía poner a la gente en el lugar que le corresponde.
─ S-sí, señorita Gardener. Perdone ─Dijo la mujer con las lágrimas aproximándose.
En cuanto estuvo sola, la rubia se volvió a estirar en la cama, tenía su iPhone 4 Supreme con diamantes incrustados entre las manos, mientras veía las últimas tendencias de su buen amigo Valentino. Aún recuerda como ayudó al hombre para crear un nuevo diseño mientras pasaba una tarde de compras en Italia.
─ Aquí tiene, señorita ─Dijo Charlotte, mientras entraba con una bandeja de oro puro con un vaso de jugo recién exprimido y una fuente con fruta picada en perfectos cuadrados.
─ Ya era hora ─Dijo caminando hacia la mesa de cristal que se encontraba en el balcón gigante. Miró la comida y sonrió al no ver nada que superara las 300 calorías─ Bien hecho.
La sirvienta la miró sorprendida, pero al ver que la muchacha la miró con intensión de que se fuera, salió rápidamente preguntándose el porqué de su reciente alago.
Al terminar de tomar su desayuno al aire libre, fue a la habitación siguiente, la cual consistía en su armario. La modista ya estaba ahí puntualmente como todos los días.
─ Hola, Amelie ─Dijo Tiffany al ver a la mujer de pie junto a las joyas, la cual solo se limitó a hacer una pequeña reverencia.
Luego de que mirara los conjuntos que la mujer le tenía preparados se decidió por un vestido Gucci, amarillo, negro y blanco en la parte de arriba con una falda negra mucho más arriba de la rodilla con un cinturón de igual color, zapatos de tacón Louboutin y una cartera Nicole Miller a juego.
La estilista y maquillista llegó unos segundos después, mientras que la rubia la esperaba sentada con los ojos cerrados relajadamente.
─¿Seré solo yo o estoy más bella que ayer? ─La muchacha rubia se preguntó así misma cuando terminó,  mientras veía su reflejo en el gran espejo que se encontraba en el baño de su habitación.
─ Señorita, el chofer está listo ─Dijo una sirvienta entrando a la habitación.
Tiffany asintió y tomó sus cosas, para luego bajar por una de las escaleras. Al llegar subió a la limusina y saludó cortésmente al chofer, el cual comenzó su viaje en ese instante.
La joven miraba el gran paisaje que se extendía alrededor, amaba su hogar y las miles de hectáreas que poseía a su alrededor.
Luego de unos minutos el chofer le avisó a Tiffany que ya habían llegado a su destino. Bajó tal cual chica rica en cámara lenta, mientras los que se encontraban cerca a ella la miraban con miedo y envidia.
─ Saquen una foto, eso les durará más ─Les dijo sin mirar a los chicos que se encontraban en la entrada admirándola mientras seguía su camino.
─ ¡Tiffy! ─Escuchó las agudas voces de sus "amigas".
La verdad es que Tiffany no tenía a nadie que considerara su amiga, a excepción claro del rubio Horan y de Styles -a veces-. Aquellas dos chicas solamente la seguían, copiaban todo lo que hacía y más que nada la usaban porque sabían que era mejor tenerla de "amiga" que de enemiga.
─ Hola ─Las saludó con una sonrisa socarrona─ ¿Qué tal sus vacaciones? ─Las chicas iban a responder cuando las calló con la mano en alto─ No me digan, tampoco me interesa.
Siguió caminando por el pasillo, viendo como sus compañeros evitaban mirarla a los ojos por miedo a ser su siguiente víctima. Pero algo o mejor dicho alguien le quitó la atención que estaba obteniendo. Una castaña en medio de dos rubias entró con paso seguro y recibiendo con una sonrisa cada alago que le decían.
La Queen Bee había llegado y detrás de ella su sexy hermano Daniel.
Al pasar Daniel, la rubia no pudo evitar entretenerse mirando su trasero. Es que Dios, como no notar el jodido trasero de tal dios griego, lástima que su hermana sea una mosquita muerta.
Nadie nunca entendió porque se odiaban tanto, la verdad es que ni siquiera ellas lo entendían al principio, pero más que nada era porque la castaña era la única capaz de poder enfrentarla y , aunque a Tiffany le costara reconocerlo, también la única que la podía superar.
Ya era hora de irse para la típica charla de bienvenida, así que con la cabeza en alto y con los dos perros falderos, perdón, amigas detrás de ella, Tiffany se dirigió al salón burlándose de cualquier no- elite que se cruzara.
{...}
La rabia y sobre todo la humillación llenaba cada parte de su cuerpo y es que aún no podía creer que la tal "Kitra" se le hubiese tirado encima golpeándole la nariz, aunque ella tampoco se quedó atrás y le arrancó un mechón de cabello rubio. A pesar de la actitud tan salvaje que tuvo la no-elite, no fue sancionada y tan solo se le dio un aviso, lo cual enojó aún más a la heredera.
En este mismo instante se encontraba en el baño, limpiando su nariz, la que por suerte, no se había fracturado, pero si tendría que llamar a algún médico para que la examinara por si acaso.
— ¿Cuándo dejarás de meterte en problemas, Gardener? —Escuchó la voz de su rubio amigo a sus espaldas.
— Te juro que la mato, pero no quiero que su madre cobre más para poder pagar su funeral —Soltó con odio la ojiazul, haciendo referencia al trabajo que, según ella, la madre de Kitra empleaba.
— Creo que deberías dejar de ser tan cruel con ellos, ¿qué es lo que te ha hecho esa chica? —Dijo Niall, el cual por primera vez era comprensivo con los  no-elite.
— ¿Qué te sucedió, Horan? ¿Hiciste alguna buena acción en vacaciones que ahora te crees el Padre Pío? —Cuando Tiffany estaba enojada expulsaba su veneno a cualquiera que se le cruzara, no le importaba que fuese su mejor amigo.
— Tranquila, que yo no he sido el que casi te rompe la nariz —Dijo el rubio levantando sus manos. Tiffany solo pudo bufar y hacer una mueca.
— Aún no puedo creer que la zorra esa me haya golpeado —Dijo mirando como su nariz expulsaba aún algunas gotitas de sangre— Pero esta no le saldrá gratis, créeme que me vengaré de ella. Se arrepentirá de haberse metido con Tiffany Gardener —Dijo mirando con odio el espejo y una sonrisa malvada cruzando su cara.

Salió de la divertida clase de Francés -nótese el sarcasmo- esperando que las huecas de Jamie y Emie comenzaran a chillarle y a seguirla por todos lados.
— Tiffany —Se sorprendió al ver a nada más ni nada menos que a Harry Styles ante ella con el ceño fruncido. La rubia solo levantó una delgada ceja esperando a que el de rulos hablara.
— Necesito tu ayuda —Soltó un bufido mientras relajaba un poco su cuerpo, el cual estaba tenso.
— ¿Con qué? o mejor dicho ¿con quién? —Dijo Tiffany con su tono de voz arrogante, sin quitar la sonrisa socarrona.
— Charlie —Soltó el chico en un suspiro.
Tiffy solo soltó una risita, la cual hizo que se ganara una mirada confundida por parte del ojiverde.
— Perdón, Styles. Pero yo no me meto con esa, bastante bien sabes que no la aguanto y si pudiera ahora mismo le quitaría uno a uno el cabello.
— No es directamente, ambas se parecen mucho y puedes darme algunos consejos de chica —Harry se escuchaba tan desesperado que a la rubia le extrañó.
— Primero: Aunque no sea directamente, no quiero nada que ver con ella, a no ser que sea hacerla sufrir. Segundo: No nos parecemos, por favor, no me compares con esa cosa. Tercero: Nunca ayudaría a nadie, va en contra de mis principios —Dijo enumerando uno a uno los puntos, para luego pasar a su lado— Ah, se me olvidaba. Luces patético luchando por ella, no creí que te rebajarías tanto, Styles. Al fn y al cabo, lo doble cara no se lo quita nadie.
Sin nada más que decir la rubia siguió su camino, así era la relación con Styles, se decían todas las cosas a la cara y la mayoría de las veces terminaban peleados, pero a pesar de ello eran cómplices y se ayudaban mutuamente cuando el otro lo necesitaba.
{...}
— ¡Daniel! —Tiffany saludó al moreno con un sonoro beso en la mejilla, mientras que el muchacho sonreía.
— ¿Qué tal Tiffy? No te vi en todas las vacaciones.
Daniel Russel, el único chico que lograba hacer latir el frío corazón de la pequeña Gardener.
— Ya sabes, los viajes y las compras me mantuvieron ocupada —Dijo sin quitar su actitud egocéntrica— ¿Y que tal tú? Escuché que empezaste a hacer comerciales.
— Solo un pasatiempo, más que nada cuidé a mi hermana de los babosos de los lugares a los que íbamos e intentaba no morir de aburrimiento yendo de compras a París y cosas por el estilo —Dijo con una sonrisa mostrando una hilera de dientes blancos.
—¡Hermanito! Que gusto verte —La voz de Charlotte no tardó en atravesar los oídos de Tiffany, la cual hizo la sonrisa más falsa que pudo. A los ojos de Daniel, sabía que  Tiffany y Charlotte  se odiaban mutuamente. A pesar, de ello la rubia le agradaba, mientras no llegara a dañar a su hermana, la cual, conociéndola, no se quedaría de brazos cruzados, por lo que no se preocupaba.
— ¡Charlie! —Dijo dándole un beso en la mejilla, mientras ambas chicas se mataban con la mirada, pero sin quitar las sonrisas cínicas de sus rostros— Debo irme, le prometí a Rachel que estaría con ella durante el receso. Adiós. —Se despidió de ambas con un gesto de mano y pidiendo para sus adentros que no se mataran una a la otra.
Cuando quedaron solas borraron las sonrisas de sus rostros y se miraron con una ceja alzada.
— No creas que no noto cómo miras a mi hermano, Gardener —Dijo Charlie mirando a Tiffany de pies a cabeza.
— Lo que yo haga o no con tu hermano, no debería importarte, Russel —Espetó la rubia de la misma forma.
— Sabes bastante bien que si quieres estar con él, debes pasar por mi cadáver primero.
— Será todo un honor hacerlo.
— No te metas conmigo Gardener, sabes de lo que soy capaz. No te tengo miedo.
— Pues deberías, en cualquier momento puedo quitarte todo lo que te pertenece y ahí me implorarás clemencia —Dijo la rubia con cierto enfado.
— Creí que eras mejor que eso, Tiffany. Que lástima que debas quitarme la vida a mí, porque tú no tienes una.
La castaña pasó por su lado sin dejar que respondiera, no sin antes susurrarle algo al oído.
— Además no te hagas ilusiones con Daniel, lo conozco bastante bien y sé que no le gustan las tontas cómo tú.
Eso fue la gota que derramó el vaso, sin duda esa era una clara señal de que la guerra comenzaba. Pero Tiffany no dejaría que aquello quedara así, ya verían quién reiría al último y no sería precisamente la pequeña de los Russel.
— Prepárate Russel, vengo con todas las armas para destronarte y acabar con tus pobretones amigos.
{...}
Tiffany esperaba que la limusina llegara, mientras esperaba la salida de Kitra Robinson para encararla, nadie golpeaba a Tiffany Gardener sin asumir las consecuencias luego.
— Pero mira quien viene ahí, Kitra, podrías decirle a tu mami que cobre más caro, creo que no le alcanza para comprarte ropa decente —La rubia soltó todo con una cínica sonrisa.
— ¿Cuándo dejarás de meterte en mis asuntos y te comprarás un vida, Tiffany? Tus padres deben tener mucho dinero para comprarte una —Dijo Kitra ya cansada.
— Escúchame bien, Kiltra². Escúchame con mucha atención. Sabes perfectamente con quien te has metido, así que prepárate para tus últimos días en el Constance, porque me aseguraré de borrarte del mapa, a ti y a toda tu pobretona familia de prostitutas baratas —Dijo Tiffany con el rostro rojo por la furia.
Sin dejar que Kitra respondiera, Tiffy se subió a la limusina que había llegado justo en ese momento. Diciéndole al chofer que arrancara, tomó un vaso de agua que se encontraba en un costado para que la calmara un poco. El sonido de un nuevo mensaje de Gossip Girl hizo que dejara el vaso en donde estaba y fijara su total atención en él.
«¡Prepárense! T no se aburrirá hasta destruir a todos los no-elite. ¿Querrá seguir siendo la mala del cuento o buscará destronar a la Queen Bee?...»
— No son solo los de no- elite, cariño. Hay que poner a las personas en el lugar que les corresponde y yo me haré cargo de eso.


Referencias:
[²]Kiltra: En Chile a los perros les dicen Kiltros, por lo que técnicamente Kiltra=Perra.



Libro favorito: tengo muchos ;-; Oscuros; Hush Hush; Juego de Tronos; Las Ventajas De Ser Invisible, etc.
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por aurelia. el Lun 10 Feb 2014, 7:38 am

me encantó la idea. no sé como haces ideas tan geniales (?). mi libro favorito es oscuros, aunque también me encanta la saga canción de hielo y fuego :p. luego dejo el capítulo, bai<3.
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Invitado el Lun 10 Feb 2014, 7:46 am


Amé la idea   Es muy perfecta*-* Bueno, ya te dejo mi "ficha", por cierto, me llamo Mikaela. Ah, y mi libro favorito es Las Ventajas de ser Invisible, o la trilogía Divergente.
 
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Invitado el Lun 10 Feb 2014, 9:44 am

amo la idea, es hermosa. explicame como hacés para tener tan buenas ideas, en serio.
bueno, te dejo la no ficha, ah.

Harry Styles. - Selena Gomez.
Darkness.:

Darkness.
respect the curses, when you have one, you'll probably die.
Ψ


La de cabellos rubios corría y corría, no podía dejar de correr. Sabía que tarde o temprano tenía que cambiar de dirección, hacía veinte cuadras que corría derecho, pero no se decidía en cuál de todas las calles era mejor doblar.
Su cuerpo le dolía de sobremanera, sus rodillas sufrían pequeños espasmos al seguir corriendo, pero si no lo hacía, moriría.
Tal vez moriría de todas formas, pero prefería seguir corriendo, siempre existía una pequeña posibilidad de salir viva de eso.
Pasó por calles muy poco iluminadas, dándole así un aspecto tenebroso a todo el barrio.
Lágrimas amenazaban con salir de sus ojos verde mar. Todavía resonaban por sus oídos los gritos de Holly, su amiga castaña de ojos tan fríos como el hielo. No podía creer que la había dejado atrás, pero en momentos como este, había que dejar los sentimientos atrás, y seguir a lo único que te puede salvar: el instinto.
Llegó a una calle bastante iluminada, y sin pensarlo, dobló a la derecha. Siguió corriendo. Nadie la veía, pues eran las tres de la mañana, y en ese tranquilo pueblo del sur de Atlanta, no había actividad nocturna.
Con tan sólo abrir esa maldita caja, ahora su vida colgaba de un hilo. Nunca tendría que haber ido a esa jodida casa. Nunca tendría que haber tenido curiosidad. Nunca tendría que haber leído en voz alta esa maldita nota.
Sus botas le molestaban tanto, que hizo una rara pirueta para así sacárselas, y tirarlas a los costados, sin tener que dejar de correr. Ahora corría descalza, sólo con un par de calcetines, un short de jean negro, y una blusa a cuadros en tonos azules. Hacía demasiado frío, pero su constante paso rápido la hacía entrar en calor y ser algo inmune a la fría ventisca.
No tenía ni idea de lo que venía detrás de ella. No sabía cómo se veía o como corría tan rápido. Lo que sí sabía era que si no seguía corriendo, sería su fin.
Gracias a sus clases de cross country, todavía seguía con vida. Le agradecía mentalmente a su entrenador que siempre le exigía que corriera más rápido y que controlara su respiración.
En ese momento se dio cuenta que respiraba irregularmente. Estableció un ritmo entre sus pasos y su respiración. Paso. Paso. Inhala. Paso. Paso. Exhala. Paso. Paso. Inhala. Paso. Paso. Exhala.
No podía dejar que el agotamiento la detuviera, pero estaba cansada. Física y mentalmente. Tenía que cargar en su conciencia que su amiga seguro ya estaría muerta, por culpa de ella. Por culpa de su egoísmo. Pero Nikole vio su oportunidad para escapar, y así lo hizo. No sintió remordimientos en ese momento, pero ahora, unos minutos después, ya tenía todo el peso de sus acciones en sus hombros, lo cual no era bueno mientras se corría para evitar una muerte segura y dolorosa.
Todo por culpa de esa jodida maldición.
La última visión de su amiga le llegó a la mente. Ella tirada en el suelo, sus cabellos, como la crema del café, esparcidos por todos los alrededores de su cabeza, una expresión de dolor en su bello rostro en forma de corazón, sosteniéndose con una mano su débil tobillo, que al parecer se había doblado. Sus últimas palabras, las que le destrozaron el alma, resonaron por sus oídos.
Ya viene. Viene por nosotras.
Sus pulmones no daban más, necesitaba parar, o se desmayaría. Pero si paraba, moriría. Decidió doblar en una calle, a la izquierda, tal vez así podría desviarlo por unos segundos. Paró de correr. Apoyó sus manos en sus rodillas, inclinándose un poco, y respiro forzosamente. Nunca le costó tanto respirar.
Unos gruñidos se escucharon. Toda la sangre se drenó de su cuerpo. Estaba temblorosa, asustada, cansada. Trató de seguir corriendo, pero sus malditos pies no le respondían. Se sentían como gelatina. Caminó lo más rápido que pudo, pues la calle estaba muy poco iluminada, y tenía que evitar caerse.
Un dolor le llegó a su cabeza, había chocado con algo. Miró hacia adelante, en vez de hacia abajo, y tuvo que usar toda su fuerza de voluntad para no gritar del miedo. Era un callejón sin salida. Carajo, no podía salir de ese maldito callejón.
Miró hacia adelante, hacia la calle por donde antes venía, pero se dio cuenta rápidamente que ese era su fin.
Una figura alta, delgada, se acercaba por ahí, emitiendo gruñidos espeluznantes. Lo veía todo por la sombra. Cuando el maldito monstruo llegó a la esquina, y giró para así acabar con la vida de Nikole, ella pudo ver lo horroroso que era.
Lo cubría un pelaje de negro, de la cabeza a los pies, manchado de gotas rojas, sangre, seguro que de su mejor amiga. Su cabeza era extremadamente desproporcionada comparada con lo estrecho y alto que era su cuerpo. Era ovalada, como una pelota de rugby, pero cuatro veces más grande, con dos protuberancias triangulares sobresaliendo de sus costados. Los ojos en forma de círculo, y de color rojo oscuro era lo que más asustaba. Sus manos, no eran manos. Es decir, eran masas de pelaje, con tres dedos, y unas garras afiladísimas. El ser hizo lo que era parecido a una sonrisa, mostrando tres hileras de dientes en punta, como colmillos, de color marrón. Asqueroso. Saliva le chorreaba por toda su mandíbula, y Nikole detectó un brillo de malicia en sus ojos.
Después de eso, sintió un dolor agudo y horrible en su estómago. El dolor se extendió por todo su cuerpo. Luego, lo único que vio, fue oscuridad.
Pura oscuridad.
Oscuridad.

mi libro favorito es *enrealidadtengomuchos*, la saga percy jackson y los olímpicos, la saga los héroes del olimpo y la lección de august.
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Sunrise. el Lun 10 Feb 2014, 10:17 am

Michie <3 escribió:desgraciada    te amo por ser tan tu... recuerdo la idea .-.
ya se cojieron a mi o'brien(? que no se lo cojan mas u.u ...   -ahi esa palabrita e.e-
miash. ¿has leido La Ladrona de Libros?
no, no lo leí ._. pero ya con el nombre me siento identificada, asdasd.
me amas por ser tan yo?   sí, que romántica...   
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Sunrise. el Lun 10 Feb 2014, 10:19 am

Connú. escribió:para eso los humanos nacimos con mente, es para pensar y hacer las cosas con conciencia. ctm XD Mia, yo dije que quería nuevas nc's contigo y speak up no me parece suficiente :meh: yo quiero bc me imaginé la personalidad de alguno de mis personajes como la de Patch en Hush Hush Rolling Eyes (?) ah que XD

Niall Horan | Cailin Russo.

no pongo nada porque no escribo nada ;-; mañana edito un pongo algún cap o algo, idk.
yo no leí a patch patch, so no me hagas bullying :c ahq.
ya, aunque yo ya sé cómo escribís, so si no me lo mandas no hay problema, eh.
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Sunrise. el Lun 10 Feb 2014, 10:20 am

.Danni. escribió:
Harry Styles|Kendall Jenner|Camille Rowe|Will Higginson|Bradley James|Erin Heatherton
.
Spoiler:


capítulo tres: la mala del cuento.

Tiffany Gardener

Tiffany quisiera ser como tú, te idolatro ─Las palabras dichas por Charlotte Russel eran música para sus oídos.
─ Tiffany, estoy enamorado de ti ─Daniel le hablaba de una manera tan seductora que la piel se le erizó. Solo pudo sonreirle socarronamente y seguir su camino.
─¡Idiota! ─Escuchó que alguien le gritaba a lo lejos.

Tiffany tan solo pegó un grito enojada antes de abrir los ojos completamente y encontrarse con su hermana Rebecca en la punta de la cama con los brazos cruzados. Aquella niña podía llegar a ser incluso más molesta que Tiffany y eso era algo de admirar.
─ ¿Qué mierda quieres? ─Le espetó Tiffy con odio, a la vez que recogía su rubio y sedoso cabello en una coleta.
─ Quería que te levantaras, hoy es tu primer día y quiero que te vayas luego de aquí ─Dijo su hermana, para luego salir de la habitación.
Tiffany solo rodó los ojos y miró a los lados, al no encontrar lo que buscaba su cara somnolienta cambió por una molesta. ¿Es que acaso no podían tenerle el desayuno listo cuando ella despertara?
─¡Charlotte! ─Gritó enojada para que la sirvienta escuchara. Sí, había buscado una sirvienta exclusivamente para ella que se llamara Charlotte, tan solo para sentir que era la pequeña de los Russel quien le servía.
La mujer de unos 40 años entró algo asustada a la habitación, con la cara algo sudada, seguramente porque se encontraba en el primer piso y tuvo que subir hasta el tercero, el cual correspondía a la habitación de la Gardener de en medio. Sí, la habitación de la rubia era un piso completo de la mansión.
─ ¿Qué se le ofrece, señorita? ─Dijo la mujer algo tímida, temiendo la reacción de la chica.
─ ¿Acaso no puedes hacer tu trabajo bien? He dicho estrictamente que en el momento de despertar debía tener mi desayuno listo en la mesa ─Dijo con el rostro algo rojo por la rabia y la furia llenando su cuerpo.
─ Señorita, le estaba preparando el desayuno, creí que iba a despertar algo más tarde. Además también estaba haciendo algo para mi nieto que estará de cumpleaños muy pronto ─Dijo la mujer con la cabeza baja y algo de nerviosismo.
─ ¿Y crees que a mí me importa el estúpido de tu nieto? Quiero que la próxima vez seas puntual y que no pierdas el tiempo en cosas idiotas. ¿Crees que tu nieto agradecerá la mierda de regalo que le darás? Créeme que no, debe sentir vergüenza de ti, porque eres una simple sirvienta, así que ponte a hacer tu trabajo que para eso te pagan ─La chica rubia sabía que se le había pasado la mano, pero la rabia la dominó igual que siempre, aunque no se arrepentía de nada, debía poner a la gente en el lugar que le corresponde.
─ S-sí, señorita Gardener. Perdone ─Dijo la mujer con las lágrimas aproximándose.
En cuanto estuvo sola, la rubia se volvió a estirar en la cama, tenía su iPhone 4 Supreme con diamantes incrustados entre las manos, mientras veía las últimas tendencias de su buen amigo Valentino. Aún recuerda como ayudó al hombre para crear un nuevo diseño mientras pasaba una tarde de compras en Italia.
─ Aquí tiene, señorita ─Dijo Charlotte, mientras entraba con una bandeja de oro puro con un vaso de jugo recién exprimido y una fuente con fruta picada en perfectos cuadrados.
─ Ya era hora ─Dijo caminando hacia la mesa de cristal que se encontraba en el balcón gigante. Miró la comida y sonrió al no ver nada que superara las 300 calorías─ Bien hecho.
La sirvienta la miró sorprendida, pero al ver que la muchacha la miró con intensión de que se fuera, salió rápidamente preguntándose el porqué de su reciente alago.
Al terminar de tomar su desayuno al aire libre, fue a la habitación siguiente, la cual consistía en su armario. La modista ya estaba ahí puntualmente como todos los días.
─ Hola, Amelie ─Dijo Tiffany al ver a la mujer de pie junto a las joyas, la cual solo se limitó a hacer una pequeña reverencia.
Luego de que mirara los conjuntos que la mujer le tenía preparados se decidió por un vestido Gucci, amarillo, negro y blanco en la parte de arriba con una falda negra mucho más arriba de la rodilla con un cinturón de igual color, zapatos de tacón Louboutin y una cartera Nicole Miller a juego.
La estilista y maquillista llegó unos segundos después, mientras que la rubia la esperaba sentada con los ojos cerrados relajadamente.
─¿Seré solo yo o estoy más bella que ayer? ─La muchacha rubia se preguntó así misma cuando terminó,  mientras veía su reflejo en el gran espejo que se encontraba en el baño de su habitación.
─ Señorita, el chofer está listo ─Dijo una sirvienta entrando a la habitación.
Tiffany asintió y tomó sus cosas, para luego bajar por una de las escaleras. Al llegar subió a la limusina y saludó cortésmente al chofer, el cual comenzó su viaje en ese instante.
La joven miraba el gran paisaje que se extendía alrededor, amaba su hogar y las miles de hectáreas que poseía a su alrededor.
Luego de unos minutos el chofer le avisó a Tiffany que ya habían llegado a su destino. Bajó tal cual chica rica en cámara lenta, mientras los que se encontraban cerca a ella la miraban con miedo y envidia.
─ Saquen una foto, eso les durará más ─Les dijo sin mirar a los chicos que se encontraban en la entrada admirándola mientras seguía su camino.
─ ¡Tiffy! ─Escuchó las agudas voces de sus "amigas".
La verdad es que Tiffany no tenía a nadie que considerara su amiga, a excepción claro del rubio Horan y de Styles -a veces-. Aquellas dos chicas solamente la seguían, copiaban todo lo que hacía y más que nada la usaban porque sabían que era mejor tenerla de "amiga" que de enemiga.
─ Hola ─Las saludó con una sonrisa socarrona─ ¿Qué tal sus vacaciones? ─Las chicas iban a responder cuando las calló con la mano en alto─ No me digan, tampoco me interesa.
Siguió caminando por el pasillo, viendo como sus compañeros evitaban mirarla a los ojos por miedo a ser su siguiente víctima. Pero algo o mejor dicho alguien le quitó la atención que estaba obteniendo. Una castaña en medio de dos rubias entró con paso seguro y recibiendo con una sonrisa cada alago que le decían.
La Queen Bee había llegado y detrás de ella su sexy hermano Daniel.
Al pasar Daniel, la rubia no pudo evitar entretenerse mirando su trasero. Es que Dios, como no notar el jodido trasero de tal dios griego, lástima que su hermana sea una mosquita muerta.
Nadie nunca entendió porque se odiaban tanto, la verdad es que ni siquiera ellas lo entendían al principio, pero más que nada era porque la castaña era la única capaz de poder enfrentarla y , aunque a Tiffany le costara reconocerlo, también la única que la podía superar.
Ya era hora de irse para la típica charla de bienvenida, así que con la cabeza en alto y con los dos perros falderos, perdón, amigas detrás de ella, Tiffany se dirigió al salón burlándose de cualquier no- elite que se cruzara.
{...}
La rabia y sobre todo la humillación llenaba cada parte de su cuerpo y es que aún no podía creer que la tal "Kitra" se le hubiese tirado encima golpeándole la nariz, aunque ella tampoco se quedó atrás y le arrancó un mechón de cabello rubio. A pesar de la actitud tan salvaje que tuvo la no-elite, no fue sancionada y tan solo se le dio un aviso, lo cual enojó aún más a la heredera.
En este mismo instante se encontraba en el baño, limpiando su nariz, la que por suerte, no se había fracturado, pero si tendría que llamar a algún médico para que la examinara por si acaso.
— ¿Cuándo dejarás de meterte en problemas, Gardener? —Escuchó la voz de su rubio amigo a sus espaldas.
— Te juro que la mato, pero no quiero que su madre cobre más para poder pagar su funeral —Soltó con odio la ojiazul, haciendo referencia al trabajo que, según ella, la madre de Kitra empleaba.
— Creo que deberías dejar de ser tan cruel con ellos, ¿qué es lo que te ha hecho esa chica? —Dijo Niall, el cual por primera vez era comprensivo con los  no-elite.
— ¿Qué te sucedió, Horan? ¿Hiciste alguna buena acción en vacaciones que ahora te crees el Padre Pío? —Cuando Tiffany estaba enojada expulsaba su veneno a cualquiera que se le cruzara, no le importaba que fuese su mejor amigo.
— Tranquila, que yo no he sido el que casi te rompe la nariz —Dijo el rubio levantando sus manos. Tiffany solo pudo bufar y hacer una mueca.
— Aún no puedo creer que la zorra esa me haya golpeado —Dijo mirando como su nariz expulsaba aún algunas gotitas de sangre— Pero esta no le saldrá gratis, créeme que me vengaré de ella. Se arrepentirá de haberse metido con Tiffany Gardener —Dijo mirando con odio el espejo y una sonrisa malvada cruzando su cara.

Salió de la divertida clase de Francés -nótese el sarcasmo- esperando que las huecas de Jamie y Emie comenzaran a chillarle y a seguirla por todos lados.
— Tiffany —Se sorprendió al ver a nada más ni nada menos que a Harry Styles ante ella con el ceño fruncido. La rubia solo levantó una delgada ceja esperando a que el de rulos hablara.
— Necesito tu ayuda —Soltó un bufido mientras relajaba un poco su cuerpo, el cual estaba tenso.
— ¿Con qué? o mejor dicho ¿con quién? —Dijo Tiffany con su tono de voz arrogante, sin quitar la sonrisa socarrona.
— Charlie —Soltó el chico en un suspiro.
Tiffy solo soltó una risita, la cual hizo que se ganara una mirada confundida por parte del ojiverde.
— Perdón, Styles. Pero yo no me meto con esa, bastante bien sabes que no la aguanto y si pudiera ahora mismo le quitaría uno a uno el cabello.
— No es directamente, ambas se parecen mucho y puedes darme algunos consejos de chica —Harry se escuchaba tan desesperado que a la rubia le extrañó.
— Primero: Aunque no sea directamente, no quiero nada que ver con ella, a no ser que sea hacerla sufrir. Segundo: No nos parecemos, por favor, no me compares con esa cosa. Tercero: Nunca ayudaría a nadie, va en contra de mis principios —Dijo enumerando uno a uno los puntos, para luego pasar a su lado— Ah, se me olvidaba. Luces patético luchando por ella, no creí que te rebajarías tanto, Styles. Al fn y al cabo, lo doble cara no se lo quita nadie.
Sin nada más que decir la rubia siguió su camino, así era la relación con Styles, se decían todas las cosas a la cara y la mayoría de las veces terminaban peleados, pero a pesar de ello eran cómplices y se ayudaban mutuamente cuando el otro lo necesitaba.
{...}
— ¡Daniel! —Tiffany saludó al moreno con un sonoro beso en la mejilla, mientras que el muchacho sonreía.
— ¿Qué tal Tiffy? No te vi en todas las vacaciones.
Daniel Russel, el único chico que lograba hacer latir el frío corazón de la pequeña Gardener.
— Ya sabes, los viajes y las compras me mantuvieron ocupada —Dijo sin quitar su actitud egocéntrica— ¿Y que tal tú? Escuché que empezaste a hacer comerciales.
— Solo un pasatiempo, más que nada cuidé a mi hermana de los babosos de los lugares a los que íbamos e intentaba no morir de aburrimiento yendo de compras a París y cosas por el estilo —Dijo con una sonrisa mostrando una hilera de dientes blancos.
—¡Hermanito! Que gusto verte —La voz de Charlotte no tardó en atravesar los oídos de Tiffany, la cual hizo la sonrisa más falsa que pudo. A los ojos de Daniel, sabía que  Tiffany y Charlotte  se odiaban mutuamente. A pesar, de ello la rubia le agradaba, mientras no llegara a dañar a su hermana, la cual, conociéndola, no se quedaría de brazos cruzados, por lo que no se preocupaba.
— ¡Charlie! —Dijo dándole un beso en la mejilla, mientras ambas chicas se mataban con la mirada, pero sin quitar las sonrisas cínicas de sus rostros— Debo irme, le prometí a Rachel que estaría con ella durante el receso. Adiós. —Se despidió de ambas con un gesto de mano y pidiendo para sus adentros que no se mataran una a la otra.
Cuando quedaron solas borraron las sonrisas de sus rostros y se miraron con una ceja alzada.
— No creas que no noto cómo miras a mi hermano, Gardener —Dijo Charlie mirando a Tiffany de pies a cabeza.
— Lo que yo haga o no con tu hermano, no debería importarte, Russel —Espetó la rubia de la misma forma.
— Sabes bastante bien que si quieres estar con él, debes pasar por mi cadáver primero.
— Será todo un honor hacerlo.
— No te metas conmigo Gardener, sabes de lo que soy capaz. No te tengo miedo.
— Pues deberías, en cualquier momento puedo quitarte todo lo que te pertenece y ahí me implorarás clemencia —Dijo la rubia con cierto enfado.
— Creí que eras mejor que eso, Tiffany. Que lástima que debas quitarme la vida a mí, porque tú no tienes una.
La castaña pasó por su lado sin dejar que respondiera, no sin antes susurrarle algo al oído.
— Además no te hagas ilusiones con Daniel, lo conozco bastante bien y sé que no le gustan las tontas cómo tú.
Eso fue la gota que derramó el vaso, sin duda esa era una clara señal de que la guerra comenzaba. Pero Tiffany no dejaría que aquello quedara así, ya verían quién reiría al último y no sería precisamente la pequeña de los Russel.
— Prepárate Russel, vengo con todas las armas para destronarte y acabar con tus pobretones amigos.
{...}
Tiffany esperaba que la limusina llegara, mientras esperaba la salida de Kitra Robinson para encararla, nadie golpeaba a Tiffany Gardener sin asumir las consecuencias luego.
— Pero mira quien viene ahí, Kitra, podrías decirle a tu mami que cobre más caro, creo que no le alcanza para comprarte ropa decente —La rubia soltó todo con una cínica sonrisa.
— ¿Cuándo dejarás de meterte en mis asuntos y te comprarás un vida, Tiffany? Tus padres deben tener mucho dinero para comprarte una —Dijo Kitra ya cansada.
— Escúchame bien, Kiltra². Escúchame con mucha atención. Sabes perfectamente con quien te has metido, así que prepárate para tus últimos días en el Constance, porque me aseguraré de borrarte del mapa, a ti y a toda tu pobretona familia de prostitutas baratas —Dijo Tiffany con el rostro rojo por la furia.
Sin dejar que Kitra respondiera, Tiffy se subió a la limusina que había llegado justo en ese momento. Diciéndole al chofer que arrancara, tomó un vaso de agua que se encontraba en un costado para que la calmara un poco. El sonido de un nuevo mensaje de Gossip Girl hizo que dejara el vaso en donde estaba y fijara su total atención en él.
«¡Prepárense! T no se aburrirá hasta destruir a todos los no-elite. ¿Querrá seguir siendo la mala del cuento o buscará destronar a la Queen Bee?...»
— No son solo los de no- elite, cariño. Hay que poner a las personas en el lugar que les corresponde y yo me haré cargo de eso.


Referencias:
[²]Kiltra: En Chile a los perros les dicen Kiltros, por lo que técnicamente Kiltra=Perra.



Libro favorito: tengo muchos ;-; Oscuros; Hush Hush; Juego de Tronos; Las Ventajas De Ser Invisible, etc.

siempre audicionas con el mismo capítulo
idk, aceptada, me da paja escribir más y esop.
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Sunrise. el Lun 10 Feb 2014, 10:22 am

Magda. escribió:me encantó la idea. no sé como haces ideas tan geniales (?). mi libro favorito es oscuros, aunque también me encanta la saga canción de hielo y fuego :p. luego dejo el capítulo, bai<3.
adshjfha, gracias, supongo (?) ah. esperamos tu audición, magda.
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Sunrise. el Lun 10 Feb 2014, 10:23 am

^Rushioner~Jolover^ escribió:
Amé la idea   Es muy perfecta*-* Bueno, ya te dejo mi "ficha", por cierto, me llamo Mikaela. Ah, y mi libro favorito es Las Ventajas de ser Invisible, o la trilogía Divergente.
 
por fin alguien que le dice ''ficha'' bc ni se le puede llamar ficha
the perks, asdasd. esperamos tu audición.
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Sunrise. el Lun 10 Feb 2014, 10:27 am

Stilinski escribió:
amo la idea, es hermosa. explicame como hacés para tener tan buenas ideas, en serio.
bueno, te dejo la no ficha, ah.

Harry Styles. - Selena Gomez.
Darkness.:

Darkness.
respect the curses, when you have one, you'll probably die.[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

La de cabellos rubios corría y corría, no podía dejar de correr. Sabía que tarde o temprano tenía que cambiar de dirección, hacía veinte cuadras que corría derecho, pero no se decidía en cuál de todas las calles era mejor doblar.
Su cuerpo le dolía de sobremanera, sus rodillas sufrían pequeños espasmos al seguir corriendo, pero si no lo hacía, moriría.
Tal vez moriría de todas formas, pero prefería seguir corriendo, siempre existía una pequeña posibilidad de salir viva de eso.
Pasó por calles muy poco iluminadas, dándole así un aspecto tenebroso a todo el barrio.
Lágrimas amenazaban con salir de sus ojos verde mar. Todavía resonaban por sus oídos los gritos de Holly, su amiga castaña de ojos tan fríos como el hielo. No podía creer que la había dejado atrás, pero en momentos como este, había que dejar los sentimientos atrás, y seguir a lo único que te puede salvar: el instinto.
Llegó a una calle bastante iluminada, y sin pensarlo, dobló a la derecha. Siguió corriendo. Nadie la veía, pues eran las tres de la mañana, y en ese tranquilo pueblo del sur de Atlanta, no había actividad nocturna.
Con tan sólo abrir esa maldita caja, ahora su vida colgaba de un hilo. Nunca tendría que haber ido a esa jodida casa. Nunca tendría que haber tenido curiosidad. Nunca tendría que haber leído en voz alta esa maldita nota.
Sus botas le molestaban tanto, que hizo una rara pirueta para así sacárselas, y tirarlas a los costados, sin tener que dejar de correr. Ahora corría descalza, sólo con un par de calcetines, un short de jean negro, y una blusa a cuadros en tonos azules. Hacía demasiado frío, pero su constante paso rápido la hacía entrar en calor y ser algo inmune a la fría ventisca.
No tenía ni idea de lo que venía detrás de ella. No sabía cómo se veía o como corría tan rápido. Lo que sí sabía era que si no seguía corriendo, sería su fin.
Gracias a sus clases de cross country, todavía seguía con vida. Le agradecía mentalmente a su entrenador que siempre le exigía que corriera más rápido y que controlara su respiración.
En ese momento se dio cuenta que respiraba irregularmente. Estableció un ritmo entre sus pasos y su respiración. Paso. Paso. Inhala. Paso. Paso. Exhala. Paso. Paso. Inhala. Paso. Paso. Exhala.
No podía dejar que el agotamiento la detuviera, pero estaba cansada. Física y mentalmente. Tenía que cargar en su conciencia que su amiga seguro ya estaría muerta, por culpa de ella. Por culpa de su egoísmo. Pero Nikole vio su oportunidad para escapar, y así lo hizo. No sintió remordimientos en ese momento, pero ahora, unos minutos después, ya tenía todo el peso de sus acciones en sus hombros, lo cual no era bueno mientras se corría para evitar una muerte segura y dolorosa.
Todo por culpa de esa jodida maldición.
La última visión de su amiga le llegó a la mente. Ella tirada en el suelo, sus cabellos, como la crema del café, esparcidos por todos los alrededores de su cabeza, una expresión de dolor en su bello rostro en forma de corazón, sosteniéndose con una mano su débil tobillo, que al parecer se había doblado. Sus últimas palabras, las que le destrozaron el alma, resonaron por sus oídos.
Ya viene. Viene por nosotras.
Sus pulmones no daban más, necesitaba parar, o se desmayaría. Pero si paraba, moriría. Decidió doblar en una calle, a la izquierda, tal vez así podría desviarlo por unos segundos. Paró de correr. Apoyó sus manos en sus rodillas, inclinándose un poco, y respiro forzosamente. Nunca le costó tanto respirar.
Unos gruñidos se escucharon. Toda la sangre se drenó de su cuerpo. Estaba temblorosa, asustada, cansada. Trató de seguir corriendo, pero sus malditos pies no le respondían. Se sentían como gelatina. Caminó lo más rápido que pudo, pues la calle estaba muy poco iluminada, y tenía que evitar caerse.
Un dolor le llegó a su cabeza, había chocado con algo. Miró hacia adelante, en vez de hacia abajo, y tuvo que usar toda su fuerza de voluntad para no gritar del miedo. Era un callejón sin salida. Carajo, no podía salir de ese maldito callejón.
Miró hacia adelante, hacia la calle por donde antes venía, pero se dio cuenta rápidamente que ese era su fin.
Una figura alta, delgada, se acercaba por ahí, emitiendo gruñidos espeluznantes. Lo veía todo por la sombra. Cuando el maldito monstruo llegó a la esquina, y giró para así acabar con la vida de Nikole, ella pudo ver lo horroroso que era.
Lo cubría un pelaje de negro, de la cabeza a los pies, manchado de gotas rojas, sangre, seguro que de su mejor amiga. Su cabeza era extremadamente desproporcionada comparada con lo estrecho y alto que era su cuerpo. Era ovalada, como una pelota de rugby, pero cuatro veces más grande, con dos protuberancias triangulares sobresaliendo de sus costados. Los ojos en forma de círculo, y de color rojo oscuro era lo que más asustaba. Sus manos, no eran manos. Es decir, eran masas de pelaje, con tres dedos, y unas garras afiladísimas. El ser hizo lo que era parecido a una sonrisa, mostrando tres hileras de dientes en punta, como colmillos, de color marrón. Asqueroso. Saliva le chorreaba por toda su mandíbula, y Nikole detectó un brillo de malicia en sus ojos.
Después de eso, sintió un dolor agudo y horrible en su estómago. El dolor se extendió por todo su cuerpo. Luego, lo único que vio, fue oscuridad.
Pura oscuridad.
Oscuridad.

mi libro favorito es *enrealidadtengomuchos*, la saga percy jackson y los olímpicos, la saga los héroes del olimpo y la lección de august.

xq escribís tan lindo? asdasd. lo de la oscuridad me hizo pensar en stillinski aká stiles aká vos (?) ahque.
yo ni sé cómo se me ocurre esto (?) ahq. audición más que aceptada, suerte.
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Re: demons {audiciones cerradas.

Mensaje por Invitado el Lun 10 Feb 2014, 10:30 am

Keaton Stromberg | Ariana Grande | Luke Hemmings | Emily Rudd
Escrito:
Prólogo
Todo pudo haber sido distinto.




La noticia acerca de Elizabeth (quién fue encontrada muerta en un basurero) sorprendió a todo el barrio de Silent Hollow, no porque ella era una chica dulce que no peleaba con nadie. Sino porque allí, era un lugar casi vacío. Era como un barrio fantasma, no había nadie. Solo esa calle. Luego estaba completamente deshabitado por antiguos hechos que ocurrieron allí hace mucho tiempo.
Muchas personas describen el cuerpo de ella cómo mutilado, cortado en trozos. Solo algunos adultos tenían permiso de ver el cuerpo muerto de Beth, quien era una adorable niña de 15 años. Sus amigos, habían recibido el permiso de verla, por lo menos una vez para despedirse, pero luego se acobardaron de verla a ella tendida en una cama, muerta. Sin embargo, imaginaron cómo hubiera sido eso; ella tirada en una camilla de hospital, con los ojos cerrados y pálida, llevando un perfecto vestido blanco como en las películas, o ella cortada en trozos, como dijo la Señora Town, quién fue la única que vio el cuerpo sin desmayarse.
Los padres de Beth, se estaban por divorciar. Por lo que salió el rumor de que Beth se suicidó por ello, aunque no tenía mucho sentido ya que decían que el cuerpo había sido cortado ¿cómo podría cortarse ella todo el cuepo sin morir en el intento? ¿Y cómo, la inocente Beth, podría ocurrírsele semejante barbaridad? Ella no se suicidaría, tenía una buena vida y varios amigos.
Los policías, luego de encontrarla muerta, hicieron una búsqueda del posible asesino de la pobre Beth, pero al cabo de una semana, sin hayar pistas, decidieron dejar el caso como un suicidio, aunque todos sabían que no era así. Porque era imposible cortarse partes del cuerpo sin morir antes. Beth no era tan fuerte.
Beth iba de paseo por la zona abandonada de Silent Hollow, sola. Ella no quería que alguien la acompañase, porque por más que sus amigos insistieran,  no iba a llevar a nadie a su lado. Entonces, ella comenzó a caminar hacia allí mientras sus amigos la veían irse. Se le veía decaída, aunque ellos no quisieron preguntar. Debieron hacerlo. Mientras Beth caminaba por el largo pasto verde, vigilando no encontrarse con alguna serpiente, chocó con un hombre. Alto, flaco, de cabello y ojos castaños, de aspecto normal. ¿Quién sospecharía que él pudiese matar a alguien?
Él llevaba una maleta en su mano, y Beth empezó a tener miedo. ¿Quién era él? ¿Por qué nunca lo había visto? ¿Qué hacía con esa maleta en medio de la nada? Que, en realidad, no era la nada. Era solo un simple prado por dónde se podía ir a la zona abandonada de Silent Hollow, que no se encontraba tan lejos, y si Beth mirase para atrás, todavía vería a sus amigos observándola con ese señor.
Beth tenía una expresión de sorpresa mientras examinaba al hombre. ¿Quién era? ¿Por qué no lo conocía? Ella conoce a todos los de ahí, ¿por qué no a él? ¿quién sería? ¿un visitante?
De todas formas, guardó silencio y se presentó. Elizabeth Galburd, dijo. Adoptando el apellido de  soltera de su madre, si él terminaba siendo un psicópata, ella podría huír y esconderse en algún lado. Si él preguntaba en su barrio por ella, nadie sabría qué responderle porque por allí no había una Elizabeth Galburd.
—Dr. Williams. —Se presentó él, estirando su mano para que Beth pudiera saludar. 
¿Doctor? ¿El señor era doctor? ¿De dónde había salido? ¿Era nuevo por aquí? Porque los últimos doctores que llegaron a esa zona fueron Throubles y Phillips, hace dos años. Nadie había dejado el hospital, así que ¿qué hacía él aquí? ¿Qué haría acá? ¿Vendría de la zona abandonada? ¿Dentro de su maleta llevaba cosas de médicos?
—¿Doctor? —preguntó inocentemente Beth, mirándolo boquiabierto. El hombre sonrió un poco, mirando hacia el suelo y sonrió. No era muy viejo, tendría unos 30 años. Y era atractivo. ¿Qué clase de doctor guapo y joven vendría a trabajar a Silent Hollow?—. ¿Cuándo llegaste?
—Hoy. Mi autobús me detuvo de alguna manera en dónde no había nadie —dijo él, mirándola a los ojos—, pensé que no existía realmente este pueblo. Entonces fue cuando volteé —entrecerró sus ojos— y vi las casas de ahí. Decidí arriesgarme a ir hacia allí, total, si no había nadie ¿qué podría pasar? Sería lo mismo. —Ella se cruzó de brazos sin saber qué hacer—. Y bueno, voy camino hacia allí. ¿Qué haces aquí?
—Voy hacia...allí —tartamudeó Beth al quedarse sin aire. Señaló a la zona abandonada y él volteó. Sonrió satisfecho y la miró.
—¿Irás sola? —preguntó él, ella bajó la mirada y asintió. Él volvió a sonreír—. ¿No quieres que te acompañe? —Ella levantó su cabeza y lo miró fijamente, estupefacta. ¿Por qué él querría perder su tiempo en ella?
—¿N...no tienes que ir al barrio a trabajar? —preguntó ella, inocentemente. Levantó sus ojos para ver los ojos de él observarla fijamente y luego despegar la vista, ella lo siguió mirando mientras él en esos segundos pensaba.
—Me esperaban para mañana —dice él, con voz ronca. Se aclara la garganta mientras regresa la vista a Beth—. Así que puedo acompañarte para que no estés sola y no te dé miedo...
—No lo sé, mi madre me dijo que no hable con extraños y que mucho menos esté con ellos. —Retrocedió unos pasos, mirándolo con miedo luego de haber recordado que era un extraño que, aparte de ser doctor, podría ser un asesino.
—Pero si ya me hablaste y ya estás conmigo —dice él, acercándose a ella.
Beth voltea a mirar a sus amigos, ya se habían ido de allí, excepto Ben. Él era muy callado y no iría corriendo si Beth le gritase, además, si el doctor fuese asesino. No dejaría que ella gritara porque la golpearía antes, o la arrastraría hacia su lecho de muerte.
«Pero no, él es doctor. Él salva vidas. Él parece buena gente.» Pensó Beth cuando regresó la vista al hombre que estaba frente a ella. Para la segunda vez que miró a su amigo, ese la miraba fijamente a lo lejos, preguntándose si debería ir con ella ahora o quedarse ahí mirando al hombre que está frente a ella
—¿Qué haces, Ben? —dijo Lily cuando lo encontró todavía sentado cerca de los pastizales, miró hacia dónde él observaba y se encontró con que Beth la estaba mirando, indecisa—. Con los chicos vamos a ir a elegir nuestros distraces ¿no vienes? —Apartó la vista de su amiga y lo miró—. Vamos, Ben. No quiere estar con nosotros, después le hablas.
—Está bien, pero no confío en ese hombre que está con ella —dice él poniéndose de pie, todavía mirando a su amiga con ese hombre—. Voy a ir con ella.
—No, Ben. Déjala, debe de ser algún pariente —dice Lily, mirándolo. Ben tenía los labios levemente separados mientras miraba hacia el hombre que hablaba con su Beth—. Vamos. —Lily tomó la mano de Ben y empezó a caminar mientras él seguía observando al hombre, segundos más tarde, él había apartado la vista y ella caminaba con el hombre hacia la parte abandonada del barrio.
—Así que... es doctor —dice ella, caminando a su lado.
El hombre frunció el ceño al tener que volver a responder a la misma pregunta. Asintió mirándola y luego sonrió. A los pocos minutos llegaron a lo abandonado, y Beth se preguntó por qué lo llevó hacia ahí. No había nada que pudiera hacer con él ahí. Ella solo pensaba en sentarse en el suelo y mirar hacia todas partes.
—Vamos por acá —dice el Dr. Williams, guiando a Beth hacia una casa abandonada que no quedaba muy lejos. 
¿Qué hacía él, que recién llegaba, guiándola a ella que ha vivido sus 15 años en el mismo lugar? Ella miró la casa que el Dr. Williams le había señalado, es pequeña y está toda desecha. ¿Por qué él quería que ella vaya hacia ahí? ¿Que esperaba encontrar? ¿Cómo sabe qué hay adentro si acababa de llegar?
—N...no —tartamudeó Beth, nerviosa. Su expresión ahora era de pánico y miedo, un desconocido quería que se metiera dentro de una casa abandonada. Claramente, él buscaba algo—. Mis padres deben de estar preocupados, me tengo que ir. 
Se dio media vuelta y empezó a caminar rumbo a sus amigos que ya se habían ido. Cuando escuchó algo precipitarse sobre ella. Era él, el dr. Williams.
Ella gritó y pataleó al hombre que estaba sobre ella, pero él no se movía. Ella pensó que pudo haberse muerto haciendo fuerza, y comenzó a gritar más fuerte. Él le gritó que se callara y colocó su brazo alrededor de su cuello. Parecía que la estaba abrazando, aunque claramente, así no era. 
Entraron finalmente a la casa dónde principalmente el dr. Williams quería ir. Estaba completamente desecha, todo gastado, cuadros doblados, muebles fuera de lugar. ¿Quién habría hecho eso? Las casas estaban bien cuando los residentes de esa zona se fueron, o al menos, algunas. ¿Por qué destruirían la casa?
El hombre sostenía ahora la nuca de Beth con su mano izquierda, mientras que con la derecha buscaba alguna herramienta en su bolisllo. Beth caminó un poco más deprisa y el dr Williams la sostuvo con mucha más fuerza. Ella gimió del dolor y se detuvo.
—Camina —le ordenó el hombre, tomando una cuchilla que había sobre una mesa. La colocó sobre la cabeza de Beth y luego apretó un poco. Ella al sentir la punta fría contra su cabeza obedeció—. Sube las escaleras.
Él soltó la cuchilla un poco, y la observó un poco. Esa no era su cuchilla, estaba desafilada. Beth al sentir que no la intentaba matar en ese momento, apuró el paso y empezó a correr escalera arriba hacia alguna habitación para refugiarse. Forzó una puerta y cuando pudo abrirla, la mano del dr. Williams la cerró. Ella volteó asustada, estaba pálida y el labio inferior le temblaba. Él clavó la cuchilla en la madera de la puerta y colocó su brazo izquierda a un lado de la cabeza de Beth, impidiéndole la salida.
—Ahora, no te muevas ¿de acuerdo? —dice él, muy cerca del rostro de Beth—. Tendrías que hacerle caso a tu madre. No hablar ni estar con extraños —dijo, lamiéndose los labios—. Ya aprendiste la lección ¿cierto?
¿Esto era para que aprendiera? ¿No intenta matarla? Ella suspiró un poco aliviada y asintió, pensando que él la iba a dejar ir mientras reía. Pero no, él no se movió. Se quedó quieto, frunciendo el ceño. Posiblemente esté pensando por qué Beth estaría aliviada.
—Qué mala suerte que no estés con vida para no repetirlo. —La expresión de ella volvió a cambiar, si antes estaba tranquila, ahora estaba inquieta. En pocas palabras, él dijo lo que ella no quería oír.
La iba a matar.
Él se separó un poco más, luego de advertirle que moriría de una incómoda manera si se movía. Por lo que Beth asintió con nervios mientras el dr. Williams caminaba por el pasillo observando cada puerta de madera que había allí. Cuando por fin abrió la puerta, miró hacia Beth para confirmar que no había escapado, abrió la puerta y entró.
Beth lo miró confundida ¿por qué entraba ahí y dejaba la cuchilla? No lo pensó dos veces y salió corriendo escaleras abajo mientras el dr. Williams hacía algo en esa habitación. No se detuvo a pensar en que quizás no la dejara vivir y la matara antes, pero tenía que huir de ahí lo más rápido. No podía morir hoy, no podía morir allí.
Llegó a los pastizales corriendo y pudo ver las casas, corrió más rápido mientras gritaba que la ayudaran, aunque honestamente, sabía que no podían oírla. Sabía que si el dr Williams la persiguiera la atraparía y no podría oír.
—¡Algui...! 
Entonces algó golpeó su cráneo, haciéndola caer sobre el pasto. ¿Con qué la había golpeado? ¿Le tiró alguna piedra o un hacha? Miró desde el suelo hacia el barrio, nadie parecía haberse dado cuenta de sus gritos, aunque no fueron muy fuertes. Sintió sus ojos entrecerrarse, aunque no quería, parecía estarse adormeciendo.
Sintió un líquido espeso por su cabeza y a los segundos por su brazo, movió un poco la cabeza hacia su brazo. Era sangre. ¿El dr Williams la había alcanzado? ¿Qué le había lanzado? Antes de que ella pudiese mover su brazo para quitar la posible hacha que el dr Williams tiró, dejó de sentir todo. 
Él caminó hacia ella, y al llegar a su lado, se hincó observándola. ¿Ya murió? Quitó la cuchilla de su cabeza y le acarició el cabello, susurrando algunas palabras. Más sangre salió y a él no le preocupó, simplemente la sostuvo y la dejó caer sobre su hombro, llevándola nuevamente a esa casa.
—Todo pudo haber sido distinto ¿sabes? —dijo él, aunque ella ya no podía oírlo.
Una semana más tarde, todos estaban preocupados por la desaparición de Beth. Sus padres prácticamente se vuelven locos al ver que ella no regresó de su paseo. Sus amigos, más Ben, la buscaban y gritaban su nombre a diario, esperando que ella volviera. Pero no.
Una tarde, la Sra. Town  fue a depositar la basura en el contenedor del barrio. Y en cuanto abrió la tapa del elemento de plástico, varias moscas salieron de ahí. Ella cerró el contenedor de inmediato al sentir el fuerte olor descomponedor. Dejó las bolsas en el suelo, se tapó la nariz y abrió nuevamente. Para encontrarse, esta vez, con el cuerpo de Beth mutilado dentro.
es medio raro el escrito, si quieres dejo otro (?
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