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amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por Invitado el Sáb 15 Feb 2014, 3:40 pm

annie omg cambiaste tu user. es hermoso. omg.
Invitado



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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por Invitado el Sáb 15 Feb 2014, 3:40 pm


Jesse Star



Nombre del pj: Jessica Star.
Nombre del chico: Carson Hummel.
Representantes: Barbara Palvin | Chris Colfer.
Rol: El suicida.
Escrito de tu autoría: 
prólogo:

La televisión era lo único que mostraba una señal de vida en la gran estructura a la que llamaba casa, su sonido alto para bloquear la cadena de pensamientos que sobrevolaban mi mente. Era extraña y, a la vez, fascinante la capacidad de mi mente al crear palabras, hechos e historias que alguien normal no comienza a entender a la corta edad de 12 años. En realidad, no se trataban de pensamientos raros, simplemente eran unas ganas inmensas de terminar con mi vida o una ilusión de ver mi brazo cubierto de sangre, roja y pura, esta resbalando hacia el piso blanco y limpio de mi baño estilizado, intentando llevar su hermoso color hacia otras partes de la casa y escapando de mi sistema inmune.


Mi último pensamiento era tan directo que tenía nombre. Lo llamaban auto-mutilación, y no era conocido como un problema grave, es más, ni siquiera era considerado un problema. Sólo consistía en una “práctica emo”, donde los adolescentes adictos al color negro, pelo largo y flequillado, desesperados por atraer atención hacia su persona tomaban algo filoso y lo pasaban por sus muñecas. 
Por supuesto, tampoco escondían sus marcas, porque ese truco era para que los demás comiencen a verlos. 
Siempre me cuestioné sus métodos y estilo de vida.

¿Es que su familia o amigos serían tan malos como para llegar al punto de que ellos debían captar su atención? ¿Su vida sería tan horrible como ellos querían demostrar, o sólo les gustaba alardear de que ellos eran valientes y no les daba miedo pasar un cuchillo por sus muñecas? ¿Sentirían dolor al hacerlo, o placer? ¿Esconderían más marcas? 
No es demasiado sano que un chico de doce años piense en la sensación de algo afilado contra su cuerpo en vez de chicas, pero nunca había sido alguien normal. O sano. O deseado, si vamos a hablar de cosas que no soy.

El programa dirigido por aquel hombre viejo, donde entrevista a toda gente famosa, acababa de terminar, lo que solo significaba una cosa: mis padres volverían. 
Esa era mi señal para comer algo rápido, ir a mi cuarto y no salir. Quizás buscar en la computadora más información morbosa y escalofriante. Leer algún libro corto. 
Y luego dormir.

Siguiendo mi rutina, me levanté del sofá —del que ni siquiera sabía que había estado sentado— y, al llegar a la cocina, busqué algo rápido para comer. Resultó que los cereales fueron la única cosa —la primera cosa, en realidad— que encontré. No me importaba comer cereales de cena. 
Fui a mi habitación rápidamente, y sólo al escuchar el ruido de las llaves entrando a la cerradura de la puerta, me encerré con llave; no sin antes escuchar un “Llegamos, Harry”.

Supiré, no sé si porque escuchar a mi mamá me exasperaba o sólo era el cansancio. Qué importa, me dije. No lo sabía, y no iba a hacerlo en un destino próximo. Era una de esas tantas preguntas que quedaban a la espera de una respuesta que sabía que nunca llegaría. Como el uso de la palabra increíble.
Tomé mi cuenco de cereales, me senté en mi cama y saqué mi laptop, una computadora portátil que acababa de salir al mercado. Por supuesto, mis padres ya tenían más de cuatro de estas, y al no saber qué hacer con tantas, me regalaron una.

Entré a mi navegador, y enseguida busqué aquella página que me informaba de todo. Un diario electrónico, se llamaba.
No sé porque me gusta leer las noticias. Creo que ni siquiera disfruto de ellas. Pero sé que mi adrenalina sube al máximo cuando logro leer sobre algún asesinato, robo a mano armada o alguna muerte en accidentes automovilísticos. Es algo morboso, pero no puedo controlar mi curiosidad y tremendas ganas de saber la sensación que se siente al ser disparado o rodar boca abajo dentro de un espacio pequeño.

Al parecer, no era mi día de suerte. Casi toda la página estaba llena de artículos como “Las finales de la NBA”, “Resultados de tenis” o “El nuevo espectáculo hace furor en la ciudad de Broadway”. 
Aburrido. 
En el momento en que decidí cerrar el diario, perdiendo por completo las esperanzas de que algo interesante pueda aparecer, un título llamó mi atención: “EL CLUB DE LOS PACTOS SUICIDAS”.

Nunca había escuchado sobre ese término. “Pactos suicidas”. Tenía una idea de lo que podría significar, ya que analizando esas dos palabras era fácil darse cuenta de que trataba sobre un pacto hecho con alguna persona en particular con la promesa de matarse a sí mismo. 
Comencé a leer. El artículo consistía en, básicamente, un club donde adolescentes se reunían cada noche para pactar el día, mes, año e incluso hora en que se matarían. 
Me enfadó muchísimo. No porque ellos quisieran quitarse la vida; sería hipócrita de mi parte enfadarme por eso, ya que yo también lo había considerado.

Lo que me molestaba y se me hacía difícil de entender era porque alguien querría prometer una fecha para matarse. Es decir, sería como perder tu derecho a decidir si vivir o no. ¿Qué tal si la persona estaba cansada de todo y quería terminarlo, pero el estúpido pacto le impedía ser feliz y dormir para siempre? ¿Por qué, simplemente, no hacerlo y ya, romper el juramento? No entendía. No entendía nada de eso.
Hasta que cumplí trece años el año siguiente.

Todo empezó esa misma mañana, cuando ya comenzaba mi etapa adolescente a toda mi plenitud. 
No esperé a que mis padres se presentaran con sonrisas en sus caras y me desearan un feliz cumpleaños, pero, quizás, tenía una mínima esperanza de que me sonrieran o, incluso, lanzaran un comentario sobre mí y la fecha especial. Nada de esto sucedió.
En vez de eso, fui recibido en una solitaria cocina, sin comida ni amor.

Quizás en la escuela se pondrá mejor, pensaba. Pero sabía que no. No lo haría.
Al llegar a la secundaria, las risas comenzaron. No era algo raro que se rieran de mí —ya sea por mi pelo enrulado e intratable, mis cosas, mi ropa, o simplemente mi persona—, pero dolía de todas maneras. Y más en ese día.

Podría haber soportado toda la humillación si tan sólo tuviera un amigo, pero, tristemente no lo tenía. 
Era yo contra el mundo. Pero no por mucho tiempo.

Esa misma tarde, al llegar a mi casa, corrí directamente a mi habitación y tomé el cuchillo que había utilizado para almorzar el día anterior. Sería tan fácil llevarlo a la vena principal de mi muñeca. Sería tan fácil escapar. 
Pero así todos sabrían que me di por vencido (cosa que, en realidad, no es una mentira). Ellos, mis padres y compañeros, ganarían. 
No los dejaría.

Pero tampoco quería vivir más de dieciocho años. O vivir en lo más mínimo.
Ahí es cuando el artículo de hace un año se me vino a la cabeza, junto a las preguntas que me había hecho sobre porque algunos jóvenes quieren escoger una fecha para morir. 
Por primera vez, entendí.

Esos chicos querían determinar cuál sería su último momento, su última acción o sentimiento. 
No querían ser salvados. Querían ser recordados. Y más importante, querían cumplir la última promesa de su vida.
Por esas mismas razones, llegué a la conclusión de que me gustaba tanto la idea del pacto suicida, que establecí uno conmigo mismo.

En un papel, escribí:
Yo, Harry Styles, establezco solemnemente que en el día de mi cumpleaños número diecisiete, una pistola me pondrá fin.

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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por tobias. el Sáb 15 Feb 2014, 3:44 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] escribió:¿Cuándo aceptaras mi fichita playa?
Lo se la paja es horrible D:
ya la acepté, playa
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por tobias. el Sáb 15 Feb 2014, 3:45 pm

luego respondo bc me dormiré.
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por tobias. el Sáb 15 Feb 2014, 5:15 pm

colferandodair. escribió:wow... me encantó la idea.
me. encantó.
¡holaaa! me llamo celeste y bueno, voy a audicionar porque dskjfsigsdg, voy a ir por el suicida, ay pobeshito. 
y mi canción favorita... tengo muchísimas, no sabría decirte bien.
me alegro de que te gustara te diré cele bc cele es cúl (?). más tarde leo tu ficha<3.
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por tobias. el Sáb 15 Feb 2014, 5:30 pm

.:.Vane~Love.:. escribió:Ahhhh cuando podrás los resultados hermosa?
idk...
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por ácido. el Sáb 15 Feb 2014, 5:46 pm


Santa cachucha.
He amado absolutamente todo sobre esta idea.
¡Audicionare ya mismo! *si tengo tiempoxdddddddd*
Mi canción favorita es...
supongo que Sad Beautiful Tragis de TS o Wake Me Up de Avicii, o Enjoy the Ride de Krewella.
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por tobias. el Sáb 15 Feb 2014, 7:26 pm

di angelo. escribió:annie omg cambiaste tu user. es hermoso. omg.
el tuyo es hermoso<33.
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por tobias. el Sáb 15 Feb 2014, 7:53 pm

enjoytheride♡ . escribió:
Santa cachucha.
He amado absolutamente todo sobre esta idea.
¡Audicionare ya mismo! *si tengo tiempoxdddddddd*
Mi canción favorita es...
supongo que Sad Beautiful Tragis de TS o Wake Me Up de Avicii, o Enjoy the Ride de Krewella.
santa gorra me alegro de que te haya gustado, bby, espero tu audición.
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por ácido. el Sáb 15 Feb 2014, 8:19 pm


Lucemare Collins


Nombre del pj: Lucemare Andrews Collins.
Nombre del chico: Harry Edward Jones.
Representantes: Ariana Grande y Harry Styles.
Rol: El que sufré de bullying.
Escrito de tu autoría:
Our own little piece of heaven.:

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]



our own little piece of heaven.





Y escribió con su sangre la única frase que les haría justicia, antes de sumergirse en el agua por completo.



….


El quince de Febrero de mil novecientos noventa y cinco, Catherine Miller conoció a James Calder  en su primer día en la preparatoria Matterson. Cat era nueva; no conocía a nadie de allí y no tenía intenciones de hacerlo. Nunca fue de esas niñas alegres o que creen en los finales felices. No, Catherine miraba más allá de los cuentos de Disney. Como todo él sufrimiento que hacían pasar a Cenicienta, o como Ariel estaba atrapada en lo que llamaba “hogar”. Algunas personas le temían, ¡y como para no hacerlo! Su cabello rojo intenso, ropas negras y su maquillaje oscuro la hacían ver como una completa brabucona. Para varias personas, no era la clase de persona que se consideraba amigable en esos tiempos.


Cat guardaba sus nuevos libros de historia con sumo cuidado en su casillero. Aun que no lo crean, Cat amaba la historia. Le interesaban mucho las cosas del pasado, en especial las guerras coloniales y la guerra fría. Desafortunadamente, Cat era extremadamente inteligente; pero está un poco loca. No, no loca de divertida; en realidad, Cat no era nada divertida. Sino loca de locura. Fue diagnosticada con leve psicosis el año pasado y no se lo ha dicho a nadie; no necesitaba que la gente pensará peor de ella de lo que ya lo hace. Sacó el libro de cálculos avanzados y comenzó a leerlo en medio del pasillo. En medio de la lectura, la sombra de alguien comenzó a opacar toda la luz, hasta el punto en el que Cat no podía leer nada.


Levantó la vista de mala gana y se encontró con los más hermosos ojos azules que había visto nunca. Él chico la miró de arriba a abajo y bufó.


-¿Qué se supone que eres? –Preguntó el chico sonriendo burlonamente -¿Una clase de rebelde en contra del mundo y la felicidad?


Cat pensó en mil y un comentarios malévolos e hirientes para contestarle, como “¿Y tú un idiota frontudo que siempre anda persiguiendo a todas las mujeres pesé a que estén fuera de tu alcancé?” o un simple pero efectivo “Lárgate inútil”. Pero lo único que pudo articular fue un patético:


-Sí.


….


-¡ENTIENDELO! ¡YO NO TE QUIERO, DEMONIOS!


Su tono hizo que Cat se sorprendiera y diera un paso hacia atrás, pero permaneció firme aunque sus ojos llorosos le nublarán la vista.


-Sé que algún día lo harás. Solo tienes que esperar.


….


Pesé a que Cat no le gustaba hacer amigos, se encontró haciendo unos tres más ese día. Polly Justice fue la primera. Polly era la novia de James, y Cat se sentía una completa idiota pensando que alguien como él podría fijarse en alguien como ella si tenía a la perfección de su lado. Polly era simplemente perfecta: tenía ojos verdes, era alta, delgada y rubia. Divertida, alegre e hiperactiva. Y Cat era Cat. La fea, pelirroja demente, depresiva y nueva Cat.


Luego estaban Marie Hart y Travis Dawson. Marie era simpática, pero demasiado ególatra. Hablaba mucho sobre ella, y a Cat le molestaba un poco. Pero era hermosa: tenía ojos grises, era muy alta (hasta él punto en el que hacía ver a Cat como una completa enana) y morocha. Travis era un historia completamente diferente: era cállado, tímido y reservado y tenía un aspecto misterioso que a Cat no le daba espina.  


Estás personas eran todo lo que Cat odiaba, y juntarse con ellos era parte de romper su pacto con ella misma e iba en contra de todos sus principios o reglas.


Pero creía que podía hacer una excepción solo por esta vez.


….


Su cuerpo voló al impacto del auto contra su pecho y aterrizo sobre el frío pavimento sin vida.


Cat ahogó un gritó.


….


Habían pasado dos años desde que Cat comenzó la preparatoria, desde que Cat comenzó a enamorarse del ex de su mejor amiga, Polly, y dos años desde que James comenzó a salir con Marie.


Todo se había ido a la mierda él día en que Cat le había dado ese estúpido consejo a Marie. Ella había estado mal varias semanas y comenzaba a preocupar al grupo de amigos. Los cuatro estaban desesperados por saber noticias de Marie. Y se notaba de lejos que James era el más preocupado. Cat decidió ignorarlo por su propio bien.


 Ella tomó valor, y aun que Marie no fuera su persona favorita en el mundo, se preocupo por ella realmente.


Cat fue hacía la clase del señor Hitchcook, que enseñaba música. Cat sabía cuánto Marie amaba la música (mayormente por qué no dejaba de hablar sobre eso) y la encontró sentada en una de las sillas, mirando hacía el vacío.


-¡Marie! –la llamó. Marie levantó la vista y le dedicó una media sonrisa forzada. Se acomodó en su asiento. Cat se acercó a ella y le dedicó una mirada de pena.


-Hola, Cat.


-Sabes –dijo sentándose al lado de ella -, estamos preocupados por ti.


-Lo sé…


-¿Qué te sucede, Mar? –la miró intensamente a los ojos, y Marie rompió en llanto frente a ella. Cat se sintió un poco abatida por el momento, y aunque fuera en contra de sus principios, se acerco y la abrazo. Mar levantó la mirada al momento que sus brazos se envolvieron en ella, Cat le sonrió incómodamente y se volvió a acomodar en su asiento –Supongo que no vas a decirme.


Marie negó levemente con su cabeza y Cat suspiró.


-Marie –Levanto su cabeza a mirarla, y Cat no pudo evitar sentir pena por ella. Se paró de la silla, sin alejar su mirada de sus ojos grises -, hazte un favor y lucha por tus sueños.


….


-¡¿QUÉ DEMONIOS SUCEDE AQUÍ?!


-Se ha ido, Polly.


….


James la besó el dos de Noviembre de mil novecientos noventa y siete, a las quince treinta PM, en una tarde nublada. Era el mejor recuerdo de toda la vida de Cat, aun que sabía que estaba mal. Cat amaba a James con su alma, pero sabía que no era suyo; que él nunca devolvería esos sentimientos. Jamás.


Fue el mejor beso que nunca tuvo. ¿Conocen eso que dicen las personas de que sienten mariposas en su estomago? Bueno, Cat sentía un zoológico. Y eso la preocupaba, por que no existía y nunca existirá Cat&James, siempre fue Marie&James o Polly&James. Y Cat estaba al tanto de eso, así que por ahora disfrutaría de su fantasía todo lo que pudiera.


….


La sangré brotaba de su pecho, y Cat no pudo evitar sonreír entre lagrimas.


Amaba la sangre.


….


-¿Qué estamos haciendo, Cat? –le preguntó un día. James y Cat lo habían hecho. Demonios, lo habían hecho toda la noche. Y desafortunadamente, Cat se estaba enamorando cada vez más de él.


Cat no podía encontrar una respuesta a esa pregunta. ¿Qué estaban haciendo? Dos amigos, teniendo sexo en la casa en la que James compartía con su comprometida, Marie. Cat sabía que esto se llamaba aventura, y ella era una ramera, pero ella decidía ignorarlo. Le sonrió y se tapó con las sabanas de su cama, mientras susurró suavemente en su oído:


-Teniendo nuestro propio pedacito de cielo.


….


-Yo te amo, James.


Cat se encontraba a sí misma en el balcón de la casa de Marie y James Calder, la parejita felizmente casada después de dos años desde la graduación. James estaba frente a ella, no podía dejar de mirarla, se veía tan frágil, delicada y vulnerable. Pero el estaba casado, con la mujer que amaba. Ya habían hablado este tema demasiadas veces desde que Marie se había ido a Londres para terminar sus estudios, y James estaba harto de ella.


-¡ENTIENDELO! ¡YO NO TE QUIERO, DEMONIOS!


Su tono hizo que Cat se sorprendiera y diera un paso hacia atrás, pero su vos permaneció firme aunque sus ojos llorosos le nublarán la vista.


-Sé que algún día lo harás. Solo tienes que esperar.


James suspiró un poco más calmado.


-No, Cat. No. Jamás te amaré.


Y con eso, él corazón de Cat se rompió en mil pedazos.


….


Cat corrió. Ignoraba completamente los gritos de James que a perseguían y en su cabeza no podía dejar de repetir la frase: “jamás te amaré”. Ella corría aun que las lágrimas no la dejarán ver correctamente. Paró un segundo para tomar aire en medio de la carretera, eran las dos de la mañana, y Cat suponía que no iba a haber nadie. Suspiró y dejo salir un grito de frustración.


Los pasos de James se acercaban, y Cat no pudo hacer más que quebrace ahí mismo. ¡Demonios! ¿Por qué la vida de Cat era una mierda? Su padre murió, su madre una estúpida alcohólica y ella una demente que se enamoro de su mejor amigo, el cual estaba casado con su mejor amiga. Cat sintió los fornidos brazos de James abrazarla por detrás, y a ella no podría importarle menos. Se dio media vuelta y apoyo su cabeza en su hombro devolviendo el abrazo, dejando las lagrimas salir.


-Todo está bien… -susurró en su oído. Cat negó frenéticamente su cabeza.


-No, no lo está.


 James la separó de él y la miró a los ojos. Cat no podía decidir si besarlo o seguir observándolo. Se veía tan perfecto bajo la luz de la luna que Cat no pudo evitar sentir ese zoológico en su estomago. Una luz fuerte los cegó por un momento a ambos, pero aun así Cat pudo descifrar lo que era.



-¡Cat!


….


-¿Qué se supone que eres? –Preguntó el chico sonriendo burlonamente -¿Una clase de rebelde en contra del mundo y la felicidad?


-Sí.





….



Todo se había ido a la mierda él día en que Cat le había dado ese estúpido consejo a Marie. Ella había estado mal varias semanas y comenzaba a preocupar al grupo de amigos. Los cuatro estaban desesperados por saber noticias de Marie. Y se notaba de lejos que James era el más preocupado. Cat decidió ignorarlo por su propio bien.


….


-Yo te amo, James.


....


-Todo está bien… -susurró en su oído. Cat negó frenéticamente su cabeza.


-No, no lo está.


….


¿Conocen eso que dicen las personas de que sienten mariposas en su estomago? Bueno, Cat sentía un zoológico.


….


Nadie escapa de la muerte.





-¡Cat!


James la empujo con tal fuerza que Cat terminó cayendo con toda su fuerza en la vereda mientras un punzante dolor la recorrió de arriba a abajo. Al impactar contra el suelo, inmediatamente dirigió su mirada hacía la escena ignorando el dolor y observo a James atentamente mientras gritaba su nombre. James la miro e inmediatamente su cuerpo voló al impacto del auto contra su pecho y aterrizo sobre el frío pavimento sin vida.


Cat ahogó un gritó.


-¡James! –se levantó del piso rápidamente mientras el auto se alejaba. Cat no podía respirar por ese estúpido nudo en la garganta que no cedía. Las lágrimas salían descontroladamente de sus ojos, porque Cat sabía que no había nada que hacer –Quédate conmigo, por favor. ¡DIOS! ¡AYUDAMÉ! ¡POR FAVOR!


Lástima que Cat nunca creyó en Dios.


….


La policía llego unos minutos después con el conductor del auto, que aparentemente estaba ebrio. Cat corrió hacía él y lo tumbo en el piso mientras lo golpeaba y arañaba.


-¡Lo mataste! –Cat le clavo la uña en la mejilla tan fuerte que el hombre chilló de dolor. Cat trató de no sonreír mientras seguía golpeándolo.


-¡Perra! –gritó en su cara, y el olor a alcohol la atacó. Cat conocía ese olor, el olor de la misma bebida que su madre tomaba: Vodka. Eso solo la alentó a seguir golpeándolo, mientras las lágrimas seguían cayendo de sus ojos.


La policía actuó inmediatamente y la separo de él. Cat luchó, pero cedió a los segundos; No había nada que hacer. Miró él rostro del hombre: estaba llenó de arañazos, moretones y sangre, y luego su mirada se dirigió a sus manos, las cuales estaban llenas de sangre, del hombre y de James. Cat formó una pequeña sonrisa, que luego se desvaneció cuando escucho los gritos desesperados de Polly.


-¡¿QUÉ DEMONIOS SUCEDE AQUÍ?!


Cat la miró de arriba abajo, mientras Polly observaba el cuerpo de James siendo transportado a la morgue en una ambulancia cuando se dirigía hacia Cat. Ella soltó un chillido de angustia mientras que sus ojos se llenaban de lágrimas. Dirigió su mirada otra vez a Polly, y su vos se quebró:


-Se ha ido, Polly.


….


Cat sentía que se estaba ahogando. No podía respirar, no sentía. Le dolía tanto, pero al mismo tiempo no. Se sentía bien saber que su sufrimiento acabaría en unos pocos minutos, pero al mismo tiempo se sentía mal no volver a ver a sus amigos. Aunque los tres la culparan por la muerte de James, Cat todavía los amaba. Eran sus amigos, sus primeros amigos durante mucho tiempo. Ya habían pasado dos semanas desde la muerte de James, y Polly, Cat y Marie no habían hablado con nadie. Travis intentaba hacer que salieran y vivieran su vida, como James hubiera querido, pero Cat no podía. Dolía demasiado. Por eso es que lo hizo.


Eran las tres de la madrugada, y Cat entró por la ventana de la habitación de la casa de Marie a escondidas. Podía escuchar llantos incontrolables del piso de abajo, así que supuso que Marie estaba con Polly. Lo cual era aun mejor para Cat. Corrió hacía el baño de su habitación y prendió el agua caliente de la bañera. Cuando esta ya estaba llena, Cat sacó el cuchillo del bolsillo de su pantalón. Se saco la ropa lentamente, quedando solo en ropa interior. Observo el cuchillo varios minutos, ¿Realmente estaba dispuesta a sacrificar todo? Y Cat sabía que sí. 


Lo tomo y comenzó a hacer unos cortes pequeños en su estomago, y luego comenzó a hacerlos más profundos, haciendo que soltara leves chillidos de dolor. La sangré brotaba de su pecho, y Cat no pudo evitar sonreír entre lagrimas.


Amaba la sangre.


Comenzó a hacerlos por todo su cuerpo, lo más profundo que pudo. Miró la bañera y puso los pies en el agua mientras lloraba desconsoladamente. Pasó su mano por su abdomen plano y sangrante y escribió con su sangre la única frase que les haría justicia, antes de sumergirse en el agua por completo.


….


El nueve de noviembre de mil novecientos noventa y ocho, Catherine Miller fue hallada muerta por múltiples cortes en la bañera de la casa de Marie Calder, dos semanas después de la muerte de James Calder, quien murió aparentemente intentando salvarla en un accidente de auto. En las baldosas del baño, se encontraba escrito con su sangre:


“Nuestro propio pedacito de cielo”.




¡Hola♥!
Me llamo Lucy y como dije antes, amo tu idea. Espero quedar  .
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por tobias. el Jue 20 Feb 2014, 4:11 pm

Vicious. escribió:

Lucy Jones



Nombre del pj: Lucy Ann Jones.
Nombre del chico: Christofer Mike Cook.
Representantes:  Elle Fanning y Jake Bugg.
Rol: El suicida.
Escrito de tu autoría: 
Capítulo:

Taissa Farmiga & Evan Peters. {american horror story}
Capítulo 1.
Ya era tiempo de estar al frente de la escuela, no quise ir y no voy a ir. Deambular por las calles frías con la música de unos aparatos en mis oídos era el único paraíso al que podría llegar. La música de los Beatles era mi única pasión, mis dudas eran claras obviamente. ¿Cómo cuatro hombres pudieron hacer feliz a millones de personas? Contándome a mi. Unas personas en mi oído diciendo que 'el sol va a llegar' y dos más con 'esta bien'. Muchas de esas palabras no me entraban, mi vida no es la de una chica perfecta y nunca lo va a ser, pero aquella música sacó una sonrisa en mi -sonreí ante esto- lo cual yo pensé imposible.

Aquí en Liverpool, las gente venía y pasaba, corría o caminaba, una ciudad de puertos ¿qué creen que podría pasar? Recapacité un poco, hoy no iba a decepcionar a mi padre, aunque me odie. Unos pasos más, pequeñas cuadras, solo eso. Lo que me gustaba de esta ciudad, era la poca tranquilidad, pero no eso, si no que cuando uno encuentra la tranquilidad se siente algo, algo. Espero que me entiendan o tal vez soy la única que siente eso.

Si llego a la escuela, debería soportar las burlas, cualquiera sabe que si no eres un mariscal de campo, una porrista, o tu novio es genial, no tienes derecho a ser quien deberías ser. Imaginen, una escuela llena de falsedad. Esa escuela es a la que voy yo. Caminar sola por esos pasillos mal lustrados no era mi problema, claro que no pero aún así no quería estar en ese lugar. No me siento yo misma, no no y no. La otra vez una chica, una idiota para mi, tuvo un accidente. Rachel Boston para más "información. Ella es la típica rubia que no respeta las relaciones de los demás. Ella estaba ahí almorzando cuando llega a mi mesa, claramente yo estaba sola, comenzó a balbucear estupideces. Acabo con mi paciencia y solo pensaba en mi cabeza 'que le pasaría si.. ¿Qué le paso? Murió, como si yo apretara mi muñeca para que aquel liquido rojo que todos tenemos, salga, ¿me dolía? No, pero a ella sí, tanto que parecía como si le pusieran sal en la lastimadura. Estaba claro, me lastimaba, no dolía, pero a ella le costaba la vida. 

Unas calles más y llegue a casa, una casa tan vieja que parecía el hotel de 'Sicosis'. De dos pisos pero aún así asquerosa, de fuera era como el hotel 'Dacota' parecía sacada del Mago de Oz, pero ocultaba secretos, como todo. Lo único que quería era descansar en ves de estar en la "cárcel". Me acosté en el sillón y fue ahí que llego mi papá, su cara era el calco de un papel blanco, muy blanco. El alcohol salía de su boca, el cigarrillo en la mano y el puño pegado a la pared. En realidad él no era muy viejo, tiene 25.


-Maldita sea, creo que saben lo que pasó- me dijo mientras me veía cómodamente en un sillón horrible.
-¿Qué mataste a mamá?-
-¡Fuiste tu idiota! Ahora ven -me tomo del brazo muy fuerte, lastimaba.
-Suéltame, ahora-
-Sabes que maldita perra, ve a caminar por ahí y déjame solo, ¿qué tal si vas a ver a tu pequeño psicópata?
-Tate no es así papá- bajé la mirada hacía mis pies con un nudo en la garganta.
-¿lo conoces?
-Claro, desde hace..-me interrumpe-
-Mira, le llegas a contar algo, y te mato con mis propias manos ¿entendido?
-Sí..
-Ve a ver a tu amor -su sonrisa falsa otra ves-
-Él no es mi amor.
-¿Crees que no los vigilo? Sé como te acuestas con él, las palabras que se dicen, no soy idiota -dejarme callada era lo que quería-
Esta completamente loco ¿por qué? Mató a mi madre, no entiendo porque siempre me culpa a mi. Él sabe algo que yo no, nunca me lo dijo. Desde aquel día {26/05/2013} me sentí distinta y él definitivamente sabe que es.


Narra Tate:
Me encontraba yendo para casa, mi casa. Vivía solo, lo cual levantaba las sospechas de muchos, me tratan como loco y puedo asegurar que soy la persona más paciente en el mundo, ¿o estoy mintiendo? Mi preocupación se elevó cuando Taissa, o como yo le digo Tai, no fue a la escuela. Vive al frente de mi, nos conocemos desde hace mucho. Su padre esta loco, odia que este con ella, pero es obvio que eso no me va a separar de ella. Sé mucho de ella, pero ella de mi no. Al llegar a mi casa, sonreí al ver a Vi en la ventana de arriba, tiene una llave que le regalé, le sonreí. Pasé la llave por la cerradura y entré. Deje todo en la sala, mi casa por fuera era como la de Tai, pero le dí un toque mio por dentro. Subí al piso de más arriba, como un ático, nuestro lugar favorito. 

-¡Tate! -corrió y me abrazó-
-¡Princesa! ¿Que onda?
-Tengo muchas cosas para contarte -muestra esos hermosos dientes-
glee club:


Capítulo 006.
No podría bajarme a ese nivel.

—¡Ya en serio! Deja ese jugo —dijo Frances entre risas, ambos reían.
—¿Y qué pasa si no lo hago?—la miró desafiadamente mientras tiene le jugo listo para tirárselo.
—Me tiras a penas una gotita del jugo y te castro.—con firmeza dijo cada palabra, parecía una guerra de vaqueros de los años 70.
—No te atreverías, además, valgo oro—dijo otra vez entre risas, ambos. Después de tenerla acorralada le devolvió su jugo y la tranquilidad volvió, salvo cuando escucharon la puerta de salidas de emergencia abrirse, era Elizabeth.
—Ah no, esto es increíble, ¡¿ahora con la perdedora?!—dijo Eli amenazante mientras cogía a Frances del brazo y fuerte.
—¡Oye suéltame! ¿quién te crees?—
—Oh sí pelea de gatas—gritó emocionado Brian mientras levantaba su puño en signo de pelea y diversión, algo que confundió a las chicas.
—¡Brian no! Lamento acabar tu diversión pero creo que debes manejar a tu noviesita.—mientras se soltaba del agarre de Elizabeth, Frances comenzaba camino otra vez hacía adentro.
•••

Prendí un cigarrillo y me adentre al pasillo, faltaba poco para el timbre y para las audiciones del club Glee, no es de mi mucho interés pero debía distraerme y ese club demostraba futuro. Tal vez entre al de las porrista, solo para molestarlas, era gracioso verlas volverse locas por no encontrar su maquillaje. Para esperar un poco de los minutos que faltaban, mientras esperaba, solo miraba sus comportamientos. ¿Cómo era posible que sea tan.. “perfectos”? Sus vidas, no tienen preocupaciones, la mía es un completo desorden, ellos disfrutan y crean, eso se nota. La duda invadía mi cuerpo, todo el tiempo.


A lo único que temo, es a fallar.



Posé mis manos sobre las ruedas mientras trataba de avanzar hacía mi casillero, las miradas se posaban en mi, no por tener algo especial o “cool”, de hecho era la terrible silla de ruedas en la cual estaba sentado. La gente pensaba que era un monstruo, para nada, soy solo una persona normal. Tenía la tranquilidad y confianza a pegadas a mi sonrisa, hasta que aparecieron los chicos del equipo  de fútbol, dios.
 
—Hey miren, es el loco de la silla, ¿qué onda?—dijo entre risas mientras me epgaba en la frente con un poco de delicadeza, muy poca.
—¿Sabes? No quiero tener problemas, espero que me dejen pasar.—le respondí al chico, creo que era el tal Niall, eso creo.
—¿Qué crees? Yo sí.—lo último lo dijo frunciendo el ceño para luego hacer como una señal para que los demás chicos, me tiraran slushy. Todos comenzaron a reír como siempre mientras yo me congelaba, no entendía el humor a todo esto. Cuando por fin pude abrir mis ojos, vi a la chica con la que hablé cuando sobre el club Glee, recuerdo cuando le pregunté si se iba a unir y ella solo asintió con la cabeza mientras sonreía, ella estaba decidida a ayudarme y eso me encantaba.
—Oye escucha, no debes prestarles atención, dejarán de molestarte, o eso espero.—dijo mientras cogía la silla para poder ayudarme.—Falta poco para la audición así que, vamos juntos, yo te ayudo.—sin más que decir yo solo sonreía, era increíble lo muy tonto que era para esto, y fue así como fuimos juntos al auditorio, esperaba con ansías escucharla cantar.
 
•••

 
—Bien, dime tu nombre y que vas a cantar.—dijo el profesor conocido como Finn, al ver que una chica se subía al escenario, era Frances.
—Soy Frances, y voy a cantar “Yesterday” de una de mis bandas favoritas, los Beatles.—dijo mostrando su sonrisa mientras se acercaba a recoger la guitarra que se encontraba cerca.
—Bien, adelante.—dijo para anotar algo en su libreta y poder escuchar a la joven.
 
Yesterday, 
All my troubles seemed so far away, 
Now it looks as though they're here to stay 
Oh I believe in yesterday 

Suddenly, 
I'm not half the girl I used to be 
There's a shadow hanging over me 
Oh yesterday came suddenly 

Why she had to go 
I don't know, she wouldn't say 
I said something wrong 
now I'm long for yesterday 

Yesterday, 
Love was such an easy game to play 
Now I need a place to hide away 
Oh I believe in yesterday 

Why she had to go 
I don't know, she wouldn't say 
I said something wrong 
now I'm long for yesterday 

Yesterday, 
Love was such an easy game to play 
Now I need a place to hide away 
Oh I believe in yesterday 

 
Al terminar solo quedo mirando al esperar la reacción del profesor, Finn. Al cantar se había notado cierta nostalgia y sentimiento en la canción, sí le había gustado a Finn, la voz era impresionante como la de muchos y se sentía el amor a la canción, Louis desde los asientos aplaudía con tanta emoción que daba risa. Ella lo había hecho genial y ahora le tocaba a Louis.
 
—Bien, dime tu nombre y que vas a cantar.—le dijo al chico sobre ruedas mientras el temblaba un poco por los nervios.
—Em-em, soy Louis, y voy a cantar That’s all right Mamma, de Elvis.—tartamudeo un poco para luego ponerse a pensar, estaba nervioso.
—Oh genial, bueno, anda chico, canta.—sonrió y luego anotó otra vez en su libreta.
 
Well, that's all right, mama 
That's all right for you 
That's all right mama, just anyway you do 
Well, that's all right, that's all right. 
That's all right now mama, anyway you do 

Mama she done told me, 
Papa done told me too 
'Son, that gal your foolin' with, 
She ain't no good for you' 
But, that's all right, that's all right. 
That's all right now mama, anyway you do 

I'm leaving town, baby 
I'm leaving town for sure 
Well, then you won't be bothered with 
Me hanging 'round your door 
Well, that's all right, that's all right. 
That's all right now mama, anyway you do

 
Al terminar Finn aplaudió al igual que Frances, lo había hecho demasiado bien, su voz era increíble y la canción iba con él, ambos hicieron canciones con guitarras salvo que Louis no la toco por la silla que lo impedía un poco, pero aún así llevaba el talento con él, posiblemente ya estaban en el club y ambos no tenían vergüenza.

Capítulo 011.
nunca me verán correr, ¿quién los culpa?


Creo que estuve bien, sí, eso creo. No es que sea yo de preocuparme pero el club glee tenía cierto afecto del cual me hablaron y me interesaba formar parte, espero y deseo estar en él. ¿Era la primera vez que me sentía así? Sí, nunca fui de prestarle importancia a la escuela, y menos a club parte de ella, aún así, lograría entrar. Convencería al hombre cari bonita de Finn Hudson para que me dejen entrar, reí ante esto, debe ser padre de Louis pues su parecido existía.
Me acerqué a la lista para ver si habían más nombre de los cuales lograrían un futuro al club, y sí, habían. Veía nombres populares, me sorprendía, creí que no tenían agallas o simplemente huevos para entrar. Algo mi confundió, los nombres de “Sky”, de Louis y el mío estaban rayados, estaban tachados y habían escrito con lápiz labial rojo apodos. El mío por supuesto decía “Francia, donde viven las perras”, joder, era más que obvio quien lo había hecho.
Corrí cerca de los sospechosos a mi favor, llena de furia al dar un paso lo que llamó la atención de los demás, no les preste atención. Llegue al pasillo cuatro donde se encontraban las cheerios y los malditos jugadores de fútbol americano. Elizabeth.. sus labios rojos carmesí como en la lista, la empuje contra el casillero del cual ligeramente estaba apoyada.
 
—Bien, hablen.—dije seca y sin rodeos.
—Oye bonita cálmate, Eli no hizo nada.—respondió Brian.
—¡Tu cállate!—le pegué una simple cachetada pero aún así se escucho por todo el pasillo.
—¿Disculpa? ¡No tenemos ni idea de lo que hablas idiota!—respondió Elizabeth empujándome aún más fuerte.
—Oigan, Eli tiene razón, no hicimos nada.—se acerco el rubio para defender.
—¡Oh por dios! ¡Esa ni tú te la crees! ¡Es obvio que fuiste tú!—me dirigí a Elizabeth mientras recogía el slushy que tenía Brian para arrojárselo a ella. Elizabeth gritó en eco mientras yo le gritaba cosas, sin duda era una pelea. Brian me agarró de los brazos tratando de alejarme mientras que su “novia” respondía cosas como “me las vas a pagar” etc. Llegaron una de las cheerios, Brianna asumo.
 
—Chicos, ¿qué esta pasando?—dijo con tanta suavidad Bri que me dio cierta paciencia, se veía buena chica.
—Haber Frances, mírame, sí lo hicimos nosotros.—dijo Brian tomándome de los hombros, hasta que nos separó Elizabeth mientras me arrojaba otro slushy.
—¿Por qué le dijiste? ¿Estas cuerdo?—respondió Eelizabeth quien casi sonreía de victoria por arrojarme el batido.
—Sí hermano por qué le dijiste.—dijo otro de los jugadores de fútbol.
—Haber haber, escuché gritos, ¿qué esta pasando?—se acerco el profesor Hudson, demonios.
—Fue Frances.—dijo inocentemente Elizabeth.
—¡¿Qué?!No, yo no fui.—dije mientras trataba de salirme del agarre de Bri y Brian.
—Frances, vienes conmigo— Y eso fue lo último que dijo el profesor Hudson mientras me llevaba a su oficina. Los miré a todos con el seño fruncido, me las iban a pagar, definitivamente.


nunca me vieron volar así que no tuve que mentir.

 
Llegue a la oficina de mi padre, hoy me iba con él, así que decidí esperarlo. Entré y vi a Frances sentada en el asiento frente a mi padre, se veía enojada y estaba toda empapada por algún batido que seguramente le habían tirado. Papá no dejaba de hacerle preguntas acerca de lo que supuestamente había pasado, me dejo entrar mientras me “senté” lejos cerca de la silla donde estaba Frances. Algo malo había pasado con la lista del club glee, la peli roja se la mostró a mi papá que pudo entender mejor las cosas, aún así no creía en la palabra de Frances quien seguía explicándole la verdad. ¿Cómo sé que esta diciendo la verdad? Simple, creo en ella. Le aplicó un castigo el cual era limpiar el auditorio, ella solo procedió con la cabeza en alto y con un humor que ni la mejor persona soportaba, estaba furiosa, pedí permiso para acompañarla aunque ella no lo sabía.
 
•••

Frances comenzó a levantar los papeles en el escenario para luego limpiar el piano, como siempre la banda seguía ahí, no tenían problema de tocar, quería descargar su furia cantando pero escucho mis ruedas un tanto oxidadas.
 —¿Qué haces aquí?—preguntó seca.
—Vine a ayudarte o a por lo menos escucharte cantar, anda, finge que no estoy aquí.—respondí moviendo mis manos.
—Acompáñame en el estribillo, de seguro la conoces.—dijo para que luego comenzara a sonar la música. Se movía al ritmo de la batería y hacía pasos gracioso para sacarme una sonrisa, su cabello rojo resaltaba, todo lo demás era opacado por su voz.
 
In the morning light let my roots take flight
Watch me fall above like a vicious dove
They don't see me come, who can blame them?
They never seem to catch my eye but I never wondered why

I won't fall asleep
I won't fall asleep

Hey yeah, don't let 'em know we're coming
Hey yeah, tiptoe higher
Take some time to simmer down, keep your head down low
Hey yeah, tiptoe higher

From your slanted view see the morning dew
Sink into the soil, watch the water boil
They won't see me run, who can blame them?
They never look to see me fly, so I never have to lie

I won't fall asleep
I won't fall asleep

Hey yeah, don't let 'em know we're coming
Hey yeah, tiptoe higher
Take some time to simmer down, keep your head down low
Hey yeah, tiptoe higher

Nobody else, nobody else
Nobody else can take me higher
Nobody else can take me higher
Nobody else can take me higher
Nobody else

Hey yeah, don't let 'em know we're coming
Hey yeah, tiptoe higher
Take some time to simmer down, keep your head down low
Hey yeah, tiptoe higher

Hey yeah, don't let 'em know we're coming
Hey yeah, tiptoe higher
Take some time to simmer down, keep your head down low
Hey yeah, tiptoe higher


•••

Terminamos de cantar la canción, y luego la banda se fue. Cantaba muy bien, Louis sin duda me caía bien. Luego de limpiar nos quedamos hablando, ¿sobre qué? Los populares, compartiendo nuestro odio, prometimos como en la canción, que íbamos a lograr que dejen de sentirse superiores, era una promesa para un club. Basta de burlas, basta de insultos, la seguridad nos iba a acompañar. Luego Louis se fue con Finn, sin duda era su hijo, y el día terminaba y yo me fui caminando a casa, entré y había una sorpresa que no me esperaba en casa.
miss..:

Capítulo dos.
Deja que el especial de media noche me ilumine con su luz.

Esta bien.. Lea respira.. es solo una sesión, como todas las otras. ¡Dios! ¡¿de qué estoy hablando?! Mi carrera cambió, ellos cambiaron y tratan de cambiarme, la meta que más costó conseguir, se había vuelto en un infierno. Parece que ahora solo es “desnuda o nada”. La gente que apenas ayudaban, corría, pasaban con ropa que apenas cubría mi cuerpo y me habían dejado asustada y preocupada, como siempre, frente a un espejo con reflectores redondos a cada lado, mirándome con desprecio y asco, ¿qué estoy haciendo? La única manera de poder lograr estar en una estúpida revista, era esta, mostrando el cuerpo. Ya no era lo mismo levantarse temprano, tomar un poco de café y vestirse a gusto para una buena sesión de fotos, ahora estas, daban pena. Yo misma me daba pena, extrañaba a mis hermanos y por supuesto a mi papá, mudarme lejos, a la gran ciudad no había sido la mejor idea. Extrañaba a mi verdadera representante, Barbra, ella era mi ídola. ¿A quién tengo a ahora? Joan, la mujer más descuidada y repugnante en todo el mundo, que obviamente solo quiere dinero.. y hablando de roma, aquí viene la tortura.
—¡Niña! ¡¿Qué estas haciendo?! ¡Prepárate!—.me gritó moviendo su mano derecha porque la otra sostenía su estúpido celular.
—No me apetece hacer esta sesión—.Traté de ser lo más sincera posible.
—Oh vamos, ¿quién eres?—.respondió con la pregunta a la cual, ella misma tenía la respuesta.
—A lo que tu asumes, tu fuente de dinero, eso es la mierda que soy ahora, ¡por tu culpa!—. Me levanté de la silla para mirarla sin compasión alguna, nunca me calló bien esta mujer.
—¡Oh pero por favor! No decides que hacer aquí, solo prepárate sola porque no tenemos suficiente dinero como para organizar ayuda, ¿qué crees? Por tu culpa, anda, sales en 3 minutos, lo quieras o no ¿ok?—. Amenazó antes de girar sus tobillos e irse, sus pasos se escuchaban desde lejos gracias a sus tacos de aguja que por cierto, eran horribles. Meneaba la cadera para mostrar juventud.
Como ella misma me planteó, me preparé sola y sin ayuda, me coloqué la lencería que apenas tapaba mi cuerpo y salí hacía la sesión.
—Llegaste por fin—.bufó mi odioso compañero, Colton.
—Sí, lo que sea—. Respondí fría.
En eso llega Joan con decepción e su rostro mientras que yo y Colton mirábamos algo confundidos.
—Chicos, lamentablemente el fotógrafo tubo una “emergencia”—levantando sus dedos formando comillas en la palabra emergencia.
—¿Dices que no voy a posar frente a un pedófilo y con el niño porcelana? ¡Dios santo! ¡Gracias!—.corrí con la felicidad de un niño en Navidad a mi camerino.
—Se nota que odia esto—. Pronunciaron ambos al mismo tiempo.
 
Unos minutos después estaba en mi camerino vistiéndome y me apresuraba a llamar a mi papá, quería asegurarme de que estaba bien y contarle lo que me había provocado una sonrisa más larga que los Himalayas.
—¿Por qué sonríes tanto?—. Alguien habló riendo cerca de mi oído derecho lo que causo escalofríos.
—¡Adam! ¿Qué haces aquí?—. Dije luego de haber corrido y saltado sobre él más rápido que Forest Gump.
—Oh vamos Lea ¿a quién engañas? Odias este lugar, así que vine a buscarte para salir a descansar, podemos ir al bar ‘Especial de media noche’, hoy los pianistas hacen un especial de Billy Joel, ¿qué dices?—. Menciono par de ideas mientras me sonreía.
—Pues, si terminé de trabajar iría pero asumo que Joan no me va a dejar—. Un poco de lastima por desperdiciar una muy buena idea.
—Escápate, no es la primera vez que lo haces y admítelo, es divertido—. Respondió con una risa contagiosa.
—Esta bien, déjame preparar el bolso— sonreí mientras metía las cosas necesarias en un bolso de cuero.
 
Salimos juntos por la ventana, mientras cruzábamos yendo hacía el bar, pasábamos por las calles que estaban iluminadas por las luces de cada farol. No me preocupaba por Joan que seguramente me buscaba para solucionar cuentas o problemas, solo para eso. Quería despejar mi mente un tiempo, recordar y reflexionar, papá siempre me dijo “Si alguna vez estás en x ciudad, mejor será que te portes bien, mejor que no hagas apuestas, allí, mejor que no armes bronca, o el sheriff te cogerá. Y sus muchachos te humillarán. Y cuando quieras darte cuenta, bonita, vas camino a la cárcel” era obviamente parte de una canción pero iba perfecta para el humor de mi papá, una pequeña sonrisa formaron mis labios al recordarlo, mejor será que te portes bien Lea.


Capítulo siete.
Don't waste your time on me you're already the voice inside my head. 

Cuando llegué a casa, lo único que quería hacer era descansar, obviamente mi cuerpo estaba agotado al igual que mi cabeza y yo misma. Solo quería estar sin gente, sola, ya era tiempo de descansar, tiempo para mi. Dejé mi bolso sobre la mesita de luz cerca de una foto, dios.. esa foto, la foto de mi ex novio. ¿Nombre? Dan Atwood, puede que el aya sido un gran idiota, pero aún así él era perfecto. ¿Dónde esta él? En un lugar mejor, seguramente. Bajé el cuadro, aunque lo ame, no quería verlo, nunca había sentido algo así por una persona, él era lo más especial para mi, gracias a él seguía con mis pies sobre la tierra, merecía muchas cosas, tan joven y no las obtuvo. Mis pensamientos desaparecieron gracias a un golpe seco a la puerta, Joan y Colton..


—¡Señorita! ¡Ábranos la puerta de inmediato!—la irritable voz de Joan habló por detrás de la puerta.
—Oye con más cuidado, debemos ser más amables para que nos responda..—Aún así se escuchaban los casi sollozos de Colton hablando con Joan.
—Aunque no quiera abrirles, aun así lo hago, pasen.—Me limite a decir mientras les aguardaba el paso.
—Bien, sabes perfectamente porque estamos aquí, ahora habla, ¿con quién te fuiste?—
—¿Por qué te diría si ya sé muy bien lo que podrían hacer?—
—¿Te cuesta entenderlo verdad? A nosotros nos tratas con respeto ¿ok? Soy tu representante y él tu compañero, ahora, anda, ¿con quién?—Le fulminé con una mirada mientras me quedaba en silencio, no quiera decirles.—¡Habla! Fue con el flacuchento de cabello oscuro ¿verdad?
—No te importa.
—Vamos Lea, dime por lo menos a mi.
—¿Por qué a ti Colton? Ignorante.
—Dime, ¿o quieres que le haga lo mismo a tu noviesito? ¿cómo era su nombre?—me miró sonriendo y luego miró a Joan, ella sabía la respuesta.
—Dan Atwood,  el idiota de cabellera rubia, ¿con quién te abra cambiado? ¿Y si le pasa algo a tu amigo como lo que le pasó a dan? ¿Lo recuerdas?
—¡¿Cómo no olvidarle si él esta muerto?!—las lagrimas comenzaron a bajar, la sala quedo muda, ningún ruido acompañaba la noche. Colton bajó la mirada, tal vez se sentía arrepentido de lo que dijo, pero Joan solo recogió su bolso luego de haberlo dejado en la silla y acomodarse contra la pared.
—Bien, Colton, hoy te quedas con ella, mañana va a  ser un largo día.—Largó un suspiro mientras se iba de la casa dejándonos a mi y a Colton solos, yo me percaté de decir algo, solo me senté en la cama mientras que él posaba su mirada en mi.


-SEMI HOT.-

Pasaron, posiblemente dos horas de un incomodo silencio y la tensión se sentía, comencé a caminar por toda la casa, estaba nerviosa. Colton reposó su cuerpo en la cama como si estuviese en su propia casa mientras observaba como jugaba con mis dedos, mi pelo y corría en círculos por toda la casa. Prendí el televisor, lo apagué, fui a la cocina, salí de ahí, no tenía ni idea de que hacer para acabar mis nervios y poder iniciar una conversación con Colton, la incomodidad no me gustaba para nada.
—¿Sabes que así podrías romper el piso?—preguntó sin ningún problema, gracias, gracias por cortar el silencio.
—¿Em-em? ¿Qué?—tartamudeé, tratando de no confundir la situación.
—Nada—soltó una pequeña risa para luego acercase a mi—Y dime ¿yo fui quién te ayudó a olvidar a ese?—sonreía él idiota.
—Yo-yo nunca lo olvidé, ahora si puedes, suelta mi cadera.—
—¿Por qué? ¿Es ilegal?—dijo y así comenzó a depositar besos en mi cuello, puedo jurar que le grite ciertas cosas cuales no me gustaría repetir, sus manos acariciaban todo mi cuerpo y las mías trataban de alejarlas, alejarlo a él. No lo quería en mi, lo odiaba, pero su fuerza era más superior a la mía, si es que se le puede decir fuerza a lo que tengo de pequeños brazos.  

tengo un nuevo proyecto que obviamente es malo, no sé si quieres que te lo pase por mp, (?

Aceptada

elle en esa foto no parece elle bueno, me encanta como escribes srsly, narras muy bien y tu ortografía es buena aunque hay algunos errores, pero nada que no se pueda corregir. te deseo muchísima suerte, bby.
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por tobias. el Sáb 22 Feb 2014, 11:02 am

colferandodair. escribió:

Jesse Star



Nombre del pj: Jessica Star.
Nombre del chico: Carson Hummel.
Representantes: Barbara Palvin | Chris Colfer.
Rol: El suicida.
Escrito de tu autoría: 
prólogo:

La televisión era lo único que mostraba una señal de vida en la gran estructura a la que llamaba casa, su sonido alto para bloquear la cadena de pensamientos que sobrevolaban mi mente. Era extraña y, a la vez, fascinante la capacidad de mi mente al crear palabras, hechos e historias que alguien normal no comienza a entender a la corta edad de 12 años. En realidad, no se trataban de pensamientos raros, simplemente eran unas ganas inmensas de terminar con mi vida o una ilusión de ver mi brazo cubierto de sangre, roja y pura, esta resbalando hacia el piso blanco y limpio de mi baño estilizado, intentando llevar su hermoso color hacia otras partes de la casa y escapando de mi sistema inmune.


Mi último pensamiento era tan directo que tenía nombre. Lo llamaban auto-mutilación, y no era conocido como un problema grave, es más, ni siquiera era considerado un problema. Sólo consistía en una “práctica emo”, donde los adolescentes adictos al color negro, pelo largo y flequillado, desesperados por atraer atención hacia su persona tomaban algo filoso y lo pasaban por sus muñecas. 
Por supuesto, tampoco escondían sus marcas, porque ese truco era para que los demás comiencen a verlos. 
Siempre me cuestioné sus métodos y estilo de vida.

¿Es que su familia o amigos serían tan malos como para llegar al punto de que ellos debían captar su atención? ¿Su vida sería tan horrible como ellos querían demostrar, o sólo les gustaba alardear de que ellos eran valientes y no les daba miedo pasar un cuchillo por sus muñecas? ¿Sentirían dolor al hacerlo, o placer? ¿Esconderían más marcas? 
No es demasiado sano que un chico de doce años piense en la sensación de algo afilado contra su cuerpo en vez de chicas, pero nunca había sido alguien normal. O sano. O deseado, si vamos a hablar de cosas que no soy.

El programa dirigido por aquel hombre viejo, donde entrevista a toda gente famosa, acababa de terminar, lo que solo significaba una cosa: mis padres volverían. 
Esa era mi señal para comer algo rápido, ir a mi cuarto y no salir. Quizás buscar en la computadora más información morbosa y escalofriante. Leer algún libro corto. 
Y luego dormir.

Siguiendo mi rutina, me levanté del sofá —del que ni siquiera sabía que había estado sentado— y, al llegar a la cocina, busqué algo rápido para comer. Resultó que los cereales fueron la única cosa —la primera cosa, en realidad— que encontré. No me importaba comer cereales de cena. 
Fui a mi habitación rápidamente, y sólo al escuchar el ruido de las llaves entrando a la cerradura de la puerta, me encerré con llave; no sin antes escuchar un “Llegamos, Harry”.

Supiré, no sé si porque escuchar a mi mamá me exasperaba o sólo era el cansancio. Qué importa, me dije. No lo sabía, y no iba a hacerlo en un destino próximo. Era una de esas tantas preguntas que quedaban a la espera de una respuesta que sabía que nunca llegaría. Como el uso de la palabra increíble.
Tomé mi cuenco de cereales, me senté en mi cama y saqué mi laptop, una computadora portátil que acababa de salir al mercado. Por supuesto, mis padres ya tenían más de cuatro de estas, y al no saber qué hacer con tantas, me regalaron una.

Entré a mi navegador, y enseguida busqué aquella página que me informaba de todo. Un diario electrónico, se llamaba.
No sé porque me gusta leer las noticias. Creo que ni siquiera disfruto de ellas. Pero sé que mi adrenalina sube al máximo cuando logro leer sobre algún asesinato, robo a mano armada o alguna muerte en accidentes automovilísticos. Es algo morboso, pero no puedo controlar mi curiosidad y tremendas ganas de saber la sensación que se siente al ser disparado o rodar boca abajo dentro de un espacio pequeño.

Al parecer, no era mi día de suerte. Casi toda la página estaba llena de artículos como “Las finales de la NBA”, “Resultados de tenis” o “El nuevo espectáculo hace furor en la ciudad de Broadway”. 
Aburrido. 
En el momento en que decidí cerrar el diario, perdiendo por completo las esperanzas de que algo interesante pueda aparecer, un título llamó mi atención: “EL CLUB DE LOS PACTOS SUICIDAS”.

Nunca había escuchado sobre ese término. “Pactos suicidas”. Tenía una idea de lo que podría significar, ya que analizando esas dos palabras era fácil darse cuenta de que trataba sobre un pacto hecho con alguna persona en particular con la promesa de matarse a sí mismo. 
Comencé a leer. El artículo consistía en, básicamente, un club donde adolescentes se reunían cada noche para pactar el día, mes, año e incluso hora en que se matarían. 
Me enfadó muchísimo. No porque ellos quisieran quitarse la vida; sería hipócrita de mi parte enfadarme por eso, ya que yo también lo había considerado.

Lo que me molestaba y se me hacía difícil de entender era porque alguien querría prometer una fecha para matarse. Es decir, sería como perder tu derecho a decidir si vivir o no. ¿Qué tal si la persona estaba cansada de todo y quería terminarlo, pero el estúpido pacto le impedía ser feliz y dormir para siempre? ¿Por qué, simplemente, no hacerlo y ya, romper el juramento? No entendía. No entendía nada de eso.
Hasta que cumplí trece años el año siguiente.

Todo empezó esa misma mañana, cuando ya comenzaba mi etapa adolescente a toda mi plenitud. 
No esperé a que mis padres se presentaran con sonrisas en sus caras y me desearan un feliz cumpleaños, pero, quizás, tenía una mínima esperanza de que me sonrieran o, incluso, lanzaran un comentario sobre mí y la fecha especial. Nada de esto sucedió.
En vez de eso, fui recibido en una solitaria cocina, sin comida ni amor.

Quizás en la escuela se pondrá mejor, pensaba. Pero sabía que no. No lo haría.
Al llegar a la secundaria, las risas comenzaron. No era algo raro que se rieran de mí —ya sea por mi pelo enrulado e intratable, mis cosas, mi ropa, o simplemente mi persona—, pero dolía de todas maneras. Y más en ese día.

Podría haber soportado toda la humillación si tan sólo tuviera un amigo, pero, tristemente no lo tenía. 
Era yo contra el mundo. Pero no por mucho tiempo.

Esa misma tarde, al llegar a mi casa, corrí directamente a mi habitación y tomé el cuchillo que había utilizado para almorzar el día anterior. Sería tan fácil llevarlo a la vena principal de mi muñeca. Sería tan fácil escapar. 
Pero así todos sabrían que me di por vencido (cosa que, en realidad, no es una mentira). Ellos, mis padres y compañeros, ganarían. 
No los dejaría.

Pero tampoco quería vivir más de dieciocho años. O vivir en lo más mínimo.
Ahí es cuando el artículo de hace un año se me vino a la cabeza, junto a las preguntas que me había hecho sobre porque algunos jóvenes quieren escoger una fecha para morir. 
Por primera vez, entendí.

Esos chicos querían determinar cuál sería su último momento, su última acción o sentimiento. 
No querían ser salvados. Querían ser recordados. Y más importante, querían cumplir la última promesa de su vida.
Por esas mismas razones, llegué a la conclusión de que me gustaba tanto la idea del pacto suicida, que establecí uno conmigo mismo.

En un papel, escribí:
Yo, Harry Styles, establezco solemnemente que en el día de mi cumpleaños número diecisiete, una pistola me pondrá fin.



Aceptada

me gustó mucho tu escrito, fue bastante interesante ver cómo piensa un chico suicida. no tienes faltas de ortografía y eso es grandioso. te deseo muchísima suerte, linda.
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por tobias. el Sáb 22 Feb 2014, 11:15 am

enjoytheride♡ . escribió:

Lucemare Collins


Nombre del pj: Lucemare Andrews Collins.
Nombre del chico: Harry Edward Jones.
Representantes: Ariana Grande y Harry Styles.
Rol: El que sufré de bullying.
Escrito de tu autoría:
Our own little piece of heaven.:

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our own little piece of heaven.





Y escribió con su sangre la única frase que les haría justicia, antes de sumergirse en el agua por completo.



….


El quince de Febrero de mil novecientos noventa y cinco, Catherine Miller conoció a James Calder  en su primer día en la preparatoria Matterson. Cat era nueva; no conocía a nadie de allí y no tenía intenciones de hacerlo. Nunca fue de esas niñas alegres o que creen en los finales felices. No, Catherine miraba más allá de los cuentos de Disney. Como todo él sufrimiento que hacían pasar a Cenicienta, o como Ariel estaba atrapada en lo que llamaba “hogar”. Algunas personas le temían, ¡y como para no hacerlo! Su cabello rojo intenso, ropas negras y su maquillaje oscuro la hacían ver como una completa brabucona. Para varias personas, no era la clase de persona que se consideraba amigable en esos tiempos.


Cat guardaba sus nuevos libros de historia con sumo cuidado en su casillero. Aun que no lo crean, Cat amaba la historia. Le interesaban mucho las cosas del pasado, en especial las guerras coloniales y la guerra fría. Desafortunadamente, Cat era extremadamente inteligente; pero está un poco loca. No, no loca de divertida; en realidad, Cat no era nada divertida. Sino loca de locura. Fue diagnosticada con leve psicosis el año pasado y no se lo ha dicho a nadie; no necesitaba que la gente pensará peor de ella de lo que ya lo hace. Sacó el libro de cálculos avanzados y comenzó a leerlo en medio del pasillo. En medio de la lectura, la sombra de alguien comenzó a opacar toda la luz, hasta el punto en el que Cat no podía leer nada.


Levantó la vista de mala gana y se encontró con los más hermosos ojos azules que había visto nunca. Él chico la miró de arriba a abajo y bufó.


-¿Qué se supone que eres? –Preguntó el chico sonriendo burlonamente -¿Una clase de rebelde en contra del mundo y la felicidad?


Cat pensó en mil y un comentarios malévolos e hirientes para contestarle, como “¿Y tú un idiota frontudo que siempre anda persiguiendo a todas las mujeres pesé a que estén fuera de tu alcancé?” o un simple pero efectivo “Lárgate inútil”. Pero lo único que pudo articular fue un patético:


-Sí.


….


-¡ENTIENDELO! ¡YO NO TE QUIERO, DEMONIOS!


Su tono hizo que Cat se sorprendiera y diera un paso hacia atrás, pero permaneció firme aunque sus ojos llorosos le nublarán la vista.


-Sé que algún día lo harás. Solo tienes que esperar.


….


Pesé a que Cat no le gustaba hacer amigos, se encontró haciendo unos tres más ese día. Polly Justice fue la primera. Polly era la novia de James, y Cat se sentía una completa idiota pensando que alguien como él podría fijarse en alguien como ella si tenía a la perfección de su lado. Polly era simplemente perfecta: tenía ojos verdes, era alta, delgada y rubia. Divertida, alegre e hiperactiva. Y Cat era Cat. La fea, pelirroja demente, depresiva y nueva Cat.


Luego estaban Marie Hart y Travis Dawson. Marie era simpática, pero demasiado ególatra. Hablaba mucho sobre ella, y a Cat le molestaba un poco. Pero era hermosa: tenía ojos grises, era muy alta (hasta él punto en el que hacía ver a Cat como una completa enana) y morocha. Travis era un historia completamente diferente: era cállado, tímido y reservado y tenía un aspecto misterioso que a Cat no le daba espina.  


Estás personas eran todo lo que Cat odiaba, y juntarse con ellos era parte de romper su pacto con ella misma e iba en contra de todos sus principios o reglas.


Pero creía que podía hacer una excepción solo por esta vez.


….


Su cuerpo voló al impacto del auto contra su pecho y aterrizo sobre el frío pavimento sin vida.


Cat ahogó un gritó.


….


Habían pasado dos años desde que Cat comenzó la preparatoria, desde que Cat comenzó a enamorarse del ex de su mejor amiga, Polly, y dos años desde que James comenzó a salir con Marie.


Todo se había ido a la mierda él día en que Cat le había dado ese estúpido consejo a Marie. Ella había estado mal varias semanas y comenzaba a preocupar al grupo de amigos. Los cuatro estaban desesperados por saber noticias de Marie. Y se notaba de lejos que James era el más preocupado. Cat decidió ignorarlo por su propio bien.


 Ella tomó valor, y aun que Marie no fuera su persona favorita en el mundo, se preocupo por ella realmente.


Cat fue hacía la clase del señor Hitchcook, que enseñaba música. Cat sabía cuánto Marie amaba la música (mayormente por qué no dejaba de hablar sobre eso) y la encontró sentada en una de las sillas, mirando hacía el vacío.


-¡Marie! –la llamó. Marie levantó la vista y le dedicó una media sonrisa forzada. Se acomodó en su asiento. Cat se acercó a ella y le dedicó una mirada de pena.


-Hola, Cat.


-Sabes –dijo sentándose al lado de ella -, estamos preocupados por ti.


-Lo sé…


-¿Qué te sucede, Mar? –la miró intensamente a los ojos, y Marie rompió en llanto frente a ella. Cat se sintió un poco abatida por el momento, y aunque fuera en contra de sus principios, se acerco y la abrazo. Mar levantó la mirada al momento que sus brazos se envolvieron en ella, Cat le sonrió incómodamente y se volvió a acomodar en su asiento –Supongo que no vas a decirme.


Marie negó levemente con su cabeza y Cat suspiró.


-Marie –Levanto su cabeza a mirarla, y Cat no pudo evitar sentir pena por ella. Se paró de la silla, sin alejar su mirada de sus ojos grises -, hazte un favor y lucha por tus sueños.


….


-¡¿QUÉ DEMONIOS SUCEDE AQUÍ?!


-Se ha ido, Polly.


….


James la besó el dos de Noviembre de mil novecientos noventa y siete, a las quince treinta PM, en una tarde nublada. Era el mejor recuerdo de toda la vida de Cat, aun que sabía que estaba mal. Cat amaba a James con su alma, pero sabía que no era suyo; que él nunca devolvería esos sentimientos. Jamás.


Fue el mejor beso que nunca tuvo. ¿Conocen eso que dicen las personas de que sienten mariposas en su estomago? Bueno, Cat sentía un zoológico. Y eso la preocupaba, por que no existía y nunca existirá Cat&James, siempre fue Marie&James o Polly&James. Y Cat estaba al tanto de eso, así que por ahora disfrutaría de su fantasía todo lo que pudiera.


….


La sangré brotaba de su pecho, y Cat no pudo evitar sonreír entre lagrimas.


Amaba la sangre.


….


-¿Qué estamos haciendo, Cat? –le preguntó un día. James y Cat lo habían hecho. Demonios, lo habían hecho toda la noche. Y desafortunadamente, Cat se estaba enamorando cada vez más de él.


Cat no podía encontrar una respuesta a esa pregunta. ¿Qué estaban haciendo? Dos amigos, teniendo sexo en la casa en la que James compartía con su comprometida, Marie. Cat sabía que esto se llamaba aventura, y ella era una ramera, pero ella decidía ignorarlo. Le sonrió y se tapó con las sabanas de su cama, mientras susurró suavemente en su oído:


-Teniendo nuestro propio pedacito de cielo.


….


-Yo te amo, James.


Cat se encontraba a sí misma en el balcón de la casa de Marie y James Calder, la parejita felizmente casada después de dos años desde la graduación. James estaba frente a ella, no podía dejar de mirarla, se veía tan frágil, delicada y vulnerable. Pero el estaba casado, con la mujer que amaba. Ya habían hablado este tema demasiadas veces desde que Marie se había ido a Londres para terminar sus estudios, y James estaba harto de ella.


-¡ENTIENDELO! ¡YO NO TE QUIERO, DEMONIOS!


Su tono hizo que Cat se sorprendiera y diera un paso hacia atrás, pero su vos permaneció firme aunque sus ojos llorosos le nublarán la vista.


-Sé que algún día lo harás. Solo tienes que esperar.


James suspiró un poco más calmado.


-No, Cat. No. Jamás te amaré.


Y con eso, él corazón de Cat se rompió en mil pedazos.


….


Cat corrió. Ignoraba completamente los gritos de James que a perseguían y en su cabeza no podía dejar de repetir la frase: “jamás te amaré”. Ella corría aun que las lágrimas no la dejarán ver correctamente. Paró un segundo para tomar aire en medio de la carretera, eran las dos de la mañana, y Cat suponía que no iba a haber nadie. Suspiró y dejo salir un grito de frustración.


Los pasos de James se acercaban, y Cat no pudo hacer más que quebrace ahí mismo. ¡Demonios! ¿Por qué la vida de Cat era una mierda? Su padre murió, su madre una estúpida alcohólica y ella una demente que se enamoro de su mejor amigo, el cual estaba casado con su mejor amiga. Cat sintió los fornidos brazos de James abrazarla por detrás, y a ella no podría importarle menos. Se dio media vuelta y apoyo su cabeza en su hombro devolviendo el abrazo, dejando las lagrimas salir.


-Todo está bien… -susurró en su oído. Cat negó frenéticamente su cabeza.


-No, no lo está.


 James la separó de él y la miró a los ojos. Cat no podía decidir si besarlo o seguir observándolo. Se veía tan perfecto bajo la luz de la luna que Cat no pudo evitar sentir ese zoológico en su estomago. Una luz fuerte los cegó por un momento a ambos, pero aun así Cat pudo descifrar lo que era.



-¡Cat!


….


-¿Qué se supone que eres? –Preguntó el chico sonriendo burlonamente -¿Una clase de rebelde en contra del mundo y la felicidad?


-Sí.





….



Todo se había ido a la mierda él día en que Cat le había dado ese estúpido consejo a Marie. Ella había estado mal varias semanas y comenzaba a preocupar al grupo de amigos. Los cuatro estaban desesperados por saber noticias de Marie. Y se notaba de lejos que James era el más preocupado. Cat decidió ignorarlo por su propio bien.


….


-Yo te amo, James.


....


-Todo está bien… -susurró en su oído. Cat negó frenéticamente su cabeza.


-No, no lo está.


….


¿Conocen eso que dicen las personas de que sienten mariposas en su estomago? Bueno, Cat sentía un zoológico.


….


Nadie escapa de la muerte.





-¡Cat!


James la empujo con tal fuerza que Cat terminó cayendo con toda su fuerza en la vereda mientras un punzante dolor la recorrió de arriba a abajo. Al impactar contra el suelo, inmediatamente dirigió su mirada hacía la escena ignorando el dolor y observo a James atentamente mientras gritaba su nombre. James la miro e inmediatamente su cuerpo voló al impacto del auto contra su pecho y aterrizo sobre el frío pavimento sin vida.


Cat ahogó un gritó.


-¡James! –se levantó del piso rápidamente mientras el auto se alejaba. Cat no podía respirar por ese estúpido nudo en la garganta que no cedía. Las lágrimas salían descontroladamente de sus ojos, porque Cat sabía que no había nada que hacer –Quédate conmigo, por favor. ¡DIOS! ¡AYUDAMÉ! ¡POR FAVOR!


Lástima que Cat nunca creyó en Dios.


….


La policía llego unos minutos después con el conductor del auto, que aparentemente estaba ebrio. Cat corrió hacía él y lo tumbo en el piso mientras lo golpeaba y arañaba.


-¡Lo mataste! –Cat le clavo la uña en la mejilla tan fuerte que el hombre chilló de dolor. Cat trató de no sonreír mientras seguía golpeándolo.


-¡Perra! –gritó en su cara, y el olor a alcohol la atacó. Cat conocía ese olor, el olor de la misma bebida que su madre tomaba: Vodka. Eso solo la alentó a seguir golpeándolo, mientras las lágrimas seguían cayendo de sus ojos.


La policía actuó inmediatamente y la separo de él. Cat luchó, pero cedió a los segundos; No había nada que hacer. Miró él rostro del hombre: estaba llenó de arañazos, moretones y sangre, y luego su mirada se dirigió a sus manos, las cuales estaban llenas de sangre, del hombre y de James. Cat formó una pequeña sonrisa, que luego se desvaneció cuando escucho los gritos desesperados de Polly.


-¡¿QUÉ DEMONIOS SUCEDE AQUÍ?!


Cat la miró de arriba abajo, mientras Polly observaba el cuerpo de James siendo transportado a la morgue en una ambulancia cuando se dirigía hacia Cat. Ella soltó un chillido de angustia mientras que sus ojos se llenaban de lágrimas. Dirigió su mirada otra vez a Polly, y su vos se quebró:


-Se ha ido, Polly.


….


Cat sentía que se estaba ahogando. No podía respirar, no sentía. Le dolía tanto, pero al mismo tiempo no. Se sentía bien saber que su sufrimiento acabaría en unos pocos minutos, pero al mismo tiempo se sentía mal no volver a ver a sus amigos. Aunque los tres la culparan por la muerte de James, Cat todavía los amaba. Eran sus amigos, sus primeros amigos durante mucho tiempo. Ya habían pasado dos semanas desde la muerte de James, y Polly, Cat y Marie no habían hablado con nadie. Travis intentaba hacer que salieran y vivieran su vida, como James hubiera querido, pero Cat no podía. Dolía demasiado. Por eso es que lo hizo.


Eran las tres de la madrugada, y Cat entró por la ventana de la habitación de la casa de Marie a escondidas. Podía escuchar llantos incontrolables del piso de abajo, así que supuso que Marie estaba con Polly. Lo cual era aun mejor para Cat. Corrió hacía el baño de su habitación y prendió el agua caliente de la bañera. Cuando esta ya estaba llena, Cat sacó el cuchillo del bolsillo de su pantalón. Se saco la ropa lentamente, quedando solo en ropa interior. Observo el cuchillo varios minutos, ¿Realmente estaba dispuesta a sacrificar todo? Y Cat sabía que sí. 


Lo tomo y comenzó a hacer unos cortes pequeños en su estomago, y luego comenzó a hacerlos más profundos, haciendo que soltara leves chillidos de dolor. La sangré brotaba de su pecho, y Cat no pudo evitar sonreír entre lagrimas.


Amaba la sangre.


Comenzó a hacerlos por todo su cuerpo, lo más profundo que pudo. Miró la bañera y puso los pies en el agua mientras lloraba desconsoladamente. Pasó su mano por su abdomen plano y sangrante y escribió con su sangre la única frase que les haría justicia, antes de sumergirse en el agua por completo.


….


El nueve de noviembre de mil novecientos noventa y ocho, Catherine Miller fue hallada muerta por múltiples cortes en la bañera de la casa de Marie Calder, dos semanas después de la muerte de James Calder, quien murió aparentemente intentando salvarla en un accidente de auto. En las baldosas del baño, se encontraba escrito con su sangre:


“Nuestro propio pedacito de cielo”.




¡Hola♥!
Me llamo Lucy y como dije antes, amo tu idea. Espero quedar  .


Aceptada

tu escrito me llegó al corazón, fue muy bueno pero sádico igual me gustó mucho. casi no tienes ninguna falta de ortografía lo cual es genial bc ahora nadie valora mucho la ortografía. te deseo mucha suerte.
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por carlota malik el Sáb 22 Feb 2014, 12:05 pm

¡Oh,ultimos dias! Deseo y sueño con los resultados c:
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

Mensaje por tobias. el Sáb 22 Feb 2014, 12:18 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] escribió:¡Oh,ultimos dias! Deseo y sueño con los resultados c:
 :bossassbitch: 
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Re: amigos imaginarios | nc. ¡resultados!

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