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Peter Pan Draco Malfoy y tu

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Peter Pan Draco Malfoy y tu - Página 4 Empty Re: Peter Pan Draco Malfoy y tu

Mensaje por ele tomlinson el Jue 11 Dic 2014, 8:56 pm

Hiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ame el cap enserio lo ame lo amo mejor dicho por es te pido que la sigas siiiiiiiiiiiiiiiiiiii
ele tomlinson
ele tomlinson


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Peter Pan Draco Malfoy y tu - Página 4 Empty Re: Peter Pan Draco Malfoy y tu

Mensaje por holiscrayolis el Vie 12 Dic 2014, 1:45 pm

Te informo que tu novela carece de la ficha reglamentaria. Pasa por las reglas y edita el primer mensaje o correrás el riesgo de que borremos tu historia sin aviso previo. Posees un plazo de 48 horas para cambiar lo requerido.
holiscrayolis
holiscrayolis


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Peter Pan Draco Malfoy y tu - Página 4 Empty Re: Peter Pan Draco Malfoy y tu

Mensaje por korediaz el Vie 19 Dic 2014, 7:57 am

Hola, hola... bueno este es un maratón navideño, y aprovecho para desearles un feliz año nuevo...


Capítulo 11
 
Todo iba bien por Hogwarts, los alumnos llegaban sonrientes y felices porque recibirían clases y esta vez por buenos maestros, no como los anteriores. Le agradaba que George fuera a dar clases. No le perdería. En cuanto a Harry, comenzaba a notar cierta molestia cuando George aparecía y más cuando la llamaba Georgina, que sucedía casi siempre.
Con Draco las cosas no mejoraban y quizá nunca mejorarían. No le dirigía la palabra y también se molestaba cuando ella hablaba mucho con Narcissa. Hombres, quién los entendía. Y aquí estaba ella, esperando a que el sombrero seleccionador la ubicara, la mayoría de los de primero ya habían sido seleccionados. Cuando le tocó a ella estaba muy nerviosa y se cumplió su mayor temor… no quedó en la misma casa que su hermano. Luna la felicitó muy alegre pues compartirían casa (lo siento si esperaban que quedara en griffindor, pero yo soy ravenclow y eso me va a hacer más fácil concentrarme en el personaje, ¿a qué casa pertenecen ustedes?)
El sombrero se había tardado mucho, pues hasta él se mostró extraño ante su presencia, como le si temiera. Primero debatía si mandarla a Slytherin estaba bien pero ella le había rogado que no la mandara allí pues estaba Draco y no soportaría su indiferencia más tiempo, la cuenta regresiva para que la bomba explotara se activaba.
Cenó en compañía de Luna que le presentaba a muchos de los que serían sus compañeros, no es que no le agradaran sino que hablaban mucho y algunos no hablaban nada y era una sola confusión cuando discutían cada tema aunque los prefectos terminaban gritando que se callaran.
Frente a ella tenía la mesa de griffindor, Harry le lanzaba miradas nostálgicas de vez en cuando y Hermione solo la miraba afligida, aun no entendía por qué les preocupaba tanto su seguridad y más esa exageración de cambiarse el apellido por Grindelwood, era el colmo.
Antes de ir a la sala común fueron detenidas por Harry, Hermione, Ron y Neville que las saludaron. Draco pasó de largo y sus amigos lo quedaron viendo extraño como si lo analizaran. Harry le prometió que siempre estarían cerca aunque en diferentes casas, Hermione le prometió que las noches de chicas no se acabarían.
Los tres meses siguientes fueron una mezcla de hechizos, reuniones secretas, lugares secretos y momentos divertidos, hasta Draco ya no parecía tan reacio a juntarse con ellos, bueno luego de que su madre lo amenazara con dejar de llamarlo hijo si la seguía ignorando, ella contuvo los deseos de reírse, pero al mismo tiempo la sorprendió que Narcissa al evidenciar el comportamiento de su hijo con ella, la defendiera de esa forma, Soet pensaba que si su madre estuviera viva, la defendería de la misma forma.
George ya no la buscaba mucho para bromas ya que la directora los cachó en medio de una y le advirtió que si no se comportaba fuera pensando en otro empleo, lo que los llevó a comportarse cuando ella los veía.  Ahora se comportaban más como adultos lo que cada vez más los llevaba a distanciarse. Al punto que la última semana su trato era de maestro a alumna.
Debido a eso Harry ya no se mostraba tan molesto y a veces la arrastraba con él hacia el bosque prohibido a charlar y compartir tiempo de calidad entre hermanos. Le contaba de su relación con Ginny. Y de lo extraño que había sido al comienzo cuando pensaba que traicionaba a su mejor amigo. También le contó con pelos y señales como fueron sus últimos siete años. Los Dursley no quedaron fuera y ahora ella los detestaba por haber maltratado a su hermanito. Ella le contó de sus años en el orfanato, de Lucía, de Hestia su gatita y de Ian, lo que le extrañó fue que cuando ellos la fueron a buscar, la madre Jeannin no les dijera nada sobre él, que les hubiera facilitado el encontrarla.
Tanto Ginny, Hermione y Luna se convirtieron en sus mejores amigas, claro que también se llevaba con más chicos, Dean Tomas, Simus Finegan, Anne Cauffman, Lory Trent y las hermanas Patíl de griffindor, Abigail Rodenfield, Larissa Walls y Timoty Growee de Hufflepuf, Isbell Rulock, Gefrina Lowaters,  Alex Garland y Richard Clive de Ravenclow, incluso con Azazel Becker y James Orson de Slitheryn.
Neville cada vez era más… Neville, en otras palabras era un chico carismático y buena gente. Al igual que su novia.
En total que su vida mejoraba, las clases del profesor Lupin le encantaban. Era pésima en pociones, Gefrina le ayudaba mucho ya que llevaba las mejores notas. También entró al equipo de quidich, destacando como buscadora, lo llevaba en la sangre, a Harry le había encantado la noticia pues quería enseñarle todo lo que el sabia, para pasar tiempo juntos y también querían competir por la copa de las casas, quitando los problemas, este año sería divertido.
De una noche a otra unos sueños muy extraños comenzaron a perturbarla, miraba a un joven muy, muy guapo y al despertar quería seguir en el sueño, se sentía enamorada, no quiso comentárselos a los chicos pues la molestarían.
Un día como cualquier otro despertó sobresaltada pues el misterioso chico la había besado, lástima que se despertara tan temprano. Aunque esa sensación de estar en trance la alertó.
Se preparó para marcharse, hoy se irían a la casa del señor Wesley a pasar las vacaciones por navidad. Extrañaría a su padrino, por más que este se mostrara huraño y asocial, para ella siempre fue como un padre. En las últimas vacaciones la llevó a Roma, Italia. Ella le insistió en todas sus cartas que quería ir allí a comer pizza. También hicieron un tour por las escalinatas españolas lo que le encantó, también arrojaron monedas en la fuente. Su padrino se vistió como muggle y se le veía muy incómodo.
Compartía el cuarto con Isbell y Gefrina, ambas se habían marchado el día anterior por los polvos flú. Salió apresurada al comedor tenía mucha hambre, tanta que competiría con Ron, una vez se había sentado en la mesa de griffindor y no podía creer todo lo que se metió a la boca. La profesora McGonagall dio su discurso con los pocos que quedaban. Se sentó de nuevo con Harry, que comía.
Se marcharon en el tren a las nueve, en el compartimento iban Harry, Ginny, Hermione, Ron y Soet. Luna también se marchó el día anterior con Neville pues las dos familias pasarían juntos la navidad. Le alegraba ver tan feliz a su amiga, el papá también los invitó, pero prefirieron pasar navidad en familia, Harry era como un hijo más de los Wesley y ahora que ella estaba allí, también la invitaron a celebrar el estreno de su nueva casa, hoy les iba bien pues la mayoría trabajaba a excepción de Ron y tenían buenos pagos.
Soet se cansó de ver a sus amigos tan acaramelados que decidió salir a comprar ranas de chocolate, en el camino escuchó sin querer una conversación
-¿Dónde pasaras las vacaciones Draco?-. Preguntó una voz que conocía a la perfección
-En casa con mi madre-. Respondió tan triste que sintió pena por él, tener al padre en prisión tendría que ser muy difícil
Siguió caminado hasta el carrito y compró baritas de regaliz, según Ron eran muy sabrosas. Al regreso una voz la detuvo
-Hey preciosura por qué no nos acompañas-. Su amigo Azazel tiró de su mano y la llevó dentro del compartimento.
-No la molestes Aza, ¿dónde pasaras tus vacaciones Soet?
-En casa de los Wesley ¿y tú James?
-En mi casa por supuesto, ¿por qué mejor no vienes con nosotros, Su?-. Dijo Azazel
-Talvés en otra ocasión, además es Soet no Su-.  La morocha se despidió pronto pues Draco solo los miraba con mala cara.
Los Wesley les dieron la bienvenida con una decoración estupenda, globos de todos colores, serpentinas y un gran cartel. Se cambiaron la ropa por una más cómoda y bajaron a ayudar con la preparación.
Arthur Wesley arbitraba un juego de quidich, en el primer equipo estaban Bill, Fleur, George y Charly, en el segundo Harry, Ron, Soet y Percy. No jugaban con los jugadores completos pero al final ganó el segundo equipo.
-Gran juego Soet-. La felicitó Percy
-Gracias, tú también juegas bien, pero voy a descansar un poco o nos van a ganar mañana
-Claro
La morocha entró a la cocina en busca de un bocadillo, Molly, como le había pedido que la llamara, les contó lo sorpresivo que fue la noticia de su aparición y lo mucho que le molestó el que se lo ocultaran. Incluso en algunas partes de la historia daba miedo, entendía como el señor Wesley y ella se complementaban, ella era explosiva y él tranquilo y la aplacaba.
-Si también me dijeron que los Malfoy ayudaron mucho, es sorprendente como han cambiado… ¿y ellos donde pasaran la navidad?-. Preguntó de repente curiosa
-Escuché que en su mansión-. Aportó Soet ganándose una mirada interrogante por parte de las chicas
-¿solos?
-Eso creo
-Soet hazme un favor y ve a su casa a invitarlos a venir-. La morocha abrió los ojos y después de quejarse un poco usó los polvos flú. Se encontró a Draco leyendo el quisquilloso en un sillón.
-¿qué haces aquí?-. Grosero como siempre
-Vengo a buscar a tu madre-. Respondió
-Está en su habitación-. Llamó a Spi, un elfo doméstico y lo mandó por su madre –Ya vendrá, siéntate si quieres-. Al menos en eso no era mal educado.
Cuando Narcissa salió, le explicó el motivo de su visita, parecía contenta con la invitación y le contó que su prima Ninphadora Black pasaría la navidad con su hermana Andrómeda, que estaba enfadada con ella. Soet se marchó con la promesa de que ellos irían luego de que se prepararan.
-¿y? ¿Van a venir?-. Cuestionó Molly luego de que Soet regresara
-Si solo iban a cambiarse y vendrían.
La cena estuvo lista temprano y al llegar los Malfoy compartieron unas cuantas palabras y cenaron. Todos como una familia completa, Molly, Fleur y Narcissa charlaban como si siempre hubieran sido amigas, mientras que Paul y Soet hablaban del mundo muggle. Draco platicaba con Charly que le contaba a cerca de su trabajo con los dragones a lo que él parecía muy interesado. Los demás reían por un chiste de George que siempre aprovechaba para hacer de las suyas.
Después se encargaron de los regalos. Por primera vez en la historia de los Wesley, los regalos no eran suéteres bordados. Bill y Fleur se dieron como mil regalos solo ellos dos y le dieron uno a cada uno de sus hermanos mientras que los demás se repartían uno cada uno, los señores Wesley le dieron uno todos los presentes. Narcissa y Draco le entregaron uno a cada uno, al igual que Soet y Harry.
En total que Soet podía contar nueve regalos, el que más le gustó fue un collar con aretes al juego, ambos con dijes con forma de fénix, no supo quién se lo regaló porque la mayoría no estaban firmados.
Al terminar la cena se fueron a dormir, los Mlafoy a su casa. Soet se coló en la habitación que le asignaron a su hermano y ambos durmieron abrasados esa noche, Harry por fin sentía que tenía un hogar. No dejaba de preocuparle el hecho de su secreto, sabía que tenía que decírselo pero como la anterior vez, no sabía cómo. No quería que nada malo le sucediera.
 Los siguientes días las cosas no cambiaron mucho, los juegos de quidich en el patio y las comidas en familia. Soet se había encariñado de ellos, ya no hacían tantas travesuras con George, pero las hacían, y con Percy platicaban sobre el funcionamiento del ministerio. Charly le contaba las historias más fantásticas que hubiera escuchado. Molly era como una madre muy alocada. Y con Harry las cosas mejoraban a largos pasos.
Remus y Tonks los visitaron con el pequeño Teddy quien no quería abandonar los brazos de Soet.
La despedida fue un poco triste aunque quedaron en volver pronto, Charly volvería a Rumania pero enviaría cartas. Y ellos pedirían permiso en Hogwarts para algún fin de semana.
Abordaron el andén nueve y tres cuartos emocionados por lo que les esperaba. Ninguno sospechaba lo que estaba por venir.
 
 
Capítulo 12
 
Ya en el gran comedor se dedicaron a escuchar el discurso de la profesora McGonagall
-… y en honor al último gran director de Hogwarts el ministerio de magia ha decidido honrarlo con un campeonato… La copa de Albus Dombuldore-. Los murmullos se escucharon en todo el lugar y la profesora los calló –Podrán concursar alumnos de sexto y séptimo año y a parte de la copa, el campeón ganará la suma de cien galeones, ninguno correrá riesgos, pero se pondrán a prueba todas sus habilidades como magos, los concursantes podrán inscribirse a partir del lunes de la próxima semana, se seleccionaran al azar dos participantes por cada casa, sin más reparos… a cenar-. Y la comida apareció, todos charlaban sobre lo interesante que esto sería, bueno no todos.
-No lo sé Harry, me hace recordar el torneo de los tres magos-. La voz de Hermione sonaba muy preocupada
-Esperemos que no se repita-. Dijo Harry, Ron asintió
En la mesa de Ravenclow
-Participaré-. Dijo la morocha
-¿estás segura?-. Le preguntó Luna
-Totalmente, mi padrino me enseñó bien, les ganaré
-Buena suerte-. Exclamaron al mismo tiempo Isbell y Gefrina, a esas dos se les daba bien actuar como gemelas y confundían más por el gran parecido, ambas castañas de ojos verdes y tez blanca.
Lo difícil fue decírselo a Harry, pues él se preocupaba por que pudiera salir lastimada, ella tranquila le repitió lo que dijo McGonagall, que nadie correría riesgos. Pero se alegró cuando le dijo que quería que él la ayudara a practicar. Llegado el lunes Soet anotó su nombre en un papel y lo puso en una caja de cristal, al igual que sus amigos Azazel y James. Muchos otros se inscribían. Los de primero, segundo, tercero, cuarto y quinto se molestaban por no participar, esperaban hacerlo dentro de dos años que sería el período de tiempo en que se celebraría la competencia.
 
La ravenclow corría balanceándose de un lugar a otro cuando chocó con el cuerpo de alguien más, levantó la vista para encontrarse con un chico de ceño fruncido
– ¿Qué haces?, fíjate, lastimarás a alguien con tu torpeza –soltó
–Pero qué dices, tú chocaste conmigo –corrigió con un plan en mente
–No, tú lo hiciste –dijo el muy inocente
– ¿Eso crees?, pues fíjate que cuando yo choco con alguien es así –dijo mientras intencionalmente se lo pasó llevando al avanzar. Botándolo.
Corrió hasta que ya no escuchó los gritos del rubio. Se detuvo junto al puente donde el reflejo del sol en el suelo molestaba la vista. Remus Lupin estaba recostado contra una de las paredes pequeñas. La vio mientras sus ojos brillaban de gozo.
– Veo que heredaste el carácter de tu padre, todavía no puedo imaginar a quejicus cuidándote –la morocha bajó la cabeza y con sus manos tomó el borde de su avolantado vestido y lo levantó.
– También el encanto profesor, se lo aseguro –el profesor rio recordando viejos tiempos, luego suspiró y miro el horizonte por donde el sol se perdía
–Me recuerdas mucho a tu padre, no solo físicamente, el siempre andaba revoloteando como tú –Remus le contó una historia de cuando recién se conocieron los cuatro, de cómo los merodeadores se formaron.
Fue en 1970 cuando en el vagón, un joven Peter Petiwru estaba ansioso por su primer año en Hogwarts, cuando un niño llegó gritando emocionado por llegar y jugar unas cuantas bromas, con obviedad hablamos de Sirius, una versión más joven, luego llegó un niño más clamado, con un libro de adivinación en sus manos, al final un morocho llegó canturreando que sería el mejor mago en todo Hogwarts.
Amistaron al instante y desde entonces compartieron bromas, risas y juegos, hasta que unos maduraron más que otros.
–Por lo que escuché un compañero tuyo te estaba buscando –le dijo el profesor antes de que ella se marchara
Entró a la sala común y las chicas que estaban allí se le quedaron viendo raro y murmuraron señalándola, Soet no prestó atención e iba a subir las escaleras cuando le llamaron.
–Soet, podríamos hablar un momento –ahora entendía el porqué de las murmuraciones, él era el más guapo de toda la casa
–Claro – bajó la grada y caminaron a los jardines
–Tengo dificultades con adivinación y Gefrina me contó que eres buena, me preguntaba si me ayudas, no será mucho tiempo y…
–Bien te ayudaré Alex
–Gracias, me salvaste la vida
–No seas dramático, mira hoy lees el primer capítulo y el sábado después de regresar nos reunimos en el salón a practicar –el chico asintió feliz de que la chica aceptara ayudarlo, pero no por las razones que ella creía, él no era tan malo en adivinación.
 
La profesora McGonagall observaba a la pareja de estudiantes platicar animadamente, mientras le preocupaba que aquello sucediera sin que ellos estuvieran preparados. Las pociones y hechizos no funcionaban y no tenían más opciones.
El ministerio quería que la persona que enviaba las notas y los pensamientos saliera a la luz. Eso les daría una pista real que seguir. Por eso habían abierto la copa de Albus.
Ella ya había escuchado rumores sobre unos magos en el otro continente que hacían lo que muchos consideraban imposible. Pero aquello era mucho pedir. Ni siquiera era real.
–Lo resolveremos McGonagall, no te preocupes, ya hemos salido de este problema antes –le había dicho el ministro cuando días anteriores la visitó, después ella le recordó que lo habían destruido matando cada una de sus partes y ahora ya no se podía.
 
George estaba en un salón de clases vacío. Pensaba en Fred. No podía evitar recordarlo a cada momento. Por eso le regalaría el mapa de los merodeadores a Soet. Después de la guerra, él se había quedado con el mapa. Que ella siguiera los pasos de los maestros de las bromas, su tiempo se había terminado con la muerte de su hermano, al igual que su patronus. Ya no podía realizarlo.
Tomó el papel en sus manos y cerró la puerta con cuidado. Un capítulo en su vida se cerraba.
 
Alex Garland preparaba su bola de cristal pensando que el sábado la vería. Su plan fue un éxito. No por nada estaba en ravenclow, era un gran estratega. Jimmy llegó dando un portazo y se tiró brusco en la cama.
–No preguntes… cada día la detesto más, es insoportable… que si hago eso bien o no… ¿es que se cree perfecta? –rezongó contra la almohada
–Huy… ¿mal de amores?... –le preguntó sonriendo, sabiendo que esto molestaría más al chico
–Cállate… ya me enteré de la chica Grindelwood, no está mal, aunque es como muy griffindor…
Jimmy no comprendía que esa era la razón por la que a su amigo le gustaba ella.
 
Anne Cauffman comía golosinas en el gran comedor con una sonrisa pintada en el rostro, nadie la superaba molestando, nadie. No era presumida solo honesta. Y quien no quisiera muchos problemas no se metía con ella. Ya anteriormente demostró que podía ser vengativa si la situación lo requería y no permitiría que le sabotearan sus días en Hogwarts.
 
Isbell Rulock observaba a la distancia como en el último tiempo. No debía confesar su amor, no todavía. Qué pensaría él. Se hirió el brazo cuando se agachó entre los arbustos. El pasaba como siempre con su caminar despreocupado y esa mirada llena de tristeza, como si te invitara a un día soleado en el que puedes ser feliz eternamente.
 
Neville hacía los trabajos de pociones en la biblioteca con su novia. Luna apreciaba que él la acompañara a la mayoría de partes, no se sentía sola aunque le entristecía dejar a su padre en esa casa tan llena de narggles. La abuela de Neville también se quedaba en casa, sola con algunos elfos domésticos que le ayudaban en las tareas del hogar.
 
Hermione llevaba unos cuantos libros de lectura ligera a su habitación, prometió a ayudar a Harry con hechizos para apoyar a Soet, la competencia se acercaba y debían entrenar arduamente si querían ganar. Tomarían las tardes de las cuatro a las seis y reforzarían sus conocimientos, aunque ella ya había demostrado tener una destreza superior con la varita. En pociones que se le daba de la patada, Hermione creía que se debía a una rebeldía inconsciente hacia su difunto padrino. Y cada vez que intentaba ayudarla terminaban dándose una ducha para liberarse de las sustancias asquerosas que les caían encima.
 
Harry caminaba hacia el campo de quidich donde ya lo estaría esperando se hermana, comenzarían con los hechizos más sencillos hasta tornarlos más difíciles y agradecía a Hermione pues el día anterior se quedó hasta la madrugada preparando unos cuantos problemas a practicar. Vio un grupo de griffindor jugando entre ellos, sonriendo, libres de problemas. Se preguntaba el por qué el todavía no podía celebrar del todo, por qué su hermana no podía estar fuera de peligro. Le daba miedo que el resto del mundo mágico se enterara pues podían querer dañarla y de ninguna forma lo permitiría. Trabajaban horas todos los días en encontrar una solución. No habían tenido éxito y tenía esperanzas de que esa suerte cambiara.
Cuando entró al campo encontró a su hermana cantando a todo volumen con su escoba como micrófono
-En mis ojos tú ves igual que yo…. Y Dios no nos mira distinto… –se calló al verlo entrar, Harry sonrió al reconocer que todos en la familia a excepción de su madre, eran unos grandes desafinados
– ¿practicando para alejar dementores con la voz, Soet?
–Mira que gracioso despertaste hoy –sonrió ella.
Practicaron toda la mañana de aquel sábado y en la tarde fueron a Hosmedage a divertirse un poco.
–Entonces Simus agregó nervios de corazón de dragón y la poción explotó, fue increíble, mucho más grande que las demás – contó Dean Tomas haciendo reír al resto de los presentes.
–Pero si te dije que era ajenjo el que tenías que agregar –agregó Hermione
–Lo sé, pero cuando iba caminando con el ingrediente, este mágicamente se cambió y no lo noté –se justificó Simus
– ¿eso era lo que tan concentradamente hacías Soet? –preguntó Luna con su apariencia de no romper un plato
– ¿qué?... ¡No! –dijo a lo que los demás rieron incluyendo a Simus, ese chico le encantaba, no era como la mayoría, pues él no se enojaba por las bromitas que le hacía.
–Tendremos que buscarnos un par de buenos bromistas para hacerla pagar ¿no creen?
–Es mala idea pero inténtalo Harry, será divertido ver las consecuencias –más risa se unieron a las de Ginny. Al rato de haber llegado y tomado cervezas de mantequilla, regresaron a Hogwarts, en la primera carreta iban Dean Tomas, Simus, Luna, Neville y las hermanas Patíl, en la segunda: Harry, Ginny, Hermione, Ron, Soet y Lory.
Soet llegó a su cuarto y se alisó el cabello pues en la entrada de Hogwarts se les había dado de molestar y terminó estampada en el suelo debajo de Lory, Harry y Simus. Se terminó de preparar y se dirigió a la biblioteca, donde un Alex ya la esperaba con un libro y una bola de cristal.
–Pensaba que me dejarías plantado
–Lo siento, se me hizo tarde. ¿Leíste el capítulo?
–Sí, y qué tal todo
–Bastante bien, si vez en la página cinco aparece un repaso de los años anteriores, pero como no tenemos esos materiales comenzaremos en la diez. Debes saber cómo colocar las manos… –Así continuaron hasta las once de la noche, practicando la adivinación, Alex hizo macro esfuerzos por conversar otros temas para llamar su atención, pero Soet siempre le hablaba de la clase pues ella pensaba que era porque él temía que no le salieran bien las predicciones.
 
Primero de Febrero.
El ministro de magia estaba sentado al lado de Hagrid en la mesa del gran comedor. La directora parada en el estrado viendo a sus alumnos tratando de calmarlos, cuando lo logró
–Como es ya sabido, hoy anunciamos los participantes del campeonato–los murmullos se escucharon y a la directora no le quedó más remedio que dar la orden para que los elfos sirvieran la comida. Para al finalizarla continuar hablando.
 
–No será tan difícil…
 
 
 
Capítulo 13
 
–Espero que entres Su –le gritó Azazel desde la mesa de al lado.
Soet negó con la cabeza y Draco al lado se sorprendió pues no sabía que ella se anotó. Pensó que sería muy buena pues Snape le enseñó.
–Ahora todos guarden silencio, vamos a conocer los nombres de los participantes –en el gran comedor se formó un silencio sepulcral.
La profesora McGonagall hizo entrar una planta enorme, que tenía boca y colmillos afilados, explicó que estaba hechizada para rasgar todos los papeles a excepción de dos, que serían los participantes y que se haría una vez por casa.
La planta se agachó en la caja de cristal de hufflepuf y movió y rompió los papeles
–Por la casa fundada por Helga Hufflepuf, Romilla Conreen y… Zuria Badal –los aplausos de la mesa fueron más fuertes que en las demás, como casi ocurrió en todos los casos
La planta volvió a lo suyo en otra caja de cristal
–Por la casa de Rowina Ravenclow Hilary Groe y… Soet Grindelwood –la muchacha vio como sus amigos en todas las casas le aplaudían mucho, se levantó para ir a colocarse con los demás competidores al estrado que estaba junto a McGonagall
–Por la casa de Salazar Slytherin Azazel Becker y… James Orson –Se levantaron chocando las manos y felicitándose, para luego ir a abrazar a Soet
-Por la casa de Godric Griffindor Anne Cauffman y… Wilis Trubool –Los aplausos volvieron y después de unas cuantas instrucciones por parte de la directora para tener una competencia sana, volvieron a las salas comunes.
Hermione esperó a Soet en la entrada del comedor y cuando esta salió la arrastró a la sala común de griffindor
–No es una fecha importante ni nada pero, la vi en una tienda y pensé que te gustaría… cierra los ojos –la morocha los cerró para luego sentir una patitas arañándole los brazos.
–Es preciosa Hermione, gracias –dijo abrazándola –Se llamará… Susana, no Azazel va a molestarme más, Rory, peor así se llama la tía de Richard… cómo te pongo gatita traviesa… sabes Hermione sus orejas me recuerdan a esas conchas de mar –le dijo levantando la cabeza para ver a una Hermione riéndose al verla tan concentrada en el nombre y dejó de reír.
– ¿le pondrás concha?
–No, no me gusta… qué tal si le pongo Coral
–Sí, es muy bonito
–Pues Coral vámonos a buscar comida para ti –se despidió de Hermione y pasó por la cocina donde le pidió comida a los elfos, que quedaron encantados con la gata.
Las siguientes semanas no fueron tan malas, claro sin contar las clases. Los profesores tanto como el ministerio querían que se formara un lazo más sólido en las cuatro casas, así que cada año en Hogwarts había sido dividido en cuatro partes, y cada una de esas partes estaba unido a una parte de las otras casas. Y era para todas las clases. En total que ahora recibía clases con griffindor, hufflepuf y Slytherin al mismo tiempo todos los días. 
Y eso le hubiera alegrado de no ser por la presencia de Draco, pues sus amigos estaban ahí, Dean, Simus, Anne, Lory, las Patil, Abigail, Larissa, Timoty, Isbell, Gefrina, Alex, Richard, Azazel y James, entre otros.
Un día mientras hacían una poción se pusieron a discutir por un caldero que decían era suyo, cuando el profesor Horace Slughorn los regañó por interrumpir su clase, descubrieron que el caldero era de Zuria. Entonces el profesor les prestó un caldero para que trabajaran diciéndoles que de allí en adelante trabajarían juntos.
Soet se cambió a la mesa de Draco. Y le provocaron muchos dolores de cabeza al profesor.
–Soet ya te dije que no toques nada, eres peor que Simus
–Y yo ya te dije que quiero aprender y se aprende haciendo, no viendo –en total que volvieron a llenar el aula de una cosa viscosa y amarilla, por lo que los demás le agradecieron pues la directora les dio el resto de la tarde libre para que se asearan bien.
 
Soet caminó hacia el bosque prohibido tratando de encontrar un poco de calma pues Azazel estaba insoportable, seguro que alguien lo ponía en su lugar, pero no ella. Ya que ella también estaba un poco insoportable gracias a las cuatro horas que Hermione la había tenido practicando y lo peor de todo es que hasta su propio hermano la apoyaba.
A medida que avanzaba escuchaba más unos gritos y quejidos que venían de la parte cercana al lago. Y como la curiosidad mató al gato, Soet fue hacia allí, quería descubrir que sucedía en ese lugar.
 
Draco recibió una nota en su habitación. Su padre le escribía diciéndole que se había enterado de que no seguía la línea del señor tenebroso y que estaba muy decepcionado de él. El señor tenebroso volvería.
No quería que su padre siguiera de ese lado, pues lo único que lograría serían más años en Askaban. Y estaba más furioso al saber que ese tipo de cosas se infiltraran en un lugar con tanta seguridad. Cómo se atrevía a decirle que estaba decepcionado, cuando el que debería estarlo. Su padre nunca tuvo un lado definido, buscaba sus intereses a costa de quien fuera, por lo menos él ahora estaba claro a quién sería leal, aunque la hermana le fastidiara la existencia.
Salió a buscar aire y a su lechuza que hace una semana no daba señales de vida. Se internó en el bosque y descubrió que golpeando árboles con su varita, se sentía mejor. Golpeó y golpeó hasta que unos brazos lo rodearon con delicadeza, se dio vuelta para encontrarse con Soet, no tuvo tiempo para pensar cuando volvió a abrazarlo, por un momento se sintió tan débil que se le aflojaron las rodillas y cayó al suelo. Soet se sentó junto a un tronco y lo acercó, Draco colocó su cabeza sobre su pecho y lo calmó escuchar el latido de su corazón.
Estaba tan cómodo y relajado cuando se durmió sin poder impedirlo. Soet comenzó a hablarle y cuando no le respondió, se fijó que dormía. Parecía un ángel de esa manera, sin la arrogancia que lo caracterizaba, sin insultos y sin su enorme ego. Y a Soet le pareció tierno, tanto que no le despertó, ni le movió, solo se arrastró un poco para jalar la capa de Draco que yacía en el suelo, los arropó porque el aire comenzaba a helarse.
Para la hora de la cena, ella creyó que se despertaría cuando se movió un poco, pero solo fue para rodearle la cintura con sus fuertes brazos y acercarla más a él. Un rato después comenzó a sentir sueño y se durmió. Draco despertó a eso de las tres de la mañana sintiendo frio, vio a la morocha que también temblaba. Soltó con cuidado los brazos de ella y la colocó entre sus piernas para luego volver a cubrirlos con la capa, Soet encogió sus piernas y se abrazó al cuerpo del chico que volvió a dormirse viendo a la morocha en calma.
Se despertaron lentamente, Soet sintió una cosa extraña en el lado derecho de su cadera e inmediatamente se levantó para ver que Draco lucía incómodo, al menos no era la única. Caminaron en silencio hasta la entrada del castillo
–Gracias –dijo Draco antes de marcharse a su sala común sin darle tiempo a Soet para contestarle
 
– ¡Estas locas!, desapareces sin decir nada y esperas que no te preguntemos donde estuviste –dijo Harry, mientras Ginny y Hermione intentaban calmarlo
– ¿Y qué importa ya?, de todas formas estoy bien –contradijo Soet
–Calmémonos, ella ya está aquí Harry, pero tú Soet dinos, al menos eso merecemos saber, nos tuviste despiertos toda la noche – dijo Hermione
Soet sintió pena por su hermano y amigos así que decidió que no pasaba nada si les decía la verdad –Me quedé con Draco en el bosque –pero nada más decir aquello Harry se dirigió a la salida –vez Harry, por eso no quería decírtelo
–Te quedaste con un chico en el bosque Soet, esperas que crea que no pasó nada entre ustedes
–Si así hubiera sido Harry, no sería tu asunto –y al ver que nuevamente caminaba, añadió –estaba mal, solo quería ayudarle, estaba tan cansado que apenas llegué se durmió y me dio pena despertarle, así que le acompañé –Harry solo asintió ya clamado y salió, por más que fuera con buenas intenciones, no permitiría que el Slytherin la siguiera exponiendo.
En el gran comedor ya estaban algunos alumnos esperando el desayuno y entre ellos Draco.
–No me gusta que Soet se haya quedado contigo, sabes que es peligroso exponerla, no vuelvas a hacerlo entendiste
–No fue algo que yo quisiera, además estaba conmigo, no hubiera permitido que nada le pasara
–Estas advertido –agregó sin importarle lo que el chico había dicho, para luego marcharse a su mesa donde ya llegaban sus amigos, rato después llegó su hermana ya cambiada.
Comió no sin recibir unas cuantas miradas de reproche, ya sabía que tenía que disculparse de nuevo. No se les olvidaría tan fácil, ahora la pregunta que le quedaba era cómo se habían enterado.
–Isbell, Gen, seguras que no dijeron nada
–Nada Soet, es más nosotras ni enteradas cuando tu hermano ya estaba en la habitación buscándote
–Y ustedes dónde estaban tan tarde
–Te lo contaremos luego –dijeron levantándose de la mesa para ir a clases, dejándola con un desayuno a medio comer
– ¿Soet podríamos estudiar hoy en la tarde? – le preguntó Alex de camino a defensa de las artes oscuras, de la cual, hoy era su primera clase en todo el año, pues hasta esa semana pudieron contratar maestro.
–Claro
 
–Buenos días, soy Zachary Hendrix, su nuevo maestro de Defensa contra las artes oscuras –la mayoría por no decir todas las brujas se quedaron con la boca abierta, no solo era muy joven, sino también muy guapo. Su cabello castaño y esos ojazos ámbar combinaban con su tono claro de piel, alto y sobre su camiseta se podía apreciar su buen físico lo que hacía preguntarse si quitándole el chaleco se vería mejor. –Veo que le daré clases a unos increíbles alumnos, he escuchado de muchos de ustedes, así que imagino que tendrán muchos conocimientos… -continuó hablando el nuevo maestro, mientras algunos hechiceros celaban la mirada de sus compañeras.
–Pero antes de comenzar, quisiera que se presentaran, ¿quién comienza? –Una multitud de chicas levantaron la mano a excepción de una, a la que el profesor preguntó el nombre
–Isbell Rulock
–Muy bien, que continúe tu fila –y así uno a uno fueron presentándose, cuando llegó el turno de Soet, el profesor levantó una ceja ante la mención de su nombre. –Primero vamos a realizar un duelo, quiero medir sus habilidades, Grindelwood, tú serás mi pareja –la morocha se levantó
–Comenzaremos con hechizos sencillos, si te lastimo o quieres retirarte grita – le advirtió antes de que contara hasta tres y lanzara su primer hechizo que fue fácilmente detenido por la chica, como los siguientes cinco hechizos del maestro, a este le extrañaba que ella no atacara, después de seis, Soet lanzó una serie de diez o más hechizos seguidos que tomaron por sorpresa al profesor y entonces comenzó lo bueno, se debatían, como quien lucha por su vida, hasta que finalmente Hendrix lanzó un desmayo que no previno la morocha y la mandó a la enfermería. Alex la llevó en brazos mientras el profesor se disculpaba con los alumnos, en especial con Harry quien parecía que quería arrojarlo por la torre de astronomía.
–Qué le pasó –preguntó la enfermera al verlos entrar
–Le han lanzado un desmayo y se golpeó la cabeza
–Dame espacio le daré unas cuantas pociones y en un momento estará mejor –el chico se apartó para dejarla trabajar, estaba muy preocupado por la chica que en un futuro esperaba fuera su novia. La enfermera los dejó solos luego de darle muchas pociones, Harry y sus amigos llegaron unos instantes después.
– ¿cómo está?
–Mejor la enfermera dijo que pronto despertaría
–Si quieres nosotros nos quedamos con ella, si quieres irte
–Me gustaría quedarme, pero gracias –las chicas sospecharon de inmediato
–Cómo está la chica –preguntó el profesor Hendrix entrando en la enfermería
–Pronto despertará –dijo Harry repitiendo las palabras de Alex
–La profesora McGonagall me ha pedido que les avise que deben volver a sus clases
A regañadientes los chicos se fueron a sus clases, quedando solo el maestro con ella. Tocó con suavidad la mejilla de la chica, continuó con el mentón y terminó con los labios, los acarició lentamente para luego robarle un beso. Sonrió y salió hacia su próxima clase.

 








Bueno hasta el próximo año...
korediaz
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Mensaje por fernanda potter el Mar 30 Dic 2014, 11:40 am

hola!!! nueva lectora :3 te tengo que decir que me encanto la novela!!!! siguela pronto  Peter Pan Draco Malfoy y tu - Página 4 1676952631
fernanda potter
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Mensaje por ele tomlinson el Sáb 03 Ene 2015, 10:51 pm

Hiiiiii te pido que la sigas siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii amo tu novela pleasssssssssssssssss siguela siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
ele tomlinson
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Mensaje por korediaz el Sáb 10 Ene 2015, 1:35 pm

@fernanda potter escribió:hola!!! nueva lectora :3 te tengo que decir que me encanto la novela!!!! siguela pronto  Peter Pan Draco Malfoy y tu - Página 4 1676952631
Tan pronto como pueda...
besos
korediaz
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Mensaje por korediaz el Sáb 10 Ene 2015, 1:36 pm

@ele tomlinson escribió:Hiiiiii te pido que la sigas siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii amo tu novela pleasssssssssssssssss siguela siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
te cuento que ya tengo el fin... y es terrorífico...
naa mentira... pero si que tengo el fin ya, así que pronto pienso seguir subiendo
korediaz
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Mensaje por korediaz el Mar 27 Ene 2015, 2:48 pm

 Después de unas largas y relajantes vacaciones...  por fin vuelvo con otro capitulo y advierto que de ahora en adelante los capítulos serán comprados, es decir, comenten mucho y voy a dejar de sentirme mezquina.
Capítulo 14
Soet soñó con su amigo Ian, como le extrañaba y ahora más porque casi no se veía con George. Ian la miraba con asco
–Morirás Soet, ese siempre fue tu destino, morirás. Él te quiere para él, pero no serás suya –Sus manos estaban atadas y no pudo evitar que la besara, luego de que fuera transportada al limbo, a un lugar oscuro donde se escuchaba a un chico llamarla por su nombre y luego otra voz se sumaba llamándola, pero esta voz le era conocida.
–Tranquila Su, ya pasó solo fue un sueño –le hablaba su amigo Azazel mientras la abrazaba y pasaba sus manos por la espalda –me preocupaste creí que ya no tendría mi peluche favorito…
–Y dejar que no tengas a alguien que te moleste. No, ni hablar
– ¿qué soñabas?
–Nada importante, no te preocupes, y ¿qué hora es?, tengo hambre
–Suerte que es la hora de la cena, vamos –ambos se encaminaron al gran comedor donde ya todos estaban cenando, por alguna extraña razón la mirada de Soet fue directa al nuevo profesor que le dedicó una cálida sonrisa que la chica correspondió. Nadie en todo Hogwarts conocía las intenciones de aquel maestro. Ni siquiera él mismo.
 
–… entonces no podré ayudarte a ti, espero que lo entiendas jovencita –decía el profesor Filius Flitwick al tiempo que era interrumpido por la otra concursante
–Seguro que encuentras a alguien más, lo siento mucho –dijo Hilary mientras le daba una sonrisa más falsa que la mismísima falsedad
–No tenga cuidado, seguro que encuentro –y se retiró. No conocía a Hilary, pero si así era siempre, segurito que le caía mal. Ella le había dicho primero al jefe de su casa y de repente llegaba con ojitos de cachorro atropellado, solo por quitarle al profesor. El asunto era que tenían que buscar a un maestro (preferiblemente el de su casa que los respaldara en la competencia) y podía respaldar a los dos de su casa pero como Hilary no quería porque según ella le hacía falta mucha práctica. Ahora no tenía respaldo. Le preguntaría al profesor Lupin, seguro él la ayudaba.
Tendría que esperar hasta que pasara la etapa de la luna, ya que faltaba un día para luna llena. Pero su espera valdría la pena.
–Entonces todavía no tienes quien te respalde Soet, te dije que al solo salir lo buscaras
–Es cierto Hermione pero tenía hambre, aparte McGonagall dijo que podían respaldar a dos, es solo porque esa no quiere
–Tranquila Soet, seguro que encuentras –La cena transcurrió con absoluta normalidad y cuando ya se dirigía a su sala común, encontró al profesor Zachary en un pasillo
–Escuché que no tienes quién te respalde, sabes que si quieres yo puedo hacerlo
–Gracias profesor, me gustaría mucho
– ¿Y con las practicas cuándo te gustaría empezar?
–Con Hermione y Harry he estado practicando y no me parecería bien cambiarlo, ¿pueden estar ellos presentes?
– Pero ¿ellos no son de Griffindor?
–Sí, pero ellos me han ayudado mucho –después de escuchar todas sus razones aceptó que su hermano y Hermione pudieran acompañarlos, ya que sin su ayuda, no se habría animado a inscribirse.
Rondó la biblioteca y como no encontró en que entretenerse se dirigió a la sala común de Slytherin, no sabía la contraseña, pero como toda una ravenclow se las arreglaría, seguro no sería tan difícil. Y no lo fue. Pero no porque ella la encontrara, sino que unos slytherins estaban entrando, entonces se coló y pasó desapercibida.
La habitación con el nombre de sus amigos estaba cerca, entró y luego tocó. Los chicos levantaron la vista y de inmediato se le tiraron encima a abrazarla.
– Y yo pedí primero al profesor Slughorn pero ya conoces a Azazel, salió corriendo a buscarlo
–Sí, siempre tan infantil y mal educado
– ¡Oye! –se escuchó el grito de Azazel desde el baño
– ¿qué?, sabes que es cierto, y a quien buscarás James
–Bueno ya que a ti no te ayudará Lupin, lo buscaré a él, siempre me han gustado mucho sus clases de transformaciones –siguieron hablando hasta que el tercer miembro de esa habitación.
–Si quieren parlotear con su amiguita háganlo fuera de aquí –Soet salió porque no quería enojarse en ese momento.
 
En una vieja mansión un hombre de aspecto de loco daba sus reportes a la ahora dueña del lugar.
–No tengo reportes desde dentro, han reforzado su seguridad y sería peligroso buscar un informante, ahora que los de antes se echaron para atrás.
–No me importa lo que tengas que hacer, debemos conocer sus movimientos a como dé lugar –el hombre se marchó empuñando sus manos.
 
En Hogwarts los siguientes días fueron agotadores, los chicos no quisieron entrenar con ella ya que Hermione no se concentraba con él cerca y a Ron le molestaba mucho y logró convencer a Harry de que era mejor no entrometerse. Cosa que Hendrix había aprovechado entrenando más de la cuenta y hasta altas horas de la noche.
Una de esas noches cuando volvía…
–Oye Soet, me preguntaba si mañana podemos almorzar juntos
– ¿de qué hablas? Siempre almorzamos en la misma mesa, juntos –preguntó con las manos masajeando su cuello
–Mañana es sábado, vamos a Hosmedage
–Tienes razón, claro, te espero y nos vamos juntos
–Que descanses –dijo marchándose a la biblioteca
Soet caminó hacia la sala común y nada más entrar en su cuarto se aventó a la cama y durmió hasta el siguiente día.
 
Zachary Hendrix buscaba entre los libros de la sección prohibida, sabía a ciencia cierta que el hechizo que utilizaron para atarla al señor oscuro estaba escondido entre esos estantes y mientras él pudiera encontrarlo, lucharía hasta el final para rescatarla, ella no debía llamarlo y a cómo iban las cosas eso no tardaría en pasar.
Ese chico, el ravenclow siempre la estaba rondando, estudiándola y asechándola, lo que le había imposibilitado desde un principio acercarse a ella. Ya era suficiente con quitarle a uno, pero parecía que tenía que quitárselo al otro también.
En todas sus noches en Hogwarts había bajado hasta allí para buscar respuestas, en cada libro, en cada párrafo y letra por letra, no descansaría.
 
Isbell y Gefrina estaban en una esquina evitando ser vistas, Hilary volvía a hablar con ese chico de Slytherin que le hablaba de hechizos imperdonables y otros de tortura, ya llevaba desde antes del anuncio de la competencia haciendo eso.
 Quizá por aquella razón eran amigas. Desde que escucharon una conversación extraña decidieron seguirla un poco, solo para estar alerta por su amiga, si Hilary usaba esa clase de hechizos en la competencia, habría problemas.
 
La profesora McGonagall esperaba en su escritorio a que su invitado le explicara a que debía su presencia.
–Quiero que me diga la verdad, ¿abrieron la competencia para ver si pueden conseguir que Voldemort se presente como en la última ocasión?
–Son los planes del ministerio Harry, traté de convencerlos, pero están cansados de investigar tanto, creen que todo es falso, quieren retirar las investigaciones y no podía permitirlo –la profesora le miró con esperando a que él dijera algo.
–Entiendo profesora, me gustaría que me mantuviera al tanto, a nadie le interesa más este asunto que a mí… y es cierto, esto se está alagando más de lo que podemos soportar –Harry se marchó rogando que todo se solucionara de la mejor manera.
 
– ¡Sabía que esta competencia me daba mala espina!, debes decírselo Harry, vistes como se puso con lo de ser tu hermana, ahora es serio –recomendó Hermione al escuchar a su amigo
–Tiene razón, esto es problema suyo tanto como tuyo o nuestro, no podemos seguir dejándola fuera – apoyó Ron
–Tendrá que ser después de la primera prueba, no quiero que se desconcentre por esto y le pase algo malo –murmuró
–Estará bien, la has visto con la varita, es increíble
Hermione no sabía con exactitud si sus palabras de verdad eran escuchadas por el morocho, pero no podía hacer más, con el trabajo en las investigaciones estaban atascados y no lograban llegar a nada concreto.
Al siguiente día Alex revivió la misma escena de cada vez que salía con ella. Le parecía que en algún momento cambiaron de papel pues él le lanzaba indirectas y ella no las comprendía. No podía seguir así, tendría que soltárselo esperando que no tuviera un efecto negativo sobre ella.
 
Diez y seis de Marzo
 
En el gran comedor los murmullos no se detenían y la profesora McGonagall estaba empezando a molestarse.
–Guarden silencio, hoy nos acompañan del ministerio de magia, el ministro Julius Cornelius y el secretario Percy Wesley, como ya es sabido, hoy a las diez de la mañana se celebrará la primera prueba de la competencia de Albus Dombuldore y no está de más recordarles que no se permitirán insultos o agresiones entre el público y a los competidores mucha suerte, a comer –los platillos fueron servidos y comenzaron a comer.
 
Harry Potter, el que venció al mal. Nunca en su vida sintió tanto pánico como hoy, su hermana podría salir lastimada o muerta como Cedric hace cuatro años. En que había estado pensando cuando no la convenció de que no participara. Si algo le pasaba volvería a estar solo y esta vez nadie vendría diciéndole que es su familia. Nadie. Ahora solo le quedaba contar con las habilidades que ella poseía y con el entrenamiento que él y Hermione, bueno y el profesor, le habían proporcionado.
 
Hermione sentado al lado de su mejor amigo, lo observaba, sabía de antemano que esto sucedería. Él se preocupaba mucho por ella y ahora más aun con eso de que querían que lord Voldemort apareciera. Y le parecía ilógico que hicieran eso pues, no podían estar menos preparados para enfrentarlo, antes de alguna forma y bajo la presión se habían preparado para luchar y ahora ni siquiera la muchacha que lo traería estaba enterada.
 
A Ron le molestaba que su hermano estuviera allí, él siempre le contaba a su mamá todo lo que los demás hacían, ya le bastaba que George estuviera allí, pero él era diferente el no presumía todos sus logros, que premio anual, que prefecto, que sus notas, en fin, Percy quería que sus demás hermanos fueran perfectos como él. Ahora tendría que andar con los pies bien juntos, ósea con una buena conducta para que su madre no volviera a mandarle vociferadores.
 
Ginny tomaba la mano de su novio para brindarle el apoyo que sabía que necesitaba, desde que llegaron al comedor se puso así, todo nervioso y preocupado. Y ella no había podido dormir en toda la noche pensando en cómo reaccionaría Soet cuando le dijeran todo. No recordaba haberla visto reaccionar de la misma manera nunca. Temía por lo que venía en camino.
 
Isbell miraba disimuladamente su alrededor (y con disimulada me refiero a que cualquiera se daba cuenta), observaba en específico a alguien de mirada triste y lentos movimientos. Se preguntaba por qué nunca la miraba, ella no era fea o tonta. Pero parecía que para él la vida se había detenido en algún momento y le comprendía. Seguro que él sintió el peso de su mirada porque levantó el rostro y la miró a los ojos para luego volverse hacia el plato.
 
Gefrina compadecía a su amiga, un amor tan grande como el suyo, no era justo que no fuera correspondido. Y por otra parte estaba su otra amiga a punto de competir junto a la loca de los hechizos prohibidos, debía recordar decirle que tuviera cuidado.
 
Alex miraba preocupado como su chica comía riéndose y contando chistes. No quería que le pasara nada. Volteó hacia la mesa de profesores y descubrió al nuevo profesor mirándolo de forma extraña y luego vio a Soet para regresarle la vista. Ese profesor le llamaba mucho la atención pues casi siempre la estaba viendo.
Soet se reía del chiste de uno de segundo año cuando sus amigas la invitaron a salir.
–Recuerdas que nos preguntaste dónde estábamos tan tarde ese día que desapareciste –la morocha sintió
–Bueno descubrimos que Hilary está aprendiendo a usar hechizos imperdonables a espaldas de los maestros
– ¿qué? –soltó la chica
–Queremos que tengas cuidado y pongas un hechizo de protección sobre ti
–Gracias – las abrazó para luego ir a despedirse de su hermano y amigos antes de competir.
 

En otra parte del comedor   –Suerte Soet…
korediaz
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Mensaje por ele tomlinson el Miér 28 Ene 2015, 4:42 pm

Hiiiioooik como estas?????? Amo tu novela sabes ame el cap amo absolutamente cada palabra de tu novela enserio por eso te pido que la sigas siiiiii
ele tomlinson
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Mensaje por korediaz el Miér 11 Feb 2015, 6:03 pm

Hola que tal gente... nuevo cappppp... me gustaría que me comentaran como les parece que va la historia y si les gustara que algo mas sucediera, en fin sugerencias o algo así... y sin más:


Capítulo 15


–La primera prueba consistirá en encontrar la bandera de su casa, solo hay una bandera por cada una, lo que nos permitirá asignar los lugares al final. Pero todos deben superar el reto de salir del castillo –ante la mención del castillo todos, incluidos los participantes se  quedaron pensando a que se refería, cuando un enorme castillo comenzó a surgir dentro del campo de quidich donde se celebraría. –dentro encontrarán muchas trampas, tengan cuidado y si quieren retirarse tele-transpórtense, en las paredes aparecerá la bandera que ya hayan capturado, cuando eso suceda el otro busque la salida, dicho esto, esperamos el disparo de nuestro cañón para que los participantes entren.
El profesor Lupin accionó el cañón y los participantes corrieron a la entrada que ya se abría, para casi en seguida cerrarse, por lo que los últimos tuvieron que lanzarse a él.
 
–Gracias a la tecnología de nuestros hermanos muggles podremos ver lo que sucede dentro a través de las pantallas –agregó el ministro, ocho pantallas aparecieron a cada lado del campo que ahora era de forma cuadrada –en años anteriores teníamos que esperar para saber, este año podremos conocer que sucede dentro.
 
Romilla Conreen corría veloz por un pasillo iluminado por tres velas. No debía haberse separado de su compañera, pero con todas sus fuerzas deseaba ganar ese reto. Desde que se conocieron años atrás fueron amigas y lucharon lado a lado contra los mortífagos. Y lo seguían siendo, solo que ya estaba un poco cansada de que ella siempre llevara más ventaja solo por ser rubia y atractiva. Solía ver muy a menudo cuánto le obedecían los demás con unos simples parpadeos.
Rodeó una esquina y las luces se apagaron, pronunció un lumus y continuó despacio. Del fondo unos duendecillos salieron y la picoteaban. Corrió lanzando patadas y manotazos. Del susto no recordaba el hechizo necesario.
 
Zuria Badal mantenía el equilibrio, si movía aunque sea una ceja caería al vacío. ¿Cómo había llegado allí?, pues al inicio corrió para poder escalar el puente y ya con el impulso no quiso detenerse, vio unas cuantas figuras de Helga y creyó encontrar el camino, pero a mediados de un corredor, el piso comenzó a caerse a su alrededor, quedando el único pedazo bajo sus pies. Rebuscaba en su mente algo que la ayudara. Dónde estaba su amiga cuando la necesitaba.
Siempre fue tan competitiva que terminaba olvidándose del paradero de su amiga. Y como sus padres la formaron para ganar todo cuanto pudiera ganar, pues ya le era costumbre competir hasta con ella, y era incorrecto.
 
Wilis Trubool exploraba la zona no iluminada, presentía que allí encontraría la bandera. Debía demostrar que los leones eran mejores que los de cualquier casa. Debía demostrar su valor y no dejarse intimidar por las sombras que se movían cerca suyo, sombras que no le pertenecían. Revisó aquel sótano lugar por lugar, pero solo encontraba esas horribles armaduras.
Una sombra se reflejó en frente y el volteó para encontrarse con un grupo de esas cosas horribles, embrujadas y lo peor, con varita. Le lanzaron hechizo tras hechizo, usó algunos como reducto, desmayo, entre otros y descubrió accidentalmente que solo se podían derrotar con un imóvilos.
Salió de esa sala encontrándose con muchas más armaduras encantadas.
 
Anne Cauffman volaba con una escoba que encontró al tropezar con ella, en una sala donde solo había mesas de té y pinturas que no podían moverse. Llegó a una zona oscura donde tuvo que encender su varita, era una torre con nada dentro. En sus orillas se veían cientos de puertas, debía explorarlas todas, alguna le llevaría a la bandera. Bajó de su escoba y comenzó a revisar el primer piso.
En la tercera encontró un nido de arañas gigantes.
 
En las graderías reinaba un silencio embrujante, y eso fue porque la profesora McGonagall hechizó grupo por grupo para que solo entre ellos se escucharan, por primera vez en Hogwarts podían verlo y los del ministerio no querían perderse detalle de lo que sucediera.
Arthur Wesley estaba sentado junto a su hijo Percy quien desde que la guerra mágica se desató, volvió a ser el hijo bondadoso y respetuoso que él había crecido. Miraba sin pestañear la pantalla de una muchacha de la cual se alegraban de su existencia pero al mismo tiempo se preocupaban. Se sobresaltó cuando estuvo en peligro, y se levantó para irse al área de sus demás hijos.
– ¿Han visto algo sospechoso?
–Nada señor Wesley –contestó Hermione
–Más vale, los aurores aplicaron nuevos hechizos que ayudarán en caso de peligro –los chicos asintieron y devolvieron su vista a las pantallas, la señora Wesley miró con preocupación a su esposo y este la tomó de la mano para llevarla a un lugar donde hablar solos.
 
– ¿Y sabe quién colocó las banderas?... ¿señor Wesley? –Harry se levantó en su busca, cosa que se vio interrumpida cuando Luna entró con Neville y le informó que los había visto marcharse con intensión de estar solos.
– ¿Alguien vio a Draco?, ultimadamente como que se desaparece mucho –dijo Ron
– ¿Crees que tenga que ver con lo que sucede? –replicó Luna
–Bueno nunca fue bueno, hasta hoy, dirían que demasiado sospechoso
–Cuando la íbamos a encontrar lo vi a través de él, esperemos que si trata de hacer algo, lo veremos –añadió un Harry que a pesar de saber que toda una vida fue su archienemigo, quería creer que había cambiado.
–Ojala tengas razón –insistió Ron
 
– ¿A quién apoya usted? –preguntó un niño de primer año
–A Soet por supuesto, la entrené yo mismo –el profesor Zachary Hendrix aplaudía mucho y gritaba porras de vez en cuando. Alex quien veía de lejos no podía dejar pasar el hecho de que hiciera tanto alboroto, cuando los demás profesores, a excepción de Lupin, no lo hacían.
 
James Orson entró despacio, sopesando cualquier trampa, su varita en alto y su visión de trecientos sesenta grados. Cualquiera que lo viera lo confundiría con un ravenclow. Llegó a una sala en la habían miles de espejos. Muchos de los cuales disparaban espinas de sauce boxeador y según la velocidad así era la herida.
Repelió unas y continuó corriendo, pero entre más andaba, más se perdía, parecía un laberinto. Una le dio en el costado del hombro y lo aventó a dos metros de allí. Le dolió horrores pero continuó arrastrándose, cuando salió del salón corrió a toda velocidad.
 
Azazel Becker caminaba viendo el lugar y a uno que otro participante en aprietos. Sabía que tenía ganada la bandera, solo era cuestión de que la encontrara. Se detuvo antes de cruzar una esquina pues oyó el grito de una chica que después pasó corriendo con un montón de duendecillos persiguiéndola. Continuaba preguntándose por que los demás tenían retos y él no. Ya había estado cerca de armaduras hechizadas y ninguna pareció hacerle caso. Entró a una habitación con artilugios de todo tipo. Y cogió un collar, del cual su diseño le recordaba a una persona.
Sí, se lo daría, aunque ella no sabría que fue él.
 
Hilary Groe avanzaba sigilosa mientras veía a ambos lados y realizaba hechizos de protección para no salir dañada. Recordaba al pie de la letra cada uno de los que practicó. Y los de sus otras fuentes. Su misión era sencilla, debía hacerlo. Le molestaba mucho tener que esperar a que su líder diera la orden. Midió cada centímetro que pisaría y sopesó cada posibilidad. No tenía oportunidad de equivocarse.
Encontró un símbolo de la dama de gris, intuyó que aquel era el camino y lo siguió. Tuvo que encender su varita y avanzar más despacio, el piso amenazaba con derrumbarse si se movía rápido o en los ladrillos incorrectos. Descubrió que los correctos resplandecían en azul si los reflejaba al sol que se colaba por la izquierda.
Llegó a la esquina y se sujetó al muro cuando perdió el equilibrio. El techo comenzó a derrumbarse.
 
Soet Potter o Grindelwood como la conocían, saltó para que el tronco que daba vueltas evitara golpearla. Saltó a las cuchillas afiladas y se aferró al tronco y fue pasando a los demás utilizando el estilo tarzán de la selva, cuando recordó que sabía un hechizo que podía detenerlas, lo usó y caminó hasta una habitación, miró maravillada el espejo, sabía cuál era, su hermano se lo había contado. El espejo de oesed. Se acercó a él y se sorprendió al ver a quién reflejaba.
Rogó por ver a sus padres, el espejo se lo concedió y vio como ellos le abrazaban. Repitió el procedimiento para ver a su padrino, un Snape sonriente le saludaba. También vio la imagen de él acunándola de niña, yéndole a comprar sus regalos de navidad y recogiéndola cada inicio de las vacaciones.
La figura comenzó a deformarse hasta que del espejo salieron tres figuras parecidas a los dementores, solo que estos no traían capa. Corrió y al salir de la puerta, la cerró con un hechizo, siguió avanzando para después de cruzar la esquina  escuchó como la botaban.
 
– ¡Viste eso! – gritó Hermione cuando la figura de un muchacho mejor conocido como Tom Riddle apareció en espejo de oesed, los demás al no saber quién era, no les importó.
– ¿Cómo apareció allí?, ni siquiera le hemos dicho como era, lo detestaba desde cuando se enteró de la guerra mágica por Snape –se alarmó Harry
– ¡Qué haremos! –exclamó Neville y Draco quien como siempre llegaba a tiempo de escuchar
–Al menos el ministerio tuvo razón en eso –dijo Ginny –Esperemos que también tengan razón en lo demás
 
La profesora McGonagall trataba de calmar el escándalo que se había armado luego de que el señor oscuro apareciera en el espejo.
–Seguro es mentira y esa niña es seguidora de quien tu sabes –dedujo el ministro
–No la conozco tanto, pero estoy seguro de que ella no es mortífaga, además de que no traicionaría a su hermano, la he visto cómo se comporta, sería incapaz –dijo Percy, sorprendiendo al ministro pues el muchacho nunca le llevaba la contraria.
 
Zachary Hendrix veía furioso la pantalla. Él se había atrevido a aparecer y el colmo reflejado en el espejo de oesed. No había llegado a intuir que tanto podía descubrirse el solo. Pero no importaba, estaba cerca, muy cerca. Lo sentía, aunque este último evento le hacía desconfiar de su intuición. Y hacía bien en desconfiar.
– ¿Qué le molesta profesor? –le dijo un recién llegado Remus
– ¡Oh, nada, es solo que como que hace mucha calor –el lobo solo asintió y se retiró. Ya antes notó algo muy extraño sobre él, cosa que discutió con la profesora McGonagall y el ministro
–Es la presión de que Él vuelva –dijeron, cosa de la que no estaba de acuerdo.
 
Draco salió del privado de sus nuevos amigos, no tenía donde más ir pues sus otros amigos estaban participando. Saliendo del campo de quidich se encontró con su madre sonriente.
– ¿A dónde vas?, creí que apoyarías a Soet
– ¿Por qué a ella?, Aza y James también participan
–Me agrada
–Mamá, que a ti te agradé no tiene nada que ver
–Te conozco Draco
– ¿qué significa eso? – pero su madre entró al campo dejándole solo de nuevo. Luego se perdió en el bosque. Y al llegar al rio se dio cuenta de que las temperaturas descendían y de que la última vez que había estado allí, una morocha lo abrazó.
 
Azazel caminaba tranquilo con una mano en su bolsillo y la otra acomodando su cabello.  Pensó que el campeonato no valía la pena, solo una muy grande pérdida de tiempo. Siguió andando hasta que notó que algo no iba del todo bien.


Soet se libró de los seres con un potente reducto que Ginny le enseñó. Entró a otra habitación cercana donde solo habían mesas de té, se fijó en un jarrón de apariencia valiosa al cual se acercó. Dentro tenía una sustancia viscosa. Iba a ponerla en su lugar cuando unas armaduras le lanzaron un hechizo que lo voló en pedazos, dejándola así salpicada. Les lanzó un desmayo y al ver que nada ocurría, recurrió a su buen amigo reducto.

Y la sustancia ardía. Lo que significaba que todo estaba por comenzar.
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Peter Pan Draco Malfoy y tu - Página 4 Empty Re: Peter Pan Draco Malfoy y tu

Mensaje por korediaz el Miér 11 Mar 2015, 4:05 pm

A seis capitulos del final.... traten de no perderse


Capítulo 16
 
Romilla Conreen se tiró a una fuente que con afortuna se encontró mientras huía de los duendecillos. Y durante el minuto que estuvo sumergida se dio cuenta que no debió abandonar a su mejor amiga, y que estaba actuando en contra de lo que era, una Hufflepuf, Helga estaría decepcionada, su naturaleza era ser alguien fiel a los suyos, una trabajadora inalcanzable, pero no estaba haciendo nada de eso.
En su mente vio un flash de cuando la guerra mágica terminó, se vio a ella y a Zuria abrazándose y saltando de alegría.
– ¡Inmovilus! –gritó y los duendecillos quedaron colgados en el aire.
Soltó un suspiro para luego marcharse. Casi choca con una pared al darse cuenta que las puertas estaban selladas y de ellas amenazaban con salir unas estacas de acero.
Del techo comenzaron a bajar jaulas. No sabía que hacer, así que supuso que los duendecillos debían ir dentro de ellas. Guardó uno a uno hasta que las estacas por poco la tocaban. Salió de aquella habitación para ver un corredor donde unos artilugios que en un pasado pertenecieron al fantasma de su casa. Las siguió.
 
Zuria Badal movió la varita con lentitud para apuntar a un ladrillo que estaba a punto de caer al precipicio, disparó un winwardium leviosa y lo llevó hasta cerca y saltó a él. Lo dirigió a una zona lejana del abismo y siguió caminando, esta vez más lento. Entró en una puerta de color amarillo y descubrió un salón de la fama, todas las grandes celebridades allí juntas.
De pronto el salón comenzó a inundarse y las puertas se cerraron solas. Realizó hechizos de todo tipo para detener el agua, nada funcionó. Se subió en las tres mesas que puso unas sobre otras, y se fijó en una nota que había pegada en las pinturas, debía ordenarlas según el año en que ocurrieron los hechos que allí se plasmaban.
Primero, los años de Merlín, la fundación de Hogwarts, la liberación de los elfos domésticos, entre otros… las aguas bajaron y pudo salir, aunque con la ropa húmeda y de una tonalidad verde.
En las paredes se formó la bandera de Hufflepuf. Por lo que con el orgullo herido buscó la salida.
 
Al seguir los artilugios de su casa, Romilla fue perseguida por las armaduras y escobas que volaban sin nadie que las montara. Cuando entró a una habitación en la que todo estaba al revés. Observó que la habitación era en realidad una especie de altar a Helga, así que trató no perder detalle. Arriba, dentro de un envoltorio de capa estaba la bandera. Usó un levicorpus para flotar hasta ella, de inmediato los colores de su bandera de reflejaron en las paredes.
 
Wilis Trubool empuñó con fuerza su varita y comenzó a lanzar hechizos de todo tipo y dirección. Derrotando a unas cien o doscientas armaduras. Salió y corrió hacia un lugar que tuviera más luz. Subió unas gradas que lo condujeron a una sala llena de escobas. Al tocar una nimbus dos mil, una un tanto antigua, pero casi de las mejores nunca construidas, las demás se levantaron y comenzaron a seguirle. Voló por pasillos cubiertos de telarañas lanzando hechizos, constató de primera mano que su puntería era muy mala.
Dobló con extremada velocidad una esquina y muchas se quedaron atrás.
– ¡bombarda máxima! –las escobas estallaron en el acto. El griffindor se emocionó mucho, pues siempre quiso hacer estallar algo.
Se estrelló contra una pared y la escoba le quedó destruida. Caminó un poco, escuchó algunos gritos tan agudos que le erizaron la piel. No quería tener que acercarse pero, y si era alguna de sus compañeras. Siguió hasta un poso donde muchas voces se unían gritando y luego entonando un cántico a la muerte.
Se alejó y observó que en las paredes colgaban artilugios de Godric.
 
Anne Cauffman se paralizó al ver como los hijos pequeños de la araña se desplegaban para atacarla. Su primer pensamiento fue matarlas, pero luego recordó el amor con que las trataba Hagrid, el cuidador la reñiría si se atrevía a hacerles daño.
– ¡protego máxima! ¡lumus totalum! –siguió lanzando el hechizo hasta que rodeo con él la parte de la puerta
– ¡Alohomora! –gritó en cuanto se dio la vuelta y se encontró con la puerta cerrada.
La puerta cedió y con gran agilidad llamó y montó la escoba. Pensó que sería más conveniente si mejor veía el segundo piso. La primera puerta solo fue un desperdicio de tiempo, estaba vacía al igual que todas las de esa sección, continuó con el tercer piso y se asustó con lo que encontró, pensó que nadie debería ser tan malvado, sádico y abusador como para poner aquello en esa habitación, se dio la vuelta para salir y que no la siguieran ese montón de hojas de papel que le decían que hiciera la tarea.
 Y sintió un cuerpo aplastándole el suyo, para luego caer al piso.
 
Azazel Becker se encontraba en un pasillo con grandes ventanales pero en estos no se veía Hogwarts o su campo, no, en estos se veía una pradera con un sol que iluminaba cada parte. Se regresó y dio con una habitación que no vio antes, un librero se alzaba en una de las paredes y en los otros solo largas y vacías mesas con cuadros movibles sobre ellos.
En el centro de la misma, estaba una plataforma donde una nota aparecía.
–¨Felicidades amigo competidor, has caído en una segunda dimensión, entraste por la puerta equivocada, te toca descubrir cuál, suerte¨, qué demonios significa –se preguntó en voz alta
–Pues que estas en un mundo donde solo puedes ver sin que te miren, debes apresurarte si quieres ganar –le respondió un hombre barbudo de la pintura
– ¡profesor Dombuldore!, que alegría verle –el anciano sonrió
–Es extraño no verlo molestando a los demás alumnos –dijo el profesor –hágame caso, dese prisa –el joven se dirigió a la puerta y antes de salir se dio la vuelta para escuchar –nos volveremos a ver
Corrió por todo lo que recordaba del camino que antes pasó y en una ventana que se apareció de último minuto, la saltó.
 
–Ganará, Harry –dijo Ron un poco cansado
–No me importa que gane, solo quiero que regrese sana y salva –Hermione lo abrazó y trató de consolarle
–Estará bien, ya la viste –dijo Draco entrando y sentándose junto a una de las Patíl.
–Exacto, además tuvo un gran maestro –añadió Hermione perspicaz
– ¿Hablas de Hendrix?
–Contigo no se puede Harry –dijo Hermione riéndose contagiando a los demás.
Las participantes Hufflepuf  salieron ilesas del castillo. Primero Zuria quien después de correr como a quien la persiguen dementores, encontró una escoba que la llevó directo a una de las ventanas principales. Y segunda Romilla quien cargaba con la bandera y se perdió tres veces antes de poder ver cuál era el sitio por el cual había ingresado.
 
James Orson sujetaba su brazo ensangrentado y corría mientras subía un piso más. El piso, las paredes y los objetos se movían mucho. Las estacas de sauce boxeador estaban envenenadas.
Cuando se detuvo para descansar y meditar si se daba por vencido o no, vio como un pequeño charquito de agua se deslizaba a su alrededor. No le tomó importancia y puso su varita sobre el suelo. Cerró los ojos tratando de juntar las fuerzas suficientes para realizar un hechizo transportador. Y los abrió. Se encontró con una llamarada enorme cercándolo.
– ¡Aguamenti! –gritó dirigiéndole el agua a las llamas. De repente se sentía un poco mejor. Al controlar el fuego, caminó ya sin tambalearse.
Entró a una habitación donde habían muchos sapos. Retrocedió en el acto y cerró la puerta. No es que le dieran miedo, le producían un asco terrible que nunca pudo superar.
Subió un piso más y al salir de una habitación estilo muggle, se encontró con unas diez armaduras con las que tuvo que combatir.
– ¡expeliermus!, ¡Difindo!, ¡Bombarda máxima! –derrotó a la mayoría antes de que le lanzaran un rayo aturdidor y lo lanzaran contra una pared, se levantó solo para gritarle un petrificus totalus. Se arrastró hasta el interior de una habitación, donde suponía, estaría más seguro y luego se desmayó.
 
– ¿Está seguro que hay que seguir con la competencia? –preguntó una preocupada McGonagall
–Seguro, además lo viste, apareció… y no creo que sea la última vez –dijo el ministro de magia
–Solo espero que no se la ponga en peligro, porque si no del mago que nos tendremos que preocupar, será del mismo Harry Potter –Remus no aprobaba que se utilizara a la chica como sebo.
–Si no resolvemos nada en lo que dure el campeonato, pienso que podríamos buscar ayuda en los magos americanos –sugirió Cornelius, quien lucía más cómodo después de la aparición del señor oscuro.
 
Zachary Hendrix sonrió satisfecho. Ese muchacho Slytherin que tanto hablaba con Soet estaba envenenado y con un poco de suerte, saldría muerto de esa competencia. Se levantó del asiento para ir a explorar, como maestro debía vigilar que en los privados hubiera orden. Y mientras estuviera allí debía mantener su fachada.
Divisó el grupito con el que el chico Potter solía juntarse, estaban gritando y silbando, nada en contra de las reglas. Veían por turnos las pantallas de los demás, solo que por períodos más cortos, y por lo general más largos a Grindelwood, a excepción de uno, que solo la miraba a ella.
Le molestaba que alguien más la mirara así, no podía controlar que su cuerpo reaccionara. Muchos otros ya se habían dado cuenta y comenzaban a sospechar. Y nadie debía descubrir la verdad, a menos que quisiera terminar muerto.
 
Hilary Groe se sujetaba a la esquina de un muro mientras los pedazos del techo caían y se llevaban consigo los demás de los pisos de abajo, se fijó que arriba solo estaba una chica en un ladrillo que era el único que quedaba en medio, obvio, sostenido por magia. Se lanzó un fantacium, hechizo que permite traspasar paredes y se coló por la habitación contigua.
Estaba llena de artilugios muggles, de hecho parecía un apartamento individual. Un librero llamó su atención, pues en él solo había libros de tapa roja. Tomó uno tras otro dándose cuenta de que repetían lo mismo que el anterior. Salió de allí, y en otro de los pasillos encontró una manada de cuervos gigantes y azules. La persiguieron por unos extraños túneles, les lanzó un confundus y al librarse de ellos, creyó ver algo.
 
En otro lugar del castillo, el polvo se levantaba y se unía dando paso a lo que con anterioridad había sido.
 
Soet sentía que el brazo le iba a explotar en algún momento. Corría desesperada botando cada cosa que encontraba a su paso, en alguna parte debía estar escondido el antídoto, revisó parte por parte de forma tan minuciosa que recordaba con precisión su ubicación. Al cansarse de buscar, recurrió al siguiente piso e iba tan deprisa que tropezó con un bulto que estaba en el suelo dentro de la primera puerta, al darse vuelta, se impresionó mucho cuando vio a su amigo James delirando. Su brazo estaba sangrante y parte de la estaca estaba todavía dentro de su piel.
–James, háblame, estarás bien, lo prometo –dijo desesperada viendo como su amigo desfallecía
–Lo sé, pero antes de que lo cumplas, por favor toma la bandera –se fijó que en una de las paredes estaba la bandera colgada de la pared, la tomó y regresó con su amigo.
–Hay que salir caminando, te haré un hechizo de curación para que sobrevivas y un levicorpus para llevarte, ¿crees que lo resistirás?
–No soy tan débil como lo aparento Soet
A continuación la chica realizó los hechizos pero se fijó que el de sanación no funcionaba bien, y si no se daba prisa eso podría tener consecuencias muy graves. Corrió guiando el levicorpus como nunca lo hizo en su vida. Y más cuando los extraños seres los siguieron.
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Mensaje por korediaz el Miér 18 Mar 2015, 10:27 am

Se han perdido, pero como las quiero mucho...



Capítulo 17
 
– ¡Levántate, pesado! –Azazel obedeció viendo a la chica quejándose por el golpe
–No seas nenita y ya cállate –la castaña se levantó enfurecida y lo golpeó con sus brazos –vamos Anne tampoco fue para tanto
–Me caíste encima, y apártate, tengo una bandera que encontrar –la chica le empujó contra el muro
– ¡Qué casualidad! Yo también, ¿qué dices si las buscamos juntos? –Anne se dio la vuelta, le lanzó un bombarda y luego se echó a correr.
El Slytherin despertó de su asombro y la empezó a perseguir, lanzándole hechizos por igual.
– ¡Ya basta!, tu busca tu bandera, yo buscaré la mía –dijo Anne para luego quedar de piedra cuando el chico se le acercó de prisa, tomó su cuello con fuerza y la besó apasionadamente. Por un momento se dejó llevar y para cuando se soltó y quiso gritarle, notó que en las paredes del castillo la bandera de griffindor mostraba todo su esplendor. –Mira lo que hiciste – el chico comenzó a reír, pero no porque en realidad se burlara de ella, sino porque tenía nervios de que lo rechazara
–Solo es la primera prueba –la chica solo lo fulminó con la mirada
 
–Ahora que todos los concursantes han salido, el ministerio se complace en anunciar los lugares de la primera prueba de la Copa de Albus Dombuldore… –los murmullos superaron el hechizo de la directora y se hicieron escuchar –En octavo lugar Anne Cauffman, quien fue la antepenúltima en salir –las casas aplaudieron durante unos cuantos segundos –En séptima posición Azazel Becker, quien el espejo de la dimensión lo favoreció –Aplaudieron a excepción de Slytherin –En sexto lugar Zuria Badal quien fue la primera en salir –los chicos sonrieron, pues sabían lo que significaba –En quinto lugar Soet Grindelwood, quien a pesar de salir de último, mostró un gran desempeño además de ayudar a uno de los competidores de otra casa –vítores se escucharon por parte de ambas casas –Y ahora los últimos cuatro lugares que fueron elegidos por encontrar la bandera, en cuarto lugar Wilis Trubool, felicitaciones por sus excelentes hechizos –los griffindor no se mostraron tan felices –En tercer lugar James Orson, quien a pesar de tener ayuda, mostró una valentía digna de Godric –los slytherin gritaron emocionados –En segundo lugar Hilary Groe quien destacó en su invaluable inteligencia y habilidad para recordar hechizos –En ravenclow silbaban y gritaban, pues nunca consiguieron un segundo lugar, por la eterna competencia entre las otras dos –Y en primer lugar Romilla Conreen porque fue la primera en encontrar la bandera y en salir del castillo, muchas felicitaciones de parte del ministerio.
 
En un privado, George movía una banderita hipnotizado por el vaivén que esta producía.
–Valores morales –dijo, sus ojos brillaron como zafiros y en su rostro, una sonrisa melancólica.
 
–Gracias Soet, espero tú también estés mejor –dijo un apenado James
–Ni te fijes, y si esa cosa dejó de arder cuando salí del castillo… –Soet iba a continuar cuando los brazos de su hermano la sujetaron con fuerza
–Bueno… te veo luego –se despidió James
–Me tenías tan preocupado Soet, no se te vuelva a ocurrir hacerme lo mismo –los chicos se les unieron y juntos lograron sacarle el poco aire que tenía en los pulmones
–Chicos, paren, paren… uf, por poco me asfixian, estoy bien –Harry la abrazó por los hombros y no la soltó hasta que todos estuvieron en el gran comedor cenando –saben creí que duraría más
–Tú lo sentiste corto, nosotros no –dijo Ron
–Sí talvés sea cierto, Harry, ¿no crees que sea mejor que me marche a mi mesa?, los profesores podrían regañarme
–Bien vete a tu mesa, pero hablaré con McGonagall para que hoy te deje dormir con nosotros –la morocha sonrió y se dirigió a su mesa
–Estuve muy preocupado, es bueno que estés bien –dijo Alex abrazándola
–Lo estoy y tengo hambre –dijo, tomando tarta de zanahoria y echándose casi todo a la boca
–Viste el hechizo que utilizó, era uno de los que él le enseñó –le susurraron sus amigas
–No, pero pienso ver la repetición mañana –se tranquilizaron un poco, pero se espantaron al saber que no iba a dormir en su habitación
 
– ¿cuándo podré concluir la misión?, estoy harta de seguir esperando –el hombre sonrió mostrando su falta de dientes
–La señora te lo dirá, si sigues llamándonos innecesariamente, ella misma vendrá a matarte –con esto el hombre se tele-transportó del lugar, dejándola sola
–Idiota –murmuró
 
–Draco ya me voy, ven a la casa este fin de semana, e invita a Soet por favor, ha y felicítala de mi parte –dijo Narcissa Malfoy a su hijo
–Está bien, madre –se abrazaron y la mujer se fue.
El rubio se quedó meditando, quería felicitar también a la morocha, pero temía que su irritabilidad ante él, hubiera vuelto, y peor aún, que él siguiera lastimándola.
– ¿por qué tan solo y triste joven Malfoy?, tus amigos están celebrando en la sala común –Remus se sentó en una banca cercana –Cuando el alma desea algo tan fuertemente, al cuerpo solo le queda obedecer, deja que los susurros de tu corazón, te guíen por el camino correcto –dicho eso se levantó dejándole de nuevo solo.
 
– Lo hiciste espectacular Soet –dijo Zachary Hendrix dando un abrazo a su alumna favorita
–No he ganado nada, profesor –respondió sonrojada
–Eso está de más… estoy seguro de que ni la misma Rowina te superaría –exclamó poniendo más roja a su alumna, el profesor disfrutaba viendo como ella se coloreaba por causa, y algunas de las ravenclow presentes, sospecharon de que el maestro recibía algún tipo de favor suyo –Te espero hasta pasado mañana a entrenar
–Pero…
–Nada, descansa mañana, te conseguiré permiso en todas tus clases, así que no aparezcas en ellas –la sentenció
 
–No me hables
–Az…
–No, no me hables
–Ya déjate de niñerías Azazel, te gané porque tú elegiste hacer otra cosa que buscar la bandera –Azazel gruñó y dio unas palmaditas a su amigo
–Bien, pero más te vale perder la siguiente –sonrió haciendo reír al otro
 
–Lo lamento, sé que es una competencia, pero dejé que influyera mucho en nuestra amistad
–Lo sé yo también estaba tan obsesionada por ganar, todo el tiempo –dijo Zuria y se abrazó más a Romilla
 
–Es tiempo de decírselo Harry, ya viste lo que pasó antes, en la competencia, hazlo por favor –insistió Hermione
–Tiene razón, siempre la tiene Harry –dijo Ron en un tono que hizo dudar a la castaña si era un elogio o un insulto
–Hazlo, no se puede demorar más o tú solo la pondrás en peligro –aquella aclaración por parte de su novia le hizo entrar en razón
 
–Chicos… –llamó la morocha entrando en el salón de menesteres donde dormirían.
Estaba vacía, mucho mejor, pensó la castaña así podría la sala a su gusto. Puso colchones en el piso alrededor de una fogata protegida por un aro de metal que impedía el paso del fuego. Puso bolsitas de marsmelos y de palitos. En el cielo utilizó el mismo hechizo del gran comedor y las estrellas pudieron verse.
Al llegar los chicos se sorprendieron al ver lo que ella les había preparado.
–Increíble, solo que te faltó mucha comida –opinó Ron
–Muchas gracias, te quedó muy bonito –dijo Hermione y Ginny le apoyó con un asentimiento de cabeza
Cuando ya estuvieron instalados, Draco apareció por la puerta. Soet se preparó psicológicamente por si a su hermano se le ocurría celarla otra vez. Se sentó junto a ella.
–Lo hiciste muy bien, me alegra que ya estés mejor, mi madre te manda felicitaciones –le susurró, lo que la sonrojó y gracias a que estaba poco iluminado no se notó
–Gracias –respondió sintiendo cierta incomodidad en el estómago, a la que no prestó atención
–También quiere que me acompañes a la mansión este fin de semana –añadió
–Después te contestaré –le dijo sin estar segura de sí lo sobreviviría a estar tanto tiempo cerca de él y de sí su hermano lo permitiría
–Hay algo que queremos decirte –interrumpió sus pensamientos Hermione
– ¿Qué pasa? –preguntó preocupada por la actitud que habían tomado, incluso hasta Draco
– ¿Recuerdas que te conté que en segundo año me enfrenté a Tom Riddle de diecisiete años?
–Sí, me contaste de tus siete años anteriores
–Pues él… él vivió hace mucho… en el tiempo de nuestros abuelos, Dorea Black y Charlus Potter…
–Él incluso entonces tenía muchos seguidores en ese tiempo, la familia de Dorea también lo seguía. Ella hizo muchas cosas sin… creo que no sabía lo que hacía –continuó Hermione
–Díganlo de una vez, porque me están confundiendo –exigió la morocha
–Lee esto –Ginny le pasó un libro de cubierta dorada y ella procedió a leerlo en voz alta
–La elegida… Érase una vez una niña muy particular, una bruja… A cambio de creerle, le pidió una prueba, un hechizo en el futuro, de todos modos él no siempre estaría solo, le entregaría a su nieta como horrocrux... Ella le devolvería su vida como la conocía, de diecisiete años eternamente... Al momento en el que ella otorgara su alma, el viviría. Amaría. Si ella moría, el moría. Y sus vidas estarían atadas aun en la muerte. –Terminó confundida – ¿Qué significa?, ¿soy la nieta?, díganme que tengo más primos…
–Eres la única nieta de Dorea –dijo Harry en voz baja
Las lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas Draco a su lado, la envolvió en sus brazos, como ella lo había hecho antes. Acarició su espalda con delicadeza.
–Tranquila… te protegeré con mi vida si es necesario… todo saldrá bien –le susurró al oído
Hermione tomó su mano con suavidad, intentando transmitirle fuerza y haciéndole saber que la apoyaba y apoyaría en lo que fuera. Harry no sabía si acercarse o no, ya una vez se habían peleado porque él no sabía cómo hacerle saber asuntos tan importantes.
–Lo lamento, yo no quería decírtelo porque pensaba que así no pasaría nada… pero en la competencia, el muchacho que apareció en el espejo de oesed, era Tom Riddle –aclaró el morocho
– ¡Qué! –gritó la morocha mirando a su hermano – ¿Era él? –Quiso asegurarse y los demás asintieron –Yo antes lo vi, muchas veces de hecho –la vieron invitándola a que continuara –aparece continuamente en mis sueños
– No es coincidencia, algo está ocurriendo a nuestras espaldas, hay que hablar con el ministro y McGonagall –dijo Hermione levantándose
– ¿lo saben también?
–Sí, algunos de la orden del fénix también… no debes decírselo a nadie más –le ordenó Harry
–Está bien, ¿podemos dormir ya? –preguntó queriendo poder llorar sin que nadie estuviera para verla. Se acomodaron individual en una colchoneta. Los chicos se durmieron pasada media hora, Soet secaba sus lágrimas nada más salían de sus ojos, Draco quien tampoco dormía se pasó al colchón de la morocha y la acomodó en su pecho. Ya ambos tranquilos y cómodos, se durmieron.
A la mañana siguiente Hermione se despertó primero y se puso a ordenar algunas cosas, Ron despertó también y se rio viendo dormir a las parejitas.
–Harry deberá aprender a verlos así
–Tal como tú te acostumbraste a verlos a él y a Ginny juntos –contestó Hermione asiéndolo gruñir
–Buenos días –saludó Harry dejando a Ginny abrazada a una almohada –los mato –dijo levantándose de golpe y yendo hacia la pareja
–Harry sé que durante toda una vida fue tu enemigo –dijo Hermione deteniéndolo –pero al parecer a ella le… simpatiza, ya sabes lo que dicen de los opuestos
–Sí Harry, si tu fueras chica seguro que estarían enamorados –añadió Ron, ganándose una mirada de reproche por parte de ambos.
Y se quedaron viéndolos, para cuando despertaron, notaron que estaban juntos y que los miraban, así que se levantaron por lados diferentes del colchón y se fueron sin cruzar palabra con nadie.
– ¡Qué incomodo fue eso! –dijo Ron
 
– ¡Entonces dormiste con él, otra vez! –exclamó Gefrina
–Dicho así suena mal… de verdad solo dormimos, nada más, incluso estaba mi hermano allí –les agregó al ver que no le creían.
–Ya quisiera tener hermanos así… los míos me ven así y… –Isbell tenía siete hermanos mayores, así que había crecido siendo protegida por todos ellos y más porque era la única hermana
–Pues ya deseara yo tener, fueran como fueran, espero estés feliz, no todos los días uno se da cuenta de que los tiene –las chicas ya sabían, pues la orden lo consideraba indispensable, Soet se molestó durante un rato al enterarse, pero le alegró que ellas estuvieran dispuestas a protegerla. No todas las amigas hacían eso, solo las de verdad.
Aunque el tema del joven Tom la seguía atormentando.
korediaz
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Mensaje por ele tomlinson el Mar 31 Mar 2015, 12:38 pm

Hiiiiiiiiiiiiiiiiiiii babe i love the cap. dios los ame todos. Sorry por no conectarme antes lo siento pero aqui estoy para quedarme. Bueno hermosa siguelaaaaaaaaaaaaaaa
ele tomlinson
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Mensaje por korediaz el Dom 05 Abr 2015, 3:58 pm

@ele tomlinson escribió:Hiiiiiiiiiiiiiiiiiiii babe i love the cap. dios los ame todos. Sorry por no conectarme antes lo siento pero aqui estoy para quedarme. Bueno hermosa siguelaaaaaaaaaaaaaaa
UFff... que alivio, creía que no volverías...
me alegra que aparecieras
korediaz
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Peter Pan Draco Malfoy y tu - Página 4 Empty Re: Peter Pan Draco Malfoy y tu

Mensaje por korediaz el Dom 07 Jun 2015, 11:21 am

Deseándoles a todos y todas un feliz día...
Espero disfruten el capitulo.
Besos
korediaz
korediaz


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