O W N
¡Conéctate y ven a divertirte con nosotr@s! :)
Si no estás registrado, hazlo y forma parte de nuestra gran comunidad.
¡La administración ha modificado otra vez el foro, y los Invitados ya pueden ver todas las secciones! Aún así, para comentar y crear temas debes tener una cuenta.

Cualquier duda, queja o sugerencia que quieras darle al staff, éste es nuestro facebook: https://www.facebook.com/onlywebnovels

¡IMPORTANTE!, los Mensajes Privados de los Invitados no serán respondidos por la administración. Te esperamos en nuestro facebook (:

Atte: Staff OnlyWns.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Caught in a lie.-pvt
Hoy a las 6:31 am por Karasuno

» new rules ♡ muro interactivo
Hoy a las 5:34 am por hypatia.

» the code; audiciones abiertas
Hoy a las 5:28 am por wang.

» cokehq cay {muro interactivo.
Hoy a las 5:26 am por Ritza.

» i'll be there for you |muro interactivo.
Hoy a las 5:09 am por hypatia.

» everybody BANG.
Hoy a las 5:06 am por hypatia.

» ¿Es posible el amor? Draco y tú
Hoy a las 3:49 am por Butterfly199225

» ♡ snow flower.
Hoy a las 12:09 am por sagittarius

» S E R E N D I P I T Y (Park Jimin) A.A
Ayer a las 10:57 pm por -Sty-

novedades

00 . 01 Anuncios del mes febrero.
00 . 02 Actualización del PROTOCOLO, nueva medida obligatoria de avatares.
00 . 03 Remodelación del foro febrero del 2017.
00 . 00 Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit.
administradora
Rumplestiltskin. ϟ Jenn.
miembros del staff
Beta readers
ϟ hypatia.
aka Kate.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ dépayser
aka Lea.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ youngjae
aka .
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Stark.
aka Cande.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Baneo
ϟ Ariel.
aka Dani.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ ceonella.
aka Cami.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Ayuda
ϟ Ritza.
aka Ems.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Charlie.
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Limpieza
ϟ Legendary.
aka Steph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ chihiro
aka Zoe.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Kurisu
aka Teph.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Calore
aka idk.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Eventos
ϟ ego.
aka Kalgh/Charlie.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Asclepio.
aka Gina.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ mieczyslaw
aka Alec.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Tutoriales
ϟ Kida.
aka Ally.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ Spencer.
aka Angy.
MP ϟ Ver perfil.
Equipo de Diseño
ϟ insxne.
aka Mile.
MP ϟ Ver perfil.
ϟ yoongi.
aka Valu.
MP ϟ Ver perfil.
créditos.
Skin hecho por Hardrock de Captain Knows Best. Personalización del skin por Insxne.

Gráficos por y codes hechos por Kaffei e Insxne.

Lost {audiciones abiertas}

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por tobias. el Dom 22 Dic 2013, 10:39 am

.Alina. escribió:
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Nombre: Allison Thirlwall Worminson
Representante: Jade Thirlwall
Edad: 19 años.
Descripción psicológica: Es cariñosa, carismática, amable, la niña perfecta, o eso solía ser cuando tenía seis años. Su padre la consentía con todo lo que quisiera, la niña pertenecía a la familia más rica de todo E.U. Se a vuelto creída y cree tener el mundo en sus pies, pero cuando sube a ese barco, tiene una charla existencial con ella misma, decide que es ahora de cambiar, que ella tiene que ser diferente, ya que ella siempre había gozado de todo, regresando ya no iba a ser tan creída, o eso ella estaba decidida.
Chico: Niall Horan.
Rol: Niall es un chico humilde y tierno del cual se aprovechan algunas veces pero eso no lo hace cambiar su nobleza. Entra al barco para poder mantener a su madre quien está muy enferma pero cuando entra no sabe que está entrando al infierno. Es demasiado trabajador y se esfuerza siempre por dar lo mejor de sí.
Allison, la chica más rica de todo Estados Unidos, su familia tiene una gran empresa con la cual pueden cumplirle todos sus caprichos no importa cuan idiotas sean. Ella está acostumbrada a llevar una vida perfecta y llena de lujos, pero todo esto cambiará cuando llegue al barco y tenga que trabajar para sobrevivir y pasar hambre.
Escrito tuyo: 

Finally Found You | Parte 1/6:

Finally Found You
Por fin te encontré, no te dejare ir tan fácil.

[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]


-¡Vamos! Solo sera una de tantas fiestas a las cuales hemos ido!


Mi amigo ruloso me trataba de convencer para que fuera a esa fiesta, pero simplemente no quería, me sentía un poco mal de la cabeza y tenia poca fiebre, no estaba en condiciones para salir a media noche y tomar todo alcohol que pasara por mis manos hasta el amanecer.


-Niall, tu siempre me acompañas, claro, además de Zayn, Louis y Liam, pero contigo es quien me quedo a lo último.


Siguió insistiendo, pero yo solo negaba con la cabeza, ¿Acaso mi mejor amigo no comprende que me siento demasiado mal como para quedarme en casa en viernes por la noche? A veces Harry podía ser más terco que una mula, eso nadie lo negaba. 


-Harry, déjalo, se siente demasiado mal como para salir.


Liam dijo a mi defensa, Oh, gracias Leeyum, te debo una. Y con esto, mis cuatro mejores amigos desaparecieron, llame a la pizzeria y pedí una de peperoni. La pizza llegó 24 minutos después, con esto tome un refresco que había en el refrigerador, prendí la televisión y empece a gozar de mi noche solo, a veces, después de vivir con cuatro chicos vigilandote, es duro, por eso cada vez que me encuentro solo lo disfruto. En la tv estaba pasando basura, solo le estaba cambiando sin poner atención, hasta que uno llamo mi atención, se trataba de una película, "La última canción".


¿Por qué su papá tuvo que morir? Esto está demasiado triste pero no puedo dejar de verla, hasta ahora llevo siete rebanadas de pizza y medio refresco... Hasta que tocaron la puerta dos veces.


-Hola, emms, ¿Sabes dónde está el departamento 23A?- dijo una castaña, un momento, yo a ella ya la he visto...


-Si, es el departamento de a lado.- le sonreí


-Oh, gracias, es que hoy estoy un poco distraída con todo esto de la mudanza.- río- Bueno, mucho gusto, ___(tn) Jones.- estrecho su mano hacia mi


-Niall Horan.- agite su mano, pero al momento en el que pronuncie mi nombre se congelo y se puso un poco pálida


-Nia.. Niall, tengo que irme, adiós.


-Adiós.


Se que a ella yo la había visto antes, vamos Niall cabeza hueca, piensa, ___(tn) Jones, me senté en el cómodo sillón y agarre otro pedazo de pizza tratando de recordar. 


Flash Back   15 años atrás.


-Nialler, no recuerdo donde deje el anillo de delfín que me regalaste.- dijo mi mejor amiga de la infancia
-Oh, vamos ___(t.apodo), se que lo encontraras, a mi me ayuda recordar comer.
-Niall, tu solución a todo es la comida.
-Lo se, pero ¿Te digo algo?- le pregunte mostrandole el pequeño anillo
-Oh duende, ¿Dónde estaba?
-En mi casa, la última vez que fuiste lo dejaste.- dije poniéndoselo- Peque, cuando seamos grandes, te daré un enorme anillo.
-¿Por qué Nialler?- dijo intrigada
-Porque tu y yo de grande seremos esposos.
-¿Enserio?- dijo con un brillo en los ojos
-Siempre juntos...

Fin del Flash Back


___(tn) Jones, ___(t.apodo), la peque... Eran la misma persona. Al darme cuenta de esto corrí a la ducha para bañarme (no me digas .-.), me arregle, salí del departamento y toque tres veces a la puerta del 23A y con esto una chica con lentes Ray Ban y un peinado un poco despeinado, castaña, delgada, tez blanca, ojos verdes, me abrió la puerta.

-Ni, Niall, ¿Qué haces aquí?
-Hola peque.

Ficha Aceptada

Me gustó cómo escribes, sólo te recomiendo que no useas .-. y cuando pongas _____ (tn o t.apodo) sólo pongas _____. Todo lo demás está perfecto.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por tobias. el Dom 22 Dic 2013, 10:41 am

MiaElizabeth escribió:
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]


Nombre: Elizabeth Steele.
Representante: Perrie Edwards.
Edad: 19 años.
Descripción psicológica: Carácter y humor indefinido, nunca se sabe de que genio te la puedas encontrar, las personas que la conocen aclaran que solo hay cuatro opciones:
1."Estoy feliz": lo que significa que puedes mantener una buena y sana conversación con ella. En esta clase de humor Beth es simpática y ocurrente, siempre te hace reír con sus ideas locas y aventureras dándole ese aire de pequeña de cinco años. Se comporta con inmadurez y tiende a utilizar mucho el sarcasmo.
2."Estoy bien": aquí la situación cambia, sigue manteniendo su buen humor y simpatía pero notas algo diferente en ella, se torna un poco mas seria y calmada.
3. "No estoy bien": ¡Alerta roja!, Beth no esta bien, significa que estará un poco irritable, cualquier cosa que le moleste o irrite, por mas pequeña que sea lograra que pase a la opción número cuatro.
4."Estoy mal": aquí Beth cambia radicalmente. Violenta, mal hablada, impulsiva, vengativa e hiriente, si la encuentras de ese humor será mejor que retrocedas lentamente mientras puedas esquivar los objetos que te lance para lastimarte y salgas de ahí lo más rápido que puedas. Odia profundamente que la vean llorar, por lo que es normal que se comporte así cuando alguien busque consolarla. Tienes que ser una persona demasiado especial para que Beth te deje verla triste.
A veces puede aparentar ser una chica vacía, pero Beth es buena y gentil, con las personas que lo merecen claro. No le gusta ver a sus amigos o familiares sufrir, puede llegar a hacer miles de tonterías e incluso hacer el ridículo por tan solo sacarte una simple sonrisa. Si no eres una persona de su agrado no hay ningún problema, la vida sigue y Beth te puede ignorar, así de sencillo. Pero si la buscas la encuentras y si le haces algo que la haga enojar o sentirse humillada hay problemas, y graves, se vengara de ti sin importarle las consecuencias que eso pueda acarrear, porque si la humillas ella te humilla el doble, si te burlas ella se burla el doble, si la lastimas ella te lastima el doble, así que por conveniencia es mejor tener a Beth de aliada que de enemiga. No hay poder humano que pueda hacer cambiarla de parecer, desde el principio tienes que dar una buena primera impresión ya que eso definirá como te tratara en el futuro, con ella no puedes enmendar ningún error, si hiciste una tontería desde el inicio que no fue de su agrado, Mia se encargara de recordartelo todos los días de tu vida.
Chico: Zayn Malik.
Rol: Zayn es un chico humilde y tierno del cual se aprovechan algunas veces pero eso no lo hace cambiar su nobleza. Entra al barco para poder mantener a su madre quien está muy enferma pero cuando entra no sabe que está entrando al infierno. Es demasiado trabajador y se esfuerza siempre por dar lo mejor de sí.


Elizabeth la chica más rica de todo Estados Unidos, su familia tiene una gran empresa con la cual pueden cumplirle todos sus caprichos no importa cuan idiotas sean. Ella está acostumbrada a llevar una vida perfecta y llena de lujos, pero todo esto cambiará cuando llegue al barco y tenga que trabajar para sobrevivir y pasar hambre.
Escrito tuyo (spoiler o link directo):
Spoiler:
Capitulo 1
Mia Frost | Niall Horan
Koni



Mi vista se fijó en el horizonte. La puesta de sol lucía hermosa este día, mas a lo lejos la luna comenzaba a apoderarse del cielo, el cual se tornaba de un precioso azul marino. Recargue ambos codos sobre el barandal del balcón y una brisa helada me estremeció. Como un acto reflejo baje las mangas de mi suéter color beige, di un largo suspiro lleno de frustración e impaciencia y me dedique a esperar. Ah seguir esperando.
Los minutos pasaban y yo perdía la esperanza de que el llegará. Era mi cumpleaños y Niall había prometido hacer todo lo posible por venir a verme, pero al parecer no lo había logrado, aunque no me extrañaba, siempre había un motivo por el cual no podíamos estar juntos.


― No vendrá -Dijo una voz masculina detrás mío- Beth.
― Eso no lo sabes -Corregí, sin mirarlo a la cara- el día aún no termina.


Mi hermano soltó una pequeña risa inofensiva ante mi terco optimismo y camino hacia mi, pasando su brazo izquierdo por mi hombro. James era el único que aceptaba, o más bien, soportaba mi relación con Niall. En cambio mis padres y mi otro hermano, todo lo contrario, ellos aborrecían la idea de que una Frost mantuviera una relación con un chico de clase baja. Todos en esa estúpida familia eran iguales: Frívolos y sin sentimientos, interesados solo en lo social y en el dinero, James y yo éramos las tristes excepciones.


― Mamá esta histérica porque te rehúsas a bajar a la fiesta -Hablo James después de una larga pausa.
― Ella sabe la razón por la que no quiero estar ahí -Conteste con resentimiento en mi voz- si no está mi prometido no vale la pena.
― Como tú lo dijiste hermanita, el vendrá.
― Acabas de decir que no lo hará -Recordé, algo confundida.
― En este caso trato de ser optimista por ti, además, ¿Te puedes imaginar la cara que pondría Edward al ver a Niall en la fiesta? -Rio un poco- tal vez hasta lo mata.
― Ni siquiera lo pienses  -Refute- francamente, estoy perdiendo las esperanzas de que algún día él y yo podamos ser felices.
― ¡Vamos Mia! Estamos hablando de Niall, el chico que soporta los malos comentarios de la familia, y además, es capaz de brincar una barda de cuatro metros y espantar a los gorilas que tenemos por guardias, solo para verte a ti. ¡Hasta yo quiero uno así!
― Siempre sabes cómo hacerme sonreír Jamie.
― Jamie es nombre de niña -Se quejó.
― Es un apodo, de cariño -Corregí- no seas macho.
― ¿Soy hembra? -Pregunto, dramático.
― ¡James!
― Esta bien, me calmo, uno que trata de portarse bien con su hermana, trayéndole a su novio a la fiesta y tu poniéndome apodos de...
― ¡Trajiste a Niall! -Chille entusiasmada, pero después tape mi boca por miedo a que alguien me hubiera escuchado.
― Ah eso venia -Contesto- a decírtelo.
― ¿Y porque no lo hiciste desde el principio? -Pregunte golpeando su pecho.
― Me cambiaste el tema -Respondió encogiéndose de hombros.
― ¡Yo no te...! -Pare de hablar, no tenía ganas de discutir- ¿Donde esta?
― Afuera, escondido en los arbustos -Informo- más vale que te apures porque si papá lo encuentra no dudara en sacar la escopeta.
― Gracias James, eres el mejor.


Tome la única chaqueta que colgaba del perchero de la puerta del armario y salí de mi habitación lo más rápido que mis pies pudieron permitirme. A lo lejos cuando me encontraba corriendo por el pasillo pude escuchar que James gritaba algo, o más bien advertía, pero estaba tan entusiasmada y apurada en llegar a donde Niall me esperaba que no le presté atención.
Ah pasos torpes y escondiéndome de los invitados que estaban en una de las estancias de la casa, con miedo a que mi madre o mi padre me descubrieran, pude salir al jardín delantero, acto seguido me adentre en los enormes arbustos que cubrían los ventanales de la entrada y al llegar a mi destino comencé a buscar a Niall con la mirada.


― Niall -Lo llame en susurro- ¡Niall!


El corazón se me cayó a los pies cuando sentí que alguien me tomaba del tobillo y me arrojaba al suelo rodeándome con ambos brazos, pero la tranquilidad volvió cuando escuche su voz, esa dulce voz que hacía que mi corazón saltara como un loco cada vez que la escuchaba.


― Si no te agachas te verán y tendré que irme –Advirtió- por cierto, feliz cumpleaños.


Una sonrisa de tonta enamorada se formó en mi rostro y levante la mirada. Ahí se encontraba Niall, detrás de mí, observándome fijamente con la misma expresión con que yo lo observaba a él.


― Creí que no vendrías -Dije girándome y abrazándolo lo más fuerte que pude.
― Como crees que iba a dejarte sola en tu cumpleaños, te dije que llegaría, cumplí mi promesa.
― Te amo.
― Y yo a ti.


Juntamos nuestras frentes y sonreímos. Esta era una de las pocas ocasiones que podíamos vernos desde que les anunciamos a mis padres nuestro compromiso y ellos se pusieron como locos. Ese mismo día me prohibieron seguir viendo a Niall y me ordenaron terminar la relación, pero yo me rehusé, desde entonces hemos sabido aprovechar el poco tiempo que tenemos para vernos.


― Te traje un regalo –Anuncio, sacando una pequeña caja de su pantalón.
― Niall, no era necesario, con tu presencia me basta.
― Solo ábrelo.


Tome la pequeña caja entre mis manos y le quite el moño rojo que la cubría. Tan solo la abrí mis ojos se iluminaron: era un reluciente anillo de compromiso con un enorme diamante incrustado en él, sentí que mis mejillas comenzaban a mojarse y mire a Niall, debió haberle costado meses de trabajo, este tomo mi mano y lo coloco en mi dedo dándole un beso al final.


― Ahora podemos decir que es oficial –Aclaro- con esto quiero que sepas que no dejare que nadie nos separe. Les demostrare a tus padres que valgo la pena.
― No lo necesitas –Dije secando mis lágrimas- con que yo sepa que me amas me conformo.


Nos abrazamos de nuevo y segundos después, pase mis manos por su nuca para acercarlo más a mí, estuvimos a puntos de besarnos cuando un fuerte grito nos sobresaltó a ambos, grite en mi interior, rogando que no fuera quien creía que era pero al parecer solo logre invocarlo.


― ¡ELIZABETH! -Chillo mi padre azotando la puerta de la entrada y acercándose peligrosamente.
― Esto no es bueno -Advertí levantándome del suelo- escóndete antes de que te vea.
― No Beth, no voy a huir, tus padres tienen que entender que...


No pudo terminar su frase porque cayo nuevamente al suelo gracias a un brutal golpe que mi padre le propino en la mandíbula. Quise acercarme pero un fuerte brazo me tomo por la cintura y me levanto por el aire impidiendo que me acercara a Niall.


― ¡Niall! -Grite espantada al notar que no se movía- ¡Suéltame Edward! -Rogué forcejeando.
― ¿Cómo te atreves a regresar a mi casa después de la advertencia que te di? -Pregunto mi padre, esta vez, dándole una patada en el estómago.
― ¡No lo lastimes!
― ¡Cállate! -Ordeno.
― ¿La llevo adentro papá? -Pregunto Edward.
― No -Le contesto- quiero que vea lo que le are a este malnacido por haberme desobedecido.
― ¡Por favor! -Suplique con lágrimas en los ojos- ¡Papá, no le hagas nada!


Ah pesar de mis gritos y suplicas no me escucho, siguió pateando a Niall en el estómago y golpeando su rostro. Mis ojos estaban viendo una completa masacre, y lo peor de todo era que a mi hermano y a mi padre parecía divertirles.


― ¡No vuelvas a acercarte a mi casa, ni a mi hija! ¡¿Escuchaste?! -Pregunto, a lo cual no recibió respuesta, cosa que lo enfureció más y le costó a Niall una patada en el rostro- ¡No te escuche!


No lo resistí más. Con el tacón de mis botas le di a Edward una patada justo en la entrepierna, este me tiro al suelo preso por el dolor y yo me arrastre hasta Niall tomándolo en mis brazos. Estaba desecho y su nariz, frente y boca sangraban con exageración al igual que las heridas en sus brazos.


― Todo va a estar bien amor -Comencé a decirle, pero las lágrimas no me dejaban hablar con claridad- solo no te duermas, quédate conmigo.
― Edward, levántate del suelo, Elizabeth, entra a la casa, los guardias se encargaran de sacar a esta escoria de aquí -Ordeno.
― Déjame llevarlo a un hospital -Suplique.
― ¡Ah la casa dije!
― ¡No papá!
― ¡Ah mí me obedeces! ¡Levántate Edward y llévate a Mia!


Como pudo, mi hermano saco fuerzas para levantarse, quitarme las botas y tomarme en brazos. Este en contra de mi voluntad me llevo hacia la casa donde los invitados de mi madre veían la escena atentos, pasamos por la estancia y todas las miradas se posaron en mí. Lloraba y gritaba sin importarme absolutamente nada más que Niall.
Edward me llevo hasta la biblioteca por órdenes de mi madre y me soltó, al instante me paré e intente salir, pero mi hermano bloqueo la entrada.


― ¡Basta Elizabeth! -Ordeno Edward tratando de detenerme- Mamá está furiosa, tus invitados vieron todo el show que montaste.
― ¡Los odio a todos! –Grite lo más fuerte que pude con toda la intención de ser escuchada y causarle más vergüenza a mi madre.


De pronto la puerta se abrió y James entro a la biblioteca, trate de salir pero Edward fue más rápido y cerró la puerta con llave. Derrotada, me tumbe en uno de los sillones y lleve ambas manos a mi rostro para continuar llorando, James se acercó a mí y me abrazo.


― Fue horrible -Comencé a hablar- papá lo golpeo y Niall sangraba por todas partes.
― Jamás los dejaran en paz si no huyes con el Beth -Propuso James.
― ¡Que tonterías le estas diciendo! -Inquirió Edward alejando a James de mí- ¡¿Cómo puedes...?!
― ¡No es ninguna tontería Edward! -Se defendió- ¡Lo único que están logrando es que Beth los odie!
― Lo hacemos por su bien.
― Si claro, ¿Por su bien golpearon a Niall?, ¿Desde cuando te crees el hermano sobreprotector?.


La puerta se abrió de nuevo, interrumpiendo la pelea entre mis hermanos, eran mis padres y no venían justamente a hablar con serenidad. Tampoco yo, así que furiosa y cegada por el enojo tome fuerzas y le di una fuerte cachetada a mi padre, recibiendo una yo casi al mismo tiempo por parte de mi madre.


― ¡¿Qué te pasa Elizabeth?! -Grito ofendida- ¡No sabes la vergüenza que pase gracias a ti con todos tus invitados!
― ¡Te denunciare Finnick Frost! -Le grite a mi padre ignorando por completo el comentario de mamá- ¡Esto no se va a quedar así!
― ¡Ah mí no me vas a amenazar! -Me contestó.
― ¡Demasiado tarde!, me da repugnancia ser tu hija. Eres un ser humano vil y sin sentimientos ¡Que solo se preocupa por sus propios intereses! -Dije con rencor y odio en mis palabras- ¡¿Dónde está Niall?!
― Donde debe de estar -Hablo Edward- en la calle.


El simple comentario que salió de los labios de mi hermano hizo que la sangre me hirviera y tomara uno de los libros estrellándoselo tan fuerte en la cara que seguramente le rompí la nariz.


― Un día de estos voy a desaparecer -Aclare mirando a mi padre ya que mi madre había ido en rescate de Edward- y ese será el día en el que todos ustedes se arrepientan de todo el daño que me han hecho.


Salí de la biblioteca a paso rápido, dejando a toda mi familia detrás y subí las escaleras para llegar a mi habitación. Sin siquiera saberlo James comenzó a perseguirme, pero no lo deje entrar, cerré la puerta con seguro y como pude moví uno de los muebles para tapar la entrada.
Tenía que hacer esto rápido, iba a irme, no quería estar ni un minuto más en esta casa, tome mi celular y note que tenía cinco llamadas pérdidas de Niall, sin pensarlo dos veces marque su número.


― Amor, ¿estás bien?, ¿te hicieron algo? -Pregunto preocupado, en su voz se podía escuchar el dolor que sentía.
― Me iré de la casa Niall -Respondí- no pienso quedarme ni un minuto más, me iré contigo.
― ¿Estas segura?
― ¿No quieres?
― Nada me haría más feliz.
― Entonces, quédate donde estas, dame 10 minutos para salir de la propiedad, después te llevaré a un hospital -Ordene.


Colgué y apague el celular dirigiéndome al baño para arrojarlo al escusado, así se mojaba y dejaba de servir, ya no tendrían como localizarme. Salí del baño y abrí el armario, tomé una mochila y metí un poco de ropa, en el espacio que quedo guarde un poco de dinero que tenía ahorrado para alguna emergencia, después me coloque unos tenis y la mochila, salí al balcón y mire mi habitación, esta sería la última vez que estaría en este lugar, no lo extrañaría mucho. Me pase al otro lado del balcón y de repente alguien comenzó a tratar de abrir la puerta.


― Beth, abre, soy James -Pidió- solo quiero hablar contigo.
― Te voy a extrañar -Le dije en tono de despedida.
― ¡¿Que estás diciendo?! ¡Elizabeth Frost! -Grito alterado- ¡No hagas una locura!
― Adiós James.


Cerré los ojos para tomar valor y salté.

Ficha aceptada

Escribes perfecto, srsly y amé la descripción. Suerte.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por tobias. el Dom 22 Dic 2013, 10:42 am

LuciaLdemalik escribió:Lo siento por no enviarte la ficha mañana te la envio bye ;)
No importa, la espero.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por Invitado el Dom 22 Dic 2013, 10:44 am

AnaPaulaHoran escribió:
Ficha Aceptada

Me gustó cómo escribes, sólo te recomiendo que no useas .-. y cuando pongas _____ (tn o t.apodo) sólo pongas _____. Todo lo demás está perfecto.
Gracias por el consejo, lo tomare en cuenta.
Invitado



Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por tobias. el Dom 22 Dic 2013, 4:05 pm

.Alina. escribió:
AnaPaulaHoran escribió:
Ficha Aceptada

Me gustó cómo escribes, sólo te recomiendo que no useas .-. y cuando pongas _____ (tn o t.apodo) sólo pongas _____. Todo lo demás está perfecto.
Gracias por el consejo, lo tomare en cuenta.
Por nada.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por CataMalikHoran el Dom 22 Dic 2013, 4:13 pm

Holo!!ame la idea a si que voy a audicionar:3me llamo Catalina llamame como quieras:)en un ratito te dejo mi ficha:)
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por CataMalikHoran el Dom 22 Dic 2013, 4:48 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]     
Tom Odell| Emily Beha



• Nombre y apellido:  Emily Estefania Beha Erichesen(Effy)
•Representante:Freja Beha

• Edad:21
• Perfil psicológico:Mas que loca es excéntrica, todo lo que la rodea es extraño, desde la ropa, hasta la música, pasando por su moto y su apartamento, desde carabelas y alas  ella dice haber nacido en la época equivocada, tal vez sea cierto, ella como muchos dicen es sarcástica y grosera, es en algunas veces una mala persona, pésima para dar consejos, buena para matar a quien le hace daño a sus seres queridos.Una de las grandes pasiones de Emily es la música rock. No en vano, desde pequeñita su máxima ilusión era ser cantante de un grupo de rock. Con la llegada de la adolescencia se dió cuenta que su voz no era todo lo adecuada para adentrarse en el terreno musical.
•Chico:Tom Odell.

• Rol:Tom es un chico antisocial que tiene miedo de las chicas, de ser rechazado por ellas. Rara vez habla con alguna y siempre permanece entre las páginas de un libro. Jamás ha hablado con alguna chica que no sea parte de su familia y si lo hace titubea y se pone nervioso. 
   Emily es la clase de chica segura de sí misma y sabe que puede lograrlo todo, jamás duda de sí misma y sabe que es hermosa y perfecta. No le gusta que le digan que es fea, recibe bastantes cumplidos lo que hace que le aumente el ego.






Anorexia(Diana & 1D):

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Sinopsis

Antes de decirles mi nombre les voy a decir quién soy. O quién no soy mejor: no soy normal. No soy una chica a quien las cosas le fueron difíciles en la vida, nunca me tocó sufrir problemas de dinero, ni problemas de divorcios de padres, ni problemas escolares, digamos que siempre tuve una vida lo suficientemente calma como para aburrirme hasta límites insospechados. Lo cual no quiere decir que haya tenido una vida perfecta: muy por el contrario: creo que tanto aburrimiento y tanto “no pasa naranja” 


El tema es que en vez de jugar a las Barbies yo leía cuentos. Infantiles y no tanto. Recuerdo tomar los libros que mis padres dejaban olvidados encima de mesas o pianos. Pero por sobre todas las cosas: no tenía amigas. Literalmente y no estoy exagerando, no tenía una puta amiga. Siempre fui demasiado buena, creo que ese fue mi problema. Lo que decían de mí me afectaba absolutamente demasiado y, seamos sinceros, los comentarios de los infantes pueden ser muy destructivos. Sobretodo si tenés doce años y pesas 64 kilos.


Sí. 64 kilos. Medía poco más que un ficus enano y ya pesaba más que mi viejo. Era candalosamente gorda. Abominable. Bueno, no tanto, pero esa imagen pensaba YO que los DEMÁS tenían de mí. Hasta hace poco creí que mi imagen personal era buena, que mi autoestima era elevada y reposaba en límites correctos o esperados. Pero después me di cuenta de que no era que no tenía amigas porque era gorda: sino que era gorda porque no tenía amigas. Espero que se entienda. Es decir, no me gusta explicar mucho todo. Soy más de tirar y esperar a que se entienda, pero como recién estamos empezando, prefiero explicar, solo por las dudas. En realidad yo no me veía mal, pero sí me sentía mal entonces todo lo que hacía era COMER. Mis compañeras del colegio jugaban a la soga y yo comía, mis compañeros jugaban fútbol y yo comía, ellos eran perfectos alumnos y yo comía. Mientras ellos juntaban flores yo me enamoraba estúpidamente de Harry Styles, un compañerito con anteojos que nunca me iba a dar bola. Simplemente porque pesaba 64kgs y seriamente: porque era rara. Y sí. Era la preferida de los profesores, nunca faltaba a clases, me pasaba los recreos caminando sola por el colegio sin emitir palabra y tocaba piano como los dioses.


Una nena que creció leyendo Bécquer mientras sus compañeras jugaban a ver quién se pintaba los labios del color más lindo, no es normal. Y nunca invité a una amiga a mi casa, nunca, nunca, nunca. Nunca me llamaron por teléfono (quizás de ahí mi quasi- fobia telefónica). Pero no exagero. Creo que ni yo me sabía mi teléfono de memoria. Bueno, era rara, simplemente, atrozmente rara. No solamente porque no tenía los mismos hábitos que todas las demás sino que era bastante acomplejada gracias a mis viejos y compañeritos del colegio.


Dos ejemplos rapidísimos:
Verónica. ¡Cómo olvidarte! En algún momento pensé que era mi amiga. Resultó ser una imbécil, como todas las demás. Y además, protagonista de uno de los peores recuerdos del maldito primero colegio al que fui. Ella delgada y morena. Yo cuasi obesa y blanca como los dientes de mi gato. Una profesora pidió a alguno de los alumnos que le alcanzase por favor la guitarra que estaba detrás de un mostrador de madera. Para acceder a la guitarra había que pasar por un estrecho (bueno, no tan estrecho) espacio entre pared y mostrador. Yo, voluntariosa y alumna predilecta, me levanté para alcanzar la guitarra y sucedió lo obvio. No pasé. Era un tanque, admitámoslo. Verónica, morocha, graciosa, con una sonrisa resplandeciente y delgada.


¿Qué más puedo agregar? Slim es una empresa de farsantes que dicen que te hacen adelgazar con geles y masajes extraterrestres y Verónica es una pelotuda por cantar esa canción con una chica obesa al lado. Y alcanzó la guitarra. Y yo me puse colorada. Y a llorar, supongo. Invento, porque no me acuerdo. Es imposible, si me acordara de todas las humillaciones por las que pasé no tendría que estar viva en este momento. Bueno, como si no hubiera intentado auto-eliminarme.


Louis. Esta es la peor. Todavía no les conté pero me cambié de colegio cuatro veces. Verónica y Louis pertenecen a mi primer colegio. Yo ya me había cambiado al segundo colegio pero como mis primas seguían yendo al primero, decidí pasar a visitar. Sobretodo porque después de intentar convencerme para que no me cambien las maestras no tuvieron mejor idea que pedirme que las fuera a visitar. Entonces fui al maldito Pedagógico y sentí el olor de la humillación. Estaba más gorda que nunca. Me habían crecido unos pechitos de grasa que eran bastante desagradables. Era verano pero tenía vergüenza de mostrar mi cuerpo entonces tenía una remera de mangas largas. Todavía no usaba corpiño así que mis tetitas eran absolutamente antiestéticas. Me sofocaba el calor. No miento, me sofocaba. Entré sigilosamente al aula y no había nadie. Fui al patio y los vi a los chicos jugando al fútbol: sorpresivamente estaban acompañados de las chicas. En mi cabeza y hasta ese momento siempre había sido muy femenina, o al menos creía que lo era. No se me cruzaba por la cabeza la idea de jugar al fútbol, eso es cosa de hombres. Me invitaron a jugar y me negué (otra vez excluida). Me quedé sentada cortando pastito del patio del colegio; y digo patio para no tener que explicar que eran varias hectáreas de hermoso parquizado, lleno de árboles, pinos y demás. Después todos se fueron a trepar árboles: peligro. No sé trepar árboles. Es decir, sí sé, pero nunca me animaba. Tenía la estúpida idea de que el árbol no iba a poder soportar mi peso. Y de hecho... sentía que las ramas se derretían debajo de mí. Es por eso que otra vez, mientras todos los demás subían a los árboles y jugaban a ver quién llegaba más alto, yo quedaba excluida. Abajo. Con las hormigas. Y los seres humanos arriba. Y yo abajo.


El tema es que después se cansaron de los árboles y caminamos todos juntos por entre los árboles arrancando hojitas y pastos y buscando flores de sapo (así les llamábamos a las amarillas chiquitas q apestan). Me sentía bien. Todos estábamos abajo. Cuando de repente Enrique no tuvo mejor idea que hacer un comentario filoso. ¿Ya les dije que me gustaba Enrique? Por eso cuando me miró y abrió la boca mi corazón se empezó a mover con más ganas (además de que estaba caminando a una velocidad considerable para mis 64 kgs. de grasa). Louis me miró y me dijo: “Y pensar que cuando éramos chicos eras la más linda. Eras hermosa”. Yo me sonrojé y dije bajito “gracias”. Entonces Louis prosiguió: “¿Cómo cambia la gente, no?”.


Mi mundo se disolvió. Esperé unos cuantos minutos antes de ponerme a llorar. Esperé estar sola, claro. Quizás si alguna vez después de este libro me cruzo de nuevo con Louis o Verónica o alguno de los otros, me digan que no recuerdan para nada estas anécdotas. Así es el ser humano: subjetivo y con memoria selectiva. No recuerdo mucho acerca de ese colegio ni de sus integrantes; pero cuando mucho después me preguntaban por qué era anoréxica y no me creían que había sido gorda, yo pensaba para mis adentros: “ja... pregúntenle a Verónica o a Louis”.


Y siguiendo con mis traumas, recuerdo a mis viejos. No es que nunca me hayan apoyado, nada que ver. Siempre dispuestos a ayudarme y cumplirme los caprichos. Soy la perfecta caracterización de la hija única de padres de clase media-alta argentina con descendencia italiana y española. Bueno, hija única fui hasta los 5 años cuando se le ocurrió nacer a mi hermano. En fin, la cosa es que nunca dejé de ser hija única, no porque mis hermanos no existieran sino porque yo tengo siempre diferentes necesidades. Me llevo 5 años con mi hermano y 6 con mi hermana, es decir: nuestras necesidades son diferentes.


~Flashback~


Sentados a la mesa mis viejos, mis hermanitos y yo. 13 años tenía en ese entonces. Seguía pesando 64, claro.


“dejá la mayonesa”- dijo papá
“¿por qué?”- pregunté inocentemente.
“porque engorda mucho”- me dijo.


En aquel momento mi mente infantil no me dejó leer entre líneas pero el episodio fue lo suficientemente perturbador para que 9 años después lo siga recordando. Mi papá me estaba diciendo que estaba gorda, pero como siempre en mi casa: las cosas no se dicen directamente. No sabemos decir las cosas directamente, es decir: adentro de mi casa. Porque afuera cada uno tiene una personalidad completamente diferente. De todas maneras, no quiero irme por las ramas porque es lo que siempre hago y voy a terminar el capítulo hablando de lo mucho que me gusta hablar en inglés o andar a caballo, en caso de que me gustase. De hecho, me gusta. Pero es otro tema.
Vuelvo con mis viejos. No, mejor hago un capítulo aparte de aquello. Aquella noche no dejé la mayonesa pero tampoco dejé de pensar en la cara de mi mamá mirando comer mayonesa casi son asco y arcadas y en por qué ella siempre, siempre, siempre comía ensalada. Lo que nunca me cuestioné era por qué ella era esquelética y yo obesa. No lo tenía en cuenta, yo estaba bien. El tema es que mis viejos me tiraban abajo. Me decían qué tenía que comer y qué no. Se empezaron a preocupar por mi aspecto físico pero jamás se preocuparon porque yo no tenía amigas o porque leía demasiado o porque no recibía llamadas telefónicas ni quería festejar mis cumpleaños. Esas cosas parecían no interesarles y se escudaban bajo la oración: “es que es una nena especial”.


Especial. Eso fui siempre, o al menos eso escuchaba que se hablaba de mí. Eso me hicieron creer, o eso querían que yo escuchara, o eso querían que los DEMÁS escucharan.
Especial. Entonces me hacían tomar clases de piano. A los 5 años mi abuela (mamá de mi mamá y concertista) me empezó a llevar a sus clases de piano y poco después empecé a tomar clases. No es por ser vanidosa pero era muy buena. Aprendía las notas de memoria, tanto que nunca tuve que aprender a leerlas en un pentagrama (algo que más tarde me costó caro cuando quise retomar el tema del piano). Así me podía aprender sonatas, sonatinas, o conciertos enteros de memoria. Me cansé de escuchar que tenía un oído increíble y que si me dedicaba a eso iba a llegar muy lejos. De hecho, sí. A los doce o trece años di un concierto donde toqué algo de Chopin, Bach o el boludo de turno. Tengo esa parte de mi vida tan borrada que dar detalles sería mentir burdamente. Lo cierto es que tengo el folleto de mi concierto en algún lugar de mi placard y también es cierto que estoy demasiado cómoda en este momento como para ir a buscarlo. Si estuviera la empleada doméstica le pediría que lo busque por mí. Aunque no estoy segura de que sepa lo que es un folleto de esta índole. Además es una metiche y me va a preguntar para qué lo necesito y me va a preguntar por qué ya no toco piano y no suelo darle explicaciones a la gente. Así que mejor no le pido nada. Aunque ni siquiera está, pero si estuviera acá tampoco le pediría algo. De todas maneras es un dato estúpido. ¿Qué importa?


No solamente era una excelente alumna de piano, sino que era el orgullo de mi familia. Mis hermanos eran todavía demasiado chicos como para tocar un instrumento (y a decir verdad, nunca les exigieron demasiado) así que yo era el tentempié de la casa. Siempre que venía algún invitado me pedían que toque una invención de Bach o alguna sonata, lo cual no me gustaba ni un poco, pero lo hacía. Me querían porque tocaba piano, estaba bien, tenía que hacerlo. 


Además de piano me mandaron a tomar clases de tenis. Ahora deduzco que querían hacerme bajar toda la grasa. Así que tomé clases durante mucho tiempo y era buena. ¿Ven? Eso es lo que siempre me molestó: ser buena en todo lo que quería hacer, o mejor: en lo que me mandaban hacer. Porque si apestaba quizás me dejaban dejar de hacerlo pero era muy buena en todo.
Mis habilidades eran muchísimas: danzas, bailes de todos tipos, tenis, piano, natación, inglés. A los nueve años empecé a estudiar inglés y poco más tarde a nadar en un club. Era excelente en inglés y mucho más buena en natación. Pronto empecé a competir en torneos y gané todas las competencias. Excepto una. Y me acuerdo que mi “rival” era una chica mucho más grande que yo. No estaban bien definidas las categorías, no había forma de que le ganase a ese delfín de dos metros de altura. Perdí y no volví a nadar en ningún torneo. Sí, tengo miedo al fracaso. Por eso odio los exámenes y odio que mucha gente lea este libro y pueda criticarme. Pero con el tiempo y con los retos de mi vida me di cuenta de que lo que piensa la gente no me interesa, o que al menos puedo fingir que no me interesa y puedo hacer que la gente crea que soy autosuficiente. Lo cierto es que me interesa por demás de la línea de lo normal o esperado. Sí, claro. Siempre excediendo esa línea. Esa soy yo: Diana, la que excede los límites de lo normal. Pocas veces para bien.
"te odio a ti y a tus estúpidas reglas"



Última edición por CataMalikHoran el Lun 23 Dic 2013, 6:40 am, editado 2 veces
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por Tattoo el Dom 22 Dic 2013, 5:03 pm

audiciono para Louis y Eleanor ^^
"te odio a ti y a tus estúpidas reglas"
ya dejo mi ficha en un rato.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por Tattoo el Dom 22 Dic 2013, 5:10 pm

y por cierto CataMalikHoran creo que tu mensaje daña la estética del foro :s si son códigos ten cuidado como le usas.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por Tattoo el Dom 22 Dic 2013, 5:26 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
❤Nombre:  Bice Gallagher
❤Representante:  Eleanor Calder
❤Edad: 18 años.
❤Descripción psicológica: tímida y reservada, dulce con las personas de su mismo sexo, es callada y siempre prefiera pasar desapercibida, odia ser el centro de atención. Aun así es una persona noble y valiente, claro cuando la situación lo amerita. Es honesta y muy sonriente, algún inmadura y en cuestión de sobrevivencia es algo débil, pero inteligente.  Le gusta bailar y la vergüenza que le da que alguien la mire haciéndole es muy común, Bice o también conocida como Beatriz es un angel, una joven que lo único que quiere es volver a casa con su hermano. Y la característica principal de nuestra querida Bice es lo llorona que resulta ser, una miedosa experta y que lo único que necesita es un poco de protección.
❤Chico: Louis tomlinson
❤Rol: Ella es la chica más tímida e ignorada, siempre trata de ocultarse de todos y no quiere ser reconocida por nadie. Pero cuando su hermano enferma gravemente se ve obligada a ir al barco y trabajar como bailarina, bailando con hombres y cumpliendo sus placeres.
El es un chico mujeriego y millonario que puede pagar el cuerpo de cualquier chica no importa lo inalcanzable que sea, siempre consigue lo que quiere, en especial cuando se trata de mujeres. Es coqueto y seductor, y con su perfecta sonrisa y cuerpo seduce a muchas chicas dejándolas rendidas a sus pies. Entra al crucero para conocer chicas, pero no esperaba enamorarse de ella.


escrito:
"Libre en otoño"


Tuve que abrazarme a mí misma para evitar que el frio siguiera recorriendo mi cuerpo, desde las tinieblas de la noche alguien empieza a descender la temperatura.
Mis dientes empezaron a castañar, mis labios estaban quebrados y seguramente ya habían perdido su tono rosado para adoptar algún morado o azulado.
-maldi…cion-susurre
Las noches en esta prisión siempre me han parecido horrendas y escalofriantes.
Llenas de gritos y palabras inmorales, a veces se me olvida el motivo por el que estoy aquí, el motivo por el que fui encerrada y se me vio arrebatada mi libertad… luego recuerdo lo que soy y no puedo evitar sentirme mal.
Han pasado 4 años, 11 meses, 3 semanas y 4 días.
Así es solo me quedan 3 días para aquello que tanto anhelo… mi dulce libertad.
Lo que he esperado desde que tenía 19 años. Creo que en parte he tenido suerte o un poco de ayuda.
Mi verdadera condena era de 10 años pero el juez se apiado de mi o mejor dicho de mi encantadora y atractiva madre. Estoy segura que aquel imbécil me redujo la condena por que mi madre le parecía “apetecible”.
De una u otra tengo que aceptarlo… su atracción asía mi madre me libro de 5 años más.
-Sacadme!!! Soy inocente- se escuchó desde una celda vecina
“inocente” que palabra tan sencilla y sin embargo tan hermosa… como me gustaría decir que soy inocente, pero la verdad fue la que dijo aquel hombre en la corte.

- nosotros el jurado encontramos a la acusada “culpable” de homicidio en primer grado-
-Cher Lloyd se le condena a 5 años de prisión en la penitenciaria de Shaw, sin derecho a fianza, caso cerrado-

y dicho aquello golpeo el martillo que inundo la sala en un gran estruendo y estallido. Un simple golpe que hizo que mi madre se soltara en llanto y que mi maldito novio se levantara de su asiento y se pusiera a gritar como loco estupideces sin sentido.
Maldita la hora en que me enamore todo esto es culpa de aquel estúpido y asqueroso sentimiento.
Todo es culpa de él, de mi novio y de su maldita traición.
Esa perra tuvo la culpa y la verdad es que no me arrepiento de nada.
Merecía morir y yo fui la loca que se encargó de aquello. Yo fui la clavó el cuchillo en su estómago y se ensucio la manos de sangre.
y a pesar de ser mi amiga y casi mi hermana no tuve consideración alguna de esa mujer!!, hice lo que hice y ahora pago por ello.
En 3 días saldré aquí… para entonces será otoño.
¿otoño?
Es verdad será otoño en 3 días.
Comenzará otoño en 3 días.
Cuando estaba libre y era más pequeña amaba el “otoño” las niñas de mi edad preferían la primavera, la época en la que todo florecía y se llenaba de color… pero para mí el otoño era más lindo y bonito.
Me gustaba ver como los arboles iban tomando aquellos colores, marrón, rojizo y aquel amarillo sin brillo.
Tan encantador y tan seco ala vez. Yo siempre he amado el otoño y llámenme loca si quieren pero estoy segura que el otoño también me ama.
Y segura estoy que ahora solo tengo el amor del otoño y de sus hojas caídas sin vida.
Pues perdí el respeto y el amor de mi madre y amigos en el momento en el que decidí matar a la amante de mi novio.
Mi novio… Carl seguro me ha de odiar y de maldecir día a día…
Como le amo… a pesar de todo lo que ha hecho no puedo negar que aún le amo.

~&~

-que pasa Cher, ¿Por qué esa cara?-pregunto Anna una interna rubia. la conocí aquí ase 3 años. Esta aquí por prostitución.

Ambas llevamos bandejas de comida, nos apuramos a sentarnos en una mesa junto con otras presas.
Después de un tiempo decidí contestar su pregunta

-pasado mañana salgo de aquí y… no tengo idea de a dónde ir- confesé insegura.
-¿Cómo que no sabes?- hablo ella- Facil, a casa.- dijo con una de sus hermosas sonrisas
Baje la cabeza
"¿y donde es eso?" me pregunte a mi misma
Mi madre no me recibirá, pues durante 5 años no ha venido a visitarme ni si quiera se ha dignado de llamarme y no la culpo seguro cree que soy una bastarda.

~&~

Mañana es el día de mi salida, mañana comienza otoño y también recupero mi libertad… durante 5 años nunca he visto un árbol durante otoño, las paredes de la prisión me lo impide, las cercas y las puertas no me dejan, los muros evitan que mis ojos se deleiten con lo que los mortales llaman “otoño”.
Esta noche ha sido igual que todas fría, con gritos, sola y tenebrosa.
No, miento esta noche ha sido la peor noche de todas… la mas fría, la mas sola y la mas tenebrosa.
He tenido pesadillas incontrolables, todas las pesadillas que no he tenido en 5 años se mezclaron en esta espantosa noche. Todos mis fantasmas y remordimientos me inundaron en aquella noche… mis miedos, mi llanto, mi dolor y mi culpa apareció en aquella noche.
Soñé con aquel acto, con aquella escena que marco mi vida y por la cual me aprisiono en este lugar, el arma… la víctima y la asesina.
Después de aquel recuerdo ya no pude dormir y me la pase llorando el resto de la noche…
¿Por qué me traicionaste?… ¿porque Carl?… ¿acaso no me amabas?… ¿no era yo lo suficiente?… maldito... ¡maldito! y mil veces maldito

~&~

La mañana se ha hecho presente… mi tiempo ha terminado… ya soy libre.
Es hora de enfrentarme al mundo.
La puerta de mi celda se abre… un guardia me escolta hacia una oficina donde me entregan mi ropa y mis pertenencias, después de cambiarme me escoltan asía la salida. Veo a Anna por última vez esta tras la cerca y muy lejos de mi… solo puedo despedirme con mi mano… ella me devuelve la despedida y grita

-Adiós Cher!,! Nos vemos afuera-dice con una enorme sonrisa- algún dia-dice con un tono apagado

-Hey!!- la llamo- te esperare en esta puerta… Juro que me veras-dije animando su ilusión

Sin mas atravieso la puerta de metal y los guardias me sueltan de los brazos y se alejan… la puerta de la prisión se cierra y no puedo evitar sentirme triste y sola. En la prisión tenia a Anna y tenia comida y cama. Ahora ya no tengo nada… nunca crei que el ser libre no me gustara.
Mis ojos empiezan a llenarse de lágrimas y veo asía el frente con la esperanza de ver a mi madre o incluso a Carl, pero no… no hay nadie mas que el simple otoño.

Inesperadamente sonrió… después de 5 años por fin me encuentro con un otoño. Con un dulce y lindo otoño.
Camino hacia el frente en dirección al bosque… adentrándome en el otoño. No se que are ahora… pero no importa… soy libre y es otoño… ¿que mas puedo pedir?.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por tobias. el Dom 22 Dic 2013, 6:28 pm

[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] escribió:Holo!!ame la idea a si que voy a audicionar:3me llamo Catalina llamame como quieras:)en un ratito te dejo mi ficha:)
Si, ya la vi, ahora la leo, linda.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por CataMalikHoran el Lun 23 Dic 2013, 6:42 am

@ngel99 escribió:y por cierto CataMalikHoran creo que tu mensaje daña la estética del foro :s si son códigos ten cuidado como le usas.
Lo siento nno me habia dado cuenta, es que me habia conectado desde mi Iphone u.u pero ya la arregle
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por darkness. el Lun 23 Dic 2013, 7:39 am

Ok luego de debatir horas con mi almohada acerca de si iba a audicionar me he decidido. DIOS MIO QUE GENIAL IDEA. Verdaderamente es perfecta. Y PARTICIPARE CON MI HAROLD COMO HAGO SIEMPRE. Ok ahora te dejare todo los requisitos pedidos y luego la ficha -NECESITO EDITARLA-. Espero que te guste ... dios, nisiquiera se por que papel audicionar. ME MUERO. Estoy tan entusiasmada. ME ENCANTARIA QUEDAR. Bueno en fin creo que te estiy volviendo loca asique ... ME CALLO y te dejo tranquila. Besotes
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por darkness. el Lun 23 Dic 2013, 8:03 am

HELLO ANN
"te odio a ti y a tus estúpidas reglas"


[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen][Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Nombre: Celeste Benson
Representante: Barbara Palvin
Edad: (de 18 a 25) 18
Descripción psicologica: Ella es una chica rebelde , ama defender lo que es suyo y por ello pelea hasta la muerte .Le gusta estar en perfil medio , sabe mucho de los demás y los demás no saben mucho de ella .No es muy abierta , no le gusta que vean como es , por eso muestra una actitud dura y fuerte ... aunque por dentro no lo es ella es frágil , le afecta todo pero lo reprime y lo deja guardado en una caja de cristal que por momentos se rompe y suelta en tristeza y odio .Siempre intenta animar y escuchar a los demás , porque sabe que ellos podrán ayudarla cuando no este bien .Varias veces se cayo y supo levantarse con firmeza .Es decidida , le gusta tener la ultima palabra .Aprende de sus errores , es humilde y algo orgullosa de sus logros .Intenta ser independiente , no le gusta demostrar debilidad , ama hacer las cosas por si misma aunque aveces la salgan mal y no lo reconozca. Frente a los chicos es provocativa y conquistadora , pero no es ninguna fácil , apenas le presten un poco de atención ella se vuelve el problema mas difícil de su vida ,los ignora quiere que luchen con ella porque no es una muñeca desechable , ya lo han hecho varias veces y no quiere mas ser el objeto de nadie .Por lo general es de relaciones serias , si viniste a buscar otra cosa es mejor dar la vuelta .SI es un chico atractivo y que le guste ella se pone roja y nerviosa .En su grupo de amistades no tiene elecciones , ama tener amigos nuevos con historias nuevas ,pero cuidado con tocar su pasado porque como mencione la caja de cristal se rompe y saca su tristeza afuera . Cuando se siente incomoda no pasa desapercibida comienza a mirar a todos lados buscando algo interesante que la saque de la situación .No le gusta que las personas sean de hablar mucho , le molesta demasiado ya que ella es una persona muy callada y aveces solitaria .Si debe defender a sus amigas es capaz de dar su vida por ello ya que es lo único que tiene .Aveces insulta pero con cariño y solo a sus amistades , nunca la veras insultando a un mayor .Con ellos habla cual princesa , con respeto y con las palabras que si eres su amigo nunca creerás escuchar . Cada día lo vive como el ultimo porque la vida es corta y el cielo es el limite , y nada la puede parar hasta llegar a ello
Chico: Harry Styles
Rol: En spoiler ☻
SHUPEL ROL EN SPOILER:
¿? es un chico antisocial que tiene miedo de las chicas, de ser rechazado por ellas. Rara vez habla con alguna y siempre permanece entre las páginas de un libro. Jamás ha hablado con alguna chica que no sea parte de su familia y si lo hace titubea y se pone nervioso.

¿? es la clase de chica segura de sí misma y sabe que puede lograrlo todo, jamás duda de sí misma y sabe que es hermosa y perfecta. No le gusta que le digan que es fea, recibe bastantes cumplidos lo que hace que le aumente el ego.

Escrito tuyo (spoiler o link directo): Es el prologo de un proyecto de novela. SOLO ESO.
AQUIII CLICKEAAA:
Era de noche. La penumbra invadía las calles vacías de Holmes Chapel. George Lanius era al parecer el único hombre despierto, trabajaba. Se encargaba de llevar las cajas del nuevo pedido para el supermercado al depósito. Su rutina era incansable. Caja por caja tomaba del camión y bajaba los fríos escalones hacia las estanterías del depósito donde las acomodaba.

Sus ojeras eran notorias, tenia los anteojos empañados por la mezcla de calor y frio. El clima era de unos dos grados y su temperatura corporal al menos veinte grados mayor, no ofrecía una buena combinación. Sus arrugas y músculos se tensaban al tomar las pesadas cajas. Su única preocupación era no caerse de las escaleras, asique se percataba de pisar bien los escalones.

Estaba a punto de terminar su trabajo. Quedaban solo dos cajas en el camión. Miro su reloj con desgano. Doce y cuarto. Limpio el sudor de su frente con la manga bordo de su uniforme y tomo una gran bocanada de aire para luego exhalar pesadamente esperando terminar.

- ¿Quieres ayuda?

La voz capto la atención de Lanuis quien se sobresalto y se tomo el pecho del susto. Lentamente giro sobre su eje y observo a un lado del camión a cuatro hombres de aspecto familiar. Quito su expresión de susto al reconocer los rostros sus vecinos.

- Me han dado un susto - expreso con calma y los cuatro se inmutaron.
- ¿Podrías responder?

Su expresión era fría, su rostro parecía piedra. Los ojos de los cuatro eran completamente negros, esto le parecía extraño ya que recordaba perfectamente los ojos celestes de dos de ellos.

- Podrían ayudarme con alguna de estas cajas.

Dudaba de pedirles ayuda pero accedió ya que su cansancio se lo imploraba y sus problemas de él ciático también.

- De acuerdo - dijo uno de ellos y tomo una de las cajas y se volteo para luego volverse – Dime donde ponerla.
Lanius respondió hostilmente indicando con una mano la puerta del camino.
- Si, ven por aquí.

Tartamudeaba. Por fuera se notaba mucho su miedo a pesar de estar con conocidos.
Otro de los vecinos tomo la ultima caja y bajo tras Lanius, los otros dos sin cajas se quedaron arriba, cerca de el camión. Lo único que se podía escuchar eran los pasos de los tres bajando hasta el depósito. Al llegar al final de la escalera se pararon en seco ambos hombres. Lanius freno rápido antes de llevarse puesto a Carlos el hombre que tenia adelante.

- Hey, ¿que pasa?.

Estaba inquieto, no sabía que pasaba. El miedo se apodero completamente de él. Ya no se sentía seguro de sus vecinos, estaba aterrado. Su corazón latía a mil pero en vez de sudar sentía frio.
Dos estruendos resonaron en el depósito. Ambos vecinos soltaron las cajas solo con estirar sus manos, estaban quietos, parecían estatuas.

- Ya me dan miedo chicos – toco el hombro de Carlos esperando que fuese un acto gracioso - ¿Por qué no se mueven? Así …
- Silencio - grito Wagls, el hombre a sus espaldas, pero los músculos de su cara no hicieron expresión alguna. Seguía con la mirada perdida, sus ojos negros y hecho piedra.

Carlos giro sobre su eje y miro hacia la puerta. La puerta se cerro y se puso cerrojo por si sola. Su mirada bajo y se encontró con la de Lanius que se hecho para atrás del susto y se choco con Wagls.

- ¿Cómo has hecho eso? – no respondió y comenzó a dudar que su amigo estuviese en algún tipo de trance psicológico - ¿Eres tu Carlos?
- Aquí no hay ningún Carlos – le respondió y bajo las escaleras por completo para luego perderse entre las estanterías de el depósito. Quedo pensando la respuesta del hombre el cual tenia el aspecto de su vecino pero afirmaba no serlo. Ese hombre que parecía una piedra y movía cosas solo con los ojos. Ese hombre, sea quien sea, no era su vecino pero era la copia exacta.
- Y tu? … -pregunto a su otro “compañero” aun con miedo. Wagls se limito a seguir con su mirada perdida, luego de unos minutos esperando respuesta de un movimiento brusco tiró a Lanius al suelo y bajo los escalones con pie de soldado.

Estaba perdido, ya no sabia quienes eran y porque se comportaban así. Se encontraba entre cuatro paredes, un puerta con cerrojo, dos hombres con comportamiento zombie y desparramado en el suelo. El único hombre que veía le deba la espalda y no se animaba a dirigirle una palabra.

- Lanius, ¿se puede saber donde están tus hijos en este momento? – uno de ambos hablo pero bien no se sabía quién era. Frunció el seño buscando un lugar proveniente pero al pensar lo que le habían preguntado se extraño.
- ¿Hijos? – respondió con una pregunta al no saber a donde iba la conversación.
- Karen y Joe, ¿no?- el hombre salió de las penumbras con el rostro relajado, ya no tenia aspecto de piedra pero sus ojos seguían completamente negros. Carlos era quien hacia el escalofriante cuestionario.
- ¿Quiénes son ustedes?- debía sacarse la duda inquietante.

Wagles se acerco a él y lo ayudo a levantarse. Lo tomo con fuerza de los brazos y lo obligo a mirar a sus ojos. Este miro con miedo, los ojos eran completamente negros pero algo lo empujo hacia lo profundo de ellos y vio una imagen aterradora. Su mujer degollada y sus hijos tirados alrededor de ella llorando. Una lagrima se deslizo en sus mejillas y volvió a través de los aterradores ojos.

- ¿Dónde están? – la preocupación era sofocante, no podía soportarlo. Era desgarrador pensar en esa escena que acababa de ver. Dudaba entre la realidad y su imaginación pero era tan real.
- Cierra tu boca y déjame explicar.- Lanius sollozo en silencio –Como ya te he dicho no somos tus vecinos.
- Solo díganme de una vez quiénes son y que hicieron con mi esposa y mis hijos –reclamo haciéndole frente.
- Te dije que escucharas y te quedaras callado – Carlos se descontrolo por unos segundos levantando la voz. –Wagles abofetéalo.
Wagles obedeció y le pego duramente lo que hizo que a Lanius se le partiera el labio.
- ¿Ahora si vas a escuchar? Si cooperas podrás ver a tu familia. –solo hizo silencio – Perfecto. Tus vecinos están muertos.

Los ojos de Lanius se abrieron dejando caer otra lagrima, era demasiado doloroso, era una tortura. Todos los vecinos eran sus conocidos, desde hace veinte años que trabajaba trayendo los cargamentos al pueblo y esos veinte años lo hicieron formar parte de un lindo pueblo.

- Pero, ¿ustedes? – tartamudeo, no querría saber las atrocidades que harían con él. Lo que ahora rondaba en su cabeza era porque esas personas se veían como sus vecinos.
- Se lo que piensas no hace falta que preguntes.
- ¿Cómo?.
- Eso es fácil de deducir. Pero no te lo diré, solo te diré que tomamos prestados los cuerpos de tus vecinos.
- Eso no es factible. No es algo natural.
- ¿Quién dijo que yo era natural? –hubo silencio de parte de los tres-Mira, matamos a tus vecinos y Wagles y yo nos apoderamos de sus cuerpos. No podemos cumplir todas nuestras funciones comunes en estos cuerpos pero es adaptable.
- Funciones, ¿se podría saber cuales?
- No exactamente, pero como hablar en Wagles … a tu vecinito se le dio de complejo gritar mientras tomábamos su cuerpo y quedo mudo al igual que su cuerpo.

Lanius se arrastro por el piso hasta un rincón y tomo su cabeza –esto no es real- se repetía a si mismo e intentaba hacer que todo fuese un sueño.

- Esto es real, tanto como que vas a morir a la vista de tus hijos.
Se detuvo y miro fijamente a Carlos.
- ¿Que demonios dices?
- Mucho cuidado con nombrarme en vano. Ser demonio y que me uses con insultos contribuirá a que tu muerte sea mas lenta y dolorosa.

Wagles salió de el deposito, ambos permanecieron callados hasta que este regreso con una gran bolsa de correo marrón claro que tenia movimiento en su interior. Lanius sospechaba demasiado de que dentro de esa bolsa se hallaba una persona.

- ¿Que llevas allí?- señalo con el menton la bolsa.
- Te dije que iba a ser en presencia de tus hijos.

Una fiera salió dentro de él y se abalanzo sobre la bolsa arrebatándosela a Wagles y liberando a los dos pequeños. Los miro con ternura y estos dos lo abrazaron.

- Mama está muerta – dijo el mayor Joe al oído de su padre. Casi como un susurro doloroso que le partio el alma. Todo era real, lo que vio a través de los ojos negros y oscuros era verdad. Con todo el dolor en sus palabras musito:
- Mama está en un lugar mejor.

Lanius rompió en llanto, tenía miedo, miedo de que algo les pasara a sus hijos. Su vida no importaba solo la de sus hijos.

- Ah que bellos últimos momentos con tus hijos –dijo Carlos con una sonrisa amarga y sarcástica.
- ¿Porque? No les basto con destruir a un pueblo entero y quieren destruirme. ¿Cuál es la razón de una gran masacre?
- Diversión. –fue sutil- Tanto tiempo rondando a su alrededor, ingenuos, ninguno se dio cuenta. Tan entretenidos con su mundo feliz, eso no existe.
- ¿Cómo han llegado?
- Mira solo te lo contare porque tu te llevaras tus secretos a la tumba ¿no? –rio- la fuente que esta en el medio de la ciudad conduce a Satanás, estamos a punto de hacer entrega de un libro especial para nosotros. Se llama Librum Gosh en tu lengua seria El libro de Gosh contiene los secretos mas oscuros de nuestro "reino" y fue escrito por el propio Lucifer.
- Por favor no me maten. –imploro intentando procesar la historia recientemente contada.
- Es tarde.

Una campanada se escucho y los ojos de Carlos y Wagles se hicieron rojos y se abrieron por completo, sus rostros se deformaron. Una sonrisa grande y oscura se asomo en sus caras y una lengua larga salió de ellas.

Lanius tiro a sus hijos por detrás de él y les ordeno que se escondieran y que no vieran lo que pasaba. Se paro en frente de Wagles quien lo agarro de la cabeza y se la giro completamente. Carlos saco su lengua y lo lamio con ella luego lo hizo elevar completamente y lo apretó contra el techo para luego soltarlo. Ambos demonios tomaron de sus brazos y tiraron de ellos haciendo que su cuerpo se partiese en dos.

La sangre era lo mas presente en la escena, era la peor escena de terror. Escalofriante y desgarradora escena que los niños no observaron, solo escucharon los gritos agonizantes de su padre hasta que cesaron por un ruido que se aproximaba a tirar una botella de agua que en este caso era la sangre y una risa aterrorizante irrumpió en la habitación seguido de el completo silencio.

Joe el mayor de tan solo ocho años intento calmar a su hermana quien lloraba desesperadamente en su pecho. Busco ideas con cosas a su alcance para distraerla hasta que se le ocurrió algo. Lo que le encantaba a ella eran … los cuentos.

- ¿Karen quieres que te lea un cuento?- dijo su hermano mientras sus lagrimas caían.
Ella asintió. Joe tomo lo más cercano que tenia, un morral con un libro dentro.
- No sé cómo …
- Joe, ¿Cómo se llama el libro?
- Su nombre es – observo el dorso – El libro de Gosh.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por tobias. el Lun 23 Dic 2013, 9:34 am

[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] escribió:
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen] [Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]     
Tom Odell| Emily Beha



• Nombre y apellido:  Emily Estefania Beha Erichesen(Effy)
•Representante:Freja Beha

• Edad:21
• Perfil psicológico:Mas que loca es excéntrica, todo lo que la rodea es extraño, desde la ropa, hasta la música, pasando por su moto y su apartamento, desde carabelas y alas  ella dice haber nacido en la época equivocada, tal vez sea cierto, ella como muchos dicen es sarcástica y grosera, es en algunas veces una mala persona, pésima para dar consejos, buena para matar a quien le hace daño a sus seres queridos.Una de las grandes pasiones de Emily es la música rock. No en vano, desde pequeñita su máxima ilusión era ser cantante de un grupo de rock. Con la llegada de la adolescencia se dió cuenta que su voz no era todo lo adecuada para adentrarse en el terreno musical.
•Chico:Tom Odell.

• Rol:Tom es un chico antisocial que tiene miedo de las chicas, de ser rechazado por ellas. Rara vez habla con alguna y siempre permanece entre las páginas de un libro. Jamás ha hablado con alguna chica que no sea parte de su familia y si lo hace titubea y se pone nervioso. 
   Emily es la clase de chica segura de sí misma y sabe que puede lograrlo todo, jamás duda de sí misma y sabe que es hermosa y perfecta. No le gusta que le digan que es fea, recibe bastantes cumplidos lo que hace que le aumente el ego.






Anorexia(Diana & 1D):

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Sinopsis

Antes de decirles mi nombre les voy a decir quién soy. O quién no soy mejor: no soy normal. No soy una chica a quien las cosas le fueron difíciles en la vida, nunca me tocó sufrir problemas de dinero, ni problemas de divorcios de padres, ni problemas escolares, digamos que siempre tuve una vida lo suficientemente calma como para aburrirme hasta límites insospechados. Lo cual no quiere decir que haya tenido una vida perfecta: muy por el contrario: creo que tanto aburrimiento y tanto “no pasa naranja” 


El tema es que en vez de jugar a las Barbies yo leía cuentos. Infantiles y no tanto. Recuerdo tomar los libros que mis padres dejaban olvidados encima de mesas o pianos. Pero por sobre todas las cosas: no tenía amigas. Literalmente y no estoy exagerando, no tenía una puta amiga. Siempre fui demasiado buena, creo que ese fue mi problema. Lo que decían de mí me afectaba absolutamente demasiado y, seamos sinceros, los comentarios de los infantes pueden ser muy destructivos. Sobretodo si tenés doce años y pesas 64 kilos.


Sí. 64 kilos. Medía poco más que un ficus enano y ya pesaba más que mi viejo. Era candalosamente gorda. Abominable. Bueno, no tanto, pero esa imagen pensaba YO que los DEMÁS tenían de mí. Hasta hace poco creí que mi imagen personal era buena, que mi autoestima era elevada y reposaba en límites correctos o esperados. Pero después me di cuenta de que no era que no tenía amigas porque era gorda: sino que era gorda porque no tenía amigas. Espero que se entienda. Es decir, no me gusta explicar mucho todo. Soy más de tirar y esperar a que se entienda, pero como recién estamos empezando, prefiero explicar, solo por las dudas. En realidad yo no me veía mal, pero sí me sentía mal entonces todo lo que hacía era COMER. Mis compañeras del colegio jugaban a la soga y yo comía, mis compañeros jugaban fútbol y yo comía, ellos eran perfectos alumnos y yo comía. Mientras ellos juntaban flores yo me enamoraba estúpidamente de Harry Styles, un compañerito con anteojos que nunca me iba a dar bola. Simplemente porque pesaba 64kgs y seriamente: porque era rara. Y sí. Era la preferida de los profesores, nunca faltaba a clases, me pasaba los recreos caminando sola por el colegio sin emitir palabra y tocaba piano como los dioses.


Una nena que creció leyendo Bécquer mientras sus compañeras jugaban a ver quién se pintaba los labios del color más lindo, no es normal. Y nunca invité a una amiga a mi casa, nunca, nunca, nunca. Nunca me llamaron por teléfono (quizás de ahí mi quasi- fobia telefónica). Pero no exagero. Creo que ni yo me sabía mi teléfono de memoria. Bueno, era rara, simplemente, atrozmente rara. No solamente porque no tenía los mismos hábitos que todas las demás sino que era bastante acomplejada gracias a mis viejos y compañeritos del colegio.


Dos ejemplos rapidísimos:
Verónica. ¡Cómo olvidarte! En algún momento pensé que era mi amiga. Resultó ser una imbécil, como todas las demás. Y además, protagonista de uno de los peores recuerdos del maldito primero colegio al que fui. Ella delgada y morena. Yo cuasi obesa y blanca como los dientes de mi gato. Una profesora pidió a alguno de los alumnos que le alcanzase por favor la guitarra que estaba detrás de un mostrador de madera. Para acceder a la guitarra había que pasar por un estrecho (bueno, no tan estrecho) espacio entre pared y mostrador. Yo, voluntariosa y alumna predilecta, me levanté para alcanzar la guitarra y sucedió lo obvio. No pasé. Era un tanque, admitámoslo. Verónica, morocha, graciosa, con una sonrisa resplandeciente y delgada.


¿Qué más puedo agregar? Slim es una empresa de farsantes que dicen que te hacen adelgazar con geles y masajes extraterrestres y Verónica es una pelotuda por cantar esa canción con una chica obesa al lado. Y alcanzó la guitarra. Y yo me puse colorada. Y a llorar, supongo. Invento, porque no me acuerdo. Es imposible, si me acordara de todas las humillaciones por las que pasé no tendría que estar viva en este momento. Bueno, como si no hubiera intentado auto-eliminarme.


Louis. Esta es la peor. Todavía no les conté pero me cambié de colegio cuatro veces. Verónica y Louis pertenecen a mi primer colegio. Yo ya me había cambiado al segundo colegio pero como mis primas seguían yendo al primero, decidí pasar a visitar. Sobretodo porque después de intentar convencerme para que no me cambien las maestras no tuvieron mejor idea que pedirme que las fuera a visitar. Entonces fui al maldito Pedagógico y sentí el olor de la humillación. Estaba más gorda que nunca. Me habían crecido unos pechitos de grasa que eran bastante desagradables. Era verano pero tenía vergüenza de mostrar mi cuerpo entonces tenía una remera de mangas largas. Todavía no usaba corpiño así que mis tetitas eran absolutamente antiestéticas. Me sofocaba el calor. No miento, me sofocaba. Entré sigilosamente al aula y no había nadie. Fui al patio y los vi a los chicos jugando al fútbol: sorpresivamente estaban acompañados de las chicas. En mi cabeza y hasta ese momento siempre había sido muy femenina, o al menos creía que lo era. No se me cruzaba por la cabeza la idea de jugar al fútbol, eso es cosa de hombres. Me invitaron a jugar y me negué (otra vez excluida). Me quedé sentada cortando pastito del patio del colegio; y digo patio para no tener que explicar que eran varias hectáreas de hermoso parquizado, lleno de árboles, pinos y demás. Después todos se fueron a trepar árboles: peligro. No sé trepar árboles. Es decir, sí sé, pero nunca me animaba. Tenía la estúpida idea de que el árbol no iba a poder soportar mi peso. Y de hecho... sentía que las ramas se derretían debajo de mí. Es por eso que otra vez, mientras todos los demás subían a los árboles y jugaban a ver quién llegaba más alto, yo quedaba excluida. Abajo. Con las hormigas. Y los seres humanos arriba. Y yo abajo.


El tema es que después se cansaron de los árboles y caminamos todos juntos por entre los árboles arrancando hojitas y pastos y buscando flores de sapo (así les llamábamos a las amarillas chiquitas q apestan). Me sentía bien. Todos estábamos abajo. Cuando de repente Enrique no tuvo mejor idea que hacer un comentario filoso. ¿Ya les dije que me gustaba Enrique? Por eso cuando me miró y abrió la boca mi corazón se empezó a mover con más ganas (además de que estaba caminando a una velocidad considerable para mis 64 kgs. de grasa). Louis me miró y me dijo: “Y pensar que cuando éramos chicos eras la más linda. Eras hermosa”. Yo me sonrojé y dije bajito “gracias”. Entonces Louis prosiguió: “¿Cómo cambia la gente, no?”.


Mi mundo se disolvió. Esperé unos cuantos minutos antes de ponerme a llorar. Esperé estar sola, claro. Quizás si alguna vez después de este libro me cruzo de nuevo con Louis o Verónica o alguno de los otros, me digan que no recuerdan para nada estas anécdotas. Así es el ser humano: subjetivo y con memoria selectiva. No recuerdo mucho acerca de ese colegio ni de sus integrantes; pero cuando mucho después me preguntaban por qué era anoréxica y no me creían que había sido gorda, yo pensaba para mis adentros: “ja... pregúntenle a Verónica o a Louis”.


Y siguiendo con mis traumas, recuerdo a mis viejos. No es que nunca me hayan apoyado, nada que ver. Siempre dispuestos a ayudarme y cumplirme los caprichos. Soy la perfecta caracterización de la hija única de padres de clase media-alta argentina con descendencia italiana y española. Bueno, hija única fui hasta los 5 años cuando se le ocurrió nacer a mi hermano. En fin, la cosa es que nunca dejé de ser hija única, no porque mis hermanos no existieran sino porque yo tengo siempre diferentes necesidades. Me llevo 5 años con mi hermano y 6 con mi hermana, es decir: nuestras necesidades son diferentes.


~Flashback~


Sentados a la mesa mis viejos, mis hermanitos y yo. 13 años tenía en ese entonces. Seguía pesando 64, claro.


“dejá la mayonesa”- dijo papá
“¿por qué?”- pregunté inocentemente.
“porque engorda mucho”- me dijo.


En aquel momento mi mente infantil no me dejó leer entre líneas pero el episodio fue lo suficientemente perturbador para que 9 años después lo siga recordando. Mi papá me estaba diciendo que estaba gorda, pero como siempre en mi casa: las cosas no se dicen directamente. No sabemos decir las cosas directamente, es decir: adentro de mi casa. Porque afuera cada uno tiene una personalidad completamente diferente. De todas maneras, no quiero irme por las ramas porque es lo que siempre hago y voy a terminar el capítulo hablando de lo mucho que me gusta hablar en inglés o andar a caballo, en caso de que me gustase. De hecho, me gusta. Pero es otro tema.
Vuelvo con mis viejos. No, mejor hago un capítulo aparte de aquello. Aquella noche no dejé la mayonesa pero tampoco dejé de pensar en la cara de mi mamá mirando comer mayonesa casi son asco y arcadas y en por qué ella siempre, siempre, siempre comía ensalada. Lo que nunca me cuestioné era por qué ella era esquelética y yo obesa. No lo tenía en cuenta, yo estaba bien. El tema es que mis viejos me tiraban abajo. Me decían qué tenía que comer y qué no. Se empezaron a preocupar por mi aspecto físico pero jamás se preocuparon porque yo no tenía amigas o porque leía demasiado o porque no recibía llamadas telefónicas ni quería festejar mis cumpleaños. Esas cosas parecían no interesarles y se escudaban bajo la oración: “es que es una nena especial”.


Especial. Eso fui siempre, o al menos eso escuchaba que se hablaba de mí. Eso me hicieron creer, o eso querían que yo escuchara, o eso querían que los DEMÁS escucharan.
Especial. Entonces me hacían tomar clases de piano. A los 5 años mi abuela (mamá de mi mamá y concertista) me empezó a llevar a sus clases de piano y poco después empecé a tomar clases. No es por ser vanidosa pero era muy buena. Aprendía las notas de memoria, tanto que nunca tuve que aprender a leerlas en un pentagrama (algo que más tarde me costó caro cuando quise retomar el tema del piano). Así me podía aprender sonatas, sonatinas, o conciertos enteros de memoria. Me cansé de escuchar que tenía un oído increíble y que si me dedicaba a eso iba a llegar muy lejos. De hecho, sí. A los doce o trece años di un concierto donde toqué algo de Chopin, Bach o el boludo de turno. Tengo esa parte de mi vida tan borrada que dar detalles sería mentir burdamente. Lo cierto es que tengo el folleto de mi concierto en algún lugar de mi placard y también es cierto que estoy demasiado cómoda en este momento como para ir a buscarlo. Si estuviera la empleada doméstica le pediría que lo busque por mí. Aunque no estoy segura de que sepa lo que es un folleto de esta índole. Además es una metiche y me va a preguntar para qué lo necesito y me va a preguntar por qué ya no toco piano y no suelo darle explicaciones a la gente. Así que mejor no le pido nada. Aunque ni siquiera está, pero si estuviera acá tampoco le pediría algo. De todas maneras es un dato estúpido. ¿Qué importa?


No solamente era una excelente alumna de piano, sino que era el orgullo de mi familia. Mis hermanos eran todavía demasiado chicos como para tocar un instrumento (y a decir verdad, nunca les exigieron demasiado) así que yo era el tentempié de la casa. Siempre que venía algún invitado me pedían que toque una invención de Bach o alguna sonata, lo cual no me gustaba ni un poco, pero lo hacía. Me querían porque tocaba piano, estaba bien, tenía que hacerlo. 


Además de piano me mandaron a tomar clases de tenis. Ahora deduzco que querían hacerme bajar toda la grasa. Así que tomé clases durante mucho tiempo y era buena. ¿Ven? Eso es lo que siempre me molestó: ser buena en todo lo que quería hacer, o mejor: en lo que me mandaban hacer. Porque si apestaba quizás me dejaban dejar de hacerlo pero era muy buena en todo.
Mis habilidades eran muchísimas: danzas, bailes de todos tipos, tenis, piano, natación, inglés. A los nueve años empecé a estudiar inglés y poco más tarde a nadar en un club. Era excelente en inglés y mucho más buena en natación. Pronto empecé a competir en torneos y gané todas las competencias. Excepto una. Y me acuerdo que mi “rival” era una chica mucho más grande que yo. No estaban bien definidas las categorías, no había forma de que le ganase a ese delfín de dos metros de altura. Perdí y no volví a nadar en ningún torneo. Sí, tengo miedo al fracaso. Por eso odio los exámenes y odio que mucha gente lea este libro y pueda criticarme. Pero con el tiempo y con los retos de mi vida me di cuenta de que lo que piensa la gente no me interesa, o que al menos puedo fingir que no me interesa y puedo hacer que la gente crea que soy autosuficiente. Lo cierto es que me interesa por demás de la línea de lo normal o esperado. Sí, claro. Siempre excediendo esa línea. Esa soy yo: Diana, la que excede los límites de lo normal. Pocas veces para bien.
"te odio a ti y a tus estúpidas reglas"


Ficha denegada

Usa el modelo que yo pedí y quizás la acepte.
avatar


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost {audiciones abiertas}

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.