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believe in love |audiciones abiertas|

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believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por bridgit. el Dom 01 Sep 2013, 22:51

believe in love
❛❛Love is a language spoken by everyone but understood only by the heart.❜❜


Amor... eso es algo que buscamos todos, o es algo que encontramos en el momento menos esperado, con la persona inesperada y, tal vez, en el momento inadecuado. Amor... es ese sentimiento que, aunque quieras ignorar, no puedes; es ese sentimiento mágico que sentimos con una persona especial. El amor es algo difícil de entender, pero es aún más difícil olvidar a la persona que en algún momento amaste. El amor nos atrapa y nos confunde a todos en algún momento... y ellas cinco no son la excepción.Devastadas, tristes, deprimidas, así se encontraban ellas gracias a sus ex-novios. Las engañaron, las destruyeron, las abandonaron. Las dejaron con el corazón destruido, hecho cenizas. Esas cinco muchachas estaban completamente enamoradas, ellos no. 
Para olvidar todos los problemas y olvidarse un poco de todo parten rumbo a Italia, más precisamente Verona, la ciudad del amor, la ciudad de Romeo y Julieta. 
Pero... algo sucede. Conocen a cinco muchachos, cinco muchachos con una belleza inigualable, y una personalidad hermosa. Mas ellas no tenían intenciones de enamorarse, esas cinco chicas cerraron su corazón un tiempo, para que se recuperara. Construyeron una pared al rededor de su corazón muy difícil de romper pero... no imposible.¿Qué pasará si esos muchachos hacen lo imposible para conquistarlas? ¿Que pasará si quieren enseñarle que el amor no es tan malo después de todo? ¿Que pasará si ellas se enamoran perdidamente y ellos también? Pero, lo más importante de todo... ¿dejarán su orgullo, su cerebro de lado y le harán caso a su corazón, o lo ignorarán? ¿Podrán estás chicas volver a creer en el amor?




Papeles.
 ✩ La simpática || Niall Horan
✩ La ruda || Harry Styles
✩ La tímida || Zayn Malik
✩ La extrovertida || Louis Tomlinson
✩ La protectora || Liam Payne


Reglas.
✩ Son audiciones, no se reservan personajes.
✩ Necesito responsabilidad y compromiso.
✩ Para audicionar solo tienes que dejarme algo escrito por ti.
✩ Van a tener cinco días para subir su capítulo, si no suben y no justifican les va una falta. A las tres faltas las sacaré de la novela.
✩ No puedes usar a AnnaSophia Robb, es mía.
✩ Si leíste las reglas colocarás un gif del sexy Jack Harries.
✩ Espero que se diviertan :


Soy Catalina, pero llámenme Cata :) Espero que les guste la idea y se inscriban dsjdsk ¡Besos!
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por Invitado el Dom 01 Sep 2013, 23:16

Hola me llamo Jessica pero me puedes decir Jessie bueno me encanto tu idea amo esas ideas .....en fin te dejo mi capitulo y espero quedar o si no igual .......

MI CAPITULO!:


Recordando el momento mas desagradable de mi vida


Me encontraba en el inmenso sillón que tenía mi estúpida oficina recordando lo poco o lo mucho que vive con esa persona la única que me conocía aunque ella lo negase. Han pasado tres años desde que la vi marchar por esa puerta y aun me pregunto porque no le dije lo que en realidad sentía o pensaba; pero esa batalla estaba perdida.

-Señor Malik, los miembros de la junta ya se encuentran en sus puestos-la voz de mi fiel secretaria hizo que por un momento me olvidara-
-De acuerdo, en cinco minutos estoy ahí-  

Me levante un poco molesto, guardando lo que tenía sobre mi escritorio en un cajón con llaves, acomode la corbata y tome los últimos balances que con esfuerzos me dio una de las amigas de Jessie aun guardaba la esperanza de que todo volviera a ser como antes.

-Buenos días con todos –salude con una sonrisa fingida-
-A lo que todos contestaron igual en saludo-en esa mesa se encontraban todos mis amigos y algunos enemigos-
-Como todos sabrán hoy las inversiones que han puesto en esta empresa tienen más validez-
-Al grano no quiero demorar tengo una cita –esa voz que hace mucho le tengo coraje y porque si casi siempre se vive restregándome en la cara que sale con MI JESSIE-
-Si no estás dispuesto a escuchar lo que vengo a decirles pues la puerta está abierta, pero antes que dada no volverás a pisar esta empresa en tu vida-
-Hey nos hemos reunido por cosas de trabajo lo personal  afuera –la voz de mi amigo que siempre deja sus problemas fuera de lo que es trabajo-
-Liam él es el que ha empezado-
-Suficiente todos tenemos cosas que hacer quiero que esto termine rápido-

Después de ese pequeño incidente pues les hable como había sucedido todo, indicando paso a paso lo que hemos hecho para lograr todo lo que alguna vez nos propusimos; mas reglas y esas cosas que por lo general se hace en esas reuniones; mi secretaria tomando nota de cada palabra por parte de los miembros; exactamente había pasado una hora desde que termino esa reunión ahora me encontraba en mi oficina con todos mis amigos.

-Podrías cambiar esa cara –hablo uno de mis amigos-
-Tú tienes la misma cara o peor aún –bromee un poco-
-Al menos la cara de él tiene compón en cambio la tuya –ahora el rubio, sonrió-
-Ok, todos contra mío ya nada; y como les ha ido-
-Malik sabes que hoy precisamente es uno de los peores días que puede existir –recalco el ojiverde-
-Suficiente de apellidos acaso no somos como hermanos-bufe un poco-
-Totalmente de acuerdo que tal si nos vamos a emborrachar como lo hemos hecho antes-
-Estás loco Styles-exaspero Liam un poco-
-Hay Leeym no me digas que has cambiado-
-Pues claro Tomlinson-
-Chicos en qué quedamos se supone que hoy nos apoyaríamos no pelearíamos-
-Ya dejalos siempre es lo mismo con estos-
-Pues aquí los más racionales venimos siendo yo y tu Niall-a lo que todo reímos-

Pasamos casi toda la mañana en mi oficina recordando viejos momentos con las chicas y si pues hace tres años parece que se pusieron de acuerdo en irse, claro que las veimos pero ninguno de nosotros demostraba lo que en realidad somos; ellas luchadoras por sacar a su familia adelante en cambio nosotros casi nunca nos ha faltado nada excepto el amor de la familia que nos rodea y eso es precisamente lo que han conseguido darnos todo ese amor, al cual cada uno de nosotros lo fuimos matando poco a poco con nuestra indiferencia y encerrándonos en nuestro mundo ya sea en el trabajo o en las farras; pero como demostrar lo que uno sentía si era difícil al no ser correspondidos de la misma manera.

-Ya pensaron que van hacer-pregunte, algo distraído-
-Me apunto a la idea un poco descabellada que tubo Harry hace mucho tiempo-contesto Louis al igual creo que estuvo sumido en sus pensamientos-
-No se hable más iremos a Starbucks-
-Zayn estás muy seguro de ir a ese lugar –comento Niall un poco serio-
- No, pero no quiero hacerme más daño del que ya me he hecho debo seguir la vida no lo creen-
-Totalmente de acuerdo –contesto Harry-

Así cada uno salió de mi oficina y se  fue a cada una de ellos, otra vez solo recordando aquel desagradable momento.

FLASH BLACK

Otra vez había discutido con Jessie; esto había sido la rutina de los últimos días.

-Estoy harta de tu actitud Zayn, cuando me prestaras un poco más de atención- reclamo ella-
-Ya hemos hablado de eso, no hay más que discutir-
-Porque me haces esto –dijo con lágrimas- te he demostrado lo mucho que te quiero-
-Y te lo agradezco, pero hemos quedado en algo-
-Te cuesta tanto, demostrarme un poco de cariño-
-No es eso, y claro que te lo demuestro cuando estamos juntos-bufe ya molesto-
-No es suficiente, es como ahora te iras sin más y como siempre me quedare llorando y lamentándome todo-soltó sin más-
-De que hablas –pregunte un tanto sorprendido, se estaba abriendo o estaba cansada de estar conmigo?-
-Lo que escuchaste me siento sola, de nada me sirve estar contigo si no me demuestras un poco que en verdad me importas-
-Suficiente, me voy-

Me levante, cogí mis cosas que estaban tiradas por lo de la noche anterior, me di una ducha rápida, me cambie para ir a la oficina y al salir ella ya no estaba. Me enoje conmigo mismo pero ya no había marcha atrás, siempre pasaba lo mismo. Todo el día en la oficina lleno de trabajo y regañando a diestra y siniestra al que se me ponía en contra, la discusión no me dejaba estar tranquilo. Eran las nueve de la noche y no me había reportado en casa, revise el móvil -maldita sea – grite 20 llamadas de Jessie. Deje todo lo que tenía que hacer y salí encontrándome a los chicos muy preocupados luego lo averiguaría, sin más pise el acelerador llegando en menos de media hora a casa.

-Que haces? –Pregunte al ver como ella guardaba sus pertenencias en una de sus maletas-
-Eso no te importa-soltó sin más ella mientras cerraba la maleta y las intenciones estaban claras-
-Claro que me importa, tú me….-guarde silencio si ella tomo la decisión no sería yo quien la detuviera-
-Yo que? –Pregunto ella mirándome con un brillo en sus ojos guardando la esperanza-
-Nada-
-Mejor me voy, adiós…-con lágrimas en los ojos-

FIN DE FLASH BLACK

Así ella se fue dejando la casa vacía sin sus risas sin sus cosas, estaba tan harto de llevar esta vida sin amor, Amor –sarcásticamente- no se ni lo que es. Salí al llegar a casa ya nada era igual, subí a mi habitación me cambie y Salí al encuentro de los chicos. Aunque tomar no era buena elección, haría lo posible por sacármela de la cabeza.


mi Hermoso Gif:

Quiero audicionar por Jessie Baker / Victoria Justice / Zayn Malik [la timida]
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por hood. el Mar 03 Sep 2013, 00:13

hola Cata c:
me encantó la idea ahshsgdgdsga estoy desde el celular, pero cuando deje el cap, también pongo el gif de Jack. Capaz que vaya por Harry porque hace mucho no lo tengo sjshdhf
besos<33
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por Zarry HorTomPay :) el Mar 03 Sep 2013, 02:32

Hola, hola.
Me llamo Aida, y soy una completa enamorada de esta novela :3
Nunca he sido buena en presentarme, no me juzgues D:
Voy por mi sexy Haroldo, con Chloë Moretz, aún tengo que decidir el nombre c:


Jack sensual:
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]



Me encantó la trama, espero quedar,  aunque sea pronto, afghdsfs:
La navidad estaba por todas partes. Mirase donde mirase. 
Cuando paseaba por las calles, mirando la cara de los niños, éstos corrían libremente por el parque, sin miedo al frío y con la ilusión en sus ojos. 
Hacía tiempo que la navidad ya no era una novedad para mí. Sólo era un día más donde estar con la familia pero, tampoco tenía eso. Ahora, estaba sola en un frío apartamento, no me reencontraría con mi familia, hasta fin de año.
Quedaban muy lejos aquellos días de creer en los milagros navideños.
Di varias vueltas en mi pequeño sofá, era día veinticuatro y aquella noche a las doce, muchas familias, parejas, amigos se desearían feliz navidad.  
Miré a mí alrededor y decidí darle un poco de alegría a aquel triste apartamento. Cogí un anorak y salí por aquella puerta. Las tiendas seguían abiertas aunque, hoy cerrarían más pronto. Me acerqué al centro y entré en un pequeño establecimiento de decoraciones.
Estaba vacío, muchas personas iban con prisa a comprar juguetes para sus hijos y comida para su espectacular cena navideña. En caja, había una joven muchacha asiática sonriente que clavaba en mí, sus rasgados ojos. 
Cogí algunas decoraciones y un curioso peluche en forma de reno. 




–Esta noche es nuestra, pequeño. – Murmuré sonriente a aquel adorable peluche. Él sería mi única compañía en el día de hoy. 




Me acerqué a caja y pagué aquellos complementos. Sonreí modestamente y salí con una bolsa que se rompió nada más girar la esquina. 




–Maldita suerte la mía…– Suspiré, haciendo de mi bocanada de aire una pequeña nube.




Llevé la bolsa como si fuese una de aquellas bolsas americanas. Abrazada a ella, sentía el suave tacto de aquel pequeño peluche.  
Era tarde, las tiendas ya estaban cerrando. Había salido justo a tiempo para comprar todo aquello. Si hubiese tardado un poco más, no lo hubiese logrado.
Entré en el edificio y, posteriormente,  entré en mi apartamento.  Dejé la bolsa en la mesa y empecé a decorar la habitación. La habitación empezó a tomar un nuevo color, una nueva luz. Sonreí ingenuamente. Sería verdad que la navidad es una época llena de alegría. 
Puse aquel curioso peluche en la entrada y le sonreí.




–Espero que Papá Noel se alegre de encontrarte.– Sonreí.  –Aunque, eso no vaya a pasar.–




Me retiré y encendí el televisor. Los canales estaban llenos de programas grabados hace tiempo pero, que se emitían en este día. Era mejor que nada; aunque, a veces, me entraban ganas de coger un DVD y cambiarlos por una película cualquiera.
Mi teléfono empezó a sonar vivazmente. No tenía mucha prisa en cogerlo. Seguramente, era mi madre preguntando por cómo se presentaba aquella noche. Me equivocaba. Su nombre estaba escrito en la pantalla y el móvil empezaba a sonar más fuerte. Una cálida sensación invadió mi corazón. ¿Podría ser posible…?




–¿Zayn?– Descolgué y esperé encontrar su voz.
–¡Por fin contestas!– Una melodiosa y femenina voz sonó desde el otro lado. –¡Soy Eleanor! ¿Qué estás haciendo ahora?–
–¿Eleanor…? ¿Qué haces con el móvil de…?– Muchas preguntas venían a mi cabeza. 
–¡Harry!– Gritó. –¡No! Esa bandeja tiene que estar hacía el otro lado. ¡Tiene que estar todo perfecto!




¿Harry? ¿Eleanor? ¿Móvil de Zayn? Poco a poco, las piezas iban encajando y las dudas se disipaban. Se estaban reuniendo para celebrar algo pero, su llamada…




–Perdona...– Habló nuevamente. –¿Qué estabas haciendo?–
–Realmente, no estaba…– Empecé a explicarme.
–¡Oye! Me vas a gastar el dinero de mi teléfono.– Se oyó replicar su fogosa voz. Ahí estaba; él también, Zayn.
–¡Shhht! Dejad de distraerme.– Sentenciaba Eleanor. –Oye, ¿Quieres venir? Vamos a celebrar la navidad en la trastienda de Louis. Lo estamos colocando todo y… ¡Louis dale eso a Zayn, por favor!– Se interrumpía ella misma. –Bueno, ¿Qué me dices?– Pude sentir como su voz transmitía una cálida sonrisa.
–¡Claro que me gustaría ir!– Exclamé. Me hacía mucha ilusión; aunque, se me hacía raro… No es que nos conociéramos mucho pero, fue un noble acto por parte de Eleanor. Sólo tenía un problema. –Pero... Yo no sé dónde queda esa tienda exactamente.–
–¡Tranquila no hay problema!– Exclamó. Tapó un poco el móvil pero, se le escuchó claramente hablar. –¡Zayn ve a buscarla!–
–¿Qué? ¿Por qué tengo que ir yo?– Se quejaba el moreno. –¡Que vaya Harry!–
–¿Eh?– Exclamó Harry. –Por mí, no hay problema pero... Estoy ayudando a Louis, Niall y Liam con esto.–
–¡No! Zayn, agarra lo que te dio Louis y ve.– Le ordenó Eleanor. Realmente, era una chica clara y estricta. Muy convincente. Destapó el móvil y volvió a hablarme. –¿Estás? Ahora te mando a Zayn, en media hora está ahí. ¡Zayn espabila!– Exclamó finalmente.  –¡Hasta ahora!–
–Hasta…– No me dio tiempo a acabar la frase. Al otro lado, sólo se oía un repetitivo y molesto sonido. –¿Qué ha pasado?– Me pregunté. Bajé mi teléfono y miré mi reflejo. –¡Oh no! ¡Tengo que arreglarme un poco!–




Fui a mi habitación y revolví todo el armario. No podía ponerme excesivamente elegante, ni tampoco totalmente informal. No sabía que elegir y el reloj, cada vez, marcaba una hora más próxima a la llegada de aquel moreno que hacia temblar mis piernas.
Finalmente, me puse unas medias lanosas grises y recogí un largo jersey negro que caía suavemente de un hombro. El calzado que me acompañaría serían unas cómodas botas altas negras.  
Corrí rápidamente. Fui al baño. Me peiné. Probé miles de peinados pero, me amargué y acabé por volcarme todo el cabello hacía un lado. Me maquillé los ojos más detalladamente de lo que solía hacer e incluso remarqué mis labios con un tono bastante rojizo. Ya estaba lista.




–¡Tiempo récord!– Suspiré. Me senté en el sofá. Esperaba el momento con los nervios a flor de piel. Tenía todo preparado. Sólo tenía que oír el timbre, exclamar un “ya voy” y salir. Pero, a la salida estaría él. Aquel moreno que me tenía loca.




El timbre sonó. Pegué un brinco, recogí las cosas y cogí el telefonillo con el pulso temblando.




–¿Sí?– Pregunté. “¡Estúpida!” murmuró mi consciencia. ¿Para qué preguntaba? Sólo podría ser él.
–Soy yo.– Sentenció algo malhumorado.  –Baja, anda.–
–Voy…– Colgué y me puse una chaqueta gorda. Busqué las llaves en el bolso y abrí la puerta.




La puerta se fue cerrando, poco a poco, puse la llave para cerrarla bien. De repente, ante mis ojos estaba aquel reno de peluche. Sonreí, con una amplia sonrisa.




–Parece ser que los milagros existen después de todo…– Le confesé, figurándoseme que me contestaba con una sonrisa ingenua.




Salí por el portal y ahí estaba. Mirando al cielo estrellado con sus castaños ojos. Las bocanadas de aire de su boca salían lentamente. Oyó la puerta cerrar y miró hacia mí. Su fría mirada se encontró, nuevamente, con la mía. Otra vez, solos. Otra vez, tú y yo.




–Buenas. Disculpa por…– Empecé a tartamudear.
–Toma.– Dictó. Tendiéndome una bolsa. –Eleanor y Danielle me dijeron que era indispensable…– Suspiró molesto. –Que chicas más molestas…– Murmuré.




Abrí aquella bolsa. En ella, había dos graciosos gorros de navidad. Uno simple y el otro con cuernitos de reno incluidos. Me eché a reír ingenuamente, saqué el segundo y comenté.




–¡Son adorables!– Le enseñé a Zayn. 
–¡Son horribles!– Exclamó él. Seguí riéndome. –¿Qué te parece tan gracioso?– Preguntó.




Cogí el gorro y me lo puse en la cabeza. Le tendí la bolsa a Zayn y sonreí.




–Sólo te imaginaba con el gorro puesto…– Murmuré y sus cejas fueron frunciéndose. –Pero, no creo que seas capaz de ponértelo.– Le tenté.
–¡Por supuesto que no! No porque no sea capaz. Simplemente, porque me parecen horribles.– Cogió la bolsa y echó a andar. –Venga, vamos.–




Le seguí desde atrás. El joven llevaba un anorak negro y unos pantalones negros. Sus bambas rojas y blancas pero, vislumbré una camisa blanca, tras aquel anorak. Zayn, se había arreglado mínimamente para el momento. Seguramente, Eleanor o Danielle le habrían obligado. Volví a sonreír. 
Era mágico pasear por esas calles llenas de ilusión y color con él. Zayn se detuvo en el semáforo para pasar. Yo calculé mal y me golpeé con su espalda, por culpa de mi falta de atención.




–Perdona…– Murmuré. Realmente, era un chico alto y corpulento. Cada vez que lo miraba me gustaba más.




Zayn me miró de reojo, se giró lentamente. Con su mirada me contempló detenidamente. Me eché las manos a la cara y empecé a soplar. Se me había olvidado equiparme unos guantes y empezaba a tenerlas congeladas. El semáforo cambió a verde. 




–Ya podemos…– Empecé a murmurar. 




Zayn se giró por completo y agarró mi mano. La puso en su cara y la mía cambió de color completamente. Su cálida y fina tez ardía comparada con mis gélidas manos. El chico cerró los ojos y deslizó suavemente su mano junto a la mía.




–Estás helada. Te has arreglado tanto y, ¿no has pensado en unos guantes?– Preguntó con la cara seria.
–No, bueno… Se me pasó por alto y…– Mis ojos fueron descendiendo y clavándose en nuestras entrelazadas manos. –Y...–




Zayn sonrió con su perversa sonrisa. Tiró levemente de mi mano y se la metió en el bolsillo junto a la suya. Echó a andar y yo tras él.




–Vamos, antes de que el semáforo se ponga rojo de nuevo.– Comentó. Andando como siempre. Como si no sucediera nada.




Aquel paso de peatones se me hizo eterno. El semáforo parpadeó, volvió a cambiar de color. Está vez, me sentía más identificada con él. Empecé a sonreír estúpidamente. Era como si el frío no hubiese existido nunca. Debajo de aquella gorda capa de ropa nuestras manos estaban unidas. Su mano cubría la mía sin problema alguno y, la mía, ingenua como yo, empezaba a temblar un poco. El moreno no preguntó el porqué. Seguramente pensaba que era por el frío pero, el culpable era él. Siempre él.
Llegamos al local. Zayn dejó su mano salir y soltó la mía fuera del bolsillo. 




–Es aquí.– Dijo. Agarró y picó la cobertura de metal que usaban las tiendas para evitar robos. 




La puerta empezó a abrirse. El tiempo que tardó fue suficiente para disfrutar de aquel momento que acababan de regalarme. Eché mi mano a la cara y me acaricié con su dorso. La sonrisa en mi rostro parecía ser permanente. 
La calidad esencia y el varonil aroma de Zayn, envolvían aquella pequeña parte de mi cuerpo. Sólo una voz, la suya, pudo despertarme de lo que se me estaba empezando a figurar como un sueño.




–¿Vamos?– Preguntó el moreno. 




Lo seguí, pasé por aquella puerta y un chico con el mismo color de ojos que Louis pero, de cabello rubio me sonrió. Se quedó cerrando la puerta y yo seguí a Zayn.




–¡Por fin llegas!– Exclamó Eleanor. –¿Y el gorro?– Agarró su bolsa. –¡Zayn póntelo! ¡Mira ella lo lleva puesto!–




Entré en una trastienda decorada con amor e ilusión. Eleanor le gritaba a Zayn y éste se defendía. Harry sonreía y Louis, Liam, Niall y Danielle se incorporaba a seguir colocando cosas.
Junté mis manos, como dos polos opuestos que se atraían. Mezclando la temperatura de ambas y tapándome la sonrisa con ellas.




–Feliz navidad, pequeña…– Me murmuré, increíblemente feliz.




–¡Oye!– Gritó Zayn, sacándose el anorak. –No te quedes ahí y pasa.– Sentenció.




Asentí con la cabeza y entré en aquel pequeño Edén, lleno de una efímera y curiosa felicidad.
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por Spark. el Mar 03 Sep 2013, 19:43

¡Hola!
Me llamo Angie, tengo 14 años y 8 meses y soy de España. :)
Espero que te guste mi capítulo y poder quedar jejeje.
Dudaba entre la ruda y la extrovertida, pero me decanté por la segunda :3



La extrovertida || Louis Tomlinson


Capítulo de mi autoridad:

(Te dejo [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] el link para demostrar que el cap sí es mio.)
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Capítulo 006
Angie García


Domingo; 06:00am

-¿De dónde vienes, señorita?- Preguntó mi padre de brazos cruzados desde el sofá. Eran las 06:00am; la primera vez que llegaba tan tarde, no sé de qué se quejaba.
-De una fiesta a dos quilómetros de aquí, por eso llegué tan tarde.- Contesté seguido de un bostezo.-Ahora si me disculpas, voy a dormir, ¡estoy muerta!- Dije y seguidamente me dirigí hacia las escaleras para ir directa a mi habitación.
-No tan deprisa jovencita. Estarás castigada todo lo que queda de año, y ayudaras a tu madre con la peluquería.- Me dijo. Mi madre era la dueña de la peluquería más lujosa de la zona y no pensaba ayudarla. O tal vez sí…
-De acuerdo, papi. Me lo tengo merecido. ¿Pero puede ser a partir de pasado? Es que estoy muy cansada, y mañana no tendré energías para nada.- Le dije haciéndole ojitos. Siempre funcionaba. Con todo el mundo, excepto con mi hermana.
-Vale, pero pasado empiezas. –Cedió.- Dentro de unas horas se lo diré a tu madre. Ahora vete a dormir, que yo haré lo mismo.- Seguidamente pasó por mi lado y se dirigió hacía su habitación. Yo le seguí el paso, me tumbé en mi cama y sonreí, seguido de una risa.
-Que bien me lo pasaré el martes.-Susurré y cerré los ojos.


Martes; 07:30am


-¡Angelina García Hernández, a la cocina, ahora!- Gritó mi madre desde abajo. Estábamos solas en casa: mi padre estaba en su oficina y mi hermana de viaje en Inglaterra.
-Ya estoy aquí, y no me llames por mi nombre completo. Sabes que lo odio.- Refunfuñé.- ¿Cuándo empiezo con mi maravilloso trabajo?- Pregunté irónica, ganándome una mirada asesina de mi madre.
-Dentro de…- Miró el reloj.- Ahora. Dirígete rápido al coche, enciéndelo y espérame.- Me ordenó.
-Sí mamá.- Dije pesadamente y me dirigí hacia afuera para hacer lo que me había mandado. Era la primera vez que trabajaría, y nunca había estado tan ansiosa.


***

-¡Monique!, ¡Cuánto tiempo!- Exclamó aparentemente feliz después de ver entrar por la puerta a su “mejor amiga”, la mujer de uno de los hombres más ricos de Europa. Yo la odiaba era tan, repipi, superficial, y…¡Arrgh! Era simplemente odiosa, y su hija aún más.-Oh, Marianne, ¡Qué linda estás!-Oh no, su hija. ¿Por qué mi madre tenía que ser tan falsa?-Miren, mi hija ha decidido ayudarme, así que os atenderá ella- Habló mi madre sonriendo hacia mí. Enserio mamá, ¿de verdad quieres quedar mal delante de tu amiga? Tú lo has querido…
-Oh, claro. Me encantaría peinar a es tas dos bru…encantadoras mujeres- Dije seguido de una gran sonrisa falsa.- Tengan, tomen asiento.- Las empujé lentamente a los asientos para lavarles el pelo.
-Cariñó, me voy, te dejo la peluquería a tu cargo, durante media hora.- Avisó mi madre mientras corría hacia la puerta. Media hora…Perfecto.
-Oopss, perdón- Dije después de, “accidentalmente” mojar el pelo de Monique con agua helada.- ¡Perdón!- Exclamé ahora, después de que me pasara lo mismo con Marianne, pero con agua hirviendo. No pude evitar una pequeña risita.
-Ten más cuidado la próxima vez.-Me dijo Monique con un tono algo amenazante.
Calló y me puse manos a la obra.


30 minutos más tarde.


-¡Mamá ya he acabado!- Chillé cuando, justamente, entraba mi madre por al puerta.
-A ver, cariño.- Mi madre se acercó y ayudó a Monique a levantarse mientras yo miraba a Marianne para que se levantara. Ni loca la ayudaba. Acompañó a Monique al espejo. Yo hice lo mismo con Marianne.- Y dime hija, ¿Qué les has hecho?- Preguntó sonriente mi madre mientras sacaba la toalla de la cabeza de su gran amiga.
-Pues una completa a cada una: lavado, cortado, tinte y secado.- Dije sonriente.
-¿¡Qué!?- Exclamaron madre e hija histéricas.
-Yo te había pedido lavado y teñido.- Dijo Marianne.
-Y yo solamente lavado y cortado.- Esta vez habló Monique.
-No. Me dijeron una completa.- Dije inocentemente.
-Bueno, no se preocupen, ahora veremos el resultado.
-¡AAAAAAAAAH!-Fue lo último que escuché porque salí corriendo de allí.


***

-¿Cómo pudiste hacer eso?, ¡Tú madre ha tenido que gastar mucho dinero en productos nuevos, y en una sesión en otra peluquería para que les arreglen tu gracia!- ME dijo mi padre, después de que mamá le explicara lo sucedido.
-¿Qué? No fue para tanto. Les quedaba bien y todo.- Dije tranquilamente.
-¿¡No fue para tanto!?- Mi madre apareciendo por la puerta de la cocina.- ¡¿Raparle media cabeza a Marianne tiñéndole la otra parte de rojo y teñir el pelo de verde a Monique, mientras que parecía que le había cortado el pelo una niña de tres años no es para tanto?!- Habló histérica.
-Perdón. Además, Marianne se durmió, no es mi culpa que no se enterara del ruido de la maquinita rapándole el pelo.
-Ya se ha hablado demasiado, fuera de esta casa.-Dijo mi padre.
-¿¡Qué me hechas!? ¿Qué haré en la calle?-Dije sorprendida.
-No estarás sola en la calle. Irás a vivir con tu tía Connie a Texas-Contestó mi madre.
-¿¡Texas!? ¡Vivo en España! ¡Eso está  a miles de quilómetros!-Exclamé.- Bueno, si así lo queréis.-Dije alejándome de la cocina. No pensaba irme tampoco. Quiero otra venganza. Ni loca me voy a vivir con mi tía  a Texas. Llena de campo, country y el sudor de mi tía.
-… ¿Cómo se le ha ocurrido hacer semejante cosa?- Escuché hablar a mi padre. Me quedé detrás de la puerta escuchando todo.-Sabía que era rebelde, pero tanto…
-No sé qué hemos hecho mal con ella…-Ahora era mi madre.- ¡Solo le falta quemar la casa!- Mis padres soltaron una risa.
Bueno, si eso es lo que quieren…Eso tendrán.


***

Observaba desde el coche de mi madre como la casa se incendiaba poco a poco. Mis padres habían viajado a París a una reunión con un hombre importante de por ahí.
Estaba harta de todo. De todo lo que había vivido y de que, aunque parecía que mi vida podía llegar a ser perfecta al ponerme lentillas, he comprobado que no es así. Seguro incendiar una casa, mi casa, no es la mejor manera de hacerles saber a mis padres lo que siento, pero ¿de qué otra manera sabrían que existo? No soy un proyecto de mujer perfecta hecha para los negocios. Soy una chica que quiere vivir su vida como si no hubiera mañana; una chica que, aunque no lo aparente es sensible y necesita el apoyo de sus padres; necesita unos padres.
Me ganaré el odio de mis padres, pero sé que, después de esto, aún mi hermana me seguirá queriendo, ella me entiende…
Una lágrima seguida de otra resbaló por mi mejilla. La casa; mi casa, ya estaba completamente incendiada. No habían casas alrededor, pero no sé cómo, la policía me encontró.


***

-¿¡Cómo quemas una casa, tú casa?!-Gritó rojo de rabia mi padre entrando por la puerta. Por fin llegaban. Estar en la cárcel no es agradable.
-La quemé porque era lo que queríais, ¿verdad?- Dije algo, bastante, cínica- Al menos es lo que escuché en la cocina.
-Querrás decir, lo que interpretaste en la cocina- Corrigió mi madre.
-Esto ha llegado demasiado lejos.-Habló mi padre ya algo calmado, bebiendo un vaso de agua.-Te vas a un internado.
-¿¡Qué!?- Exclamé levantándome de golpe.-¿¡Un internado!? ¿¡Dónde!?
-Londres, y no se habla más, ya mismo te vas hacia el aeropuerto, al llegar a Londres te estará esperando alguien.
Reí sarcásticamente.
-¿Ahora qué?- Dijo pesadamente mi padre.
-¡¿OSEA QUE EN VEZ DE PREOCUPAROS POR MI UNA SOLA VEZ EN VUESTRA PUTA VIDA, ME ENVIAIS A UN INTERNADO EN LONDRES?!-Chillé arta de todo. No me importaba que media comisaría me escuchara.
-¡No me chilles, señorita!- Fue lo que dijo mi padre antes de darme una bofetada.
-¿Y ahora me pegas?-Dije- No sabes cuánto te odio.- Le solté mirándole a los ojos casi llorando de la impotencia y rabia.
-Te hemos consentido todo, te hemos dado una fabulosa vida, te hemos malcriado y tú nos lo devuelves así.-Dijo mi padre histérico.
-No sabes de lo que hablas. Me habéis malcriado, sí pero si me hubierais dado una  fabulosa vida, nada de lo que ha pasado hoy, hubiera pasado.- Dije y salí de la comisaría.
Estaba preparada para ir al internado, al menos no vería a mis padres.
Mi único consuelo era que podría divertirme con todas las plásticas que hubiera por ahí.

¡OH DIOS ME EQUIVOQUÉ, ES FINN!:
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por bridgit. el Miér 04 Sep 2013, 23:46

chelsy escribió:Hola me llamo Jessica pero me puedes decir Jessie bueno me encanto tu idea amo esas ideas .....en fin te dejo mi capitulo y espero quedar o si no igual .......

MI CAPITULO!:


Recordando el momento mas desagradable de mi vida


Me encontraba en el inmenso sillón que tenía mi estúpida oficina recordando lo poco o lo mucho que vive con esa persona la única que me conocía aunque ella lo negase. Han pasado tres años desde que la vi marchar por esa puerta y aun me pregunto porque no le dije lo que en realidad sentía o pensaba; pero esa batalla estaba perdida.

-Señor Malik, los miembros de la junta ya se encuentran en sus puestos-la voz de mi fiel secretaria hizo que por un momento me olvidara-
-De acuerdo, en cinco minutos estoy ahí-  

Me levante un poco molesto, guardando lo que tenía sobre mi escritorio en un cajón con llaves, acomode la corbata y tome los últimos balances que con esfuerzos me dio una de las amigas de Jessie aun guardaba la esperanza de que todo volviera a ser como antes.

-Buenos días con todos –salude con una sonrisa fingida-
-A lo que todos contestaron igual en saludo-en esa mesa se encontraban todos mis amigos y algunos enemigos-
-Como todos sabrán hoy las inversiones que han puesto en esta empresa tienen más validez-
-Al grano no quiero demorar tengo una cita –esa voz que hace mucho le tengo coraje y porque si casi siempre se vive restregándome en la cara que sale con MI JESSIE-
-Si no estás dispuesto a escuchar lo que vengo a decirles pues la puerta está abierta, pero antes que dada no volverás a pisar esta empresa en tu vida-
-Hey nos hemos reunido por cosas de trabajo lo personal  afuera –la voz de mi amigo que siempre deja sus problemas fuera de lo que es trabajo-
-Liam él es el que ha empezado-
-Suficiente todos tenemos cosas que hacer quiero que esto termine rápido-

Después de ese pequeño incidente pues les hable como había sucedido todo, indicando paso a paso lo que hemos hecho para lograr todo lo que alguna vez nos propusimos; mas reglas y esas cosas que por lo general se hace en esas reuniones; mi secretaria tomando nota de cada palabra por parte de los miembros; exactamente había pasado una hora desde que termino esa reunión ahora me encontraba en mi oficina con todos mis amigos.

-Podrías cambiar esa cara –hablo uno de mis amigos-
-Tú tienes la misma cara o peor aún –bromee un poco-
-Al menos la cara de él tiene compón en cambio la tuya –ahora el rubio, sonrió-
-Ok, todos contra mío ya nada; y como les ha ido-
-Malik sabes que hoy precisamente es uno de los peores días que puede existir –recalco el ojiverde-
-Suficiente de apellidos acaso no somos como hermanos-bufe un poco-
-Totalmente de acuerdo que tal si nos vamos a emborrachar como lo hemos hecho antes-
-Estás loco Styles-exaspero Liam un poco-
-Hay Leeym no me digas que has cambiado-
-Pues claro Tomlinson-
-Chicos en qué quedamos se supone que hoy nos apoyaríamos no pelearíamos-
-Ya dejalos siempre es lo mismo con estos-
-Pues aquí los más racionales venimos siendo yo y tu Niall-a lo que todo reímos-

Pasamos casi toda la mañana en mi oficina recordando viejos momentos con las chicas y si pues hace tres años parece que se pusieron de acuerdo en irse, claro que las veimos pero ninguno de nosotros demostraba lo que en realidad somos; ellas luchadoras por sacar a su familia adelante en cambio nosotros casi nunca nos ha faltado nada excepto el amor de la familia que nos rodea y eso es precisamente lo que han conseguido darnos todo ese amor, al cual cada uno de nosotros lo fuimos matando poco a poco con nuestra indiferencia y encerrándonos en nuestro mundo ya sea en el trabajo o en las farras; pero como demostrar lo que uno sentía si era difícil al no ser correspondidos de la misma manera.

-Ya pensaron que van hacer-pregunte, algo distraído-
-Me apunto a la idea un poco descabellada que tubo Harry hace mucho tiempo-contesto Louis al igual creo que estuvo sumido en sus pensamientos-
-No se hable más iremos a Starbucks-
-Zayn estás muy seguro de ir a ese lugar –comento Niall un poco serio-
- No, pero no quiero hacerme más daño del que ya me he hecho debo seguir la vida no lo creen-
-Totalmente de acuerdo –contesto Harry-

Así cada uno salió de mi oficina y se  fue a cada una de ellos, otra vez solo recordando aquel desagradable momento.

FLASH BLACK

Otra vez había discutido con Jessie; esto había sido la rutina de los últimos días.

-Estoy harta de tu actitud Zayn, cuando me prestaras un poco más de atención- reclamo ella-
-Ya hemos hablado de eso, no hay más que discutir-
-Porque me haces esto –dijo con lágrimas- te he demostrado lo mucho que te quiero-
-Y te lo agradezco, pero hemos quedado en algo-
-Te cuesta tanto, demostrarme un poco de cariño-
-No es eso, y claro que te lo demuestro cuando estamos juntos-bufe ya molesto-
-No es suficiente, es como ahora te iras sin más y como siempre me quedare llorando y lamentándome todo-soltó sin más-
-De que hablas –pregunte un tanto sorprendido, se estaba abriendo o estaba cansada de estar conmigo?-
-Lo que escuchaste me siento sola, de nada me sirve estar contigo si no me demuestras un poco que en verdad me importas-
-Suficiente, me voy-

Me levante, cogí mis cosas que estaban tiradas por lo de la noche anterior, me di una ducha rápida, me cambie para ir a la oficina y al salir ella ya no estaba. Me enoje conmigo mismo pero ya no había marcha atrás, siempre pasaba lo mismo. Todo el día en la oficina lleno de trabajo y regañando a diestra y siniestra al que se me ponía en contra, la discusión no me dejaba estar tranquilo. Eran las nueve de la noche y no me había reportado en casa, revise el móvil -maldita sea – grite 20 llamadas de Jessie. Deje todo lo que tenía que hacer y salí encontrándome a los chicos muy preocupados luego lo averiguaría, sin más pise el acelerador llegando en menos de media hora a casa.

-Que haces? –Pregunte al ver como ella guardaba sus pertenencias en una de sus maletas-
-Eso no te importa-soltó sin más ella mientras cerraba la maleta y las intenciones estaban claras-
-Claro que me importa, tú me….-guarde silencio si ella tomo la decisión no sería yo quien la detuviera-
-Yo que? –Pregunto ella mirándome con un brillo en sus ojos guardando la esperanza-
-Nada-
-Mejor me voy, adiós…-con lágrimas en los ojos-

FIN DE FLASH BLACK

Así ella se fue dejando la casa vacía sin sus risas sin sus cosas, estaba tan harto de llevar esta vida sin amor, Amor –sarcásticamente- no se ni lo que es. Salí al llegar a casa ya nada era igual, subí a mi habitación me cambie y Salí al encuentro de los chicos. Aunque tomar no era buena elección, haría lo posible por sacármela de la cabeza.


mi Hermoso Gif:
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Quiero audicionar por Jessie Baker / Victoria Justice / Zayn Malik [la timida]
¡Capítulo aceptado!

¡Hola Jessie! Muchas gracias por participar, me alegra que hayas amado la idea ♥ Me gustó mucho tu capi. ¡Suerte! Besos c:
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por bridgit. el Miér 04 Sep 2013, 23:47

Camz. escribió:hola Cata c:
me encantó la idea ahshsgdgdsga estoy desde el celular, pero cuando deje el cap, también pongo el gif de Jack. Capaz que vaya por Harry porque hace mucho no lo tengo sjshdhf
besos<33
Hola Cami c: ¿te puedo decir así? jshdjkdk
¡Me alegra que te haya gustado la idea! Espero tu capi dhssjgdfhs :) ¡Gracia spor participar! besos c:
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por bridgit. el Miér 04 Sep 2013, 23:49

[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] escribió:Hola, hola.
Me llamo Aida, y soy una completa enamorada de esta novela :3
Nunca he sido buena en presentarme, no me juzgues D:
Voy por mi sexy Haroldo, con Chloë Moretz, aún tengo que decidir el nombre c:


Jack sensual:
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Me encantó la trama, espero quedar,  aunque sea pronto, afghdsfs:
La navidad estaba por todas partes. Mirase donde mirase. 
Cuando paseaba por las calles, mirando la cara de los niños, éstos corrían libremente por el parque, sin miedo al frío y con la ilusión en sus ojos. 
Hacía tiempo que la navidad ya no era una novedad para mí. Sólo era un día más donde estar con la familia pero, tampoco tenía eso. Ahora, estaba sola en un frío apartamento, no me reencontraría con mi familia, hasta fin de año.
Quedaban muy lejos aquellos días de creer en los milagros navideños.
Di varias vueltas en mi pequeño sofá, era día veinticuatro y aquella noche a las doce, muchas familias, parejas, amigos se desearían feliz navidad.  
Miré a mí alrededor y decidí darle un poco de alegría a aquel triste apartamento. Cogí un anorak y salí por aquella puerta. Las tiendas seguían abiertas aunque, hoy cerrarían más pronto. Me acerqué al centro y entré en un pequeño establecimiento de decoraciones.
Estaba vacío, muchas personas iban con prisa a comprar juguetes para sus hijos y comida para su espectacular cena navideña. En caja, había una joven muchacha asiática sonriente que clavaba en mí, sus rasgados ojos. 
Cogí algunas decoraciones y un curioso peluche en forma de reno. 




–Esta noche es nuestra, pequeño. – Murmuré sonriente a aquel adorable peluche. Él sería mi única compañía en el día de hoy. 




Me acerqué a caja y pagué aquellos complementos. Sonreí modestamente y salí con una bolsa que se rompió nada más girar la esquina. 




–Maldita suerte la mía…– Suspiré, haciendo de mi bocanada de aire una pequeña nube.




Llevé la bolsa como si fuese una de aquellas bolsas americanas. Abrazada a ella, sentía el suave tacto de aquel pequeño peluche.  
Era tarde, las tiendas ya estaban cerrando. Había salido justo a tiempo para comprar todo aquello. Si hubiese tardado un poco más, no lo hubiese logrado.
Entré en el edificio y, posteriormente,  entré en mi apartamento.  Dejé la bolsa en la mesa y empecé a decorar la habitación. La habitación empezó a tomar un nuevo color, una nueva luz. Sonreí ingenuamente. Sería verdad que la navidad es una época llena de alegría. 
Puse aquel curioso peluche en la entrada y le sonreí.




–Espero que Papá Noel se alegre de encontrarte.– Sonreí.  –Aunque, eso no vaya a pasar.–




Me retiré y encendí el televisor. Los canales estaban llenos de programas grabados hace tiempo pero, que se emitían en este día. Era mejor que nada; aunque, a veces, me entraban ganas de coger un DVD y cambiarlos por una película cualquiera.
Mi teléfono empezó a sonar vivazmente. No tenía mucha prisa en cogerlo. Seguramente, era mi madre preguntando por cómo se presentaba aquella noche. Me equivocaba. Su nombre estaba escrito en la pantalla y el móvil empezaba a sonar más fuerte. Una cálida sensación invadió mi corazón. ¿Podría ser posible…?




–¿Zayn?– Descolgué y esperé encontrar su voz.
–¡Por fin contestas!– Una melodiosa y femenina voz sonó desde el otro lado. –¡Soy Eleanor! ¿Qué estás haciendo ahora?–
–¿Eleanor…? ¿Qué haces con el móvil de…?– Muchas preguntas venían a mi cabeza. 
–¡Harry!– Gritó. –¡No! Esa bandeja tiene que estar hacía el otro lado. ¡Tiene que estar todo perfecto!




¿Harry? ¿Eleanor? ¿Móvil de Zayn? Poco a poco, las piezas iban encajando y las dudas se disipaban. Se estaban reuniendo para celebrar algo pero, su llamada…




–Perdona...– Habló nuevamente. –¿Qué estabas haciendo?–
–Realmente, no estaba…– Empecé a explicarme.
–¡Oye! Me vas a gastar el dinero de mi teléfono.– Se oyó replicar su fogosa voz. Ahí estaba; él también, Zayn.
–¡Shhht! Dejad de distraerme.– Sentenciaba Eleanor. –Oye, ¿Quieres venir? Vamos a celebrar la navidad en la trastienda de Louis. Lo estamos colocando todo y… ¡Louis dale eso a Zayn, por favor!– Se interrumpía ella misma. –Bueno, ¿Qué me dices?– Pude sentir como su voz transmitía una cálida sonrisa.
–¡Claro que me gustaría ir!– Exclamé. Me hacía mucha ilusión; aunque, se me hacía raro… No es que nos conociéramos mucho pero, fue un noble acto por parte de Eleanor. Sólo tenía un problema. –Pero... Yo no sé dónde queda esa tienda exactamente.–
–¡Tranquila no hay problema!– Exclamó. Tapó un poco el móvil pero, se le escuchó claramente hablar. –¡Zayn ve a buscarla!–
–¿Qué? ¿Por qué tengo que ir yo?– Se quejaba el moreno. –¡Que vaya Harry!–
–¿Eh?– Exclamó Harry. –Por mí, no hay problema pero... Estoy ayudando a Louis, Niall y Liam con esto.–
–¡No! Zayn, agarra lo que te dio Louis y ve.– Le ordenó Eleanor. Realmente, era una chica clara y estricta. Muy convincente. Destapó el móvil y volvió a hablarme. –¿Estás? Ahora te mando a Zayn, en media hora está ahí. ¡Zayn espabila!– Exclamó finalmente.  –¡Hasta ahora!–
–Hasta…– No me dio tiempo a acabar la frase. Al otro lado, sólo se oía un repetitivo y molesto sonido. –¿Qué ha pasado?– Me pregunté. Bajé mi teléfono y miré mi reflejo. –¡Oh no! ¡Tengo que arreglarme un poco!–




Fui a mi habitación y revolví todo el armario. No podía ponerme excesivamente elegante, ni tampoco totalmente informal. No sabía que elegir y el reloj, cada vez, marcaba una hora más próxima a la llegada de aquel moreno que hacia temblar mis piernas.
Finalmente, me puse unas medias lanosas grises y recogí un largo jersey negro que caía suavemente de un hombro. El calzado que me acompañaría serían unas cómodas botas altas negras.  
Corrí rápidamente. Fui al baño. Me peiné. Probé miles de peinados pero, me amargué y acabé por volcarme todo el cabello hacía un lado. Me maquillé los ojos más detalladamente de lo que solía hacer e incluso remarqué mis labios con un tono bastante rojizo. Ya estaba lista.




–¡Tiempo récord!– Suspiré. Me senté en el sofá. Esperaba el momento con los nervios a flor de piel. Tenía todo preparado. Sólo tenía que oír el timbre, exclamar un “ya voy” y salir. Pero, a la salida estaría él. Aquel moreno que me tenía loca.




El timbre sonó. Pegué un brinco, recogí las cosas y cogí el telefonillo con el pulso temblando.




–¿Sí?– Pregunté. “¡Estúpida!” murmuró mi consciencia. ¿Para qué preguntaba? Sólo podría ser él.
–Soy yo.– Sentenció algo malhumorado.  –Baja, anda.–
–Voy…– Colgué y me puse una chaqueta gorda. Busqué las llaves en el bolso y abrí la puerta.




La puerta se fue cerrando, poco a poco, puse la llave para cerrarla bien. De repente, ante mis ojos estaba aquel reno de peluche. Sonreí, con una amplia sonrisa.




–Parece ser que los milagros existen después de todo…– Le confesé, figurándoseme que me contestaba con una sonrisa ingenua.




Salí por el portal y ahí estaba. Mirando al cielo estrellado con sus castaños ojos. Las bocanadas de aire de su boca salían lentamente. Oyó la puerta cerrar y miró hacia mí. Su fría mirada se encontró, nuevamente, con la mía. Otra vez, solos. Otra vez, tú y yo.




–Buenas. Disculpa por…– Empecé a tartamudear.
–Toma.– Dictó. Tendiéndome una bolsa. –Eleanor y Danielle me dijeron que era indispensable…– Suspiró molesto. –Que chicas más molestas…– Murmuré.




Abrí aquella bolsa. En ella, había dos graciosos gorros de navidad. Uno simple y el otro con cuernitos de reno incluidos. Me eché a reír ingenuamente, saqué el segundo y comenté.




–¡Son adorables!– Le enseñé a Zayn. 
–¡Son horribles!– Exclamó él. Seguí riéndome. –¿Qué te parece tan gracioso?– Preguntó.




Cogí el gorro y me lo puse en la cabeza. Le tendí la bolsa a Zayn y sonreí.




–Sólo te imaginaba con el gorro puesto…– Murmuré y sus cejas fueron frunciéndose. –Pero, no creo que seas capaz de ponértelo.– Le tenté.
–¡Por supuesto que no! No porque no sea capaz. Simplemente, porque me parecen horribles.– Cogió la bolsa y echó a andar. –Venga, vamos.–




Le seguí desde atrás. El joven llevaba un anorak negro y unos pantalones negros. Sus bambas rojas y blancas pero, vislumbré una camisa blanca, tras aquel anorak. Zayn, se había arreglado mínimamente para el momento. Seguramente, Eleanor o Danielle le habrían obligado. Volví a sonreír. 
Era mágico pasear por esas calles llenas de ilusión y color con él. Zayn se detuvo en el semáforo para pasar. Yo calculé mal y me golpeé con su espalda, por culpa de mi falta de atención.




–Perdona…– Murmuré. Realmente, era un chico alto y corpulento. Cada vez que lo miraba me gustaba más.




Zayn me miró de reojo, se giró lentamente. Con su mirada me contempló detenidamente. Me eché las manos a la cara y empecé a soplar. Se me había olvidado equiparme unos guantes y empezaba a tenerlas congeladas. El semáforo cambió a verde. 




–Ya podemos…– Empecé a murmurar. 




Zayn se giró por completo y agarró mi mano. La puso en su cara y la mía cambió de color completamente. Su cálida y fina tez ardía comparada con mis gélidas manos. El chico cerró los ojos y deslizó suavemente su mano junto a la mía.




–Estás helada. Te has arreglado tanto y, ¿no has pensado en unos guantes?– Preguntó con la cara seria.
–No, bueno… Se me pasó por alto y…– Mis ojos fueron descendiendo y clavándose en nuestras entrelazadas manos. –Y...–




Zayn sonrió con su perversa sonrisa. Tiró levemente de mi mano y se la metió en el bolsillo junto a la suya. Echó a andar y yo tras él.




–Vamos, antes de que el semáforo se ponga rojo de nuevo.– Comentó. Andando como siempre. Como si no sucediera nada.




Aquel paso de peatones se me hizo eterno. El semáforo parpadeó, volvió a cambiar de color. Está vez, me sentía más identificada con él. Empecé a sonreír estúpidamente. Era como si el frío no hubiese existido nunca. Debajo de aquella gorda capa de ropa nuestras manos estaban unidas. Su mano cubría la mía sin problema alguno y, la mía, ingenua como yo, empezaba a temblar un poco. El moreno no preguntó el porqué. Seguramente pensaba que era por el frío pero, el culpable era él. Siempre él.
Llegamos al local. Zayn dejó su mano salir y soltó la mía fuera del bolsillo. 




–Es aquí.– Dijo. Agarró y picó la cobertura de metal que usaban las tiendas para evitar robos. 




La puerta empezó a abrirse. El tiempo que tardó fue suficiente para disfrutar de aquel momento que acababan de regalarme. Eché mi mano a la cara y me acaricié con su dorso. La sonrisa en mi rostro parecía ser permanente. 
La calidad esencia y el varonil aroma de Zayn, envolvían aquella pequeña parte de mi cuerpo. Sólo una voz, la suya, pudo despertarme de lo que se me estaba empezando a figurar como un sueño.




–¿Vamos?– Preguntó el moreno. 




Lo seguí, pasé por aquella puerta y un chico con el mismo color de ojos que Louis pero, de cabello rubio me sonrió. Se quedó cerrando la puerta y yo seguí a Zayn.




–¡Por fin llegas!– Exclamó Eleanor. –¿Y el gorro?– Agarró su bolsa. –¡Zayn póntelo! ¡Mira ella lo lleva puesto!–




Entré en una trastienda decorada con amor e ilusión. Eleanor le gritaba a Zayn y éste se defendía. Harry sonreía y Louis, Liam, Niall y Danielle se incorporaba a seguir colocando cosas.
Junté mis manos, como dos polos opuestos que se atraían. Mezclando la temperatura de ambas y tapándome la sonrisa con ellas.




–Feliz navidad, pequeña…– Me murmuré, increíblemente feliz.




–¡Oye!– Gritó Zayn, sacándose el anorak. –No te quedes ahí y pasa.– Sentenció.




Asentí con la cabeza y entré en aquel pequeño Edén, lleno de una efímera y curiosa felicidad.
¡Capítulo aceptado!

¡Hola Aida! Muchas gracias por participar hdsgshjdaas Me alegra que te haya gustado la idea de la nove :)
Tranquila, yo tampoco se presentarme xd
¡Suerte! besos c:
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por bridgit. el Miér 04 Sep 2013, 23:52

Angel Of Darkness escribió:¡Hola!
Me llamo Angie, tengo 14 años y 8 meses y soy de España. :)
Espero que te guste mi capítulo y poder quedar jejeje.
Dudaba entre la ruda y la extrovertida, pero me decanté por la segunda :3



La extrovertida || Louis Tomlinson


Capítulo de mi autoridad:

(Te dejo [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] el link para demostrar que el cap sí es mio.)
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Capítulo 006
Angie García


Domingo; 06:00am

-¿De dónde vienes, señorita?- Preguntó mi padre de brazos cruzados desde el sofá. Eran las 06:00am; la primera vez que llegaba tan tarde, no sé de qué se quejaba.
-De una fiesta a dos quilómetros de aquí, por eso llegué tan tarde.- Contesté seguido de un bostezo.-Ahora si me disculpas, voy a dormir, ¡estoy muerta!- Dije y seguidamente me dirigí hacia las escaleras para ir directa a mi habitación.
-No tan deprisa jovencita. Estarás castigada todo lo que queda de año, y ayudaras a tu madre con la peluquería.- Me dijo. Mi madre era la dueña de la peluquería más lujosa de la zona y no pensaba ayudarla. O tal vez sí…
-De acuerdo, papi. Me lo tengo merecido. ¿Pero puede ser a partir de pasado? Es que estoy muy cansada, y mañana no tendré energías para nada.- Le dije haciéndole ojitos. Siempre funcionaba. Con todo el mundo, excepto con mi hermana.
-Vale, pero pasado empiezas. –Cedió.- Dentro de unas horas se lo diré a tu madre. Ahora vete a dormir, que yo haré lo mismo.- Seguidamente pasó por mi lado y se dirigió hacía su habitación. Yo le seguí el paso, me tumbé en mi cama y sonreí, seguido de una risa.
-Que bien me lo pasaré el martes.-Susurré y cerré los ojos.


Martes; 07:30am


-¡Angelina García Hernández, a la cocina, ahora!- Gritó mi madre desde abajo. Estábamos solas en casa: mi padre estaba en su oficina y mi hermana de viaje en Inglaterra.
-Ya estoy aquí, y no me llames por mi nombre completo. Sabes que lo odio.- Refunfuñé.- ¿Cuándo empiezo con mi maravilloso trabajo?- Pregunté irónica, ganándome una mirada asesina de mi madre.
-Dentro de…- Miró el reloj.- Ahora. Dirígete rápido al coche, enciéndelo y espérame.- Me ordenó.
-Sí mamá.- Dije pesadamente y me dirigí hacia afuera para hacer lo que me había mandado. Era la primera vez que trabajaría, y nunca había estado tan ansiosa.


***

-¡Monique!, ¡Cuánto tiempo!- Exclamó aparentemente feliz después de ver entrar por la puerta a su “mejor amiga”, la mujer de uno de los hombres más ricos de Europa. Yo la odiaba era tan, repipi, superficial, y…¡Arrgh! Era simplemente odiosa, y su hija aún más.-Oh, Marianne, ¡Qué linda estás!-Oh no, su hija. ¿Por qué mi madre tenía que ser tan falsa?-Miren, mi hija ha decidido ayudarme, así que os atenderá ella- Habló mi madre sonriendo hacia mí. Enserio mamá, ¿de verdad quieres quedar mal delante de tu amiga? Tú lo has querido…
-Oh, claro. Me encantaría peinar a es tas dos bru…encantadoras mujeres- Dije seguido de una gran sonrisa falsa.- Tengan, tomen asiento.- Las empujé lentamente a los asientos para lavarles el pelo.
-Cariñó, me voy, te dejo la peluquería a tu cargo, durante media hora.- Avisó mi madre mientras corría hacia la puerta. Media hora…Perfecto.
-Oopss, perdón- Dije después de, “accidentalmente” mojar el pelo de Monique con agua helada.- ¡Perdón!- Exclamé ahora, después de que me pasara lo mismo con Marianne, pero con agua hirviendo. No pude evitar una pequeña risita.
-Ten más cuidado la próxima vez.-Me dijo Monique con un tono algo amenazante.
Calló y me puse manos a la obra.


30 minutos más tarde.


-¡Mamá ya he acabado!- Chillé cuando, justamente, entraba mi madre por al puerta.
-A ver, cariño.- Mi madre se acercó y ayudó a Monique a levantarse mientras yo miraba a Marianne para que se levantara. Ni loca la ayudaba. Acompañó a Monique al espejo. Yo hice lo mismo con Marianne.- Y dime hija, ¿Qué les has hecho?- Preguntó sonriente mi madre mientras sacaba la toalla de la cabeza de su gran amiga.
-Pues una completa a cada una: lavado, cortado, tinte y secado.- Dije sonriente.
-¿¡Qué!?- Exclamaron madre e hija histéricas.
-Yo te había pedido lavado y teñido.- Dijo Marianne.
-Y yo solamente lavado y cortado.- Esta vez habló Monique.
-No. Me dijeron una completa.- Dije inocentemente.
-Bueno, no se preocupen, ahora veremos el resultado.
-¡AAAAAAAAAH!-Fue lo último que escuché porque salí corriendo de allí.


***

-¿Cómo pudiste hacer eso?, ¡Tú madre ha tenido que gastar mucho dinero en productos nuevos, y en una sesión en otra peluquería para que les arreglen tu gracia!- ME dijo mi padre, después de que mamá le explicara lo sucedido.
-¿Qué? No fue para tanto. Les quedaba bien y todo.- Dije tranquilamente.
-¿¡No fue para tanto!?- Mi madre apareciendo por la puerta de la cocina.- ¡¿Raparle media cabeza a Marianne tiñéndole la otra parte de rojo y teñir el pelo de verde a Monique, mientras que parecía que le había cortado el pelo una niña de tres años no es para tanto?!- Habló histérica.
-Perdón. Además, Marianne se durmió, no es mi culpa que no se enterara del ruido de la maquinita rapándole el pelo.
-Ya se ha hablado demasiado, fuera de esta casa.-Dijo mi padre.
-¿¡Qué me hechas!? ¿Qué haré en la calle?-Dije sorprendida.
-No estarás sola en la calle. Irás a vivir con tu tía Connie a Texas-Contestó mi madre.
-¿¡Texas!? ¡Vivo en España! ¡Eso está  a miles de quilómetros!-Exclamé.- Bueno, si así lo queréis.-Dije alejándome de la cocina. No pensaba irme tampoco. Quiero otra venganza. Ni loca me voy a vivir con mi tía  a Texas. Llena de campo, country y el sudor de mi tía.
-… ¿Cómo se le ha ocurrido hacer semejante cosa?- Escuché hablar a mi padre. Me quedé detrás de la puerta escuchando todo.-Sabía que era rebelde, pero tanto…
-No sé qué hemos hecho mal con ella…-Ahora era mi madre.- ¡Solo le falta quemar la casa!- Mis padres soltaron una risa.
Bueno, si eso es lo que quieren…Eso tendrán.


***

Observaba desde el coche de mi madre como la casa se incendiaba poco a poco. Mis padres habían viajado a París a una reunión con un hombre importante de por ahí.
Estaba harta de todo. De todo lo que había vivido y de que, aunque parecía que mi vida podía llegar a ser perfecta al ponerme lentillas, he comprobado que no es así. Seguro incendiar una casa, mi casa, no es la mejor manera de hacerles saber a mis padres lo que siento, pero ¿de qué otra manera sabrían que existo? No soy un proyecto de mujer perfecta hecha para los negocios. Soy una chica que quiere vivir su vida como si no hubiera mañana; una chica que, aunque no lo aparente es sensible y necesita el apoyo de sus padres; necesita unos padres.
Me ganaré el odio de mis padres, pero sé que, después de esto, aún mi hermana me seguirá queriendo, ella me entiende…
Una lágrima seguida de otra resbaló por mi mejilla. La casa; mi casa, ya estaba completamente incendiada. No habían casas alrededor, pero no sé cómo, la policía me encontró.


***

-¿¡Cómo quemas una casa, tú casa?!-Gritó rojo de rabia mi padre entrando por la puerta. Por fin llegaban. Estar en la cárcel no es agradable.
-La quemé porque era lo que queríais, ¿verdad?- Dije algo, bastante, cínica- Al menos es lo que escuché en la cocina.
-Querrás decir, lo que interpretaste en la cocina- Corrigió mi madre.
-Esto ha llegado demasiado lejos.-Habló mi padre ya algo calmado, bebiendo un vaso de agua.-Te vas a un internado.
-¿¡Qué!?- Exclamé levantándome de golpe.-¿¡Un internado!? ¿¡Dónde!?
-Londres, y no se habla más, ya mismo te vas hacia el aeropuerto, al llegar a Londres te estará esperando alguien.
Reí sarcásticamente.
-¿Ahora qué?- Dijo pesadamente mi padre.
-¡¿OSEA QUE EN VEZ DE PREOCUPAROS POR MI UNA SOLA VEZ EN VUESTRA PUTA VIDA, ME ENVIAIS A UN INTERNADO EN LONDRES?!-Chillé arta de todo. No me importaba que media comisaría me escuchara.
-¡No me chilles, señorita!- Fue lo que dijo mi padre antes de darme una bofetada.
-¿Y ahora me pegas?-Dije- No sabes cuánto te odio.- Le solté mirándole a los ojos casi llorando de la impotencia y rabia.
-Te hemos consentido todo, te hemos dado una fabulosa vida, te hemos malcriado y tú nos lo devuelves así.-Dijo mi padre histérico.
-No sabes de lo que hablas. Me habéis malcriado, sí pero si me hubierais dado una  fabulosa vida, nada de lo que ha pasado hoy, hubiera pasado.- Dije y salí de la comisaría.
Estaba preparada para ir al internado, al menos no vería a mis padres.
Mi único consuelo era que podría divertirme con todas las plásticas que hubiera por ahí.

¡OH DIOS ME EQUIVOQUÉ, ES FINN!:
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¡Capítulo aceptado!

Hola Angie :) dgskfdgds mucho gusto, soy Catalina de Argentina oh yeah y tengo 13, igual falta poco para mis 14 jeje, a (? 
Muchas gracias por participar, ¡suerte!
Besos c:
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por HeyIt'sKaty^^ el Jue 05 Sep 2013, 00:00

Hola!! :D Me llamo Katherine ^^ Pero dime Katy, Kath. Kate, lo que sea menos Katherine D: Odio mi nombre xDD 
✩ La tímida || Zayn Malik- Demi Lovato
*-*:
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CAAP :
-Entiende que te amo.
-Entiende que ya no formas parte de mi vida ni lo volverás a hacer.
-¿Es por él Kate? Le diré lo que sientes. Le diré que estás enamorada de mí y no de él.-Insistía el chico del pelo rizado.
-No Harry. Yo formé mi vida y ahora soy una guerrera. Luché contra lo que sentía hacia ti porque tú me hiciste luchar. Ahora soy más fuerte de lo que nunca he sido. 
-Pero yo volví.
-Después de años.-Respondí.-Yo tengo una vida formada con Zayn. Tengo una hija a la que amo. Ellos son mi familia.
-¿Lo amas?
-...
-¡Respóndeme Kate! ¿Lo amas?
-Sí Harry. Lo amo.-Dije tragando saliva al final.

1.
-Pensé que me querías.-Le dije mientras respiraba profundamente tratando de tranquilizarme.
-No podemos seguir así Kate, entiende.-Apoyó una de sus manos, las cuales estaban frías, en mi hombro.
No iba a dejar esto así. Él me había pedido matrimonio y solo quedaban 2 semanas para nuestro casamiento. Todo estaba organizado. El lugar en el que nos casaríamos estaría perfumando, así quedando con olor a las rosas de primavera. Sería una gran ceremonia en la que invitaríamos a todos nuestros amigos para que vieran la unión de nuestras almas, en la que quedarían unidas para siempre.
Una brisa de aire me revolvió el cabello. Eso me recordaba a cuando él solía decirme que amaba el olor de mi cabello y la textura suave que tenía cada vez que él pasaba sus dedos en medio de este.
Pero ya no era la situación. Ahora estábamos en un parque lleno de arbustos, sin flores, sin vida, sin alegría. La lluvia caía sobre mis mejillas mezclándose lentamente con las lágrimas que, sin haber podido contener había dejado derramar. El olor era de humedad. Yo amaba la lluvia, la amaba, pero en este caso solo complicaba más las cosas dando un aspecto triste y desvanecido a nuestra conversación, aunque claro, está ya era así.
Sacudí mi hombro con intención de que su mano no estuviera hay por más segundos. Me restregué los ojos con las manos, mientras notaba que el rímel que había usado se estaba corriendo con el resultado de dejarme los ojos como uno de esos animales que comen bambú, un panda. No me importaba, ya nada importaba. Era nuestra vida juntos, que había quedado destruida sin que yo pudiera hacer nada para evitarlo.
Miré sus ojos verdes, los cuales lucían una mirada inexpresiva y fría que me hacía rabiar. ¿Cómo es que después de tantos momentos juntos no sentía nada? ¿Acaso todo había sido una gran mentira, la cual llevaba a otra y así múltiples veces hasta que me hubiera pedido matrimonio con una sonrisa de falsedad en su rostro?
Respiré hondo. Si algo iba a suceder era que yo le echaría en cara todo lo que había sucedido por su culpa.
-Me prometiste una vida juntos. Una vida llena de felicidad. Todo iba sobre ruedas y ahora me dices esto.
-Kate...-Dije sacudiendo su pelo hacia un lado ya que con el viento y la lluvia de aquél momento se le iba a la cara.-No iba a ser así, lo juro. Pensaba que estaba enamorado de ti y que eras la chica correcta. Pensaba que al pedirte que fueras mi esposa tomaba la opción correcta. Pero no es así. Fue demasiado precipitado, no quería hacerte daño, ni siquiera sabía que iba a tener que decirte todo esto. Yo… en verdad quiero pedirte disculpas por todo lo que está sucediendo, quizás si hubiéramos esperado un poco más me hubiera dado cuenta de las cosas antes de pedirte nada.
-Pero no esperamos más. No lo hicimos. En su momento te pregunté si estabas seguro de lo que hacías y me hiciste creer que sí. Ahora nada sirve. No quiero un perdón ya que malgastarías tu tiempo disculpándote aun sabiendo que nunca te perdonaré por esto en la vida.
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por bridgit. el Jue 05 Sep 2013, 00:12

ImCrazyMofo escribió:Hola!! :D Me llamo Katherine ^^ Pero dime Katy, Kath. Kate, lo que sea menos Katherine D: Odio mi nombre xDD 
✩ La tímida || Zayn Malik- Demi Lovato
*-*:
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CAAP :
-Entiende que te amo.
-Entiende que ya no formas parte de mi vida ni lo volverás a hacer.
-¿Es por él Kate? Le diré lo que sientes. Le diré que estás enamorada de mí y no de él.-Insistía el chico del pelo rizado.
-No Harry. Yo formé mi vida y ahora soy una guerrera. Luché contra lo que sentía hacia ti porque tú me hiciste luchar. Ahora soy más fuerte de lo que nunca he sido. 
-Pero yo volví.
-Después de años.-Respondí.-Yo tengo una vida formada con Zayn. Tengo una hija a la que amo. Ellos son mi familia.
-¿Lo amas?
-...
-¡Respóndeme Kate! ¿Lo amas?
-Sí Harry. Lo amo.-Dije tragando saliva al final.

1.
-Pensé que me querías.-Le dije mientras respiraba profundamente tratando de tranquilizarme.
-No podemos seguir así Kate, entiende.-Apoyó una de sus manos, las cuales estaban frías, en mi hombro.
No iba a dejar esto así. Él me había pedido matrimonio y solo quedaban 2 semanas para nuestro casamiento. Todo estaba organizado. El lugar en el que nos casaríamos estaría perfumando, así quedando con olor a las rosas de primavera. Sería una gran ceremonia en la que invitaríamos a todos nuestros amigos para que vieran la unión de nuestras almas, en la que quedarían unidas para siempre.
Una brisa de aire me revolvió el cabello. Eso me recordaba a cuando él solía decirme que amaba el olor de mi cabello y la textura suave que tenía cada vez que él pasaba sus dedos en medio de este.
Pero ya no era la situación. Ahora estábamos en un parque lleno de arbustos, sin flores, sin vida, sin alegría. La lluvia caía sobre mis mejillas mezclándose lentamente con las lágrimas que, sin haber podido contener había dejado derramar. El olor era de humedad. Yo amaba la lluvia, la amaba, pero en este caso solo complicaba más las cosas dando un aspecto triste y desvanecido a nuestra conversación, aunque claro, está ya era así.
Sacudí mi hombro con intención de que su mano no estuviera hay por más segundos. Me restregué los ojos con las manos, mientras notaba que el rímel que había usado se estaba corriendo con el resultado de dejarme los ojos como uno de esos animales que comen bambú, un panda. No me importaba, ya nada importaba. Era nuestra vida juntos, que había quedado destruida sin que yo pudiera hacer nada para evitarlo.
Miré sus ojos verdes, los cuales lucían una mirada inexpresiva y fría que me hacía rabiar. ¿Cómo es que después de tantos momentos juntos no sentía nada? ¿Acaso todo había sido una gran mentira, la cual llevaba a otra y así múltiples veces hasta que me hubiera pedido matrimonio con una sonrisa de falsedad en su rostro?
Respiré hondo. Si algo iba a suceder era que yo le echaría en cara todo lo que había sucedido por su culpa.
-Me prometiste una vida juntos. Una vida llena de felicidad. Todo iba sobre ruedas y ahora me dices esto.
-Kate...-Dije sacudiendo su pelo hacia un lado ya que con el viento y la lluvia de aquél momento se le iba a la cara.-No iba a ser así, lo juro. Pensaba que estaba enamorado de ti y que eras la chica correcta. Pensaba que al pedirte que fueras mi esposa tomaba la opción correcta. Pero no es así. Fue demasiado precipitado, no quería hacerte daño, ni siquiera sabía que iba a tener que decirte todo esto. Yo… en verdad quiero pedirte disculpas por todo lo que está sucediendo, quizás si hubiéramos esperado un poco más me hubiera dado cuenta de las cosas antes de pedirte nada.
-Pero no esperamos más. No lo hicimos. En su momento te pregunté si estabas seguro de lo que hacías y me hiciste creer que sí. Ahora nada sirve. No quiero un perdón ya que malgastarías tu tiempo disculpándote aun sabiendo que nunca te perdonaré por esto en la vida.
¡Capítulo aceptado!

¡Hola Katy! Te diré así (? ¿Sabías que Katherine en inglés es Catalina? sdaggakdagf
¡Muchas gracias por participar! Me encantó el capi dsjgshdjgds El rizado es un tonto ¬¬ 
¡Suerte! besos c:
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por hood. el Jue 05 Sep 2013, 00:25

podes decirme Cami, o Camz como me llaman todas kajdagfsa te dejo muchos caps porque no se cual es mejor/decente :c

AJTR:
Al salir ya de la extraña junta donde se encontraban, los alumnos se dirigían a sus respectivas clases. En el pasillo iba un grupo de tres adolescentes discutiendo los pros y los contras del próximo viaje.

— ¡Eres un idiota! —Se quejó la castaña al escuchar las estupideces que decía Jaden —. ¿Sabes? Ojalá que una de las tantas putas con las que te acuestes quede embarazada por idiota —Gritó. El solo se atinó a reír, mientras Bruce miraba la escena un tanto divertido y a la vez atónito por la reacción de su mejor amiga.

— ¿Dónde quedó el angelito Carrie? —Sonrió socarronamente, sabía que le estaba dando en su punto débil; nadie cuestionaría la bondad de Carrie Müller. Comenzó a lanzarle una serie de insultos a los que él hizo oídos sordos, por su lado había pasado nada más y nada menos que Scarlett Bauman, la única presa que le faltaba para completar el récord de la preparatoria completa. Paró de repente y fue en camino hacia ella, luego de ver a Bruce negando y diciéndole con la mirada su frase ya tan usada, "Lo que comienza con obsesión termina con sentimientos", que ya se cansaba de decirle.

— ¿A dónde vas? —Preguntó Jaden mientras la rubia se reía en voz baja.

— Donde sea lejos de ti —Respondió.

— ¿Sabes? —Cuestionó él —Si admitieras que tú tienes las mismas ganas que yo, haríamos esto más fácil y rápido.

— Que aceptaras por fin que soy la primer chica que no quiere dormir contigo, haría esto más fácil y rápido —El ojiverde se rio cínicamente.

Carrie y Bruce observaban la escena divertidos al otro lado del pasillo.

— ¿Crees que lleguen a algo? —Comentó la castaña.

— Claro que no —Respondió él— Con suerte llegará a acostarse con ella.

— Para mí terminarán saliendo.

— ¿Quieres apostar? —Preguntó encarnando una ceja. Carrie extendió su mano. Bruce miró hacia donde Jaden y Scarlett se encontraban y vio cómo su amigo fallaba al conquistarla. Dudó por unos segundos, pero luego estrecharon sus manos, firmando el pacto.  


{***}



Dos horas habían pasado luego del anuncio, y Scarlett caminaba dudosa hacia su castaña amiga. Moría de ganas por aclarar sus dudas, pero de no hacerlo, podría ahorrarse unas cuantas burlas.

— ¿Carr? —Preguntó tímidamente. Carrie levantó la vista de su cuaderno y le sonrió a su amiga. Movió su cabeza en forma de asentimiento y la rubia prosiguió —Tengo una duda.

— ¿Quieres saber cómo se pone un preservativo? —Preguntó confundida y a la vez curiosa, más no era normal pedir un consejo en Scar.

— No —La rubia frunció el ceño— ¿Disculpa?

— Nada. ¿Puedes hacerme la pregunta de una vez?

— ¿Qué debo hacer si me gusta alguien? —Cuestionó, a lo que su amiga se atragantó con su batido.

— ¿Quién te gusta?

— Ese no es mi punto.

— Claro que lo es, Scar —Acotó—. Si fuese un chico normal no estarías haciendo esto, irías directamente hacia él y le dirías lo que sientes. Todo el mundo sabe eso —La rubia entró en razón, mas no podía revelar quién era el chico misterioso.

Al otro lado de la cafetería, Jaden y Bruce admiraban aquella escena. Sobraba aclarar quién babeaba por una de ellas y quién sonreía enamorado a la otra.

— ¿Crees que le guste?

— Ni en un millón de años, hermano.

— Gracias por tu apoyo —Dijo sarcásticamente.

— Acéptalo, no eres su tipo —Comentó—. Sólo mírala; es linda e inteligente, tiene mayores expectativas que su mejor amigo maricón.

— No soy maricón —Respondió ofendido.

— Lloraste con ella cuando rompió con su ex, y a los ocho años cuando no le gustaba su regalo en Navidad.


— Si tuvieses un poco de corazón, me entenderías perfectamente.

— Claro que no —Dijo—, hasta a ella le pareció ridículo, Bruce —El rubio se cruzó de brazos, sabiendo que su mejor amigo tenía razón, pero jamás lo aceptaría.


{***}



Dos semanas después.



El grupo de los cuatro amigos caminaban nerviosos hacia el aeropuerto. Las dos semanas se habían pasado más rápido de lo normal y todo el mundo parecía desesperado por eso.


— ¿Puedes creerlo Carr? ¡Nos vamos a Paris! —Chilló la rubia emocionada, mientras todos encantados miraban el destello en sus ojos. Si había algo con lo que había soñado toda su vida, era con ese maravilloso viaje.



— Parecer contenta —Comentó Jared pasando su brazo por sus hombros.



— Lo estoy, mis padres despreciaron cada sueño o esperanza que tenía y jamás creí que este se cumpliría —El castaño sintió escalofríos, conmovido por la ternura que irradiaba la chica en ese momento.



Se juntaron con los demás compañeros para recibir las demás indicaciones, pero casi nadie escuchaba. Todos pensaban en la cantidad de cosas que podrían pasar allí, y todas las aventuras y retos que se enfrentarían. Al terminar los profesores de dar las ordenes, los dividieron en pequeños grupos para subir organizados al avión.
En cuanto emprendieron viaje, ya todos se habían dispersado y liberado esa tensión que los rodeaba, sin embargo, muchos estaban aterrorizados por el hecho de estar volando.


A pedido de Bruce, Carrie compartía asiento con él, mientras que Scarlett soportaba los chistes malos del ojiverde sentado a su lado. La rubia se dio vuelta mirando a su mejor amiga y suspiró.


— ¿Feliz ahora, Scar? —Preguntó.



— ¿Sabes que es esto, Carrie? —La castaña negó con su cabeza, por lo que ella prosiguió —. Es el comienzo de una buena etapa, y algo me dice que será buena —Y al parecer todos escucharon, porque asentían complacidos, entusiasmados y con una sonrisa de oreja a oreja plasmada en su rostro.

escape from reality - os:
Otro día, uno más. Igual al que fue ayer y al que será mañana. La vida de Emily no era más que una rutina de la que nunca se liberaría. No se molestó en arreglarse demasiado; de todas formas a nadie le gustaría como iba vestida o peinada, ¿Qué sentido tendría intentar hacer un cambio hoy?

— Ems, se te hace tarde, apúrate —Dijo su madre en cuanto vio que su hija no bajaba.
— Ya voy, mamá —Respondió ella, mientras tomaba su bolso y los libros correspondientes a las materias que tendría en el día. En cuanto quedó sola —nuevamente— en la habitación, corrió hasta el baño y tomó un pequeño y tibio metal, además de un pequeño frasco blanco casi vacío. Debo ir a la farmacia urgente, se recordó.
Leyó su itinerario, que anotaba en un papel diariamente, el día anterior.


08:00 am.; entrada.
08:15 am.: Historia.
09:30 am.; primer receso, encontrarse con Stacey, Lindsay y Ashley.
11:30 am.; milagrosamente libre.
12:00 pm.; almuerzo en el baño.
12:15 pm.; receso antes de Biología, encontrase con Bradley, Steve y Matt.
12:30 pm.; Biología.
14:00 pm.; Salida del infierno.

No había mañana en la que no leyera ese pequeño papel, si no llegaba puntual a alguno de esos horarios, podría ponerse feo, mucho más de lo que estaba. Bajó la escaleras, con la esperanza de no encontrase con Lilian, su madre. Falló. La mujer de no más de treinta y seis años la esperaba en la puerta, las llaves del auto en una mano, su bolso colgado en el brazo contrario y una sonrisa cálida plasmada en su cara. La mueca diaria que Emily siempre llevaba en su cara se transformó en una sonrisa, falsa, pero por lo menos ella no lo notaba.
Ambas subieron al auto, unas cuantas calles antes de la escuela a la que asistía, Lilian decidió entablar una conversación, aún le extrañaba que su hija tan sociable y llena de amigos cruzara tan pocas palabras con ella.

— ¿Cómo te va con Stacey y las demás chicas? Hace mucho no me hablas de ella — comentó la mujer con gran curiosidad, ya que hace no más de tres meses que no le contaba sobre sus amigas, ellas que la rubia tanto amaba.

—Nada, lo de siempre — e atinó a contestar ella, ¿Qué más iba a decirle? No podría terminar en un psicólogo que le quitara lo único que le da placer en su vida.

— ¿Lo de siempre? Hija, antes me contabas sobre lo mucho que las querías, se juntaban todos los sábados y ninguno era una excepción, cada día yo te regañaba por no cortar el teléfono si quiera para ir al baño —comentó con notable confusión en su voz—. ¿Qué son todos esos posters en tus paredes? Antes estaban llenos de modelos con ostentosos vestuarios y ahora están llenos de bandas vestidas de negro cantando sobre lo mala que es su vida, incluso me hiciste pintar las paredes de ese color.

—Mamá, no exageres — intentó de disuadir el tema, más la expresión de la mujer no cambió—. Soy adolescente, mis gustos varían según mi humor, el que vista de negro no significa que ahora tenga tendencias suicidas ni nada por el estilo — era curioso el talento que tenía ella para mentir, todo lo que decía formaba parte de su vida cotidiana; claro que su madre jamás se enteraría, todo estaba guardado en las cuatro paredes de su habitación, y no era demasiado fácil de descubrirlo. Los elementos filosos iban debajo de las playeras, en su armario. Los antidepresivos estaban dispersos por su ropa interior y las drogas, que usualmente no ingería, pero cuando la situación la sobrepasaba si, estaban escondidas en un pequeño sobre debajo de su escritorio, jamás limpiarían ahí.

— Solo me preocupo por ti, Emily. Quiero que seas feliz, cualquier cosa que necesites dímelo, ¿Si? — Dijo. El auto estaba estacionado en la vereda al frente de la secundaria McWood, ya habían llegado a destino y la chica de ojos apagados no se arrepentía más de eso, debía haber fingido algún dolor e irse con su madre a su trabajo. No podía esperar a que terminara el infierno llamado escuela. Último año, se repite cada día. Ella sólo asintió y se despidió con un dulce beso en la mejilla de su madre, bajó del coche y suspiró fuertemente, con cansancio por tener que repetir eso todos los días. Miró su improvisado horario. Dentro de quince minutos tendría historia y los resbalosos dedos de David tironeando su cabello.
Caminó por los pasillos ya conocidos por ella y se dirigió a su casillero, notaba algo extraño en el ambiente, todos estaban alterados por algo, y aunque ya no le importaran esas estupideces, sintió algo de curiosidad, tendría que ser importante como para causar semejante revuelo en el alumnado.

— ¿Te enteraste? — escuchó decirle a la morena Lindsay a su rubia mejor amiga, Ashley. Ambas se encontraban detrás suyo y no habían notado que estaba ahí. Por un segundo creyó que sería otro escándalo como que una de las porristas se acostara con el novio de una de sus compañeras, ya que pasaba seguido, pero eso no generaría semejante entusiasmo a la queridísima Lindsay, por lo que siguió escuchando disimuladamente — hay un chico nuevo, Harry, y desde que entró no ha dejado de generar problemas—Emily frunció el ceño, ¿Un nuevo alumno rebelde los enloquecía a tantos? Suspiró, como siempre lo hacía, y continuó su camino a la primera clase del día. Nada cambió, los molestos insultos y bromas seguían y ella fingía no tomarle importancia, ya se encargaría en el almuerzo, acostumbrada al dolor, el filoso metal ya no le causaba tanto dolor como antes, había aprendido a reprimir los gritos y ahora podía cortarse en donde sea. Sonrió orgullosa. No soy tan mala en todo como decías, papá. Pensó. Entró al salón y todos pusieron su mirada en ella, había llegado tarde y eso no era muy conveniente, tanto para su estatus social como para el gruñón profesor que tenían.

Pasada la hora y quince minutos, volvió a leer su itinerario y sus manos temblaron por un segundo, debía encontrarse con ellas. Caminó atemorizada y tragándose las lágrimas hasta el patio trasero, en el que no solía haber muchas personas. Vigilando que no haya nadie que la viera, abrió la puerta de vidrio de un fuerte empujón y se encaminó a su destino, donde la morena Lindsay, la rubia Ashley y la pelirroja Stacey la esperaban con sonrisas malévolas y, sobretodo, hipócritas.

— Llegas dos minutos antes, sabes lo que significa eso —Comentó la principal en el trío. Su mirada solo expresaba venganza y eso la asustaba mucho más.
— Lo siento, el profesor atrasó el horario.

— Eso no es de mi interés, estúpida. Si todos los días debes venir aquí 09:30, te queremos puntual —Chilló la rubia mientras se le acercaba amenazadoramente. El nudo en la garganta de hacía cada vez más grande y las lágrimas difíciles de tragar, ya no aguantaba.
{...}


Un chico rizado y de ojos verdes caminaba y sonreía orgulloso al ver lo que provocó en el alumnado, se rio al pensar en las estupideces que los chicos de su edad se interesaban, tan solo se había peleado con el director y ya tenía chicos alabándolo y chicas pidiéndole citas, jamás encajaría con esas personas de mente tan corta.

Salió al patio y sacó un cigarro, cuidándose de que ninguna autoridad lo vea. Divisó a lo lejos tres voluptuosas chicas tironeándole del pelo y golpeando a otra mucho más pequeña y rubia, quien lloraba desconsoladamente e intentaba esquivar los golpes, aunque fallaba. Se cuestionó por qué no se defendía, por lo menos eso haría él, aunque claro, ella era un tercio de lo que él. Se le pasó la idea de que quizá había una razón por la que la hacían sufrir así. Aunque podía ser la chica que él había estado buscando desde hace una semana ya.
Si bien Harry era un chico que odiaba la venganza y el resentimiento, y siempre perdonaba a todo el mundo, no le gustaba meterse en la vida de los demás.

La rubia tiró su mochila al piso, se puso en cuclillas y sacó unas hojas, su expresión demostraba dolor, cansancio y sufrimiento. Se las entregó bruscamente y luego de darle un empujón y tirar todas sus cosas a los alrededores, por fin se retiraron. El ruliento no sabía qué hacer, si ir a ayudarla o irse antes de que lo vea. En cuanto la chica que tanto había llamado su atención chocó su mirada contra la suya, eligió la segunda opción, tiró su cigarrillo y se dirigió a su clase.

{...}

Se sentó en el retrete, levantó el puño de su camisa y apoyó en pequeño y tibio metal en su muñeca, hice una fuerte presión y lo movió hasta el final de esta, dejando que la sangre, caliente y espesa, fluya; repitió el procedimiento tres veces más, para luego anudar fuertemente un pañuelo en su brazo y parar el sangrado. Pensó en su madre, su cobarde padre, lo poco de su familia que quedaba, los amigos que jamás tendría, el chico que jamás la amaría y el infierno de vida que viviría hasta que muriera, aunque esperaba en que esa muerte estuviese cerca.
Dejó sus lágrimas caer unos minutos más y luego se las secó con el puño sano, tomó su mochila, tiró en almuerzo en la basura y fue a encontrarse con Bradley, Steve y Matt, casualmente, novios de las tres de pelo colorido que la habían molestado más temprano. Sintió pasos detrás de ella, pero no se molestó en darse vuelta, se encontraría con más burlas por parte de alguien.

— Hola bonita, espero que hayas aprendido la lección sobre la puntualidad —Rio el moreno, y podría decirse que el más estúpido de ellos. Los demás soltaron una risa, pero sus facciones se acomodaron en tan solo segundos, aquí se veía la peor parte.

— ¿No tengo que aclararte lo que queremos, no? —Preguntó Matt, alzando sus cejas. Emily captó el mensaje y sacó su billetera. Mierda. Le faltaba dinero, pero estaba segura de que lo había puesto a la mañana. Dirigió su mirada hacia los tres bravucones que tenía en frente, enseguida entendieron lo que pasaba, se miraron entre sí, y comenzó la tortura. Bradley se acercó a ella y la tomó por las muñecas, haciéndola gemir fuertemente al tocar sus cicatrices, que estaban prácticamente abiertas, los dos muchachos restantes agarraron sus pies y la llevaron hasta los baños, ya se había pasado el receso por lo que todos estarían en clases y nadie la escucharía. La encerraron en uno de estos y la dejaron por las próximas dos horas ahí adentro.


{...}



Segunda clase que se salteaba en el día, el patio trasero estaba cerrado, por lo que fue a los baños a poder fumar tranquilo y hacer lo que se le plazcara. Cuando entró escuchó gritos, llantos, y unos cuantos golpes en la puerta del medio, había una chica encerrada allí.

— Hey, ¿Qué pasó? —Preguntó él con ligera preocupación.
— Ayuda —Se escuchó apenas el susurro de ella con su voz totalmente rota. En cuanto entendió lo que pasaba, hecho una furia, le dijo que se haga para atrás y tiró la puerta de un solo empujón, dejando ver a una aterrada Emily en una de las esquinas. Lloró mucho más fuerte y lo único que él supo hacer fue abrazarla, entregándole calor con sus brazos y tapándola por completo.

La campana sonó y Harry la tomó en brazos, sin despegarse de su cuerpo, se trasladó hacia el otro baño, para poder cerrar la puerta y hablar con ella adecuadamente.

— Cuéntame, todo —Rogó él. La chica sollozaba suavemente e intentaba mirarlo a los intimidantes y verdes ojos que tenía.
— ¿Me viste hoy con ellas, no es cierto? —El chico se atinó a asentir. Prosiguió —Todos los días es así, a determinada hora debo ir a darles la tarea o dinero o si no me castigan.
— ¿Por qué les haces caso?
— Porque no hay nadie que me ayuda a defenderme, sé que si les hago frente todo será peor —Dijo para romper en llanto de nuevo. Harry soltó un suspiro y tomó la valentía para decir lo que quería.
— Estoy enamorado de ti —Soltó y ella se paralizó. Lo miró fijamente con una expresión total de confusión y preguntó.


— ¿Qué?
— Leí tu diario, lo encontré cuando llegué al colegio, al instante sentí interés por ti, la forma que tenías de ver la vida, todos los comentarios que hacías sobre amar y odiar ser diferente, eres exactamente igual a mí y tuve la necesidad de saber quién eras. Allí contabas todo lo que te pasaba, y hoy cuando te vi siendo golpeada supe al instante que eras tú.
— Yo, no sé qué decir, ni siquiera se tu nombre.
— Soy Harry.
— Harry, escucha, creo que estás exagerando. No te conozco, no sé quién eres y creo que solo estás confundido. A nuestra edad es normal solo tener aire en la cabeza —Dijo desesperada y el soltó una risa, conmovido por lo tierna que era—, y solo estás sorprendido por haber encontrado a alguien más que piense como tú.
— Se lo que es sufrir, Emily. Estaba en tu lugar hace un año y esa fue la razón por la que vine aquí y con esta personalidad. Tengo bien en claro quién soy y qué quiero, y estás en esa lista ahora. No hay persona que no me recuerde más a mí que tú, tengo que cuidarte, no puedo permitir que sigas haciendo lo que haces, eres una buena persona y no mereces sufrir, no quiero que termines como yo.
— Disculpa, pero eso no tiene sentido, no entiendo por qué te preocupas por mí, que sufra diariamente no tendría por qué causarte eso que tanto dices —Y él, cansado de que ella no comprenda, simplemente tomó su cara y selló sus labios en un tierno beso, que el tiempo se encargó de profundizar. Ambos buscando tan solo una pizca de cariño, se besaban con ternura, pasión y deseo, demostrando todos los sentimientos que necesitaban descargar. Entre abren sus bocas y dan paso a sus lenguas, convirtiéndolo en un beso salvaje. El castaño toma la cintura de la chica y los gira sobre su cuerpo, el queda sentado en el retrete y ella con sus piernas alrededor de su cadera. Ambos sabían que no llegarían a nada, era sólo una liberación de sentimientos, lo que habían estado esperando por mucho tiempo. La rubia suelta un gemido en cuando él muerde su labio suavemente. Se van separando poco a poco, sus respiraciones estaban entre cortadas y sus profundas miradas se transmitían algo que ninguno podía descifrar.
— Al parecer no te ha molestado mucho que no me conozcas —Se burló el mientras ella le pegaba suavemente en su hombro. Ambos se sonrieron, y aunque no entendían la situación ni sus comportamientos, se sintieron felices por un momento. Las facciones de Harry se volvieron completamente serias, tanto que llegó a preocupar a Emily —Déjame ser tu escape de la realidad, justo como ahora, los dos disfrutando del otro sin tener que pensar en la mierda que nos rodea —Susurró contra sus labios. Ella suspiró y lo besó en forma de asentimiento.

—Pero solo si me dejas ser la tuya —Le respondió, para acomodarse en su posición y volver al beso.
{…}


Hay veces en las que creemos que estamos condenados en el infierno y nunca podremos salir, siempre habrá algo atormentándonos diariamente y jamás podremos liberarnos. La vida nos pone obstáculos por el simple hecho de saber que podemos afrontarlos de alguna manera. Hoy Harry pidió de ser su novia, segura que respondí que sí. Aquel día, nos habíamos quedado encerrados en el baño hasta que cerró la escuela, salimos a caminar y terminamos en un parque completamente desierto en la punta de la ciudad. Hablábamos y reíamos como mejores amigos y nos besábamos como si fuésemos pareja desde hace mucho. Nos conocimos a fondo y ambos entendimos que necesitábamos del otro para ser felices. No estábamos completamente enamorados, como él decía que lo estaba de mí, aunque esos sentimientos se desarrollamos más tarde, nos dimos cuenta de que éramos la única persona que podía entender nuestros actos y actitudes. Le confesé a mamá lo de mis cortes y las pastillas, se volvió loca y quiso llevarme a rehabilitación, pero luego le presenté a Harry y quedó deslumbrada.
Definitivamente no tengo forma de agradecerle por todo lo que hizo por mi estos quince días, a pesar de haber sido tan poco tiempo, le debo el estar viva y, en este momento, feliz.
Una de las cosas que aprendí y de verdad admiro de él es su forma de poder perdonar a todo el mundo, sin rencores ni resentimientos, dejando su orgullo de lado. Decidí seguir sus pasos y escribí esto, no sé donde estés o si te importa que te lo envíe, pero a pesar de lo mal que la pasé con tu partida, estoy dispuesta a comenzar de nuevo, tal como me enseñó.
Me encantaría saber de tu vida, de verdad te extraño. Prácticamente crecí sin ti y no sentí el vacío que siento ahora, me falta una persona indispensable en mi vida, y eres tú, te necesito, y ojalá puedas comprenderme y dejes de lado el odio que desarrollaste hacia mi estos años.
Espero tu respuesta, debo admitir que me decepcionaré si no llega.

No quiero haberte aburrido, y si lo hice, lo siento.

Te amo, papá.

Emily.

the ideal mal:
— Deseo encontrar al hombre ideal —Le susurré a, literalmente, la nada. Mis ojos picaban, deseando dejar caer una infinita cantidad de lágrimas. Ya cansada de Steven, decidí usar la última oportunidad que tenía para ser feliz. Una idea tonta, si, pero era lo único que me quedaba. Cerré mis ojos fuertemente intentando dormir, pero el ruido del agua caer me hacía mantenerme despierta. En cuanto sentí que la ducha se apagó, mi cuerpo se tensó. La puerta del baño se abrió dejando al descubierto a mi novio sonriendo egocéntricamente, mientras desataba la toalla enredada en su cintura. Me di la vuelta ignorándolo y haciéndole entender que nada pasaría esta noche, ni hoy ni nunca más. No después de lo de hace horas. Bufó frustrado, soy la única que sabe su punto débil; su orgullo.

— Podrías hablarme al menos—Refunfuñó, yo solo me moví incómoda en la cama, deseando poder salir de ahí. Se metió entre las sábanas y se acercó a mí, acariciando mi brazo—. ¿Por qué estás tan enojada, Soph? ¿Tan mal lo hago?

— Todo lo haces mal, Steven.

— ¿Y qué es lo que debo hacer? Ya no hay nada que te complazca, Sophie—Se quejó. Suspiré pesadamente y me rendí, no podría dormir en ese lugar y mucho menos con el molestando. Tomé mis cosas, un abrigo, las llaves, llamé al perro, y me largué. Ni siquiera me importaba que fuesen las dos de la mañana.

Una hora había pasado desde que comencé a caminar por el parque cercano a casa, Tom había estado olfateando cada cosa que cruzábamos por lo que se había hecho un tanto lento, pero por lo menos pude distraerme un poco y no pensar en el idiota que estaba esperándome en mi supuesto hogar. Ir a casa no sería una buena opción, mi madre me reprocharía por todos mis actos, no podría dejar ir a un hombre de dinero. Su opinión me valía un comino, pero era callarme, vivir en la calle, o con Steven. Consideré la última oferta como un regalo en cuanto me lo propuso, pero en este momento no podía estar más arrepentida.
El clima estaba cálido para ser de madrugada, sin embargo, tenía constantes escalofríos. Jugaba con mi perro entretenida cuando mi teléfono sonó. Atendí y a los dos segundos de oir la voz al otro lado, rodé los ojos y me arrepentí de haberlo hecho.

— ¿Dónde diablos estás? Estás exagerando Sophie. ¿Sabes todo lo que ocurre en las calles y tú te vas así de la nada? ¡Vuelve a casa, idiota! —Mordí mi labio, tragué mis lágrimas, y simplemente contesté;— No lo haré, ya no tienes poder sobre mí, Steven.

— ¿Estás terminando conmigo? —Tartamudeó— No. Claro que no. Este es solo uno de tus estúpidos impulsos y mañana cambiarás de opinión y vendrás rogándome un perdón.

— ¿Desde cuando intercambiamos papeles?—Pregunté irónicamente, no tenía absolutamente nada para reprocharme—. No se si lo entiendes, pero esto se acabó y esta vez no te dejaré volver.

— ¿Vas a reclamarme cosas, también? ¿Piensas dejarme en la calle? —Sonreí orgullosa, todo lo que habíamos construido había sido por mí, pero el siempre quiso meter sus grandes cantidades de dinero en medio— No voy a permitirte esto, ¿Sabías? Contrataré un abogado.

— Puedes sacarme todo lo que tengo, incluso te regalo a mi familia—Reí entre lágrimas—, pero no habrá sentimiento mejor que el saber que ya no estoy atada a un idiota niñito de mamá—Escuché comenzar una respuesta de su parte, pero simplemente terminé la llamada.

— ¿Fuerte pelea?—Dijo alguien detrás de mi, haciendo que saltara. Era un chico rubio, con unos impresionantes ojos celestes y de mi altura. Me sonreía cálidamente y con sus manos en los bolsillos de sus pantalones. Y no tenía ni la más mínima idea de dónde había salido—. Perdón por entrometerme, pero pasé por esa situación ayer y me hubiese gustado tener la valentía que tuviste tú para decir todo eso—Me reí suavemente por su comentario, si supiera que estuve esperando tres años para decirlo, y que no había sentimientos de por medio diciendo, "No lo hieras si lo amas".

— Honestamente, creo que es lo mejor que he dicho y hecho para esta relación.

— Entonces creo que deberías estar orgullosa —Me sonrió—. ¿Quieres ir a tomar algo? Tengo el auto a unas calles.

{***}

Aceptó mi propuesta sonriente, lo que más necesitábamos ambos en este momento era una distracción, y nada mejor que el bar de mi tío para eso. No la emborracharía, claro, pero quizás un par de copas no vendrían mal para ahogar penas, ¿no?

— ¿Debo confiar en que solo eres un lindo chico pasando por lo mismo que yo, no es cierto? No quiero creer que serás un secuestrador o algo por el estilo—Bromeó.

— No lo se, depende—Contesté. Ella encarnó sus cejas exageradamente mientras me miraba. Sostuve nuestras miradas por unos segundos y luego estallamos los dos en carcajadas. Quién diría que de esta escalofriante noche ganaría una amiga.

Nos subimos a mi auto y emprendimos viaje. Platicábamos de lo primero que se nos venía a la mente y nos contábamos sobre nuestras vidas. En cuanto estacioné el coche, ambos bajamos y ella sonrió emocionada. Le devolví la sonrisa, conmovido por su acto de inmadurez. Tomé su mano firmemente y entrelacé nuestros dedos, la llevé hasta la puerta, ganándonos unos cuantos insultos por parte de los que habían hecho fila hace horas, pero no me importaba. En cuanto entramos, comenzó a mirar todo como si fuese una niña pequeña en su nueva casa. Sí, era un bar, pero de noche. A la madrugada se convertía en el boliche más codiciado de la ciudad. Mi tío tenía unos cuantos contactos y pudo construir y abrir esta maravilla.

— Con que un bar, ¿eh?

— Un poco más movido de lo normal, pero según el letrero de la entrada, sí —Tironeé de su brazo y nos llevé a la pista de baile.
Una hora después yacíamos, literalmente, sobre la barra y sin aliento. Pedimos una bebida para saciar nuestra sed, y en cuanto nuestras miradas se cruzaron, volvimos a estallar en risas. Miré mi reloj y, con dificultad y luego de fijar mi vista por unos segundos para intentar de ver lo menos doble posible, vi que eran las 5:17.

—¿Deberíamos ir a casa?—Me preguntó.

— Sip —Respondí—. Pero antes—Dije. Tomé su cara entre mis manos e hice lo que estuve esperando toda la noche. Junté desesperadamente nuestros labios, sintiendo como se mezclaban nuestros alientos con alcohol. Me correspondió luego de unos segundos posando sus brazos detrás de mi cuello, y yo apreté tu cintura para acercarla a mi. Fue un beso corto, sí, pero debo admitir que lo disfruté más de lo normal. En cuanto nos separamos, se rió levemente mordiendo su labio, mientras yo me quedaba embobado viéndola.

— No puedo volver ahora.

— ¿Por qué?

— ¿Qué le digo que hice a mis padres volviendo a las cinco y treinta a casa y en este estado?

— ¿Cuándo saldrán de ahí?

— A las siete salen todos juntos a sus trabajos—Respondió. Apreté mis labios y pensé en una rápida solución. Ensanché mi sonrisa en cuanto vi que seguía llegando gente, hasta las seis o seis y media la fiesta no terminaba.

— Creo que ahora si es tiempo—Dijo entre besos, una hora después de estar encerrados en ese pequeño baño.

— No lo creo—Respondí y tomé la botella de vodka de su mano. Me terminé lo que quedaba de un trago y la a algún lugar por allí. Continué besándola por un tiempo más, hasta que interrumpió de repente.

— ¿No olvidamos algo? —Sonrió traviesamente. Fruncí el ceño, pensando en algo que no fuera el mareo que tenía en ese momento o besarla—. Aún no se tu nombre—Me reí un poco más relajado. Apoyé nuestras frentes y continué sonriendo como un idiota, sin saber si era a causa de la gran cantidad de alcohol que habíamos consumido o porque por primera vez en un largo tiempo me sentía realmente lleno. Quise probar algo nuevo, intentando descubrir si hacía esto por placer o la simple necesidad de hacerlo. Tomé su cuello y toqué sus labios con los míos lentamente, acelerando la velocidad de los movimientos a medida que pasaba el tiempo. Recordé su comentario hace unos minutos y respondí;— Niall, un gusto —Sonrió entre beso y beso y, en cuanto le di un poco de espacio, tomó aire y contestó.

— Sophie, encantada.

besos<33
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por Muffin_chocolate el Jue 05 Sep 2013, 01:01

Holaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!! cata!!! me llamo Alexandre pero me gusta más mi segundo nombre que es Savannah pero dime Sawila...y hoy audicionare!!!




 La extrovertida || Louis Tomlinson||Kailye Jenner




Sexy Gif:
 
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Capítulo :
Antes de que leas el capítulo quiero avisar que esto es de una novela que ya acabe y que todavía no subo al foro...espero que te guste, por cierto cambie a Rayita por mi nombre y este es el final de la nove prácticamente.


POV Savannah.

-¿Estas segura de que tomaras esta decisión?-Pregunto mi madre aun con la mirada  fija en el camino.
-Si, la decisión ya está tomada y no se cambiara-Afirme, con mi corazón hecho trizas. En ese momento todo el dolor volvió a mí, me sentí una masoquista de lo peor. Aun no sé porque estoy tomando esta decisión, si tal vez él ya me haya olvidado u otra persona se ha alojado en ese corazón en la que alguna vez tuve el privilegio de estar, siento que mi historia es como la de una película ahora que me doy cuenta pero en vez de que el hombre vaya a buscar lo que perdió, voy yo, la mujer. Mi abuela siempre decía: “Escucha a tu corazón” a lo que yo solo pensaba “Son puras tontadas, en verdad no creo que el corazón piense o algo por el estilo” y ahora me doy cuenta que por amor se puede cometer cualquier locura como la que estoy a punto de hacer, mi corazón quiere que vaya por él me dice: “Corre, ve es tu destino” pero mi cerebro como siempre dice: “NO” como siempre lo hace pero ahora escuchare a mi corazón, perseguiré mi destino, mi amor, luchare por mi felicidad sea con quien sea, no volveré a hacer feliz a nadie de acosta de mi propia felicidad, esta vez no dejare que el sentido común, el orgullo y la razón me lo impidan porque en este último año, sufrí y no dejare que eso vuelva a pasar. Noches de insomnio, constantes llantos, mi autoestima por los suelos, mi felicidad, mi sonrisa, mi corazón. Nunca pensé que él tuviera espacio en mi corazón alguna vez, la verdad siempre lo creí "imposible".


POV Louis. 

Otro día soleado en Londres, aunque no es cualquier día. Hoy son los  Brit Awards 2014, pero esta vez serán al aire libre, en la tarde, en un campo...todo eso me recuerda a ella. 

[url=x-apple-data-detectors://0]3:00pm[/url], nos subimos a la camioneta negra en la que usualmente nos transportaba de un lugar a otro aquí en Londres. Los chicos sabían mi estado de ánimo, usualmente triste ¿Por qué?...por ella.

[url=x-apple-data-detectors://1]3:50pm[/url]. Llegamos, el lugar estaba atestado de gente: Cantantes, actores, reporteros, fans, entre otros. Intente poner una sonrisa, misión fallida. Caminamos a la entrada del lugar, un reportero se acercó a entrevistarnos.

-Y aquí tenemos a One Direction, la boy band del momento- Volví a intentar sonreír pero esta vez me salí la sonrisa más fingida del mundo. No me importo nada de lo que decía el hombre, pues estaba absorto en mis pensamientos.


...

-Y el premio a la mejor banda del año es para...-Decía Emma Watson, todos estábamos nerviosos hasta por un momento olvide mi sufrimiento, esos momentos incómodos en los que te da la tentación saber algo pero se tardan años diciéndolo- ¡ONE DIRECTION!- Gritaron ella y Josh Huterson al unísono, en ese momento sin darme cuenta ya estaba en el escenario en un abrazo grupal con los chicos, recibiendo  en anhelado premio. Era hora de presentar la canción, se preguntarán ¿Qué canción? Bueno pues la escribí yo en honor a la mujer que ame y sigo amando, esa castaña de ojos color tierra que robo mi corazón.

-Ahora, una canción nunca antes escuchada, escrita por Louis Tomlinson-Dijo Josh, ya era hora de mostrar mis sentimientos.

-Se llama Summer Love-Concluyo Emma

Comenzamos a cantar

-Can't believe your packin your bags 
Tryin so hard not to cry 
Had the best time and now its the worst time 
But we have to say goodbye 

-Don't promise that you're gonna write 
Though promise that you'll call 
Just promise that you won't forget we had it all 

-Cause you were mine for the Summer 
Now we know its nearly over 
Feels like snow in September 
But I always will remember 
You were my Summer love 
You always will be my Summer love 

-Wish that we could be alone now 
If we could find some place to hide 
Make the last time just like the first time 
Push a button and rewind 

-Don't say the word that's on your lips 
Don't look at me that way 
Just promise you'll remember 
When the tide is grey 

-Cause you were mine for the Summer 
Now we know its nearly over 
Feels like snow in September 
But I always will remember 
You were my Summer love 
You always will be my Summer love 

-So please don't make this any harder 
We can't take this any farther 
And I know there's nothin that I wanna change, change 

-Cause you were mine for the Summer 
Now we know its nearly over 
Feels like snow in September 
But I always will remember 
You were my Summer love 
You always will be my Summer love


Todos aplaudieron, volvimos a las mesas. Después de 5 minutos me dieron ganas de caminar.

-Chicos-Todas la miradas de los presentes de la mesa se dirigieron a mi

-¿Qué pasa Tommo?-Pregunto Niall

-Voy a ir a caminar un rato-Todos asintieron y me encamine hacia el gran jardín de aún lado, cerca de ahí se encontraba una fuente inmensa con una placa de oro blanco que tenía la leyenda "Fuente de los deseos". Me asome, vi varias monedas ahí adentro y supuse que tal vez así funcionaba, no perdía nada con intentarlo. Revise en mis bolsillos y saque una pequeña moneda la tomé entre mi dedo índice y pulgar, cerré mis ojos fuertemente, aventé la moneda y desee la única cosa o más bien persona que necesito, Savannah.

-Linda canción, Tomlinson-Esa, voz la reconocería en cualquier lugar, mi deseo se cumplió. Abrí mis ojos de golpe y gire sobre mis talones.

-Savannah-Dije aún sin poder creerlo, tenía a la perfección enfrente de mi. Le atine a correr, abrazarla y darle mil vueltas en el aire.

-Louis, te extrañe-Susurro en mi oído

-Yo más-Le dije y después la bese como si no hubiera mañana, tanto tiempo sin verla me afecto. Nos separamos falta de aire y mis dudas comenzaron a llegar-¿Qué haces aquí?, ¿Desde cuándo?, ¿Cómo entraste?-Pregunte todo demasiado rápido, ella solo se río.

-Bueno...estoy aquí desde hace unas horas, entre con tu mamá y...terminare mi universidad aquí-Contesto mis preguntas, ninguna en orden. Espera ¿QUE? Estudiaría en Londres.

-Genial-Dije y seguí besándola, nunca pensé verme así con la chica que fue mi peor enemiga por mucho tiempo pero de la que en realidad estaba enamorado, Savannah Bennet. 

Nadie nunca se imagina nunca lo que el cruel destino le deparará, muchas personas con suerte otras no. Ahora puedo considérame en el primer grupo. La vida pone obstáculos muchos los pasan otros se atoran, simplemente. No puedo creer que ahora este con el amor de mi vida y pensar que todo esto no hubiera pasado si mi mamá no me hubiera obligado a ir, si no nos hubiéramos tropezado en el camino, si me hubiera quedado...nunca habría encontrado el amor.


Última edición por Muffin_chocolate el Jue 05 Sep 2013, 02:22, editado 1 vez
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por Nefté el Jue 05 Sep 2013, 02:04

Hola Cati! Me llamo Nefté,lo sé raro nombre xD,Mi capítulo no es el mejor,pero bueno :meh:No soy buena con los comentarios,ni las presentaciones así que aquí todo lo que pediste para la Audicion  Besos! :hug:
Jackie :

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Mi Sensual Pack:

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Capítulo hecho por mí || Mimadas con Hobbies Peculiares || Nc.:



Capítulo 13

Ciara Marshe West
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Estabamos Camino al Club "Pacha" en la calle "Victoria".
Me encontraba con Zayn Malik;Un Chico extremadamente Sexy,por el cual vale desperdiciar ésta Noche de Baile.
—¿No vas a hablar?—.llevamos aproximadamente 2 minutos sin decir ni Pío.
—¿Porqué alguien como tú,tiene un coche como éste?—.Preguntó directo
—¿Alguien como yo?Explícate—.me giré completamente hacía él
—Tu eres tan...¿Superficial? Y el coche no vale nada—.dudo en sus palabras
—Primero,no soy superficial,Simplemente me gusta lo mejor,y Segundo,puede que para ti sea menos,pero tengo una cierta obsesión por ellos—.Respondí encogiendo los hombros
—muy buen argumento para tapar lo que eres,respecto a el coche,deberías comprar uno más caro si quieres seguir manteniendo tu faceta de chica "Superficial"—.¿Qué problema tiene éste chico conmigo?
—¿"Tapar lo que soy","mantener la faceta de chica Superficial",Que mierda estás hablando?—.comencé a enojarme
—sabes Perfectamente que estoy hablando—.me miró de reojo
—No,no tengo ni la más mínima idea—.
—Sí
—No
—Sí
—¡Qué No,Mierda!—¡Agh! Es experto en sacarme de quicio.
—Conozco a las personas como tú,pequeñas Perras que lo único que saben hacer es follarse al primero que miran,preocuparse por su Aspecto ,Creerse superior a los demás,cuando no son absolutamente Nada—.Lo dijo con cierto odio en su Voz.
—Mira "Zayncito",No sé quien Mierda te crees para hablarme así,no tengo la menor idea de que te habrán dicho de mí y mucho menos que piensas de mí,pero de voy diciendo desde ahora que conmigo no te quieras pasar de "listo"¿Captas?—.La primera vez que lo conocí,era tímido,hablaba conmigo,hasta bromeaba conmigo,La llamada no fue la excepción y ahora sale con esto,que no me Joda.
—Ja ja ja! En tu vida vuelvas a decirme así ¿Entendido Mocosa?—.Frenó
—¿Mocosa?¿Yo? Vas fijándote como me hablas —.Salí rápidamente del coche
—¿A dónde va La señorita Perfección?—.Lo escuché burlonamente hablar detrás de mí
—A cualquier lado menos contigo—.Respondí Cabreada
—¡Suerte Bebé!—.Bufé,maldito.
—Sólo porque quiero Bailar subiré—Inmediatamente voltee mi cuerpo hacia la Ventana—parecías mas amigable anteriormente—.
—Facetas Bebé,¿sabes que es eso no?—.
—Sí sé "Bebé"—.Trate de Imitar Inútilmente su tono,empezó a reírse,sin poder aguantar,le seguí riendo a Carcajada Limpia.¡Wow! Que gran cambio,La Bipolaridad Por dos.
Llegamos Al Club,Un estruendoso ruido se escuchaba calles atrás,Luces por acá y por allá,Grupos de Personas Riendo,Bromeando,Tomando... — —¡Iugh! ¿Que hacen esos de allá?—.Zayn volteo inmediatamente hacia donde señalé disimuladamente
—Lo que muy pronto haremos Tu y Yo Bebé—.hizo un guiño,rodee los ojos fastidiada por el Apodo
—Ciara "Zayncito",Así me llamo—.Lo molesté con su nuevo Apodo,me lanzó una mirada Fulminante,la cual,no causo ninguna reacción en mí.
Hasta ahora no eh encontrado a ninguna de las Chicas,que extraño,unas salieron primero que Nosotros.Saqué mi Iphone,busqué en mi directorio el primer Número a la mano;Chloe.

•Llamada Telefónica•

—¿Bueno?—.Contestaron en la otra línea
—¡Chloe! ¿Dónde están?—.pregunté buscándolas con la Mirada
—¡¿Qué?! ¡No te escucho!—.Le hice un pequeño movimiento con la cabeza a Zayn avisándole que iba a Salir.Asintió,me alejé dejándolo un poco desconcertado.
—Perdón Linda,vuelvo a retomar la pregunta,¿Dónde están?—.Mucha gente me miraba,¿Quién no? Traía un Vestido Entubado hasta el Muslo Color Negro,El Cabello naturalmente ondulado,Maquillada con un Gloss Rojo Transparentoso,Color de sombras Plata y rímel,nada del otro mundo.Una Pulsera Ligera conjuntada con Unos Pequeños Aretes Plateados,Y unos Jimmy Choo contraste con los Accesorios.
—En nada estoy allá—.
—Vale,Besos—.colgué.

•Llamada Finalizada•

Me adentré entre el bulto de gente,¡Mierda! ¿Y Zayn? No debí dejarlo sólo,Ese bombón fácilmente lo cogen.Lo encontré bailando con varias chicas alrededor.¡Permiso,Permiso! ¡Ayy! ¡Perdón! ¡Quítate!,palabras que pronunciaba cada segundo hasta llegar hacía el señorito "Soy el Mas Guapo".
10 Minutos Después me encontraba bailando junto con Zayn,Harold,Chloe,Valentina y Tomlinson tomando bebidas Fuertes. Vocky junto con Jessy y sus acompañantes fueron de regreso a casa,Luego preguntaría la razón, ¡Ahora sólo a Divertirse!.
Bailamos canciones demasiado movidas,una que otra Atrevida,obviando nuestros movimientos sexuales hacía nuestro chico.
—¿te estás divirtiendo?—.pregunté en el oído de Zayn
—Eso ni se pregunta Bebé—.Tomó mi cintura acercándome más a él,
Pasé mis brazos alrededor de su cuello,Comenzamos una Danza rítmica con nuestras bocas,Eh de admitir que el Chico sabe besar,ya me imagino lo bueno que será en la Cama. Sonreí en medio del beso,permitiendo su lengua vagar dentro.Metí mis manos en su sedoso Cabello haciendo un pequeño masaje en él,Zayn gimió dándome a entender lo gustoso que se sentía.Su cabello era un desastre y ni que decir de sus Labios,tan...excitantes,de un color Rojo cerezo.ya me imagino los míos,pero,que importa,con él se disfruta.Bajé mis besos por todo su cuello,me detuve un momento succionando,al día siguiente tendría marca,pareció no importarle.regresé para otra Ronda de Besos,mordió sensualmente mi labio inferior haciéndome jadear de la Sorpresa,hizo lo mismo conmigo,no me afecta si mañana amanezco con chupetones.Me adentré hacia su camisa,Su erección ya era notoria.Nos fuimos acercando cada vez más la pared,hasta chocar con ella.acaricie lentamente su trabajado Abdomen,a ese paso nuestras respiraciones eran más que irregulares,Cada vez era más intenso,hasta que el Inoportuno de Tomlinson irrumpió el ambiente,Eran justamente las 4:50 de la Mañana,afortunadamente mañana era Sábado,Por eso de las 6/7 íbamos saliendo del Club perdidamente Borrachos sin excepción alguna.
Liam se ofreció a recogernos,boté mis Zapatillas por algún lugar de la casa,al sentir mis pies en el suelo frío,tuve parecido a un orgasmo,¡Qué bien se sentía!,busqué el baño,no conocía la casa de Chloe,entre tropezones y risas sin sentido llegué con éxito.Al final,lavé mi cara,mi aspecto en éste momento me importaba poco.Liam me llevó a una recámara,la cual se encontraba hasta el fondo,quité todo lo estorboso de encima,abrí la Cama y caí completamente rendida,Si hay algo que me gusta,Definitivamente es Dormir.

•Horas Después•

Algo extraño que me caracteriza,sea cuanto sea la cantidad de alcohol ingerida de mi parte es que no afectaba a mi Anatomía.Bajé en Pijama{Playera de manga larga con el Logo de Batman,Pantalones holgados,y mis pantuflas,el conjunto Negro},encontrándome a Vocky y a Liam desayunando Unos huevos revueltos con Jugo de Naranja.Les dí Los Buenos Días,tomé un tazón con Cereal,le inserte la cuchara y me dirigí a unos de los Sillones para ver cualquier programa que captara mi atención,Qué harías tú en mi posición si es Sábado en la Mañana,¿Correr? No lo creo.
—¿Cómo?—.me examinó un extrañado Harold.
—¿Qué?—.lo miré con curiosidad
—Tú,recuerdo que estabas peor aún—.se sobo las sienes.
—Extraño,lo sé—.Sonreí radiante
Segundos después lo vi desaparecer en la Gran cocina.Me pregunto donde estarán los Padres y la Servidumbre de mi Castaña amiga Chloe.
—¡¡Liam Smith!! ¡¡Niall Gallagher!! ¡¡Ana Victoria!! ¡¡Jessica Maigua!! ¡¡Los quiero en este mismo Instante!! ¡Ya!—.Grité a todo pulmón
—es extraño que sepas mi Apellido—.Dijo Jessy confundia
—¡Y el Mio!—.Liam y Vocky se miraron sorprendidos
—¡Igual el Mío! que yo recuerde,Jamás te lo dije—.trató de recordar El Rubio Adorable,que recibe como nombre Niall
—Importa un comino eso,Quiero en este mismo instante una Explicación válido del porque Jamás se aparecieron por el Club—.Exigí cruzandome de brazos
—Bue-bueno,ya sabes,la Graved-dad y-y eso—.¿Qué,Acaso eso es una Explicación?
—No s-sé,preguntale a e-ella—.señaló un temorizado Liam a Jessica
—¿Hoy es el día de los tartamudos y no me enteré?—.
—N-no,sólo que t-tu nos miras como si nos qui-quisieras matar—,Puede que mi mirada Intimide,pero,¡No es para tanto!
—¿¡Qué!? ¡Claro que no!—.Negué resignada
—¡Por supuesto que sí,estoy de testigo!—.Afirmó Vocky
—¡Ugh! Adiós,me pusieron de Mal Humor—.Salieron hechos bala,Puff..exagerados.
Subí a Twitter varias fotos que tomé en el Club,etiqueté a los chicos,Aburrida me acomodé en el sillón,cerré los Ojos,Caí por segunda vez rendida,con el celular en el pecho.


Última edición por Nefté el Vie 06 Sep 2013, 01:28, editado 1 vez (Razón : Cambio personaje por la Palvin ;) <3)
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Re: believe in love |audiciones abiertas|

Mensaje por bridgit. el Jue 05 Sep 2013, 12:09

Camz. escribió:podes decirme Cami, o Camz como me llaman todas kajdagfsa te dejo muchos caps porque no se cual es mejor/decente :c

AJTR:
Al salir ya de la extraña junta donde se encontraban, los alumnos se dirigían a sus respectivas clases. En el pasillo iba un grupo de tres adolescentes discutiendo los pros y los contras del próximo viaje.

— ¡Eres un idiota! —Se quejó la castaña al escuchar las estupideces que decía Jaden —. ¿Sabes? Ojalá que una de las tantas putas con las que te acuestes quede embarazada por idiota —Gritó. El solo se atinó a reír, mientras Bruce miraba la escena un tanto divertido y a la vez atónito por la reacción de su mejor amiga.

— ¿Dónde quedó el angelito Carrie? —Sonrió socarronamente, sabía que le estaba dando en su punto débil; nadie cuestionaría la bondad de Carrie Müller. Comenzó a lanzarle una serie de insultos a los que él hizo oídos sordos, por su lado había pasado nada más y nada menos que Scarlett Bauman, la única presa que le faltaba para completar el récord de la preparatoria completa. Paró de repente y fue en camino hacia ella, luego de ver a Bruce negando y diciéndole con la mirada su frase ya tan usada, "Lo que comienza con obsesión termina con sentimientos", que ya se cansaba de decirle.

— ¿A dónde vas? —Preguntó Jaden mientras la rubia se reía en voz baja.

— Donde sea lejos de ti —Respondió.

— ¿Sabes? —Cuestionó él —Si admitieras que tú tienes las mismas ganas que yo, haríamos esto más fácil y rápido.

— Que aceptaras por fin que soy la primer chica que no quiere dormir contigo, haría esto más fácil y rápido —El ojiverde se rio cínicamente.

Carrie y Bruce observaban la escena divertidos al otro lado del pasillo.

— ¿Crees que lleguen a algo? —Comentó la castaña.

— Claro que no —Respondió él— Con suerte llegará a acostarse con ella.

— Para mí terminarán saliendo.

— ¿Quieres apostar? —Preguntó encarnando una ceja. Carrie extendió su mano. Bruce miró hacia donde Jaden y Scarlett se encontraban y vio cómo su amigo fallaba al conquistarla. Dudó por unos segundos, pero luego estrecharon sus manos, firmando el pacto.  


{***}



Dos horas habían pasado luego del anuncio, y Scarlett caminaba dudosa hacia su castaña amiga. Moría de ganas por aclarar sus dudas, pero de no hacerlo, podría ahorrarse unas cuantas burlas.

— ¿Carr? —Preguntó tímidamente. Carrie levantó la vista de su cuaderno y le sonrió a su amiga. Movió su cabeza en forma de asentimiento y la rubia prosiguió —Tengo una duda.

— ¿Quieres saber cómo se pone un preservativo? —Preguntó confundida y a la vez curiosa, más no era normal pedir un consejo en Scar.

— No —La rubia frunció el ceño— ¿Disculpa?

— Nada. ¿Puedes hacerme la pregunta de una vez?

— ¿Qué debo hacer si me gusta alguien? —Cuestionó, a lo que su amiga se atragantó con su batido.

— ¿Quién te gusta?

— Ese no es mi punto.

— Claro que lo es, Scar —Acotó—. Si fuese un chico normal no estarías haciendo esto, irías directamente hacia él y le dirías lo que sientes. Todo el mundo sabe eso —La rubia entró en razón, mas no podía revelar quién era el chico misterioso.

Al otro lado de la cafetería, Jaden y Bruce admiraban aquella escena. Sobraba aclarar quién babeaba por una de ellas y quién sonreía enamorado a la otra.

— ¿Crees que le guste?

— Ni en un millón de años, hermano.

— Gracias por tu apoyo —Dijo sarcásticamente.

— Acéptalo, no eres su tipo —Comentó—. Sólo mírala; es linda e inteligente, tiene mayores expectativas que su mejor amigo maricón.

— No soy maricón —Respondió ofendido.

— Lloraste con ella cuando rompió con su ex, y a los ocho años cuando no le gustaba su regalo en Navidad.


— Si tuvieses un poco de corazón, me entenderías perfectamente.

— Claro que no —Dijo—, hasta a ella le pareció ridículo, Bruce —El rubio se cruzó de brazos, sabiendo que su mejor amigo tenía razón, pero jamás lo aceptaría.


{***}



Dos semanas después.



El grupo de los cuatro amigos caminaban nerviosos hacia el aeropuerto. Las dos semanas se habían pasado más rápido de lo normal y todo el mundo parecía desesperado por eso.


— ¿Puedes creerlo Carr? ¡Nos vamos a Paris! —Chilló la rubia emocionada, mientras todos encantados miraban el destello en sus ojos. Si había algo con lo que había soñado toda su vida, era con ese maravilloso viaje.



— Parecer contenta —Comentó Jared pasando su brazo por sus hombros.



— Lo estoy, mis padres despreciaron cada sueño o esperanza que tenía y jamás creí que este se cumpliría —El castaño sintió escalofríos, conmovido por la ternura que irradiaba la chica en ese momento.



Se juntaron con los demás compañeros para recibir las demás indicaciones, pero casi nadie escuchaba. Todos pensaban en la cantidad de cosas que podrían pasar allí, y todas las aventuras y retos que se enfrentarían. Al terminar los profesores de dar las ordenes, los dividieron en pequeños grupos para subir organizados al avión.
En cuanto emprendieron viaje, ya todos se habían dispersado y liberado esa tensión que los rodeaba, sin embargo, muchos estaban aterrorizados por el hecho de estar volando.


A pedido de Bruce, Carrie compartía asiento con él, mientras que Scarlett soportaba los chistes malos del ojiverde sentado a su lado. La rubia se dio vuelta mirando a su mejor amiga y suspiró.


— ¿Feliz ahora, Scar? —Preguntó.



— ¿Sabes que es esto, Carrie? —La castaña negó con su cabeza, por lo que ella prosiguió —. Es el comienzo de una buena etapa, y algo me dice que será buena —Y al parecer todos escucharon, porque asentían complacidos, entusiasmados y con una sonrisa de oreja a oreja plasmada en su rostro.

escape from reality - os:
Otro día, uno más. Igual al que fue ayer y al que será mañana. La vida de Emily no era más que una rutina de la que nunca se liberaría. No se molestó en arreglarse demasiado; de todas formas a nadie le gustaría como iba vestida o peinada, ¿Qué sentido tendría intentar hacer un cambio hoy?

— Ems, se te hace tarde, apúrate —Dijo su madre en cuanto vio que su hija no bajaba.
— Ya voy, mamá —Respondió ella, mientras tomaba su bolso y los libros correspondientes a las materias que tendría en el día. En cuanto quedó sola —nuevamente— en la habitación, corrió hasta el baño y tomó un pequeño y tibio metal, además de un pequeño frasco blanco casi vacío. Debo ir a la farmacia urgente, se recordó.
Leyó su itinerario, que anotaba en un papel diariamente, el día anterior.


08:00 am.; entrada.
08:15 am.: Historia.
09:30 am.; primer receso, encontrarse con Stacey, Lindsay y Ashley.
11:30 am.; milagrosamente libre.
12:00 pm.; almuerzo en el baño.
12:15 pm.; receso antes de Biología, encontrase con Bradley, Steve y Matt.
12:30 pm.; Biología.
14:00 pm.; Salida del infierno.

No había mañana en la que no leyera ese pequeño papel, si no llegaba puntual a alguno de esos horarios, podría ponerse feo, mucho más de lo que estaba. Bajó la escaleras, con la esperanza de no encontrase con Lilian, su madre. Falló. La mujer de no más de treinta y seis años la esperaba en la puerta, las llaves del auto en una mano, su bolso colgado en el brazo contrario y una sonrisa cálida plasmada en su cara. La mueca diaria que Emily siempre llevaba en su cara se transformó en una sonrisa, falsa, pero por lo menos ella no lo notaba.
Ambas subieron al auto, unas cuantas calles antes de la escuela a la que asistía, Lilian decidió entablar una conversación, aún le extrañaba que su hija tan sociable y llena de amigos cruzara tan pocas palabras con ella.

— ¿Cómo te va con Stacey y las demás chicas? Hace mucho no me hablas de ella — comentó la mujer con gran curiosidad, ya que hace no más de tres meses que no le contaba sobre sus amigas, ellas que la rubia tanto amaba.

—Nada, lo de siempre — e atinó a contestar ella, ¿Qué más iba a decirle? No podría terminar en un psicólogo que le quitara lo único que le da placer en su vida.

— ¿Lo de siempre? Hija, antes me contabas sobre lo mucho que las querías, se juntaban todos los sábados y ninguno era una excepción, cada día yo te regañaba por no cortar el teléfono si quiera para ir al baño —comentó con notable confusión en su voz—. ¿Qué son todos esos posters en tus paredes? Antes estaban llenos de modelos con ostentosos vestuarios y ahora están llenos de bandas vestidas de negro cantando sobre lo mala que es su vida, incluso me hiciste pintar las paredes de ese color.

—Mamá, no exageres — intentó de disuadir el tema, más la expresión de la mujer no cambió—. Soy adolescente, mis gustos varían según mi humor, el que vista de negro no significa que ahora tenga tendencias suicidas ni nada por el estilo — era curioso el talento que tenía ella para mentir, todo lo que decía formaba parte de su vida cotidiana; claro que su madre jamás se enteraría, todo estaba guardado en las cuatro paredes de su habitación, y no era demasiado fácil de descubrirlo. Los elementos filosos iban debajo de las playeras, en su armario. Los antidepresivos estaban dispersos por su ropa interior y las drogas, que usualmente no ingería, pero cuando la situación la sobrepasaba si, estaban escondidas en un pequeño sobre debajo de su escritorio, jamás limpiarían ahí.

— Solo me preocupo por ti, Emily. Quiero que seas feliz, cualquier cosa que necesites dímelo, ¿Si? — Dijo. El auto estaba estacionado en la vereda al frente de la secundaria McWood, ya habían llegado a destino y la chica de ojos apagados no se arrepentía más de eso, debía haber fingido algún dolor e irse con su madre a su trabajo. No podía esperar a que terminara el infierno llamado escuela. Último año, se repite cada día. Ella sólo asintió y se despidió con un dulce beso en la mejilla de su madre, bajó del coche y suspiró fuertemente, con cansancio por tener que repetir eso todos los días. Miró su improvisado horario. Dentro de quince minutos tendría historia y los resbalosos dedos de David tironeando su cabello.
Caminó por los pasillos ya conocidos por ella y se dirigió a su casillero, notaba algo extraño en el ambiente, todos estaban alterados por algo, y aunque ya no le importaran esas estupideces, sintió algo de curiosidad, tendría que ser importante como para causar semejante revuelo en el alumnado.

— ¿Te enteraste? — escuchó decirle a la morena Lindsay a su rubia mejor amiga, Ashley. Ambas se encontraban detrás suyo y no habían notado que estaba ahí. Por un segundo creyó que sería otro escándalo como que una de las porristas se acostara con el novio de una de sus compañeras, ya que pasaba seguido, pero eso no generaría semejante entusiasmo a la queridísima Lindsay, por lo que siguió escuchando disimuladamente — hay un chico nuevo, Harry, y desde que entró no ha dejado de generar problemas—Emily frunció el ceño, ¿Un nuevo alumno rebelde los enloquecía a tantos? Suspiró, como siempre lo hacía, y continuó su camino a la primera clase del día. Nada cambió, los molestos insultos y bromas seguían y ella fingía no tomarle importancia, ya se encargaría en el almuerzo, acostumbrada al dolor, el filoso metal ya no le causaba tanto dolor como antes, había aprendido a reprimir los gritos y ahora podía cortarse en donde sea. Sonrió orgullosa. No soy tan mala en todo como decías, papá. Pensó. Entró al salón y todos pusieron su mirada en ella, había llegado tarde y eso no era muy conveniente, tanto para su estatus social como para el gruñón profesor que tenían.

Pasada la hora y quince minutos, volvió a leer su itinerario y sus manos temblaron por un segundo, debía encontrarse con ellas. Caminó atemorizada y tragándose las lágrimas hasta el patio trasero, en el que no solía haber muchas personas. Vigilando que no haya nadie que la viera, abrió la puerta de vidrio de un fuerte empujón y se encaminó a su destino, donde la morena Lindsay, la rubia Ashley y la pelirroja Stacey la esperaban con sonrisas malévolas y, sobretodo, hipócritas.

— Llegas dos minutos antes, sabes lo que significa eso —Comentó la principal en el trío. Su mirada solo expresaba venganza y eso la asustaba mucho más.
— Lo siento, el profesor atrasó el horario.

— Eso no es de mi interés, estúpida. Si todos los días debes venir aquí 09:30, te queremos puntual —Chilló la rubia mientras se le acercaba amenazadoramente. El nudo en la garganta de hacía cada vez más grande y las lágrimas difíciles de tragar, ya no aguantaba.
{...}


Un chico rizado y de ojos verdes caminaba y sonreía orgulloso al ver lo que provocó en el alumnado, se rio al pensar en las estupideces que los chicos de su edad se interesaban, tan solo se había peleado con el director y ya tenía chicos alabándolo y chicas pidiéndole citas, jamás encajaría con esas personas de mente tan corta.

Salió al patio y sacó un cigarro, cuidándose de que ninguna autoridad lo vea. Divisó a lo lejos tres voluptuosas chicas tironeándole del pelo y golpeando a otra mucho más pequeña y rubia, quien lloraba desconsoladamente e intentaba esquivar los golpes, aunque fallaba. Se cuestionó por qué no se defendía, por lo menos eso haría él, aunque claro, ella era un tercio de lo que él. Se le pasó la idea de que quizá había una razón por la que la hacían sufrir así. Aunque podía ser la chica que él había estado buscando desde hace una semana ya.
Si bien Harry era un chico que odiaba la venganza y el resentimiento, y siempre perdonaba a todo el mundo, no le gustaba meterse en la vida de los demás.

La rubia tiró su mochila al piso, se puso en cuclillas y sacó unas hojas, su expresión demostraba dolor, cansancio y sufrimiento. Se las entregó bruscamente y luego de darle un empujón y tirar todas sus cosas a los alrededores, por fin se retiraron. El ruliento no sabía qué hacer, si ir a ayudarla o irse antes de que lo vea. En cuanto la chica que tanto había llamado su atención chocó su mirada contra la suya, eligió la segunda opción, tiró su cigarrillo y se dirigió a su clase.

{...}

Se sentó en el retrete, levantó el puño de su camisa y apoyó en pequeño y tibio metal en su muñeca, hice una fuerte presión y lo movió hasta el final de esta, dejando que la sangre, caliente y espesa, fluya; repitió el procedimiento tres veces más, para luego anudar fuertemente un pañuelo en su brazo y parar el sangrado. Pensó en su madre, su cobarde padre, lo poco de su familia que quedaba, los amigos que jamás tendría, el chico que jamás la amaría y el infierno de vida que viviría hasta que muriera, aunque esperaba en que esa muerte estuviese cerca.
Dejó sus lágrimas caer unos minutos más y luego se las secó con el puño sano, tomó su mochila, tiró en almuerzo en la basura y fue a encontrarse con Bradley, Steve y Matt, casualmente, novios de las tres de pelo colorido que la habían molestado más temprano. Sintió pasos detrás de ella, pero no se molestó en darse vuelta, se encontraría con más burlas por parte de alguien.

— Hola bonita, espero que hayas aprendido la lección sobre la puntualidad —Rio el moreno, y podría decirse que el más estúpido de ellos. Los demás soltaron una risa, pero sus facciones se acomodaron en tan solo segundos, aquí se veía la peor parte.

— ¿No tengo que aclararte lo que queremos, no? —Preguntó Matt, alzando sus cejas. Emily captó el mensaje y sacó su billetera. Mierda. Le faltaba dinero, pero estaba segura de que lo había puesto a la mañana. Dirigió su mirada hacia los tres bravucones que tenía en frente, enseguida entendieron lo que pasaba, se miraron entre sí, y comenzó la tortura. Bradley se acercó a ella y la tomó por las muñecas, haciéndola gemir fuertemente al tocar sus cicatrices, que estaban prácticamente abiertas, los dos muchachos restantes agarraron sus pies y la llevaron hasta los baños, ya se había pasado el receso por lo que todos estarían en clases y nadie la escucharía. La encerraron en uno de estos y la dejaron por las próximas dos horas ahí adentro.


{...}



Segunda clase que se salteaba en el día, el patio trasero estaba cerrado, por lo que fue a los baños a poder fumar tranquilo y hacer lo que se le plazcara. Cuando entró escuchó gritos, llantos, y unos cuantos golpes en la puerta del medio, había una chica encerrada allí.

— Hey, ¿Qué pasó? —Preguntó él con ligera preocupación.
— Ayuda —Se escuchó apenas el susurro de ella con su voz totalmente rota. En cuanto entendió lo que pasaba, hecho una furia, le dijo que se haga para atrás y tiró la puerta de un solo empujón, dejando ver a una aterrada Emily en una de las esquinas. Lloró mucho más fuerte y lo único que él supo hacer fue abrazarla, entregándole calor con sus brazos y tapándola por completo.

La campana sonó y Harry la tomó en brazos, sin despegarse de su cuerpo, se trasladó hacia el otro baño, para poder cerrar la puerta y hablar con ella adecuadamente.

— Cuéntame, todo —Rogó él. La chica sollozaba suavemente e intentaba mirarlo a los intimidantes y verdes ojos que tenía.
— ¿Me viste hoy con ellas, no es cierto? —El chico se atinó a asentir. Prosiguió —Todos los días es así, a determinada hora debo ir a darles la tarea o dinero o si no me castigan.
— ¿Por qué les haces caso?
— Porque no hay nadie que me ayuda a defenderme, sé que si les hago frente todo será peor —Dijo para romper en llanto de nuevo. Harry soltó un suspiro y tomó la valentía para decir lo que quería.
— Estoy enamorado de ti —Soltó y ella se paralizó. Lo miró fijamente con una expresión total de confusión y preguntó.


— ¿Qué?
— Leí tu diario, lo encontré cuando llegué al colegio, al instante sentí interés por ti, la forma que tenías de ver la vida, todos los comentarios que hacías sobre amar y odiar ser diferente, eres exactamente igual a mí y tuve la necesidad de saber quién eras. Allí contabas todo lo que te pasaba, y hoy cuando te vi siendo golpeada supe al instante que eras tú.
— Yo, no sé qué decir, ni siquiera se tu nombre.
— Soy Harry.
— Harry, escucha, creo que estás exagerando. No te conozco, no sé quién eres y creo que solo estás confundido. A nuestra edad es normal solo tener aire en la cabeza —Dijo desesperada y el soltó una risa, conmovido por lo tierna que era—, y solo estás sorprendido por haber encontrado a alguien más que piense como tú.
— Se lo que es sufrir, Emily. Estaba en tu lugar hace un año y esa fue la razón por la que vine aquí y con esta personalidad. Tengo bien en claro quién soy y qué quiero, y estás en esa lista ahora. No hay persona que no me recuerde más a mí que tú, tengo que cuidarte, no puedo permitir que sigas haciendo lo que haces, eres una buena persona y no mereces sufrir, no quiero que termines como yo.
— Disculpa, pero eso no tiene sentido, no entiendo por qué te preocupas por mí, que sufra diariamente no tendría por qué causarte eso que tanto dices —Y él, cansado de que ella no comprenda, simplemente tomó su cara y selló sus labios en un tierno beso, que el tiempo se encargó de profundizar. Ambos buscando tan solo una pizca de cariño, se besaban con ternura, pasión y deseo, demostrando todos los sentimientos que necesitaban descargar. Entre abren sus bocas y dan paso a sus lenguas, convirtiéndolo en un beso salvaje. El castaño toma la cintura de la chica y los gira sobre su cuerpo, el queda sentado en el retrete y ella con sus piernas alrededor de su cadera. Ambos sabían que no llegarían a nada, era sólo una liberación de sentimientos, lo que habían estado esperando por mucho tiempo. La rubia suelta un gemido en cuando él muerde su labio suavemente. Se van separando poco a poco, sus respiraciones estaban entre cortadas y sus profundas miradas se transmitían algo que ninguno podía descifrar.
— Al parecer no te ha molestado mucho que no me conozcas —Se burló el mientras ella le pegaba suavemente en su hombro. Ambos se sonrieron, y aunque no entendían la situación ni sus comportamientos, se sintieron felices por un momento. Las facciones de Harry se volvieron completamente serias, tanto que llegó a preocupar a Emily —Déjame ser tu escape de la realidad, justo como ahora, los dos disfrutando del otro sin tener que pensar en la mierda que nos rodea —Susurró contra sus labios. Ella suspiró y lo besó en forma de asentimiento.

—Pero solo si me dejas ser la tuya —Le respondió, para acomodarse en su posición y volver al beso.
{…}


Hay veces en las que creemos que estamos condenados en el infierno y nunca podremos salir, siempre habrá algo atormentándonos diariamente y jamás podremos liberarnos. La vida nos pone obstáculos por el simple hecho de saber que podemos afrontarlos de alguna manera. Hoy Harry pidió de ser su novia, segura que respondí que sí. Aquel día, nos habíamos quedado encerrados en el baño hasta que cerró la escuela, salimos a caminar y terminamos en un parque completamente desierto en la punta de la ciudad. Hablábamos y reíamos como mejores amigos y nos besábamos como si fuésemos pareja desde hace mucho. Nos conocimos a fondo y ambos entendimos que necesitábamos del otro para ser felices. No estábamos completamente enamorados, como él decía que lo estaba de mí, aunque esos sentimientos se desarrollamos más tarde, nos dimos cuenta de que éramos la única persona que podía entender nuestros actos y actitudes. Le confesé a mamá lo de mis cortes y las pastillas, se volvió loca y quiso llevarme a rehabilitación, pero luego le presenté a Harry y quedó deslumbrada.
Definitivamente no tengo forma de agradecerle por todo lo que hizo por mi estos quince días, a pesar de haber sido tan poco tiempo, le debo el estar viva y, en este momento, feliz.
Una de las cosas que aprendí y de verdad admiro de él es su forma de poder perdonar a todo el mundo, sin rencores ni resentimientos, dejando su orgullo de lado. Decidí seguir sus pasos y escribí esto, no sé donde estés o si te importa que te lo envíe, pero a pesar de lo mal que la pasé con tu partida, estoy dispuesta a comenzar de nuevo, tal como me enseñó.
Me encantaría saber de tu vida, de verdad te extraño. Prácticamente crecí sin ti y no sentí el vacío que siento ahora, me falta una persona indispensable en mi vida, y eres tú, te necesito, y ojalá puedas comprenderme y dejes de lado el odio que desarrollaste hacia mi estos años.
Espero tu respuesta, debo admitir que me decepcionaré si no llega.

No quiero haberte aburrido, y si lo hice, lo siento.

Te amo, papá.

Emily.

the ideal mal:
— Deseo encontrar al hombre ideal —Le susurré a, literalmente, la nada. Mis ojos picaban, deseando dejar caer una infinita cantidad de lágrimas. Ya cansada de Steven, decidí usar la última oportunidad que tenía para ser feliz. Una idea tonta, si, pero era lo único que me quedaba. Cerré mis ojos fuertemente intentando dormir, pero el ruido del agua caer me hacía mantenerme despierta. En cuanto sentí que la ducha se apagó, mi cuerpo se tensó. La puerta del baño se abrió dejando al descubierto a mi novio sonriendo egocéntricamente, mientras desataba la toalla enredada en su cintura. Me di la vuelta ignorándolo y haciéndole entender que nada pasaría esta noche, ni hoy ni nunca más. No después de lo de hace horas. Bufó frustrado, soy la única que sabe su punto débil; su orgullo.

— Podrías hablarme al menos—Refunfuñó, yo solo me moví incómoda en la cama, deseando poder salir de ahí. Se metió entre las sábanas y se acercó a mí, acariciando mi brazo—. ¿Por qué estás tan enojada, Soph? ¿Tan mal lo hago?

— Todo lo haces mal, Steven.

— ¿Y qué es lo que debo hacer? Ya no hay nada que te complazca, Sophie—Se quejó. Suspiré pesadamente y me rendí, no podría dormir en ese lugar y mucho menos con el molestando. Tomé mis cosas, un abrigo, las llaves, llamé al perro, y me largué. Ni siquiera me importaba que fuesen las dos de la mañana.

Una hora había pasado desde que comencé a caminar por el parque cercano a casa, Tom había estado olfateando cada cosa que cruzábamos por lo que se había hecho un tanto lento, pero por lo menos pude distraerme un poco y no pensar en el idiota que estaba esperándome en mi supuesto hogar. Ir a casa no sería una buena opción, mi madre me reprocharía por todos mis actos, no podría dejar ir a un hombre de dinero. Su opinión me valía un comino, pero era callarme, vivir en la calle, o con Steven. Consideré la última oferta como un regalo en cuanto me lo propuso, pero en este momento no podía estar más arrepentida.
El clima estaba cálido para ser de madrugada, sin embargo, tenía constantes escalofríos. Jugaba con mi perro entretenida cuando mi teléfono sonó. Atendí y a los dos segundos de oir la voz al otro lado, rodé los ojos y me arrepentí de haberlo hecho.

— ¿Dónde diablos estás? Estás exagerando Sophie. ¿Sabes todo lo que ocurre en las calles y tú te vas así de la nada? ¡Vuelve a casa, idiota! —Mordí mi labio, tragué mis lágrimas, y simplemente contesté;— No lo haré, ya no tienes poder sobre mí, Steven.

— ¿Estás terminando conmigo? —Tartamudeó— No. Claro que no. Este es solo uno de tus estúpidos impulsos y mañana cambiarás de opinión y vendrás rogándome un perdón.

— ¿Desde cuando intercambiamos papeles?—Pregunté irónicamente, no tenía absolutamente nada para reprocharme—. No se si lo entiendes, pero esto se acabó y esta vez no te dejaré volver.

— ¿Vas a reclamarme cosas, también? ¿Piensas dejarme en la calle? —Sonreí orgullosa, todo lo que habíamos construido había sido por mí, pero el siempre quiso meter sus grandes cantidades de dinero en medio— No voy a permitirte esto, ¿Sabías? Contrataré un abogado.

— Puedes sacarme todo lo que tengo, incluso te regalo a mi familia—Reí entre lágrimas—, pero no habrá sentimiento mejor que el saber que ya no estoy atada a un idiota niñito de mamá—Escuché comenzar una respuesta de su parte, pero simplemente terminé la llamada.

— ¿Fuerte pelea?—Dijo alguien detrás de mi, haciendo que saltara. Era un chico rubio, con unos impresionantes ojos celestes y de mi altura. Me sonreía cálidamente y con sus manos en los bolsillos de sus pantalones. Y no tenía ni la más mínima idea de dónde había salido—. Perdón por entrometerme, pero pasé por esa situación ayer y me hubiese gustado tener la valentía que tuviste tú para decir todo eso—Me reí suavemente por su comentario, si supiera que estuve esperando tres años para decirlo, y que no había sentimientos de por medio diciendo, "No lo hieras si lo amas".

— Honestamente, creo que es lo mejor que he dicho y hecho para esta relación.

— Entonces creo que deberías estar orgullosa —Me sonrió—. ¿Quieres ir a tomar algo? Tengo el auto a unas calles.

{***}

Aceptó mi propuesta sonriente, lo que más necesitábamos ambos en este momento era una distracción, y nada mejor que el bar de mi tío para eso. No la emborracharía, claro, pero quizás un par de copas no vendrían mal para ahogar penas, ¿no?

— ¿Debo confiar en que solo eres un lindo chico pasando por lo mismo que yo, no es cierto? No quiero creer que serás un secuestrador o algo por el estilo—Bromeó.

— No lo se, depende—Contesté. Ella encarnó sus cejas exageradamente mientras me miraba. Sostuve nuestras miradas por unos segundos y luego estallamos los dos en carcajadas. Quién diría que de esta escalofriante noche ganaría una amiga.

Nos subimos a mi auto y emprendimos viaje. Platicábamos de lo primero que se nos venía a la mente y nos contábamos sobre nuestras vidas. En cuanto estacioné el coche, ambos bajamos y ella sonrió emocionada. Le devolví la sonrisa, conmovido por su acto de inmadurez. Tomé su mano firmemente y entrelacé nuestros dedos, la llevé hasta la puerta, ganándonos unos cuantos insultos por parte de los que habían hecho fila hace horas, pero no me importaba. En cuanto entramos, comenzó a mirar todo como si fuese una niña pequeña en su nueva casa. Sí, era un bar, pero de noche. A la madrugada se convertía en el boliche más codiciado de la ciudad. Mi tío tenía unos cuantos contactos y pudo construir y abrir esta maravilla.

— Con que un bar, ¿eh?

— Un poco más movido de lo normal, pero según el letrero de la entrada, sí —Tironeé de su brazo y nos llevé a la pista de baile.
Una hora después yacíamos, literalmente, sobre la barra y sin aliento. Pedimos una bebida para saciar nuestra sed, y en cuanto nuestras miradas se cruzaron, volvimos a estallar en risas. Miré mi reloj y, con dificultad y luego de fijar mi vista por unos segundos para intentar de ver lo menos doble posible, vi que eran las 5:17.

—¿Deberíamos ir a casa?—Me preguntó.

— Sip —Respondí—. Pero antes—Dije. Tomé su cara entre mis manos e hice lo que estuve esperando toda la noche. Junté desesperadamente nuestros labios, sintiendo como se mezclaban nuestros alientos con alcohol. Me correspondió luego de unos segundos posando sus brazos detrás de mi cuello, y yo apreté tu cintura para acercarla a mi. Fue un beso corto, sí, pero debo admitir que lo disfruté más de lo normal. En cuanto nos separamos, se rió levemente mordiendo su labio, mientras yo me quedaba embobado viéndola.

— No puedo volver ahora.

— ¿Por qué?

— ¿Qué le digo que hice a mis padres volviendo a las cinco y treinta a casa y en este estado?

— ¿Cuándo saldrán de ahí?

— A las siete salen todos juntos a sus trabajos—Respondió. Apreté mis labios y pensé en una rápida solución. Ensanché mi sonrisa en cuanto vi que seguía llegando gente, hasta las seis o seis y media la fiesta no terminaba.

— Creo que ahora si es tiempo—Dijo entre besos, una hora después de estar encerrados en ese pequeño baño.

— No lo creo—Respondí y tomé la botella de vodka de su mano. Me terminé lo que quedaba de un trago y la a algún lugar por allí. Continué besándola por un tiempo más, hasta que interrumpió de repente.

— ¿No olvidamos algo? —Sonrió traviesamente. Fruncí el ceño, pensando en algo que no fuera el mareo que tenía en ese momento o besarla—. Aún no se tu nombre—Me reí un poco más relajado. Apoyé nuestras frentes y continué sonriendo como un idiota, sin saber si era a causa de la gran cantidad de alcohol que habíamos consumido o porque por primera vez en un largo tiempo me sentía realmente lleno. Quise probar algo nuevo, intentando descubrir si hacía esto por placer o la simple necesidad de hacerlo. Tomé su cuello y toqué sus labios con los míos lentamente, acelerando la velocidad de los movimientos a medida que pasaba el tiempo. Recordé su comentario hace unos minutos y respondí;— Niall, un gusto —Sonrió entre beso y beso y, en cuanto le di un poco de espacio, tomó aire y contestó.

— Sophie, encantada.

besos<33

¡Capítulos aceptados!



Cami me encantaron fdghjgdsd escribes muy bien :) gsajsgsak ¡Muchas gracias por participar! ¡Suerte!
Besos c:
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