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More than words [1D] NC

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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por carpediem@1106 el Dom 01 Mayo 2016, 7:03 pm


carpediem@1106


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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Megara. el Dom 01 Mayo 2016, 11:47 pm


daniiii:
Yo ya te dije cuando AMÉ tu capítulo, Dani   es que en serio fue hermoso  

- Cariño, deja de torturarte un rato.- mi madre aparece en la cocina y me da un apretón en el hombro- Te saldrán arrugas.
- Jennah, en estos momentos lo que menos me importa es pensar en arrugas.
- Eso siempre es un pensamiento importante.- me da un golpecito en hombro para darme animo- No soy Jennah, soy mama.

Amo la relación entre Cole y Jennah y amo cuando Jennah se enoja porque Cole no le dice mamá Cole en serio está dividia entre qué hacer, porque por un lado, si Liam se pone de ultra rencocoroso, puede quitárselo. Pero luego está que si trata de defenderlo, solo tiene que decir "a" para que Oliver intervenga y no haga que Liam se lleve a Ben. Es todo muy complicado

Mis hermanos lo mantienen ocupado pero aun así pide la compañía e Noah y Noah pide la de Ben, por lo que Collin no tarda en ir por Magg y Noah para cenar. Además hay que salvar al pobre niño de la comida asquerosa de Magg.

Amo la relación que tiene toda la familia Chevalier-Hudson y por Hudson, me refiero solo a Maggie y a Noah, porque el resto son caca pura como sea, adoro que aunque se peleen el 99.99% del tiempo, se adoran y se van a los golpes con quien sea por defenderse Y el hecho de que Noah y Benja sean tan inseparables me parece tan lindo

- Tu padre, según se, está separándose de la mujercita esa.
- ¿Qué?- sueno más feliz que perturbada- al fin una buena noticia.

Oliver es un pillo está haciendo las cosas sutilmente, pero de tdos modos se dan cuenta  y Jennah, haciéndose la loca amo esta familia

Pero me gusta que esté tratando de pasar más tiempo con todos juntos. Y Collin y Connor tendrán que dejar su terquedad de lado y aceptar que está pasando lo que está pasando(???

- ¿nadie más siente que papa esta raro?- murmura Connor.
- Si a raro te refieres a que está intentado darse al lote con Jennah, si, lo esta.- interviene Magg.
- No creo que mama lo acepte de vuelta- agrega Collin en un susurro.
- ¡Pss! Tu madre está flameando ante el interés de tu papa.

Maggie tiene TODA la razón

-  ¿Le has hecho caso a mama y vienes por el puesto de maestra de idiomas?
- Para tu desgracia, sí.
- Ya no podrás ligar con más maestras de Francés- se burla el otro gemelo. Abrazo a Collin de la cintura y este me pasa el brazo por los hombros- Creo que lo que no me va a gustar de esto es que, ahora tu serás el blanco de todos.
- No si quieres conservar sus dientes- amenaza Connor mirando por encima de su hombro con mala cara.

Yo me siento medio rara cuando voy a mi antiguo colegio, y solo tengo un año y medio que salí(? no me imagino cómo debe sentirse para Colette. Porque hay una generación totalmente diferente, pero no ha pasado tanto tiempo como para que haya un cuerpo docente diferente del que le enseñó a ella(? pero bueno, amaré ver como Connor y Collin amenazan a otros estudiantes por mirar a su hermana por más de dos minutos JAJAJAJAJAJAJ

- Colette Chevalier.- murmura con desagrado- no sé si llamar a la policía o vomitar de la alegría.

   

Sé que los chicos a su edad son bastante coquetos, pero Connor va a los extremos y si sigue así nunca se va a encontrar una novia decente o peor aun; se va a enamorar de una chica decente y esta no lo va a pelar por andar de faldero y entonces va a sufrir.  Lo más desconcertante es que Noah también se hace el lindo con las chicas a las que Connor saluda, les sonríe y hace niñadas.

AAJAJAJAJAJJAJAJA Noah será un matador, con los genes de Maggie y Harry, encima con la influencia de Connor no quiero ver a este niño cuando esté creciendo, será un dolor de cabeza

Ella sonríe de oreja a oreja cuando ve a Benjamín y se acerca corriendo a él para ver si está bien. Mi hijo la mira sonriente y le responde que no le dolió tanto. Lindo, a mi bebe le gusta la prima de su mejor amigo.

De todas las niñas, tenía que gustar de la Styles(??? pero Sophie me cae bien aun estoy tratando de decidir si Gemma me cae bien o mal, porque no sé la verdad es que me pareció super metido que se le tirara encima a Benji de la nada y también me dio risa la reacción de Cole   pero no sé si ella sea así porque tiene segundas intenciones (ni idea) o porque en serio le agrada Benji aunque, ¿cómo no amar esa belleza?

- Qué bueno que no seamos primos, Ben.- aplaude Sophie como si el alma le fuese vuelto al cuerpo y entonces besa a mi hijo en los labios. Mi boca y la Gemma caen al suelo y la castaña no tarda en chillar.
- ¡Sophie!
- ¿Qué? Tu y papa se besan.- mi hijo parece un tomate.- Adiós, señorita Colette.
- Adios.- se despide Gemma y toma a sophie y el carrito. Entonces la escucho regañar a la niña- ¿Cómo se te ocurre besar a Ben? Tu padre y yo estamos casados.
- ¡Bien yo me casare con Benja, mama!

AJAJAJAJAJAJAJAJA NO SABES LO QUE ME REÍ CON ESTA PARTE, EN SERIO DANI           Sophie vino y LO BESÓ DE LA NADA, NO PUEDO CREERLO         "¡yo me casaré con Benja, mama!" AY NO PUEDO              
Me imagino a Colette así:    y me da más risa de la normal      y luego Benjamin haciéndose el loco, no puedo con tu cap  

Aun así levanto un poco para reírme de la reacción más chistosa, que en este caso es,  la de Brooke que parece querer lanzarse contra las barandas de la tarima. Kaylee que va delante de mí, se tropieza y me hace chocar contra su espalda. Estoy a punto de patearla pero me encuentro con ella mirando de mala manera hacia un lado de la tarima.

Los chicos están detenidos justo en frente de nosotras; Harry y Liam en mi extremo izquierdo, Niall en el medio y Louis y Zayn en la derecha ¿cuán incomodo no es ya? Magg y yo soltamos un bufido a la vez y nos cruzamos de brazos.

Yo estaba esperando que tarde o temprano, alguien de la mesa de Cole fuera donde Liam a darle tabla(?) AJAJAJAJA
El encuentro con los chicos, Dios el drama de esta nc me pone mal y me emociona al mismo tiempo. En fin, me dio risa eso de Brooke queriendo tirarse del escenario y ellos cinco ahí, como si no fueron unos hijos de puta (bueno, voy a sacar a Liam...porque Liam tiene argumentos a favor, aunque también tenga en contra). Amé cuando Cole y Magg chocaron a Niall

Cobardes, tal vez. Pero blandengues bragas mojadas, eso jamás.



- Tuviste tus razones, Cole.- se cruza de brazos y sacude su cabeza en negación, como si algo la molestara- Ojala yo hubiera hecho lo mismo.- la comprensión me llega y ella vuelve a hablar antes de que yo intervenga.- Liam está actuando como un imbécil. Es una inmadurez que intente desquitarse.

Brooke tiene TODA la razón
Porque se entiende perfectamente que se haya sentido traicionado y dolido y una mieda por lo que pasó con Cole. Y que haya pasado un infierno con su cabeza durante cinco años. PERO eso no justifica que ahora quiera desquitarse, de lejos es lo que un abogado inteligente debería hacer. Pero ahora mismo Liam es como ese macho dolido que no piensa racionalmente

- Estas lastimándome, Liam.- susurro mientras observo sobre su hombro a las chicas salir del baño.
- ¡Mierda! Lo siento.- me suelta de inmediato y yo vuelvo a hacerme para atrás. Se lleva ambas manos a su cabeza y se restriega con frustración.- solo necesitó hablar.

Creo que Liam se está volviendo loco y Cole no quiere hablar con él y eso me frustra porque yo quiero que ellos dos se arreglen

Cuando intente hablar con él ni siquiera intento escucharme, comenzó a soltar un montón de mierda moralista y me trato de arpía.

      yo solo quiero que vuelvan a estar juntos, ¿por qué todo tiene que ser difícil?  Jake

- no te hagas la pobrecita cuando todo esto está pasando por tu estúpido egoísmo.

Y ahí es cuando se me olvida que Liam no es tan malo y me dan ganas de darle con un bate en las bolas

- pero ¿porque no me lo contaste cuando volví? ¿porque no me dijiste sobre él? ¿porque seguiste ocultándomelo? Ya habías logrado que consiguiera lo que según tu tanto quería ¿Por qué seguir ocultándolo?

Lamentablemente, Liam tiene un buen punto ahí  

- No le haría daño nunca.
- Sé que tu no, hablo de tu maldita familia.-escupo. La brava Colette ha vuelto- Se que esto te lo dije el día en que viste a Benja, pero te lo repito: Hace cinco años te escogí a ti. Esta vez escojo a Ben y soy capaz de cualquier cosa por mi hijo.

Liam me observa con una expresión brillante en el rostro que no logro leer(....)

ES QUE ELLOS TODAVÍA SE AMAN PERO NO, TODO ES COMPLICADO SIEMPRE, SIEMPRE   me voy a calmar un poco pero en serio, Liam la miró de seguro con tantas emociones y sin poder decir nada odio esto

- Deja de hacer espectáculos, Taylor.- es Gemma quien la reprende.
- Yo no hago nada más que defender lo que a mi parecer son la elegancia y las buenas costumbres. El espectáculo ya estaba hecho cuando dejaron entrar a estas  focas  sin categoría.

Sé que está tomando de mucho autocontrol el que Magg se mantenga conteniendo su ira, en su mayoría lo hace por mis padres. Lo que me recuerda darles un ojo a las familias que nos rodean; los Payne con su cara de horror y los Styles tratando de hundirse en la tierra.

Taylor sí que estaba borracha   Pero yo estaba super nerviosa porque, vamos, no sería raro que Cole y Maggie le cayeran a golpes por ser tan maldita de hecho, yo quería pelea PORQUE SE PASÓ. JODIENDO Y HABLANDO MIERDA DE MAGGIE. Lo bueno que  Maggie no perdió los estribos y no le rompió la cara (aunque hubiera sido genial, eh) y le dio dónde más le duele   el puto orgullo.

Harold tenía que callarla, estúpido inservible

PERO AMÉ TODO EL SHOW DE LA FIESTA, ¿SABES? FUE DEMASIADO GENIAL
yo pensaba que todo el mundo iba a terminar golpeándose la mama de cole a la mamá hudson y ay dios

La madre de Styles explota –al igual que la multitud, lo que es increíble. Siempre es bueno alterarlos-  y comienza a hacerle preguntas a su hijo, pero este solo mira en dirección a Maggie. Yo sonrió de admiración pura hacia la valentía de mi amiga y tomo su mano para irnos.

AY AMÉ TODO. A pesar de que tal vez después de aquí la familia Styles quiera hacer una mierda de la vida de Maggie, no me importa, el shock y la desgracia social(?) lo vale todo estas personas de la alta sociedad se alteran por esa clase de cosas como si les estuvieran revelando que sus vidas fueron una farsa

- ¡Voy a hundirlos!- escuchó a mi papa escupir por lo bajo y aprieto su mano con cierta diversión.
- Papa deja de decir que vas a hundirlos a todos.- término diciendo entre risas.
- Yo no me opondría.- Kaylee se encoje de hombros.- ¿No podría unir a otro poco hombre a su lista de hundidos?
- Por supuesto que sí, cielito.
- Genial- ella sonríe. Le da una mirada Brooke y se vuelve - ¿Podrían ser dos?
- ¡Kay!- chilla la rubia.
- ¿Qué?
- Hundiré a todo el que las joda, niñas. Soy el hombre del poder.

            el hombre del poder, pls, Oliver es genial        
yo no me opondría a que hundiera a todos, la verdad    

Los gemelos y Maggie no están del todo bien con la idea ya que piensan que Liam va a secuestrar a Ben para largarse.

Son muy paranoicos creo que tienen que tomar en cuenta de que ha pesar de que Liam es un idiota medio bipolar, ama mucho a Benji y a Cole...y sabe que Cole lo encuentraría a donde sea que vaya y cavaría una tumba para enterrarlo vivo

- ¡Mama quiero mis pantalones negros!
- ¿vas a vestirte tu?- pregunto divertida ante su agitado entusiasmo.
- No.- se ríe- tú me vistes y yo escojo.
- ¡Qué flojo!- le tiro la toalla en la cara y el suelta enormes carcajadas.

Sé que Benjamín es un niño feliz, pero ahora esta extraordinariamente entusiasmado y por más que me encante la idea, también me duele. Es en estos momentos cuando la culpa me golpea con más fuerza que cualquier otro.
- ¿A qué hora viene?

El sonido del timbre le responde su pregunta y se lleva las manos a la cabeza con alarma. Empieza a decirme rápido lo que quiere ponerse y corre por la habitación buscando sus zapatos. Yo solo me rio mientras lo persigo para vestirlo tal y como él quiere.
- ¡Apresúrate mujer!- Dice brincando mientras trata de tomar su chaqueta de gabardina.

Ayyyyyy amé mucho ver a Benja todo emocionado porque iba a salir con su papa es un avance grande, me hace pensar en el principio cuando Cole ni quería hablar ni pensar en Liam. Y ahora, van a salir padre e hijo y eso es demasiado hermoso

- No te tengo miedo.- se encoje de hombros y pone una mano en el hombro de su padre- Si me lastimas mama va a matarte- le advierte entre risas.

La cara de Liam es de completa fascinación. La momentánea inseguridad de Ben se ha ido y mi hijo ha vuelto. Liam me da una mirada y se porque lo hace, esa picardía de Ben es fascinante.

Jake  Jake  Jake  Jake

- Eso es cierto- afirma Liam riendo.- No voy a dejar que le pase nada.
- ¡Ven!- señala- nadie quiere enojar a mami.
- Bueno, tus tíos están trabajando duro para hacerme enojar- me cruzo de brazos.
- Vamos, hijo.- Liam levanta a Ben del suelo.- No querrás ver a tu mama matando a Bananin y Bananon.
- ¡Bananon tu…!
- ¡Ay, Correle papa. El tio Connor va a morir!

La sobre-proteccion de los gemelos con Benji me da ternura y risa al mismo tiempo no quiero ver como serían ellos con sus propios hijos, si eso es con su sobrino Bananin y Bananon, Liam por favor

Spoiler:
- Es que tengo muchas preocupaciones en la cabeza.
- Aja, si. - Natalie la mira sabionda mientras menea el palito en su taza de té.- A ti te pasa es mi tío Oliver.- los gemelos abren los ojos de manera exagerada y reprochadora hacia mi madre y yo casi los escupo de la risa. Mi madre por su lado finge indignada confusión.- Si, si. No finjas demencia.
- No lo hago, de verdad no comprendo porque dices eso.
- Ays- gimo- Mama por favor - ¿a quién quieres engañar? Los gemelos ya son grandes, deja de hacerte la loca.
- Ustedes están locas- el semblante de Collin cambia drásticamente siempre que se trata de mama y papa.- mama tiene cosas más importantes que hacer que el estar involucrándose con papa.
- Además, mama no siente nada por él. Esa flor ya murió.

AJAJAJAJAJAJA todos saben lo que pasa entre Jennah y Oliver, menos Colin y Connor, porque se quieren hacer locos pero en serio, donde hubo fuego, cenizas quedan

- ¿Hasta cuándo van a seguir odiando a papa?
- Amamos a papa- responde Connor sin dejar de escribir en su  teléfono.
- Pero lejos de mama.

Quién los entiende?

- ¡Te fue infiel!- escupen ambos.
- ¿Ustedes nunca han sido infieles, no?-

Amé lo que dijo Cole porque viene que los gemelos se jactan diciendo cosas en contra de Oliver para que nunca vuelva con Jennah, pero han hecho lo mismo. Y eso de amor se paga con amor, tambien le doy la razón ahí. Lo que hizo estuvo mal, pero también se vale dale segundas oportunidades a las personas  si de verdad estan arrepentidas.

- ¡No vayas a llorar, mama!- chillo y ella abre mas los ojos.
- ¡Me dijiste mama!-

   

- ¿Hola?
- Angeline.- me ahogo con el pequeño sorbo de café que tomo al escuchar a Liam en el teléfono.

Solo Liam le provoca esas reacciones   estoy mal, lo sé, pero los shippeo tanto como a Emma y a Liam (Y ESO ES MUCHO OK)  

Spoiler:
- Le cuesta levantarse.
- ¿A él o a ti?
- Ambos- me rio y ahora las otras dos me miran también, pero ellas con sonrisas. Me levanto de la mesa murmurando que son todos muy molestos.
- También podría quedarse conmigo y yo lo llevaría al colegio.
- Liam…
- Colette…
- Te pedí que fuéramos poco a poco- mis palabras salen casi como un murmullo.
- Me lo merezco.
- Lo sé- y asiento con la cabeza como si él estuviera mirándome- Pero. por favor. yo ahm…

Ni siquiera sé qué decir. Aun no estoy lista para desprenderme tanto de Ben. Al final el suelta un pesado suspiro y vuelve a hablarme.
- Bien, pero lo hago por el.- habla de forma fría- Tu me engañaste, no tengo porque complacerte.
- Eso lo sé. No tienes que decírmelo siempre.- me muerdo los labios con remordimiento y un enorme nudo formándose en mi garganta- Créeme, lo tengo presente.
- Angeline…
- Está bien.- lo interrumpo- Tráelo a la hora que quieras. Lo esperare despierta, no dejes que coma muchas palomitas por le provocan dolor de pansa.
- Colette…

Tuve que citarlo todo porque   un momento los shippeo y otro momento Liam le está echando en cara que lo engañó, como echándole sal a la herida que no está sana aún, y yo no sé que pensar    
Y eso solo confirma que los dos aún se aman mucho pero son idiotas y eso me frustra demasiado

Me llena de felicidad el que les haya ido bien, me hace inmensamente feliz que Ben la pasara bien y este entusiasmado por estar con Liam.

¿Entonces porque soy tan miserable?

Buena pregunta querida Colette

- Porque tengo un hijo, no me gusta depender de nadie y me gusta lo que hago.
- Pero ya no tienes que hacerlo- se encoge de hombros- yo puedo...
- Ni siquiera termines eso- saco mi brazo de su agarre.- no estamos en buenos términos, quieres quitarme a Ben, cada vez que te veo me siento miserable. No necesito tu ayuda. Tu y Styles no pueden pretender que como ya aparecieron tenemos que besarles el culo por su maldito dinero, porque no lo necesitamos, tengo dinero y mientras yo lo tenga; los niños y Magg igual. No vamos a depender de nadie, mucho menos de ustedes. Si quieres darle el mundo a Ben, estás en tu derecho de dárselo, quieres atacarme cada vez que puedas para sentirte mejor, bien. Pero no pretendas que te bese el culo Liam, porque no pienso hacerlo. He criado a Ben sola, sin la ayuda de nadie y te he explicado ya porque no te he contado la verdad, si aun así piensas que hice mal en dejarte ir y joderme yo sola en vez de los dos, bueno no puedo entrar en tu mente y hacerte ver mas allá, nunca pude hacerlo.

COLETTE, ERES UNA MUJER INCREIBLE, TE APLAUDO    

- El es...- mira por encima de mi buscando palabras y la admiración aparece en su rostro- es maravilloso, Colette. Se parece tanto a mi pero tiene tantas mañas tuyas.- la admiración en sus ojos se ensaña mas. Mis ojos pinchan por nublarse de la emoción y la rabia se ha ido de momento - ¡Dios! Es perfecto, Colette. - de pronto su mirada se oscurece y sé que viene algo malo- es lo que siempre quise para nosotros y tú me lo ocultaste. - alborota su cabello en frustración y yo me alejo un poco secando dos lágrimas traicioneras.

y LUEGO VIENEN LIAM A DAÑARLO, PORQUE SIEMPRE SALTA CON EL PUNTO, CON LA DAGA QUE PUNCHA MÁS LA HERIDA  

- ¿cariño ya es suficiente, no crees?

Liam me mira y parece caer de nuevo en sí mismo abriendo sus ojos de golpe al ver las putas lágrimas traidoras rodar por mis mejillas.

No entiendo a Liam, de verdad. Por ratos está totalmente resentido porque Cole le ocultó a Benji, ok, eso es normal. Pero luego de que dice todas sus mierdas y ve que Cole está llorando, parece arrepentido de abrir la boca y se pone todo mandilón. No entiendo, y eso me frustra. Que se decida  

Ben estaba con Liam y por muy loco, extraño y jodido que suene; Noah estaba con ellos. Y Harry.

- Aun no puedo creer que accedieras.
- Yo tampoco.

no me esperé esto ni en mil años :ala. esta bien, se supone que Harry tenía que conocer a Noah en algún punto de la vida, pero deoh

- Si, no creas que con todo el drama de Taylor no me di cuenta de cuando le diste la cachetada a Louis.

A pesar de ser u coqueto, Tony es demasiado genial y Liliana le dio una cachetada a Louis, no lo creo :la: quiero saber todos los detalles de eso, dios ¿qué habrá hecho el imbécil, eh?

- ¡Dios, Coline!- chilla con desesperación- Nena, no me mires asi. Es una gran oportunidad, tengo una enorme propuesta en Australia. La academia de baile más prestigiosa de Sídney me pidió específicamente a mí como tutora e un nuevo grupo. Solo será un año.
- Angeline- me llama de forma suave- nadie puede hacer esto mejor que tu. Eres tan buena como yo, incluso diría que eres mejor pero soy demasiado orgullosa para aceptarlo. Creciste mirándome y sabes cómo me gustan las cosas. Se y tengo confianza en que tú podrías hacerlo.

La emoción que siento por tener la posibilidad de hacer lo que amo es inmensa y aprisionada por la triste realidad. Esto era jugar con mis ilusiones, yo no podía hacerme cargo de esto. No tenía experiencia, no podría…

NO QUIERO QUE NAT SE VAYA  muack  muack
Por un lado, entiendo la indecisión de Colette porque de seguro tiene muchas inseguridades porque dejó el baile atrás hace tiempo. Pero creo que Nat tiene razón. No tiene por qué dejar de pasar tiempo con Benja y realmente, con eso, puede dejar un trabajo y estar menos estresada con tantos trabajos. Pero por otro lado, solo sería por un año. Ya al año Cole tendría que volver a buscar trabajo, ¿y quién le garantiza qque volverían a contratarla en el colegio? si acaban de dárselo y si ella se va así de rápido...no sé, todo es tan complicado. La vida de estas chicas es demasiado complicada se merecen un respiro

presiento que cuando Nat se vaya, van a pasar muchas cosas feas y no me gusta eso

No podía tirar todo por la borda por sueños estúpidos. Amaba bailar, esa fue mi meta de vida; entrar en una compañía prestigiosa y luego hacer la mía propia. Maldita sea.

El quere y el deber y el poder, todo debería ir de la mano, ¿no creen?  

- ¿Y tú qué hiciste?
- Pues lo golpee en la nariz- se encoje de hombros y mueve las manos mientras me explica- entonces la Profe me dijo que tendría que habedla llamado, pero ella no iba a hacedlo pagar y yo quedaría como un tonto.
- Así que lo golpeaste.
- Bien dudo.
- En la nariz.
- Hasta que echo sanguie, mami.

JAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJA BENJI DIOS ¿te he dicho cuanto amo a ese niño? porque lo amo mucho y es un grandísimo avance que haya pasado de golpear a James a defenderlo de un chico del otro salón estamos progresando

- Esos niños son una gran pandilla.- dice mientras se recuesta de mi piano- es divertido buscarlos.
- Eso lo dices porque no los has visto pelear.- le aseguro forzando mi vista en su dirección- Noah besa a la hermana de James y Benja tiene que pelear.
- Bueno, Harry siempre me dejaba los problemas a mí.
- Y yo lo odiaba por eso.

me quedé así        

- tengo claro de que al menos tu no tuviste que soportar a tu madre toda la maldita mañana diciéndote lo que tienes que hacer.

La familia de Liam tendría que pensar mejor el tratar de meterse con la vida de Liam, ya está grande el chico que no jodan tengo un mal presentimiento con esa gente, en serio

- Maldición.-escupe- ya tienes dos trabajos. No necesitas más.
- Sé que tengo dos trabajos.- con cuerdo con amargura y haciendo el mayor esfuerzo por hablar en voz baja- Y no es tu maldito problema.
- Lo es cuando la madre de mi hijo esta exigiéndose más de lo que debe.
- ¡Dios! Quiero odiarte, Colette.- se sacude con frustración- quiero odiarte mucho, pero la verdad es que no puedo cuando estoy con él. Lo observo, le busco algo mal para tener algo en tu contra y no encuentro nada. Es un chico increíble, aplicado, inteligente y maldición, es tan competente como tú lo has sido siempre. El que tu estés logrando esto sola me hace a…

El silesio reina cuando él se detiene. Mi corazón esta desbocado de tal forma que no me deja pensar. No sé si quería escuchar lo que él estuvo a punto de decirme.

AY DIOS AY DIOS AY DIOS AY DIOS              
YO QUERÍA QUE LIAM TERMINARA DE HABLAR Y QUE ADAKDHAKHAKFJAKAADA DIJERA LO QUE YO SÉ QUE IBA A DECIR, DANI, QUÉ TE PASA    NO JUEGUES ASÍ CONMIGO    

la tensión de estos dos es peor que la de Oliver y Jennah, pls  

- A ver si entendí… Pretendes quitarme a Ben con todo y su tenencia,  ahora lo buscas en el colegio, lo traes tarde a casa y ahora pretendes quitarme la actividad que comparto con mi hijo. ¿Me estas jodiendo? Recuerdo haberte dicho que fuéramos poco a poco ¡lo conoces desde hace tres días!
- Se eso, pero quiero hacer cosas con mi hijo también.
- ¡Pues llévalo al futbol!

Y luego vuelven a discutir no entiendo, son unos jodidos bipolares, yo no puedo lidiar con tantos cambios de humor tan rápido dañan la armonía del ambiente(?)

Deja de ser tan estúpidamente abnegada y por una vez has lo que de verdad quieres hacer y no pienses en lo que será de los demás, al menos no si no es algo que afecte gravemente al otro. Deja de apartar oportunidades.

La brillante mirada en su rostro me dice que no se refiere del todo a la propuesta de Natalie. Él está uniendo el pasado con el presente, lo cual es un golpe malditamente bajo.

Liam tiene razón...otra vez(?) Cole debería bajar las defensas

Bobo Malik no parece querer hacer nada bien. Al parecer el duende Horan y el Badboy de Bradford se han unido de nuevo y esta vez su misión es recuperar lo que apartaron hace ya tanto tiempo. ¿Qué mierda se creen? ¿Qué pueden ir y hacer lo que les plazca mientras ellas se joden solas y luego ellos vuelven y todo como si nada?

entonces Malik y Horan andan juntos  

Quiero que sean humildes sin importar cuánto dinero tengan y que comprendan que no todo en la vida son los lujos. No quiero que se cierren a los lujos y sufran como lo hiso Magg durante tanto tiempo cuando la echaron de su casa. Quiero que tengan lo mejor, pero quiero que lo valoren en un futuro.

Cole es la mejor, lo dije y lo  vuelvo a decir   a pesar venir de una familia con dinero, no es para nada malcriada y sabe apreciar las cosas y es humilde y quiere que Benji también lo sea ¿no es bello?

No viviría en él ni loca. Demasiado alto y no tenía ni un solo lugar para niños o perros. Era una vida demasiado gris para dos niños de cuatro años con dos conejos de mascotas.

¿qué tal si Liam te compra una casa con un patio enorme?    lo siento, no pude evitarlo

- Bien.- murmuro no muy segura de su respuesta- ¿Te despediste de tu papa?
- No.- niega con la cabeza y una mirada triste llega a sus ojos.
- Liam esta bañándose.- interrumpe la morena aun atravesada en la puerta- Le diré se despidieron.- hace para cerrar la puerta y yo la detengo.
- Nah- chasqueo con un aire repentinamente malicioso- Benja, cariño, ve a despedirte de tu papa.
- No intentes pasar por encima de mí, Colette.
- Tú no te metas con mi hijo y llevaremos la fiesta en paz.- advierto sin forzar ninguna mueca en mi cara, utilizando el tono más neutral que puedo manejar.
- No me amenaces – escupe.
- No te estoy amenazando. Te estoy advirtiendo ya que no tengo ningún interés en discutir contigo por nada, pero no jodas con Benjamín.

también odio a Danielle qué idiota es esta tipa,que no venga a meter chisme dond eno lo hay pero ella se siente amenazada por Cole, porque Cole ni tiene que mover un dedo para que Liam la mire con  muack  muack  muack

Lo cierto es que mi padre le regalo a Jennah el viaje que compro en la subasta. Es un viaje para dos personas por el fin de semana, así que le dijo que podría tomarlo como su regalo de cumpleaños por anticipado y se fuera con su amiga Eleanor.
Era mi imaginación ¿o ahí había algo más? No quiero darle mucha vuelta al asunto pero lo cierto es que me siento desconfiada al respecto con esos dos viajes con ellos fuera de mi rada y en lugares “diferentes” a según.

Aquí hay gato encerrado, MUY ENCERRADO.      

- O estoy demasiado borracha o de verdad mi prima tiene la lengua fuera de su boca.- grito ante el fuerte sonido de la música y Liliana me da una sonrisa, aun mas borracha que su expresión y le hecha un ojo a mi prima.
- Pues entonces las dos estamos borrachas, porque estoy segura de que acabo de ver cómo le limpia la garganta.-
- ¡Eh, Lily!- chilla Brooke peda hasta la mierda- ¿Estás pasándola bien?
- ¡Claro que lo hace!- chilla Kay guindándose de mi hombro- ¿Quién no podría disfrutar estando con nosotras? Somos geniales con todo y nuestro drama de mierda.
- En eso estas en lo cierto.- canturrea la chica nueva- ¡Gracias por recibirme!
- ¡Nah!- aparece Magg con una botella de tequila en su mano- Solo bebe, cariño.- le pone la botella entre sus labios- Abre esa boquita de mama.

Amo tanto cuando se van de fiesta AJAJAJAJAJAJAJ
por unaparte, me hacen querer salir a bailar(?) pero saiendo de eso, siempre acaban con todo y es demasiado genial Nat se emborrachó mucho si terminó besándose con qién sabe quién(?
Y Cole tan boracha que estaba pensando en llamar a su mama para decirle lo mucho que la quería y luego se puso de cachonda, pero ella quería a cierta persona para bajarse el queso de no poder, estaba a punto de aprovecharse del ipejo. PERO JUSTO CUANDO SE IBAN A BESAR, YO PENSABA QUE NOO IBA A PASAR NADA, PERO DIOS

Spoiler:
- ¡¿Pero qué coño?!- canturreo en mi tono de borracha sorprendida. El rostro de un furioso Liam me encara y chillo de susto llevando mi mano libre al pecho con dramatismo.
- ¿Qué coño tu, Colette?- escupe furioso.
- ¿Qué hice?- chillo abriendo mis ojos confundida. ¿Qué hice ahora?
- Oye amigo, ¿Qué mierda? – el rubio avanza hacia nosotros y yo sigo confundida ¿Qué hace Liam aquí?- Suelta a mi maldita pareja.
- ¡¿tu maldita qué?!- El rugido de Liam es más violento y hace temblar mi espina dorsal. Mi culo borracho se asusta y se hace para atrás por instinto buscando a Magg pero cuando me doy la vuelta no la encuentro y lo próximo que se es que Liam ha vuelto a empujar al chico y me ha arrastrado con el en su ataque.

Kay es la que no tarda en aparecer e intenta hacer que Liam me suelte pero el castaño sigue furioso y golpeando como loco al chico con una sola mano. Esto esta saliéndose de control y yo estoy muy borracha para tomármelo en serio.

- Payne, suéltala estas lastimándola.- las atropelladas palabras de Kay lo hacen detenerse con una mirada determinada en su rostro.
Spoiler:
- ¿Qué mierda te crees que estabas haciendo, Colette? – ruge de pronto cuando aun no logro estabilizarme.- Ese imbécil estaba a punto de besarte.
- Esa era la idea.
- ¡¿Qué mierda?!- grita- ¿Intentas volverme un maldito asesino, Colette? Porque eso es en lo que estuve a punto de convertirme cuando lo vi tocándote de esa manera. ¿Desde cuándo esta mierda te gusta? Nunca fuiste una chica fácil ni te dejaste tocar por nadie.
- Me embarazaste, eso no deja una buena pinta sobre mi.- digo probándolo. La verdad es que esta actitud territorial suya esta perdiéndome y no es una sensación bienvenida.
- ¡Yo era tu maldito novio!
- Eras.- resalto- Ya no, así que no entiendo cual es el drama con que me de unos besitos inocentes con ese flacucho. Así como tu yo también tengo necesidad.

AY DIOS YO NO PENSABA QEUE LIAM SE IBA A APARECER, MENOS A HACER TAL SHOW, TAL ESPECTÁCULO. ¿QUE LE PASA? ¿ESTÁ DEMENTE? ADEMÁS, TIENE UNA JODIDA PROMETIDA. PRO-ME-TI-DA. NO PUEDE VENIR AQUÍ Y ACTUAR COMO TODO MACHO ALFA POSESIVO CON COLETTE CUANDO TIENE  A DANIELLE CON UN ANILLO DE COMRPOMISO. SIN IMPORTAR LO MUCHO QUE HAYA AMADO QUE LO HAYA ECHO Y              

- No quiero que me odies.
- No puedo hacerlo. Lo intento, no voy a mentirte- confiesa tocando mi nariz con la suya.- Lo intento como la mierda todas las mañanas.
           

- Sé que me voy a arrepentir de decir esto.- comienza de nuevo- pero cuando lo vi a punto de besarte quería acabar con todo a mi paso, no quiero que nadie te toque. - su confesión solo me hace doler el cuerpo y perder el poco aire que llega a mis pulmones- y cuando me jugaste esa bromita tuya de que tienes necesidades casi me da un infarto.
- Eso lo note- no puedo evitar reírme en su cara y poner mis manos sobre sus antebrazos.
- No quiero que nadie más cumpla esas necesidades, y sé que voy a sonar como un enfermo y no me importa un carajo, pero esas necesidades me pertenecen. Completa y absolutamente, me perteneces y no voy a resignarme nunca al hecho de dejarte ir por completo. Tú me perteneces.

LIAM QUÉ TE PASA, LIAM QUÉ TE PASA      
NO PUEDEN HACERME ESTO. NO PUEDE VENIR A DECIRLE ESTO CUANO E LA PASA ECHÁNDOLE EN CARA QUE LE ENGAÑÓ OCULTÁNDOLE A BENJI. NO. Y ESTANDO COMPROMEIDO. SIMPLEMENTE NO.      

me derretí        

- Tu y Ben son míos y no pienso compartirlos con nadie. No me importa cuánto pelees y discutas conmigo. No me importa si me haces enojar, comienzo a amenazarte y terminamos matándonos, pero voy a dejártelo claro ahora; Son míos, tú eres mía y Ben es mío.

y me volví pudín  Jake  Jake  Jake  Jake

Al parecer anoche Tony tuvo que pelear con el culo borracho de Zayn cuando salimos de la disco. Malik apareció borracho, obviamente, intentando llevarse a Brooke y mi amiga comenzó a discutir y tuvo que meterse Tony y se armó una gran pelea. Lo cierto es que no recuerdo una mierda, Magg tampoco recuerda un carajo y Kay mucho menos. Llame a Lily para saber la historia y ella estaba ocupada atendiendo una visita desafortunada, fue imposible no escuchar la voz de Louis en el fondo.

          se armó el verdadero lío en el club y ninguna recuerda nada, qué jodedera pero eso de que Malik estaba todo borracho y violento porque no lo dejaban llevarse a Brooke, qué hizo de puta que entienda que no es no, ¿qué le pasa? así no va a lograr ponerse en la lista buena de Brooke

Tony siempre cuando se le necesita deberían darle un premio de mejor amigo de la existencia

- A ustedes les dieron “Olvida todo Express” en esas bebidas.
- Tomamos tequila.- le informamos al mismo tiempo y la comprensión llega a sus ojos.
- Ahora todo tiene sentido.

   

- ¿tuviste una buena noche, Coline?- se relame los labios para disimular una sonrisa y yo quiero bufar en respuesta y rodar los ojos en el aire de pre-indignación.
- Bien, gracias.- es todo lo que digo. ¿Dios que hice anoche?
- Veo que sacaste a pasear a Bananin y bananon.- se burla de mis hermanos y estos hacen para tirarse sobre el pero los detengo y le doy una mirada de advertencia al castaño.
- No los provoques.
- No andas con la rata de dos patas ¿no?-  inquiere Maggie de mala gana.
- Nop.- se ríe. Dios, ¿Maggie que habrá hecho?- Voy a despedirme de mi hijo y los dejare tomar su te en paz.

El castaño se dirige a Ben no sin antes darme una última mirada que me pone cabezona. No voy a tomar más, voy a volverme puritana y dejare el alcohol. No puedo andar por la vida emborrachándome y olvidándome de las estupideces que hago, más cuando las hago con mi ex novio-padre de mi hijo.
- Bueno.- Kaylee niega con la cabeza- que nochecita.

AJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJA Cole no se cree eso de que va a dejar de beber ni aunque le paguen por no hacerlo pero amo que Liam si recuerde todo y parece que Maggie también hizo algo estúpido con Harry y yo quiero saber lo todo

Jennah toma su maleta y se despide tomando algo de distancia, cosa que a Oliver no le hace gracia y se estira para tomar el brazo de mi madre y traerla hacia él.
- ¡Ay, si la besa voy a llorar!- chilla Natalie.
- No seas novelera- se burla Tony ganándose un golpe por parte de Carla.
- ¡Eres un imbécil insensible!

Los ignoro con sus problemas maritales y me concentro en el abrazo que mi padre está dándole a mama. Sin embargo no la besa más que en la mejilla y luego se va a su auto con una sonrisa complacida.

AY DIOOOSSSSS lo dije, donde hubo fuego ceniz quedan no puedo creer que se hayan ido al fin de semana y no lo hayan dicho a los demás y la verdad siempre sale a la luz, hijos mios, deberían saberlo cuano connor y collin se enteren...habra drama(?) amo esto

- anoche en el aeropuerto tuve un enfrentamiento no muy grato con la madre de Liam, cariño. Tu padre llego a tiempo para evitar que yo le sacara los ojos.- maldición, tenía que ver con Ben.- Ellos quieren iniciar movimientos legales en tu contra sin importar la opinión de Liam al respecto.
- Ellos no pueden hacer nada si Liam no acepta.
- Eso es cierto.- interviene mi padre- pero esa bruja de elite escupió en nuestra cara que harían que Liam entrara en razón y tu tenías todas las de perder.
- Esa es la cruda verdad papa, tengo todas las de perder.

Odio a la familia de Liam. La odio, la odio. No tienen que estar metiéndose en lo que no les incumbe. Tal vez les incumba solo un poco...pero NO ASÍ. UGH.

- Voy a proteger a mi hijo de su familia y el también lo hará, si Liam decide irse a juicio bien, lo haremos. Pero lo haremos bien. Conozco las consecuencias de eso, pero aun así no voy a herir a nadie porque terminare lastimando a mi hijo y a mí misma. Sin importar que haya pasado, Liam es importante para mí.

AY DIOS      yo no quiero que se haga ningun juicio, que pase nada malo, que separen a Benji d su mama    no quiero que los Payne metan sus horribles narices donde no tienen que   espero que no salga la cosa mal porque creo que me pongo a llorar  

Amé muchísimo tu capítulo Dani, pasó de todo muack en serio lo amé! Amo esta nc como no tienen idea no sé quien sigue, pero espero cap

Megara.
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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Kida el Sáb 07 Mayo 2016, 5:45 pm

pero que capítulo más bello oh mai ga! o sea Dani como me hacés eso, demasiadas emociones y demasiado capítulo y luego zayn volviendose cucu y todo, es que todo, en serio es maravilloso, en serio Dani lo amé y amo con todo mi corazón esta novela, que puedo decir... estoy ansiosa por escribir si me toca a mí cierto? si no estoy perdida entonces espero que me avisen.. mientras voy terminando mis fichas, y en serio Dani, en serio amé el capítulo

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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Ariel. el Dom 08 Mayo 2016, 10:12 am

gracias bebes despues de un mes escribiendo esperaba que de verdad les gustara

Ariel.
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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Stark. el Vie 13 Mayo 2016, 10:32 pm

Dani cariñoooooooooooooo! Leí el capitulo, aun no comento porque quiero dejarte un lindo y largote comentario porque te lo super mereces, así que ten un poco de paciencia :3

Stark.
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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Ariel. el Sáb 18 Jun 2016, 8:33 am


Ariel.
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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Stark. el Sáb 18 Jun 2016, 10:45 pm


Capítulo 21

Maggie Hudson


Tony vive en un penhouse en el centro de la ciudad, su padre se lo regalo cuando cumplió dieciocho y prácticamente le echo de su casa, alegando que ya era grandecito para empezar a ser independiente. Apenas mi amigo termino la carrera universitaria, su viejo lo puso a trabajar en su empresa y dejo de costearle sus gastos. Tony aún sigue resentido por ello, pero su padre siempre ha sido demasiado estricto en cuanto respecta su nivel académico y sus valores como persona. Eso sí, no jodio cuando se enteró que yo estaba viviendo allí ni porque sabía que estaba embarazada. Anthony González II no se mete donde no le llaman, por lo que siempre tuvimos buenos tratos.
Noah y yo vinimos a pasar la tarde luego del trabajo y mi bebe de básquet. Hace bastante tiempo que no venimos por todo el lio que se ha armado, pero esta es una buena ocasión para despejar la mente y disfrutar la compañía Tony.
El ascensor se abre y al otro lado esta Tony sonriéndonos en grande, se hinca y estira los brazos, Noah no tarda en correr hacia él y lo abraza con fuerza.
—¡Tío!
—Juraría que te vi hace unos días atrás —dice el castaño levantándolo del suelo —¿Cómo has estado, campeón?
—¡Estcelente! ¡Hoy encedte más de cinco puntos!
—¡Muy bien! —Tony lo lanza hacia el aire y vuelve a tomarlo. Un poco más y me da un ataque al corazón, odio que haga eso porque algún día se le va a caer el niño y yo voy a molerlo a golpes. —Hola gruñona.
—Tonto —saludo y me voy también a sus brazos. Tony me da un beso en la frente y deja a Noah en el suelo.
—¿Quién quiere panckes?
—¡Yo, yo! —salta mi niño con emoción y no evito sonreír al verlo tan lleno de energía.
Tony abre la puerta de su elegante hogar y Noah pasa corriendo hacia adelante, nosotros le seguimos. En menos de diez minutos, Noah está tomando su leche y comiendo panckes mientras mira caricaturas en una pequeña mesita y sentado en una sillita que Tony tiene en su sala de juegos para cuando vienen Noah y Benja. Dejamos al niño tomar la merienda y nos vamos hacia la mesa para tomar una cerveza con panckes. Sip, esa es nuestra merienda.
Pese a que estoy acostumbrada a ver cualquier clase de lujo, el penhouse de Tony es perfecto: todo el perímetro está hecho de vidrio que nos deja ver el precioso paisaje de Londres, de noche es aún más perfecto. Esta amueblado con muebles de color blanco y rojo, caros y finos — cortesía de su madre— que combinan con el piso negro y las paredes blancas. En el fondo hay una escalera que va hacia los dos cuartos desocupados y la oficina.
—¿Cómo has estado? —Tony interrumpe mi vista por todo su hogar y volteo a mirarlo. Tomo un sorbo a mi bebida y suspiro.
—No lo sé, no quiero hablar de ello.
—Bien, solo te preguntaba porque hay alguien que quiere hablar contigo —aprieta los labios, indeciso. Yo me remuevo en mi asiento y pregunto quién es —Fransea.
Ruedo los ojos y suspiro. Y yo que quería una tarde tranquila.
—No quiero hablar con Fransea.
—¿Cómo es eso que no quieres hablar conmigo, Margaret?
Me sobresalto de inmediato que casi caigo de la silla, me doy vuelta a la vez que me incorporo y allí veo a mi amigo bajar de las escaleras. Vuelvo a Tony para dirigirle mi peor mirada, pero este se encoge de hombros.
—¿Qué haces aquí? —inquiero sorprendida —Pensé que te habías ido por la temporada nueva.
—Tuve que volver, dentro de tres horas sale mi avión —dice llegando al final de las escaleras —Ahora vuelvo, iré a saludar a mi bombón.
Fransea se va hacia la sala de juegos directamente con un regalo en la mano.
—¡Tío! ¡Te extrañe mucho!
—¡Mi loquillo precioso! —chilla Fran contentísimo.
Me dejo caer en el asiento mientras ellos siguen haciendo jaleo y Noah grita de emoción cuando ve su nuevo juguete. Tony le da un trago a su cerveza mientras se encoge de hombros.
—Ahora entiendo esa amable invitación —entrecierro los ojos y me cruzo de brazos, no puedo creer que mi mejor amigo me tendiera una trampa.
—No seas así, yo los invite porque realmente quería. Fransea apareció esta mañana a mi trabajo y dijo que quería hablar contigo.
—¿Y por qué no me busco ni me llamo?
—Porque sabía que ibas a evitarlo. Eres evidente, Maggie, no es mi culpa.
Le golpeo el brazo y el castaño chilla como nena. Esto es indignante.
Fransea vuelve y se sienta delante de nosotros, chasquea los dedos y Tony revolea los ojos mientras se levanta.
—Soy la chacha de todo el mundo —murmura por debajo.
—Solo nuestra —decimos Fran y yo al mismo tiempo, logrando que suelte una maldición.
—Ahora mismo cuéntame cómo es eso que Styles se enteró sobre Noah —dice sin más, le abro grande los ojos y muevo la cabeza hacia donde está la sala de juegos, pero Fransea manotea para restarle importancia.
—Está merendando y mirando una película, a parte las paredes son a prueba de sonido, Magg.
—Por eso es que deje la puerta abierta, Fran.
—Tranquila, Noah no escuchara nada —asegura y vuelve a insistir —Cuéntame ya.
En lo que Tony tarda en hacerle el té a Fran, yo me pongo a contarle lo que sucedió este último tiempo después que él se fuera hace una semana.
—Así que Ben ya conoció a su papa —asiente con la cabeza con aire pensativo, Tony llega y le deja el té delante de él —Gracias.
—Uy, tecito —me burlo y levanto el meñique.
—A diferencia de ustedes, yo soy educado y refinado —se defiende dándole un pequeño sorbo a su té.
—Salud —Tony choca cerveza con la mía y le damos un trago. —¿Le has contado lo de Candice?
—No, recién termina de contarme que Ben conoció a Liam. Ahora síguele con esa —inquiere como toda chismosa.
—Fue por culpa de la zorra de Candice que Styles se enteró —digo en un tono un poco más bajo. Tengo miedo que Noah escuche, aunque puedo oir sus risitas y el sonido de las caricaturas, por lo que debe estar lo bastante entretenido como para prestarnos atención.
—Esa asquerosa arpía —escupe mi amigo con odio —sabía que debí haberle dado unas buenas cachetadas cuando tuve la oportunidad.
—Créeme, voy a golpearla cuando la vea. Todavía no se me ha presentado la oportunidad y cuando voy donde Edward ella no está.
—Se está escondiendo la muy golfa.
—Chicos, tranquilos —dice Tony para calmar los aires.
—No la defiendas, sabes que es una zorra.
—No puedes defenderla, ella fue muy mala conmigo —no lo evito, pero siempre fui muy celosa con respecto a Tony cerca de Candice —Siempre la tratas todo educado.
—Es una mujer, Magg, no puedo tratar a una mujer mal —replica el castaño con una pequeña sonrisa.
—Esa no es una mujer, es una víbora —repone Fran y vuelve a su té —Ahora síguele.
—El imbécil dijo que quería conocerlo...
—¿Lo hizo?
—Lo vio justo cuando lo eche de mi departamento, Colette lo traía dormido.
—¿Por qué lo echaste?
—Dijo que si yo quería casarme, entonces se casaría conmigo, que me compraría una casa con un patio grande y que me mantendría para no tener que trabajar en una cafetería y aguantar adolescentes.
Fransea se atora con el té y comienza a toser, Tony va corriendo a buscarle agua mientras yo me levanto a sobarle la espalda.
—Olvida el té, tráeme una cerveza —dice Fran con la voz aun ahogada. Tony refunfuña de nuevo y le lleva el té para traerle una cerveza destapada —Ese tipo es idiota.
—No me digas —suelto con sarcasmo, es lo que le vengo diciendo desde que lo conocimos.
—Como si tú no pudieras salir a trabajar y mantener a tu niño. Estos hombres cada vez vienen más estúpidos —le da un sorbo grande a su cerveza con exasperación, yo lo imito al instante —Pensé que él estaba comprometido con Taylor.
Mis ojos se abren en grande al igual que mi boca. ¿Él está comprometido y aun así me propuso matrimonio? Maldito idiota, ¡como lo odio! ¿Cómo puede hacerme esto? Demonios, sé que lo rechace y lo rechazare toda mi vida, pero jamás pensé en que caería tan bajo.
—Ese estúpido... —masculla Tony con la mirada ensombrecida.
—¿Cuándo se comprometió con la barbie?
—Creo que hace un año...
—¿Tu lo sabias y no me dijiste nada? —trato de controlar el tono de mi voz, pero no evito que salga un poco más alto de lo que pienso.
—Shh, el niño va a escucharte —susurra Fran y rueda los ojos —Pensé que me dijiste que no querías saber nada más de él. Me cruce a la barbie escuálida en un evento en New York, estaban ahí y ella vino a saludarme, esperando que le muestre fotografías suyas a mi jefe para contratarla como la cara de la nueva temporada —Fransea suelta una risa acida —Como si su culo anoréxico fuese atractivo.
—Es un asco, es puro hueso. No tiene estas curvas como yo —digo engreída y lo soy porque tengo por donde serlo.
—Chicos, no hablen así —regaña Tony, odia que usemos esas expresiones.
—Ya, la escoba me conto sobre lo maravilloso que será su casamiento y quiere que le diseñe su vestido, incluso me hablo para ello esta semana.
—No me digas que...
—Para eso no vine, le dije que estaba ocupado como para perder mi tiempo.
—Eres mi héroe.
—Lo sé —pavonea mi amigo y toma otro sorbo de cerveza. —Bien, ahora cuéntame cuando Harry conocerá al bombón.
Frunzo el ceño ante las palabras de Fransea, todavía sigue con esa idea y estoy segura que comenzara a taladrarme la cabeza. No pasa mucho tiempo en que empieza a hacerlo, él se da cuenta que no estoy considerando hacerlo ahora que Liam quiere quitarle a Ben a Colette. Si le presento a Noah va a querer quitármelo aun con más fuerza. Quizá si dejo pasar el tiempo, Harry lo olvide y...
—No puedes ocultarle al niño su padre toda la vida, Margaret —dice mordazmente. Está enojado y vaya que mucho.
—Dame un respiro —dejo salir un suspiro de frustración. Odio cuando se pone en mi contra. —Harry es...
—No importa lo que Styles sea, lo que es él como persona queda en segundo plano, porque en primer plano esta él como padre, y déjame recordarte que no ha tenido el tiempo de formarse como tal.
—Porque él no quiso —aprieto fuerte mis dientes y siento estallar en cualquier momento, Tony me pone una mano en el brazo porque sabe que empezara una fea discusión.
—No se trata de lo que él quiera o lo que tú quieras, sino lo que Noah necesita —espeta molesto y suelta un aire con exasperación—Eres una pendeja, sí que no creces, Margaret.
—¡Ya deja de decirme lo que tengo que hacer! —exclamo levantándome de la mesa con brusquedad. Volteo a mirar hacia atrás, pero no veo a ninguna cabecita acercándose, sino más risitas de parte del niño. Vuelvo a mirar a Fransea —Estoy harta que todo el mundo me juzgue...
—No te estoy juzgando.
—Si lo estás haciendo —insisto con los puños apretados muy fuertes. Tengo ganas de llorar y de romper algo, enserio que quiero hacerlo, pero el que este Noah me limita a muchas cosas —Tu sabes todo lo que he tenido que pasar por mantenernos en pie. Todavía tengo el dolor que tengo dentro de mí porque ese hijo de puta nos dejara. Harry nos dejó y se fue a su vida ensueños mientras yo dormía en la calle.
—Pero eso ya paso, Margaret —Fransea se levanta, Tony igual y se queda atento de que no nos agarremos de las mechas, ya ha pasado más de una vez —Eso está en el pasado, ahora eres una mujer independiente y estamos nosotros y la francesa loca; somos tu familia, joder, no te creas que yo dejare que Styles te joda la vida. Ahora siéntate.
—¡No! ¡Yo...!
—Que te sientes, pendeja. Noah es más maduro que tú.
Me siento a regañadientes, si hay alguien a quien no puedo ganar es a Fransea, pero porque él es como la maldita Conciencia en Pinocho. Si no le hago caso luego me jodo la existencia.
—Ahora escúchame bien: vas a llevar a Noah a conocer a Styles ¡Y no me interrumpas! —exclama exasperado cuando nota que amago a hablar. Me cruzo de brazos mientras pongo mala cara —Vas a llevar buenos términos con él por Noah. Si luego quiere volver a irse, bien, será mejor para Noah haber conocido a su padre y aceptara con el tiempo que fue lo mejor que se fuera. Pero si Noah no conoce a su papa, entonces eso será tu culpa de por vida. Algún día conocerá a Styles y él le dirá que no lo conoció porque tú no quisiste, algo que no estará lejos de la realidad. ¿Quieres eso?
Me dejo caer en la mesa porque estoy agotadísima. Ya está, ya no puedo más. Tengo que darle la maldita razón porque si eso llega a ocurrir, Noah no volverá a hablarme en la vida. Esta el riesgo que Harry quiera quitármelo por no dejarlo conocer, también el riesgo existe si lo conoce.
—No tengas miedo, Maggie. Esto ocurrió porque debía ocurrir —Fran soba mi espalda cuando escucha mis sollozos —Entiendo todo lo que pasaste, Tony y yo estuvimos ahí. Te ayudamos cuando te quedaste en la calle, te seguiremos ayudando. Ahora sécate las lágrimas, Noah podría venir en cualquier momento.
Incorporándome, acepto el pañuelo que Tony me pasa, sueno mi nariz y seco cualquier rastro de lágrimas. Sé que tiene razón en todo lo que dice, solo que no es fácil esto para mí, nunca va a serlo porque son heridas viejas pero muy frescas al mismo tiempo. Aun me duele su abandono y su rechazo, siempre ame a Harry y pasamos un montón de cosas tanto buenas como malas, simplemente no entiendo cómo pudo dejarnos atrás sin siquiera voltear.
—Bien, no voy a seguir martillándote la cabeza porque confió en que tomaras una buena elección...
—Fran —Tony le manda la advertencia que no siga por allí.
—Ya, ya. Escucha, Magg, ¿qué te parece ser modelo en la nueva campaña?
Juro por Cristo que mi cara no da crédito a lo que estoy escuchando. ¿Yo modelo? ¿De qué diablos me está hablando? Es cierto que usaba mi cuerpo para probar sus prendas desde que aprendió a usar la máquina de coser y que me he quedado con más de una, pero se me hace muy ilógico que una madre soltera y joven sea modelo.
—Oh, no me miren así —Fran mueve la cabeza de Tony a mí —Eres bellísima y tu cuerpo está aún mejor de lo que estaba antes, creo que el embarazo te ayudo muchísimo a tener más carne.
—Ey, mi cuerpo siempre fue perfecto —replico molesta. Sonara creída, pero negar lo que está a la vista es un pecado.
—No digo que no, pero ahora está mucho mejor. Pero vamos, ¿qué me dices?
—Fran, es una estupidez que yo sea modelo, reacciona.
—Yo no lo creo, te verías genial en las pasarelas —opina Tony.
—A ti nadie te pregunto nada. Dejen de decir estupideces.
—¡No son estupideces! —su celular suena de repente, Fran quita su atención de mi para abrir el mensaje de texto. De repente, sus ojos se abren en grande al igual que su boca — ¡Oh diablos, adelantaron mi vuelo! —chilla y se levanta de un salto de la mesa —Debo irme, debo irme.
—¿Ahora? —inquiere Tony triste.
—Tengo que irme antes que André se vuelva loco. Esta esperándome en el aeropuerto —dice mientras busca su maletín y su saco.
—¿Lo dejaste esperando en el aeropuerto? —murmuro sorprendida.
Fran termina de colocarse la prenda y me mira con seriedad —Eso le pasa por andar mirando donde no debe.
Uy, olvide su lado vengativo. Me encanta.
—¡Loquillo, ven a despedirte de tu tío!
Noah viene corriendo de inmediato y salta a las piernas de mi amigo.
—Dijiste que cuando acabadas de hablad con mama jugadias conmigo —Noah se aferra a las piernas mientras hace un puchero y pone sus ojitos brillosos.
—Deja esas artimañas que conmigo no funcionan, y si quieres hallarle un culpable, pues esa es tu madre.
—Ay, Margaret —suspira Noah mandándome una mirada resentida. ¿Qué le pasa a todo el mundo que me regaña?
Fransea se va después de darnos un fuerte abrazo a todos, aunque insistimos en acompañarlo prefirió irse solo y aseguro que el taxi ya estaba esperándolo afuera. Noah vuelve a la sala de juegos con la idea de jugar con la Xbox de su padrino y los grandes volvemos a las cervezas. Tony trae otras porque ya las hemos acabado.
—Deberías pensar lo que te dijo.
—¿Tu también? Aghh, esto es lo peor.
En cierto momento de mi vida realmente creí que Noah nunca conocería a Harry; que Harry quisiera conocer a Noah. Han pasado cinco años y no ha sido en vano nada de lo que he atravesado, solo que este es el momento donde ya nada volverá a ser lo mismo. Trato de respirar profundamente antes que tenga algún ataque de pánico. No quiero hacer esto, no quiero que Harry entre a nuestras vidas interrumpiéndola de esta manera tan abrupta. Él no es nadie, no quiso hacerse responsable de Noah. ¿Por qué tiene que conocerlo?
Me siento como una maldita egoísta hasta con mi propio hijo, Noah tiene derecho a conocerlo y formar su propia idea sobre Harry; debe tener la oportunidad de tenerlo aunque no se lo merezca. Pese a que se todo esto, aun no puedo aceptar esta idea. No sé por qué las cosas son tan fáciles para Colette, yo siento que estoy a punto de morir.
—Maggie, tranquila —dice Tony preocupado.
—No puedo —contesto brusca y me levanto para dar vueltas —¿Que sucede si lo maltrata? —susurro para que Noah no escuche.
—No lo va a maltratar.
—No tengo buena espina en este asunto.
—Magg, escúchame —Tony se levanta de la silla y se acerca hacia a mí, toma mis brazos entre sus manos y tengo que levantar la cabeza para mirarlo, este chico es alto. —Escucha, Noah es como tú: cuando no le gusta algo no teme decirlo y arrasa con el mundo. Además, deberías tener un poco de confianza, solo un poquito. Aun no se han conocido ni se han puesto en contacto para el encuentro. Debes tranquilizarte. Todo estará bien.
Quiero decirle que no, que no es así porque Harry jamás va a cambiar, seguirá siendo el mismo bastardo —pero los ojos cálidos me detienen. Odio a este hombre y su encanto para tenerme en la palma de su mano. También lo amo por hacerme sentir segura.
—Estoy asustada —reconozco entre susurros y tengo que tragarme las lágrimas —Tengo miedo que se lo lleve lejos de mí. Yo moriría al instante, Tony...
—Lo sé, Magg, lo sé —mi amigo me envuelve en un fuerte abrazo y soba mi espalda para reconfortarme. Sigo guardando mis lágrimas y correspondo con fuerza el abrazo —No te quitaran a Noah, todos lucharemos para que se quede a tu lado —se separa levemente de mí, toma mi cara entre sus manos y con sus pulgares quita las lágrimas que han caído sobre mis mejillas. Tony me regala una sonrisa cálida —Noah se merece una madre como tú.
Besa mi frente cariñosamente y me vuelve a abrazar. Él es el único hombre que jamás me ha decepcionado en la vida, aparte de Noah. Tony siempre fue comprensivo y protector conmigo, nunca entendí porque fui bendecida al tenerlo a mi lado, me ha salvado tantas veces que ya no sé cómo pagarle.

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—Mami, quiedo ver a Benji —dice Noah mirándome con sus ojitos de borrego.
Tengo que aguantar el suspiro y las ganas de decirle que lo vería si ambos fuesen buenos mocosos y no estuvieran tan insoportables preguntando sobre sus padres. Sin embargo, es totalmente comprensible y ni loca le diría algo así a mi bebe.
Colette está parando donde su madre y Noah y yo estamos solos en el departamento, tanto que se nos vuelve aburrido y a veces escapamos donde  Jennah. Sé que Noah extraña a Ben tanto como yo extraño molestar a Colette todas las mañanas, también quiero ver a mi precioso Ben y escuchar las risitas de ambos en todo el departamento.
—Ya verás que se pasa rápido el día —me hinco hasta quedar a su altura, le revuelvo el cabello hasta que pone sus manitas sobre las mías para detenerme.
—Mujed, pod favod, vas a despeinadme.
—Despeinarme, Noah.
—¿Y yo que dije?
Tan listillo.
—Es injusto que no pueda vedlo —insiste y esta vez sí largo el suspiro porque ya no puedo aguantarlo más —Esto es puda cueldad, Margaret.
—Mamá, Noah, soy mamá —refunfuño, me incorporo para darme vuelta y seguir picando para la comida. Estoy empezando a entender a Jennah cuando Colette la llama por su nombre.
—¿Cuando voy a vedlo?
—Mañana, cielo —contesto fingiendo estar más interesada en cortar la zanahoria que en mi niño aferrándose a mi pierna para que siquiera lo mire. Ow, me siento tan malvada.
—¿Pedo que pasa si tiene pesadillas y no estoy ahí pada salvadlo? —inquiere con un tono entre asustado y preocupado. Miro a mi bebe y se muestra angustiado —Mami, soy su mejod amigo, no voy a falladle.
Suelto una risita sin poder contenerme un segundo más. Noah es tan manipulador, cree que puede engañarme a mí, su madre que lo llevo en su vientre y lo crio todos estos años. El pequeño castaño frunce el ceño y se suelta de mi pierna, como si estuviese muy ofendido.
—Ponte sedia, Margaret.
—No voy a caer en esa, Noah, no lo intentes —advierto seria, aun con una mueca divertida por su actuación.
—Pedo mami...
—Ve a jugar a tu cuarto con el Max Style que tío Tony te compro.
—Es Iron Man, mama —corrige y me mira como si fuese una tonta. —Esto no va a quedadse así.
Se va corriendo con sus piernitas lo más rápido posible, no sin antes echarme una mirada llena de resentimiento fingido. Ay, este niño sí que va a sacarme canas verdes cuando crezca.
Vuelvo a mi tarea de cocinar algo decente para que Noah si quiera comerlo esta vez y no volver a encargar pizza. Últimamente aquí sin Colette me siento un poco desequilibrada, ella suele hacer la cena porque los niños odian mi comida y es quien le tiene más paciencia. Es raro para mí estar a solas con Noah en el departamento, tengo la impresión que Cole y Ben entraran por la puerta en cualquier instante. De todas formas, esto me da oportunidad de pasar más tiempo con mi bebe. Estoy segura que quiere a Benji devuelta, no solo porque lo extrañe y lo quiera, sino porque no le gusta dormir solo y estos días ha estado invadiendo mi cama en las noches. Pero el separarlos por un tiempo era necesario. Colette tiene que arreglar lo de Liam y yo lo de Harry, los niños preguntando es un problema más y peor si se compinchan entre ambos. No podríamos resistir tanto así, al menos yo no.
Styles intentó contactar conmigo desde que lo eche a patadas del departamento hace unos días atrás. Cuando identifique su número de celular inmediatamente termine cortando e ignorando las siguientes llamadas. Sé que debí haber contestado, solo que me acobarde cada vez que estaba por hacerlo y prefería prometerme que la próxima vez lo haría. Estoy pensando seriamente en dejar que Harry conozca a Noah luego de la discusión de hoy. Hay muchos pros y contra, aún no he decidido bien como será y si realmente quiero verlo, solo sé que cambiara completamente nuestras vidas. No estoy preparada para estos cambios, tengo mucho miedo e inseguridades, incluso me cuestiono si realmente le di una buena crianza a Noah. No quiero que Harold y su asquerosa familia busque una sola equivocación en la vida que le he dado al niño. Lo cierto es que tengo mucho que perder aquí, pues solo he terminado la secundaria, mis empleos no bastan por si solos para cubrir los gatos de un niño de cuatro años y lo míos. De verdad que estaría arruinada sino fuera por mi maravillosa familia adoptiva.
Si los Styles se proponen a sacarme a Noah, entonces buscaran cada diminuto detalle para poder quitármelo. Harry es tan maricon que dejara que lo hagan y ni siquiera se hará cargo de verdad de Noah, no podrá cuidarlo nunca porque apenas y puede consigo mismo.
El sonido de mi celular me quita de mis pensamientos y dejo el cuchillo de lado para tomarlo en mis manos. El mensaje es de Brooke avisándome que el sábado debemos llevar el dinero para la camiseta con los colores del equipo para los niños. No tardo en contestarle de vuelta con una afirmación y una amenaza para que aparezca en la reunión con las chicas.
Entre tanto, vuelvo a mi tarea de cocinar, solamente que soy interrumpida nuevamente por el sonido de la llamada de mi celular. Atiendo inmediatamente sin siquiera fijarme en la pantalla mientras voy colocando las zanahorias dentro de la olla.
—Ey, bebe, ya te conteste, ¿acaso estabas esperando escuchar mi voz? —bromeo, me encanta joder a Brooke con que soy lesbiana y estoy enamorada de ella. Tomo la cuchara de madera para revolver dentro de la olla. Inspiro profundamente el olor que desprende y sonrió. Mi sopa está quedando rica. Me extraño porque Brooke no contesta, por lo que insisto —¿Qué sucede, cariño? ¿Te comieron la lengua los ratones?
—No, pero no soy "bebe", Margaret.
Se me cae de inmediato la cuchara de madera de mis manos y también el celular, solo que este cae en la mesada y por suerte no en el suelo. Miro sorprendida la pantalla y el número que me ha llamado y maldigo en voz alta. Soy una idiota, debí ser más precavida. Estoy por cortar, pero mi inconsciencia me ataca con la maldita voz de Fransea y la conversación de esta tarde.
—Eres una pendeja, sí que no creces, Margaret.
Te odio, Fransea.
Agarro mi celular y dando un profundo suspiro llevo el celular a mi oído, me doy media vuelta para cerciorarme que Noah no está escuchando, pero al parecer está viendo una película en su cuarto porque escucho su risita junto con el audio de la peli y los comentarios que les hace a Brandy y Bigotes.
—¿Qué quieres, imbécil?
—No es necesaria la agresión, Maggie.
—No es necesario tampoco que respires, ¿y adivina qué? La vida no es justa.
—Basta, no te llame para pelear —dice enfadado y me siento un tanto ofendida por ello, digo, no fui yo quien lo embarazo y lo dejo cinco años a su suerte —Quiero hablar por mi hijo...
—Es MI hijo, ya te lo dije, ¿o es que tengo que repetirte todo? —trato con fuerzas de no levantar mi voz porque no quiero que Noah me escuche, pero dándole un vistazo nuevamente verifico que sigue en la habitación —No puedo hablar ahora ni tampoco quiero.
—¿Él está ahí? —su voz suena más dócil y ansiosa. No evito sentir latir mi corazón por ello y al mismo tiempo me odio.
—Está en su cuarto —murmuro más bajo conteniendo un suspiro —Harry, no estoy de buen humor...
—Nunca lo estas —replica y aprieto fuerte el teléfono para no gritarle.
—No empeores la situación. Hablaremos cuando pueda y no será por una llamada. Noah significa mucho más que eso.
—¿Y qué quieres que haga? ¿Qué me presente en tu trabajo? ¿O que vaya a buscarte en tu departamento? —lo último hace que me tiemblen las piernas. De solo pensar un encuentro tan drástico entre los dos. Harry suspira desde la otra línea —No quiero invadirte, tampoco quiero joderte, pero entiende que necesito, realmente necesito saber qué es lo que va a pasar a partir de ahora. Quiero conocerlo y sé que él quiere conocerme. Sé también que no lo merezco, pero ¿puedes solo pensarlo, por favor?
Decir que me siento sorprendida es poco, pero de inmediato toda sorpresa se va y recuerdo a donde salió mi niño tan manipulador, a parte de mí.
—No, no te lo mereces y nunca vas a merecértelo. Es más, te mereces que te pongan un maldito palo en el culo. Pero si te digo que lo estoy pensando y que te llamare en estos días, hará que me dejes en paz, ¿cierto?
—Bien —suspira resignado, noto angustia en su voz y de cierta manera me satisfago por ello. —¿Puedes mandarme una fotografía de él por whatsapp? Es que...
—No, estas pidiendo demasiado. Adiós, Harold.
Corto de inmediato con el corazón latiendo con fuerza. ¿Una fotografía? ¡Jamás! No tengo el derecho de seguir negándole a Noah conocer a su padre, pero si tengo tiempo necesario y armas suficientes para hacer sufrir Styles de angustia y desesperación entonces lo hare. Quiero que sufra y que experimente todo el dolor y angustia que pase cuando él me abandono. Puede que sea resentida y vengativa, pero no puedo seguir esperando el maldito karma para verlo regocijarse de dolor.
El sonido del timbre me sobresalta y por un momento creo que es Harold, me tranquilizo cuando escucho que solo es Collin y puedo respirar finalmente con calma.

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Las cenas en la familia Hudson jamás fueron de mis preferidas, aquí siempre nos quedamos callados y serios mientras comemos y se sueltan pequeños comentarios sobre política o la economía del país, esto al parecer no ha cambiado porque es la primera vez en cinco años que estoy cenando con mis padres y la asquerosa momia. Noah parece incomodo, no está acostumbrado a tanto silencio y creo que tiene miedo a abrir la boca porque sabe que Susan y Margaret son unas brujas que todo le molesta. Edward parece mejor de salud, aunque disgustado por la dieta que debe hacer. Cuando le trajeron su plato con sopa y galletas sin sal, juro por lo más sagrado que no evite sonreírle pedante mientras él refunfuñaba por debajo su mala suerte.
—¿Ya han llegado las camisetas del equipo, Noah? —pregunta Edward a mi niño en un tono suave. Todavía es un poco incómodo que sea tan bueno con él cuando a su edad apenas y me dirigía la mirada.
—No, mamá dijo que llegadian dento de dos semanas, abuelito —contesta Noah arrodillándose en la silla porque no alcanza a la mesa y se pone a tomar su sopa con la cuchara. Como no quiso dejar a su abuelo cenar solo él sopa, también exigió su plato. Sip, mi bebe es un amor.
—Noah, siéntate en la silla. No es para que juegues —dice severa Margaret.
—Tiene cuatro años, no llega —espeto mandándole una mala mirada porque no me gusta el tono que usa, hay otros mejores para usar con un niño.
Noah enseguida me mira y yo le sonrió, corriendo un mechón detrás de su oreja: —Toma tu sopa, cariño.
Él sonríe y vuelve a tomar su sopa con alegría, Edward le sonríe con cariño para después mandarles una mirada de advertencia a las dos mujeres. Estas vuelven a sus cenas de inmediato y sin corresponder la mirada. Ja, idiota.
Sin más contratiempos, terminamos la cena y pronto Susan nos dice que vayamos a tomar un té a la sala. Odio estas cosas porque es un protocolo de su mierda de elegancia, antes no lo hacían porque no estaba obligada, no me quedaba a chuparle las medias como Candice lo hacía, prefería fingir que me quedaba dormida y luego escapaba para ir a ver a Harry. Toda una rebelde sin causa, pero no es mi culpa de tener a estas viejas en la familia.
Edward se sienta en su sofá cerca de la chimenea, Margaret y Susan en uno de los sillones con sus posturas rígidas y piden té de tilo, seguramente para calmar todos los nervios que Noah les hizo pasar hoy con su helicóptero volador, incluso el juguete se engancho en la peluca de Margaret y la llevo a dar un paseo por el jardín. Jamás me había reído tanto con mi padre cuando vimos todo lo que sucedía desde las escaleras, cuando fui a buscar la ropa que había dejado Noah la vez anterior y él bajaba para recibirnos.
—¿Qué desea señor? —pregunta el mayordomo al mismo tiempo que me dejo caer en un sillón contrario al de las viejas y Noah se sienta en otro sillón como el de Edward, pero pequeño, justo delante de su abuelo.
—Té de hierbas, por favor.
—¿Señorita? —se dirige hacia a mí.
—Una cerveza.
—Margaret —regaña mi madre.
—Soy Maggie. Y sí, quiero una cerveza, Alfred —me tiro en el respaldo y subo mis pies arriba del sillón, provocando más nervios a las viejas, pero no me dicen nada porque ya bastante protestaron hoy y Edward ya sentencio en la cena que no quiere más peleas.
—¿Usted, joven? —se dirige hacia Noah esta vez.
—Un té de hierbas también —dice rápidamente con nerviosismo.
Las viejas fruncen el ceño como yo, ¿un té de hierbas? Edward, en cambio, sonríe con cariño y suelta una pequeña risita seca.
—¿Estás seguro? Pensé que la chocolatada te gustaba más.
—Ya soy gande, abuelo, los bebes toman chocolatada —replica el niño cruzándose de brazos —Alfed, pod favod.
Tengo que morderme la mano para no echarme a reír del renacuajo, se nota mucho lo que quiere y admira a Edward, lo cual es irónico recordando que él también lo desprecio en su momento. A veces me pregunto si esto sería así o mucho mejor si mis padres me hubiesen dejado quedarme cuando se enteraron, no era necesario que costearan todo y cuidaran a Noah cuando yo trabajara, solo les pedía un techo donde vivir el tiempo necesario hasta que consiga un lugar para nosotros dos. Sé que siempre estoy volviendo a cosas del pasado, Fransea tiene razón con que ya paso y debo seguir adelante, pero es tan difícil; yo soy madre y jamás dejaría a Noah abandonado bajo ninguna circunstancia. ¿Por qué ellos no pudieron hacerlo por mí?
—Buenas noches, familia —cierro fuerte los ojos ante la odiosa voz que se hace presente en la sala.
Giro sobre mi hombro y me encuentro con Candice, se asusta en cuanto repara que estoy allí porque sabe que voy a matarla en cuanto me dé la oportunidad. Ahora no lo hare porque esta Noah, de lo contario muy poco me hubiese importado que estuvieran las brujas y el viejo.
—Bienvenida —dice Susan levantándose de su asiento y yendo al encuentro con su hija preferida —¿Cómo te ha ido en el viaje?
¿Se fue de viaje? Hace unos días estaba llorándome porque su viejo se moría y se va por ahí.
—Bien, mama, no te preocupes. ¿Cómo has estado abuela? ¿Y tú, papa?
—Me gustaría decir que bien —contesta la momia mirándome de reojo —pero es lo que hay.
—Por favor —pide Edward sin siquiera levantar la vista de su libro. Noto que Noah también esta con uno de dibujitos, mirando por arriba de él a Candice.
—Está bien —suspira Margaret.
—Buenas noches, Maggie —volteo a mirarla con mi peor mirada, se sienta en el otro sillón donde están las viejas.
—Candice, que bueno es verte —sonrió cínicamente.
—Mami, ¿quién es ella? —inquiere Noah mirándola con los ojos abiertos, se levanta del sillón y se acerca hacia a mí, abro los brazos para recibirlo y lo acuno entre ellos —Se padece mucho a ti.
—Ella es Candice, es mi hermana melliza. Candice, dile hola.
Edward cierra su libro para mirar a la zorra y esta nota la demanda, sonríe hacia Noah y lo saluda con la mano.
—Hola Noah, soy tu tía Candice.
Levanto las cejas en alto ante su presentación. Que impotencia da cuando este tipo de gente se cree tía, abuelo, abuela cuando en el pasado no hizo más que despreciar su existencia; pero Noah es lo bastante pequeño para que pueda entender esto, incluso para explicárselo.
—Hola, ¿ensedio edes la melliza de mi mama? —inquiere el pequeño con una sonrisa y curiosidad.
—Si —Candice asiente con la cabeza y le da una pequeña sonrisa.
Mi bebe me toma del rostro y comienza a inspeccionarme —Tu edes más linda, mami.
Rio sin evitarlo y lo abrazo con fuerza mientras le doy besitos en su mejilla. Al parecer a Candice no le gusto para nada el comentario porque puso enseguida cara de perro, yo solo le sonrió engreída porque es lo que siempre dicen: yo soy mucho más linda que ella.
—Pedo, ¿pod que la tía Candice tiene otods colod de ojos? ¿No sedian como el tío Connor y el tío Collin?
—Ellos son gemelos, Noah. Candice y yo solo somos mellizas, por lo que es común que tengamos más diferencias —le explico con tranquilidad.
—Ah, ya entendí —asiente repetidas veces la cabeza —¿Y pod que nunca antes la había visto a ella y a los abuelos?
Creo que todos están tan sorprendidos por la pregunta de Noah, a mí se me cierra la garganta porque no sé qué decirle exactamente. Ni siquiera me cercioro de mirar a alguno de los que están aquí, deberían estar revolcándose de la vergüenza que un niño de cuatro años este preguntándose porque la familia de su mama nunca antes había aparecido. Tengo que tragarme toda la bronca y las ganas de gritarles a estos mal nacidos, en cambio sonrió y acaricio sus rizos.
—Sucede que los abuelos, la vie—la abuela Margaret —me corrijo de inmediato, sin siquiera molestarme ante la mirada fulminante de la momia —y Candice se fueron de viaje mucho antes de que nacieras. No hablamos hasta que ellos volvieron.
—¿Y pod que volviedon ahoda?
—Porque el abuelo está enfermo y quería volver.
—¿Y pod que nunca fuedon a visitadnos? —Noah parece aún más curioso, ya tiene el ceño fruncido y todo —El abuelo Olived viene siempe de Fancia a vednos.
—Porque no pudieron, mi amor —acaricio su carita y con mi dedo levanto el entrecejo —Ahora deja de hacer tantas preguntas, ya llego tu té.
Alfred aparece con los tés y mi cerveza descorchada, me levanto a tomarla y aplasto mi trasero nuevamente en el sillón, aun subiendo las piernas. Ninguna me dice nada ni me dirige una mala mirada, están centrados en lo suyo y con vergüenza, casi puedo jurar que Susan está temblando. Que impactante las preguntas de un niño, ¿cierto?
Noah se recuesta en su sillón y recibe contento su té, pero de inmediato se da cuenta que Alfred le trajo una cajita de leche chocolatada con una pajita.
—¿Que sidnifica esto, Alfed? —dice petulente, tengo que taparme la boca para no reírme
, incluso la manera de hablar está imitando a mi padre.
—Eh... es chocolatada, joven. Ya no hay té de hiervas —Alfred me dedica una mirada para preguntarme si hice bien, solo basta un asentimiento de mi parte para que vaya a dejarle su té a mi padre.
—Qué envidia me das, Noah, tu puedes tomar chocolatada —habla Edward, fingiendo un suspiro triste. Noah se remueve en su asiento y mira su cajita de chocolatada que está en sus manos.
—¿Pedo la chocolatada no es pada bebes?
—¡Claro que no! es para niños, yo ya soy viejo y no puedo tomarla aunque quisiera. Deberías disfrutarla ahora que tengas tiempo. Cuando seas más grande ya no podrás tomarla.
—¿Ensedio? —sus ojos se ven alarmados y le da un sorbo desde su pajita —Esta bien, la tomade pod ambos.
Meneo la cabeza divertida. Realmente amo a mi hijo.

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Si alguien me hubiese dicho que volvería a escaparme para encontrarme con Harry después de medianoche, sin dudas lo hubiese golpeado hasta que no quede un solo diente de pie. Desgraciadamente, aquí estoy yo, bajando de la regadera del balcón principal de la casa de Jennah. Quizá salir por la puerta sería lo más adecuado, pero cuando me di cuenta de ello ya estaba en la mitad de camino, así que seguí bajando por allí.
Llegue de lo de mis padres luego de la maldita hora del té y tuve la desgracia de cruzarme a Payne con su maldita irresponsabilidad de traer al niño tan tarde, lo deje pasar porque los niños estaban dormidos (fingían, mejor dicho) y Colette me paro para que no haga una escena. Deje a Noah con Connor y vine a mi habitación a dormir. Desperté una hora y media después con los mensajes de Harry, simplemente los ignore y volví a pegar mi cabeza a la almohada, pero el tipo es tan terco que siguió con sus mensajitos de mierda y más tarde con llamadas que no respondí. Enojada y cansada, abrí los mensajes antes de apagarlo, y luego pensé que ya había estado evadiéndolo demasiado y me pregunte si podía seguir haciéndolo.
"Solo es hablar. Por favor, Maggie."
Fue el último mensaje que recibí después de batallar conmigo misma sobre mi decisión. Respondí en afirmación y aquí estoy yo, caminando hacia el parque que queda a dos cuadras del vecindario de ricachones en el que solía vivir. Debería darme vuelta y volver a la cama, mañana debo ir a trabajar y después del trabajo iré a tomar algo con las chicas, quiero pasar un tiempo con Noah porque no me gusta desperdiciar un solo día lejos de él y quizá mirar alguna película de Naruto; sin embargo, no voy a poder pegar un solo ojo si esto sigue así, incluso puede volverse peor, estoy segura que Harry seria capas de aparecerse muy tarde donde Jennah y no quiero ocasionar problemas.
Lo distingo a lo lejos su mata de rizos, está sentado de espaldas en una de las bancas esperando a que llegue. Avanzo tranquilamente para preguntarme a mí misma si lo que estoy haciendo realmente está bien, pero ya es tarde cuando me doy cuenta que no. Ya estoy frente a Harry.
—Maggie —Harry se levanta del banco. Está muy nervioso, lo sé porque abre y cierra sus puños.
—Siéntate, hablemos tranquilos —digo con voz cansina. No tengo fuerzas para pelear, por lo que me dejo caer a su lado en el banco. —Habla.
Harry parece dudar, pero finalmente abre la boca.
—Supe por Liam que mañana pasara a buscar a Ben al kínder —asiento con la cabeza, recién me entero pero supongo que es lo que ha hablado Colette en la puerta luego de que me fui —¿Crees que yo pueda pasar a buscar a Noah?
Volteo de inmediato a mirarlo con el ceño fruncido y una ira creciendo dentro de mí. Yo pensé que hablaríamos coherencias, no estupideces.
—¿Quieres que te deje llevar a mi hijo a quien sabe dónde? ¿Estás loco? ¡Olvídalo! —exclamo y me levanto del asiento para irme a dormir. Esto es una estupidez, no debí venir.
—¡Espera, Magg! —Harry me toma fuerte el brazo, tan fuerte que hago una mueca de dolor —Lo siento, no quería ser tan bruto.
—Pues lo fuiste —sobo mi brazo adolorido y le dirijo mi mirada de perra rabiosa.
—Lo siento, pero por favor escúchame —sus ojos lucen desesperados y su respiración comienza a acelerarse —Quiero ver a Noah, quiero conocerlo. Colette le dejo que Liam conociera y lo llevara a pasear a su hijo, ¿porque yo no puedo? Por favor, Maggie, déjame ver a Noah.
—Yo no soy Colette y Liam no es un bastardo como tú —aprieto fuerte mis dientes, odio a Liam, pero él sin lugar a dudas hubiese peleado por Cole y Ben —No confió en ti, ¿cómo sé que no lo lastimaras?
—¿Estas escuchándote? ¡Jamás podría lastimarlo! —vocifera ofendido, suspira y pasa una mano por sus rizos con frustración —Escúchame, fui una mierda, lo sé. Merezco lo que me haces, esto y mucho más. Es más, merezco que jamás me dejes verlo...
—Vaya, al fin nos estamos entendiendo —interrumpo con una sonrisa cínica en el rostro.
—Pero, por favor, quiero verlo —los ojos de Harry se llenan de lágrimas que van cayendo. Desvió la mirada de ellos porque he caído en ese trucho muchísimas veces, antes cuando lloraba para que vuelva con él solo caía porque me cautivaba que alguien pudiese llorar por mí. No quiero tener que caer en trampas tan bajas. —No te das una idea de cuánto quiero tocarlo, abrazarlo, escuchar su voz de nuevo, incluso sueño con ello todas las noches —suelta una risa seca que se quiebra en llanto al final. Vuelvo a mirar a Harry, está tratando de dejar de llorar y se limpia las lágrimas con frustración. Cuando sus ojos se conectan con los míos, creo ver en ellos una completa sinceridad que nunca antes había visto —Déjame ser parte de su vida, Maggie. Quiero ser su padre, quiero ganarme mi lugar como tal. Sé que jamás podré compensarte todo lo que viviste, pero al menos déjame hacerlo feliz.
No sé porque no estoy gritándole o golpeándolo, muchas veces soñé con que esto pasaría e imagine un montón de cosas que podría decirle para que entienda que no tiene ningún derecho de exigirme nada. Pero las palabras de Fransea y de Tony vuelven a mí, también la valentía de Colette de arriesgarlo todo para que Ben conozca a Liam y lo feliz que es él al conocer a su papa, incluso mi propio pasado sin un padre presente me golpea. Todo aquello parece venir a mí y me siento desprotegida sin mis armaduras. Quiero que el rencor y el odio me invadan para decirle que no, que no quiero que se meta en nuestras vidas y simplemente se marche, solo que yo también me canso de ser tan egoísta.
—Está bien —suelto suavemente. Harry abre en grande los ojos y pronto sus manos están tomando firmemente mis brazos, sobresaltándome.
—¿Enserio? ¿Vas a dejar que lo vea? —asiento con la cabeza de mala gana. De repente, Harry me estrecha hacia él y me abraza con fuerza —Gracias, Magg, muchas gracias.
La última vez que Harry me abrazo fue cuando me pidió volver en nuestra graduación y yo le dije que no. Hacia tanto tiempo que no sentía sus brazos redondear mi cuerpo, que había olvidado lo que se sentía. Harry no era como Tony, quien hace sentirme con seguridad y tranquilidad; no, es todo muy diferente. Styles logra que todo mi cuerpo se vuelva un torbellino igual que mis emociones, es como si rompiera todo ecosistema de lo que forma mi estructura como ser.
Tomo una gran bocanada de aire para decirme a mí misma que lo pasado es pasado, y si bien jamás encontrare a alguien que me haga sentir esto como lo sentí por él, prefiero mil veces a alguien que me quiera y me cuide.
—Suéltame —Harry no lo hace, sino que aprieta aún más fuerte su abrazo —Harold, suelta antes que cambie de opinión.
—Lo siento —lo hace sin chistar de inmediato, aun así sigue tomando mis brazos y quedándose a una cercanía demasiado cercana para mi gusto.
Levanto la cabeza para mirarlo y me doy cuenta que hice mal, su rostro esta tan cerca del mío que siento su respiración golpear la mía. No me había dado cuenta, pero Harry sí que creció, tengo que levantar toda mi cabeza para verlo y él agachar bien la suya para encontrarse con mis ojos.
—¿Puedes soltarme? —chasqueo la lengua con irritación —Estoy hablando enserio.
Styles vacila, finalmente lo hace con pesar.
—No vuelvas a abrazarme...
—¿Por qué? Realmente quería abrazarte.
—Que te deje ver a Noah no signifique que yo te haya perdonado —me cruzo de brazos y pongo una distancia entre nosotros, lo suficiente para mi control mental. —No soy la misma de antes, Harry. Ya crecí, tuve que hacerlo porque un bebe necesitaba de mí.
—Magg, si me das otra oportunidad, nosotros...
—Nunca volverá a haber un nosotros, Styles —digo con dureza, pero creo que es hora de dejarle bien en claro. Sus ojos se destiñen de toda esperanza —Tu estas comprometido con la barbie estúpida y yo con mi hijo. Si lo que te preocupa es que Noah tenga a alguien que suplante tu lugar, alguien que realmente se lo merezca, entonces no te asustes.
—Maggie, el compromiso con Taylor es solo una fachada. Solo son negocios que puedo cancelar y...
—Tampoco es como si yo sintiera algo más por ti que desprecio —interrumpo con firmeza —No quiero que te hagas una idea de lo que pueda suceder entre nosotros, porque no habrá nada. Solo nos relacionaremos por Noah, solo por él. Si estas creyendo que voy a caer en tus brazos, pues estas equivocado.
—Maggie, por favor, fuiste mi primer amor y la chica que más quise —Harry toma mi cabeza entre sus manos, noto su desesperación y sentí su corazón palpitar muy fuerte cuando toque su pecho para empujarlo, sus latidos fue lo que me impidió que lo haga. Mi corazón golpea con fuerza y estoy tratando de respirar profundamente antes que me asfixie. Hacia tanto tiempo que no experimentaba este tiempo de emoción —Fuiste la única que podía romper mi corazón y la única en todo este tiempo que lo hace latir. Cuando te vi en la disco aquella noche, volví a sentirme vivo y casi voy a buscar a el imbécil de Tony que te tomaba de la mano —sus ojos se desvían a mis labios y luego a mis ojos, vuelve a repetir la acción y me siento estúpida por imitarlo —Si te seguí todo este tiempo, aun sin saber la existencia de Noah, era porque quería recuperarte y lucharía hasta la muerte por hacerlo. Aún estoy dispuesto a dar lo que sea porque estés conmigo. Cambie y quiero amarte como te lo mereces, como siempre te lo has merecido. Te hice cosas horribles, jamás entendía porque me perdonabas y volvías a mí, yo...
Harry deja de hablar de repente cuando nota que estoy llorando, porque enserio que lo estoy haciendo. Soy dura y fría, casi ni me importan los sentimientos ajenos y soy un dolor de cabeza cuando quiero, pero enserio que yo amaba a este chico, con todo mi corazón. Yo amaba tanto a Harry que no me importaba nada, creía que llegaríamos hasta el final y que nada ni nadie nos iba a poder separar. Si, sabía que iban haber más engaños por parte de ambos y que terminaríamos y volveríamos porque nos necesitábamos; éramos adictos el uno al otro y nos entendíamos con solo mirarnos a los ojos. No había manera en que yo dejara de amarlo, creí que no existía tal cosa, ¿cómo hacerlo si en cada mes componía una canción nueva para mí? Todos los meses durante casi cinco años, ni siquiera se olvidaba cuando estábamos separados. Él curo mis heridas cuando mi padre me azoto por culpa de Candice e incluso se ligó a los golpes con él para que jamás volviera a levantarme la mano. Él venía todas las noches necesarias cuando le mandaba un mensaje a cualquier hora para decirle que me sentía sola. Él fue la primera persona que me hizo sentir única y perfecta, fui la numero uno por primera vez para alguien y lo más especial en su vida. Yo lo amaba muchísimo, por eso cuando se fue a mí me rompió el corazón, sentía que nunca más podría volver a amar a alguien y hasta ahora no lo he hecho, y creo que jamás querré a alguien como lo quise a él.
No digo nada de lo que estoy pensando, en cambio, tomo de los brazos a Harry y los bajo para que suelte mi cabeza. Lo hace, parece completamente derrotado, yo solo espero que se dé cuenta en la situación que estamos.
—Yo también te quise a montones, Harry —digo suavemente, él baja la mirada porque nuevas lágrimas comienzan a acumularse en sus ojos —Pero ya está, ya todo entre nosotros termino. Lo que tuvimos fue lindo y termino de una manera triste, lo único que puedes hacer por mí es simplemente no insistir en algo que no vale la pena...
—Pero Maggie...
—De lo único que podemos hablar es de Noah, pues es lo único que tendremos en común a partir de ahora. —aclaro mi garganta y seco las ultimas lagrimas por este amor —Por ahora, estarás a prueba. Mañana puedes pasar a buscarlo al kínder, ve con Liam. Yo también iré, quiero estar presente.
—Maggie...
—Hasta mañana.
Giro sobre mis talones y camino con pasos largos y rápidos hacia lo de Jennah, temiendo que me siga. Gracias al cielo y a todo lo divino, Harry me deja ir y no me sigue, lo que menos necesito es él insistiéndome cuando estoy tan frágil y triste. Llego hacia el pórtico y me dejo caer en las escaleras, pensando una y otra vez porque si me amaba tanto no se quedó conmigo. No me hubiese importado el engaño, realmente llegaba un punto en que no me interesaban, pero nunca voy a perdonarle el que no se haya quedado conmigo, y quizá es tan egoísta mi sentir y pensar que todo lo que estoy haciendo quizá no es porque él fue un hijo de puta con respecto a la existencia de Noah, sino que su abandono fue aún más doloroso que su disentimiento paternal. No puedo pensar de otra manera, pero ya no puedo volver el tiempo atrás. Noah es lo más importante que tengo en mi vida y ni siquiera ame a Harry como lo amo a mi hijo. Noah es mi existir y si conocer al bastardo de su padre lo hace feliz, pues bien, deberé crecer y aceptarlo de una buena vez.

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Estoy reprimiendo mis impulsos desde temprano. Quiero agarrar a Noah y tomar un tren lo más lejos posible. Si me voy a Francia estoy más que segura que Fransea me hará volver, pero quizá lo convenza para quedarme y me de trabajo de lo que sea. Estoy dispuesta a limpiar baños toda mi vida con tal que Noah y yo jamás nos separemos. Sé que esto es una locura y una estupidez de mi parte, nuevamente soy egoísta y está lejos de importarme. Sin embargo, cuando veo a Noah sosteniendo una de mis manos y mirando para todos lados, me doy cuenta que no puedo hacerlo. Esta nervioso, emocionado y ansioso por conocer a Harry.
—Tía Maggie, ¿mi papá también vendá a buscadme? —pregunta Benji, él está tomando mi otra mano.
Hoy llegue muy temprano para ser la primera en retirar a los niños, no le dije nada a Colette porque tenía miedo que me detuviera, aunque ahora que lo pienso resultaría muy ilógico, así que aquí estoy yo, con los dos pequeños tomando mis manos y en la vereda del jardín esperando a que sus padres lleguen.
Antes de dejarlo en el kínder, lo senté a hablar y le conté que su papá quería conocerlo, al principio se mostró todo emocionado y grito de alegría, casi se me parte el corazón porque hace mucho tiempo que Noah no sonreía así. Cuando vine a buscarlo fue otro tema, la maestra me dijo que estuvo serio y pensativo todo el día, casi no quiso salir a jugar con Benja y Lux al patio y quiso quedarse adentro hasta que Ben le insistió y le hablo en “privado” unos minutos. Luego solito se levantó y siguió a su amigo.
—Claro, cariño.
—Mamá, ¿cdees que me rdeconozca? —pregunta Noah con la voz temblando.
Tengo que contenerme para no echarme a llorar allí mismo. Está asustado y yo también lo estoy, lo noto en sus ojos y creo que él los nota en los míos.
—Obvio que sí, Noah. Después de todo, es tu papá —dice Benjamín con inocencia.
Le sonrió a Noah para tranquilizarlo y vuelvo mi vista hacia adelante para tomar aire. Agradezco un millón de veces a Ben y su hermoso corazón de oro, me ha salvado dos veces este día y voy a comprarle todo el helado que quiera por su ayuda.
Distingo el auto de Liam a lo lejos, mi corazón está palpitando fuertemente y creo que en cualquier momento voy a vomitar. El pánico es cada vez peor mientras el auto va acercándose, y una vez que estaciona ya no estoy segura si sigo respirando. De allí salen Liam y Harry, el primero de la puerta del conductor y el otro del acompañante, justo la que está enfrente de nosotros.
—¡Papá!
Benja suelta mi mano y corre hacia Liam, quien lo recibe con una gran sonrisa y lo levanta para abrazarlo y darle besos en la mejilla. En otro momento estaría feliz por la escena por más que odiara a Liam, porque Benjamín está feliz por tener a su padre con él. Solo que ahora mismo estoy sintiendo todo menos felicidad.
Harry está enfrente de nosotros con los ojos llenos de lágrimas que no se atreve a derramar. No solo lo está mirando a él, me está mirando a mí; nos mira a ambos, como si pensara que esto es lo que se ha perdido todos estos años. No se cuánto tiempo habrá transcurrido así, nosotros quietos y fijos; las voces de Benja y Liam parecen lejanas al igual que las que nos rodean. Estoy a punto de tomar a Noah en mis brazos y correr, solo que cuando bajo la vista hacia mi hijo desisto de mi idea. Noah esta callado, sus ojos fijos en Harry y muy serio. Jamás lo vi así, pareciera que toda emoción y nerviosismo han desaparecido por un momento. Nunca antes en mi vida había sentido que alguien tan pequeño podría llegar a ser más grande que yo.
Me hinco rápidamente enfrente de él y tomo su cabecita en mis manos, enterrando mis dedos en sus rizos.
—¿Estas bien, cielo? —mi voz tiembla, pero no lloro. Sus ojos verdes parecen transmitirme fuerza y tranquilidad, me hacen sentir que puedo respirar profundamente hasta llenar mis pulmones.
—Sí, mami —Noah sonríe y baja mis manos de su rostro para tomarlas entre las suyas. Aquel gesto logra conmoverme y ya no estoy segura si no llorare —Siempe estade bien, podque siempe estadas conmigo, Margaret.
Sonrió de oreja a oreja y le doy un sonoro beso en el cachete de lo que él se queja. Ya está, no hay vuelta atrás. Noah debe conocer a su padre.
Tomo nuevamente la mano de mi bebe y caminamos juntos hacia Harry, sus ojos ya no tienen las lágrimas que ha contenido, estas al parecer ya han caído y las ha secado. Harry se agacha hasta quedar a su altura y le sonríe, o al menos eso intenta, pronto las lágrimas vuelven a inundar sus ojos.
—Noah —dice suavemente su nombre.
—Hola —habla el pequeño en un tono bajo y tímido, realmente sorprendente porque él no es nada tímido —¿Tu edes mi papa?
—Si —asiente levemente la cabeza y le sonríe con más lágrimas inundando sus ojos —¿Puedo darte un abrazo?
Noah levanta la mirada hacia a mí, como si estuviese pidiéndome permiso. Solo soy capaz de sonreírle y asentir con la cabeza. Esta vez es quien le asiente a Harry y este no tarda en envolverlo en sus brazos con fuerza.
Alejo los ojos de la escena porque, lejos de conmoverme, lo único que deseo es arrancarle a Noah y llevármelo lejos. Sé que estoy siendo más que egoísta y una perra incluso con mi propio hijo, pero simplemente no puedo dejar todo atrás y borrar todo lo que he pasado. Me encuentro con la mirada de Liam, esta aun sosteniendo a Benja en sus brazos y parece haberse conmovido por la escena, pero en cuanto cruza su vista con la mía se da cuenta que yo no estoy del todo feliz por esto.
—¿Cómo debo llamarte? —pregunta Noah, sobresaltándome. Vuelvo a mirarlos y se han dejado de abrazar, aunque Harry aun lo está tomando de los bracitos con delicadeza, como si fuese a romper.
Ciertamente estoy un poco desconcertada ante la pregunta, Harry también parece estarlo y me mira para hallar alguna respuesta, pero solo soy capaz de encogerme de hombros.
—Eh... —Harry vacila un momento, le termina sonriendo —Como tú quieras.
—¿Puedo llamarte por tu nombre? —ahora parece incómodo.
Cierta alegría de Harry se va y yo no evito sonreír con maldad porque realmente me gusta verlo sufrir. No sé, creo que el diablo ha reencarnado en mí o de lo contrario no estaría tan feliz.
—Sí, puedes llamarme como tú quieras —Harold termina sonriendo y vuelve a estrecharlo a sus brazos, Noah termina cediendo y lo abraza igual con mucha fuerza.
—Bien, es hora de marcharnos —Liam se acerca hacia nosotros y baja a Benja hacia el suelo —¿Qué les parece ir a McDonals?
—¡Sí! —Ben y Noah saltan alegres. Al parecer Noah ha vuelto a ser el mismo.
—Bien, suban atrás —Liam les abre la puerta.
—Despídanse de mi antes —me agacho y le doy un beso a cada uno junto con una revoltura de cabello. Benja me mira mal porque sabe que sé que lo odia, pero cierta parte de mí me gusta molestarlo, en cambio Noah se ríe y se acomoda el cabello, se nota que está contento o de lo contrario ya se hubiese quejado.—Pórtense bien y no causen problemas.
—Nosotos nunca causamos poblemas —replica Noah fingiendo estar ofendido y levanto las cejas en alto, niño descarado.
—Ya, suban o se les hará tarde.
Los niños suben hacia atrás y Liam cierra la puerta. Inclina la cabeza en forma de saludo y va hacia la puerta del piloto para abrirla y entrar en ella. Harry está de pie frente a mí y tengo que resistirme en no mirarlo demasiado mal porque sé que Noah está mirando por la ventana.
—Maggie...
—Es alérgico a la canela, así que cuidado —le interrumpo de inmediato, no quiero escucharlo —Suele hacer lio con su comida, vigílalo para que no juegue con ella. Lo quiero a las seis en punto en la casa de Jennah. ¿Todavía recuerdas donde vive la madre de Colette? —él asiente un tanto desconcertado —Bien, a las seis en punto o de lo contrario voy a tomar una soga y a enrollarla en tus bolas y te llevare por toda la avenida principal —la última oración la susurro por temor a que escuchen los niños.
Styles traga saliva y asiente con seriedad, se da la media vuelta para entrar al auto. Saludo a Benja y Noah con la mano mientras se van y me imitan. Solo cuando desaparecen de mi vista hago un puchero con mis labios y comienzo a llorar como tonta. Yo no quería que se vaya con Harold, quería que se quedara conmigo y le dijera que lo odiaba.
Soy tan patética.
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Stark.
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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Stark. el Sáb 18 Jun 2016, 10:45 pm


Capítulo 21

Segunda parte



—¡¿Hawái?! —exclamamos con incredibilidad Carla y yo al mismo tiempo.
Doris y Ray se miran entre ellos y se echan a reír, como dos adolescentes completamente enamorados, como si les estuviesen diciendo a sus padres que se casaran a los dieciocho años luego de terminar la secundaria. Me cruzo de brazos  a la vez que frunzo el ceño y los miro con seriedad, no es tiempo para sus espectáculos de "amor por toda la vida", quiero respuestas claras y concisas, y que sean coherentes, por favor. Creo que lo último ya es pedir demasiado.
—¡Lo que escucharon! ¡Nos iremos a Hawái! —repite Ray soltando una risotada al final.
—Mi hermana vive allí y nos pidió que la ayudáramos a abrir su negocio. Ya saben, nosotros tenemos mucha experiencia en ello —Doris le codea de manera cómplice a Ray y este asiente aun con una gran sonrisa.
—¿Pero qué sucederá conmigo? —inquiere Carla como una chiquilla que van a abandonar. Si no me sintiera tan afectada incluso me burlaría de ella.
—Ya tienes diecinueve años, cariño. Estarás bien.
—Pero mamá, aun soy adolescente, estoy en etapa de rebeldía y—
—Ya, no seas mamera, la pasaras mejor sin nosotros —Doris le guiña el ojo, se refiere a los chicos. Carla solo gruñe y se cruza de brazos, pareciera que en cualquier momento hará una rabieta. No le salió muy bien eso de retener a sus viejos.
—Oigan, ¿y que pasa conmigo? —replico molesta. Yo tampoco quiero que se vayan.
—Maggie, tu no empieces con niñadas como ella, ya tienes un hijo —la esposa de Ray se muestra más seria y coloca sus manos sobre sus caderas —Ya dejen esas caras, no es como si nos fuésemos a ir para siempre y las estuviésemos abandonando.
—¡Pero Hawái queda muy lejos! —lloriquea Carla y hace pucheros. Yo estoy igual que ella, parecemos dos pequeñas y estoy será que si Tony o Colette nos viera se nos reirían de por vida.
—Solo serán seis meses, ya verán cómo se pasa el tiempo —Ray nos atrae hacia él, como es tan grande y alto es suficiente para que aferrarnos a él y nos pasa un brazo a cada una.
—¡Ves, viejo! Eres tu quien las vuelve tan bobas, siempre consintiéndolas. —regaña Doris, aunque sus ojos llenos de burla y gracia hace pensar otra cosa.
—Muh, a ti porque nadie te extrañara —replico y le saco la lengua, ella abre la boca fingiendo estar ofendida, pero luego la cierra para sonreírme socarronamente.
—Me extrañaras cuando este lugar se vuelva una locura sin mí.
Recién allí me doy cuenta de lo que significa estar sin ellos dos por seis meses.
—Espera, espera —me separo de Ray para mirarlos bien a ambos —Carla estudia en la mañana y yo trabajo en la escuela. ¿Cómo haremos?
—Oh, esa es la parte divertida, niñas —se ríe Ray levemente y separa a Carla de si para situarse al lado de su mujer —Contratamos a alguien que se encargue de la cocina, considerando que ustedes terminaran por espantar a los clientes o incendiando el lugar —rechisto ante ello y Carla se sonroja, que va, ninguna es buena cocinando y no es culpa nuestra —También contratamos a otra mesera para la mañana, estará de siete a una, por lo que ustedes podrán coordinar sus horarios para ayudarla. En la tarde seguirán ustedes juntas y harán el cierre.
—¿Hasta el cierre? Pero la cafetería cierra tarde...
—¿Y qué paso con Tara? ¿No era ella quien nos suplantaba luego? —inquiere Carla con rapidez. Tara es una mujer de mediana edad que trabaja para Ray hace unos meses.
—Despedida —Doris contesta con rapidez y acompañada por su rostro contraído por la molestia —La tipa quería levantarse a mi viejo y no podía permitirlo.
—Zorra —Carla entrecierra los ojos y chasquea la lengua.
—Yo que tú la echaba de los pelos —comento divertida.
—Oh, claro que lo hice —Doris coloca una sonrisa llena de satisfacción mientras Ray se sonroja, como si recordara lo sucedido. Suelto una carcajada de inmediato. Amo a esta mujer.
—Bueno, volviendo al tema —Ray aclara su garganta y prosigue —Espero que no sea muy duro para ustedes, chicas. Solo será un tiempo. Si necesitan ayuda, entonces hablaremos sobre contratar a una persona más. ¿De acuerdo?
Carla y yo asentimos, sabiendo que estos meses serán puro dolor de cabeza.
—¿Y cuándo se irán? —Carla vuelve a abrazar a su padre y Ray sonríe triste.
—Luego del cumpleaños de Maggie.
—Ow, van a hacerme llorar —voy hacia Doris y la abrazo, ella me recibe contenta y me acuna.
—Dejaremos todo preparado y le enseñare lo básico.
—Nada será lo mismo sin ustedes —digo con sinceridad.
—Ya, ya; mucho drama —Doris se separa de mí y nos sonríe en grande a ambas —Cuando vuelva les enseñare a bailar el hula hula ¿Qué les parece?
—Que oferta tan tentadora —revoleo los ojos aun sonriendo —¿Y a quienes contrataron?
Doris y Ray se echan una última mirada entre ellos para dirigirse a nosotras.
—Es un secreto.
Revoleo los ojos y suspiro. La maldita no me lo dirá.
—Oye, Doris, ¿puedo salir un poco antes hoy? Es que iremos a tomar algo con las chicas, ya sabes, sin niños.
—Claro que sí, cielo —pellizca con fuerza mi mejilla y se retira. La veo marcharse mientras sobo mi mejilla y me pregunto de donde diablos saca esa fuerza.

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Lunes por la mañana y juro que no hay nada más odioso que soportar a malditos adolescentes con hormonas alborotadas de aquí para allí y chillando por el baile que se acerca. A su edad también estaba extasiada porque amaba ser el centro de atención —y quizá aún lo amo—, podía lucir un precioso vestido, iba acompañada del chico más guapo de la preparatoria y todas estaban sumamente envidiosas de mí y mi futura coronación. No hubo una sola vez que no haya sido la reina del baile, incluso cuando deje las porristas y me volví casi una inadaptada social, seguí siendo popular y respetada.
Suelto un suspiro y dejo de lado mis memorias sobre momentos de gloria y abro la puerta de mi oficina para dejarme caer en el asiento. Doy gracias al cielo que el director sea un baboso y me dejara la oficina de su secretaria, de lo contrario no podría concentrarme en terminar los informes sobre las porristas. Muchas han solicitado becas por su rendimiento en las animadoras y algunas han ganado premios individualmente. Es una competencia para ellas también esto, sobre todo sino provienen de una familia con dinero.
La puerta de mi oficina es golpeada y suelto un enorme suspiro porque ya me vienen a joder. Estas niñas parecen lelas, nunca me dejan de molestar cuando estoy porque no pueden hacer el trabajo en equipo. Sarah incluso parece haber perdido cierto respeto en el grupo como líder, lo cual es un problema porque cuando no estoy es ella quien está a cargo de hacerlas practicar.
—¡Pase! —grito con malhumor cuando vuelven a tocar.
La puerta se abre y Lily asoma su cabeza con precaución y timidez. Le sonrió para que no se asuste, soy gruñona y muerdo pero no voy a moverla a ella.
—Buenos días, Maggie. Lo siento, solo pasaba a saludar...
—Oh, perdón, los adolescentes me dan dolores de cabeza —ella asiente dándome la razón, la pobre también debe estar experimentando los contras de trabajar en una preparatoria —¿Vamos por un café? Creo que la resaca del otro día aun me está jodiendo.
—En diez minutos empiezan las clases, vamos ahora —dice y le echo una mirada al reloj para confirmar que lo que dice es verdad.
Voy junto con Lily hacia la sala de profesores donde nos servimos y nos dejamos caer en la mesa libre sin viejos chismosos. Se nota que la pelinegra esta incomoda, las viejas están mirándonos de reojo y hablando por debajo, pero eso para Colette y para mí era una costumbre.
—No te preocupes, no están diciendo nada de ti —digo para tranquilizarla y voltea a mirarme.
—¿Eh?
—Eso que escuchaste, están hablando de mi —ruedo los ojos y le doy un sorbo a mi café —Las viejas me odian porque le robe la oficina a Clarise.
—¿A la secretaria? ¿Cómo? —inquiere con intriga.
—Bueno, digamos que estas nenas sirven mucho —toco mis pechos y le guiño el ojo. Lily pronto se da cuenta que es porque coquetee con el director y suelta una pequeña risita.
—Pobre Clarise.
—Tiene una oficina más pequeña ahora, no hay de qué preocuparse —manoteo, restando importancia —Ahora cuéntame que diablos sucedió el Jueves universitario.
—No lo sé, sucedió todo tan de repente. Este todo como muy nublado—dice un poco frustrada y suspira, al parecer ella tampoco recuerda mucho —Por favor, dile a Tony que lamento mucho lo de su remera.
—No te preocupes, él lo hubiese lamentado aún más si no te ayudaba.
—Fue un gran descontrol...
—De eso no hay duda. Todavía no puedo creer que el mono Malik fuera a joder así a la pobre de Brooke.
—Lo que yo no puedo creer es que saltaras arriba de él y le arañaras toda la cara —ríe levemente como si estuviera recordándolo.
—Juro que no lo recuerdo, pero me encantaría hacerlo —rio de tan solo imaginarme la escena. Enserio debió ser muy gracioso.
Lily se pone seria y mira para los costados como si temiera que nos escucharan. Estiro un poco más el cuerpo para escuchar lo que está por decir.
—Disculpa, pero... —vacila un momento antes de completar —ese muchacho de rulos es el padre de tu hijo, ¿cierto?
Hago una mueca de desagrado y asiento: —Por desgracia, sí. ¿Cómo te diste cuenta?
—No es muy difícil poniéndolos uno al lado del otro —contesta encogiéndose de hombros.
—Uy, chica lista. Pero es verdad, Noah es igual al imbécil de su padre, aun así no te creas que su personalidad también lo sea, en eso salió igualito a mí.
Lily hace un gesto con su mano para que me acerque aún más. Con intriga lo hago y casi estoy pegando mi oreja con su boca para que me diga.
—¿Eso es bueno o malo? —susurra despacito.
Chasqueo molesta y me alejo cruzando los brazos mientras Lily suelta risitas por mi cara de perro. Ya, sé que soy un grano en el culo, pero es preferible que Noah se parezca a mí que a Harold.
—Me vengare, Lily.
—Bien —se encoge de hombros desinteresada y vuelve a prestarle atención a su café.
Estoy a punto de darle un zape en la cabeza por su burla, pero Sally, la cocinera rechonchona, abre la puerta con brusquedad llamando la atención de todos. Sus ojos parecen buscar a alguien hasta que se centra en mí y corre donde estoy.
—¡Entrenadora, entrenadora! ¡Sus chicas...! —no termina la oración, pero logro entenderla de inmediato.
Incorporándome, corro hacia afuera de la sala de profesores con Lily pisándome los talones junto. Los otros profesores no se meterán porque me odian y quieren que me echen la bronca, ya me han dejado sola en situaciones así, no es como si yo no pudiera controlarlas pero siempre es bueno tener una mano que te ayude.
Llego a uno de los pasillos donde se escuchan los gritos y veo un gran tumulto, prácticamente empujo a los estudiantes para que me dejen pasar y al llegar al frente veo a Sarah y Sasha tomándose de los pelos y tironeándose con fuerza.
—¡Vas a aprender a respetarme, hija de puta!
—¡Suéltame, puta de mierda!
No sé ni de quien son los gritos, solo sé que esto va a terminar mal sino hago algo. Liliana se pone detrás de Sasha y yo de Sarah, le tomo las muñecas y le grito que la suelte, pero ninguna de las dos nos hace caso cuando gritamos, por lo que amenazo que voy a dejarlas fuera de las porristas y sin posibilidad de becas. Sarah suelta y Sasha también, esta última le da una patada en la panza a Sarah, dejándola sin aire.
—¡Basta, carajo! —grito nuevamente cuando Sarah intenta librarse de mi agarre, pero no le permito. Prácticamente la empujo contra los casilleros y me pongo en el medio, Sasha está gritándole a Lily que la suelte, le hago una señal a mi amiga para que lo haga y lo hace, Sasha le dirige una mirada rabiosa a la pelinegra antes de voltear a verla a Sarah.
—¡Puta!
—¡Cierra tu asquerosa boca, mocosa! —exclamo poniéndome frente a ella. Sasha respira frenéticamente y baja un poco la cabeza, pero no la mirada —Si te digo que sueltes, sueltas; si te digo que basta, es basta; si te digo que te calles, te callas. Y quita esa mirada de perra asesina sobre mí...
—Usted no puede insultarme, eso va en contra de las reglas... —replica rápidamente, desafiándome.
—¿Insultarte? Créeme, no lo he hecho —suelto una risita acida y le sonrió socarrona —Aquí la maldita jefa soy yo, yo decido si sigues en las porristas y por ende si tienes tu mierda de beca. Puedes ir con el director y con tus papis y decirles que te insulte, pero también puedo contarles que golpeaste a tu compañera cuando te pedí que la soltaras. Si no le hubieses pateado entonces esto tendría menos peso, pero como lo hiciste justo cuando estaba sosteniéndola eso vale a unos días de suspensión —Sasha abre los ojos asustada. Miro hacia Lily y luego a Sasha —Y no vuelvas a gritarle al personal de limpieza, maleducada. Pídele perdón.
—Pero entrenadora...
—¿Qué estas esperando? Delante de todos tus compañeros —señalo a todos los que están allí, esperando el momento en que Sasha hable.
—¡No voy a hacerlo! ¡No tengo por qué hacerlo!
—¿Ah no? Bien, suspensión para el próximo partido.
—¡¿Por qué?! —grita muy fuerte, incluso su saliva cayo en mi rostro.
Cierro con fuerza los ojos mientras suspiro. Estas niñas malcriadas me sacaran más arrugas de lo que me sacaran Noah y Ben en toda una vida.
—Porque soy la entrenadora y no aceptos actitudes como esta, Sasha. Ahora vamos a la oficina del director, tú también Sarah —volteo a mirar a la rubia, quien está tratando de acomodar su cabello.
—Bien —murmura y asiente. Buen perro.
La campana suena anunciando que las clases ya han comenzado. Les grito a los estudiantes que se vayan a sus aulas y despejen el lugar, Lily me ayuda un poco y terminan por retirarse.
—Tomaremos ese café luego de esto —muevo con la cabeza hacia las niñas.
—No te preocupes, Maggie. Debo ir a trabajar —saluda con la mano y se da la media vuelta para marcharse.
—Ahora vamos por su castigo —sonrió falsamente a las mocosas, ellas me miran exasperantes —¿Qué esperan? ¿Qué las lleve de la mano?
Sasha rueda los ojos mientras Sarah está mirando al suelo, ambas comienzan a caminar a la dirección mientras las sigo. No sé por qué, pero situaciones así me hacen entender a mi antigua entrenadora, no es lindo que te falte el respeto y te desafíen.
Es el karma, Margaret, el karma —pienso soltando otro suspiro.

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El martes en la escuela pasa más rápido de lo que creo, apenas salgo voy corriendo hacia la cafetería de Ray para mi turno. Pese a que él es bueno conmigo y me da un horario libre para mantener mis dos trabajos, estoy siendo demasiado abusiva con él y empiezo a sentirme culpable —algo completamente inusual en mí y que comienza a darme jaqueca cada vez que pienso en el hombre barrigón. Quiero comprarle algo en cuanto me paguen, también a Doris para que no se me ponga celosa y me haga una escena. Quizá podría obligar a Kay a que me rebaje precio algo lindo y sexy para que Doris utilice y lo ponga loco a Ray.
Noto que Carla esta de muy buen humor hoy, lo cual es extraño porque ella siempre esta con cara de culo y quejándose todos los días sobre algo distinto. Sin embargo, si lo pienso detenidamente, estos días ha estado de mejor humor, solo que hoy esta reluciente y ha despertado mi curiosidad. Está atendiendo a puras sonrisitas e incluso no les cobra a quienes piden un segundo café, y eso que sabe que Ray va a desheredarla si la ve.
Sonrisitas se acerca a mí mientras sigo trapeando la malteada que a un niño se le cayó sin querer.
—¿Quieres que lo haga por ti, Maggie?
Otro síntoma raro, Carla ofreciéndose para hacer mi trabajo.
—Ya, suéltalo.
Su rostro se contrae en confusión y revoleo los ojos.
—¿Qué cosa?
—¿Qué es lo que le sucede a la morenita que esta taaan feliz?
—¿Se me nota demasiado? —Carla pone sus manos sobre su rostro para ocultar su sonrojo.
Doris se acerca hacia nosotras y pone un dedo sobre sus labios para indicarme que haga silencio. Le guiño el ojo en respuesta y contengo mis ganas de reírme.
—¿Onte eta Carlitaa? —canturreo, Doris está detrás de ella.
—¡Aquí ta! —Doris la agarra por los hombros y Carla suelta un gritito ahogado. Me parto de risas junto con mi jefa mientras Carla refunfuña porque nos hemos puesto cómplices para joderla.
—Mamá, no hagas eso...
—Deja de lloriquear. Mejor cuéntanos que es lo que le anda sucediendo a mi niña.
El rostro de Carla está más rojo que antes, cruzo mis brazos esperando a su respuesta, yo solo espero que no se trate de otro chico porque va a romperle el corazón a Tony.
—Es que... —muerde su labio inferior antes de proseguir y sus ojitos brillan como nunca —Landon me invito a salir este sábado.
Doris me echa una mirada al mismo tiempo que yo lo hago, al parecer el tiempo "Tony" ya ha pasado de largo.
—¿A dónde te llevara?
—Le Petite Bistro —ahogamos un gemido ante la mención, ese restaurante es jodidamente caro y cuesta muchísimo una reserva allí.
—Me estas jodiendo —suelta su madre con la boca bien abierta.
—Yo tampoco podría creerlo —Carla cada vez está más emocionada y roja, pareciera que en cualquier momento gritara de emoción.
—¿Pero qué sucede con Tony? —no lo evito, necesito preguntar qué será de mi pobre amigo y su corazón roto.
Carla deja toda sonrisa y sonrojo de lado para poner su cara de perro como siempre.
—Tony no me gusta, Maggie, ya te lo dije un montón de veces.
—Aun así Tony es un buen chico y se nota que le gustas —insiste Doris, ella ama a Tony porque es el único que se come toda la comida cuando ella dale que dale con seguir rellenando los platos.
—Y también es adinerado —agrego, Carla me manda una mirada de "¿y eso que tiene que ver?", a lo que yo respondo levantando mis manos en alto —Digo, se graduó con honores e incluso un año antes, es asesor de finanzas y vive en un penhouse en el centro de la ciudad. ¿Cómo le ves?
—Como un idiota —replica y voltea la cara para seguir soñando con su jodido príncipe —Landon es tan divertido y carismático, me encanta cuando sonríe y cuando no, hace latir muy fuerte mi corazón —Carla suelta un suspiro a la vez que pone una de sus manos en su pecho izquierdo.
Nuevamente las miradas entre Doris y yo dicen más que suficiente, las dos sabemos que ese tal Landon es un idiota porque Carla nos contó que es muy popular en la universidad y solo sale con chicas de ligas mayores. Va a romperle el corazón y luego volverá a tierra, no podemos evitarlo porque Carla ira igual al encuentro y le importara tres pitos lo que digamos.
—Bien, enamorada, ve a limpiar los baños —manda Doris y Carlita se va sin chistar. —Cristo, estos son los genes de su padre. Tan enamoradizos.
—¿Ray era así?
—Era peor. A la hiena la esperaba afuera de su casa cada vez que ella salía a bailar y cuando ella volvía siempre estaba acompañada de un tipo diferente. Ray se iba corriendo a llorar a mi casa.
Tapo mi boca para no reírme, pero es inevitable, primero porque me da gracia como Doris apoda a la madre biológica de Carla —era una zorra de las peores— y siempre cuenta que Ray era un llorón que iba a buscarla a ella para que lo consuele.
—Tú te mereces el cielo, Doris.
—Lo sé, cariño, lo sé —me guiña el ojo y señala el trapo —Creo que tu deberás dejarme eso a mí, hay un sin bolas que quiere hablarte.
Abro la boca para preguntarle, pero la mirada de Doris me confirma sobre quien está hablando.
—Te juro que a veces no sé cómo le hago para no matarlo —digo mientras le paso el trapo, frustrada.
—Que no se entere el viejo o va a matarlo enserio —advierte y mira por detrás de su hombro por donde está la cocina —Iré a distraerlo.
—Tranquila, me lo llevare de aquí, quiero gritarle un poco.
Doris se ríe.
—Esa es mi chica.
Le doy la última sonrisa antes de girarme para enfrentar la situación: Harry está en la puerta de la cafetería mirándome serio y con los brazos cruzados. Camino hacia él reprimiendo mis ganas de golpearlo, no me gusta que aparezca de la nada en mi trabajo, sé que hago lo que quiero aquí pero es frustrante que el trabajo o mi hogar no sean lugares seguros para mí, lejos de él.
Tony entra a la cafetería justo cuando llego frente a Styles y mueve su cabeza mirándonos a los dos, notando que estamos allí.
—¿Sucede algo?
—Nada que te importe —dice Harry con acidez. Él siempre ha odiado a Tony porque siempre lo preferí antes que a él.
Mi amigo ni siquiera vuelve para mirarlo, en cambio de ello me dedica una pequeña sonrisa y se quita su abrigo para luego colocármelo en mis hombros.
—Hace un poco de frio afuera, Magg.
—Gracias, Tony.
—Cualquier cosa me llamas —me da un beso en la mejilla y se va hacia donde esta Doris para pedirle que le dé de comer, escucho como ella suelta una risita y le dice que esta vez le dará ración doble, seguramente para alivianar las penas del corazón cuando se entere de Carlita y Landon.
Vuelvo a mirar a Harry y noto que está furioso, sus manos están hechas puños y las aprieta tanto que los nudillos están blancos, me mira como si yo fuese una zorra infiel. Revoleo los ojos porque reconozco que hará un berrinche ahora.
—Ese imbécil...
No le doy tiempo a terminar la frase porque enseguida paso de él y abro la puerta de la cafetería para caminar hacia afuera. Harold me sigue sin decir nada más y a los segundos llegamos al parque que queda enfrente. Allí me quedo parada frente a él mientras voy sobando mis brazos porque si hace frio y estoy con el maldito uniforme que me llega hasta unos centímetros arriba de la rodilla. Al menos el saco de Tony está protegiéndome bastante.
—Hubiese sido mejor hablar en la cafetería, Maggie. Te estas congelando.
—¿Y de quien es la culpa, idiota? —replico con molestia mientras Harry suelta un suspiro de frustración.
—¿Por qué siempre que hablamos estas insultándome?
—Porque te odio.
—Eso no es nada nuevo. Volvamos para...
—Harold, es mi lugar de trabajo y no tengo porque tener estas conversaciones contigo allí y menos en mi horario, ni siquiera debería estar aquí.
—Lo sé, lo siento...
—No sé nota.
—¡Ya, Maggie! ¡Eres insoportable! —Harry se pasa la mano por el rostro en un gesto de frustración, como si yo fuese la maldita culpable.
—¿Yo soy insoportable? Tú eres aun peor, no te creas que me olvide lo que hiciste el jueves.
—Oh, siento haberte arruinado la diversión con tu chico —dice apretando los dientes. Revoleo los ojos y me digo a mi misma que tenga paciencia —Lamento demasiado haberme entrometido en tú y tú conquista.
—Yo no te jodo, ¿por qué me jodes a mí? —murmuro exasperada. Estoy cansada de que cada vez interrumpa mis encuentros amorosos con Adonis, ya lo ha hecho con el nº1 y nº 2. ¿Qué le cuesta dejar de molestarme?.
—Es distinto, con Taylor vamos a casarnos, no como tú que tienes sexo clandestino.
—¿Y que hay mal con eso, joder? Tu eres un maldito playboy y...
Detengo mis palabras porque esto no nos lleva a ningún lado. Estas son el tipo de discusiones que teníamos cuando éramos adolescentes y éramos pareja, ya no lo somos y la próxima vez que me joda voy a darle una buena lección para que nunca más en su vida vuelva a intervenir. —Habla de una jodida vez, ¿para qué viniste? Concentrémonos en eso.
—Vine a hablar por nuestro hijo...
—Las cosas que quieras hablar de MI hijo —le interrumpo y le corrijo, Harold cierra fuerte los ojos ante lo último, aun mas frustrado —me las dices por teléfono. Lo que menos quiero es verte la cara.
—Lo siento, pero tenemos un hijo en común y difícilmente es imposible que no nos veamos. —revoleo los ojos ante su estúpida excusa, podríamos no vernos con tal de que él cumpliera el horario que pactamos y no este trayéndomelo cada vez más tarde —Se acerca el cumpleaños de mi madre, ella quiere que lleve a Noah para conocerlo.
—¡No! —chillo de inmediato, sobresaltándolo.
El solo pensar en que Noah conozca a la vieja Styles se eriza mi piel y me dan ganas de vomitar. Esa vieja es una mierda, pero enserio que lo es; peor que Susan y la momia juntas, ella hacia hasta lo imposible por separarnos y por ponerme en vergüenza cada vez que podía, incluso le fue con el cuento a Edward que me había visto golpear a Harry en repetidas veces y no creía que yo era una buena jovencita para su bebe. Es la persona más embustera, manipuladora y sin corazón que he conocido.
Esto era justamente lo que no quería, que Noah se relacione con personas así. Suficiente tendrá con la mía, la cual seguramente cortara toda comunicación con nosotros cuando Edward muera. Lo peor es que los viejos Styles no les importaran que fuera su hijo quien me abandono embarazada y harán lo que sea para quitármelo, y Harry como es tan idiota se dejara llenar la cabeza para hacerlo.
—¿Por qué no? Es su abuela.
—¡Deja de decir estupideces, ella no es su abuela! ¡Ya te dije que estas en modo de prueba! —le recuerdo, este cree que puede hacer lo que quiera —Eso significa que harás todo lo que yo diga hasta cuando yo realmente vea un sincero interés en Noah de tu parte...
—Soy sincero con mi hijo —espeta Harry serio y más enojado que antes. Amago para hablar, pero se me adelanta rápidamente —¡Y si es mi hijo! Lo amo y lo quiero, adoro pasar tiempo con él y cada día estoy rogando al cielo que me dejes verlo o pasar un minuto más a su lado. Si quiero llevarlo al cumpleaños de mi madre es porque quiero que lo reconozcan como parte de mi familia, quiero darle mi apellido y todas las cosas que se merece, y mucho más si puedo. No puedes seguir negándome a Noah.
—Tu familia es una mierda, Harry. Noah no tiene por qué estar metido en gente tan sucia como ustedes —aprieto fuerte mis dientes al igual que mis manos, tengo ganas de llorar pero son lágrimas de bronca, bronca que me he guardado todo este tiempo —Tu madre lo va a denigrar y tu padre ni siquiera lo mirara, ¿por qué quieres exponer a Noah a toda esa basura?
—Porque Noah es un Styles, será tan grande como todos nosotros...
—Va a estudiar abogacía o arquitectura, lo que les convenga para el negocio familiar —digo con ironía, Harry pasa sus manos sobre sus rizos con exasperación mientras que yo estoy por arrancarme el cabello —Estoy cansada de esto...
—¿Crees que yo no? Cada día es un campo de guerra contigo, Magg. Hago lo que puedo, intento realmente hacer las cosas bien y recompensarlo por lo que hice —Harry me toma de los brazos y yo me dejo, la cabeza me estalla y siento mi cuerpo tan cansado que ya no tengo fuerzas para pelear. Levanto mi cabeza para mirarlo y me conecto con sus ojos verdes, Styles esta angustiado y se contiene para no echarse a llorar allí mismo —No puedo volver el tiempo atrás, te juro que lo haría, daría lo que fuera, pero no puedo hacerlo. Quiero amar a Noah tanto como tú lo haces, Magg. Quiero que él me ame como te ama a ti. Necesito, realmente necesito que confíes en mí solo una vez más, y te prometo que jamás faltare como padre.
Una parte de mi me está exigiendo que le crea, que deje de ser tan perra con él y sea comprensiva. Harry odia hacerse cargo de lo que sea por toda la presión que han puesto sobre él desde muy pequeño, incluso puedo recordar los castigos extremos que sus padres le daban. Ir a los Estados Unidos era una manera de librarse de todo el cargo familiar y empezar una nueva vida, quedarse aquí con su novia embarazada y salir a trabajar para mantener a su nueva familia iba a ser lo peor. Lo entiendo, realmente lo entiendo porque yo tampoco estaba preparada. Pero él no debió haberme dejado, no debió haberme dado ese dinero para que aborte; tenía que haber sido fuerte y valiente, quedarse conmigo y enfrentar juntos la situación. Puede que nos hubiésemos separado, nuestra relación era inestable y siempre dábamos vueltas, pero quizá Noah nos hubiese unido más y habríamos salido adelante los dos por nuestro hijo. Pudimos haber festejado su primer cumpleaños, llorar juntos por sus primeras palabras, le hubiésemos enseñado a hablar, a caminar; educarlo juntos y amarlo juntos también.
Pero Harry se fue. Yo tuve que salir adelante sola. Yo le enseñe a Noah a hablar, a caminar, a ir al baño; todo lo que pudimos hacer juntos lo hice yo solita.
—Tu boca siempre se llena de promesas, Harry. La última vez que te vi hace cinco años fue lo mismo —le recuerdo en un tono de voz tranquilo. Harry aligera su agarre mientras sus ojos se vuelven desesperados.
—Magg, yo puedo...
—No puedes hacer nada, Harry. El tiempo ya paso y te has perdido los mejores años de Noah. No pidas que confié en ti porque aunque quiera, te juro que no puedo —la voz se me quiebra, pero me contengo. Harry me suelta finalmente, derrotado —Nada va a compensar lo horrible que la pase luego que tú te largaras, tampoco lo mal que se sentía Noah por no tener un padre como todos los niños. Ya basta de insistir cuando te digo que no —cuando mi voz comienza a tomar firmeza, en ese momento me doy cuenta que he vuelto y no tardo en descargar mi furia —¡Mis decisiones están muy por encima de lo que tú o tu madre quiera! Si deje que lo llevaras con Gemma fue porque Colette me dijo que ella había cambiado y yo quería que Noah interactúe con su prima, pero fuera de ello, no te permito que lo lleves a la casa de tu madre ¡Y ni hablar de que lo lleves con Taylor!
—Mejor dame una maldita lista con las personas con las que no puedo llevarlas —dice con sarcasmo y suelta un suspiro cargado —Entiendo, Maggie, las cosas será como tú quieras. Al menos por ahora.
—¿Qué...?
—No vas a poder siempre tenerme con lo mismo, algún día dejare de sentirme como un hijo de puta y ya nada podrá detenerme —no me asustan sus palabras, pero sus ojos llenos de determinación me hacen temblar. Cuando Harry se le pone algo entre ceja y ceja no para hasta conseguirlo, se pone aún más testarudo que yo e igual de desalmado que su madre.
—¿Acaso vas a ir con la misma mierda que el imbécil de Payne? —estoy tan nerviosa que la voz se me quiebra y tengo que hacer puños mis manos para que dejen de temblar. El rostro de Harry no cambia en lo absoluto y no da ninguna respuesta, término empujándolo y moviéndolo a unos centímetros de mí —¿Acaso quieres quitarme a mi hijo?
Vuelvo a querer empujarlo, pero él me toma de las muñecas, chocando mi cuerpo con el suyo. Trato de soltarme sin ningún éxito, no me gusta tenerlo tan cerca.
—No voy a quitarte a Noah. Jamás lo haría —sigo removiéndome para que me suelte, solo logro que afirme su agarre —¡Escúchame de una buena vez! —el grito me sobresalta y ahora le estoy poniendo toda mi atención, ni siquiera sigo resistiéndome —Nunca haría una sola cosa que podría lastimarlo, Maggie. Ni a ti tampoco.
—Ja, ¿tú me lo estas asegurando? ¿Qué pasa si luego cambias de opinión?
—No lo haré. Jamás les haría una cosa así como separarlos. Por ahora las cosas serán a tu manera y aceptare todo lo que digas y mandes. Sin embargo —inspira profundamente y me suelta, pero no me alejo ni un centímetro de él —sino estas dispuesta a tener un dialogo saludable conmigo por el niño y tratas de negármelo, entonces haremos las cosas por las malas: iniciare una causa legal y enserio no querrás tener un problema conmigo, Margaret.
No voy a negar que me siento intimidada y asustada, Harry es monstruoso cuando quiere y eso lo tengo bien en claro. Los años y su profesión debieron haber alimentado a esa bestia que hay dentro de él. Pero no puedo mostrarme tal como estoy, no puedo dejarlo tener poder sobre mi porque, de lo contario, estaré perdiendo más que una discusión.
—Entonces mándame a tu mierda de abogado, el puto de Payne no es nada contra el mío.
—¿El tuyo? ¿Proporcionado por el estado? —suelta una risa acida y pone esa sonrisa de imbécil que tanto odio, en Noah la amo pero en Harry la detesto.
Esta vez soy yo quien me rio, cruzo los brazos y lo miro con total superioridad.
—No, cariño, alguien que realmente es un abogado, no un aficionado —su sonrisa decae, golpe duro para su ego —Mi abogado será Oliver Chevalier. ¿Qué te parece?
Harry abre en grande los ojos al igual que la boca, el imbécil se pensó que porque prácticamente soy pobre entonces no tengo contactos. De todas formas, esta mentirilla no es tan mentira, seguramente si le pido a Oliver que lo haga mierda lo hará sin chistar y con una sonrisa.
—Estas jodiendome. ¿Te estas acostando con el padre de Colette?
El cachetazo que le doy en la mejilla le voltea la cara y ahora si estoy cabreada pero enserio.
—¿Por qué cada vez que abres tu boca es para cagarla? —Harry pone su mano sobre su mejilla y me mira apenado, sabe que la embarro —¡Oliver es como un abuelo para Noah! ¿Cómo mierda crees que me acostare con el padre de mi mejor amiga? ¿Qué te piensas que soy, que abro las piernas para cualquier cosa?
—Yo...
—¡Cállate! ¿Ahora ves por qué las cosas se hacen a mi manera? ¡Porque siempre serás un grandísimo cretino! ¡Hijo de puta!
—Eh, Magg, tranquila —voltea a mirar a sus lados, la gente que está en el parque nos está mirando —Estamos llamando demasiado la atención...
—¡¿Y crees que a mí me importa?! ¡No soy una puta, Harold! ¡Soy una madre trabajadora que se levanta todos los días a las seis de la mañana para darle de comer a mi hijo! ¡Y no me vengas con tu mierda de que puedo vivir de ti! ¡Soy una mujer independiente, y si no te necesite cuando me dejaste embarazada, entonces tampoco te necesito ahora!
—¡Eso, chica, dale a ese lame bolas lo que se merece! —exclama una voz femenina y cuando volteo a ver es una mujer unos años más grande que yo y con un bebe en brazos, a su lado esta otra mujer.
—Esos hijos de puta se creen que los necesitamos. ¡Vete, infeliz de mierda! —le grita esta y toma una piedra para tirársela. Harry suelta un gemido de dolor cuando le da en la pierna.
—¡Y encima maricon! ¡Vete de aquí, poco hombre! —vocifera un muchacho con un tono de voz afeminado.
—Ja, mira quien habla —dice Harold cínico.
—También es homofóbico ¡Cagon! —le grita otra mujer.
De momento a otro, todas las mujeres están gritándole a Harry que es un maricon y que se merece lo peor.
—¡Ella no necesita tu cochino dinero, imbécil!
—¡Otro idiota que cree que todas somos putas! ¡La tuya debe ser una completa zorra!
—¿Ves? Es así como no tienes que ser, cariño —dice una a su marido, quien mira a Harold como si fuese un pobre diablo.
—¡Largo!
—¡Vete puto de mierda!
—¡Ella es mucha mujer para ti, lárgate!
—¡Das vergüenza!
—¡Lárgate!
—¡Lárgate de una buena vez, Harold! —lo empujo y él se enrienda entre sus piernas y termina cayendo al suelo. Todas nos reímos de él y se levanta refunfuñando.
—Esto no quedara así, Margaret —señala con su dedo hacia a mí y me dirige una última mirada fulminante.
—¡La está amenazando!
—¡Golpeador de mierda! ¡Ojala que te mueras!
—¡Ven y golpéame a mí también, puto!
Harry termina huyendo y esquivando a duras penas las piedras que las mujeres le lanzan, y no voy a negarlo, yo también le estoy lanzando un par porque es un hijo de puta. Se sube a su deportivo y lo arranca con rapidez, perdiéndose a lo lejos. Todas gritamos y saltamos, felicitándonos por haber derrotado a otro imbécil con su mierda de machismo.
—Me gusta tu actitud —la mujer que estaba con la que tenía él bebe se me acerca y me pasa una tarjeta, la tomo en mis manos y vuelvo a mirarla intrigada —Somos una asociación de madres solteras, te ayudaremos si necesitas una mano, ¿vale?
—Gracias —digo con total sinceridad y guardo la tarjeta dentro de mi bolsillo. —Mi nombre es Maggie.
—Yo soy Iris. Llama si ese lame bolas vuelve a joderte.
Nuevamente doy las gracias y me despido de mis nuevas amigas para volver al trabajo. Colette le va a encantar cuando le cuente que lo eche a Styles a piedrazos.

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Jennah se ríe después de que le cuento de Harry y su inesperada visita en mi trabajo y como lo saque a piedrazos con ayuda de otras madres solteras. Yo la acompaño en las carcajadas porque ahora que recuerdo es todo muy gracioso, no me da pena que se fuera como el cobarde que es ni tampoco que le hayan dado en el vidrio de su precioso auto, se lo merece por estar diciendo estupideces.
La mama de Colette nos invitó a cenar esta noche, todos nos andan extrañando por aquí porque la semana pasada prácticamente estábamos todos los días. A mí se me hace una excusa porque Oliver también vendrá y creo que no quiere que los gemelos se den cuenta que ella esta coladita hasta los huesos por el viejo. Pero en fin, soy madre de un niño ultra celoso y puedo comprenderla.
—Descuida, cariño, no volverá a aparecerse por tu trabajo —asegura y menea la cabeza con una sonrisa en el rostro. Esta picando para la cena en la mesada, yo estoy enfrente a ella del otro lado, sentada en uno de los taburetes —Aun no entiendo como se le cruzo semejante barbaridad sobre Oliver y tú.
—Porque piensa que soy una puta, por eso —rechisto enojándome nuevamente. Tomo una manzana que hay en la frutera de la mesada y la muerdo. —Oliver es como mi padre. Bah, es mucho mejor que el bastardo de Edward. ¿Qué clase de mujer me cree?
—¿Pero enserio estas segura de poner a Oliver como tu abogado? —inquiere Jennah, preocupada —Sabes que él es un monstruo.
—Los Styles también lo son, necesito a alguien que los haga cagarse en sus pantalones.
—La boca, Maggie, la boca —regaña Jennah señalándome con el cuchillo.
—Bien, pero baja eso —señalo el utensilio, Jennah menea la cabeza y sigue en lo suyo.
—Deberías tenerle un poco de fe, cielo. Él dijo que no te quitara la tenencia y la custodia...
—Sería bastante canalla de su parte hacerlo —replico brusca, lo único que me falta es que quiera hacerlo después de abandonarme a mi suerte.
—Pero es un punto a su favor, no puedes negarlo —insiste y no me queda otra que darle la razón. Bastante cara rota seria, pero los Styles tienen poder y podrían quitármelo. De solo pensar estar lejos de Noah me pone de malhumor.
—Dijo que si no lo dejo ver a Noah iniciara causas legales —agrego dándole otro mordisco, frunzo el ceño y pregunto —¿Qué significa eso, Jennah?
—Pues que te citaran en el juzgado —Jennah va hacia la canilla y se lava las manos para luego secarse con un repasador —Seguramente te preguntaran por que no quieres dejar que lo vea. Como es el padre, no vas a poder negarle verlo por mas desgraciado que haya sido, Magg. Tendrá días en que se vaya con él y días que se quedara contigo.
—¿Noah se verá involucrado en el juzgado? Ósea, si a él también lo citaran...
—Sí, una asistente social hablara con él y también una psicóloga —la pelinegra asiente con la cabeza y se acerca a mí al ver mi rostro contraído por la angustia —Cariño, no te preocupes, no es nada de otro mundo y muchos niños lo han pasado con padre separados —Jennah se coloca a mi lado y pasa un brazo por mi brazo, atrayéndome hacia ella; dejo caer mi cabeza en su hombro porque es tan reconfortante tener una madre así, Susan jamás hizo estas cosas conmigo —Lo importante es que Noah y tu sigan juntos. Harry parece arrepentido y quiere reparar lo que hizo...
—No puede reparar lo que ya está hecho —le interrumpo brusca, pero aun así no me alejo.
—Sí, es verdad —soba mi brazo con cariño y suelta un suspiro —Pero lo intenta, eso vale muchísimo más, cielo.
Esta vez soy yo quien suelto un suspiro, mama Jennah me da un beso en la cabeza y se separa de mí, regalándome una sonrisa de inmediato que no tardó en responder con cierto desgano por la situación.
—Deja que las cosas fluyan y no te la pases peleando con Harry. Te saldrán arrugas y a ti si te importa —aconseja con advertencia en sus ojos y señalándome con el dedo.
Suelto una risotada dándole toda la razón. Vuelve hacia la cocina y deja el agua hervirse para hacer espagueti junto con una salsa francesa de la cual no logro pronunciar porque no nací para el francés, solo para el español y el italiano.
—Esas adolescentes me dan más arrugas que los niños y el bobo de Haroldo —doy otro mordisco más fuerte y grande, de solo pensar en esas niñas me dan dolores de cabeza.
—¿Te gusta tu trabajo? —se sienta en el taburete enfrente de mí y coge una naranja para pelarla.
—Me encanta, adoro gritarle a las mocosas y tengo mi propia oficina —Jennah niega con la cabeza divertida —Además, pronto voy a tener mi propia máquina de café. ¿Qué te parece?
—¿Qué? ¿Cómo? —frunce el ceño con curiosidad.
Tiro mi pelo hacia atrás y sonrió socarrona por mi éxito de coquetearle nuevamente al director. Jennah se da cuenta y abre la boca en grande, se levanta para darme un zape en la cabeza y vuelve a sentarse. Gimo de dolor y sobo mi cabeza mientras le doy una mala mirada.
—Tu, niña, deberías dejar de jugar con los hombres así.
—No es mi culpa que le caliente la bragueta.
—El vocabulario, Margaret —regaña y arrugo la nariz como cada vez que dicen mi nombre completo —No sé a quién saliste tan coqueta. Tu madre jamás fue así.
—Susan no puede calentar ni el agua para el té—sonrió burlona, Jennah vuelve a negar con la cabeza, divertida por mis palabras. Comienza a devorar su naranja una vez pelada —Por cierto, Liam va a ser el abogado de Harry.
—¿Enserio?
—Sí, no sé qué tienen con esto de defenderse el uno al otro —chasqueo con fastidio, será cosa de abogados.
—Ellos son como hermanos, Maggie, tal como Noah y Ben.
Estoy a punto de decirle algo más sobre Harry y Payne, algo sobre que tal vez son homosexuales y les gustaría quedarse con los niños para formar una familia entre ellos, pero mi interés va hacia la cadena de oro con un dije de una pequeña llave dorada en el cuello de Jennah. Esta parece no darse cuenta de mi descubrimiento, sigue comiendo su naranja tranquilamente hasta que se da cuenta que estoy mirando solamente su dije. Suelta de inmediato la naranja y pone una mano sobre su pecho para ocultar la cadena, pero ya la he visto.
—¿Qué es eso? —señalo de inmediato.
—¿Qué cosa? —finge inocencia, yo entrecierro los ojos y apunto a su cuello con mi dedo índice.
—Esa cadena, es nueva.
Jennah amaga a hablar, pero cierra la boca y no dice nada. Yo sonrió socarrona porque la he descubierto, así que es un regalito del viejo Chevalier. A Colette le va a encantar esto.
—No me señales —me da un manotazo en la mano y ahogo una exclamación de dolor.
—¡Eso dolió! —Jennah se levanta del taburete y deja la naranja a media, toma la cascara y se va hacia donde está el tacho para escaparse de la situación. No la dejo porque enseguida voy detrás de ella para molestarla —Dime, ¿acaso es un regalito que te dio Oliver? Vamos, cuéntame.
—Maggie no seas pesada, es un viejo colgante que tenía —replica molesta y nerviosa, rio porque se pone toda colorada y sigue negando lo inevitable.
—Oh vamos, Jennah, no le diré nada a Colette ni a los bobos —le pico la pansa y ella se coloca protege con sus brazos, detesta que haga eso cuando la molesto —¿Te lo regalo el viejito? ¿Acaso es algo así como "la llave de mi corazón la tienes tu"?
—¡Maggie deja de picarme el estómago! —exclama fingiendo estar enojada, solo está nerviosa y rojita como tomate.
—Esa cadena es nueva, yo lo sé —dejo de picarla, pero eso no significa que pare.
—¿Y cómo afirmas eso con tanta seguridad? —espeta la pelinegra cruzándose de brazos.
—Porque para la fiesta dejaste que eligiera todo lo que yo quisiera de tu joyero, y soy muy buena recordando joyas caras. Esa es nueva.
—Me lo compre en mi viaje, deja de decir disparates. Yo estoy muy bien soltera y con mis hijos —asegura con convicción.
—¿Ah sí? ¿Entonces no tendrás problema en que te presente a un tipo?
—Ya no soy una jovencita para citas a ciegas, Margaret —regaña esta vez más seria —Ahora, si me permites, seguiré cocinando porque aquí alguien debe preparar la cena.
—Bien, voy a dejar de molestarte, pero para mi cumpleaños quiero un regalo muy caro.
Jennah abre en grande la boca y luego entrecierra los ojos, menea la cabeza con desaprobación y suspira —Ahora entiendo de donde salieron esas tácticas manipuladoras del niño. Eres una terrible influencia, Margaret.
Me encojo de hombros sin saber que decir, tiene toda la razón.
El celular suena escandalosamente con la música de The Doors y voy hacia el taburete donde lo deje, busco dentro pero no logro encontrarlo, tengo tantas cosas aquí adentro que ya no sé qué es útil o no, y siempre es lo mismo, termino perdiendo el celular hasta el fondo. La llamada se corta y desisto en buscarlo, Noah está aquí jugando con los gemelos y Colette está llegando con Ben, así que no me preocupo por nada más. Sin embargo, el celular vuelve a sonar y vuelvo a mi tarea de buscarlo, logro localizarlo y al ver la pantalla contemplo un número desconocido; pienso en cortar porque no me gusta atenderlos.
—¿Quién es? —pregunta Jennah con curiosidad.
—Es privado —me encojo de hombros.
—Averígualo.
Atiendo la llamada y pronto escucho la voz ahogada de la mocosa del otro lado de la línea: —¿Entrenadora Hudson?
—¿Sarah?

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Llego a la dirección que mi alumna me pasó en la llamada, es una vieja estación de servicios a las afueras de Londres. Sarah está sentada afuera de los baños con la cabeza enterrada entre las piernas, no viste su lindo uniforme de porristas ni tiene el cabello atado con una coleta alta, sino unos jeans gastados, una remera blanca al cuerpo y una camiseta a cuadros roja, su cabello esta suelto y revuelto. Yo jamás la había visto así, se supone que ella es una reina de la moda o algo así.
Me bajo de la camioneta de Connor tomando su chaqueta que está en el asiento de atrás, hace frio y no sé cuánto tiempo habrá estado aquí, nos costó llegar más de media hora. Corro hacia Sarah, se la coloco en los hombros a la vez que me hinco enfrente de ella, la rubia levanta la cabeza y noto que sus ojos están rojos e hinchados.
—Entrenadora...
—Levántate, hay que irnos —la tomo del brazo y la ayudo a incorporarse. Sarah deja que la guie hasta dentro de la camioneta.
Connor baja y me abre el baúl para sacar unas frazadas, las pasa y las coloco arriba de la mocosa. Cielos, tiene los labios morados y está temblando de frio.
—Prende la calefacción —ordeno al gemelo una vez que subo al asiento delantero y cierro la puerta, Connor lo hace y arranca el auto. Giro hacia atrás y frunzo el ceño —¿Cómo demonios es que llegaste aquí?
—No quiero hablar de eso, entrenadora —murmura con la mirada fija hacia afuera y las lágrimas acumulándose en sus ojos.
—Vas a tener que decírmelo, no por nada vine aquí a buscarte.
—Magg, creo deberías...
—Cállate, Connor. Habla ahora, Sarah.
Sin embargo, Sarah no habla; llora en silencio y se muerde fuerte los labios, como si luchara para no hablar. Suelto un sonó suspiro y me doy cuenta que estoy siendo demasiado dura con ella. No sé qué es lo que tiene o lo que sucede, no soy responsable de ella fuera del colegio, pero también sé que tengo un cariño especial con esta niña porque me recuerda mucho a mí hace cinco años. Además, facilita las cosas en mi trabajo cuando mantiene a raya a las estúpidas animadoras y tuvo la suficiente valentía para hablarme sobre sus problemas con la comida. Quizá si otra me hubiese llamado, simplemente habría localizado a sus padres y dejar que ellos se encarguen, en cambio con Sarah es distinto, por ello le pase mi número para cualquier emergencia.
—Bien, no te preguntare nada más, solo dime a donde debo llevarte.
—No quiero ir a casa —susurra con la voz rota.
—¿A dónde quieres que te lleve entonces? —inquiero con ironía, ¿dónde espera dormir hoy? Tiene que darse un buen baño para recuperar temperatura y dormir muy abrigada.
Los ojitos de borrego de la muchacha me hacen abrir en grande la boca y negar repetidas veces con la cabeza.
—¡No puedo llevarte a mi casa! —replico bruscamente.
—Magg, mi oído —se queja Connor. Le doy una mala mirada para que se calle y no interrumpa, este solo murmura por debajo que nadie le agradece como deberían.
—No tengo donde ir...
—¿A lo de Kim?
—Nos peleamos, ella se puso de lado de Sasha...
—¿No que era tu mejor amiga?
—Así resultan las cosas —Sarah coloca una sonrisa desganada en su rostro.
—¿Brian?
—Brian me engaño con Sasha. Es un hijo de puta.
—Todos los hombres lo son, cielo.
—Oigan, yo no—
—Que te calles, Connor —repito y vuelvo a mirar a mi estudiante —¿Realmente no tienes a nadie más?
La rubia baja la cabeza con tristeza y yo me golpeo mentalmente por mi boca y mis palabras de mierda. Le hecho una mirada al pelinegro y este se encoge de hombros sin saber exactamente qué respuesta darme, solo mueve los labios para decirme que está muy buena y guiñarme un ojo. Ruedo los ojos por el idiota y de resignación, Colette seguro va a matarme pero no tengo otra opción que llevármela, no puedo dejarla por allí tirada y sin ninguna protección. Supongo que es una manera de pagar lo que han hecho por mí.
—Connor.
—Mande.
—Vamos al departamento. Llamare a Colette de allí.
—¿Pero y la cena? Mamá se va a molestar sino llegamos.
—Ellos ya deben estar cenando, no molestes, ¿no ves que Sarah esta echa un cubito de hielo? —veo por el espejo retrovisor la expresión de la niña, pero ella parece perdida con su mirada hacia afuera y las lágrimas cayendo por sus mejillas. Suspiro —Solo vamos.

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Explicarle a Colette lo sucedido fue más sencillo de lo que pensé, aun así me lleve un gran regaño porque no puedo llevar a mis alumnos a mi hogar, está en contra de la moral de cualquier docente, pero enserio que no vi otra salida más que esa. Ella se quedó con los niños en la casa de su madre y le envié la ropa para mañana con Connor, quien se fue corriendo cuando le dijeron que le habían dejado un plato para él, claro que se fue no sin antes pedirme el número de Sarah, lo hecho a patadas porque creo que no era el momento indicado para andar coqueteando.
Sarah se tomó una larga ducha con agua caliente, seque su cabello con la secadora, le hice un té y la acosté a dormir con el calefactor alto y muchas frazadas. Yo dormí en el cuarto de Colette con un desgaste mental, sucedieron tantas cosas que ya estaba harta y necesitaba un buen descanso, lo malo es que me pase la primera hora pensando qué diablos hacia Sarah a cuarenta y cinco minutos a las afueras de Londres y en una estación de servicio.
Hoy parece más animada que ayer, aunque se enfermó porque está tosiendo y sonándose la nariz todo el tiempo. Esta desayunando tranquilamente sin comer ninguna de las tostadas que le deje, ayer tampoco quiso comer porque decía que estaba muy cansada para hacer otra cosa que querer dormir.
Dejo mi taza de café arriba de la mesa y voy hacia la adolescente, coloco mi mano sobre su frente, haciéndola sobresaltar.
—Tienes fiebre, no vayas a la escuela hoy —quito mi mano de ella y tomo nuevamente mi taza para darle un sorbo.
—Entonces iré a mi casa a descansar, mis padres ya estarán en el trabajo —dice y vuelve su vista hacia su té. Según ella, le dijo a sus padres que dormiría donde Kim.
—¿No crees que les será extraño que vuelvas toda enferma?
—A ellos no les preocupa —Sarah se encoge de hombros —Mamá está más ocupada en su boutique y en gastar dinero mientras que papá... —se muerde los labios y se queda callada.
La curiosidad me pica, sé que estoy siendo una jodida chismosa pero necesito realmente saber qué es lo que está sucediendo.
—¿Qué sucede con tu padre?
Sarah abre la boca, pero no dice nada.
—Lo siento, entrenadora. La hice ir hasta allí y la obligue a que me deje quedarme—los ojos de la niña se llenan de lágrimas y trata con fuerza de no derrocharlas —Estoy siendo un problema para alguien más.
Tengo que retener todas mis fuerzas para no ir y abrazarla, porque comprendo exactamente cómo se siente. Simplemente me acerco a ella y le acaricio el cabello, esperando que eso logro reconfortarla. Sarah suelta sollozos y me pregunto dónde quedo la niña engreída y reina de la secundaria que conocí al inicio de las clases, pero rápidamente me veo a mi misma a los diecisiete años y la yo de ahora.
—Está bien, Sarah. No tienes que contarme si no quieres, puedes volver a llamarme si necesitas ayuda —la rubia levanta la cabeza con los ojos brillando por las lágrimas, pero también por el alivio que veo en ellos, como si realmente necesitara que alguien le brindara la mano —Quizá no siempre pueda dejar que te quedes a dormir porque vivo con una amiga y nuestros hijos, pero encontrare un lugar seguro para que puedas pasar la noche. ¿Bien?
Ella simplemente asiente la cabeza y vuelvo a acariciarle el cabello una última vez, me alejo y le digo que termine rápido el desayuno junto con sus tostadas porque no se lo hice por nada. Sarah me brinda la primera sonrisa en estos días que realmente le llega a los ojos y moja la tostada en su té para luego devorarla.
Voy a esperar a que me lo cuente, también voy a confiar que no va a andar de chismosa por allí, pero no veo lugar a que lo haga. Sarah es de esas chicas engreídas y odiosas como yo, pero también es muy leal con quienes la ayudan, tal y yo como lo soy con Colette, Tony, Fran y todos mis amigos que me ayudaron cuando lo necesite. Solo espero que no sea algo demasiado grave.

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Stark.
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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Stark. el Sáb 18 Jun 2016, 10:46 pm


Capítulo 21

Tercera parte



—Gracias por venir a acompañarme, Magg.
—Siempre digo que hay que ser solidario con el prójimo —me encojo de hombro con falsa modestia y Kay me echa una sonrisa burlona al mismo tiempo que rodea los ojos.
La rubiecita tiene que comprar telas para sus últimos diseños, hoy Ray y Doris me dieron el día libre por cubrirlos todo un día con Carla cuando ellos tuvieron que ir al banco. Quizá debí haberme quedado, pero cuando Ray me paso dinero a escondidas de Carla y su mujer y dijo que fuera a comprarme algo lindo, no lo dude dos veces en hacerlo después del dolor de cabeza que sufrí ayer con Harry y Sarah. Fui a la tienda de Kay con la idea de que me haría un descuento, prácticamente la obligue y ahora estoy acompañándola para pagar mis culpas como toda pecadora.
Kaylee le da la lista a la vendedora y esta nos pide que esperemos unos minutos mientras arma el pedido. Vamos caminando entre la tienda de telas, Kay se ve emocionada por la variedad de tipos y de colores, yo solo veo todo aburrida porque realmente estas cosas no me atraen.
—¿Niall te contacto? —pregunto y la veo tensarse.
—Cielos, Margaret, no hables del diablo tan ligeramente —regaña con una mano en su pecho.
—Lo siento, lo siento —digo, pero realmente no lo hago enserio —Ya, dime que anda sucediendo.
—Nada, solo lo he vuelto a cruzar en el supermercado —se pasa un mechón por detrás de la oreja, nerviosa —Me costó mucho más evadirlo, lo sentía seguirme con sus ojos como si fuese un jodido acosador.
—¿Acaso no lo es? Yo que tu evito los súper desde ahora.
—Mis hijos tienen que comer, Magg —replica divertida.
—Mándale a Tony a hacer tus compras.
—Tony no es mi chacha.
—Pero si la mía, ¿te la presto?
Kay suelta una libre carcajada y no evito seguirla.
—Eres terrible.
—Lo sé, pero ey, un poco de humor a todo esto —le guiño el ojo y Kay me mira con las cejas levantadas.
—Eres tú la loca neurótica que piensa que le van a raptar al niño.
—Esos Styles son una mierda, ¿cómo no lo voy a creer? —replico en mi defensa. Odio que me digan que soy una paranoica.
—No todos los Styles somos iguales, Margaret.
Kay y yo nos damos vuelta de inmediato para encontrarnos con Gemma Styles y su asqueroso rostro. Hago una mueca de desagrado, pero Gemma se mantiene seria y neutral, pese a que se ha dado cuenta que odio tenerla frente a mí. Nunca nos hemos llevado bien, ni siquiera antes que Harry y yo fuéramos novios, la razón empezó en un certamen de belleza que la cojetuda de su madre la inscribió para hacerle la contra a Susan y esta me inscribió a mí para que les ganara a las zorras Styles. No es secreto entre la sociedad que Susan y Anne se odian a muerte, lo curioso es que nunca supe por qué. En fin, le gane la corona de la niña más linda de la ciudad y Gemma se echó a llorar porque le gane, no tardo en tomar un tarro de pintura que había sido utilizado para el talento de una niña y me lo lanzo en mi precioso vestido rosa. Desde entonces, Gemma y yo hemos estado odiándonos sin pelos en la lengua, todo empeoro cuando comencé a salir con Harry y le dio lata a su vieja para que nos jodiera.
—Me preguntaba cuando aparecerías tú y tu metiche nariz a hurgar donde no le corresponde —la miro con desagrado y no evito mirarla de pies a cabeza. Gemma no tarda en imitar mi gesto.
—Veo que el embarazo no ha cambiado tu figura.
—No podría decir lo mismo, lastima.
—Eh, creo que yo iré con la vendedora —dice Kay observando la situación tan tensa. —¿Esta bien, Magg?
—Tranquila, no voy a hacerle nada —responde Gemma con amabilidad.
—Lo decía por mí, idiota —espeto bruscamente, y sin quitarle los ojos de encima le contesto a la rubia —Ve, Kay, no la matare.
—B-bien, volveré pronto —balbucea nerviosa y se va con la vendedora, quiere que compruebe las telas por ella misma.
Styles y yo nos quedamos frente a frente, mirándonos con el evidente desagrado que nos hace vernos las caras, pero no me queda de otra; voy a tener que soportarla mucho más tiempo porque es la tía de Noah, y aunque Colette diga que está más humana y menos mierda, no lo cuento porque con ella siempre fue buena. Las dos me odiaban, así que tenían cosas en común.
Sin embargo, debo admitir que Gemma se ve diferente, ya no parece la idiota que conocí tiempo atrás, ya es madre y está casada. Debo admitir que yo tampoco soy la misma que antes, pero creo firmemente que la esencia en una persona jamás se pierde al pasar los años y las experiencias. Yo sigo siendo odiosa y caprichosa, todos me conocen así, estoy segura que Gemma sigue siendo la perra que era como la última vez que la vi.
—¿Qué quieres, Styles?
—Hablar sobre mi sobrino —dice en un tono tranquilo. —No vengo a pelear contigo, solo quiero hablar de Noah.
—¿Sobre el cumpleaños de tu madre?
—Harry me dijo que te negaste.
Ruedo los ojos fastidiada.
—¿Es que acaso eres su psicóloga o algo así que te cuenta todo? —espeto con exasperación, maldito chismoso de mierda —Mira Gemma, ambas sabemos la clase de basura elegante que es tu familia, simplemente no quiero que Noah se relacione con tus padres.
—No puedes negarle a sus abuelos, mis padres no sabían nada sobre el niño —defiende molesta.
—Si lo hubiesen sabido entonces me hubieran obligado a abortar ¿O no? —Gemma voltea a mirar hacia otro lado, sabe que tengo razón y no hay manera de negarlo —No sé qué tanto te conto Harry de todo esto, pero tú eres madre, así que deberías ponerte en mi lugar.
—Lo hago, no te creas que no lo he hecho —su tono se vuelve más pasivo, eso me molesta más porque quiero que me grite para yo gritarle. Si, lo sé, estoy buscando pelea, pero golpear su rostro me parece una bella idea para descargarme —Sé que Harry fue una mierda contigo, también sé que te dio dinero para abortarlo. Pero él se fue a América pensando que tú lo habías abortado...
—Harry sabía que yo estaba mintiendo, Gemma, por favor —siento que en cualquier momento voy a echarme a llorar, pero estoy cansada de siempre sentirme débil al sacar este tema. La castaña abre en grande los ojos, sorprendida —En ese tiempo yo era demasiado transparente con él, nunca podía mentirle porque siempre se daba cuenta tarde o temprano; estuvimos juntos desde los trece, Gemma. Por algo cuando lo volví a ver me pregunto qué había sucedido con él bebe. ¿Por qué si había dudado durante tanto tiempo sobre si el embarazo no me busco? Digo, tiene tanto dinero como para limpiarse el culo toda la vida con billetes que no harían diferencia —me cruzo de brazos esperando su respuesta, pero Gemma sigue atónita —Usa la cabeza, él podría haberlo averiguado sin más contratiempos. Harry simplemente se desentendió todos estos años y volvió cuando la culpa ya no pudo con él.
—Tú no sabes nada de mi hermano —los ojos de Gemma se inundan de lágrimas, la veo apretar fuerte los dientes.
—Y no me interesa. Si fuera por mí, él ya estaría en otro vuelo directo hacia cualquier lugar donde no pueda volver nunca más. Pero es el padre de Noah y no puedo negarlo, ni siquiera puedo decir que es de otro porque ya ves que son igualitos. No intentes presionarme ni pedirme llevar a mi hijo a lugares donde no quiero. ¿Acaso no entiendes que ustedes no tienen poder contra mi palabra?
—¿Cuándo vas a darte cuenta que no eres víctima del mundo, Margaret? Harry la pasó muy mal en América, tú no te das una idea...
—Yo no veo eso. Se recibió con honores, según me dijo, y está comprometido. ¿Qué más puede esperar? —digo cínicamente y una sonrisa que acompaña a mi expresión.
Gemma voltea su rostro mientras niega con la cabeza, se seca las lágrimas que han caído y suelta un largo suspiro para luego mirarme. No entiendo que tienen los ojos verdes, pero me exasperan o me vuelven loca de amor, en este caso me exaspera al igual que los de su hermano.
—Dependiendo lo que Harry haya hecho en el pasado, él cambio —asegura firmemente en su voz y en su mirada —Te pido que le des una oportunidad de hacer las cosas bien ahora. Dejaremos de insistir con lo de la fiesta de mi madre.
—Bien, me parece perfecto.
Gemma se da la media vuelta para marcharse, pero antes que se vaya vuelvo a llamarla. Voltea hacia mí, parece esperanzada, como si yo fuese a cambiar de opinión tan rápido.
—No vuelvas a meterte en asuntos que no te corresponden. Lo que suceda entre Harry y yo respecto a Noah es exclusivamente nuestro, tú lo único que puedes hacer es escuchar al pendejo de tu hermano y ser una buena tía con Noah. Espero que lo mantengas claro.
Me doy media vuelta y camino hacia donde esta Kay, obligo a mis piernas seguir en la misma dirección y no correr hacia donde está la estúpida de Styles y golpearle la cara. Lo que me faltaba, chismosas y entrometidas, ahora solo falta la cojetuda de su madre y el puto de su padre.
—¿Estas bien? —pregunta rápido Kay y le echa una mirada detrás de mí —Ya se fue.
—La odio y voy a seguir odiándola por los siglos de los siglos —murmuro enojada con esa idiota, con el imbécil de Harold y con todo el mundo, carajo.
—Amen —dice Kay dándome una sonrisa comprensiva y sobándome la espalda —Ahora quita esa cara de perro, te comprare algo para que comas.
—Quiero una hamburguesa triple con papas fritas.
Kay niega con la cabeza mientras suspira, sabe que soy como una niña chiquita.
—Hecho.

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Ha pasado un tiempo desde que Colette y yo sacamos a los niños a comer afuera, obviamente no podemos llevarlo a restaurantes porque esos dos loquillos no pueden  estar quietos durante tanto tiempo, y más si están con hambre, es mucho peor. Planeta Juguete es el nuevo centro de atracción para que los niños jueguen, así que aquí estamos nosotras, comiendo pizza mientras Ben y Noah van correteando de aquí para allá y jugando a juegos de carreras. Han terminado de cenar y prácticamente saltaron de sus sillas para ir a jugar.
Me gusta el lugar, tiene varios juegos para cualquier clase de edad, desde pingpong, un pelotero, rascacielos y hasta play station 3. Eso sí, la entrada es un poco cara y ni hablar de las fichas, compramos un montón para mimarlos y no van a irse hasta que gasten todas. Gimo de solo pensar en que me pidan más fichas.
—Así que Liam es el abogado de Harry —murmura Colette pensativa, mientras los niños juegan tuvimos tiempo en ponernos a corriente con todas las cosas que han estado sucediendo.
—Se están complotando en nuestra contra, Colette, estoy segura de eso —inquiero de repente con rencor. Como los odio.
—No sé —se masajea el cuello con el ceño fruncido —Liam sabe que Harry fue una mierda, ¿por qué sería su abogado? Se entiende Harry siendo el abogado de Liam...
—Lo que no entiendo es porque ellos. Harry con su mierda de honores, le guste o no, es un novato. Liam también. Ellos vienen de familia de abogados como nosotras, no les costaría hacer que sus propios padres sean los verdugos.
—No llames la desgracia, Maggie. De solo pensar en el padre de Liam involucrándose en el caso —Colette se estremece, yo también lo hago porque ese viejo es un loco.
—Deberías decirle a Oliver que los aplaste...
—No, papá sacara lo peor de él. No quiero que se involucre en esto —replica y le da un sorbo a su bebida con sorbete. Hace una mueca de disgusto —Estos días necesito una buena cerveza.
—Estoy de acuerdo con ello —asiento, es una desgracia que no vendan cerveza aquí, aunque lo entiendo —Oye, a Oliver no le molestara ser mi abogado ¿cierto?
—Claro que no, no seas tonta. Papa te adora. Solo recuerda que va a aplastar a Styles —advierte.
Sonrió contenta, es lo que más me gustaría que hiciera. Si Oliver se mete, entonces no habrá forma alguna que me quiten a mi bebe, e incluso podría hacer que jamás vuelva a verlo. Es cruel, lo sé, pero no voy a llegar a ese punto, salvo que Harold me obligue a hacerlo.
—Oye, hoy lo cruce a Malik —dice echándose hacia adelante, yo hago lo mismo porque la sonrisa burlona de Colette me dice que esta estará buena —Tiene toda la cara rasguñada. ¿Qué le pones a tus uñas?
Suelto una carcajada, me encantaría verlo para burlarme de él y patearle sus bolas para que deje de joder a Brooke y Zack. Creo que debería llamar a la asociación de madres solteras, quizá podrían darle una lección como lo hicieron con Harry.
—Se lo merece, aunque aún no recuerdo exactamente cómo se las hice.
—Nadie recuerda nada esa noche, lo peor es que Liam parece mirarme como si supiera algo que yo —Colette se muestra consternada por ello, pero agito la mano para quitarle importancia.
—Solo quiere joderte, no le prestes atención.
—No sé —vacila y segundos después menea la cabeza, queriendo quitar idea de su cabeza —Mejor hablemos de otra cosa. ¿Cuál es esa alumna por la cual me obligaste a no volver a mi dulce hogar?
—Ey, no te obligue, tú lo sugeriste.
—Es lo mismo, no sería agradable que supieran en la escuela que vives con la antigua profesora de francés y portugués —se encoge de hombros, pero luego muestra esa sonrisa pedante de ella —Aunque todo el mundo hablaba de las cosas que hacías para tener la oficina de la secretaria.
—Tu celosa porque tendré mi propia máquina de café —tiro mi cabello hacia atrás, orgullosa por mis tácticas sin tener que quitarme la ropa.
—Algún día su esposa se enterara y va a matarte, Magg.
—Pues que lo intente. Me gustaría ver qué tal le va con mis nenas —levanto mis manos y muevo mis dedos, dándole a entender que voy a dejarle la cara peor o igual que Malik.
—Ya dime, ¿es porrista?
—Es Sarah Wells —mi amiga se muestra interesada cuando le nombro a la mocosa.
—Esa niña parece tu rencarnación, Magg. ¿Qué hacía a las afuera de la ciudad?
—No lo sé, no quiso decírmelo. Al parecer no tiene buena relación con sus padres, creo que ni siquiera notan cuando esta o no.
—Cuidado con involucrarte. Sé que quieres ayudarla y es demasiado noble viniendo de ti —no me preocupo en sentirme ofendida, sé que soy una perra y que no hago favores a nadie que no sea de mi entorno de confianza —Podría traerte problemas en la escuela.
—Sarah es una buena chica, pese a que a veces actúa como idiota. Si me lo pongo a pensar bien, creo que está más madura desde hace unas semanas —confieso mientras recuerdo sus actitudes, ya casi no intimida a sus compañeros ni se burla de ellos, parece más centrada en otra cosa más allá de lo académico, solo que no sé qué.
—Solo ten cuidado —sentencia finalmente.
No hablamos más después de ello, Benja y Noah se nos acercan rápidamente por lo que dejamos la charla para después y nos centramos en nuestros bellos. Abro en grande los ojos cuando noto que ambos están disfrazados, Ben de Woody y Noah de Buzz Lightyear. Colette y yo nos miramos antes de reírnos y sacar nuestros teléfonos para sacar cantidades de fotografías.
—Mujed, ya basta —Noah se tapa la cara.
—Mami, el flash nos está cegando —gruñe Ben imitando a mi hijo.
—Cierto, ahora se lo quito —dice Colette apretando la pantalla y rápidamente hago lo mismo para seguir sacando fotos.
—Ustedes son imposibles —murmura Noah molesto.
—Oh, vamos, se ven adorables —lo atraigo hacia a mi tomando su bracito y empiezo a darle muchos besitos. Ben ya está arriba de Colette y se sacan fotos juntos con la cámara delantera. —Ey, sácame una foto con Noah.
—Espérale —replica aun sonriendo en la cámara.
Incorporándome, me agacho hasta la altura de mi bebe y pongo cámara delantera desde mi celular, no puedo esperar a que Cole termine su sesión fotográfica con Woody. Saco un par de fotos junto con Noah y de vuelta a él solito. Luego los obligo a ambos niños a ponerse uno al lado del otro para más fotos, Colette me saca una con ellos y después yo a ella con los niños. Sip, somos pesadas, pero algún día crecerán y las fotografías serán lo único que tengamos para refrescarnos la memoria.
—A todo esto, ¿de dónde sacaron los disfraces? —inquiere mi amiga, los miro curiosa porque no me he preguntado de donde lo sacaran.
—Los compamos —dice Ben con simpleza y saca de su bolsillo muchos billetes verdes, Noah lo imita en el acto. Colette y yo ahogamos un grito al ver el dinero y nos miramos entre nosotras, pero sabemos que ninguna de las dos les dará tanto dinero a dos niños de cuatro años.
—¿De dónde salió ese dinero, Ben? —Colette trata de mostrarse calmada, traro de imitarla pero los nervios me destrozan de solo imaginarme de donde salió.
—Harry nos los dio, tía —contesta inocentemente Noah —Dijo que podíamos compadnos todo lo que quisiedamos.
Cierro fuerte los ojos porque es obvio que esa estúpida idea no pudo salir de otro que del imbécil de Harold. Igual que su familia, siempre queriendo solucionar el problema con dinero. Colette me pasa una mano por la espalda y me la soba, pidiéndome paciencia en aquel gesto.
Juro que algún día voy a cortarle las bolas.

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Jueves al mediodía y yo estoy contentísima porque hoy es feriado y no tuve que trabajar en la escuela, trabaje hasta hace un ratito en la cafetería cubriendo todas mis horas y le quite a Natalie los niños para que pudiera relajarse, la pobre parecía morirse de agotamiento después que los renacuajos le soltaran los conejos más de dos veces y su paciencia ya estaba en el límite. Creo que no tendrá hijos a causa de estos diablillos, o tal vez porque no se consigue un novio de una buena vez y rechaza a todos los que le presentamos.
Dejamos a Colette en casa para que hiciera limpieza general y fuimos al súper a comprar lo que nos falta para llenar la alacena, luego volveremos y los niños limpiaran su cuarto mientras yo ayudo a Cole a terminar de limpiar. Espero que cuando llegue este acabando, soy perezosa y lo único que quiero es tirarme a hacer el vago todo el día. No siempre tengo estas oportunidades, debería aprovecharlas.
Ben y Noah van caminando a mi costado mientras voy con una pequeña canasta, no hay muchas cosas que comprar y ya tengo la mayoría de las cosas, solo necesito la crema de maní y fin, podremos irnos a casa para que Colette prepare un rico almuerzo. Vaya, sí que estoy explotándola, debería comprarle algo nuevamente para compensarla, podría obligar nuevamente a Kay a hacerme un descuento.
—Mama, ¿podemos llevar galletitas con chispas de chocolate? —pregunta Noah mientras alza la caja hacia arriba para que yo la vea.
—¿Podemos llevar estos cereales? —ahora es Benji quien levanta la caja de unos cereales de múltiples colores.
—Niños, ya hay galletas y cereales en casa.
—Pero no de estos —dicen a la unisión y ponen sus caritas de pobrecitos junto con un puchero en los labios.
Largo un gran suspiro porque es una batalla perdida, los miro fijamente con seriedad y levanto el dedo índice —Solo eso y nada más.
—¡Si, si! —gritan saltando de aquí para allí.
Estos enanos malditos, ahora entiendo como acabamos con dos conejos. Yo solo espero que no lleguen a la sección de juguetes o de lo contrario deberé comprarles también algo de allí. ¿Por qué soy tan débil ante estos críos? ¿Dónde diablos esta la mantequilla de maní? ¿Por qué cambiaron todo de lugar?
—Niños, no se alejen —les digo al verlos al final del corredor donde estoy. Lo único que falta es que se me pierdan.
—¿Maggie?
Para qué carajo hablo.
No es necesario girar porque se quién me llama es Niall, me hago la loca y sigo caminando hacia donde están los niños, pero el duende vuelve a llamarme aún más alto y ya no puedo hacerme la tonta. Me giro para enfrentarlo y pongo la sonrisa más sincera que puedo, en la secundaria yo adoraba a Niall y lo usaba para vengarme de Harry cuando me engañaba, pero él es tan basura como Harold, dejo a Kay embarazada e incluso le dio dinero para abortar. ¿De dónde diablos se cosen estos idiotas?
—Hola Niall...
—Ha pasado un tiempo, no pudimos hablar bien en la fiesta —dice acercándose hasta quedar frente a mí. Parece un poco nervioso, lo veo mover sus manos todo el tiempo, como si quisiera preguntarme algo pero no se atreve —Sobre lo que dijiste en esa noche...
—¿Qué cosa? —no sé porque, pero me siento inquieta con él. Hace cinco años no lo veo, perdimos contacto luego que terminamos la secundaria.
—Sobre tu hijo... con Harry.
—Oh —coloco una sonrisa cínica, que me lo mencionen me hace recobrar el rencor que le tengo al imbécil y justamente estoy cabreada con él por darle tanto dinero a los pequeños —Si, es así. Tuve un hijo con Harry luego que termináramos la secundaria.
—Vaya, no me dijo nada cuando lo cruce hace unos meses en América —comenta sorprendido.
Sonrió socarrona porque voy a darle donde más le duela.
—Sí, sucede que Harry es un poco hombre que no quiso hacerse cargo —Niall se tensa cuando me escucha, trato de sonar lo más trágica y triste posible —Incluso el infeliz me pago el aborto, ¿puedes creerlo? Obviamente, yo no acepte, tuve a mi bebe y...
Paro de inmediato mis palabras porque estoy yendo a lo que Kay hizo también luego que este imbécil le diera el dinero. Kay dijo que ella se lo diría porque quiere que James y Lux lo conozcan, yo no debería ser quien de a pie a que comience a sospechar que ella pudo haber hecho lo mismo y siga persiguiéndola. Trago saliva y sonrió para seguir mi discurso sobre padres siendo una mierda e hijos queriendo conocer a un pedazo de basura, solo en ese entonces recuerdo a Noah y Benja. Volteo de repente a buscarlos con la mirada y para mi horror no están la última vez que los vi. Colette va a matarme.
—Magg...
—Ahora no, duende, debo buscar a los niños —digo tratando de controlar la desesperación, pero sale  un deje de ella. —Ayúdame a buscarlos, ahora.
—¿Cómo son? —pregunta y me sigue sin chistar, busco con la mirada de aquí para allí,  donde diablos se metieron...
—¡Son dos niños y están solos, Horan! —le chillo molesta por su pregunta. Niall se sobresalta y no me dice nada, supongo que estoy más histérica de lo que aparento.
—¡Noah! ¡Ben! —grito como loca mirando entre cada corredor sin importarme que la gente me quede viendo. —¡Noah! ¡Benjamín!
—¡Aquí, mami! —los escucho a lo lejos y corro hacia donde están. La sección de juegues, bendita sección de juguetes.
—¡Les dije que se queden donde pudiera verlos! —exclamo furiosa con ambos, se acongojen y muestran sus muñequitos de Woody y Buzz.
—Solo quedíamos llevadnos estos, lo lamentamos, tía Maggie...
—Peddón, mami, no quedíamos hacedte enojad.
Suelto un gran suspiro de alivio y me agacho para abrazarlos, no me gusta gritarles pero yo moriría si alguno de los dos de repente desapareciera justo delante de mí.
—No estoy enojada, estaba asustada porque no los veía —los aprieto contra mí y ellos me corresponden con sus bracitos —No vuelvan a hacerlo.
—Lo sentimos.
—Vaya, son idénticos a ellos.
Cierro fuerte los ojos, me olvide de Niall. Me separo de los niños, incorporándome con la cesta también. Niall está observando detenidamente a los niños, quienes no parecen muy contentos con él cerca de mí. Uy, celositos.
—Sí, supongo que si —me encojo de hombros y los presento —Niall, ellos son Noah y Benjamín. Niños, él es Niall, es un viejo amigo de mama y también es amigo de sus papas.
Toda mueca de desagrado se esfuman de sus rostros, Noah le da una gran sonrisa mientras que Benji le sonríe tímidamente. Ow, los amo, enserio me encantan.
—¿Edes amigo de mi papa? —inquiere Benja con curiosidad.
—Sí, somos amigos desde hace tiempo —contesta Niall, parece estarse relacionando bien con los niños. ¿Cómo le afectara saber que tiene dos de ellos? Digo, Liam y Harry se enteraron de uno, este lo tiene por dos.
—¿Y del mío? —cuestiona Noah.
—Bueno, podría decirse que si —dice no tan seguro, y es verdad, Harry y él nunca se han llevado demasiado bien y solo se juntaban porque tenían amigos en común como Liam —Soy más amigo de tu mama.
—¿Solo amigo? —Noah frunce el ceño con molestia, Benja no tarda en imitarlo.
—Eh, si —asiente con la cabeza y le brinda una sonrisa. —Es idéntico a él en todo, incluso en su mirada de que va a cortarme los huevos si me acerco demasiado a ti —susurra para que yo nomas lo escuche.
—Es solo apariencia, su personalidad es como la mía —replico, mi bebe jamás será igualito al estúpido Styles.
—¿Eso es bueno o malo?
—Vete a la mier—
—Ey, están los niños —señala y pone esa sonrisa estúpida, me dan ganas de darle en la cabeza con la espada de juguete que hay a mi alcance, pero tiene razón, están los niños y no puedo insultar. Niall pronto quita su sonrisa y se pone serio —Maggie, ¿qué sabes sobre Kay? Te vi hablando con ella en la fiesta. ¿Son amigas? ¿De que trabaja? ¿Sigue viviendo con sus padres?
Sus preguntas tras otra me dejan asustada, trato de controlarme porque aquí está en juego dos niños y la vida pacifica que lleva Kay con ellos. La decisión es de ella y se lo hará saber cuándo quiera, ya suficiente metí la pata y no quiero hacerlo más.
Pero Noah se adelanta.
—¿La tía Kay?
Carajo.
—Tía, ¿podemos pasad a ved a la tía Kay? ¡Quiedo mostadle mi juguete!
—¡Sí! ¡Yo quiedo jugad con Lux!
— ¡Y yo con James! ¡Le encantada mi Woody!
—¿Lux y James? —murmura Niall con el ceño fruncido.
Ay la mierda.
¡Piensa, Margaret! ¡Piensa!
Como si fuera milagro del cielo, diviso de repente la mantequilla de maní del otro lado del pasillo.
—Niños, busquen la mantequilla para irnos, ya se nos hace tarde para ir con Colette —les señalo hacia donde están. —Ustedes ya son niños grandes, pueden ir solitos.
—¡Si mami!
—¡Yo quiedo la que trae pedacitos de maní!
—¡No, esa es fea!
Ambos se van discutiendo cual elegir, por mi tomaría las dos porque quiero escapar de esta situación lo más pronto posible. Tengo que calmarme.
—¿Lux y James? —vuelve a pronunciar Niall, poniéndome de los nervios otra vez.
—Sus caniches —aleteo mi mano restando importancia, la mirada de Niall vuelve a mi —Kay tiene sus perritos y a Noah y Benja les encanta ir a torturarlos. Pobres, ya sabes cómo son los niños, son un poco brutos con los caninos. —suelto una risita falsa y le pongo una mano en el hombro. —Fue un gusto verte, Niall.  Desgraciadamente tengo que irme porque Colette va a matarme sino llego con las cosas.
—Pero, Magg, sobre Kay...
—Oh, ella está muy bien, triunfando en la vida, siempre fue muy inteligente —digo sin más y comienzo a caminar hacia donde están los niños —Gracias por ayudarme, espero verte pronto.
—Maggie...
—¡Salúdame a tu madre! —le muevo la mano en forma de despedida.
Rezo a los miles de los santos de que no me persiga, llego a los niños y ellos siguen discutiendo sobre la maldita mantequilla de maní. Agarro los dos potes y los meto dentro de la canasta, no me importa que Colette me regañe porque los mime, tengo que irme antes que Niall vuelva a insistir.
La suerte parece estar de mi lado, apenas llego a la caja una pareja nos deja pasar primero porque estoy con los niños y se lo agradezco. Prácticamente le apuro y tiro los billetes a la cajera sin esperar cambio y corro con las bolsas en una mano y sujetando a los niños de otra. Subo las cosas y a los enanos, y antes de arrancar e irme, veo como Niall sale del súper corriendo y buscando con la mirada a alguien, solo espero que no sea yo.
—¡Maggie! —grita aun buscando, yo ahogo un grito y arranco.
—Mujed, creo que tu amigo te estaba llamando.
—No, cariño, fue tu imaginación...
—Pedo yo también lo escuche, tía.
—No, no fue así —rio nerviosa y trago fuertemente.
Demonios, soy una completa idiota. Cuando le cuente a Kay se va a caer de culo, peor cuando sepa que Niall parece estar buscándola y por eso dale que dale con ir al mismo supermercado. Es definitiva, hasta que no solucione el problema con el rubio mandare a Tony a hacerle las compras.
Pongo música para tranquilizar mis nervios y suena Beyonce con su viejísimo Crazy in love. Veo por el espejo retrovisor a Noah y Ben moverse desde sus asientos con el compás de la canción mientras van comiendo los caramelos de goma que les compre. Paro en el semáforo rojo y bajo el volumen del tema para marcar a Edward. Ha estado insoportable porque no he llevado a Noah esta semana, pero con esto de Harry ya no me da demasiado tiempo para pensar.
—¡Tía, nosotos estábamos escuchando! —se queja Ben.
—¡Es ciedto, mujed! ¡Súbele el volumen!
—¡Hazlo, hazlo!
—Dejen de mandonearme, enanos —me quejo divertida, estos son terribles cuando se complotan, iguales a Harry y Liam, solo que con ellos producen ganas de patearles sus bolas cortas. —Estoy llamando al abuelo Edward, ¿bien?
—¿Cuándo ide a ved al abuelo? —pregunta Noah ansioso.
—¡Yo también quiedo id!
—¡Quedemos id con el abuelo!
Suelto un profundo suspiro y una vez más les pido que se calmen. El semáforo se pone en verde y avanzo, espero hasta tener el próximo semáforo en rojo y no tardo porque al doblar hay uno que recién cambio.
Edward no tarda en contestarme.
—Margaret.
—Es Maggie.
—Bien, Maggie —se corrige, su voz se escucha gangosa —¿Puedo ver a Noah mañana luego de que salga del kínder?
—Mañana Noah ira con su padre al zoológico.
Hay un silencio pequeño en la otra línea, lo que me recuerda que Edward aún no sabe nada sobre Harry y Noah. Veo por el espejo retrovisor a Noah y Ben hablar entre ellos mientras juegan con sus Buzz y Woody que les compre en la sección de juegos.
—Ya veo —dice lentamente. —Está bien, pasado mañana si es que tienes tiempo.
—Lo tendré, no te preocupes. Lo pasare a buscar a las seis.
—¿Podría quedarse a cenar? —pregunta rápidamente, estoy por contestarle hasta que escucho tocarlo repetidas veces. No quiero preguntar, pero hablo sin darme cuenta.
—¿Estas bien?
—S-si —balbucea y vuelve a toser —Hasta entonces—y corta.
Miro por un momento el celular con extrañez y siento algo perturbar en mi pecho. No tengo porque ponerme nerviosa, es lógico que este muriendo porque su cáncer es muy avanzado y no hay una solución clara más que el trasplante de medula ósea. La vez pasada tuvo una recaída y casi muere, pero fue por puro milagro que haya salido adelante y ha estado mejorando. No quiero tener que preocuparme por él porque no lo vale. A él no le importo echarme a la calle cuando tenía un bebe dentro de mi vientre, no tendría porque importarme solo porque está muriéndose.
—¿Mama? —la voz de Noah parece traerme de regreso. Volteo para verlo.
—¿Que sucede, cariño?
—El semafodo está en verde, tienes que avanzad.
—Sí, tía, están tocando bocina hace un montón —agrega Benji.
Tienen razón, de inmediato me doy cuenta que no he prestado atención a nada más a mi alrededor. Dejo el celular caer en el asiento de al lado y pongo en marcha el auto, decidida a dejar todo pensamiento insano lejos de mi mente.
No me importa que Edward muera, enserio que no me importa.

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Una vez frente al edificio, bajo a los niños del auto y también las compras, ambos se ofrecen a llevar una bolsa entre los dos y tengo que hacerme una nota mental que ya pueden ayudar a llevar las compras sin tirar nada. El maldito ascensor esta otra vez descompuesto, por lo que subimos hasta el séptimo piso con la lengua hacia afuera y las piernas acalambradas, bueno, al menos yo las tengo, estos niños parecen tener más fuerza y energía que yo.
—Tía, ¿qué cocinada, mama? —pregunta Ben llevando una manga de la bolsa en una mano y Noah en la otra.
—No sé, pero será muy rico —le guiño el ojo y sobo mi panza.
—La tía Colette cocina delicioso —opina Noah imitando mi acción —Mami, ¿porque tu cocinas tan feo?
—¡Noah Hudson! —exclamo molesta, el pequeño desvía la mirada para hacerse el loco mientras Benja se ríe.
—Ya aprenderás, tía —consuela el muchachito. Yo le regalo una sonrisa porque él es todo amor y consuelo. Noah debería aprender un poco de Benja y no decir cosas que hieran el corazoncito de mami.
—Bien, ya llegamos.
Se puede escuchar la música a todo volumen y Colette chillando como loca. Me rio con los niños por ello y dejo la bolsa en el suelo para buscar en mi cartera la llave del departamento. Unas pisadas llaman mi atención, desvió mi mirada hacia el otro extremo del pasillo, casi me ahogo con mi propia saliva al ver a Harry y Liam acercándose con sonrisas de oreja a oreja con los ojos puestos en los niños. Ben es el primero en darse cuenta y le codea a Noah, quien asoma una sonrisa idéntica a la de su amigo.
—¡Papa!
—¡Harry!
Los chiquillos corren hacia el encuentro de sus respectivos padres y ambos lo toman en sus brazos para alzarlos al aire. ¿Qué demonios hacen aquí? ¿Colette sabia de esto? No, no creo... me hubiese avisado, además el imbécil de Harry debe consultarme a mí para las visitas. ¡Está haciendo lo que quiere! Solo busca irritarme para ser la zorra del cuento, ni siquiera me deja disfrutar una tarde tranquila con mi familia.
Tiro el bolso al suelo con fastidio, captando la atención de los adultos, los niños parecen más entretenidos en mostrarle sus muñecos nuevos que en mí, lo cual también me produce molestia. Notan que no estoy contenta por su intromisión, ¿por qué vienen aquí cuando saben que no los quiero cerca?
Golpeo fuerte la puerta y a los segundos me abre Colette haciendo algún tipo de danza egipcia, pero cuando frunce el ceño al no ver a los mocosos y mi rostro de puro fastidio, asoma la cabeza para encontrarse a los idiotas acercándose con nuestros hijos en sus brazos.
—¿Tu sabias de esto? —pregunta con los ojos bien abiertos.
—Por supuesto, amo tenerlos cerca —replico con sarcasmo y aprieto fuerte los dientes para no ponerme a maldecir.
—Mama, ¿papa y el tío Harry pueden almodzad con nosotos?
Cierro fuerte mis ojos y suspiro, al abrirlos veo a Colette dándome esa mirada que dice "ya no queda otra".
—Claro que sí, Ben —le echa una sonrisa y se agacha para ayudarme a levantar las bolsas.
—Esto es una mierda —susurro entrando al departamento con las bolsas. Colette me chita para que los niños no me escuchen.
Los demás terminan de pasar a la vez que colocamos las bolsas en la mesa, Cole les dice que se pongan cómodos y a los niños que le den un poco de espacio mientras nosotras vamos sacando las cosas y dejándolas en la mesa para guardarlas. Apago la radio cuando me estiro a dejar las latas en la alacena.
—¿Por qué compraste dos mantequillas de maní, Magg? —inquiere con ambos potes en su mano.
—¡Papa! ¡Conocimos a un amigo tuyo en el suped! —exclama Ben captando la atención de todos.
—Eda Naill o Niall, algo así. Hablaba con la mujed —comenta Noah con el ceño fruncido mirando directo a su papa. Harry levanta los ojos para mirarme divertido por los celos del niño —No sé porque estaba tan cerca, debedia habedle golpeado con la espada.
Sí, yo pensé lo mismo.
Vuelvo a mirar a Colette y asiento ante su rostro sorprendido —Por eso. Hablamos luego —lo último lo susurro, no es un tema para hablarlo delante de los niños y los idiotas.
—Lamento venir sin avisar, estábamos por aquí y solo queríamos saludar —dice Liam acercándose hacia nosotras, yo lo ignoro porque Harry se está acercando también.
—¿Les gustaría que los llevemos a almorzar? —pregunta Harry a los niños, antes que respondan golpeo con fuerza la mesa con un paquete de arroz, el cual se termina rompiendo.
Volteo a ver al rizado y le muestro la sonrisa más falsa que puedo tener. Estoy cansada que tome las decisiones por sí mismo, debe aprender que nosotras somos las madres y estamos con ellos 24/7 durante todo el año. No le niego que quiera llevarlo o darle dinero, pero el consultarnos es primordial para una relación sana.
—Antes de almorzar, Noah y Ben deben limpiar su cuarto —digo con mi voz contenida de ira. Miro a los niños que parecen asustados de mí —Ahora.
—Pedo mami...
—Luego jugaran con sus padres, primero su cuarto —Colette se pone de mi lado y se cruza de brazos, señala a los muñecos —¿Son nuevos?
—La tía los compó, mami —responde Benja.
—Entonces, la tía Maggie ira a devolverlos sino van a limpiar su cuarto en uno, dos...
No llega ni a tres que ellos ya están corriendo al cuarto a ordenar mientras discuten sobre quien guardara los juguetes y quien hará las camas. Tienen cuatro años y no saben pronunciar la "r", pero Colette y yo los hemos criado para que sean niños ordenados y responsables, no les pedimos que barran o trapeen su cuarto, pero con ordenar sus juguetes, aprendan a hacer sus camas y dejen la ropa sucia en el baño es más que suficiente.
—¡Y denle de comer a Bigotes y a Brandy! —les recuerda.
—¡Sí! —responden desde el cuarto.
Ahora es cuando el monstruo dentro de mi sale a flote y juro que no lo puedo aguantar más, el zape que le doy a Harry por su mierda de inconsciencia no descarga nada de mi frustración e ira.
—¿Y eso que diablos...?
—Antes de decir algo por ti mismo, aprende a consultarme, Styles —espeto enojada, trato de no levantar la voz por los niños —Estoy harta que pases sobre mí.
—Magg, no era nuestra intención...—Liam habla para defender a su puto amiguito.
—Estoy de acuerdo con Maggie —interviene Colette y dirigiéndoles una mala mirada —El problema no se trata que quieran verlos, pero deberían avisarnos, incluso si le dan más dinero de lo que dos niños de cuatro años puedan gastar —la mirada furiosa hace tragar saliva al imbécil.
Liam ladea la cabeza para mirar a su amigo con el ceño fruncido —¿Les diste dinero? ¿A Benjamín también?
—Yo solo quería ser un padre con onda, ya sabes, darles dinero para que lo disfruten en lo que quieran —balbucea Harold con todas las miradas fulminantes sobre él.
—¡Tienen cuatro años, Harry, deja de ser tan idiota!
—Shh —calla Colette y suspira —Si quieres hacerlos feliz entonces llévalos a un parque, habla con ellos, regálale algún juguete que les guste; no son niños difíciles ni mañosos, son más simples de lo que tú crees.
—Lo siento —Harry se ve avergonzado y vaya que debe estarlo, aun así no me llega su disculpas y vuelvo a darle un zape —¡Auch!
—¡Shh! —chita de nuevo Cole —Los niños van a escucharte.
—Es un maricon.
—Magg...
Cruzo mis brazos porque sé que tengo que dejar de pelear con él, solo que si fuera menos estúpido haría mi trabajo mucho más fácil.
—¿Podemos quedarnos a almorzar? —pregunta Liam un tanto inseguro.
—¿Ves? ¿Por qué no preguntas como este idiota? —inquiero en dirección a Harry.
—Estoy aquí, Maggie —murmura Liam molesto.
—Hola —levanto mi mano y la muevo, le sonrió cínica —Esa pregunta deberías haberla hecho antes de venir.
—Ya basta de peleas. Me está dando dolor de cabeza —Colette masajea sus sien con sus dedos, estresada —Liam, Harry vayan a ayudar a los niños con su cuarto, jueguen con ellos mientras esta el almuerzo.
—¿Por dónde...?
—Derecha y luego a la izquierda, la segunda puerta. Ojo con entrar a mi habitación —le advierto a Harry porque conozco su nariz metiche en todo.
—No pensaba hacerlo —frunce el ceño —Podría entrar a la de Colette...
—Y yo te terminaría tirando de la ventana. No entren a ninguno de nuestros cuartos —sentencio y doy media vuelta para ir por un vaso de agua, necesito refrescarme.
—Alto ahí, Margaret —dice Cole en un tono regañón y la fulmino con la mirada mientras arrugo la nariz por el nombre. Señala al paquete de arroz roto —Limpia esto.
Ruedo los ojos y suspiro, noto que Harry y Liam se miran entre ellos con sonrisas burlonas. Basta una patada en la pierna a cada uno para que quiten la mueca del rostro y me echen miradas fulminantes. Ahora soy yo quien sonríe burlona, ja.
—Son peor que niños —se queja mi amiga suspirando otra vez y se va lavar las manos para comenzar a cocinar.

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La semana no podía terminar de otra manera que cenando donde Jennah y sus ricos tacos que vengo esperando desde hace semanas. Oliver nos acompaña de nuevo en la mesa y Natalie también. La noche sería más perfecta si los niños estuviesen aquí. Noah esta con Harry y debía traérmelo a las seis, pero Styles pregunto si podía llevarlo a su departamento a cenar —acepte porque el idiota se dio cuenta que no hace daño preguntar —, y Ben se fue con Liam. Extraño a mis mocosos, últimamente es lo único que hago cuando no están cerca, extraño que me den dolores de cabeza y que me hagan reír con cada ocurrencia suya.
Agradezco este tiempo en familia, esta semana fue dura y horrorosa en muchas cosas. En primer lugar esta Harry aprendiendo a ser padre, ya le quedo en claro que antes de cualquier decisión respecto al niño debe consultarme y que nunca más deberá darle tanto dinero como si nada. Segundo, Ray y Doris se van a Hawái y tengo que hacerme cargo prácticamente de la cafetería porque Carlita anda en las nubes con Landon —todavía no sé si Tony se enteró de esto. Tercero esta Sarah y sus raras actitudes después de dormir en el departamento, pareciera estar en las nubes, pero ha vuelto a ejercer liderazgo en las porristas después de que Sasha fuese suspendida diez días en el instituto. Al parecer era una riña que esta empezó y la cocinera lo confirmo, Sarah solo fue castigada con trabajo comunitario en el gimnasio.
Ayer eche a patadas a Liam y Harry después de que los niños se durmieran en el sofá mirando el Rey León. Debo decir que fue más satisfactorio de lo que pensé, lo feo fue que Ben y Noah se pusieron tristes porque sus papas no los despidieron, así que tuve que prestarles mi celular para que hicieran su llamada y me bajaron todo el crédito. Supongo que ese es mi castigo.
Desde que Oliver me mostro su afirmación cuando le pregunte si quería aplastar a Harry y su abogaducho de cuarta, ya no me preocupan las acciones legales porque sé que saldré triunfante con semejante hombre defendiéndome. Me angustia que Noah tenga que pasar todo un proceso jurídico, Jennah aseguro que lo hacen lo más leve posible para que no sea un evento traumático para el niño. Fuera de ello, todo parece ir bien con este asunto.
—Maggie —salgo de mis pensamientos ante el llamado de Collin —¿Qué harás para tu cumpleaños? ¿Saldremos?
Suelto una carcajada acida y meneo la cabeza con cinismo —Ustedes dos no saldrán con nosotras.
—¿Yo tampoco? —Connor se suma a la conversación con el ceño fruncido —Soy tu preferido, ¿por qué no me llevas a mí?
—¿Preferido? ¿Y por qué yo no soy tu preferido? —replica Collin ofendido.
Ruedo los ojos con exasperación y le mando una mirada a Jennah para que me ayude.
—Ustedes son menos de edad, Maggie y Colette no tiene por qué andar cargando con ustedes —regaña su mama, ambos parecen dispuestos a seguir discutiendo, pero Jennah se voltea a mirarme a mí para cortar la discusión —Ahora, niña malvada, dime que quieres que te compre para tu cumpleaños.
Todos parecen confundidos por lo dicho, solo nosotras entendemos y será mejor que sea así o de lo contrario mi regalo se ira por la borda. Coloco una sonrisa triunfante en mi rostro mientras que Jennah entrecierra los ojos molesta por extorsionarla, al mismo tiempo parece divertida por toda la situación.
—Podríamos hacerle un regalo por ambos, Jennah —propone Oliver limpiándose las comisuras de los labios.
—No gracias, yo sola puedo comprarle algo a mi niña —dice Jennah fingiendo estar más concentrada en su taco que en el viejo.
Con Colette y Natalie nos miramos las caras y sonreímos para no reírnos del espectáculo de Jennah. Ya sabe que sabemos su nuevo amorío con Oliver, no entiendo por qué no quiere decirle nada a los gemelos, ellos ya son grandes y deberían aceptar que no habrá mejor hombre para su mama que su propio padre —por más que se haya equivocado, Oliver si tiene huevos para admitir sus errores y hacerse cargo de ellos, no como otros, y si no les quedo claro, véase en Harry Styles.
Los bobos fruncen el ceño al notar el momento de sus padres, por lo que abren la boca para hablar y yo me adelanto antes que se pongan a joder.
—Quiero un auto, un Lamborghini.
Jennah deja de comer y Oliver me echa una mirada llena de diversión que correspondo con un encogimiento de hombros.
—¿Y tú que harías con ese auto? Olvídalo, ese no es apropiado para una madre —niega la pelinegra disgustada.
—Además, seguramente terminas matándote con lo loca que te pones cuando manejas —comenta Colette sonriéndome burlona. No digo nada porque es verdad, soy un peligro en el volante cuando estoy enojada.
—Bien, entonces quiero una cámara.
—Ya tienes u—
—Pero profesional —le interrumpo a Colette, quien menea la cabeza.
—La tendrás —Oliver me guiña el ojo y le tiro un beso, él levanta la mano para atraparlo y se lo lleva en el corazón. No evito reírme con Natalie por ello.
—Que injusto, en mi cumpleaños solo me regalaron un vestido —replico Colette celosa, sonrió pedante e intenta patearme bajo la mesa, pero le termina dando a Natalie.
—¡Auch!
—Colín —Jennah la mira para que se comporte y Cole refunfuña por debajo.
—¿Enserio no podemos salir de joda con ustedes? —insiste Connor.
—Que no —respondemos Colette y yo al mismo tiempo. Le doy un mordisco grande a mi taco, esta riquísimo.
—¿Por qué nunca podemos salir con ustedes?
—Basta, Collin, come tu taco —ordena Jennah.
El timbre suena interrumpiendo nuestra cena, nos echamos miradas uno al otro hasta que mi celular suena y sé que es Styles. Me levanto de mi asiento y voy contenta hacia la puerta para recibir al amor de mi vida, en cuanto lo hago sus bracitos me rodean la pierna con fuerza y no quita su rostro de allí. Levanto la mirada para ver a Harry, pero este parece nervioso y angustiado. Respiro profundo para no alterarme delante del niño.
—¿Noah? Cariño, ¿estás bien?
Tarda unos segundos, pero quita su rostro de mis piernas y levanta la cabeza para sonreírme, solo que la sonrisa no llega a sus ojos.
—Te extañe, mami.
Sonrió en respuesta y lo levanto en mis brazos, Noah oculta su rostro en mi cuello y se queda allí sin decir una sola palabra más, sus bracitos me abrazan con fuerza. No lo soporto más y miro a Harry extremadamente molesta.
—¿Qué paso? ¿Qué le hiciste? —ataco rápidamente, siento como el rostro se me pone roja de la furia.
—¡Harry no me hizo nada, mami! —chilla Noah separándose de mi para mirarme a los ojos. Hay rastros de lágrimas en sus ojitos y abro la boca para gritar, pero la cierro de inmediato —Enserio, mujed, no me hizo nada.
Trago fuertemente antes de dirigirle una mala mirada a Harold, este solo baja la cabeza y me hace cabrear aún más, ni siquiera puede decirme por qué Noah esta así.
—Despídete de Harry, cielo —lo bajo hacia el suelo, pero Noah no parece tener intenciones de separarse de mí. Vacila por otro momento hasta que echa una mirada hacia atrás y ve a Harry con la mirada triste y sonriéndole de la misma manera. Corre a sus brazos y el castaño lo recibe agachándose hasta su altura, se dan un fuerte abrazo y él le susurra algo al niño en el oído que no logro escuchar.
—Sí, Harry —asiente Noah con la cabeza y le da una pequeña sonrisa. Harry vuelve a sonreírle esta vez con cariño y le da un sonoro beso en el cachete.
—Te quiero, pequeño Tarzan —Harry le revuelve los rizos.
—Yo también te quiedo.
Noah se va corriendo a la cocina cuando escucha el grito de Connor diciéndole que tiene un taco para él y Jennah regañándolo para que no grite. Solo en ese entonces empujo a Harry hacia afuera y cierro con brusquedad la puerta detrás de mí.
—¿Qué paso? —rugo con los puños cerrados. Voy a golpearlo. Él vacila antes de hablar, lográndome perder los estribillos —¡Habla!
—Taylor apareció en mi departamento cuando estábamos por cenar —explica angustiado y se pasa una mano por la cabeza, alborotando los rizos —Le pedí que se marchara porque quería cenar a solas con Noah y todavía no era el momento para que interactúen. Me grito y...
—¿Y qué?
—Y dijo que no podía arruinarme la vida con una puta y su bastardo —dice muy bajo, casi no puedo escucharlo. Suelto una carcajada y le pido que repita lo que dijo. Harry suspira —Lo siento. Te juro que yo no sabía que iba a ir al departamento, creí que con decirle que cenaría a solas con Noah sería más que suficiente para que entendiera que no la quería ahí.
—¿Y qué paso luego? —Harold me mira sorprendida porque este tan calmada, solo estoy esperando a escuchar toda la historia para matarlo.
—Noah apareció en el vestíbulo y le grito que no dijera esas cosas sobre su mama y le tiro una pelota de béisbol en la cabeza, ella se enojó más y trato de ir hacia él, pero la tome del brazo y la eche. Noah se puso a llorar y a decir que quería volver contigo, así que no ha terminado su cena y—
La cachetada que le doy esta vez es más fuerte que la que le di la vez anterior, incluso esta vez mi mano me duele como mil demonios y su mejilla se vuelve roja al instante. Harry no me dice nada, ni siquiera se sorprende de que lo haya golpeado.
—No quiero ver a esa zorra jamás cerca de Noah, ¿entendiste?
—Sí, lo siento, Magg.
—¡Con un "lo siento" no solucionas nada, Harold! ¡Nada va a solucionar contigo lamentándote! —grito furiosa y estoy tentada a darle otra cachetada, pero me conformo con empujarlo —¡Y dile a esa barbie asquerosa que voy a quitarle todas sus malditas extensiones cuando la vea! ¡Puede decir de mi lo que quiera, pero no voy a permitir que vuelva a decir esas cosas delante de mi hijo!
—Está bien —asiente con la cabeza y yo me cabreo aún más.
—¿Y tú qué? ¿Vas a seguir con esa mal nacida después de lo hizo?
—Ya te dije que el compromiso es solo un acuerdo, yo...
—¡No dejare que te lo lleves si te casas con esa! ¡Mira lo que hizo solo por sus estúpidos celos!
—Tranquilízate, Noah no volverá a verla —asegura con firmeza y suspira —Estoy tratando de hacer lo que puedo, Maggie. Esto no fue mi culpa, simplemente paso y ya...
—¿Paso y ya? ¡Esto paso por que ella es una lunática que está obsesionada contigo! Ponte los pantalones y haz algo al respecto de esta imbécil, de lo contrario, enserio que no volverás a llevártelo —creo que él puede ver la firme promesa en mis ojos, sabe que estoy hablando enserio.
—Magg, no hagas esto porque no quiero iniciar acciones legales —advierte con seriedad.
—No seas estúpido, después de esa maldita escena que hizo es obvio que estarán de mi lado —Harry desvía la mirada hacia otro punto a la vez que vuelve a suspirar. Tengo toda la razón y lo sabe, es abogado —No la quiero cerca de Noah. Nunca.
—De acuerdo. Nunca más.
Estoy por gritarle nuevamente porque aún estoy enojada y necesito descargar mi furia con alguien, ni siquiera puedo ir a buscar a la barbie porque no puedo irme y dejar solo a Noah ahora que esta tan triste. Solo le gritare un poquito más y volveré con mi bebe para mimarlo como se lo merece. Sin embargo, antes que pudiese siquiera abrir la boca, la puerta de la casa se abre y Oliver se asoma con el rostro serio y frio, Harry parece haberse hecho en los pantalones ante la presencia de un verdadero hombre.
—¿Sucede algo, cariño? —pregunta en mi dirección sin quitarle la vista de encima.
—No, no te preocupes —respondo con los brazos cruzados y volteo para mirar con desagrado al idiota una vez más —El lunes puedes pasar a buscarlo después del kínder.
—Mañana...
—Mañana se va con mi padre y el domingo pasa el día conmigo—la ira todavía domina mi voz, pero ya no tengo que apretar tan fuerte los puños, estoy más tranquila ahora que Oliver está a mi lado.
—Bien, me iré. Adiós, Maggie. Buenas noches, señor Chevalier —hace una inclinación con la cabeza hacia dirección del hombre.
Estoy por entrar cuando el viejo vuelve a llamarlo por su apellido, este gira extrañado para escucharlo —Te veo en la corte, niñato.
La sonrisa triunfal en mi rostro no demuestra lo feliz que me siento al ver la reacción de Harry. Nos metemos adentro y le doy un pequeño abrazo.
—Gracias, viejo.
—Gracias a ti, cielito —revuelve mi cabello y yo me quejo —Me das la perfecta oportunidad de dejar en ridículo al semipelon de Payne.
Chocamos los puños y nos vamos a la cocina para seguir la cena, Noah parece estar más tranquilo porque está encima de Connor y comiéndole sus tacos mientras este se queja. Colette me manda una mirada preguntando y le hago una seña sobre que lo hablaremos en casa luego. Noah corre a mis brazos y lo levanto, abrazándolo con mucho cariño. Obviamente, esto no va a quedarse así, voy a buscar a esa escuálida barbie y hacerle entender de una buena vez por todas que con mi niño nadie se mete.

Stark.
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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Stark. el Sáb 18 Jun 2016, 10:47 pm

HOLIIIIIIIIIIIIII :D
Quiero pedir disculpas por la espera, lo tenia hace rato pero no lo subí por tonta Ojala les guste n.n
Sigue Tessa!

Stark.
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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Megara. el Dom 19 Jun 2016, 7:46 am

AY LO SUBISTE
AY
CUAND PUEDA DEJO MI COMENTARIO SUPER LARGO PORQUE TU CAPITULO FUE DEMASIADO GENIAL Y LO AMÉ MUCHO Y MIS POBRES FEELS

Megara.
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http://www.wattpad.com/user/EmsDepper

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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Gcc11 el Dom 19 Jun 2016, 9:51 am


Gcc11


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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Tessa el Miér 22 Jun 2016, 8:50 pm

AY CHICAS SUS CAPÍTULOS SIEMPRE LOGRAN MOVERME LOS FILZ EN MI POBRE CORAZÓN ;-; ESTOY TRABAJANDO EN LOS COMENTARIOS PORQUE ESTO LO AMERITA muack



perdonen que me haya atrasado en esta nc ;-; pronto dejo los comentarios y el cap juntos promesa

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"The scar I can't reverse, When the more it heals the worse it hurts, Gave u every piece of me,
no wonder it's missing, Don't know how to be so close to someone so distant..." {M}

Tessa
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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Stark. el Mar 09 Ago 2016, 10:05 pm

Subele Tessa :(

Stark.
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Re: More than words [1D] NC

Mensaje por Kida el Mar 09 Ago 2016, 10:51 pm


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We can sail away tonight, on a sea of pure moonlight, we can navigate the stars. We'll be young that's how we'll stay, when we find ourselves in Never Neverland.
Violet & Vladimir. Teenage Dirtbag.

Kida
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Re: More than words [1D] NC

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